Cáncer y embarazo, Complicaciones

Cáncer de ovario

¿Qué son los ovarios?

Los ovarios son los órganos reproductores femeninos y están localizados en la pelvis. Hay dos de ellos, uno en cada lado del útero. Los ovarios producen óvulos y las hormonas femeninas estrógeno y progesterona.

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El estrógeno y la progesterona controlan el desarrollo de las características del cuerpo femenino (por ejemplo, los senos, la silueta del cuerpo y el vello corporal), y regulan el ciclo menstrual y el embarazo.

¿Qué es el cáncer?

Las células normales y sanas del organismo crecen, se reproducen y reemplazan constantemente. A veces, algunas células se desarrollan anormalmente y comienzan a crecer y reproducirse fuera de control. Estas células pueden formar masas o tumores.

Los tumores pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos). Los tumores benignos no se diseminan (metástasis) a otros tejidos del cuerpo. Los tumores malignos pueden invadir y destruir los tejidos y órganos cercanos a estos.
Las células cancerosas se pueden diseminar a otras partes del organismo y formar nuevas áreas cancerosas.

¿Qué es el cáncer del ovario?

El cáncer de ovario es una enfermedad en la cual las células de los ovarios empiezan a crecer sin control y pueden invadir tejidos cercanos o diseminarse por el cuerpo. Si no tienen la propiedad de poder invadir tejidos ni diseminarse son tumores benignos.

El cáncer que se diseminó al ovario pero que NO se originó ahí, no es cáncer de ovario.

En el ovario hay una proporción de tumores benignos muy alta. Los quistes ováricos son colecciones líquidas que pueden crecer y causar dolor y que suelen ser benignos

Clasificación del cáncer de ovario

El cáncer de ovario se clasifica según la célula que lo origina:

  • El más frecuente es el epitelial (90% de los casos), formado por las células que cubren el ovario en su superficie, típicos de las mujeres de más edad.
  • Los cánceres de células germinales se originan a partir de las células que dan lugar a los óvulos. Son más típicos de mujeres jóvenes y por lo general el índice de cura es alto.
  • Finalmente los del estroma son los que se originan en las células estromáticas en el tejido conectivo, el tejido que le da estructura al ovario. Su índice de cura también es alto. Puede aparecer a cualquier edad.

El cáncer de ovario durante el embarazo es una complicación relativamente rara, pero cuando ocurre, representa un desafío para el médico tanto en el diagnóstico como en el tratamiento.

El manejo o tratamiento de los tumores de ovario es muy importante por todas las complicaciones que pueden surgir por su causa: impactación pélvica que favorece la obstrucción de la labor de parto, hemorragia dentro del tumor, ruptura del quiste, infección y malignidad.

El cáncer de ovario tiene una incidencia de 1: 8,000 a 1: 20,000. Es el quinto cáncer más común entre las mujeres y provoca más muertes que cualquier otro cáncer del aparato reproductor.

Quistes o Tumores de ovario

 Un quiste de ovario es una acumulación de líquido dentro de un ovario. La mayoría de los quistes de ovario son de tipo folicular (los folículos donde se encuentran los óvulos) o de cuerpo lúteo (también llamado cuerpo amarillo, se forma cuando el óvulo sale del folículo y este folículo se transforma en el cuerpo amarillo) y miden entre 3 y 5 cm. A estos se les llama “quistes funcionales”

Casi el 90% de estos quistes funcionales desaparecerá en pocos meses sin tratamiento.

 Un quiste de ovario es más preocupante cuando la mujer no está ovulando (después de la menopausia o antes de la menstruación). Aun cuando la mayoría son benignos, algunos de ellos pueden ser cancerosos.

 Causa

 Aunque se desconocen las causas del cáncer de ovarios, existen algunas teorías:

  • El aumento de los niveles de hormonas antes y durante la ovulación, pueden estimular el crecimiento de células anormales.
  • Los errores genéticos pueden ocurrir por el desgaste mensual de la salida del óvulo.

