Cambios físicos y emocionales
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Cambios físicos y emocionales

Cambios físicos y emocionales en el segundo trimestre

El segundo trimestre abarca desde la semana 13 hasta la semana 27. Tu embarazo sigue avanzando y tu cuerpo tiene que adaptarse, los cambios en este trimestre son más notorios, empezando por tu aspecto físico.

Por lo general, es en el segundo trimestre cuando la mujer embarazada se siente mejor debido a que la mayoría de los malestares del primer trimestre han desaparecido y todavía faltan algunos meses para que aparezcan los malestares y dolores del tercer trimestre. Ya conoces el sexo de tu futuro bebé y puedes sentir sus movimientos, por lo que durante estos tres meses seguramente soñarás de noche y de día con tu hijo.

En estos meses, tus niveles hormonales se habrán ajustado y la náusea y el vómito que experimentaste en las semanas anteriores, deben ahora ir desapareciendo. También es muy probable que tengas más energía y duermas  mejor, te sentirás más tranquila e ilusionada.

Es en este trimestre cuando empiezas a sentir los movimientos de tu bebé, al principio en forma de pequeñas burbujas y, después, incluso como pequeñas patadas. Además, te encuentras mucho más activa y fuerte sobre todo porque los mareos y la sensación de cansancio han desaparecido.

Es posible que surjan algunas molestias como catarros, ardores de estómago, digestiones más pesadas, estreñimiento o congestión nasal. No debes de preocuparte, pero debes de consultar a tu médico y recuerda NO TE AUTOMEDIQUES.

Durante este segundo trimestre el aumento de peso continúa de manera constante y puede aumentar alrededor de medio kilo (1 libra) por semana. La embarazada por lo general aumenta unos 4 kilos de peso, de los cuales sólo uno corresponde al bebé. El resto se reparte entre la placenta, el líquido amniótico, el útero, los pechos, el aumento del volumen de la sangre y la grasa materna.

Los cambios en la piel

Durante el  segundo trimestre,  debido a las hormonas (estrógenos y progesterona)  puedes observar el obscurecimiento de algunas regiones del cuerpo (esto ocurre en el 90 % de las mujeres) como los pezones o alrededor de ellos, el área entre el ano y la vulva (en el perineo), alrededor del ombligo, en las axilas, y en la parte interna de los muslos.

Debido a las hormonas puedes observar el obscurecimiento de algunas regiones del cuerpo

Este obscurecimiento es más pronunciado en las mujeres de piel obscura y desaparece después del parto, pero permanece en algunas partes del cuerpo.

Las manchas en la cara llamadas también cloasma o máscara del embarazo afecta al 50 %de las mujeres. Generalmente aparece en la frente, las sienes, las mejillas, la barbilla y la nariz. Eventualmente  desaparece después del parto. Se oscurecen con la exposición al sol, por lo que se recomienda el uso de una crema de protección solar durante todo el embarazo.

Otros cambios incluyen: obscurecimiento de la línea  que va del ombligo hacia el pubis llamada la línea negra.

Otros cambios incluyen: obscurecimiento de la línea  que va del ombligo hacia el pubis llamada la línea negra

  • La línea nigra (en latin ) comienza a desaparecer lentamente luego del parto pero nunca desaparece del todo y es muy probable que, si la mujer se expone a los rayos del sol, se aprecie con mayor claridad.
  • Obscurecimiento de los lunares o de las pecas  y cicatrices.
  • Pueden aparecer nuevos lunares que, generalmente, no son de origen canceroso, pero debes de consultarlo con tu médico
  • Las uñas  de los pies y de las manos crecen más rápido, aunque son débiles y quebradizas.
  • Enrojecimiento y comezón en las palmas de las manos y las plantas de los pies, causado por el aumento de los estrógenos.
  • Aumenta la transpiración (sudor) y urticaria o irritaciones en  la piel debido al calor. El aumento del sudor en las mujeres embarazadas se debe  a la acción de las hormonas  y la necesidad de controlar el calor que produce el bebé. El sudor favorece las irritaciones y comezón en la piel de la madre.

En algunas mujeres pueden aparecer las primeras estrías en el abdomen y  en los senos

En algunas mujeres pueden aparecer las primeras estrías en el abdomen y  en los senos.

Cambios en el aparato digestivo

El aumento de la hormonas  durante el embarazo (estrógenos y progesterona) relajan los músculos suaves de tu cuerpo, esto incluye los de tu aparato digestivo, haciéndolo más lento. Los movimientos que empujan la comida desde el esófago hacia el estomago, son más lentos y  el estómago también tarda más en vaciarse.

El aumento de la hormonas  durante el embarazo relajan los músculos suaves de tu cuerpo, esto incluye los de tu aparato digestivo, haciéndolo más lento

Esta lentitud en el funcionamiento  del aparato digestivo esta diseñada para permitir que los nutrientes tengan más tiempo para ser absorbidos y pasen a la circulación para nutrir al bebé. Desafortunadamente cuando esto lo combinas con el crecimiento del útero que está aplastando otros órganos en tu abdomen (intestino grueso, intestino delgado), esta lentitud puede causar agruras y estreñimiento -que son muy incómodas durante el embarazo- sumadas a que el intestino grueso absorbe más agua durante el embarazo, lo cual endurece la heces y  dificulta la motilidad

Cambios en el corazón y aparato circulatorio

El corazón aumenta su tamaño y se desplaza hacia un lado por la elevación del diafragma

El corazón aumenta su tamaño y se desplaza hacia un lado por la elevación del diafragma. A veces, si te auscultan puede aparecer un soplo sistólico que desaparece con la finalización del embarazo.

Durante las primeras 24 semanas de embarazo, la presión arterial disminuye y después se irá normalizando hasta alcanzar la  que tenías antes del embarazo.

Puedes presentar mareos y desmayos durante los meses cálidos del año, o cuando tomas baños muy calientes en la regadera. Esto ocurre porque los pequeños vasos  circulatorios de tu piel, se dilatan reduciendo temporalmente la cantidad  de sangre que regresa al corazón.

Si presentas anemia te sentirás cansada y estarás más susceptible a enfermarte. El embarazo está diseñado de tal manera, que aunque  tu no tomes suficiente hierro, el bebé no será afectado, a menos que se trate de una anemia severa.

El aumento del flujo sanguíneo en todo tu cuerpo también puede causarte otros síntomas. El tejido mucoso de tu nariz está inflamado y más frágil, puede que produzcas más moco, lo que te causará congestión nasal. También puedes presentar sangrados nasales o sangrados en las encías cuando te cepillas los dientes. El 80 % de las mujeres presentan encías sensibles y sangrantes. Ninguna de estas molestias le afectaran a tu bebé, pero te pueden preocupar.

Debido a la presión que ejerce el peso del útero, la presión venosa se encuentra muy aumentada en las extremidades inferiores y eso justifica la aparición de varices en las piernas y en algunas mujeres en la vulva.

Cambios en el aparato respiratorio

Debido a la estimulación de la progesterona, tu capacidad pulmonar  aumenta

Debido a la estimulación de la progesterona, tu capacidad pulmonar  aumenta . En cada respiración tus pulmones aumentan  de un 30 a un 40 % más de aire al inhalar y al  exhalar. Estos cambios  en tu sistema respiratorio permiten que tu sangre transporte una gran cantidad de oxígeno a la placenta y a tu bebé y que, al mismo tiempo, elimines más dióxido de carbono  de tu cuerpo, de lo que eliminabas antes del embarazo.

También notarás que tu respiración es más rápida, y en algunas ocasiones notarás que te falta el aire. Esto se debe a que tu cerebro está disminuyendo los niveles de dióxido de carbono en tu sangre, para que se facilite el transporte del dióxido de carbono del bebé a la mamá. A medida que se aproxime el término del embarazo, el bebé descenderá un poco y tu respiración será menos rápida.

Para acomodar el aumento del tamaño del pulmón, las costillas que forman la caja del tórax, aumentarán su circunferencia de dos a tres pulgadas. NO te preocupes,  después del parto tu caja torácica volverá a su tamaño anterior.

Cambios en el sistema urinario

El flujo orina es más lento, lo que favorece  a las infecciones de la vejiga y los riñones

Debido al efecto relajante de la progesterona sobre  los músculos de los uréteres (son los tubos que trasportan la orina de los riñones a la vejiga), el flujo orina es más lento. Además  como el útero  está creciendo, impide el flujo de la orina hacia el exterior. Estos cambios combinados con la tendencia a eliminar más glucosa (azúcar) favorecen las infecciones de la vejiga y los riñones.

Si estás orinando más de lo normal, sientes ardor al orinar o tienes fiebre, es posible que tengas una infección urinaria y se lo debes de comunicar al médico de inmediato. También el dolor abdominal o en la parte baja de la espalda pueden ser síntomas de una infección de vías urinarias.

Es importante que recuerdes que es necesario un diagnóstico y tratamiento oportuno ya que cuando estas infecciones no son atendidas, pueden ser causa de parto prematuro.

Cambios en el útero

 El útero está más alto y más inclinado hacia delante, lo que cambia tu centro de gravedad

A medida que el útero va aumentado de tamaño para que tu bebé tenga espacio para crecer, tu abdomen también  será más notorio y tu ombligo estará más salido.

El útero está más alto y más inclinado hacia delante, lo que cambia tu centro de gravedad y sin  darte cuenta  irás ajustando tu postura  y  la forma en que te mantienes erguida, cómo caminas y cómo te mueves; en un principio te sentirás torpe mientras te ajustas a tu nueva postura.

La presión que ejerce el crecimiento del útero en el retorno de la sangre venosa  de tus piernas  puede causarte calambres  especialmente en la noche.

El aumento de tamaño del útero también ejerce mas presión sobre algunos ligamentos y músculos que lo rodean, uno de ellos es el ligamento redondo que al estirarse cuando te cambias de posición o te estiras para alcanzar algo, ocasiona un dolor fuerte en la ingle, aparecen también dolores  musculares en la parte baja de la espalda. Aunque estas molestias pueden ser muy aparatosas  no son dañinas ni para el bebé ni para ti.

Si te duele la espalda, debes consultar con tu médico para que te indique ejercicios

Si te duele la espalda, debes consultar con tu médico para que te indique ejercicios, te de consejos para levantar objetos y te explique cuáles son las posiciones más cómodas para dormir que te puedan ayudar a aliviar o prevenir el dolor.

Al inicio de este segundo trimestre  puedes sentir dolor en la parte baja del abdomen, debido al estiramiento de los ligamentos y músculos que rodean al útero, lo cual no implica ningún riesgo para tu bebé. Si el dolor  persiste y aumenta debes de consultar a tu médico.

Alrededor de la semana 22,  tu útero empezará a “practicar”  el trabajo de parto y podrás tener contracciones muy irregulares, que varían en la duración y la intensidad, no son dolorosas, se presentan espontáneamente y son  llamadas “contracciones  de Braxton- Hicks o de falso trabajo de parto”. Estas contracciones se localizan en una sola área  del abdomen y no ocasionan cambios en el cuello del útero (cérvix) es decir no lo dilatan.

Las contracciones de trabajo de parto se sienten en todo el abdomen y en la espalda, se presentan de manera regular, son muy dolorosas y dilatan el cuello del útero, si tienes mas de seis contracciones en una hora debes de acudir al médico, pueden ser signos de parto prematuro.

Cambios en los pechos

En el 4ª mes de embarazo (semana 13 a 16), los pechos y las glándulas productoras de leche dentro de ellos, continúan  creciendo debido a la estimulación de la progesterona y los estrógenos.

En el 4ª mes de embarazo, los pechos y las glándulas productoras de leche dentro de ellos, continúan  creciendo debido a la estimulación de la progesterona y los estrógenos

La piel alrededor de los pezones (las areolas) se notan más obscuras y aunque  después del parto  disminuye el aumento de la pigmentación, estas áreas aún después del parto quedan más obscuras que antes del embarazo. Tus pechos están más sensibles o se sienten más pesados y llenos.

En el 5º mes  de embarazo  (semana 17 a la 20) con el aumento del flujo sanguíneo  y el crecimiento de las glándulas productoras de leche, tus pechos siguen aumentando de tamaño, casi dos tallas más,  y las venas son más notorias y se ven como líneas delgadas de color azulado.

En el 6º mes de embarazo  (semana 23 a la 24), los pechos siguen aumentado y  probablemente  están listos para producir leche. Notarás la aparición de pequeñas gotas amarillas  en tus pezones y se llama calostro. El calostro contiene  muchos anticuerpos que  ayudan a combatir las infecciones de tu cuerpo. Si vas a amamantar a tu bebé, el calostro será el primer alimento que recibirá.

Cambios en la vagina

Durante este trimestre  vas a notar un aumento en el flujo vaginal  y se debe a la estimulación hormonal  sobre las células que recubren la vagina.

Durante este trimestre  vas a notar un aumento en el flujo vaginal  y se debe a la estimulación hormonal  sobre las células que recubren la vagina. Estas secreciones tienen una acidez más alta  y juegan un papel muy importante para combatir  las infecciones bacterianas.

Los cambios hormonales durante el embarazo pueden causar un desequilibrio en  la flora vaginal. Esto sucede cuando algún un organismo que habitualmente está presente en la flora, crece más que los demás, causando una infección vaginal. Si presentas flujo amarillo, o verdoso, de mal olor, picazón y ardor  en la vulva, debes de ir al médico.

No te alarmes demasiado, las infecciones vaginales son frecuentes durante el embarazo- y pueden ser tratadas sin problemas (la mayoría de las veces se trata de infecciones por hongos). Recuerda, no te auto mediques, otro tipo de infecciones vaginales pueden  dar los mismos síntomas, por eso es importante que tu médico te revise y determine el tipo de organismo causante de la infección para que  recibas el tratamiento correcto.

Cambios en el sistema muscular, ligamentos y huesos

A medida que los músculos y ligamentos que soportan el útero se expanden, algunas mujeres sienten dolores en el abdomen o la ingle

A medida que los músculos y ligamentos que soportan el útero se expanden, algunas mujeres sienten dolores en el abdomen o la ingle. Como medida de seguridad, se debe informar al médico sobre cualquier dolor abdominal ya que, en algunos casos, esto puede ser señal de una condición más grave, tal como un embarazo ectópico (fuera del útero)

 En la columna vertebral aparecen  las modificaciones posturales a la altura de la zona lumbar

En la columna vertebral aparecen  las modificaciones posturales a la altura de la zona lumbar. Las molestias por la posición forzada que se debe adoptar por necesidad estática se mantienen hasta el final de la gestación

Debido al aumento del  tamaño del útero, la vejiga se comprime disminuyendo su capacidad, obligándote a ir muchas veces al baño. También comprime los uréteres (los tubos que comunican el riñón con la vejiga) causando episodios de infecciones urinarias.

En su funcionamiento, el riñón debe trabajar más para recibir un flujo plasmático aumentado en un 40%. También aumenta  el filtrado que hace a nivel glomerular, lo que beneficia a la embarazada  para que sus niveles de urea disminuyan.

Cambios psicológicos

¡Ahora si que te encuentras feliz y tranquila! El periodo de adaptación emocional ha llegado
Tu situación de estabilidad y el disfrutar tu maternidad aparece en esta segunda etapa  y aparece el orgullo de estar embarazada en tu esfera social.

