El bebé

EL CUIDADO DE LA PIEL DEL BEBÉ

INTRODUCCIÓN

Uno de los aspectos sobre el que los recientes padres pueden encontrarse más desorientados es todo lo relacionado con la higiene y los cuidados de la piel del pequeño.

 

LA PIEL DEL BEBÉ

La piel de tu bebé es suave y tersa y, al mismo tiempo, resistente y elástica. La piel constituye el órgano más extenso del cuerpo humano y forma una barrera delgada, pero resistente.

La piel se renueva constantemente en la vida, proceso que se inicia incluso antes de nacer.

EL RECIÉN NACIDO

Sin embargo, frecuentemente, encontramos que al principio la piel de un recién nacido no es para nada perfecta.

Las investigaciones actuales indican que “menos es mejor” y que, para su higiene, es conveniente evitar el uso de jabones y productos humectantes las primeras semanas de vida.

  • Después del nacimiento, el vernix o capa grasosa con la que nace, debe dejarse hasta que se absorba naturalmente.
  • Puedes usar un peine suave para remover la caspa que pueda tener en la cabeza.

No te alarmes si encuentras grandes zonas con peladuras, enrojecimiento o escamas en los primeros días después del nacimiento.

Todo esto es normal. Usa una pomada suave para ayudar a lubricar y cicatrizar la piel que sangre o que esté resquebrajada. Muy pronto la piel de tu bebé se recuperará y volverá más tersa.

¿CUÁL ES LA MEJOR FORMA DE LIMPIAR LA PIEL DEL BEBÉ?

Al caerse el cordón umbilical y disponerte a bañar por primera vez a tu bebé en la bañera, es necesario tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

Lavar la piel solamente con agua no es suficiente para remover la mugre y material no deseado que se ha acumulado como por ejemplo las enzimas fecales, los componentes de la orina y otras impurezas que no son solubles al agua.

Sin embargo, los jabones, los detergentes y algunos limpiadores pueden elevar el PH de la piel y ser muy irritantes y resecar la piel.

Afortunadamente, la tecnología actual ha producido limpiadores que tienen ingredientes con un PH debajo de 7.0 siendo así menos agresivo pero igualmente efectivo.

Son muy suaves y efectivos para la limpieza. La aplicación de una crema hidratante después del baño, sobre todo en las regiones que tienden a resecarse  o a irritarse más, ayudan a mejorar la función de barrera de la piel.

CUIDADO DE LOS OJOS

Los ojos de tu bebé continúan su desarrollo durante el primer año de vida y el reflejo del parpadeo no está totalmente desarrollado lo cual aumenta el riesgo de que alguno de los productos de limpieza entre en sus ojos.

Es por esto que la mejor manera de hacerlo, cuando es necesario, es limpiarlos suavemente con una bolita de algodón humedecida con agua estéril que pasas suavemente desde la parte interna hacia el exterior del ojo. Usa una bolita para cada ojo.

¿ES NECESARIO BAÑAR A LOS BEBÉS DIARIAMENTE?

Que tan seguido se deba bañar a un bebé varía mucho dependiendo de las circunstancias. La frecuencia con la que se le bañe tiene que tomar en cuenta la edad del bebé, el clima y a lo que se han expuesto en el medio ambiente.

Puedes bañarlo a cualquier hora del día. Antes de una comida puede funcionar bien y muchos padres prefieren hacerlo en la tarde como parte del ritual para dormir al bebé.

Para los más pequeños, un baño cada 2 o 3 días es más que adecuado teniendo en cuenta que además se le va limpiando, conforme lo necesita, lo que se ensucia como puede ser el área del pañal, la cara, las manos y los pliegues del cuello.

Los bebés más grandes pueden necesitar un baño diario si han estado jugando afuera, si se les puso bloqueador solar o si han estado muy activos en áreas públicas.

Durante el invierno, disminuye la frecuencia de los baños. Ayudará a reducir la resequedad de la piel que es consecuencia de la falta de humedad del ambiente de las casas por la calefacción.

