Defectos al Nacimiento, E -H, Enfermedades Raras

Enfermedad de Hunter, Síndrome de Hunter, MPS II

INTRODUCCIÓN

La enfermedad de Hunter (EH), también llamado Síndrome de Hunter o MPS II y es parte de un grupo de las enfermedades hereditarias consideradas como un error innato del metabolismo conocidas como “Mucoplisacaridosis”  (MPS), las cuales, a su vez, forman parte de un grupo de enfermedades conocidas como desórdenes de almacenamiento lisosomal.

 

Los lisosomas funcionan como la unidad primaria de digestión dentro de las células y las enzimas lisosómicas que se producen dentro de los lisosomas, degradan o digieren nutrientes particulares como ciertos carbohidratos o grasas.

 

Las enzimas son necesarias para que se realicen las miles de reacciones que tienen lugar en la célula para utilizar los nutrientes. Sin las enzimas el cuerpo es incapaz de producir energía y si una molécula no se metaboliza adecuadamente (descomponerse en energía), se puede acumular en las células del cuerpo y ocasionar una amplia variedad de síntomas.

 

En los individuos con enfermedades MPS, incluyendo la MPS II, la alteración (mutación) de un gen encargado de codificar o “fabricar” una enzima, es causa de la deficiencia o el mal funcionamiento de las enzimas lisosomales y esto lleva a una anormal acumulación de ciertas moléculas de carbohidratos complejos dentro de las células (mucopolisacáridos también conocidos como glicosaminoglicanos (GAGs)) dentro de diferentes tejidos como puede ser los huesos, articulaciones, cerebro, médula espinal, corazón, bazo o hígado).

 

Se conocen 11 diferentes deficiencias de enzimas lisosomales que son la causa de 7 diferentes tipos de MPS. Todos son de herencia autosómica recesiva excepto la Enfermedad de Hunter que  tiene una herencia recesiva ligada al cromosoma X.

 

La sustancia acumulada en la MPS II, eventualmente causa un daño permanente y progresivo que afecta la apariencia, el desarrollo mental, la función de los órganos y las habilidades físicas.

 

DEFINICIÓN

La enfermedad de Hunter, más comúnmente llamada Mucopolisacaridosis tipo II, o, MPS II, es una enfermedad hereditaria que abarca una amplia gama de síntomas que varían en severidad. En algunas personas el cerebro puede afectarse en combinación con la aparición de los síntomas físicos. En otras, aparecen los síntomas físicos pero no hay problema con el cerebro.

 

Es una enfermedad poco común y progresiva, que afecta primariamente a los hombres, en la cual -debido a la ausencia o deficiencia en la producción de la enzima: iduronato sulfatasa (i2s) no se degradan correctamente ciertas sustancias de los llamados “mucopolisácaridos” y se acumulan en diferentes tejidos del cuerpo.

 

Esta acumulación altera (progresivamente) el funcionamiento normal de múltiples órganos, provoca una apariencia facial característica y, en casos graves, ocasiona la muerte temprana. Se ven muy afectados el cerebro, ojos, oídos, nariz, boca, pecho, corazón, hígado, bazo, huesos, médula espinal y articulaciones.

 

La tasa de progreso de la enfermedad y la edad de inicio varía considerablemente aun entre familiares o hermanos. En algunos puede ser muy rápido con el inicio en los primeros años de vida y en otros puede ser relativamente lento y el diagnóstico no se confirma sino hasta la tercera o cuarta década de la vida.

 

Generalmente, si los síntomas clínicos son aparentes desde la infancia, es más probable que la enfermedad progrese rápidamente y que el cerebro se afecte.

 

Esta enfermedad recibe su nombre de Charles Hunter, profesor de medicina en Manitoba, Canadá, quien fue el primero en describir este padecimiento en 1917.

INCIDENCIA

Se estima que uno de cada 136,000 bebés están afectados por la Enfermedad de Hunter (MPSII). Es un padecimiento que, aunque es raro, se presenta por igual en todas las razas.

La incidencia de todas las Mucopolisacaridosis (MPS) combinadas (11 de las cuales están actualmente reconocidas), se estima en 1 en 25,000 nacimientos.

El grupo de MPSs pertenece a un grupo aún más grande de cerca de 50 padecimientos hereditarios que colectivamente se conocen como “enfermedades lisosomales de atesoramiento”. Este nombre se refiere a la acumulación de materiales que no pueden ser degradados apropiadamente (los mucopolisacáridos en el caso de las MPS) en los lisosomas.

Se estima que la enfermedades por atesoramiento lisosomal ocurren 1 en cada 5,000 a 7,000 nacimientos (fuente: MPS Australia).

Según el registro europeo de las Mucopolisacaridosis y Síndromes Relacionados, se calcula que afecta a 1 de cada 100.000 varones recién nacidos (Ligado al cromosoma X), aunque hay alguna publicación de alguna niña con Hunter (MPS España)

 

En muchos países del continente americano, es difícil el cálculo de la frecuencia de estas enfermedades, porque generalmente sólo  se diagnostican algunos casos que usualmente corresponden a los casos más graves, siendo  poco diagnosticados los casos atenuados.

¿QUÉ SON LOS MUCOPOLISACÁRIDOS?

El tejido conectivo conocido como matriz extracelular es el material que rodea a las células del cuerpo mediante una red organizada que funciona como un cemento que mantiene juntas a todas las células y se compone de diferentes azúcares y proteínas.

 

Uno de sus componentes es una molécula grande llamada proteoglucano la cual necesita, periódicamente, ser descompuesta y reemplazada. El resultado de esta descomposición son los mucopolisacáridos, también conocidos como glicosaminoglicanos (GAGs) cuya función es:

  • ayudar a construir y mantener los huesos, cartílagos, tendones, córneas, la piel y muchos otros tejidos del organismo,
  • apoyar en otras funciones celulares incluyendo el control del crecimiento y la comunicación entre las células.

 

“Muco” habla de la consistencia gelatinosa de la molécula, “poli” quiere decir: muchos y “sacárido” es un término que se da a las moléculas formadas por azúcar. Todos los tejidos tienen mucopolisacáridos (GAGs) y existen muchos tipos, cada uno de ellos ubicados en lugares característicos los cuales, a su vez, tienen que ser degradados para ser excretados en un ciclo continuo de producción y reciclaje necesario para mantener la salud.

¿QUÉ SON LAS MUCOPOLISACARIDOSIS?

Las mucopolisacaridosis (MPS) es el nombre que se da a un grupo de enfermedades hereditarias causadas por el malfuncionamiento de las enzimas encargadas del procesamiento o degradación de los mucopolisacáridos (GAGs).

 

El cuerpo humano está formado por billones de células. Cada una de ellas contiene –además del núcleo- varias estructuras que llevan a cabo muchas funciones que son importantes para la vida del individuo. A una de esas estructuras se le conoce como lisosoma.

 

Los mucopolisacáridos realizan su trabajo fuera de la célula y, una vez que lo han terminado, son transportados a los lisosomas que se encuentran dentro de la célula para ser degradado en moléculas más pequeñas. Esta degradación requiere de la acción de diferentes enzimas que se producen dentro de los lisosomas –es por esto que se les llama enzimas lisosomales–  cuya función es romper, digerir o degradar las moléculas grandes que han llegado a las células. Podríamos decir, funcionan como una unidad primaria digestiva de la célula.

Estas enzimas trabajan en secuencia, una tras otra, para dividir las moléculas de GAGs en moléculas más pequeñas que puedan ser excretados.

Una vez que los mucopolisacáridos han sido degradados, serán transportados fuera de los lisosomas para ser reestructurados y reusados para construir tejidos, etc. Es decir, los mucopolisacáridos están en un continuo proceso de reciclado.

 

En las personas que tienen una MPS (Mucopolisacaridosis), una de las enzimas del lisosoma, que es necesaria para degradar algún tipo de mucopolisacáridos, no se produce o es deficiente la cantidad que se produce y esto no permite que el proceso de reciclado se realice en una forma apropiada.

