Desarrollo del bebé
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

El desarrollo del bebé a partir de la semana 28

Semana 28

Los ojos de tu bebé, que habían permanecido cerrados hasta ahora para permitir el desarrollo de la retina, se empezarán a abrir y cerrar, sus párpados se han completado y las cejas y las pestañas ya están presentes. Si pudieras verlo casi podrías determinar de qué color son, claro que esto no es definitivo porque puede cambiar en los primeros seis meses de vida, especialmente si son azules o grises al nacer. Empieza a crecer el pelo de la cabeza.

El cerebro ha continuado su desarrollo. Células cerebrales y circuitos nerviosos muestran gran actividad y se expande rápidamente en esta semana. El bebé es capaz de desarrollar movimientos de mayor complejidad y el tono muscular ha ido mejorando. Bajo la piel continúa acumulándose capas de grasa.

Los pulmones ya tienen la capacidad de respirar pero si el bebé naciera en este momento, tendría mucha dificultad para hacerlo porque todavía no están maduros.

Háblale a tu bebé, ¡ya puede reconocer tu voz!, duerme y se despierta en horarios más regulares aunque este horario no se parece al de un adulto ni al de un recién nacido, más bien duerme por espacios de 20 a 30 minutos y sentirás más sus movimientos cuando tú estás sentada o acostada. En este momento mide 37.6 centímetros desde la cabeza hasta los talones y pesa 1,005 gramos.

Semana 29

El peso y la talla aumentan en esta semana. Como resultado cada vez tiene menos espacio para moverse y en algunas situaciones se puede agitar buscando una posición más cómoda, probablemente sientas que se incrementa la actividad del bebé dentro del útero y los movimientos son más frecuentes y más vigorosos. La cabeza del bebé está en proporción con el resto del cuerpo. Mide unos 39 centímetros y pesa 1,153 gramos.

Los huesos ya están totalmente desarrollados pero todavía son muy suaves.El cerebro ya es capaz de controlar un tipo de respiración primitiva y los ojos ya pueden moverse de un lado a otro y empiezan a ser sensitivos a la luz.

Puedes sentirte mareada si te acuestas sobre tu espalda, y eso se debe a que el útero presiona las venas  que llevan sangre de la parte inferior de tu cuerpo al  corazón.

Semana 30

Tu bebé continúa creciendo, aumentando de peso y agregando capas de grasa bajo la piel. De ahora en adelante y hasta la semana 37, engordará cerca de 250 gramos a la semana.

Ya está empezando a practicar sus movimientos respiratorios moviendo su diafragma en un ritmo repetitivo. Estos movimientos le pueden provocar incluso un ataque de hipo.

Le están creciendo las uñas de los pies y desde este momento la médula de sus huesos será la responsable de la formación de los glóbulos rojos de su sangre.

Ahora puede distinguir entre la luz y la oscuridad, incluso puede seguir con sus ojos una luz que se mueve. Cuando nazca, mantendrá los ojos cerrados la mayor parte del tiempo, pero cuando los abra, responderán a los cambios de luz. Sin embargo, sólo podrá ver las cosas que tenga a unas pulgadas o centímetros de su rostro.

Líquido amniótico: aproximadamente 700 mililitros de líquido amniótico rodean a tu bebé y aumentará en las próximas semanas, luego disminuirá a medida que el bebé  crece y ocupa más espacio dentro del útero.

El útero: A medida que  crece,  pierdes el equilibrio y te sientes torpe.

Semana 31

Los órganos de tu bebé siguen madurando y ahora sale agua de su vejiga. Esto es buena práctica para cuando nazca y tenga que orinar. El sistema reproductivo continúa su desarrollo. Si es niño, sus testículos se mueven de donde están (cerca de los riñones), hasta el escroto. Si es una niña, el clítoris es muy prominente y los labios genitales son pequeños y todavía no pueden cubrirlo.

Los pulmones ya están más desarrollados pero no están totalmente maduros, si naciera en este momento, necesitaría de la ayuda de un ventilador para respirar. Por el contrario, se ha disminuido el riesgo de sangrado dentro del cráneo porque el cerebro pasará por un periodo de rápido desarrollo y casi está maduro.

Continúa acumulando grasa debajo de su piel, brazos, piernas y torso  y se ven más llenos.

Ahora puede girar su cabecita de un lado a otro. La grasa que ha estado acumulando en los últimos meses hace que sus bracitos y piernas se vean llenos y torneados. Mide 41. 1 centímetros y pesa 1,502 gramos.

El útero: Probablemente notes que, de repente, los músculos de tu útero se ponen duros,  son las contracciones de Braxton Hicks y es muy común  que se presenten a partir del segundo trimestre

Semana 32

El “lanugo”, la capa de suave de vello que había estado protegiendo la piel del bebé hasta ahora, empieza a caer en esta semana y continuará perdiéndolo en las siguientes semanas. Al nacer quizás puedas ver rastros en su espalda o en sus hombros.

Sus uñas están completamente formadas y el pelo de la cabeza continua creciendo. Los cinco sentidos ya funcionan.

Notarás un cambio en los movimientos del bebé. Ha crecido tanto que ya no tiene espacio dentro del útero para moverse fácilmente y, aunque el bebé se sigue moviendo igual, sus patadas y codazos no tendrán la misma fuerza. En este momento mide 42. 4 centímetros y pesa 1,800 gramos.

El útero. Su aumento  hace presión cerca del diafragma y sobre el abdomen lo que probablemente aumente las  agruras y sientas un poco de falta de aire.

Semana 33

En este momento el líquido amniótico se encuentra en su nivel más alto. Tu bebé sigue subiendo de peso rápidamente y las cuatro semanas siguientes crecerá mucho. Gracias al peso que ha subido en las últimas semanas, se continúa acumulando grasa bajo su piel, está perdiendo ese aspecto arrugadito que tenía hasta ahora y el color pasó de rojo a rosado.

La mayoría de sus huesos se están endureciendo, aunque los de la cabecita todavía están muy blandos; de hecho, son huesos separados que tienen espacios entre ellos (molleras). Esta flexibilidad en los huesos de la cabecita permite que se compriman para pasar por el canal vaginal.

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El rápido crecimiento del cerebro ha hecho que se incremente el tamaño de su cabeza casi 2 centímetros. Las pupilas de sus ojos ya se pueden dilatar y constreñir y ya detectan la luz perfectamente. Los pulmones han seguido su desarrollo lo cual ayudaría mucho para su probabilidad de vida si naciera en este momento.

Semana 34

La capa grasosa (vernix) que va a proteger la piel de tu bebé en el nacimiento se hace cada vez más gruesa. Cuando tu bebé nazca, tú podrás ver restos de esta capa en sus axilas, en la ingle o detrás de las orejas. Al mismo tiempo, el lanugo ya casi desapareció por completo.

Continua acumulando delgadas capas de grasa, que le servirán para  controlar su temperatura cuando nazca.

Tu bebé empieza a desarrollar sus patrones de sueño

Su sistema inmunitario empieza a producir defensas para poder luchar contra las posibles infecciones. Sus uñas han alcanzado la punta del dedo y es posible que se las tengas que cortar poco después de nacer.

El bebé, al igual que los recién nacidos, permanece con los ojos cerrados mientras duerme y los abre cuando está despierto. Su sistema nervioso sigue madurando y tiene los pulmones ya desarrollados. Es una gran noticia, en caso de que decida que quiere nacer antes de tiempo. En esta semana mide 45 centímetros y pesa 2,146 gramos.

Semana 35

El bebé sigue ganando peso acumulando grasa alrededor de todo su cuerpo, especialmente los hombros. El espacio está cada vez más restringido para que se mueva y probablemente no sentirás las patadas y los codazos, pero en cambio notarás muchos estiramientos, rodamientos y sacudidas.

Los riñones están ahora completamente desarrollados y el hígado está comenzando a funcionar. La mayoría de su desarrollo físico básico está ya completo. Si es niño, los testículos ya llegaron a su lugar de destino en el escroto. En las próximas semanas se dedicará a aumentar de peso, aproximadamente  30grms diariamente

El líquido amniótico llegó a su  máxima  cantidad y comenzará a disminuir

El útero.Ha aumentado su volumen 15 veces de su tamaño original y está empujando las costillas.

Semana 36

Para esta semana tu bebé ha terminado su crecimiento y si lo pudieras ver verías a un infante rellenito con una cara pequeña pero redonda. Esta redondez es gracias a los recientes depósitos de grasa que se han hecho en esta semana y a los fuertes músculos succionadores que ya están totalmente desarrollados y listos para entrar en acción. Sus encías son duras y fuertes.

Sigue perdiendo el lanugo y el vernix que protegían su piel para que pudiera flotar en el líquido amniótico. Junto con el líquido amniótico que traga, el bebé también traga la vernix caseosa y el vello que pierde, además de otras secreciones. Toda esa mezcla, que tiene un color negro o verde muy oscuro y se llama “meconio” y formará su primera evacuación.

Su cabecita  está  colocada hacia abajo, lo cual es la óptima posición para el  parto, y poco a poco irá descendiendo  en la pelvis, le queda menos espacio para moverse, las patadas y codazos continúan

El útero.Las contracciones de Braxton Hicks son más frecuentesy más fuertes

Al final de esta semana, el bebé habrá llegado a término. Los bebés que nacen antes de las 37 semanas se consideran prematuros y los que nacen entre las 37 y las 42 semanas, a término. Lo más probable es que esté ya situado en posición para nacer, con la cabecita hacia abajo. En este momento el bebé mide 47.7 centímetros y pesa 2, 622 gramos.

Semana 37

En esta semana el bebé empieza a practicar sus movimientos respiratorios. Puede agarrar algo firmemente con sus manitas y volteará hacia la luz. Para el final de esta semana, tu embarazo se considera “a término”. El bebé no ha terminado totalmente su desarrollo pero la ganancia de peso se ha disminuido a 15 gramos por día. Conforme se sigue acumulando la grasa, su cuerpo se hace más rellenito.

Muchos bebés tienen la cabecita toda recubierta de cabello en el momento de nacer. Claro que también hay bebés que nacen sin cabello o con un vellito parecido al del durazno (melocotón). En este momento el bebé pesa 2, 859 gramos y mide 48 centímetros.

El útero.Las contracciones de Braxton Hicks son más frecuentes , duran más y son más molestas

La vagina. Tal vez notes que aumentan las secreciones, pero si notas que aparecen pequeños rastros de sangre, es probable que estés muy cerca de iniciar el trabajo de parto.

Semana 38

Durante las semanas pasadas, el desarrollo de tu bebé ha tenido más que ver con la función de los órganos que con su construcción. Sus órganos están completamente desarrollados y en su lugar. Sus pulmones ya podrían funcionar si naciera ahora mismo. El cerebro y el sistema nervioso están trabajando mejor cada día pero esto continuará durante su infancia y hasta su adultez. En sus intestinos se está acumulando el meconio que será su primera evacuación fecal.

Las manitas de tu bebé ya  se cierran con fuerza

En este mes el cerebro ha conquistado la difícil tarea de controlar la respiración, la digestión y la de mantener un constante latido cardiaco. La circunferencia de su cabeza y la de su abdomen son muy parecidas. En este momento mide 49.8 centímetros y pesa 3,083 gramos

Semana 39

El bebé ha perdido casi todo el lanugo y el vernix que protegía su piel, pero ha juntado tanta grasa debajo de su piel que ya podría tener capacidad, con un poco de ayuda tuya, de guardar la temperatura de su cuerpo. Los pulmones han madurado y la producción de surfactante (es un complejo de lípidos y proteínas cuya función es evitar que los alvéolos pulmonares se colapsen cuando el bebé espira) ha llegado a su máximo. Los movimientos son muy restringidos.

La piel empieza a descamarse, para dar lugar a su nueva piel.

Aún cuando el tronco ha continuado su crecimiento, todavía la cabeza es la parte más grande de su cuerpo. En esta semana la placenta empieza a enviarle anticuerpos que lo van a proteger contra las bacterias y virus del medio ambiente durante los primeros seis meses. Algunos de estos anticuerpos llegarán también a través de la leche materna. En este momento el bebé mide 50. 7 centímetros y pesa 3, 282 gramos.

El saco amniótico.  Una vez que se rompe y empieza a salir el líquido  (se rompe la fuente)  se inicia el trabajo de parto

Semana 40

Los órganos están completamente desarrollados y, a medida que ha ido aumentando de peso, todas las arrugas y pliegues que tenía en la piel han ido desapareciendo. A pesar de que está ya muy apretado en tu vientre, se mantendrá activo hasta la hora del parto.

Los huesos de su cabecita están separados para que se puedan comprimir al pasar por el canal vaginal en el momento del parto. Su pelo y uñas han seguido creciendo

Tu fecha de parto llegará esta semana, ten paciencia. Una vez que empieza el proceso del parto, tu bebé pasará por muchos cambios para prepararse para el nacimiento incluyendo una elevación en las hormonas que lo ayudarán a mantener la presión arterial y el azúcar en la sangre después del parto. Aunque esto puede ser también una señal que le comunique a tu útero que el tiempo  ha llegado y el bebé debe nacer.

Con la labor de parto tu bebé tendrá que pasar por varias interrupciones de flujo sanguíneo que le llega desde la placenta y todo irá bien siempre y cuando no sean demasiadas ni demasiado prolongadas. En este momento el bebé ya tiene el tamaño y peso de un recién nacido normal y sano. Los varones tienden a ser un poco más grandes y gordos que las niñas.

Referencias

 

¿De dónde viene el dolor del parto? ¿Cómo puedo controlarlo?
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Dolor de parto ¿Cómo puedo controlarlo?

Dolor de parto ¿Cómo puedo controlarlo?

Cuando estás embarazada algunas veces te despiertas en la noche preocupada por el momento del parto. Probablemente hayas escuchado innumerables historias sobre lo que cada una sintió y eso hace que veas que se acerca la fecha con mucha aprensión.

La gran pregunta de todas las mujeres es,

¿”Cuánto dolor voy a tener yo durante el parto”?

El dolor es algo subjetivo, es decir ante un mismo estímulo cada persona lo percibe con intensidad diferente. De tal manera que aunque no podemos contestar la pregunta específicamente, sí podemos tratar de identificar algunas causas del dolor y los métodos para tratar con ellos.

Las tres causas mayores del dolor son: emocionales, funcionales, y fisiológicas.

Las causas emocionales del dolor

El miedo y la desinformación aumentan la sensación de dolor. La educación para el parto es una manera buena para combatir este problema aunque no lo elimine, las técnicas no invasivas de relajación física y psicológica son una opción segura que habría que priorizar.

Para poder participar plenamente en el proceso del parto es necesario tener un buen conocimiento de lo que está pasando. La educación no se da solamente en las clases, se recomienda también: leer, ir a visitar el sitio donde va a nacer nuestro bebé, hablar con tu médico sobre las diferentes opciones y cuáles son sus ventajas y desventajas.

Las causas funcionales y fisiológicas del dolor en la labor de parto

Es lógico pensar que el estímulo doloroso nazca a consecuencia de las modificaciones en las estructuras maternas provocadas por el propio parto. Así pues, la fuente del dolor de parto debe ser buscado en la biomecánica del mismo.

  • Las contracciones del útero.Tus músculos están trabajando y esto puede causar dolor, pero tú puedes ayudar a que este proceso sea menos doloroso y más rápido si te tranquilizas y tratas de relajarte. Aguantar tu respiración y pelear con las contracciones puede impedir la dilatación del cuello del útero y el parto. También puede resultar en más dolor porque al útero le hace falta oxígeno debido a la tensión de todo tu cuerpo
  • La dilatación del cuello del útero: el cuello del útero, que se encoge y se dilata para favorecer el paso del feto, creando así el denominado canal del parto. Los ligamentos del útero sufren un estiramiento, mientras que las articulaciones de la pelvis y las raíces nerviosas de la zona lumbo-sacra se comprimen.