Después del baño debemos secar bien toda la superficie corporal, prestando especial atención a los pliegues, donde son más frecuentes las infecciones por hongos y bacterias.

 

¿QUÉ DEBO HACER PARA MANTENER SANA LA PIEL DE MI BEBÉ?

 

Para mantener sana la piel del niño, necesitas conservar su suavidad y resistencia naturales. Deberás usar champús y geles neutros diluidos en el agua. Y tras el baño es importante aplicar cremas hidratantes de alto contenido en grasa.

 

Puedes comprar productos sin perfume con ingredientes como aceite mineral o petrolato. La crema hidratante que aplicas diariamente a tu bebé no debe contener sustancias como ácidos alfahidróxidos o bloqueantes solares.

 

De hecho, es una excelente idea usar la misma crema hidratante que tú te aplicas en el cuerpo, porque de todas formas el bebé y tú siempre estáis en contacto.

 

Cualquiera sea tu decisión, mantenla, de tal forma que la piel de tu bebé no tenga que adaptarse nuevamente a las diferentes combinaciones de ingredientes en distintos productos.

 

Un estudio realizado en Alemania demostró que el uso del gel limpiador y crema, NO interrumpió la formación del manto ácido que se realiza en las primeras 8 semanas de vida.

¿PREOCUPAN LOS PRESERVADORES DE LOS PRODUCTOS PARA EL CUIDADO DE LA PIEL?

Los preservadores de los productos de cuidado personal tienen una historia de seguridad que abarca a miles de productos que han sido utilizados durante muchas décadas por millones de personas.

No existe ningún reporte que los una a una enfermedad humana seria y aún las alergias por contacto se han reportado en un mínimo porcentaje.

En contraste, la ausencia de preservadores se asocia claramente a productos contaminados y a riesgo de infección de la piel.

La industria del cosmético tiene la responsabilidad de asegurar que todos los ingredientes y preservadores son seguros para el uso que se propone.

EL SOL Y LA PIEL DE TU BEBÉ

Evitar la exposición directa al sol del bebé es la mejor protección.Cuando saques al bebé siempre utiliza primero las barreras físicas como ropa, sombreros y cubiertas de la carriola.

 

Trata de evitar las salidas cuando los rayos solares son más fuertes, es decir, entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde.

 

Un bebé puede quemarse con el sol en un período muy breve, de 10 a 15 minutos, incluso en los días nublados.

 

  • Usa telas ligeras pero de tejido no poroso y sombreros de ala ancha.
  • Evita la exposición a los rayos del sol directos, especialmente para bebés de menos de 6 meses de edad y también para los bebés más grandes.
  • Es importante tener en cuenta los lugares en donde hay reflejo de estos rayos como puede ser la alberca, la nieve y la arena que reflejan casi un 85% de rayos UV.

Las cremas de protección solar deben evitarse porque todavía no se ha estudiado a fondo su efecto en bebés menores de 6 meses.

Si no puedes evitar el sol, opta por comprar protectores solares que no tengan fragancia y que contengan oxido de zinc o dioxido de titanio como ingredientes activos que realmente bloquean los rayos UV.

  • Aplica y reaplica las cremas bloqueadoras.
  • Las fórmulas de emulsiones con base oleosa (de aceites) pueden ser también suaves para los ojos y para la exposición oral (recuerda que el bebé siempre se chupará la mano).
  • Estos filtros solares inorgánicos con base oleosa parecen ser los más seguros para los bebés y para aquellos que tienen una piel especialmente sensible ya que tienden a tener menos sustancias químicas, fragancias, fotoestabilizadores y preservadores.
  • De todas maneras, no utilices el protector solar como sustituto de la ropa protectora. Úsalo para cubrir la cara, manos y pies expuestos de tu bebé.