 

Es así que el mucopolisacárido que no ha terminado su proceso de degradación, permanece almacenado en los lisosomas de cada una de las células del organismo y provoca el crecimiento continuo del lisosoma. Esto interferirá con el funcionamiento normal de la célula y será causa de problemas clínicos progresivos en las personas afectadas.

 

 

Estas imágenes muestran una célula normal a la izquierda y otra con mucopolisacáridos almacenados a la derecha.

 

Las personas afectadas con MPS II tienen deficiencia en la producción de la enzima llamada iduronato-2-sulfatase (IS_2) la cual es escencial para la degradación de dos mucopolisacáridos llamados dermatán sulfato y heparán sulfato.

 

Los bebés recién nacidos pueden mostrar pocos signos de este padecimiento, pero conforme más células de su organismo se van dañando, los síntomas empiezan a aparecer.

 

  • La cantidad que se almacene de dermatán sulfato va a influenciar la medida de los síntomas físicos;
  • la cantidad acumulada de heparán sulfato, va a influenciar en si el cerebro es o no es afectado.

 

La tasa de acumulación es variable en cada persona afectada y esto hace que haya una gran diversidad en las manifestaciones clínicas.

¿CÓMO SE HEREDA LA ENFERMEDAD DE HUNTER?

El síndrome de Hunter o MPS II es diferente de las otras MPS en que tiene una forma de herencia recesiva ligada al cromosoma X.

Para entender esto es importante conocer algunos conceptos básicos de la herencia y la genética.

Los cromosomas y la herencia

La especie humana posee 46 cromosomas dispuestos en 23 pares, que contienen todos los genes necesarios para vivir y mantener la salud. La mitad la recibimos de la madre y la otra mitad del padre.

 

De esos 23 pares, 22 son autosomas (heredan caracteres no sexuales) y uno, llamado el par sexual, es una pareja de cromosomas identificados como XX en las mujeres y como XY en los hombres.

 

La especie humana posee 46 cromosomas dispuestos en 23 pares, que contienen todos los genes necesarios para vivir y mantener la salud. La mitad la recibimos de la madre y la otra mitad del padre.

El cromosoma X y el Y determinan si el bebé será hombre o mujer. Todas las niñas tienen dos cromosomas X, uno del padre y uno de la madre. Todos los niños reciben un cromosoma X de la madre y un cromosoma Y del padre. Es importante saber que esta pareja de cromosomas sexuales no solamente tienen los genes que determinan el sexo, sino que también llevan otros que influyen sobre ciertos caracteres no relacionados con el sexo.

Esto significa que, en el caso del gen causante de la MPS II que se encuentra en el cromosoma X, las mujeres son las portadoras del gen defectuoso y la transmiten a sus hijos varones, aunque ellas en sí no estén afectadas (sólo en casos raros la padecen las mujeres).

Esto es porque las mujeres tienen 2 cromosomas X y en su caso, uno de estos cromosomas puede funcionar para producir una enzima normal; mientras que los hombres solo tienen un cromosoma X defectuoso y, por lo tanto, tienen la enfermedad.

Las mujeres con un X defectuoso son portadoras y tiene un 50% de probabilidades de transmitir el gen defectuoso a sus hijos varones y 50% de probabilidades de trasmitirlo a sus hijas mujeres que serán portadoras.

Mientras que si el padre tiene síndrome de Hunter transmitirá el gen con la mutación a todas sus hijas, pero no lo transmitirá a ninguno de sus hijos.

Es por esto que se recomienda que las familias con un hijo con esta enfermedad, acudan al genetista antes de planear más hijos. Existen pruebas de detección para portadores, así que es importante que todos los familiares femeninos del lado materno busquen el consejo de un médico genetista.

Las hermanas o tías maternas de una persona con MPS II pueden ser portadoras de este padecimiento y también tendrían el 50% de riesgo de pasarlo a uno de sus hijos varones.

 

se recomienda que las familias con un hijo con esta enfermedad, acudan al genetista antes de planear más hijos.

CAUSA

La MPS II es una enfermedad genética  ligada al cromosoma X que afecta principalmente a los varones y es causada por los cambios (mutaciones) del gen IDS cuya función es regular la producción de la enzima iduronate 2-sulfatasa. Esta enzima es necesaria para la degradación de dos complejos azúcares (dermatán y heparan sulfato) producidos en el cuerpo.

Un padre con la Enfermedad de Hunter le transmitirá el gen defectuoso a su hija, pero ella no tendrá el padecimiento a menos de que herede otro gen defectuoso de su madre.

Es posible, pero muy muy improbable, que alguna persona desarrolle este padecimiento cuando nadie en su familia –cercana o lejana- lo ha padecido.

Existen una gran variedad de mutaciones o cambios estructurales del gen sin que predomine alguna. El tipo de mutación no siempre determina la gravedad de la enfermedad pero cuenta para la gran variabilidad de síntomas.

FACTORES DE RIESGO

Existen dos factores de riesgo principales para desarrollar la Enfermedad de Hunter:

  • La historia familiar: es necesario que el bebé herede el cromosoma defectuoso de la madre.
  • Sexo: La mayoría de los casos ocurre en varones. Las mujeres tienen un riesgo mucho menor de desarrollarla porque ellas heredan dos cromosomas X y el cromosoma sano puede proveer un gen funcionante. Sin embargo, cuando la madre hereda también un cromosoma X defectuoso, la enfermedad se presenta.

CLASIFICACIÓN

Hasta hace poco la MPS II se había descrito como moderada o grave. Sin embargo hoy en día, a partir de lo que se conoce sobre la enzima y su gen, está claro que abarca un amplio espectro de gravedad.

 

Algunos afectados experimentarán un retraso progresivo de su desarrollo y un aumento progresivo de problemas físicos graves, otros tendrán una inteligencia normal y problemas físicos progresivos, en algunos los efectos serán más graves que en otros.

 

Es importante recordar que la MPS II tiene efectos sumamente variados. En seguida mencionamos la extensa gama de posibles síntomas, sin embargo, los individuos afectados pueden no experimentarlos todos.

 

SIGNOS Y SÍNTOMAS

Los síntomas del síndrome de Hunter (MPS II) no aparecen generalmente en el momento del nacimiento, sino que suelen comenzar a ser evidentes tras el primer año de vida.

 

Entre los primeros síntomas con frecuencia aparecen hernias inguinales infecciones del oído y resfriados, estos síntomas son bastante comunes en todos los niños y es probable que los padres o los médicos no reconozcan la enfermedad.

A medida que continúa la acumulación de GAGs, comienzan a aparecer las manifestaciones físicas en los huesos, la estructura esquelética, los tejidos conectivos y demás órganos (alrededor de los 18 a 24 meses de vida).

 

Crecimiento: Es posible que los bebés con la enfermedad de Hunter sean más grandes y crezcan más rápidamente que el resto en los dos primeros años de vida. Sin embargo, los individuos afectados con más gravedad probablemente lleguen a una talla final de 120 cm a 140 cm. En cambio, los pacientes más leves generalmente llegan a tener una talla relativamente normal.

 

Inteligencia: Los pacientes afectados por la variante grave de MPS II suelen experimentar un almacenamiento progresivo de mucopolisacáridos en el cerebro que es el principal responsable del retraso del desarrollo intelectual entre los 2 ó 4 años de edad. Éste a menudo va seguido por una pérdida gradual de sus habilidades hasta la muerte, sin embargo, las etapas que siguen son muy variadas. Algunos sólo aprenden a decir algunas palabras mientras que otros aprenden a hablar bien y a leer un poco. Pueden seguir canciones infantiles y hacer rompecabezas sencillos.

 

Es importante ayudar a los bebés y los niños con la enfermedad de Hunter a aprender lo máximo que les sea posible antes de que la enfermedad progrese. Cuando el niño empieza a perder las capacidades que ha aprendido puede sorprendernos como conserva alguna de ellas. Los niños continúan entendiendo y disfrutando de la vida aunque pierdan la habilidad de hablar.