Se reconocen algunos factores de riesgo:

  • Cuántos menos hijos tenga una mujer y cuánto más tarde en su vida dé a luz, más alto será el riesgo de presentar este tipo de cáncer. El riesgo disminuye con cada embarazo a término y más aun con la lactancia.
  • Genética: Ciertos defectos genéticos (anomalías en los genes BRCA1 o BRCA2) son responsables de un pequeño número de casos de cáncer ovárico.
    • Se usan análisis de sangre para determinar si una mujer tiene una de estas mutaciones. Estos análisis se recomiendan según el historial familiar de la mujer, historial personal de cáncer del seno o cáncer ovárico y sus antecedentes étnicos. Las mujeres que tienen uno de estos genes anormales deben acudir a un asesor genético para enterarse bien del riesgo de desarrollar cáncer ovárico y de la cirugía preventiva que puede reducir el riesgo
  • Historia familiar: Las mujeres con antecedentes personales de cáncer de mama o antecedentes familiares de cáncer de mama o cáncer de ovarios tienen un mayor riesgo de sufrir este tipo de cáncer.
  • Anticonceptivos: Las mujeres que toman estrogenoterapia solamente (no con progesterona) durante 5 años o más pueden tener un riesgo alto de cáncer ovárico. Sin embargo, las pastillas anticonceptivas disminuyen el riesgo de éste cáncer y es menor si se tomaron durante un tiempo largo.
  • Los fármacos para la fertilidad: en algunos estudios, los investigadores encontraron que el uso de Clomid por más de un año podría incrementar el riesgo de desarrollar tumores. Este riesgo se incrementa en las mujeres que no se embarazaron mientras tomaban este medicamento. Si estás tomando este tipo de fármacos, es importante que hables con tu médico acerca de los riesgos.
  • Edad: El riesgo se incrementa en las mujeres de más de 40 años. Las mujeres mayores tienen un riesgo más alto de padecer cáncer ovárico. La mayoría de las muertes por este tipo de cáncer se presentan en mujeres de 55 años en adelante.
  • Obesidad: en algunos estudios se ha observado la relación de cáncer de ovarios con obesidad. En general, parece ser que las mujeres obesas tienen un mayor riesgo.
  • Cirugía: la cirugía de trompas reduce casi en dos tercios el riesgo y la histerectomía (extracción del útero), en un tercio
  • Endometriosis.

Síntomas

 Cada mujer puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas son los mismos para los tumores o quistes benignos que para los malignos y pueden incluir:

  • Incomodidad general en la parte baja del abdomen:
    • Sensación de hinchazón o de estar abotagada.
    • La pérdida del apetito o la sensación de llenura – aún después de una comida ligera.
    • Gases, indigestión y náusea.
  • Diarrea o estreñimiento, o la necesidad de orinar frecuentemente a causa del tumor que está creciendo, el cual puede presionar los órganos vecinos, como los intestinos o la vejiga.
  • Dolor pélvico o abdominal bajo; el área puede sentirse “pesada” (pesadez pélvica)
  • Pérdida o aumento de peso.
  • Sangrado por la vagina que ocurre entre periodos
  • Acumulación de fluido alrededor de los pulmones, lo cual puede dificultar la respiración.

En muchos casos, los síntomas pueden ser tan vagos que son ignorados fácilmente y algunos de ellos pueden confundirse con las molestias normales del embarazo. Los síntomas del cáncer del ovario pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos.

En muchas ocasiones sucedes que, cuando el cáncer se diagnostica, el tumor a menudo se ha diseminado más allá de los ovarios.

Si tienes cualquier duda, siempre consulta a tu medico y coméntalo con él.

Otros síntomas también son posibles con el cáncer ovárico; sin embargo, estos síntomas son igualmente comunes en mujeres que no tienen cáncer.

  • Ciclos menstruales anormales
  • Dolor de espalda por razones desconocidas que empeora con el tiempo
  • Crecimiento excesivo del vello que es áspero y oscuro
  • Ganas repentinas de orinar

Diagnóstico en el embarazo

 El diagnóstico es difícil para el médico ya que no hay signos ni síntomas específicos y la tensión normal en el embarazo de la pared abdominal y el crecimiento del útero y el desplazamiento de los intestinos, enmascaran la presencia de un tumor de regular tamaño y ocultan la de un tumor inicial (especialmente en su etapa precoz), salvo que surja una complicación como el desarrollo de una torsión de su base (pedículo) o de la ruptura de la cápsula que por lo común sucede en tumores de gran tamaño.

 Aún así, lo más común es que la embarazada sólo haya tenido síntomas vagos digestivos y que el tumor se detecte durante el ultrasonido de rutina o hasta el momento de la cesárea.

 Dependiendo de en qué momento del embarazo se encuentra el tumor de ovario, el médico lo podrá sentir -o no- al palpar el abdomen durante el examen físico. Si lo pudo sentir, esto le dará una pauta o guía para la decisión que debe tomar acerca de realizar la cirugía de inmediato o esperar y observar cuidadosamente con ultrasonidos el desarrollo del tumor.