La percepción de los movimientos de tu hijo son cada día más notorios, y te sientes emocionalmente más ligada a tu bebé, sobre todo cuando tú y tu pareja colocan las manos sobre tu vientre y sienten sus movimientos. Estos primeros movimientos te hacen reflexionar que tu bebé es un ser único, individual y empiezas a imaginarte como será.

Te preguntarás  si puedes comunicarte con él. Las habilidades del bebé dentro del útero se han empezado a estudiar muy recientemente, pero está comprobado que la música y el que le hables suavemente, lo tranquiliza. Esto te hará sentir bien y te sensibilizará ante las futuras necesidades de tu bebé, lo cual es muy importante para ti y tu pareja.

Si te van a realizar un ultrasonido, la experiencia de ver los movimientos del  bebé, ver como late su corazón es tan emocionante  como cuando sientes su primer movimiento. El ultrasonido influye mucho para que  a la pareja  entienda más  el sentido al embarazo.

Ansiedad. Hacia el sexto mes embarazo -semana 21 a 24m- puede presentarse la ansiedad sobre el bebé. Es normal para las parejas embarazadas, pero especialmente para la madre que se preocupe mucho por la salud del bebé. ¿Será normal? ¿Habrá complicaciones? El asistir a tu consulta prenatal  puntualmente  te puede ayudar mucho a resolver todas estas dudas. Asegúrate de seguir las instrucciones y consejos de tu médico.

Si este es tu primer embarazo también sentirás ansiedad, preguntándote si serás una buena madre, si  serás capaz de adaptarte a  las demandas del bebé recién nacido. Es  perfectamente normal, a muchas mujeres les da miedo lastimar accidentalmente al bebé  o no sentirse capaces de lidiar con el  día a día.  Aquí  es importante que recibas  el apoyo de tu pareja y de tu familia desde antes que nazca el bebé, trata de aprender lo más que puedas en el cuidado del recién nacido, discute tus temores  y dudas con ellos, y con otras mamás. Adquiriendo conocimiento te sentirás más segura para  cuando nazca tu bebé.

Tus Sueños. Puede que tengas sueños  y pesadillas sobre tu bebé. Se trata de tu subconsciente lidiando con tus  temores. No importa cuán horribles sean estos sueños, no les hagas caso, piensa que son la válvula de escape de tus miedos.

Tu preocupación sobre el trabajo de parto. La mayoría de las mujeres se preocupan por este momento y cómo lo van a a manejar. Tienes miedo al dolor y te preocupa cómo te comportarás, lo cual es muy común. Estos pensamientos se presentarán más frecuentemente  a medida que se acerque la fecha del parto. Si aprendes más sobre el trabajo de parto y el parto, si practicas tus ejercicios y técnicas de respiración, te sentirás segura y con menos miedo al parto.

Durante el embarazo tendrás, subidas y bajadas en tu estado de ánimo que son perfectamente controlables, especialmente si tu pareja te apoya. Solo piensa que todas estas emociones se presentan en la mayoría de las embarazadas.

El embarazo es una experiencia maravillosa así que no permitas que estos  cambios emocionales  que son normales te impidan disfrutarlo.

Finalmente  recuerda que una de las principales tareas durante los nueve meses de embarazo es prepararte mentalmente  para la maternidad.  Tus planes futuros, tu estilo de vida incluirán a este nuevo ser humano.

Cambios en tu sexualidad

El apetito sexual vuelve a normalizarse. Algunas mujeres experimentan un aumento de la libido debido a los mayores niveles hormonales y al hecho de que el cuerpo se encuentra más sensible al tacto. Aunque también puede ocurrir que sientan un rechazo hacia las relaciones sexuales. Esta situación suele ser pasajera y desaparece tras el parto.

La necesidad de atención de los tuyos a veces se materializa en los célebres antojos.

Referencias


http://www.elbebe.com/cambios-embarazada-segundo-trimestre-embarazo
http://www.mayoclinic.com/health/pregnancy/PR00018
http://mujer.terra.es/muj/articulo/html/mu2403.html
Mayo Clinic Guide to a  Healthy Pregnancy  Dr. Roger W.Harms  M.D.
http://www.selfgrowth.com/articles/Johnson44.html
http://www.bienestaremocional.org/cambios-de-humor-durante-el-embarazo/
http://www.americanpregnancy.org/pregnancyblog/2012/01/physical-and-emotional-changes-during-the-second-trimester-of-pregnancy/
http://www.kidspot.co.nz/article+3356+117+Emotional-changes-for-you-during-middle-pregnancy.htm
http://health.howstuffworks.com/pregnancy-and-parenting/pregnancy/issues/understanding-psychological-changes-during-pregnancy2.htm

Orinar Frecuentemente
Durante, Embarazo, Semanas 1 - 12

Orinar Frecuentemente

Introducción

Es frecuente que tanto durante el embarazo como en el postparto inmediato, puedas experimentar alteraciones en la micción, desde una simple urgencia o necesidad imperiosa de orinar, hasta la pérdida involuntaria de la orina. Según la situación: embarazo o postparto, obedece a distintas causas, pero no temas, su manejo es sencillo, siendo un problema totalmente reversible.

Micciones Frecuentes

Casi inmediatamente después de que sabes que estás embarazada empezarás a notar que tienes que orinar más frecuentemente (micciones frecuentes). Este en realidad es uno de los primeros síntomas del embarazo más comunes, empieza más o menos a las seis semanas y se extiende hasta el final del primer trimestre y puede volver a presentarse al final del embarazo cuando el bebé ejerce presión sobre la vejiga.

Casi inmediatamente después de que sabes que estás embarazada empezarás a notar que tienes que orinar más frecuentemente

¿A que se deben las micciones frecuentes?

La vejiga es el músculo en forma de globo que almacena la orina. La distensión muscular, por la presencia de orina, desencadena un reflejo que se manifiesta por la sensación o deseo de orinar. Para vaciar la vejiga, existe en la uretra (conducto por donde sale la orina desde la vejiga) un músculo estriado voluntario, que a modo de esfínter o compuerta, permite, cuando lo deseamos, la salida de la orina, o la impide al comprimirlo, si no nos encontramos en el sitio o momento adecuado para poder orinar.

Al principio del embarazo el útero en crecimiento, que se encuentra por detrás y ligeramente por encima de la vejiga, comprime la vejiga disminuyendo su capacidad y en consecuencia se desencadena el reflejo de necesidad de orinar con volúmenes menores de orina (orinas una cantidad menor que la acostumbrada). Hacia el final del embarazo, es posible que esta presión sea muy importante y venza el esfínter o compuerta de la uretra, produciéndose la salida involuntaria de orina (incontinencia urinaria).

Además, recuerda que durante el embarazo el volumen de la sangre y fluidos corporales está aumentado y como consecuencia, tus riñones trabajan más para eliminar los desechos. Puedes notar incluso que orinas más durante la noche y esto es debido a que cuando te acuestas, algo del líquido que se retiene en tus piernas durante el día, encuentra su camino de regreso a tu circulación y, eventualmente, a tu vejiga.

Todos estos cambios hacen que tengas que orinar con una mayor frecuencia.

cambios hacen que tengas que orinar con una mayor frecuencia.

Recomendaciones

Aún cuando el deseo frecuente de orinar puede ser muy molesto, es muy importante que te mantengas hidratada y que bebas suficiente agua y jugos como para reponer tus pérdidas, recuerda, tu bebé necesita de estos líquidos.

Sin embargo puedes ayudarte evitando las bebidas diuréticas como el café, los tés y los refrescos que contengan cafeína, los cuales pueden aumentar las micciones.

No bebas líquidos antes de acostarte. Esta medida reduce las visitas al baño durante la noche y as no interrumpirás el reposo que tanto necesitas.

Trata de no aguantar los deseos de orinar, debes de vaciar tu vejiga tan frecuentemente como lo necesites, ya que mantener orina en tu vejiga, te predispone a las infecciones urinarias.

Al orinar inclínate hacia el frente para vaciar por completo la vejiga, ya que los remanentes de orina post micción, (después de orinar) predisponen a infecciones de las vías urinarias.

Siento que me orino con cualquier esfuerzo, ¿por qué?

Otro problema muy común que puede ocurrir es la salida de orina cuando toses, estornudas, levantas un objeto pesado o haces algún tipo de ejercicio. A esto se le llama incontinencia urinaria por estrés y se puede mejorar si tratas de ir al baño antes de que la vejiga está totalmente distendida y haciendo algunos ejercicios que fortalezcan los músculos de la pelvis- no se te olvide vaciar la vejiga antes de empezar- y, si es necesario, ponte una mini toalla sanitaria para recoger una salida inesperada de orina.

A continuación detallamos una serie de ejercicios y técnicas para prevenir o bien corregir la incontinencia urinaria:

Ejercicio perineal: Cada vez que necesites orinar, al emitir el chorro de orina, intenta cortarlo voluntariamente durante 30 segundos, para luego continuar orinando espontáneamente. Este simple ejercicio, realizado cada vez que se orine, ayuda a aumentar la fuerza del músculo voluntario de la uretra y evitas la incontinencia.

Programación de micciones: Otra técnica es la de orinar a horas pautadas, cada 2-3 horas antes de percibir el deseo de orinar. De esta forma te aseguras que tu vejiga est siempre vacía.

Terapia combinada: La combinación de las 2 técnicas anteriores asegura el éxito completo y evita la incontinencia.

Ejercicios de Kegel: Practica desde ahora los ejercicios de Kegel, siempre trata de vaciar tu vejiga antes de realizarlos. Estos ejercicios simples se pueden hacer en cualquier momento y lugar, fortalecen los músculos que mantienen la uretra cerrada y pueden ayudar a parar el goteo de orina. Incluso ayudan a preparar estos músculos para el parto y alumbramiento. Tu puedes hacer estos ejercicios al contraer los músculos que se usan para parar el flujo de orina aguantando la contracción por 10 segundos. Repite esto de 10 a 20 veces seguidas y por lo menos tres veces al día.

Si el goteo de orina continúa después del parto, debes seguir haciendo estos ejercicios hasta que logres fortalecer totalmente los músculos de la parte inferior de la pelvis.

¿Cuándo debo llamar al médico?

Debes consultar con tu médico siempre que:

  • Tengas deseos de orinar pero casi no sale la orina
  • Sientas ardor y dolor al orinar y continúas con el deseo de orinar aún cuando ya no puedas sacar más que unas cuantas gotas.
  • Observes presencia de sangre en la orina
  • Observes que la orina esté turbia y como con pus
  • Sientas que tienes fiebre
  • Te sientas con malestar general y escalofríos.

Estas molestias puede ser síntoma de una infección urinaria que si no se trata puede llevar a infección del riñón, a parto pre término o ambos.

¿Cuándo disminuirá esta necesidad constante de orinar?

Todas estas idas y venidas al baño terminarán rápidamente una vez que nazca tu bebé. Durante los primeros días después del parto, orinarás en cantidades más grandes e incluso más seguidas, dado que tu cuerpo eliminará todo el excedente de líquido que retuviste durante el embarazo. Pero después de unos días, tu necesidad de orinar será la misma que antes del embarazo.

Referencias

Nutrición en el Primer Trimestre
Durante, Embarazo, Semanas 1 - 12

Nutrición en el Primer Trimestre

Introducción

Si estás planeando, o recientemente has recibido la noticia de que serás mamá, ¡felicidades!. Comenzar el embarazo en el mejor estado de salud posible puede hacer una diferencia dramática en tu bienestar y el de tu bebé.

Una mujer que desde antes de concebir a su hijo está bien nutrida, inicia su embarazo con una reserva de nutrientes suficientes para cubrir las  necesidades del bebé en  desarrollo  sin que se afecte su salud y sin que bajen sus reservas de nutrientes para producir la leche necesaria y alimentar a su bebé al nacer. Los bebés bien nutridos desde el vientre, tienen una mejor oportunidad de iniciar su vida con una buena salud.

Cuando estás embarazada, lo que comes es la fuente primordial de la nutrición de tu bebé. De hecho, el vínculo entre lo que tú consumes y la salud de tu bebé es hoy mucho más fuerte de lo que una vez se pensó. Por ello los doctores ahora dicen, por ejemplo, que no se debe tomar nada de alcohol durante el embarazo.

Es necesario que hagas cambios en tu estilo de vida  y que te adaptes a los nuevos hábitos alimenticios tan importantes durante la gestación.

¿Le afectará a mi bebé el que coma menor cantidad y más ligero en esta etapa?

Hasta hace poco, se creía que el momento más crucial en el embarazo era durante la segunda mitad, cuando el feto estaba aumentando más su peso. Existe ahora nueva información que demuestra que la nutrición durante los primeros meses es más importante de lo que se había pensado, ya que durante esta etapa se forman los tejidos y órganos fetales.

Durante este trimestre el  ritmo de crecimiento del bebé es lento  y no importa tanto la cantidad como el que sea de calidad. Por lo tanto, la buena nutrición es un enorme reto, especialmente para aquellas mujeres que tienen severas molestias por la náusea y el vómito. La náusea y el vómito se pueden presentar a cualquier hora del día. Habrá días en que vomitas todo, otros en que tienes náusea y esto puede limitar las diferentes opciones de tu dieta durante este trimestre.

Come pequeñas cantidades de alimentos simples como el pan tostado o las galletas saladas tipo soda durante el día y divide tu dieta en varias pequeñas comidas al día en vez de las tres acostumbradas. Aunque no  tengas hambre, NO debes de estar en ayuno más de 12 horas, ni tampoco evitar el desayuno.

Algunos estudios han corroborado que en las embarazadas de menos de 34 semanas de gestación los períodos de ayuno superiores a 13 horas (incluyendo la noche) aumentan tres veces las posibilidades de un nacimiento prematuro. En este momento  tu dieta debe ser nutritiva, ligera y de fácil digestión.

Durante el embarazo no se debe de  hacer dieta para bajar de peso.

¿Cuántas calorías debo de consumir diariamente?

No se puede hacer una recomendación general respecto a la cantidad de calorías de una dieta para embarazadas ya que depende de varios factores particulares a cada quien. Por lo general es de 300 kcal. Tu médico es el indicado para ir determinando lo mejor para ti. No comes para dos sino POR dos.

¿Qué incluye una dieta saludable?

Independientemente de que estés o no embarazada, una dieta saludable incluye proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, minerales y mucha agua.

“EL PLATO DEL BIEN COMER Y LA ALIMENTACIÓN DURANTE EL EMBARAZO

Utilizando “El Plato del Bien Comer” es fácil diseñar una dieta correcta.

El plato del buen comer.

Como se puede apreciar, los alimentos están agrupados en tres:

  • Verduras y frutas.
    • Ejemplo de verduras: acelgas, verdolagas, quelites, espinacas, flor de calabaza, nopales, brócoli, coliflor, calabaza, chayote, alcachofa, chícharos, tomate, jitomate, hongos, ejotes, chile poblano, zanahorias, aguacate, pepino, lechuga, entre otras.

Frutas y Verduras como parte de una buena nutrición

    • Ejemplos de frutas: Guayaba, melón, papaya, sandía, toronja, lima, limón, naranja, mandarina, zapote, plátano, ciruela, higo, mango, mamey, chicozapote, uvas, entre otras.
  • Cereales y tubérculos: Este grupo aporta la mayor parte de la energía que se necesita diariamente, así como una importante cantidad de vitaminas. La recomendación de consumir los cereales integrales es con el fin de obtener mayor cantidad de vitaminas, así como de ser una fuente importante de fibra dietética, la cual ayuda a normalizar las evacuaciones y a dar volumen a la dieta.

