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ACTUALIZADO AL 03 de Octubre 2022

INTRODUCCIÓN

 La llegada de un bebé, como casi todo lo que sucede en la vida, poco o nada tiene que ver con lo que el marketing nos trasmite.

No todas las estampas del día a día son tan idílicas cuando aparece el nuevo miembro de la familia, también suceden los problemas que, con calma, paciencia, amor pero, sobre todo con tiempo, se terminan por superar.

El principio de las relaciones entre los padres y el recién nacido, especialmente cuando es el primero, significa un periodo de ajuste en la vida familiar caracterizado por diversas tareas para los nuevos padres que incluyen:

  • un cambio en sus roles,
  • la adaptación a otros nuevos
  • y la vinculación y acercamiento hacia el recién nacido.
 

¿QUÉ SIGNIFICA SER PADRE O MADRE?

¿Sienten algunas veces que ya nunca dormirán toda la noche de corrido?, ¿están nerviosos acerca de cómo se tiene que cuidar de este bebé tan indefenso, pero tan demandante?, ¿se sienten contentos, pero al mismo tiempo… sumamente cansados?

Si respondieron que si a alguna de estas preguntas, entonces son iguales a cualquier otra pareja de padres, NO están solos.

Sospechaban que la llegada del bebé iba a cambiar sus vidas, pero nunca pensaron qué tan radical sería ese cambio o las cargas emocionales y de trabajo que esto implicaría.

Estos cambios los han hecho todos los nuevos padres del mundo durante siglos y, con la planeación adecuado y la dosis necesaria de paciencia, ustedes también podrán hacerlos.

Tengan la seguridad de que habrá momentos buenos y malos pero tanto ustedes como el bebé, los van a superar.


LLEGAR A CASA

Especialmente para quienes son padres por primera vez todo son dudas:

  • No estan seguros de si el bebé está bien alimentado (especialmente si toma pecho porque no se sabe la cantidad, sólo se sabe si gana peso),
  • No saben el motivo de su llanto (muchos bebés lloran las últimas horas de la tarde por los cólicos del lactante).
  • Tienen miedos a no saber hacerlo bien, temor a que se nos caiga, a no saber ejercer, en definitiva, a no ser buenos padres.

Todo esto, indudablemente, tiene consecuencias en una pareja. Positivas y a veces, negativas. Pero todo es subsanable.


¿CUÁL ES LA MEJOR RECETA?

El nombre del juego es “sobrevivencia”. Cuando inician el camino parece que nunca va a terminar, pero en realidad dura sólo unos cuantos meses y las cosas se empiezan a mejorar y ya no tendrán que dormir solamente cuatro horas al día.

Recuerden, siempre deben de tener:

Humor: es el primer ingrediente. Cuando el bebé vomita tu vestido nuevo, cuando el día no alcanza para atenderlo, cuando te sientes al límite, tienes dos opciones: reír o llorar.

Y dado que la risa aligera el alma y eleva el espíritu siempre es mejor tomar las cosas con calma y reír ante tus errores, ante las calamidades y ante los buenos momentos que serán cada vez más.

Perspectiva: No es el momento de creer que hay una súper relación entre ustedes. No subestimen el poder de las hormonas, la falta de sueño y el descontrol por el bebé.

Todo esto en conjunto puede desatar más de una discusión.

Mientras no logren tener una noche de ocho horas seguidas de sueño, ninguno de los dos es capaz de un pensamiento coherente así que, se vale alterarse y se vale discutir.

Pero nunca pierdan de vista la perspectiva de que, en poco tiempo, todo esto pasará.

Decisión para pedir ayuda: pagada o de familiares y amigos.

Los bebés son muy tiernos cuando están apaciblemente dormidos pero también lloran, a veces tanto que logran desestabilizar la paciencia del más tranquilo.