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  • El descenso del bebé por el canal del parto: Durante la expulsión son sometidas a un proceso de distensión (fuente de sensación dolorosa) las estructuras del suelo de la pelvis y del periné.

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  • La posición que adoptes durante el trabajo de parto, es muy importante. Ciertas posiciones, como el acostarte boca arriba, pueden ser dañinas y dolorosas. Cambiar de posición continuamente y permanecer móvil ayudan a reducir este dolor.
  • Procedimientos médicos: los procedimientos médicos cómo la ruptura de la bolsa amniótica (en algunos casos es necesario que el médico rompa mecánicamente la bolsa), exámenes vaginales y la monitorización del bebé, pueden causar dolor, algunos de ellos porque limitan la movilidad y otros porque causan ansiedad.
  • Algunos factores médicos como pueden ser el tamaño y la posición del bebé, influyen también en el dolor que puedes experimentar.

A veces, el dolor inusual puede ser señal de problemas.

¿Cuáles son los beneficios del dolor de parto?

El dolor es parte de la fisiología del parto y el nacimiento. Tiene una función y un sentido que beneficia a la madre y al hijo.

Así lo afirma el Dr. Denish Walsh, profesor en la Universidad de Nothingam. El dolor, explica Walsh, es necesario y beneficioso, y no debe eliminarse como una regla pues se priva a la madre y al hijo de experiencias y hormonas muy importantes.

El dolor más intenso se produce durante las contracciones, las que son provocadas por una hormona llamada oxitocina.

La oxitocina tiene también otros efectos, y es conocida como la hormona del amor, porque actúa sobre el cerebro ayudando a sentirse en unión con otros, y ayuda a liberar otras hormonas que hacen sentirse bien y disminuyen el dolor (produciéndose “analgesia” en forma natural), como las endorfinas.

Madre e hijo viven juntos las contracciones y sus molestias, y en respuesta buscan las mejores posiciones y movimientos, y liberan varias sustancias y hormonas (adrenalina, prostaglandinas, endorfinas, oxitocina, etc.). Estas sustancias apuran, demoran o intensifican las contracciones, de manera que madre e hijo participan en el mecanismo del dolor, y en el avance del trabajo de parto, de acuerdo con lo que están sintiendo.

El dolor físico de las contracciones se asocia con el dolor emocional de la separación que ocurrirá con el hijo al nacer.

Sentirlo, asumirlo, darle un sentido y acogerlo, ayuda a culminar esta separación y aceptar plenamente el momento después, disminuyendo las depresiones post parto, aumentando la fuerza personal, y dándose una oportunidad única de curar traumas anteriores.

El dolor del trabajo de parto estimula también la energía sexual, y bien conducido puede ayudar a alcanzar una sexualidad más madura.

El proceso es trascendental para la mujer, las alteraciones llevan a experiencias traumáticas.

¿Qué distingue al dolor del parto de otros tipos de dolor?

Principalmente, su ritmo, puesto que está caracterizado por continuas contracciones y expansiones, malestar y bienestar, aceleraciones y ralentizaciones.

Este ritmo tiene la función de favorecer la adaptación gradual de la mamá y del niño al trabajo del parto y, por lo tanto, a la intensificación del dolor.

Espera lo inesperado

Tanto el proceso de la labor de parto como el parto en sí mismo son impredecibles. No puedes saber por adelantado qué tipo de control del dolor vas a necesitar sino hasta que ya estés en labor. Igualmente puede suceder que las características específicas de tu proceso hagan que tu médico se decida a tomar una opción que no habían considerado en el plan original.

De lo que sí estamos seguros es de que mientras más sepas acerca del proceso del parto y de las diferentes opciones que tienes para controlar el dolor, mejor será tu experiencia general de este momento tan significativo para tu vida.

El dolor es fisiológico ¡el sufrimiento no!

Muchas veces durante el parto, el dolor pierde su sentido y se transforma en una tortura sin utilidad ninguna.

Esto ocurre especialmente cuando la mujer no puede reaccionar al dolor, como cuando no se puede mover, o se siente sola y sin apoyo, o siente la presión de su pareja o familiares, no encuentra su propio ritmo entre contracción y pausa, o no consigue conectarse con su hijo en ambientes desfavorables (ruido, gritos, exceso de gente, etc.) que hacen aparecer miedos y angustias.

Las intervenciones médicas como tactos vaginales, amniotomías (romper la bolsa), inducciones o aceleraciones del parto (sueros), pueden agregar dolores que descontrolan el proceso.

¿Qué opciones existen para controlar el dolor durante el trabajo de parto?

Existe un amplio rango de opciones para reducir el dolor entre las que puedes elegir.

En general, tú y tu médico eligen recurrir al método de alivio del dolor más seguro y eficaz tanto para ti como para el bebé. La elección estará determinada por:

  • Tus preferencias y las de tu familia
  • Tu estado de salud
  • La salud del bebé
  • La recomendación de tu médico

La decisión que tomes es una decisión personal.

Algunas mujeres dirán que ellas quieren estar conscientes durante todo el proceso y no quieren nada que les impida sentir plenamente este momento.

Otras pueden pensar que no quieren aguantar este dolor si ya hay métodos para aliviarlo.

Y… ¿Cuál es la mejor opción?

La respuesta depende tanto de tus preferencias como del proceso de la labor de parto. Así, nos damos cuenta de que no hay un método estandarizado que sea apropiado para todas las parturientas y más bien cada mujer tendrá sus propias necesidades y cada parto será diferente.

La elección que hagas se irá utilizando durante el proceso de la labor de parto el cual se volverá más intenso y más doloroso, hasta el momento mismo del nacimiento.

Los métodos naturales para aliviar el dolor te pueden ayudar a relajarte y controlar el dolor, especialmente en las primeras etapas de la labor de parto.

  • Apoyo emocional de otras personas: sin importar la decisión que tomes, la presencia de alguna persona que te quiere tiene un gran efecto para ayudarte a soportar el dolor. Sus palabras, sus caricias y su simple presencia física, te acompañan y apoyan en esos momentos. Hay momentos en los que no soportas perderlos de vista.

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  • Cambios de posición: la mayoría de las parturientas encuentran que si permanecen en movimiento durante el proceso de la labor de parto, los dolores son mucho más soportables, especialmente durante las contracciones. Cuando la madre cambia de posición, altera la relación que existe entre la contracción, la posición de la cabeza del bebé y su pelvis. En algunas ocasiones se recomienda movimiento para rotar a un bebé que no viene bien colocado o para corregir la lentitud de la labor de parto.

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  • Técnicas de relajación: en todas las clases de preparación para el parto te enseñarán diferentes técnicas de relajación y respiración.
  • Agua caliente: algunas mujeres encuentran que una ducha caliente o incluso un baño de pies caliente la conforta y alivia.

Sin embargo, existen situaciones en las que tu médico deberá usar todos los recursos disponibles.

No farmacológicos en primer lugar y como segundo recurso, los  farmacológicos, con las madres informadas quienes serán finalmente quiénes decidan.

Medicamentos y anestesia en el parto normal

Conforme la labor de parto avanza, muchas mujeres usan una combinación de métodos naturales con medicación.

Todos los medicamentos para el dolor (analgésico o anestésico) tienen un potencial riesgo para la madre o el feto, alteran la fisiología normal del parto o nacimiento, y aumentan los partos operatorios (cesáreas y fórceps).

¡No hay medicamentos seguros!

Analgésicos: actúan de manera sistémica, es decir, afectan a todo el cuerpo, y pueden provocar efectos secundarios en la madre, como somnolencia y náuseas. Esta medicación también puede llegar al bebé, sus efectos dependerán de la cantidad utilizada y de lo cerca del nacimiento que se haya administrado.

Tranquilizantes: no alivian el dolor pero te ayudarán a calmarte y a relajarte si estás muy ansiosa. Pueden tener efectos significativos sobre la madre y el bebé, algunas mujeres experimentan una pérdida del control que les resulta desconcertante mientras que a otras les cuesta recordar los detalles del parto.

Gas y aire (Entonox): Esta es una mezcla de oxígeno con gas de óxido nitroso que inhalas a través de una mascarilla durante las contracciones y tú misma lo controlas. El gas toma cerca de 15 a 20 segundos para actuar, así que se respira justo cuando inicia una contracción y es mejor cuando se inhala profunda y lentamente.

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Es fácil de usar. No quita totalmente el dolor pero lo reduce y esto lo hace más soportable. No hay riesgo de sobredosis y se elimina rápidamente. No perjudica al bebé y la contracción uterina no se afecta.

Anestesia local: es la opción que elige la mayoría. Elimina la sensibilidad en zonas específicas del cuerpo y se puede utilizar tanto en el parto vaginal como en el parto por cesárea. Una de las más empleadas es la llamada epidural, que proporciona un alivio continuo del dolor del ombligo para abajo, incluyendo las paredes vaginales, durante todo el proceso del parto. Puede dificultar los pujos para expulsar el bebé y provocar una disminución de la tensión arterial, pero los riesgos para el bebé son mínimos.

Como todo, tiene sus razones médicas y sus consecuencias. Precisamente por eso no debería administrarse sin tener todo en cuenta y ofrecer tratamientos alternativos a quien los desee.

La anestesia daña la fisiología del parto y daña el apego.

Al colocar anestesia peridural la mujer no puede caminar o moverse y deberán controlarse los latidos del niño(a) con un monitor (con unas correas que se amarran a la panza de la madre). Debe además ponerse un suero en una vena, para administrar oxitocina artificial para producir contracciones.

Al dejar de sentir las contracciones, la mujer pierde conexión con su cuerpo y con su hijo.

La epidural puede interferir en el ritmo natural del parto, y se asocia a tasas mayores de partos instrumentales y cesáreas que a la larga son fuente de dolor y de riesgos para madres e hijos.

El parto será necesario tenerlo acostada en la camilla, y al no sentir el pujo, la matrona o el médico (y no la mujer) deciden cuando se puja.

Las madres que han usado peridural interrumpen la producción natural de hormonas, las que alcanzan menores niveles que en un parto sin anestesia. La oxitocina artificial no produce efectos sobre el cerebro como la oxitocina natural, además es muy importante mencionar que la oxitocina natural protege el cerebro del recién nacido(a) de los traumas hipóxicos (falta de oxigenación) del parto y nacimiento. Al nacer, madre e hijo no estarán tan bien preparados y en sintonía para iniciar el apego y la lactancia y los problemas para dar pecho a sus hijos serán más frecuentes.

Los niños que tienen la oportunidad de vivir plenamente el apego al nacer, se adaptan mejor, tienen menos problemas en los primeros días (como regulación de temperatura, hipoglucemia (baja del nivel de azúcar en la sangre), ictericia, etc.), y una mejor lactancia, que se inicia más precozmente y es más prolongada.

El trabajo de parto es un trabajo de dos: madre e hijo. La oxitocina (la hormona del amor) liberada en cada contracción les ayuda a sentirse unidos y mancomunados, ambos responden juntos.

El dolor adquiere sentido y se puede tolerar.

El trabajo conjunto, en coordinación y armonía, prepara el nacimiento, cuando todas las sustancias liberadas en la sangre de ambos (oxitocina, adrenalina, ACTH, prolactina: hormona de la ternura y lactancia, etc.) alcancen las dosis y mezclas adecuadas.

Anestesia General: generalmente se hace en casos de emergencia.

Entiende los pros y los contras:

Cada una de las técnicas para control del dolor tiene sus pros y sus contras. Las técnicas de relajación y de respiración pueden darte una sensación de control, pero no disminuyen el dolor. La medicación puede quitar el dolor, pero cualquier medicamento puede afectar a tu bebé.

Si te dan la analgesia justo antes de que nazca el bebé, entonces tu cuerpo procesará este medicamento y tu bebé nacerá alerta y listo para enfrentarse al mundo. Pero si recibes la analgesia mucho tiempo antes, el bebé podría nacer deprimido.

Puntos a considerar antes de elegir:

Para elegir el mejor método o los mejores métodos que sean adecuados para ti, debes hablar con tu médico y preguntar:

  • ¿Qué involucra el método que elija?
  • ¿Cómo me afectará?
  • ¿Cómo afectará a mi bebé?
  • ¿Qué tan pronto actúa si decido utilizarlo?
  • ¿Cuántodurasuacción?
  • ¿Puedo combinarlo con otros métodos?
  • ¿En qué momento de la labor de parto me lo deben aplicar?

Escucha atentamente las respuestas, pregunta nuevamente lo que no entiendas y decidan juntos el camino que sea más adecuado para ti y tu bebé.

Es conveniente permanecer flexible y ver cómo se va desarrollando tu labor de parto, podría ser que necesiten alterar los planes si hay algún cambio inesperado.

Conclusión:

El dolor del parto nace a consecuencia de las modificaciones en las estructuras maternasprovocadas por el propio parto.

Entre el dolor de parto y la mecánicadel mencionado parto existe una mutua influencia.

De la anterior conclusión se deduce que:

  • Toda acción encaminada a facilitar la biomecánica del parto contribuirá también a disminuir el dolor del mismo.
  • Toda acción encaminada a erradicar (o disminuir) el dolor del parto contribuirá también a mejorar la biomecánica del propio parto.

Referencias:

Uso de medicamentos
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Medicamentos en el tercer trimestre del embarazo

Medicamentos en el Tercer Trimestre del Embarazo

Durante el tercer trimestre del embarazo –así como durante los otros trimestres- pueden hacerse presentes enfermedades preexistentes como hipertensión inducida por el embarazo, diabetes gestacional, amenaza y trabajo de parto prematuro, desprendimiento de placenta, o bien puede presentarse alguna enfermedad nueva.

En cada caso individual, es conveniente que, desde antes del embarazo, tú hables con tu médico acerca de tus antecedentes personales, tanto en lo que respecta a enfermedades de tipo clínico, como a operaciones y traumatismos y nunca te automediques.

El embarazo representa un problema terapéutico único porque hay dos pacientes, la madre y el feto. Una enfermedad materna puede beneficiarse con un tratamiento farmacológico particular que puede afectar en forma adversa el bienestar fetal.

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¿Cómo puede afectar el medicamento en el desarrollo del bebé?

La placenta actúa como un filtro entre la sangre de la madre y la del bebé. Permite que pequeñas moléculas de nutrientes pasen al bebé y evita que moléculas de mayor tamaño lo hagan. El problema causado por medicamentos tomados por la madre es que pueden atravesar la placenta y entrar en el torrente sanguíneo del bebé.

Esto se debe a que los medicamentos contienen partículas lo suficientemente pequeñas como para atravesar la barrera placentaria junto con los nutrientes. El efecto de un medicamento sobre el bebé en desarrollo depende del medicamento, la dosis y el tiempo de embarazo.

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Los medicamentos tomados durante el embarazo pueden afectar al feto de varias formas:

  • Alterando su normal desarrollo, pudiendo producirle malformaciones o deformidades. Esto es lo que se llama efecto teratógeno.
  • Alterando el intercambio de oxígeno y alimentos entre el feto y la madre, impidiendo su desarrollo y crecimiento.

¿Qué pasa si los tomé en este último trimestre?