Cereales y tubérculos: Este grupo aporta la mayor parte de la energía que se necesita diariamente

    • Ejemplos de cereales: maíz, trigo, avena, arroz, amaranto, centeno, cebada y sus productos derivados como la tortilla, el pan, las pastas.
    • Ejemplos de tubérculos: papa, camote, yuca.
  • Leguminosas  y alimentos de origen animal: Este grupo aporta proteínas que son indispensables para el crecimiento, así como minerales como el hierro, el calcio, el zinc, entre otros, y varias vitaminas como la vitamina A y varias del complejo B.

Leguminosas  y alimentos de origen animal: Este grupo aporta proteínas que son indispensables para el crecimiento

    • Ejemplos de leguminosas: frijol, lentejas, habas, garbanzo, alubias y soya.
    • Ejemplos de alimentos de origen animal: leche, queso, yogurt, huevo, pescado, mariscos, pollo, res, cerdo, etc.

Para tener una dieta correcta únicamente basta con seguir tres recomendaciones sencillas:

  1. Incluir al menos un alimento de cada grupo en cada comida del día; por ejemplo, para el desayuno un plato de papaya del grupo de “Verduras y frutas”, unas quesadillas con frijoles de la olla, donde las tortillas pertenecen al grupo de “Cereales”, y el queso y los frijoles al de “Leguminosas y alimentos de origen animal”.
  2. Intercambiar los alimentos que se encuentran dentro de cada grupo. Por ejemplo, si en el desayuno se consumió papaya del grupo de “Verduras y frutas”, en la comida se puede cambiar por una ensalada de espinacas y en la cena por un mango.
  3. Un buen plan de nutrición para esta etapa, es la de  comer pequeñas y frecuentes porciones de alimentos. Aquellos tradicionales “tres alimentos al día” se reemplazan por cinco pequeños alimentos al día: desayuno, almuerzo ligero, comida, bocadillo a media tarde,  y merienda.

Los Nutrientes durante el embarazo (Carbohidratos, Proteínas y Grasas)

Las calorías de la embarazada deben de provenir de tres fuentes principalmente: proteínas, grasas y carbohidratos.

Carbohidratos: Son fuente de energía para la mamá. Si limitas tu ingesta de carbohidratos durante el embarazo puedes poner en riesgo la vida de tu bebé. Sin los carbohidratos, cuando tu cuerpo necesite de energía, quemará las proteínas y las grasas.

Las Proteínas: Las proteínas constituyen alrededor del 50% del peso de los tejidos. Las proteínas son vitales para el desarrollo fetal.

Una dieta  bien balanceada, rica en fibra, carbohidratos,  proteínas y baja en grasas saturadas le ayudará a la madre  a mantenerse en buenas condiciones de salud y le proporcionará al bebé los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo.

Fuentes de grasas saturadas: Se encuentran principalmente en productos animales. Estos son algunos ejemplos de los alimentos que las contienen en mayor proporción: Carnes y derivados (carne de cerdo, cordero, parte grasa de carnes rojas, embutidos, piel de pollo, salchichas, hamburguesas, patés, foie-gras, lácteos (leche entera, queso, nata…), mariscos y crustáceos (gambas, langostas y cangrejos)

En el reino vegetal están en menor presencia. Se encuentran solamente en el aceite de coco, aceite de palma y cacahuetes.

Vitaminas y minerales

Es bien sabido que la deficiencia de vitaminas y minerales durante el embarazo está relacionada con complicaciones durante este período, bajo peso al nacer y prematurez.

Los multivitamínicos prenatales que te recomienda tu médico te proporcionan  vitaminas y minerales que son muy importantes durante el inicio del embarazo. Sin embargo, las vitaminas deben de actuar como un complemento y NO como  la fuente primaria de  tu nutrición. Limita la ingesta a lo que te ha recomendado tu médico, más no es mejor y puede incluso dañar a tu bebé.

Las deficiencias más comunes en mujeres embarazadas son la de hierro, zinc, vitamina C, vitamina A y ácido fólico.

  • Vitamina A: Las necesidades de esta vitamina pueden cubrirse mediante el consumo de alimentos tales como frutas y verduras de color rojo y verde intenso; y alimentos de origen animal como el hígado, el huevo y la leche. En “El Plato del Bien Comer” podemos encontrar una gran diversidad de estos alimentos, los cuales son altamente disponibles y de consumo habitual.
  • Vitamina C: La baja concentración de esta vitamina está relacionada con preeclampsia, parto prematuro y previene la ruptura prematura de la bolsa. Entre otras acciones, favorece la absorción del calcio y promueve los procesos metabólicos. Las verduras y frutas constituyen una fuente importante de vitamina C. “El Plato del Bien Comer” presenta una gran diversidad de verduras y frutas que son altamente disponibles y accesibles, en especial si son de temporada, como por ejemplo, la naranja, la guayaba, la papaya, las fresas y el jitomate, entre otros.

El Acido Fólico: El acido fólico previene el 60% de los defectos del tubo neural como la espina bífida y la anencefalia, dos anormalidades severas neurológicas, que se presentan cuando la médula espinal no se forma normalmente, labio y paladar hendido y algunas malformaciones del corazón. Se recomienda que toda mujer en edad reproductiva consuma diariamente 400 microgramos de ácido fólico. Aunque el consumo de vegetales de hojas verdes oscuras, los cereales reforzados con acido fólico, las fresas, las naranjas proveen suficiente folatos, el tomar  el acido fólico extra, es una forma segura de que la dosis es la requerida.

Las mujeres que son vegetarianas (que no consumen productos de origen animal) deben consultar a su médico sobre el consumo  de  vitamina B12 durante el embarazo, porque la deficiencia de esta vitamina también produce  defectos del tubo neural.

Hierro: Cuando estás embarazada, requieres más hierro de lo normal, porque tu cuerpo está produciendo más sangre (el aumento de   tu volumen de sangre es del 50%) Este aumento es necesario para transportar los nutrientes y el oxígeno necesario para ti y para tu bebé.

Además es importante conservar tus reservas de hierro. En el tercer trimestre tu bebé será capaz de producir sus reservas  para  los primeros meses  de vida en que vivirá prácticamente de leche materna que es baja en hierro. La mejor forma de obtener hierro es de los alimentos. Debes de consultar a tu médico antes de que tomes el suplemento de hierro:

Alimentos ricos en hierro: Frutos secos como: durazno, pasas, dátiles, ciruelas pasas, espinaca, aguacates, pollo, pavo, res, hígado  y huevos, fríjol, chícharos. Melaza

Observaciones: El hierro proveniente de las carnes es mejor absorbido que el de los vegetales. El café, el  té, el salvado (All-bran) y el calcio, disminuyen su absorción

El Calcio: El calcio es necesario para la formación de los huesos el feto, para la conducción de los impulsos nerviosos, para construir los músculos y el corazón.

Como el organismo no lo produce, su aporte debe ser a partir de fuentes externas (alimentos), por ello todos los días necesitamos de una cantidad adecuada que debe aumentar durante ciertas etapas como el crecimiento y desarrollo de los niños y adolescentes, la gestación, lactancia y después de la menopausia.

Como con otros nutrientes, el bebé toma primero el calcio que está circulando en la sangre materna. Si el calcio no es suficiente, lo tomará de los huesos de la madre. La deficiencia de calcio en la dieta también puede ser causa de insomnio, irritabilidad  y calambres.

Los alimentos presentes en “El Plato del Bien Comer” que son fuente importante de calcio son las tortillas, lácteos, sardinas, oleaginosas, hojas de color verde oscuro y frutas secas como almendras. Algunos se pueden consumir en el desayuno, otros en las colaciones o refrigerios, en la comida y en la cena

Observaciones: Aunque la mejor manera de obtener calcio es a través de ciertos alimentos (Ej.: espinacas cocidas, brócoli), tu médico te puede recomendar tomar además calcio en tabletas para asegurar una ingesta correcta.

Por su parte la vitamina D, ayuda a absorber mayores cantidades de calcio y contribuye a fijarlo en los huesos, por lo que se recomienda consumir alimentos que la contengan por ejemplo las verduras y frutas, el hígado y la leche, además es necesario mencionar que la luz solar hace que funcione mejor la vitamina en la fijación del calcio en el hueso.

El estreñimiento crónico es un trastorno que obstruye la absorción de calcio, y para evitarlo hay que comer suficientes verduras, frutas con cáscara y tomar más de ocho vasos de agua al día, asimismo se recomienda hacer ejercicio de bajo impacto y no contacto (tipo caminata) rutinariamente.

La lactancia materna  no implica que se presenten alteraciones en los huesos de la madre, es un desgaste “normal” (fisiológico), donde hay recuperación del hueso, siempre y cuando se consuma la cantidad adecuada de calcio.

Zinc: Las necesidades de zinc también se ven incrementadas durante el embarazo. Su deficiencia grave se ha asociado con malformaciones en el feto, así como paladar hendido y labio leporino. Dentro de “El Plato del Bien Comer” están representadas fuentes de zinc, tal es caso de la carne, pescado, leche, queso cereales integrales, leguminosas y oleaginosas.

¿Son iguales estos requerimientos en el embarazo de una adolescente?

Las adolescentes constituyen un grupo de riesgo y requieren generalmente una intervención nutricional en etapas precoces del embarazo. Mientras más joven, mayor es el riesgo nutricional debido a que no ha completado su crecimiento y las necesidades propias de nutrientes y energía son mayores.

El embarazo en adolescentes se asocia con bajo peso al nacer ya que ellas retienen parte de los nutrientes para sus propias necesidades a expensas del feto. Es por esto que se recomienda que adapten su dieta dándole una mayor importancia a los alimentos con alta densidad de nutrientes que reemplacen alimentos de consumo juvenil como los snacks.

Es probable que el médico te pedirá que tomes suplementos alimenticios si considera que tus reservas son bajas y seguramente te recomendará una dieta con  lácteos y alimentos que aporten calcio ya que parte de tu crecimiento puede darse durante el embarazo y, además de la formación de tus huesos, es importante considerar que también se requiere una cantidad suficiente de calcio para la formación del esqueleto del feto.

Un adecuado control nutricional puede protegerte llevándote a un adecuado aumento de peso que evite que termines con obesidad y evitando problemas tales como parto prematuro, cesáreas, bajo peso al nacer, anemia y toxemia gravídica.

¿Qué debo evitar comer y beber durante el embarazo?

Alcohol: Muchas  de las futuras  mamás, no saben que están embarazadas desde el primer día de la concepción y tal vez se tomaron una cerveza  o una copa de vino. Esto tal vez no le cause daño a tu bebé pero desde el momento en que sepas que estás embarazada debes evitar totalmente la ingesta durante todo el embarazo. Las personas deben saber que NO se ha establecido un nivel de alcohol que no dañe a tu bebé.

La Cafeína: Esta sustancia es potencialmente dañina durante el embarazo, sobre todo cuando se consume en grandes dosis. La cafeína cruza rápidamente la barrera placentaria (la placenta se desarrolla al final del primer trimestre).

  • Aunque no está establecido el consumo diario mínimo de cafeína durante el embarazo, March of  Dimes 2007, recomendó, menos de 300 mg de cafeína al día, equivalentes aproximadamente a dos tazas de café, ó tres vasos de té negro, o 5 latas de refresco. Limitar el consumo de cafeína en este primer trimestre es de suma importancia, porque afecta el ritmo cardiaco del bebé, aumenta el riesgo de aborto y puede ser causa de bajo peso al nacer. Limita tu  consumo de cafeína, o cambia a bebidas descafeinadas.

Evita enfermedades que se originan en los alimentos: Durante el embarazo es importante evitar las enfermedades que se originan en determinados alimentos, como por ejemplo, la listeriosis y la toxoplasmosis, las cuales pueden poner en peligro la vida de un bebé que todavía no ha nacido pudiendo causar defectos de nacimiento o abortos espontáneos. Las comidas que debes evitar incluyen:

  • Pescados: pez espada y tiburón, ya que pueden contener niveles elevados de mercurio cuyos efectos en el bebé pueden causar un daño neurológico de leve a moderado con retraso mental, convulsiones y dificultad en el aprendizaje.
    • Ningún pescado crudo o poco cocinado y tener especial cuidado con la ingesta de almejas y ostiones crudos.
  • Quesos suaves y comidas preparadas: se han asociado a un padecimiento infeccioso denominado “listeriosis” que puede causar abortos u óbitos (la muerte de un bebé en el útero). La listeria es un germen que se encuentra en varios alimentos.
  • La leche no pasteurizada, carnes procesadas como las salchichas y los embutidos: la infección es 20 veces más frecuente en mujeres embarazadas, ya que su sistema inmunológico está deprimido o disminuido. Se manifiesta con dolores musculares, escalofríos, náuseas y diarrea. Puede ser diagnosticada por un estudio en sangre y deberá ser tratada con antibióticos.
    • Carne de res o de cerdo cruda.
  • Se debe evitar al máximo los alimentos con conservadores y el uso de productos “light”. Sólo cuando el médico los recomiende.

Si has comido este tipo de alimentos en algún momento durante tu embarazo, no te preocupes mucho por ello ahora; simplemente evítalos durante el resto de tu embarazo. Si estas realmente preocupada, consulta con tu doctor

¿Qué debo hacer para evitar el contagio con alimentos?

Para evitar cualquier contagio con alimentos, se recomienda:

  • Cocinar todas las carnes y pescados perfectamente bien y lavarse las manos después de tocar la carne cruda.
  • Lavar bien las frutas y los vegetales.
  • Evitar la leche no pasteurizada y los productos derivados de ella.
  • No comer quesos suaves: blanco, fresco, asadero, ranchero o enchilado y evitar el feta, brie, camembert y azul o roquefort. Puede comer quesos duros procesados: Monterrey, cheddar y mozzarela, queso crema, cottage y yogurt.
  • No consumir comidas que se quedaron a la intemperie o volverlas a cocinar a temperaturas altas.
  • El hígado es muy saludable, pero contiene cantidades muy elevadas de Vitamina A que podrían ser dañinas para el bebé. No está probado científicamente que el consumo de hígado dañe al feto, pero se recomienda que la mujer embarazada limite el consumo de este alimento y se asegure que el suplemento vitamínico que toma no tiene más de 5,000 UI de vitamina A.

¿Qué puedo hacer para evitar el estreñimiento?

Debido a que el hierro en las vitaminas prenatales y otros factores puede que te causen estreñimiento durante el embarazo, es una buena idea consumir más fibra de lo que solías antes de quedar embarazada. Intenta ingerir de 20 a 30 gramos de fibra al día. Las mejores fuentes son las frutas frescas, los vegetales, los panes y cereales de cereales integrales.

Algunas personas toman píldoras de fibra, bebidas u otros productos altos en fibra disponibles en la farmacia, pero debes consultar con tu doctor antes de probarlos. No utilices laxantes mientras estés embarazada salvo que tu doctor te recomiende hacerlo. Y evita el viejo remedio casero – el aceite de ricino- porque puede interferir con el proceso de absorción de nutrientes de tu cuerpo.