Los bebés huelen maravillosamente bien pero para ello habrá que cambiar el pañal unas diez o doce veces al día, a veces con un sueño bastante profundo (sus necesidades fisiológicas no entienden de madrugadas).

La ayuda es esencial. Tendemos a rechazarla y no solamente por el instinto que nos dice que amamos al bebé y que, seguramente, podremos salir adelante solos.

No se consideren un fracaso si piden ayuda, hay muchas personas que quedan encantadas de poder estar con ustedes y ayudar con el bebé, para ellas esto significa un voto de confianza, un signo de verdadera amistad.

Ánimo para conservar el momento de “pareja”: El bebé ha agregado una nueva dimensión a la pareja y le ha dado una nueva razón a la existencia de cada uno de ellos.

Dense un tiempo libre para salir los dos solos. Basados en la experiencia, el tema de conversación en ese momento que NO es sobre el bebé durará dos minutos aproximadamente y la salida sólo un poco más.

Pero se ha demostrado que es importante tomar en cuenta las relaciones entre adultos en este momento de la vida sin importar qué tanto te distraiga la atención que le tienen que dar al bebé.

Traten de salir solos ustedes dos, aunque sea a caminar un rato y, si pueden, olvídense del bebé en su conversación. Seguramente tenían mucho de qué conversar antes de que naciera.

Entender las necesidades del otro. No sólo la mujer sufre cambios, el hombre también cambia su perspectiva vital. Muchos hombres, con la llegada de un hijo, adquieren un mayor grado de responsabilidad a la hora de afrontar su vida laboral y comienzan a sentir miedos hasta ese momento desconocidos.

Muchos optarán por no decir nada a su pareja para evitar preocupaciones pero eso no significa que no estén durante una primera etapa muy absortos en esa nueva tesitura de vida y de trabajo.

Por supuesto, también sienten celos cuando llega un bebé. Aquella mujer que siempre estaba pendiente de él ahora casi nunca está disponible para llevar una conversación de más de cinco minutos.

La mayoría de las mujeres (con toda la razón es verdad) no reparamos en ese cambio porque estamos muy atareadas con todo lo que se nos ha venido encima; dar el pecho, cambiar los pañales, ahora tiene un gas, ahora no sé por qué llora…cualquier mujer que sea madre entenderá que, no se sabe muy bien por qué, pero cuando tienes un recién nacido en casa, a pesar de que duermen casi todo el día, apenas paras un minuto.

Todas esas circunstancias pueden hacer que nos olvidemos de nuestra pareja «momentáneamente» algo que en la medida de lo posible deberíamos evitar aunque no siempre es fácil.

Sean amables entre ustedes dos: La nueva paternidad o maternidad estrechará los límites de su paciencia. Todos necesitamos estímulos y espacios.

Si crees que tu pareja está más cansada que tú, trata de suplir su trabajo y dale una noche de descanso y siempre ofrece palabras de aliento.

Uno de los dos debe dormir: y no estamos precisamente hablando del bebé. La falta de sueño puede volver a cualquier persona en una maraña de nervios.

Si solamente se necesita una persona para alimentar al bebé, ¿para qué se mantiene despierta la otra? Si puede descansar, al día siguiente podrá retomar en algún momento vital el cuidado del bebé y ofrecer un momento de reposo.

No se hagan los dormidos: Evita estas discusiones de quién se tiene que levantar a atender al bebé, dividiendo el trabajo como si fueran un equipo.

Dividan la noche en dos y así cada uno de ustedes podrá tener unas cuantas horas seguidas de sueño.

 

LA MAYORÍA DE LOS RECIÉN NACIDOS SE VEN UN POCO RAROS

Pueden descubrir que su bebé no está tan adorable como creían que iba a ser y puede estar incluso hasta lastimado por las horas de labor y el parto.

El cuerpo de un bebé necesita tiempo para ajustarse a los cambios fuera del útero para que funcione en forma efectiva.


¿QUÉ SIGNIFICA SER UN BEBÉ RECIÉN NACIDO?