 

CÓMO PROTEGER LA PIEL DEL BEBÉ DE LOS PIQUETES DE MOSCOS E INSECTOS

 

Puedes usar repelentes en bebés a partir de los 2 meses de edad que tengan como base DEET (no más del 30%). Pónlo en tu mano y embárralo en la piel que está expuesta,

 

Lávalo cuando regreses a casa. NUNCA lo mezcles con el bloqueador.

 

CUIDADO DE LAS UÑAS

Las uñas del niño son muy delgadas, afiladas y crecen de una manera ¡sorprendentemente rápida! Es posible que tengas que cortarlas muy a menudo, hasta dos veces por semana.

 

Esto es muy importante, ya que los recién nacidos pueden arañarse la cara con sus propias uñas.

 

Para cortárselas, utiliza una lima suave, un cortaúñas o tijeras cortaúñas especiales para bebés. Es posible que te resulte más fácil realizar esta tarea cuando tu bebé esté durmiendo.

 

Para no cortar la piel de la yema de los dedos mientras cortas la uña, sostén el dedo firmemente y empuja la piel hacia atrás.

 

No te alarmes si sale un poco de sangre (esto te ocurrirá al menos una vez, a pesar de todos tus esfuerzos). Para detener la sangre, simplemente aplica un poco de presión.

 

Las uñas de los dedos de los pies crecen mucho más lento y por lo general son más blandas. No es necesario mantenerlas tan cortas como las de la mano; basta con cortarlas una o dos veces al mes.

 

A pesar de que puede parecer que el niño tiene una uña encarnada, esto casi nunca ocurre. Llama a tu pediatra si la piel que rodea las uñas de los pies se enrojece, se inflama o se endurece.

 

LA ROPA DE TU BEBÉ

Viste a tu bebé recién nacido con una capa más de ropa que la que estés usando, para mantenerlo cómodo y abrigado. Para los recién nacidos esto significa camiseta, pañal, pijama y una mantita, excepto en los meses más calurosos.

 

Cuando la temperatura supere los 22- 23 º C, puedes disminuir esto a una sola capa de ropa. Toca la piel de tu bebé con frecuencia para ver si está incómodo. Si la piel está caliente y transpirada, quita una.

 

Si tu bebé es prematuro o tiene poca grasa corporal, no podrá regular muy bien su temperatura corporal y quizás necesite más capas de ropa para estar abrigado.

 

Los recién nacidos que tienen poco cabello pueden necesitar una gorra, especialmente durante la noche.

 

La piel de tu bebé puede ser sensible a las sustancias químicas que se encuentran en la ropa nueva y a los residuos de jabón y detergente que quedan después del lavado.

 

Para evitar problemas:

  • Lava toda la ropa y la ropa de cama nueva antes que las use el niño.
  • Durante los primeros meses, lava la ropa de tu bebé por separado.
  • Utiliza un detergente suave y enjuaga dos veces.

 

REFERENCIAS

NIH, National Library of Medicine, Journal List, Pediatric child health, Skin Care for your Baby, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2528704/

El bebé

¿CÓMO SÉ SI MI BEBÉ ESTÁ TOMANDO SUFICIENTE LECHE?

A veces, con los niños amamantados, los padres se preguntan si la leche que está tomando les alimenta. Esta duda tan frecuente, sobre todo con el primer hijo, se puede resolver con información acerca de qué es lo normal en los bebés.

¿CÓMO SABER SI EL BEBÉ QUIERE COMER?

 

En los primeros días de vida las señales de hambre pueden ser un aumento de la actividad, movimientos de búsqueda, llevarse la mano a la boca, quejidos suaves. El llanto es un signo tardío de hambre.

Es normal que el recién nacido mame 12 o más veces al día, lo cual facilitará la producción continua de leche y el establecimiento de la lactancia materna.

Al menos en estos primeros días el bebé debería tomar unas 8 tomas al día.

Cada niño tiene su propio ritmo para comer. Se le debería dejar mamar del primer pecho hasta que lo suelte espontáneamente, antes de ofrecerle el segundo pecho. Muchos niños quedarán satisfechos solo con un pecho.