Si el estreñimiento es un verdadero problema para ti, tu médico puede recomendarte un medicamento para ablandar las heces. Asegúrate de tomar mucho líquido, especialmente agua (toma más agua entre comidas), cuando incrementes tu consumo de fibra, de no hacerlo así, podrías estar agravando el problema. Una de las mejores formas de evitar el estreñimiento es hacer –rutinariamente- más ejercicio de bajo impacto y no contacto (tipo caminata). Algunas veces el té caliente, las sopas o ambos pueden ayudar. Igualmente mantén frutos secos cerca de tu alcance para cuando tengas apetito entre comidas.

Observa cuáles son los alimentos que te ayudan o “desayudan” en la digestión. Algunas mujeres embarazadas descubren que el brócoli, las espinacas, la coliflor y las comidas fritas les producen gas o acidez estomacal. Planea una dieta balanceada que evite estos alimentos. Las bebidas gaseosas también pueden causar gas o acidez estomacal hay quien descubre que estos alimentos ayudan a su sistema digestivo.

Mamás con Necesidades Especiales

Madres mayores: Cada vez más mujeres están teniendo bebés a edad más avanzada. Afortunadamente, un estilo de vida saludable es un factor más significativo que la edad biológica respecto al riesgo de complicaciones en el embarazo. Para mantener tu perfil de salud en buen estado, necesitas comer bien, mantener tu peso dentro del rango normal, hacer ejercicio y siempre evitar el consumo cigarros, alcohol y cafeína. Antes de hacer ejercicio consulta a tu médico, para que te indique el tipo e intensidad de la actividad física que puedes hacer.

Si tienes más de 35 años y estás embarazada, tus necesidades nutricionales son las mismas que alguien de menor edad y el incremento de energía será también de 300 kcal extras a tu requerimiento diario. Solo ten en cuenta que las mujeres tienden a almacenar grasa más fácilmente conforme aumentan de edad, y existe un ligero incremento en el riesgo de presión arterial alta y diabetes gestacional. Sin embargo, ambas condiciones se pueden controlar al observar lo que comes y siguiendo una dieta balanceada adecuada en proteínas y carbohidratos y con un menor aporte en grasa.

Madres vegetarianas: Los doctores no suelen recomendar que una mujer comience una dieta estrictamente vegetariana en cuanto queda embarazada. Sin embargo, si tú seguías una dieta vegetariana antes de tu embarazo, puedes seguir la misma dieta al quedar embarazada – pero hazlo con cuidado.

Asegúrate de que tu doctor está al tanto de tu dieta. Es un reto obtener la nutrición que necesitas si no comes pescado, pollo, leche, queso o huevos. Probablemente necesites complejos de proteína y necesitarás también tomar complejos con las vitaminas B12 y D. Para asegurarte que tanto tú como tu bebé reciben la nutrición adecuada, consulta con un experto nutricionista para que te ayude a planificar tu dieta.

Los productos fermentados de soya tales como el miso, tempeh, y fórmula de soya son buenas opciones para tener calcio y proteínas en tu dieta, pero siempre procura combinarlos con cereales, ya que la soya es una leguminosa. Y pregunta a tu médico acerca de suplementos vitamínicos.

Finalmente, asegúrate que estés consumiendo el adecuado aporte de calorías para mantenerte a ti y a tu bebé fuertes.

Madres diabéticas: La diabetes gestacional afecta del 5 al 10% de mujeres embarazadas en México. Si se maneja correctamente, no debe complicar tu embarazo.

Es muy probable que se pueda incrementar tu azúcar sanguíneo. Para evitar desarrollar diabetes gestacional necesitarás llevar una dieta que controle tu azúcar sanguíneo. Esto lo puedes hacer al minimizar tu ingesta de postres, dulces y bebidas dulces.

Otra manera de mantener tus niveles adecuados de azúcar en sangre es a través de la práctica de un ejercicio de bajo impacto. Además de distribuir tus comidas a lo largo del día cumpliendo con un desayuno, comida y cena y dos colaciones ligeras. Tu médico y nutriólogo te deberán ayudar a crear un plan adecuado para ti.

Embarazo múltiple: Actualmente el número de nacimientos múltiples es mayor. Por lo que si estás esperando dos, incluso tres o más bebés, existen varias razones para una buena nutrición. Entre más bebés, existe más competencia para la nutrición y es por esto que los gemelos e hijos múltiples tienen mayor riesgo de bajo peso al nacer y nacimiento prematuro. Asegúrate de comer una dieta de calidad que pueda soportar a todos. El hierro es especialmente importante para las mujeres que están esperando gemelos, así que come mucha carne roja y hortalizas de hojas verde obscuro con unas gotas de limón.

Naturalmente, aumentarás más peso si estás embarazada de dos o más. Por ende, desarrolla una dieta con tu médico y nutriólogo, evitando el riesgo de exceso o deficiencia en el consumo de calorías. Es doblemente importante hacer la cuenta de todas esas calorías.

Madres con reposo en cama: Si tu médico te puso con reposo en cama, necesitas proporcionar nutrición para tu bebé en crecimiento sin aumentar mucho de peso. Asegúrate que tu dieta incluya alimentos ricos en nutrimentos.

Pídele a tu esposo, familiar, o amistad, que te preparen alimentos ligeros y bocadillos sanos que puedas mantener cerca de tu cama, como frutas y vegetales cortados en lugar de frituras o dulces así tu bebé estará comiendo algo saludable también. No te olvides de ingerir suficiente agua.

Para mantener tu sangre en circulación, recuéstate sobre tu lado izquierdo tanto como sea posible. Trata de no recostarte sobre tu espalda. Esta posición pone presión sobre la vena que lleva sangre de la parte inferior de tu cuerpo hacia tu corazón. Después de todo, es importante tratar bien a tu corazón, pues tu bebé cada día está creciendo más.

Referencias:

Náuseas Matutinas
Durante, Embarazo, Semanas 1 - 12

Náuseas Matutinas

Introducción

El término “náuseas del embarazo” se utiliza para describir las náuseas y los vómitos durante el embarazo. Algunas mujeres también tienen mareos y dolores de cabeza.

Se le llama también “Malestar Gravídico Matutino” porque la mayoría de las veces las náuseas son más fuertes en la mañana al despertar, pero en realidad se pueden presentar en cualquier momento del día durante el embarazo.

Nauseas, se le llama también Malestar Gravídico Matutino

¿Qué tan comunes son?

Las mujeres embarazadas que pasan la mayoría de las mañanas en el baño con el estómago revuelto no están solas. Aproximadamente un 70% de las mujeres experimenta algunos de los síntomas de náusea matutina (malestar gravídico matutino), mientras que un tercio llega a vomitar debido a esta condición.

¿Qué tan comunes son las náuseas matutinas?

¿En qué momento se inicia?

La nausea se inicia, generalmente, alrededor de las seis semanas de embarazo, pero igual puede empezar desde las cuatro semanas y tiende a empeorar en el siguiente mes.
Cerca del 50% de las mujeres que tienen nausea, mejoran totalmente al entrar a las 14 semanas, para el resto, tardan casi un mes más para sentirse totalmente bien aunque pueden estar con molestias que van y vienen durante todo el embarazo.

Pero el que sea un “malestar común” y que dura “unos pocos meses”, no quiere decir que no sea un síntoma molesto que te puede dejar sintiéndote exhausta y miserable.

Rechazo a alimentos y olores: Y aún cuando no se sientas náuseas, pueden presentarse aversiones a ciertos alimentos, como al café, la carne o el pescado, por su olor tan fuerte.

Mientras tú lleves una dieta sana, con los nutrientes que requieres, las aversiones que sientes hacia determinados alimentos no deben de preocuparte.

¿Cuál es la causa?

No se conoce la causa precisa, pero existen varias teorías. La mayoría de los expertos creen que este malestar es activado por los cambios hormonales, especialmente por el incremento de la HGC (gonadotropina coriónica humana) la cual tiene la función de asegurar en su inicio el crecimiento y desarrollo del embarazo.

El aumento de esta hormona y de la progesterona, provocan un cambio en el funcionamiento del aparato digestivo de la embarazada y hacen que el proceso digestivo sea mucho más lento y como consecuencia, tu estómago se vacía más despacio y te hace ms susceptible a sentir náusea o a vomitar. Los estrógenos parecen tener una influencia directa sobre una zona del  cerebro que dispara la náusea.

Otras de las posibles causas pueden ser los síntomas físicos del embarazo: agudización del sentido del olfato, estiramiento de los músculos uterinos y el desplazamiento de los órganos digestivos provocado por el crecimiento del útero. El estrés emocional y una dieta alta en grasas también pueden ser factores contribuyentes.

¿Puede haber alguna enfermedad concurrente que pueda ser la causa de la náusea o los vómitos?

Es bueno conocer que existen dos condiciones obstétricas que incrementan los síntomas de la náusea y sobre todo, los vómitos: el embarazo gemelar (se produce un mayor incremento hormonal en las primeras semanas) y por el denominado embarazo molar (ausencia de desarrollo del embrión).

Otras causas del malestar gravídico matutino pueden ser los niveles bajos de azúcar en la sangre, enfermedad de la vesícula biliar, hipertiroidismo. Igualmente, algunas enfermedades, como por ejemplo, la hepatitis o la infección urinaria, pueden ocultarse  al principio del embarazo, por lo que tu médico debe estar prevenido.

Síntomas

Por lo general, este trastorno consiste en náusea y vómitos, pero puede estar acompañado de mareo y dolores de cabeza. Comúnmente se inician cuando te levantas, porque el ayuno en que has permanecido durante la noche ha permitido la acumulación de secreciones en el estómago.

En general, al medio día los síntomas han desaparecido y te sentirás bien hasta la mañana siguiente. En ocasiones esta náusea  puede aparecer de  forma “vespertina” o “nocturna”.

En algunas embarazadas la náusea y el vómito se acompañan de salivación excesiva, es una condición poco común llamada ptialismo. Probablemente no se debe a que estas mujeres estén produciendo más saliva, sino que tienen problemas para tragar esa saliva debido a la náusea.

Los cambios o desviaciones del apetito son muy frecuentes apareciendo a veces el rechazo a las comidas que antes eran tus preferidas, o bien la necesidad de comer compulsivamente alimentos que nunca antes te habían apetecido. Son los famosos antojos y caprichos de la embarazada.

La náusea y los vómitos son mucho más usuales en las primerizas, aunque se presentan también (por lo regular con menor frecuencia) en embarazos subsiguientes

¿Hay algún medicamento para tratar las náuseas del embarazo?

Se ha demostrado que la vitamina B6 (100 mg o menos al día) alivia los síntomas de las náuseas del embarazo. Muchos médicos y enfermeras obstétricas recomiendan ensayarla primero antes de probar otro medicamento.

No hay ningún medicamento actualmente aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration) para el tratamiento de las náuseas del embarazo. Es posible que el médico no aconseje medicamentos para prevenir las náuseas, a menos que el vómito sea intenso y no se detenga.

¿Cuándo desaparecen las náuseas?

Todas estas alteraciones digestivas van desapareciendo solas en los primeros dos o tres meses, a medida que los niveles de las hormonas se normalizan por el desarrollo del embarazo. El ritmo habitual de las comidas se va a ir restableciendo  y la náusea desaparecerá gradualmente.

Es muy importante entender que el embarazo “inunda” a la mujer de hormonas que actúan en todo su cuerpo, provocando cambios que toman un buen tiempo de preparación y adaptación.

¿Afectan al bebé?

La náusea, e incluso los vómitos del embarazo no afectan al bebé de ninguna manera, a menos que se presente pérdida de peso permanente, como sucede con el vómito intenso y prolongado en la hiperémesis gravídica.  

¿Qué puedo hacer para aliviar los síntomas?

Hay varias cosas que puedes hacer:

En cuanto a tu dieta

  • Antes de levantarte, come unas galletas de soda para tener algo en el estómago.
  • Evita las comidas abundantes, en vez de eso ingiere comidas pequeñas durante todo el día de modo tal que nunca estés ni demasiado llena ni con el estómago vacío.
  • Es recomendable establecer un ajuste en los horarios habituales de comida, y en la cantidad y calidad de los alimentos que se ingieran. Si la leche o el huevo no son apetecibles en forma directa, pueden ser presentados e ingeridos en forma de postres o helados.
  • Evita los alimentos ricos en grasas. Investigaciones recientes sugieren que una dieta alta en grasas contribuye al malestar matutino.
  • Trata de elegir la comida que más te guste. En pocas palabras, date el gusto.
  • Evita las comidas con olores que te molestan.
  • Come más carbohidratos; papas horneadas simples, arroz blanco y pan tostado.
  • Ingiere alimentos ricos en vitamina B6. Puedes elegir alimentos como: la papas, el plátano, las pasas de uva, el salvado de trigo y las semillas de sésamo.
  • Prueba los postres de gelatina, o postres congelados con sabor (paletas), caldos de pollo, té azucarado y descafeinado o té de hierbas.
  • Si has vomitado, recuerda que debes de tomar líquidos fríos en pequeñas cantidades, o en trocitos de hielo.
  • Consume productos de jengibre (de efectividad comprobada contra la náusea del embarazo) tales como té de jengibre, dulces de jengibre y bebidas gaseosas de jengibre (Gingerale no dietética).

En cuanto a tu estilo de vida

  • Toma los suplementos vitamínicos por la noche, debido a que el hierro que contienen puede irritar el estómago.
  • Es posible que se tenga que probar varias vitaminas prenatales hasta encontrar la que se pueda tolerar mejor.
    No te levantes de la cama de manera brusca, hazlo lentamente un rato después de haber comido tus galletas de soda.
  • Realiza las actividades matutinas con calma y tranquilidad. No corras.
  • Evita permanecer en espacios mal ventilados que atrapan olores de comidas o de otro tipo.
  • Trata de dormir más de lo usual para minimizar el estrés tanto como sea posible.
  • Cocina los alimentos de manera sencilla. La cocción al vapor, la plancha o el microondas se convertirán estas semanas en tus mejores opciones.
  • Utiliza las muñequeras de acupresión, actúan ejerciendo presión en puntos específicos de la muñeca y con frecuencia se utilizan para aliviar el mareo causado por  los movimientos al caminar o al viajar Pueden adquirirse en farmacias, tiendas de productos naturales y tiendas para viajeros.
  • La náusea y los vómitos suelen ser muy frecuentes durante este período. No por ello debes de descuidar tu higiene oral, intenta cepillarte regularmente los dientes y especialmente después de vomitar.

¿Cuándo debo llamar al médico?

Felizmente, son pocos los casos en los que existe una alteración de la salud debido a estos síntomas digestivos tan frecuentes. Si tienes náusea en exceso o si continúan luego de la semana 16 de tu embarazo, debes acudir a tu médico. Especialmente cuando:

  • La náusea no mejora a pesar de los remedios caseros.
  • Vomitas sangre o un material parecido a café molido.
  • Pierdes ms de 1 kg (2 lb) por semana.
  • Presentas vómitos severos y prolongados por tres días o más, los cuales pueden causar deshidratación y desnutrición.

¿Qué es la enfermedad matutina severa?