Cada bebé es diferente y cada uno se desarrolla a su propio paso. Niños totalmente normales harán cosas antes o después de lo que dicen los libros, si tienes alguna preocupación acerca de esto, siempre consulta con tu médico.

Un bebé te diría que…

  • Necesito que otros cuiden de mi
  • No puedo decidir las cosas por mi mismo
  • Necesito que alguien me ame, me sostenga y juegue conmigo
  • Me gusta que me carguen suavemente y que me abracen
  • Me gusta dormir mucho
  • Me da hambre muy seguido
  • A veces estoy inquieto y lloro mucho
  • ¡Mi cara puede estar arrugadita, inflamada, roja y mi cabeza puede ser grande…! soy normal!
 

Para llegar a ser un padre de familia eficiente, y lo suficientemente bueno, tienes que aprender y estar dispuesto a aprender de tu bebé y de tu propia experiencia con él.

Todos los bebés son distintos y todos los padres también lo son. La participación del padre en el cuidado del bebé es esencial.

Es verdad que existen diferencias en el método que emplean padres o madres en una situación determinada y en la manera en la que expresan su afecto, pero, con un poquito de ingenuidad, el padre se puede convertir en un eficiente padre que hasta podría enseñarle a la madre alguno que otro truco.

Un nuevo padre puede sentirse fuera del círculo si la madre es la que le da todos los cuidados al bebé y quizás esté emocionalmente afectado por el cambio de papeles que ha tenido en su vida.

Puede estar preocupado por las finanzas especialmente si ya nada más van a depender de un solo salario en vez de dos, ansioso por los cambios que ya son aparentes en su relación de pareja y celoso por el vínculo que ya observa entre la madre y el bebé.

Se le pide que haga más cosas y que en ratos cuide del bebé cuando la madre está agotada, pero le parece que nada más está haciendo más cosas sin que pueda disfrutar de la alegría y placer que el esperaba de la llegada del bebé.


¿Y LA MADRE?

En los próximos días, la mayor parte de tu tiempo lo pasarás tratando de recuperarte del parto. Es el momento de aprender algo acerca de tu bebé que te ayudará a facilitarte la vida.

Dar tu mejor esfuerzo es todo lo que puedes pedirte a ti misma. A medida que te familiarices con tu bebé, mantente alerta a las claves que te da.

La actitud que tomes en lo que se refiere a tu pareja es clave en este momento, es importante que reconozcas las dudas que tiene con respecto a su habilidad como padre.

Ten cuidado de no frenar sus esfuerzos iniciales, trátalo como si fuera tu socio –y no tu asistente- en esta nueva aventura de la paternidad.


LAS HORMONAS, ESAS «AMIGAS TRAICIONERAS»

Las mujeres convivimos con ellas toda la vida pero quizás hay tres etapas en la vida de una mujer que son especialmente complicadas;

  • adolescencia,
  • embarazo/postparto y
  • menopausia.

Centrándonos en el tema que nos ocupa, el postparto, las hormonas pueden jugar una malísima pasada que pueden hacer tambalear los cimientos del matrimonio más estable: llantos injustificados, creer que estás sola, que han dejado de quererte, sentirte fea, distinta a quién eras y algo que ayuda poco, dormir a trompicones, hacen el resto.

Mucho amor, mucho cariño, mucho apoyo moral con frases tipo, «qué buena madre eres», «qué bien lo estás haciendo», «qué orgullos estoy de ti» hacen más que una terapia con el mismísimo Freud.

Muchos abrazos y una clara demostración de que se está ahí para apoyarla en todo hacen el resto.


¿QUÉ COSAS TIENEN QUE APRENDER?

Los bebés entran al mundo como personas únicas que tendrán su propio comportamiento:

Recuerden que el bebé está experimentando un cambio fundamental en su vida.

