Salud dental durante el embarazo
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Salud dental en el embarazo

Si planeas embarazarte, es importante revisar tu salud dental en el embarazo como medida preventiva.

Revisa tu salud dental antes del embarazo como prevención de problemas posteriores.

¿QUÉ ES LA SALUD DENTAL?

 La salud dental es la salud de la boca, los dientes y las encías. Si estás embarazada, la salud dental en el embarazo es una parte importante de tu vigilancia prenatal (la atención médica que recibes durante el embarazo).

¿CÓMO AFECTA AL EMBARAZO LA SALUD DENTAL?

Los cambios en tu cuerpo durante el embarazo pueden afectar tus encías y dientes. Por ejemplo:

  • Los cambios hormonales aumentan el riesgo de ciertos problemas de salud oral.
  • Tu alimentación puede cambiar y lo que comes puede afectar tu salud dental.
  • Tus encías están sensibles, estás cansada o con náuseas y no te cepillas con regularidad.

 ¿CUÁLES SON LOS PROBLEMAS QUE SE PUEDEN PRESENTAR?

  • Caries (o destrucción del esmalte).
  • Gingivitis (o inflamación de las encías).
  • Dientes flojos.
  • Enfermedad periodontal (periodontitis o enfermedad de las encías).
  • Tumores del embarazo (granulomas piógenos).
  • Erosión de los dientes.

Veamos cada uno de estos padecimientos:

¿QUÉ SON LAS CARIES?

 Es la desaparición del esmalte protector de los dientes que permite que sean atacados por las bacterias bucales.

¿CÓMO SE DESARROLLAN? 

El desarrollo de una caries tiene varias etapas:

  • Depósito de la “placa” -una película de bacterias, productos de saliva y alimentos- en los dientes.
  • La placa que queda sobre los dientes se endurece y forma el sarro.
  • Cuanto más permanecen la placa y el sarro sobre los dientes, más daño hacen.
  • La composición de la saliva cambia y afecta la regulación de los ácidos producidos por las bacterias.
  • Este cambio favorece el desarrollo y crecimiento de caries.

¿ES CORRECTO EL TRATAMIENTO DENTAL EN EL EMBARAZO?

La salud dental en el embarazo es un importante factor de prevención. Evitar el tratamiento es posible que ponga en riesgo tu salud y la del bebé. Los mismos gérmenes que provocan las caries en tu boca pueden pasar al bebé.

  • Lo ideal es hacerlo en el segundo trimestre del embarazo. En el tercer trimestre es incómodo permanecer sobre tu espalda en el consultorio.
  • Si el tratamiento NO es urgente, probablemente te aconsejarán posponerlo.

¿QUÉ ES LA GINGIVITIS DEL EMBARAZO?

 La gingivitis es la inflamación (enrojecimiento e hinchazón) de las encías. Si no se trata, puede dar lugar a la enfermedad más grave de las encías. Las hormonas del embarazo pueden aumentar el riesgo de gingivitis.

Las señales y los síntomas incluyen:

  • Enrojecimiento e hinchazón de las encías.
  • Sensibilidad en las encías.
  • Sangrado de las encías aunque se cepille los dientes suavemente.
  • Encías brillantes.

¿Cuándo suceden los signos inflamatorios?

Inician en el 2do mes de gestación, llegan al máximo al octavo mes, descienden y remiten después del parto.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO PARA LA GINGIVITIS?

La gingivitis generalmente desaparece después de la limpieza profesional, pero deberás continuar en casa  con el tratamiento ordenado por tu dentista:

  • Cepillado de dientes,dos o tres veces  al día
  • Enjuagues bucales con los productos que te prescribe el dentista
  • Uso del hilo dental por la mañana y por la noche

¿QUÉ ES LA PERIODONTITIS?

 La gingivitis, puede dar lugar a la enfermedad periodontal. Es una infección en las encías y problemas con los huesos que sostienen los dientes. La periodontitis puede dar lugar a la bacteriemia (bacterias en el torrente sanguíneo). Se trata de una afección que debe tratarse de inmediato.

DIENTES FLOJOS

Los cambios hormonales pueden aflojar temporalmente los tejidos y huesos que mantienen a los dientes en su lugar.

TUMORES DEL EMBARAZO.

Estos tumores NO son cáncer. Son protuberancias que se forman en las encías, por lo general entre los dientes. Pueden surgir por tener demasiada placa, suelen desaparecer solos después del parto.

 EROSIÓN DE LOS DIENTES.

Si tienes vómitos por el malestar matutino, tu salud dental en el embarazo está en riesgo porque los dientes pueden estar expuestos a demasiado ácido estomacal. Ese ácido puede dañar el esmalte (superficie dura) de los dientes.

ESTOS PADECIMIENTOS ¿SON CAUSA DE COMPLICACIONES EN EL EMBARAZO?

Según las investigaciones, las caries y la enfermedad periodontal se consideran como un factor de riesgo para el parto pretérmino y el bajo peso al nacerEsta es la principal causa para insistir en la importancia del cuidado de tu salud dental en el embarazo.

LOS MEDICAMENTOS ¿AFECTAN AL BEBÉ?

 Informa a tu dentista del embarazo. Él disminuirá la cantidad del anestésico cuidando también tu comodidad. Cuando estás tranquila se reduce el estrés que tú y tu bebé sienten.

  • No te preocupes si te prescriben antibióticos, algunos pueden usarse con seguridad para el bebé.
  • Nunca te automediques.

¿Y LOS RAYOS X?

En ocasiones, será necesaria una radiografía para poder hacer el tratamiento. De acuerdo con el Colegio de Radiólogos Americano, una sola RX no tiene dosificación suficiente para dañar al embrión o al feto. Utiliza siempre el mandil protector.

Sin embargo, recomiendan también, por precaución:

  • Evitar RX durante el primer trimestre cuando están en desarrollo los órganos del bebé.
  • Evitar el tratamiento dental en el tercer trimestre para eludir el riesgo de parto prematuro y el tiempo acostada sobre tu espalda.

RECOMENDACIÓN

Los chequeos dentales antes y durante el embarazo son importantes para que tu dentista pueda cuidar tu salud dental en el embarazo. Preparen un buen programa de higiene dental para el embarazo y continúalo toda la vida:

  • Lavarte los dientes cuando menos dos veces al día y usar el hilo dental.
  • Visita al dentista anualmente para prevenir caries y problemas de infección.
  • Dieta sana. Come una dieta balanceada, la vit. C y B, fortalecen las encías. El abuso de carbohidratos, favorece caries.

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Referencias

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Mascotas en el embarazo

Las mujeres pueden convivir con mascotas en el embarazo, pero deben ser cuidadosas con la higiene.

Si planeas embarazarte, pregunta a tu médico sobre el cuidado que debes tener con tu mascota en el embarazo.

TRATO CON NUESTRAS MASCOTAS

 Se considera que las mascotas en el embarazo pueden ser una fuente de infección. Es por esto que es recomendable hacer algunos cambios en la diaria convivencia sin que esto signifique que tendremos que deshacernos de ellos.

Simplemente debemos tomar ciertas precauciones, especialmente con los gatos:

  • Al acariciarlas: no toques tu cara y lávate las manos antes de comer o cocinar.
  • Utiliza alcohol en gel para cuando no puedas lavarte las manos de inmediato.
  • Usa platos especiales para alimentar a tus mascotas. Lávate las manos al terminar.
  • No toques ni beses a animales de otras personas (especialmente gatos).
  • Usa guantes si trabajas en el jardín, la tierra puede estar contaminada o contener huevos del Toxoplasma.
  • Cuando termines, lávate las manos y enjuaga bien los guantes. Evita tocar la cara o boca.

ENTRENA A TU MASCOTA 

Es necesario entrenar a la mascota en el embarazo o, quizás desde antes, para tener tiempo y paciencia para hacerlo con calma. Cuanto más pronto inicies, mejores serán los resultados.

SI TU MASCOTA ES UN PERRO

Los perros no se consideran como un riesgo para la salud de la embarazada.  Identifica desde antes los hábitos que debes de ir cambiando para disfrutar de tu mascota en el embarazo. Por ejemplo:

  • Si brinca sobre tí mientras descansas y el perro es grande, entrénalo para que ya no lo haga.
  • Enséñalo a jugar sólo con sus juguetes.
  • Entrénalo a no entrar a jugar ni a dormir al cuarto destinado para el bebé.
  • Busca un lugar especial donde descanse y deja que se acostumbre.
  • Colócale agua, comida y juguetes favoritos, él sabrá dónde puede refugiarse.
  • Manténlo limpio y con vacunas al día. Es importante visitar al veterinario.

SI TU MASCOTA ES UN GATO

El motivo de preocupación de las mascotas en el embarazo radica en que, en algunos casos, son portadores de un virus causante de una enfermedad llamada Toxoplasmosis.

Es importante entender dos puntos principales:

  • Cómo se adquiere el contagio y
  • Cuáles son los cuidados generales

CONTAGIO

  • Si planeas embarazarte, avisa a tu médico que tienes un gato
  • El Toxoplasma se transmite a través de las heces del felino ya sea en el jardín o en la caja de arena y el polvo que sale al remover la arena puede ser un medio de contagio.
  • Es importante saber que también se puede adquirir cuando se consume carne cruda o mal preparada, vegetales, agua y leche contaminada.
  • Si tu mascota convive con gatos de la calle, lo más probable es que sea portador de este virus.
  • Si tu gato vive dentro de la casa es menos probable que lo sea.
  • La mayoría de las mujeres que han vivido con gatos, ya adquirieron inmunidad y su bebé estará protegido.
  • Es importante que sepas si eres o no inmune al toxoplasma. La inmunidad es determinada por una simple muestra de sangre que te ordenará tu médico
  • La Toxoplasmosis, constituye un alto riesgo para tu bebé, los cuales incluyen: retraso mental, ceguera, problemas de aprendizaje, partos pretérmino y bebés nacidos muertos.

CUIDADOS GENERALES

  • Siempre mantén limpio el arenero del gato.
  • Evita hacerte cargo de la limpieza del mismo (durante el embarazo). SI no es posible, utiliza guantes de goma o deshechables.
  • Inmediatamente después lava tus manos y lava o desecha los guantes lejos de donde escurran los trastes o prepares los alimentos.
  • Debes llevar al gato al veterinario para una revisión de heces y sangre. Él nos indicará cómo tratar a nuestra mascota en caso de que de positivo en sus análisis.

SI TU MASCOTA ES UN ROEDOR

Si tu mascota en el embarazo es un roedor (hamsters, conejitos de Indias o ratón), debes sacarlo de casa.Esos animales pueden ser portadores de un virus llamado virus de la coriomeningitis linfocítica (LCMV, por sus siglas en inglés).

  • La gente se contagia el LCMV mediante el contacto con la orina, sangre, saliva, excrementos o materiales de anidación del roedor.
  • La infección puede contagiarse también cuando aspiras el polvo o gotitas que transportan el LCMV. Ejemplos: al barrer los excrementos del ratón o al limpiar la jaula del hámster.
  • Las embarazadas que se contagian el LCMV pueden transmitírselo al feto.
  • El virus LCMV puede causar graves defectos congénitos o la pérdida del embarazo.

Si tienes dudas sobre este tema, puedes preguntar en nuestro Consultorio Virtual.

Si quieres saber más sobre Mascotas en el embarazo, probablemente te interese:

  Toxoplasmosis y embarazo

  Listeria

REFERENCIAS

Tabla de aumento de peso y talla del bebé en desarrollo
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Aumento de peso y talla del bebé en desarrollo en el segundo trimestre del embarazo

Introducción

En general, un embarazo promedio dura 40 semanas y se divide en tres periodos de tiempo llamados trimestres. El primer trimestre dura hasta la semana 13, el segundo hasta la semana 28 y el tercer trimestre hasta que el bebé nace.

La mayor parte del desarrollo del bebé se completa para el final del primer trimestre, así que el segundo trimestre es más bien un tiempo de crecimiento y maduración. Durante este periodo la piel se cubrirá con el llamado lanugo y vernix caseoso (grasa amarilla que protege la piel del bebé de la humedad del líquido amniótico que lo rodea durante la gestación) y, finalmente, la madre empezará a sentir los movimientos del bebé dentro del útero.

