Amenia en el embarazo
En su circuito de ida lleva nutrientes, electrolitos, hormonas, vitaminas, anticuerpos, calor y oxígeno a los tejidos y ya de regreso hacia los pulmones, recoge todo aquello que ya no nos sirve junto con el bióxido de carbono.
La sangre está compuesta por un líquido llamado plasma y por células:
- glóbulos rojos que son un tipo de células sanguíneas, flexibles y en forma de disco, contienen hemoglobina (Hb), una proteína rica en hierro ( es la que le da el color rojo característico a la sangre), encargada de llevar el oxígeno desde los pulmones a tejidos distantes que dependen de éste para la producción de energía y su supervivencia.
- glóbulos blancos que luchan contra la infección y
- las plaquetas que ayudan a detener el sangrado.
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Definicin de anemia
La anemia es la insuficiencia de glóbulos rojos o la capacidad reducida de los glóbulos rojos para trasportar oxígeno o hierro.
La anemia ocurre cuando el cuerpo produce muy pocos glóbulos rojos, cuando pierde muchos glóbulos rojos o cuando se destruyen más rápidamente de lo que se producen y el porcentaje o la concentración de hemoglobina caen por debajo de lo normal. Las enzimas de los tejidos que requieren hierro pueden afectar la función de las células en los nervios y los músculos.
El feto depende de la sangre de la madre y la anemia puede ocasionar un crecimiento fetal deficiente, un nacimiento prematuro y un bebé de bajo peso al nacer.
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Causas
La deficiencia de hierro es la causa más común de la anemia pero no es la única. Se puede presentar también cuando la dieta no tiene suficiente ácido fólico o vitamina B12, cuando hay una pérdida de sangre abundante (puede ser por sangrado intestinal o de las hemorroides), o por causa de algunos padecimientos o trastornos hereditarios de la sangre como la anemia drepanocítica.
Y aún cuando la dieta esté balanceada y la ingesta de vitaminas sea suficiente, una embarazada puede estar anémica porque el embarazo altera los procesos digestivos y la madre no absorbe bien el hierro.
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Cules son los requerimientos de hierro en el embarazo?
En el embarazo los requerimientos de hierro son de aproximadamente 1000 mg, 300 para el feto y la placenta, 500 para el aumento del volumen sanguíneo y 200 que se eliminan con la materia fecal, orina y piel. El requerimiento diario es de 6-7 mg/día. Esta cantidad excede las reservas de hierro por lo que se requiere del aporte de la dieta y de suplementos.
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Qu mujeres estn en riesgo de padecer anemia?
- Las que han tenido más de un embarazo, especialmente si el período entre ellos ha sido menor de dos años
- Las que consumen dietas pobres en hierro o con hierro de baja biodisponibilidad
- Quienes en la etapa anterior al embarazo tienen menstruaciones abundantes
- Aquéllas que utilizan el Dispositivo Intrauterino (DIU)
- Las vegetarianas, especialmente si su dieta es muy estricta
- Las que tienen problemas genéticos en la producción de ácido fólico
- Quienes tienen parásitos intestinales que causan micro-hemorragias.
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Cules son los tipos ms comunes de anemia que ocurren durante el embarazo?
Hay varios tipos de anemia que pueden presentarse durante el embarazo y c ada uno tiene sus causas, síntomas y tratamientos:
Anemia del embarazo o gravídica : durante el embarazo, el volumen sanguíneo se incrementa casi un 50%. Esto hace que la concentración de glóbulos rojos en el cuerpo de la embarazada se diluya. A esto se le llama anemia del embarazo y no se considera anormal a menos de que los niveles de glóbulos rojos (hematocrito) y de hemoglobina sean inferiores a 10.5 g/dl en cualquier momento del embarazo.
Durante el último trimestre, el aumento en el volumen plasmático llega a una meseta, pero los glóbulos rojos continúan aumentando, lo que mejora el balance y aumenta ligeramente el resultado del hematocrito (estudio que se realiza para contar el número de glóbulos rojos).
Los valores de la hemoglobina y el hematocrito en el embarazo varían según la edad gestacional y el trimestre
Desafortunadamente, la mayoría de las mujeres inician el embarazo sin tener los suficientes depósitos de hierro que puedan cubrir el aumento en la demanda, principalmente en el segundo y tercer trimestre. Si la embarazada no cuenta con una reserva natural de hierro, puede desarrollar anemia por deficiencia de hierro o anemia ferropénica que es la más común de las anemias que se presentan durante el embarazo.
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Anemia por deficiencia de hierro o ferropnica
La anemia por deficiencia de hierro es una disminución del número de glóbulos rojos provocada por escasez de hierro.
El hierro tiene varios roles en el organismo algunos de los cuales ya habíamos mencionado con anterioridad: forma parte de la hemoglobina y por lo tanto está involucrado en el transporte de oxígeno y dióxido de carbono, colabora con la producción de glóbulos rojos y con la respuesta inmune ya que la lactoferrina de la leche materna protege a los recién nacidos de la enteritis por Escherichia coli. Dos tercios del hierro está en las moléculas de hemoglobina, el tercio restante está de reserva.
