Reposo
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Reposo

Se calcula que cerca de un millón de embarazos se consideran, en algún momento,  como de “alto riesgo” o simplemente “de riesgo”. Y aunque existe una gran controversia acerca de los beneficios del reposo, muchos médicos continúan indicando la suspensión de actividades para las embarazadas con complicaciones porque creen, basados en su experiencia, que el reposo es beneficioso para prevenir el parto prematuro.

 

Y exponen las siguientes razones:

  • Quita la presión del cuello del útero.
  • Reduce el esfuerzo de tu corazón y mejora la circulación sanguínea en tus riñones lo cual ayuda a eliminar el exceso de líquido.
  • Mejora la circulación a tu útero llevándole así más oxígeno a tu bebé.
  • Minimiza el nivel de catecolaminas –las hormonas del estrés- que están asociadas a la producción de adrenalina y dopamina que pueden producir contracciones.

¿Cuántos tipos de reposo hay?

Reposo absoluto:El reposo en cama puede ser desde quedarse absolutamente en cama levantándose solamente para ir al baño o simplemente estar en cama con permiso de levantarse de vez en cuando a caminar por la habitación.

En cualquier caso, se puede observar una gran mejoría en el momento de iniciar el reposo ya que el organismo agradece que el cuerpo esté relajado.

Reposo relativo: En otras ocasiones, no es necesario el reposo absoluto, pero sí descanso o limitada movilidad. El reposo relativo significa: no caminar mucho, no levantar peso, no subir demasiadas escaleras y tampoco estar de pie muchas horas.

En algunos casos puede que sólo tengas que reducir tu nivel de actividad y descansar en la cama de vez en cuando.

Generalmente se propone si en el primer trimestre ocurrieron abortos previos, presenta contracciones de poca intensidad o persisten, durante todo el día,  dolor lumbar o pélvico.

¿Qué determina la necesidad de un reposo?

A modo de precaución, muchos médicos indican la suspensión de actividades para las embarazadas con complicaciones. En cualquier caso, el efecto positivo también suele ser de tipo psicológico.

Cualquier complicación durante el embarazo, por ejemplo: náuseas, mareos, vómitos,  pérdidas de sangre y cualquier otro síntoma irregular en el desarrollo del embarazo va a ser motivo suficiente para prestar atención al embarazo y disminuir la rutina.

Algunas mujeres ya lo esperan porque su historia médica las ha preparado y entre ellas podemos considerar (entre otras) a las mayores de 35 años, las que tienen un embarazo múltiple o que tienen historia de aborto debido a incompetencia del cuello uterino o son madres primerizas.

Con todas estas embarazadas, el médico estará monitoreando ciertos parámetros para determinar si es necesario el reposo absoluto o relativo:

  • Cambios del cuello uterino. Actualmente es relativamente fácil que el médico, por medio del ultrasonido vaginal, vean el estado del cuello de tu útero. Si se acorta anticipadamente, es probable que te tengan que realizar un “cerclaje” –una sutura circular alrededor del cuello del útero que ayuda a mantenerlo cerrado- y generalmente va acompañado de reposo en cama o parcial.
  • Preeclampsia. Complicación del embarazo que se conoce también como “hipertensión producida por el embarazo”. Se presenta en un 5 a 10% de los embarazos, principalmente en las madres primerizas. En este caso, el tratamiento seguro, es el parto. Y el reposo absoluto en cama se prescribe para que la madre pueda ser monitorizada constantemente.
  • Parto pretérmino. El médico prescribe reposo absoluto en cama a las embarazadas que inician contracciones antes de la semana 37 del embarazo o muestran cualquier otro signo de que se inicia la labor de parto.
    · El objetivo es retrasar el parto cuando menos 48 horas para que se administren los medicamentos esteroideos y tengan tiempo de actuar para madurar los pulmones del bebé.
    · En algunos casos, la labor de parto se logra detener y la madre termina llegando a un parto a término después de unas semanas en reposo absoluto en cama.
  • Placenta previa. En esta complicación, la placenta se ha colocado en la parte baja del útero bloqueando el cuello uterino y, por lo tanto, la salida del bebé. La placenta previa se diagnostica fácilmente mediante el ultrasonido.
    · Los médicos generalmente recomiendan una reducción en actividades o un reposo en cama leve para disminuir la presión del bebé en la placenta y en el cuello del útero y promover así el crecimiento de una placenta fuerte y saludable.
    · Algunas veces, se corrige por sí misma conforme el útero crece. Si aparece sangrado en el segundo o tercer trimestre, es probable que el médico te recomiende reposo absoluto en cama.

El tipo de reposo puede variar con cada embarazada y puede ir de simples periodos de reposo durante el día hasta reposo absoluto en cama y en el hospital.

 

¿Cuáles son las causas para el reposo?

Hay muchos motivos por los que se puede indicar reposo durante el embarazo pero su única razón de ser es lograr el bienestar de la madre y el bebé para que éste se desarrolle satisfactoriamente.

Otras complicaciones que se pueden presentar y ser causa de que el médico te prescriba reposo pueden ser:

 

  • Sangrado vaginal: en las hemorragias del segundo y tercer trimestre, el tipo de reposo dependerá de la causa que originó los síntomas.
  • Labor de parto prematura.
  • Historia de pérdida del embarazo, muerte en útero o muerte prematura.
  • Pobre desarrollo y crecimiento del bebé
  • Diabetes gestacional
  • Infecciones de vías urinarias que pueden ser causa de parto prematuro.

 

¿Cómo me va a ayudar el reposo?

 

Aún cuando no se han documentado científicamente los beneficios del reposo absoluto, el 20% de las embarazadas pasarán una semana o más en cama. El parto prematuro es la complicación más común por la que el médico puede indicar el reposo; se piensa que al disminuir el estrés de la actividad diaria, el organismo se normaliza y esto puede ayudar a mantener el cuello del útero cerrado y aumentar las posibilidades de un bebé sano.

 

El descanso ayuda a las embarazadas a relajarse y, además, ellas sienten que están “haciendo algo”  para cuidar a sus bebés.

 

¿Qué significa reposo?

 

El reposo no es lo mismo para cada embarazada. La variedad depende de ella misma, de la causa y de su propio médico.

 

En algunos casos simplemente significa que tienes que disminuir tu actividad por un periodo de tiempo. Eres libre de moverte alrededor de la casa siempre cuidando que no cargues NADA ni hagas trabajos pesados de limpieza. Dependiendo de la naturaleza de tu trabajo, incluso quizás hasta te permiten que continúes trabajando.

 

Pero en otros casos, la orden de reposo es más estricta y quizás te pidan que permanezcas sentada o semi-sentada casi todo el día y que únicamente te levantes para ir al baño o bañarte. No te permitirán trabajar ni hacer ninguno de los quehaceres de la casa hasta que nazca el bebé.

 

Si tu médico lo considera necesario y prescribe un reposo total en cama, necesitarás acostarte de lado –incluso cuando comes. La higiene personal se limitará a baños de esponja y a un “cómodo” para ir al baño. Este tipo de reposo puede necesitar hospitalización.

 

Es muy importante que aclares esto con tu médico antes de empezar. Algunas de las preguntas que le puedes hacer son:

  • Tiempo: ¿Por qué necesito reposo en cama? ¿Cuándo voy a empezar? ¿Cuánto tiempo estaré en reposo? ¿Si mejoro me podré levantar?
  • Posición: ¿Me puedosentar? ¿Por cuánto tiempo? ¿Puedo caminar? ¿Puedosubirescalones? ¿Cuándo estoy en la cama, tengo que estar en alguna posición determinada? ¿Qué puedo hacer para prevenir la formación de coágulos?
  • Higiene personal: ¿Está bien que me levante al baño, que me bañe y que me lave la cabeza?
  • Actividad: ¿Puedo comer en la mesa o en el sillón? ¿Puedo doblar la ropa o hacer algún otro quehacer ligero? ¿Cómo qué? ¿Puedo manejar o subirme a mi coche? ¿Puedo hacer estiramientos o algún otro tipo de ejercicio?

 

¿Qué problemas pueden presentarse con el reposo absoluto en cama?

 

Desafortunadamente, las investigaciones realizadas demuestran que el reposo en cama sí tiene riesgos que deben ser tomados en cuenta. Entre estos se incluye:

  • Formación de coágulos
  • Depresión y ansiedad.
  • Estrés familiar.
  • Preocupación financiera principalmente cuando dejaste de trabajar.
  • Bajo peso al nacer para tu bebé.
  • Recuperación más lenta después del parto.
  • Debilidad muscular y de los huesos (ósea).
  • Depresión

 

Los estudios demuestran que mientras más estricto sea el reposo en la cama, peores serán los efectos colaterales y sugieren que las embarazadas –aún las que tienen complicaciones- están mejor si continúan en su rutina normal.

 

Un estudio realizado en el 2004 por el Instituto de Salud de Estados Unidos encontró que las embarazadas que estuvieron en un prolongado reposo absoluto en cama, tenían un mayor riesgo de tener bebés con bajo peso al nacer (ellas comían menos y perdieron peso).

 

Y la recomendación más reciente del Colegio de Obstetricia y Ginecología (ACOG por sus siglas en inglés), cuestiona si el reposo absoluto ayuda realmente a retrasar un parto prematuro. La buena noticia es que muchos de estos efectos colaterales pueden disminuirse cuando llevas la dieta adecuada y te mueves (cuando menos hasta donde te permiten).

 

¿Cuánto tiempo debo de estar en reposo?

 

El tiempo de descanso no tiene patrones específicos, en este trimestre generalmente lo que se espera es que el bebé en desarrollo madure y especialmente que tenga los pulmones bien desarrollados y gane el peso ideal.

 

Algunas mujeres descubrirán que su médico las pondrá en reposo durante un breve periodo de tiempo hasta que se estabilice o solucione la complicación que lo causó, mientras que otras tendrán que estar en cama todo el resto del embarazo.

 

Recomendaciones y estrategias

 

Antes de iniciar el reposo:Habla claro con tu ginecólogo, es importante que entiendas bien los motivos para hacer reposo, que sepas con exactitud lo que puedes hacer y lo que no y que te quedes tranquila con respecto a tu bebé.

 

Es importante que pienses que nadie es irremplazable. Si dejaste tu puesto en la oficina no habrá ningún problema, alguien hará tu trabajo muy bien. Si tienes otros hijos, sin duda entre tu mamá o una amiga y tu marido se las podrán arreglar para lo que tú no puedes hacer en la cama.

 

Busca un colchón ortopédico y almohadas confortables, ya que el progreso en el tamaño del útero implica una posición semi-sentada.

 

Cuando ya hayas iniciado el reposo: Sigue una dieta balanceada, ya que se eliminan menos calorías por la falta de ejercicio y se tiende a engordar más.

  • Debes ingerir mucha fibra, pues el reposo acentúa el estreñimiento.
  • Es importante la dieta para que tu bebé siga engordando.

 

El reposo en la cama hace que tus músculos pierdan el tono y puede ser que hasta te duelan las articulaciones. Estar acostada por tanto tiempo influye también en tu circulación.

  • Cambia de lado constantemente para evitar la presión sobre un solo lado.

Para conservar el tono muscular de brazos y piernas es conveniente, siempre con la aprobación de tu médico, realizar ejercicios ligeros: El ejercicio es importante pero nunca inicies nada sin hablarlo antes con tu médico. Algunos de los que podrías hacer son:

  • Apretar con las manos alternadamente,  una pelota de esponja
  • Presionar  suavemente  tus pies y tus manos contra una pared
  • Mover  tus brazos en círculos lentamente
  • Apretar y relajar los músculos de  piernas y brazos.
  • No utilizar los músculos abdominales. Siempre consulta con tu médico antes de empezar.

 

Cuida tu estado de ánimo

 

Todo lo que uno pensaría que podría hacer en esa situación en general se comienza a mirar con menos optimismo y alegría y la mujer lo único que quiere es salir de dicha situación. Esto es normal que suceda y es por ello que la embarazada a la que se le ha indicado reposo debe estar muy atenta a sus estados de ánimo y esforzarse por no dejarse llevar por la desgana.

 

Aunque permanecer todo el tiempo en cama resulte frustrante, hay que pensar siempre que es por el bienestar del bebé. Es de entender que el hecho de sentirse encerrada por tanto tiempo, suponga una reacción de dejadez e incluso depresión, pero existen varias cosas que tú puedes hacer para hacer del reposo una experiencia más positiva.

 

Mantén una buena comunicación con tu pareja:este es un momento difícil para los dos. Tu pareja tendrá ahora dos trabajos, el suyo mismo y el de cuidar de ti. No olvides darle un abrazo y apreciar todo lo que hace. Trata de estar un tiempo a solas con él y se creativa.

 

Habla con tus hijos:si tienes otros hijos habla con ellos para que entiendan que esta es una situación de emergencia y temporal. Marca con ellos un calendario y ve tachando los días, organiza su transporte al colegio y revisa sus mochilas para estar pendiente de lo que se necesite en la escuela. Trata de tener un rato con cada uno de ellos para hablar de “su día”, ayúdalos con su tarea y juega con ellos.

 

Háblale a tu bebé:Aunque muchas mujeres tienen miedo de estar demasiado involucradas emocionalmente, por miedo a perder al bebé, es muy importante recordar que la mayoría de las mujeres salen adelante y dan a luz bebés sanos. Comunícate y acércate emocionalmente a tu bebé.

 

Establece una rutina:El reposo en cama puede hacerte pensar que las cosas están fuera de control, establece una rutina diaria que te ayude a pensar que todavía no es así.

 

Organizar cosas:Esta es una excelente oportunidad para organizar tus álbumes de fotos, para cambiar tu libreta de direcciones, para actualizar tu recetario o para trabajar en cualquier otro proyecto hayas dejado pendiente por falta de tiempo.

 

Llama a tus amistades:cuando el bebé nazca, estarás muy ocupada y sin tiempo de ver a nadie. Aprovecha ahora para llamarlas y ponerte al día en las noticias.

 

Prepara todo para el bebé:Puedes empezar por elegir el nombre, en dónde y cómo se va a registrar, los seguros de enfermedad que debe tener y cómo vas a cubrir los gastos de su nacimiento, las tarjetas de agradecimiento a las personas que te visiten, organiza la parte económica y prepara todo lo que te vas a tener que llevar al hospital tanto para ti como para el bebé.

 

Permite que te ayude la familia y los amigos:No tengas miedo de pedirles ayuda, ellos saben que tú harías lo mismo por ellos en caso necesario. Puedes facilitar su trabajo si haces una lista de los pendientes que tienes. Tómate tiempo para mostrarles cuánto aprecias su esfuerzo y prepara una tarjeta, escribe una carta o pide que te compren algo especial.

 

Aprovecha y aprende:En este momento puedes leer libros o revistas especializadas en el cuidado de un bebé, en la lactancia, en el desarrollo de un bebé y las vacunas que se le deben dar y cualquier otra cosa que te ayuden a ser una madre experimentada cuando nazca el bebé.

 

Organízate:Estar en cama no quiere decir que no puedas ser productiva ya sea haciendo cosas para tu familia, tu casa o para ti misma. Pon una mesa cerca y ubica allí todo lo que puedas requerir, eso evitará que te levantes sin necesidad.

 

  • Fíjate metas a corto plazo y ve marcando en el calendario cada semana que pasa
  • No pienses en ti misma y lo que te estás perdiendo, concéntrate más bien en lo que estás logrando con tu bebé.

 

Rodéate de gente positiva y recuerda que tu estado de ánimo, cualquiera que sea, se transmite al bebé.

Con el permiso del médico, hay que procurar levantarse a un cierto horario todos los días, ducharse y alistarse. Hay que procurar estar bien y cuidar el aseo personal, ya que sin duda esto influye en el estado de ánimo.

 

Es importante que entiendas que tú no estás enferma y que el reposo que tienes que hacer, vale la pena. Cada día que pase y tu bebé sigue en tu vientre es probablemente un día menos de incubadora para él, ha ganado en madurez y peso y podrá enfrentar mejor la vida, le hace bien, así que ten paciencia.

 

Mantener una actitud positiva y hacer un esfuerzo consciente por no dejarse atormentar por los miedos o incertidumbres que genera la situación de reposo. Ante todo, es importante tener en cuenta que la indicación de reposo no debe tomarse como motivo de alarma para las futuras madres. La buena predisposición, la confianza depositada en el médico y el optimismo son fundamentales para continuar con un embarazo sano, tanto física como psíquicamente.

Referencias

 

 

Cambios en la piel de la embarazada
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Cambios en la piel durante el tercer trimestre

Hay diversos cambios que puedes experimentar en la piel en el tercer trimestre que se suman a los que ya has ido experimentando durante los meses anteriores. Algunos desaparecerán poco a poco después del parto pero otros, como las estrías, serán permanentes. Los cambios que a menudo sorprenden a las mujeres embarazadas son los que afectan la piel, el cabello, el vello y las uñas.

Son muchas las causas que pueden provocar cambios en la piel y varían de una mujer a otra. En algunos casos, se asocian a los cambios hormonales que ocurren sólo durante el embarazo, pero también es posible que ciertos problemas hayan estado presentes antes de quedar embarazada y cambian en el transcurso del embarazo.

¿Cuáles son los cambios que puedo tener en la piel?

Oscurecimiento  de la piel en ciertas regiones. En la mayoría de las embarazadas, se presenta un  oscurecimiento de aquellas regiones de la piel que ya son más oscuras que el resto: las pecas, lunares, arolas (el aro pigmentado alrededor de los pezones), pezones, labios vaginales (tejido genital en la parte externa de la vagina) y cara interior de los muslos.

Parte del oscurecimiento se desvanece después del parto, pero es probable que esas zonas permanezcan más oscuras de lo que eran antes del embarazo. Si observas alguna mancha oscura nueva o una que cambia rápidamente (o “lunar”), muéstrasela a tu médico de inmediato.

Estas áreas oscuras se producen debido a un aumento en la melanina del cuerpo. Esta sustancia natural imparte color a la piel y al cabello. Más de un 90 por ciento de las mujeres embarazadas tendrán estas áreas oscuras. Las mujeres con tonos más oscuros de piel las notarán más aún.

Algunas mujeres también notan una línea ligeramente oscura que va desde el ombligo hasta el vello púbico. Esto se llama línea negra. Esta línea siempre está presente pero antes de quedar embarazada tiene el mismo color de la piel que la rodea.

Cloasma  (Paño del embarazo)

Las manchas color café o morenas que aparecen alrededor de los ojos, nariz y mejillas, se denominan cloasma o la “máscara del embarazo”. Hasta un 70 por ciento de las mujeres embarazadas presentarán cloasma. La causa principal es el incremento de producción de melanina (normal en el embarazo), los genes y la luz solar.

En las personas de piel oscura, se ven como manchas más claras. Al cloasma o melasma se lo llama la máscara del embarazo porque las manchas de la cara remedan el aspecto de una máscara. El problema es más frecuente en mujeres morenas. Estas manchas pueden aparecer desde el segundo mes de gestación, e ir acentuándose a medida que ésta avanza.

Recuerda que  hay medidas que pueden ayudar a prevenirlo como evitar la exposición directa al sol, especialmente en las horas de mayor intensidad lumínica, usar un  sombrero de ala ancha, un filtro solar prescrito por el dermatólogo y asegúrate de estar tomando ácido fólico y suficientes alimentos ricos en folatos como granos y vegetales verdes. Los estudios sugieren que la deficiencia de esta vitamina puede incrementar la decoloración de la piel.

Pero no todas las mujeres embarazadas necesariamente padecerán cloasma. Es necesaria una predisposición genética. Una mujer embarazada, genéticamente predispuesta, ante la exposición solar es más probable que se híper pigmente, comparada con una embarazada no predispuesta.

