Menstruación
Mujer, Sexo y Adolescencia

Menstruación

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¿Qué es la menstruación?

La menstruación es el sangrado mensual de la mujer que fluye desde el útero, a través de la pequeña abertura del cuello uterino y sale del cuerpo a través de la vagina. También se le llama regla, período menstrual, o período.

Cuando una mujer tiene su período, está menstruando. La sangre menstrual es, en parte sangre y en parte tejido del interior del útero (matriz). La mayor parte de los períodos menstruales dura de tres a cinco días.

La primera menstruación representa la entrada a una etapa más madura de la vida de la mujer, además de señalar el inicio de su fertilidad.

¿Qué es el ciclo menstrual?

La menstruación es parte del ciclo menstrual, el cual prepara tu cuerpo para el embarazo cada mes. Un ciclo menstrual se cuenta desde el primer día de un periodo hasta el primer día del siguiente periodo. Entonces, si tienes tu período el 8 de enero y luego otra vez el 2 de febrero, tu ciclo duró 25 días (desde el 8 de enero hasta el 1 de febrero).

El ciclo menstrual promedio tiene una duración de 28 días. Los ciclos pueden oscilar de 21 a 35 días en las mujeres adultas, y de 21 a 45 días en las jovencitas. Para que se presente el ciclo menstrual, es necesario que, durante el mes, se suceda un aumento y disminución de ciertas hormonas. Se llama ciclo menstrual porque se repite periódicamente.

El tener ciclos menstruales regulares es un signo importante de que órganos importantes de tu cuerpo están funcionando normalmente. El ciclo menstrual produce hormonas para mantener tu cuerpo sano, y también prepara tu cuerpo cada mes para tener un embarazo.

Éste ciclo ocurre casi todos los meses durante varias décadas (salvo, por supuesto, cuando la mujer está embarazada) hasta que la mujer llega a la menopausia y sus ovarios ya no liberan óvulos.

¿Qué sucede durante el ciclo menstrual?

Las niñas nacen con dos pequeñas estructuras en forma de almendra llamados ovarios -uno a cada lado de su útero- los cuales están repletos de miles de óvulos. Cuando llegas a la pubertad y te estás transformando en una mujer, tus ovarios producen hormonas -especialmente estrógenos- que serán los que desarrollen tus senos y que presentes el periodo menstrual.

Cuando has madurado, la glándula hipófisis situada en tu cerebro produce unas substancias químicas (hormonas) llamadas gonadotrofinas, que le avisan al ovario, al principio de cada ciclo, que produzca estrógenos y libere un óvulo maduro.

En la primera mitad del ciclo, los niveles de estrógeno y progesterona producido por los ovarios (las “hormonas femeninas”) aumentan y trabajan juntas haciendo que el recubrimiento del útero (matriz) crezca y se engrose.

Al mismo tiempo, ayudan a madurar un óvulo de uno de los ovarios. Aproximadamente en el día 14 de un ciclo típico de 28 días, el óvulo –también por la acción de las hormonas de la hipófisis- abandona el ovario. Esto se llama “ovulación”.

Después de que el óvulo abandona el ovario, viaja a través de la trompa de Falopio hacia el útero. Si el óvulo es fertilizado por un esper­matozoide y se implanta en la pared uterina, la mujer queda embarazada. Si el óvulo no es fertilizado, se destruye.

Si no ocurre el embarazo, los niveles hormonales caen y el recubrimiento engrosado del útero se desprende y sale del útero durante el periodo menstrual. La sangre, el tejido y el óvulo sin fertilizar abandonan el útero y atraviesan la vagina para ser eliminados del cuerpo. Al terminar, se vuelve a iniciar todo el proceso, es por eso que se le llama “el ciclo menstrual”.

¿A qué edad se inicia la menstruación?

Un poco después del inicio de la pubertad en las niñas y aproximadamente dos años después de que sus senos empiezan a desarrollarse, se inicia la menstruación. La menstruación se puede iniciar de los 10 años en adelante pero generalmente se presenta alrededor de los doce años. La edad promedio de la menopausia (cuando se detienen los períodos) es de los 50 a 55 años.

Entre los 12 y los 52 años la mujer habrá tenido aprox 480 períodos o menos si se ha embarazado. El primer periodo menstrual se llama Menarca.

¿Cómo es un periodo menstrual típico?

Es posible que tu periodo no sea igual todos los meses y quizás no sea igual al periodo de otras mujeres. Los periodos pueden ser poco abundantes, moderados o abundantes y la duración del periodo también varía.

Aunque la mayoría de los periodos duran de tres a cinco días, es normal cualquier duración de dos a siete días.

Durante los primeros años después de que comienza la menstruación, es común que se presenten ciclos más largos. Con la edad, el ciclo de una mujer tiende a acortarse y a volverse más regular. La mayor parte del tiempo, los periodos se presentarán a intervalos de 21 a 45 días.

Además del sangrado, ¿qué cambios puedo esperar?

Debido a la constante variación de hormonas, tendrás una serie de cambios en el cuerpo y en tus emociones, aunque no todas las mujeres los experimentan igual e inclusive algunas nunca los sienten. Algunos de estos cambios pueden ser: sensibilidad en los senos, calambres, felicidad y energía o tristeza y enojo, aumento de peso, entre otros.

También observarás cambios en el flujo o secreciones cervicales o moco cervical (que es flujo normal y saludable). Este cambia su textura, sensación, color y cantidad durante los días del ciclo.

Generalmente, cuando termina la menstruación, uno o varios días después, muchas mujeres –pero no todas– tienen una sensación de sequedad en su vagina y ninguna secreción cervical.

El flujo vaginal

El flujo o exudado vaginal es el resultado de las secreciones de las glándulas y de las bacterias que habitan en la vagina y ayudan a que no se produzcan infecciones (microflora). Esta secreción es normal y necesaria ya que nos defiende frente a infecciones a la vez que facilita las relaciones sexuales y el embarazo.