 Si el quiste detectado permanece sin cambios o incluso ha crecido (semana 18), entonces el médico seguramente te hablará de la necesidad de hacer un ultrasonido y quizás una cirugía exploratoria (en ese momento se ha reducido el riesgo de aborto) para realizar una biopsia.

 El tejido extraído será analizado en el laboratorio por el médico patólogo quien establecerá si es maligno, el tipo de tumor y el estadio. Esto es sumamente importante para que tu médico pueda elaborar un plan de tratamiento adecuado para tu caso.

 Los diferentes estadios del cáncer de ovario son los siguientes:

  • Estadio I – Cáncer del ovario confinado a uno o ambos ovarios
  • Estadio II – Cáncer del ovario que se ha extendido más allá de los ovarios, pero está confinado a la pelvis (puede estar en el útero, vejiga ó recto)
  • Estadio III – Cáncer del ovario que ha invadido el peritoneo (la capa que cubre el abdomen) y/o los ganglios linfáticos
  • Estadio IV – Cáncer del ovario que ha invadido órganos distantes (metástasis)

Estudios de laboratorio e imagen

Es posible que el médico sugiera varios estudios de laboratorio y de imagen para confirmar tu estado de salud. A la fecha, ningún estudio de imagen ni de laboratorio alguna vez ha demostrado que pueda detectar o diagnosticar el cáncer ovárico en sus etapas iniciales.

El ultrasonido es seguro durante el embarazo, no así la tomografía ya que produce radiación.

La resonancia magnética se considera segura durante el embarazo y el médico puede solicitarla cuando el ultrasonido no ha dado suficientes datos.

El análisis de sangre con el marcador CA-125 no es enteramente certero durante el embarazo ya que la gestación en sí misma puede hacer que se eleve este nivel, sin embargo, si se eleva arriba del los 1000IU/ml, es probable que sea debido a cáncer.

Tratamiento:

El tratamiento será igual al que se le da a una mujer no embarazada:

  • Cirugía: es el primer paso en el tratamiento. El médico debe decidir cuándo la realizará. Es el más importante para extirpar el tumor y estudiar su extensión. En algunos estadios, este puede ser el único tratamiento.
  • Quimioterapia (generalmente se da posterior a la cirugía)
  • Radioterapia (posterior al parto)

Pero para establecer el plan de tratamiento tu médico debe considerar también estos factores:

  • edad gestacional,
  • deseo de otro embarazo y
  • el tipo de tumor y el estadio.
  • Tu estado de salud y tu opinión.

En algunos casos es conveniente que estos tumores sean extraídos durante la primera parte del 2do trimestre del embarazo (semana 18).

Si el diagnóstico se hace durante el primer trimestre, entonces tu médico tendrá que hablar contigo acerca de los riesgos que están involucrados con el tratamiento ya que, generalmente, los medicamentos anticancerosos pueden causar defectos al nacimiento en el bebé. La madre y sus familiares deben ser orientados e informados en relación con los efectos nocivos potenciales a corto y largo plazo por el uso de los medicamentos anticancerosos (quimioterapia).

 A pesar de esto, no se aconseja retrasar el tratamiento porque estos tumores son de rápido crecimiento y recurrentes. El daño potencial a la madre supera el posible daño que tendría el bebé. Después del primer trimestre, estos riesgos se reducen considerablemente.

 Generalmente la quimioterapia es compatible con el segundo y tercer trimestre del embarazo cuando el riesgo de malformaciones congénitas del feto expuesto a la quimioterapia se ha reducido.

 Si el tumor de ovario es detectado cerca del final del embarazo, la cirugía puede ser diferida hasta que se confirme que el bebé es viable y sus pulmones ya están maduros. Siempre se terminará el embarazo por cesárea. El médico aprovechará la cirugía para después sacar el tumor y los tejidos cercanos.

 Si el tumor no ha sido diagnosticado y al final del embarazo llega a obstruir el canal del parto, el médico tendrá que realizar una cirugía que facilite el parto y, al mismo tiempo, el manejo del tumor maligno, si no se hace esto habría riesgo de que el tumor se rompiera o de que el trauma del parto provoque hemorragia dentro del tumor que seguiría con infección severa.

Al término del embarazo generalmente te repetirá los estudios de imagen como ultrasonido, tomografía computarizada (CT) y resonancia magnética del abdomen y de la pelvis.

 Si el médico oncólogo (especialista en cáncer) lo considera necesario, después del parto prescribirá radioterapia o quimioterapia.

Complicaciones

 Una de las complicaciones más frecuentes de los tumores de ovario es la torsión que ocurre justamente cuando el útero está creciendo rápidamente (8 a 16 semanas) o cuando el útero está regresando a su tamaño (involucionando) después del parto.