¿Requiere tratamiento o se va solo? Generalmente el cloasma debido al embarazo desaparece poco tiempo después del parto

¿Qué sucede cuando el cloasma persiste? En este caso será necesario recurrir con el dermatólogo para recibir un tratamiento específico.

Estrías en la piel

Las estrías son lesiones atróficas cutáneas producidas por la rotura de la piel y alteraciones de las fibras elásticas (colágeno y elasticidad). Las zonas más vulnerables son los senos, vientre, muslos y los glúteos.

El comienzo de las estrías se caracteriza por la aparición de líneas rojizas muy finas que con el tiempo y si su causa no desaparece, se transforman en gruesas líneas, que pueden tener un tamaño de hasta 1 centímetro de ancho. Luego se tornan blanquecinas y desaparece el vello de la piel sobre ellas.

¿Cuáles son las causas de su aparición? La causa más frecuente de su aparición es la variación brusca en el peso o el tamaño, común en la adolescencia y en los embarazos. En el embarazo a medida que crece el vientre y los senos  aparecen las estrías y ocurren cuando la piel se estira rápidamente para apoyar al feto en desarrollo.

También influye que la piel está adelgazada debido a los elevados niveles hormonales del embarazo  que rompen el balance de proteínas de la piel.

Para el tercer trimestre, casi todas las mujeres embarazadas tendrán estrías en la piel del abdomen, los glúteos, los senos o los muslos.

¿Cómo puedo prevenirlas durante el embarazo? El embarazo es un período que predispone la aparición de estrías en la piel. Son una de las principales preocupaciones de las mujeres porque pueden dejar una señal en la piel difícil de eliminar. Todos los cuidados son pocos en este período, procura que tu aumento de peso sea gradual y dentro de lo programado por tu médico.

Es aconsejable hidratar la piel 3 4 veces al día sobre todo en las áreas donde es más factible que aparezcan las estrías. Puedes comenzar -a partir de saber que estás embarazada- a utilizar cremas corporales específicas anti estrías o bien cremas humectantes. La piel bien hidratada y nutrida, conserva mejor su elasticidad y resiste mejor los estiramientos importantes. De esta forma sencilla el riesgo de aparición de estrías disminuye considerablemente pero no es ninguna garantía. Igualmente puede ayudarte el ejercicio.

  • Evita usar agua caliente durante el baño,  puedes tibiarla un poco, sobre todo si vives en un país muy frío.
  • Usa un jabón con pH neutro, a base de glicerina o vitamina E.
  • Enjabona tu cuerpo una vez al día, si deseas bañarte otra vez por la tarde sólo usa el jabón para refrescar las axilas y los genitales, enjuaga el resto de tu cuerpo con abundante agua fresca.
  • Sécate con una toalla suave, sin restregar, mas bien dándote toquecitos, para que tu cuerpo conserve la humedad.

Receta casera para la prevención de estrías
Aquí te damos una receta casera para que hidrates tu piel:

  • Una cucharada sopera de aceite de oliva
  • Una cucharada sopera de aceite de germen de trigo
  • 3 gotas de aceite esencial de sándalo

Piel grasa durante el embarazo

Puede dar lugar a la aparición de acné, debido a los cambios hormonales. Y aunque es difícil eliminarlos totalmente, estos son algunos consejos que pueden mantener los “granos” a raya:

  • Sigue una dieta equilibrada, no abuses de las grasas, los fritos y los dulces, es bueno para ti y para tu bebé.
  • Hidrátate bien, bebe suficiente agua a diario, es el mejor purificante de la piel.
  • Limpia la cara 2 veces al día con un jabón suave y usa un tónico sin alcohol después.
  • Usa una crema hidratante sin grasa para mantener la piel bien hidratada.
  • Elige productos para el cuidado de la piel y maquillaje que no obstruyan los poros y  que no sean grasos.

Consulta siempre a tu ginecólogo antes de usar cualquier medicamento para el acné de venta en farmacias, ya que pueden contener componentes no recomendables  durante la gestación.

Piel seca durante el embarazo

La piel puede pasar de estar grasa a seca en menos de un mes, debido a que  las hormonas fluctúan de forma natural. Una piel demasiado seca puede manifestarse con picores, descamación o incluso grietas y heridas.

Es fundamental  mantener la piel muy hidratada, preferiblemente aplicar las cremas después del baño o la ducha, cuando la piel todavía este húmeda.

Bebe mucho líquido, preferiblemente agua, las cremas tópicas hidratan la piel desde el exterior, pero el agua ayuda a hidratar tu piel desde el interior.

Elimina las células muertas de la piel con un limpiador suave y que contenga avena o leche de almendras.

Los lavados o baños demasiado frecuentes y con jabón, resecan más la piel, procura realizar duchas rápidas sin gel o con un jabón de pH neutro.

No abuses de los perfumes o colonias.

Humedece el ambiente. También puedes mantener el ambiente de la habitación con humedad, sobre todo en los meses de calor.

Comezón en el abdomen y en el pecho

Debido a que la piel se ha ido estirando durante el embarazo, se produce resequedad y puedes sentir algo de comezón. Es bastante común sentir comezón (picor), en especial en el abdomen y pechos a medida que crecen. Los cambios hormonales que estás experimentando también pueden, en parte, ser responsables.

¿Cómo puedo calmar la comezón? Evita darte duchas o baños calientes ya que pueden secarte la piel y empeorar la comezón. Usa jabón suave, enjuágate bien y sécate suavemente con una toalla. A continuación ponte crema hidratante sin perfume, ya que algunos perfumes pueden producir irritación.

De vez en cuando puedes darte un baño tibio de avena. (Puedes comprar preparados para baños de avena en las farmacias.) Usa ropa de algodón holgada y evita salir en las horas de mucho calor, porque el calor puede agudizar la comezón. La crema te la puedes aplicar varias veces durante el día.

Rozaduras

Al aumentar de peso, tu piel se pone irritada y húmeda, debajo de los senos y entre las piernas, incluso se puede inflamar y podrán formarse ampollas y hasta puedes tener olor. Trata de mantener esas áreas secas, usa talco y mantén tu piel fresca usando ropas de algodón para evitar en lo posible el sudor. Puede generarse una infección de hongos que es necesario curar antes del parto ya que puedes contagiar al bebé.

Palmas rojas o con comezón

El aumento del estrógeno puede causar el enrojecimiento y comezón de las palmas de las manos. También puede afectar las plantas de los pies en algunas mujeres. Al igual que la gran parte de los cambios que ocurren durante el embarazo, el enrojecimiento se desvanece después del parto.

Cambios en el cabello y el vello

Las fluctuaciones hormonales en el embarazo hacen que aumente el crecimiento del cabello o vello. Muchas mujeres embarazadas notan que el cabello se vuelve más grueso.

El efecto que este cambio va a producir en tu propia cabellera dependerá del tipo de cabello que tengas antes del embarazo, ya sea graso, normal o seco. De acuerdo a esto deberás cuidarlo.

  1. Cabellos secos. Notarás que tiene tu pelo mejor que nunca. Las hormonas aumentan la secreción grasa del cuero cabelludo y le dan mucha vitalidad, fuerza y brillo. También notarás una disminución en la cada del mismo. En este caso el aspecto de tu pelo se ver favorecido por el embarazo.
  2. Cabellos normales. En el caso de que tengas cabellos normales, trata de utilizar champús de uso frecuente que mantendrán tu pelo en óptimas condiciones.
  3. Cabellos grasos. Los cabellos grasos requieren de algunos cuidados especiales ya que como deberás lavarlos ms frecuentemente de lo habitual (por el aumento de su grasa), sólo debes usar champús muy suaves y evitar en lo posible el uso de secadores eléctricos.

Tinturas, decoloraciones y permanentes: Con respecto a los tintes, lo ideal es que durante el embarazo se utilicen los que están hechos a base de extractos vegetales como el Henna, que desaparecen al cabo de varios lavados.
Lo que no conviene utilizar son los colorantes que contengan amoniaco ni oxidante.

Actualmente, la mayoría de las tinturas fabricadas, poseen dosis mínimas de amoníaco que han demostrado una absorción prácticamente nula del mismo a través del cuero cabelludo y en consecuencia, no dañan al bebé.

No son aconsejables las decoloraciones y permanentes durante la gestación dado a que pueden provocar reacciones alérgicas en el cuero cabelludo. No hay estudios científicos que demuestren que hay riesgos en la salud del bebé con los químicos utilizados para decoloraciones y permanentes. Por precaución, recomendamos evitar su utilización.

Al cabo de 3 meses de dar a luz, la mayoría de las mujeres notan pérdida de cabello. Esto se debe a que las hormonas regresan a sus niveles normales lo que permite que el cabello regrese a su ciclo normal de crecimiento y caída.

Aunque no hay medicamentos para evitar la caída del cabello, ten en cuenta que esta situación no es permanente. El cabello volverá a crecer completamente al cabo de 3 a 6 meses.

Aparición de vello. A veces, crece vello en áreas donde no existía normalmente, como en la cara, el pecho y los brazos. Este nuevo crecimiento de vello se denomina hirsutismo y se cree que los cambios hormonales del cuerpo son responsables del mismo. El estado del cabello o vello debe normalizarse al cabo de 6 meses de dar a luz.

Si observas una cantidad abundante de vello que crece rápidamente en la cara, el pecho y el abdomen, esto puede ser la señal de un problema. Habla con tu médico si estás preocupada.

Si acaso te molesta, este vello puede eliminarse extrayéndolo con pinzas, cera, o afeitándolo, incluso empleando una técnica de láser de extracción de vello. Todas estas técnicas son seguras para las mujeres embarazadas o las que lactan.

Cambios en las uñas

Las uñas, al igual que el cabello y el vello, pueden cambiar durante el embarazo. Algunas mujeres observan que las uñas les crecen con mayor rapidez. Otras encuentran que las uñas tienden a partirse y quebrarse más fácilmente. Al igual que ocurre con los cambios en el cabello o vello, los cambios que afectan a las uñas se reducen después de dar a luz.

Arañas vasculares

La cantidad mayor de sangre en las venas durante el embarazo puede causar cambios en los vasos sanguíneos. Por consiguiente, pueden aparecer diminutas venas rojas en la piel, denominadas arañas vasculares. Las arañas vasculares son más comunes durante la primera mitad del embarazo.
Casi dos terceras partes de mujeres embarazadas con piel más blanca y aproximadamente una tercera parte de las mujeres embarazadas con piel oscura las tendrán en la cara, el cuello y los brazos. Nuevamente, el enrojecimiento se desvanece después de dar a luz.

  • La vitamina C y no cruzar las piernas, ayudan a que no se acentúen (en las piernas). No duelen ni causan ningún malestar y generalmente se desvanecen después del parto.
  • Para disminuir la posibilidad de que se presenten en la cara, no te expongas a climas extremos: calor, o frío ya que la exposición a ellos puede agravar el problema.

Venas varicosas

El peso y la presión en el útero pueden reducir el flujo de sangre hacia la parte inferior del cuerpo y hacer que las venas en las piernas se hinchen, vuelvan azuladas y duelan. Estas venas se denominan venas varicosas y pueden aparecer cerca de la vagina (varices vulvares) y el recto (por lo general se conocen como hemorroides). En la mayoría de los casos, las venas varicosas no causan problemas.
Es más probable que presentes venas varicosas si alguien en tu familia las ha tenido. Aunque no puedes prevenirlas, hay ciertas medidas que puedes tomar para reducir la hinchazón, aliviar el dolor y evitar que empeoren:

  • Si tienes que estar sentada o de pie por mucho tiempo, asegúrate de moverte de vez en cuando.
  • No te sientes con las piernas cruzadas.
  • Eleva las piernas en el escritorio, sofá, banquillo o una silla, tan a menudo como puedas.
  • Realiza ejercicios regularmente, por ejemplo, caminar, nadar o correr en una bicicleta estacionaria.
  • Usa medias de compresión.

Trastornos de la piel.

Hay ciertos trastornos de la piel que pueden surgir durante el embarazo. Éstos pueden causar molestias que a menudo pueden aliviarse con tratamiento.

Erupciones

Pápulas y placas urticarianas pruriginosas del embarazo. Son  formaciones  de pequeñas protuberancias y ronchas rojas que se presentan por lo general en el tercer trimestre. Estas protuberancias pueden formar parches grandes y causar mucha comezón.

Es más común entre las mujeres que están embarazadas de mellizos o gemelos y aquellas que son primerizas. A menudo comienzan en el abdomen y se propagan a los muslos, glúteos y senos.

Esta erupción es inofensiva tanto para ti como para tu bebé, pero la sensación de comezón puede volverse ¡insoportable!, desaparece por lo general en los días posteriores al parto, aunque algunas veces persiste durante varias semanas. (En raras ocasiones, puede incluso comenzar después del parto.) Por suerte, no es común que se repita en embarazos posteriores. Mientras tanto, tu médico puede recetarte una crema que alivia la picazón.

Prurigo del embarazo (comezón o picazón del embarazo). Con el prurigo del embarazo aparecen diminutas protuberancias que causan picazón y parecen mordeduras de insectos en prácticamente cualquier parte del cuerpo pero es probable que aparezcan primero en las manos, los pies, los brazos y las piernas y por lo general comienza con unas pocas protuberancias que aumentan cada día.

Si bien las erupciones te pueden dar comezón y ser muy fastidiosas, el prurigo del embarazo no es peligroso para el bebé. Esta afección, por lo general, se origina en los comienzos del tercer trimestre y puede durar hasta tres meses después del parto. Casi siempre puede tratarse con medicamentos.

Infórmale a tu médico si te aparece cualquier tipo de sarpullido durante el embarazo. Es aconsejable que tu médico lo examine y te recomiende un tratamiento apropiado o te mande a un dermatólogo.

Papilomas cutáneos. Los papilomas cutáneos son tumores benignos o pedunculares pequeños, suaves y de color de la piel que salen de ésta (como verrugas). Por lo general aparecen en el cuello, senos o axilas. La causa más probable son los cambios hormonales que provocan una hiperactividad en la capa superior de tu piel. Los papilomas cutáneos pueden desaparecer por si solos después del parto, pero si no es así, puedes acudir a un dermatólogo para que te los extraiga.

Colestasis del embarazo

La colestasis es el trastorno más común del hígado que ocurre sólo durante el embarazo. El síntoma principal es picazón aguda en la palma de las manos y la planta de los pies que puede propagarse al tronco del cuerpo.

Los síntomas por lo general comienzan durante el tercer trimestre y a menudo desaparecen al cabo de pocos días de dar a luz. La colestasis puede regresar, sin embargo, en embarazos posteriores.

Si tu médico te diagnostica este trastorno tras realizar análisis de sangre, se les vigilará cuidadosamente a ti y a tu bebé durante el tercer trimestre. Esto se debe a que la colestasis puede aumentar el riesgo de un parto prematuro y otros problemas, como muerte fetal.

Tu médico también puede recomendarte cremas que alivian la picazón y agregar almidón de maíz (maicena) al agua de baño para aliviar este síntoma y las molestias que produce. En algunos casos se trata con medicamentos.

Enfermedades preexistentes

Algunas mujeres con ciertas enfermedades de la piel antes del embarazo notarán que sus trastornos empeoran o mejoran mientras están embarazadas. Por ejemplo, la dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel que causa llagas en la piel y a menudo empeora durante el embarazo. Sin embargo, la psoriasis, que es otra enfermedad crónica de la piel que causa parches elevados de piel roja, puede mejorar. Si tienes algún tipo de enfermedad en la piel, infórmale a tu médico si observas algún cambio en los síntomas mientras estás embarazada.

Infórmale a tu médico si te aparece cualquier tipo de sarpullido durante el embarazo. Es aconsejable que tu médico lo examine y te recomiende un tratamiento apropiado o te mande a un dermatólogo.

¿Cómo hacerle frente a los cambios?

Consulta siempre con tu médico antes de usar cremas o ungüentos medicados para tratar los problemas de la piel. Algunos son peligrosos para las embarazadas
Otros consejos que ayudan a aliviar las molestias son:

  • Báñate  con un jabón suave.
  • Evita salir en horas de mucho calor, porque aumentaría la comezón
  • Evita usar telas y ropa que te irriten la piel
  • Aplica un humectante a la piel dos veces al día
  • Usa ropa holgada  de algodón
  • No te des baños prolongados ya que esto te deshidratara  y aumentará la molestia de la comezón
  • Té de manzanilla  fresco,  aplícalo con un algodón sobre la cara bien limpia durante 15 minutos, te ayudará a “aclarar” tu piel y actúa como calmante y refrescante

¿Cuándo debo llamar al médico?

La mayoría de los cambios en la piel que aparecen durante el embarazo son inofensivos e indoloros. Debes consultar con tu médico cuando tienes:

  • Comezón aguda.
  • Oscurecimiento de la piel con otros síntomas. Ciertas clases de oscurecimiento de la piel pueden ser un signo de problemas graves.

Llama a tu médico si el cambio del color de la piel viene acompañado de dolor, molestia, enrojecimiento o sangrado, o si nota cambios en el color, forma o tamaño de un lunar.

Referencias

http://www.acog.org/For_Patients/Search_Patient_Education_Pamphlets_-_Spanish/Files/Trastornos_de_la_piel_durante_el_embarazo
http://nacersano.marchofdimes.com/embarazo/cambios-en-la-piel.aspx
http://www.livestrong.com/es/31-semanas-embarazo-info_16159/
http://www.conmishijos.com/embarazo/embarazo-semana-a-semana/cambios-en-la-piel-durante-las-primeras-semanas-de-embarazo.html
http://www.natalben.com/cuidados-embarazo/piel-estrias-celulitis
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/patientinstructions/000611.htm
http://mom.me/parenting/5374-skin-issues-third-trimester-pregnancy/
http://www.babycenter.com.au/a222/skin-changes-during-pregnancy

Aumento de Peso
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Aumento de peso en el Tercer Trimestre

Introducción

El Tercer Trimestre de tu embarazo ha llegado, considérate ya en la última etapa. Puedes tener sentimientos mezclados entre la anticipación de la llegada de tu bebé y el pánico de que no tienes todavía todo listo para recibirlo. Las semanas 28 a la 40 (o parto) marcan un tiempo de rápido crecimiento del bebé que va a necesitar más calcio, hierro y proteínas para su desarrollo. Así que estate muy atenta a tener estos nutrientes en tu dieta.

El control prenatal que se le hace a la mujer durante el embarazo, no sólo involucra la salud de la madre sino que también incluye a su bebé. Dentro de los parámetros a controlar se encuentra el peso de la embarazada. Hace unos años el control del peso era tan estricto, que el subirse a la balanza era para la mujer un momento de tensión dentro de la consulta.

Hoy en día se toman en cuenta otras variantes pero sin embargo es muy importante prestar especial atención a la cantidad de kilos que aumentarás durante este último trimestre del embarazo. Lo más recomendable sería que trataras de no ganar más peso que el recomendado por tu médico. Si aumentaras demasiado, los dolores en la zona inferior de la espalda serían muy frecuentes y además podría traerte como consecuencia la aparición de várices y, posiblemente, complicaciones en tu salud, como por ejemplo el hecho de que comenzaras a padecer de hipertensión arterial o desarrollar diabetes gestacional
Las mujeres que tienen un exceso de peso o eran obesas antes del embarazo, tienden a tener problemas para comenzar a amamantar y continuar haciéndolo. Los expertos creen que hay varias razones para esto, incluyendo poca producción de leche y dificultad para posicionar al bebé para darle el pecho. Aumentar demasiado de peso durante el embarazo puede empeorar este problema.

Además, los niños de las mamás que comienzan sus embarazos con exceso de peso tienen más probabilidades de tener exceso de peso o ser obesos en el futuro.