El bebé crecerá y aumentará de peso mucho más rápido que en el primer trimestre y lo hará no bajo ninguna regla sino dependiendo de algunas variables como por ejemplo: los genes, de la alimentación de la madre, de la talla y paridad materna, de las náuseas del primer trimestre, del sexo del bebé, etc.

¿Qué medidas son importantes en el bebé?

Después del primer trimestre, se recomienda que el ginecólogo haga una medición que tenga en cuenta muchos parámetros. Estos deben de incluir cuando menos dos medidas del bebé (generalmente es el diámetro biparietal de la cabeza (ancho) y el largo del hueso fémur de la pierna), se puede también medir el diámetro occipitofrontal –de adelante hacia atrás- de la cabeza, la circunferencia abdominal y el largo del húmero.

¿Cuál es la diferencia entre un crecimiento normal y uno anormal?

Para saber esto es necesario establecer la definición de “normal” como: el crecimiento óptimo de un bebé en desarrollo. Para saber qué es lo óptimo para cada bebé es necesario tener en cuenta cuatro factores que pueden afectar el estándar.

  • Tener las fechas correctas es un prerequisito para cualquier estándar de crecimiento. Se considera que la obtenida en el ultrasonido es más exacta que la fecha de la menstruación.
  • Tiene que ajustarse a los factores fisiológicos individuales que se sabe pueden afectar tanto el peso como el crecimiento del bebé. Estas variables incluyen la estatura materna, el peso al principio del embarazo, la paridad (si es el primer hijo o cuál), el grupo étnico y el sexo del bebé.
  • Es necesario considerar si no hay otros problemas de salud maternos que se asocien a anormalidades en el crecimiento fetal como diabetes, anemia, si la madre es fumadora, infecciones, etc.
    • En este caso, el peso estándar es “optimizado” es decir, se excluye la variable “madre fumadora”, preeclampsia o diabetes y se calcula el peso que debería tener el bebé para su edad gestacional. Así, si el peso y crecimientos se ven muy afectados, es muy probable que el médico lo pueda detectar.
  • El peso óptimo al término del embarazo se combina entonces con una curva de crecimiento proporcional y se obtiene así la “curva de peso y crecimiento óptimo” para cada bebé.

La aplicación de estas variables para el crecimiento fetal permite que el médico pueda distinguir entre lo que es un crecimiento anormal y normal y esto aplica también tanto al peso durante el embarazo como al peso después del nacimiento.

Es así que estos números no son más que simples porcentajes y el tamaño y peso de tu bebé puede diferir de la siguiente tabla.

¿Cómo se toma la medida del bebé?

Hasta, más o menos, la semana 20, las medidas del bebé se toman desde la coronilla hasta las nalgas. Esto es porque las piernas están dobladas hacia el pecho durante la primera mitad del embarazo y es difícil medirlo. Después de esa edad, la medida se toma desde la coronilla del bebé hasta los dedos del pie.

Edad gestacional
Talla
Peso
Medida tomada de la coronilla a las nalgas
Semana 14
8.7 centímetros
45 gramos
Semana 15
10. 1 centímetros
70 gramos
Semana 16
11. 6 centímetros
100 gramos
Semana 17
13 centímetros
140 gramos
Semana 18
14.2 centímetros
190 gramos
Semana 19
15. 3 centímetros
240 gramos
Semana 20
16. 4 centímetros
300 gramos
Medida tomada de la coronilla a los talones
Semana 21
26. 7 centímetros
360 gramos
Semana 22
27. 8 centímetros
430 gramos
Semana 23
28. 9 centímetros
501 gramos
Semana 24
30 centímetros
600 gramos
Semana 25
34. 6 centímetros
660 gramos
Semana 26
35. 6 centímetros
760 gramos
Semana 27
36. 6 centímetros
875 gramos
Semana 28
37. 6 centímetros
1005 gramos
Semana 29
38.6 centímetros
1153 gramos

No te preocupes si en el ultrasonido se ve que tu bebé pesa o mide mucho menos o mucho más. Tu médico te dirá si se aprecia alguna diferencia que pueda ser causa de alarma.

Posibles causas de “retardo de crecimiento fetal” (RCF)

Si tu médico detecta que tu bebé no está creciendo y desarrollándose tan rápido como debiera, te pedirá que te hagas una serie de estudios para descartar estas posibles causas:

  • Hay algún problema con la placenta.
  • La madre presenta preeclampsia o hipertensión arterial.
  • Se detectan anormalidades cromosómicas.
  • Se consideran influencias del medio ambiente como contaminación ambiental o si la madre fuma.
  • Existe una condición crónica de la madre como diabetes, asma, o anemia drepanocítica.

Todos estos factores pueden reducir la cantidad de oxígeno y nutrientes que le llegan a tu bebé y retardar su crecimiento.

Conclusiones

Es importante que tu médico detecte a tiempo la falla en el crecimiento del bebé porque este problema está ligado a la morbilidad y mortalidad perinatal así como a efectos adversos que se pueden presentar en la niñez o más adelante en la vida del individuo.

Nota

Para saber acerca del desarrollo del bebé, consulta el documento “Desarrollo y movimientos del bebé” que se encuentra en esta misma sección del Sitio.

Referencias:

http://www.ehow.com/about_6467840_baby-fetus-growth-rates.html#ixzz1c5pSiv9S
http://www.baby2see.com/medical/charts.html
http://www.perinatal.nhs.uk/growth/defining%20fetal%20growth1.pdf
http://www.babycenter.com/average-fetal-length-weight-chart
http://www.mayoclinic.org/healthy-living/pregnancy-week-by-week/in-depth/pregnancy-weight-gain/art-20044360
http://www.pregnancy-baby-care.com/blog/baby-growth/baby-growth-during-pregnancy.html
http://www.marchofdimes.com/pregnancy/how-your-baby-grows.aspx
http://www.webmd.com/baby/4to6-months

Viajes durante el segundo trimestre del embarazo
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Viajes durante el segundo trimestre del embarazo

Introducción

Aunque los viajes son una actividad normal en la vida de cualquier mujer embarazada es conveniente tomar algunas precauciones para evitar complicaciones.

Por regla general el mejor periodo para viajar en una embarazada es durante el segundo trimestre de gestación, entre las semanas 18 y 24. Antes -en el primer trimestre- el bebé está en fase de formación y corre mayor riesgo por el ajetreo al que puede someterse la madre durante el viaje. En el último trimestre puede incrementarse el riesgo de parto prematuro.

La actividad viajera, sobre todo en desplazamientos largos, afecta a las embarazadas de dos formas: por un lado la presión física y psíquica que todo desplazamiento conlleva y que puede afectar al estado general de las embarazadas; por otro, los riesgos que para su salud puede haber en los lugares de desplazamiento, como malas condiciones higiénicas o riesgo de infecciones y contagios.

Ninguna embarazada debe tomar por su cuenta la decisión de iniciar un viaje prolongado y el consejo de su médico debe ser determinante.

Recomendaciones generales

  • Es conveniente que viajes acompañada
  • Consulta a tu médico con anticipación para planificar vacunas y medicamentos que puedan requerirse.
  • Debes conocer donde puedes obtener buena atención médica en el sitio de destino.
  • Debes conocer tu grupo sanguíneo y el de tus acompañantes. Conocer si en el sitio de destino la sangre de posibles transfusiones es checada para VIH y Hepatitis B.
  • Debes saber las condiciones de tu seguro de salud respecto a la atención de condiciones asociadas a embarazo y la cobertura de un eventual parto y recién nacido.

¿Cuándo NO se debe viajar?

El destino del viaje marca decisivamente la conveniencia o no de viajar. Está desaconsejado viajar durante el embarazo a zonas donde la presencia de enfermedades contagiosas sea endémica y exista obligación de vacunarse previamente.

Las vacunas con microorganismos vivos o atenuados están contraindicadas en las embarazadas. Es el caso de las vacunas contra la fiebre amarilla, fiebre tifoidea, triple vírica, BCG y poliomielítica.

¿Cuáles son los destinos potencialmente peligrosos?

  • Las zonas con paludismo endémico.
  • Los lugares en altitud.
  • Áreas endémicas o con un brote de enfermedades severas trasmitidas por mosquitos o agua y alimentos
  • Áreas de malaria resistente a la cloroquina
  • Áreas donde se requiere vacunación con virus vivos atenuados (las mencionadas anteriormente)

Por regla general, y no sólo en el caso de desplazamientos a destinos sanitariamente peligrosos, toda embarazada debe conocer de antemano las condiciones de los servicios de salud de la zona de destino para tener prevista cualquier incidencia.

El estado de salud de la embarazada también influye a la hora de evitar los viajes. No se deben hacer desplazamientos prolongados durante el embarazo en los siguientes casos:

  • Antecedentes de aborto,
  • Amenaza de aborto o sangrado en el embarazo actual,
  • Antecedentes de embarazos ectópicos,
  • Antecedentes de partos prematuros,
  • Antecedentes de hipertensión o diabetes en cualquier embarazo,
  • Anormalidades en la placenta,
  • Incompetencia del cuello del útero,
  • Embarazo múltiple,
  • Anemia severa,
  • Primer embarazo en mayores de 35 y menores de 15

Viajar en avión

Los viajes en avión te pueden preocupar aunque hay que precisar que el vuelo en sí mismo no afecta ni a la madre ni al bebé.

El COMEGO (Colegio Mexicano de Gineco-Obstetras) considera que, a menos de que exista alguna complicación como diabetes mal controlada, hipertensión inducida por el embarazo, náusea severa, placenta previa, anemia falciforme o cualquier otra complicación relacionada con el embarazo, viajar en avión en el segundo trimestre del embarazo debe de ser relativamente agradable y seguro.

Viajar en avión en el segundo trimestre del embarazo debe de ser relativamente agradable y seguro

Muchas compañías aéreas no venden boletos a embarazadas con más de 36 semanas de gestación en vuelos nacionales y de 32 en vuelos internacionales por miedo a que se produzca un parto en pleno vuelo. Aún así, la mayor parte de las compañías aéreas exigen una carta de permiso médico para viajar firmada por la embarazada para deslindar responsabilidades.

En el avión es necesario colocarse el cinturón de seguridad por debajo del abdomen, con cinturón extra si es necesario alargarlo.

Algo que debes tener en cuenta es la posibilidad de tener problemas circulatorios, especialmente en los vuelos largos. Es necesario tener en cuenta que, durante el embarazo, se considera que casi un 20% de las mujeres desarrolla venas varicosas y casi un 80% presenta las llamadas “arañitas”.

Es por esto que los médicos recomiendan:

  • No dudes en pedir un lugar en el que tengas mayor espacio posible (los de enfrente o uno de pasillo) para moverte
  • Usa ropa suelta y cómoda.
  • Ponte medias de presión graduada, recuerda ponértelas desde antes de que inicies el viaje.
  • No cruces las piernas y utiliza un apoya pies (o algún bolso) para levantar los pies y que no se ejerza presión prolongada en los muslos.
  • A lo largo del viaje efectúa breves paseos para evitar que las piernas se hinchen.
  • Realiza ejercicios frecuentes de las extremidades inferiores y bebe abundantes líquidos para contrarrestar la deshidratación que se sufre con frecuencia en la cabina de los aviones.
    • Evita el alcohol y las bebidas con cafeína (café, té, bebidas de cola).

Los detectores de metales que hay en los aeropuertos no afectan al embarazo.

Los detectores de metales que hay en los aeropuertos no afectan al embarazo

Viajar en coche

La regla básica es la comodidad. En ningún caso el abdomen de la embarazada debe sufrir presiones o molestias de cualquier tipo. El cinturón de seguridad inferior debe colocarse bajo el vientre y el trasversal sobre el pecho.

El riesgo de tener problemas circulatorios es el mismo por lo que se recomienda hacer paradas cada dos horas y moverse un poco. Muchas embarazadas sufren mareos en los viajes en automóvil, por lo que es conveniente llevar algo de alimento ligero. Para las náuseas se pueden tomar dulces de glucosa.

Cuando una embarazada viaja en coche es necesario evitar acelerones, frenazos, volantazos, giros bruscos y cualquier estilo de conducción agresiva, pues afectan tanto a la madre como al bebé.