En el tercer trimestre los riesgos son menores y prácticamente no existen efectos teratógenicos (de malformaciones), pero pueden ocurrir efectos adversos relacionados con el retardo del crecimiento del  bebé dentro del útero. Los medicamentos tomados en el último trimestre de embarazo pueden: 

  • Causar complicaciones tales como dificultades para el bebé después del nacimiento. Esto se debe a que el medicamento permanece en el cuerpo del bebé después del parto y el recién nacido puede no ser capaz de hacer frente al medicamento en su torrente sanguíneo de la misma forma en que la madre puede hacerlo porque su hígado y su metabolismo son inmaduros.
  • Afectar indirectamente el bebé al interferir en el medio ambiente del vientre. Algunos medicamentos pueden provocar contracciones del útero, disminuyendo el suministro de sangre al bebé y alterando el crecimiento y las funciones de los distintos órganos.
  • Afectar el momento del parto. Pueden causar un nacimiento prematuro o retrasar el nacimiento, lo cual constituye una amenaza para el bebé.

¿Cómo sabemos qué medicamentos son seguros?

A menudo no lo sabemos. Las empresas farmacéuticas rara vez realizan los ensayos clínicos o estudios reales de sus medicamentos en las mujeres embarazadas. Como resultado de ello, pocos son en realidad los medicamentos autorizados para su uso durante el embarazo.

La mayor parte de la información que recibimos acerca de la seguridad del uso de un medicamento en el embarazo a menudo proviene de la experiencia práctica en el tiempo. Es frecuente que, cuando un medicamento ha sido usado ampliamente durante muchos años sin causar efectos adversos en el embarazo, se llegue a la conclusión de que no es nocivo. La información también procede de las mujeres que han sido expuestas accidentalmente a un medicamento durante el embarazo y de los estudios con animales.

Riesgo- beneficio: Al tomar cualquier medicamento durante el embarazo se trata sopesar los pros y los contras. La decisión debe ser tomada por tu médico, que sabe cuál es el medicamento más seguro, la dosis eficaz y la mejor vía de administración.

Él será capaz de medir los beneficios que tiene un medicamento que te recete, frente a los riesgos que puede causar al bebé. Si los beneficios superan a los riesgos, entonces el medicamento puede serte dado. Si los riesgos para el bebé son demasiado grandes, entonces puede aplicarse un tratamiento alternativo. La decisión final acerca de la toma de un medicamento debe hacerse en conjunto con la embarazada.

Entonces, ¿si estoy enferma no puedo tomar nada?

Una embarazada puede enfermarse como cualquier ser humano y sufrir problemas relacionados justamente con su embarazo como puede ser el estreñimiento y la acidez estomacal o puede adquirir alguna enfermedad más seria que complique su embarazo.

Cuando una embarazada contrae una enfermedad que requiere tratamiento, su médico debe elegir el medicamento que tendrá menos repercusiones o ninguna en el feto, a esto se le llama “Análisis del riesgo-beneficio del uso de Medicamentos”.

Esto implica que cuando el uso de medicamentos es necesario para controlar o combatir la pérdida de salud, resulta razonable correr el riesgo de usar un medicamento para controlar una enfermedad, pues no hacerlo puede ocasionar más daño al feto o al embrión, como es el caso de una infección urinaria o vaginal.

Una vez que se inicia el tratamiento, es muy importante que tomes en cuenta que NO debes de suspender o cambiar las dosis de los medicamentos prescritos por tu médico sin su conocimiento y consentimiento.

Algunos de estos medicamentos los tendrás que tomar por un periodo corto de tiempo, por ejemplo los antibióticos, pero otros, por ejemplo los medicamentos para la diabetes o para la presión arterial, los tendrás que tomar constantemente quizás hasta el final del embarazo.

Recomendaciones generales

La gestación es un período relativamente largo y en ocasiones puede ser necesario instaurar un tratamiento con medicamentos. Es recomendable evitar la administración indiscriminada de medicamentos para situaciones banales y la automedicación. Por todo ello, durante la gestación se aconseja:

  • Si estás embarazada y tienes ciertos malestares, consúltalos con tu médico, antes de tomar cualquier medicamento.
  • Valorar con tu médico la relación riesgo/beneficio estableciendo claramente la necesidad de tratar la enfermedad, ya que algunas enfermedades o síntomas no tratadas (p. ej., fiebre, infecciones) pueden ser tan peligrosas para el feto como la administración de ciertos medicamentos.
  • Utilizar preferentemente aquellos medicamentos sobre los que se disponga de mayor experiencia clínica, intentando evitar en lo posible los fármacos de reciente comercialización.
  • Tomar la mínima dosis terapéutica eficaz y durante el menor tiempo posible: no menos, no más de lo que te haya recomendado tu médico.
  • Evitar los medicamentos con múltiples principios activos en su composición.
  • Considerar que en principio ningún medicamento es totalmente inocuo, ni siquiera los preparados tópicos.
  • Si la automedicación no está recomendada en ninguna circunstancia, en el embarazo queda absolutamente prohibida.

No olvides que la prevención y detección a tiempo pueden ayudarte a vivir mejor y a tener un bebé sano.

Las medicinas que son necesarias durante el embarazo

Como ya lo mencionamos, la buena salud de la madre es vital, para asegurar la salud, el crecimiento y el desarrollo del bebé antes de nacer. Las mujeres que tienen problemas de salud preexistentes (desde antes de embarazarse) como asma, diabetes, epilepsia, etc., deben de continuar con su tratamiento durante el embarazo, con los medicamentos apropiados que su médico le indique ya que suspenderlos pondría en riesgo su salud y, por lo tanto, la de su bebé.

Tu médico elegirá el medicamento que mejor cumpla con sus objetivos y que sea menos dañino para el embarazo.

Anestesia: es preferible evitar cualquier cirugía durante el embarazo, sin embargo, si se llegara a necesitar, debería de hacerse en el segundo trimestre cuando aún es temprano para provocar un parto prematuro. En un estudio reciente, el Oxford Journal publicó que la anestesia local es la primera elección.

Si tienes que visitar al dentista, la anestesia puede causarte taquicardia que, aunque molesta, es temporal y no dañará a tu bebé.

Antibióticos:a menos de que tengas una alergia específica, la penicilina puede usarse durante el embarazo y tu médico eligirá el que sea mejor para el tipo de infección que presentes.

Antidepresivos: Muchos de los antidepresivos tienen un record de seguridad excelente para ser utilizados en el segundo y tercer trimestre. Así, habla con tu médico quien podrá evaluar riesgos y beneficios.

Medicamentos para el asma: el embarazo es un reto fisiológico que puede impactar la severidad del asma. De acuerdo con el Colegio Americano de la Alergia, un problema asmático bien controlado no se asocia con riesgo para la madre o para el feto.

Y aunque el asma no controlada raramente es fatal, puede causar serios problemas para la madre incluyendo presión aretrial elevada, toxemia y parto prematuro. Para el bebé, las complicaciones del asma no controlada pueden ser: muerte en útero, retardo en el crecimiento intrauterino, parto prematuro, bajo peso al nacer y una calificación APGAR baja. Es importante que sigas las instrucciones de tu médico con respecto al riesgo versus beneficio.

Medicamentos para la gripa: tener gripa o un resfriado en el tercer trimestre puede ser miserable. Pero aún cuando ya hayas llegado a la semana 38, es preferible, como seguramente te dirá tu médico, que no tomes ningún medicamento.

La Medicina Alternativa: Los Productos Herbolarios

Muchas mujeres creen en el poder curativo de lo natural para aliviar las molestias de la náusea, el dolor de espalda y otras molestias del embarazo, pero muchos de los productos llamados naturales no han sido probados en cuanto a la seguridad de su consumo y a su efectividad en las mujeres embarazadas.

Algunos de ellos pueden contener agentes que te pueden dañar a ti o a tu bebé o provocar problemas a tu embarazo. De ahí la importancia de verificar con tu medico, si puedes hacer usos de la medicina alternativa. El médico no te recomendará un producto o un tratamiento hasta que no hayan sido aprobados en seguridad y en beneficio en las mujeres embarazadas.

Conclusión

Si bien la mayoría de los medicamentos de uso habitual no han demostrado ser riesgosos para el crecimiento y desarrollo fetal, hay que recordar que sólo las vitaminas son clasificadas en el grupo A  (absolutamente  demostrado que no producen malformaciones). El resto de los medicamentos se hallan en los grupos B  o C. Por eso se recomienda no consumir innecesariamente y nunca sin supervisión médica. Pero tampoco implica que sea absolutamente prohibido recibir medicación.

Referencias

 

 

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Depresión durante el embarazo

¿Qué es la depresión?

La depresión es un trastorno del estado de ánimo, en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, enojo, frustración  y miedo, interfieren con las actividades de la vida diaria. Es una enfermedad biológica, que involucra cambios bioquímicos en el cerebro.

Los síntomas de depresión en el embarazo o después del parto son los mismos que se experimentan en cualquier otra época de la vida. La depresión puede ser un poco más difícil de identificar cuando estás embarazada o acabas de tener un bebé ya que este es un periodo en el que sufres muchos cambios y ajustes.

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¿Es normal sufrir depresión o ansiedad durante el embarazo?

El embarazo generalmente se presenta como una etapa en la que las mujeres están rebosantes de alegría por estar esperando un bebé. Esto es especialmente cierto en nuestra cultura, en la que valoramos muchísimo la maternidad.

Sin embargo, para muchas de ellas, es un período de miedo, tristeza,  confusión, estrés e incluso depresión -sobre todo entre las semanas  6 y 10  del embarazo y durante el tercer trimestre que es cuando la mujer se prepara para el recibimiento de su bebé- y no porque sean malas mamás, sino porque los cambios hormonales que ocurren durante este periodo, cuando se suman a situaciones difíciles o estresantes, pueden provocar una depresión.

Durante muchos años los investigadores creían, de forma equivocada, que las hormonas del embarazo protegían a las mujeres de las depresiones. Se pensaba que era después de tener al bebé, una vez que los niveles hormonales descendían, cuando las mujeres estaban más expuestas a la depresión. Ahora, sin embargo, se cree que el rápido incremento de los niveles hormonales que se da al inicio del embarazo puede variar la química del cerebro y conducir a la depresión.

Al menos una de cada diez mujeres sufre problemas de depresión durante el embarazo y las mujeres que han padecido anteriormente de depresión, corren mayor riesgo de adquirirla en ésta etapa.Algunos estudios han demostrado que las mujeres que sufren de depresión durante el embarazo,  desarrollarán depresión postparto, por esto es muy importante conocer los síntomas para detectarla a tiempo e iniciar su tratamiento.

La ansiedad o la angustia son condiciones que se pueden y que se deben tratar durante el embarazo, sin embargo, a menudo, no se diagnostican porque muchas mujeres no les dan importancia a sus sentimientos: piensan que se deben a los cambios de humor temporales que acompañan el embarazo.

Es importante que tu doctor sepa cómo te sientes. La salud emocional es tan importante como la salud física y, de hecho, tu salud emocional puede afectar a tu salud física.

Las investigaciones muestran, por ejemplo, que la depresión y la ansiedad pueden incrementar el riesgo de tener un bebé prematuro. Si los síntomas de la depresión no se tratan, esto puede poner en peligro la capacidad para cuidar de ti misma y de tu bebé.

Factores de riesgo que activan la depresión

No existe una causa única. Por el contrario y, como ya lo mencionamos, es probable que la depresión se produzca por una combinación de factores:

  • Alteraciones hormonales, propias del embarazo: el rápido aumento de los niveles hormonales al principio del embarazo pueden cambiar la química cerebral y llevar a la depresión o hacerte sentir más ansiosa que lo normal. La ansiedad es otra condición que debe de ser
  • Historial familiar o personal de depresión: si ya en otra ocasión tuviste depresión o ansiedad extrema, o si hay alguna historia de depresión en tu familia, es posible que tú puedas presentar depresión durante el embarazo. Aunque nunca hayas experimentado una depresión o un problema serio de ansiedad, es posible que estés más susceptible a estos problemas ahora, si has tenido tendencia a sentirte angustiada, ansiosa o triste en determinados momentos.
  • Pérdida de embarazos previos: Si has abortado o si has perdido un bebé con anterioridad, y si la pérdida es reciente o repetida, entonces quizás no has tenido tiempo de recuperarte emocional y físicamente y eso te hace más vulnerable a presentar una depresión en el siguiente embarazo.
  • Complicaciones durante el embarazo: esto puede ser una fuerte carga emocional, sobre todo si tienes que quedarte varias semanas en reposo en cama o si te tienen que hacer muchas pruebas genéticas. Soportar pruebas complicadas y sufrir por la salud de tu bebé, es muy complicado y exige mucho de ti. Al mismo tiempo, dejas de trabajar y ya no puedes hacer nada de lo que antes ocupaba tu tiempo, esto dificulta que mantengas el balance emocional.
  • Habla con tu médico acerca tu bienestar emocional. Si tomas las medidas en este momento, te evitará los problemas más adelante y te permitirá disfrutar de tu nuevo bebé.
  • Problemas de relación con la pareja: Si estás en esta situación, acude ahora a pedir ayuda profesional, no cometas el error de creer que el bebé viene a solucionar todo porque su llegada en realidad únicamente aumentará la presión entre ustedes.
  • Problemas en el trabajo: ¿Problemas económicos?, ¿estás pensando en cambiarte de trabajo?, ¿estás planeando tu estancia en casa después de años de estar trabajando? Cualquier problema importante como estos puede lanzarte a una depresión.
  • Historial de abusos o traumas: las mujeres que han sobrevivido a un abuso verbal, sexual, físico o emocional, pueden tener baja estima y una sensación de inseguridad y de aislamiento. Todo esto contribuye a un alto riesgo para la depresión porque el embarazo puede disparar estos recuerdos dolorosos cuando observas los cambios que suceden en tu cuerpo para los que no tienes ningún control y esto te recuerda lo incapaz que te sentías cuando abusaban de ti.
  • Situaciones estresantes: Como puede ser la muerte de un ser querido, o el rompimiento con la pareja o alguien cercano o la pérdida del trabajo. El embarazo no es el momento para las grandes decisiones o cambios. No es el momento para cambiarte de casa.
  • Tratamientos de fertilidad:Si tuviste dificultad para embarazarte, es muy probable que estuviste bajo un gran estrés y aún puedes estar sufriendo los efectos de todos los tratamientos que te hicieron. Encima, es muy común que tengas miedo de perder este embarazo que tanto trabajo te costó.
  • Otros factores de riesgo: Si eres joven, eres madre soltera o tienes un embarazo no deseado.

Signos  y síntomas de la depresión durante el embarazo

Algunos de estos síntomas, son comunes entre las mujeres saludables durante el embarazo, pero cuando se combinan e interfieren con tu capacidad de funcionar, entonces es probable que la depresión tenga algo que ver.

  • Tristeza o desesperanza persistente.
  • Una sensación de que nada es ya divertido ni agradable.
  • Miedo de estar sola o de salir.
  • Frecuentemente tienes ganas de llorar.
  • Tienes dificultad para pensar claramente o tomar decisiones, no puedes concentrarte y te falla la memoria.
  • Fatiga extrema que nunca se acaba.
  • Alteraciones del sueño: o te cuesta trabajo dormirte, tienes insomnio o, por el contrario, duermes demasiado.
  • Pérdida de interés en las actividades que normalmente disfrutas
  • Ansiedad
  • Cambios de hábitos alimenticios: deseo de comer todo el tiempo o de no querer comer nada.
  • Cambios repentinos de humor: pasas de la alegría acompañada de una gran actividad, a la irritabilidad extrema, agitación, o llanto excesivo (por ejemplo, te irritas fácilmente con los otros niños o con tu pareja).
  • Inseguridad
  • Sentimientos de culpa
  • Pérdida de energía

La depresión con frecuencia no es diagnosticada apropiadamente durante el embarazo, ya que las personas que rodean a la mujer embarazada, y ella misma, consideran que estos síntomas sedeben a las alteraciones hormonales.