Por otra parte, las mujeres que comienzan en embarazo con un peso demasiado bajo, o que no aumentan suficientemente de peso durante el embarazo, tienen más riesgo de dar a luz a un bebé prematuro o a un bebé con bajo peso (menos de 2,4 kg). El parto prematuro puede causar problemas de salud o ser incluso mortal si el bebé nace demasiado pronto.

¿Cuánto peso debo aumentar?

La cantidad de peso que debes aumentar durante el embarazo depende de varios factores incluyendo tu peso previo al embarazo, tu edad, tu estatura y tu actividad diaria.

Teniendo en cuenta que el aumento de peso varía de una mujer a otra, en el segundo y tercer trimestre, se recomienda un aumento de aproximadamente unos 250 gramos por semana para las mujeres con peso normal (antes del embarazo), un poco más de 300 gramos para mujeres que están debajo de su peso normal, y de menos de 200 gramos para las mujeres con sobrepeso.

El último mes la ganancia puede ser de 200 gr. por semana, debido al aumento del peso del niño. Esto puede sonar como mucho, pero recuerda que tu bebé está adquiriendo grasa que se acumula debajo de su piel y músculo que lo ayudarán durante sus primeros meses de vida. Si te fijas en los ultrasonidos de hace unos meses, y los comparas con los que te tomen al final del embarazo, notarás una gran diferencia en su peso.

O sea, lo ideal en el embarazo es aumentar un total de entre 9 y 15 kilos de peso en los nueve meses de gestación cuando se comienza con un peso normal.
Te mostramos aquí la guía para el aumento de peso durante el embarazo del Instituto de Medicina de los Estados Unidos. Las directrices más recientes son de mayo de 2009. Estas son las recomendaciones actuales:

  • Si tenías un peso normal antes del embarazo (un IMC entre 18.5 y 24.9), debes aumentar entre 11,5 a 15,9 kg, subiendo entre 450 gramos y 2,3 kg durante el primer trimestre y alrededor de 450gms por semana durante el resto del embarazo.
  • Si tenias un peso por debajo de lo  normal antes de embarazo(un IMC de menos de 18.5) deberías aumentar entre 12,5 a 18 kg.
  • En caso de que antes de quedar embarazada tuvieras sobrepeso (un IMC de 25 a 29.9) deberías aumentar entre 7 a 11,5 kg).
  • Si eras obesa (un IMC de 30 o más alto), deberías subir entre 5 y 9 kg.
  • En las embarazadas con una estatura menor a 1,50 metros , adolescentes o en casos de embarazos múltiples, es mejor consultar al equipo médico que te controle para un seguimiento más personalizado.

Si quieres saber  si estas o no en tu peso  normal,, a continuación  las categorías de  índice de masa corporal( BODY MASS INDEX )   categorías para adultos.

  • Peso debajo de lo normal   = menos de 18.5
  • Peso normal  = 18.5-24.9
  • Sobrepeso  = 25-29.9
  • Obesidad =  IMC de  30 ó más

El aumento de peso progresivo durante el embarazo se logra mediante una dieta equilibrada y variada, que incluya alimentos que contengan los nutrientes que necesita el bebé para un buen desarrollo, sin consumir las reservas de la madre. El resultado de este incremento de peso adecuado será el tener un bebé con buena salud.

¿Qué sucede si estás engordando demasiado?

Aunque los estudios indican que el embarazo no cambia tu metabolismo, puede parecer más fácil aumentar de peso cuando estás embarazada. Algunos expertos explican que los cambios hormonales pueden causar agotamiento y que el incremento de masa corporal disminuye el deseo de hacer ejercicios o de movilizarte de un lado a otro. Además, en este trimestre algunas mujeres pueden sentirse deprimidas sobre su apariencia y como resultado, comen más de lo debido.

Esto no quiere decir que no debas subir de peso aún cuando ya te hayas excedido de la ganancia de peso recomendada por tu médico. Tienes que seguir comiendo, pero quizás tengas que pensar más qué es lo que vas a comer.

Si tienes una dieta saludable le permitirá a tu bebé seguir creciendo sin que tú engordes. Las mujeres que aumentan demasiado de peso en esta etapa, la mayoría de ellas se quedará con grasa extra después del parto. Y como es difícil perder grasa, tendrás que hacer ejercicios y reducir el número de calorías para perder esos kilos de sobra. De todas formas, en el post parto no empieces un programa para bajar de peso hasta que recibas la aprobación de tu doctor, aproximadamente dos semanas después de tener un parto natural y unas seis semanas después de tener una cesárea.

¿Qué sucede si no subo de peso en este trimestre?

Una ganancia de peso menor a la recomendada en el segundo o tercer trimestre del embarazo se ha asociado a un riesgo mayor de retardo en el crecimiento del bebé que podría tener consecuencias serias.

¿Cómo se distribuye el peso que he ganado?

La distribución del peso se distribuye de la siguiente manera:

  • Feto: 3300gr a 3500gr
  • Placenta: 500gr a 700gr
  • Líquido amniótico: 800gr a 1000gr
  • Sangre: 1000gr a 2000gr
  • Útero: 1000gr
  • Mamas: 300gr a 500gr
  • Líquido extracelular: 1500gr
  • Tejido adiposo: 700gr a 2000gr

Como vemos, el aumento de peso se puede desglosar en una parte materna y una fetal. Durante el segundo trimestre el componente materno influye sobre el incremento de peso, y en el último trimestre la ganancia es casi exclusivamente para el bebé y su medio de desarrollo.

¿Puedo hacer dieta en este trimestre?

El desarrollo del bebé puede afectarse si la madre hace una restricción alimentaria, especialmente en el último trimestre del embarazo que es cuando más crece el bebé, por este motivo es que NO se indican dietas de bajas calorías durante este trimestre, aunque la madre sea obesa. En términos generales se aconseja comer seis veces al día, sin dejar el desayuno, no hacer dietas caseras ni comer por dos, sino en forma moderada.

¿Qué pasará con mi peso después del parto?

Tu peso después del parto se verá, en parte, afectado por cuánto peso hayas aumentado durante el embarazo. Si aumentas demasiado de peso durante el embarazo o desarrollas malos hábitos alimenticios y un estilo de vida sedentario, podrías tener mayor dificultad de perder peso después que haya nacido el bebé.

Los siguientes factores ayudan a que las mujeres pierdan peso más rápido después del parto:

  • Llevar una dieta saludable, bien balanceada que sea baja en grasas, alta en fibra y rica en nutrientes
  • Lactancia
  • Hacer ejercicio cuatro o más veces a la semana por al menos 30 minutos (los ejercicios aeróbicos regulares que implican los músculos grandes y elevan el ritmo cardíaco son mejores para quemar calorías)
  • Recuerda que has tardado nueve meses en aumentar todo ese peso y que puede que tardes otros tantos en perder esas libras de más. Una dieta saludable, combinada con ejercicio, es la mejor forma de bajar de peso después del parto.
    No cortes la cantidad de calorías que consumes inmediatamente después de dar a luz. Ser mamá de un recién nacido requiere un montón de energía y eso significa que le tienes que dar a tu cuerpo la nutrición que necesita. Si tienes paciencia y le das a tu cuerpo la oportunidad de que haga su trabajo, te sorprenderás de cuánto peso pierdes de forma natural, especialmente si estás amamantando.

Lo más importante para tener en mente es que estás ayudando a crecer a un bebé y por tanto debes tener calorías y peso extra durante el embarazo. Escoge tus calorías sabiamente comiendo alimentos nutritivos.

http://nacersano.marchofdimes.com/embarazo/el-aumento-de-peso-durante-el-embarazo.aspx
http://www.acog.org/~/media/Districts/District%20VIII%20Junior%20Fellows/jfpc.pdf?dmc=1&ts=20130108T1221364268
http://www.nhlbi.nih.gov/guidelines/obesity/BMI/bmicalc.htm
http://espanol.babycenter.com/a600052/aumento-de-peso-en-el-embarazo#ixzz32ZEuAyNN
http://www.embarazada.com/articulo/aumento-de-peso-en-el-embarazo-cuantos-kilos-se-puede-aumentar 
http://www.pregnancy.com.au/pregnancy-information/pregnancy-week-by-week/the-third-trimester–weeks-29-to-birth.shtml

Dolor de espalda
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Dolor de espalda durante el tercer trimestre

Dolor de Espalda durante el  Tercer Trimestre 

Dolor que aparece en la parte baja y central de la espalda y que puede o no irradiarse hacia los lados. Aumenta al estar de pié o andando. El dolor de espalda puede presentarse en cualquier momento del embarazo, pero es común que se presente en la última etapa del embarazo y se intensifique a medida que progresa el embarazo debido al aumento de peso del bebé. El dolor de espalda puede irrumpir en la rutina de tu vida diaria, o interferir con tu sueño durante la noche.

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La lumbalgia aparece en el 80% de las gestantes siendo para algunas simples molestias y para otras, dolores invalidantes que les llevan a desplazarse en silla de ruedas.

¿Qué me produce el dolor de Espalda? 

Aunque las causas pueden variar, la mayoría se deben a:

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Aumento de peso y cambios en la postura. La mayor parte del peso ganado por la embarazada está concentrado en la parte inferior de la pelvis junto con el aumento de volumen abdominal. Por esto se produciría una tendencia a inclinar el cuerpo hacia delante, lo cual la embarazada tiende a compensar inconscientemente con una posición hacia atrás de la parte superior del cuerpo por sobre la pelvis, restaurando su centro de gravedad, pero aumentando la lordosis (curvatura hacia adelante) del segmento lumbar de la columna vertebral y aumentando el esfuerzo en la espalda.

El dolor de espalda también se presenta si se está presionando un nervio. Además el peso adicional que llevas  implica más trabajo para tus músculos y un aumento de estrés para las articulaciones, por eso al final del día el dolor de espalda se siente mucho peor.

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Un estudio antropológico de la Universidad de Texas en Austin (Estados Unidos), publicado en la revista científica “Nature” revela que sin este cambio el embarazo supondría una carga mucho mayor para los músculos de la espalda.

Los investigadores han descubierto cómo la curvatura lumbar va aumentando merced a que las articulaciones de la mujer son más largas que las de los hombres y a que intervienen tres vértebras en ese lugar. La naturaleza es sabia, y el cuerpo de la mujer se prepara para estos cambios, pero aún así el dolor de espalda llega con frecuencia.

Separación de los músculos.A medida que el útero se va expandiendo, los músculos rectos del abdomen que van de las costillas hasta el hueso púbico, se separan a lo largo y se relajan, esta relajación sucede también con los glúteos.  Esta separación empeora el dolor de espalda.

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Cambios hormonales. Durante el embarazo tu cuerpo produce una hormona llamada Relaxina que permite que los ligamentos  del área pélvica  se relajen para que estén más sueltos y prepararse para el parto, esta misma hormona  puede aflojar los ligamentos de la columna y puede hacer que te sientas menos estable y tengas dolor al caminar, al estar de pie o sentada por períodos de tiempo prolongados.

Estrés. El estrés emocional puede causar tensión en los músculos de la espalda, que muchas veces se siente como espasmos o como dolor. Puedes  sentirlo en períodos de estrés durante tu embarazo.

¿Cuáles son las características y cuándo aparece el dolor de espalda?

Las características del dolor varían en cada caso tanto en forma como en intensidad y localización. Los síntomas son frecuentemente moderados, aunque también pueden ser severos e incapacitantes.

Comúnmente, la aparición del dolor ocurre alrededor de la semana 18 de embarazo y la máxima intensidad se observaría entre la semana 24 a 36. El dolor durante el primer trimestre de embarazo puede ser un antecedente fuerte de que se presentará el dolor en el tercer trimestre.

Se describen como dolores “intensos”, “secos”, “profundos”… y algunos pueden resultar incapacitantes, esto es, impiden que la embarazada realice sus actividades cotidianas, incluso caminar.

¿Hay diferentes tipos de  dolor espalda  en el embarazo?

Los especialistas describen dos tipos comunes de dolor en la parte baja de la espalda durante el embarazo:

El dolor lumbar. Es como el dolor en la parte baja de la espalda que quizás experimentaste antes del embarazo. Se siente sobre la columna vertebral y alrededor de ella, aproximadamente al nivel de la cintura o un poco más arriba. También puede irradiar a las piernas.

Permanecer sentada o de pie durante periodos de tiempo prolongados y levantar objetos hacen por lo general que el dolor empeore y éste tiende a ser más intenso al final del día.

Dolor pélvico posterior. Un mayor número de mujeres embarazadas padecen de dolor pélvico posterior, que se siente más abajo que el dolor lumbar. Se puede sentir muy adentro de las nalgas, en una o ambas, o en la parte trasera de los muslos.

Es posible que se desencadene a raíz de ciertas actividades tales como caminar, subir escaleras, entrar o salir de la tina, sentarse o levantarse de un sillón bajo, darse vuelta en la cama, girar el cuerpo y levantar cosas.

Las posiciones en que flexionas las caderas — como cuando te sientas en una silla o te inclinas hacia adelante mientras trabajas sentada en el escritorio — pueden empeorar el dolor pélvico posterior. Las mujeres con dolor pélvico posterior están también más predispuestas a tener dolor en el hueso púbico.

¿Quiénes están más predispuestas a tener este tipo de dolor?

Si sufriste este tipo de dolor, ya sea antes de quedar embarazada o durante un embarazo previo, serás más propensa al dolor en la parte baja de la espalda.

Por motivos ginecológicos, algunas mujeres deben guardar reposo durante el embarazo, otras lo hacen por hábito, sin motivo médico que lo justifique.

El sedentarismo y el reposo provocan con relativa rapidez una pérdida de fuerza y masa muscular, y con ello aumenta la probabilidad de que la musculatura se sobrecargue o lesione, y  el dolor de espalda dure más

Si estás embarazada de mellizos o gemelos, o incluso de más bebés, aumentan las posibilidades de tener dolor de espalda. La obesidad puede ser un factor de riesgo que genere dolor en la parte inferior de la espalda durante el embarazo. Sin embargo, los estudios que existen al respecto muestran resultados contradictorios.

¿Cómo puedo distinguirlo de la ciática?

Cuando el dolor en la parte baja de la espalda se irradia hacia las nalgas  y los muslos, frecuentemente se confunde con ciática. 

Pero la verdadera ciática  puede ser causada por una hernia o una inflamación de un disco en la parte inferior de la columna vertebral, afecta sólo a alrededor del uno por ciento de las mujeres embarazadas.

Si padeces ciática, el dolor de tu pierna generalmente será más severo que el de tu espalda,  y también puedes sentirlo detrás de tu rodilla  e irradiarse a tu pie y dedos.

Probablemente puedas sentir piquetes y  adormecimiento en tus piernas.

Si piensas que tienes ciática debes de ir al médico. Llámale inmediatamente si  pierdes sensibilidad o debilidad en una o en ambas piernas, en las ingles,   o falta de sensibilidad en la vejiga o el ano, lo que te puede ocasionar dificultad para orinar  o evacuar, incluso incontinencia

¿Qué puedo hacer para mejorar el dolor de espalda?

Cuando las molestias de dolor de espalda durante el embarazo nos impiden llevar un ritmo de vida normal hay que consultar al especialista por si necesitamos un medicamento y, en la medida de lo posible, buscar una postura cómoda de descanso que alivie el dolor. La fisioterapia y determinadas técnicas de relajación pueden ser eficaces para aliviarlo.

Los planes de tratamiento tienen un enfoque amplio y buscan trabajar en todo lo que puede provocar el dolor como puede ser la postura, la alineación de las articulaciones, fuerza muscular y flexibilidad.

Ejercicio. Practicar ejercicio regularmente fortifica los músculos y aumenta la flexibilidad. Esto podría aliviar el estrés en tu columna. Algunos de los ejercicios se pueden practicar durante el embarazo para la embarazada son: caminar, nadar y la bicicleta fija.

Tu médico o fisioterapeuta te puede recomendar ejercicios para hacer más fuertes los músculos de la espalda y del abdomen. Esto mejorará la mecánica de tu cuerpo y te preparará para el momento del parto en el que hay una gran demanda física. Será un gran apoyo también en el proceso de recuperación después del parto.

Al tonificar tus músculos mejoras el metabolismo, disminuyes la severidad de la fatiga post parto y recuperas más rápido tu peso de antes del embarazo.

Aplicación de frío y calor. La aplicación de calor  y frio en tu espalda, pueden ayudar. Si tu médico está de acuerdo, puedes aplicarte compresa frías en el área adolorida durante 20 minutos varias veces al día. A los dos o tres días  cambia por aplicación de calor, ya sea con el cojín eléctrico  o la bolsa de agua caliente. NO DEBES DE APLICAR CALOR SOBRE TU ABDOMEN DURANTE EL EMBARAZO.

Mejora tu postura. Para prevenir el dolor lumbar es conveniente adaptar las posturas de la actividad diaria al nuevo estado de embarazo. Para ello no es aconsejable estar mucho tiempo de pie, quieta, sin un punto de apoyo.

Es recomendable, si la embarazada está de pie, que apoye la parte inferior de la espalda en una pared. Utilizar un asiento cómodo en el trabajo, colocando cojines o una toalla en la zona lumbar, coloca tus pies sobre una pila de libros o un banco y siéntate derecha llevando los glúteos hasta el final del asiento y echa los hombros hacia atrás.

Al agacharte, no te inclines hacia adelante, hazlo en cuclillas.

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Usar un cinturón de soporte para maternidad, puede ayudarte.

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Realiza técnicas de elongación: Aquí te sugerimos una técnica de elongación llamada “elongación del gato” que te ayudará para aliviar estos dolores. Arrodíllate en el piso, cabeza abajo y camina solamente con tus manos hacia delante de modo que los brazos queden totalmente extendidos frente a ti. Sin arquear tu columna sostén esta posición contando hasta cinco. Lentamente empieza a sentarte de forma que tu cola se apoye sobre tus talones. Repite este ejercicio de cinco a diez veces.

El masaje. te puede ayudar a que te relajes, tu pareja  puede ayudarte con esta medida.

El calzado. Usa zapatos de tacón bajo, no planos, que tengan un buen soporte en el arco del pie.

Reposa y relájate. El reposo es muy beneficioso en estos casos. Debes recostarte en posición lateral con las rodillas hacia arriba (posición fetal).

Asesoramiento. Si tu dolor de espalda se relaciona con el estrés, hablar  con un profesional de la salud te puede ayudar.

Acupuntura. Los estudios han comprobado que este método puede ser muy efectivo para aliviar el dolor  en la parte baja de la espalda  durante el embarazo. Consúltalo con tu médico si estás interesada en probarlo.

Tratamiento quiropráctico.  Cuando este tratamiento  es realizado correctamente, la manipulación de la columna puede ser segura durante el embarazo, pero debes de consultar a tu médico antes  de buscar este tipo de tratamiento.

¿Qué hago si el dolor persiste?

Si ya has hecho todo lo que mencionamos anteriormente y el dolor no se mejora, llama a tu médico.

Aunque el dolor de espalda es muy común, no es algo que se deba ignorar. En algunos casos puede ser un signo de labor de parto pre término o de algún otro problema obstétrico, así que siempre coméntale a tu médico que tienes dolor de espalda para que pueda evaluar cuál es la causa y sugerirte el tratamiento adecuado.

Referencias

Preparación para el Parto
Complicaciones de parto / Postparto, Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Preparación para el Parto

Introducción

Históricamente las mujeres han preparado el nacimiento de un hijo organizando la casa, la ropita del bebé y los enseres que debían llevar al hospital. Se preparaban para la llegada del bebé pero no para la experiencia del parto. Los padres desconocían los procesos que se sucedían en ese momento, la mujer se resignaba a padecer dolor y el hombre se situaba en la sala de espera aguardando con nerviosismo que el médico les informara sobre el resultado del misterioso evento.