 

Los pacientes afectados por la variante leve del síndrome de Hunter pueden tener una inteligencia normal. Pueden tener los mismos rasgos físicos que se presentan en la enfermedad severa de Hunter, pero con una progresión muy reducida. Algunos adultos afectados han logrado objetivos académicos altos y algunos han ido a la universidad.

 

Apariencia física: Los individuos con la enfermedad de Hunter (MPS II) tienden a tener un cierto parecido el uno con el otro. A menudo, tienen la cara regordeta con las mejillas rosadas y la cabeza bastante grande con una frente prominente.

 

El cuello es corto y la nariz ancha con puente chato. Los labios son a menudo gruesos y la lengua grande. El pelo tiende a ser espeso, las cejas espesas y puede haber más pelo de lo normal en el cuerpo.

 

Tienen la barriga prominente y una manera muy característica de andar y sostener los brazos debido a contracturas en las articulaciones de las caderas, los hombros, los codos y las rodillas.

 

Manos: la forma de las manos es muy característica. Las manos son anchas con dedos gruesos que gradualmente se curvan sobre sí mismos dando la apariencia de “manos en garra”.

 

Estos individuos a menudo sufren dolor y pierden el tacto en las yemas de los dedos debido al “síndrome del túnel carpiano”. La muñeca o el carpo tiene ocho huesos pequeños conocidos como carpianos o carpales que están unidos por proteínas fibrosas llamadas ligamentos. Los nervios tienen que atravesar la muñeca por entre los huesos carpianos y los ligamentos.

 

Si los ligamentos se agrandan los nervios quedan comprimidos y esto puede causar daño irreversible del nervio. Un nervio dañado hará que el músculo en la base del dedo pulgar se atrofie.

 

Pies: los pies tienden a ser anchos con arcos altos. Los dedos pueden ser en garra como las manos. Algunos niños con Hunter caminan sobre los dedos debido a que el tendón de Aquiles está muy tenso y a que caminan con las caderas y las rodillas ligeramente flexionadas.

 

Ojos: Ocasionalmente, puede haber problemas con la visión causados por cambios en la retina y muy esporádicamente, por presión en el nervio óptico, debido a la hidrocefalia no tratada.

 

Dientes: Los dientes pueden causar problemas cuando aparecen y tienden a ser pequeños y muy espaciados. Es importante, cuidar bien los dientes y cepillarlos con regularidad, para evitar la necesidad de extracciones. El babeo es un problema común y un babero de plástico debajo de la ropa puede prevenir la irritación.

 

Son importantes las visitas regulares al odontólogo, pues el deterioro de los dientes puede causar dolor. Si hay necesidad de extraer algún diente con anestesia, debe hacerse en un hospital, bajo el cuidado de un anestesiólogo experimentado y nunca en el consultorio dental. Puede ser aconsejable realizar otros tratamientos o procedimientos bajo la misma anestesia.

 

Piel: Los individuos con la enfermedad de Hunter (MPS II) tienden a tener la piel gruesa y dura sin elasticidad. Esto puede causar irritación y dolor particularmente en las áreas de la piel con pliegues por ejemplo la parte de atrás del cuello. Algunos individuos tienen la textura de la piel parecida a pequeños guijarros.

 

Estos pequeños bultos color de piel alrededor de los omoplatos, la parte superior de los brazos y los muslos son causados por el almacenamiento de mucopolisacáridos (lesiones nodulares superficiales).

 

A veces también hay un exceso de pelo en la cara y en la espalda del afectado por la enfermedad de Hunter. Suelen sudar más y tienen las manos y pies fríos debido a que con el paso del tiempo el núcleo cerebral regulador de la temperatura se lesiona.

 

Nariz, garganta y problemas de pecho: la tos, resfriados e infecciones en la garganta son comunes. El puente nasal plano y la nariz pequeña, el engrosamiento de la lengua, de las encías, y de la mucosa de la tráquea, hacen que tengan dificultades para respirar. El niño puede tener un flujo permanente de moco (rinorrea) sin que tenga gripa o una infección.

 

Las amígdalas pueden estar grandes y bloquear la respiración. A la larga la tráquea se estrecha por el depósito de mucopolisacáridos. Los niños constantemente sufren de infecciones crónicas de los oídos y de los senos nasales, infecciones respiratorias y pulmonía. La voz es gruesa.

 

Pecho: La forma del pecho es anormal y la unión entre las costillas y el esternón, no es flexible como debería de ser. El pecho es incapaz de moverse libremente para permitir a los pulmones tomar un gran volumen de aire.

 

El músculo en la base del pecho (diafragma), puede estar desplazado hacia arriba por un hígado y un bazo agrandados.

 

Dificultades de la respiración: los niños respiran dificultosamente aún cuando no tengan ninguna infección. De noche pueden estar inquietos y roncar y algunas veces puede dejar de respirar (apnea del sueño) por periodos cortos mientras duerme. Es importante saber que muchos niños pueden respirar así por años.

 

El tejido de los pulmones puede engrosarse por material de depósito y volverse más rígido de lo usual. Las secreciones son más difíciles de sacar pues el enfermo no puede respirar profundamente ni toser apropiadamente.

 

Corazón: Las enfermedades del corazón son bastante comunes en los individuos con la enfermedad de Hunter pero es posible que no se desarrollen o causen los problemas hasta más tarde en la vida. El corazón puede quedar afectado de maneras diferentes.

 

Las válvulas que abren y cierran mientras la sangre se bombea de una cámara del corazón a otra pueden debilitarse por el almacenamiento de mucopolisacáridos y fallar al no cerrarse lo suficiente permitiendo que salgan pequeñas cantidades de sangre.

 

Los músculos del corazón también pueden sufrir daños por el almacenamiento de mucopolisacáridos (cardiomiopatía) y el corazón puede sufrir tensión por la obstrucción de la vía respiratoria superior y las infecciones repetidas de pecho o al tener que bombear la sangre a través de unos pulmones más rígidos de lo normal.

 

Con el progreso de la enfermedad, esta condición se va empeorando y, típicamente, da como resultado una falla cardiaca.

 

Cráneo: los niños a menudo tienen cabezas grandes debido a la acumulación de líquido cefalorraquídeo (hidrocefalia). Si esto causa problemas, el niño debe ser tratado con inserción de un tubo delgado (válvula), que drena líquido del cerebro hacia el abdomen.

 

Hígado, bazo y abdomen: En la mayoría de los individuos con la enfermedad de Hunter (MPS II) tanto el hígado como el bazo se agrandan por el almacenamiento de mucopolisacáridos (hepatomegalia y esplenomegalia). El hígado grande normalmente no causa problemas de hígado ni lleva a una insuficiencia hepática, pero puede interferir con el comer y el respirar.

 

En los individuos con la enfermedad de Hunter, el abdomen sobresale debido a la postura, la debilidad de los músculos y un hígado y bazo agrandados.

 

Las hernias (inguinales y umbilicales), son muy comunes. Las hernias asociadas con la Enfermedad de Hunter (MPS II) pueden agrandarse mucho y algunas veces son el primer síntoma de esta enfermedad. El agrandamiento del hígado y del bazo puede incrementar la presión en el abdomen y provocar una hernia.

 

Problemas del tubo digestivo: Muchos niños Hunter sufren periódicamente de diarrea y heces blandas. El problema puede desaparecer a medida que el niño crece, pero puede empeorar debido a la toma de antibióticos prescritos para otros problemas. El estreñimiento puede volverse un problema a medida que el niño se vuelve más grande y menos activo y los músculos se debilitan.

 

Huesos y articulaciones: Las personas afectadas con la enfermedad de Hunter (MPS II) tienden a tener problemas en la formación de los huesos y en el crecimiento. Esto da lugar, no solo a alteraciones óseas, sino también a problemas neurológicos si los nervios están comprimidos por el hueso.

 

El grupo de anormalidades que generalmente se ve en los huesos de las personas con la Enfermedad de Hunter (MPS II), se llama disostosis múltiple. Los niños que tienen estas anormalidades pueden desarrollar vértebras y espina vertebral, costillas, brazos, dedos, piernas y pelvis, que tienen forma irregular.