Si la que va a conducir eres tú y estás embarazada…

Si vas a conducir tú, recuerda que conducir es una actividad que no está contraindicada para las mujeres embarazadas con las debidas precauciones y siempre que se trate de una gestación sin problemas. No obstante, hay que tener en cuenta algunos detalles por las modificaciones que se producen en el cuerpo.

El segundo trimestre es el mejor para poder conducir tu misma sin tener el riesgo de perder el control del volante o de los pedales. Siempre lleva puesto el cinturón de seguridad.

¿Qué riesgos puedo tener en caso de accidente?

En el segundo y el tercer trimestre los problemas más importantes, por orden de frecuencia, son: desprendimiento de placenta, hemorragia transplacentaria, rotura o laceración del útero y lesión directa fetal.

Además, la posibilidad de que se desencadene el parto en las cuarenta y ocho horas siguientes al accidente se multiplica por dos. Obviamente, el riesgo más grave para el bebé en estos casos es el fallecimiento materno que traería como consecuencia, casi segura, la muerte del feto.

Debido a estas posibles complicaciones existen unas recomendaciones muy claras para la conductora embarazada. La primera de ellas se refiere al uso del cinturón de seguridad. Aunque los estudios realizados en los años 70 indicaban que no era recomendable el empleo del cinturón de seguridad en las embarazadas, datos más recientes precisan, de forma abrumadora, todo lo contrario. El cinturón es tanto o más recomendable en el caso de mujeres en estado; salva vidas maternas y fetales y evita complicaciones derivadas de un accidente.

Lo más recomendable es utilizar el cinturón de tres puntos de anclaje -aquellos que disponen de banda pélvica o inferior y banda torácica o superior- en vez del de dos puntos. Se ha comprobado que las lesiones fetales graves se reducen en más de un 50% cuando se usa el primero en detrimento del segundo.

En cuanto a su modo de empleo, el cinturón de seguridad debe colocarse pasando la banda superior entre los senos y la banda inferior sobre las caderas por debajo del abdomen, nunca sobre este último para que no oprima el vientre.

Factores del embarazo que pueden influir negativamente en la conducción.

  • Las mujeres embarazadas están más somnolientas que habitualmente, el sueño es una de las principales características de este período y ello puede ser la causa de una negligencia que desemboque en un accidente de tránsito
  • Las alteraciones en el nivel de azúcar en sangre o los bajones y subidas de presión, también característicos del embarazo, pueden ocasionar falta de concentración, distracciones, o problemas de visión que produzcan un accidente de tránsito
  • Los edemas, hinchazón de piernas, pies y calambres, sobre todo en los últimos meses del embarazo, pueden resultar incómodos al momento de conducir un vehículo

Algunas recomendaciones

  • Utilizar siempre el cinturón de seguridad, preferentemente el de tres puntas (hay datos muy fuertes que demuestran que las lesiones importantes se reducen en un 50 % con este tipo de cinto), para preservar al bebé de sufrir algún golpe que pueda dañarlo o provocarle la muerte

Utilizar siempre el cinturón de seguridad, preferentemente el de tres puntas

  • Se aconseja colocar el cinturón de seguridad con la cinta de arriba por medio de los senos y la de abajo por debajo del vientre, jamás por encima del mismo ya que la presión podría resultar perjudicial

Se aconseja colocar el cinturón de seguridad con la cinta de arriba por medio de los senos y la de abajo por debajo del vientre

  • Si el auto posee airbag, no es necesario desactivarlo, ya que está comprobado que protege tanto la vida de la madre como de su bebé, es suficiente con correr el asiento un poco más atrás de lo habitual, que el pecho de la mujer, quede, aproximadamente, a 30 centímetros del volante y que éste no se dirija al abdomen sino al tórax y cabeza.
    Aunque el auto no tenga airbag, se aconseja aumentar la distancia entre el asiento y el volante

    • Evitar las maniobras muy bruscas ya que pueden favorecer las náuseas.
  • Estate atenta a cualquier cambio en tu cuerpo. Durante el embarazo es habitual que haya una mayor somnolencia, problemas de visión o cambios en el nivel de azúcar en sangre. Si consideras que puede que no prestes la atención suficiente a la carretera, no manejes.
  • No conduzcas por más de 6 horas sin descansar regularmente para estirar las piernas, ir al baño, etc.

Viajes en autobús o en tren

Si viajas en autobús asegúrate primero de que hace algunas paradas en el trayecto. Elije un autobús donde puedas recostarte y que tenga sanitario. Si viajas en tren, no tienes que preocuparte de nada. Puedes levantarte y sentarte cuantas veces quieras.

Elije un autobús donde puedas recostarte y que tenga sanitarioLo bueno de los viajes en ómnibus o en tren es que puedes sentarte, cerrar los ojos y relajarte, sin tener que prestar atención al tráfico

Lo bueno de los viajes en ómnibus o en tren es que puedes sentarte, cerrar los ojos y relajarte, sin tener que prestar atención al tráfico. Además tendrás tiempo para leer algún libro o disfrutar del paisaje. En algunos autobuses además proyectan películas que te mantendrán entretenida.

Usa ropa cómoda y suelta y zapatos livianos y firmes. Si lo crees necesario, lleva unas pantuflas para cambiarte durante el traslado. No olvides llevar algo abrigador para los cambios de temperatura.

Lleva también algo de comer ligero y nutritivo y una botella de agua para evitar la deshidratación.

Precauciones:

  • Con el agua y los alimentos: En la embarazada es más importante aún seguir las recomendaciones para evitar las enfermedades trasmitidas por agua y alimentos. Procura beber siempre agua embotellada o de filtro y trata de comer en lugares higiénicos.
    • La deshidratación producida por la diarrea puede ser más grave. Debe usarse suero de rehidratación oral según necesidad.
  • Picaduras de Insectos: Debes evitar las picaduras de insecto siguiendo estrictamente las medidas recomendadas.
    • La malaria es una enfermedad que puede ser muy grave en la embarazada. La seguridad del uso de repelentes con DEET durante el embarazo no está demostrada, sin embargo hay que pesar su riesgo contra el riesgo de enfermedades como dengue o malaria. En general se recomienda el uso de repelentes con DEET a bajas concentraciones (10-20%).

Otras precauciones

No es recomendable esquiar en nieve o agua, bucear ni realizar viajes a lugares en grandes altitudes (arriba de 1800mts), durante el embarazo.

Evita el calor excesivo (baño de vapor o sauna, jacuzzi) y el ejercicio extenuante, ya que un aumento de temperatura puede ser perjudicial para el sistema nervioso del bebé.
Usa bloqueador solar para evitar las quemaduras solares y las manchas de la piel que se producen durante el embarazo (cloasmas).

Referencias

http://www.babyzone.com/pregnancy/trimesters/second_trimester


http://www.babyzone.com/pregnancy/pregnant_travel/photos_flying-while-pregnant/9


http://bellezaslatinas.com/salud-embarazo/conducir-en-el-embarazo

http://www.enfemenino.com

http://www.acog.org

Varices en el Embarazo
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Varices en el Embarazo

Introducción

Otro de los problemas que suele afrontar el cuerpo de una mujer embarazada es la aparición de las famosas várices, las cuales aparecen a consecuencia de los problemas circulatorios que se agravan por el sobrepeso.

¿Qué son las venas varicosas?

Las varices son dilataciones de las paredes venosas, que hacen que sea más difícil el retorno de la sangre al corazón.

Normalmente, las venas son las encargadas de transportar la sangre que ha sido utilizada por nuestro cuerpo para alimentarse y oxigenarse, cuando va de vuelta hacia el corazón para re-oxigenarse al pasar por los pulmones.

En el caso de las venas de nuestras piernas, éstas deben trabajar en contra de la gravedad, porque la sangre hace un recorrido “hacia arriba”, motivo por el cual disponemos de un sistema de válvulas en nuestras venas para que el recorrido siempre sea unidireccional -hacia el corazón- y se evite que la sangre caiga hacia abajo por su propio peso. Una manera de impulsar esta sangre es a través de las contracciones musculares de las extremidades que bombean la sangre hacia arriba.

Cuando estas válvulas están enfermas o no existen, como ocurre en algunas personas, la sangre tiende a estancarse en las venas que más soportan el peso de la gravedad (piernas, recto y a veces la vulva) haciendo que se dilaten.

la sangre tiende a estancarse en las venas que más soportan el peso de la gravedad (piernas, recto y a veces la vulva) haciendo que se dilaten

A estos vasos dilatados se les llama várices, pueden aparecen en cualquier parte del organismo, pero las más frecuentes son las de las extremidades inferiores, sobre todo en las pantorrillas, pero pueden aparecer también en el en las venas de la zona pélvica o incluso en la vulva (várices vulvares), cuando aparecen en el recto toman el nombre de hemorroides (son várices en la región del ano).

¿Qué apariencia tienen?

Son venas agrandadas y tortuosas, de color azulado que se pueden observar a simple vista en la superficie de la piel. Generalmente las vemos en las piernas aunque también pueden aparecer en cualquier lado.

Generalmente las vemos en las piernas aunque también pueden aparecer en cualquier lado

Con el tiempo, las várices crónicas pueden causar cambios en la piel  como eczema, pigmentación y puede llegar hasta ulceración y sangrado.

Las venas varicosas se pueden agravar durante el embarazo, la menopausia,  en la obesidad, en la vejez y durante el uso de píldoras anticonceptivas y terapia hormonal.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Existen tres factores que predisponen a la embarazada a padecer várices:

  1. Factor genético: aunque las várices no son hereditarias, habría una predisposición genética, una predisposición familiar a padecerlas.
  2. Factor hormonal: la progesterona (una hormona del embarazo) actúa disminuyendo el tono muscular normal de las venas y las vuelve más susceptibles a deformarse. Los estrógenos también causan alteraciones en las paredes de los vasos.
  3. Factor mecánico: sobre todo en el tercer trimestre el embarazo. El útero y el bebé crecen y van comprimiendo a la vena cava inferior y a todas las venas de la pelvis (pelvianas), que son las que retornan la sangre de los miembros inferiores al corazón. Es posible que el componente hormonal del embarazo juegue un papel menos importante que el efecto obstructivo del útero.
  4. La obesidad. Al tener una mayor superficie en las piernas, se necesita una mayor cantidad de sangre para irrigarlas lo cual es un exceso de sangre que las venas no pueden controlar favoreciendo así la formación de várices.
  5. Riesgo Laboral: trabajos que condicionen posturas fijas por tiempo prolongado, sentada o parada por mucho tiempo, sin cambios de posición (cocineras, fotógrafos, cirujanos, secretarias, chóferes de vehículos, etc).
  6. El sedentarismo: Permanecer inactiva favorece la aparición de várices.

¿Son frecuentes durante el embarazo?

Muchas mujeres desarrollan varices durante el embarazo o empeoran en su problema si ya lo tenían desde antes. Conforme va creciendo el útero, va a presionar la vena principal que sube por el lado derecho de tu cuerpo hacia el corazón llamada la “vena cava inferior”, obstaculizando el flujo sanguíneo. Esto a su vez hace que la sangre se acumule más, en la parte baja del cuerpo y se aumente la presión dentro de las venas de tus piernas.

Recordemos además, que la cantidad de sangre aumenta durante el embarazo y esto hará que se incremente la carga que tienen que manejar tus piernas a lo que hay que sumarle el efecto de la hormona progesterona y la relaxina que causan un relajamiento de las paredes de todos tus vasos sanguíneos. Es más probable que tengas várices si hay alguien de tu familia con este padecimiento. El problema tiende a empeorarse en cada embarazo y con la edad.

El problema tiende a empeorarse en cada embarazo y con la edad

La obesidad y el ganar mucho peso durante el embarazo, los embarazos múltiples y el permanecer parada durante largos periodos de tiempo son también factores de riesgo que te hacen más susceptible de padecer varices.

Las buenas noticias son que las várices tienden a mejorar después del embarazo, especialmente si tú no habías tenido antes de que te embarazaras. Y si no se mejoran, en la actualidad se dispone de muchas formas de tratarlas.

¿En qué momento aparecen durante el embarazo?

Aparecen sobre todo en la segunda mitad del embarazo y van agravándose con cada gestación.

¿Cuáles son los síntomas?