Actualmente, a excepción de pocos casos, el padre y la madre viven juntos la experiencia del embarazo y el parto. Los progenitores se alejan de la ignorancia, recurren a la lectura de libros y revistas, plantean al médico sus dudas y acuden juntos a las clases de preparación para el parto. Hoy los padres se educan y preparan para la experiencia de recibir al bebé.

¿Cómo debo prepararme para el parto?

Durante los meses previos al parto, has estado hablando con distintas personas acerca de este momento: tu ginecólogo, la instructora del curso de preparación para el parto (psicoprofilaxis), el neonatólogo, entre otros, para llegar en las mejores condiciones anímicas y físicas al parto y estar preparada para vivir con plenitud y felicidad el nacimiento de tu hijo ya sea que nazca por vía natural o cesárea.

La tarea del ginecólogo o gineco obstetra durante el trabajo de parto es fundamental. Ideológicamente, debes compartir con tu médico su convencimiento de las bondades físicas y psicológicas del parto natural y debes saber que vas a disponer de sus conocimientos, paciencia y tiempo – que puede ser prolongado- para llegar a buen término.

A la hora de prepararse para el momento del nacimiento de tu bebé, es necesario distinguir dos mundos bien diferentes, pero que son complementarios:

  1. Por un lado se encuentra el mundo de la Afectividad en el que podríamos incluir la auténtica comunicación de los padres con el niño antes de nacer.
  • Durante el embarazo no sólo hay cambios físicos. Las cuestiones emocionales cobran cada vez mayor importancia. Dentro del cuerpo de la madre está creciendo un ser vivo, que es parte de ella y al que considera como algo que ya es suyo. No ha nacido, pero ya es su hijo. La preparación al parto proporciona los elementos para alimentar esa relación.
  • El bebé siente y reacciona a los estímulos externos, oye a la madre y todo ese cúmulo de sensaciones generan multitud de incógnitas en la embarazada que con una buena preparación va solucionando poco a poco. La adecuada canalización de los sentimientos maternales es una cuestión tan importante para el buen fin del embarazo como la dieta o como la supresión de situaciones de riesgo y aunque parezca algo natural, es algo que puede proporcionar mucha tranquilidad a la futura madre.
  • La evolución de la preparación al parto ha ido incluyendo paulatinamente importantes componentes afectivos y psicológicos asociados a la maternidad y constituye ya una herramienta bastante completa que proporciona a la futura madre las capacidades físicas y mentales para afrontar la llegada de su hijo.
  1. Y por el otro está el mundo de la Efectividad, dentro del cual podríamos incluir todo lo relativo a la tecnología y rigor científico.

¿Debo estar informada de todo lo que significa un parto?

Si, la información es una ventaja esencial de la preparación al parto. La información proporciona los conocimientos esenciales para comprender los procesos que se suceden en estas últimas semanas y para ayudarte a tomar decisiones.

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Una mujer que conoce paso a paso los cambios que va sufriendo su cuerpo, está preparada para afrontar cualquier circunstancia médica que se presente durante el parto. El conocimiento permite a la futura madre vivir con intensidad este momento, pues ya no se trata de una cuestión en la que ella es mera espectadora pasiva, que no entiende nada de lo que está pasando y se convierte en protagonista esencial del proceso.

¿Qué debe saber una pareja, en especial la embarazada, para esperar el parto?

Una pareja debe tener información clara sobre:

  • El embarazo en general.
  • Cómo saber cuándo está en trabajo de parto
  • Explicación sobre el proceso normal de parto con todas sus fases, así como las diferentes posiciones para dar a luz y las posibilidades que existen de que sea parto natural o por cesárea
  • Información sobre los sedantes para los dolores de parto.
  • Aprendizaje de las técnicas de respiración.
  • Ejercicios de relajación.
  • Información sobre el papel que cumple la pareja o acompañante en el momento del parto
  • Preparación para la lactancia.
  • Tips para los cuidados del bebé.

¿Cuándo debo empezar a preparme? 

Una pareja puede prepararse para el parto con información recibida a través del médico o de lecturas y cursos de psicoprofilaxis obstétrica. Para que tus últimas semanas sean de tranquilidad, en el caso de que el bebé tenga mucha prisa por venir al mundo, es mejor si empiezas a leer y a hacer tus preguntas a más tardar en la semana 30 del embarazo.

Una buena preparación proporciona, por una parte, información detallada de lo que ocurre en ese momento, de lo que el equipo médico va a hacer y de cómo la madre puede ayudar al buen fin del proceso.  Por otra parte, aporta los conocimientos para que la colaboración de la madre sea verdaderamente efectiva.

La embarazada, en especial, debe adquirir una actitud positiva que le permita colaborar con los profesionales, logrando que su parto sea vivido como una experiencia feliz. Una madre que no sabe cómo y cuándo empujar, que no sabe relajarse en las fases precisas, que no sabe controlar las contracciones y los dolores del momento, que se descontrola, que es incapaz de soportar el trance, se convierte en un elemento negativo en el momento clave del nacimiento del niño y puede constituir un factor de riesgo o de fuerte inconveniente para el parto.

Por el contrario, una madre informada y entrenada en todas estas cuestiones es una colaboradora eficaz del equipo médico y parte esencial del nacimiento sin problemas para su hijo.

Esto se logra conociendo y comprendiendo todas las posibles alternativas de su parto para que, llegado el mismo, nada la sorprenda ni la asuste. Debes compartir tus miedos con otras mamás que tengan tus temores y expectativas.

El aprendizaje de técnicas de respiración y de relajación para controlar las fases del momento de la expulsión te va a permitir manejar y atenuar las sensaciones dolorosas del parto, evitando un sufrimiento físico y psíquico innecesario, viviendo este acontecimiento como feliz y gratificante.

¿Cómo me puedo preparar para la labor de parto?

El esfuerzo que significa la labor de parto se ha comparado con la carrera de un maratón. Tu estado físico y las medidas que tomes para conservar tu nivel de energía jugarán un papel muy importante en cómo transcurrirá ese momento.  Si es tu primer embarazo, puedes pensar que vas a tardar más tiempo que cuando ya es el segundo o tercero.

  • Procura descansar lo más posible, no es el momento de fatigarte haciendo cosas.
  • Si tienes problemas para dormir, date un baño tibio antes de acostarte y toma un pequeño refrigerio para elevar el nivel de azúcar de tu sangre.
  • Aliméntate bien. Necesitarás todos esos nutrientes extras para el trabajo que te espera.

Y en vez de enfocarte a pensar “en el parto perfecto”, infórmate acerca de las diferentes posibilidades que se puedan presentar y decide tú misma cómo quieres resolverlas. Aprende acerca de las posiciones para la labor de parto, acerca del dolor y cómo se puede controlar, cómo van a cuidar a tu bebé al nacer, se queda contigo o ¿se lo llevan a la “cuna”?

¿Y el padre….qué papel juega?

Afortunadamente, el embarazo se vive cada vez más como una cuestión integral de la pareja y no como algo que compete exclusivamente a la madre.

Desde un principio se debe fomentar la implicación del padre en el embarazo. El padre ya no es ese señor que acompaña a su pareja embarazada al ginecólogo, no se entera de nada y confía en que su mujer tome buena nota de todo lo que dice el médico. Es pieza clave del proceso de gestación y responsable en buena medida del equilibrio emocional de su pareja.

Sabe también lo que pasa en el cuerpo de su pareja y debe aprender a reorganizar su vida cotidiana para participar activamente en la gestación; junto con su pareja han aprendido a relacionarse con su hijo y a responder ante todos los acontecimientos que se avecinan. El embarazo es cosa de dos y esa es una de sus principales virtudes.

¿Cuál es mi papel como padre en la sala de labor?

  1. La puedes ayudar a cambiar de posición o acompañarla a caminar cuando todavía puede hacerlo.
  2. Anímala y trata de mantenerla en calma.
  3. Puedes agregar hielo picado al agua que toma para disminuir la sensación de náusea.
  4. Es conveniente que la madre sepa que tiene toda tu atención.
  5. Espera con emoción el gran momento.
  6. Recuérdale constantemente que tiene que relajarse, que debe respirar lentamente y concentrarse en esto.
  7. Sigue apoyándola aunque se enoje, no te vayas, ella quiere que estés ahí. Recuerda que a veces la mujer maneja el dolor a gritos.
  8. Ayúdala a centrar su atención en algo diferente a las contracciones.

¿Apoya o estorba que la pareja asista al parto?

Aunque muchos piensen que un hombre en el quirófano es un intruso, para la mayoría de los expertos, la presencia del padre en el parto de su bebé, ayuda a la mujer a tolerar el dolor y fortalece los lazos familiares.

Pero a pesar de las buenas intenciones del padre por acompañar a su mujer y darle la bienvenida al mundo a su hijo, es inevitable que se sienta nervioso y algunos, hasta aterrorizados de presenciar el parto.

¿Cuál es su papel dentro de la sala de partos?

Generalmente, el hombre se pone una bata y mascarilla esterilizadas, se lava manos y brazos y se sienta en la cabecera, a un lado de la madre, acompañándola y ayudándola a concentrarse en la respiración, mientras el equipo médico la asiste, hasta que les entregan el hijo a ambos.

Algunos doctores piden colaboración al padre, para que tome un papel más activo, por ejemplo, cortando el cordón umbilical del niño. Este tipo de intervenciones siempre son acordadas de antemano y sólo se hacen si el padre lo desea. No se trata de que él atienda el parto, es más, a la madre se le coloca una sábana por delante y así, el papá no necesita ver directamente todo el proceso si no se siente preparado para hacerlo.

¿Qué vivencia tiene el padre?

El nacimiento es el primer contacto directo que él tiene con su hijo. Aunque participe activamente en el embarazo de su mujer y asista a todos los controles prenatales y ecografías, él no siente al niño moverse en el vientre, no experimenta los cambios físicos y anímicos que tiene la mujer durante el embarazo, ni sufre las contracciones.

Por eso, el nacimiento de la criatura es su primera vivencia real de paternidad.
Al ser testigo del nacimiento de su bebé y tener un contacto temprano con él, el padre fortalece su lazo afectivo con el pequeño y se siente aún más comprometido en su cuidado, crianza y protección.

¿Esta experiencia es igual si el parto es por cesárea?

Si, lo mismo ocurre en una cesárea. Aunque para los padres es muy impactante ver la incisión y más aún cuando los médicos sacan al bebé del vientre materno, prima el deseo de conocer al hijo y estar al lado de la madre en ese momento tan importante. Puesto que se trata de una cirugía, es poco probable que el padre pueda intervenir.

A pesar de todo, y cualquiera sea el tipo de parto, algunos padres sienten esta experiencia como ajena, misteriosa y en algunos casos violenta. Por eso prefieren quedarse fuera. Lo importante es que no sea a la fuerza y su entrada sea solo si él lo desea.

4 semanas para el parto. Más controles médicos

Aunque todo lo que te ocurre sea normal, tendrás que visitar con más frecuencia a tu ginecólogo y comentarle tus molestias. Como siempre, te pesará, te tomará la tensión, comprobará los movimientos fetales (el bebé ahora se mueve menos, pero aún así debes percibirlo todos los días), te hará un tacto vaginal, etc.

Además, es fácil que te mande otras pruebas, así como análisis de orina cada 7-10 días para detectar la presencia de albúmina, un síntoma que, acompañado de subida de la tensión arterial, supone un riesgo para el embarazo.

Exudado vaginal.Si aún no te han hecho esta prueba (indicada entre las semanas 35-37), te la harán esta semana. Es indolora. Se toma una muestra del flujo vaginal y se hace un cultivo para saber si la madre es portadora de una bacteria (Streptococo agalacteae) que coloniza la vagina y que resulta muy peligrosa para el niño. Si la madre la porta, la tratarán con antibióticos durante el parto.

La última ecografía. Suele hacerse entre la semana 34 y la 36. Si el obstetra estima necesario hacer más, te lo dirá.

Tu alimentación. Sigue las indicaciones alimentarias que te haya dado tu médico, incluidos los suplementos de calcio y hierro. El niño tiene que engordar, pero sin pasarse, y a ti no te conviene acumular kilos que dificulten el parto y sean difíciles de eliminar en el postparto.

3 Semanas para el parto

Mejor no viajar. Ya te habrá indicado el ginecólogo que no es el momento oportuno para viajar en coche (menos aún para volar), aunque sí puedes hacer trayectos cortos dentro del área de influencia de un hospital.

Ejercicio. Para mantenerte en forma, fortalecer el corazón y evitar subidas de azúcar, puedes y debes caminar una hora diaria, salvo que estés con amenaza de parto prematuro, y has de seguir practicando los ejercicios de preparación al parto, sobre todo los de relajación.

Ni baños ni sexo. A partir de la pérdida del tapón mucoso es mejor la ducha que el baño, para evitar la dilatación del cuello del útero y la posible entrada de gérmenes. Y es preferible posponer ya las relaciones sexuales.

Encajamiento. Seguramente en esta semana el niño ya debe estar cabeza abajo y encajará su coronilla en la pelvis materna. Es la postura más cómoda para él, la que adoptan el 96% de los bebés y la que le va a permitir nacer por vía vaginal.

Presión pélvica. Con el encajamiento sentirás un gran alivio en la zona de las costillas y en el diafragma y respirarás mejor. Pero a cambio notarás más presión en la vejiga y en la pelvis. No te asustes si notas cierta urgencia para orinar y ardores esporádicos, es normal. Pero NO lo es, si se producen pérdidas, si aparece dolor durante la micción o si orinas y, justo después, tienes más ganas y apenas salen unas gotas. Habla con tu médico, pueden ser signos de incontinencia o de infección urinaria que conviene controlar.

Prevenir la incontinencia. Para prevenir la incontinencia, debes seguir practicando a diario los ejercicios de preparación al parto que fortalecen y flexibilizan la musculatura perineal y además, mantenerte en el peso indicado por el médico, ya que los recién nacidos de peso elevado y cabezas de mayor tamaño predisponen a que te hagan episiotomía (corte en el periné).

Síndrome del nido. En esta etapa a muchas mujeres les entra la ansiedad por tenerlo todo preparado y despliegan una gran energía en este empeño. Se conoce como “síndrome del nido” y has de tener cuidado, porque puede generarte mucho estrés (el estrés puede adelantar el parto). En realidad ¿qué necesitas? No tienes por qué ponerte a pintar su habitación, ni debes agobiarte por las cosas del bebé que aún no tienes y que podrás adquirir cuando él ya esté aquí.

1 Semana para el parto

Es prioritario recuperar la calma, ahorrar energías, pensar en positivo y poner en práctica la respiración de relajación aprendida en la preparación al parto (otra razón para asistir a las clases).

Pérdida del tapón mucoso. En esta última semana quizá aparezca por la vagina una sustancia grisácea y densa con algún hilillo de sangre. Es el tapón mucoso que cerraba el cuello uterino y protegía al bebé de infecciones. Si se desprende solo, es porque se ha producido una ligera dilatación: el parto no es inmediato, pero está cerca. Si el tapón se desprende tras una revisión ginecológica, el dato es menos relevante, ya que se debe a la manipulación médica, no a una dilatación.

Rotura de la bolsa. A veces, sin contracciones, se rompe la bolsa de aguas y sale el líquido amniótico a borbotones. Ve al hospital sin prisa pero sin pausa; aunque no te duela nada, el parto se puede producir en las próximas 24 horas. Además, una bolsa abierta es un foco de entrada para cualquier infección.

Contracciones de parto. En algún momento de esta semana notarás un dolor intenso en los riñones que se desplaza hasta la parte baja del abdomen y después se calma. Se trata de una contracción y ésta sí es de las de parto. Lo más probable es que hasta dentro de media hora no tengas otra. De momento serán soportables y de corta duración, pero aumentarán en ritmo y se irán intensificando. Cuando se produzcan cada 15 minutos y sean rítmicas, más largas e intensas, habrá llegado el momento de coger la bolsa y salir hacia el hospital.

Es importante desarrollar un plan de acción para el momento del parto:

Hacer por adelantado un plan de acción para el momento de la labor de parto y el parto mismo, les permitirá pensar en todas las alternativas con una mente clara y racional. Tómate tiempo para discutir con tu pareja y, si es posible, con el médico, las distintas alternativas.

Conforme se acerca la fecha es importante que decidan:

  • Cuando llegue la semana 36 debes tener identificado el sitio de atención del parto, ya sea que lo hayas escogido o sea asignado por tu seguro médico; debes verificar tu documentación y es recomendable tener un folder para llevar los exámenes y ecografías, y alista una maleta con las cosas que requieres y las que necesita tu bebé; en la mayoría de instituciones dan la información de los elementos básicos.
  • Quién te acompañará dentro de la sala de parto.Esta es una decisión muy personal. Algunas mujeres prefieren que esté presente su pareja, una amiga y hasta su suegra. Si tú eres de esas, primero averigua con el hospital cuáles son las reglas.  Pero otras prefieren la menos gente posible. Piensa bien lo que prefieres para que no haya malentendidos.
  • Detalles sobre el transporte y la ruta a seguir. Practícala un día y toma el tiempo, piensa en rutas alternas por si llegaras a encontrarte con alguna obstrucción. Recórrela a diferentes horas. Ya en el hospital asegúrate de saber cuál es la entrada que debes usar.
  • Cómo te comunicarás con tu médico

Y solucionar por adelantado todo aquello que pueda presentarse de improviso y causarte estrés:

  • quién se quedará con los hermanos (si no es tu primer bebé)
  • quién tomará las decisiones en caso de no estar disponible la persona designada,
  • posibles donantes de sangre,
  • asuntos financieros, etc.
  • guarda una tarjeta en tu bolsa de mano en la que hayas escrito el nombre de tu pareja y los teléfonos a donde lo pueden llamar, el nombre y dirección del hospital donde te vas a atender y el nombre del médico que te va a atender. Esto es como seguridad por si la labor de parto se inicia fuera de casa.

La consulta prenatal con el pediatra

Es muy importantebuscar un pediatra ya durante el embarazo para poder contar con su ayuda en cuanto lleguen a su casa. El pediatra tendrá que ser accesible e infundir confianza en la mamá, estimulando su autoestima y logrando que ella logre realizar lo que le parezca mejor, aunque se equivoque

Es muy importante preguntarle al médico acerca de sus horarios de atención y de disponibilidad, es decir, cómo ubicarlo ante una urgencia, sobre todo de noche o los fines de semana. Además, es muy útil combinar en este momento cual será la estrategia a seguir en casos de urgencia. Generalmente el pediatra conoce los centros de atención de guardia de la ciudad donde ejerce, y tiene sus preferencias al respecto.

Por otra parte, se puede conversar acerca del parto y el post-parto, algunos profesionales están presentes en el momento del parto y otros realizan el seguimiento de sus pacientes visitándolos en el sanatorio, y esto también se acuerda en esta entrevista.

Además, todas las dudas que tengan los padres se pueden resolver tranquilamente, y sin el bebé en brazos. Por ejemplo, cómo se cuida el cordón umbilical, cómo debe dormir el bebé, qué piensa el pediatra del uso del chupón, qué aconseja respecto de la lactancia, etc.

Al pediatra también le sirve…

Para el médico, la entrevista prenatal es una oportunidad única de conocer y asistir a la pre-historia del bebé. Ya que no apremia el tiempo para pesar, mediar y revisar, el pediatra se toma todo este tiempo para iniciar el vínculo con la familia, detectar los temas que angustian a los padres y charlar sobre esto, así como también explicarles los cuidados básicos del bebé.

A su vez, conocer detalladamente los antecedentes del embarazo, y los hábitos y costumbres de esa familia, producen un pensamiento clínico menos técnico, y mucho más ajustado a la necesidad de cada familia. Esto favorece enormemente la tarea del profesional, y enriquece la relación.