Al igual que en otras zonas de nuestro organismo –como en la boca- la microflora nos protege de las infecciones, modulando el pH vaginal entre otras cosas. Tú eres la que mejor se conoce y, ante cambios en el olor o consistencia o cantidad de flujo, debes acudir al ginecólogo, ya que puede ser un signo indirecto de infección a nivel de la vagina, que normalmente va acompañado de comezón (prurito) vaginal.

¿Por qué puede alterarse el flujo vaginal?

Algunos factores que favorecen la aparición de alteraciones del flujo son:

  1. Situaciones que modifican el pH vaginal como pueden ser la menstruación, lavados frecuentes y algunos irritantes tales como jabones excesivamente “fuertes”.
  2. Disminución de las defensas del organismo como por ejemplo cuando estás tomando antibióticos o algunos medicamentos como corticoides y algunas enfermedades. Otras causas: diabetes y embarazo.

¿Tendré molestias durante la menstruación?

Es bastante habitual que las mujeres y chicas experimenten algunas molestias en los días previos al período. El síndrome premenstrual (SPM) incluye síntomas, tanto físicos como emocionales, que presentan muchas mujeres y chicas justo antes de sus períodos menstruales, como acné, distensión abdominal, fatiga, dolor de espalda, inflamación y molestias en los senos, estreñimiento, diarrea, antojos, depresión, irritabilidad o dificultades para concentrarse y para controlar el estrés.

Los síntomas del SPM suelen ser más intensos durante los 7 días previos al inicio del período menstrual y desaparecen en cuanto éste comienza.

¿Qué tipo de problemas tienen las mujeres con sus periodos?

A partir de la menarquia (primera menstruación) los ciclos pueden ser irregulares durante varios meses presentándose retrasos frecuentes, lo cual está dado por la inmadurez del cuerpo.

Después de la primera menstruación, el cuerpo de una chica puede tardar hasta dos años en desarrollar un ciclo menstrual regular. Durante ese tiempo, su cuerpo se irá adaptando a las hormonas que se segregan durante la pubertad.

Otras causas de retrasos pueden ser la falta de ovulación, ovulación retardada, estrés, cambio de clima, situaciones emocionales especiales, temor al embarazo y embarazo, entre otros. La mayoría de las causas son fácilmente detectables y tratables.

Las mujeres pueden tener también diferentes problemas con sus periodos, incluidos dolor, sangrado abundante y periodos ausentes.

  • Amenorrea: la falta de un periodo menstrual. Este término se utiliza para describir la ausencia de un periodo en:

o   Las mujeres jóvenes que a los 15 años todavía no han comenzado a menstruar.

o   Las mujeres que acostumbran tener periodos regulares, pero no han tenido uno durante 90 días

o   Las mujeres jóvenes que no han tenido un periodo durante 90 días, incluso si no hace mucho que comenzaron a menstruar.

Las causas pueden variar y siempre es importante hablar con un médico.

  • Dismenorrea: menstruación dolorosa, incluidos cólicos muy fuertes. Por lo general, cuando los cólicos mens­truales se presentan en jovencitas, la causa es una cantidad excesiva de una sustancia química denominada prostaglandina.

o   La mayoría de las jovencitas con dismenorrea no tienen una enfermedad grave, aunque los cólicos pueden ser fuertes.

o   Para algunas mujeres, utilizar una almo­hadilla térmica o tomar un baño caliente ayuda a aliviar sus cólicos.

o   Estos síntomas también pueden tratarse con analgésicos de venta sin receta médica, como ibuprofeno (por ejemplo, Advil®, Motrin®, Midol® Cramp),ketoprofeno (por ejemplo, Orudis® KT®) o naproxeno (por ejemplo, Aleve®).

Debes consultar con tu médico si no se alivia el dolor con estos medicamentos o si el dolor interfiere con las actividades laborales o escolares. El tratamiento depende de lo que esté causando el problema y de cuán grave sea.

  • Sangrado uterino anormal: un sangrado vaginal que es diferente de los periodos menstruales normales.

o   Este tipo de sangrado incluye periodos inusualmente largos o con un sangrado muy abundante, periodos que son muy cercanos uno del otro y sangrado entre los periodos.

o   Los cambios hormonales pueden causar periodos largos junto con ciclos irregulares. Incluso si la causa es un cambio hormonal, existen tratamientos disponibles. Estos cambios también pueden presentarse por otros problemas médicos graves.

Si se presentan estos cambios, debes consultar a un médico. El tratamiento de los sangrados anormales depende de la causa.

  • La oligomenorrea: cuando una chica se salta períodos o tiene períodos infrecuentes, a pesar de llevar un tiempo menstruando y no estar embarazada.
  • Irregularidades de la menstruación: La duración de tu período también puede variar cada mes, y es normal que entre períodos tengas un flujo vaginal lechoso cuya consistencia cambiará dependiendo de la elevación de las hormonas y de su declinación durante el ciclo menstrual.

¿Qué es el “periodo fértil”?

Una mujer puede embarazarse si tiene una relación sexual el día de la ovulación o durante los 5 días que la preceden (anteriores) y estos días se conocen como “período fértil”.

Por ejemplo: en un ciclo que dura 28 días, la ovulación, o salida de un óvulo, es alrededor del día 14 del ciclo y en ese caso se podría embarazar si tiene relaciones sexuales entre el día 9 del ciclo y el día 14. Esto puede variar mucho de un mes a otro, porque la salida del óvulo se puede adelantar o atrasar, así que nunca se sabe con total exactitud.

Se habla de “días infértiles” cuando se trata de los primeros días del ciclo menstrual que están lejos de la ovulación y desde el día que sigue a la ovulación hasta la menstruación.

¿Cómo debo cuidar mi higiene?

La higiene diaria de los genitales externos es saludable y deseable. Sin embargo hay algunos hechos que debes saber.

La limpieza después de ir al baño debe realizarse siempre de adelante hacia atrás (desde la vagina hacia el ano) para evitar arrastrar gérmenes del ano a la vagina o al aparato urinario. Así mismo, después de orinar, es aconsejable intentar secar la zona para evitar la humedad que favorece infecciones.