Esta suposición puede ser  peligrosa para la madre y para el bebé aún no nacido. Es conveniente que si tienes dos o más síntomas de depresión  lo platiques con tu ginecólogo para que pueda derivarte a un especialista, quien será el  responsable de dar el tratamiento indicado.

 La depresión es una enfermedad que puede ser controlada y tratada totalmente, lo importante es buscar ayuda y apoyo. Es importante que el tratante, sea un médico especialista en  psiquiatría o salud mental, ya  que debe tener el conocimiento de los cambios hormonales y del manejo farmacológico, situaciones que no son del conocimiento de los psicólogos.

Si estás bajo tratamiento antidepresivo antes de saber que estás embarazada, debes  avisar a tu médico de inmediato sin suspender tu tratamiento hasta que él  decida continuarlo o cambiarlo.

¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad?

Llama a tu doctor si te sientes abrumada y nerviosa todos los días o si estás teniendo:

  • Ataques de pánico. Éstos pueden venir sin ningún aviso e incluyen: latidos muy rápidos del corazón, mareos o desorientación, palmas de las manos sudorosas, falta de aliento y sentir que estás a punto de tener un ataque al corazón o de desmayarte.
  • Preocupación frecuente y recurrente acerca de la salud de tu bebé o una sensación frecuente de que algo terrible está a punto de pasar.

¿Cómo se clasifica?

La depresión puede  clasificarse en:

  • Depresión mayor: Es una enfermedad grave que interfiere con la habilidad de la persona para trabajar, estudiar, dormir, comer, disfrutar. Puede aparecer una vez en la vida de la persona, pero es más común que ocurra varias veces
  • Distimia:Es un tipo de depresión mas leve, las personas con esta enfermedad, tienen síntomas de largo plazo, pueden llevar a cabo sus actividades día a día pero no siempre funcionan bien y pueden tener episodios de depresión mayor.

¿Cuál es el tratamiento contra  la depresión  durante  el embarazo?

Si sientes que tienes uno o más síntomas de la depresión por una o dos semanas, debes platicar con tu médico para que él te oriente y canalice con el especialista indicado, que en éstos casos es el  médico psiquiatra o de salud mental, al que muchas personas le tienen  aberración pues se piensa que ir a verlos  no es bien visto socialmente y las amistades y/o familiares  pueden no considerar bien, saber que vas a ver al psiquiatra.

Pero el tratamiento de la depresión necesita por lo general tratamiento farmacológico y en ocasiones terapias individuales y él médico especialista es la persona que está preparada para manejar ambas cosas y poder darte el apoyo que necesitas en esos momentos en que no sabes a ciencia cierta qué está pasando con tu vida y tus sentimientos.

Las opciones de tratamiento pueden incluir:

  • Grupos de apoyo
  • Psicoterapia
  • Medicamentos

Es importante informarle a tu médico especialista acerca de tus síntomas y dificultades para  que él vea  las opciones más apropiadas y tome la decisión de prescribir los medicamentos que han sido aprobados para ser utilizados durante el embarazo y así proteger a tu bebé de los efectos indeseables que puedan tener.

Tanto el ginecólogo como el médico psiquiatra deberán estar en contacto  y coordinados para examinar tú caso y tomar en cuenta los beneficios y riesgos del tratamiento.

No afrontes sola la depresión, platica,ya  sea con tu pareja o  tu médico ginecólogo, o con alguien de tu confianza, qué es lo que estás sintiendo.

¿Tienes dudas acerca de la seguridad de los medicamentos antidepresivos durante el embarazo?

El tema de dar tratamiento para la depresión durante el embarazo es una controversia entre los especialistas. Generalmente se examinan cuatro categorías de riesgo con respecto al uso potencial de los medicamentos durante el embarazo:

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  1. Posibilidad de que sea causa de aborto: No existe ninguna evidencia  que sugiera que la exposición a los nuevos antidepresivos durante el embarazo, incremente el riesgo de aborto.
  2. Posibilidad de que cause deformidades en el bebé: No hay estudios que demuestren que hay una incidencia incrementada de defectos al nacimiento por la ingesta de estos medicamentos.
  3. Posibilidad de que cause problemas en el crecimiento del bebé en el útero: Un estudio realizado en Canadá demostró que el crecimiento de los bebés expuestos a estos medicamentos era igual al de los bebés que no fueron expuestos a ningún medicamento y tampoco alteró su fecha de nacimiento.
  4. Posibilidad de que cause adicción para el bebé. En cuanto a este punto, hay diferencia de opiniones ya que se reportan casos de recién nacidos con estrés por la carencia del antidepresivo después del parto, pero lo más común que se ha encontrado es ligeros problemas respiratorios, llanto excesivo, dificultades para comer y dormir e irritabilidad transitoria. Un estudio sugería que los bebés  tienden a estar un poco más “letárgicos”  y que tienen un movimiento de ojos más rápido. Sin embargo, también se ha visto que estos bebés tienen habilidades congnitivas iguales a los de los bebés no expuestos a los antidepresivos de nueva generación.

Sin embargo, podemos decir también que hay muy poca investigación todavía acerca del daño causado al bebé por el antidepresivo que se le recete a la madre durante el embarazo.

Riesgo para la salud del bebé durante su niñez: En contraste, existe actualmente una gran evidencia que demuestra que la depresión durante el embarazo que NO fue tratada puede afectar al bebé incluso hasta su adolescencia y provocar problemas de conducta y emocionales como por ejemplo déficit de atención e hiperactividad o incluso una depresión durante la adolescencia.

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La depresión durante el embarazo, ¿puede causarle daño a mi bebé?

La depresión no tratada, puede tener riesgos peligrosos para la madre y el bebé ya que puede llevar a la madre a una pobre nutrición, al alcoholismo o tabaquismo, lo que puede ocasionar  nacimiento prematuro, bajo peso al nacer, o problemas de desarrollo del bebé.

Cuando una mujer está deprimida, no tiene la energía, fuerza o deseo  para cuidarse ella misma o a su bebé por lo que los problemas surgen. La depresión tampoco te permite formar un vínculo con tu bebé en desarrollo.

Algunas mujeres no le dicen a nadie sobre los síntomas que tienen por miedo, vergüenza, pena o culpa de sentirse deprimidas cuando deberían de sentirse felices. Les preocupa que sus allegados piensen que no serán buenas madres.

¿Hay algo más que yo pueda hacer?

Al mismo tiempo que estás con el tratamiento que te haya indicado tu médico, hay varias cosas que puedes hacer para sentirte mejor:

Apoyo: No es raro que te sientas fatigada constantemente durante el embarazo –aún cuando no estés deprimida. Es muy importante que busques apoyo para ti misma y que comuniques tus necesidades a los que te rodean. Pide ayuda con el quehacer de la casa, con la preparación de los alimentos y otras de las tareas diarias. No pienses que es tu obligación hacerlo todo tu sola.

Ejercicio: Los beneficios del ejercicio durante la depresión están muy bien documentados. Siempre consulta con tu ginecólogo antes de empezar y cuando hagas algún cambio.

El ejercicio ayuda en el tratamiento de la depresión al elevar los compuestos que ayudan a levantar el ánimo, reduciendo el cortisol (que se considera la hormona de la depresión), te da perspectiva de la vida, un sentimiento de logro alcanzado y te eleva la autoestima, todo lo cual ayuda a elevar los niveles de serotonina (un neurotransmisor que se considera como clave en el desarrollo de la depresión).

No es necesario cansarte con largas jornadas, se ha visto que con 10 minutos diarios puedes tener efectos benéficos. La caminata es, quizás, la forma más accesible de ejercicio porque no tiene ningún costo y puedes empezar de inmediato en cualquier lugar.

Manejo del estrés: La depresión puede empeorar con el estrés. El embarazo y los cambios anticipados que se esperan con la llegada del bebé a su vida, pueden ser muy estresantes para la mujer. Si aprendes a manejar esto, se puede reducir la depresión. El primer paso es identificar la fuente de estrés y encontrar la mejor forma de reducirlo como por ejemplo evitar una situación determinada, no hacer cambios importantes de vida o usar técnicas de relajación una vez al día o antes de enfrentarla.

Es importante identificar si ese estrés me lo estoy causando yo misma (tratando de ser perfecta o de hacer demasiadas cosas). Marca cuáles son tus prioridades y deja lo no necesario a un lado.

Promueve tu sueño: Un sueño adecuado es importante para promover un embarazo saludable y para prevenir el empeoramiento de una depresión. En algunas ocasiones, el sueño se altera durante el embarazo debido a los cambios hormonales y a la incomodidad física.

Busca diferentes posiciones para dormir y trata de hacer una rutina de tu ciclo de dormir y el del ejercicio. Desarrolla algún ritual que te ayude a relajarte en el momento de dormir como un baño tibio, o leer un  rato. Date siempre un tiempo para relajarte y descansar antes de dormir.

Cambios dietéticos: Es importante que, aunque no tengas hambre,  comas una dieta balanceada y en horarios regulares. Asegúrate de estar tomando las calorías recomendadas por tu médico y los suplementos vitamínicos que te hayan recetado.

Bájale al azúcar refinado, a la cafeína y al chocolate. El uso de calcio y vitaminas del complejo B es también benéfico para disminuir los síntomas. Por supuesto, es esencial que evites el alcohol.

Toma cápsulas de Omega 3: Por años se ha sabido que el Omega 3 ayuda en muchos temas de salud como un gran antioxidante, pero en los últimos estudios realizados, los investigadores han mostrado que tomar un suplemento diario de Omega 3, puede ayudar con los síntomas de depresión. Asegúrate que estás tomando una versión libre de mercurio y siempre pregúntale a tu médico cuál es la dosis adecuada para ti.

Busca compañía y socializa: las mujeres deprimidas generalmente evitan la presencia de otros porque creen que no serán buena compañía. Al contrario, estar con otras personas es una excelente forma de obtener una perspectiva y esto te ayudará con los síntomas de depresión.

Considera la posibilidad de unirte a un grupo de mujeres embarazadas con depresión o de cualquier grupo donde se trabaje este problema.

Date tiempo para hacer algo que te gusta: La mayoría de las personas deprimidas pierden la capacidad de divertirse con ellas mismas. Si evitas las actividades que te gustan, esto nada más se va a empeorar.

Continúa haciendo lo que te gusta aún cuando no te sientas con ganas de hacerlo, descubrirás que aún eres capaz de divertirte aunque sea por periodos cortos.

El tratamiento toma su tiempo: Las demandas iniciales del embarazo son excitantes pero enormes. Para sentirte mejor va a tomar un tiempo y poco a poco te sentirás mejor y con capacidad de manejar las presiones diarias y las demandas del embarazo y de la maternidad. Sé realista en cuanto a las demandas que haces de ti misma.

Referencias

Los orígenes del desarrollo de la habilidad auditiva del bebé, ha sido un tema de debate y especulación. Desde hace mucho tiempo se dice que el bebé responde al sonido cuando está en el útero. En contraste, hasta finales del siglo XIX los científicos decían que el recién nacido era sordo y que desarrollaba la audición en las primeras semanas de vida.
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Audición prenatal del bebé

Introducción

Los orígenes del desarrollo de la habilidad auditiva del bebé ha sido tema de debate y especulación. Desde hace mucho tiempo se dice que el bebé responde al sonido cuando está en el útero. En contraste, hasta finales del siglo XIX, los investigadores decían que el recién nacido era sordo y que desarrollaba la audición en las primeras semanas de vida.

A principios del siglo XX, esta opinión cambió y se aceptó que el bebé sí podía escuchar desde el momento de su nacimiento. Esto llevó a mucha especulación acerca de en qué momento el bebé empezaba a oír. Un estudio detallado de los orígenes de la habilidad auditiva surgió en 1980 cuando las opiniones de los investigadores cambiaron y se amplió la posibilidad de utilizar el ultrasonido para observar al feto dentro del útero.

A lo largo del siglo XX y lo que va de este, se han acumulado evidencias sobre la existencia de audición en el feto, especialmente en el último trimestre del embarazo. Los médicos especialistas en ginecología y obstetricia han determinado si el bebé escucha midiendo paralelamente los latidos del corazón fetal mientras estimulan con sonido al bebé. Esta prueba se conoce con el nombre de Prueba de Estimulación Vibro-Acústica.

Por otra parte se han realizado mediciones para determinar qué es lo que oye el bebé. Mediante la colocación de micrófonos dentro de la cavidad uterina se ha calculado que el ruido de fondo puede alcanzar niveles de intensidad de 72-85 decibelios (dB).

La atenuación que producen todos los tejidos maternos para que un estímulo externo alcance el oído fetal es de 30-60 dB. De los datos anteriores se infiere que cabe perfectamente la posibilidad de que un feto pueda escuchar algunas conversaciones y algunos sonidos externos por lo que se cree que el bebé sí puede reconocer voces (entre ellas la más importante es la materna), música y canciones.

¿Qué es el sonido y qué es el ruido?

El sonido es la producción de una onda sonora que se propaga a través de gases (el aire), líquidos o sólidos y que nuestro oído percibe. El sonido tiene intensidad, frecuencia, periodicidad y duración.

El ruido se define como cualquier sonido calificado, por quien lo sufre, como algo molesto, indeseable e irritante.

¿Qué es el sonido y qué es el ruido?

Es algo que está siempre presente en nuestro ambiente y que se ha asociado a numerosos efectos en la salud de los adultos (incluyendo la pérdida de la audición y la elevación de la presión arterial).

El ruido puede dañar la audición del feto y del recién nacido.

¿Cómo se mide el sonido?

La intensidad del sonido se mide en decibeles (dB). El sonido es posible medirlo a través de un instrumento llamado decibelímetro o sonómetro. El decibel (dB) mide la fuerza del sonido más que la cantidad de sonido. El umbral de audición se encuentra en el 0 dB y el umbral de dolor en los 120 dB. Los niveles seguros se consideran por abajo de los 85 decibeles. El oído humano no responde igual a todas las frecuencias de un ruido, percibimos mejor ciertos sonidos que otros, dependiendo de su frecuencia.

Unos valores medios en dB son los siguientes:

  • 25 dB NPS en un dormitorio urbano
  • 57 dB NPS en conversación normal
  • 64 dB NPS en conversación de tono elevado
  • 85 dB NPS durante un grito
  • 115 dB NPS en una discoteca
  • 130 dB NPS de umbral de dolor

He aquí una regla bastante segura. Si tienes que gritar para escuchar a una persona que está cerca de ti, entonces el sonido está por arriba del límite adecuado. Y una repetición del cruce de este límite puede traer consecuencias desagradables como puede ser la pérdida de la audición.

¿En qué momento se empieza a desarrollar la audición en el feto?

Variados estudios han demostrado que desde antes de nacer, el bebé ya tiene desarrollados sus cinco sentidos: el tacto, la visión, la audición, el gusto y el olfato. El desarrollo del sentido de la audición en el feto y en el bebé supone las partes estructurales del oído externo y medio que se desarrollan en las primeras 20 semanas de la gestación y llega a ser funcional como tal hasta las 25 semanas.

Sin embargo, se sabe que el niño responde al sonido desde la semana 16 de gestación, hecho más que interesante ya que las estructuras del oído no están completamente maduras hasta las 26 semanas, sugiriendo “percepción” por algún sistema alternativo. Se supone que la piel actúa como un “gran receptor” de toda la información vibrátil y que luego se van agregando elementos más especializados.

La cóclea (aparato sensorial de la audición que se ubica dentro del cráneo y que forma parte del oído interno)  y todos los órganos sensoriales periféricos, terminan su desarrollo normal en la semana 24 del embarazo. Desde la semana 25 se han registrado observaciones hechas a través del ultrasonido de cómo el bebé parpadea o se mueve cuando hay una estimulación vibro acústica. Esto se hará cada vez más presente hasta la semana 28 lo que indica la maduración de los nervios auditivos del sistema nervioso central.