Algunas personas casi no tienen ningún síntoma o molestia, pero en algunas ocasiones puedes sentir:

  • Que tus piernas están pesadas y adoloridas. Los síntomas tienden a empeorar al final del día, especialmente si has estado mucho tiempo de pie.
  • Tus venas pueden estar visibles y engrosadas. La piel alrededor de las venas puede doler o incluso te puede arder.
  • Puedes notar hinchazón ligera de los tobillos y dolor al caminar
  • Venas que se abultan y tienen aspecto de cuerdas
  • Puede haber hormigueo, calambres, comezón.

¿Cómo puedo prevenirlas?

Puedes o no puedes prevenir la aparición de las várices, pero por suerte puedes disminuir el riesgo o cuando menos minimizarlas si haces lo siguiente:

  • Ejercítate diariamente. Una caminata a buen paso o una buena nadada sirve para estimular la circulación de tus piernas y de todo tu organismo y así evitar el estancamiento de la sangre en tus venas. O bien puedes hacer estos ejercicios que puedes realizar en tu casa o trabajo que son muy fáciles de hacer. Si eres constante, los resultados los veras en poco tiempo.
    • Camina descalza sobre la punta de los pies de dos a cinco minutos.
    • Párate de puntas y baja lentamente. Repite 20 veces.
    • Recuéstate en la cama y mueve las piernas en círculos como si estuvieras en la bicicleta.
    • Acostada, mueve tus pies hacia adelante y hacia atrás 30 veces.
    • En la misma posición, has círculos con tus pies de afuera hacia adentro 30 veces.
    • Mueve los dedos de tus pies hacia adelante y hacia atrás lo más que puedas, repite 30 veces.
    • Sentada en tu escritorio levanta la punta de los pies 30 veces y después haz lo mismo con los talones.
  • Trata de mantener el peso adecuado que te ha recomendado tu médico durante todo tu embarazo. Recuerda, el exceso de peso puede incrementar el problema.
  • Eleva tus pies y piernas cuando puedas. Usa un banquillo para apoyar los pies cuando estés sentada y pon los pies en una almohada cuando estés acostada. No cruces las piernas cuando estés sentada para evitar que se interrumpa o lentifique la circulación

No cruces las piernas cuando estés sentada para evitar que se interrumpa o lentifique la circulación

  • Evita estar parada por largos periodos de tiempo y trata de caminar a ratos. Si tienes que hacerlo, cambia el peso de una pierna a otra, mueve tus dedos y flexiona tus piernas para promover la circulación.
  • Evita caminar demasiado y evita hacerlo cuando el calor es excesivo.
  • Duerme del lado izquierdo con tus pies sobre una almohada. Al acostarte del lado izquierdo liberas a la vena cava -que se encuentra del lado derecho- del peso del útero y facilitas la circulación de regreso al corazón mejorando así la circulación de tus pies y piernas.
  • Usa medias elásticas de descanso. Estas medias pueden ser de compresión suave o de fuerte (pregunta a tu médico cuáles son más convenientes para ti), aprietan el tobillo, son más suaves en la pantorrilla y el muslo y esto hace que se ayude a la sangre a que fluya hacia arriba de regreso al corazón. Con esto evitas la hinchazón y previenes que el problema se empeore.
    • Trata de ponértelas antes de que empieces tus actividades para que así evites que la sangre ya se haya acumulado en tus venas y déjatelas puestas todo el día. Puede ser que te molesten, especialmente si estás en un clima caliente, pero te aseguramos que las venas varicosas son aún más molestas.
  • No utilices ropa ajustada en las piernas, los muslos o la cintura. Afecta la circulación de la sangre en las venas y predispone la aparición de las várices.
  • Evita el uso de zapatos con tacón  muy alto. Lo ideal es un máximo de 5 centímetros.
  • No levantes cosas muy pesadas. Especialmente en el último trimestre del embarazo que además no es recomendable.
  • Evita la constipación. Cuida tu dieta para evitar el estreñimiento.
  • En lo posible evita la exposición al sol directo. El calor del sol dilata las venas y si tienes predisposición a las várices, aparecerán mucho más rápidamente.

Siguiendo estas pautas podrás prevenir su aparición, controlar su progresión, disminuir las molestias y evitar complicaciones.

¿Cuál es el tratamiento durante el embarazo?

Existen varios tratamientos para las várices pero no deben llevarse a cabo durante el embarazo, porque la mayoría de las varices desaparecen de forma natural y más ó menos completa después del parto. Para esto es aconsejable realizar las actividades enunciadas con anterioridad.

Siempre consulta a tu médico antes de aplicarte o tomarte algún medicamento.

Várices vulvares durante el embarazo

En algunas mujeres aparecen várices en los genitales externos durante la gestación. Estas várices pueden ser muy molestas incluso para caminar o al realizar el acto sexual. Desaparecen por completo después del parto.

Para evitarlas puedes darte baños de agua fría en los genitales externos y evita la ropa ajustada. Siempre consulta con tu médico.

¿Qué son las hemorroides?

Este es un tipo particular, y muy molesto, de várices. Las hemorroides son la dilatación varicosa de las venas del ano y del recto que pueden producir masas rectales que protruyen a través del ano (hemorroides externas) o manifestarse por sangrado rectal rojo brillante e indoloro al momento de evacuar (hemorroides internas). Las hemorroides mixtas tienen ambos componentes y se manifiestan de las dos maneras de forma variable.

El embarazo ocasiona hemorroides en casi todas las embarazadas debido a que el útero en crecimiento obstruye las venas de la pelvis y de la región anorectal (la misma causa de las várices en las piernas). Cualquier aumento adicional de la presión abdominal (ejemplo: durante la evacuación) puede producir una dilatación venosa aguda que haga que se salgan las venas hemorroidales o que sangren las hemorroides internas. Afortunadamente la mayor parte de las embarazadas tienen condiciones hemorroidales muy discretas y/o poco sintomáticas.

En casos de hemorroides complicadas, severas o muy sintomáticas se puede contraindicar el parto vaginal debido a que el proceso genera tal aumento de la presión dentro de las venas que se corre el riesgo de generar hemorroides que necesiten cirugía de emergencia.

¿Las venas varicosas son un problema serio de salud?

Las várices pueden doler o arder, pueden tener un aspecto muy desagradable, pero generalmente no son un problema serio de salud así que su tratamiento puede esperar hasta después del embarazo.

En algunos casos, se pueden formar pequeños coágulos de sangre en las venas cerca de la superficie de la piel (este problema se llama “trombosis superficial venosa”). Cuando sucede esto, puede ser que no tengas síntomas, o bien que observes una hinchazón repentina y con dolor en el tobillo, pierna y muslo o que la piel está irritada o ha cambiado de color en la zona cercana a las venas. El dolor puede ser mayor si flexionas el pie o permaneces parada, y puede también aparecerte un poco de fiebre. En caso de que notes alguno de estos síntomas, llama inmediatamente a tu médico.

Si tienes uno de estos coágulos, será necesario que te internen y administren medicación anticoagulante que licúe la sangre. Si el coágulo no se trata debidamente, podría llegar a desprenderse y trasladarse a los pulmones, una afección potencialmente mortal denominada embolia pulmonar. Los síntomas de una embolia pulmonar incluyen: respiración dificultosa o dolorosa, tos (o tos con sangre), sensación de nerviosismo y palpitaciones.

En algunas ocasiones, el área alrededor del coágulo se infecta (en cuyo caso también tendrás fiebre y escalofríos) y necesitarás también un tratamiento inmediato con antibióticos.

No debemos confundir la trombosis superficial con la trombosis profunda (en la que se forman coágulos en las venas profundas) que es una complicación más seria y de mayores consecuencias, las posibilidades de que tengas este padecimiento son remotas a menos de que, previamente, hayas tenido algún problema de coagulación sanguínea. En este caso, seguramente tu médico ya te tiene en vigilancia.

¿Qué sucede durante el parto?

Si presentas várices importantes, deberías utilizar medias elásticas durante el trabajo de parto y en las 48 horas posteriores para prevenir la aparición de una trombosis venosa (formación de coágulos en las venas de las piernas). Es recomendable que empieces a caminar lo antes posible después del parto, para prevenir complicaciones.

¿Se desaparecerán las várices después del embarazo?

Las várices casi siempre se mejoran y desaparecen poco después del parto. Mientras tanto, es recomendable que continúes usando tus medias de soporte, que te ejercites diariamente, que evites permanecer de pie o sentada por largos periodos de tiempo.
Pero si el problema persiste y se torna doloroso y molesto, tienes muchas opciones de tratamiento, pídele a tu médico que te recomiende a un especialista pero probablemente tendrás que esperar hasta que hayas terminado con tus embarazos y si es necesario darte un tratamiento, será hasta después de algunos meses del parto.

Preguntas frecuentes

Yo no tengo várices, ¿las voy a tener en mi embarazo?

Durante el embarazo casi todas las mujeres van a notar, por primera vez, várices en las piernas y con seguridad a medida que avance se harán más evidentes; sin embargo, en pocas oportunidades llegan a ocasionar un problema severo. Usualmente vemos de las más pequeñas (estallido de cohete) y uno que otro trayecto varicoso, corto y poco dilatado en las pantorrillas y detrás de las rodillas. Es más frecuente encontrarlas en personas blancas, quizás porque se les nota más. No te preocupes, tres meses después del parto prácticamente habrán desaparecido todas.

Yo tengo várices, ¿qué va a pasar conmigo?

En las mujeres que ya sufren de várices, la tendencia es invariablemente hacia la progresión; las várices se harán más grandes y podrían molestar. La mala noticia es que en cada embarazo las várices van a ser más evidentes, la enfermedad va a progresar, pero una vez concluido el embarazo estas várices también van a mejorar.

¿Las vitaminas y suplementos que se ven en la TV para enfermedades venosas, son útiles?

La publicidad a través de los medios de comunicación, presenta suplementos milagrosos, en especial para hacer desaparecer las desagradables arañitas, como una crema a base de castañas de indias y vitamina K. A fuerza de verdad, no existe nada mágico en ambos componentes, que logren que dicha enfermedad venosa desaparezca, ya que no producen cambios anatómicos en estos vasos sanguíneos. Pueden producir una disminución de la inflamación, pero las telangiectasias (arañitas) y várices persisten.

Referencias

http://espanol.babycenter.com/pregnancy/sintomas/varices/#axzz1bjC4Krz9

http://www.mediasparavarices.com

http://www.varices.org.com

http://www.elbebe.com

Con la colaboración especial de la Dra. María del Carmen Esmer Sánchez, médico genetista.

Vacunas durante el embarazo
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Vacunas durante el embarazo

Introducción

El embarazo es uno de los momentos más importantes en la vida de toda mujer. Por eso, es conveniente saber que durante este período, tanto la futura mamá como el bebé por nacer pueden exponerse a padecer infecciones, muchas de las cuales pueden ser prevenidas con la vacunación. Es por eso que las vacunas son tan importantes ya que ayudan a proteger tu cuerpo contra las infecciones y al pasarle esa protección al bebé, ayudas a mantenerlo a salvo durante los primeros meses de vida hasta que reciba sus propias vacunas.

Las vacunas también te protegen de enfermedades graves que pueden afectar embarazos futuros. Si estás pensando en embarazarte, habla con tu médico para comprobar que tus vacunas están al día.

Probablemente te vacunaste en la niñez, pero no todas las vacunas te protegen para toda la vida. Con el tiempo, algunas vacunas infantiles dejan de surtir efecto y probablemente necesites lo que se llama “vacuna de refuerzo” en la edad adulta, o quizás incluso hay vacunas nuevas que no existían en tu infancia.

¿Puedo vacunarme durante el embarazo?

Depende del tipo de vacuna que estés considerando. En general, los doctores recomiendan que las mujeres embarazadas eviten las vacunas que utilizan virus vivos debilitados como la vacuna del sarampión, paperas y rubéola (MMR). En teoría, el virus debilitado puede producirte una infección que luego puedes pasar a tu bebé.

Las vacunas que contienen virus inactivos o muertos- (como la vacuna de la gripa o influenza), vacunas antibacterianas o toxoides (es una toxina bacteriana atenuada, a la que por el efecto de métodos químicos o físicos, se destruye su acción tóxica manteniéndose la acción inmunizante específica de la toxina), generalmente se consideran seguras durante el embarazo. A pesar de ello, es importante que hables con tu médico y le preguntes acerca de las vacunas que puedan necesitarse, cuáles son las ventajas y cuáles los inconvenientes de cada vacuna y si te las pueden poner durante el embarazo o si es mejor esperarse hasta que nazca el bebé.