Durante la menstruación no existe ningún inconveniente para continuar con el mismo ritmo de higiene

Si utilizas compresas o toallas sanitarias, debes cambiarlas con cierta frecuencia para evitar la humedad.

Si se utilizan tampones, también deben cambiarse a menudo y sobretodo no olvidárselos dentro. Al inicio y final de la menstruación mejor no utilizarlos ya que resecan la vagina

Sobre la menstruación hay muchas falsas creencias. Algunas personas piensan que no pueden hacer todas sus actividades en forma normal: como hacer deporte, bañarse, nadar, comer algunos alimentos, etc. Lo cierto es que se puede hacer lo mismo que el resto de los días.

Las toallas femeninas

Las toallas femeninas y los tampones absorben la sangre durante el periodo menstrual y evitan que se te manche la ropa. Son fáciles de usar y se mantienen en su lugar gracias a unas tiras adhesivas. No la coloques muy adelante ni muy atrás porque podrías manchar la parte delantera o trasera de la ropa interior.

Si de todas maneras tienes ese problema, trata con unas toallas más largas; si se te manchan los lados, prueba una “con alas” o una que sea para flujo más intenso.

Hay muchos tipos de toallas sanitarias y es difícil saber cuál debes usar. Prueba varias, y descubre cuál te gusta. Las toallas sanitarias deben cambiarse tan frecuentemente como sea necesario, antes de que esté empapada de sangre.

No es necesario que te levantes en la noche para cambiártela, pero durante el día cámbiala cada 4 ó 5 horas o antes de ser necesario, sobre todo en los días de flujo intenso. ¡No tires al sanitario las toallas usadas ni sus envoltorios! Pueden tapar la cañería. Envuélvelas con un poco de papel sanitario y deposítalas en la basura.

Los tampones: Un tampón es un rollito apretado de algodón. Se coloca dentro de la vagina y absorbe la sangre antes de que salga del cuerpo. Te dan más libertad y hasta puedes ir a nadar.

Algunos tampones absorben más que otros, busca en que te convenga más. No uses uno que sea más absorbente de lo que necesitas porque podría ser difícil retirarlo. Los tampones deben cambiarse cada cuatro a ocho horas.

Cuando te coloques el tampón te quedará una cuerdita colgando hacia fuera. Cuando estés lista para cambiarte el tampón, simplemente tira de ella. Si te resulta difícil es probable que estés retirando el tampón demasiado pronto. Tal vez no esté lo suficientemente húmedo para deslizarse con facilidad. Vuelve a intentarlo en una o dos horas.

Durante la noche es más seguro usar una toalla sanitaria y de esa manera puedes dormir tranquila sin preocuparte del límite de ocho horas

Si utilizas un tampón de súper absorción en tus días de flujo menos abundante, tendrás un mayor riesgo de síndrome de shock tóxico (toxic shock syndrome, TSS). Este síndrome es una enfermedad poco frecuente pero algunas veces fatal.

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El riesgo de TSS puede disminuirse o evitarse no utilizando tampones, o alternando entre tampones y toallas higiénicas durante el periodo. Lee siempre la información sobre el SST que viene en cada empaque.

¿Qué ocasiona el mal olor de la menstruación?

La menstruación tiene un olor característico que no debe ser desagradable. Si la higiene es deficiente, si la toalla higiénica se deja mucho tiempo o si hay alguna infección vaginal o uterina, el olor puede ser desagradable y en este caso es recomendable acudir al médico.

¿Qué son los cólicos menstruales?

Algunas chicas casi no tienen cólicos menstruales pero otras, los padecen casi siempre. Es un dolor sordo y continuo que puede extenderse a la espalda o bajarse a las piernas. Puedes sentirlos, en la parte baja de tu vientre,  justo antes del periodo o durante el periodo.

Son provocados por las prostaglandinas, unas sustancias químicas presentes en el organismo que hacen que se contraigan los músculos del útero para ayudar a expulsar toda la sangre y deshechos. Estas contracciones involuntarias pueden ser débiles o bien fuertes y dolorosas.

En la mayoría de los casos son leves, pero hay mujeres que tienen dolores tan fuertes que tienen que suspender sus actividades. Si el dolor te impide seguir con tu vida normal, siempre consulta a tu médico.

Hay algunas cosas sencillas que puedes hacer para aliviar las molestias:

  • El calor ayuda a relajar los músculos que están tensos. Si te quedas en casa colócate una almohadilla o cojín caliente
  • Puedes también darte un baño tibio para relajarte
  • Los ejercicios de estiramiento también pueden ser útiles

Encontrarás muchos medicamentos recomendados para aliviar los cólicos. NUNCA los tomes por tu cuenta o por recomendación de una amiga, algunos, como las aspirinas, no deben tomarse a tu edad. Y con otros debe cuidarse la dosis.

¿Cuándo debo consultar con el médico?

  • Si tienes 16 años de edad y todavía no has comenzado a menstruar.
  • Si la menstruación de pronto ya no se presenta.
  • Si el sangrado dura más días que de costumbre.
  • Si el sangrado es demasiado abundante.
  • Si de pronto te sientes enferma luego de usar tampones.
  • Si el sangrado aparece entre períodos (aunque sólo sean algunas gotas).
  • Si tienes dolores intensos durante la regla.

Preguntas frecuentes

Si el himen cubre la entrada de la vagina, ¿cómo se puede usar tampón?: El himen tiene uno o más orificios por donde sale la sangre de la menstruación. Pero si tienes dudas usa únicamente los más pequeños diseñados para chicas adolescentes.

Tengo 14 años pero todavía no empecé a menstruar, ¿algo anda mal en mí?: Recuerda que a algunas chicas no les llega sino hasta los 16 años, pero si estás preocupada coméntalo con tu madre y acude al médico para que te haga una revisión general.

Tengo periodos muy fuertes, no es solamente el primero o segundo día, ¿cuánto es demasiado?: Sangras demasiado si agotas una toalla o tampón -o sea, los empapas por completo- en una hora. Usa los más absorbentes y si te sigue pasando lo mismo entonces debes acudir al médico.