El umbral auditivo (la intensidad a la cual uno percibe el sonido) a las 27 a 29 semanas es de 40 decibeles y va disminuyendo a 13 en la semana 42 lo que indica que existe una continua maduración de estos nervios después del nacimiento. Es así que se ha comprobado que la exposición al ruido del feto, ocurre durante el desarrollo y maduración del sentido del oído y que el sonido puede transmitirse bien dentro del medio ambiente uterino.

Los cambios más acelerados en la audición del feto tienen lugar entre las 26 y 28 semanas de la gestación. Se han utilizado varias técnicas para poder medir las capacidades auditivas de los fetos. Una de ellas administra un fuerte estímulo sonoro mientras se registra simultáneamente el electrocardiograma fetal y se mide su reactividad. En otra de ellas se han llevado a cabo observaciones de fetos mediante ultrasonografía y cuando simultáneamente se les estimula acústicamente y se observan la reactividad de los movimientos fetales generales de sobresalto y algunos particulares como los faciales y de parpadeo.

Si de pronto una puerta se cierra fuerte, el bebé dentro de la panza se sobresalta y aumenta su frecuencia cardiaca.

También se han llevado a cabo registros de la frecuencia cardiaca fetal durante la última etapa del trabajo de parto y su variabilidad influenciada por la estimulación auditiva.

Respuesta del feto a los sonidos

Aunque el feto sigue en el aislamiento que representa el estar dentro del útero, como ya lo mencionamos anteriormente, ya existe cierta sensibilidad del sistema auditivo a partir de la semana 25. De acuerdo a la Academia Americana de Pediatría,  a partir de este momento el feto percibe sonoridades internas del organismo de la madre como el sonido que hace el constante paso de la sangre a través de las arterias y del movimiento de los intestinos y respiración y externas como la reverberación de su voz y los sonidos del exterior que pasan a través de la membrana que cubre el vientre hasta el líquido amniótico.

Es importante saber que el sistema auditivo del ser humano es único y diferente del de los animales porque es capaz de recibir, interpretar y responder a un lenguaje complejo. Y, porque desarrolla también la capacidad de escuchar, discernir y responder a la música. Para desarrollarse requiere de experiencias auditivas de voces, lenguaje, música y sonidos significativos del medio ambiente que le deben llegar durante las últimas 12 a 14 semanas del embarazo.

Sin embargo, los expertos están de acuerdo en que el bebé puede sorprenderse por los ruidos inesperados. Las investigaciones han demostrado que las perturbaciones estridentes pueden cambiar el ritmo de los movimientos del corazón del bebé o incluso provocar que en ese momento orine y vacíe su vejiga. Son muchas las embarazadas que reportan que sintieron un fuerte movimiento del bebé cuando escucharon un portazo o un tronido en la calle.

¿Qué pasa cuando el sonido es demasiado fuerte?

El sistema auditivo inmaduro es particularmente sensible a la sobreestimulación por lo que se debe tener sumo cuidado, precisamente con sonidos que superen 100 dB. Felizmente el feto está protegido y aislado de los sonidos de origen externo durante toda la gestación, pero tal protección disminuye en los dos últimos meses.

Algo muy importante es que se amortiguan los sonidos de alta frecuencia, pero no se amortiguan los sonidos de alta intensidad, como son los gritos muy fuertes, los golpes, la música muy fuerte (alto wataje), sobre todo los golpes de las baterías de la “música moderna”. El sistema de la audición humana no ha sido estructurado para los sonidos de alta intensidad, como son los de la industria y los producidos por los amplificadores.

El sentido de la audición humana puede escuchar las voces más poderosas y los instrumentos más potentes, sin ser dañado, siempre que no se utilice amplificadores de sonido.

Los patrones de respuesta fetal a los sonidos (estimulación acústica) incluyen (en fetos prácticamente a término), taquicardia y movimientos de las extremidades y de los párpados cuando el estímulo es de más 105 dB. Con estímulos de menos de 100 dB, solamente taquicardias. Estas respuestas son señales de malestar fetal.

Con estímulos de 130 dB hay respuestas exageradas en los fetos humanos que sugieren malestar y aún dolor. Los movimientos y la taquicardia se relacionan con una situación de estrés, por tanto, de secreción de adrenalina, cuya presencia a una concentración innecesaria a nivel del sistema nervioso central del bebé, es inconveniente.

Es importante recordar que el sistema auditivo fetal puede ser afectado negativamente por los sonidos intensos y que los ruidos que pueden ser dañinos para los adultos, también lo son para los fetos.

¿Cómo responde el bebé a tu voz?

Debe considerarse que los estímulos para producir respuestas fetales se alteran a su paso del aire -a través de las paredes abdominal y uterina- al líquido amniótico y no se han hecho registros para demostrar que la llegada de un sonido (la voz por ejemplo) se capte tal como se emite, pues se puede asegurar que llega con modificaciones, no solamente en intensidad, sino con cambios en el timbre y en el tono. Es decir, llega amortiguado y alterado.

Sin embargo, se ha visto que el ritmo cardiaco del bebé cambia cuando escucha la voz materna. Así que hay mucha posibilidad de que no sólo la oye sino que lo reconforta escucharla. Es imposible que reconozca las palabras, es más bien que capta el tono que resuena, siendo más fácil los tonos de baja frecuencia. Para quienes no están familiarizados con los términos de alta y baja frecuencia, es pertinente aclarar que de alta frecuencia son los sonidos agudos (la voz femenina es un ejemplo) y los de baja frecuencia son los sonidos graves (la voz masculina es un caso).

¿Poner música va a desarrollar la inteligencia del bebé?

Esto nos lleva al llamado “Efecto Mozart”, un término inventado por el Dr. Alfred Tomatis alrededor de 1990 que dice que si el bebé escucha música clásica durante el embarazo, hará que se estimule el crecimiento del cerebro y que se establezcan las conexiones neurales. De acuerdo con muchos investigadores, esto es exagerado y no existe una evidencia científica que lo apoye.

Pero, ¿más es mejor? ¿Y realmente importa si estás escuchando a Mozart o a Hendricks? No necesariamente, como lo dijimos anteriormente, no existe una evidencia científica que demuestre que la estimulación acústica hace algo para influenciar en la creatividad, inteligencia o desarrollo del bebé. De hecho algunos investigadores se preocupan de que, si pones audífonos a tu abdomen puedes, más bien, interrumpir los patrones de sueño y desarrollo natural del bebé.

WebMD reporta que el estímulo llega naturalmente a tu bebé gracias a las conversaciones y actividades de tu vida diaria y esto es más que suficiente para prepararlos al mundo fuera del útero. Madre naturaleza hace un buen trabajo al presentarle el tipo necesario de estimulación que llega en el momento adecuado del desarrollo del bebé.

La Dra. Janet Di Pietro de la Universidad de John Hopkins menciona lo siguiente: Si las personas quieren escuchar música clásica está bien, pero si no lo hacen, creo que es irrelevante para el bebé, pero cuando mamá llega a casa y escucha música que la relaja, es así como el bebé obtiene el beneficio .

¿Qué pasa con los ultrasonidos?

Si se trata de sonidos, sabemos que muchas veces los fetos se mueven cuando se realizan ecografías (que son ultrasónicas), lo que quiere decir que el agente perturbador es la onda sonora directamente sobre el sistema nervioso central (SNC) y no a través del proceso biológico de la audición.

¿Se ha comprobado en el recién nacido si hay realmente aprendizaje?

Una vez que el bebé ha nacido, los investigadores intentan valorar los recuerdos y el aprendizaje de ciertos estímulos auditivos fetales. En estas observaciones, que generalmente se realizan entre el segundo y cuarto día de vida extrauterina, para dejar pasar el tiempo suficiente para que el bebé se recupere del ejercicio del trabajo de parto y nacimiento, se ha observado que el bebé puede identificar la voz materna ya que muestra preferencia por escucharla de entre otras voces.

En otras observaciones llevadas a cabo cuidadosamente, se ha mostrado que el bebé se tranquiliza o por el contrario se activa cuando se le estimula con un cuento o canción que le hayan cantado repetidas veces o incluso un tema musical de algún show que la madre haya visto con regularidad durante el embarazo, lo cual sugiere que el feto tiene la posibilidad de aprender y recordar. En un futuro se emplearán técnicas neurofisiológicas y de neuroimágen funcional que puedan proporcionar respuestas más objetivas.

Estímulos auditivos en el embarazo

La audición temprana postnatal es una continuidad de la audición fetal y es de las funciones sensoriales más desarrolladas en el recién nacido, casi como el olfato y a diferencia de la visión que se encuentra aún en un pobre desarrollo y tiene una muy mala resolución de contornos y de colores.

Al nacer el bebé muestra el reflejo de cierre involuntario de los ojos ante sonidos intensos, que es llamado el reflejo cócleo-palpebral. También es bien conocido que el reflejo del Moro, de apertura de brazos y cierre de estos como si tratara de abrazarse de algo para no caer, puede ser desencadenado por un fuerte estímulo acústico de manera casi exclusiva.

En otras interesantes observaciones se ha probado que el bebé cambia su patrón de succión de un chupón especial al cual se le ha adaptado un sensor electrónico para medir la frecuencia e intensidad del chupeteo, cuando se le estimula con diversos estímulos acústicos, especialmente cuando se le habla, lo cual sugiere su predilección al habla en etapas muy tempranas de la vida, aún cuando no pueda expresarlo.

Por último en otro trabajo se estudió la capacidad de reconocer diferentes frecuencias de sonido y se encontró que el bebé tiene capacidad para detectar cambios de frecuencia mínimos. Los resultados sugieren que los bebés tienen solo ligeras diferencias con respecto de los bebés mayores y los adultos. Estos datos se complementan con los de otro estudio en el que se sometió a bebés de menos de 6 meses a sonidos de idioma inglés y sueco siendo uno de ellos el materno.

Los bebés mostraron una clara preferencia por el idioma materno sugiriendo que la experiencia auditiva-lingüística temprana influye en el desarrollo de la percepción fonética, que a final de cuentas es para lo que ha evolucionado el oído humano: para el desarrollo del lenguaje. La audición humana alcanza su madurez alrededor de los 5 años de edad.

Recomendaciones:

La embarazada no debe exponerse, especialmente en el tercer trimestre, a ruidos de más de 100 dB.

Actualmente es posible saber si un recién nacido tiene hipoacusia o sordera mediante la prueba de TAMIZ AUDITIVO NEONATAL la cual se realiza en los hospitales de maternidad de gobierno de todo el país y en hospitales particulares

Todo recién nacido tiene derecho a esta prueba. En México nacen al año entre 2,000 y 6,000 niños y niñas con hipoacusia o sordera.

Referencias

Durante, Semanas 1 - 12, Semanas 13 - 24, Semanas 25 - 40

Signos de alarma durante el embarazo

Los dolores y las molestias, la fatiga y el cambio de humor –nos gusten o no- son parte de un embarazo normal. Pero a veces se puede tener otros síntomas que aparentemente parecen inofensivos y en realidad, son una señal de advertencia grave.

La mayoría de las mujeres no quiere cansar al médico con una serie de preguntas sobre cada molestia que se presenta, pero… ¿cómo saber distinguir entre lo que necesita atención inmediata y lo que puede esperar hasta la siguiente consulta?

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Es importante que la mujer embarazada entienda y sea consciente de que hay signos y síntomas  -dependiendo de la edad gestacional en que se encuentre- que adquieren gran importancia,  que hay que vigilar y que se constituyen en signos de alarma que ameritan una atención inmediata, para así evitar complicaciones en el transcurso del mismo.

Es así como en el segundo trimestre (4 al 6to mes de embarazo), es importante vigilar:

  •  Sangrado, ya sea escaso o abundante:
    • Sangrado en cualquier punto en el embarazo debe de ser reportado a su  médico. El sangrado en el segundo y tercer trimestre, puede ser una señal de implantación anormal de la placenta a la pared del útero, o separación prematura de la placenta.
    • El sangrado puede también ocurrir después de relaciones sexuales por presión o irritación en la vagina o en el cuello del útero.
  • Cólicos, dolor de espalda y muslos Estos síntomas pueden ocurrir con o sin sangrado. Una de las primeras señales de un aborto/pérdida es el comienzo de cólicos abdominales, dolor de espalda o dolor que se extiende al frente del muslo.
    • No pienses que el dolor viene del peso de tu abdomen o de la bolsa de compras que cargaste subiendo los escalones. Si alguno de estos síntomas ocurren, llama a tu médico.
  • Contracciones uterinas las cuales se manifiestan como un dolor tipo cólico y el abdomen se torna duro.
    • Estas contracciones se presentan en intervalos y pueden variar de tres a 4 contracciones en 10 minutos o que en el transcurso del día se manifiesten de 5 a 6 en una hora y que sean dolorosas.
  • Disminución de los movimientos fetales teniendo en cuenta que estos se perciben a partir del 5to mes y se van intensificando. Si la madre conoce los patrones de movimiento de su bebé debe consultar una vez perciba cambios progresivamente.
  • Pérdida de líquido claro, vigilar salida de líquido claro por los genitales  ya sean pérdidas en abundante cantidad o goteos.  Puede deberse a la ruptura temprana de membranas o ¨fuente de agua¨. La bolsa de agua es un mecanismo  amortiguador que protege al bebé y también provee una barrera contra la infección La pérdida de líquido a través de la vagina siempre deberá ser reportado a tu médico.
    • Pérdida de orina puede ser causado de algo tan simple como el bebé presionando la vejiga.
  • Hinchazón de piernas o cualquier otra parte del cuerpo (sobre todo cuando hay aumento brusco de peso). Muchas mujeres embarazadas también se les hinchan las manos y las piernas/ ó pies, especialmente en el tercer trimestre. Esto puede ser causado por el aumento de volumen sanguíneo y la presión que el crecimiento del feto pone en las venas de las piernas, que atrasa la circulación de sangre al corazón.  Es importante fijarte si la hinchazón está presente al levantarte de la cama.
  • Falta de aire, palpitaciones: Sentirse con falta de aire o con palpitaciones no se debe ignorar. Mujeres en el tercer trimestre de embarazo tienden a sentirse con falta de aire con el crecimiento del feto hacia las costillas. Si la falta de aire persiste después de haber subido los escalones o va y viene, llama a tu médico. Las palpitaciones son otra razón por la cual hacer una cita. El cuerpo tiene un tercio más de volumen sanguíneo cuando estás embarazada, esto puede imponer más esfuerzo al corazón y al sistema circulatorio. El aumento de volumen de sangre y las hormonas a veces pueden causar las palpitaciones.
  • Dolores de cabeza muy intensos que no mejoren con medicamentos o se acompañen de otros síntomas como mareo, visión borrosa, ó  ardor en la boca del estomago:
  • Todos estos síntomas en conjunto, son señales de toxemia de embarazo. La toxemia o pre-eclampsia es un estado de enfermedad durante el embarazo que es complejo y se puede manifestar cerca del fin del segundo trimestre y en el tercer trimestre. Puede presentarse con uno o varios de los síntomas mencionados.
  • Una de las razones por la cual te piden una muestra de orina con cada visita es para notar la presencia de proteína en la orina, que es una de las manifestaciones de alta presión arterial inducida por el embarazo.
  • Por la misma razón sé monitorea tu presión arterial.
  • Mantén en mente que cada mujer embarazada sufrirá de dolor de cabeza de vez en cuando por una variedad de razones-como la tensión, el estrés, alergias, igual que cuando no está  embarazada.
  • Las agruras o acidez que son comunes en mujeres embarazadas y pueden ser malinterpretadas por dolor epigástrico (en la boca del estómago).
  • La vista borrosa puede ocurrir por  incremento en la presión arterial.  Siempre reporta problemas de vista borrosa a tu médico.
  • Orina escasa o molestias al orinar este síntoma puede agregarse a los anteriores cuando hay toxemia del embarazo o puede ser señal de una infección en las vías urinarias. Siempre llama a tu médico.
  • Cualquier tipo de erupción que aparezca en tu cuerpo
  • Fiebre: Si tienes fiebre arriba de 37.5 °C pero no tienes síntomas de catarro o gripa, llama a tu médico ese mismo día.
    • Si tu temperatura es arriba de 39°C, llama a tu médico de inmediato. Probablemente tienes una infección y dependiendo del tipo que sea, tu médico puede recetarte antibióticos y reposo.
    • Si tu temperatura sube arriba de 39°C, por un largo tiempo, esto puede dañar al bebé en desarrollo

El embarazo es un tiempo maravilloso. Disfrútalo y asómbrate de los cambios que ocurren todos los días. Al mismo tiempo, protégete a ti misma y a tu bebé estando consiente de las señales de peligro en el embarazo. Y en caso de duda…más vale pasar por exagerada.