¿Las vacunas pueden dañar a mi bebé?

“El riesgo que representa para un feto en crecimiento la vacunación de la madre durante el embarazo es principalmente teórico. No existen pruebas de que las mujeres embarazadas corran riesgo alguno al recibir vacunas elaboradas con virus inactivados.”

“El beneficio de vacunar a las mujeres embarazadas normalmente sobrepasa el riesgo potencial cuando las probabilidades de exposición a una enfermedad son altas, cuando la infección implicaría un riesgo para la madre o para el feto y cuando es poco probable que la vacuna cause daño alguno” (ACIP General Recommendations on Immunization, pág. 18).

Independientemente de que se usen vacunas con virus vivos o con virus inactivados, la vacunación de mujeres embarazadas debe decidirse sobre la base de la comparación entre los riesgos y los beneficios, es decir, el riesgo de la vacunación comparado con los beneficios de la protección que ofrece en circunstancias particulares.

¿Qué vacunas deben aplicarse ANTES del embarazo?

Prevenir es anticiparse a las enfermedades: Algunas vacunas pueden (y deben) aplicársele a las embarazadas en el segundo o tercer trimestre del embarazo mientras que otras deben de administrarse tres meses antes del embarazo o inmediatamente después del parto.

Ya que las vacunas elaboradas con virus vivos atenuados están contraindicadas durante el embarazo, lo ideal es que toda mujer en edad fértil consulte a su médico y, a través de un control de sangre (estudio de las defensas que has generado contra las enfermedades), pueda definir si es susceptible a alguna de estas enfermedades y de ser necesario reciba las vacunas antes de embarazarse.

  • VPH (Virus del papiloma humano): Esta vacuna (en tres dosis) protege contra la infección que causa verrugas genitales y que también puede causar cáncer del cuello uterino. Los Centros de control y prevención de las enfermedades (CDC) en E.U., recomiendan que las mujeres hasta los 26 años de edad se vacunen  contra el VPH. Si una mujer descubre que está embarazada después de que ha comenzado a vacunarse, debe esperar hasta después de que su embarazo se ha completado para terminar las tres dosis.
  • MMR: Esta vacuna protege contra el sarampión. El sarampión es una enfermedad grave que causa urticaria, tos y fiebre. También puede producir diarrea, infección de oído, neumonía, daño en el cerebro o incluso la muerte. Si te contagias de sarampión durante el embarazo, puedes correr el riesgo de aborto espontáneo.
  • Tosferina. Esta vacuna se recomienda para todos los que cuidan o cuidarán a un bebé pequeño. Previene la tosferina (también llamada tos convulsiva). La tosferina se contagia fácilmente y es muy peligrosa para el bebé. Si estás pensando en quedar embarazada, pregunta a tu médico si debes aplicarte esta vacuna.
  • Varicela. La varicela es una infección que causa comezón en la piel, salpullido y fiebre. Se contagia fácilmente y puede causar defectos congénitos si la contraes durante el embarazo. También es muy peligrosa para tu bebé. Si estás pensando en embarazarte y nunca tuviste o te vacunaste contra la varicela, díselo a tu médico.

¿Qué vacunas pueden aplicarse DURANTE el embarazo?

Cuando el médico indica una vacuna generalmente lo hace luego del primer trimestre, a fin de minimizar los riesgos potenciales que conlleva cualquier inmunización. Las siguientes vacunas se consideran seguras para mujeres que pueden estar en riesgo de infección:

  • Hepatitis B: las embarazadas que están en riesgo de contraer esta enfermedad y en el análisis de sangre de rutina que se realiza (en cada embarazo) en el primer trimestre, salieron negativas para el virus, pueden recibir esta vacuna. Se usa para proteger a la madre y al bebé contra esta infección tanto antes como después del parto. Se requiere una serie de tres dosis para garantizar la inmunidad. La segunda y tercer dosis se aplican 1 y 6 meses después de la primera.
    • La vacuna contiene partículas no infecciosas de HBsAg (antígeno de la hepatitis B) y no debe representar ningún riesgo para el feto. Por el contrario, la infección por el virus de la hepatitis B en una mujer embarazada puede provocar enfermedades serias en la madre e infección crónica en el recién nacido. Por lo tanto, ni el embarazo ni la lactancia deben ser contraindicación a la vacunación de las mujeres.
    • Cuando el análisis de sangre da resultados positivos para Hepatitis B, el bebé deberá recibir la vacuna de la Hepatitis B, 12 horas después del nacimiento y completar las series de acuerdo a lo recomendado para bebés que han nacido de madres infectadas con HBsAg.
  • Vacuna antigripal (Influenza- virus inactivado): Está indicada en toda embarazada con fecha probable de parto en época invernal. Se administra en los meses de febrero a abril (hemisferio sur) o de agosto a octubre (hemisferio norte), siempre después del primer trimestre del embarazo. Protege al bebé de esta enfermedad en los primeros meses de vida. La vacuna tiene un alto grado de seguridad y no se ha encontrado ninguna reacción adversa fetal con esta vacuna. Como prevención de efectos adversos, se sugiere no vacunar durante el primer trimestre de embarazo, a pesar de que no existe evidencia de riesgos teratogénicos (malformaciones) en este período. Habla con tu médico para que te diga si esto aplica para ti.
  • Vacuna antitetánica: No entraña ningún riesgo al embarazo. Se aconseja su uso, especialmente en mujeres que habitan zonas rurales. Los anticuerpos que se forman después de la vacunación protegen al bebé del tétanos neonatal, forma muy grave de esta enfermedad que generalmente es fatal. Los anticuerpos permanecen en el bebé por alrededor de seis meses después de nacido. Se recomiendan en el primer embarazo dos dosis, comenzando a partir del 5to mes y separadas entre sí por 30 días, independientemente de vacunaciones previas. A partir del segundo embarazo, se aplica una sola dosis de refuerzo, a partir del 7° mes.
    • Vacuna antidiftérica: No entraña ningún riesgo al embarazo. Se recomienda su uso junto a la vacuna antitetánica (Vacuna Doble Bacteriana). Los anticuerpos que se forman después de la vacunación protegen al bebé de la difteria neonatal, forma grave de esta enfermedad que generalmente es fatal.
    • Esta combinación de vacunas (TD) se recomienda en forma rutinaria para las mujeres embarazadas tanto para aquellas que nunca fueron inmunizadas como para las que tienen más de 10 años de haber recibido el último refuerzo.
    • Aunque no existe evidencia de que los toxoides tetánico y diftérico sean teratogénicos, esperar hasta el segundo trimestre de embarazo para administrar la vacuna TD es una precaución razonable que minimiza cualquier preocupación en cuanto a la posibilidad teórica de tales reacciones.

Inmunización pasiva durante el embarazo: No se conoce de ningún riesgo para el feto provocado por la inmunización pasiva de mujeres embarazadas con preparaciones de inmunoglobulina.

¿Qué vacunas se deben EVITAR en el embarazo?

Las únicas vacunas que están contraindicadas durante el embarazo son las que están compuestas por virus vivos atenuados, ya que dentro de sus complicaciones está la de presentar una enfermedad atenuada, producida por el virus de la vacuna. Las siguientes vacunas pueden transmitírsele al bebé a través de la placenta y causar parto prematuro, aborto o defectos al nacimiento.

  • Hepatitis A: La seguridad de esta vacuna no se ha determinado y debe evitarse durante el embarazo. Las mujeres que estén en riesgo de contagiarse deberán hablar con su médico para que valoren el riesgo-beneficio.
  • Vacuna triple viral contra las Paperas, Sarampión y Rubéola: se recomienda aplicarla cuando menos un mes antes de embarazarse. Si la prueba de detección en sangre muestra que no eres inmune a la rubéola, entonces se te aplicará después del parto.
    • Si por equivocación una mujer embarazada es vacunada o si queda embarazada en las 4 semanas después de recibir la vacuna triple vírica, se le debe orientar sobre los motivos teóricos de preocupación con respecto al feto; sin embargo, la administración de la vacuna triple durante el embarazo, por lo general, no debería ser razón para interrumpir el embarazo (Centros para el control y prevención de las enfermedades).
  • Vacuna contra la Rubéola: No se han detectado casos de rubéola congénita en niños nacidos de madres que recibieron accidentalmente la vacuna durante el embarazo. Por lo general, no debería ser razón para interrumpir el embarazo. Sin embargo, como no hay suficiente experiencia de uso sistematizado y para minimizar cualquier tipo de riesgo, se recomienda no administrar durante la gestación.
  • Varicela: Esta vacuna debe aplicarse también cuando menos un mes antes de embarazarse. Está formalmente contraindicada durante el embarazo.
    • Si por equivocación, una mujer embarazada es vacunada o si queda embarazada en las 4 semanas después de recibir. la vacuna contra la varicela, se le debe orientar sobre los motivos teóricos de preocupación con respecto al feto; sin embargo, la administración de la vacuna contra la varicela durante el embarazo, por lo general, no debería ser razón para interrumpir el embarazo.
  • Antineumocócica y antimeningococo: Dado que se desconoce la seguridad de esta vacuna durante el embarazo, se recomienda evitarla a menos de que estés en grave riesgo de contagio o de que tengas una enfermedad crónica. No se sabe de ningún efecto adverso en recién nacidos cuyas madres fueron vacunadas por equivocación durante el embarazo.

    • No se ha evaluado la inocuidad de la vacuna polisacárida neumocócica durante el primer trimestre de embarazo, aunque no se conoce de ningún efecto adverso en recién nacidos cuyas madres fueron vacunadas por equivocación durante el embarazo.
  • Antipolio oral o inyectada: ninguna de las dos versiones se recomienda para las embarazadas.
  • Sin embargo, si una mujer está expuesta a un alto riesgo de infección y requiere protección inmediata contra la poliomielitis, puede administrársele la VIP según los calendarios recomendados para los adultos
    • Vacuna contra la fiebre tifoidea: Vacuna formalmente contraindicada. Provoca reacciones importantes a nivel general y en la zona de aplicación de la vacuna. Si es necesario aplicarla debe hacerse después de las 20 semanas de embarazo.
  • Vacuna contra la tos convulsa o coqueluche: TOSFERINA Vacuna formalmente contraindicada durante el embarazo.
  • Vacuna antivariólica: Vacuna formalmente contraindicada. Actualmente esta vacuna se utiliza en pocos países, pues se considera una enfermedad erradicada.
  • Vacuna contra la fiebre amarilla: Vacuna formalmente contraindicada. Se utiliza solamente ante exposición inevitable, por ejemplo, en caso de viajes a zonas endémicas de esta enfermedad, ya que es preferible el riesgo de la vacunación al de padecer la enfermedad. Sólo puede utilizarse a partir del segundo trimestre del embarazo.
  • Vacuna contra la influenza LAIV (con virus activos). Es importante que la vacuna que se te aplique sea la de virus inactivados.
  • Vacuna contra el virus del Papiloma Humano (VPH): No se recomienda durante el embarazo. Dado que no se recomienda una prueba de embarazo antes de su aplicación, si recibiste la vacuna antes de que supieras de tu embarazo, es necesario que lo comentes con tu médico, por lo general, no debería ser razón para interrumpir el embarazo.
  • Vacuna contra la Rabia: Dadas las potenciales consecuencias de una posible exposición a esta enfermedad cuando no es tratada, y dado que no hay ningún registro de anormalidades fetales asociadas a su aplicación, no se considera que el embarazo sea una contraindicación para una profilaxis post-exposición.    •   Vacuna contra el Herpes Zoster (Zostavax): Esta vacuna NO debe administrarse en mujeres embarazadas. No se sabe si puede causar daño al feto o si puede afectar la capacidad de reproducción de la mujer, pero se sabe que la infección viral que ocurre naturalmente en una embarazada puede, algunas veces, causar daño al bebé. Es por esto que no se recomienda vacunar durante el embarazo e incluso que la vacunación se haga tres meses antes de la gestación

¿Qué vacunas se recomiendan DESPUÉS del embarazo?