 

La rigidez de las articulaciones es un rasgo común de la enfermedad de Hunter (MPS II) y el movimiento de las articulaciones puede ser limitado. Más tarde en la vida del individuo la rigidez de articulaciones puede causar dolor que puede solucionarse con la aplicación de calor moderado y los analgésicos normales. El movimiento limitado en los hombros y brazos puede dificultar el vestirse.

 

Si el niño tiene dolor, es probable que se mueva menos y eso puede llevar a más rigidez y dolor.

 

La columna vertebral: Los huesos de la columna (las vértebras) normalmente forman una línea desde el cuello hasta las nalgas. Los individuos con la enfermedad de Hunter (MPS II) pueden tener las vértebras mal formadas de manera que no se acoplen la una con la otra. Una o dos vértebras en la mitad de la espalda son a veces más pequeñas que el resto y colocadas hacia atrás.

 

Este desplazamiento hacia atrás de las vértebras puede causar una curva angular (giba), aunque normalmente, no es grave en esos pacientes y generalmente no necesita tratamiento. Los niños mayores y los adultos con la enfermedad de Hunter desarrollan de vez en cuando una compresión de la médula espinal debido a que los ligamentos alrededor de los huesos del cuello se agrandan. El médico deberá supervisar esto cuidadosamente y si es necesario, buscar tratamiento quirúrgico.

 

Cerebro y sistema nervioso: El cerebro y la médula espinal están protegidos por el líquido cefalorraquídeo (LCR) que circula alrededor suyo. En algunos pacientes la circulación del LCR puede bloquearse con el tiempo. El bloqueo aumenta la presión en la cabeza (hidrocefalia comunicativa), comprime el cerebro causando dolores de cabeza y un retraso en su desarrollo.

 

La presión de estos fluídos puede ser causa de otras complicaciones que pueden afectar los ojos, los oídos y otros órganos sensoriales lo cual puede ser causa de dolores de cabeza severos, interferir con la visión o cambiar el estado mental del niño.

 

Los niños con la forma severa de la Enfermedad de Hunter (MPS II), pueden desarrollar un comportamiento anormal. Es frecuente que los niños se afecten cuando llegan a la edad de 2 a 6 años. Algunos son hiperactivos y tienen dificultad para poner atención o para seguir instrucciones e incluso para expresarse. Puede también ser agresivo e incapaz de sentir el peligro. Cuando el funcionamiento general del niño declina, estos comportamientos tienden a ser menos severos.

Es mayor el tiempo de recuperación de otras enfermedades: Es por eso que es necesario vigilar que se le apliquen todas las vacunas.

 

Epilepsia: Algunas de las personas afectadas gravemente por la enfermedad de Hunter (MPS II) desarrollarán epilepsia en diferentes formas por ejemplo: episodios de ausencia o crisis tónico-clónicas más generalizadas. Afortunadamente la mayoría de los afectados responderán favorablemente a los medicamentos anticonvulsivos.

 

Pubertad: los niños afectados en forma atenuada, pasan por los estadíos normales de la pubertad, pero, probablemente uno o dos años después que los niños no afectados por este problema. Cuando han llegado a la edad adulta y se han casado, sus hijos no tienen esta enfermedad a menos de que la madre sea también portadora. Las hijas de un padre Hunter serán todas portadoras de este padecimiento.

 

El niño ligeramente afectado: Los niños afectados en forma atenuada, pueden tener un comportamiento completamente normal y usualmente son afectuosos y cariñosos. De vez en cuando, pueden ser temperamentales, debido a la frustración que les produce sus limitaciones físicas.

 

Puesto que muchos adultos pueden llevar vidas plenas y agradables, debe ayudárseles a ser tan independientes como sea posible. Hay toda clase de razones para estimular a tu hijo a que lleve una vida lo más independiente posible.

 

DIAGNÓSTICO

En la actualidad, no existe un procedimiento de búsqueda rutinario para hacer el diagnóstico en un recién nacido con MPS II. Sin embargo, si existe una historia familiar, se puede solicitar una prueba prenatal en las primeras etapas del embarazo o poco después del parto.

La MPS II no es un padecimiento bien conocido por la comunidad médica y como los síntomas iniciales son muy variables, generalmente no la reconocen y el diagnóstico no se hace sino hasta que ya son obvios los problemas.

Los médicos tienen que descartar la posibilidad de otros padecimientos y seguramente preguntará:

  • ¿Cuáles son los síntomas que ha notado?
  • ¿Cuándo se iniciaron?
  • ¿Vienen y desaparecen?
  • ¿Hay algo que mejore esto? ¿O que lo empeore?
  • Hay algún miembro de la familia que haya tenido el síndrome de Hunter o alguna otra enfermedad genética?

Si no encuentra otra explicación para los síntomas de tu bebé, seguramente te pedirá que le hagan unos estudios de laboratorio:

  • Orina (el exceso de los mucopolisacáridos se expulsa en la orina). Es recomendable que este análisis se repita para descartar un resultado de falso positivo.
  • Estudio enzimático en sangre para saber si hay disminución de iduronosulfato sulfatasa (se puede estudiar en el suero, glóbulos blancos, fibroblastos). Con este estudio se confirma el diagnóstico.

El aumento del heparán sulfato y del dermatán sulfato en la orina, junto con el descenso de la actividad de la enzima 2-sulfatasa en la sangre, es consistente con un diagnóstico de MPS II. Pero para confirmar estos resultados, el médico pedirá también otra medición de la actividad de la enzima en una biopsia de piel.

Las pruebas genéticas pueden mostrar mutación en el gen de la iduronato sulfatasa. Cuando se encuentra la mutación (lo cual no siempre es posible), se simplifica la prueba para los siguientes embarazos o de otros miembros de la familia

Las portadoras se pueden identificar mediante pruebas de ADN.

Diagnóstico prenatal: Y si tú estás embarazada y sabes que eres portadora o ya has tenido otro bebé con la Enfermedad de Hunter (MPS II), es importante que sepas si el bebé que estás esperando también está afectado. Habla con tu médico acerca de las pruebas tempranas del embarazo.

El diagnóstico prenatal puede hacerse a través del estudio de las células del líquido amniótico, el plasma fetal o las vellosidades coriónicas (de la placenta) para verificar si un feto es sano, portador o si padecerá el trastorno.

 

Es importante que estos estudios sean realizados en laboratorios especializados en estudios de padecimientos genéticos metabólicos.

 

Consejo genético: Todos los padres con niños afectados por mucopolisacaridosis deberían considerar el hecho de pedir consejo genético antes de tener otro hijo. El genetista es la persona más indicada para informar y resolver las dudas sobre los riesgos de otro embarazo y los que puedan padecer otros miembros de la familia tales como hermanos, primos, etc.

 

Usa nuestra sección de “directorio de Genetistas” para localizar a un profesional especializado en genética en tu área.

 

Estudios de imagen:

El diagnóstico puede confirmarse por medio de otros estudios especializados de laboratorio, de imagen y de revisión con otros médicos especialistas. Es importante saber que los diferentes estudios no identifican correctamente la severidad del problema.

Cuando el médico establece el diagnóstico es importante hablar con la familia acerca del problema genético.

Seguramente el médico pedirá también algunos estudios de imagen como:

 

  • un estudio completo de RX de todos los huesos.
  • Recomendará igualmente una resonancia magnética del cerebro para evaluar la posible compresión de la medula y el flujo del líquido cefaloraquídeo.

Otras revisiones:

 

Revisión oftalmológica: es recomendable la evaluación del médico oftalmólogo (especialista en ojos) para descartar la posibilidad de un problema en la retina o en la córnea.

 

Revisión cardiaca: el cardiólogo deberá hacer un ecocardiograma y un electrocardiograma.

 

Revisión de vías respiratorias: el neumólogo hará una evaluación de las vías respiratorias para descubrir si existe obstrucción, falta de respiración durante el sueño (apnea) y evaluar la función pulmonar.