El hierro se obtiene normalmente a través de los alimentos de la dieta y por el reciclaje de glóbulos rojos envejecidos.
Síntomas
A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la anemia. Sin embargo, cada mujer puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
Si la anemia es leve, puedes no tener ningún síntoma o simplemente sentirte muy cansada.
Cuando la anemia empeora, puedes presentar
- dificultad para respirar,
- palpitaciones y taquicardia (aumento de los latidos del corazón).
- Palidez de la piel los labios, las uñas, las palmas de las manos o la parte inferior de los párpados.
- fatiga
- uñas quebradizas
- irritabilidad
En los casos de anemia severa puede haber
- anorexia (falta de apetito),
- sequedad bucal,
- intolerancia al frío,
- disminución de la sensibilidad,
- cefaleas (dolores de cabeza) y desmayos.
La presencia de un soplo sistólico (ruido extraño en los latidos del corazón) que se asocia con la anemia es normal en el embarazo.
Los síntomas de la anemia pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas médicos. Consulte siempre a su médico para el diagnóstico.
Tratamiento:
El tratamiento específico para cada tipo de anemia será determinado por el médico basándose en:
- tu historia médica y tu estado general de salud
- grado de anemia
- tolerancia a los medicamentos
- lo que él espera lograr con su tratamiento.
La principal recomendación para prevenir la anemia ferropénica es recibir suplementación de hierro antes y durante el embarazo y tener una dieta que incluya alimentos ricos en este mineral
- Hierro.
El colegio Americano de Ginecólogos u Obstetras recomienda la administración en forma preventiva de 30 mg de hierro elemental por día desde el segundo trimestre y continuar hasta la lactancia inclusive. La dosis de tratamiento es de 100-200 mg/día.
Cuando el tratamiento es efectivo, los niveles de hemoglobina aumentan dentro de las tres semanas de tratamiento. Los análisis para medir los niveles de hemoglobina deben repetirse a las dos a cuatro semanas de comenzado el tratamiento. Si no respondes al tratamiento, el médico tendrá que evaluar otros factores como el mal cumplimiento, enfermedades crónicas y otras causas.
Los efectos adversos del suplemento con hierro son las náuseas, la constipación, dolor en epigastrio (boca del estómago), oscurecimiento de las heces y diarrea. Estos efectos adversos dependen de las dosis y la mayoría son síntomas propios de la embarazada que pueden exacerbarse.
La absorción de hierro es óptima con el estómago vacío. Si esto produce muchos efectos adversos se puede tomar con las comidas o antes de acostarse con un jugo de cítricos que favorecerán su absorción. La ingesta junto con preparados vitamínicos con calcio y zinc disminuyen la absorción por lo que no deben tomarse juntas (antiácidos).
- Dieta
- Tú puedes ayudar a reducir el riesgo de anemia comiendo alimentos que contienen hierro durante el embarazo. Estos incluyen:
- Carnes: res, puerco, cordero, en especial el hígado y las vísceras
- Pollo, pato, pavo: principalmente el hígado y la carne oscura
- Pescado y mariscos: almejas, mejillones, ostras, sardinas y las anchoas
- Vegetales de hojas verdes como el brócoli, las espinacas y la acelga
- Leguminosas, como las habas, las lentejas y los frijoles
- Cereales y harinas adicionados con hierro y ácido fólico.
Además de los alimentos anteriores, es muy importante tener una dieta en la que la combinación de alimentos favorezca la absorción de hierro.
Es recomendable que los alimentos de la lista anterior se ingieran junto con aquéllos ricos en vitamina C, como la guayaba, el limón, la naranja, la piña, el chile y el jitomate. También, es conveniente cocer, remojar y fermentar los cereales y leguminosas, para reducir la cantidad de substancias que puedan limitar la absorción de hierro.
Por último, se ha visto que combinar las carnes con vegetales de hoja verde puede incrementar la disponibilidad del hierro de estas últimas.
Algunos platillos que favorecen la absorción de hierro son:
- Ensalada de lechuga, espinacas, apio, naranja, vinagre, aceite de oliva y zanahoria.
- Carne con acelgas y papas, cocinadas en salsa verde
- Salpicón
- Sopa de lentejas, acompañada con agua de limón o naranja
- Higaditos de pollo a la mexicana.
- Muy importante.
- Recibir suplementación con ácido fólico 3 meses antes de embarazarse y durante el embarazo.
- Recibir suplementación con hierro durante el embarazo y preferentemente antes de la concepción
- Tener una dieta que tenga hierro en cantidad suficiente y con una disponibilidad adecuada.
- Cualquier mujer en edad reproductiva debe realizarse un examen de sangre por lo menos una vez al año, a fin de detectar oportunamente la presencia de anemia y un examen clínico para detectar la presencia de parásitos intestinales
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Anemia megaloblstica
Es un trastorno sanguíneo caracterizado por agrandamiento anormal de los glóbulos rojos, usualmente ocasionado por una deficiencia de ácido fólico o de vitamina B12.
El déficit de ácido fólico, es la causa más frecuente de anemia megaloblástica en el embarazo.