Los periodos no deben durar más de 10 días. Si duran más entonces también debes de consultar con tu médico.

Si después del periodo te sientes muy cansada todo el tiempo, puedes tener anemia. Esta es una enfermedad de la sangre que necesitas tratar con tu médico.

En la mitad de mi ciclo menstrual tengo mucho flujo vaginal, ¿puedo usar un tampón para eso?: NO, nunca debes hacerlo, las secreciones vaginales mantienen la vagina limpia y húmeda. Un tampón sacaría esas secreciones y entonces no podrían cumplir su función.

Referencias

Cólicos del Recién Nacido
Complicaciones de parto / Postparto, El bebé, Embarazo

Cólicos del Recién Nacido

¿Qué es?

La palabra “cólico” es el término médico que se usa para describir el llanto incontrolable de un bebé, que por lo demás goza de buena salud y se alimenta bien.

“El bebé llora sin consuelo, habitualmente durante la noche, sin causa identificable y sin hallazgos al examen físico. Este problema generalmente tiene su inicio durante la segunda semana de vida, se intensifica entre las semanas cuarta y sexta, y disminuye luego, gradualmente, desapareciendo por el tercer mes de vida” (Saavedra y colaboradores).

                                                                 Cólicos del Recién Nacido

Los cólicos son una condición relativamente común, la cual afecta a cerca del 20% de todos los bebés recién nacidos.

El cólico no es una enfermedad y no le hará daño a tu bebé a largo plazo, pero resulta difícil de sobrellevar, tanto para los bebés como para los papás.

¿Cuáles son los síntomas?

Llorar y sentirse molestos son situaciones normales para cualquier bebé y no necesariamente decimos que tiene cólico. En un bebé que se considera saludable y bien alimentado, decimos que tiene cólico cuando se presentan los siguientes signos:

  • Episodios de llanto predecibles: Un bebé que tiene cólicos generalmente llora más o menos a la misma hora todos los días (generalmente en la noche pero puede ser a cualquier hora del día), Los episodios de cólico pueden durar desde pocos minutos hasta tres horas o incluso más tiempo. El bebé, ya casi al final del episodio, es posible que defeque y que pase muchos gases.
    • Los gases no son la causa de los cólicos Sin embargo, algunos bebés que padecen cólicos también sufren mucho de gases porque tienden a tragar aire cuando lloran.
  • Llanto incontrolable e intenso: El llanto del cólico es intenso, suena como si el bebé tuviera mucho problema y generalmente es de tono agudo. La cara del bebé se enrojece y es muy difícil –o mas bien imposible- consolarlo.
  • Es un llanto que se presenta sin que haya ninguna razón: Es normal que los bebés lloren a veces, esta es su forma de comunicarse y quiere decir que está incómodo porque necesita que le cambien el pañal, que lo alimenten o que lo pongan a dormir. El llanto del cólico no se asocia a ninguna de estas causas y es más fuerte que lo normal.
    • Es posible además que sus episodios de llanto empiecen y acaben de manera repentina.

La postura del bebé cambia: Estira y enrosca las piernitas hacia su abdomen, los puños cerrados, arquea la espalda y los músculos abdominales tensos son muy comunes durante los episodios de cólico.

    colicos de bebe

La madre interpreta esto como hambre, dado que el niño busca y chupetea como si la tuviera, y lo coloca al pecho, lo que no hace más que aumentar el dolor. Recordemos que el niño no tiene otra forma de expresarse que el buscar y llorar, ante cualquier estímulo y, en este caso, es el cólico lo que lo provoca y no el hambre.
Como el niño continúa llorando la madre interpreta que no tiene leche y ofrece leche artificial, iniciando la disminución del estímulo de succión y pérdida del círculo virtuoso de la lactancia materna.

¿Cuánto durará?

Por suerte, después de la tempestad viene la calma. El cólico suele intensificarse alrededor de las 6 semanas y mejora notablemente entre los 3 y 4 meses.

Del 80 al 90 por ciento de los bebés superan el cólico para cuando cumplen los 4 meses. El porcentaje restante podría tomar un mes más para superarlo.

Eso implica, que quizás tengas por delante bastantes meses de “tempestad”. Mientras tanto, trata de consolar a tu bebé lo mejor que puedas y pide ayuda si la necesitas. Cuidar de un bebé que padece cólico es muy estresante, y necesitas descansar de vez en cuando para mantenerte tranquila.

Pídele a tu pareja, a un familiar o a una amiga que te cuide al niño mientras vas a dar un paseo, o desahógate con un buen llanto si es que eso te ayuda a disminuir la tensión.

¿Es un problema serio?

Tranquilízate, no es un problema serio. Tu bebé, aunque aparentemente sufre, tiene buena salud y su crecimiento y desarrollo se realizarán de manera normal. Es importante asegurarse de que la causa del llanto no tiene otro origen más serio.

Diagnóstico

El diagnóstico de cólico es uno de exclusión, lo que significa que el pediatra le hará un examen físico para identificar o descartar otras causas (como por ejemplo oclusión intestinal), antes de decidir que el bebé, que por otro lado está perfectamente sano, padece de cólicos.

                                                                         ¿Es un problema serio?

Las pruebas de laboratorio y estudios de radiografías, generalmente no son necesarios, pero en los casos en los que hay alguna duda, son un auxiliar importante para excluir otros posibles problemas.

Los pediatras generalmente aplican la regla de tres para diagnosticar a un bebé con cólico:

  1. Un bebé que llora por más de tres horas al día
  2. Cuando menos tres días por semana
  3. Durante al menos tres semanas seguidas (el llanto inició entre las dos y seis semanas de vida). Y que se extiende por tres meses.

¿Cuál es la causa?

No existe ninguna causa clara que pueda explicar este llanto inconsolable que experimentan estos bebés, puede ocurrir independientemente de si son o no primogénitos, de si son niños o niñas o de si se los alimenta con leche materna o con leche de fórmula.