Cualquier vacuna (de virus inactivados o vivos), excepto la de la viruela, puede ser administrada a una mujer durante la lactancia. Siempre pregunta a tu médico.

  • Si no te pusiste al día con las vacunas antes o durante el embarazo, hazlo después del parto. Esto te puede ayudar a protegerte contra enfermedades en embarazos futuros.
  • Vacunarte al poco tiempo del parto puede ayudar a evitar que tu recién nacido se contagie de otras enfermedades también. Esto es porque la mayoría de los bebés no comienzan el programa normal de vacunación hasta los 2 meses de edad  Si tú te vacunas, puedes evitar enfermarte y, a la vez, evitas contagiar a tu bebé.

¿Qué efectos colaterales puedo esperar después de recibir la vacuna?

Estos pueden variar desde no tener ninguna molestia hasta aquellas que aparecen tres semanas después de la vacunación. Si tú tienes molestias, siempre coméntalo con tu médico.

  • Hepatitis A: irritación y enrojecimiento en la zona de la inyección, dolor de cabeza, fatiga y –raramente- una severa reacción alérgica.
  • Hepatitis B: dolor y enrojecimiento en la zona de la inyección y fiebre.
  • Influenza: enrojecimiento e inflamación en la zona de la inyección que puede durar hasta dos o tres días, fiebre.
  • Tétano y Difteria: puede haber algo de fiebre, dolor y enrojecimiento en la zona de la inyección.
  • Sarampión, Rubéola y Paperas (MMR): irritación no contagiosa, hinchazón de las glándulas del cuello y de las mejillas, dolor y restricción de movimiento de las articulaciones por una o dos semanas después de la vacunación.
  • Varicela: puedes tener fiebre, dolor y enrojecimiento en el sitio de la inyección, erupción o pequeños granitos que pueden durar hasta tres semanas después de la vacunación.
  • Vacuna contra el neumococo: fiebre, dolor en el sitio de la inyección.
  • Vacuna oral contra la polio: no hay reacciones.
  • Vacuna inyectada contra la polio: enrojecimiento y molestias en la zona donde se aplicó la inyección.

¿Qué contraindicaciones debo tener en cuenta para vacunarme?

Todas las vacunas se prueban tanto por su pureza como por su potencia y seguridad. Sin embargo, algunas personas pueden tener alergia a alguno de los componentes –como por ejemplo los huevos en la vacuna de la influencia- y no deben recibir la  vacuna hasta que hayan hablado con su médico.

Referencias:

https://www.cdc.gov/spanish/inmunizacion/index.html

https://nacersano.marchofdimes.org/centro/9246_10377.asp

https://www.geosalud.com/vacunas/vacembarazadas.htm

http://espanol.babycenter.com/x700274/puedo-vacunarme-durante-el-embarazo#ixzz31BYNDvep

http://www.bebesymas.com

Durante, Semanas 1 - 12, Semanas 13 - 24, Semanas 25 - 40

Signos de alarma durante el embarazo

Los dolores y las molestias, la fatiga y el cambio de humor –nos gusten o no- son parte de un embarazo normal. Pero a veces se puede tener otros síntomas que aparentemente parecen inofensivos y en realidad, son una señal de advertencia grave.

La mayoría de las mujeres no quiere cansar al médico con una serie de preguntas sobre cada molestia que se presenta, pero… ¿cómo saber distinguir entre lo que necesita atención inmediata y lo que puede esperar hasta la siguiente consulta?

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Es importante que la mujer embarazada entienda y sea consciente de que hay signos y síntomas  -dependiendo de la edad gestacional en que se encuentre- que adquieren gran importancia,  que hay que vigilar y que se constituyen en signos de alarma que ameritan una atención inmediata, para así evitar complicaciones en el transcurso del mismo.

Es así como en el segundo trimestre (4 al 6to mes de embarazo), es importante vigilar:

  •  Sangrado, ya sea escaso o abundante:
    • Sangrado en cualquier punto en el embarazo debe de ser reportado a su  médico. El sangrado en el segundo y tercer trimestre, puede ser una señal de implantación anormal de la placenta a la pared del útero, o separación prematura de la placenta.
    • El sangrado puede también ocurrir después de relaciones sexuales por presión o irritación en la vagina o en el cuello del útero.
  • Cólicos, dolor de espalda y muslos Estos síntomas pueden ocurrir con o sin sangrado. Una de las primeras señales de un aborto/pérdida es el comienzo de cólicos abdominales, dolor de espalda o dolor que se extiende al frente del muslo.
    • No pienses que el dolor viene del peso de tu abdomen o de la bolsa de compras que cargaste subiendo los escalones. Si alguno de estos síntomas ocurren, llama a tu médico.
  • Contracciones uterinas las cuales se manifiestan como un dolor tipo cólico y el abdomen se torna duro.
    • Estas contracciones se presentan en intervalos y pueden variar de tres a 4 contracciones en 10 minutos o que en el transcurso del día se manifiesten de 5 a 6 en una hora y que sean dolorosas.
  • Disminución de los movimientos fetales teniendo en cuenta que estos se perciben a partir del 5to mes y se van intensificando. Si la madre conoce los patrones de movimiento de su bebé debe consultar una vez perciba cambios progresivamente.
  • Pérdida de líquido claro, vigilar salida de líquido claro por los genitales  ya sean pérdidas en abundante cantidad o goteos.  Puede deberse a la ruptura temprana de membranas o ¨fuente de agua¨. La bolsa de agua es un mecanismo  amortiguador que protege al bebé y también provee una barrera contra la infección La pérdida de líquido a través de la vagina siempre deberá ser reportado a tu médico.
    • Pérdida de orina puede ser causado de algo tan simple como el bebé presionando la vejiga.
  • Hinchazón de piernas o cualquier otra parte del cuerpo (sobre todo cuando hay aumento brusco de peso). Muchas mujeres embarazadas también se les hinchan las manos y las piernas/ ó pies, especialmente en el tercer trimestre. Esto puede ser causado por el aumento de volumen sanguíneo y la presión que el crecimiento del feto pone en las venas de las piernas, que atrasa la circulación de sangre al corazón.  Es importante fijarte si la hinchazón está presente al levantarte de la cama.
  • Falta de aire, palpitaciones: Sentirse con falta de aire o con palpitaciones no se debe ignorar. Mujeres en el tercer trimestre de embarazo tienden a sentirse con falta de aire con el crecimiento del feto hacia las costillas. Si la falta de aire persiste después de haber subido los escalones o va y viene, llama a tu médico. Las palpitaciones son otra razón por la cual hacer una cita. El cuerpo tiene un tercio más de volumen sanguíneo cuando estás embarazada, esto puede imponer más esfuerzo al corazón y al sistema circulatorio. El aumento de volumen de sangre y las hormonas a veces pueden causar las palpitaciones.
  • Dolores de cabeza muy intensos que no mejoren con medicamentos o se acompañen de otros síntomas como mareo, visión borrosa, ó  ardor en la boca del estomago:
  • Todos estos síntomas en conjunto, son señales de toxemia de embarazo. La toxemia o pre-eclampsia es un estado de enfermedad durante el embarazo que es complejo y se puede manifestar cerca del fin del segundo trimestre y en el tercer trimestre. Puede presentarse con uno o varios de los síntomas mencionados.
  • Una de las razones por la cual te piden una muestra de orina con cada visita es para notar la presencia de proteína en la orina, que es una de las manifestaciones de alta presión arterial inducida por el embarazo.
  • Por la misma razón sé monitorea tu presión arterial.
  • Mantén en mente que cada mujer embarazada sufrirá de dolor de cabeza de vez en cuando por una variedad de razones-como la tensión, el estrés, alergias, igual que cuando no está  embarazada.
  • Las agruras o acidez que son comunes en mujeres embarazadas y pueden ser malinterpretadas por dolor epigástrico (en la boca del estómago).
  • La vista borrosa puede ocurrir por  incremento en la presión arterial.  Siempre reporta problemas de vista borrosa a tu médico.
  • Orina escasa o molestias al orinar este síntoma puede agregarse a los anteriores cuando hay toxemia del embarazo o puede ser señal de una infección en las vías urinarias. Siempre llama a tu médico.
  • Cualquier tipo de erupción que aparezca en tu cuerpo
  • Fiebre: Si tienes fiebre arriba de 37.5 °C pero no tienes síntomas de catarro o gripa, llama a tu médico ese mismo día.
    • Si tu temperatura es arriba de 39°C, llama a tu médico de inmediato. Probablemente tienes una infección y dependiendo del tipo que sea, tu médico puede recetarte antibióticos y reposo.
    • Si tu temperatura sube arriba de 39°C, por un largo tiempo, esto puede dañar al bebé en desarrollo

El embarazo es un tiempo maravilloso. Disfrútalo y asómbrate de los cambios que ocurren todos los días. Al mismo tiempo, protégete a ti misma y a tu bebé estando consiente de las señales de peligro en el embarazo. Y en caso de duda…más vale pasar por exagerada.

Referencias

http://www.agu.df.gob.mx/signos-y-sintomas-de-alarma-en-tu-embarazo/
http://www.bebesymas.com/embarazo/abortos-naturales-senales-de-alarma
http://www.investigacionsalud.com/index.php?option=com_content&view=article&id=193&Itemid=187
http://www.webmd.com/baby/guide/7-pregnancy-warning-signs
http://www.babycenter.com.au/pregnancy-symptoms-you-should-never-ignore
http://www.mamasybebes.com/embarazo-signos-alerta-no-debes-ignorar/
http://www.canadianliving.com/moms/toddlers/second_trimester_worries_what_to_do_and_what_not_to_do.php

El Ronquido en el Segundo Trimestre
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Ronquido durante el embarazo

Introducción

Roncar es relativamente común durante el embarazo. Aunque nadie sabe exactamente cuál es la estadística entre las embarazadas, tiende a ser más problemático durante el tercer trimestre. En una encuesta realizada, casi un cuarto de las mujeres reportaron que roncaban y otro 25% dijo que lo hacía esporádicamente en la última semana de su embarazo.

El ronquido ocurre cuando tus vías respiratorias se obstruyen y esto hace imposible que respires adecuadamente. Como resultado, empiezas a hacer ruidos extraños mientras duermes, estos ruidos pueden ser muy fuertes y molestos. Puedes también experimentar dificultad para respirar durante la noche o notar que en ese momento estás particularmente congestionada de las narices. Cuando esto sucede durante el embarazo, se dice que tienes “ronquidos relacionados al embarazo”.

Cuando esto sucede durante el embarazo, se dice que tienes “ronquidos relacionados al embarazo”

Pero… ¡yo nunca he roncado!

Si tú no roncabas antes de embarazarte puedes pensar que tienes algún problema, pero trata de no preocuparte, el ronquido es muy común durante el embarazo. De hecho cerca del 30% de las embarazadas roncan en algún momento de su embarazo, particularmente durante el segundo y el tercer trimestre. En algunas, este problema desaparece después del parto pero en otras, se hace crónico.

¿Es posible que yo vaya a roncar?

Es muy difícil determinar quién tiene un riesgo mayor para roncar durante el embarazo, de hecho, casi todas las mujeres presentan este problema en algún momento del embarazo. Sin embargo, se han observado algunos factores que pueden incrementar el riesgo del ronquido relacionado al embarazo.
Estos factores incluyen

  • Ganancia de peso excesiva
  • Estar obesa durante el embarazo
  • Tener un cuello más ancho (las mujeres que roncan tienden a tener un cuello que puede ser un centímetro más ancho que el de las mujeres que no roncan)
  • Cuando padeces de asma relacionada al embarazo.

¿Por qué ronco?

Un reciente estudio realizado en la Universidad de Edimburgo ha revelado una de las causas. Se ha observado que durante el embarazo las vías respiratorias superiores de las embarazadas se obstruyen. Conforme se va subiendo de peso, la grasa puede infiltrar los músculos de la faringe o depositarse en los tejidos suaves del cuello y alrededor de las vías respiratorias superiores, lo que hace que el cuello se ensanche y se estrechen los pasos del aire contribuyendo a que se presente el ronquido.