 Si esto sucede se desarrolla una situación aguda que requiere una cirugía de emergencia.

 En el puerperio (post parto) son frecuentes las complicaciones que puedan surgir del traumatismo que tuvo el tumor en el momento del parto.

Pronóstico

 El cáncer de ovario raras veces se diagnostica en sus estadios iniciales y, por lo general, está bastante avanzado al momento de hacerse el diagnóstico.

  • Aproximadamente 3 de cada 4 mujeres con cáncer ovárico sobreviven un año después del diagnóstico.
  • Cerca de la mitad de las mujeres vive por más de 5 años después del diagnóstico.
  • Si el diagnóstico se hace al comienzo de la enfermedad y el tratamiento se recibe antes de que el cáncer se disemine por fuera del ovario, la tasa de sobrevida a 5 años es muy alta.

¿Dónde puedo obtener más información sobre el cáncer de ovarios?

  • Ovarian Cancer National Alliance (Alianza Nacional contra el Cáncer de Ovarios)
  • American Cancer Society (Sociedad Americana del Cáncer)

Referencias

Documento elaborado con la colaboración y supervisión del médico cirujano especialista en oncología Dr. Eduardo Maafs Molina.

 

Embarazo Ectópico
Complicaciones, Embarazo, Otras

Embarazo Ectópico

Definición

En un embarazo normal, tu ovario expulsa un óvulo hacia las trompas de Falopio que son los órganos -en forma de tubo- que comunican a los ovarios con el útero.

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Si ese óvulo se encuentra con un espermatozoide, el huevo fertilizado continúa su travesía por la trompa hacia el útero en donde se implantará y continuará su crecimiento durante 9 meses.

Cuando se habla de un embarazo  “Ectópico” significa que es un embarazo “fuera de lugar”. En un embarazo ectópico, un óvulo fertilizado se implanta en un lugar incorrecto del cuerpo de la mujer.

En la mayoría de los embarazos ectópicos, el óvulo se aloja en las trompas de Falopio. Ése es el motivo por el que los embarazos ectópicos a menudo se denominan “embarazos tubáricos”.

Es una afección potencialmente mortal para la madre quien, en vez de estar celebrando un embarazo, se encuentra con una situación que pone en peligro su vida y requiere un tratamiento de emergencia.

¿Cuándo sucede?

La mayoría de los embarazos ectópicos suceden en las primeras semanas del embarazo. Es probable que ni siquiera sepas aun que estás embarazada, así que la noticia puede realmente sorprenderte. Los médicos generalmente la diagnostican cerca de la semana 8 del embarazo.

¿En dónde se da el embarazo ectópico?

 Si la trompa se encuentra dañada u obstruida y no permite que el óvulo se dirija hacia el útero, este puede implantarse en la trompa y continuar desarrollándose allí.

 ¿Qué es el embarazo ectópico

En muy pocas ocasiones, los embarazos ectópicos se pueden ubicar en otras parte del cuerpo, como el cuello del útero, ovario o en otro lugar del abdomen de una mujer.

 

Es también posible que una mujer tenga un embarazo normal en el útero y al mismo tiempo un embarazo ectópico. A esto se lo llama embarazo heterotópico y es bastante raro. Este sucede en uno de cada 4.000 embarazos.

¿Quién puede tener un embarazo ectópico?

Cualquier mujer sexualmente activa y en edad fértil puede sufrir un embarazo ectópico. Sin embargo, los embarazos ectópicos son más probables si tienes alguno de estos factores de riesgo:

  • Tienes un defecto congénito en las trompas de Falopio.
  • Has tenido infecciones en tu aparato reproductor superior tales como enfermedad pélvica inflamatoria La enfermedad pélvica inflamatoria es frecuentemente causada por infecciones de transmisión sexual no tratadas, como la gonorrea o la clamidia.
    • A veces no se presenta ningún síntoma, así que el haber padecido una de estas infecciones de transmisión sexual también aumenta el riesgo de un embarazo ectópico, aun si no piensas que has tenido una enfermedad pélvica inflamatoria.
  • Tienes entre 35 y 44 años: Esto podría estar relacionado a los cambios que experimentan las trompas de Falopio a medida que la mujer envejece. O puede ser que, a medida que pasa el tiempo, una enfermedad pélvica inflamatoria ocasione daños en aquellas que han tenido episodios recurrentes de infecciones en su aparato reproductor superior.
  • Tienes endometriosis. Este padecimiento es causa de tejido cicatrizal que puede afectar a las trompas.
  • Tuviste un embarazo ectópico anterior.
  • Cicatrización (adherencias) después de una ruptura del apéndice, de infecciones pasadas o por cirugías de los órganos femeninos.
  • Fumas. Una teoría sugiere que el hábito de fumar podría perjudicar el funcionamiento normal de tus trompas.
  • Tienes un DIU (dispositivo intrauterino) T de cobre o espiral
    este dispositivo evita un embarazo en el útero, pero es menos eficaz evitando un embarazo en las trompas.