CÓMO ES EL ESTÓMAGO DEL RECIÉN NACIDO

Aunque pensamos que el recién nacido debe comer mucha cantidad de leche, lo cierto es que la capacidad de su estómago es muy pequeña.

Te ofrecemos una comparación para entender bien las necesidades en cada toma:

  • Primer día de vida tiene el tamaño de una cereza(5-7 ml)
  • Hacia el 3º día tiene el tamaño de una nuez(27-30 ml)
  • Hacia el 7º día tiene el tamaño de una ciruela(45-60 ml)
  • El primer mes es como un huevo(80-150 ml)

Los primeros días de vida del bebé la capacidad del estómago es muy pequeña. Por eso tiene que hacer muchas más tomas al día, poco a poco, según el estómago va aumentando su capacidad el bebé irá espaciando las tomas.

¿PERO… CÓMO SÉ SI SE ALIMENTA BIEN MI BEBÉ?

Una de las razones que las mamás argumentan para alimentar a sus hijos con fórmula en lugar de con leche materna es que no pueden saber si en realidad están produciendo suficiente leche materna y si su hijo se está alimentando adecuadamente.

En realidad, la leche materna tiene tantos beneficios que, aunque no existiese manera de verificar si el bebé está comiendo adecuadamente, sigue siendo la mejor opción para su alimentación.

Sin embargo, existen diferentes maneras de saber si un bebé alimentado con leche materna está recibiendo lo suficiente, entre ellas encontramos:
Número de pañales

Durante el primer mes, donde prácticamente nuestros pequeños comen y duermen, el número de pañales que utilice por día te dará una buena idea de que tan bien se está alimentando.

Normalmente un recién nacido debe mojar alrededor de 6 a 8 pañales y tener entre 2 y 4 evacuaciones diarias y en ocasiones hasta una después de cada toma.

Por lo general, las deposiciones son blandas y pasan, en los primeros cinco días, de un color negro a marrón y después a amarillo mostaza.

La orina no debe tener color, por lo que no debe dejar una mancha amarilla oscura en el pañal, de lo contrario puede ser que no esté ingiriendo suficiente leche.

2. Ruido al tragar la leche.

Los bebés deben adaptarse adecuadamente al seno para poder extraer la leche, de lo contrario lo único que consiguen es obstruir la salida de la leche y ocasionar grietas dolorosas en las mamas de sus madres.

Así que después de estar en una posición cómoda para amamantar debes cerciorarte de que las encías de tu hijo cierran alrededor de la areola y no del pezón.

De esta manera su lengua presionará el pezón contra el paladar y podrá vaciar los conductos lácteos y podrás oír como va tragando después de hacer varias succiones seguidas.

  1. El número de veces que lo alimentas.

Las primeras semanas tu bebé necesitará que lo amamantes entre 8 y 12 veces por día, lo que equivale a que cada 2 ó 3 horas lo alimentes, conforme pasen las semanas, verás como las tomas nocturnas se irán espaciando.

Es muy importante que no pasen muchas horas sin que lo alimentes (6 horas o más) ya que su glucosa (el azúcar de su sangre) puede bajar y hacer que esté muy dormido y somnoliento.

  1. Sensación de llenado y vaciado de las mamas.

Muchas madres durante los primeros días experimentan mucha congestión en los senos.

Esta sensación en ocasiones puede ser molesta y mejorar con la succión del bebé o aplicando directamente en los senos compresas de agua tibia a fría (algunos doctores sugieren alternar compresas frías con calientes o ponerse el aire caliente del secador de pelo a una distancia de unos 30-40 cm).

Aunque el congestionamiento de los senos sólo dura unos días, las madres pueden percibir los cambios en la firmeza de sus mamas.

De esta forma notan cuando sus senos se vacían después de la toma y tienen la sensación de que están llenos y firmes cuando se aproxima la hora en que nuevamente deben alimentar a su bebé.

