Complicaciones de parto / Postparto

Comunicación con el recién nacido

Introducción

Una vez que nace tu bebé, un pensamiento que causa gran inquietud es:

¿De qué manera nos comunicamos con él?

¿No sería maravilloso que tu bebé pueda decirte con palabras que tiene hambre, está cansado, se orinó o no se siente bien? La falta de comunicación verbal en tu recién nacido puede dificultar la comunicación entre ambos, pero no es imposible.

El bebé se comunica por medio del lenguaje corporal, el llanto y demás pistas verbales. Siguiendo estas pistas podrás aprender a comunicarte con él.

Esta es una tarea retadora, pero no te des por vencida, gradualmente irás entendiendo el porqué de su llanto y gestos y podrás tranquilizarlo al tocarlo, al hablarle, al sonreírle y jugar con él.

¿Cómo establece contacto un recién nacido?

Desde el primer momento en que cargas a tu recién nacido, una de las primeras cosas que notarás es su llanto. En este momento de la vida, el llanto es la única forma en la que el bebé se puede comunicar. No te pueden decir que están cansados o con hambre y tampoco pueden sonreir o reír.

El llanto es la expresión más primitiva de las emociones humanas y cuando el pequeño no quiere parar de llorar, puedes estar segura de que, al menos, trata de comunicarse contigo.

Existen muchas teorías acerca de cómo comunicarte con el bebé, no se sabe con certeza si estas funcionan o no, sin embargo, te podemos asegurar que tu aprenderás a comunicarte cuando vayas conociéndolo y respetándolo en su individualidad.

El bebé sano es también capaz de establecer contacto con su entorno a través del uso de recursos como los órganos de los sentidos: ojos, oídos, nariz, boca y piel, los cuales funcionan como antenas para localizar las fuentes de estímulos que lo ayudarán en el aprendizaje.

Son los estímulos, táctiles, auditivos o visuales, que se dirigen especialmente al bebé para su cuidado al ser tocado y cargado, al colocarle en nueva posición, al cambiarle de ropa o al momento de bañarlo, cuando se le amamanta, canta o arrulla, la música que se elige para que escuche, etc.

¿Cómo reacciona el bebé a esta “invasión” de su espacio y su cuerpo?

 Diversos estudios han hallado que los bebés buscan, desde sus primeras horas de vida, estimular sus sentidos. Con ello inicia la construcción de su propia experiencia del mundo exterior.

Pero la naturaleza no puede hacerlo todo sola. Necesita nuestra valiosa ayuda. El bebé se encuentra inmerso en un mundo de afectos que él construye a partir de la manera en que sus padres, hermanos, etc., le hablan y en general lo cuidan.

Las caricias, las miradas, las palabras, son imprescindibles para su maduración.

Privarles de estas manifestaciones afectivas podría perjudicarle seriamente. Pero tampoco nos obsesionemos intentando que el bebé, a toda costa, se adapte a un gráfico de desarrollo.

Cada quien se desarrolla a su manera y con un ritmo propio que tenemos que respetar.

El llanto

Los bebés nacen con la facultad del llanto y está será su forma de comunicarse durante un tiempo. Por lo general, los llantos de un bebé indican que algo va mal: estómago vacío, un pañal mojado o sucio, pies fríos, cansancio, necesidad de de que lo cojan en brazos y lo abracen, etc.

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En poco tiempo, serás capaz de reconocer qué necesidad está expresando el bebé y tú reaccionarás en consonancia. De hecho, a veces lo que necesita un bebé se puede identificar a partir del tipo de llanto que utiliza; por ejemplo, el llanto de “tengo hambre” suele ser breve y agudo, mientras que el llanto de “estoy molesto” suele ser más variable y agitado.

Comunicarse con un recién nacido se enmarca en la tarea de colmar sus necesidades. Responde siempre a sus llantos ya que es imposible malcriar a un bebé tan pequeño por dedicarle demasiada atención. Contrariamente, las respuestas rápidas o inmediatas a los llantos del bebé le hacen saber que es importante y que merece ser atendido.

Probablemente habrá veces en que habrás colmado todas sus necesidades pero él seguirá llorando. No te desesperes; es posible que tu hijo esté excesivamente estimulado, tenga demasiada energía acumulada o simplemente que necesita un buen llanto sin motivo aparente.

El llanto es la principal forma que tienen los bebés de comunicarse, pero también pueden utilizar formas de comunicación más sutiles. Aprender a reconocerlas es gratificante y puede reforzar el vínculo con tu pequeño.

Es posible que durante el primer mes de la vida de tu bebé, logres entrever un atisbo de su primera sonrisa, ¡un bienvenido complemento a sus facultades comunicativas!

Llanto constante y habitual

Es habitual que los bebés atraviesen un período de agitación aproximadamente a la misma hora cada día, generalmente entre las últimas horas de la tarde y la media noche.

A pesar de que todos los recién nacidos lloran y tienen momentos de inquietud, cuando un bebé -sano por lo demás- llora durante más de 3 horas al día, más de 3 días por semana y durante por lo menos 3 semanas, se dice que padece una afección denominada “cólico del lactante”.

Puede ser inquietante para un padre, pero la buena noticia es que dura poco: la mayoría de los bebés la superan alrededor de los tres 3 o 4 meses de edad.

Puedes intentar consolarlo. Algunos bebés se calman con el movimiento, como el balanceo o que alguien los pasee por la habitación, mientras que otros responden mejor al sonido, como una música suave o el zumbido de una aspiradora. Es posible que tardes algún tiempo en averiguar qué es lo que calma a tu hijo durante esos estresantes momentos.

¿Debería preocuparme?

Habla con el pediatra si los llantos del bebé se prolongan más tiempo del habitual, si su llanto te suena extraño o se asocia a un descenso de su nivel de actividad, falta de apetito o movimientos o pautas respiratorias inusuales.

El pediatra te tranquilizará o buscará explicaciones médicas al malestar del bebé. Es posible que al bebé no le ocurra nada malo y que, a ti, el mero hecho de saberlo te ayude a relajarte y a mantener la calma cuando el pequeño se vuelva a sentir molesto.

  • El bebé está enfermo. Un bebé que llora más cuando lo cogen en brazos o lo mecen puede estar enfermo. Llama al pediatra, sobre todo si el bebé tiene fiebre de 38° C (100,4° F) o superior.
  • El bebé está experimentando dolor. Un sujetador de pañal abierto u otro objeto se le podría estar clavando en la piel. Observa atentamente todo su cuerpo, incluyendo todos y cada uno de los dedos de manos y pies (un trozo de pelo se podría enganchar accidentalmente alrededor de los diminutos dedos del bebé y provocarle dolor).

¿Cuáles son los sentidos que se desarrollan en un bebé y por qué?

Hemos aprendido a sentir antes que a comprender

Cómo cinco oráculos privados, los sentidos nos dan la posibilidad de renovar el vinculo que nos une con la vida. Los bebés nacen equipados con sus cinco sentidos: vista, oído, gusto, tacto y olfato, plenamente desarrollados, (aunque algunos de ellos sean menos precisos que otros) y están deseosos de ponerlos a trabajar para aprender acerca de su nuevo medio ambiente.

El oído: ¿Puede oír?

El oído del bebé está perfectamente organizado y desarrollado desde antes del nacimiento, escuchando las voces de sus padres, desde que está en el útero. El útero es un lugar sonoro. Los ruidos del entorno llegan amortiguados por el agua que rodea al bebé.

Desde el interior esos sonidos se mezclan con su propio latido, el de su madre y los ruidos intestinales. Su audición es capaz de percibir frecuencias que no son audibles para nosotros. Después de la piel, el oído es el primer órgano en desarrollarse,

Al nacer, empieza a distinguir toda clase de sonidos, la estructura de su oído es muy delicada y son especialmente sensibles al volumen. El sonido fuerte puede causar daño auditivo. Los ruidos inesperados lo asustan y lo hacen llorar – la voz suave lo calma.

El recién nacido oye, pero no puede localizar los ruidos. Existe evidencia de que los bebés responden más positivamente a la voz humana que a cualquier otro estímulo auditivo. Esta preferencia por la voz humana aumenta en los primeros cuatro meses de vida.

Si el bebé empieza a llorar mientras está acostado, comprueba lo rápido que se calma cuando oye tu voz aproximándose. Y observa con qué atención te escucha cuando le hablas en tono cariñoso.

Habla con tu bebé

A las primeras etapas de la comunicación se les denomina diálogo tónico, explica la licenciada Griselda Geuze, especialista en estimulación prenatal y durante la crianza.

Tal vez tu bebé todavía no logre coordinar la vista y el oído, pero es posible que, incluso mientras fija la mirada en el vacío, el bebé está prestando atención. Es posible que incluso cambie sutilmente su postura corporal y sus expresiones faciales y que hasta mueva brazos y piernas cuando le estás hablando.

Por supuesto, una de las primeras voces que reconoce es la de mamá ya que tiene preferencia por los sonidos agudos. Después de la primera semana también reconocerá los sonidos graves con lo que empieza a reconocer la voz de papá.

Un bebé recién nacido está acostumbrado a escuchar la voz de la madre, sus latidos cardíacos y la voz de su padre. Por eso es recomendable no sólo hablarle, sino también que disfrute la música que oía cuando estaba en el vientre materno.

Todos los miembros de la familia, en especial los padres, deben hablarle con un tono suave y claro. Para estimular el desarrollo del lenguaje del bebé hay que cantarle, bailarle, masajearlo, mimarlo, acariciarlo, ya que el contacto táctil es fundamental para el recién nacido.

Los padres deben expresarle los sentimientos que les produce, explicarle qué pasa mientras lo bañan, lo cambian y decirle cómo cambió sus vidas. Hacerlo crea un lazo fuerte con la madre, el padre y su cuidador habitual.

Los bebés aunque no reconocen el significado del lenguaje, reciben los mensajes emocionales por el tono de la voz utilizado, debemos acompañar las palabras con gestos, será la mejor manera de estimular su capacidad auditiva.

La vista: ¿Mi bebé puede ver?

 Antes se creía que los bebés nacían prácticamente ciegos, pero las últimas investigaciones han demostrado que su capacidad visual está bastante más desarrollada de lo que se pensaba.

Los ojos están bien formados antes del nacimiento y ya en el útero el bebé ejercita su vista abriendo y cerrando los párpados. Después del nacimiento mueve los ojos aún cuando no tiene suficiente agudeza visual para distinguir los objetos con claridad, ve, pero no mira.

Lo que más atrae al bebé los primeros días es el rostro de sus padres. Según los psicólogos, una cara humana es el estímulo más variado, rico y completo para el bebé y como una de las cosas más curiosas de la Madre Naturaleza, el bebé puede enfocar mejor a una distancia de 20 a 30 cm., justo la distancia a la que estaría tu cara cuando le das de comer. Le atraen también los objetos de colores llamativos y contrastantes

La visión del bebé mejorará día a día. A los 2 meses de edad, los infantes prestan más atención al estímulo visual y hasta pueden seguir con la mirada el movimiento de ciertos objetos, si algo de colores vibrantes se coloca como a 30 centímetros de distancia, los bebés concentrarán su mirada y lo seguirán con sus ojos conforme se mueve de lado a lado.

A los 4 meses empezará a desarrollar la visión binocular, o sea la habilidad de enfocar con sus dos ojos al mismo tiempo.

Los primeros seis meses del bebé estarán dedicados a ir “afinando” su visión .

Al comenzar a movilizarse aprecia las cosas en forma tridimensional y tratará de alcanzar los objetos. Llegará a la madurez y total desarrollo al año de edad.

El olfato: ¿Ya puede oler?

Otro de los sentidos que se encuentra desarrollado en el momento del nacimiento es el olfato el cual también lo ayuda a fomentar la relación con mamá al reconocer su olor y el de la leche materna.

El centro olfatorio (del olfato) del cerebro se forma al comienzo del desarrollo fetal. Se comprobó que los recién nacidos tienen un agudo sentido del olfato.

Dentro de los primeros días de vida, prefieren el olor de la madre, especialmente de la leche materna que ésta les proporciona y esta habilidad para detectar tu olor, lo ayuda a encontrar el alimento que necesita para crecer y desarrollarse.

Sí le molesta un aroma, notaremos una reacción de disgusto por parte del bebé.(hace gestos, se mueve, cambia su ritmo respiratorio).

El gusto: ¿Distingue los sabores?

Las papilas gustativas comienzan a formarse durante los primeros meses del desarrollo fetal. Es importante considerar que en un primer momento el bebé se familiarizará con su entorno a través de la boca por lo que ésta se vuelve el centro para reconocer objetos.

Se comprobó que los bebés prefieren sabores dulces a sabores agrios o amargos. Además, los bebés demuestran tener una marcada preferencia por la leche materna y la lactancia, especialmente después de los primeros meses.

El tacto: ¿es importante tocar a mi bebé?

La piel es todo un sistema sensorial en si mismo. La piel es como una gran oreja sensible, es la vía de comunicación más importante en las primeras semanas.

A través de su cuerpo le llegan al bebé señales llenas de sentido a través de las cuáles aprende quien es. Tocar a tu bebé hace que se produzcan las hormonas del crecimiento- nos dice el investigador Saul Schanberg de la Universidad Duke- y continúa: los bebés a los que se les limita este contacto, son bebés que no crecen porque los genes que reaccionan a estas hormonas dejan de trabajar.

Normalmente, como madre buscas tocar a tu bebé con frecuencia para asegurarte de que se mueve, reacciona y responde a los estímulos.

La piel además protege al organismo del entorno y desempeña una función fundamental al establecer la unión entre dos maneras de comunicación:

  • la corporal la cual se fortalece al tocar, acariciar, cargar y mecer al bebé
  • y la verbal fomentada desde el momento de su nacimiento cuando se le arrulla, habla, canta, lee, etc.

Es por esto que la comunicación corporal es el soporte de la comunicación verbal. Ambas se fortalecen entre sí de tal forma que no es suficiente sólo acariciar al bebé o únicamente hablarle; debe haber siempre una combinación de ambos tipos de comunicación.

Y esto, que comienza en los primeros días de su vida, llevará a estrechar los lazos afectivos que lo vinculan con sus padres y hermanos y viceversa.

¿Cómo puedo detectar que mi bebé quiere descansar?

Con el sistema inmaduro que tiene el recién nacido, es muy fácil que lo lleguemos a sobre estimular (lo pasamos de revoluciones). Cuando pasa esto, el bebé se encargará de decirte que quiere estar solo y te dará “pistas” que pueden ser: llorar, quedarse dormido, respirar ràpidamente, movimientos bruscos y no hacer contacto ocular. En ese momento, puedes estar segura de que lo que quiere es dormir tranquilo.

Epílogo

La comunicación entre madre y recién nacido es un pilar imprescindible para el bienestar y el buen desarrollo mental de los niños.

Además de ser una etapa hermosa, prepara las bases para la interacción futura, no solo con los padres y familia, sino con la sociedad en general. No desaproveches ese momento tan especial, crea tu propia relación con tu bebé y ese lazo durará toda la vida.

Referencias

 

Complicaciones de parto / Postparto, El bebé

Apgar: calificación o puntuación del recién nacido

Desde el primer instante

Si es importante mantener un seguimiento médico durante toda la infancia, tanto o más resulta el control de los primeros momentos de vida, cuando es fundamental verificar que todo va bien para poder intervenir de inmediato si se presenta algún problema.

¿Qué es la calificación Apgar?

Es un estudio rápido, simple, indoloro y efectivo que utilizan los ginecólogos, pediatras, neonatólogos, parteras y personal de salud, para verificar la salud de tu bebé en el momento de nacer.

Está diseñada para hacer una evaluación rápida de las condiciones físicas del bebé después del nacimiento y determinar si hay, o no, necesidad de algún tratamiento médico de emergencia.

La puntuación Apgar es tan rápida y fácil de hacer que probablemente ni te des cuenta de cuándo la hicieron. Una vez que se hace, los resultados se anotan en un total de 0 a 10.

Este procedimiento ha sido, universalmente, una parte rutinaria del parto desde que la doctora Virginia Apgar lo publicó en 1952.

¿Por qué se le llama “puntuación o calificación Apgar”?

La calificación Apgar, fue creada en 1952 por la anestesióloga Virginia Apgar quien se preocupaba mucho por los efectos de la anestesia materna durante el parto en los bebés.

Antiguamente, a los bebés recién nacidos, si no tenían algún defecto aparente, se les consideraba con buena salud y se les llevaba directamente de la sala de partos a la cuna sin que se le hiciera una revisión formal.

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La Dra. Apgar se dio cuenta de que “el nacimiento es el momento más peligroso de la vida” y quería que el personal medico que recibía al bebé, lo evaluara en una forma rápida, organizada y significativa que detectara si era necesaria una intervención médica.

¿Cómo se realiza este examen?

La evaluación del bienestar físico del bebé se realiza dos veces – la primera en el minuto uno del nacimiento (para ver cómo le fue al bebé con el proceso del parto) y la segunda, cinco minutos después (para ver cómo le va en su nuevo ambiente fuera del útero materno).

Se toman en cuenta cinco factores y cada uno de ellos se evalúa siguiendo una escala del 0 al 2, siendo 2 la máxima puntuación posible.

Los factores son los siguientes:

  1. aspecto (color de la piel),
  2. pulso (frecuencia cardíaca),
  3. irritabilidad (gesticulación o respuesta refleja),
  4. actividad y tono muscular,
  5. respiración (ritmo y esfuerzo respiratorio),

Generalmente se hace simplemente con la vista así que es probable que ni te des cuenta de que lo están haciendo. Algunos médicos colocan además suavemente su mano sobre el pecho del bebé o en el cordón umbilical para verificar qué tan rápido está latiendo (pero generalmente se considera que si el bebé ha respondido y llora, los latidos cardiacos estarán arriba de 100 latidos por minuto).