Existen también otros factores que contribuyen a la aparición del ronquido en la embarazada. Durante todo el embarazo, tu cuerpo ha aumentado su flujo sanguíneo casi hasta en un 50%. Este aumento ayuda a que tú y tu bebé se nutran adecuadamente. Sin embargo, esto hace que los vasos sanguíneos de tu organismo –que no estaban acostumbrados a llevar una carga tan fuerte de sangre- se hagan más anchos. La expansión de los vasos sanguíneos de la nariz y de la garganta provoca que las mucosas se hinchen también y esto trae como resultado una mayor producción de moco que hace difícil respirar.

¿Es peligroso roncar durante el embarazo?

Existe alguna evidencia que sugiere que el ronquido durante el embarazo puede incrementar la posibilidad de desarrollar ciertas complicaciones relacionadas con el embarazo. Un estudio Sueco realizado en el año 2000 encontró una liga entre la hipertensión y la preeclampsia y el ronquido relacionado con el embarazo.

Se encontró también que existía la posibilidad de que hubiera complicaciones en los bebés de madres roncadoras relacionadas a un retardo en el crecimiento.

¿Qué es la “apnea del sueño”?

Algunas mujeres saben que roncan mucho durante la noche. Pueden incluso notar que llegan a despertarse en la noche. Si estás en esta situación, entonces sufres de una condición llamada “apnea del sueño”.

Esto significa que, mientras duerme, la persona experimenta períodos de más de 10 segundos durante los que no respira, estos períodos de “apnea” se identifican por un largo período de silencio justo luego de que la persona ha estado roncando. Estos son seguidos por un ronquido o jadeo súbito cuando se reanuda la respiración y luego se comienza a roncar de nuevo. Si una persona sufre de apnea del sueño, este ciclo generalmente se repite varias veces durante la noche.

Esto hace imposible que tus pulmones reciban el oxígeno necesario y te despiertas de inmediato. Es importante que si estás en este caso, lo comentes con tu médico ya que una apnea prolongada (que no te despiertes instantáneamente o que se repita muchas veces en la noche), puede ser peligrosa para el bebé y puede disminuir tu nivel de energía muy severamente. Mientras más se ronca, menos se descansa.

Es más frecuente en mujeres que ya estaban con sobre peso u obesas antes del embarazo. 
Esta falta de oxígeno evita que realmente  descanses, pero además la falta de oxígeno daña de manera importante a tu bebé.

Este problema lo debe de saber  tu médico cuanto antes para que sea tratado.

Este problema lo debe de saber  tu médico cuanto antes para que sea tratado



¿Qué puedo hacer?

Cuando el ronquido se debe a problemas nasales, se puede prevenir de la siguiente manera:

  • Note acuestes después de cenar
  • Duerme de lado. Cuando duermes sobre tu espalda, la lengua y el paladar blando se  van hacia atrás y bloquean la entrada y salida de aire.
  • Eleva más tu cabeza  con una almohada
  • No debes de fumar, beber alcohol o  tomar pastillas para dormir, impiden el flujo normal de aire hacia tus pulmones y no es recomendable consumirlos durante el  embarazo.
  • Trata de no subir de peso más de lo indicado por tu médico.
  • Evita las bebidas con cafeína ya que esta sustancia puede estrechar aún más tus vías respiratorias.

Referencias

http://www.babycenter.com/0_sleep-problem-snoring_7541.bc
http://www.whattoexpect.com/pregnancy/symptoms-and-solutions/snoring.aspx
http://sleepfoundation.org/sleep-news/sleeping-the-trimesters-3rd-trimester
http://www.britishsnoring.co.uk/snoring/snoring_during_pregnancy.php
http://www.equateq.com/ronquido-embarazo-a02907323.htm

Las relaciones sexuales en el segundo trimestre de embarazo
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Las relaciones sexuales en el segundo trimestre de embarazo

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Siempre y cuando tu embarazo sea normal, es importante que sepas que puedes tener relaciones sexuales tan seguidas como tú quieras.

Y ¿qué es un embarazo normal? Es aquél que se considera como de bajo riesgo para que se presenten complicaciones como pueden ser una amenaza de aborto o un aborto. Si tienes alguna duda, habla con tu médico y pregúntale en qué categoría estás.

Sin embargo, no porque el sexo sea seguro quiere decir que tú vas a querer tener relaciones sexuales. Muchas de las embarazadas encuentran que su deseo sexual fluctúa en ciertos momentos del embarazo y otras descubren que se sienten cada vez más incómodas cuando el abdomen crece. Cada pareja experimenta esta etapa en forma diferente.

Los cambios en la mujer

En general, en el segundo trimestre, la aceptación y control de la situación unidas a una mayor sensibilidad de sus órganos sexuales hace que se disfrute más del sexo.

Los pechos y órganos sexuales de la mujer están más sensibles durante el embarazo, los genitales están mejor irrigados, los tejidos se ablandan, además hay un alto nivel de hormonas femeninas circulando por su organismo que pueden ayudar a sentir una especial sensación de bienestar.

Al mismo tiempo, el aumento del fluido vaginal hace que el período de preparación a la penetración se acorte y ésta sea más fácil. Todo ello ayuda a aumentar el deseo sexual. Éste es el período durante el cual se vence el temor a perder el bebé, que ya se halla perfectamente anidado en el útero.

Estas sensaciones condicionan a que la mujer sea sexualmente exigente con su pareja

Importancia de la comunicación con la pareja

Tanto tú como tu pareja deben de mantener abiertas las líneas de comunicación acerca de su relación sexual. En algunos casos, la mujer tiene el deseo sexual pero no se siente segura con la nueva imagen de su cuerpo lo cual, unido a los cambios de humor, puede repercutir negativamente y deteriorar las relaciones de pareja.

En otros casos son los varones los que se sienten desplazados y como fuera del “diálogo” entre madre e hijo/a. En estos casos, las relaciones sexuales pueden disminuir considerablemente. Para remediar estos desajustes, es necesario el diálogo entre la pareja, ya que tanto el padre como la madre, se enfrentan a sentimientos encontrados con respecto al hijo que esperan.

Hablen acerca de otras formas en las que pueden satisfacer su intimidad como besarse, acariciarse y abrazarse. Quizás quieran hablar también acerca de experimentar otras posiciones para encontrar las más cómodas y satisfactorias para ambos.

¿Las relaciones sexuales en esta etapa del embarazo pueden dañar al bebé?

Tu bebé en desarrollo está perfectamente protegido por el líquido amniótico que lo rodea y por el tapón mucoso que bloquea la entrada al cuello del útero. La actividad sexual NO afectará al bebé.

Algunas mujeres prefieren evitar el orgasmo porque las contracciones que lo acompañan pueden ser molestas, sin embargo, no son dañinas. Las contracciones que puedes sentir son totalmente diferentes de las que se asocian a la labor de parto. Sin embargo, siempre coméntalo con tu médico para asegurarte de que tu embarazo es considerado como “normal”.

Sin embargo, siempre coméntalo con tu médico para asegurarte de que tu embarazo es considerado como “normal”

¿Cuáles son las mejores posiciones durante esta etapa del embarazo?

Siempre y cuando tú te encuentres cómoda, la mayoría de las posiciones están bien durante el embarazo, pero conforme te vayas acercando al final, tendrás que ir experimentando.

El peso de tu pareja sobre el abdomen puede ser incómodo y, a lo mejor, en vez de quedarte en tu espalda quizás prefieras quedarte acostada del lado, o arriba de tu pareja o enfrente de él. Deja que tu creatividad te vaya guiando para que ambos disfruten el momento.

¿Se puede tener sexo oral o anal?

El sexo oral es seguro durante el embarazo pero tienes que asegurarte que tu pareja no sopla dentro de tu vagina. Esto podría ser causa de un bloqueo de los vasos sanguíneos (embolismo de aire que eventualmente viaja hacia los pulmones) lo que podría ser un problema que atenta contra tu vida y la de tu bebé.

El sexo anal NO se recomienda durante el embarazo. Puede ser sumamente incómodo sobre todo si tienes hemorroides causadas por la gestación y, lo que es aún más preocupante, es que el sexo anal puede hacer que alguna bacteria se transmita del recto a la vagina causando una infección.

Alguna bacteria se transmita del recto a la vagina causando una infección

¿Cuándo debemos evitar las relaciones sexuales?

  • En cualquiera de estas situaciones.
  • Cuando tu ginecólogo te lo ha recomendado.
  • Si has tenido otro embarazo con parto prematuro, abortos, o cuello incompetente (una condición en la cual el cuello del útero se borra y dilata sin necesitar contracciones durante el segundo o tercer trimestre cuando el peso del bebé pone presión en esa zona).
  • Si tienes placenta previa (en la que parte de la placenta está cubriendo el cuello del útero) y, por lo tanto, riesgo de hemorragia.
  • Si estás con sangrado.
  • Si tu pareja tiene una enfermedad de transmisión sexual (ETS) como puede ser Herpes, VIH, Clamidia o Virus del Papiloma Humano. Si tú te llegas a infectar, esta infección se le puede transmitir a tu bebé con consecuencias que pueden ser muy graves. En este caso es importante que, en caso de que tengas relaciones sexuales, debes usar un método que te proteja como el condón.

Otra contraindicación puede ocurrir después de la relación sexual. Si llegas a sangrar o tienes flujo con mal olor después del sexo durante el embarazo, llama a tu médico de inmediato. Ese flujo puede ser una señal de que hay una infección que puede subir al útero y el sangrado puede ser señal de que hay un problema general.

Ese flujo puede ser una señal de que hay una infección que puede subir al útero y el sangrado puede ser señal de que hay un problema general

¿Cuándo debo de llamar al doctor?

Llama a tu médico si no estás convencida de si las relaciones sexuales son seguras para ti. Igualmente llámalo cuando notes cualquier síntoma inusual después de las relaciones sexuales como puede ser dolor, sangrado, flujo o si notas que las contracciones continúan después del sexo.

Recuerda, “normal” es un término relativo.

Llama a tu médico si no estás convencida de si las relaciones sexuales son seguras para ti

Conclusión

Lo importante en la relación sexual durante esta etapa del embarazo es estar dispuesta a disfrutarlo, escuchar siempre a tu cuerpo y estar en plena comunicación con tu pareja.

Referencias

http://pregnancy.about.com/od/sexuality/a/Sex-In-Pregnancy.htm
http://www.mayoclinic.com/health/sex-during-pregnancy/HO00140
http://www.webmd.com/baby/features/sex-during-pregnancy-is-it-safe?page=2
http://kidshealth.org/parent/pregnancy_center/your_pregnancy/sex_pregnancy.html#
http://www.mibebeyyo.com/embarazo/segundo-trimestre/sexo-segundo-trimestre-embarazo-245
http://nacersano.marchofdimes.com/embarazo/el-sexo-durante-el-embarazo.aspx

Estudios de Rayos X durante el embarazo
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Rayos X durante el Embarazo

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¿Que son los rayos X?

Los Rayos X (o radiografías), son un estudio rápido e indoloro que produce imágenes de las estructuras dentro de tu cuerpo, en especial de tus huesos.

Los Rayos X pasan a través de tu cuerpo pero son absorbidos en diferente cantidad dependiendo de la densidad del material que atraviesan. Los materiales densos, como el hueso y el metal, se muestran de color blanco en las placas reveladas. El aire de tus pulmones se ve negro y la grasa y los músculos tienen varios tonos de gris.

Para algunos estudios de Rayos X, se introduce un medio de contraste al cuerpo–como por ejemplo el iodo o el bario- para lograr un mayor detalle en las imágenes.
Los Rayos X son radiaciones electromagnéticas y se dividen en dos grandes categorías dependiendo de su nivel de energía:

  • Las radiaciones ionizantes, que son consideradas peligrosas y se deben manejar con medidas de seguridad apropiadas.
  • Las no ionizantes, que se considera que representan un riesgo reproductivo mínimo.

Radiaciones Ionizante

Los rayos X son radiaciones electromagnéticas ionizantes que tienen la capacidad de cambiar las moléculas y de esta manera penetrar a través de la piel y músculos para “visualizar” la estructura interna de nuestro cuerpo (huesos y órganos) y crear una imagen de ella en una placa fotográfica (las radiografías) o en una pantalla fluorescente (la fluoroscopía). Estas imágenes son llamadas rayos diagnósticos.

Los  estudios de rayos X  no causan dolor,  no son un método invasivo y ayudan al médico a diagnosticar problemas, como huesos fracturados, tumores, caries dentales, la presencia de cuerpos extraños, o anormalidades en el funcionamiento de diferentes  órganos.