    • En el caso inusual, que quedes embarazada mientras tienes colocado un dispositivo intrauterino (DIU), la posibilidad de tengas un embarazo ectópico es mucho mayor de lo normal.
  • Estás tomando un anticonceptivo solo de progesterona (la mini píldora) la píldora de progesterona altera la movilidad de las trompas y se ha relacionado con un pequeño incremento en la tasa de embarazos ectópicos.
    • La píldora del día siguiente (píldora poscoital o anticonceptivo de emergencia) ha sido relacionada con varios casos de embarazo ectópico.
  • Problemas de infertilidad. La infertilidad frecuentemente se debe a trompas dañadas, y si quedas embarazada durante un tratamiento contra la infertilidad, existe una probabilidad más alta de que sea un embarazo ectópico.
    • Las mujeres que se someten a fertilización in vitro también tienen mayor riesgo (normalmente se implanta en el útero, pero en algunas ocasiones puede hacerse en una trompa).
  • Inflamación de las trompas: hasta un 50% de las mujeres con embarazos ectópicos han padecido inflamación de las trompas.

Los siguientes factores también pueden incrementar el riesgo de embarazo ectópico:

  • Tener las trompas ligadas (ligadura de trompas); más probable dos o más años después del procedimiento.
    • Después de practicarse una ligadura de trompas el riesgo de un embarazo ectópico puede alcanzar el 60%.
  • Haberse sometido a una cirugía para revertir la ligadura de trompas con el fin de quedar en embarazo.
  • Haber tenido múltiples compañeros sexuales. El haber tenido múltiples parejas sexuales también incrementa tu riesgo, porque eso aumenta las posibilidades de que hayas tenido una infección de transmisión sexual o una enfermedad pélvica inflamatoria.

En unos pocos casos, se desconoce la causa.

Incidencia

Los embarazos ectópicos no son muy comunes. Se producen en aproximadamente dos de cada 100 embarazos. Sin embargo, se han convertido en un hecho más frecuente en los últimos 30 años. Los especialistas creen que este aumento se debe a:

  • Un aumento en las infecciones de transmisión sexual que pueden dejar cicatrices en las trompas de Falopio
  • Tratamientos de infertilidad

Síntomas

Ocasionalmente, un embarazo ectópico no da ningún síntoma aparente y se detecta únicamente durante la visita médica. Sin embargo, la mayoría de las mujeres tienen síntomas y éstos se hacen aparentes entre la semana 5 y la 14 del embarazo.

Es posible que no hayas tenido tu último ciclo mensual y empieces a experimentar algunos de los mismos síntomas de un embarazo normal como cansancio, sensibilidad en los pechos y náuseas. (Si te haces una prueba de embarazo, el resultado podría ser positivo).

Al principio podrías presentar síntomas como dolores o sensibilidad en el abdomen y sangrado vaginal. Estos pueden ser leves y esporádicos.

Si experimentas alguno de estos síntomas es muy importante que le prestes atención. Para prevenir la ruptura, una verdadera emergencia obstétrica, es esencial que te diagnostiquen y traten apenas aparezca el mínimo indicio de un problema.

Llama a tu médico de inmediato si presentas alguno de los siguientes síntomas:

  • Dolor tipo cólico leve en el abdomen o a un lado de la pelvis. Cuando el embrión crece la pared de la trompa se ensancha provocando dolor en la pelvis de ese mismo lado que, a medida que va creciendo el saco y embrión, va aumentando en intensidad en forma progresiva.
    • Los dolores pueden ser repentinos, persistentes e intensos pero también pueden ser suaves e intermitentes al principio. Podrías notar que estos empeoran cuando estás activa o mientras toses. Puedes sentirlos solo en un lado, pero los dolores pueden sentirse en cualquier lugar del abdomen o pelvis y a veces estar acompañados de náuseas y vómitos.
  • Sangrado vaginal. Puede que haya sangrado vaginal en este punto. Es en este momento en que muchas pacientes consultan, otras lo hacen en la etapa previa confundiendo sus molestias con amenaza o síntomas de aborto.
    • En contraste con el período, la sangre es oscura y acuosa, a veces descrita como si fuera “jugo de ciruela” y puede ser continua o intermitente.