Hasta hace poco, era totalmente dependiente de ti como su madre, y ahora, aunque es totalmente indefenso, ya es independiente porque respira por sí mismo, duerme pacíficamente y se puede quejar fuertemente cuando algo le molesta.

Es verdaderamente un individuo y con su cuidado, cariño y amor, crecerá físicamente y hará rápidos adelantos en su desarrollo.


Amigos y familiares:

Desde el principio el recién nacido está listo para interactuar con otros seres humanos y tiene importantes capacidades para adaptarse al mundo fuera del útero.

Seguramente sus familiares y amigos están interesados en el bebé y quieren cargarlo y abrazarlo.

Siempre y cuando no estén enfermos, no hay ningún problema. Pero manténganse fuera de las multitudes, en donde no pueden asegurar la salud de las personas que los rodean, cuando menos por un mes.

Podrás sacarlo cuando tú, como madre, ya puedas moverte y salir, pero no lo acerquen a nadie que esté enfermo.


Los bebés son siempre bebés:

Todos estornudan, bostezan, hacen gestos, tienen hipo, pasan gases, tocen, lloran y en algunas ocasiones pueden parecer bizcos.

Estornudar es la única forma que tienen de limpiar su nariz del moco, polvo o leche, los hipos son pequeños espasmos del músculo del diafragma y los puedes parar con unos cuantos tragos de agua tibia.

Toser es la forma que tiene de limpiar su garganta y llorar es la forma de decir “tengo hambre, estoy mojado, tengo sed, quiero moverme, tengo calor, tengo frío, me duele el estómago o estoy aburrido o estreñido”.

Poco a poco irán aprendiendo a conocerlo, aunque algunas veces puede llorar durante una hora seguida.


Su alimentación:

El primer amor del bebé por sus padres nace de la alimentación y ambos tienen que estar cómodos en este momento, no se atormenten con los horarios y permítanse que sea a auto demanda.

La mayoría de los bebés van a marcar sus propios horarios de alimentación. Algunos querrán comer cada cuatro horas, otros cada tres y otros incluso más seguido que eso.


El sueño:

Algunos bebés duermen periodos más largos durante el día que durante la noche.

Si tu bebé está dentro de este patrón, no te preocupes, puedes modificarlo despertándolo para alimentarlo durante el día y tratando de alargar lo más posible durante la noche.

Poco a poco tendrás una idea de su horario y aprenderás a reconocer cuando llora por hambre.

Cuidado, no siempre que está inquieto es por hambre, a veces es porque necesita que lo hagas repetir bien, o porque quiere que lo cambies de pañal, que le des un poco de agua o… simplemente porque quiere que lo abraces para tranquilizarse.


Los juegos que aman los bebés:

No olviden que aprenden a través del retozo. Los juegos enseñan al bebé a usar su cuerpo, aprender el lenguaje, desarrollar su inteligencia, sentirse bien consigo mismos y con los que están con él.

Jueguen con su bebé platicando suavemente, cantándole, sonriéndole o leyéndole algo.

Aún cuando esté recién nacido les responderá escuchando y disfrutando de la atención que le prestan. Conforme vaya creciendo, les sonreirá o empezará a hacer ruidos con la garganta tratando de compartir la comunicación con ustedes.


Toquen a su bebé:

Toquen suavemente todo su cuerpo. Se ha visto que es diferente la forma de hacerlo del padre y de la madre. Mientras que la madre lo toca con la punta de sus dedos, el padre coloca la palma entera bajo su cabeza como si fuera un símbolo de su compromiso para protegerlo.

Además de que lo disfruta, se sabe que tocar a un bebé es médicamente beneficioso para el recién nacido.

La piel, el órgano más grande del cuerpo humano está lleno de terminaciones nerviosas y, en el momento en el que el bebé está haciendo la transición para respirar por sí mismo, las caricias lo estimulan para que lo haga más rítmicamente.

Este es uno de los valores de las caricias de los padres.