Alrededor de 2 de cada 100 mujeres sufren de la enfermedad matutina severa llamada hiperémesis gravídica. En esta condición los vómitos durante el embarazo son severos. Las mujeres con hiperémesis grávida no pueden mantener alimentos o bebidas en el estómago, pueden bajar de peso y hasta deshidratarse. Esta condición puede empezar temprano en el embarazo y durar todo el embarazo.
Tú tienes más probabilidades de sufrir de hiperémesis grávida cuando:

  • Tu embarazo es múltiple
  • Te dan nauseas con los movimientos
  • Sufres de migrañas
  • Tienes sobrepeso
  • Has tenido enfermedad matutina severa en un embarazo anterior

Los síntomas de la enfermedad matutina severa son:

  • Vomitar más de 3 a 4 veces al día
  • Vómitos que le causan mareos o deshidratación. Las señales de deshidratación incluyen tener sed, sequedad en la boca, latidos cardíacos rápidos, o no orinar u orinar con menos frecuencia.
  • Perder más de 5 kg en el embarazo

Si tienes hiperémesis gravídica, es posible que necesites recibir tratamiento en un hospital con medicinas y administración de líquidos intravenosos (suero). Estos son líquidos que se administran a través de una aguja a una vena.

Preguntas más Frecuentes

Estoy en el segundo trimestre. ¿Por qué no se me ha quitado la náusea matutina?
R: Desafortunadamente, por razones no muy bien comprendidas, algunas mujeres experimentan náusea matutina durante todo el embarazo. Esto sucede, por lo general, con mujeres que están embarazadas de más de un bebé. Si todavía sientes malestar gravídico matutino, asegúrate de informarle al médico para descartar otras complicaciones posibles.

Padecí terribles náuseas del embarazo con mi primer hijo. ¿Estoy destinada a tenerlas de nuevo con mi segundo hijo?
De acuerdo con el ACOG, alrededor de dos tercios de las mujeres que tienen náuseas del embarazo intensas tienen malos síntomas de nuevo en su próximo embarazo, pero a un tercio le va mucho mejor la segunda vez. Esto puede deberse a que el cuerpo está más acostumbrado a los cambios hormonales del embarazo. También puede influir el que se tenga menores niveles de estrés.
Si has tenido náuseas del embarazo intensas antes, asegúrate de volver a tomar vitaminas prenatales antes de quedar nuevamente embarazada. Eso parece reducir la probabilidad de experimentar náuseas y vómitos intensos.

¿Por qué tengo náusea en la tarde?
La náusea puede presentarse también a cualquier hora del día. Esto puede ser causado por una disminución en el nivel de azúcar de la sangre. Cuando pase la náusea trata de comer un aperitivo pequeño pero nutritivo y reemplaza, poco a poco, los líquidos que hayas perdido en el vómito. Trata de tomar bebidas de preferencia que estén frescas y que no sean ácidas.

¿Me preocupa si mi bebé se verá afectado debido a que como tan  poco?
Durante las primeras semanas de embarazo, tu bebé es muy pequeño y sus requerimientos nutritivos son mínimos, lo que es importante es que lo poco que comas contenga los nutrimentos que si le sirven al bebé y no te olvides de tomar tus vitaminas.

Es esencial que la embarazada que presente estos trastornos cuente con un sostenido apoyo familiar. Sobre todo el esposo debe hacerle sentir a su compañera todo el respaldo y amor que siente por ella.

Referencias

Medicamentos y Precauciones en su Consumo
Durante, Embarazo, Semanas 1 - 12

Medicamentos y Precauciones en su Consumo

Introducción

Aunque NO está prohibido el consumo de medicamentos, el embarazo representa para el médico un problema terapéutico único porque hay dos pacientes, la madre y el feto. Una enfermedad materna puede beneficiarse con un tratamiento particular, pero estos medicamentos pueden afectar en forma adversa el bienestar del bebé en desarrollo. Por lo tanto, con frecuencia el tratamiento que el médico elige durante el estado de embarazo será diferente del que hubiera utilizado en el estado de no embarazo. Este principio se aplica tanto a la elección de los fármacos como a las dosis de éstos.

Los medicamentos y las drogas pasan de la madre al feto sobre todo a través de la placenta, la misma ruta que siguen los nutrientes para el crecimiento y el desarrollo fetal. En la placenta, los medicamentos y los nutrientes atraviesan una membrana delgada que separa la sangre materna de la fetal.

Cuando una mujer está embarazada, siempre debe consultar con su ginecólogo antes de tomar cualquier medicamento recetado o de venta sin receta.

medicamentos y drogas pueden llegar al bebé cruzando la placenta

¿Cómo le afectan los medicamentos al  bebé en desarrollo?

Los medicamentos afectan al feto de diferentes maneras, dependiendo de la etapa de desarrollo, el tipo y la dosis del medicamento que estés tomando y la tolerancia que tengas a ese medicamento.

Los medicamentos administrados durante el embarazo pueden afectar al bebé por:

  1. Efecto directo sobre el embrión: tóxico o teratógeno (que produce malformaciones)
  2. Efecto sobre la placenta afectando al intercambio de nutrientes entre el feto y la madre.
  3. Efecto sobre la madre que, indirectamente, afectan también al bebé.

¿Qué es un teratógeno?

Es cualquier sustancia química, agente físico o proceso infeccioso que interfiere con el desarrollo normal de un bebé durante el embarazo causándole alteraciones físicas o funcionales.

¿Qué es un teratógeno?

¿Cómo actúan las substancias “teratógenas” durante las diferentes etapas del desarrollo  embrionario? (Primeros tres meses).

Los efectos adversos de un medicamento dependen de la edad del feto y de la potencia y dosis que se tome.

  • Los días 0 a 30 (a partir del período menstrual pasado): ciertos medicamentos tomados en este periodo pueden actuar en función de la ley que los médicos llaman “del todo o nada”, es decir, o se afecta totalmente al embrión produciéndose un aborto o no dañarlo en absoluto. Durante esta fase, el feto es muy resistente al desarrollo de anomalías congénitas.
  • Los días 30 a 71 después de la concepción: este es el momento de la formación de los órganos del bebé y es cuando está especialmente vulnerable. Los medicamentos que alcanzan el feto en este momento pueden causar un aborto, una anomalía que sea evidente en el momento del nacimiento, o un defecto permanente pero imperceptible que se hace evidente con el paso de los años, aunque también es posible que no cause ningún daño.

Como podrá apreciarse, el período de mayor riesgo, en relación con las posibilidades de acciones dañinas para el bebé en su período de gestación, corresponde a las primeras semanas de un embarazo que puede ser ignorado (porque quizás la madre aún no sabe que está embarazada).

Los medicamentos que se tomen después de que el desarrollo de los órganos se haya completado, probablemente no causarán anomalías congénitas evidentes, pero sí podrán alterar el crecimiento y la función de los órganos y tejidos.

Clasificación de los medicamentos más comúnmente utilizados según su potencial teratogénico.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (US Food and Drug Administration, su sigla en inglés es FDA) está revisando continuamente las normas concernientes a medicamentos para mujeres embarazadas y ha clasificado los medicamentos en cinco categorías, en función de los riesgos potenciales que tienen de causar anomalías en el bebé durante el embarazo.

Lamentablemente, existe escasa información científica acerca de los efectos de muchos medicamentos en el embarazo.

Categoria A: Estudios adecuados y bien controlados no han demostrado riesgo para el feto en el primer trimestre de embarazo y no existe evidencia de riesgo en trimestres posteriores. La posibilidad de daño fetal parece remota. Esto incluye medicamentos tales como el ácido fólico, la vitamina B6, y los medicamentos para la tiroides en forma moderada, o en dosis recetadas.

Categoria B: Uso seguro en animales (usando dosis superiores a las humanas). No hay estudios clínicos específicos en humanos. Se acepta su uso durante el embarazo. Esto incluye medicamentos tales como algunos antibióticos, acetaminofenol (Tylenol), aspartame (edulcorante artificial), famotidina (Pepcid), prednisona (cortisona), insulina (para la diabetes), y el ibuprofeno (Advil, Motrin) usado antes del primer trimestre de embarazo. Las mujeres embarazadas no deberían tomar ibuprofeno durante los últimos tres meses de embarazo.

Categoria C: Se suele asignar a fármacos cuya administración sólo debe considerarse si el beneficio esperado justifica el potencial riesgo para el feto. Indica una de las siguientes posibilidades:

  • Estudios sobre animales han detectado efecto teratógeno o embriocída del fármaco, pero aún no se ha ensayado en lamujer.
  • No se dispone de estudios efectuados ni en animales ni en mujeres

Su beneficio terapéutico puede ser –en algunos casos- superior a su eventual riesgo teratógeno, pudiendo estar justificado su uso en embarazadas bajo riguroso control médico.

Categoria D: Hay evidencias de riesgo para el feto humano. En ciertos casos su beneficio podría ser superior al riesgo esperado y hacer aconsejable su uso (situaciones límite de posible muerte materna, afecciones graves en las que no es posible utilizar alternativas más seguras o éstas son ineficaces…)

  • Usados bajo riguroso control médico.

Categoria X: Estudios en animales o en humanos han demostrado anomalías congénitas manifiestas; existe evidencia de riesgo fetal basada en la experiencia en embarazadas y los riesgos superan claramente cualquier posible beneficio a obtener, por lo que los fármacos están absolutamente contraindicados.

Otras clasificaciones: Otros organismos han utilizado sistemas de clasificación similares al de la FDA. En cualquier caso, todas las categorías se utilizan como guía para el médico para conocer posibles riesgos de los medicamentos sobre el feto, siendo necesario valorar siempre la relación beneficio/riesgo y evitar su uso a menos que sea claramente necesario.

¿Todos los medicamentos tienen algún riesgo?

Este es uno de los temas que más preocupa a la mujer embarazada. 
La realidad es que de los muchos medicamentos que hoy día disponemos, tan sólo unos cuantos se han demostrado efectivamente teratogénicos, bien en experimentación animal o bien en estudios en humanos.

Sin embargo, en la inmensa mayoría de los fármacos, la realidad es que se desconoce con exactitud los posibles riesgos que puede conllevar su toma.

Así que en general, el médico debe valorar cada caso de manera individual y el riesgo o el beneficio de la toma de un medicamento concreto. Por eso se recomienda NO consumir medicamentos innecesariamente y NUNCA sin supervisión médica.

¿Es seguro usar medicamentos mientras estoy intentando quedar embarazada?

Es difícil saber exactamente cuándo vas a quedar embarazada. Una vez que logres el embarazo, puedes no saber que estás embarazada de 10 a 14 días o más. Antes de comenzar a intentar el embarazo, es prudente hacer una cita con tu médico para consultar sobre los medicamentos que usas a diario o de vez en cuando.

Unas veces, deberás cambiarlos y otras veces, puedes dejar de tomarlos antes de que quedes embarazada. Cada mujer es diferente.

¿Qué pasa si me enfermo y necesito usar el medicamento mientras estoy embarazada?

La cuestión de si debes usar o no medicamentos durante el embarazo es una pregunta seria para consultar con tu médico. Algunos problemas de salud necesitan tratarse.

Al no usar una medicina que necesitas, puedes dañarte a ti misma y al bebé. Por ejemplo, una infección del tracto urinario (UTI) que no es tratada puede volverse una infección del riñón. Las infecciones en los riñones pueden causar un parto prematuro y un bajo peso al nacer. Se necesita un antibiótico para deshacerse de una UTI.

Consulta con tu médico si es que los beneficios de tomar ciertos medicamentos superan los riesgos para ti y para tu bebé.

Recomendaciones para el tratamiento de las molestias del embarazo y enfermedades agudas.

Primero que nada, pregúntale a tu médico acerca de cualquier medicamento sin receta que pudieras tomar durante el embarazo. Estos incluyen medicamentos para aliviar los síntomas asociados con las molestias diarias como acidez estomacal, alergias o dolor de cabeza. Y si tienes que acudir a otro médico durante el embarazo, siempre comenta que estás embarazada y, antes de comprar la medicina, habla con tu ginecólogo.

NO te automediques. Antes de tomar cualquier medicamento de venta sin receta, trata de aliviar tus síntomas y malestares utilizando otros métodos. Si estuvieras resfriada o tuvieras tos, lo más indicado sería que descansaras, que tomaras grandes cantidades de líquido y que utilizaras un nebulizador – colocando el mismo a una distancia de 45 centímetros de tu rostro.

  • Nunca utilices medicamentos recomendados por otras personas (amigos, familiares, publicidad) aún si quien te lo recomienda también está embarazada.

En algunas ocasiones podría ser necesario que tu médico te mande algunas medicinas específicas para tratar ciertos problemas particulares que podrían presentarse durante tu embarazo. Sigue sus indicaciones al pie de la letra y toma exactamente lo que te haya indicado. Si fuera necesaria la prescripción de algún antibiótico para curar alguna dolencia puntual, recuerda que cuanto más sana te encuentres, más sano será tu bebé.

  • Asegúrate de consultar con tu médico acerca de la posibilidad de que te den la dosis más pequeña que pueda darte para tratar tu problema y por el menor tiempo posible.
  • Recuerda seguir al pie de la letra todas las indicaciones que te haya dado tu médico;  algunos medicamentos deberán ser ingeridos con el estómago vacío, mientras que otros hay que tomarlos sólo después de haber comido algo.
    • Además, debes de tratar de comprar todos tus medicamentos prescriptos en la misma farmacia. De esta manera, el farmacéutico podría alertarte sobre cualquier problema de interacción entre los medicamentos que él detecte.
    • Sumado a ello, deberás verificar cuidadosamente el nombre y las dosis indicadas en cada envase, a fin de poder asegurarte de que dicho medicamento es el especificado por tu médico.
  • Siempre trata de informarte sobre los posibles efectos secundarios, y sobre cuáles de ellos debes de reportarle a tu médico.

Tengo un problema de salud crónico. ¿Debo dejar de tomar mi medicamento mientras estoy embarazada?

Si estás embarazada o pensando en quedar embarazada, es recomendable que busques un equipo de médicos que te ayuden a optimizar tu salud mientras minimizan el riego para el bebé. No es posible esperar que el ginecólogo conozca todos los efectos de los medicamentos utilizados para cada enfermedad crónica. Lo ideal sería que reunieras este equipo antes del embarazo.

Los miembros del equipo pueden incluir:

  • Tu gineco obstetra
  • El médico que controla la condición crónica
  • Un médico genetista

Es indispensable que tu  médico especialista (siempre en comunicación con el ginecólogo y el genetista), sea el responsable de cambiar los medicamentos que puedan dañar al bebé durante el embarazo o incluso durante la lactancia teniendo en cuenta riesgos y beneficios que permitan proteger tu salud y la integridad del desarrollo del bebé.

Si el beneficio sobrepasa el riesgo, el equipo médico posiblemente ordenará continuar con el medicamento. Si el riesgo del bebé es alto, se necesitará  buscar otras alternativas a la brevedad. La decisión final  sobre  si tomas o no la medicina debe ser  tomada entre los médicos y tú.

NUNCA dejes de tomar tus medicamentos ni los cambies por cuenta propia. Esto incluye medicamentos para la depresión, el asma, la diabetes, las convulsiones (epilepsia) y otros problemas de salud.