Si durante la toma no se vaciaron bien las mamas, la sensación de congestión puede volver a aparecer.

 

  1. El flujo de leche.

Habitualmente la producción de leche durante los primeros 2 días después del parto es escasa, incluso tan poca como media onza por toma, al cuarto día puede subir a una onza.

Pasando la semana y dependiendo de la buena succión del bebé la producción puede subir de 2 a 6 onzas por toma.

De esta forma es normal que al principio no veas ni siquiera que gotea un poco de leche por las mamas, pero con los días puedes ver incluso cómo sale la leche, sentir como te mojas a través de tu sostén o incluso ver como sale la leche de la mama del lado contrario al que estás amamantando.

  1. Aumento de peso.

La ganancia regular de peso es un buen indicador relacionado a una adecuada alimentación.

Debes tomar en cuenta que durante la primera semana normalmente los recién nacidos pierden el 10% del peso con el que nacieron.

A partir de ese momento comienza la ganancia de unos 30 gramos por día, haciendo una ganancia de peso mensual de 960 gramos, todo esto los primeros 3 meses de vida.

  1. Patrón de sueño y comportamiento.

Un bebé satisfecho duerme al menos un par de horas después de cada toma y se aprecia tranquilo.

En cambio, un bebé que no ha comido lo suficiente y se encuentra hambriento puede no conciliar bien el sueño, encontrarse llorón e inquieto, succionando el chupón o sus manitas con ansiedad.

PARECE QUE EL BEBÉ SOLO QUIERE MAMAR PARA TRANQUILIZARSE. ¿ESTÁ BIEN?

A veces ocurre que los bebés están tomando una cantidad de leche suficiente para su crecimiento y sin embargo continúan “enganchados” en el pecho durante mucho tiempo, parece que está satisfecho, deja de succionar y tragar, juega con el pezón…

Al principio, está bien dejar que un recién nacido mame para tranquilizarse, sin embargo, cuando crece podría acabar dependiendo del amamantamiento para conciliar el sueño a la hora de la siesta o por la noche.

Por lo tanto, en algún momento del segundo o tercer mes de vida del bebé se puede probar a dejar de utilizar el pecho a modo de consuelo y convertir la toma en momentos para saciar el hambre en vez de una forma de tranquilizarlo.

Así, en vez del pecho, se le puede ofrecer su propia mano para que se tranquilice. También se le puede dar un chupete, siempre y cuando no parezca tener hambre.

 

Debido a que el chupete se asocia a un menor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante, algunas organizaciones recomiendan dejar que los bebés duerman con el chupete.

 

De todos modos, esto se puede hacer cuando el amamantamiento esté ya bien establecido (por lo general, a partir del mes).

INSUFICIENCIA DE LA LECHE.

La mayoría de las mujeres tienen la capacidad física para poder producir leche después del parto y amamantar a sus hijos.

En algunas ocasiones el abandono de la lactancia materna es debido por la aparente insuficiencia en la producción de leche y entre las principales razones para que esto ocurra encontramos:

  • Vaciamiento inadecuado de las mamas. La cantidad de leche que se produce está íntimamente relacionada con el buen vaciamiento de las glándulas mamarias.
  • De hecho, el extraer manualmente o con un tiraleche manual o eléctrico la leche que queda en las mamas después de amamantar facilita el adecuado llenado de éstos para la siguiente toma.
  • El ofrecer biberón suplementario fomenta que el niño no tome toda la leche de las mamas y sea más fácil que la producción disminuya hasta que tanto madre como bebé prefieran el uso del biberón a la alimentación al seno.
  • Por otro lado, el agarre incorrecto de la boca del bebé con el seno puede obstruir el flujo de leche haciendo un círculo vicioso donde los senos no se vacíen correctamente y se congestionen, ocasionando que el bebé prefiera alimentarse con biberón y la madre opte por suspender la lactancia al ver que su hijo no obtiene alimento y que le resulta a ella también doloroso amamantar.
  • Es tan importante la alimentación con leche materna que es vital entender cómo colocar adecuadamente al bebé, qué tan frecuente alimentarlo y tratar de alimentarlo con leche materna la mayor cantidad de tiempo posible.
  • Recuerda que mientras más tomas des de leche de fórmula, menos leche materna vas a tener.