 

Revisión de la audición: el médico otorrinolaringólogo hará una evaluación de la audición.

TRATAMIENTO

En la actualidad no existe cura para la Enfermedad de Hunter (MPS II) y su tratamiento está, más bien, dirigido al manejo, a largo plazo, de los síntomas y de las complicaciones.

Es por esto que el cuidado de una persona afectada por la enfermedad de Hunter (MPS II), involucra a un equipo multidisciplinario de médicos entre los que se incluye: pediatra, neurólogo, ortopedista, otorrinolaringólogo, neumólogo- cardiólogo, oftalmólogo, fisioterapista y genetista.

Es importante que se inicie lo más pronto posible después del diagnóstico.

Alimentación: Los niños Hunter, usualmente disfrutan la comida, pero algunos sólo comen muy pocos alimentos. Con frecuencia, beben mucho. Algunos no llegan a usar el tenedor, el cuchillo y el vaso, y eventualmente puede ser necesario que lo alimente como a un bebé. El niño puede ser incapaz de masticar y tragar y en ese caso el alimento debe ser licuado o machacado.

 

Dieta: No hay evidencia científica de que una dieta especial tenga algún efecto benéfico y los síntomas como diarrea tienden a aparecer y desaparecer espontáneamente. Sin embargo, algunos padres encuentran que un cambio en la dieta de su hijo puede mejorar problemas, tales como la producción excesiva de moco, diarrea o hiperactividad. Se afirma que evitando la leche, los productos lácteos, el azúcar y comidas con muchos aditivos o colorantes puede ayudar a algunos niños.

 

Atragantamiento: cuando un niño no puede mascar y tiene dificultades al tragar, existe el riesgo de atragantamiento. Los alimentos, en especial la carne, debe ser cortada en pedazos pequeños, pero aún con esta precaución el niño se puede atragantar.

 

Si esto ocurre, ponlo boca abajo o suspéndelo con la cabeza sobre tus rodillas y golpéalo firmemente en la espalda tres o cuatro veces. Igualmente puedes introducir tus dedos suavemente en la garganta para tratar de extraer el pedazo de alimento que obstruye la respiración.

 

Problemas intestinales: Muchos afectados padecen diarrea o hacen las heces líquidas. No se sabe muy bien porqué. A veces la causa es el estreñimiento crónico y un derrame de heces líquidas detrás de las sólidas. Se cree que hay un defecto en el sistema nervioso autónomo, el sistema que controla las funciones corporales normalmente fuera del control voluntario.

 

Una exploración pediátrica o médica complementada por Rayos-X, si fuera necesario, puede establecer las causas. Este problema puede ir disminuyendo con la edad, pero puede empeorar con el uso de antibióticos recetados para otros problemas. Si hay diarrea (y no son secundarias al estreñimiento) un medicamento como por ejemplo loperamida (iodium) o una dieta baja en fibra pueden ser muy útiles.

 

Al hacerse mayor el paciente y estar menos activo con los músculos debilitados, los problemas de estreñimiento pueden complicarse. Si un aumento de fibra en la dieta no ayuda o no es posible, puede que el médico recete un laxante o un enema desechable.

 

Terapia para las complicaciones respiratorias: Quitar las amígdalas y las adenoides puede ayudar a abrir las vías respiratorias y ayudar en la apnea del sueño. Pero conforme la enfermedad progresa, los tejidos se siguen engrosando y los problemas regresan.

 

Los auxiliares respiratorios que usan presión de aire para mantener las vías respiratorias abiertas, pueden ayudar con la obstrucción y con la apnea del sueño. Al mantener las vías respiratorias abiertas también ayuda a evitar la disminución de la oxigenación de la sangre.

 

El Sueño: El patrón del sueño en los niños con la Enfermedad de Hunter (MPS II) se torna cada vez más desorganizado. Algunos medicamentos pueden ayudar.

 

Mantén un horario estricto para irse a dormir y asegúrate que el niño duerme en una habitación oscura. Cuida que el ambiente esté seguro para el bebé, baja el colchón al suelo y acolchona las paredes. Saca todos los muebles duros y pónle únicamente juguetes suaves con los que no se pueda lastimar. Certificar que no se va a herir, te permitirá dormir mejor a ti también.

 

Es probable que tu médico quiera hospitalizar a tu niño durante la noche para un estudio de sueño en el cual se colocan monitores en la piel, conectados a un computador para medir los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre. Esto puede ayudar al médico a determinar el estado de las vías respiratorias y la posible necesidad de oxígeno durante la noche.

 

Cirugía:  La cirugía puede también ayudar a drenar líquido cerebroespinal excesivo y liberar los nervios y las raíces nerviosas comprimidas por anormalidades esqueléticas y otras causas. Los trasplantes de córnea pueden mejorar la visión en los pacientes que presentan córneas significativamente nubladas.

 

Anestesia: Dar anestesia a un niño Hunter, es una tarea de cuidado que siempre debería ser realizada por un anestesiólogo experimentado. Es importante que informes de esta situación a las personas encargadas de tu hijo, en la casa o en el colegio, en caso de que se presente alguna emergencia.

 

Si el anestesiólogo no está familiarizado con esta enfermedad, es necesario decirle que puede tener problemas durante la intubación (cuando introducen el tubo a través de la boca hasta la tráquea para pasar los gases de la anestesia directamente a los pulmones).

 

Fisioterapia e hidroterapia: La Fisioterapia e Hidroterapia pueden ser útiles para ayudar a los individuos con la enfermedad de Hunter (MPS II) a lograr algunas metas específicas y realistas en su vida diaria o simplemente para drenar la mucosidad del pecho.

 

Por otro lado, es de sentido común hacer que los individuos sean tan activos como sea posible para mejorar su salud general y el fisioterapeuta puede sugerir la manera de lograr esto. En los más pequeños la mejor forma de introducir los ejercicios de fisioterapia es a través del juego. En los adultos es importante recordar que el estiramiento pasivo de los músculos puede resultar doloroso y debe utilizarse con cautela.

 

Tratamiento con medicamentos: Los niños con MPS II no pueden tolerar algunos medicamentos por lo que siempre es necesario consultar al médico antes de darle algo. Los medicamentos se pueden usar para controlar la producción de moco, pero algunos pueden espesar el moco y hacer más difícil su expulsión y pueden volver más irritable al niño.

 

El uso de sedantes puede deprimir la respiración e incrementar el problema de apnea en el sueño.

 

En la actualidad, se sabe que el uso continuado de antibióticos puede hacer que sean menos efectivos cuando realmente se necesitan y también pueden crear un ambiente ideal para que se presente una infección por hongos (candidiasis). Es por esto que a veces tu médico restringirá la administración de antibióticos.

 

Terapia de los problemas cardiológicos: El médico de tu bebé tendrá mucho cuidado de vigilar las posibles complicaciones cardiovasculares como podría ser la elevación de la presión arterial, soplos cardiacos o válvulas defectuosas. Si el niño tiene problemas muy severos, es probable que el médico recomiende el reemplazo de las válvulas.

 

Tratamiento de las hernias: Con la cirugía se puede reparar las hernias, pero debido a la debilidad del tejido conectivo, los resultados no siempre son los ideales y frecuentemente es necesario repetir el procedimiento. Una opción es manjar las hernias con refuerzos de apoyo y así se evitan los riesgos de la anestesia y cirugía.

 

Tratamiento de los problemas del esqueleto y del tejido conectivo: Debido a que la mayoría de los niños con la Enfermedad de Hunter (MPS II) no cicatrizan bien y frecuentemente tienen complicaciones después de una cirugía, las opciones son muy limitadas para la corrección de las complicaciones del esqueleto y del tejido conectivo. Por ejemplo, la cirugía para estabilizar la espina dorsal usando un hardware interno, es muy difícil porque, además, los huesos son frágiles.