Contempla a tu bebé:

Tu bebé los puede ver mejor cuando hacen contacto, sus ojos con los suyos, a una distancia de no más de 30 centímetros (lo cual es casi la distancia que tendrías cuando le estás alimentando).

Trata de colocarlo de manera que hagas contacto con sus ojos, verlos puede hacer que nazcan y crezcan en ustedes un montón de sentimientos maternales y paternales.


¡Háblenle!:

Durante las primeras horas y días después del parto, se desarrollará un “diálogo natural” entre ustedes y el bebé con un ritmo y una cadencia especiales.


LOS PADRES MADURAN PSICOLÓGICAMENTE

La llegada de un hijo supone la ruptura inmediata con el modo de vida anterior. La madre ha tenido nueve meses para ir adaptándose de forma gradual pero para el padre es radical.

Lo cierto es que durante un tiempo el bebé reclamará la presencia de, por lo menos, la madre, haciendo que la vida conocida hasta la fecha, desaparezca.

Es importante que la pareja se vaya concientizando de que la llegada de un hijo es una gran responsabilidad pero no una carga sino todo lo contrario, un reto que dura para siempre, pero que para siempre también, traerá muchas satisfacciones.

Normalmente los padres se adaptan a los usos y costumbres de los bebés al cabo del mes y medio o dos y, a partir de ahí, las cosas empiezan a entrar en rutina y a normalizarse.

Mientras todo eso llega el mejor consejo es no perder la calma, no dejarse nada en el tintero y hablar con la pareja las cosas que nos preocupan para que no se enraícen, para que no nos quedemos con la sensación de no ser comprendidos.


LA PRESIÓN FINANCIERA

Decidan cuáles son las prioridades financieras.

Un bebé puede poner una presión financiera en la pareja ya que se hace necesario dedicar una parte del presupuesto familiar para cubrir sus necesidades.

Esto puede ser un choque para los padres y tendrán que hacer recortes en lo que acostumbraban comprar, en lo que gastaban en salir a pasear o en las vacaciones, etc.

Los gastos aumentan rápidamente cuando llega el recién nacido y, generalmente, es el padre el que tiene que tomar las decisiones de lo que es más importante.

Sin embargo, es elemental que consideren que existen maneras de disminuir esos gastos como aceptar ayuda de amigos y familiares, dar el pecho en vez de fórmula y mencionar a la gente las cosas que necesita tu bebé.

Incluso puedes considerar usar pañales de tela que se laven en casa en vez de comprar desechables.

 

¿QUÉ PASA CUANDO HAY HERMANOS?

Se sentirán envidiosos, y con razón, por toda la atención colmada al nuevo bebé. La mayoría de los niños pequeños y en edad preescolar están decepcionados por lo poco divertido que es un bebé recién nacido.

Durante meses ellos habían visualizado un compañero de juegos, y necesitarán tiempo para reorientarse y bajar sus expectativas.

Esperen rivalidad entre hermanos. A la larga, puede convertirse en una competencia saludable.

Al principio, probablemente tendrán que ayudar a su niño mayor a expresar sus sentimientos en conflicto en palabras o a través de dibujos, y déjale saber de forma clara que todavía lo quieres y que cuidarás de él o de ella.

Programen pasar tiempo a solas con el hermano mayor al menos una o dos veces durante el día. La cantidad de tiempo es menos importante que darle a su hijo toda la atención.

Esto no solamente aborda sus temores de abandono y reemplazo, sino que le hace más fácil tolerar esas veces durante el día en las que tienen que enfocarse exclusivamente en el nuevo bebé.

Los niños se consuelan mucho con las rutinas familiares, ya sea la hora de comer, de bañarse o de leer un cuento para dormir juntos. Mantener estos rituales es especialmente importante después que un nuevo bebé llega.

Mientras más cosas puedan mantener igual en la vida del hijo mayor, menor tensión sentirá.


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