Lo que sí se sabe es que los bebés cuyas madres fumaron durante el embarazo o después del parto, tienen mayores posibilidades de padecer cólico (aunque este riesgo se reduce si el bebé es alimentado con leche materna).

Algunos especialistas creen que los episodios largos de llanto debido al cólico, constituyen una liberación física para los bebés que son muy sensibles. Cuando llega la noche, explican, estos bebés están agotados de tanto mirar, escuchar o experimentar sensaciones nuevas y comienzan a llorar para desahogarse.

Otra teoría es que algunas veces el cólico es causado por un desequilibrio de la bacteria saludable en el intestino. Los estudios han demostrado que los bebés que padecen cólico tienen una microflora intestinal diferente a la de los bebés que no sufren de cólico.

De modo que tratar el cólico con probióticos (en particular el denominado Lactobacillus reuteri) ha ayudado a reducir los síntomas del cólico en algunos bebés. Habla con tu pediatra sobre esta opción y pídele recomendaciones.

Otras posibles causas

Influencia hormonal: Dentro del útero el intestino del niño debe estar paralizado, para que el bebé no defeque (meconio) porque el feto podría aspirar esta defecación y producirle neumonitis. Son las hormonas femeninas las que logran inhibir totalmente la movilidad intestinal.

Una vez que la sangre materna no llega al niño por haberse cortado el cordón durante el parto, el intestino se libera de esta influencia hormonal, e inicia un período de movilidad que en algunos niños se transforma en hiperreactividad intestinal (el intestino se mueve más de lo normal). Esto provocará dolores o cólicos del lactante que se presentan desde la 2a semana de vida y que duran hasta el 2º mes.

Forma de alimentación cuando el bebé se alimenta con leche materna: Otra posible causa de cólicos de bebé amamantados, es que toman mucha “leche de frente” (leche de frente es cuando no se vacía bien el primer pecho antes de ofrecerle el segundo) y esto les causa gases. Esto es porque la leche de frente tiene mucha lactosa y, al no ingerir la leche de atrás -que es la que contiene las grasas y proteínas- se dificulta la absorción en el intestino.

Adaptación mutua: Los cólicos pueden estar relacionados con la adaptación que tienen que hacer tanto los padres como el recién nacido. Obviamente los bebés no pueden hablar, pero hasta que aprenden, una forma de comunicarse con los adultos es a través del llanto. Los padres tienen que aprender a interpretar las razones por las cuales su bebé llora, y saber qué hacer para contentarlo. ¿Tiene hambre el bebé? ¿Está mojado? ¿Tiene frío? ¿Tiene calor? ¿Está cansado? ¿Está aburrido?

Un bebé llorará por estas razones, así como también por otros problemas, y los padres deben tratar de determinar qué está provocando la tensión del bebé, a menudo utilizando el sistema de prueba y error. Los padres primerizos, especialmente, pueden tener problemas para interpretar las señales de su bebé y para responder adecuadamente. El bebé puede continuar llorando simplemente porque no se han satisfecho sus necesidades.

Temperamento y adaptación al mundo: Los recién nacidos también tienen que adaptarse al mundo en el que van a vivir. No todos los bebés tienen el mismo temperamento. Algunos se adaptan a las luces, los ruidos fuertes y los demás estímulos que los rodean sin ningún problema, mientras que otros no pueden adaptarse tan fácilmente.

Al igual que los adultos, algunos bebés tienen muy buena disposición y otros son impacientes. El llanto puede ser una forma en la que el bebé desahoga sus sentimientos a medida que se va adaptando al mundo. Se ha observado que los bebés lloran durante un período específico cada día, a medida que se van acostumbrando al mundo, y a medida que sus padres van aprendiendo a interpretar sus necesidades.

Sensibilidad excesiva a los gases: Otra posible razón del llanto excesivo en los bebés podría deberse a una sensibilidad excesiva a los gases del intestino. La cantidad normal de gases que se produce a medida que se digieren los alimentos puede provocar más molestias en algunos bebés que en otros.

Si un bebé que tiene cólicos parece producir más gases que otros bebés, esto probablemente se deba a que traga más aire al llorar durante períodos prolongados.

Alergia a la leche de vaca. Es poco frecuente que la causa de un cólico sea una verdadera alergia a la leche. Sin embargo, algunos bebés puede ser más sensibles a las fórmulas basadas en leche de vaca. El médico de su hijo le recomendará cambiar la fórmula basada en leche de vaca por la fórmula basada en leche de soja para ver si esto ayuda a aliviar los síntomas de los cólicos.

¿Debo llevar a mi bebé al doctor si creo que padece cólico?

Sí, es una buena idea hablar con el doctor sobre el llanto de tu bebé. Puede descartar otras posibles causas, como problemas intestinales o una infección urinaria. También querrá verificar que tu bebé esté comiendo y creciendo adecuadamente. El doctor podrá ayudarte a decidir la mejor forma de afrontar el cólico.

Y si tu bebé tiene otros síntomas como fiebre, vómitos (el vómito consiste en devolver el contenido del estómago con violencia a través de la boca, mientras que escupir es un flujo suave del contenido del estómago hacia fuera de la boca) diarrea o sangre en las heces, llama al doctor inmediatamente. Estos síntomas no se deben al cólico.

Prepárate para la cita con el pediatra

Siempre es buena idea ir preparada, esta es una información que le ayudará al médico y a ti a saber algunos datos precisos de tu bebé:

  • Lleva un récord de los episodios de llanto incluyendo cuándo y qué tan seguido suceden, qué tanto duran y cualquier otra observación que hayas hecho acerca del comportamiento de tu bebé antes, durante y después de cada episodio.
  • Anota cómo has tratado de calmarlo y cuáles fueron los resultados.
  • Anota la dieta del bebé y el horario de alimentación así como la pérdida o ganancia de peso.
  • Escribe todas las preguntas que quieras hacerle.

¿Existe algún tratamiento?