A medida que el embarazo progresa, la trompa puede romperse y sangrar causando que empeoren los síntomas. Éstos pueden abarcar:

  • Dolor INTENSO en la parte inferior del abdomen o en la pelvis. Llega el momento en que la trompa se rompe o se produce un aborto que sangra adentro del abdomen, al peritoneo y esto causa un cambio en las características del dolor, de cólico progresivo a un dolor de aparición brusca, que se extiende a toda la parte inferior del abdomen.
  • Dolor de hombros. Los cólicos y las hemorragias pueden significar varias cosas, pero el dolor en los hombros, especialmente cuando estás recostada, es la advertencia típica de un embarazo ectópico con ruptura de trompa y es esencial obtener asistencia médica de inmediato. La causa de este dolor es la hemorragia interna, que irrita los nervios que van hacia el área de los hombros.
  • Presión arterial baja. El sangrado interno debido a una ruptura puede llevar a que se presente shock (pulso débil, acelerado; piel pálida, sudorosa; y mareos o desmayos). En este caso, es necesario llamar de inmediato al médico y trasladarte al hospital.

Antes de que esto ocurra se puede diagnosticar el embarazo ectópico a través de análisis de sangre, los cuales revelan que las hormonas propias del embarazo (HGC) no están aumentando tan rápido como deberían.

En muchos casos el embrión ectópico muere rápidamente y es absorbido antes de que falte el periodo o después de pequeños síntomas o indicios de dolor y hemorragia. En estos casos el embarazo ectópico raramente se diagnostica y se cree que ha tenido lugar un aborto espontáneo. En estas circunstancias no hay que hacer nada.

Diagnóstico

Como los síntomas varían y muchas veces no se presentan hasta etapas más avanzadas del embarazo, es difícil diagnosticar los embarazos ectópicos.

En tu primera visita prenatal, el médico te hará un examen pélvico que puede mostrar sensibilidad en dicha área. Y si los síntomas sugieren que tienes este tipo de embarazo, tu médico te hará primero un ultrasonido así como un análisis de sangre para confirmar el diagnóstico:

  • Se puede utilizar ultrasonido, si en la ecografía se ve el útero vacío pero la prueba de embarazo en sangre sale positiva, es probable que haya un embarazo ectópico aunque también puede que sea un embarazo normal incipiente o que haya tenido lugar un aborto espontáneo.
    • El ultrasonido transvaginal (a través de la vagina) tiene un mejor poder de detección del problema.
  • También se puede medir el cambio en los niveles en la sangre de la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG). Si la mujer se encuentra bien y no tiene dolor, el médico pedirá que se realice análisis de hormonas cada dos o tres días ya que los niveles más bajos de lo normal pueden significar que hay un embarazo ectópico.

Pero si estás llegando a un servicio de urgencias quejándote de dolor abdominal, lo más probable es que te pidan que una muestra de orina para hacerte la prueba de embarazo. A pesar de que estas pruebas no son nada sofisticadas, son rápidas y la velocidad es algo fundamental para tratar un embarazo ectópico.

Si ya sabías que estabas embarazada o si la prueba de embarazo resulta positiva, probablemente te harán también una prueba cuantitativa en sangre de la hormona gonadotropina coriónica humana. Este análisis mide la concentración de esta hormona, producida por la placenta.

Es posible que el médico también te haga un tacto vaginal para localizar las áreas que te duelen o bien para detectar un útero dilatado compatible con un embarazo o cualquier masa anómala en el exterior del útero.

Incluso con el mejor de los equipos, es muy difícil detectar un embarazo de menos de cinco semanas tras la retirada del periodo menstrual. Si tu médico no puede diagnosticar un embarazo ectópico pero tampoco lo puede descartar, lo más probable es que te pida que vuelvas a consulta para continuar haciéndote controles rigurosos a través de análisis de hormonas y ultrasonidos hasta que pueda confirmar el diagnóstico o los síntomas se vuelvan más intensos.

Si el diagnóstico no determina si se ha producido o no un aborto espontáneo o si tu embarazo es ectópico, tu médico quizás te podría examinar las trompas de Falopio a través de una cirugía laparoscópica. Para este último procedimiento te harán una pequeña incisión para colocarte una diminuta cámara dentro del abdomen.

Una detección temprana del embarazo ectópico (a través de estudios de ultrasonido o análisis laparoscópicos) ha reducido las tasas de complicaciones y muertes.