 

La flexibilidad de las articulaciones puede mejorarse con la terapia física la cual ayuda a disminuir la rigidez y mantener su funcionabilidad. Sin embargo, la terapia física no detendrá la declinación progresiva del movimiento articular. Eventualmente, el niño tendrá que usar una silla de ruedas tanto por el dolor como por la fatiga constante.

 

La educación: La mayoría de estos niños pueden asistir a la escuela normal y tener cierto éxito académico. Para que un niño con la enfermedad de Hunter alcance su máximo nivel académico es importante asegurar que las autoridades y la escuela sean conscientes de los recursos que se necesitan.

 

Esto puede incluir un asistente de clase individual, mobiliario adaptado o apropiado y acceso a una computadora individual. Aunque algunos niños con la variedad grave de la Enfermedad de Hunter pueden tener una educación normal durante los años de educación primaria y beneficiarse de la interacción social con niños de su edad no afectados, la mayoría igualmente pueden sacar provecho de una educación especializada con clases pequeñas y con una serie de sistemas de comunicación con las manos.

NUEVOS TRATAMIENTOS

El trasplante de médula (BMT por sus siglas en inglés) y el trasplante de sangre del cordón umbilical (UCBT por sus siglas en inglés) han tenido un éxito limitado en el tratamiento de las mucopolisacaridosis. Las características físicas anormales, a excepción de aquellas que afectan el esqueleto y los ojos, pueden ser mejoradas, pero los resultados neurológicos varían.

 

El Trasplante de médula ósea en la enfermedad de Hunter (MPS II) no ha demostrado tener ninguna eficacia a la hora de prevenir el daño cerebral en los individuos muy afectados.

 

BMT y UCBT son procedimientos de riesgo elevado y solamente se realizan después de que los miembros de la familia reciben la evaluación y el asesoramiento completos.

 

Algunos tratamientos que están en las primeras etapas de desarrollo, han tenido

algo de éxito al disminuir el tiempo de progreso de la enfermedad y la severidad:

Terapia de reposición enzimática: este tratamiento utiliza enzimas hechas en laboratorio o de ingeniería genética para reemplazar la enzima que le falta al niño y suavizar los síntomas de la enfermedad. Este tratamiento se aplica –durante toda la vida- una vez por semana a través de un suero intravenoso.

Si se aplica inmediatamente después del diagnóstico, es posible que retrase o prevenga la aparición de algunos de los síntomas de la Enfermedad de Hunter (MPS II). Sin embargo, todavía no está claro si las mejoras que se observan son suficientemente significativas como para mejorar la calidad de vida de la persona afectada.

Además, es importante mencionar que no se han observado beneficios en la inteligencia y pensamiento y se han observado reacciones alérgicas importantes en el momento de la aplicación de la enzima. Otros posibles efectos colaterales incluye dolores de cabeza, fiebre, reacciones cutáneas y elevación de la presión arterial. Sin embargo, estos efectos tienden a disminuir con el tiempo.

Terapia génica: Se están llevando a cabo muchos estudios de investigación que pueden encontrar posibles tratamientos. La terapia génica (reemplazo del gen defectuoso por una copia de un gen correcto normal) puede ser una posibilidad realista en futuros años. Es posible que no todos aquellos afectados por la enfermedad de Hunter (MPS II) puedan beneficiarse de estos adelantos.

 

PROGRESO DE LA ENFERMEDAD

 

En común con otras MPS, la MPS II también es progresiva, esto significa que los síntomas se van empeorando con el tiempo. El proceso biológico que determina la edad en la que aparecen los síntomas y el porcentaje de progreso es complejo y no está bien entendido.

 

Es la mutación genética la que determina cuánta enzima se puede fabricar y esto afecta directamente a la cantidad del mucopolisacárido que puede degradarse en el lisosoma. Como regla general, se dice que si la mutación permite que se fabrique más de la enzima, el mucopolisacárido puede ser “digerido” más eficientemente y el progreso de la enfermedad será más lento ya que habrá menos acumulación.

 

Pero si la mutuación no permite la producción de la enzima o permite una pequeña cantidad, la acumulación será mayor y, por lo tanto, el progreso será mucho más rápido.

 

Sin embargo aunque la acumulación del mucopolisacárido es una causa importante de los síntomas, es importante entender también que esto es solamente una parte de una compleja “cascada” de cambios que ocurren como resultado de la reducción de la actividad de la enzima: los mucopolisacáridos no pueden ser degradados en el tiempo y forma apropiada para ser reciclados y esto es causa de cambios anormales en su función y en la función de la célula.

 

El flujos de efectos de estos cambios contribuyen significativamente en el resultado clínico y en la progresión de la enfermedad. Los investigadores están trabajando para entender esta cascada de cambios, mejorar el diagnóstico, pronosticar el grado de progresión de la enfermedad y ofrecer más nuevas y mejores opciones de tratamiento.

 

VIVIR CON UN NIÑO O ADULTO MUY AFECTADO POR LA ENFERMEDAD DE HUNTER (MPS II)

 

Los niños con la enfermedad de Hunter pueden ser hiperactivos, fuertes, normalmente alegres y cariñosos pero difíciles de cuidar. Tienen la capacidad de concentración limitada y menos comprensión de la que se esperaría por su edad y su desarrollo físico.

 

Por ejemplo, quizás puedan cerrar con llave la puerta del baño pero a lo mejor son incapaces de entender cómo conseguir salir de nuevo, incluso cuando se les dice cómo. Les gustan los juegos físicos duros, haciendo mucho ruido y tirando los juguetes en lugar de jugar con ellos. Pueden no darse cuenta del peligro, tercos y poco responsables a la disciplina ya que no entienden lo que se les pide.

 

Algunos pueden tener comportamientos agresivos. Algunos individuos llegarán a aprender durante un tiempo corto como utilizar el lavabo pero la mayoría utilizarán siempre los pañales.

 

Dormir lo suficiente puede ser difícil para los padres y no hay de dudar en pedir ayuda al médico.

 

Las adaptaciones de la casa

 

Los niños y adultos con Hunter (MPS II) grave irán perdiendo movilidad y dependerán cada vez más de sus padres y sus cuidadores para sus necesidades cotidianas en las áreas de incontinencia, higiene personal y nutrición.

 

Es importante estudiar lo antes posible como afrontar los problemas que surgirán cuando sean demasiado mayores para llevarlos en brazos o ya no puedan andar o subir las escaleras.

 

La fase más tranquila

 

Es probable que el cambio del período hiperactivo y ruidoso sea gradual. Las familias se darán cuenta que su niño afectado ya no corre por todas partes y está más feliz sentado que estando de pie. Muchos se lo pasan bien mirando el mismo álbum de fotografías, escuchando cuentos o mirando el mismo video una y otra vez.

 

Los niños y adultos con la enfermedad de Hunter pueden dormitar bastante a menudo. Poco a poco van perdiendo peso debido a que los músculos se van atrofiando. Las infecciones del pecho pueden ser más frecuentes y muchos individuos afectados mueren de forma apacible después de una infección o de un paro gradual del corazón.

 

PRONÓSTICO

Dependiendo de la gravedad de los síntomas del Síndrome de Hunter la esperanza de vida es variable pero lo más probable es que, los niños más afectados, no lleguen a la vida adulta.Sus cerebros lentamente dejarán de funcionar y eventualmente necesitarán cuidados especiales para mantenerlos cómodos.

Los niños menos afectados no sufren retraso mental y pueden tener una larga vida y hasta tener hijos pero los problemas cardiacos y la dificultad para la respiración seguramente les afectará. Hay casos clínicos que han vivido hasta los 60 años.

ASOCIACIONES DE APOYO

Los padres de otro niño con la Enfermedad de Hunter son un magnífico recurso para ir entendiendo lo que sucede, para compartir tus sentimientos y adquirir ideas sobre cómo convivir con esta condición.