No hay ningún medicamento que elimine el problema, pero sí existen recomendaciones para afrontar estos episodios con menos angustia. Lo fundamental es mantener la tranquilidad para que el niño no empeore al percibir un ambiente crispado en la familia.

¿Puede una alergia alimenticia causar cólico?

Una de las cosas que tu pediatra puede considerar es si tu bebé ha desarrollado una alergia o intolerancia a la proteína de la leche de vaca. Eso causa problemas estomacales similares al cólico (pero no lo causa).

Si ese es el caso de tu bebé -a quien alimentas con leche de fórmula- tu pediatra podría recomendarte que le des por un tiempo fórmula hidrolizada (en este tipo de fórmula, las proteínas se descomponen en partículas más pequeñas que son más fáciles de digerir que las moléculas más grandes de proteínas).

Si la proteína en la leche de vaca le causa problemas a tu bebé, es probable que sus síntomas mejoren alrededor de una semana después del cambio de fórmula.

Si amamantas a tu bebé, prueba a eliminar los productos lácteos de tu alimentación, aunque no existe evidencia concluyente de que esto ayude. Habla con el pediatra antes de reducir tu consumo de leche, queso y yogur durante un par de semanas, para ver si hay algún cambio (la proteína de la leche de vaca puede permanecer en tu leche materna por ese periodo de tiempo, así que este experimento dietético requiere un poco de paciencia).

Si estás amamantando también es posible que, aparte de los productos lácteos, tu bebé sea sensible a otro alimento de tu dieta. Existe mucha controversia en cuanto a qué productos son problemáticos (y la investigación sobre el tema tiene resultados contradictorios), pero los principales sospechosos son los siguientes:

  • Harinas.
  • Huevos.
  • Nueces.
  • Fruta, brócolis, aguacate, coliflor y comidas especiadas.
  • Cafeína.
  • Chocolate.

Para detectar si alguno de estos alimentos está afectando a tu bebé, evítalos todos durante algunos días. Si tu bebé se pone mejor, reincorpora un alimento solamente y después de unos días incorpora otro hasta volver a incorporarlos todos en tu dieta.

Si tu bebé empieza a mostrarse molesto nuevamente después de que empieces a comer un determinado alimento, habrás descubierto la causa del cólico. Habla con tu doctor si notas que ciertas comidas provocan que tu bebé se ponga incómodo.

 ¿Qué puedo hacer por mi bebé en caso de cólicos?

Aprender a interpretar el llanto de tu bebé puede ser de utilidad para tratar el cólico. Lleva algún tiempo que los padres y los bebés se acostumbren uno al otro. Recuerda, los bebés llorarán durante un período determinado cada día bajo circunstancias normales.

Si tu médico le ha diagnosticado cólico a tu bebé, puedes intentar lo siguiente:

  1. Lo primero, es asegurarte de que el bebé realmente no llora por hambre. No lo obligues a alimentarse si no está interesado en el biberón o en el pecho.
  2. Alimenta a tu bebé en un lugar tranquilo y en el que te encuentres relajada. Hazlo con el bebé erguido y no acostado.
  3. Los bebés que desarrollan cólicos tienden a acumular muchos gases. Intenta nuevas posiciones para alimentar al bebé y nuevos biberones que contribuyan a reducir la cantidad de aire que tu bebé traga mientras está siendo alimentado.
  4. Ayúdalo a que eructe más seguido durante la alimentación y no lo acuestes inmediatamente después de la misma, sino mantenlo en brazos meciéndolo a un ritmo regular y mientras caminas lentamente.
  5. Arrullar al bebé meciéndolo puede calmarle cuando esté llorando. Lo puedes mecer en los brazos, en una mecedora, en la cuna o en una sillita tipo columpio (cuando ya controlen la cabeza). Cántale y háblale despacito. Ofrécele objetos interesantes para que mire de diferentes formas, texturas y tamaños.
  1. Coloca al bebé a través de tu regazo sobre su estómago y frótale la espalda.
  2. Trata de bañar a tu bebé a la noche, muévelo y juega con él antes de la toma nocturna.
  1. El chupón ayuda, con la succión se relaja su estómago y le ayudará a sentirse mejor.
  2. Un paseo en coche, o en su carriola, el ruido constante y monótono de los electrodomésticos y la música suave pueden lograr que se calme.
  3. Cambia de técnicas para sacar los gases: masajea a tu bebé. Colócalo tumbado boca arriba y sin el pañal y desliza tus manos por su abdomen en sentido circular, cántale y háblale despacio. Posteriormente, se flexionan las piernas del bebé hasta que sus rodillas contacten con el abdomen, comprimiéndolo. Estos ejercicios se repetirán varias veces. Le ayudará para expulsar gases.
  4. Para ayudar al movimiento de gases y disminuir la acidez, es conveniente que cargues a tu bebé en posición vertical. Le ayudará a expulsar los gases que le están molestando. Permite que mire hacia delante, a los bebés les gusta tener diferentes vistas del mundo.
  5. Tómalo en brazos y abrázalo. Los bebés no se malcrían por recibir demasiada atención. Sin embargo, pueden tener problemas más adelante si se les ignora y no se satisfacen sus necesidades cuando son bebés.
  6. Algunos bebés necesitan una disminución de la estimulación y se podrían sentir bien envueltos en mantas en una habitación oscura.

Si aún así el dolor no cede pregúntale a tu médico si puedes darle algún analgésico. Los antiespasmódicos deben usarse como último recurso ya que si se dan en forma seguida pueden causar constipación (estreñimiento) y aumentar los dolores abdominales.

Consejos básicos:

Cuidar a un bebé con cólicos puede ser extremadamente frustrante, así que asegúrate también de cuidar de ti misma. No te culpes ni a ti ni al bebé por el llanto constante; el cólico no es culpa de nadie. Intenta relajarte, y recuerda que tu bebé superará esta fase finalmente.