Prepara a los hermanos mayores y a las mascotas

Es probable que el nuevo bebé desajuste aún más el mundo de los hermanos que el tuyo. Afortunadamente la familia ha tenido varios meses para hacerse a la idea y hay varias cosas que pueden hacer  para prepararlos más.

Puedes explicarles porqué lloran los bebés, cómo se les debe cuidar, porqué duermen tanto, cómo se les cambia el pañal, etc.

No te olvides de pedirle a alguien que cuide de ellos cuando tu partas hacia el hospital y cuando te vean por primera vez después del parto, deja al bebé en su cuna y…abre los brazos para recibirlos con alegría. Esto les ayudará a entender que siguen siendo importantes para ti.

Con las mascotas, tú misma estarás presente para ir controlando su acceso al cuarto del bebé y dar el tiempo necesario para que se vaya adaptando a la nueva presencia. Piensa si tendrás que hacer arreglos para llevarlo a algún hospedaje cuando te vayas al hospital.

Referencias

Monitorización Fetal
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Monitorización fetal antes del parto

Introducción

La monitorización fetal antes del parto es una herramienta diagnóstica para evaluar el bienestar fetal. Esta tecnología permite el registro continuo de la frecuencia cardiaca fetal y su relación con las contracciones uterinas del trabajo de parto, lo que le permite a tu médico evaluar la salud de tu bebé.

La monitorización fetal es una técnica indolora y no invasiva que suele realizarse en las últimas semanas del embarazo y durante el trabajo de parto con objeto de controlar la actividad uterina y el bienestar intrauterino del bebé.

Se basa en el hecho de que el monitoreo de la frecuencia cardiaca fetal es el reflejo más acertado de la oxigenación del bebé en un determinado momento.

El pulso fetal y sus indicaciones: El promedio de latidos fetales oscila entre 120-180 por minuto. Así que una alteración significativa de este ritmo, inferior o superior delata que existe algún tipo de sufrimiento fetal, bien sea por falta de oxigeno, mala colocación o por cualquier otra causa.

Muchas mujeres describen los latidos cardiacos de sus bebés como el sonido del galope de un caballo.

Ese pulso puede cambiar como respuesta del bebé ante las condiciones presentes en el útero (generalmente durante la labor de parto o en el parto mismo). Un pulso o patrón cardiaco anormal puede significar que el bebé no obtiene suficiente oxígeno o que existen otros problemas.

Un patrón anormal también puede indicar que es necesario realizar un parto de emergencia o por cesárea.

¿Cuántos tipos de monitorización fetal hay?

Fetoscopio: Un Fetoscopio es un dispositivo especialmente diseñado para escuchar los latidos del bebé que se parecerá mucho a un estetoscopio. El mismo está equipado con un auricular especial, el cual le permitirá a tu médico escuchar los latidos del corazón de tu bebé. El fetoscopio deberá ubicarse en diferentes lugares abarcando toda el área de tu abdomen a fin de poder detectar los latidos fetales. Existen varios tipos de fetoscopios y se pueden utilizar desde las 18 semanas del embarazo.

Doppler: es un tipo de ecografía que utiliza ondas sonoras para medir el flujo de la sangre a través de un vaso sanguíneo. El flujo aparece en forma de ondas sobre la pantalla del ecógrafo. Los estudios del flujo por Doppler se pueden utilizar para evaluar el flujo sanguíneo en las venas y arterias umbilicales y en el cerebro y el corazón del bebé. El Doppler a veces recibe el nombre de velocimetría Doppler.

Si el estudio muestra una disminución en la cantidad de flujo sanguíneo, es posible que se requieran otras pruebas.

Monitorización fetal electrónica: Durante el trabajo de parto y el alumbramiento, los latidos fetales también podrán ser controlados utilizando un dispositivo especialmente diseñado para realizar un monitoreo fetal electrónico. Este dispositivo le permitirá a tu médico controlar la frecuencia cardiaca del bebé continuamente durante el transcurso del trabajo de parto. El monitoreo fetal electrónico además se encargará de registrar las contracciones que tendrás durante el trabajo de parto. Esta información podrá ser utilizada para determinar el estado del bebé durante el trabajo de parto y el parto mismo.

Existen dos clases principales de dispositivos especialmente diseñados para realizar monitoreos fetales electrónicos

  • Monitorización electrónica fetal externa: El monitoreo fetal externo se llevará a cabo utilizando una serie de electrodos especialmente diseñados para esta tarea en particular, los cuales se ajustarán a la parte externa de tu abdomen. Estos electrodos, conocidos con el nombre de trasductores o sensores, son dos especies de discos electrónicos especiales. Los mismos permitirán captar y grabar (registrar) los latidos del bebé y sus contracciones. Estos dos electrodos deberán ser anexados a una banda elástica la cual se colocará alrededor del abdomen. Los mismos – más tarde- serán conectados a una máquina que se encontrará ubicada a tu lado, la cual le permitirá a tu médico visualizar en forma de gráficos, toda la información relacionada al ritmo cardíaco del bebé y a sus contracciones. La mayoría de las mujeres descubrirán que los dispositivos de monitoreo fetal externos serán completamente indoloros, a pesar de que podrán sentirse un poco incómodas al tener que estar conectadas (o “atadas”) a una máquina por largos períodos de tiempo. Los nuevos adelantos tecnológicos han permitido la creación de monitores fetales electrónicos portátiles, los cuales utilizan un radiotransmisor que deberá ser colocado en su tobillo. Esto le permitirá moverse con soltura durante el trabajo de parto, pudiendo controlar libremente los latidos cardíacos fetales y sus contracciones sin necesidad de estar inmovilizada. Si este registro es normal, nos indica que con una alta probabilidad no existe sufrimiento fetal (debe recordarse que ninguna prueba diagnóstica es absolutamente exacta).
    • Durante la labor de parto puede usarse en forma continua o intermitente. Esto es un beneficio para los partos con riesgo.
  • Monitorización electrónica fetal interna: Muchas veces, el monitoreo fetal deberá realizarse internamente. Para ello, el médico deberá introducir un electrodo a través del cuello de su útero y colocarlo rodeando el cuerpecito del bebé. Este electrodo, conocido con el nombre de electrodo fetal interno, tendrá la apariencia de un pequeño elástico o resorte, y será colocado en la parte superior de la cabeza del bebé. El mismo permitirá que pueda llevarse a cabo la transmisión de toda la información relacionada al ritmo cardíaco del bebé, la cual será reflejada en la pantalla de un monitor que estará ubicado a su lado. El monitoreo electrónico fetal interno es sumamente preciso, aunque sólo podrá ser utilizado si ya se hubiera roto la bolsa de líquido amniótico (o fuente) y si el cuello uterino ya estuviera parcialmente dilatado. Es por ello que algunas mujeres prefieren no someterse a esta clase de monitoreo interno, ya que el mismo podría provocarles alguna clase de infección, que pondría en riesgo su vida y la de su bebé.

Monitorización telemétrica: es muy semejante a la monitorización fetal normal pero en este caso la madre puede mantener la movilidad.

Este es el sistema más novedoso y utiliza ondas de radio conectadas a un transmisor para transmitir los latidos del corazón del bebé a la estación de enfermeras. Usted puede moverse libremente y a la vez está totalmente monitorizada. Esto es necesario únicamente en caso de riesgo.

¿Cómo se realizan las auscultaciones intermitentes?

Tu doctor, partera o enfermera mantendrá el Doppler o fetoscopio contra tu vientre y escuchará el latido del corazón de tu bebé, igual que hicieron durante las visitas prenatales y determinará tus contracciones poniendo sus manos en tu abdomen.

Él o ella harán la auscultación a intervalos específicos, como cada 15 a 30 minutos en la fase activa de la primera etapa del parto, y cada cinco minutos durante la segunda fase (pujar). Contará los latidos del corazón de tu bebé entre contracciones, cuando no se esté moviendo, para determinar su “línea de base” de latidos del corazón (la normal está entre 110 y 160 latidos por minuto). También escuchará su corazón durante algunas contracciones y un poco después de que acaben para tener una idea de cómo está el bebé tolerándolas.

Además de hacer la auscultación a intervalos planeados, los latidos del corazón de tu bebé se evaluarán según sea necesario, como por ejemplo antes y después de los exámenes vaginales o cuando rompas fuente.

Si tu doctor o partera sospecha que se está desarrollando un problema, comprobará el ritmo cardiaco más frecuentemente. Puede que te conecten un monitor electrónico fetal durante un tiempo o, si es necesario, durante todo el parto.

Fetoscopio: Un Fetoscopio es un dispositivo especialmente diseñado para escuchar los latidos del bebé que se parecerá mucho a un estetoscopio. El mismo está equipado con un auricular especial, el cual le permitirá a tu médico escuchar los latidos del corazón de tu bebé.

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El fetoscopio deberá ubicarse en diferentes lugares abarcando toda el área de tu abdomen a fin de poder detectar los latidos fetales. Existen varios tipos de fetoscopios y se pueden utilizar desde las 18 semanas del embarazo.

Doppler: es un tipo de ecografía que utiliza ondas sonoras para medir el flujo de la sangre a través de un vaso sanguíneo. El flujo aparece en forma de ondas sobre la pantalla del ecógrafo. Los estudios del flujo por Doppler se pueden utilizar para evaluar el flujo sanguíneo en las venas y arterias umbilicales y en el cerebro y el corazón del bebé. El Doppler a veces recibe el nombre de velocimetría Doppler

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Si el estudio muestra una disminución en la cantidad de flujo sanguíneo, es posible que se requieran otras pruebas.

Tu doctor, partera o enfermera mantendrá el Doppler o fetoscopio contra tu vientre y escuchará el latido del corazón de tu bebé, igual que hicieron durante las visitas prenatales y determinará tus contracciones poniendo sus manos en tu abdomen.

Él o ella harán la auscultación a intervalos específicos, como cada 15 a 30 minutos en la fase activa de la primera etapa del parto, y cada cinco minutos durante la segunda fase (pujar). Contará los latidos del corazón de tu bebé entre contracciones, cuando no se esté moviendo, para determinar su “línea de base” de latidos del corazón (normal de 110 a 160 latidos por minuto). También escuchará su corazón durante algunas contracciones y un poco después de que acaben,  para tener una idea de cómo está el bebé tolerándolas.

Además de hacer la auscultación a intervalos planeados, los latidos del corazón de tu bebé se evaluarán según sea necesario, como por ejemplo antes y después de los exámenes vaginales o cuando rompas fuente.

Si tu doctor o partera sospecha que se está desarrollando un problema, comprobará el ritmo cardiaco más frecuentemente. Puede que te conecten un monitor electrónico fetal durante un tiempo, o si es necesario, durante todo el parto.

Monitorización fetal electrónica

Durante el trabajo de parto y el alumbramiento, los latidos fetales también podrán ser controlados utilizando un dispositivo especialmente diseñado para realizar un monitoreo fetal electrónico. Este dispositivo le permitirá a tu médico controlar la frecuencia cardiaca del bebé continuamente durante el transcurso del trabajo de parto. El monitoreo fetal electrónico además se encargará de registrar las contracciones que tendrás durante el trabajo de parto. Esta información podrá ser utilizada para determinar el estado del bebé durante el trabajo de parto y el parto mismo.

Existen dos clases principales de dispositivos especialmente diseñados para realizar monitoreos fetales electrónicos

1. Monitorización electrónica fetal externa: El monitoreo fetal externo se llevará a cabo utilizando una serie de electrodos especialmente diseñados para esta tarea en particular, los cuales se ajustarán a la parte externa de tu abdomen. Estos electrodos, conocidos con el nombre de transductores o sensores, son dos especies de discos electrónicos especiales. Los mismos permitirán captar y grabar (registrar) los latidos del bebé y sus contracciones.

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Estos dos electrodos deberán ser anexados a una banda elástica la cual se colocará alrededor del abdomen. Los mismos – más tarde- serán conectados a una máquina que se encontrará ubicada a tu lado, la cual le permitirá a tu médico visualizar en forma de gráficos, toda la información relacionada al ritmo cardíaco del bebé y a sus contracciones. La mayoría de las mujeres descubrirán que los dispositivos de monitoreo fetal externos serán completamente indoloros, a pesar de que podrán sentirse un poco incómodas al tener que estar conectadas (o “atadas”) a una máquina por largos períodos de tiempo.

Los nuevos adelantos tecnológicos han permitido la creación de monitores fetales electrónicos portátiles, los cuales utilizan un radiotransmisor que deberá ser colocado en su tobillo. Esto le permitirá moverse con soltura durante el trabajo de parto, pudiendo controlar libremente los latidos cardíacos fetales y sus contracciones sin necesidad de estar inmovilizada. Si este registro es normal, nos indica que con una alta probabilidad no existe sufrimiento fetal (debe recordarse que ninguna prueba diagnóstica es absolutamente exacta).

Durante la labor de parto puede usarse en forma continua o intermitente. Esto es un beneficio para los partos con riesgo.

Este tipo de monitorización es el que siempre se utiliza durante el embarazo y en la mayoría de los partos. Es más sencillo de realizar y no implica ningún riesgo, aunque la información que ofrece en ocasiones no es tan precisa como la de la monitorización interna.

2. Monitorización electrónica fetal interna: Muchas veces, el monitoreo fetal deberá realizarse internamente. Para ello, el médico deberá introducir un electrodo a través del cuello de su útero y colocarlo rodeando el cuerpecito del bebé. Este electrodo, conocido con el nombre de electrodo fetal interno, tendrá la apariencia de un pequeño elástico o resorte, y será colocado en la parte superior de la cabeza del bebé.

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El mismo permitirá que pueda llevarse a cabo la transmisión de toda la información relacionada al ritmo cardíaco del bebé, la cual será reflejada en la pantalla de un monitor que estará ubicado a su lado. El monitoreo electrónico fetal interno es sumamente preciso, aunque sólo podrá ser utilizado si ya se hubiera roto la bolsa de líquido amniótico (o fuente) y si el cuello uterino ya estuviera parcialmente dilatado.

Por esta razón, a pesar de que la información sobre el ritmo cardiaco que proporciona la monitorización interna resulta más precisa, se utiliza muy poco, ya que, actualmente, la tendencia es que se mantenga la bolsa mientras que el parto se va desarrollando y podría causar alguna clase de infección que pone en riesgo tu salud y la del bebé.

Monitorización telemétrica: es muy semejante a la monitorización fetal normal pero en este caso la madre puede mantener la movilidad.

Este es el sistema más novedoso y utiliza ondas de radio conectadas a un transmisor para transmitir los latidos del corazón del bebé a la estación de enfermeras. Puedes moverte libremente y a la vez estás totalmente monitorizada. Esto es necesario únicamente en caso de riesgo.

¿Qué muestran las gráficas obtenidas?

Un mismo embarazo mostrará gráficas diferentes en distintos momentos pudiendo ser normales todas ellas. Las anomalías que se suelen detectar están relacionadas con alteraciones en el flujo sanguíneo que le llega al bebé desde la placenta, la existencia de contracciones uterinas, la relación entre ambos factores, la pérdida de bienestar fetal por éstas u otras razones, como las infecciosas o la existencia de algunas malformaciones en el bebé.

No ofrece datos en cuanto a parámetros de crecimiento ni se puede determinar la fecha del parto.

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Los estudios que se han hecho hasta la fecha no muestran ninguna evidencia de efectos dañinos o daños al feto causados por los ultrasonidos que se utilizan. Situaciones como un ayuno prolongado, enfermedades de la madre, posiciones poco favorables para la detección de la señal u otras pueden requerir que se adopten posiciones para la realización de la prueba que no sean las más cómodas o que se prolongue el tiempo de realización.

No debes sentir como consecuencia de la prueba dolor o malestar, por lo que si aparece debes comunicarlo a la persona que le realiza la prueba.

¿Qué es la bradicardia?

Es un descenso de la frecuencia cardiaca fetal (descenso de las pulsaciones del corazón del bebé). El corazón fetal late más rápido que el del adulto. El promedio es de 140 latidos por minuto, con un rango normal de 110 a 170 latidos. Un latido más lento puede ser signo de que algo debe ser revisado.

Hay varios tipos de bradicardias, que reciben el nombre de ‘dips’. Hay dips que resultan normales, como cuando se inicia el periodo expulsivo, porque con la compresión de la cabeza el bebé hace un reflejo vagal y le bajan las pulsaciones durante las contracciones.

En cambio, si ocurre al acabar las contracciones, es sospecha de sufrimiento fetal por falta de oxígeno. Cuando la expulsión del bebé durante el parto es forzado con oxitocina y los pujos son continuos, casi sin descanso y en posición boca arriba, las posibilidades de que el niño sufra por falta de oxígeno se disparan. Un Ph 7,24 indica sufrimiento fetal moderado; grave es igual o por debajo de 7,21.

 ¿Qué ventajas tiene uno u otro método?

Según la OMS, estos dos métodos de vigilancia fetal han sido comparados en multitud de estudios. El índice de cesáreas y de partos instrumentales fue más alto en todos los grupos electrónicamente monitorizados. Si no se disponía de facilidades para realizar análisis de muestra sanguínea fetal, el índice de cesáreas fue incluso mayor.

Existe poca evidencia de que el índice elevado de intervenciones en los grupos electrónicamente monitorizados proporcionase notables beneficios a los fetos. Ni las muertes perinatales ni los índices de Apgar bajos se redujeron.

Se precisan más estudios sobre la selección de las mujeres que podrían beneficiarse de la monitorización fetal.

Lo que debes saber sobre la monitorización fetal

A continuación te informamos sobre algunos aspectos que debes conocer acerca de la monitorización fetal:

  • La monitorización no es obligatoria pero es uno de los avances disponibles en la actualidad que ofrece información importante.
  • El empleo de la monitorización no significa que algo vaya mal. Se utiliza por rutina.
  • Es una técnica no invasiva, incluso la monitorización interna no produce ningún problema al bebé.
  • Durante la monitorización la mujer puede elegir la postura que considere más cómoda. Normalmente, en las consultas de embarazo se suele colocar tumbada o sentada en una silla, pero durante el parto la monitorización NO tiene que interferir en la postura que quieras adoptar en cualquier momento.
  • Un ritmo cardíaco fetal normal debe ser de 110 a 160 latidos por minutos. El ritmo del corazón fetal normalmente cambia en reacción a las contracciones. Por ejemplo, el ritmo del corazón podría ser más lento cuando comienza una contracción. También es normal ver ritmos más acelerados periódicamente. Estos cambios forman un patrón sin que eso refiera un problema.
    • Sin embargo, ciertos patrones pueden indicar que el bebé no está recibiendo suficiente oxígeno.
  • Si la frecuencia cardiaca fetal (FCF) se mantiene por debajo de 100 durante un tiempo, o estas bajadas se repiten frecuentemente durante la monitorización, se suele acostar a la madre del lado izquierdo para que le llegue más oxígeno al feto. O directamente se le pone oxígeno.
  • El ritmo cardiaco fetal también puede descender porque después de poner la epidural, baja la presión arterial de la madre, pero se puede recuperar moviéndola y acostándola del lado izquierdo.
  • Durante el parto, cuando la mujer tiene una contracción, es normal que la línea base que mide la FCF descienda, pero esto no implica sufrimiento fetal siempre y cuando, tras la contracción, vuelve a la línea base normal.

Si se produce un patrón anormal de frecuencia cardíaca fetal, el médico tratará primero de determinar la causa de dicho patrón y se pueden tomar medidas para que el bebé reciba más oxígeno, como pedirte que cambies de posición o darte medicamentos o líquidos intravenosos.

Si estos procedimientos no dan resultado, o si otros estudios indican que el bebé tiene algún problema, el especialista podría decidir que el niño debe nacer de inmediato. En tal caso, es más probable que el bebé nazca por medio de parto por cesárea, o con fórceps.