Referencias

http://www.agu.df.gob.mx/signos-y-sintomas-de-alarma-en-tu-embarazo/
http://www.bebesymas.com/embarazo/abortos-naturales-senales-de-alarma
http://www.investigacionsalud.com/index.php?option=com_content&view=article&id=193&Itemid=187
http://www.webmd.com/baby/guide/7-pregnancy-warning-signs
http://www.babycenter.com.au/pregnancy-symptoms-you-should-never-ignore
http://www.mamasybebes.com/embarazo-signos-alerta-no-debes-ignorar/
http://www.canadianliving.com/moms/toddlers/second_trimester_worries_what_to_do_and_what_not_to_do.php

Tabla de Aumento de Peso y Talla del Bebé en Desarrollo
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Tabla de Aumento de peso pos semanas y talla del bebé en el tercer trimestre del embarazo

Introducción

Para entendernos bien y no hacer interpretaciones erróneas, definamos primero la diferencia entre crecimiento y desarrollo. El crecimiento es una cuestión de volumen y el desarrollo de maduración.

El crecimiento de los huesos y los músculos del bebé se inicia desde la etapa embrionaria. Desde el punto de vista óseo, una vez que el pequeño ha nacido y se encuentra fuera del útero de mamá, se considera que el bebé nace midiendo alrededor de 50 centímetros.

¿De qué dependen el peso y la talla del bebé al nacer?

Tanto el peso como la talla que el bebé tiene al nacer, dependen de muchos factores. Primero y principal… del tamaño de los padres, ya que es una de las características físicas que se heredan, como el color del pelo o de los ojos.

Otras veces depende de factores externos al bebé, como por ejemplo la alimentación materna, alguna enfermedad materna durante el embarazo, algunas condiciones ambientales (tabaquismo, alcoholismo, drogadicción) que no permita la llegada de suficiente alimento para el bebé y, en consecuencia, el peso es inferior al que por herencia tendría que haber tenido.

También lo afectará la ubicación y el grado de normalidad de la placenta.

Por otro lado, también existen enfermedades que pueden provocar un aumento de peso exagerado, como en los casos que aparece una diabetes durante el embarazo.

Así que estos números no son más que simples porcentajes y el tamaño y peso de tu bebé puede diferir sustancialmente.

No te preocupes si en el ultrasonido se ve que tu bebé pesa o mide mucho menos o mucho más. Tu médico te dirá si se aprecia alguna diferencia que sea preocupante.

Edad gestacional

Talla

Peso

Semana 28 37.6 centímetros 1005 gramos
Semana 29 38.6 centímetros 1153 gramos
Semana 30 39.9 centímetros 1319 gramos
Semana 31 41.1 centímetros 1502 gramos
Semana 32 42.2 centímetros 1702 gramos
Semana 33 43.7 centímetros 1918 gramos
Semana 34 45entímetros 2146 gramos
Semana 35 46.2 centímetros 2383 gramos
Semana 36 47.7 centímetros 2622 gramos
Semana 37 48.6 centímetros 2859 gramos
Semana 38 51.2 centímetros 3462 gramos
Semana 39 51.7 entímetros 3597 gramos
Semana 40 52.3 centímetros 3685 gramos

Ten presente que se mide a los bebés de la corona (o parte superior de la cabeza) a las nalgas hasta aproximadamente las 20 semanas. Esto se debe a que las piernitas del bebé están flexionadas contra su torso durante la primera mitad del embarazo y resultan difíciles de medir.

Después de eso, se mide a los bebés de la cabeza a los pies.

¿Cuánto peso gana el bebé en el tercer trimestre?

De las 32 a las 36 semanas, el aumento de peso es en promedio de 210 – 245 gramos por semana, que disminuye a 50 – 100 g a las 38 a 40 semanas hasta su nacimiento al que llegará con un peso de entre 2.720 y 3.630 kg.

Un bebé recién nacido habrá ganado la mitad de su peso total durante el último trimestre.

¿Cuándo se dice que un bebé es de bajo o alto peso al nacer?

Se llaman bebés de bajo peso aquellos que nacen con un peso inferior a los 2.500 gramos, y bebés de alto peso a los que nacen con un peso superior a los 4.000 gramos. Siempre depende de los antecedentes familiares específicos en cada caso.

¿Qué tan adecuadamente predice el ultrasonido el peso al nacer?

Se ha demostrado que el ultrasonido, cuando es practicado por personas experimentadas, proporcionan en el transcurso de una semana antes del parto un peso fetal estimado dentro del 10% del peso al nacer en 74% de los casos y alrededor del 5% en el 42% de las pacientes.

Referencias

http://espanol.babycenter.com/a15200001/tabla-de-longitudes-y-pesos-fetales
http://www.nosotros2.com/familia-bebes-y-ninos/021/articulo/1026/peso-y-talla-del-bebe
http://www.paho.org/clap/index.php?gid=229&option=com_docman
http://www.saludparaellas.cl/trastornos-del-crecimiento-fetal/
http://www.ehowenespanol.com/cuanto-aumenta-peso-bebe-trimestre-como_167593/
http://www.acog.org/Patients/Search_Patient_Education_Pamphlets_-_Spanish/Files/Como_crece_su_bebe_durante_el_embarazo

Parto y Nacimiento
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Parto y Nacimiento

Introducción

Sin embargo, es también un momento difícil en el que tanto la madre como el hijo experimentan dolor. Dolor físico que es plenamente superado por la trascendencia, emoción y expectación de ese momento. Afortunadamente la ciencia ayuda a la madre con la anestesia, procedimiento que disminuye considerablemente el dolor.

En esta transición de la vida intrauterina (dentro del seno materno) al mundo externo, es donde el pediatra tiene un papel muy importante; ayuda al bebé en estos momentos críticos, le proporciona calor, lo conforta, lo limpia y le quita secreciones (moco), el líquido amniótico que lo ha estado protegiendo dentro del útero hasta ahora e inclusive sangre (al paso por el canal del parto pueden tener contacto con sangre o secreciones maternas). De ser necesario, también le puede administrar oxígeno u otras medidas de reanimación.

La naturaleza de parir y nacer

 

La naturaleza de parir y nacer

Todas las mujeres nacemos “equipadas” con la habilidad de dar a luz, con reflejos innatos que posibilitan el desarrollo del embarazo y del parto y nacimiento. Hasta ahora la ciencia no ha podido imitar ni controlar dichos procesos que son controlados desde nuestro antiguo cerebro, el hipotálamo, que en la misma manera determina otros reflejos innatos como es sentir hambre, sed, sueño o el deseo sexual.

Aunque sean reacciones instintivas e innatas o naturales, estos reflejos pueden ser inhibidos, reprimidos o estimulados según el ambiente y los sentimientos que influyen en el momento.

Fisiología de la fecundación, embarazo, parto y nacimiento

Es importante conocer la fisiología de todo este proceso para entender cuáles son las necesidades reales de la especie humana en el momento de dar a luz.

El poder identificar las coincidencias que tenemos con el resto de los mamíferos, ayuda a comprender un proceso que a través de la cultura y la tecnología se ha hecho cada vez más complicado.

¿Qué significa fisiología?

La fisiología es la rama de las ciencias biológicas que estudia las funciones normales del cuerpo.

Cuando hablamos de lo “fisiológico” estamos hablando de lo que nuestro organismo es capaz de hacer, sin participación de nuestra voluntad, para mantenerse en un equilibrio saludable.

Los procesos fisiológicos ocurren en forma permanente en nuestro organismo sin que tengamos demasiado conciencia de ello. Ejemplos de las funciones fisiológicas son la digestión, la respiración, la circulación sanguínea, etc. Todas ellos dependen el uno del otro y ocurren en forma simultánea.

La fecundación, el embarazo y el parto son también funciones fisiológicas, con la particularidad de que no ocurren permanentemente sino un número limitado de veces en la vida de una mujer.

Su fin es la de perpetuar a la especie humana.

¿Cuáles son los síntomas de que se está por producir el parto?

Cuando el parto esta por producirse, la mujer puede sentir una gran presión sobre el recto y sus músculos abdominales se contraen involuntariamente. Esto se llama “reflejo de pujo”, lamentablemente no se da en todas las mujeres y son ellas, de manera conciente, las que pujan al sentir la presión de la cabecita del bebé en la porción baja de la vagina en cada contracción.

Debido a que en ese momento hay una gran descarga de adrenalina, la mujer siente un aumento de energía repentino. Esta sensación puede venir acompañada de temor y de una gran necesidad de gritar o aferrarse de algo o alguien o incluso ponerse de pie. Es importante que las personas que la acompañan le brinden confianza serenamente y no la obliguen a tomar una posición que no le resulte cómoda para el pujo.

En la inmensa mayoría de los casos las mujeres eligen estar con el tronco erguido y los pies bien apoyados en el suelo o sobre la camilla. El parto vertical es el más fisiológico.

Si los latidos del bebé se encuentran bien no hay ningún apuro que justifique una episiotomía, la cabeza del bebé irá asomando un poco más en cada pujo distendiendo la vagina en forma gradual. Apenas nace el bebé se le puede colocar sobre el pecho de la madre. Luego de unos minutos, cuando se instaló definitivamente la respiración pulmonar y el cordón cesó de latir, éste se corta.

Cuando se respeta el tiempo para que se instale la respiración pulmonar, generalmente los bebés no lloran “vigorosamente” pues ese pequeño pero importante período de tiempo en que el cordón cesa de latir, sumado al contacto estrecho con su madre, hacen que la primera respiración se produzca en el tiempo en que ya puso en funcionamiento los mecanismos para la respiración fuera del útero haciendo que el proceso sea menos violento que cortando el cordón inmediatamente. El corte oportuno o tardío del cordón provee al niño de los depósitos de hierro necesarios para los primeros 6 meses de vida mientras el bebé se alimenta exclusivamente con leche materna.

Habitualmente dentro de la media hora de ocurrido el nacimiento la mujer vuelve a sentir contracciones y, la placenta, que era la encargada de nutrir al bebé y que ha dejado de funcionar, finalmente sale al exterior, eso se llama “alumbramiento”. Si es necesario, porque hubo un desgarro o fue requerida una episiotomía, se dan algunos puntos en el periné.

El bebé se tomará su tiempo para prenderse al pezón. Por lo general se produce dentro de las primeras dos horas si no fue separado de su madre. El parto se da por terminado cuando ya ha nacido el bebé y se ha expulsado la placenta (alumbramiento) y se ha esperado por lo menos dos horas (período de post alumbramiento) requeridas para la vigilancia, prevención o resolución de eventuales complicaciones hemorrágicas post parto.

Esto es en lo formalmente asistencial pero en realidad los efectos del parto a nivel fisiológico, tanto en la madre como en el recién nacido, continúan durante las primeras horas del nacimiento. Ambos están bajo los efectos de la adrenalina, oxitocina, prolactina y endorfinas. Todas estas sustancias u hormonas favorecerán el “enamoramiento” entre la madre y su bebé, si se les permite permanecer juntos.

¿Cuál es el papel que juegan las hormonas en el parto y nacimiento?

Durante las relaciones sexuales, el parto, post parto inmediato y lactancia se ponen en juego una serie de mecanismos que dependen de un delicado equilibrio hormonal entre la oxitocina, las endorfinas, la adrenalina y la prolactina. Son liberadas automáticamente y el resultado son reacciones instintivas y respuestas innatas.

  1. La oxitocina: esta hormona es conocida como “la hormona del amor”. Es una hormona que promueve conductas altruistas, del “olvido de uno mismo”. Y que se segrega durante las relaciones sexuales, parto y lactancia
    • Oxitocina y las relaciones sexuales: Durante la estimulación sexual, es la hormona que liberamos en todo el cuerpo que produce sensaciones de placer y sentimientos de amor; así es que provoca comportamientos de apoyo, confort y protección y fortalece la cercanía y el vínculo entre la pareja. En las mujeres se libera oxitocina cuando se estimula la vagina, el clítoris, el cuello del útero y los pezones.
    • Oxitocina y embarazo: Durante el embarazo la oxitocina mantiene el cuello del útero cerrado y, a la vez, produce contracciones suaves para mantener el útero con buen tono y mejora la circulación a la placenta.
    • Oxitocina y trabajo de parto: La oxitocina induce las contracciones durante la labor del parto. Las contracciones empujan la cabeza del bebé sobre el cuello uterino y así se libera aún más oxitocina y de esta manera se estimulan las contracciones para mantener el progreso del parto.
      • Durante el descenso, la presión de la cabecita en el canal del parto sobre la vagina y los músculos del suelo pélvico, continúa la liberación de oxitocina y continúan las contracciones que empujan hacia abajo al bebé. De esta manera el descenso es una acción de reflejo y asegura que el bebé pueda nacer aún sin esfuerzo de la madre sí es necesario.
      • Cuando el bebé está coronando (asomando la cabecita), se estiran los tejidos y provoca una “oleada” de oxitocina que es necesaria para iniciar la separación de la placenta y preparar el calostro en los senos.
    • Oxitocina y parto: Para que el parto fluya con seguridad, se requiere condiciones que permitan la producción amplia de oxitocina. Son las mismas condiciones precisas para cualquier acto de amor: sentirse segura, protegida, amada, privada, respetada, estimulada, especial, etc.
      • Finalmente, la oxitocina provoca contracciones fuertes en el posparto, para disminuir el tamaño del útero y controlar el sangrado.
    • Oxitocina y conducta maternal: La oxitocina provoca el rápido comienzo de la conducta maternal completa.
    • Oxitocina y lactancia: De la misma manera, la oxitocina produce el reflejo de bajada de la leche para amamantar al bebé y su producción continúa durante la lactancia y además induce comportamientos maternos de nutrición.
  2. Prolactina: Se encuentra presente en el líquido amniótico, leche materna y líquido folicular ovárico. Sus niveles aumentan 20 veces durante el embarazo y la lactancia y decaen a las tres semanas después del parto (si no hay lactancia). De lo contrario entre los tres meses a un año.La prolactina tiene acción sobre el desarrollo de los alvéolos mamarios. Aumenta el volumen de leche y actúa sobre su composición.
    También tiene efectos favorecedores de la conducta maternal: disminución de la libido, instinto de anidación, aumento de la ansiedad, traducido en la actitud vigilante y falta de sueño profundo que caracteriza a las madres que acaban de tener un bebé.
  3. Adrenalina: es una sustancia vinculada al stress (huída-agresión).Durante el parto, llega a su pico máximo apenas comienza el reflejo de expulsión fetal. Tiene un importante rol en la relación mamá-bebé en el período inmediato al nacimiento. En la madre predispone una actitud alerta en el momento del parto. Indispensable para la defensa de su cría.
    Los efectos en el recién nacido ayudan a que el bebé se adapte a la falta fisiológica de oxígeno durante el período expulsivo del trabajo de parto.
    El recién nacido se encuentra alerta en el momento del nacimiento. Sus ojos están abiertos, pupilas dilatadas.
    Esto favorece el contacto visual que es una característica importante en la relación inicial madre- hijo entre humanos.
  4. Endorfinas: Los efectos de las endorfinas son:
    • disminuye la percepción de dolor,
    • crea una sensación de bienestar y,
    • altera la percepción de tiempo y lugar.