Los médicos, comadronas (parteras) y personal de enfermería suman las puntuaciones de estos cinco factores para calcular la puntuación de Apgar. La puntuación que puede obtener un bebé oscila entre el 0 y el 10, siendo 10 la máxima puntuación posible.

APGAR también es el acrónimo de Apariencia, Pulso, Gesticulación, Actividad, Respiración que son los factores que mide).

Puntuación Apgar
Factor de Apgar 2 1 0
Frecuencia cardiaca pulso Normal (Superior a 100 latidos por minuto) Inferior a 100 latidos por minutos Ausente (sin pulso)
Esfuerzo respiratorio Normal Respiración lenta e irregular Ausente (sin respiración)
Irritabilidad (Respuesta refleja gesticulación) Lo evita, lo estornuda o tose tras la estimulación Gesto o mueca facial tras la estimulación Ausente (sin respuesta a la estimulación)
Actividad (Tono muscular) Activo, movimientos espontáneos Brazos y piernas flexionados con poco movimiento Sin movimiento, tonicidad “blanda”
Apariencia (Coloración de la Piel) Color normal en todo el cuerpo (las manos y los pies rosados Color normal (pero las manos y los pies tiene un tono azulado) Coloración azul-grisácea o palidez en todo el cuerpo

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Frecuencia cardiaca: Comprueba que el ritmo de sus latidos, sea de 100 o más por minuto y se le da una calificación de 2 puntos si es así, de un punto si son menos de 100 y de 0 puntos si no pasa de los 80 latidos por minuto. En caso de ser así, se le ayuda a restablecer su respiración.

Esfuerzo respiratorio: con esta prueba se evalúa la madurez de los pulmones. Si el bebé llora con energía, significa que su respiración es regular, profunda y acompasada y se habrá ganado 2 puntos.

Si llora con jadeos, con poca fuerza o presenta un llanto quejumbroso es que su respiración es irregular y se le dará solamente 1 punto. Si no existe actividad respiratoria, la calificación es de 0 y requiere reanimación inmediata.

Tono muscular: Se evalúa mediante la coordinación entre la extensión y la flexión de sus extremidades: si hay movimiento activo, el puntaje del bebé es 2 en tono muscular, si el movimiento es más bien débil, se le da 1 punto y si los músculos están flojos y flácidos, el puntaje del bebé es 0 en tono muscular

Respuesta a las excitaciones: frente a diversos estímulos que se les presentan. Si llora, estornuda, hace muecas o tose, se le dan 2 puntos. Si sus reacciones son escasas, con poca gesticulación o sollozos se le da 1 punto y si no emite sonidos ni se inmuta frente a los estímulos (como puede ser un leve pinchazo), no obtendrá ningún punto.

 Color de piel: independientemente que tenga el color que hereda de sus padres, el tono indica el nivel de oxigenación de la sangre y/o si existe ictericia (la pigmentación de la piel es amarillenta).

Así que, si tiene un tinte “rosado” se le otorgan 2 puntos; si la coloración en uñas, manos y pies es azulada, se le da solamente 1 punto y si toda la piel es de color azul pálido, la calificación es de 0.

  • Con la suma de todos los puntos se le otorga su primera calificación llamada Apgar.

Ninguno de los exámenes a que se someten es doloroso ni molesto y los beneficios de saber cómo está son muchos, para darle la atención y cuidados que necesita y hasta para salvarle la vida, ya que sus primeros momentos fuera de la madre, al respirar y moverse libremente y al manifestar sensaciones desconocidas como frío, calor y otras, son fundamentales.

¿Cómo se interpreta la calificación?

Primero que nada, tenemos que recordar que se hacen 2 evaluaciones:

Calificación Apgar en el primer minuto de vida

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  • Si tiene entre 8 y 10 puntos, se considera que el bebé se encuentra en condiciones normales y no necesita más que los cuidados normales de rutina que se dan a todo recién nacido.
  • Si tiene entre 4 y 7 puntos, indica algún problema que requiera de atenciones especiales. No necesariamente quiere decir que el bebé no es saludable o que es anormal, simplemente es que necesita algún cuidado inmediato como succionarle el moco de las vías respiratorias o la administración de oxígeno para ayudarlo a que estabilice la respiración.
    • Después de que se le haga esto, la siguiente calificación puede mejorar.

Pero si su calificación es de 3 puntos o menos, se debe actuar de inmediato para salvarle la vida y evitar complicaciones graves.

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Ten en cuenta que una calificación Apgar inicial (en el minuto 1) que fue ligeramente baja, es normal en algunos bebés, especialmente aquellos que nacieron de un embarazo de alto riesgo, de un parto por cesárea o de un trabajo de parto y parto complicados.

Las cifras más bajas en la puntuación de Apgar son frecuentes en bebés sanos prematuros quienes suelen tener una tonicidad muscular inferior a los bebés que nacen tras nueve meses de embarazo y quienes, en muchos casos, necesitarán vigilancia especial y asistencia con la respiración debido a sus pulmones prematuros.

Una calificación de 3 o menos significa que el bebé necesita con urgencia de medidas especiales de resucitación que salven su vida.

En el caso de que la resucitación se dificulte, la evaluación se vuelve a hacer a los 15, 20 y 30 minutos.

Calificación Apgar a los 5 minutos

A los 5 minutos después del nacimiento, se hace una nueva evaluación del recién nacido.

Si el bebé tuvo 7- 7 o más, virtualmente se puede garantizar una buena salud, pero si la primera calificación fue de 6 o menos y no ha subido a 7 o más, entonces los médicos continuarán con el tratamiento necesario y estarán monitoreando más de cerca al bebé.

La mayoría de los bebés que tienen una calificación inicial de menos de 7, eventualmente llegan a mejorar su calificación.

Algunos bebés nacen con problemas cardiacos o de los pulmones que requieren una atención especial, pero otros simplemente tardan más en ajustarse a esta nueva vida.

La mayoría de los recién nacidos con puntuaciones iniciales inferiores a siete en la prueba de Apgar eventualmente estarán bien.

¿Qué significa una calificación persistente de menos de 3?

No son buenas noticias. Un Apgar de 0-3 a los 20 minutos de edad, por ejemplo, es anuncio de altos porcentajes de morbilidad (enfermedad) y mortalidad.

Cuando la puntuación en alguno de los tiempos es muy baja puede estar indicada algún tipo de actuación médica: desde una simple observación en incubadora durante las primeras horas de vida, hasta el ingreso en una planta de Neonatología para investigar la causa.

¿Una calificación alta garantiza la salud de mi bebé a largo plazo?

Es muy importante que los padres guarden la calificación Apgar de su bebé con cierta perspectiva. Como ya lo dijimos, está diseñada para ayudar al médico a evaluar las condiciones físicas del recién nacido y así saber si necesita algún tratamiento médico inmediato. Pero NO está diseñada para predecir la salud del bebé a largo plazo, su comportamiento intelectual o su resultado general.

Si el médico está preocupado con la calificación que le dio al bebé, él les explicará cuál es el problema y lo que se está haciendo. Pero relájense, la mayoría de los recién nacidos aprueban. ¡Disfruten ese momento!

Preguntas frecuentes

¿El test de Apgar predice la salud de mi bebé en el futuro?

En términos generales, el test de Apgar por sí solo no predice la salud de su bebé en el futuro. Un ligero aumento del riesgo de parálisis cerebral en bebés nacidos a término, ha sido asociado con un muy bajo puntaje del test que se realiza a los 5 minutos, pero la vasta mayoría de los niños con un bajo puntaje Apgar de 5 minutos no presentan parálisis cerebral.

¿El puntaje del test de Apgar de mi hijo predice cuán inteligente será?

El test de Apgar evalúa la salud y el bienestar de un bebé al momento de su nacimiento. Éste no predice la capacidad del niño de tener un buen desempeño académico.

Referencias

Preparación para el Parto
Complicaciones de parto / Postparto, Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Preparación para el Parto

Introducción

Históricamente las mujeres han preparado el nacimiento de un hijo organizando la casa, la ropita del bebé y los enseres que debían llevar al hospital. Se preparaban para la llegada del bebé pero no para la experiencia del parto. Los padres desconocían los procesos que se sucedían en ese momento, la mujer se resignaba a padecer dolor y el hombre se situaba en la sala de espera aguardando con nerviosismo que el médico les informara sobre el resultado del misterioso evento.

Actualmente, a excepción de pocos casos, el padre y la madre viven juntos la experiencia del embarazo y el parto. Los progenitores se alejan de la ignorancia, recurren a la lectura de libros y revistas, plantean al médico sus dudas y acuden juntos a las clases de preparación para el parto. Hoy los padres se educan y preparan para la experiencia de recibir al bebé.

¿Cómo debo prepararme para el parto?

Durante los meses previos al parto, has estado hablando con distintas personas acerca de este momento: tu ginecólogo, la instructora del curso de preparación para el parto (psicoprofilaxis), el neonatólogo, entre otros, para llegar en las mejores condiciones anímicas y físicas al parto y estar preparada para vivir con plenitud y felicidad el nacimiento de tu hijo ya sea que nazca por vía natural o cesárea.

La tarea del ginecólogo o gineco obstetra durante el trabajo de parto es fundamental. Ideológicamente, debes compartir con tu médico su convencimiento de las bondades físicas y psicológicas del parto natural y debes saber que vas a disponer de sus conocimientos, paciencia y tiempo – que puede ser prolongado- para llegar a buen término.

A la hora de prepararse para el momento del nacimiento de tu bebé, es necesario distinguir dos mundos bien diferentes, pero que son complementarios:

  1. Por un lado se encuentra el mundo de la Afectividad en el que podríamos incluir la auténtica comunicación de los padres con el niño antes de nacer.
  • Durante el embarazo no sólo hay cambios físicos. Las cuestiones emocionales cobran cada vez mayor importancia. Dentro del cuerpo de la madre está creciendo un ser vivo, que es parte de ella y al que considera como algo que ya es suyo. No ha nacido, pero ya es su hijo. La preparación al parto proporciona los elementos para alimentar esa relación.
  • El bebé siente y reacciona a los estímulos externos, oye a la madre y todo ese cúmulo de sensaciones generan multitud de incógnitas en la embarazada que con una buena preparación va solucionando poco a poco. La adecuada canalización de los sentimientos maternales es una cuestión tan importante para el buen fin del embarazo como la dieta o como la supresión de situaciones de riesgo y aunque parezca algo natural, es algo que puede proporcionar mucha tranquilidad a la futura madre.
  • La evolución de la preparación al parto ha ido incluyendo paulatinamente importantes componentes afectivos y psicológicos asociados a la maternidad y constituye ya una herramienta bastante completa que proporciona a la futura madre las capacidades físicas y mentales para afrontar la llegada de su hijo.
  1. Y por el otro está el mundo de la Efectividad, dentro del cual podríamos incluir todo lo relativo a la tecnología y rigor científico.

¿Debo estar informada de todo lo que significa un parto?

Si, la información es una ventaja esencial de la preparación al parto. La información proporciona los conocimientos esenciales para comprender los procesos que se suceden en estas últimas semanas y para ayudarte a tomar decisiones.

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Una mujer que conoce paso a paso los cambios que va sufriendo su cuerpo, está preparada para afrontar cualquier circunstancia médica que se presente durante el parto. El conocimiento permite a la futura madre vivir con intensidad este momento, pues ya no se trata de una cuestión en la que ella es mera espectadora pasiva, que no entiende nada de lo que está pasando y se convierte en protagonista esencial del proceso.

¿Qué debe saber una pareja, en especial la embarazada, para esperar el parto?

Una pareja debe tener información clara sobre:

  • El embarazo en general.
  • Cómo saber cuándo está en trabajo de parto
  • Explicación sobre el proceso normal de parto con todas sus fases, así como las diferentes posiciones para dar a luz y las posibilidades que existen de que sea parto natural o por cesárea
  • Información sobre los sedantes para los dolores de parto.
  • Aprendizaje de las técnicas de respiración.
  • Ejercicios de relajación.
  • Información sobre el papel que cumple la pareja o acompañante en el momento del parto
  • Preparación para la lactancia.
  • Tips para los cuidados del bebé.

¿Cuándo debo empezar a preparme? 

Una pareja puede prepararse para el parto con información recibida a través del médico o de lecturas y cursos de psicoprofilaxis obstétrica. Para que tus últimas semanas sean de tranquilidad, en el caso de que el bebé tenga mucha prisa por venir al mundo, es mejor si empiezas a leer y a hacer tus preguntas a más tardar en la semana 30 del embarazo.

Una buena preparación proporciona, por una parte, información detallada de lo que ocurre en ese momento, de lo que el equipo médico va a hacer y de cómo la madre puede ayudar al buen fin del proceso.  Por otra parte, aporta los conocimientos para que la colaboración de la madre sea verdaderamente efectiva.

La embarazada, en especial, debe adquirir una actitud positiva que le permita colaborar con los profesionales, logrando que su parto sea vivido como una experiencia feliz. Una madre que no sabe cómo y cuándo empujar, que no sabe relajarse en las fases precisas, que no sabe controlar las contracciones y los dolores del momento, que se descontrola, que es incapaz de soportar el trance, se convierte en un elemento negativo en el momento clave del nacimiento del niño y puede constituir un factor de riesgo o de fuerte inconveniente para el parto.

Por el contrario, una madre informada y entrenada en todas estas cuestiones es una colaboradora eficaz del equipo médico y parte esencial del nacimiento sin problemas para su hijo.

Esto se logra conociendo y comprendiendo todas las posibles alternativas de su parto para que, llegado el mismo, nada la sorprenda ni la asuste. Debes compartir tus miedos con otras mamás que tengan tus temores y expectativas.

El aprendizaje de técnicas de respiración y de relajación para controlar las fases del momento de la expulsión te va a permitir manejar y atenuar las sensaciones dolorosas del parto, evitando un sufrimiento físico y psíquico innecesario, viviendo este acontecimiento como feliz y gratificante.

¿Cómo me puedo preparar para la labor de parto?

El esfuerzo que significa la labor de parto se ha comparado con la carrera de un maratón. Tu estado físico y las medidas que tomes para conservar tu nivel de energía jugarán un papel muy importante en cómo transcurrirá ese momento.  Si es tu primer embarazo, puedes pensar que vas a tardar más tiempo que cuando ya es el segundo o tercero.

  • Procura descansar lo más posible, no es el momento de fatigarte haciendo cosas.
  • Si tienes problemas para dormir, date un baño tibio antes de acostarte y toma un pequeño refrigerio para elevar el nivel de azúcar de tu sangre.
  • Aliméntate bien. Necesitarás todos esos nutrientes extras para el trabajo que te espera.

Y en vez de enfocarte a pensar “en el parto perfecto”, infórmate acerca de las diferentes posibilidades que se puedan presentar y decide tú misma cómo quieres resolverlas. Aprende acerca de las posiciones para la labor de parto, acerca del dolor y cómo se puede controlar, cómo van a cuidar a tu bebé al nacer, se queda contigo o ¿se lo llevan a la “cuna”?

¿Y el padre….qué papel juega?

Afortunadamente, el embarazo se vive cada vez más como una cuestión integral de la pareja y no como algo que compete exclusivamente a la madre.

Desde un principio se debe fomentar la implicación del padre en el embarazo. El padre ya no es ese señor que acompaña a su pareja embarazada al ginecólogo, no se entera de nada y confía en que su mujer tome buena nota de todo lo que dice el médico. Es pieza clave del proceso de gestación y responsable en buena medida del equilibrio emocional de su pareja.

Sabe también lo que pasa en el cuerpo de su pareja y debe aprender a reorganizar su vida cotidiana para participar activamente en la gestación; junto con su pareja han aprendido a relacionarse con su hijo y a responder ante todos los acontecimientos que se avecinan. El embarazo es cosa de dos y esa es una de sus principales virtudes.

¿Cuál es mi papel como padre en la sala de labor?

  1. La puedes ayudar a cambiar de posición o acompañarla a caminar cuando todavía puede hacerlo.
  2. Anímala y trata de mantenerla en calma.
  3. Puedes agregar hielo picado al agua que toma para disminuir la sensación de náusea.
  4. Es conveniente que la madre sepa que tiene toda tu atención.
  5. Espera con emoción el gran momento.
  6. Recuérdale constantemente que tiene que relajarse, que debe respirar lentamente y concentrarse en esto.
  7. Sigue apoyándola aunque se enoje, no te vayas, ella quiere que estés ahí. Recuerda que a veces la mujer maneja el dolor a gritos.
  8. Ayúdala a centrar su atención en algo diferente a las contracciones.

¿Apoya o estorba que la pareja asista al parto?

Aunque muchos piensen que un hombre en el quirófano es un intruso, para la mayoría de los expertos, la presencia del padre en el parto de su bebé, ayuda a la mujer a tolerar el dolor y fortalece los lazos familiares.

Pero a pesar de las buenas intenciones del padre por acompañar a su mujer y darle la bienvenida al mundo a su hijo, es inevitable que se sienta nervioso y algunos, hasta aterrorizados de presenciar el parto.

¿Cuál es su papel dentro de la sala de partos?

Generalmente, el hombre se pone una bata y mascarilla esterilizadas, se lava manos y brazos y se sienta en la cabecera, a un lado de la madre, acompañándola y ayudándola a concentrarse en la respiración, mientras el equipo médico la asiste, hasta que les entregan el hijo a ambos.

Algunos doctores piden colaboración al padre, para que tome un papel más activo, por ejemplo, cortando el cordón umbilical del niño. Este tipo de intervenciones siempre son acordadas de antemano y sólo se hacen si el padre lo desea. No se trata de que él atienda el parto, es más, a la madre se le coloca una sábana por delante y así, el papá no necesita ver directamente todo el proceso si no se siente preparado para hacerlo.

¿Qué vivencia tiene el padre?