¿Quiénes son candidatas a una monitorización constante durante la labor de parto?

Son candidatas a la monitorización todas aquellas embarazadas que presenten enfermedades relacionadas con la gestación, que pongan en peligro el bienestar de la madre y/o del feto, e incluyen:

  • En las alteraciones del trabajo de parto por no existir una buena proporción céfalo pelviana (aplicado en la prueba de trabajo de parto), o sea aquellas embarazadas cuya pelvis es pequeña para el tamaño de cabeza del bebé.
  • Ante la detección de meconio (la primera evacuación del bebé)  antes o durante el trabajo de parto.

Cuando hay:

  • Aumento o disminución en la cantidad de líquido amniótico.
  • Falta o disminución de los movimientos fetales.
  • Embarazo prolongado (mayor de 40 semanas).
  • Inmunización al factor Rh.
  • Embarazo gemelar.
  • Antecedentes de muerte fetal intrauterina.
  • Diabetes mellitus o diabetes gestacional.
  • Hipertensión arterial aguda (pre-eclampsia o eclampsia).
  • Alteraciones hormonales (por ejemplo hiper o hipotiroidismo).
  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Enfermedades renales.
  • Enfermedades hepáticas.
  • Enfermedades hematológicas.
  • Como estudio complementario a partir de la semana 36 de gestación.
  • Parto pre término.
  • Infecciones
  • Otras que considere el médico

Referencias:

Factor Rh
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Factor Rh, Incompatibilidad del Rh

Introducción

Durante siglos, las mujeres con sangre Rh negativo experimentaron el sufrimiento de perder a sus bebés misteriosamente como resultado de una anomalía conocida como la “enfermedad hemolítica del recién nacido” o EHRN (“hemolítica” implica una destrucción de los glóbulos rojos).

Muchas de estas mujeres dieron a luz un primer hijo sano y luego sufrieron embarazos subsiguientes que terminaron en aborto espontáneo, parto de feto muerto o bebés con anemia, ictericia u otros problemas graves de salud.

¿Qué es la “Incompatibilidad del Rh”?

Es una afección que se desarrolla cuando una mujer embarazada tiene sangre Rh negativa y el bebé que lleva en su vientre tiene sangre Rh positiva.

Si acabas de enterarte que estás embarazada, uno de los primeros y más importantes análisis que te pedirá tu médico es el de sangre. Este análisis básico determina qué tipo de sangre tienes y cuál es tu factor Rh.

El factor Rh desempeñará un papel importante en la salud del bebé. Por lo tanto, es importante que tu médico cuente con esta información desde el comienzo del embarazo.

¿De qué otra forma se conoce a este problema?

Se le conoce también como:

  • Enfermedad hemolítica del recién nacido por Rh (EHRN),
  • Eritroblastosis fetal

Incidencia

  • La EHRN causada por incompatibilidad de Rh se presenta con una frecuencia tres veces mayor aproximadamente en bebés caucásicos que en bebés de raza negra.

¿Qué es el “Factor Rh”?

De acuerdo con su tipo de sangre, cada persona tiene proteínas específicas de ese tipo de sangre en la superficie de los glóbulos rojos. Existen cuatro grupos sanguíneos: A, B, AB y O.

A su vez, cada uno de los cuatro grupos sanguíneos se clasifica según la presencia en la superficie de los glóbulos rojos de otra proteína que determina el factor Rh. Si eres portador de esta proteína, eres “Rh positivo”. Si no eres portador, entonces eres “Rh negativo”.

La mayor parte de la gente (el 85%) es Rh positivo. Cuando una mujer Rh negativo y un hombre Rh positivo conciben un hijo, existe la posibilidad de que el bebé tenga problemas de salud.

Es posible que el bebé que está formándose dentro de la madre, que es Rh negativo, tenga sangre Rh positivo que heredó del padre.

Aproximadamente la mitad de los niños con una madre Rh negativo y un padre Rh positivo son Rh positivos (fuente: kidshealth. org)

¿Cómo se hereda el factor Rh?

Los factores Rh se determinan genéticamente. Un bebé puede tener el grupo sanguíneo y el factor Rh de cualquiera de sus padres o bien una combinación de ambos. Los factores Rh siguen un patrón común de herencia genética. El gen Rh positivo es dominante (más fuerte) e incluso cuando se junta con un gen Rh negativo, el positivo prevalece. Porejemplo:

  • Si una persona tiene los genes + +, el factor Rh en la sangre del bebé será positivo.
  • Si una persona tiene los genes + -, el factor Rh en la sangre del bebé  será positivo.
  • Si una persona tiene los genes – -, el factor Rh en la sangre del bebé  será negativo.

Un bebé recibe un gen del padre y uno de la madre.

¿Qué es y como se hereda el factor RH?

¿Qué sucede cuando la madre es Rh negativo y el bebé hereda el factor Rh positivo del padre?

Si la madre es Rh negativo y espera un bebé Rh positivo (al igual que el padre del bebé), el sistema inmune de la madre considera a los glóbulos rojos factor Rh positivo del bebé como “extraños”.

De igual manera que cuando una bacteria invade el cuerpo, el sistema inmune responde desarrollando anticuerpos para combatir y destruir estas células extrañas.

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El sistema inmune de la madre guarda esos anticuerpos por si las células extrañas vuelven a aparecer, incluso en un embarazo futuro y es entonces cuando se produce lo que se llama “sensibilización al Rh” de la madre.

¿En qué momento sucede la sensibilización al Rh?

Por lo general, la incompatibilidad Rh no es un problema cuando se trata de un primer embarazo ya que, a menos que haya algún tipo de anormalidad, la sangre del feto no entra en el sistema circulatorio de la madre durante el embarazo.

Sin embargo, durante el parto, tu sangre y la del bebé pueden entremezclarse. Si esto sucede, el cuerpo de la madre reconoce la proteína Rh como una “sustancia extraña” y comienza a producir anticuerpos para atacar a las proteínas Rh que entran en su sangre.

Esta mezcla de sangre puede ocurrir también por transfusiones de sangre con Rh positivo, por aborto espontáneo o provocado, embarazo extrauterino, con una caída o durante un procedimiento de examen prenatal invasivo (por ejemplo, una amniocentesis o un muestreo de vellosidades coriónicas).

Si éste es tu primer embarazo, lo más probable es que todo salga bien. Estos anticuerpos defensores normalmente no son peligrosos sino hasta embarazos subsiguientes cuando ya tuvieron tiempo de aumentar en resistencia y número. Es por ello que debes preocuparte por el futuro ahora.

¿Qué sucede en el segundo embarazo?

Los anticuerpos Rh no son inofensivos en los próximos embarazos. Si en otros embarazos la mujer lleva en su vientre un bebé que es Rh positivo, sus anticuerpos Rh “identificarán” a las proteínas Rh en la superficie de los glóbulos rojos del bebé como cuerpos extraños y pasarán al torrente sanguíneo del bebé para atacar a esas células.

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Esto puede llevar a la dilatación y ruptura de los glóbulos rojos del bebé. Cuando ocurre esta afección (conocida con el nombre de enfermedad hemolítica o enfermedad Rh del recién nacido), el número de glóbulos rojos sanos que quedan en la sangre del bebé puede ser muy bajo y peligroso causando ictericia (piel amarilla), anemia, retraso mental e insuficiencia cardiaca.

En los casos más severos, también puede ser fatal al útero (durante el embarazo) o poco después del parto. Afortunadamente, el tratamiento preventivo prácticamente puede eliminar el riesgo.

¿Cómo se diagnostica la Incompatibilidad del Rh?

En un simple análisis de sangre, que se hace en tu primera visita al ginecólogo, se sabe si eres Rh positivo o negativo. Si eres negativo, tu médico indagará lo siguiente durante tu embarazo y aún después del embarazo:

  • La cantidad de líquido amniótico que rodea al bebé. Normalmente es de cerca de 5 centímetros, pero estos niveles varían dependiendo de qué tan adelantada estés en el embarazo. Sin embargo, si tienes incompatibilidad del Rh, los niveles de líquido amniótico suben más allá de lo normal.
  • La prueba de Coombs sale positiva. Este análisis de sangre busca la presencia de anticuerpos Rh en la superficie de tus glóbulos rojos.
  • Los niveles de bilirrubina en la sangre del bebé (a término) están elevados.
  • Hay signos de destrucción de los glóbulos rojos en la sangre del bebé.
  • El médico puede agregar un análisis de la sangre del bebé en la que se buscan anticuerpos que están destruyendo sus glóbulos rojos.
  • buscan anticuerpos que están destruyendo sus glóbulos rojos.

¿Por qué la enfermedad hemolítica del recién nacido es una preocupación?

Porque, como dijimos anteriormente, los anticuerpos que ha formado la madre atacan y destruyen los glóbulos rojos (hemólisis) y esto da por resultado que el bebé se vuelva anémico.

La anemia es peligrosa dado que limita la capacidad de la sangre de transportar oxígeno a los órganos y tejidos del cuerpo. Como consecuencia:

  • El cuerpo del bebé responde a la hemólisis e intenta producir más glóbulos rojos muy rápidamente en la médula ósea, el hígado y el bazo. Esto hace que los órganos se agranden y que los nuevos glóbulos rojos, llamados eritroblastos, generalmente sean inmaduros e incapaces de cumplir la función de los glóbulos rojos maduros.
  • A medida que los glóbulos rojos se destruyen, se forma una sustancia llamada bilirrubina que generalmente se metaboliza en el hígado y en los intestinos. Debido a que es difícil para los bebés deshacerse de esta sustancia en grandes cantidades, es posible que la bilirrubina se acumule en su sangre, sus tejidos y fluidos corporales, trastorno que se denomina hiperbilirrubinemia. Dado que la bilirrubina tiene un pigmento o coloración, la piel y los tejidos del bebé se tornan amarillentos. A esto se le llama ictericia.

Las complicaciones de la enfermedad hemolítica del recién nacido pueden variar desde leves a graves. A continuación se enumeran algunos de los problemas que pueden presentarse en el bebé:

Durante el embarazo:

  • Anemia leve, hiperbilirrubinemia e ictericia. La placenta ayuda a eliminar parte de la bilirrubina, pero no toda.
  • Anemia grave con hepatomegalia (crecimiento del hígado) y esplenomegalia (crecimiento del bazo). Cuando el hígado, el bazo y la médula ósea no pueden compensar la rápida destrucción de los glóbulos rojos, se produce una anemia grave y se afectan otros órganos.
  • Hidropesía fetal (Acumulación de líquido en todos los tejidos del bebé). Se produce debido a que los órganos del bebé son incapaces de controlar la anemia. El corazón comienza a fallar y grandes cantidades de líquido se acumulan en los tejidos y órganos del bebé. Un feto con hidropesía corre gran riesgo de sufrir muerte dentro del útero.

Después del nacimiento:

  • Hiperbilirrubinemia grave e ictericia (piel amarilla). El hígado del bebé es incapaz de controlar la gran cantidad de bilirrubina producida por la destrucción de los glóbulos rojos y el nivel se eleva fuertemente en la sangre. Por lo general, se produce hepatomegalia y la anemia continúa.
  • Kernícterus. Es la forma más grave de exceso de bilirrubina y se produce por su acumulación en el cerebro. Puede provocar convulsiones, dañar el cerebro, producir sordera y la muerte.

¿Cómo puedo proteger a mi bebé?

Afortunadamente, en la actualidad se han logrado avances médicos significativos para prevenir las complicaciones asociadas con la incompatibilidad Rh y tratar al recién nacido afectado por este problema.

Puedes proteger a tu bebé (y a todos tus futuros bebés) si recibes inyecciones de Inmunoglobulina Rh (también conocida como RhoGAM Ultrafiltrada), la cual previene la enfermedad hemolítica del recién nacido porque impide que tu sistema inmunológico produzca anticuerpos contra las células Rh positivo.

Hoy, cuando una mujer con el potencial de desarrollar una incompatibilidad Rh está embarazada, los médicos administran dos inyecciones de inmunoglobulina Rh durante el primer embarazo.

La primera inyección se da alrededor de las 28 semanas de embarazo y la segunda, dentro de las 72 horas después del parto. La inmunoglobulina Rh actúa como una vacuna, impidiendo que el cuerpo de la madre genere anticuerpos peligrosos Rh que pueden causar complicaciones serias en el recién nacido o complicar futuros embarazos.

También puedes recibir la Gama Globulina en otras ocasiones durante el embarazo cuando es probable que entres en contacto con la sangre de tu bebé no nacido, como por ejemplo, si tuviste alguna hemorragia en el embarazo, durante la amniocentesis o después de una lesión en el abdomen.

Además, es esencial que las mujeres Rh negativo reciban una dosis de Gama Globulina después de un aborto espontáneo o de un embarazo interrumpido. El factor Rh está presente en los glóbulos rojos del feto desde las ocho semanas de gestación.

Por lo tanto, aún cuando un embarazo fuese interrumpido en el primer trimestre, el sistema inmunológico ya habrá tenido tiempo de producir anticuerpos contra las células Rh positivo. Sin tratamiento con Gama Globulina después de un embarazo interrumpido, aún en el primer embarazo a término, puede verse gravemente afectado. 

¿Qué es la Gama Globulina Hiperinmune (RhoGAM)?

La Gama Globulina Hiperinmune es una solución esterilizada que contiene anticuerpos contra el factor Rh. Los anticuerpos se obtienen del plasma humano. Cuando se inyecta la Gama Globulina en el músculo de una madre Rh negativo, estos anticuerpos circulan por su sistema inmunológico y la protegen de cualquier glóbulo rojo Rh positivo que pueda haber ingresado a su flujo sanguíneo. En consecuencia, no es necesario que su sistema inmunológico tome otras medidas.

¿Los anticuerpos de la Gama Globulina Hiperinmune le harán daño a mi bebé?

No. En más de 35 años, nunca se demostró que la pequeña cantidad de anticuerpos de la Gama Globulina dañase al feto. Se han administrado millones de dosis en forma segura a madres Rh negativo que dieron a luz a bebés sanos.

¿Cuándo la debo recibir?

Los médicos normalmente recetan como mínimo una dosis de Gama Globulina después de alrededor de 28 semanas de embarazo. Como es probable que una madre Rh negativo esté expuesta a la sangre de su bebé durante el último trimestre del embarazo y en el parto, se administra, en consecuencia, una segunda dosis para brindar protección adicional dentro de las 72 horas después del parto si el bebé resulta ser Rh positivo.

Igualmente debes recibir una dosis más si se realiza un procedimiento invasivo (como la amniocentesis)

¿Todos mis bebés corren riesgo si yo soy Rh negativo?

La EHRN normalmente no afecta al primer bebé de la madre, pero luego de que ella produjo los anticuerpos Rh, todos los bebés futuros, si son Rh positivos, corren riesgo. La Gama Globulina Hiperinmune impide la producción de estos anticuerpos.

Si no estás segura de qué factor Rh tienes y crees que estás embarazada, es importante que comiences con las consultas prenatales cuanto antes. Cuando la incompatibilidad Rh se detecta y trata temprano, puedes concentrarte en cosas más importantes, como recibir a un bebé sano en tu hogar.

¿Qué pasa si mi bebé heredó mi sangre Rh negativo?

Antes del nacimiento, el tipo sanguíneo Rh del bebé sólo se puede determinar por medio de procedimientos invasivos (como la amniocentesis). Es más seguro suponer que el bebé es Rh positivo y administrar Gama Globulina Hiperinmune durante el embarazo. Si tu bebé resulta ser Rh negativo al nacer, no es necesario recibir la segunda dosis.

¿Qué pasa si no me pusieron la Gama Globulina Hiperinmune?

El tratamiento con IgRh no es eficaz si la mujer ya ha desarrollado anticuerpos.Si en el primer embarazo tu bebé tiene sangre Rh positivo y no te pusieron la Gama Globulina, en todos los subsecuentes embarazos tu médico tendrá que monitorizar cuidadosamente el nivel de anticuerpos en tu sangre durante todo el embarazo. Si se eleva, entonces el bebé va a necesitar una atención especial.

Si las pruebas revelan que el bebé tiene anemia grave,  puede ser necesario dar a luz al bebé antes de tiempo  (antes de las 37 semanas de embarazo) o administrar  una transfusión de sangre mientras el bebé aún se  encuentre en el útero de la madre (a través del cordón umbilical y se denominan exanguíneotransfusión) o bien inmediatamente después del parto.

Las exanguinotransfusiones reemplazan la sangre del bebé por glóbulos rojos cuyo factor Rh es negativo. Este procedimiento estabiliza el nivel de glóbulos rojos del bebé y minimiza el daño que puede causar la circulación de anticuerpos Rh ya presentes en el flujo sanguíneo del bebé.

Dado el porcentaje de éxito que se logra en este momento con las inyecciones de inmunoglobulina Rh, las exanguinotransfusiones sólo son necesarias en un porcentaje muy bajo de los embarazos con incompatibilidad Rh.

Si la anemia es leve, el bebé puede nacer cuando se esperaba que naciera. Después del parto, el bebé puede necesitar una transfusión para reemplazar los glóbulos rojos.

¿Voy a necesitar que me pongan Gama Globulina Hiperinmune en cada embarazo?

Sí, porque cada embarazo pone a la madre Rh negativo en riesgo de exponerse a los glóbulos rojos Rh positivos de su bebé.

¿Es necesario utilizar Gama Globulina después de un aborto inducido?

Sí. El factor Rh está presente en los glóbulos rojos desde el momento en que el feto tiene 8 semanas. Si hay un aborto inducido o espontáneo a las 12 semanas de embarazo, o después, se debe administrar una dosis completa de Gama Globulina. Antes de las 12  semanas, se puede administrar una dosis menor.

¿Qué molestias puedo tener con la aplicación de la Gama Globulina?

Los efectos secundarios de la Gama Globulina son poco comunes y normalmente leves. Puedes experimentar dolor, debilidad, ardor o desarrollar sarpullido en el lugar de la inyección. Otros efectos secundarios leves incluyen fiebre, escalofríos, dolor de cabeza o sensación de fatiga. Siexperimentasotrossíntomas, consulta a tumédico.

Referencias:

Estudios de Laboratorio
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Estudios de laboratorio en el tercer trimestre

Normalmente en el tercer trimestre de tu embarazo tus visitas al médico son más cercanas. Desde la semana 27 a 28 empezarás a ir cada quince días y ya en la semana 36 tendrás que ir cada semana y así continuarás hasta que nazca el bebé.

 Si se presenta alguna complicación, tu médico te pedirá incluso que vayas más seguido o que le hables diariamente para ir monitoreando tu embarazo más cercanamente. Y como en las visitas anteriores, te preguntará acerca de los signos o síntomas que hayas tenido desde la última visita y te hará las siguientes  mediciones de rutina:

  • Presión arterial
  • Medir la altura del útero
  • Tu peso
  • Revisará tu cuello uterino

 En cuanto a estudios de laboratorio, los únicos estudios que requerirás son los que te hacen de rutina en cualquiera de las visitas prenatales:

Análisis general de orina

Para detectar presencia de azúcar o de proteínas (proteinuria)

Análisis de sangre

Para cuenta de glóbulos rojos. En caso de que se detecte anemia, seguramente te elevarán la dosis de hierro tomado para corregir la anemia antes del parto. Este análisis no se hace siempre, si tienes dudas, coméntalo con tu médico. 

En esta ocasión, se agregará también este importante estudio:

Prueba del Estreptococo tipo B

Es probable que también te haga la prueba para detectar si eres portadora del estreptococo grupo B  que le puedes pasar a tu bebé durante el  trabajo de  parto. El 20% de las mujeres lo tienen en su vagina sin presentar síntomas que sugieran que tienen una infección.