Estudios de laboratorio: Seguramente también pedirá que te hagan los siguientes estudios de laboratorio:

  • Un  hematocrito (análisis de sangre para medir el número de glóbulos rojos). El médico necesita saber si el sangrado es muy abundante y hay riesgo de shock.
  • Un  conteo de leucocitos (puede ser normal o alto) para medir si hay infección.
  • Un embarazo ectópico puede afectar el resultado de un examen de progesterona en suero.
  • Niveles de hGC en sangre.

Tratamiento

Los embarazos ectópicos no pueden continuar hasta término (nacimiento) ya que no hay forma de “trasplantarlo” dentro del útero. El óvulo fertilizado no puede sobrevivir y el tejido en crecimiento puede destruir varias estructuras del cuerpo materno. Es por ello que la única solución es poner fin al embarazo para salvar la vida de la madre.

El tratamiento de un embarazo ectópico varía en función de lo estable que esté la mujer desde el punto de vista médico y del tamaño y localización del embarazo. Las opciones de tratamiento para un embarazo ectópico incluyen observación, laparoscopia, laparotomía y medicamentos.

La selección que haga el médico depende absolutamente de cada caso en particular. Algunas veces el embarazo ectópico se resolverá por sí solo sin que sea necesaria ninguna intervención médica, mientras que en otras, será necesaria una cirugía de emergencia debido a la presencia de una hemorragia que pone en peligro la vida de la embarazada.

Cuando se puede hacer un diagnóstico temprano -antes de que se rompa la trompa- y existen los medios necesarios, se podría ofrecer un tratamiento menos agresivo.

Un embarazo ectópico reciente a veces se puede tratar mediante una inyección de Metotrexato, un medicamento anti cancerígeno que detiene el crecimiento del embrión.

Si el embarazo está más avanzado, lo más probable es que se deba hacer una intervención quirúrgica para extirpar el embarazo anómalo.

Si presentas un cuadro clínico estable y el embrión es lo suficientemente pequeño, puede extraerse a través de un procedimiento denominado cirugía laparoscópica: un obstetra o ginecólogo examina las trompas con una pequeña cámara que se introduce a través de un minúsculo corte en el ombligo y por lo general logra extraer el embrión o restos de tejido y a la vez conserva intacta la trompa.

La cirugía laparoscópica requiere de anestesia general, equipos especiales y un cirujano especializado y necesitarás alrededor de una semana para recuperarte.

Si el embarazo ya está muy avanzado como para que tomes el medicamento, tienes dolores intensos o hemorragias internas o tienes alguna enfermedad que hace que la medicación no sea una buena opción, necesitarás someterte a una cirugía. (Si tienes hemorragias intensas puede ser que además necesites una transfusión de sangre).

En algunos casos, por ejemplo, si tienes mucho tejido cicatrizal en el abdomen, hemorragias intensas por ruptura de la trompa o el embrión es demasiado grande, puede no resultar posible u oportuno utilizar tecnología laparoscópica. Si este es el caso, necesitarás una cirugía abdominal mayor.

Se lleva a cabo una cirugía en el abdomen (laparotomía) para detener la pérdida de sangre (en caso de una ruptura) en la cual el médico confirma el diagnóstico de embarazo ectópico, remueve el embarazo anormal y repara cualquier daño a los tejidos.

Algunas veces, la localización o extensión de daño puede requerir que se quite una porción de la trompa de Falopio o la trompa entera, el ovario e incluso el útero.

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Después necesitarás alrededor de seis semanas para recuperarte. Tal vez te sientas hinchada y tengas dolor abdominal o molestias mientras cicatriza la herida.

Nota: Si tienes sangre Rh negativo, necesitarás una inyección de inmunoglobulina de Rh después de haber sido tratada por un embarazo extrauterino (a menos que el padre del bebé también sea Rh negativo).

Al igual que sucede con los tratamientos que consisten en medicamentos, deberás hacerte una serie de análisis de sangre después de la cirugía para monitorear tus niveles de hGC (hormona que se produce durante el embarazo).

 

A través de este recuento se puede verificar si el embarazo ectópico se ha removido por completo. Recuerda que estos análisis continuarán hasta que los niveles de hGC lleguen a cero, lo que por lo regular toma unas cuantas semanas.

Complicaciones

La complicación más común es la ruptura con sangrado interno que lleva a que se presente shock, pero rara vez se presenta la muerte por esta causa.

En el 10 a 15% de las mujeres que han experimentado un embarazo ectópico se presenta infertilidad.

Prevención

Es probable que la mayoría de las formas de embarazos ectópicos que ocurren por fuera de las trompas de Falopio no sean prevenibles.