El nacimiento es el primer contacto directo que él tiene con su hijo. Aunque participe activamente en el embarazo de su mujer y asista a todos los controles prenatales y ecografías, él no siente al niño moverse en el vientre, no experimenta los cambios físicos y anímicos que tiene la mujer durante el embarazo, ni sufre las contracciones.

Por eso, el nacimiento de la criatura es su primera vivencia real de paternidad.
Al ser testigo del nacimiento de su bebé y tener un contacto temprano con él, el padre fortalece su lazo afectivo con el pequeño y se siente aún más comprometido en su cuidado, crianza y protección.

¿Esta experiencia es igual si el parto es por cesárea?

Si, lo mismo ocurre en una cesárea. Aunque para los padres es muy impactante ver la incisión y más aún cuando los médicos sacan al bebé del vientre materno, prima el deseo de conocer al hijo y estar al lado de la madre en ese momento tan importante. Puesto que se trata de una cirugía, es poco probable que el padre pueda intervenir.

A pesar de todo, y cualquiera sea el tipo de parto, algunos padres sienten esta experiencia como ajena, misteriosa y en algunos casos violenta. Por eso prefieren quedarse fuera. Lo importante es que no sea a la fuerza y su entrada sea solo si él lo desea.

4 semanas para el parto. Más controles médicos

Aunque todo lo que te ocurre sea normal, tendrás que visitar con más frecuencia a tu ginecólogo y comentarle tus molestias. Como siempre, te pesará, te tomará la tensión, comprobará los movimientos fetales (el bebé ahora se mueve menos, pero aún así debes percibirlo todos los días), te hará un tacto vaginal, etc.

Además, es fácil que te mande otras pruebas, así como análisis de orina cada 7-10 días para detectar la presencia de albúmina, un síntoma que, acompañado de subida de la tensión arterial, supone un riesgo para el embarazo.

Exudado vaginal.Si aún no te han hecho esta prueba (indicada entre las semanas 35-37), te la harán esta semana. Es indolora. Se toma una muestra del flujo vaginal y se hace un cultivo para saber si la madre es portadora de una bacteria (Streptococo agalacteae) que coloniza la vagina y que resulta muy peligrosa para el niño. Si la madre la porta, la tratarán con antibióticos durante el parto.

La última ecografía. Suele hacerse entre la semana 34 y la 36. Si el obstetra estima necesario hacer más, te lo dirá.

Tu alimentación. Sigue las indicaciones alimentarias que te haya dado tu médico, incluidos los suplementos de calcio y hierro. El niño tiene que engordar, pero sin pasarse, y a ti no te conviene acumular kilos que dificulten el parto y sean difíciles de eliminar en el postparto.

3 Semanas para el parto

Mejor no viajar. Ya te habrá indicado el ginecólogo que no es el momento oportuno para viajar en coche (menos aún para volar), aunque sí puedes hacer trayectos cortos dentro del área de influencia de un hospital.

Ejercicio. Para mantenerte en forma, fortalecer el corazón y evitar subidas de azúcar, puedes y debes caminar una hora diaria, salvo que estés con amenaza de parto prematuro, y has de seguir practicando los ejercicios de preparación al parto, sobre todo los de relajación.

Ni baños ni sexo. A partir de la pérdida del tapón mucoso es mejor la ducha que el baño, para evitar la dilatación del cuello del útero y la posible entrada de gérmenes. Y es preferible posponer ya las relaciones sexuales.

Encajamiento. Seguramente en esta semana el niño ya debe estar cabeza abajo y encajará su coronilla en la pelvis materna. Es la postura más cómoda para él, la que adoptan el 96% de los bebés y la que le va a permitir nacer por vía vaginal.

Presión pélvica. Con el encajamiento sentirás un gran alivio en la zona de las costillas y en el diafragma y respirarás mejor. Pero a cambio notarás más presión en la vejiga y en la pelvis. No te asustes si notas cierta urgencia para orinar y ardores esporádicos, es normal. Pero NO lo es, si se producen pérdidas, si aparece dolor durante la micción o si orinas y, justo después, tienes más ganas y apenas salen unas gotas. Habla con tu médico, pueden ser signos de incontinencia o de infección urinaria que conviene controlar.

Prevenir la incontinencia. Para prevenir la incontinencia, debes seguir practicando a diario los ejercicios de preparación al parto que fortalecen y flexibilizan la musculatura perineal y además, mantenerte en el peso indicado por el médico, ya que los recién nacidos de peso elevado y cabezas de mayor tamaño predisponen a que te hagan episiotomía (corte en el periné).

Síndrome del nido. En esta etapa a muchas mujeres les entra la ansiedad por tenerlo todo preparado y despliegan una gran energía en este empeño. Se conoce como “síndrome del nido” y has de tener cuidado, porque puede generarte mucho estrés (el estrés puede adelantar el parto). En realidad ¿qué necesitas? No tienes por qué ponerte a pintar su habitación, ni debes agobiarte por las cosas del bebé que aún no tienes y que podrás adquirir cuando él ya esté aquí.

1 Semana para el parto

Es prioritario recuperar la calma, ahorrar energías, pensar en positivo y poner en práctica la respiración de relajación aprendida en la preparación al parto (otra razón para asistir a las clases).

Pérdida del tapón mucoso. En esta última semana quizá aparezca por la vagina una sustancia grisácea y densa con algún hilillo de sangre. Es el tapón mucoso que cerraba el cuello uterino y protegía al bebé de infecciones. Si se desprende solo, es porque se ha producido una ligera dilatación: el parto no es inmediato, pero está cerca. Si el tapón se desprende tras una revisión ginecológica, el dato es menos relevante, ya que se debe a la manipulación médica, no a una dilatación.

Rotura de la bolsa. A veces, sin contracciones, se rompe la bolsa de aguas y sale el líquido amniótico a borbotones. Ve al hospital sin prisa pero sin pausa; aunque no te duela nada, el parto se puede producir en las próximas 24 horas. Además, una bolsa abierta es un foco de entrada para cualquier infección.

Contracciones de parto. En algún momento de esta semana notarás un dolor intenso en los riñones que se desplaza hasta la parte baja del abdomen y después se calma. Se trata de una contracción y ésta sí es de las de parto. Lo más probable es que hasta dentro de media hora no tengas otra. De momento serán soportables y de corta duración, pero aumentarán en ritmo y se irán intensificando. Cuando se produzcan cada 15 minutos y sean rítmicas, más largas e intensas, habrá llegado el momento de coger la bolsa y salir hacia el hospital.

Es importante desarrollar un plan de acción para el momento del parto:

Hacer por adelantado un plan de acción para el momento de la labor de parto y el parto mismo, les permitirá pensar en todas las alternativas con una mente clara y racional. Tómate tiempo para discutir con tu pareja y, si es posible, con el médico, las distintas alternativas.

Conforme se acerca la fecha es importante que decidan:

  • Cuando llegue la semana 36 debes tener identificado el sitio de atención del parto, ya sea que lo hayas escogido o sea asignado por tu seguro médico; debes verificar tu documentación y es recomendable tener un folder para llevar los exámenes y ecografías, y alista una maleta con las cosas que requieres y las que necesita tu bebé; en la mayoría de instituciones dan la información de los elementos básicos.
  • Quién te acompañará dentro de la sala de parto.Esta es una decisión muy personal. Algunas mujeres prefieren que esté presente su pareja, una amiga y hasta su suegra. Si tú eres de esas, primero averigua con el hospital cuáles son las reglas.  Pero otras prefieren la menos gente posible. Piensa bien lo que prefieres para que no haya malentendidos.
  • Detalles sobre el transporte y la ruta a seguir. Practícala un día y toma el tiempo, piensa en rutas alternas por si llegaras a encontrarte con alguna obstrucción. Recórrela a diferentes horas. Ya en el hospital asegúrate de saber cuál es la entrada que debes usar.
  • Cómo te comunicarás con tu médico

Y solucionar por adelantado todo aquello que pueda presentarse de improviso y causarte estrés:

  • quién se quedará con los hermanos (si no es tu primer bebé)
  • quién tomará las decisiones en caso de no estar disponible la persona designada,
  • posibles donantes de sangre,
  • asuntos financieros, etc.
  • guarda una tarjeta en tu bolsa de mano en la que hayas escrito el nombre de tu pareja y los teléfonos a donde lo pueden llamar, el nombre y dirección del hospital donde te vas a atender y el nombre del médico que te va a atender. Esto es como seguridad por si la labor de parto se inicia fuera de casa.

La consulta prenatal con el pediatra

Es muy importantebuscar un pediatra ya durante el embarazo para poder contar con su ayuda en cuanto lleguen a su casa. El pediatra tendrá que ser accesible e infundir confianza en la mamá, estimulando su autoestima y logrando que ella logre realizar lo que le parezca mejor, aunque se equivoque

Es muy importante preguntarle al médico acerca de sus horarios de atención y de disponibilidad, es decir, cómo ubicarlo ante una urgencia, sobre todo de noche o los fines de semana. Además, es muy útil combinar en este momento cual será la estrategia a seguir en casos de urgencia. Generalmente el pediatra conoce los centros de atención de guardia de la ciudad donde ejerce, y tiene sus preferencias al respecto.

Por otra parte, se puede conversar acerca del parto y el post-parto, algunos profesionales están presentes en el momento del parto y otros realizan el seguimiento de sus pacientes visitándolos en el sanatorio, y esto también se acuerda en esta entrevista.

Además, todas las dudas que tengan los padres se pueden resolver tranquilamente, y sin el bebé en brazos. Por ejemplo, cómo se cuida el cordón umbilical, cómo debe dormir el bebé, qué piensa el pediatra del uso del chupón, qué aconseja respecto de la lactancia, etc.

Al pediatra también le sirve…

Para el médico, la entrevista prenatal es una oportunidad única de conocer y asistir a la pre-historia del bebé. Ya que no apremia el tiempo para pesar, mediar y revisar, el pediatra se toma todo este tiempo para iniciar el vínculo con la familia, detectar los temas que angustian a los padres y charlar sobre esto, así como también explicarles los cuidados básicos del bebé.

A su vez, conocer detalladamente los antecedentes del embarazo, y los hábitos y costumbres de esa familia, producen un pensamiento clínico menos técnico, y mucho más ajustado a la necesidad de cada familia. Esto favorece enormemente la tarea del profesional, y enriquece la relación.

Prepara a los hermanos mayores y a las mascotas

Es probable que el nuevo bebé desajuste aún más el mundo de los hermanos que el tuyo. Afortunadamente la familia ha tenido varios meses para hacerse a la idea y hay varias cosas que pueden hacer  para prepararlos más.

Puedes explicarles porqué lloran los bebés, cómo se les debe cuidar, porqué duermen tanto, cómo se les cambia el pañal, etc.

No te olvides de pedirle a alguien que cuide de ellos cuando tu partas hacia el hospital y cuando te vean por primera vez después del parto, deja al bebé en su cuna y…abre los brazos para recibirlos con alegría. Esto les ayudará a entender que siguen siendo importantes para ti.

Con las mascotas, tú misma estarás presente para ir controlando su acceso al cuarto del bebé y dar el tiempo necesario para que se vaya adaptando a la nueva presencia. Piensa si tendrás que hacer arreglos para llevarlo a algún hospedaje cuando te vayas al hospital.

Referencias

¿Qué puedo hacer para tener un bebé más inteligente?
Complicaciones de parto / Postparto, Embarazo

Que puedo hacer para tener un bebé más inteligente

¿Qué es la inteligencia?

La inteligencia es un concepto complejo muy difícil de definir, pero podemos partir de la consideración de que cuando se habla de inteligencia todo el mundo sabe de qué se trata. Gracias a la inteligencia, poco a poco nos apropiamos de los instrumentos de nuestra cultura y aprendemos a manipular el ambiente.

¿Qué es la inteligencia?
 

Algunas de las preguntas que se hacen los padres con respecto a la inteligencia de su bebé son: ¿Qué determina la inteligencia de un bebé: la naturaleza (la programación genética)  o el ambiente (las influencias del medio ambiente)?, ¿qué podemos hacer para aumentar la inteligencia de nuestro bebé?, ¿cuándo debemos de empezar?

¿Qué determina la inteligencia de un bebé, la naturaleza o el ambiente?

El desarrollo del cerebro, como cualquier desarrollo, es una mezcla de naturaleza y medio ambiente. Los genes son los que prescriben la arquitectura general y la secuencia de la maduración del cerebro, pero el medio ambiente actúa en todo momento modificando esas decisiones de la herencia.

Los genetistas especializados en el comportamiento nos informan que las habilidades del conocimiento son un 50% heredables o atribuibles a los genes con los que nacemos. Esto deja el otro 50% para que sea influenciado por el medio ambiente –todas las influencias físicas, sensoriales, sociales y educacionales a las que el bebé es expuesto desde el momento de su concepción- y es aquí donde los padres, maestros y doctores pueden ayudar a hacer la diferencia en las habilidades futuras del niño.

¿Cómo es que el medio ambiente interviene en el desarrollo del cerebro y le va dando forma?

Gracias a casi 40 años de investigación sobre la capacidad de las neuronas (son las células fundamentales del sistema nervioso y están especializadas en procesar la información que recibe el cuerpo), es que hoy en día podemos comprender mucho acerca de cómo las células del cerebro son moldeadas por la historia personal de cada individuo, desde las primeras divisiones de células que tuvieron lugar durante el embarazo, hasta el final de la vida.

Cada célula del cerebro, o neurona, tiene la forma de –podríamos decir- un árbol con dos ramas terminales y un sistema de raíces –conocido como “dendritas”- que reciben la información de miles de otras neuronas y un sistema de salida llamado “axón” que se ramifica para enviar información y conectarse a cientos de miles de otras neuronas.

Las conexiones entre las neuronas se denominan “sinapsis” y gracias a estas conexiones, las neuronas están continuamente recibiendo y transmitiendo mensajes y llevan información de uno a otro punto del cuerpo en una forma ordenada y exacta.

Las conexiones entre las neuronas se denominan “sinapsis” y gracias a estas conexiones, las neuronas están continuamente recibiendo y transmitiendo mensajes y llevan información de uno a otro punto del cuerpo en una forma ordenada y exacta.

¿Qué es exactamente lo que se transmite de unas neuronas a otras?

¿Qué es exactamente lo que se transmite de unas neuronas a otras? La respuesta es sencilla: electricidad. Se trata de débiles corrientes eléctricas que se transmiten por el axón. Cualquier sensación, como la visión de un paisaje, un olor, o el mensaje del cerebro a un músculo, son en realidad el efecto de millones y millones de neuronas que se comunican enviando estos mensajes eléctricos. Estas débiles corrientes eléctricas, que son la clave de la transmisión de la información, se denominan impulsos nerviosos.

Existen cerca de 100 billones de células nerviosas en un ser humano, este número se alcanza en los primeros cinco meses de embarazo. Así que podemos hablar de cerca de cuatrillones de sinapsis o conexiones en el cerebro de un bebé y cada una de ellas puede ser alterada por las experiencias que tenga.

Existen cerca de 100 billones de células nerviosas en un ser humano, este número se alcanza en los primeros cinco meses de embarazo. Así que podemos hablar de cerca de cuatrillones de sinapsis o conexiones en el cerebro de un bebé y cada una de ellas puede ser alterada por las experiencias que tenga
 

¿Siempre tenemos las mismas sinapsis?

Las sinapsis pueden ganarse o perderse, se fortalecen o se debilitan como resultado de su propia actividad eléctrica: “las células que se encienden juntas, se electrifican juntas”, lo que significa que las sinapsis que están activas (por ejemplo las conexiones del sistema visual en un niño con visión normal), se preservarán y se fortalecerán.

Por otro lado, las sinapsis que no tienen actividad, como por ejemplo las conexiones visuales de un bebé con cataratas congénitas, desaparecerán (siguiendo la regla de “úsalo o piérdelo”) dañando para siempre la posibilidad de ese bebé de usar ese ojo.

A la capacidad del cerebro de modelar y remodelar las conexiones entre sus neuronas en función de las experiencias vividas por el organismo, se le denomina “plasticidad cerebral” y son estas modificaciones locales de la estructura del cerebro las que nos permiten adaptarnos al medio ambiente en donde vivimos.

¿La plasticidad del cerebro se mantiene nada más durante la niñez o durante toda la vida?

Mientras que todas las células cerebrales del bebé se forman durante el embarazo, el número de sinapsis o conexiones en su cerebro aumentan dramáticamente después del nacimiento, de hecho, podemos decir que el bebé sobre-produce conexiones y esto le da una oportunidad al cerebro de seleccionar las conexiones que le van a ser más útiles o activas para sobrevivir y prosperar en su medio ambiente.

La plasticidad cerebral se manifiesta principalmente durante la etapa de mayor desarrollo del hombre -del nacimiento a los cinco años- permite, por ejemplo, la maduración del sistema visual en los neonatos. Pero para ciertas aptitudes, también interviene a lo largo de la vida (aprender a conducir, a distinguir dos sonidos muy similares… ¡es la plasticidad la que permite todo esto!) sin desaparecer nunca del todo, cuestión que está determinada en nuestra información genética.

Existe evidencia de que el periodo de sobreproducción de sinapsis corresponde a los periodos más sensitivos del desarrollo mental de los niños.

¿Qué puedo hacer para tener un bebé más inteligente?