  1. Es necesario que esta difícil tarea de reconfortar al bebé sea tanto de la mamá como del papá, para que los dos puedan tener momentos de descanso.
  2. Si sientes que la situación te está causando demasiado estrés, deja al bebé con otra persona y toma un descanso. Los amigos y familiares a menudo cuidarán al bebé con gusto cuando necesites algo de tiempo para ti misma
    1. Si no hay nadie disponible inmediatamente, está bien colocar al bebé en la cuna y vete a otro cuarto a tomarte un descanso antes de hacer otro intento de consolarlo.
    2. Si en cualquier momento sientes que podrías lastimarte a tí misma o al bebé, coloca al bebé en la cuna y pide ayuda inmediatamente. NUNCA LO SACUDAS.
  3. Mucha paciencia, tener un bebé con cólicos es una experiencia desgastante para cualquier madre y padre pero deben entender que esto pasará.

Cuándo llamar al médico

A pesar de que tener un bebé que padezca de cólicos es relativamente normal, aún existen circunstancias en las cuales sería una gran idea buscar la ayuda de tu pediatra. Para descartar la posibilidad de que algo más le esté sucediendo, deberás asegurarte de lo siguiente:

  • Que el bebé no llora porque tiene hambre, porque está cansado, o porque se siente incómodo por estar demasiado abrigado o demasiado desabrigado.
  • Esto podría sonar bastante obvio, pero es importante asegurarte de estar abrazando a tu bebé la cantidad de veces que sea necesario. ¡Los bebés recién nacidos simplemente no pueden quejarse por obtener demasiada atención y afecto, es por ello que debería sacar provecho de esta oportunidad y llenar a tu bebé de mimos y de abrazos!
  • Como precaución, también deberías comprobar que tu bebé no esté llorando porque se siente incómodo a causa de alguna erupción o rozadura causada por el pañal o por otro tipo de problema común.

Si decides llamar a tu médico, asegúrate de tener todos los detalles listos. Es muy importante saber cuándo llora el bebé, cuándo come y cuándo duerme. También debería estar atenta al patrón de sus evacuaciones intestinales. Ésto ayudará a su doctor a confirmar si no hay algunos otros factores a tener en cuenta.

¡Ojo! No debes olvidar jamás llamar a tu médico si, aparte del llanto tu bebé tiene fiebre, vómitos, diarrea, estreñimiento, u otro síntoma.

Ni los padres ni el bebé tienen la culpa de los cólicos

                                                       Ni los padres ni el bebé tienen la culpa de los cólicos

Cuando los llantos del bebé te pongan nerviosa, lo primero es buscar la tranquilidad y un ambiente silencioso. Un bebé con cólico tiende a estar sensible a la estimulación de cualquier tipo. Si las personas a su alrededor están preocupadas, ansiosas, “de los nervios”, los bebés pueden llorar aún más.

Ayudar a un bebé con cólico es una cuestión de experimentación y observación. Si tienes suerte e identificas a un desencadenante, puedes eliminarlo enseguida. Si no es así, debes aprender cuáles son las medidas más reconfortantes para tu bebé.

Cada niño “funciona” de distinta manera. A algunos les encantan estar envueltos en una mantita, sentirse calentitos; otros prefieren estar libres. De todas formas se debe intentar diferentes recursos, observar su reacción, y a partir de ahí, adoptar o descartar la medida.

                                                                Ni los padres ni el bebé tienen la culpa de los cólicos

No te sientas culpable si experimentas sentimientos de frustración; el hecho de ser mamá o papá de un bebé que sufre de cólicos puede llegar a transformarse en una experiencia sumamente estresante. Tolerar el llanto constante de su bebé por extensos períodos de tiempo podría fácilmente destrozar los nervios de cualquier persona. Además, tal y como sucede con todos los padres, su reacción natural será ayudar a su bebé y el hecho de no saber cómo hacerlo, podría ser extremadamente frustrante.

Esta es la razón por la cual es tan importante pedir ayuda antes de que pierdas el control de todo; pídele a tu pareja, a alguna amiga/o, a un vecino, o a un familiar que cuide de tu bebé recién nacido por algunas horas, y de esta manera tu podrás relajarte un poco. Incluso, tomarte media hora al día para darse un baño relajante o para dar una caminata enérgica podría ser lo que necesitas para volver a centrarte y recuperar tus fuerzas.

Tomar estos descansos les ayudará a llevar este tiempo con paciencia, perseverancia y buen humor.

Preguntas frecuentes

¿Cómo puedo saber si el llanto de mi bebé no es señal de un problema?

El llanto de cólico es difícil para los padres, pero no le hace daño al bebé. Algunas veces, el “llanto coliquiento” es causado por otro problema como por ejemplo una hernia o algún otro. Nunca esperes a que llegue a los tres meses para acudir al doctor. Pide toda la información que necesites si estás preocupada o te está costando mucho aguantar el llanto.

Dile al pediatra si el bebé tiene fiebre, parece que tiene dolor (su llanto es extraño y no quiere que lo cargues), come menos de lo común, vomita o tiene diarrea.

¿Puedo prevenir el cólico?

No, no hay forma de saber si tu pacífico recién nacido se transformará en una sirena que no para. Esto no tiene nada que ver en tu forma de cuidarlo o de amarlo.

Referencias:

Durante, Semanas 1 - 12, Semanas 13 - 24, Semanas 25 - 40

Signos de alarma durante el embarazo

Los dolores y las molestias, la fatiga y el cambio de humor –nos gusten o no- son parte de un embarazo normal. Pero a veces se puede tener otros síntomas que aparentemente parecen inofensivos y en realidad, son una señal de advertencia grave.

La mayoría de las mujeres no quiere cansar al médico con una serie de preguntas sobre cada molestia que se presenta, pero… ¿cómo saber distinguir entre lo que necesita atención inmediata y lo que puede esperar hasta la siguiente consulta?

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Es importante que la mujer embarazada entienda y sea consciente de que hay signos y síntomas  -dependiendo de la edad gestacional en que se encuentre- que adquieren gran importancia,  que hay que vigilar y que se constituyen en signos de alarma que ameritan una atención inmediata, para así evitar complicaciones en el transcurso del mismo.