Sin embargo, los embarazos “tubáricos” pueden en algunos casos prevenirse, evitando aquellos trastornos que podrían ocasionar cicatrización en las trompas de Falopio. Lo siguiente puede reducir el riesgo de un embarazo tubárico.

  • Evitar los factores de riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) como la promiscuidad, las relaciones sexuales sin preservativos y las enfermedades de transmisión sexual (ETS)
  • Acude con regularidad a la consulta médica que permita detectar con tiempo cualquier cambio, inflamación o enfermedad de transmisión sexual.

Pronóstico: fertilidad después de un embarazo ectópico

Si tuviste un embarazo ectópico tienes mayor probabilidad de tener otro. También puedes tener dificultad de volver a quedar embarazada. Después de tener un embarazo ectópico debes darle tiempo a tu cuerpo para sanar antes de tratar de quedar en embarazo nuevamente

Si una de las trompas se rompió o se tuvo que extraer, la mujer continuará ovulando como antes, pero las posibilidades de concebir se reducirán un 50%.

La posibilidad de que se repita un embarazo ectópico se sitúa entre un 7–10% y esto dependerá del tipo de cirugía que se aplicó y de cualquier daño que se hiciera a la(s) trompa(s) que queda.

Sin embargo, si tu primer embarazo ectópico fue el resultado de daños en la trompa causados por una infección o de la ligadura de las trompas, hay más probabilidad de que la otra trompa también esté dañada. Esto no sólo significa que tienes menos posibilidades de concebir de lo normal, sino también aumenta el riesgo de que suceda otro embarazo ectópico.

En los casos relacionados con el DIU/T de cobre o espiral, no parece haber un mayor riesgo de otro embarazo ectópico en el futuro si se quita el dispositivo.

Si, por otro lado, no logras quedar embarazada debido a daños en las trompas, puedes ser una excelente candidata para tratamientos de fertilización como la fertilización in vitro (FIV).

¿Cuánto tiempo debo esperar para buscar otro embarazo?

Antes de intentar tener otro bebé es conveniente que te des tiempo para recuperarte física y emocionalmente. Normalmente los médicos recomiendan esperar por lo menos tres meses para dejar que su cuerpo sane.

Los sentimientos varían después de un embarazo ectópico: algunas mujeres quieren quedarse embarazadas de nuevo inmediatamente, mientras que otras sienten pavor con la idea y no pueden soportar el estrés de otro angustioso embarazo.

Es importante recordar que aunque la idea de otro embarazo ectópico te puede asustar, tienes muchas posibilidades de tener un embarazo normal y sano.

Tus emociones

El embarazo ectópico puede ser una experiencia devastadora: es probable que tengas que recuperarte de una operación seria, tienes que superar la pérdida del bebé y a menudo la pérdida de parte de tu fertilidad y, encima de todo, puede que ni siquiera supieras que estabas embarazada, en primer lugar.

Tus sentimientos pueden cambiar enormemente durante las semanas y meses que siguen a la pérdida. Puede que te sientas totalmente aliviada por haberte librado del dolor y profundamente agradecida por estar viva, mientras que al mismo tiempo te sientes desesperadamente triste por la pérdida.

Es probable que te hayan tenido que llevar al quirófano urgentemente dejándote poco tiempo para una adaptación psicológica. Mucho de lo que pasó habrá estado fuera de tu control, dejándote en un estado de shock.

Si no te han dado una buena explicación médica es simplemente natural que quieras encontrar una razón y puede que, incluso, empieces a culparte a tí misma. Aunque esto es comprensible, es importante que te des cuenta que no tienes la culpa.

El repentino final de tu embarazo habrá dejado a tus hormonas hechas un lío, y esto puede hacer que te sientas deprimida y extremadamente vulnerable.

No es difícil imaginar la angustia y la conmoción que el brusco final del embarazo deja en la vida familiar combinado, a menudo, con la necesidad de recuperarse de una operación grave.

Los sentimientos de tu pareja

Las reacciones emocionales en un embarazo ectópico pueden crear una tensión enorme en la relación. La experiencia puede acercarlos a ti y a tu pareja pero, por otro lado, puede que tu pareja no llegue a comprender tus sentimientos o no te apoye de ninguna manera.

A muchos hombres les resulta difícil expresar sus sentimientos y se sienten incapaces de ayudar, pero recuerda que probablemente él esté sufriendo también. Sin lugar a dudas, su principal preocupación es tu bienestar, así que puede que sienta que tiene que ser fuerte por ti y guardarse sus sentimientos.

Referencias