  • Para las mujeres viviendo con el VIH, los estudios demuestran que las mujeres que usan AZT durante el embarazo disminuyen en gran parte el riesgo de pasar el VIH a sus bebés.
  • Si una mujer diabética no usa su medicamento durante el embarazo, ella aumenta su riesgo de aborto, de parto muerto, y de algunos defectos de nacimiento.
  • Si tienes epilepsia se debe continuar con el tratamiento durante el embarazo porque los ataques convulsivos causan daño en el feto. Tu médico te explicará claramente el tipo de seguimiento que debes tener en esa condición.
  • El asma bronquial que no está bien controlada puede llegar a producir hipoxia fetal (falta de oxigenación del feto), retardo en el crecimiento intrauterino, el nacimiento de niños de muy bajo peso. Existen medicamentos seguros para utilizar en esta condición.
  • Si se contrae alguna infección durante el embarazo, existen antibióticos que son seguros para el feto. Tu médico determinará el más apropiado, de acuerdo al tipo de infección.

Nota a las Hierbas y Suplementos

Es recomendable que, si estás embarazada, no tomes remedios o suplementos herbales debido a que no hay estudios confiables acerca de sus efectos durante el embarazo. Es un hecho que no se regulan de la misma forma que los medicamentos convencionales y, por lo tanto, no tienes ningún medio para medir la pureza o dosis real de la sustancia que estás comprando.

Lo que debes de recordar:

  • Si presentas molestias o reacciones después de tomar algún medicamento indicado por tu medico, comunícaselo de inmediato.
  • Cada mujer tiene diferentes reacciones a los medicamentos
  • Los defectos al nacimiento ocurren, aunque no tomes medicinas y no se sabe en muchos casos por qué suceden.

Drogas ilegales

Las drogas callejeras no son buenas para tu salud, pero son todavía peores para la salud de tu bebé que todavía no ha nacido. Las drogas ilegales – como el polvo de ángel, la cocaína, el crack, la heroína, el LSD, la marihuana, y las anfetaminas – aumentan las posibilidades de que tu bebé nazca con adicciones o serios problemas de salud, o nazca prematuramente o con peso muy bajo al nacer. Si has estado pensando en dejar las drogas, ahora es el momento de hacerlo.

Si has probado o usado drogas ilegales alguna vez o si tienes una adicción a cualquier droga, házselo saber a tu médico para que él o ella puedan minimizar los riesgos para tu bebé.

¿En el futuro, habrá mejores maneras de saber si los medicamentos son seguros de usar durante el embarazo?

En este momento, los medicamentos son probados raramente por seguridad en las mujeres embarazadas por miedo a dañar al bebé no nacido. Hasta que esto cambie, los registros de exposición durante el embarazo ayudan a los médicos e investigadores a aprender cómo los medicamentos afectan a las mujeres embarazadas y sus bebés crecientes.

Un registro de exposición durante el embarazo es un estudio que inscribe a mujeres embarazadas que están usando un cierto medicamento. Las mujeres se inscriben para el estudio mientras están embarazadas y se las sigue por cierto período de tiempo después de que nazca el bebé. Los investigadores comparan los datos de los bebés con madres que usaron el medicamento mientras estaban embarazadas con los datos de los bebés cuyas madres no usaron el medicamento.

Este tipo de estudio compara grandes grupos de mujeres embarazadas y a los bebés para buscar los efectos del medicamento. Una mujer y su médico pueden usar los resultados del registro para tomar decisiones más informadas sobre usar el medicamento mientras están embarazadas.

Si estás embarazada y estás usando un medicamento o estabas usando uno cuando quedaste embarazada, revisa para ver si hay un registro de exposición durante el embarazo para ese medicamento. La Administración de Alimentos y Drogas ha creado una lista de registros de exposición durante el embarazo (http://www.fda.gov/womens/registries/default.htm) (en inglés) a las que las mujeres embarazadas pueden asociarse.

¿Dónde puedo encontrar más información sobre los efectos de los medicamentos durante el embarazo?

La Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) de EE. UU., regula los medicamentos para asegurar su seguridad y eficacia generales. Normalmente, las embarazadas no están incluidas en estos estudios debido a los posibles riesgos para el bebé. Por ello contamos con poca información sobre la seguridad durante el embarazo de la mayoría de los nuevos medicamentos en el mercado (incluidos los de venta sin receta médica).

A veces se estudian animales preñados para identificar los medicamentos peligrosos; pero estos estudios no siempre muestran cómo funcionan los medicamentos en seres humanos. Es posible que no se presenten todos los efectos adversos. Además, no siempre se estudian en animales los medicamentos de venta libre, las vitaminas y los suplementos alimenticios o herbales.

Informes sobre efectos adversos: Las compañías farmacéuticas tienen la obligación de notificar a la FDA sobre cualquier problema con medicamentos. Prestadores de servicios médicos, investigadores y público en general (incluidas las embarazadas), pueden también notificar problemas directamente al FDA MedWatch Program (en inglés).

Organización de Especialistas de Información Teratológica (OTIS): La Organización de Especialistas de Información Teratológica (OTIS, por sus siglas en inglés) brinda información a prestadores de servicios médicos y embarazadas sobre los riesgos y la seguridad de los medicamentos que se tomen durante el embarazo y la lactancia. La OTIS también realiza estudios de las mujeres embarazadas que se pusieron en contacto luego de haber tomado ciertos medicamentos.

Registros de embarazo: Las compañías farmacéuticas en ocasiones realizan estudios especiales con la información de los registros de embarazo. Primero, inscriben en el estudio a las embarazadas que tomaron ciertos medicamentos. Después del nacimiento, comparan la salud de sus bebés con la de los bebés de mujeres que no tomaron el medicamento. Para obtener una lista de registros de embarazo actuales y saber cómo inscribirse, visita el sitio web FDA Pregnancy Registry (en inglés).

Estudio Nacional sobre la Prevención de Defectos Congénitos: Medicamentos y defectos de nacimiento: El Estudio Nacional sobre la Prevención de los Defectos Congénitos (NBDPS) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades busca identificar factores de riesgo de los defectos de nacimiento, como los efectos de ciertos medicamentos durante el embarazo. Para obtener más información, visita el sitio web del NBDPS (en inglés).

Safe fetus.com: es un Sitio dirigido a madres y a sus médicos para proteger al bebé, tanto durante el embarazo como durante la lactancia, de cualquier efecto no deseado de los medicamentos. Es mantenido por un equipo calificado de médicos y farmacobiólogos que lo actualizan constantemente.

Referencias:

Exámenes de Laboratorio en el Primer Trimestre
Durante, Embarazo, Semanas 1 - 12

Exámenes de Laboratorio en el Primer Trimestre

Introducción

Existen una gran variedad de pruebas clínicas de laboratorio relacionadas con el embarazo, desde el momento que una mujer busca embarazarse hasta que nace el bebé. Muchas de estas pruebas se realizan en la mayoría de las mujeres, en determinadas etapas del embarazo, otras se piden cuando se necesita detectar problemas o complicaciones que presentan durante el embarazo. Hay pruebas que son necesarias cuando hay un riesgo debido a su estilo de vida, mientras que otras pruebas más selectivas se realizan a la pareja por algunos padecimientos que se han presentado en su familia.

¿Cuál es el propósito de estas pruebas?

Pruebas de Laboratorio en el Primer Trimestre del embarazo

El propósito de estas pruebas es identificar y diagnosticar los problemas existentes que pudieran afectar la salud del bebé y de la madre.

Las pruebas que a continuación mencionamos, generalmente son las de rutina, pero tal vez tu médico te ordene otros estudios de acuerdo a tu historia médica.

En sangre:

  • Biometría hemática. Para medir los componentes de la sangre y descartar la anemia. Revela un panorama amplio del estado de salud de la mujer embarazada, porque detecta padecimientos como la anemia y diversas infecciones. Se toma una muestra de sangre y se analizan los glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. No necesitas ninguna preparación, ni estar en ayunas. Debe realizarse en cuanto se diagnostique el embarazo y al inicio del segundo y tercer trimestres. No tiene ningún riesgo, la cantidad de sangre que se extrae no afecta ni a la madre ni al bebé. Permite observar cambios importantes que, normalmente, se van produciendo en la sangre materna o a lo largo del embarazo, y además permite detectar oportunamente problemas que pudieran ocasionar complicaciones del embarazo.
  • Cuantificación de hormona Gonadotrofina Coriónica (HGC). (Para confirmar el embarazo).
  • Química sanguínea de 4 elementos. Detecta alteraciones en los niveles de glucosa, urea, creatinina y ácido úrico, relacionados con el metabolismo de las proteínas y la digestión de los carbohidratos. Se toma una muestra de sangre en ayunas. Debe hacerse una vez al inicio del primer trimestre, otra durante el segundo trimestre y una más en el tercer trimestre (se realiza con la misma cantidad de sangre que te extrajeron para la Biometría Hemática). Permite detectar oportunamente alteraciones metabólicas, controlar padecimientos como la diabetes gestacional y prevenir complicaciones del embarazo.

Química sanguínea de 4 elementos

Grupo sanguíneo. Detecta el grupo sanguíneo y la existencia del factor Rh en la sangre de la  madre. Se extrae una pequeña muestra de sangre para identificar tu grupo sanguíneo. En caso de que el resultado sea Rh positivo, es necesario confirmarlo con otros estudios específicos. Debe realizarse apenas se diagnostique el embarazo y se hace sólo una vez. Es una prueba que debe hacerse tanto en la madre como en el padre del bebé en formación, de esta manera, será más fácil predecir y actuar frente a una posible incompatibilidad de Rh entre la madre y el hijo, la cual en el segundo embarazo de la madre podría ser muy peligrosa para el bebé.

VDRL. Es un estudio que se realiza en sangre y detecta enfermedades venéreas, principalmente sífilis. No es muy concreto, por eso en caso de un resultado positivo, es necesario confirmarlo con otros estudios específicos. Se hace una sola vez apenas se diagnostique el embarazo. Orienta al médico sobre cómo manejar a la paciente y sobre el tipo de parto más conveniente.

Prueba para detectar VIH. Es un virus que ataca a ciertas células del sistema inmunitario del organismo y produce el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Esta prueba se realiza en la sangre. Si  tienes sida, hay probabilidad de que  se lo transmitas a tu bebé. Aunque estés embarazada puedes recibir medicamentos para reducir en gran medida este riesgo.

En orina

Examen general de orina. Se debe de realizar  durante cada consulta prenatal. De preferencia se toma la primera orina de la mañana  y solamente requiere de un aseo de los genitales externos, la orina se deposita en el envase que te brinde el laboratorio.

Este análisis detecta los niveles de azúcar y proteína. Los niveles elevados de azúcar  pueden  ser un indicio de diabetes. La presencia de proteína en la orina puede indicar que hay una infección de las vías urinarias  o una enfermedad de los riñones. La presencia de proteínas en la orina en el último trimestre del embarazo puede ser un indicador de preeclampsia (enfermedad hipertensiva del embarazo.)

Urocultivo. La incidencia de infecciones urinarias en el embarazo es alta  y aumenta  la posibilidad de tener un parto prematuro si no se realiza el tratamiento adecuado, previo al diagnóstico médico.

El urocultivo, se realiza cuando el médico tiene la sospecha de una infección de vías urinarias, sirve para determinar la cantidad de gérmenes y el tipo de bacteria contenida en ella. De esta manera el medico sabrá qué tipo de antibiótico  debe prescribir y por cuánto tiempo. Esta muestra deberá ser tomada por el técnico de laboratorio ya que requiere de una técnica estéril (uso de guantes estériles, aseo de genitales con solución antiséptica y un recipiente estéril para colectar la orina)

Ultrasonido básico. Es una técnica que utiliza ondas sonoras para ver imágenes del bebé en una pantalla. Puede ser vaginal o sobre el abdomen. Es de gran ayuda para determinar la edad del feto, distinguir un embarazo múltiple, controlar el crecimiento y tamaño fetal, e identificar los principales defectos o malformaciones. También sirve para descubrir el por qué de ciertas complicaciones del embarazo, como hemorragias vaginales. Revela cierta información precisa, pero también puede sugerir alteraciones que necesitarían confirmarse con otros estudios. Se recomienda realizarlo una vez por trimestre: entre las semanas 8 y 12 para calcular la edad del feto (edad gestacional), entre las semanas 16 y 20 como guía si a la mujer se le practica una amniocentesis y, cerca del nacimiento, para revisar los niveles de líquido amniótico y evaluar los movimientos y el bienestar general del bebé. Si después de realizar un ultrasonido convencional, el médico sospecha que el bebé tiene un defecto congénito, entonces pedirá un ultrasonido más detallado (ultrasonido de segunda o tercera dimensión). El ultrasonido proporciona información valiosa para elegir el tratamiento adecuado en caso necesario y mejorar las probabilidades de tener un bebé sano.

Cuando el médico tiene duda, o sospecha que esté presente algún otro padecimiento, entonces recomiendan hacer también:

Perfil TORCH: TORCH es el acrónimo de un grupo de enfermedades infecciosas -(toxoplasmosis, rubeola, citomegalovirus y herpes.) que pueden provocar una enfermedad en mujeres embarazadas y defectos  congénitos en el bebé. Esta prueba se realiza en sangre  por medio de la punción de una vena del antebrazo.

El perfil TORCH  busca anticuerpos  que se producen contra enfermedades provocadas por los microorganismos, no se realiza de rutina, se solicita cuando hay factores de riesgo específicos, por ejemplo cuando la mujer embarazada convive con gatos o ha estado en contacto con personas enfermas de rubéola. Permite actuar frente al riesgo de que esas infecciones interfieran con el desarrollo fetal. La confirmación de una infección activa requiere pruebas más específicas.

Antígeno de superficie para descartar Hepatitis B y Hepatitis C. Ambos tipos de virus pueden afectar seriamente la salud de la madre y del bebé. El resultado de la prueba indica si la persona ha estado expuesta al virus, pero no indica cuándo, o si la enfermedad está activa o ya la padeció.

Análisis de las secreciones vaginales. Esta prueba muchas veces la pide la mujer por sentir molestias como ardor, comezón, flujo anormal, irritación. Detecta infecciones por hongos y otros tipos de infecciones bacterianas. Estas últimas llamadas vaginosis bacterianas, se asocian a los partos pre término.

  • Si la mujer ha tenido antecedentes de partos pre términos, la prueba probablemente se realizará durante todo el embarazo

Prueba de Papanicolaou Esta prueba tiene como fin estudiar los cambios anormales de las células del cuello de la matriz, algunos de ellos pueden ser causados por el  virus de papiloma humano,  y pueden indicar un riesgo de cáncer o un cáncer ya existente. La detección temprana de células anormales en el cuello de la matriz, seguido del tratamiento adecuado y a tiempo, ofrecen una forma de prevenir el progreso de cualquier problema que afecte potencialmente el pronóstico de tu futuro embarazo y el de tu bebé.

  • Este estudio se realiza antes del embarazo y en algunos casos durante él. Muchos médicos realizan otra prueba de Papanicolaou, en la revisión de los 40 días después del parto.