La prueba se toma en la semana 35 a 37  y  consiste en  tomar una muestra de mucosa vaginal o rectal que se envía al laboratorio. Si la prueba es positiva,  se te aplicará un antibiótico a través de la vena, durante el trabajo de parto para evitar que tu bebé se infecte. El estreptococo B, es el causante de una infección neonatal muy grave que puede causar daño cerebral, meningitis, daño a la visión y pérdida auditiva y muerte.

Monitoreo electrónico del latido cardiaco del bebé

Generalmente se realiza para confirmar la salud del bebé. Se realiza también durante la labor de parto y parto. Se puede hacer en cualquier momento del embarazo a partir de la semana 20 durante las visitas prenatales.

Detección de infecciones de transmisión sexual

Si has padecido de alguna enfermedad de transmisión sexual o estás en riesgo de contraerla, es importante que, en este momento, el médico la detecte y trate para prevenir contagios al bebé.

Ultrasonido

El ultrasonido del tercer trimestre es muy útil para evaluar si existe algún problema con la placenta, calcular el crecimiento fetal y apreciar la anatomía fetal, pero no es preciso en cuanto a la determinación de la edad gestacional.

Crecimiento Fetal. Si hay un ultrasonido del segundo trimestre, se pueden comparar ambos para evaluar el crecimiento fetal.

Anatomía Fetal. La anatomía Fetal puede ser  evaluada en el tercer trimestre. Es muy importante ver el desarrollo de los órganos durante el embarazo, hay  anomalías que se manifiestan hasta el tercer trimestre. Es muy útil comparar laanatomía fetal del segundo trimestre con la del tercer trimestre para ver si las anomalías  se  detuvieron o empeoraron.

El seguimiento puede determinar el pronóstico y te ayudará en cuanto a las decisiones que tengas que tomar para el parto.

Estudios que se pueden realizar para embarazos de riesgo

Afortunadamente la mayoría de las embarazadas necesitan  pocas pruebas o exámenes. Sin embargo tu médico puede indicar otros estudios y procedimientos cuando padeces de algún problema crónico de salud  como diabetes, hipertensión, o en caso de un embarazo múltiple (gemelos, triates  etc.), de que tu fecha de parto se pasó o tu bebé está creciendo muy despacio. 

Entre ellas podemos mencionar:

Prueba  oral de tolerancia de la glucosa

¿En qué consiste la prueba oral  de tolerancia a la glucosa para la diabetes gestacional? Este estudio sirve para detectar la diabetes gestacional. Este tipo de diabetes se puede presentar durante  en el embarazo, después de la semana 24. Las mujeres que desarrollan esta  complicación no eran diabéticas antes del embarazo.

¿Cuándo se debe de hacer la prueba oral de tolerancia a la glucosa? Es posible que tu doctor quiera que te hagan la prueba antes de las 24 semanas si una de las pruebas rutinarias de orina muestra que hay una cantidad elevada de azúcar en la sangre o si cree que tienes un riesgo alto de padecer diabetes gestacional. Si los resultados son normales, te volverán a hacer una prueba entre la semana 24 y 28 de embarazo.

Por supuesto, si ya te han diagnosticado diabetes antes del embarazo, no necesitarás que te vuelvan a hacer la prueba. En vez de eso tu médico estará trabajando contigo para controlar esta enfermedad durante tu embarazo.

¿Qué ocurre si me diagnostican diabetes del embarazo? Estarás en contacto con tu médico y con un especialista en diabetes del embarazo, y posiblemente con una nutricionista para crear un plan para manejar esta condición. La diabetes gestacional suele durar hasta que acaba el embarazo, pero hay un pequeño número de mujeres que la siguen teniendo después. Por eso, es importante que hagas otra prueba de la glucosa seis a ocho semanas después de haber dado a luz.

RH negativo (incompatibilidad del Rh)

Al principio del embarazo te realizarán un análisis de sangre para determinar tu grupo sanguíneo y tu factor Rh, es decir, si tienes el factor Rh (Rhesus), una proteína que la mayoría de las personas tienen en la superficie de los glóbulos rojos. Si tienes el factor Rh, tu condición es Rh positiva. (Aproximadamente el 93 por ciento de los hispanos en los Estados Unidos son Rh positivos.) En caso de que no lo tengas, eres Rh negativa, y deberás tomar ciertas precauciones durante el embarazo.

Si eres Rh negativa, hay muchas posibilidades de que tu sangre sea incompatible con la de tu bebé, quien probablemente sea Rh positivo. Ser “Rh incompatible” generalmente no es perjudicial para ti ni para tu bebé en el primer embarazo. Pero si la sangre del bebé se filtra en la tuya (como puede ocurrir durante algunos momentos del embarazo y durante el parto), tu sistema inmunitario comenzará a producir anticuerpos contra esta sangre Rh positiva.

Afortunadamente, puedes evitar quedar sensibilizada al Rh mediante la inyección de un medicamento llamado inmunoglobulina de Rh. El médico te aplicará dos dosis de gama globulina hiperinmune, la primera, durante la semana 28 del embarazo (aunque a esta altura todavía no se sabe si el bebé es positivo o negativo) y la segunda, dentro de las 72 horas posteriores al nacimiento. Si el bebé es Rh negativo, no es necesario aplicar esta segunda dosis.

Esto evitará problemas en el segundo embarazo. Cuando no fuiste vacunada, es probable que tengas problemas en el segundo embarazo. El análisis de anticuerpos a menudo se hace al final del segundo trimestre, cuando se extrae sangre para la prueba de glucosa.

Perfil biofísico

Esta prueba de control de bienestar fetal combina la “prueba fetal No estresante” con el “ultrasonido” y, en total, analiza 5 variables.

  • Movimientos corporales fetales (ultrasonido)
  • Movimientos respiratorios fetales (ultrasonido)
  • Tono fetal (ultrasonido)
  • Cantidad de líquido amniótico (ultrasonido)
  • Frecuencia cardiaca (prueba fetal no estresante)

Prueba  fetal no estresante

Se le llama no estresante  porque durante la prueba el feto no sufre ningún tipo de estrés. Generalmente se hace, semanalmente, en el mismo consultorio de tu médico y puedes estar sentada o recostada en la camilla del consultorio.

¿Cómo se realiza? Conectan a tu abdomen un cinturón con un  monitor fetal que medirá el latido del corazón de tu bebé cuando está en movimiento. Te pedirán que aprietes un botón cuando sientas que se mueve el bebé para ver la relación que hay entre estos dos parámetros: movimiento y corazón y el aporte de oxígeno que recibe el bebé.

Los bebés sanos responderán mostrando un aumento en su frecuencia cardíaca cuando se mueven y la frecuencia cardíaca bajará cuando están en reposo.

¿Cuando está indicada la prueba No estresante?Esta prueba está indicada en embarazos considerados de riesgo y cuando:

  • Sientes que tu bebé no se está moviendo con la misma frecuencia que acostumbra
  • Se pasó tu fecha de parto
  • Hay razones para pensar que la placenta no está funcionando adecuadamente

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¿En qué etapa del embarazo se puede hacer? La prueba fetal no estresante generalmente  se hace entre la semana 38 y la 42, sin embargo, se puede hacer pasada la semana 28.

¿Cómo se interpretan los resultados y qué razones habría para  repetir la prueba?

  • Una prueba no estresante con un resultado “Reactivo” indica el flujo de sangre y el aporte de oxígeno del feto es adecuado
  • Una prueba no estresante con un resultado “NO Reactivo” requiere de otras pruebas para determinar si realmente se debe a una mala oxigenación o existen otras causas para la  No reactividad Fetal. Ejemplo: los patrones de sueño, ciertos medicamentos de prescripción y de no prescripción que tome la madre.

Prueba de estrés en contracciones

La prueba de estrés de contracciones, que igualmente se realiza en embarazos de riesgo, mide también la frecuencia del corazón del feto, pero en este caso, en respuesta a las contracciones que pueden ser estimuladas por aplicación de oxitocina o por estimulación de los pezones. Normalmente el flujo de sangre de la placenta, disminuye durante las contracciones, pero si la placenta está funcionando bien, la frecuencia cardiaca del bebé permanece estable.

Este estudio le ayuda al médico a valorar como responderá el bebé al estrés que se presenta durante el trabajo de parto.

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¿Por qué se hace esta prueba? Esta prueba –que no es muy común- se puede hacer en las últimas semanas del embarazo y se usa cuando se ha pasado la fecha que tu médico te había asignado para el parto. En algunos casos se hace como precaución porque en el embarazo anterior se presentaron problemas o porque, por alguna causa, se considera un embarazo de riesgo.

Amniocentesis

Esta prueba se hace en el segundo trimestre para diagnosticar o detectar defectos al nacimiento y, generalmente, se recomienda a mujeres de 35 años o más. Durante el tercer trimestre se realiza únicamente cuando existen ciertas condiciones médicas entre las cuales se incluye la sospecha de que la embarazada tiene corioamnioitis (infección bacterial del útero) o estás en riesgo de parto prematuro (el líquido amniótico puede usarse para estimar la madurez de los pulmones del bebé).

Si la prueba demuestra que los pulmones están inmaduros, tu médico probablemente te tratará con corticoesteroides, estos medicamentos aceleran el desarrollo pulmonar de tu bebé. Los corticoesteroides también pueden disminuir la incidencia del síndrome  de estrés respiratorio en un 50%,  lo cual reduce  a un tercio la  muerte neonatal. Tu médico también puede tratar de posponer el parto.

Si tu médico recomienda estas pruebas, trata de no preocuparte. Las pruebas tardías de laboratorio te permiten recibir cuidados especiales  que  necesitas  para  que tu bebé  y tú reciba la mejor atención en el trabajo de parto, y en el parto.

 Referencias

Ejercicio
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Ejercicio en el tercer trimestre del embarazo

Introducción

Los síntomas del Tercer Trimestre varían para cada mujer y así mismo los tipos y tiempos de ejercicio deben de ser diferentes. Conforme llegas al final del embarazo, verás que hay algunos ejercicios que debes suspender:

  • Las actividades que requieren equilibrio o una serie de movimientos extremos.
  • Los ejercicios que requieren cambios bruscos de posición ya que debido al cambio del centro de la gravedad  aumenta la inestabilidad  y puedes arriesgarte a una caída
  • Las actividades que puedan aumentar el riesgo de dañar al feto y /o a la madre  por un trauma abdominal.

Conforme avanza tu embarazo notarás que cada vez te cansas antes y esto es por la necesidad incrementada de tu bebé de oxigenación y nutrientes. Lo que antes hacías fácilmente, ahora puede ser difícil de terminar o incluso, de hacer. Para evitar sobrecargas a tu organismo, reduce poco a poco la intensidad de tus ejercicios, sobre todo conforme se acerca el momento del parto.

El incremento constante del peso del bebé y el estiramiento de los ligamentos redondos que conectan con el útero pueden hacer que el ejercicio sea más incómodo en este trimestre.

Es necesario que tu médico te aconseje qué tipo de ejercicio es conveniente hacer y cuanto tiempo le debes dedicar. Sería conveniente que te supervisara un entrenador/a.  

Beneficios para la madre

El ejercicio te ayudará a:

  • Sentirte mejor. En un momento en que te preguntas si es posible que ese cuerpo tan extraño pueda ser tuyo, el ejercicio puede aumentar tu sensación de control y el nivel de energía. No sólo te hará sentirse mejor al liberar endorfinas (sustancias químicas que produce el cerebro), sino que te permitirá verte mejor. El ejercicio aumenta el flujo sanguíneo hacia la piel, otorgándote un aspecto más fresco y saludable.
    *Alivia los dolores de espalda y mejora tu postura al fortalecer y tonificar los músculos de la espalda, los glúteos y los muslos.
    *Reduce la constipación al acelerar el movimiento intestinal.
    *Previene el deterioro de las articulaciones (que se vuelven laxas y tienden a aflojarse durante el embarazo a causa de los cambios hormonales) al activar el líquido sinovial que actúa como lubricante.
    *Ayuda a dormir mejor al aliviar el estrés y la ansiedad que te hacen estar inquieta durante la noche
    *Ayuda a controlar el aumento de peso excesivo
    *Aumenta tu fuerza muscular
  • Te ayuda a preparar tu cuerpo para el nacimiento del bebé. El parto será más fácil si tus músculos son fuertes y tu corazón está en buen estado. El control de la respiración también puede ayudarte a enfrentar el dolor. Y en el caso de un parto prolongado, la capacidad de resistencia al dolor juega un papel muy importante.
  • Recuperas más rápido la apariencia física que tu cuerpo tenía antes del embarazo. Acumularás menos grasa durante el embarazo si continúas haciendo ejercicio (en el caso de haber hecho ejercicio antes de quedar embarazada). Pero no trates de adelgazar haciendo ejercicio durante el embarazo. Para la mayoría de las mujeres, el objetivo es mantener su estado físico a lo largo del embarazo.

Beneficios para el bebé

  • Cuando te ejercitas es más probable que tu bebé llegue el peso correcto.
  • Con el ejercicio regular se incrementa el tamaño de la placenta y por lo tanto se aumenta también la capacidad de intercambiar oxígeno, nutrientes y deshechos con el bebé.
  • Los bebés tienen una mejor capacidad cardiovascular

¿Qué tipo de ejercicio puedo hacer?

En el tercer trimestre, necesitas poner atención especial a los niveles de confort y en este momento ya solamente puedes hacer ejercicios de BAJO IMPACTO.

Lo que hagas depende más bien del tipo de ejercicio que te guste y del consejo del médico. A muchas mujeres les gusta bailar, nadar, realizar ejercicios aeróbicos en el agua, hacer yoga, o caminar. La natación es especialmente atractiva, ya que te otorga una sensación boyante (poder flotar y sentir que tu cuerpo no pesa). Intenta una combinación de ejercicios cardiovasculares (aeróbicos), de fuerza y de flexibilidad, pero evita todo movimiento que requiera saltar.

Qué tipo de ejercicio debo hacer en el embarazo

Muchos expertos recomiendan caminar. Es fácil modificar el ritmo, agregar subidas y distancia. Si estás comenzando, camina a un paso moderado un kilómetro y medio, 3 veces por semana. Suma un par de minutos cada semana, aumenta la velocidad y finalmente agrega pendientes en subida a tu circuito. Cualquiera sea tu nivel, avanzado o principiante, camina despacio los primeros 5 minutos para entrar en calor y utiliza los últimos 5 para reducir el ritmo de actividad y enfriarte.

Lo que debes de recordar cuándo  vas a hacer ejercicio

Si tú no eras una gimnasta consumada antes del embarazo, no es recomendable que hagas un ejercicio muy riguroso. Siempre consulta con tu médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios. Una vez que estés lista para comenzar recuerda que cualquier tipo de ejercicio que desempeñes requiere de un calentamiento previo y de un enfriamiento al terminar.

Durante el embarazo, el enfriamiento- o el lograr que el latido cardiaco llegue a lo habitual- después del ejercicio, debe ser más largo para evitar que la sangre se acumule en las piernas, que tengas mareos o incluso que llegues a desmayarte.

Esto puede suceder porque el efecto de las hormonas del embarazo relaja los vasos sanguíneos y esto produce una baja en la presión arterial y un aumento en la circulación de las piernas.

  • Muévete constantemente o camina más despacio en un solo lugar durante unos minutos.
  • No te acuestes sobre tu espalda o te quedes parada en un solo lugar mientras que tu latido cardiaco está elevado.

Al iniciar tu ejercicio

  • Comienza gradualmente. Si no has estado activa, 5 minutos de ejercicio por día es una buena manera de comenzar. Agrega 5 minutos cada semana hasta llegar a los 30 minutos
  • Cuando inicias  el ejercicio a primera hora de la mañana, bebe algo  líquido como un jugo natural de frutas mientras ejercitas y desayuna bien cuando termines.
  • Evita comer  dos horas antes de tu ejercicio.
  • Puedes tomar un bocadillo después de ejercitar.
  • Lleva vestimenta cómoda y holgada, y ponte un sostén adecuado para proteger tus pechos.
  • No hagas ejercicio si  tienes fiebre o estás enferma.
  • Opta por caminar en un centro comercial que tenga aire acondicionado durante los días calurosos y húmedos.
  • Evita contener la respiración durante el ejercicio.
  • Después de las 16 semanas de embarazo, debes de evitar estar recostada de espalda (boca arriba). A medida que el útero aumenta su tamaño puede comprimir importantes vasos sanguíneos, esto disminuye el regreso de la sangre venosa  a tu corazón y por lo tanto disminuye el flujo sanguíneo para el  bebé.

¿Qué tipo de alimentos debo consumir durante mi programa de ejercicio?

Lo ideal para la mujer embarazada es evitar que sus niveles de azúcar bajen, esto puede incrementar los mareos, la náusea, y  se puede  evitar al comer  pequeñas porciones de alimento cada tres horas. Los alimentos que ayudan a evitar las bajas bruscas de azúcar son: las leguminosas, verduras, ensaladas, nueces, almendras, panes integrales y  pastas.

Evita los alimentos que contengan azúcares (carbohidratos) que son absorbidos rápidamente y pueden bajar los niveles de azúcar una hora después de haber sido consumidos. Estos alimentos incluyen: pan blanco, la mayoría de los cereales, pasteles, dulces, papitas, pan dulce, galletas  y  demás comida chatarra.

La importancia de la hidratación

La hidratación  durante el ejercicio  es un factor  que debes de recordar siempre.  Beber medio litro de líquido antes de iniciar tu ejercicio y una taza de líquido cada 20 minutos mientras haces ejercicio, será suficiente para una hidratación adecuada.

Aún si no tienes sed después del ejercicio debes tomar  suficientes líquidos para reponer el agua que perdiste. Generalmente se pierden en sudor,  de ½ litro a 1 litro de líquidos por hora.

¿Qué precauciones debo tener cuando hago ejercicio?

  • En el Tercer Trimestre es necesario tener mucho cuidado de no levantarte bruscamente después de hacer ejercicio porque esto podría causarte mareos o hasta un desmayo.
  • Igualmente es importante notar que con la pérdida de balance de tu cuerpo, los mareos son peligrosos y puedes tener una mala caída. El abdomen es el área más vulnerable en este trimestre porque además la panza se ha subido y es por esto que al ejercitarte tienes que fijarte que no te vayas a tropezar con nada que se haya quedado en el suelo.
  • No levantes pesas mientras estás parada, siempre siéntate antes si estás determinada a hacer este tipo de ejercicio.
  • Evita el ejercicio al aire libre si el clima es caliente y húmedo, puedes hacerlo en una área que tenga aire acondicionado.
  • Recuerda que la natación no te permite darte cuenta de si la temperatura de tu cuerpo está aumentando demasiado, ya que el agua te brinda una sensación de frescura.
  • En el momento en el que sientas falta de aire, suspende inmediatamente y descansa, esto puede dañar a tu bebé y a ti también. Menos oxígeno para tu cuerpo significa que el bebé está recibiendo también menos oxígeno. Siempre podrás regresar a tus ejercicios extremos después del embarazo.
    • El tercer trimestre significa más trabajo para ti porque necesitas ser muy cuidadosa con el tipo de ejercicio que decidas hacer y tratar de hacerlo bien, en forma relajada y sin cansarte demasiado.

Los latidos cardíacos también aumentan durante el embarazo debido a que el volumen de sangre  es  mayor. Después del ejercicio pueden pasar 15 minutos para que  los latidos de tu corazón vuelvan a estar  como antes del ejercicio. Así como el corazón y otros músculos requieren más sangre durante el ejercicio, pueden entrar en competencia con la placenta  por ese volumen extra de sangre.