Son liberadas frente al dolor. Frente a elevadas concentraciones de oxitocina en cerebro y durante el acto sexual.

Durante la labor del parto la madre produce hormonas que tienen una estructura parecida a la morfina, y también se sabe que el mismo bebé libera sus propias endorfinas durante el proceso del nacimiento. De hecho, cuando nace un bebé, la madre y su bebé están llenos de estas substancias, que se parecen a las opiáceas (una de las propiedades de las opiáceas es la de inducir un estado de dependencia y provocar la adicción).

El dolor en el parto sirve para varias cosas. Primero, la mujer necesita saber que está en la labor del parto y en qué etapa está para medir la hora del parto y para poder estar en el lugar donde dará a luz a tiempo. (Es interesante notar que los animales nocturnos dan a luz en el día y los del día en la noche, un mecanismo para asegurar la privacidad de otros miembros de su especie y para reducir los peligros de predadores naturales).

Es justo señalar que la mayoría de los procedimientos médicos usados en los hospitales causan la disminución de la producción de las endorfinas, por ejemplo, provocar o acelerar el parto con drogas y otros estímulos no permite al cuerpo el tiempo que requiere para producir suficiente endorfinas en proporción al dolor experimentado.

Las endorfinas estimulan la secreción de prolactina, por lo que el parto y la lactancia no pueden disociarse.

Las endorfinas propician las conductas de apego y dependencia observadas en el vínculo mamá-bebé y con la pareja sexual.

Todas las hormonas liberadas por la madre y el recién nacido, tienen un papel específico en la relación entre ambos.

¿Qué puede inhibir la producción de oxitocina durante el parto?

Se han identificado algunos factores específicos que inhiben la oxitocina en el parto:

  • Miedo o ansiedad causados por:
    • Factores externos: traslado de la embarazada durante la labor del parto, olores desagradables, ruidos, distracciones, luces fuertes, sentirse expuesta u observada, etc.
    • Factores internos: preocupación acerca del bienestar del bebé, miedo que se desgarrará, miedo del dolor, etc.
  • Anestesia: epidural y anestesias locales que duerman los nervios en los sitios receptores necesariso para el reflejo de pujar.
  • Inducir y conducir el parto : la inducción del parto se realiza con soluciones que se administran a través de la vena (intravenosas) a las cuales se les agrega oxitocina sintética la cual inunda los sitios receptores con niveles altos y anormales de esta hormona, volviéndolos menos sensibles a niveles fisiológicos de oxitocina.
  • La episiotomía: reduce el estiramiento del periné, quitando el estímulo para la liberación de oxitocina.
  • Separación de madre y bebé después del parto: por falta de estimulación de los pezones, necesaria para mantener el flujo de oxitocina durante el tercer estadio de la labor de parto.
  • Factores indirectos incluyen:
    • Creencias y actitudes: la vergüenza, enojo o ansiedad, inhibe la secreción de oxitocina.
    • Recuerdos muchas veces inconscientes u olvidados, como por ejemplo del abuso sexual.

¿Qué sucede cuando se inhibe la producción de oxitocina durante el parto?

  • La labor del parto se hace más lenta y las contracciones son más espaciadas.
  • Dilatación del cuello uterino lenta: porque las contracciones son menos fuertes.
  • El segundo estadio de la labor de parto se prolonga: se disminuye o se quita el reflejo de pujar.
  • Aumenta la posibilidad de una hemorragia posparto porque no se contrae debidamente el útero después del parto.
  • Problemas con la lactancia porque no hay reflejo de bajada de leche.

Parir es un acto sumamente humano y, humanizar el parto significa entender y respetar el funcionamiento y las necesidades humanas, biológicas, fisiológicas. No hacerlo es negar a las mujeres y a todas las personas que nacen sus derechos humanos más fundamentales.

¿Cómo transcurre un parto fisiológico?

El parto normal y fisiológico comienza naturalmente en forma suave y progresiva. La mujer ya ha percibido que su útero se contrae o que se “pone dura la panza” desde el 6º mes de embarazo. Estas contracciones habitualmente no son dolorosas o son acompañadas de una ligera molestia o sensación de tirantez en la parte baja del abdomen.

Las primeras contracciones del trabajo de parto en general no pueden diferenciarse del resto de las contracciones percibidas durante el embarazo por lo que no llamarán demasiado la atención a no ser que comiencen a repetirse a intervalos inferiores a la media hora o que la frecuencia sea cada vez mayor.

Cuando esto sucede lo único que se requiere es prestar atención, que no es lo mismo que alarmarse como lo hacen los protagonistas de las películas. Algunas veces puede romperse la bolsa espontáneamente y la embarazada siente que comienza a perder líquido o siente como si se orinara. Muchas veces a pesar de que se rompió la bolsa, el parto no comienza porque no se presentan las contracciones. En la gran mayoría de estos casos el parto se desencadena espontáneamente antes de las 48 horas.

Hay que evitar infecciones por gérmenes que puedan ascender desde la vagina hacia el bebé en ese período. Es conveniente evaluar con el médico la necesidad de antibióticos, mantener reposo y NO realizar tactos vaginales.

La duración del trabajo de parto es variable en cada mujer .Los libros clásicos de obstetricia hablan de 8 a 12 horas en las primerizas y de 4 a 8 horas en las que ya han tenido hijos.

Aún no están claras cuáles son las bases fisiológicas que desencadenan el parto, sin embargo varias investigaciones coinciden en que tanto el niño por nacer como la madre participarían en su desencadenamiento. Es suficiente decir que hay un “acuerdo”, producto de una comunicación hormonal, bioquímica y mecánica.

Sin embargo hay otra comunicación que no se puede negar, quizás mucho más sutil y compleja que es la emocional y tiene que ver con los tiempos de cada uno. Hay un periodo previo al inicio de trabajo de parto franco que los especialistas denominan “preparto”.

El preparto es un momento que precede al parto a veces en horas otras veces en días, en que aparecen contracciones más o menos rítmicas con intensidad y dolor variables. Puede aparecer un dolor que recuerda a los dolores menstruales que va y viene junto con las contracciones y este dolor puede irradiarse hacia la zona del sacro, hacia la vagina o hacia los muslos .Esta modalidad suele ser la más típica pero cada mujer podrá referir sensaciones diferentes.

Por lo general tiene una duración de 2 a 4 horas, para luego ir desapareciendo espontáneamente o mediante métodos naturales (inmersión en agua caliente) o medicamentosos (analgésicos, antiespasmódicos o útero inhibidores). Este cuadro puede repetirse varias veces en el transcurso de los días previos al parto.

Esta situación suele generar ansiedad ya que a pesar de las contracciones no se produce dilatación del cuello uterino o la misma es muy lenta.

Podría tomarse ese tiempo de incertidumbre, para ir registrando las sensaciones corporales, ver de qué manera se pueden aliviar las molestias y comenzar un contacto con el equipo obstétrico que es el encargado de contener y habilitar los recursos que cada mujer tiene para atravesar este momento que a veces suele ser angustiante.

Muchas mujeres demandan una resolución rápida de la situación o en otros casos el equipo obstétrico no es capaz de contener en forma paciente la carga emocional que acompaña este cuadro. Esto trae aparejado el aumento de la intervención obstétrica y con ello el aumento de la posibilidad de cesárea. El resultado de esto es que la mujer queda con la creencia de que requirió una cesárea porque no dilataba y esto influye, negativamente, en su siguiente parto.

Tomarse el tiempo para reconocer los fantasmas que puede disparar el sentir la cercanía al parto y la comunicación fluida con la partera u obstetra ayuda a que el preparto se transcurra con menos nerviosismo. Es importante aceptar al preparto como una posibilidad de adaptación y no como algo que no termina de ser o que no debería ser.

El reconocimiento de este período por parte de los profesionales y por parte de la mujer que va a dar a luz ayuda a no entrar en estados de ansiedad y angustia innecesarios antes de que comience verdaderamente el parto.

Cuando finalmente comienza el parto, que habitualmente es precedido por el preparto en su menor o mayor duración, se tiene la sensación de progresión. La mujer “siente distinto”, algo cambió con respecto a la intensidad, la frecuencia, la duración o las sensaciones que aparecen durante las contracciones.

El síntoma más típico es la regularidad de la frecuencia de las contracciones y la reducción de esta frecuencia con el correr de las horas. Puede haber contracciones regulares cada 15 minutos que al cabo de una hora se hacen cada 10, luego cada 7, cada 5. Esto no debe ser tomado literalmente porque el ritmo de las contracciones es propio de cada mujer. La intensidad de las contracciones también es mayor y el dolor también.

Fuera del momento de las contracciones, la mujer puede moverse y volver a hablar sin problemas, como si nada ocurriera. Podríamos decir que “vuelve en sí misma” y conserva su humor habitual .A diferencia de lo que sucede en otros estados de dolor físico no fisiológico (que acompaña a las enfermedades o a los traumatismos). La duración de cada contracción pude estar entre los 15 o 45 segundos.

Hay síntomas que pueden acompañar al trabajo de parto como: las oleadas de calor durante las contracciones, inapetencia, deseos de orinar o defecar, vómitos o náuseas. Es frecuente la sed y el deseo de bebidas frías. Es recomendable beber agua a pequeños sorbos para no vomitar.

El correlato a nivel físico son las modificaciones del cuello uterino que se va dilatando progresivamente. Esto raramente puede ser verificado por la mujer ya que requiere de una exploración vaginal .Es la partera o el obstetra quienes realizan, en la mayoría de los casos, este control.

La actitud corporal que adopta la mujer también es indicativo de que el trabajo ha comenzado: inquietud hasta encontrar una posición que alivia, imposibilidad de continuar el discurso si estaba manteniendo una conversación, actitud distante de su entorno y retraimiento.

Habitualmente las mujeres prefieren permanecer en un lugar poco iluminado y alejado del ruido. Es común observar un movimiento de balanceo entre las contracciones si la mujer está sentada o parada.

A nivel emocional puede haber irritabilidad (¡que habitualmente es descargada con su pareja!), intolerancia a los ruidos y a la luz. Puede haber necesidad de estar sola o de que no le hablen ni la toquen ó contrariamente necesidad de compañía permanente y sostén corporal durante las contracciones.

Medicamentos
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Medicamentos

Durante el tercer trimestre del embarazo –así como durante los otros trimestres- pueden hacerse presentes enfermedades preexistentes como hipertensión inducida por el embarazo, diabetes gestacional, amenaza y trabajo de parto prematuro, desprendimiento de placenta, o bien puede presentarse alguna enfermedad nueva. En cada caso individual, es conveniente que, desde antes del embarazo, tú hables con tu médico acerca de tus antecedentes personales, tanto en lo que respecta a enfermedades de tipo clínico, como a operaciones y traumatismos y nunca te automediques.

El embarazo representa un problema terapéutico único porque hay dos pacientes, la madre y el feto. Una enfermedad materna puede beneficiarse con un tratamiento farmacológico particular que puede afectar en forma adversa el bienestar fetal.

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¿Cómo puede afectar el medicamento en el desarrollo del bebé?

La placenta actúa como un filtro entre la sangre de la madre y la del bebé. Permite que pequeñas moléculas de nutrientes pasen al bebé y evita que moléculas de mayor tamaño lo hagan. El problema causado por medicamentos tomados por la madre es que pueden atravesar la placenta y entrar en el torrente sanguíneo del bebé.

Esto se debe a que los medicamentos contienen partículas lo suficientemente pequeñas como para atravesar la barrera placentaria junto con los nutrientes. El efecto de un medicamento sobre el bebé en desarrollo depende del medicamento, la dosis y el tiempo de embarazo.

¿Cómo puede afectar el medicamento en el desarrollo del bebé?

Los medicamentos tomados durante el embarazo pueden afectar al feto de varias formas:

  • Alterando su normal desarrollo, pudiendo producirle malformaciones o deformidades. Esto es lo que se llama efecto teratógeno.
  • Alterando el intercambio de oxígeno y alimentos entre el feto y la madre, impidiendo su desarrollo y crecimiento.

¿Qué pasa si los tomé en este último trimestre?

En el tercer trimestre los riesgos son menores y prácticamente no existen efectos teratógenicos (de malformaciones), pero pueden ocurrir efectos adversos relacionados con el retardo del crecimiento del bebé dentro del útero. Los medicamentos tomados en el último trimestre de embarazo pueden:

  • Causar complicaciones tales como dificultades para el bebé después del nacimiento. Esto se debe a que el medicamento permanece en el cuerpo del bebé después del parto y el recién nacido puede no ser capaz de hacer frente al medicamento en su torrente sanguíneo de la misma forma en que la madre puede hacerlo porque su hígado y su metabolismo son inmaduros.
  • Afectar indirectamente el bebé al interferir en el medio ambiente del vientre. Algunos medicamentos pueden provocar contracciones del útero, disminuyendo el suministro de sangre al bebé y alterando el crecimiento y las funciones de los distintos órganos.
  • Afectar el momento del parto. Pueden causar un nacimiento prematuro o retrasar el nacimiento, lo cual constituye una amenaza para el bebé.

¿Cómo sabemos qué medicamentos son seguros?

A menudo no lo sabemos. Las empresas farmacéuticas rara vez realizan los ensayos clínicos o estudios reales de sus medicamentos en las mujeres embarazadas. Como resultado de ello, pocos son en realidad los medicamentos autorizados para su uso durante el embarazo.

La mayor parte de la información que recibimos acerca de la seguridad del uso de un medicamento en el embarazo a menudo proviene de la experiencia práctica en el tiempo. Es frecuente que, cuando un medicamento ha sido usado ampliamente durante muchos años sin causar efectos adversos en el embarazo, se llegue a la conclusión de que no es nocivo. La información también procede de las mujeres que han sido expuestas accidentalmente a un medicamento durante el embarazo y de los estudios con animales.

Riesgo- beneficio: Al tomar cualquier medicamento durante el embarazo se trata sopesar los pros y los contras. La decisión debe ser tomada por tu médico, que sabe cuál es el medicamento más seguro, la dosis eficaz y la mejor vía de administración.

Él será capaz de medir los beneficios que tiene un medicamento que te recete, frente a los riesgos que puede causar al bebé. Si los beneficios superan a los riesgos, entonces el medicamento puede serte dado. Si los riesgos para el bebé son demasiado grandes, entonces puede aplicarse un tratamiento alternativo. La decisión final acerca de la toma de un medicamento debe hacerse en conjunto con la embarazada.

Entonces, ¿si estoy enferma no puedo tomar nada?

Una embarazada puede enfermarse como cualquier ser humano y sufrir problemas relacionados justamente con su embarazo como puede ser el estreñimiento y la acidez estomacal o puede adquirir alguna enfermedad más seria que complique su embarazo.

Cuando una embarazada contrae una enfermedad que requiere tratamiento, su médico debe elegir el medicamento que tendrá menos repercusiones o ninguna en el feto, a esto se le llama “Análisis del riesgo-beneficio del uso de Medicamentos”. Esto implica que cuando el uso de medicamentos es necesario para controlar o combatir la pérdida de salud, resulta razonable correr el riesgo de usar un medicamento para controlar una enfermedad, pues no hacerlo puede ocasionar más daño al feto o al embrión, como es el caso de una infección urinaria o vaginal.