¿Qué son y qué tipo de aparatos emiten radiaciones NO ionizantes?

Se considera que las radiaciones NO ionizantes son aquellas que no tienen la energía suficiente para cambiar las moléculas. Entre ellas podemos considerar:

  • Computadoras.
  • Hornos de microondas
  • Sistemas de comunicación por microondas
  • Teléfonos celulares
  • Cojines eléctricos
  • Pantallas  para detectar objetos metálicos, como los de los aeropuertos
  • Cobertores eléctricos
  • Aparatos de uso domestico
  • Estudios diagnóstico de ultrasonido

¿Cómo  se mide la cantidad de radiación que emiten los RX?

La intensidad de los rayos X se mide en rads (por sus siglas en inglés), o sea: dosis de radiación absorbida en los tejidos.
Se ha demostrado que solamente cuando el bebé  en el útero es expuesto a más de 10 rads, se aumenta el riesgo de que el bebé presente problemas en los ojos y  problemas de aprendizaje. La mayoría de los estudios de RX para uso diagnóstico  son de menos de 5 rads.

¿Qué aspectos se deben considerar antes de tomar una radiografía durante el embarazo?

Hay tres aspectos que se deben considerar cuando se realizan estudios de rayos X durante el embarazo.

  • La edad gestacional (cuando  es posible determinarla).
  • La región del cuerpo donde se tomará la radiografía.
  • La dosis

 

Hay tres aspectos que se deben considerar cuando se realizan estudios de rayos X durante el embarazo

Edad Gestacional

Los científicos no se ponen de acuerdo para determinar si la pequeña cantidad de radiaciones emitidas durante los estudios de rayos X que se le hacen a la madre embarazada, dañan al bebé dentro del útero, pero se sabe con certeza que el feto es sensible a los efectos de las radiaciones, como también lo es a ciertos medicamentos, al tabaco, al alcohol y a las infecciones.

De la primera a la octava semana después de la concepción (o las dos semanas después de la última regla), el embrión es muy resistente a las malformaciones causadas por los rayos X. Sin embargo es sensible a los efectos letales de los rayos X, y si recibe dosis mayores a los 5 rads, podrían ser causa de un aborto o de retardo en el crecimiento. Los bebés que sobreviven -sin importar la cantidad de radiaciones que recibieron- pocos tendrán defectos al nacimiento.

De la semana 8ª a la 15ª de embarazo, el embrión o feto es sensible a los efectos de la radiación en su sistema nervioso central. Se ha estimado que la dosis debe ser mayor a los 30 rads. Los estudios de RX para diagnóstico en general NO alcanzan estos niveles.

En la semana 20ª de embarazo se considera que el bebé está completamente desarrollado y es más resistente a los efectos de las radiaciones. De hecho en el último trimestre del embarazo el bebé no es más vulnerable a las radiaciones que la mamá. Lo más importante es que prácticamente ninguno de los procedimientos radiológicos para diagnóstico afectará al bebé en esta etapa de gestación y tampoco existe el riesgo de malformaciones congénitas o de pérdida del embarazo causado por la exposición a los estudios de rayos X.

Después de la semana 26ª de embarazo, la sensibilidad del feto a la radiación es similar a la del recién nacido. Esto significa que no es probable que las radiaciones lo dañen, pero sí tendrán un ligero riesgo de presentar cáncer en su vida próxima.

Región del cuerpo que recibirá la radiación para un estudio de Rayos X

Los estudios de rayos X en el cuerpo, pueden ser directos como los del abdomen, pelvis, espalda etc., e indirectos, como los que se toman en los brazos, piernas, cabeza, tórax, dientes y cuello.

Radiaciones directas

Radiografías del abdomen: Es muy probable que durante el embarazo nunca necesites de un estudio de rayos X del abdomen. Pero en ocasiones y debido a un determinado problema de salud que presentes, el médico necesitará pedirte que te realices radiografías del abdomen. Si esto te llegara a suceder, no te angusties, el riesgo que corre tu bebé, es muy bajo y el beneficio de obtener información para que el médico pueda hacer un diagnóstico, es mucho mayor.

Es importante que sepas que, cuando se toman radiografías del abdomen, el bebé está protegido dentro de útero que actúa como escudo. Como resultado, la dosis de las radiaciones que recibe el feto, es mucho menor que la que recibe la madre.

Las radiografías que pueden exponer al bebé a las radiaciones y que requieren ser consideradas, son las siguientes:

Es importante que sepas que, cuando se toman radiografías del abdomen, el bebé está protegido dentro de útero que actúa como escudo

  • Región lumbar (la parte baja de la columna) para diagnosticar dolor de esta región o la ruta del nervio causante del dolor.
  • Pielografía. Es un estudio en el cual se inyecta en la vena una substancia radiopaca (que es opaca a los rayos X y por lo tanto se puede fotografiar) para examinar el funcionamiento del riñón
  • Serie gastroduodenal, la persona debe de ingerir una substancia radiopaca, para detectar alteraciones gastrointestinales en la región superior de su abdomen.
  • Estudios de enema (lavativa de una sustancia llamada “bario”) para evaluar la estructura y funcionamiento del intestino grueso (Colon) en la parte baja del abdomen
  • Estudios de la vejiga
  • Estudios de la vesícula biliar y su funcionamiento
  • Radiografías de la pelvis y cadera, cuando la embarazada reporta dolor de cadera

Radiación Indirecta: Si las radiografías se toman en las piernas, brazos, tórax, dientes, cuello y cabeza y son realizados en unidades radiológicas debidamente equipadas y con personal calificado, las radiaciones no son dirigidas a los ovarios ni al embrión.

La radiación esparcida durante el estudio -si es que la hay- que pueda llegar al embrión, es extremadamente pequeña y no representa un aumento de riesgo que pueda ocasionar defectos

La radiación esparcida durante el estudio -si es que la hay- que pueda llegar al embrión, es extremadamente pequeña y no representa un aumento de riesgo que pueda ocasionar defectos al nacimiento o pérdida del embarazo (aborto).

En este concepto quedan incluidos, las tomografías computarizadas (TAC), el CAT SCAN, y la Fluoroscopía.

SIEMPRE DEBES PEDIR QUE –ESTÉS O NO EMBARAZADA- TE PROTEJAN EL ABDOMEN CON UN DELANTAL DE PLOMO.

SIEMPRE DEBES PEDIR QUE –ESTÉS O NO EMBARAZADA- TE PROTEJAN EL ABDOMEN CON UN DELANTAL DE PLOMO

¿Cómo se pueden reducir estos riesgos?

  1. Una manera de reducir lo riesgos de los estudios de RX en estas dos áreas es informarle al médico si existe un embarazo en curso o existe la posibilidad. Si estás embarazada, el médico tal vez decida que sea mejor cancelar los estudios, reducir la cantidad de radiación ó posponerlo. Esto dependerá de tu estado de salud.
  2. Si estás embarazada o crees estarlo, no cargues a un niño que ha sido radiado.
  3. Si no estás embarazada y te piden que detengas al niño mientras le toman la radiografía, asegúrate de pedir que te protejan con un delantal de plomo para proteger tus órganos reproductivos. Esto tiene como fin prevenir efectos muy dañinos a tus genes, que podrían causar daño a tus futuros descendientes.
  4. Si estás embarazada y el médico te pide un estudio de RX, debes de informarle si te han hecho estudios similares de RX recientemente. Tal vez no sea necesario repetirlos. Es bueno anotar los estudios de RX que le han realizado a tu familia y a ti, de manera que la información que le des al médico sea precisa.
  5. Tienes todo el derecho a hablar con tu médico para que te explique la razón por la cual te pide un estudio de RX en tu caso particular.
  6. Cuando veas este símbolo, que es universal, aléjate de él.

Significa que en esa área del hospital o de los laboratorios, trabajan con rayos X y substancias radioactivas

a.    Significa que en esa área del hospital o de los laboratorios, trabajan con rayos X y substancias radioactivas.

Preguntas frecuentes

¿Recibí un tratamiento de radiación para el cáncer y no sabía que estaba embarazada¿ qué debo hacer?

Debes de hablar con el medico oncólogo (especialista en cáncer) que te está tratando para que sepas la cantidad de radiación a la que estuvo expuesto tu bebé y comunícaselo a tu ginecólogo.



¿Qué pasa si me hicieron estudios de rayos X y no sabía que estaba embarazada? 



No te alarmes. Recuerda que la posibilidad de que una radiografía te dañe a ti o a tu bebé por nacer, es muy baja. Recuerda, todo depende del número de radiografías de abdomen que te tomaron o de si recibiste un tratamiento de radiaciones en la parte baja de la espalda. Bajo estas circunstancias, es conveniente que discutas los riesgos con tu médico.

¿Cuánto tiempo se debe de esperar para concebir, después de haber realizado unos estudios de RX que han expuesto mis ovarios o los testículos de mi esposo? ¿Me puedo quedar estéril?



No hay evidencia de daño en los ovarios o en el esperma después de haberse realizado estudios de rayos X. Si es que existe un riesgo sería muy bajo, además este tipo de radiaciones no se queda en tu cuerpo, se va eliminando, así que no hay necesidad de preocuparse.

¿El mandil de plomo sobre el abdomen es necesario para la mujer embarazada solamente?

En los reglamentos internos de todos hospitales, ya sean privados y /o gubernamentales así como en los laboratorios independientes, el uso del mandil de plomo durante el estudio de rayos X es obligatorio para cualquier persona a menos que interfiera con la zona a la cual se le tomarán las radiografías.

¿Estoy embarazada que riesgo corre mi bebé si me realizo una mastografía, RX dental , RX de tórax , de manos , de pies, de la cabeza, tomografía, en la cuales mi abdomen no está expuesto de manera directa.

Los riesgos para el bebé son mínimos cuando los rayos X nos son tomados en el abdomen. Esto es porque los rayos se concentran en el área a diagnosticar para así minimizar las dosis que recibirán las otras partes del cuerpo. Las pocas radiaciones que se dispersen durante el estudio de rayos X de, manos, pies, brazos, piernas, cabeza, cuello, serán dispersadas en muy poca cantidad y no representan un riesgo para que se presenten defectos al nacimiento o un aborto.

¿Es seguro para las embarazadas, pasar por los escáneres de seguridad de los aeropuertos?

Los escáneres de los aeropuertos por los que pasan a los pasajeros que sirven para detectar objetos metálicos utilizan un campo muy bajo de la radiación electromagnética. Cualquier cosa que genere o utilice la electricidad, como los generadores o los aparatos electrodomésticos, producen un campo electromagnético. Los detectores de metales tienen un campo electromagnético muy bajo. La exposición de las personas al pasar el escáner, es considerada segura para todas las personas incluyendo a las mujeres embarazadas y es, exactamente lo mismo, que los detectores de metal que te pasan por el cuerpo.





Tal vez te preocupe el hecho de que dichos escáneres utilizan rayos X, puedes estar segura que no es así.

Referencias

http://familydoctor.org/online/famdocen/home/women/pregnancy/fetal/373.html
http://www.hc-sc.gc.ca/hl-vs/iyh-vsv/med/xray-radiographie-eng.php
http://www.fda.gov/Radiation-EmittingProducts/RadiationEmittingProductsandProcedures/MedicalImaging/MedicalX-Rays/ucm142632.htm
http://www.hps.org/hpspublications/articles/pregnancyandradiationexposureinfosheet.html
http://www.babycentre.co.uk/pregnancy/isitsafeto/xrayduringpregexpert/n   
https://rpop.iaea.org/RPOP/RPoP/Content/SpecialGroups/1_PregnantWomen/Pregnancyandradiology.htm
http://www.bt.cdc.gov/radiation/prenatal.asp
http://emedicine.medscape.com/article/259346-overview#aw2aab6b3
http://www.healthofchildren.com/U-Z/X-Rays.html#ixzz1YtvgK9Qh
http://hps.org/publicinformation/ate/faqs/pregnancyandradiationexposure.html
http://www.radiologyinfo.org/en/safety/index.cfm?pg=sfty_xray&bhcp=1#6
http://www.mayoclinic.org/tests-procedures/x-ray/basics/how-you-prepare/prc-20009519