 

En inglés:

Mucopolysaccharide & Related Diseases Society Australia Ltd.
PO Box 131
Heidelberg
VIC 3084
Ph: 1800 045 515

Facebook page:
ttp://www.facebook.com/group.php?gid=113982641991849&ref=ts

 

Asociación de las Mucopolisacaridosis y Síndromes Relacionados “MPS ESPAÑA”

Hogar MPS España (piso de acogida)
Avda. Barcelona nº 174 1º 2ª
08700 Igualada (Barcelona)

Tel. 93 804 09 59 / 617 080 198

info@mpsesp.org

http://www.mpsesp.org/portal1/a_contact.asp

 

National MPS Society, MPS II (Hunters Syndrome)

PO Box 14686

Durham NC 27709- 4686

Toll Free 877.MPS.1001

http://mpssociety.org/

 

The Society for Mucopolysaccharide Diseases

United Kingdom

Phone: 0845 389 9901

Fax: 0845 389 9902

http://www.mpssociety.org.uk/

REFERENCIAS

Defectos al Nacimiento, E -H, Enfermedades Raras

Enfermedad de Gaucher

DEFINICIÓN

La enfermedad de Gaucher es una enfermedad genética hereditaria –poco frecuente- que causa la acumulación de depósitos grasos en ciertos órganos y en los huesos. Esta enfermedad puede causar una gran variedad de síntomas. Se considera como una enfermedad metabólica congénita.

Los desórdenes del metabolismo o errores innatos del metabolismo son un conjunto de enfermedades hereditarias que resultan de la alteración de un gen encargado de codificar o “fabricar” una enzima en especial.

Las enzimas son proteínas que son necesarias para que se realicen las miles de reacciones químicas (metabolismo) que tienen lugar en el cuerpo humano. Las enzimas convierten los alimentos en energía de manera apropiada y un producto alimenticio que no se metaboliza (descomponerse en energía) se puede acumular en el cuerpo y ocasionar una amplia variedad de síntomas.

Con el tiempo, el almacenamiento excesivo de grasas causa daño permanente, particularmente en el cerebro, sistema nervioso periférico, hígado, bazo y médula ósea.

En 1882, este padecimiento se describió por primera vez en una mujer cuyo hígado y bazo estaban muy crecidos por el Dr. Philippe Gaucher a quien el nombre de la enfermedad le hace homenaje.

INCIDENCIA

 La Enfermedad de Gaucher se presenta en 1 en 40,000 a 100,000 personas en la población general (Medscape Reference)

El Tipo 1 es la forma más común y se presenta más frecuentemente entre los judíos de descendencia Ashkenazi afectando a 1 en 500 a 1,000 personas de ascendencia Ashkenazi.

Las otras formas de la Enfermedad de Gaucher son más raras.

 

CAUSA

La Enfermedad de Gaucher es la “más común” de las Enfermedades metabólicas congénitas, y es causada por las mutaciones o cambios en el gen GBA el cual está encargado de producir una enzima llamada beta-glucocerebrosidasa.

Los genes GBA son pasados de los padres a los hijos y en la Enfermedad de Gaucher, estos genes están defectuosos y como resultado, la beta-glucocerebrosidasa que llegan a producir, no puede llevar a cabo su función normal.

La enzima beta-glucocerebrosidasa es necesaria para que dentro de la célula se pueda llevar el proceso de transformación de una molécula grasa, denominada glucorerebrosidasa, en compuestos más fáciles de eliminar.

Sin la cantidad suficiente de esta enzima, esta molécula grasa no digerida se va acumulando dentro de la célula hasta llegar a niveles tóxicos.  Esto provoca un daño en órganos y tejidos causando las típicas características de la Enfermedad de Gaucher.

Las células afectadas se conocen como células de Gaucher y se van acumulando en múltiples órganos, aumentando el tamaño de estos y causando un mal funcionamiento de los mismos.

¿QUÉ PASA CUANDO LAS CÉLULAS DE GAUCHER SE ACUMULAN?

Las células de Gaucher se acumulan progresivamente y en enormes cantidades especialmente en la médula ósea, el bazo y el hígado. También se pueden acumular en otros tejidos incluyendo el sistema linfático, los pulmones, la piel, los ojos, riñones, corazón y, menos frecuente, en el sistema nervioso.

El órgano que contiene estas células de Gaucher se agranda y deja de funcionar normalmente lo que da como resultado la presencia de síntomas que están asociados con esta enfermedad.

El tipo y la severidad de los síntomas puede variar mucho entre cada persona. Algunas pueden no presentar síntomas y otras en cambio pueden llegar a desarrollar condiciones que incluso amenazan su vida.

ACUMULACIÓN DE LAS CÉLULAS DE GAUCHER EN EL BAZO

 Un sitio común para que se acumulen estas células es en el Bazo. Típicamente, esta acumulación hace que se agrande este órgano y que su función se acelere. El agrandamiento puede hacer que el abdomen se distienda por lo que la persona se ve pasada de peso o como embarazada.

 

Normalmente, el bazo degrada las células sanguíneas viejas (glóbulos rojos y blancos) al mismo tiempo que las nuevas se están produciendo en la médula de los huesos. Cuando la función del Bazo se acelera tiende a romper los glóbulos rojos más rápidamente de lo que pueden ser producidos y esto hace que se produzca una deficiencia: anemia.

Dado que los glóbulos rojos son los encargados de llevar el oxígeno de los pulmones a todo el organismo, las personas con anemia sufren los efectos de esta falta de oxígeno, los músculos no producen la energía que necesitan para funcionar y la tendencia es que se fatiguen fácilmente.

 

El aceleramiento de la función del Bazo puede causar también una deficiencia en glóbulos blancos lo que puede reducir la capacidad del organismo para combatir las infecciones bacteriales. Igualmente puede reducirse el número de plaquetas (otro componente de la sangre) lo que reduce la capacidad del organismo de formar coágulos por lo que se aumenta la tendencia a sangrados y a moretones.

ACUMULACIÓN DE LAS CÉLULAS DE GAUCHER EN EL HÍGADO

El hígado es otro de los sitios frecuentes para que se acumulen las células de Gaucher haciendo que este órgano se agrande y no funcione correctamente. En algunos individuos el hígado se agranda junto con el Bazo (causando lo que se llama “hepatoesplenomegalia”).

En las personas a las que se les ha extraído el Bazo, el hígado puede agrandarse exageradamente debido al traslado de las células de Gaucher que estaban en el Bazo hacia el hígado. Los efectos del mal funcionamiento de este órgano no son muy importantes aunque algunas personas pueden desarrollar cirrosis (en la cirrosis el hígado desarrolla tejido cicatrizal).

ACUMULACIÓN DE CÉLULAS DE GAUCHER EN LA MÉDULA ÓSEA

Otro de los sitios comunes para la acumulación de las células de Gaucher es la médula ósea de los huesos del esqueleto. Esta acumulación reduce la función normal de la médula ósea en las áreas en donde se han concentrado más.

Esto puede llevar a una variedad de problemas óseos que están comúnmente presentes en las personas con esta enfermedad Por ejemplo, las células de Gaucher en la médula ósea pueden interferir con la producción de células de la sangre lo que complica las deficiencias producidas por un Bazo agrandado e hiperactivo.

Los huesos afectados por esta enfermedad pueden tener tendencia a infectarse, pueden ser más delgados y frágiles o bien pueden deformarse. Además, pueden presentarse “crisis óseas” cuando existe una súbita falta de oxígeno en un área donde las células de Gaucher han interferido con el flujo normal de la sangre.

Estos episodios pueden ser extremadamente dolorosos y se sienten como “un ataque al corazón del hueso”. La restricción del flujo sanguíneo puede ser causa de una destrucción del tejido óseo (osteonecrosis) y esto puede llevar a problemas permanentes de movilidad.

Sumado a esto, los huesos se vuelven frágiles y están sujetos a fracturas espontáneas. Si estas fracturas ocurren en la columna vertebral, se llaman “fracturas de compresión” y pueden causar daño a los nervios.

Los individuos afectados por la Enfermedad de Gaucher, se quejan frecuentemente de dolor general de los huesos y de las articulaciones. Este dolor probablemente se deba a la inflamación del esqueleto causada por la presencia de las células de Gaucher.

¿QUIÉNES PUEDEN PADECER LA ENFERMEDAD DE GAUCHER?