He aquí algunas sugerencias:

  • Evita fumar, beber, todas las drogas son conocidas por afectar el desarrollo neurológico. En la antigua Grecia, Platón decía que las madres que bebían tendrían bebés de inteligencia inferior.
  • Aumenta el peso suficiente para que el bebé pueda crecer adecuadamente. El exceso del aumento de peso puede dar lugar a un parto difícil, lo que puede poner en riesgo el cerebro del bebé. Pero no aumentar lo suficiente de peso es peligroso, los bebés de menor peso al nacer tienden a tener cabezas más pequeñas y más pequeños cerebros, que se ha relacionado con un menor coeficiente intelectual.
  • Practica una buena higiene para evitar infecciones virales. Lávate las manos con frecuencia, evita compartir la comida con los niños y los niños pequeños, e informa de inmediato cualquier síntoma a tu médico. A las mujeres embarazadas ahora se les aconseja ponerse la vacuna contra la gripe, ya sea antes del embarazo o después del primer trimestre.
  • Has ejercicio y continúa trabajando. Es sorprendente, pero hay pruebas de que las madres que siguen trabajando durante su embarazo tienen bebés más inteligentes.  El doctor James F. Clapp, de la Case Western Reserve University en Cleveland encontró también que, a los cinco años de edad, los hijos de las mamás que se ejercitaban obtuvieron una puntuación significativamente más alta en pruebas de inteligencia general y habilidades lingüísticas.
  • Lleva una dieta bien balanceada y dale un gran regalo a tu bebé: un cerebro que se ha desarrollado totalmente. Toma la multivitamina recomendada por tu médico. Dice la doctora Eliot que hay 45 nutrientes esenciales que nuestro cuerpo necesita, “y la gran mayoría de ellos son conocidos por ser necesarios para el desarrollo neurológico.”
  • Algunos ejemplos:
    • Yodo. Necesario para hacer la hormona tiroidea, que es esencial para el desarrollo del cerebro (la encuentras en la sal de mesa yodada).
    • Hierro. Si una mujer no tiene suficiente hierro, ella no puede producir suficientes glóbulos rojos para transportar oxígeno al bebé, lo que afecta el cerebro y el cuerpo en crecimiento. Es por esto que tu médico te vigilará de cerca para detectar cualquier anemia.
    • Vitaminas del complejo B, incluyendo ácido fólico. Esencial para el desarrollo del feto, especialmente durante el primer mes de gestación.

 

La importancia de consumir pescado durante el embarazo

El consumo frecuente de pescado y marisco durante el embarazo favorece el desarrollo del niño, según un estudio español publicado en ‘The Lancet’. Los resultados contradicen a las autoridades de Estados Unidos, que en 2004 recomendaron limitar estos alimentos en la dieta por el riesgo que suponía para el feto un residuo presente en estos animales, el metilmercurio. Los autores consideran que “los efectos dañinos que puede tener sobre el desarrollo cerebral no superan los beneficios que poseen otros nutrientes presentes en el pescado y el marisco“.

“El cerebro de un niño recién nacido está compuesto en un 50% de lípidos que se forman a partir de ácidos grasos esenciales. Algunos de ellos son sintetizados por el propio organismo pero otros deben ser incorporados con la dieta, como los omega 3 (y podrían ser los responsables de este efecto positivo sobre las capacidades cognitivas de los niños en cuanto a inteligencia, expresión verbal, capacidad motora y memoria), una buena fuente es el pescado”.

Según los investigadores, aunque se desconocen los mecanismos por los cuales esto sucede, “los niveles de estos ácidos grasos parecen ser cruciales en el desarrollo temprano del cerebro del feto” y la escasez de ellos puede tener graves consecuencias, de ahí la importancia de su ingesta durante el embarazo.

Entonces, ¿hay inteligencia antes de nacer?

Los expertos han probado que el feto es activo, sensible y muy influyente. Los fetos protestan y se comunican a través de movimientos hiperactivos y pataleos. Las películas violentas hacen que la embarazada tenga que retirarse del cine o también si escucha una música ruidosa. De este modo el feto modela al medio, tomando actitudes.

Tu bebé siente muchas cosas y está muy ocupado en mantenerse cómodo dentro del útero. Su vida es una ejercitación en las relaciones y cambia continuamente de posición siguiendo tu ritmo y en todos sus movimientos no se puede negar una absoluta coordinación entre el cerebro y el cuerpo. Así comienza el vínculo entre el bebé y los padres.  La vieja idea de considerar a los recién nacidos o a los fetos de egocéntricos debe sustituirse por una relación duocéntrica o aprendizaje a duo. En el útero es inevitable porque madre e hijo comen juntos, respiran juntos, duermen juntos y quizás fumen cigarrillos o se caigan juntos.

David. B. Chamberlain nos advierte sobre la habilidad de los fetos para socializarse, jugar, comunicarse, aprender. Todavía estamos lejos de reconocer la inteligencia del feto. Chamberlain cree que si no se acepta que el feto es inteligente nosotros tampoco mostraremos gran inteligencia en la forma de relacionarnos con ellos. El trabajo comienza antes de la gestación.

¿Cómo puedo estimular la inteligencia de mi bebé durante el embarazo?

Al mismo tiempo que se aceptaba la idea de una inteligencia prenatal, se aceptaba también la creencia de que la estimulación prenatal podía ayudar a aumentar la inteligencia del bebé.

Existen numerosos estudios que muestran una liga entre la estimulación fetal,  la inteligencia y el aumento de la capacidad motora, el lenguaje y la capacidad social. Esto es importante para los padres que quieren que su bebé tenga las mejores oportunidades para que sea lo más inteligente y adaptado al mundo que sea posible. Algunos de esos estudios discuten el uso de la música durante el embarazo.

Casi todos hemos visto la imagen de una embarazada con audífonos en su panza. Aunque esto puede parecer tonto, existe realmente una conexión entre la comunicación con el feto y su desarrollo como recién nacido. Muchos de estos investigadores creen que ponerle la música al bebé en el útero, incrementa su habilidad para aprender y su inteligencia se desarrollará a un paso más veloz una vez que nazca.

Adicionalmente, el mismo raciocinio se puede aplicar a que le leas al bebé durante el embarazo. Una vez que se han desarrollado las orejas y el sentido del oído, leerle al bebé puede ayudar a que su lenguaje se desarrolle tempranamente e incrementa también el desarrollo del lenguaje una vez que nazca.

Otras acciones que incrementan la inteligencia prenatal y que ayuda a que el feto aprenda en el útero, incluye enseñarle vocabulario asociado a la acción. Es decir, debes decir la palabra fuerte y clara mientras que al mismo tiempo realizas esa acción. Esto le ayudará al bebé a asociar las palabras con la acción y cuando nazca podrá aprender rápidamente.

Los bebés han demostrado que reconocen voces y música que escucharon mientras estaban en el útero. De hecho, cuando quieres calmar a tu bebé generalmente lo colocas con la cabeza del lado izquierdo en donde podrá escuchar el latido de tu corazón. Este es un sonido que reconoce y que lo tranquiliza. Esta es una clara indicación de que un bebé que no ha nacido puede oír y recordar sonidos. La estimulación prenatal es una técnica que se ha vuelto muy popular.

El feto está expuesto a una gran variedad de estímulos mientras que está en el útero y conforme los va reconociendo, va aprendiendo a reaccionar a cada uno de ellos. Esta exposición frecuente es lo que estimula el sistema nervioso central y ayuda a incrementar la inteligencia del bebé durante el embarazo.

Los bebés que fueron estimulados tienen un mejor desarrollo motor, visual, auditivo y de lenguaje. Estos bebés tienden a mostrar una mayor confianza en ellos mismos, están más alertas y están más contentos que los bebés que no fueron estimulados.

Las piezas musicales y las voces que se utilizaron para estimular al bebé durante el embarazo, generalmente tienen un efecto calmante después del nacimiento. Los estudios realizados por la doctora Beatriz Manrique (del Centro de Investigaciones para el Desarrollo Integral Humano a través de la Comunidad –CEDIHAC- en Venezuela), muestran que la estimulación prenatal tiene un positivo impacto en las capacidades de aprendizaje del bebé al nacer y que este avance se mantenía durante la niñez, que los bebés estimulados tienen un mejor manejo del estrés y esto muestra un sistema nervioso central más desarrollado. Este estudio no solo demuestra la existencia de una inteligencia prenatal sino que también sugiere que las influencias de un medio ambiente positivo pueden tener efectos perdurables en el bebé.

¿En qué momento del embarazo debo iniciar la estimulación?

Lo mejor es iniciar la estimulación prenatal alrededor de los tres meses del embarazo. Aunque la audición no se desarrolla sino hasta los cinco meses, puedes usar el tacto, la luz y las vibraciones en este momento. A los 5 meses inicias con la música y los cantos. Recuerda, puedes aumentar los efectos si al mismo tiempo tomas una dieta sana y la combinas con ejercicio y reposo.

Al bebé le afecta el estado emocional de su madre. Una madre que sabe relajarse, le enseñará a hacerlo y ayudará al desarrollo del cerebro del bebé al reducir el estrés. La forma en que los padres interactúan con el bebé aún dentro del útero, puede tener un efecto duradero porque se siente querido y, por lo tanto, confiado.

Es importante que esta estimulación se introduzca en una forma organizada. Cuando se hace de esta manera, es mucho más fácil que el bebé lo vaya organizando en su cerebro. En este momento el feto depende de sus padres para que le den sentido a esta estimulación y que no lo sobre estimulen porque esto puede causarle estrés y ya no sería capaz de organizar toda esta información. La sobre estimulación puede, de hecho, deshacer todo lo bueno que hayas logrado.

Mientras más se sabe de los beneficios de la estimulación prenatal, nos damos cuenta de que las implicaciones para el futuro son increíbles.

¿Y el bebé recién nacido es inteligente?

Hace 75 años que se publicó el famoso test de Alfredo Binet en Paris produciendo la nombrada clasificación del coeficiente intelectual. El sutil mensaje que se extendió a través de nuestra cultura fue que el test decía si uno era inteligente o no, sin embargo no daban ejemplos de la amplia gama de importantes habilidades.

Estos hechos colocaban en desventaja a los recién nacidos. ¿Cómo un bebé podía pasar uno de estos tests y ser considerado inteligente? más aún, ¿cómo podíamos pensar, que un bebé era inteligente si no había ido a la escuela, no sabía escribir, y no sabía nada? Los expertos opinaban que los cerebros de los bebés no estaban desarrollados y que, por lo tanto, no tenían mucho uso.
Sin embargo, actualmente se ha ido descubriendo que los bebés van desarrollando sus sentidos desde antes del embarazo y que, a las pocas horas de nacido, el bebé es capaz de oír, sentir, gustar, ver (enfoca y sigue objetos con la mirada y exhibe preferencias visuales) y oler (el bebé rápidamente identifica el olor de la madre y esto es otro lazo de unión con ella).

La vista es, probablemente la forma más importante para que el bebé se conecte con los padres. Después de tantos meses de nada más sentir, oír y gustar, el bebé está ansioso de conocer las caras de su padre y su madre. De todos los sentidos, la vista es el más complejo. La visión al nacer no es perfecta pero es adecuada para sus necesidades inmediatas y a los cuatro días de nacido es capaz de incorporar el movimiento de la cabeza (hacia los lados) con el movimiento de los ojos.

Algunas evidencias sugieren que los niños recién nacidos están especialmente interesados en ver patrones complejos en lugar de figuras simples y que lo que más les interesa es el rostro humano. Unos cuantos minutos después del nacimiento, los niños siguen mucho más a un patrón visual cuya estructura semeje la cara humana, que a otros patrones de igual complejidad.

Esta capacidad visual del recién nacido es importante para el origen de las relaciones sociales, ya que las miradas son una forma muy significativa de contacto social. El recién nacido fija su atención preferentemente al escuchar una voz o un sonido que semeje la voz humana. El niño, desde que nace, se mueve con ritmo y placer al escuchar el habla articulada de la gente y casi no responde al escuchar ruidos grabados de voces humanas sin articulación. También los niños recién nacidos prefieren las voces femeninas a las masculinas. Probablemente pueden escuchar y ya conocen la voz de su madre desde poco antes de nacer.

A medida que se han ido mejorando las técnicas de investigación -explica Tom Bower, profesor de psicología de la Universidad de Edimburgo, Escocia- ha aumentado la aparente complejidad del sistema perceptual de los niños pequeños. Hay pruebas que demuestran que antes de que los pequeños sean capaces de atrapar algo, pueden distinguir aquellos objetos atrapables de los que no lo son, empleando una información puramente visual.

¿Cómo puedo ayudar a mi bebé a que desarrolle su inteligencia?

Tranquilos, el secreto para tener un bebé inteligente no es tan complicado como lo piensan. Aunque, como ya hemos visto, en la inteligencia de un ser humano intervienen factores genéticos y el medio ambiente, la parte más importante es algo que ustedes pueden controlar: la calidad del cuidado que le dan a su bebé

La estimulación puede hacerse de muchas formas, pero la primera estimulación debe ser en el seno de la madre y de la familia: mantener al bebé cerca de ti después del parto, abrazarlo, acariciarlo y darle el pecho. Una de las maneras más fáciles para que las mujeres puedan ayudar a sus bebés a mejorar su nivel de inteligencia es dándole el pecho. Los científicos todavía no saben el por qué la leche materna es tan benéfica para el desarrollo mental del bebé, pero se sabe que contiene docenas de factores (nutrientes, hormonas, enzimas y factores inmunológicos) que son específicamente benéficos para el desarrollo del cerebro.

Otros factores durante los primeros años de vida que están asociados con un incremento en la capacidad de aprendizaje e inteligencia de los niños, incluye: un medio ambiente saludable, padres atentos y cariñosos que hablan, leen y cantan a sus bebés, lo exponen a estímulos sensoriales simples, y tienen una disciplina firme pero tranquila.

La clave para educar un niño inteligente es una interacción amorosa de los padres con sus hijos. Pasen tiempo con ellos en una forma positiva y compartiendo alguna actividad que el niño pueda disfrutar. Puede ayudarte seguir estas líneas de acción:

  1. Usa estímulos que sean simples y hazlo lentamente para que puedas captar su atención.
  2. Repite varias veces las cosas que hagas.
  3. Observa bien la respuesta del bebé a ese estímulo.

Amar y estimular al bebé son acciones cruciales para una inteligencia óptima dice el Dr. Robert Voigt, pediatra de la Clínica Mayo en Rochester EU. Es importante también que hagas trabajar el cerebro de tu bebé con actividades estimulantes como las que mencionamos enseguida:.

  1. Platiquen con él siempre que estén juntos. Hay una correlación entre el número de palabras que escucha un bebé y su grado de inteligencia verbal, dice la Dra. Elise Eliot. Mientras más le hables, más rico será su vocabulario. Mantén los temas simples porque el bebé piensa en términos concretos. Hablen acerca de su cobijita o de su cochecito pero no de las futuras vacaciones. Y si ven que está tratando de comunicarse, díganle, por ejemplo, “Ah, quieres tu botella”.
  2. Descubran los libros. Leer historias juntos creará un lazo de unión con el bebé y le ayudará a aprender. Aprenderá los principio de la literatura -que hay letras y palabras, que se lee de la izquierda a la derecha- y los dibujos le ayudarán a ver cosas que de otra manera nunca conocería como buques o animales salvajes. Cuando llegues al final de un libro, encuentra la paciencia de volverlo a leer, cada vez que lo haces el bebé ejercita su memoria y es un placer para él cuando puede predecir lo que aparecerá en la siguiente página.
  3. Deja que tus dedos hagan “la plática” Usa el lenguaje de signos con tu bebé antes de que hable. Le estarás ayudando a que desarrolle su inteligencia. Los estudios científicos muestran que el lenguaje de signos tiene un efecto positivo en el coeficiente intelectual (IQ) y en el desarrollo del lenguaje. De acuerdo a un estudio realizado en la Universidad de California, los bebés que aprendieron 20 signos, hablaron antes y tenían un IQ más elevado que los que no lo hicieron.
  4. Denle tiempo a solas. Si le pones juguetes debajo de las narices cada vez que está despierto, agotarás su capacidad de aprendizaje y no lo ayudarás a que desarrolle su tiempo de atención que es importante para su proceso académico. Los bebés necesitan estar entretenidos las 24 horas, pero también necesitan un tiempo para divertirse solos, descubrir el mundo, jugar con sus juguetes o gatear.
  5. Abrázalo y acarícialo. Una vez que el bebé ha aprendido que siempre vas a estar ahí para cubrir sus necesidades en una forma amorosa y confiable, él tendrá que atreverse a explorar el mundo por sí mismo. Así que abrázalo y has mucho contacto de ojos. Una de las cosas que más motiva a un bebé para aprender es que quiere conectarse con otras personas, es por eso que te muestran una flor o señalan las estrellas, quieren crear un lazo de unión.

Trata de comunicarte con tu bebé cuando está totalmente despierto y no cuando está ocupado con otra cosa.

Trata de comunicarte con tu bebé cuando está totalmente despierto y no cuando está ocupado con otra cosa.

Los bebés disfrutan y crecen con la estimulación siempre y cuando no sea demasiado. Cuando se sobre estimula al bebé, él dará señales de que está molesto, dejará de prestar atención, se habituará al estímulo o simplemente se dormirá. Para determinar cuál es la medida correcta, observa cuáles son sus preferencias. La meta no es agobiarlo con demasiadas cosas sino ofrecerle una variedad de experiencias sensoriales: de movimientos, de sabores, de olores, de tacto, de vista y de audición.

¿Por qué a esto se le llama estimulación temprana?

Estimulación temprana, estimulación infantil, estimulación postnatal, son los nombres que se le ha dado a los programas para desarrollar el potencial de los niños y bebés, con métodos profesionales y de forma divertida.

Los ejercicios utilizados pretenden promover el desarrollo social, afectivo, mental y sensorial del pequeño. La seguridad se fomenta en el niño y los vínculos entre él, sus padres y el mundo se estrechan.

La estimulación temprana está dirigida tanto a bebés recién nacidos como a niños de hasta 6 años de edad. Además, a los padres les permite conocer la forma en que pueden cuidar, alentar y ayudar en el desarrollo de su hijo.

Como ya lo dijimos, la recepción de estímulos es algo natural en cada bebé; desde que nacen están atentos a lo que sucede en el exterior. Con las técnicas de estimulación temprana, se pretende ayudar al pequeño a explorar, conocer y aprender, desarrollando así sus capacidades y destrezas de forma natural.