Una vez que se inicia el tratamiento, es muy importante que tomes en cuenta que NO debes de suspender o cambiar las dosis de los medicamentos prescritos por tu médico sin su conocimiento y consentimiento.

Algunos de estos medicamentos los tendrás que tomar por un periodo corto de tiempo, por ejemplo los antibióticos, pero otros, por ejemplo los medicamentos para la diabetes o para la presión arterial, los tendrás que tomar constantemente quizás hasta el final del embarazo.

Recomendaciones Generales

La gestación es un período relativamente largo y en ocasiones puede ser necesario instaurar un tratamiento con medicamentos. Es recomendable evitar la administración indiscriminada de medicamentos para situaciones banales y la automedicación. Por todo ello, durante la gestación se aconseja:

  • Si estás embarazada y tienes ciertos malestares, consúltalos con tu médico, antes de tomar cualquier medicamento.
  • Valorar con tu médico la relación riesgo/beneficio estableciendo claramente la necesidad de tratar la enfermedad, ya que algunas enfermedades o síntomas no tratadas (p. ej., fiebre, infecciones) pueden ser tan peligrosas para el feto como la administración de ciertos medicamentos.
  • Utilizar preferentemente aquellos medicamentos sobre los que se disponga de mayor experiencia clínica, intentando evitar en lo posible los fármacos de reciente comercialización.
  • Tomar la mínima dosis terapéutica eficaz y durante el menor tiempo posible: no menos, no más de lo que te haya recomendado tu médico.
  • Evitar los medicamentos con múltiples principios activos en su composición.
  • Considerar que en principio ningún medicamento es totalmente inocuo, ni siquiera los preparados tópicos.
  • Si la automedicación no está recomendada en ninguna circunstancia, en el embarazo queda absolutamente prohibida.

No olvides que la prevención y detección a tiempo pueden ayudarte a vivir mejor y a tener un bebé sano.

Las medicinas que son necesarias durante el embarazo

Como ya lo mencionamos, la buena salud de la madre es vital, para asegurar la salud, el crecimiento y el desarrollo del bebé antes de nacer. Las mujeres que tienen problemas de salud preexistentes (desde antes de embarazarse) como asma, diabetes, epilepsia, etc., deben de continuar con su tratamiento durante el embarazo, con los medicamentos apropiados que su médico le indique ya que suspenderlos pondría en riesgo su salud y, por lo tanto, la de su bebé.

Tu médico elegirá el medicamento que mejor cumpla con sus objetivos y que sea menos dañino para el embarazo.

La Medicina Alternativa: Los Productos Herbolarios

Muchas mujeres creen en el poder curativo de lo natural para aliviar las molestias de la náusea, el dolor de espalda y otras molestias del embarazo, pero muchos de los productos llamados naturales no han sido probados en cuanto a la seguridad de su consumo y a su efectividad en las mujeres embarazadas. Algunos de ellos pueden contener agentes que te pueden dañar a ti o a tu bebé o provocar problemas a tu embarazo. De ahí la importancia de verificar con tu medico, si puedes hacer usos de la medicina alternativa. El médico no te recomendará un producto o un tratamiento hasta que no hayan sido aprobados en seguridad y en beneficio en las mujeres embarazadas.

Conclusión

Si bien la mayoría de los medicamentos de uso habitual no han demostrado ser riesgosos para el crecimiento y desarrollo fetal, hay que recordar que sólo las vitaminas son clasificadas en el grupo A (absolutamente demostrado que no producen malformaciones). El resto de los medicamentos se hallan en los grupos B o C. Por eso se recomienda no consumir innecesariamente y nunca sin supervisión médica. Pero tampoco implica que sea absolutamente prohibido recibir medicación.

Referencias

http://www.vidahumana.org/vidafam/anticon/farmacospost.html

La anticoncepción post coital tiene cuatro posibles mecanismos de acción: impedir la ovulación, alterar la duración del recorrido del óvulo por las trompas de Falopio, alterar el ciclo menstrual e impedir la implantación debido al daño causado al endometrio.

Como atraviesan la placenta los medicamentos

Viajes y embarazo: http://virus.med.puc.cl/viajero/viaje_embarazo.html

Dolor del Nervio Ciático en el Embarazo
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Ciática en el embarazo

En el segundo y tercer trimestre del embarazo, hasta un 30% de las mujeres padecen la llamada ciática.

¿Qué es “la ciática”?

La ciática es un dolor súbito, hormigueo o entumecimiento que comienza en la espalda o las nalgas y se irradia hacia abajo por la parte posterior de las piernas hacia el talón del pie. Es causada por la inflamación del nervio ciático.

Este dolor generalmente se concentra en un lado del cuerpo y puede ser suave, pero generalmente las personas con ciática están muy incómodas. El dolor no es constante.

¿Qué es el nervio ciático? El nervio ciático es el nervio más largo de nuestro cuerpo. Sale de la parte baja de la columna vertebral y recorre la parte posterior de las piernas y después se divide en los pies. Es el nervio que nos permite sentir y mover los músculos de las piernas y de los pies.

¿Por qué se inflama el nervio ciático? La inflamación se origina por un problema vertebral (que fue causada por un proceso degenerativo de la columna) que produce compresión de la raíz nerviosa del nervio, o por compresión del nervio en alguna parte de su recorrido (inflamación de tejido alrededor del nervio).

¿Qué es la ciática?ciatica01

El nervio ciático es el nervio más largo de nuestro cuerpo

Síntomas

La Ciática se manifiesta con un dolor muy intenso en la parte baja de la espalda, zona lumbar ó parte posterior de la pierna, que puede aparecer bruscamente al flexionar o extender la columna o de forma más progresiva tras haber realizado un trabajo físico intenso.

Este dolor es irradiado, a través del nervio ciático, hacia una de las extremidades inferiores, recorriendo las nalgas, la pierna (zona posterior del muslo) y la parte externa del pie y suele estar acompañado de una sensación de hormigueo o adormecimiento de la pierna o el pie que puede llegar a producir debilidad muscular.

Además este dolor es agravado al toser, al estornudar o al inclinar la espalda y puede llegar a ser tan intenso que impida realizar cualquier movimiento de la pierna afectada.

La Ciática se manifiesta con un dolor muy intenso en la parte baja de la espaldaciatica3

La ciática puede estar presente sin que haya existido un dolor previo de espalda o de la región lumbar.

La mayoría de las personas que sufren este dolor, se van a mejorar con el tiempo (generalmente semanas o meses) sin tener que llegar a una cirugía. Sin embargo, en algunos casos la ciática puede ser muy severa y debilitante.

Es importante saber que la ciática es un síntoma de un problema -de algo que está comprimiendo o irritando la raíz de los nervios que comprenden el nervio ciático- más que un diagnóstico médico o un padecimiento en sí mismo. Esto es importante porque, lo que necesita tratarse, es la causa del problema para poder quitar el dolor.

¿Por qué aparece durante el embarazo?

¡Los cambios en su cuerpo a lo largo del embarazo afectan algo más que la apariencia física!

  1. Lo que la mayoría de las mujeres ya conoce es el aumento de peso: unas 25 libras o más. El aumento en el peso corporal y la presión al inclinarse, ejercen presión sobre un disco intervertebral que, en algunos casos, probablemente ya estaba herniado o abultado en la parte baja de la espalda. El dolor de espalda y de pierna (ciática) son consultas comunes.
  2. El aumento de peso puede provocar que los músculos ubicados en las nalgas – que ayudan al movimiento del muslo- compriman el nervio ciático, que pasa a través de la nalga hacia el muslo.
  3. Lo que podría no ser inmediatamente obvio es que, a medida que el útero crece más (¡y más!), el centro de gravedad del cuerpo cambia de lugar y la mamá tiende a impulsar la pelvis hacia delante, para mantener mejor el equilibrio, adoptando posturas que no siempre son correctas.
    Algunas veces, los nervios espinales en las regiones lumbar y sacra de la columna (parte baja de la espalda) que alimentan el nervio ciático se comprimen e irritan. Esta es otra causa de dolor de espalda y ciática.
  4. Además, las hormonas están trabajando. En particular, la relaxina, una hormona que relaja los ligamentos pélvicos y ayuda a preparar el cuerpo de la madre para el parto. La relaxina también afloja los ligamentos en otras partes del cuerpo, pero especialmente las articulaciones de la pelvis, la espalda baja y las rodillas. Es importante que sepa cuándo hacer ejercicio o levantar objetos, porque es fácil distenderse durante el embarazo. Muévete lentamente y evita los movimientos bruscos.

Hay mujeres más expuestas que otras: las que ya han sufrido el trastorno en un embarazo anterior, o bien las que tienen algún defecto en la columna vertebral, por ejemplo, escoliosis.

¿Cómo puede afectar el embarazo?

Este dolor, aunque muy molesto y en ocasiones inhabilitante, no afecta el embarazo en sí.

Tratamiento durante el embarazo

Depende principalmente de la causa y de la severidad. Pídele a tu médico que te recomiende algún fisioterapista especializado en este tipo de problemas con mujeres embarazadas.

Muchas veces, este dolor desaparece por sí solo con un poco de reposo, pero algunas veces puede tardarse hasta seis semanas o más. Seguramente te recomendará el uso de una faja de embarazo que te ayudará con la carga del abdomen y mejorará la presión ejercida en la columna vertebral.

La terapia física puede ser de gran ayuda y tú puedes continuar en casa haciendo algunos de los ejercicios que te hayan recomendado, estos te servirán además para fortalecer los músculos de la pelvis, los abdominales y los de la espalda, lo que te será de gran beneficio para el momento de la labor y en el parto.

Tu médico puede recomendarte también aplicaciones de calor y frío en la zona afectada y que tengas el mayor reposo posible. Los cambios posturales pueden ser de gran ayuda para disminuir la presión en el disco y en algunas de las partes afectadas de tu organismo.

Si sufres de ciática, las siguientes recomendaciones pueden ayudarte:

  • Mantén, en todo momento, la espalda lo más recta posible.
  • Evita estar sentada largos periodos de tiempo, párate y camina un poco, esto ayudará también a mejorar la circulación y deshincharte. Cuando estés sentada colócate un pequeño cojín en la espalda.
  • Evita estar parada por periodos largos de tiempo. Si tu trabajo es estar parada, trata levantando un pie (y después el otro) y apoyándolo en algo un poco elevado; procura sentarte en intervalos, siempre en buena posición (si puedes, levanta los pies), no te dejes caer en la silla.
  • Si manejas, procura ponerte una pequeña almohada o toalla enrollada en la parte baja de la espalda que te ayude a mantener la curva natural de la columna
  • Usa zapatos blandos y con un tacón máximo de 3 a 5 cm.
  • Evita, siempre que puedas, levantar peso y si tienes que hacerlo, procura doblar las rodillas y mantener la espalda recta.
  • La natación puede ser un buen ejercicio que te ayude a disminuir la compresión del nervio.
  • Escucha a tu cuerpo y evita todo aquello que te cause el dolor.
  • Descansa. Acostarse del lado contrario al dolor ayuda a quitar la compresión.

¿Cómo puedo prevenir que se empeore el dolor?

Además de lo que ya hemos mencionado arriba:

  1. Fortalece los músculos de la pelvis y los abdominales antes de que vayas a hacer un movimiento.
    • Para fortalecer los primeros, has los ejercicios de Kegell: contrae los músculos que están alrededor de la vagina y del recto como si estuvieras aguantando las ganas de orinar y de arrojar gases. Cuenta – calmadamente- hasta 15 y afloja. Repite esto tres veces al día en series de 10.
    •  Al hacer esto, los músculos abdominales se contraerán también hacia la columna vertebral.
  2. Evita acostarte sobre tu espalda (esto es algo que de todas maneras debes evitar durante el embarazo).
  3. Ten cuidado al caminar. Es posible perder la sensación en la pierna adolorida y esto te podría ocasionar que te tropieces o caigas.
  4. Que la posición de tu cuerpo siempre minimice el esfuerzo puesto en tu cadera y en el nervio ciático.
    • Duerme con  una  almohada entre las piernas y los pies.
    • Protege tu espalda cuando te muevas, sobre todo en el momento de meterte a la cama, de sentarte, pararte o de meterte a un coche.
  5. Dobla tus rodillas cuando tengas que levantar algo pesado. Nunca te dobles de la cintura.
    • Levanta la carga con las rodillas dobladas y la espalda lo más recta posible.
  6. Evita:
    • Sentarte en sillones que permiten que tus rodillas estén más arriba de tus caderas.
    • Dejarte caer al sentarte, siempre busca que el asiento tenga un apoyo para tu espalda y mantén las rodillas separadas.
    • Ganar demasiado peso, mantén tu ganancia en lo que el médico te ha permitido.
    • Usar tacones altos durante el embarazo.

Llama a tu médico si el dolor se hace constante o si se empeora en severidad y en frecuencia.

¿Cómo evitar que la ciática vuelva a manifestarse?

Puede ser útil practicar ejercicios que hagan trabajar a la pelvis. En concreto, en el embarazo, están indicados los ejercicios de estiramiento, la natación y el yoga.

En la vida diaria, tanto en casa como en el trabajo, conviene evitar la posición sentada y “encajada” (por ejemplo, en un sillón), así como las posiciones fijas (como estar muchas horas delante de la computadora) o el uso de taburetes.  Es mejor que no cruces las piernas. De noche, es preferible dormir sobre un colchón con buen sostén.

¿Cómo puedo prevenir la ciática durante el embarazo?

En la mayoría de los casos, no existen medidas preventivas, pero se sabe que las mujeres que se ejercitan regularmente tienen menos posibilidades de padecer de ciática durante el embarazo. El ejercicio regular ayuda a mantener un tono muscular sano y esto les ayuda a que sus músculos abdominales y glúteos puedan sostener mejor el peso del útero durante el embarazo.

Otra medida de prevención es mantener un aumento de peso adecuado durante todo el embarazo.

Durante el parto y después del parto

Las posiciones que puedes adoptar durante el parto quizás se vean limitadas por tu ciática y es importante que lo hables con tu médico.

Cuando estés alimentando a tu bebé, es muy importante la postura, procura sentarte en una silla donde tengas un buen respaldo para tu espalda y mantén tus pies tocando el suelo. Cambia a tu bebé en un cambiador a buena altura y no sobre la cama o en el suelo.

Cuando levantes al bebé trata de mantener tu espalda erecta, siempre dobla tus rodillas y pon atención a lo que estás haciendo, no te des vuelta para ningún lado en ese momento, los movimientos bruscos pueden empeorar el dolor.

Pregunta al fisioterapista qué tipo de ejercicios puedes hacer para mejorar tu condición física, tu fuerza y tu flexibilidad. Esto ayudará a que los problemas no se hagan crónicos.

Referencias

http://embarazo.euroresidentes.com/2013/03/ciatica-en-el-embarazo.html
http://www.guiainfantil.com/blog/824/como-combatir-la-ciatica-durante-el-embarazo.html
http://www.mibebeyyo.com/embarazo/complicaciones/ciatica-embarazo-4518
http://www.spineuniverse.com/espanol/ciatica/embarazo-dolor-espalda-ciatica
http://www.ehowenespanol.com/embarazo-alivio-ciatica-sobre_102066/
http://americanpregnancy.org/pregnancyhealth/sciaticnervepain.html
http://www.medicinenet.com/sciatica/page7.htm
http://www.webmd.com/back-pain/ss/slideshow-visual-guide-to-sciatica
http://www.babymed.com/pregnancy/sciatica-pain-during-pregnancy
http://www.pregmed.org/sciatica-during-pregnancy.htm