ESTADO EMOCIONAL DE LA MADRE

Cuando una mujer da a luz, surgen un sin número de emociones en su vida.

Ahora es madre y su pequeño hijo depende prácticamente de ella, sin embargo, las responsabilidades y el trabajo que tenía antes del parto no se suspenden por su maternidad.

Aunque no trabaje fuera de casa, es probable que su hogar, matrimonio y el bienestar de sus hijos funcionen gracias a su esfuerzo diario.

Todas estas tensiones, preocupaciones y nuevas responsabilidades pueden influir para que exista una insuficiencia de leche.

Ten paciencia, conforme avancen los días tu bebé y tú poco a poco establecerán una rutina de alimentación y te será más fácil, y recuerda, estás eligiendo el mejor alimento para tu bebé.

 REFERENCIAS

 

 

 

El bebé

DESARROLLO MOTOR DEL BEBÉ MES TRAS MES EN EL PRIMER AÑO

ACTUALIZADO AL 03 de Mayo 2022

INTRODUCCIÓN

El primer año de vida de un niño es fundamental para su desarrollo físico, emocional y psicológico, será la base que tendrá el infante para adquirir habilidades y destrezas más complejas.

Durante estos primeros doce meses, los cambios que experimentará tu bebé son espectaculares, ya que duplicará su peso y talla y crecerá más rápido que en toda su vida.

En esta etapa, el niño debe recibir los mejores cuidados, atención y afecto. Debemos estar seguros de su bienestar en todas sus esferas de desarrollo: lenguaje, físico, mental y social.

Aunque todavía es muy pequeño, en estos primeros meses de vida comienza a forjarse su personalidad, empieza a desarrollarse su inteligencia y aparecen las primeras bases de su comportamiento.

A modo de pequeños detalles podrás vislumbrar cómo será tu pequeño cuando sea mayor.

DETECCIÓN DE LOS PROBLEMAS EN EL DESARROLLO PSICOMOTOR

Es importante que los padres, que son quienes están a diario con el niño y observan día a día sus progresos, conozcan las habilidades que debe adquirir el bebé de acuerdo con su edad.

Es por ello por lo que presentamos la siguiente escala de Desarrollo Psicomotor para niños de 0 a 1 año.

Es necesario resaltar que cada niño es diferente, por tanto, si tu niño no cumple alguna característica descrita no quiere decir que exista un problema, lo importante es que sea capaz de realizar la mayoría de los elementos descritos a continuación.

Ante cualquier duda, siempre lo mejor es la evaluación directa de un especialista: pediatra o neurólogo, quien conoce mejor las características del desarrollo humano y puede detectar y derivar los casos que requieren intervención.

Es importante que el bebé asista a todos sus controles médicos: el detectar a tiempo algunos retardos o problemas en el desarrollo psicomotriz e intervenir a temprana edad puede evitar disfunciones que requieran un arduo trabajo terapéutico que puede durar varios meses o años.

Esto se debe a que el cerebro del niño posee mayor plasticidad cerebral, es decir tiene la capacidad de modificar de manera temporal o permanente los patrones de conexión sináptica entre las neuronas o generar conexiones nuevas, así puede recuperarse de lesiones y adquirir nuevos aprendizajes.

LOGROS DEL BEBÉ

1 mes

Al colocarse boca abajo despega la nariz de la cama. Hace movimientos como si quisiera gatear, pero no interviene en los movimientos de su cuerpo ya que su sistema nervioso es inmaduro, sus huesos son suaves y no puede controlar sus músculos.