Reflejos del Recién Nacido
Complicaciones de parto / Postparto, Embarazo

Reflejos del Recién Nacido

Contemplando a nuestro hijo recién nacido todos hemos comentado alguna vez: “el problema es que vienen sin libro de instrucciones”. Y es verdad. Pero a pesar de que los bebés recién nacidos parecen indefensos y sumamente delicados, la naturaleza dota al niño de una serie de recursos muy sofisticados que los protegen del peligro y los ayudan a promover su instinto de supervivencia durante sus primeros días de vida.

Conocer este tipo de respuestas nos permitirá entender mejor a nuestro hijo recién nacido.

Definición

Un reflejo es “la reacción simple y automática a un estímulo exterior”. El niño, al nacer, viene dotado con un repertorio de reflejos incondicionados, es decir, conductas en las que no ha intervenido el aprendizaje (respuestas automáticas, innatas e involuntarias).

La ausencia de reflejos o presencia de reflejos anormales en un niño menor de un año, la persistencia de un reflejo después de la edad en que normalmente éste desaparece o la manifestación de un reflejo infantil en un niño mayor o en el adulto puede indicar problemas severos del sistema nervioso central, del tronco nervioso o de los nervios periféricos.

¿Cuántos tipos de reflejos hay?

Se puede diferenciar entre:

  • Reflejos primarios o arcaicos: están presentes en el momento del nacimiento y su desaparición es variable.
  • Reflejos secundarios: son aquéllos que aparecen posteriormente a lo largo de los primeros meses de la vida del bebé.

Los reflejos primarios tienen la función de asegurar el buen funcionamiento de algunos de los sistemas básicos del organismo de tu bebé, de protegerle de ciertas amenazas del exterior y de permitirle entrar en contacto con el nuevo mundo que le rodea.

  • Algunos de los Reflejos son adaptativos y pueden ayudar al bebé a evitar el peligro: cierran los ojos ante una luz intensa, apartan su cuerpo de una fuente de dolor…
  • Algunos Reflejos ayudan a que el bebé se alimente: succionan y tragan.
  • Otros Reflejos son heredados de nuestros antepasados, cuyos bebés tenían que agarrarse bien para poder sobrevivir.
  • Y otros Reflejos son manifestaciones del circuito neurológico del bebé que se suprimirán o integrarán en patrones de conducta más maduros.

Su presencia y correcto funcionamiento es uno de los primeros indicadores del adecuado desarrollo y maduración del niño durante sus primeros días de vida. Cuando algún reflejo inmaduro persiste, es señal de que existe un desarrollo neurológico anormal.

¿En qué momento comprueban estos reflejos en mi bebé?

Comprobar estos reflejos forma parte del reconocimiento rutinario que el médico hace a un recién nacido. Inmediatamente después del parto, revisa al bebé prácticamente tres veces seguidas, con intervalos de entre cinco y diez minutos.

Dentro del marco del llamado Test de Apgar, no solo comprueba las reacciones automáticas sino también el buen funcionamiento de los músculos (especialmente el corazón), el color de la piel y el sistema respiratorio. Una vez terminada su exploración, sacará conclusiones sobre el estado de salud del recién nacido y sobre cómo se ha adaptado a su vida independiente fuera del vientre materno.

Los reflejos vuelven a comprobarse al día siguiente. La atención del médico se centra entonces en el sentido del equilibrio y en las articulaciones; vigila que no exista ningún disloque o alteración provocada por el parto.

La edad del sueño

Los dos primeros meses de vida se denominan en ocasiones “la edad del sueño”, y es que el comportamiento del bebé es fundamentalmente “pasivo”, en el que predominan las tendencias defensivas y la principal referencia al medio se produce de manera natural y espontánea en relación con la alimentación. En este tipo de relación los reflejos incondicionados o primarios son los principales mediadores entre el bebé y el medio.

Todo lo anterior no quiere decir que el bebé no pueda ser estimulado con el objetivo de proporcionarle sus primeros aprendizajes -que producirán respuestas condicionadas- como por ejemplo: la voz de la madre y sus caricias asociados al alimento; o un suave mecido y una canción de cuna para calmarlo, etc. Pero parece que la naturaleza ha preparado al recién nacido para que él solo, al menos durante las primeras semanas, pueda sobrevivir y crecer sin problemas satisfaciendo exclusivamente sus necesidades más perentorias (sueño, alimentación, higiene, afecto, etc.).

¿Cuánto tiempo están presentes estos reflejos?

Aunque parezca contradictorio, estos reflejos del neonato tienden a desaparecer progresivamente. Al madurar su sistema nervioso, los bebés adquieren poco a poco el control voluntario de sus músculos y “pierden” u “olvidan” los reflejos.

La gran mayoría de lo s reflejos naturales de los bebé s desaparecen a las pocas semanas, mientras que algunos tardan de cuatro a ocho meses . El proceso de pé rdida es perfe ctamente natural, ya que el bebé tiene que aprender a gobernarse por sí mismo y le resultaría imposible entrenar sus manos y sus pies si estos r eaccionasen constantemente al más leve estí mulo producido desde el exterior.

Ejemplo de reflejos que persisten en la vida adulta son:

  • Reflejo de parpadeo: la persona parpadea los ojos al contacto o cuando aparece súbitamente una fuente de luz brillante
  • Reflejo de la tos: la persona tose cuando se estimula la vía respiratoria
  • Reflejo nauseoso: la persona siente náuseas cuando se estimula la garganta o la parte posterior de la boca
  • Reflejo del estornudo: la persona estornuda cuando las vías nasales se irritan
  • Reflejo del bostezo: la persona bosteza cuando el cuerpo necesita oxígeno adicional
  • Reflejo de deglución.La persona traga los líquidos y alimentos que ingiere

¿Y cuáles son estos reflejos?

Reflejo Perioral o de Búsqueda: Éste es probablemente uno de los reflejos más conocidos. Si tocas suavemente la mejilla de tu bebé recién nacido con uno de tus dedos o con otro objeto flexible, el bebé orientará su cabeza hacia el lugar en donde lo tocaron, abriendo su boquita e intentando succionar el pecho de su mamá. Este reflejo también es conocido con el nombre de ‘reflejo de búsqueda’. El bebé girará su cabeza con la esperanza de encontrar leche para beber.

¿Y cuáles son estos reflejos?

Reflejo del Moro o de Sobresalto: El reflejo de sorpresa y sobresalto es uno de los que más alarman a los padres, sobre todo cuando se produce en el niño mientras duerme plácidamente, de hecho es más frecuente en periodos de calma y poca actividad, pero no debe ser motivo de preocupación. Cuando el bebé está despierto, entretenido, comiendo por ejemplo, no suele producirse si no hay un estímulo fuerte que lo provoque: un movimiento brusco, un ruido, un cambio de luz. La respuesta consiste en que el bebé tensa los músculos y realiza algo así como un amplio abrazo. Este reflejo tiene a desaparecer alrededor de los 3 ó 4 meses.

Esta prueba no es agradable para el bebé, pero es necesaria: El médico retira la mano colocada en la espalda y el bebé cae hacia atrás. Del susto el pequeño abre ambos brazos

Estos movimientos particulares son llevados a cabo con la esperanza de agarrarse de algo y así evitar caerse. También podría llorar luego de manifestar este reflejo, a fin de llamar tu atención y de hacerte saber que está corriendo peligro.

¿Y cuáles son estos reflejos?

Reflejo de succión: mediante la excitación de los labios del recién nacido, éste realiza movimientos rítmicos de succión. Este reflejo permite el amamantamiento.

Reflejo de deglución ante la presencia de alimentos en la boca, el bebé tiende a realizar movimientos de deglución. Este reflejo permite la alimentación.

Reflejo de Galant: Teniendo al bebé tumbado boca abajo, si le pasas el dedo sobre los riñones, en paralelo a la columna vertebral, el cuerpo de éste se arquea ligeramente hacia el lado estimulado.

¿Y cuáles son estos reflejos?

Reflejo de prensión palmar: Este reflejo también es conocido como ‘Reflejo Darwiniano’ o respuesta a la tracción. Si tocas o acaricias la palma de la mano del bebé, su pequeña manito se cerrará apretando fuertemente tus dedos. Podrías literalmente levantar al bebé desde la posición en la que estuviera descansando y el bebé sería capaz de soportar todo su peso sin ninguna clase de problema. Esto lo llevará a cabo para asegurarse de poder agarrarse fuertemente de tí sin caerse o resbalarse. Este reflejo desaparece entre los dos y los cuatro meses.

Este reflejo desaparece en poco tiempo y es sustituido por un nuevo tipo de conducta que se aprende, que contiene intención y que se desarrolla conforme madura el cerebro del bebé, cuando empieza a adquirir coordinación, habilidad para agarrar y manipular cosas, etc. El dominio de las manos en un bebé requiere aprendizaje y un continuo descubrimiento que nosotros podemos ver claramente.

El Reflejo de Babinski: Al tocar o acariciar la planta de los pies del bebé, ya sea en cualquier parte de la misma: desde los talones hasta llegar a los deditos del pie. Tu bebé abrirá sus dedos y girará el pie hacia adentro como si estuviera presionando algo. Este reflejo es sumamente importante para evitar que se resbale de los brazos de su mamá. A este reflejo también se lo conoce como “reflejo plantar”. Este reflejo desaparece más tarde, aproximadamente a los nueve meses.

Reflejo de Retracción: Este es un reflejo muy práctico: cuando tu bebé siente un pinchazo de dolor, retraerá o moverá hacia atrás el piecito lastimado y extenderá el otro en un esfuerzo por empujar hacia afuera o lejos de él a la persona o al elemento que lo estuviera lastimando.

El Reflejo Tónico del Cuello: Se encuentra presente en el recién nacido. Cuando lo recuestes echado sobre su espalda gira la cabeza hacia un lado y mantiene los brazos en la postura “de un espadachín”. Uno de los brazos y una de las piernas se extenderán en la dirección en la que haya girado la cabecita, mientras que la otra mano y la otra pierna permanecerán flexionadas. Este reflejo se observa durante el primer trimestre de vida. La posición desarrolla la fijación visual del bebé ya que observa como su mano se abre, se cierra, experimenta las sensaciones que acontecen a su alrededor.

Reflejo de lateralidad: Si el médico levanta al bebé alzándolo de un costado, éste encogerá la pierna de arriba mientras que estira la otra dejándola “colgar”. Se comprueba así su sentido de equilibrio.

Reflejos oculares:

  • Palpebral: Es un movimiento de defensa que surge cuando los párpados se cierran si aparece una luz intensa o un ruido fuerte cerca del bebé.
  • Ojo de Muñeca: aparece a lo largo del primer mes. Cuando se desplaza la cabeza del bebé hacia un lado, los ojos se movilizan hacia el lado contrario. El reflejo desaparece cuando el bebé establece la fijación visual.

El Reflejo de Buceo: Los bebés menores de seis meses de edad son excelentes nadadores debido a que ya poseen reflejos para bucear. Así como sucede con los adultos cuando un bolo alimenticio les bloquea el pasaje de aire, el bebé podrá bloquear su garganta para no tragar agua. Ésta es la razón por la cual podrá observar a bebés nadando plácidamente con su boquita abierta debajo del agua. Ellos también tenderán a mover sus brazos y sus piernas, permitiendo que estos pequeñuelos se transformen en perfectos candidatos para tomar clases de natación. Recuerda, no trates de que tu bebé ponga en práctica este reflejo en su hogar por razones de seguridad sumamente obvias.

La Posición de Gateo: Coloca al bebé sobre su estómago; y podrás notar que automáticamente se pondrá en posición de gateo mientras que tú lo estés recostando sobre una superficie segura.

El Reflejo de Caminar: Toma a tu bebé suavemente alrededor de su barriguita, sujétalo por debajo de sus axilas y “trata de ponerlo de pie”. Podrás darte cuenta de que su bebé comenzará a realizar movimientos como si estuviera “dando pasos” con sus piecitos. Este reflejo es una especie de preparación para poder aprender a caminar y desaparece entre los dos y tres meses de vida.

Reflejo de la escalada: Si mantienes al bebé cogido por debajo de los brazos, con las piernas colgando y lo acercas hacia el borde de una mesa hasta que el empeine de uno de los pies la toque, flexionará la rodilla y subirá a la mesa.

Estos asombrosos reflejos son sólo el comienzo de todo el maravilloso proceso de desarrollo que tu bebé irá experimentando a través del transcurso de los años.

Reflejo abdominal: Al rozar suavemente la piel de la barriga del bebé, si se hace por el lado derecho, se contraen los músculos de ese lado y parece que el ombligo “se mueve” hacia la derecha. (Y al revés)

Reflejo tendinoso: Al dar un golpecito en algunos tendones musculares, se contraen los músculos correspondientes de forma brusca. El reflejo rotuliano (de la rodilla) es el más conocido, pero puede provocarse en otros muchos lugares del cuerpo.

En los recién nacidos, el movimiento de extensión que desencadenan estos reflejos es muy llamativo. A medida que pasa el tiempo, se hacen más suaves. Pero si continúan siendo contracciones rápidas y fuertes, puede indicar que el bebé tiene alguna alteración neurológica.

Reflejos Secundarios

Surgen después de los reflejos primarios. Integran automatismos y evolución de la conducta del bebé a lo largo de toda su vida.

Reflejo de Landau: se observa al bebé suspendido en posición dorsal. El tronco se endereza, la cabeza se eleva y los pies y brazos se extienden. Aparece alrededor de los cuatro meses y persiste hasta el último trimestre del primer año.

Reflejo de paracaídas: aparece entre los seis y nueve meses. Su ausencia indica alguna lesión neurológica. Se mantiene al bebé en posición ventral sujeto por los costados y se le inclina bruscamente hacia delante. El bebé realiza un movimiento brusco para protegerse de la caída con extensión de los brazos y apertura de las manos.

Nutrición y su importancia en la salud del niño
Complicaciones de parto / Postparto, Embarazo

Nutrición y su importancia en la salud del niño

Introducción

Cada estudio, cada investigación, nos reafirma en la idea de que la dieta más adecuada es aquella que tiene en cuenta todas las condiciones que nos caracterizan como personas educadas en una cultura determinada, con hábitos alimenticios concretos, gustos, estado de salud, costumbres e ideales, actividad física y estilos de vida diferentes.

Por tanto, no existe una dieta ideal que sirva para todo el mundo, pero sí un criterio universal en cuanto al tipo de alimentos que deben consumirse dentro de la dieta cotidiana, lo que por un lado garantiza que se cubren las necesidades energéticas y nutritivas de la totalidad de las personas que componen una población sana y, por otro, colabora en la prevención de ciertas alteraciones y enfermedades relacionadas con desequilibrios alimentarios.

¿Qué relación tiene la alimentación con la salud?

Todo ser vivo necesita alimentos para vivir ya que un organismo vivo mantiene sus componentes corporales y su crecimiento gracias a la alimentación. Normalmente se ingieren por vía digestiva.

El alimento está relacionado con la dieta (todo lo que un organismo come durante 24 horas) y permite, por un lado, que nuestro cuerpo funcione con normalidad (que cubra nuestras necesidades biológicas básicas -necesitamos comer para poder vivir-) y por otro, previene o al menos reduce el riesgo de padecer ciertas alteraciones o enfermedades a corto y largo plazo.

Basta con recordar el impacto que tienen en nuestra sociedad las llamadas “enfermedades de la civilización”: hipertensión, obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, trastornos de la conducta alimentaria e incluso ciertos tipos de cáncer que se relacionan con una alimentación desequilibrada. No es, normalmente, una relación directa de causa-efecto, pero sí supone uno de los factores que contribuye a aumentar el riesgo de aparición y desarrollo de dichas enfermedades.

Por ejemplo, la diabetes, que en los años 50´s era una enfermedad poco frecuente en nuestro medio, ahora afecta 3.5 de cada 10 mexicanos mayores de 55 años.

El aumento en el número de individuos jóvenes (antes de los 40 años) con infartos o diabetes en nuestro país es alarmante. Los hospitales están llenos de personas afectadas con enfermedades incurables, en su mayoría mortales o incapacitantes (como ceguera o enfermedad renal). De seguir esta tendencia para el año 2025 el Sistema de Salud en México será insuficiente para diagnosticar y tratar a los millones de pacientes con diabetes, hipertensión o enfermedad cardiovascular.

¿Cuál es la causa?

Una explicación a este fenómeno es el cambio reciente en el estilo de vida de muchos mexicanos que migran de las áreas rurales a las urbanas en nuestro país, modificando con ello su dieta y la actividad física que realizan. Está bien demostrado que el consumo de azúcares y grasas aumenta significativamente y que el trabajo en la ciudad no requiere el mismo esfuerzo físico que las actividades en el campo.

Si extrapolamos esto al tipo de alimentación que regularmente consumen nuestros hijos podemos concluir que muchos niños consumen más grasas y azúcares de lo que requieren de acuerdo a su actividad física. Esto se refleja por el incremento de niños obesos en nuestro medio y el promedio de horas de consumo de televisión de nuestros hijos.

Estudios en Chile han demostrado, por ejemplo, que para evitar la obesidad infantil son necesarias cuando menos cinco horas de ejercicio aeróbico por semana.

El ejercicio tiene efectos benéficos importantes a distintos niveles, además de mejorar la coordinación motora, libera el estrés y hace más eficiente nuestra respuesta inmunológica. A nivel metabólico el ejercicio promueve una mejor utilización de las fuentes de energía (como la glucosa y las grasas).

Sin embargo, es importante señalar que el ejercicio por sí mismo no puede revertir o prevenir la aparición de la diabetes ya que podemos destruir la función del páncreas con el consumo regular de grasas saturadas como las que se encuentran en las frituras o en alimentos como las hamburguesas o las papas fritas. Todavía peor es el hecho de que nuestro organismo convierte los azúcares que no se utilizan en grasas. Por lo tanto, las harinas de los pasteles, las pastas o los panes se convierten en grasas que pueden dañar al páncreas.