El folato, comúnmente llamado ácido fólico, es una vitamina hidrosoluble perteneciente al grupo de las vitaminas B. El déficit de ácido fólico se asocia con defectos en el cierre del tubo neural, desprendimiento de placenta, hipertensión gestacional, bajo peso del bebé al nacer y parto prematuro.
Causas
- El déficit nutricional es la causa principal del déficit de ácido fólico. La baja ingesta de verduras verdes, el consumo de grandes cantidades de proteínas animales y/o el hecho de cocinar con mucha agua que destruye aproximadamente el 80 por ciento del ácido fólico.
- Los embarazos múltiples aumentan los requerimientos maternos. También se debe considerar el suplemento en mujeres con alteraciones intestinales como la enfermedad de Crohn.
Síntomas
- Pérdida del apetito
- Diarrea
- Hormigueo y entumecimiento
- Palidez de la piel y de las mucosas
- Cansancio
- Dolores de cabeza
- Úlceras en la boca y en la lengua
- Cambios en la coloración de la piel
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza generalmente en el primer trimestre (que es cuando los requerimientos fetales son máximos), con un análisis de sangre.
Tratamiento
Se recomienda que todas las mujeres en edad reproductiva consuman al menos 0.4 mg de ácido fólico por día para reducir el riesgo de tener un hijo con alteraciones en el cierre del tubo neural. Las mujeres que ya tuvieron un hijo con este problema deben ingerir 4.0 mg de ácido fólico diarios al menos un mes antes del embarazo y durante los primeros tres meses del mismo. Esto disminuye el riesgo un 70 por ciento.
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Anemia por perdida de sangre
La pérdida de sangre durante y después del parto, también pueden ser causa de anemia. El promedio de esta pérdida en un parto vaginal es de 500 ml y cerca de 1,000 ml en una cesárea. Si la madre cuenta con reservas adecuadas de hierro, rápidamente podrá superar esto.
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Cmo se diagnostica la anemia?
El estudio de las anemias se basa en el examen físico y los estudios de laboratorio.
El médico debe interrogar a la embarazada acerca de las pérdidas de sangre que haya tenido, si tiene o no tendencia a las hemorragias espontáneas o ante mínimos traumatismos, exposición a drogas o productos tóxicos, tuberculosis, enfermedades autoinmunes, neoplasias, etc.
El examen físico debe incluir el control de la frecuencia cardiaca y la tensión arterial, observación del color de la piel y de las mucosas, de la presencia de petequias (manchitas de color oscuro del tamaño de una peca que aparecen en todo el cuerpo sin razón aparente), el aspecto de la lengua, el examen neurológico, el tacto rectal, la presencia de dolor óseo, etc.
Los estudios iniciales de laboratorio deben incluir a la hemoglobina y el hematocrito (medición del porcentaje de glóbulos rojos presentes en una cantidad determinada de sangre).
Se define a la anemia como la concentración de hemoglobina menor a 11 g/dl en el primer y tercer trimestre y menor a 10,5 en el segundo trimestre. Fuera del embarazo se toma como valor límite 12 g/dl.
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Prevencin
Comer una dieta bien balanceada que incluya buena fuente de hierro, vitamina B12 y ácido fólico. Si eres vegetariana, habla con tu médico o nutriólogo acerca de su dieta y toma los suplementos que sean necesarios por prescripción médica. Consulta sobre tomar Vitamina C adicional ya que esta hace más ácido al estómago y puede mejorar la absorción de hierro que ingieres en la dieta.
Disminuye el consumo de productos con cafeína. Estas sustancias disminuyen la absorción de hierro. Otras sustancias que tienen similar efecto son los preservativos alimenticios, grandes cantidades de calcio y fosfato de algunos vegetales. Selecciona cereales y panes enriquecidos con hierro.
Llama a tu médico si sientes:
- fatiga persistente, ahogo, palpitaciones, piel pálida o cualquier otro signo de anemia.
- Infórmale si estás teniendo periodos menstruales excesivos, si tienes síntomas de úlceras digestivas, hemorroides o sangrado del colon o del recto.
- Evita exposición a sustancias con plomo para evitar intoxicación.
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Conclusiones
La disminución de los valores séricos de vitamina B12 es una causa rara de anemia durante la gestación, dadas las amplias reservas maternas y los escasos requerimientos que el crecimiento fetal conlleva. Además, la deficiencia grave de vitamina B12 suele provocar infertilidad. Por todo ello, ante la presencia de anemia megaloblástica durante el embarazo, deberemos pensar en la deficiencia de ácido fólico como primera opción diagnóstica.
RESUMEN
Podemos concluir afirmando que la anemia es una de las patologías más frecuentemente observadas durante el embarazo. En la gran mayoría de casos, la anemia es condicionada por deficiencias nutricionales (hierro y ácido fólico), las cuales se pueden revertir con la administración de suplementos orales. Dichas carencias deben ser rápidamente reconocidas y tratadas para impedir que la anemia se empeore y se presenten complicaciones tanto para la madre como para el bebé.
Con la colaboración de:
Luz María de Regil
Departamento de Investigación en Nutrición
lmregil@yahoo.com
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