Mantiene ambas manos fuertemente cerradas, pero si tú acercas tu dedo a su palma, el bebé lo toma con fuerza (a esto se le llama reflejo de agarre).

Sigue un objeto que se balancea sólo hasta la línea media.

Fija su mirada al escuchar un sonido, responde con los ojos o con movimiento (estos son sus primeros esfuerzos de comunicación).

Es difícil que al mirar enfoque bien, pero puede ver un juguete si se trae frente a su vista, la mejor distancia es a unos 25 cm.

Prefiere los sonidos agudos (sonajas, campanas o voces de mujer) y se asusta con los sonidos fuertes y repentinos.

2 meses

En posición boca abajo levanta la cabeza 45º por unos segundos, (esto es importante para fortificar los músculos de la espalda y cuello).

Agarra brevemente un objeto suspendido en el aire, sigue con la vista el objeto pasando la línea media.

Tiene mayor control de la cabeza y la parte superior de su cuerpo.

Retribuye con una sonrisa si tú mueves tu cabeza y le hablas. Tiene expresión alerta, mirada directa y definida. Emite diversos sonidos.

3 meses

Predomina la postura simétrica de la cabeza, al sentarse con apoyo.  Observa un objeto colocado en la mesa.

Se apoya en los antebrazos cuando está acostado boca abajo.

Responde a las sonrisas, sonriendo. Tiene risa ahogada.

Tiene las manos abiertas y cerradas débilmente; agarra las ropas.  Hace ruidos (gorjeos).

Manifiesta su alegría al ver un juguete, o a una persona conocida, o a su madre preparándose para darle de comer, moviendo alborotadamente brazos y piernas y trata de alcanzar personas u objetos familiares.

Los músculos de su espalda y cabeza se han fortalecido y esto quiere decir que ya casi puede sostener la cabeza por sí mismo cuando lo cargas y que incluso puede levantarla un poco –por un momento- cuando está boca abajo.

4 meses

Se sienta con soporte; sus esfuerzos están dirigidos a aprender a sentarse y a usar las manos.

Cabeza firme, inclinada hacia adelante, cuando está sentado.

Se voltea de boca abajo a boca arriba.

Agarra con sus dedos un juguete que toca su mano. Raspa la cama cuando está boca abajo.

Produce sonidos en tono alto, se ríe. Disfruta el ambiente que lo rodea; sonríe y habla con él mismo. Vuelve la cabeza para mirar a quien lo llama.

Los primeros dientes del bebé están alistándose para salir. El primer diente puede salir este mes.

La vista del bebé se ha desarrollado de modo que puede ver las cosas en colores y puede enfocar los ojos a diferentes distancias.

La capacidad auditiva de tu bebé está llegando a su desarrollo completo.

La coordinación de las manos y dedos está mejorando rápidamente. Puede dormir toda la noche con siestas durante el día.

5 meses

 Reacciona a las voces de las personas y se da vuelta para ver a la persona que está hablando.

Deja de llorar cuando oye la voz de su madre.  Sonríe y balbucea para llamar la atención.

Imita los movimientos que ve que otras personas hacen, protesta cuando alguien trata de quitarle un juguete o cuando alguien lo disgusta.

Desea tocar, agarrar y saborear objetos logra pasar un objeto de una mano a otra.

6 meses

 

En el sexto mes se producen grandes avances. El bebé sabe rodarse completamente y mantenerse sentado aunque no se puede poner en esta posición por el mismo, apoyado de una almohada, en la cuna o en una silla.

Si se le sujeta, quiere sostenerse sobre sus pies. Tiende a gatear, girar, agacharse y mecerse sobre sus rodillas.  Comienza a tratar de articular sonidos.

Su coordinación le permite beber de una taza. Transfiere fácilmente un objeto de una mano a la otra. Agita las cosas para ver si puede hacer ruido.

Deja caer cosas de su cuna o silla para bebés y quiere que se las devuelvan inmediatamente. Estudia atentamente las caras de otras persona, las toca y les jala el pelo. Trata de comer utilizando sus manos.