Cantidad y calidad de la dieta

Se ha comprobado entonces, que el tipo y la cantidad de alimentos que consumen nuestros hijos determinarán qué tan tempranamente o no se manifestarán estas enfermedades.

Como consecuencia de estos padecimientos probablemente morirán nuestros padres y muchos de nosotros. Sin embargo, nuestros hijos pueden beneficiarse de los conocimientos obtenidos en los últimos años para prevenir o retrasar su aparición.

Cantidad y calidad de la dieta

La dieta no debe ser estricta, pero deben manejarse las cantidades. El exceso de nutrientes es tan problemático como la falta de ellos.

¿Qué significa entonces la expresión “dieta equilibrada”?

Una dieta es el tipo, cantidad y calidad de alimento y bebida que consumimos. Alimentación equilibrada es aquella que incluye una diversidad suficiente de alimentos en las cantidades adecuadas, en función de las características de cada persona (edad y situación fisiológica: infancia, estirón durante la pubertad, embarazo y lactancia, sexo, composición corporal y complexión… y el estilo de vida: activo, sedentario…), y que garantiza que se cubren los requerimientos de energía y nutrientes que cada organismo necesita para mantener un buen estado nutritivo, de salud y bienestar.

¿Que debe incluir una dieta equilibrada?

Los cuatro grandes elementos que componen la mayoría de los alimentos que suelen consumirse son las grasas, los hidratos de carbono, las proteínas y las vitaminas.

Ninguno de ellos es perjudicial en sí, siempre que combinen de la forma óptima para beneficio del organismo y que se evite el abuso o la carencia de cualquiera de ellos o de todos. Puede decirse que el secreto para mantener el cuerpo en el estado más sano posible reside en mezclar, de forma equilibrada, los nutrientes esenciales y en comer con moderación.

Los cereales y féculas: Los cereales y féculas deben ser la base de nuestra alimentación. Son alimentos pobres en grasas, aportan una cantidad reducida de proteínas y son ricos en fibra, vitaminas y minerales. Se componen primordialmente de carbohidratos, los cuales son la principal fuente de energía de nuestro cuerpo.

Existen dos tipos de carbohidratos, los complejos presentes en alimentos como los cereales, papas; y los simples como el azúcar. En nuestra dieta deben existir un predominio de carbohidratos complejos, dado que aportan, además, vitaminas, minerales y fibra.

¿Qué es la fibra?

La fibra alimentaria es la parte comestible de las plantas, que nuestro intestino delgado es incapaz de digerir o absorber. La fibra alimentaria se encuentra en las frutas, las verduras, las legumbres y los granos de cereal enteros o integrales (salvado de trigo, de avena, pan de cereales integrales o multicereales, etc).

Efectos saludables de la fibra:

  • Regula la función intestinal.
  • Retarda la digestión y absorción de los carbohidratos, retrasando así, los niveles de glucosa en sangre.
  • Mejora los niveles de colesterol, disminuyendo el colesterol total y el colesterol de baja densidad o LDL (conocido como colesterol malo).
  • La fibra aumenta el volumen de la dieta sin añadir calorías y tiene un efecto saciante que ayuda a controlar el apetito.

Frutas y verduras

Generalmente llamamos “frutas” a los frutos de naturaleza carnosa, que se pueden comer sin preparación. Las hortalizas son todas las plantas o partes de plantas dedicadas a la alimentación y cuyo cultivo se realiza en las huertas.

A nivel popular, el término verduras se utiliza indistintamente para todas las hortalizas.

  • Hojas: espinacas, acelgas, lechuga o escarola.
  • Raíces: zanahoria, betabel, rábano o nabo.
  • Flores: alcachofa, coliflor, brócoli.
  • Tallos: apio y espárrago.
  • Tubérculos: papas
  • Bulbos: ajo, cebolla, poro.

Cantidad y calidad de la dieta

Las frutas y verduras son alimentos ricos en agua, carbohidratos, minerales y vitaminas. También son ricas en antioxidantes y fibra, lo que las hace indispensables en una dieta equilibrada y variada.

Las frutas pueden tomarse como tentempié o como merienda o bien, como postre o aperitivo.

¿Qué es un ANTIOXIDANTE?: Un antioxidante es una sustancia que tiene la capacidad de retrasar o prevenir el envejecimiento u oxidación. Los antioxidantes de las frutas y verduras, protegen a las células de la oxidación, reduciendo el riesgo de padecer enfermedades como el cáncer, la diabetes, enfermedades cardiovasculares, etc.

Carnes, lácteos, pescado y huevos

Este grupo de alimentos es la principal fuente de proteínas de nuestro cuerpo. Las proteínas, al igual que las grasas y los hidratos de carbono, es un nutriente imprescindible. Además de aportar energía, las proteínas llevan a cabo las funciones de reparación y/o formación de tejido (uñas, pelo, piel, músculos, etc).

Las proteínas están compuestas por moléculas más pequeñas, llamadas aminoácidos. Existen dos tipos de aminoácidos, dependiendo de las funciones que realizan en nuestro cuerpo:

  • Aminoácidos esenciales: el cuerpo no los puede producir y se obtienen exclusivamente del consumo de alimentos. Ejemplo de alimentos ricos en aminoácidos esenciales son la leche, el queso, los huevos, ciertas carnes, las verduras y las nueces.
  • Aminoácidos no esenciales: son producidos por el cuerpo a partir de los aminoácidos esenciales o del proceso de digestión de las proteínas.

Grasas o lípidos

Las grasas son nutrientes esenciales en la dieta, pero su consumo debe ser moderado. Es importante incluirlas en la dieta porque:

  • Son excelente fuente de energía. Un gramo de grasa aporta 9 calorías, mientras que los carbohidratos y proteínas proporcionan 4 calorías por gramo.
  • De las grasas se obtienen los ácidos grasos que el cuerpo NO es capaz de elaborar o sintetizar.
  • Las grasas transportan a través del cuerpo las vitaminas A, D y E.
  • Contribuyen al buen sabor de los alimentos.

Es preferible utilizar aceites de origen vegetal y reducir el consumo de grasas de origen vegetal porque aportan una mayor cantidad de grasas saturadas.

Grasas Saturadas… se asocian a un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Leer las etiquetas de los alimentos te ayudará a escoger aquellos alimentos que tienen menor cantidad de grasas.

El Agua: Indispensable para la vida

El Agua: Indispensable para la vida

El agua representa el componente principal del cuerpo humano, constituyendo entre el 50 – 70% del peso corporal. Mantener una hidratación adecuada es imprescindible si queremos mantener la salud física y mental. La deshidratación, por el contrario, nos lleva de inmediato a advertir desajustes en el desempeño de nuestras funciones y, por extensión, compromete el mantenimiento de nuestra salud.

Aunque no se tienen recomendaciones definitivas de la cantidad de líquidos que debe ingerir una persona, de forma orientativa se establece, para la población general sana y en condiciones normales, consumir como mínimo 1,5 a 2 litros día.

Comida rápida: refrescos, dulces y comida chatarra

Se llama comida rápida a aquellos alimentos que se venden preparados, precocinados o semielaborados, o bien a la alimentación que se vende en establecimientos. Si bien estos alimentos tienen un sabor y apariencia agradables, en contrapartida aportan grandes cantidades de grasas saturadas y calorías, de ahí la importancia de que su consumo sea ocasional.

Las golosinas, la comida chatarra y los refrescos, aportan grandes cantidades de azúcar, más de lo que se recomienda en una alimentación sana, por ello su consumo también debe ser limitado.

¿Qué es un hábito alimenticio?

Se define como:

“Un conjunto de costumbres que determinan el comportamiento de cada persona  en relación con los alimentos. Incluye desde la manera como se seleccionan los alimentos hasta la forma en que los consume”.

“Los hábitos alimentarios son el resultado de la interacción entre la cultura y el medio ambiente, los cuales se van transmitiendo de una generación a otra”

¿En qué momento se deben establecer los hábitos alimenticios?

Los hábitos alimenticios y de conducta se establecen en la infancia temprana. Todos sabemos qué alimentos debemos consumir y aquellos que debemos evitar. En términos generales se trata de promover el consumo de frutas y verduras naturales y no endulzadas. Incrementar también el consumo de proteínas de origen vegetal como la soya y otras leguminosas y disminuir el consumo de grasas, principalmente las de origen animal como la que se encuentra en las carnes (tocino, carne de cerdo) y los embutidos.

Consumir agua natural y no bebidas endulzadas y optar por los alimentos bajos en grasa como la leche y el yogurt descremados.

La abundancia con la que ofrecemos los alimentos también es importante, no pongamos en la mesa alimentos en exceso. Las harinas son buena fuente de energía mientras vayan de acuerdo a la actividad física (todos sabemos que antes de correr un maratón se recomienda un buen plato de pasta).

Un factor determinante para que el niño mantenga hábitos de alimentación sana es el apoyo de los padres y otros adultos que los rodean, a través de practicar ellos mismos hábitos de alimentación balanceada.

Fomentemos en nuestros hijos la responsabilidad de conocer y cuidar nuestro organismo. El efecto sobre su salud será notable.

¿Cuándo son necesarias las “dietas especiales” y qué son?

Son las dietas que el médico ordena a las personas que no pueden comer igual que los demás. Las dietas “especiales” pueden ser

  • Terapéuticas
  • No terapéuticas como por ejemplo:
    • Alimentación materna durante el embarazo o la lactancia
    • Cuando se introducen alimentos al bebé.
    • Alimentación del niño desde preescolar hasta la adolescencia
    • Alimentación del adulto mayor

Una dieta especial terapéutica es una en la que se fija la cantidad, el tipo o la frecuencia del alimento.

Las dietas son usadas por una o más razones:

  • Para tratar una condición o problema que es progresivo, por ejemplo una dieta baja en sal para una presión arterial alta.
  • Para prepararse para un examen especial o cirugía.
  • Para promover la salud, por ejemplo una dieta baja en calorías para una persona obesa.

Un ejemplo dramático de la necesidad de una dieta especial para mantener la salud se da en los niños con enfermedades muy raras llamadas “errores innatos del metabolismo”.

Los niños afectados con una enfermedad llamada Fenilcetonuria, tienen un defecto genético que ocasiona que uno de los aminoácidos (las proteínas están compuestas por moléculas más pequeñas llamadas aminoácidos)  contenidos regularmente en la dieta (la fenilalanina), se acumule en sus células y cause de manera irreversible daño neurológico, incluso retardo mental. Por lo tanto estos niños dependen del consumo de alimentos libres de proteínas que contiene este aminoácido.

Existen ahora formulas especiales que se administran a los niños con este padecimiento desde el nacimiento y con una dieta rigurosa crecen y se desarrollan como individuos completamente sanos. Este ejemplo resalta la importancia y el éxito de fomentar hábitos de alimentación “sana” lo más tempranamente posible.

Referencias

Lactancia Materna y trabajo: Consejos prácticos para trabajar y amamantar 1ra. parte
Complicaciones de parto / Postparto, Embarazo

Lactancia Materna y trabajo: Consejos prácticos para trabajar y amamantar 1ra. parte

Introducción

Cuando estamos amamantando a nuestro bebé  y debemos regresar a trabajar es muy común pensar que la única solución que hay es destetar a nuestro pequeño, sin embargo, si tu quieres seguir amamantando, lo puedes hacer. Muchas mamás disfrutan de este vínculo que persiste a pesar de que estén separadas de su bebé.

Lactancia Materna y trabajo: Consejos prácticos para trabajar y amamantar

La leche materna es, sin duda alguna, un excelente alimento para el bebé. De seguro, el mejor, pues lo provee de sustancias que él necesita para su desarrollo y crecimiento, además de ser un excelente inmunizante. Pero, alimentar a nuestros hijos no es sólo darles de comer. La ternura y el grado de intimidad que compartimos durante ese momento tan especial  le permitirán a nuestro bebé tolerar mejor nuestra ausencia en caso de tener que regresar al trabajo, por lo que la adaptación a la nueva situación será menos dolorosa.

Horario y lugar de trabajo

Conciliar la lactancia con el trabajo requiere elaborar un plan personalizado. No es lo mismo si la madre trabaja cerca o lejos de su domicilio, si tiene jornada completa o reducida,  si la jornada es intensiva o partida. Si dispone en el lugar de trabajo de espacios adecuados para amamantar directamente a su hijo o no.

Pero sean cuales sean las circunstancias siempre será posible encontrar una solución que se adapte mejor a cada caso, después de todo, como el pecho no tiene horario, se adapta perfectamente a cualquier programa de trabajo.

¿Cómo puedo prepararme?

Es importante que dediques, las primeras semanas posteriores al nacimiento del bebé, a recuperarte y establecer la lactancia sin pensar en que próximamente regresarás a trabajar. Una vez logrado esto, prepararte para amamantar cuando regreses al trabajo sólo consiste en seguir unos trucos y recomendaciones:

Extracción de leche: A partir de la tercera semana puedes empezar a practicar la extracción de la leche. La leche que vayas recolectando de estas sesiones la puedes guardar en el congelador para usarla posteriormente. Puede ser que en los primeros intentos obtengas poca leche, lo que no significa que tu producción sea insuficiente, solamente es cuestión de práctica.

Encuentra un lugar confiable para dejar al bebé: Primero hay que encontrar un lugar que te parezca confiable para dejar a tu bebé, lo ideal es que se quede con otra persona de tu familia, como una hermana o tu madre. Si eso no es posible, puedes buscar un lugar que esté de acuerdo al modo en que quieres que tu bebé sea tratado, cerca de tu lugar de trabajo, ya que de esa manera puedes ir a amamantarlo en lugar de tener que extraerte la leche.
En cualquier caso, debes asegurarte que la persona que alimentará al bebé cuando tú no estés, entiende y respeta las instrucciones que has dejado, especialmente en el caso de dejar leche extraída.

Formas de extracción de la leche: Es importante que decidas la forma en que te extraerás la leche, se puede hacer de forma manual – en la cual ordeñas tus pechos con tu propias manos y recolectas la leche en un recipiente para luego guardarla y conservarla- o en forma mecánica con algún aparato llamado “tiraleches o sacaleches”.
Un buen sacaleches debe ser capaz de drenar el pecho, lo que estimulará la producción de leche. Debe ser limpio, sin materiales contaminantes, fácil de usar y limpiar y no debe ser doloroso extraer la leche. Lo más importante al comprar un sacaleches es revisar que simule el patrón de succión del bebé, es decir, que succione el pecho y lo suelte, por lo menos cada dos o tres segundos.  Existen varios tipos de extractores:

  1. Sacaleches manuales: Este tiraleche se opera a mano. Son muy simples y fáciles de usar. Suelen tener un tamaño pequeño, por lo que son fáciles de llevar de viaje. Tú controlas la succión. Estos tiraleches no hacen ruido al manejarse. Tiene algunas desventajas: puede ser muy lento y si estás cansada, te puedes hartar de estar tú misma controlando la succión. Tienes que vigilar que vacíes bien tus senos para que la producción de leche continúe.

Formas de extracción de la leche

    • Entre los manuales encontramos del tipo bocina y jeringa. Los de bocina son los que más dañan el pecho, son difíciles de limpiar y no sirven para recoger la leche. Desgraciadamente son los que más se conocen.

Formas de extracción de la leche

  1. Sacaleches eléctricos. Algunos de los tiraleches eléctricos solamente succionan el pecho y jamás lo sueltan, si es así, no te conviene, ya que te puede lastimar. No olvides revisar que succione y suelte el pecho de forma automática.  Este tipo de extractor tiende a ser más caros. Algunos se pueden utilizar con pilas y conectarlos a la corriente eléctrica.
    • La ventaja fundamental es que no te cansarás de realizar un movimiento repetitivo para poder extraer la leche, por lo tanto son fáciles de utilizar y menos cansado. Si la separación entre la madre y el bebé es prolongada como en el caso de las mujeres que trabajan fuera de casa, los bebés prematuros, o aquellos que tienen que ser hospitalizados por cualquier otra causa, los sacaleches eléctricos son una buena alternativa.

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    • La mayoría de los extractores vienen adaptados para extraer la leche solo de un pecho, pero también existen extractores  dobles  (que estimulan los dos pechos a la vez), obviamente, este último recorta el tiempo de extracción a la mitad.  Estos Tiraleches también se pueden conseguir para rentarse por tiempos determinados y así no tener que hacer una inversión fuerte.

Formas de extracción de la leche

Antes de comprarlo fíjate que simule el patrón de succión del bebé, es decir, que succione el pecho y lo suelte, por lo menos cada dos o tres segundos es decir  1.2 succiones por segundo.

Elige el método de acuerdo al tiempo que tengas en el trabajo: Elige el método que más te acomode de acuerdo tiempo del que vas a disponer para extraer tu leche. Si usas una bomba extractora eléctrica doble (sacaleches para ambos pechos) puedes extraerla en 10 a 15 minutos más 5 minutos adicionales para limpiar.
Aunque no se disponga del tiempo necesario para una extracción completa, más valen 5-10 minutos de extracción en el trabajo que nada.
Puedes evitar por completo la fórmula, si extraes suficiente leche en tu trabajo. Suma las horas que estarás separada de tu bebé, incluyendo el tiempo que utilizas para ir y regresar del trabajo y divide ese tiempo entre tres. Esa es la cantidad de veces que necesitas extraer tu leche durante tu jornada laboral.

Cómo ofrecer la leche extraída: Es conveniente evitar ofrecer al bebé biberones durante el primer mes de vida, ya que algunos pequeños pueden desarrollar preferencia por él. Una vez que la lactancia está bien establecida puedes ofrecer de vez en cuando leche con algún otro método para que se vaya acostumbrando el pequeño. Te será útil enseñarle a tomar la leche con una cucharita, vasito o algún otro método y de preferencia que lo haga la persona que se va a quedar a su cargo en tu ausencia. Estas sesiones deben realizarse unas dos semanas antes de que vuelvas al trabajo para no interferir con el establecimiento de la lactancia.