Es así como en el segundo trimestre (4 al 6to mes de embarazo), es importante vigilar:

  •  Sangrado, ya sea escaso o abundante:
    • Sangrado en cualquier punto en el embarazo debe de ser reportado a su  médico. El sangrado en el segundo y tercer trimestre, puede ser una señal de implantación anormal de la placenta a la pared del útero, o separación prematura de la placenta.
    • El sangrado puede también ocurrir después de relaciones sexuales por presión o irritación en la vagina o en el cuello del útero.
  • Cólicos, dolor de espalda y muslos Estos síntomas pueden ocurrir con o sin sangrado. Una de las primeras señales de un aborto/pérdida es el comienzo de cólicos abdominales, dolor de espalda o dolor que se extiende al frente del muslo.
    • No pienses que el dolor viene del peso de tu abdomen o de la bolsa de compras que cargaste subiendo los escalones. Si alguno de estos síntomas ocurren, llama a tu médico.
  • Contracciones uterinas las cuales se manifiestan como un dolor tipo cólico y el abdomen se torna duro.
    • Estas contracciones se presentan en intervalos y pueden variar de tres a 4 contracciones en 10 minutos o que en el transcurso del día se manifiesten de 5 a 6 en una hora y que sean dolorosas.
  • Disminución de los movimientos fetales teniendo en cuenta que estos se perciben a partir del 5to mes y se van intensificando. Si la madre conoce los patrones de movimiento de su bebé debe consultar una vez perciba cambios progresivamente.
  • Pérdida de líquido claro, vigilar salida de líquido claro por los genitales  ya sean pérdidas en abundante cantidad o goteos.  Puede deberse a la ruptura temprana de membranas o ¨fuente de agua¨. La bolsa de agua es un mecanismo  amortiguador que protege al bebé y también provee una barrera contra la infección La pérdida de líquido a través de la vagina siempre deberá ser reportado a tu médico.
    • Pérdida de orina puede ser causado de algo tan simple como el bebé presionando la vejiga.
  • Hinchazón de piernas o cualquier otra parte del cuerpo (sobre todo cuando hay aumento brusco de peso). Muchas mujeres embarazadas también se les hinchan las manos y las piernas/ ó pies, especialmente en el tercer trimestre. Esto puede ser causado por el aumento de volumen sanguíneo y la presión que el crecimiento del feto pone en las venas de las piernas, que atrasa la circulación de sangre al corazón.  Es importante fijarte si la hinchazón está presente al levantarte de la cama.
  • Falta de aire, palpitaciones: Sentirse con falta de aire o con palpitaciones no se debe ignorar. Mujeres en el tercer trimestre de embarazo tienden a sentirse con falta de aire con el crecimiento del feto hacia las costillas. Si la falta de aire persiste después de haber subido los escalones o va y viene, llama a tu médico. Las palpitaciones son otra razón por la cual hacer una cita. El cuerpo tiene un tercio más de volumen sanguíneo cuando estás embarazada, esto puede imponer más esfuerzo al corazón y al sistema circulatorio. El aumento de volumen de sangre y las hormonas a veces pueden causar las palpitaciones.
  • Dolores de cabeza muy intensos que no mejoren con medicamentos o se acompañen de otros síntomas como mareo, visión borrosa, ó  ardor en la boca del estomago:
  • Todos estos síntomas en conjunto, son señales de toxemia de embarazo. La toxemia o pre-eclampsia es un estado de enfermedad durante el embarazo que es complejo y se puede manifestar cerca del fin del segundo trimestre y en el tercer trimestre. Puede presentarse con uno o varios de los síntomas mencionados.
  • Una de las razones por la cual te piden una muestra de orina con cada visita es para notar la presencia de proteína en la orina, que es una de las manifestaciones de alta presión arterial inducida por el embarazo.
  • Por la misma razón sé monitorea tu presión arterial.
  • Mantén en mente que cada mujer embarazada sufrirá de dolor de cabeza de vez en cuando por una variedad de razones-como la tensión, el estrés, alergias, igual que cuando no está  embarazada.
  • Las agruras o acidez que son comunes en mujeres embarazadas y pueden ser malinterpretadas por dolor epigástrico (en la boca del estómago).
  • La vista borrosa puede ocurrir por  incremento en la presión arterial.  Siempre reporta problemas de vista borrosa a tu médico.
  • Orina escasa o molestias al orinar este síntoma puede agregarse a los anteriores cuando hay toxemia del embarazo o puede ser señal de una infección en las vías urinarias. Siempre llama a tu médico.
  • Cualquier tipo de erupción que aparezca en tu cuerpo
  • Fiebre: Si tienes fiebre arriba de 37.5 °C pero no tienes síntomas de catarro o gripa, llama a tu médico ese mismo día.
    • Si tu temperatura es arriba de 39°C, llama a tu médico de inmediato. Probablemente tienes una infección y dependiendo del tipo que sea, tu médico puede recetarte antibióticos y reposo.
    • Si tu temperatura sube arriba de 39°C, por un largo tiempo, esto puede dañar al bebé en desarrollo

El embarazo es un tiempo maravilloso. Disfrútalo y asómbrate de los cambios que ocurren todos los días. Al mismo tiempo, protégete a ti misma y a tu bebé estando consiente de las señales de peligro en el embarazo. Y en caso de duda…más vale pasar por exagerada.

Referencias

http://www.agu.df.gob.mx/signos-y-sintomas-de-alarma-en-tu-embarazo/
http://www.bebesymas.com/embarazo/abortos-naturales-senales-de-alarma
http://www.investigacionsalud.com/index.php?option=com_content&view=article&id=193&Itemid=187
http://www.webmd.com/baby/guide/7-pregnancy-warning-signs
http://www.babycenter.com.au/pregnancy-symptoms-you-should-never-ignore
http://www.mamasybebes.com/embarazo-signos-alerta-no-debes-ignorar/
http://www.canadianliving.com/moms/toddlers/second_trimester_worries_what_to_do_and_what_not_to_do.php