Detección de Clamidia y Gonorrea: Este análisis se puede hacer aprovechado la muestra del Papanicolaou y haciendo un cultivo. La clamidia es conocida como la infección silenciosa. Ambas infecciones pueden pasar inadvertidas porque no dan síntomas. Estas infecciones afectan seriamente a la madre, al bebé y a la pareja cuando no son tratadas

Exámenes de detección de defectos congénitos

Existen otras pruebas de laboratorio que detectan  la posibilidad de anormalidades en el bebè: Estos exámenes no son invasivos , no implican riesgos para el feto, y se realizan por medio de una muestra de sangre de la madre para analizar la presencia de  substancias como: proteínas,  enzimas y  hormonas presentes durante el embarazo, unas de origen fetal y otras  de origen materno. Cualquier alteración en ellas puede indicar anormalidades en el feto y/o en el embarazo. A estas substancias se les denomina marcadores bioquímicos. Hay una variedad de exámenes disponibles que pueden realizarse según la etapa o el trimestre del embarazo.

Los exámenes de detección durante el primer trimestre se realizan entre las semanas 11 y 14 de embarazo para detectar el riesgo de síndrome de Down.

Exámenes de detección de defectos congénitos durante el primer trimestre

1.- Análisis de sangre (marcadores bioquímicos)

Miden el nivel de dos sustancias en la sangre materna:

  • Proteína plasmática A asociada al embarazo (PAPP–A) aparece a partir de la séptima semana. Inhibe a la elastasa (encargada de la degradación de las fibras elásticas)evitando que la zona de implantación del  ovulo fecundado (trofoblasto) traspase el endometrio.
  • Gonadotropina coriónica  libre  b-hGC

La sangre obtenida  de la madre es analizada para ver los niveles de ciertas hormonas comunes al embarazo: •b-hGC libre (no es lo mismo que la hormona gonadotropina coriónica que se mide para saber si hay embarazo o no) y PAPP-A ( Proteína A plasmática asociada con el embarazo).

En los embarazos afectados por síndrome de Down, la b-hGC libre, se encuentra en el doble del valor normal mientras que la  PAPP-A es menor a la mitad del valor normal.

2.- Ultrasonido (Marcador ecográfico)

Por medio del ultrasonido se hace un estudio llamado translucencia nucal, que se usa para medir el grosor de la parte posterior del cuello del feto. Un aumento de este espacio podría ser un indicio de síndrome de Down, trisomía 18 u otro problema.

Interpretación de los datos

Los resultados de la evaluación de translucencia nucal se combinan entonces con los análisis de sangre y la edad de la madre para determinar el riesgo del feto.

Con este filtro, el 90% de los casos con síndrome de Down se detectan en el primer trimestre (tasa de falsos positivos del 5%) y el filtro en el segundo trimestre aporta un 5% adicional de falsos positivos y detecta sólo el 60% del 10% restante de los casos.

La combinación del ultrasonido con los marcadores bioquímicos ha incrementado la tasa de detección de riesgo de 65% en el tamizaje del segundo trimestre a 90% cuando este estudio se realiza en el primer trimestre.

Métodos invasivos

Las mujeres con un alto riesgo de tener un hijo con síndrome de Down pueden realizarse una biopsia de vellosidades coriales.

Las mujeres con un alto riesgo de tener un hijo con síndrome de Down pueden realizarse una biopsia de vellosidades coriales.

Biopsia de Vellosidades Coriónicas. Es un examen prenatal que consiste en tomar una muestra de tejido de la placenta. Este tejido tiene el mismo material genético que el feto y se examina para detectar anomalías cromosómicas y otros problemas genéticos y se les sugiere a las mujeres que corren un mayor riesgo de anomalías cromosómicas del feto o que tienen antecedentes familiares de algún defecto genético que pueda identificarse a partir del tejido de la placenta.

Este examen se suele practicar entre las semanas 10ª y 12ª semana de embarazo.

En el caso de mujeres con mellizos o fetos múltiples suele ser necesario tomar muestras de cada placenta. Sin embargo, dada la complejidad del procedimiento y según la ubicación de las placentas, no siempre puede hacerse y no siempre tiene éxito en el caso de los embarazos múltiples.

Algunas mujeres pueden no ser candidatas ideales para este estudio o también puede ocurrir que los resultados obtenidos no tengan una exactitud del 100 por ciento; en esos casos, se requiere una amniocentesis de seguimiento.

Si existiera una infección vaginal activa, como herpes o gonorrea, es imposible efectuar el procedimiento.

United Health Care

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Embarazo, Semanas 1 - 12

Cambios de Humor al Principio del Embarazo

ACTUALIZADO AL 11 DE NOVIEMBRE 2022

INTRODUCCIÓN

Sentimientos encontrados, montaña rusa de emociones, ansiedad, cambios de humor, malestares físicos que afectan al ánimo… incluso sueño extraños o pesadillas. Son los cambios psicológicos en el embarazo.

Pocas veces hablamos de ellos, pero para la mujer embarazada es muy necesario compartirlos.

Esto se debe a un conjunto de factores (hormonales, afectivos y laborales), que tienden a conducirte a un estado de desequilibrio emocional.

EMOCIONES, LAS GRANDES OLVIDADAS DEL EMBARAZO

 

Generalmente, las transformaciones más comentadas entre las madres y sobre los que más se tratan en las consultas médicas, revistas, blogs o simplemente, en nuestras charlas con la familia o amigos, son los cambios físicos que son muy notorios y limitantes.

 

Pero existen otros cambios, ocultos y que casi nunca se tratan, que producen mucha ansiedad a las madres: son los cambios psicológicos del embarazo, las emociones.

Estos cambios psicológicos juegan un importante papel en el humor de las mujeres embarazadas.

Ilusión, felicidad y temor se entremezclan a partes iguales, haciendo que se pase de una sensación a otra fácilmente.

 

LA IMPORTANCIA DE CONOCER LA POSIBILIDAD DE ESTOS CAMBIOS

 

Es importante que conozcamos que estos cambios existen para poder normalizarnos y superar la ansiedad que producen.

 

Generalmente son sentimientos normales y forman parte de una situación compleja, como lo es el cambio que vamos a experimentar en nuestra vida.

 

¿EN QUÉ MOMENTO SE PRESENTAN?

 

La respuesta ante esto depende de cada mujer, pero, por regla general, cada trimestre se caracteriza por los siguientes cambios de humor:

 

PRIMER TRIMESTRE

Este es el momento en el que más cambios de humor notarás a lo largo del embarazo.

En esa etapa, el único signo claro de embarazo que tenemos es la ausencia de menstruación y notamos otros síntomas de gestación poco definitivos.

Entre la sexta y la décima semana los cambios se intensifican y pasan a ser más notables, tanto para ti como para las personas de tu alrededor.

En este periodo las embarazadas que padecen más dolor o más síntomas, como por ejemplo náuseas, son más propensas a sufrir dichos cambios emocionales.

Esto junto con la incertidumbre, el periodo de aceptación y los miedos, hacen del primer trimestre un periodo con muchos elementos a favor de los cambios anímicos.

¿CUÁL ES LA CAUSA?

Aunque los cambios súbitos de humor se pueden achacar a la fatiga del principio del embarazo, al estrés y a los cambios en el metabolismo, las hormonas son, en realidad, las principales causantes de esta variación inmediata de emociones.

En el principio del embarazo, tu cuerpo se inunda de hormonas incluyendo progesterona y estrógenos que son absolutamente necesarias para la salud de tu embarazo.

Estos cambios hormonales, los cuáles son más dramáticos entre la semana 6 y la 10 y al final del embarazo, pueden afectar significativamente la química de tu cerebro y, por lo tanto, tu humor.

Estás experimentando un cambio mayor en tu vida y es normal que venga acompañado de un huracán de sentimientos.

Cada embarazada responde de diferente manera a estos cambios, algunas tienen fuertes emociones (buenas y malas) y otras se sienten más deprimidas y ansiosas.

Incluso si estás encantada con tu embarazo, habrá momentos en los que lamentarás la pérdida de libertad o la exclusividad de la relación con tu pareja.

Si tienes problemas económicos o de trabajo, seguramente te preocuparás y no podrás concentrarte en tus labores.

SENTIMIENTOS Y SENSACIONES AMBIVALENTES

 

De la alegría al llanto en segundos

 

También aparecen cambios bruscos de humor. Pasas de la alegría al llanto o de estar contentas al mal humor.

 

Despistes o falta de memoria.

 

Uno de los aspectos más sorprendentes del embarazo es la sensación de despiste o falta de memoria que notarás desde el primer trimestre.

 

A veces te llega a preocupar porque tendrás dificultad para concentrarte en algo y parece que estas en otro mundo.

 

Tranquila, se pasa: todo se debe a que tu mente está ocupada en prepararse para ser madre.

Los cambios físicos

Mientras tanto, tu cuerpo va cambiando y expandiéndose para acomodarse a la gestación.

Algunas mujeres tienen problemas para aceptar los cambios que empiezan a observar en sus cuerpos y otras descubren que pierden el sueño con lo que se incrementa ese sentimiento de desorientación.

Quizás comiences a sentirte poco atractiva o “gorda”, o creas que tu compañero te ve así, o te inquietes pensando si podrás volver a tu peso normal después de tener al bebé.

Preocupación por el futuro

Incluso si deseas a tu bebé con toda tu alma y estás muy feliz e ilusionada, habrá momentos en los que lamentarás la pérdida de libertad o la exclusividad de la relación con tu pareja.

Quizás te preocupes pensando si el bebé nacerá sano, si les alcanzará el dinero cuando dejes de trabajar, o si serás una buena madre.

Puede que te inquiete también tu relación con tus otros hijos: te preguntas si serás capaz de darles a todos la atención que necesitan.

Si tu familia vive lejos de ti, es posible que algunos días te sientas triste por no poder compartir con todos tus seres queridos este momento tan especial.

Malestares físicos del embarazo

Finalmente, los síntomas físicos del embarazo, como acidez (agruras), cansancio o fatiga y ganas de orinar frecuentemente, también pueden resultarte molestos.

A veces puedes incluso tener la sensación de que no consigues controlar tu propio cuerpo.

Todo este conjunto de factores es suficiente como para que tus emociones sufran más altibajos que una montaña rusa.

En este momento es muy importante recibir apoyo de tu pareja y de tu familia. Nunca como ahora necesitas sostén y ánimo para desarrollar durante estas semanas, tu identidad como madre.

LA REACCIÓN DE TU PAREJA A TU EMBARAZO

Si planearon o no el embarazo, no los salva de tener sentimientos encontrados con respecto a este proceso.

Pueden preocuparles las circunstancias del momento de vida actual, si estará o no sano y cómo se ajustarán a la maternidad y a la paternidad.

La pareja se considera de primordial importancia al involucrarse totalmente en el proceso de tener un hijo y su participación interesada, le permite el acceso a información antes considerada sólo femenina.

Los hombres se convierten en excelentes “compañeros de embarazo” cuando descubren con alegría lo profundo y trascendental del proceso que ambos están viviendo.

El fenómeno personal de la paternidad se nutre con un vínculo más intenso con la mujer y más precoz con el hijo, aún en el útero.

¿QUÉ PUEDO HACER PARA SENTIRME MEJOR?

Trata de recordar que este torbellino emocional es completamente normal en tu situación. Es importante que dediques un esfuerzo consciente a cuidar de ti misma en estos meses tan intensos.

Mantente físicamente saludable. Come bien, ejercítate, y descansa bastante.

  • Tranquilidad. Resiste la tentación de hacer demasiadas cosas.
    • Siéntate o acuéstate por 15-20 minutos en la casa o en el trabajo.
    • Trata de relajarte en un lugar tranquilo, tal vez leyendo un libro o escuchando música relajante.
    • Cuando estés en casa, trata de tomar una siesta breve cuando tengas tiempo.
  • Habla de tus emociones. Comparte tus preocupaciones con amigos que te entiendan.
  • Hablar de tus miedos te ayuda a disiparlos o a vislumbrar soluciones.
  • Fortalece el vínculo con tu pareja. Una buena relación es crucial para evitar malentendidos.
    • Fortalece tu conexión con él ahora para que los dos puedan apoyarse mutuamente cuando llegue el bebé.
  • Haz algo que te haga sentir bien. Cuando te sientas angustiada o nerviosa, consiéntete un poquito.
    • Quizás te ayudará echar una siestecita, dar un paseo, irte al cine con una amiga o planear una cena romántica con tu esposo.
  • Cuida tu aspecto. No dejes de arreglarte porque el embarazo no es una enfermedad.
  • Reduce el estrés. Duerme tanto como necesites, come bien, haz ejercicio, y diviértete.
    • Si aún así te notas ansiosa, prueba con alguna técnica de relajación. También puedes consultar con un psicoterapeuta.
    • Pide ayuda con los quehaceres de la casa y no te preocupes si no los terminas.
    • No temas decir “no puedo” o “no quiero” cuando es necesario.
  • Asiste a todas tus consultas prenatales y lee libros sobre el embarazo. Habla acerca de estos cambios de humor con otras embarazadas.
  • No tomes ninguna medicina para la depresión ó cambios de humor, incluyendo remedios herbales.

 

SEXO, EMBARAZO Y TUS EMOCIONES

Escompletamente natural que cambies en tus deseos sexuales durante el embarazo y existen muchas razones para esto como<<<<.

  • Los síntomas del embarazo: mareos, y cansancio.
  • Te sientes incómoda durante las relaciones sexuales.
  • Te preocupa que le pase algo al bebé.
  • Tu pareja te ve más como “madre” que como pareja sexual.
  • Les preocupa la paternidad.

Primero que nada, ten en cuenta que la sexualidad es perfectamente normal durante el embarazo si no hay contraindicaciones médicas. El bebé estará bien. Y siempre habla con tu pareja si estás preocupada.

 

¿PUEDEN SER UN PROBLEMA DE SALUD LOS CAMBIOS DE HUMOR DEL EMBARAZO?

Para algunas mujeres, los cambios de humor del embarazo causan depresión y ansiedad más seria.

Estos problemas son conocidos como los Trastornos de Humor del Embarazo. Los Trastornos de Humor pueden afectar a cualquier mujer y pueden empezar con poca o ninguna señal.

Si tus cambios de humor  no parecen mejorar después de haber probado todos estos remedios  y tienes síntomas  como

  • Problemas del sueño.
  • Cambios en los hábitos alimenticios (pérdida completa del apetito o incapacidad de parar de comer).
  • Cambios de humor exagerados durante más de dos semanas.

Podrías estar entre el 10 por ciento de las mujeres que sufren una depresión leve o moderada durante el embarazo.

Si sospechas que estás en alguna de estas situaciones, es muy importante que te pongas en manos de un profesional para que te trate durante el embarazo.

Las investigaciones demuestran que los problemas emocionales no tratados pueden afectar el bienestar físico del bebé y aumentar el riesgo de partos prematuros y de depresión postparto.

Tanto la psicoterapia como el tratamiento médico son efectivos en el tratamiento de estas afecciones para que tú y tu bebé estén bien durante la gestación y en el futuro.

REFERENCIAS

 

 

 

 

Antojos
Durante, Embarazo, Semanas 1 - 12

Antojos

ACTUALIZADO AL 11 DE NOVIEMBRE 2022

INTRODUCCIÓN

Los antojos son una urgencia muy poderosa de comer ciertos alimentos que anteriormente no los habías deseado.

Los antojos durante el embarazo, son frecuentemente tomados con un cierto grado de humor y forman parte de la cultura popular.

¿ QUÉ TIPO DE ANTOJOS TIENE LA EMBARAZADA?

Muchas mujeres tienen antojos de ciertos alimentos o de la combinación de varios alimentos, que nunca antes habían comido.