Nunca te excedas ni te canses demasiado, escucha a tu cuerpo. Tu cuerpo te está indicando que tienes que parar si:

  • Te sientes cansada.
  • Estás mareada.
  • Tienes palpitaciones (fuertes latidos del corazón).
  • Te falta el aire.
  • Sientes dolor en la espalda o en la pelvis.

Y si no puedes hablar mientras haces ejercicio, quiere decir que lo estás haciendo de una manera muy vigorosa. También debes mantener tu pulso por debajo de las 160 pulsaciones por minuto.

¿Cuándo debo llamar al médico?

Consulta a tu médico si presentas algunos de estos síntomas al practicar cualquier tipo de ejercicio:

  • Hemorragia vaginal
  • Dolor inusual
  • Mareos
  • Falta de aire inusual
  • Latidos acelerados del corazón o dolor de pecho
  • Pérdida de líquido por la vagina
  • Contracciones uterinas
  • Dolor en las articulaciones
  • Dolor de cabeza
  • Mareo y / o desmayo
  • Hinchazón en la piernas, brazos,  y cara
  • Dolor  o hinchazón en las pantorrillas
  • Dolor intenso en la espalda y el pubis
  • Cólicos en la parte baja del abdomen
  • Dificultad para caminar
  • Cualquier cambio  no usual en los movimientos del bebé

¿Cuándo está contraindicado hacer ejercicio?

Está contraindicado  totalmente en:

  • Hipertensión inducida por el embarazo.
  • Ruptura prematura de membranas.
  • Parto prematuro en el embarazo anterior o amenaza en el actual.
  • Incompetencia del cuello uterino o que tenga un cerclaje.
  • Sangrado persistente durante el segundo y el tercer trimestre.
  • Placenta previa.
  • Retardo de crecimiento intrauterino.

Contraindicaciones relativas (es absolutamente necesario seguir las indicaciones de tu médico).

  • Hipertensión crónica.
  • Función tiroidea anormal.
  • Padecimientos del corazón.
  • Padecimientos vasculares (venosos).
  • Padecimientos pulmonares.

Ejercicios del piso de la pelvis, ejercicios de Kegel

¿Dónde queda el piso pelviano?

El piso pelviano o periné es casi el protagonista de la mayoría de los ejercicios. El piso pelviano está ubicado en la parte inferior de la pelvis, (anillo óseo formado principalmente por el hueso sacro, los huesos ilíacos y el coxis) y está formado por fibras musculares que se ubican alrededor de tres orificios o esfínteres, el vaginal y uretral por delante y el anal por detrás.

Para ubicar mejor el área pensemos en la musculatura que hay entre las piernas, la cual rodea los tres orificios mencionados formando una figura en forma de 8.

Esta descripción nos permite reconocer que su función se lleva a cabo en forma conjunta, por las diferentes partes que la componen, por lo tanto, NO podemos contraer un esfínter manteniendo relajado el otro, este hecho habrá de permitirnos desarrollar ejercicios que refuercen el área, concurriendo a desarrollar una base de sustento firme para las estructuras abdominales.

¿Cuáles son las funciones del piso de la pelvis?

  • Sostener los órganos pelvianos: útero, vejiga e intestino.
  • Resistir los incrementos de presión que se suscitan en la cavidad abdominal, como ser la risa, la tos, el estornudo y el pujo en su segunda fase de trabajo de parto.
  • Promover un control de los esfínteres que lo forman, anal, vaginal y uretral.

Es factible identificar el uso de esta musculatura durante los exámenes ginecológicos, en los cuales es posible sentir una contracción vaginal inmediata a raíz de la penetración para la palpación del canal de parto, durante la relación sexual en la que es aprisionado el pene, como medio para aumentar el contacto y placer, o al vaciar la vejiga momento en el cual debemos relajarla.

Ya en el post- parto

En el trabajo de parto el periné, debe soportar un importante estiramiento, por lo cual es importantísimo comenzar lo antes posible con algunas ejercitaciones especificas para facilitar su recuperación, volviendo al tono habitual. Es normal que puedan sentirse algunas molestias, pero no es motivo para suspender los ejercicios, que se aliviarán respirando correctamente con una respiración profunda.

En los ejercicios de contracción del piso de la pelvis, se combina el movimiento de varios músculos y es importante no contener la respiración al realizarlos, lo que -como dijimos anteriormente- evitará dolores innecesarios.

Para la ejecución correcta de estas ejercitaciones, hay que tener “visualizado” el piso pelviano, ya que es muy común realizar la contracción con otros grupos musculares, como glúteos y abdomen.

La gran ventaja de la mamá reciente es que estos ejercicios, conocidos con el nombre de Ejercicios de Kegel, no le llevarán mucho tiempo, ni necesitan mucha preparación previa, los podrá hacer en cualquier lugar y en cualquier momento, asegurándose una pronta mejoría y, de continuarlos, una mayor plenitud sexual y una madurez sin problemas de incontinencia, tan indeseados por todas las mujeres.

¿Cómo se hacen los ejercicios de Kegel?

Los ejercicios son fáciles y los puedes hacer en cualquier momento que tengas unos pocos segundos libres: mientras estás sentada en tu auto, en el escritorio o al estar parada en una tienda. ¡Nadie se dará cuenta de que los estás haciendo!

Para ubicar los músculos que debes utilizar, has de cuenta que quieres dejar de orinar.

Contrae esos músculos cuenta hasta cuatro y luego aflójalos. Si estás utilizando los músculos correctos, sentirás un tirón. Repite  diez veces. Puedes realizarlo dos o tres veces al día

Al hacer los ejercicios de Kegel, ten en mente lo siguiente:

  • No contraigas otros músculos (estómago o piernas, por ejemplo) al mismo tiempo. Tienes que concentrarte en los músculos que estás ejercitando.
  • No contengas la respiración mientras haces los ejercicios, ya que es importante que tu cuerpo y los músculos continúen recibiendo oxígeno.

Referencias:

Dieta
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Nutrición en el tercer trimestre

Durante el segundo y tercer trimestre de embarazo, la alimentación de la madre es aún más significativa para el feto, ya que en esos meses tiene lugar su desarrollo. Es entonces cuando también se hace imprescindible incrementar la ración de kilocalorías.

El tercer trimestre es, generalmente, en el que estás más ocupada. Empieza la cuenta regresiva, tienes que ir más frecuentemente al ginecólogo y tienes grandes listas de lo que necesitas para recibir al bebé. Pero al mismo tiempo que haces todo esto, no te olvides de la importancia de una buena nutrición adecuada para este trimestre en el que no solo el bebé crece cada día sino que su cerebro se desarrolla rápidamente.

Una mujer embarazada debe de consumir 350 calorías más de lo habitual por día, en el tercer trimestre y continuar el consumo de vitaminas y minerales prenatales que te haya recomendado tu médico.

Las mujeres deben subir entre 12 y 15 kilos. Como el gasto energético es variable, la mejor forma de garantizar que la alimentación sea la adecuada, es un aumento de peso  adecuado.

Cambia tus horarios y pásate a “mini” comidas

Alimentarte adecuadamente siempre es más difícil cuando ya no te sientes tan bien. Al crecer el útero, muchas mujeres experimentan acidez estomacal e indigestión. Esto puede deberse a que comiste demasiado, pero en otros casos es por razones simplemente debidas al embarazo.

En este trimestre estarás ganando casi 450 gr por semana. Conforme tú y el bebé crecen, es probable que sientas que no puedes hacer tres comidas al día, así que trata de cambiarte a hacer 5 ó 6 comidas más “ligeras” a través del día. Asegúrate de que sean nutritivas para el bebé. 

Nutrientes esenciales en el tercer trimestre

De acuerdo con el colegio de Obstetricia y Ginecología (ACOG), debes continuar con tus vitaminas prenatales y dar énfasis a los siguientes nutrientes que, por su función en el adecuado crecimiento y desarrollo del niño, debes tener cuidado especial de incluirlos en tu dieta, entre ellos:

Calcio

El embarazo se asocia a cambios importantes en el metabolismo del calcio. Estos cambios tienen como objetivo facilitar su aporte desde la madre al bebé.

El 80% del calcio del bebé se deposita durante el último trimestre de gestación, cuando el crecimiento del bebé es máximo y comienza la formación de los dientes.

Además el calcio también ayuda en el mantenimiento normal de los sistemas circulatorio, nervioso y muscular. En el caso del sistema circulatorio, es el responsable de una correcta coagulación de la sangre.

¿Qué alimentos contienen calcio?

La mejor fuente de calcio se encuentra en todos los productos lácteos, como la leche, el yogur y los quesos. También se encuentra en pescados enlatados como sardinas y salmón, en avellanas, almendras, nueces, semillas de sésamo, pan integral y en otros productos que estén fortificados.

¿Cuál es la dosis recomendada? 

La dosis recomendada para una mujer una embarazada debe superar los 1.000 mg. diarios de calcio.

¿Cuáles pueden ser los síntomas de su déficit?

En mujeres malnutridas, se movilizan los depósitos óseos de la madre para cubrir las demandas del bebé.

En este caso, y más aún con un embarazo múltiple, un bajo ingreso de calcio durante los años reproductivos, pueden contribuir al desarrollo de osteoporosis en la madre.

Los calambres nocturnos de las extremidades inferiores de la embarazada también están relacionados a una disminución en la ingesta de calcio. Se considera una baja ingesta de calcio cuando es menor a 700 mg. por día.

Hierro

En general una mamá que llega al embarazo en condiciones ideales, es decir con sus reservas de hierro adecuadas pero en la mayoría de los casos la situación no es la ideal, es decir hay un déficit en hierro, y en estos casos la anemia será seguramente un común denominador durante el embarazo, especialmente durante el segundo y tercer trimestre.

La anemia por deficiencia de hierro puede tener efectos nocivos sobre la madre y su bebé: la mortalidad materna se incrementa en embarazadas severamente anémicas y las pérdidas de sangre del parto y la anemia incrementan los porcentajes de recién nacidos con bajo peso y prematuros. 

¿Cuál es la dosis recomendada?

La dosis recomendada para la mujer embarazada es de 30 mg. diarios, es decir un aumento de más del 30% a las cantidades de hierro aconsejadas habitualmente.

 ¿Qué alimentos contienen hierro?

Las carnes rojas son una de las mejores fuentes de hierro para las mujeres embarazadas. (El hígado es la carne más rica en hierro, pero como contiene cantidades peligrosas de vitamina A, lo mejor es que lo evites por completo durante el embarazo.) 

Si tu alimentación no incluye proteínas de origen animal, puedes obtener hierro comiendo legumbres, verduras y cereales.

Para asegurarte de ingerir lo suficiente, come todos los días una variedad de alimentos ricos en hierro.

Alimentos que son buenas fuentes de hierro: Las carnes rojas, aves y pescados son buenas fuentes de hierro.

Para que el hierro de estos alimentos sean absorbidos correctamente por el organismo se necesita la presencia de vitamina C, por eso te recomendamos que acompañes estas comidas con un jugo de naranja natural recién exprimido.

A diferencia de la vitamina C, los productos que contienen cafeína interfieren y disminuyen la absorción del hierro y, en este caso, es recomendable que no ingieras té, café o chocolate con las comidas principales.

¿Cuáles pueden ser los síntomas de su déficit?

El déficit de hierro en el embarazo determina una alteración de la salud materna ya que el consumo de las reservas ocasiona una anemia clínica.

Tal vez te encuentres anémica y no poseas ningún síntoma. Sólo se podrá saber con un análisis de sangre, aunque puede ser que comiences a sentirte cansada, débil y somnolienta. Otros síntomas de la anemia son la palidez, especialmente en dedos, labios y debajo de los ojos, palpitaciones, falta de aire y poco poder de concentración.

El tratamiento es contar con una fuente adecuada de hierro en la dieta y suplementación medicamentosa de 60 a 120 mg. diarios.

Agua 

El agua es un nutriente esencial ya  que ayuda a circular los nutrientes en todo tu organismo. Ayuda también a formar el líquido amniótico que protege a tu bebé.

El agua que bebemos también se puede considerar un alimento, ya que contiene varios electrolitos, que son nutrientes. Todos los tejidos del cuerpo contienen agua, incluso aquellos que parece que no, como los huesos y el pelo.

Las personas necesitan tomar cerca de 2,5 litros de agua al día, entre la que contienen los alimentos y la que se toma como fluido, ya que es necesario reemplazar la que se pierde en la transpiración, la respiración, al orinar y en la eliminación de heces.

Este fluido es tan importante, que tan sólo con una pérdida de 3% de agua se reduce el volumen de la sangre y la pérdida del 5% produce confusión y debilidad. 

El agua se encuentra en todos los alimentos, excepto en los aceites. Los alimentos sólidos que más agua contiene son melón, lechuga, tomate, espárragos, sandía, pimientos,  berenjena, coliflor, cebolla,  fresas,  ejotes, espinacas, zanahoria, piña, cerezas, uvas, naranjas, limones. Y entre los líquidos o semilíquidos jugos, refrescos,  bebidas para deportistas, leche, yogurt y derivados lácteos.

Los alimentos que menos agua tienen son el pan, quesos curados, embutidos, dulce de membrillo, miel, higos, pasas, pasteles, mermelada.

Los alimentos grasos como el pan dulce, mantequilla, margarina tiene una pequeña proporción de agua, y el arroz, pasta, legumbres, frutos secos, azúcar, galletas, chocolate, una proporción mínima y nada en los aceites. 

El agua lleva los nutrientes de la comida que consumes, a  tu bebé. También puede prevenir la constipación, las hemorroides, la hinchazón excesiva, y las infecciones de la vejiga y las vías urinarias.

A medida que avanza tu embarazo, si tomas poca agua, puede contribuir a un parto prematuro.

¿Qué cantidad de líquidos debes de consumir?

Se recomienda 2.4 litros de líquidos al día: Agua, jugos, café, té y refrescos, pero recuerda que hay bebidas que contienen mucha azúcar, y el consumirlas en exceso te pueden aumentar de peso. Debido a los efectos que produce la cafeína al bebé en desarrollo es muy posible que tu médico te limite a 200mg de cafeína al día durante el embarazo

Fibra

No te olvides de los alimentos ricos en fibra para evitar que te estriñas.

¿Qué son los ácidos grasos esenciales?

Los ácidos grasos esenciales son grasas (lípidos) que el cuerpo humano no puede sintetizar, por lo que deben ser consumidos en la dieta cotidiana para cubrir con las demandas del metabolismo. 

A su vez, los ácidos grasos se componen en dos familias:

•    Omega 3, los cuales se encuentran generalmente en el pescado

•    Omega 6, los cuales provienen de los aceites vegetales

El Omega 3 y su importancia durante el embarazo

Fue durante la década pasada, cuando se descubrió la importancia de consumir alimentos que contuvieran Omega 3 durante el embarazo. Actualmente se ha comprobado que el Omega 3 realmente juega un papel fundamental en el proceso de desarrollo y en el crecimiento de tu bebé, cuando se encuentra en el útero. El Omega 3 es beneficioso para:

  • El desarrollo del cerebro.
  • La formación de las retinas.
  • El desarrollo del sistema nervioso central.

Beneficios que aportan  a la madre

  • Ayudan al desarrollo de los tejidos y de la placenta
  • Algunos estudios mencionan que puede prevenir el parto prematuro y
  • el bajo peso al nacer

Las madres que a través de su alimentación no hacen un aporte suficiente de Omega 3 durante el embarazo, la transferencia al feto se produce igual a expensas de sus depósitos, pero puede no ser suficiente al final, que es cuando la demanda es más elevada porque el crecimiento y desarrollo fetal son máximos. El feto capta entre 50-60 mg al día de ácidos grasos omega 3 durante el último trimestre de gestación.

En diferentes estudios se ha observado que los niveles de Omega-3 de las mujeres multíparas (que han tenido diversos embarazos seguidos) son inferiores en comparación con las primíparas.

Por este motivo, una vez más, es importante realizar una alimentación rica en Omega 3 o en su defecto, tomar un suplemento. En otros estudios también se ha constatado que un nivel correcto de Omega-3 materno puede ser un factor de protección frente la depresión posparto que sufren algunas mujeres.

Cómo obtener ácidos grasos Omega-3

Los pescados son buenas fuentes de DHA ya que se alimentan naturalmente. Pero las embarazadas deben tener cuidado con el tipo de pescado que coman.

Algunos pescados tienen alto contenido de mercurio, que puede ser perjudicial para el bebé por nacer. Se puede consumir otros pescados en las cantidades recomendadas.

Las embarazadas pueden comer sin peligro hasta un total de 360 grms  por semana de salmón, arenque, sardinas o trucha de agua dulce. Esos pescados son ricos en ácidos grasos Omega-3, que proporcionan la cantidad de DHA que la embarazada necesita.

También se pueden obtener los ácidos grasos Omega-3 del atún blanco pero no se debe comer más de 180grs  por semana de este pescado durante el embarazo. Las mujeres que no desean comer pescado pueden escoger fuentes vegetarianas de DHA, como los alimentos fortificados.

Nueces: Las nueces son una excelente fuente de proteínas y ácidos grasos y pueden ser un buenísimo alimento entre comidas. Las nueces como las almendras, nueces, pistachos y cashews, tienen ácidos grasos, fibra y proteínas.

Los suplementos de omega 3

Se recomienda tomar un suplemento de Omega 3 especialmente durante el tercer trimestre de gestación. Si la madre no consume habitualmente pescado graso o ha tenido otros embarazos, se recomienda el suplemento de Omega 3 desde el inicio de la gestación. En mujeres sanas, la recomendación en estos casos podría ser alrededor de 500 mg al día.

¿El Omega 3 está indicado para el periodo de lactancia materna? ¿Por qué?

Sí. Durante la lactancia materna, se debe mantener el suplemento de omega 3 DHA, porque a través de la leche materna le llegará al recién nacido la dosis necesaria de este ácido graso. Para las madres que no optan por la lactancia materna, las leches de fórmula actualmente también están enriquecidas con ácidos grasos esenciales, omega 3 y omega 6.

Las semillas de linaza son una fuente de ácidos grasos omega-3. Sin embargo, algunos expertos médicos recomiendan que las mujeres eviten las semillas de linaza y los aceites de semillas de linaza durante el embarazo y la lactancia.

Algunos estudios hechos en animales han demostrado que las semillas de linaza pueden ser perjudiciales durante el embarazo. Muy pocos estudios se han realizado en humanos. Sin embargo, con lo que sabemos, lo mejor es evitar las semillas de linaza si estas embarazada o lactando a tu bebé.

Evita el exceso de grasa en tu dieta

Los investigadores en la Universidad de Yale en EU, en un estudio publicado en Cell Press en enero de 2013, encontraron que los hijos de madres con una dieta alta en grasa, tienen más posibilidades de presentar desórdenes metabólicos y tienen un alto riesgo de ser obesos y desarrollar diabetes.

En particular, las conclusiones sugieren que las madres que consumen una gran cantidad de grasa en el tercer trimestre, pueden estar poniendo en riesgo a sus bebés. El estudio menciona que las embarazadas pueden tener un mayor impacto en la salud metabólica a largo plazo de sus bebés.

Hasta ahora, los investigadores no habían identificado los circuitos cerebrales exactos que mediaban en este efecto conocido como “programación metabólica”. Lo que es más, los estudios anteriores fallaron en determinar el momento más crítico del embarazo –el tercer trimestre- en el cual la nutrición materna tiene el mayor impacto en la salud metabólica del bebé en desarrollo.

Los investigadores encontraron también que las hembras ratones que fueron alimentadas con una dieta alta en grasa en el momento de la lactancia, tenían ratoncitos con conexiones anormales neuronales en el hipotálamo así como una señal alterada para la insulina en el circuito del cerebro. Como resultado, los ratoncitos se quedaban con sobrepeso y tenían un metabolismo anormal de la glucosa durante su vida adulta.

Referencias