Consideraciones previas a que inicies la extracción

Antes de empezar una sesión de extracción de leche, indiferentemente de que ésta se realice de forma manual o con sacaleches es importante tener en cuenta que a pesar de que entre las propiedades de la leche humana está la de retrasar el crecimiento de bacterias, es importante observar unas mínimas normas de higiene como el lavado de manos y de los utensilios que se usen para la extracción.

La liberación de oxitocina (hormona que ayuda a la producción de la leche) y la salida de la leche, mejoran con estímulos externos: el llanto del bebé, una foto del niño o el suave masaje del pecho. La liberación de prolactina y la producción de leche son estimuladas por la “succión y vaciamiento del pecho”. Una vez que has encontrado una posición cómoda para sentarte tranquilamente. A continuación se realiza un suave masaje en el pecho, es importante no saltarse este paso ya que el masaje estimula a los alveolos y conductos de la leche. Se sugieren los siguientes pasos para el masaje:

La idea es estimular todo el pecho así que recorrerás tu glándula en forma circular  desde su base hasta el pezón, como si dibujaras un caracol en tu pecho. Para iniciar coloca la yema de tus dedos en un punto y oprime hacia caja  torácica haciendo varios movimientos circulares en cada sitio desde la parte exterior hacia areola en varios sitios.

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Después toma tu pecho desde la base, el pulgar en contraposición a los demás dedos y “recorre tus dedos hacia adelante”, imagina que fueran los rayos de una rueda de bicicleta y cada línea debes seguirla con tus dedos.- Después acariciar suavemente “peinando” hacia la areola Por último, se debe estimular el pezón tratando de que quede erecto
Al finalizar, frota suavemente el pezón y la areola, con el pulgar y el índice, para ayudar a desencadenar el reflejo de eyección (todo el masaje te tomará uno o dos minutos únicamente).

Manteniendo  la producción de leche: Básicamente,  la producción de leche depende de la cantidad de leche que sale de los pechos, entre más leche sale, más se produce. Por lo tanto, cuando una mujer regresa al trabajo, es muy importante que extraiga la leche al menos cada tres horas para mantener su producción de leche, esto, además de la succión que haga el bebé cuando esté contigo, ayudará a que produzcas lo suficiente para tu pequeño.

Amamantar antes de salir y al regresar del trabajo: Es importante que amamantes al bebé antes de irte al trabajo y en cuanto llegues a casa -y durante el resto del tiempo, que se encuentren juntos-, la lactancia deberá ser a libre demanda, es decir, las veces que el bebé quiera alimentarse y durante el tiempo que quiera.

Los fines de semana y festivos el bebé tomará sólo pecho facilitando así el mantenimiento de la producción de leche.

Extraer la leche en el horario de trabajo

Cuando estés trabajando, sácate la leche al menos cada tres horas. De acuerdo a la Ley Federal del trabajo, en el artículo 170, la madre tiene derecho a dos reposos de media hora cada uno después de haber dado a luz.

Al estarte extrayendo la leche, continúa el estímulo un par de minutos después de que haya salido la última gota de leche.

 Formas de extracción de la leche

Habla con tu jefe acerca de tu deseo de amamantar. Trata de que esté consciente de que si te ayuda a amamantar, es probable que tu bebé se enferme menos y tú no faltes al trabajo. Comunica a tus compañeros de trabajo que te extraerás la leche varias veces al día por si no te encuentran en cierto momento. También intenta que tu jefe disponga de un lugar privado para ti con corriente eléctrica para que te extraigas la leche, si usas extractor eléctrico.

Almacena la leche en forma estéril y en lugar fresco: Intenta mantener la leche dentro de un refrigerador o  al menos guárdala dentro de una hielera.
La leche extraída en el trabajo y transportada en la hielera se pone en el refrigerador cuando regresas a casa y servirá para que al día siguiente la persona que cuide al bebé lo alimente mientras estás ausente.

Respeta tus tiempo de descanso: El problema más grande al que se enfrentan las madres lactantes que trabajan fuera del hogar es la fatiga. El descanso adecuado te será indispensable, por lo que es recomendable que por las noches mantengas a tu bebé cerca de ti y lo amamantes acostada.

El sistema inmune del recién nacido y la importancia de la leche materna
Complicaciones de parto / Postparto, El bebé, Embarazo

El sistema inmune del recién nacido y la importancia de la leche materna

Introducción

El sistema inmune del recién nacido

Durante el embarazo, el sistema inmune de la madre debe ser regulado para que el bebé no sea rechazado y para que el bebé pueda crecer dentro de ella. Lo interesante es que el bebé también desarrolla, a lo largo del embarazo, su propio sistema inmune.

Entonces, tenemos dos sistemas de defensa, de dos individuos diferentes, cohabitando en el cuerpo de la madre. Para que esto pueda ser posible, y no haya rechazo entre el sistema inmune de la madre y el del bebé, el sistema inmune de la madre es regulado, y el sistema inmune del bebé tarda en madurar.  Por esto, cuando nace un bebé, su sistema inmune no está en las mejores condiciones. De hecho, el sistema inmune del bebé no alcanza todo su potencial  hasta los dos años de vida.

El sistema inmune del recién nacido

El sistema inmune del recién nacido podría considerarse como inmaduro porque sus órganos, como los ganglios y el bazo, no están aún bien organizados al nacimiento. Además, algunas de sus células no tienen todos los receptores que se necesitan para montar adecuadas respuestas contra los microorganismos patógenos.

La progesterona presente durante el embarazo contribuye a regular el sistema inmune de la madre para que no rechace al bebé pero también participa en promover una disminución en las respuestas inmunes del recién nacido (1).

Al nacimiento, los recién nacidos no tienen una adecuado funcionamiento de las células que conocemos como “natural killers” (células asesinas naturales), ni de los linfocitos que llamamos “cooperadores” (son las células coordinadoras de las respuestas inmunitarias), los cuales nos protegen contra infecciones virales y bacterianas.

Esto hace al recién nacido más susceptible de adquirir una infección durante los primeros meses de vida (2). Además, las células dendríticas (células especializadas del sistema inmunológico), que son las encargadas de presentar los microorganismos a los linfocitos, no funcionan adecuadamente en el primer mes de vida y las respuestas de los linfocitos tienden a ser menos agresivas (son respuestas que llamamos de tipo Th2) (3).

La capacidad de los macrófagos (unas de las células que forman parte de nuestra primera línea de defensa) para  eliminar bacterias a través de la fagocitosis (la ingestión de partículas) también está  disminuida  en los neonatos, porque los receptores que detectan a los microorganismos no funcionan adecuadamente (4).

Aunque el número de linfocitos totales del recién nacido está incrementado desde el nacimiento hasta el quinto mes de vida, la función de estos tampoco es perfecta. Los linfocitos B tienen dificultad para hacer diferentes tipos de anticuerpos.

Al nacimiento, el recién nacido tiene anticuerpos de tipo IgG provenientes de la madre (los anticuerpos son específicos para cada tipo de antígeno y se les conoce también como Inmunoglobulinas: Ig), que pasaron a través de la placenta desde la semana 20 de gestación y estos anticuerpos lo protegen durante el primer mes de vida. El bebé, después de su nacimiento, puede producir anticuerpos de tipo IgM (son el tipo de anticuerpos que se forma en la fase aguda de una infección), pero su sistema inmune no produce adecuadamente anticuerpos de otra clase hasta varios meses más tarde.

Por ejemplo, los niveles de anticuerpos de tipo IgM (los que se producen  durante la fase aguda de una infección)  alcanzan los niveles del adulto al año de edad; los anticuerpos IgG (los anticuerpos que consideramos como de memoria y se producen después de la fase aguda de una infección) alcanzan los niveles del adulto a los 5 años y los anticuerpos IgA (anticuerpos importantes para protegernos contra microorganismos en el intestino, las mucosas genital y respiratoria) no alcanzan los niveles del adulto hasta la adolescencia (5).

El sistema inmune del recién nacido tampoco responde de manera ideal contra bacterias que tienen cápsula de carbohidratos, hasta que el bebé cumple los dos años de vida. Por esto, es muy importante que los bebés menores de 2 años reciban todas las vacunas que protegen contra las bacterias que llamamos “encapsuladas” (que tienen cápsula de carbohidratos). Algunas bacterias encapsuladas son Haemophilus influenzae y Streptococcus pneumoniae.

¿Qué podemos hacer?

El bebé recién nacido debe ser protegido mientras su sistema inmune alcanza la madurez. Pero no debemos alarmarnos. Aunque el sistema inmune del bebé esta inmaduro, aún tiene muchos elementos funcionando para que el bebé pueda defenderse. Además, la naturaleza es muy sabia y para complementar la inmadurez del sistema de defensas del recién nacido, nos ha dado la leche materna. Esta leche es el complemento perfecto para el sistema inmune inmaduro del recién nacido.

¿Por qué la lecha materna es el complemento perfecto para el sistema inmune del recién nacido?

La leche materna provee una nutrición óptima al recién nacido, pero además de esto, contiene factores bioactivos que lo protegen de infecciones. Las tres proteínas que se encuentran en altas concentraciones en la leche materna y que tienen beneficios inmunológicos son: la inmunoglobulina A secretoria (anticuerpo IgA), la  lactoferrina y la lisozima. La IgA previene que se adhieran las bacterias a las paredes de las vías respiratorias del bebé o a las vías gastrointestinales, impidiendo así infecciones.

La lactoferrina previene el crecimiento de microorganismos porque compite por el hierro que necesitan. La lisozima inhibe el crecimiento bacteriano y actúa sinérgicamente con las propiedades antibacterianas de la IgA  y de la lactoferrina (6). Sin embargo, no solo hay proteínas en la leche materna. La leche materna, y en especial, el calostro, contiene grandes cantidades de células conocidas como neutrófilos y macrófagos que pueden fagocitar microorganismos e influencian la respuesta inmune del recién nacido (7).

Además, la alimentación con leche materna puede proteger al bebé de desarrollar alergias posteriormente, en especial la rinitis alérgica (7). También el riesgo a padecer de enfermedad celiaca se reduce cuando el niño es amamantado con leche materna. Por esto, se recomienda que la introducción de alimentos con gluten a la dieta del recién nacido tenga lugar mientras estos aún reciben leche materna (8).

La leche materna complementa perfectamente las alteraciones inmunológicas que presenta el recién nacido durante los primeros meses de vida. A través de la leche materna, el bebé recibe de su mamá células con adecuada capacidad fagocítica y anticuerpos de tipo IgA, productos de la experiencia inmunológica de la madre. Estos  permiten al bebé defenderse de los virus y las bacterias mientras que su propio sistema inmune adquiere la madurez necesaria para protegerlo adecuadamente.

“Con la colaboración de la Dra. Estibalitz Laresgoiti Servitje.
Médico especialista en Psiconeuroinmunologia e Inmunologia Reproductiva”

1.         Giannoni E, Guignard L, Knaup Reymond M, Perreau M, Roth-Kleiner M, Calandra T, et al. Estradiol and Progesterone Strongly Inhibit the Innate Immune Response of Mononuclear Cells in Newborns. Infect Immun. 2011;79(7):2690-8.
2.         Chilmonczyk BA, Levin MJ, McDuffy R, Hayward AR. Characterization of the human newborn response to herpesvirus antigen. J Immunol. 1985;134(6):4184-8. Epub 1985/06/01.
3.         De Wit D, Olislagers V, Goriely S, Vermeulen F, Wagner H, Goldman M, et al. Blood plasmacytoid dendritic cell responses to CpG oligodeoxynucleotides are impaired in human newborns. Blood. 2004;103(3):1030-2.
4.         Sadeghi K, Berger A, Langgartner M, Prusa A-R, Hayde M, Herkner K, et al. Immaturity of Infection Control in Preterm and Term Newborns Is Associated with Impaired Toll-Like Receptor Signaling. The Journal of Infectious Disease. 2007;195(2):296-302.
5.         Rich R, Fleisher T, Shearer W, Kotzin B, Jr HS. Clinical immunology. Principles and Practice. 2nd ed. London, England: Mosby International Limited; 2001.
6.         Lovelady CA, Hunter CP, Geigerman C. Effect of exercise on immunologic factors in breast milk. Pediatrics. 2003;111(2):E148-52. Epub 2003/02/04.
7.         Jackson KM, Nazar AM. Breastfeeding, the Immune Response, and Long-term Health. JAOA: Journal of the American Osteopathic Association. 2006;106(4):203-7.
8.         Sollid LM. Breast milk against coeliac disease. Gut. 2002;51(6):767-8.

Destete o Ablactación
Complicaciones de parto / Postparto, El bebé, Embarazo

Destete

Introducción

El destete o ablactación es el momento de la vida de tu bebé en el que se cambia de la leche materna a cualquier otra fuente de alimentación. El proceso de ablactación se inicia en el momento en el que tu bebé toma otra cosa que no sea la leche materna, puede ser fórmula o puede ser una cucharadita de plátano machacado. La ablactación es el reemplazo gradual de la leche materna con otros alimentos y medios de alimentación.

Cuándo se debe hacer es una decisión totalmente personal ya que puede estar influenciada por el momento en el que debes regresar a trabajar, tu salud o la de tu bebé, o simplemente el sentimiento de que ya llegó el momento de hacerlo.

 El destete o ablactación es el momento de la vida de tu bebé en el que se cambia de la leche materna a cualquier otra fuente de alimentación.

Sea cuando sea que lo hagas, es importante que entiendas que la ablactación es un proceso gradual en el que se va a necesitar paciencia y comprensión tanto de parte tuya como de la del bebé. La palabra en sí significa un “pasaje” de una relación a otra y no es, para nada, una pérdida o separación.

¿Qué quiere decir tener un bebé “ablactado” o “destetado”?

Cuando el bebé deja de tomar leche y se alimenta de otras fuentes diferentes a la leche materna, se considera que está ablactado. Aunque algunos bebés pueden “ablactarse” de la alimentación con biberón, este término se usa generalmente para los bebés que son alimentados con leche materna.

La importancia de la alimentación en el primer año de vida del bebé

El primer año de vida constituye una de las etapas de crecimiento intenso en la vida del ser humano, de hecho, se estima que a los cuatro meses de vida un bebé sano duplica su peso con el que nació y lo triplica al cumplir un año de edad, es decir, un bebé que nace con un peso de 3 Kg. al cuarto mes pesará 6 kg y al año 9 kg. Esta velocidad de crecimiento, no será superada en ninguna otra etapa en la vida del menor.

Debido a este crecimiento acelerado, la alimentación durante el primer año de vida juega un papel muy importante. En general, se sabe que si durante los primeros 4 a 6 meses de vida el bebé es alimentado con leche materna de forma exclusiva y a libre demanda, las necesidades de energía, proteínas y de nutrimentos inorgánicos del bebé estarán cubiertos sin ningún problema. Una vez transcurrido este período, las necesidades del bebé dejan de satisfacerse por lo cual es necesario que consuma otros alimentos además de la leche materna.

¿Cuáles son las ventajas de continuar amamantando al bebé?

Existen muchas razones importantes:

  1. En primer lugar,  porque la leche materna  continúa aportando nutrientes al bebé, por ejemplo, provee la mitad o más de los nutrientes que necesita el bebé durante su segundo semestre de vida, y una tercera parte durante el segundo año de vida.
  2. La lactancia materna no solamente es un alimento que lo nutre fisiológicamente, también  representa un vínculo afectivo muy fuerte  que hará de su hijo  una persona segura en si misma . La relación con sus padres,  será la base para crear sus vínculos afectivos en la adolescencia y adultez, por lo tanto los comentarios de que amamantarlo más allá de un año lo harás un pequeño dependiente son falsos.
  3. En muchos estudios científicos se ha demostrado que el incremento en  la  duración de lactancia materna se asoció a un incremento consistente y estadísticamente significativo en el cociente intelectual y el desarrollo cognoscitivo del bebé.
  4. La lactancia materna contribuye a la salud y bienestar de la madre, reduce el riesgo de cáncer de ovario.
  5. La lactancia materna, reduce  el riesgo de cáncer del seno, especialmente si el período de lactancia es de 1 1/2 a 2 años
  6. Las hormonas que se generan mientras se amamanta siguen relajando a la madre y por lo tanto haciéndolas unas mujeres mas dispuestas a atender a sus hijos.
  7. El amamantamiento es una forma fácil de dar consuelo, ya que el pecho da consuelo al niño cuando está cansado, enfermo, molesto o lastimado.

Fisiología del destete

El proceso fisiológico del destete es complejo e involucra ajustes tanto biológicos como bioquímicos, nutricionales y psicológicos tanto para la madre como para el bebé.
Cambios en la composición de la leche materna: Durante el proceso del destete, la composición de la leche materna se va ajustando para cubrir las necesidades del bebé en crecimiento de tal manera que, aunque el volumen disminuye, la cantidad de nutrientes necesarios y la protección inmunológica permanecen.
Los estudios acerca de la composición química de la leche materna muestran que cuando la demanda cae debajo de los 400 mililitros por día, se incrementa la concentración de sodio y otras sales inorgánicas. La grasa, el hierro y las proteínas también se incrementan mientras que los niveles de calcio permanecen iguales y los de zinc se disminuyen.

La concentración de los niveles inmunológicos se mantiene durante el destete gradual, sin embargo cuando hay un destete brusco estos niveles se incrementan rápidamente.

Tipos de destete

Primero que nada es conveniente recordar que la producción de leche básicamente depende de la frecuencia con que se vacíe la glándula mamaria, por lo tanto, entre más seguido se alimente un bebé, más leche se producirá. Cuando vamos a destetar trabajaremos en sentido inverso, espaciaremos la frecuencia con que se vacía la glándula y así poco a poco se disminuirá la producción de leche.