7 meses

Puede levantarse por sí mismo, apoyándose en las manos o los pies, preparándose para gatear. Trata de imitar los sonidos.

El sentido de equilibrio está mejorando mucho.  Su bebé se está tornando más curioso y aventurero.

Comienza a utilizar los dedos en lugar de la mano completa para investigar los objetos.

Reconoce  la desaprobación, ya sabe cuando  gusta lo que él está haciendo.

8 meses

La curiosidad del bebé está creciendo a medida que va explorando el ambiente que lo rodea. El impulso de treparse en los muebles, camas, cajones abiertos y subir escaleras; es cada vez más fuerte.

Está más consciente de sí mismo como ser humano independiente. Se enoja cuando las cosas no salen como él quiere. La vista del bebé está completamente desarrollada y es probable que ya sepas si va a ser diestro o zurdo.

Le gusta que le lean y ver los libros.

9 meses

Se levanta hasta sentarse y tiene buen control de la cabeza y el cuerpo. Gatea bastante.

Agarra y manipula objetos con destreza. Entiende la relación entre objetos, tales como tapa y frasco, llave y cerradura. Entiende palabras tales como zapato, galleta… y entiende instrucciones simples como ” tráeme…”.

El bebé ya desea pararse y caminar, pero probablemente todavía no pueda hacerlo bien sin soporte.

Puede caminar  a lo largo de los muebles, agarrándose a medida que da pasitos.

Trata de atraer la atención y aprobación, y puede hacer actividades para que lo vean. Es sensible a los sentimientos de otros niños y llora cuando ellos lloran.

Tiene tantas habilidades que está contento de estar solo por periodos más largos de tiempo, simplemente explorando lo que le rodea.

10 meses

Tan pronto sabe sostenerse sólo sobre sus pies, el bebé intenta andar sin aguantarse.

Asocia palabras con gestos y repite algún sonido o palabra una y otra vez.

Puede identificar diferentes partes del cuerpo. Sube muebles y escaleras cada vez que puede.

Experimenta con objetos caseros y cualquier otra cosa que encuentre. Saca los libros de los libreros, voltea las plantas, deja caer artículos en el inodoro y otras cosas.

11 meses

Practica diferentes posiciones de pararse. Puede ponerse de pie por sí mismo.

Cuando está parado puede bajarse hasta sentarse sin caerse. Mira con atención las formas de los objetos y observa las diferencias.

Puede coordinar el índice y el pulgar con precisión. Puede quitarse los calcetines y desamarrarse los zapatos.

A esta edad muchos niños ya pueden caminar solitos, otros necesitan todavía ayuda.

Cada niño es diferente por lo que algunos se tardarán un poco más para caminar.

Está desarrollando el conocimiento de lo que es bueno y malo. Se esconderá cuando haga algo malo para que no se den cuenta.

Comienza a coordinar los movimientos de la mano a la boca con una cuchara.

12 meses

Camina erguido agarrado de la mano.

Algunos niños comienzan a caminar antes,  lo que le permite caminar sin ayuda a esta edad.

Pasa gran parte de su tiempo caminando, parado o dando vueltas por la casa. Le encanta subir escaleras. Coopera cuando se viste. Le gusta quitarse la ropa tanto dentro como fuera de la casa.

Agarra objetos usando los dedos como pinzas, arroja objetos y los busca. Tiene un vocabulario de una o dos palabras.

Sigue órdenes sencillas. Juega e imita las acciones. En esta etapa se resisten a tomar siestas y puede que te forme berrinches cuando lo acuestas a dormir.

Se interesa más en la compañía de otros niños, aunque sólo esté a su lado mirando lo que hacen.

REFERENCIAS

Documento elaborado por la Licenciada en Pedagogía. Ana Olivieri-Santgiacomo Cordero, Maestra en Psicopedagogía; especialización en Neuropsicología; diplomado en Asesoría Familiar y certificación en Integración Sensorial.