Pero también pueden presentar aversión a ciertos alimentos y a ciertos olores que, normalmente, les gustaban.

¿A QUÉ SE DEBEN LOS ANTOJOS DURANTE EL EMBARAZO?

Nadie sabe en realidad la causa, sin embargo, no existe ninguna evidencia de que sean causadas por alguna deficiencia nutricional.

Muchas embarazadas desarrollan también un súbito asco por algún alimento que tenga un olor o sabor demasiado fuerte.

Los antojos también pueden significar la búsqueda de actitudes de solidaridad y comprensión dentro de la relación de familia y de pareja.

Alteraciones hormonales

La placenta, al principio del embarazo, empieza a producir algunas hormonas y el organismo sufre una serie de procesos de adaptación como lo son la náusea, la falta de apetito, etc.

Estos fenómenos pueden tener un impacto en el sabor y olor de los alimentos que hasta ahora te gustaban, te resulten insoportables o que sientas necesidad de tomar alimentos dulces, ácidos o salados.

Hay olores que durante el embarazo los sientes insoportables y con los sabores ocurre lo mismo.

¿A qué se deben los antojos durante el embarazo?

Las molestias digestivas del primer trimestre

Es muy posible que durante el primer trimestre en el que la mujer tiene molestias digestivas como la náusea, la indigestión, las agruras, la distensión abdominal causadas por los niveles hormonales, las induzca a consumir alimentos que le ayudan a sus problemas digestivos.

Por ejemplo, la náusea puede disminuirle consumiendo alimentos ácidos como los pepinillos, las agruras consumiendo leche o yogurt.

Las dietas antes del embarazo

Se ha visto que cuando las mujeres se niegan varios alimentos antes del embarazo por no engordar, en cuanto se embarazan, se complacen de todo aquello que se prohibían

¿CON QUÉ SE REALIONAN?

Hay algunas curiosas relaciones entre los antojos y la fisiología del embarazo.

Por ejemplo, la embarazada puede apetecer algo dulce de madrugada porque a esas horas hay una bajada de glucosa en la sangre materna (ya que el feto se alimenta continuamente y la mamá ya hace varias horas que no come.

Preferencias alimenticias

El paso de nutrientes al feto depende en gran medida de la disponibilidad de ellos en la circulación materna.

Para garantizar que los más importantes para el feto se encuentran listos para echar mano de ellos, existen complejos mecanismos de regulación.

Este mecanismo de preservación de nutrientes para el feto puede explicar la preferencia por ciertos alimentos, y en particular los dulces, en el embarazo.

Los más habituales son con frutas, jugos, helados, pescados y verduras, mientras que los alimentos más rechazados suelen ser pollo, huevos, pescados, verduras y la pasta.

¿La actividad cerebral?

Los antojos podrían deberse a que las áreas del cerebro implicadas en el gusto están muy cerca de las que reciben los impulsos nerviosos originados en el útero durante el embarazo y el ciclo menstrual, ya que ambas están en el quinto lóbulo del cerebro.

Las terminales nerviosas del útero envían señales a sus receptores cerebrales, que al activarse activan también, por proximidad, los receptores de las sensaciones del gusto y provocan así los antojos.

Necesidad psicológica

El embarazo puede aumentar el deseo de sentir protección y seguridad. Puede generar en la mujer una sensación de inseguridad o ansia por lo que a veces un antojo alimenticio es una compensación frente a esa debilidad psicológica.

Es preferible satisfacerlo más que reprimirlo y considerarlo un simple capricho. Aquí tu pareja tiene un papel fundamental.

¿QUÉ FUNCIÓN CUMPLEN?

Tener un antojo es como hacer una visita a la propia infancia. Los antojos producen varias satisfacciones:

  • Calman un ansia, que la futura mamá puede aplacar porque sabe claramente qué quiere (aceitunas, fresas…).
  • Llevan a la infancia: un objeto y solo uno atrae el deseo. Igual que de niña, cuando quería esa golosina o ese juguete y ningún otro le servía.
  • Son como un saber de la propia niñez que prepara a la mamá para la niñez del hijo.
  • Los satisface la pareja: Así, cuando la mujer recibe los higos o el chocolate, estos están impregnados no solo de las ganas de comérselos, sino también del apoyo y cariño del futuro papá.

¿QUÉ HACER CON LOS ANTOJOS?

Saciarlos con moderación

Según los especialistas en el tema y los ginecólogos, estos antojos deben satisfacerse siempre que uno sienta la necesidad, excepto si existen problemas de salud o de sobrepeso.

Los antojos no necesariamente son un problema, siempre y cuando no afecten tu dieta e impidan que recibas los nutrimentos necesarios, es decir que te impidan el consumo de los alimentos que requieren tú y tu bebé.

Sin embargo, hay que hacer una recomendación: es mejor elegir alimentos poco elaborados, que proporcionan una dosis adecuada de energía y que no dificultan la digestión.

Se debe tener cuidado con los carbohidratos simples y azúcares, por lo cual es recomendable comer pequeñas porciones frecuentemente durante el día y así evitar grandes comidas difíciles de digerir.

Si padeces de náuseas durante el embarazo, toma en serio los antojos para reducirlas.

Algunas mujeres comen cereales secos o galletas antes de levantarse de la cama, otras encuentran que chupar un poco de limón o hielo les ayuda.

¿CUÁL ES EL PROBLEMA DE LOS ANTOJOS?

En algunos casos, los antojos hacen más difícil que lleves una buena alimentación y te pueden obligar a llevar una nueva serie de preferencias alimenticias que te son poco conocidas y que, además, pueden aumentar las molestias digestivas del primer trimestre como las agruras, la indigestión, la náusea.

¿QUÉ SE PUEDE COMER?

  • Sí a los dulces, pero con moderación. Se puede comer con tranquilidad pasteles hechos en casa y otros dulces caseros, aunque siempre sin exagerar y en las cantidades adecuadas.
    • Hay que tener cuidado ya que su exceso puede suponer un inconveniente y un riesgo para el bebé más que una ayuda para el desarrollo fetal, como ocurre en mujeres con sobrepeso o con diabetes gestacional.
  • Sí también a los alimentos salados que, según un estudio realizado en Suiza y Alemania, elevan las concentraciones de sales en el organismo, expandiendo así el volumen del plasma.
  • También se aconseja reducir el consumo de alimentos fritos, salsas demasiado grasas, dulces sofisticados y bebidas gaseosas, demasiado azucaradas o calóricas.

Si los antojos son a todas horas y muy intensos te recomendamos lo siguiente:

  1. Iniciar el día con un desayuno completo pero ligero, te ayudará a que no te de hambre ni antojos a media mañana
  2. Toma al menos 8 vasos de agua durante el día
  3. Durante este trimestre en que tu estómago no tolera cantidades normales de alimentos, come pequeños bocadillos durante el día: quesos sin grasa, galletas saladas, algún tipo de vegetal como el pepino, un poco de fruta, de tal manera que no tengas mucho espacio para lo dulce
  4. Compra fruta en lugar de galletas o chocolates, cuando tengas el antojo solo tendrás uvas o manzanas.

Substituye sanamente algunos alimentos por otros, por ejemplo: el helado por el yogurt, el refresco por agua mineral mezclada con jugo de fruta.antojos_002

      1. Piensa en pequeño. Si no puedes alejarte de lo dulce, sírvete un poco de helado pero sin jarabe de chocolate o sin mermelada.
        1. Compra chispas de chocolate o frijolitos de jalea para que los saborees en pequeñas cantidades y satisfagas el antojo.
      2. Si tu médico te permite hacer ejercicio de baja intensidad, hazlo como una rutina al menos 3 ó 4 veces a la semana, te mantendrá en buena condición física y mental y te ayudará para el parto
      3. Busca apoyo emocional, los cambios físicos y hormonales por lo que estás pasando en esta tu primera etapa del embarazo, te pueden causar un estado emocional que te estresa.
      4. Pregúntate a ti misma si los antojos se deben a tu embarazo o son una manera de poder lidiar con tu estrés.

      ¿QUÉ DEBO EVITAR?

      Durante el embarazo hay algunos alimentos que debes evitar:

      • Productos no pasteurizados.
      • Quesos suaves (brie, queso de cabra).
      • Sushi.
      • Huevos crudos.
      • Paté, carnes preparadas y pescado ahumado.
      • Carnes frías.
      • Comida semi cruda, especialmente carne.

      Todos estos pueden contener bactarias dañinas para tu salud y la de tu bebé.

      ¿DEBO CONTROLAR MIS ANTOJOS?

      Si tus antojos NO interfieren con los objetivos de una dieta saludable, estás bien.

      Pero no permitas que tus antojos te hagan comer lo mismo todos los días, una dieta monótona puede evitar que consumas los nutrientes necesarios.

      Encuentra la manera de satisfacer tus antojos de una manera saludable.

      Por ejemplo si se te antoja algo ácido, en lugar de tomar una bebida sabor limón sin calorías, exprime un poco de limón sobre tu ensalada o tu pescado, si se te antoja un helado, mejor escoge un yogurt de sabores, medio congelado, que además contiene calcio y proteínas pero tiene menos calorías

      La mayoría de los antojos no son perjudiciales y pueden ser fácilmente complacidos con un poco de atención en la dieta.

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¿CUÁL ES LA CAUSA DE LA AVERSIÓN A CIERTAS SUBSTANCIAS O ALIMENTOS?

Se desconoce la causa pero algunos expertos piensan que ciertas aversiones pueden actuar de manera protectora.

Por ejemplo, la aversión hacia el alcohol, el vino, la cerveza y otras bebidas que contienen alcohol, porque protege al bebé del daño que le pueden causar en su desarrollo físico y mental, pero no hay bases científicas que lo respalden.

Pero si tienes aversión a ciertos alimentos sanos, como a la leche, las carnes en general, al hígado, has un esfuerzo por encontrar un buen substituto de los nutrientes que estás perdiendo.

Por ejemplo: si sientes aversión a la carne como muchas mujeres, sustitúyela por productos lácteos, como el queso fresco sin grasa, nueces, tofu, yogurt, garbanzo, lentejas que contienen proteínas y asegúrate que tu ingesta de hierro sea suficiente con los suplementos y alimentos ricos en hierro

Te vas a dar cuenta que a medida que progresa tu embarazo, los antojos son menos intensos y si no disminuyen, piensa que los antojos normales no te perjudican siempre y cuando formen parte de una dieta balanceada con los nutrimentos que requieren tú y tu bebé.

¿QUÉ ES LA PICA?

La pica es el consumo de productos no comestibles como: tierra, yeso, barro, cenizas, colillas de cigarro, cera, polvo para hornear granos de café, almidón para la ropa, pasta dental.

La palabra pica viene del latín por el nombre de un pájaro que casi come cualquier cosa.

La pica es muy común en los niños y se presenta en un 25 a35 %. Puede indicar deficiencia de minerales o anemia.

Se presenta menos frecuente en las mujeres embarazadas. La causa de la pica en las mujeres embarazadas, se atribuye a que disminuye la náusea y el vómito o bien a las deficiencias de calcio y de hierro, dando como resultado buscan satisfacer dichas deficiencias a través de ciertos productos no comestibles que contienen algunos de esos elementos en cantidades insignificantes

Hay mujeres que padecen anemia por falta de hierro y tienen el antojo del hielo, pero cuando desaparece la deficiencia del nutriente, también la urgencia de estar comiendo hielo, no hay problema, excepto por la sensibilidad de tus dientes.  

¿ESTE TIPO DE ANTOJOS DAÑA A MI BEBÉ?

El comer substancias no comestibles puede ser potencialmente dañino para ti y para el bebé. Este tipo de productos pueden contener substancias tóxicas o ingredientes muy dañinos. Como por ejemplo:

  • El consumo de substancias que pueden causar un envenenamiento por ejemplo el plomo que contenga el producto
  • Oclusión intestinal (se paraliza el intestino delgado) debido a ciertas substancias químicas y en algunos casos se puede llegar hasta la muerte.
  • Pueden impedir que tu cuerpo absorba los nutrientes necesarios, te causen una seria deficiencia nutricional, bajes de peso e impidas que tu bebé se desarrolle y se nutra.
  • Las substancias que contengan almidones pueden subirte de peso

Cuando sientas este tipo de antojos te sugerimos hablar con tu médico para que estés segura de que tus requerimientos nutricionales estén completos y tus suplementos vitamínicos sean los adecuados.

El médico te ayudará a manejarlos de una manera sana y para descartar la existencia de un fondo psicológico.

Cuando se presente la necesidad de consumirlos, se recomienda mascar chicle sin azúcar.

REFERENCIAS

 

 

 

Sangrado vaginal en el embarazo
Complicaciones, Embarazo, Otras

Sangrado vaginal en el embarazo

Definición

Es cualquier derrame de sangre por la vagina durante el período comprendido desde el momento de la concepción hasta la conclusión del embarazo.

Este fenómeno se presenta aproximadamente en la 3ª parte de las embarazadas durante el primer trimestre del embarazo y este número disminuye a un 10% en el último trimestre.

El momento del embarazo en el que se produce el sangrado, la cantidad y la presencia o ausencia de dolor pueden variar según la causa.

Aunque éste es a menudo parte normal del proceso de gestación, puede indicar complicaciones. Siempre deberás informar de inmediato a tu médico sobre el sangrado vaginal.

Causas

Hay varias causas que pueden producir sangrado vaginal durante el embarazo. Algunas son graves y otras no.

Según el momento de aparición, podemos dividir las causas que provocan hemorragia en tres etapas, en el primer trimestre del embarazo, en el segundo y en el tercero.

A continuación explicamos cada una de estas etapas.

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      Cuándo debo acudir al médico
     Cuidados en el hogar

Referencias

Complicaciones, Embarazo

Sangrado vaginal del tercer trimestre del embarazo

El sangrado puede ser leve o extremadamente abundante y puede ir acompañado o no, de dolor. Las hemorragias (otro nombre común del sangrado), son la causa más común de muerte en las embarazadas. En esta etapa las causas son muy similares a las del segundo trimestre. A ellas, pueden agregarse las siguientes:

  • Parto prematuro,aparición con sangrado.
  • Ruptura uterina: Es la ruptura anormal del útero que hace que el bebé “salga” hacia el abdomen. En las mujeres que tuvieron una cesárea, un desgarro en la cicatriz del útero puede causar sangrado. Esa abertura es una complicación muy peligrosa tanto para el bebé como para la madre. La embarazada sentirá dolor intenso y molestias en el abdomen.
    • La ruptura puede ocurrir cercana al parto o en el momento del parto.
  • Señal de parto normal:El “indicio de sangre” es normal al final del embarazo. Si tienes un flujo espeso color rosa o con un poco de sangre 1 ó 2 semanas antes de la fecha prevista de parto, es probable que el cuerpo esté dando el primer paso en preparación para el parto.
    • Expulsión del tapón mucoso. Un tapón mucoso encargado de cubrir la apertura del útero durante todo el embarazo, se desprenderá justo en el momento previo al trabajo de parto o cuando comience el mismo y una pequeña cantidad de moco y sangre pasará a través del cuello uterino. A esto se le conoce como “perdida del tapón mucoso”. No es algo de preocupación, es totalmente natural.
    • Dilatación del cuello uterino. La dilatación del cuello uterino durante el trabajo de parto que siempre está asociada a contracciones uterinas puede producir hemorragia vaginal.

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