Existen varios tipos de destete, el planeado, el  abrupto  y  el natural.

Destete planeado o paulatino: En éste la pareja lactante decide que llegó su momento para destetar y lo lleva a cabo lentamente para permitirle al bebé que vaya asimilando el cambio poco a poco.  De esta forma paulatinamente la madre sustituirá la lactancia por otros alimentos y otros tipos de atención y cariño (comunicación).

Destete abrupto: La forma menos adecuada para destetar a un bebé es hacerlo abruptamente, es decir de un día para otro  y  tampoco  es aconsejable el uso de inyecciones para suprimir la producción láctea.  Este tipo de destete solamente se sugiere para casos en que es inevitable, por ejemplo, cuando una madre con cáncer debe iniciar un tratamiento de quimioterapia sin demora.

El destete abrupto es difícil para ambos, ella y su bebé, esto se debe a varias razones;  La  incomodidad física y las potenciales complicaciones para la salud de la madre, ya que a pesar de que la madre deja de dar el pecho, su cuerpo sigue produciendo la leche y al no  ser extraída sus pechos se congestionarán y esto puede desembocar en una mastitis (inflamación de la glándula mamaria) o en un absceso.

Para evitar este tipo de situaciones debemos extraer solamente un poco de leche, de forma que  no se sientan  los pechos adoloridos, pero teniendo cuidado de no vaciar completamente la glándula mamaria, ya que  esto hará que se produzca más leche.  Poco a poco se espaciará la extracción de leche hasta que, en un par de semanas, ya no se tenga que hacer más.

Debido a que la lactancia materna no solo es un método de alimentación, sino una fuente de intimidad y consuelo, cuando es eliminado de repente, el bebé puede sentir que su madre le ha quitado su amor y cariño,  aparte de haberle quitado el pecho.  En consecuencia, éste no es un buen momento para separarse del bebé, ya que él necesita saber que su madre aún le ama.

En este tipo de casos NO es recomendable vendarse los pechos,  debido a que cualquier presión constante en los pechos puede obstruir un conducto y generar una infección en la glándula. Para aliviar un poco la molestia por la congestión de los pechos,  se pueden  colocar  de compresas frías.
Cuando el destete se hace rápidamente, los pechos pueden estar demasiado llenos ya que el cuerpo de la mujer responde lentamente a las señales que se le envían al cerebro de que quieres que se reduzca la producción. Es muy común que continúes produciendo leche 45 días después de haber terminado totalmente con el proceso. Algunas mujeres siguen experimentando secreción de leche durante varios meses o más. Se cree que el estímulo psicológico es el que contribuye a que suceda esto ya que las madres continúan teniendo contacto cercano con sus bebés después del destete.
El cambio súbito hormonal puede causar a la madre una depresión, especialmente cuando ella no estaba muy convencida de iniciar el destete o si ella tiene tendencia a la depresión.
Destete natural: Por último en el destete natural será el bebé quien determine el momento en que ha superado su  necesidad de ser amamantado. Es importante recalcar que cada pequeño lo logrará en diferentes tiempos, así como a  cada pequeño le saldrán los dientes en diferentes meses.

Lo mejor es que el destete se dé en forma lenta y gradual, para que tanto la madre como el bebé aprendan otra forma de alimentación y de comunicación, ya que el amamantamiento no solamente significa alimento sino un lugar  donde sentirse seguro y confiado para continuar con su desarrollo.

Cuando se amamanta a un bebé que tiene más de un año, es común sentirse presionada por amigos y familiares a destetar, ya que nuestra sociedad no está acostumbrada a las lactancias prolongadas (amamantar  más allá del tiempo que la mayoría de las madres en nuestra sociedad lo hacen ) , por lo tanto es muy recomendable buscar un grupo de apoyo para compartir experiencias con otras madres que se encuentran en circunstancias similares.

Cambios de la madre durante el destete

La madre puede experimentar varios cambios físicos durante el destete:

  • Ajuste de la dieta: La mayoría de las mujeres encuentran que tienen que ajustar sus dietas y eliminar las calorías extras que necesitaban para producir leche porque si continúan comiendo igual, subirán de peso.
  • Cambio en el tamaño de los pechos: Sus pechos estarán un poco blandos al principio pero generalmente regresan al la talla que tenían antes del embarazo unos meses después de haber terminado con la lactancia.
  • Presencia de la menstruación: Si la madre no tenía menstruación (amenorrea) por la lactancia, la suspensión generalmente estimulará el regreso de la fertilidad y de la menstruación. El sistema hormonal de la madre regresa a sus niveles de antes del embarazo.

¿En qué momento es mejor iniciar la ablactación?

Es muy común que escuches comentarios diciendo que  a cierta edad la leche materna ya no nutre a tu bebé y esto es totalmente falso, la leche materna  sigue conteniendo vitaminas, minerales, proteínas, etc., mientras se siga produciendo.  Y lo más importante, le seguirá proveyendo de anticuerpos para mantenerlo sano  y, en caso de que se enferme, la enfermedad sea más benigna.
La Academia de Pediatría Americana recomienda que se alimente al bebé solamente con leche maternal hasta los seis meses y después de eso se le puede acompañar con una variedad de alimentos sólidoshasta que cumpla un año de edad. En ese momento hay menos problema de inflamación del pecho al suspender la lactancia porque al disminuir la demanda, automáticamente disminuye la producción. Es importante que recuerdes que la leche materna es el alimento más importante para tu bebé en el primer año de su vida.
Esta es solo una recomendación y cada pareja lactante deberá decidir cuándo es el momento adecuado para que ellos lleven a cabo el destete. Puede ser antes o después de lo indicado, lo importante es que la lactancia se viva feliz y contenta,  y que tomemos decisiones hasta después de habernos informado.

Si deseas revisar un poco más de esta información la puedes accesar en la página de Internet de la Organización Mundial de la salud en la siguiente liga:
http://www.who.int/child-adolescent-health/NUTRITION/infant_exclusive.htm
Desde los seis meses en adelante, la mayoría de los bebés muestran deseos de comer algo diferente a la leche materna. Esto es lo que inicia el destete pero el tiempo que se vaya a tardar varía mucho de bebé a bebé. El rechazo súbito a amamantarse no es un signo de que el bebé está listo para ser destetado sino más bien está indicando que hay algún problema. Ojo, muchas madres malinterpretan este mensaje y destetan completamente a su bebé sin buscar más cuál fue la causa.
La ablactación no tiene porqué ser una propuesta absoluta, algunas mujeres deciden hacerlo durante el día pero continúan amamantando durante la noche dependiendo de sus trabajos y horarios. Esto obedece a lo que más convenga tanto a la madre como al bebé, lo mejor de todo es ser flexible.

Fisiológicamente, el bebé a partir de los seis meses es capaz de masticar sólidos aún cuando no le hayan brotado todos los dientes y está aprendiendo a “masticar y tragar”. Esto es indispensable para la introducción de sólidos. Algunos creen que este reflejo se aprende después de que el bebé ha alcanzado un cierto nivel de desarrollo neurológico. Si le das de comer sólidos antes, el bebé empujará la comida para afuera con su lengua.

La ablactación o destete debe de ser gradual

La ablactación no es un evento, es un proceso y como tal, debe ser gradual tanto para que los senos tengan tiempo de ajustarse como para facilitarles, a ti y al bebé, el paso al nuevo tipo de alimentación. Como ya lo mencionamos anteriormente, dejar de amamantar o de extraerse la leche de manera repentina y sin preparación, puede tener repercusiones para ambos, y además puede causar una obstrucción en los conductos lácteos o una infección en la glándula mamaria (mastitis).
Por otro lado, se ha asociado a la ablactación temprana, es decir, antes de los 4 meses de edad con el desarrollo de sobrepeso y obesidad, así como con alergias alimentarias en etapas posteriores.
Aunque algunos bebés están muy contentos alimentándose de leche materna indefinidamente y esperarán a que su mamá sea la que tome la decisión de terminar con esto, otros empezarán a dar señales sutiles –y no tan sutiles- de que ya están listos para nutrirse de otra manera. Pueden expresar enojo o irritabilidad cuando los acercas al pecho o pueden disminuir notoriamente los periodos de alimentación.
Estos son otros signos de que el bebé ya está listo y puedes iniciar el destete:

  1. ¿Ya desapareció el reflejo de rechazo de la lengua? Este reflejo hace que el bebé instintivamente empuje hacia afuera de su boca cualquier objeto. Si aún está presente y tu bebé quiere vomitar cada vez que le das sólidos, entonces quizás no está listo para dejar el pecho.
  2. Si ya se puede sentar solo, entonces ya puedes tenerlo en esa posición para darle de comer.
  3. ¿Tu bebé mira con interés la comida o trata de agarrarla cuando la ve? Si tu bebé muestra interés en tu comida, puede ser que ya esté listo para que lo introduzcas a los sólidos.
  4. ¿Tu bebé está muy distraído cada vez que lo pones al pecho y tarda cada vez más para terminar? Esto quiere decir que quizás tu bebé ya está listo para la ablactación.

¿Cómo puedo facilitar este proceso?

Muchas madres toman la decisión de ablactar con sentimientos encontrados. Por un lado, saben que esto les dará libertad y flexibilidad para poder moverse y además se dan cuenta con orgullo de que su bebé ya ha terminado una etapa importante de su vida.
Pero por otro lado, amamantar es una actividad íntima que establece un lazo importante entre la madre y el bebé –y a algunas madres se les dificulta terminar con esto. Para muchas mamás, la ablactación es el momento en el que realizan que su bebé ya nunca más dependerá tanto de ellas como en estos primeros meses de su vida.
Si, es muy probable que vayas a tener una serie de sentimientos y es importante que entiendas que tu bebé puede estar en la misma situación. Siempre recuerda que existen muchas otras formas de mantener y nutrir el lazo que los une en la vida por venir.
La ablactación puede facilitarse si el bebé ha tomado alguna otra leche que no sea la maternal en algunas ocasiones. Así que puede ser una buena idea que, a partir de los 4 a 7 meses de edad, de vez en cuando le des un biberón de fórmula de leche comercial (recomendada por tu pediatra).

Esto te permitirá mayor flexibilidad al permitir que otros miembros de tu familia te ayuden a alimentar al bebé cuando tú estés ocupada o te encuentres ausente a la hora de la comida. Si el bebé está cerca del año de edad, sería mejor ponerle la leche en vaso en vez de biberón.

¿Por dónde empiezo?

No hay una regla general, pero si tú eres la que tomaste la decisión de suspender la leche materna y pasar a fórmula, es importante recordar que el proceso debe ser gradual para que tanto tú como tu bebé se vayan ajustando emocionalmente al cambio.

  1. Puedes empezar con suspender una toma a la semana hasta que el bebé en ese momento ya esté comiendo o sólidos o fórmula. La comida del medio día sería la más conveniente para iniciar porque es la más pequeña y la que te causa más inconvenientes en cuanto al horario, sobre todo para las madres que trabajan.
  2. Todos los días, a la hora de esa comida, ofrécele un biberón o leche en vaso en vez del pecho. Continúa amamantando en los horarios acostumbrados el resto del día.
  3. A la semana, sustituye otra sesión de amamantamiento por el biberón o el vaso.
  4. Una por una, dejando siempre pasar suficiente tiempo para que tanto tú como el bebé se acostumbren al cambio, sustituye todas las sesiones de amamantamiento por el biberón o el vaso.
  5. Si tienes los pechos llenos debido al nuevo horario de lactancia, extrae solamente la cantidad de leche que sea necesaria para aliviar la presión y las molestias que sientas.

Terminarías en mes y medio más o menos o podrías extenderte más tiempo, fíjate en el bebé, NO en el calendario. Muchas madres dejan la toma de la noche hasta el último porque permanece como un momento especial de acercamiento mutuo y es quizás el momento en el que tu bebé te necesita más.

Este método tiene la ventaja de que permite a tu bebé ajustarse a los cambios y también permitirá que la producción de leche se vaya disminuyendo poco a poco evitando la inflamación y la infección de las glándulas mamarias (mastitis) que es tan dolorosa.
Otro enfoque es dejar la decisión a tu bebé de terminar totalmente con ese tipo de alimentación. Una vez que ya está comiendo tres comidas de sólidos al día, permite que se acerque al pecho únicamente cuando lo pida. En este caso te encontrarás con que dejas de producir leche porque ya no hay demanda y es probable que necesites sacarte la leche con un tira leche para mantener la producción hasta que el bebé ya no quiera.
Para facilitar el proceso te sugerimos:

  1. Pon a tu bebé a realizar alguna actividad en el momento en el que generalmente lo pones al pecho.
  2. Acorta el tiempo de alimentación. Si generalmente se quedaba cinco minutos (o lo que sea), trata de dejarlo dos minutos menos. Dependiendo de su edad, continúa con algún alimento sólido o con un poco de biberón con fórmula.
  3. Evita sentarte en el sitio donde generalmente le das de mamar o usar la ropa que generalmente usas para esto (en caso de que tengas algo especial).
  4. Retrasa el momento de la ablactación si tu bebé se está adaptando a alguna otra circunstancia importante de su vida. Hacerlo cuando acaba de entrar a la guardería, ha estado enfermo o cuando le están saliendo los dientes, no es una buena idea.
  5. Trata también de cambiar tu rutina para que te encuentres ocupada en el momento en el que usualmente lo alimentabas.
  6. Pídele a tu pareja que participe en este proceso y que trate de distraer al bebé en un momento típico de alimentación
  7. Si el bebé se acostumbra a hacer algo, como chuparse el dedo o aferrarse a una cobija o muñeco de peluche,  déjalo, lo necesita para ajustarse al cambio emocional de la ablactación.

¿Y cómo puedo saber si no lo estoy haciendo demasiado rápido?

Los siguientes síntomas indican que estás destetando al bebé con demasiada rapidez:

Por parte del bebé:

  1. vómitos o diarrea (debido al cambio repentino en la dieta)
  2. irritabilidad
  3. ansiedad

Por parte de la madre:

  1. se sienten demasiado llenos los pechos
  2. los pechos están hinchados
  3. tienes fiebre
  4. no te sientes bien
  5. te duelen los pechos o están sensibles al tacto
  6. los pechos se sienten calientes
  7. te sientes triste debido al cambio hormonal

¿Cómo se deja de extraer la leche?

Emplea los mismos principios del destete para ajustarte gradualmente al cambio; por ejemplo, si sueles extraerte la leche 6 veces en un lapso de 24 horas, reduce este número a 5 por un par de días, luego a 4, etc., hasta que ya no tengas que hacerlo más.

¿Cómo se puede disminuir el dolor?

Debido a la presión en los pechos por la producción de leche que ya no va a mamar el bebé, te sentirás incómoda durante unos días. Si los sientes llenos y sensibles al tacto, extrae, ya sea con la bomba o con las manos, sólo la cantidad de leche que sea necesaria para aliviar las molestias. Así se reduce la probabilidad de que se obstruyan los conductos lácteos o se congestionen los pechos.

Utiliza un buen sujetador, cómodo y que no restrinja la circulación. NO te vendes los pechos; esta práctica es obsoleta y puede resultar muy incómoda y causar una obstrucción en los conductos lácteos o una infección mamaria

Consejos prácticos para el destete inesperado o repentino:

Para reducir la hinchazón y las molestias en los pechos mientras disminuye la producción de leche, puedes aplicarte una bolsa de hielo por períodos de 15 a 20 minutos, al menos 4 veces al día, o según sea necesario. Coloca un paño entre el hielo y la piel, nunca lo apliques directamente y evita aplicarlo en los pezones.

Otra alternativa consiste en utilizar hojas de col verde cruda, frías y lavadas, como “compresas” dentro del sujetador (aplasta las venas de las hojas para ablandarlas). Cámbialas aproximadamente cada 2 horas o cuando se marchiten. Utilízalas hasta que disminuya la producción de leche, Muchas mujeres sienten alivio en apenas 2 horas.

Pídele a tu médico que te recete algún medicamento para el dolor como ibuprofeno o acetaminofeno. Los medicamentos que se usaban anteriormente para interrumpir la producción de leche están en desuso debido a que producen graves efectos secundarios.

¿Cuándo debo llamar al médico?

Llama a tu médico si tienes síntomas de infección mamaria:

  • fiebre, dolores en el cuerpo o malestar general
  • dolor, sensibilidad al tacto o calor en los pechos.

Consejos adicionales

Los bebés que tienen alrededor de un año y ya comen una variedad de alimentos, por lo general pueden pasar directamente a tomar leche en vaso, mientras que los bebés más pequeños generalmente necesitan tomar biberón. Consulta a tu médico acerca del tipo de nutrición que debe recibir el bebé después de destetarlo.

Las últimas sesiones que se eliminan en el proceso del destete generalmente son a primera hora de la mañana, a la hora de la siesta y al acostarse. No te apures con el proceso, sobre todo si te gusta acurrucarte con el bebé antes de dormir, tanto como a él. Ten en cuenta que puede ser necesario reducir el ritmo del destete si el bebé se pone irritable, si se vuelve más dependiente, si se enferma o si le están saliendo los dientes.

Es importante tener expectativas realistas en cuanto al destete. Cuando se les permite seguir su propio ritmo, los bebés generalmente siguen amamantando hasta después de cumplir el primer año de edad. A medida que van aprendiendo a comer cosas nuevas y a tomar en vaso, amamantar se convierte en una fuente de consuelo más que de alimentación. De ser así, el bebé se destetará gradualmente cuando esté preparado.

Para las madres que se entristecen cuando llega el momento de destetar al bebé, sobre todo si deben hacerlo de forma repentina, es importante tener quien la apoye y anime durante este período, pues aunque se sienta preparada, podría experimentar una sensación de pérdida. La falta de la cercanía física que tenía con el bebé mientras lo amamantaba se puede compensar con cariño y contacto físico adicional.