Como ya lo mencionamos, la Enfermedad de Gaucher es hereditaria y tiene un patrón de herencia autosómico recesivo, es decir, el hijo recibe un determinado gen defectuoso (mutado) de la madre y otro del padre.

La herencia es la transferencia del material genético (DNA), contenido en los cromosomas, de padres a hijos.

Los cromosomas en tu cuerpo están dentro del núcleo de la célula y en la especie humana hay 46 que se ordenan por pares, por lo tanto hay 23 pares. Uno de los cromosomas en el par proviene de tu mamá y el otro de tu papá.

Un organismo tiene los mismos cromosomas durante toda su vida. La información contenida en ellos (el material hereditario, DNA) da instrucciones a las células de cómo deben funcionar y determinan algunas características en la apariencia de cada persona; sin embargo no es lo único, también la interacción con el medio ambiente influye en las características o rasgos resultantes.

Este DNA mencionado anteriormente es una molécula muy compleja que contiene miles de genes, los cuales dirigen cómo se forma y mantiene un cuerpo.

Los genes se heredan por duplicado uno de mamá y otro de papá y ambos son necesarios para el adecuado funcionamiento del organismo. A veces se heredan los dos normales, a veces uno normal y uno anormal (mutado) y a veces, como en la Enfermedad de Gaucher, los dos padres heredan un gen mutado lo que resulta en una enfermedad causada por falta de una sustancia necesaria para el funcionamiento corporal.

¿EL RIESGO DE LA HERENCIA ES IGUAL PARA HOMBRES QUE PARA MUJERES?

De los 23 pares de cromosomas, solamente un par es llamado “par sexual” y los otros 22 se denominan “autosomas”. Los alelos (variedades) del gen para producir la glucocerebrosidasa se encuentran en el par 1 de los cromosomas autosómicos y no en el par sexual, por lo tanto, puede transmitirse tanto a hombres como a mujeres.

El gen de la enzima glucocerebrosidasa se encuentra en el par del cromosoma 1 (1q21). Como ya lo mencionamos, la EG es una “enfermedad autosómica recesiva”, lo que quiere decir que el individuo afectado debe heredar dos copias alteradas de este gen.

¿QUIÉNES SON LOS PORTADORES DE LA ENFERMEDAD DE GAUCHER?

Una persona que tenga un gen normal y un gen defectuoso para la producción de la enzima glucocerebrosidasa, se considera como “portador de Gaucher”.

Estos individuos no tendrán esta enfermedad porque tienen un gen que trabaja correctamente y por lo tanto se puede producir suficiente glucocerebrosidasa como para prevenir la acumulación del glucocerebrosido. Cuando los dos genes de un individuo son normales entonces NO se es portador.

El matrimonio entre dos portadores se ilustra en la siguiente imagen, se obaerva que existe una posibilidad en 4 de que un hijo tenga la enfermedad, 1 en 2 de que sea sano pero portador y 1 en 4 de que no será ni portador ni enfermo.

Si uno de los padres es portador de EG y el otro no lo es, existe un 50% de probabilidades de que tengan un hijo que herede el “gen Gaucher” y se convertirá en portador. Pero ninguno de los hijos tendrá la EG porque siempre heredarán un gen sano del padre no portador.

Si ambos padres estuvieran enfermos, todos sus hijos heredarán los dos “genes Gaucher” y, por lo tanto, tendrán esta enfermedad también.

Debido a la gran variabilidad en la gravedad de la enfermedad que se observa incluso entre hermanos y gemelos idénticos, los científicos consideran que deben existir otros factores genéticos o ambientales que contribuyan, a la expresión de la enfermedad.

¿A QUIÉN LE DEBEN DE HACER EL ESTUDIO GENÉTICO PARA DETERMINAR SI ES PORTADOR DE LA EG?

Si en una familia se ha identificado un integrante que padece EG, los padres y hermanos deben ser referidos al médico genetista ya que la enfermedad es un padecimiento genético y cabe la posibilidad de que otros integrantes de la familia estén en riesgo, ya sea de padecer la enfermedad o de ser portadores.

Posteriormente, y si los demás parientes cercanos así lo desean, pueden también acudir al genetista para recibir Asesoramiento Genético. El médico genetista definirá si algún otro integrante de la familia está en riesgo y se debe realizar los estudios correspondientes.

De igual manera si hay antecedentes de un hijo previo afectado y la pareja nuevamente se embarazó, se puede realizar diagnóstico prenatal, es decir tomar una muestra de líquido amniótico y con los estudios correspondientes determinar si el nuevo bebé está afectado.

Usa nuestra sección de “directorio de Genetistas” para localizar a un profesional especializado en genética en tu área.

¿CÓMO SE MANIFIESTA LA ENFERMEDAD DE GAUCHER?

Como padecimiento congénito, la EG se presenta al nacimiento aunque la manifestación de la enfermedad puede ocurrir en diversas etapas de la vida, desde la infancia hasta la edad adulta.  Es una condición de por vida.

Los síntomas específicos que están presentes en los individuos afectados con la Enfermedad de Gaucher, varían mucho de una persona a la otra. Algunos individuos presentan pocos o ningún síntoma y otros experimentan complicaciones crónicas que, en algunos casos, son muy severas.

La severidad con que se manifiesta la enfermedad se correlaciona con la cantidad de células acumuladas.

Los síntomas mas frecuentes son:

  • Anemia(por disminución de glóbulos rojos sanos).
  • Disminución en el recuento de plaquetas, glóbulos rojos y glóbulos blancos lo que causa sangrados frecuentes, fácil aparición de moretones o magulladuras y anemia.
    • Es importante tomar esto en cuenta especialmente en casos de trabajos dentales, cirugías o parto.
  • Fatiga generalizada(debida a la anemia) y falta de energía y ánimo.
  • Abdomen distendido a causa de aumento del tamaño del bazo y del hígado. El crecimiento del bazo es variable pero puede ser masivo hasta 10 a 20 veces el peso normal y crecer hasta 60 a 70 veces el tamaño ideal. El grado de crecimiento se puede correlacionar con la progresión de la enfermedad.
  • El crecimiento del hígado se presenta en más del 50% de las personas afectadas con el Tipo I de la Enfermedad de Gauche
    • Los síntomas relacionados con este crecimiento de los órganos son variables. Algunas personas no presentan síntomas y otras reportan sensación de plenitud (se sienten llenos después de comer pequeñas porciones; esto ocurre cuando el bazo o hígado agrandado presionan el estómago), dolor abdominal y pérdida del apetito.

  • Retardo en el crecimiento y desarrollo. Los niños pueden tener retardo en el crecimiento y desarrollo. La talla baja se relaciona con la gravedad de la enfermedad
  • Manifestaciones en el esqueleto:Ensanchamiento de los huesos en la articulación de la rodilla, fracturas espontáneas o por bajo impacto; infartos óseos; necesidad de reemplazos articulares por necrosis óseas; pueden variar de deformidades (por adelgazamiento, osteoporosis) que no dan síntoma, hasta colapso de las vértebras y crisis óseas de dolor, también llamadas crisis de Gaucher. Se caracterizan por un dolor muy intenso que puede durar días a semanas.
    • Dolor en las articulaciones, artritis o daño en la articulación. Es frecuente y puede ser permanente si no se da el tratamiento.
    • En la piel se puede apreciar pigmentación café-amarillenta y manchas redondas lisas de color rojo púrpura alrededor de los ojos.
    • Si los pulmones se ven afectados hay disminución en la capacidad de proveer oxígeno.
    • Trastornos neurológicos. Hay trastornos neurológicos en los tipos 2 y 3.

Generalmente la EG sigue un curso progresivo, sintomático, con empeoramientos dramáticos e impredecibles.

CLASIFICACIÓN

Clásicamente se reconocen en este momento tres variantes clínicas de presentación de la  enfermedad y se distinguen entre sí por la ausencia o presencia y extensión de complicaciones neurológicas. Las tres formas son heredadas como enfermedades autosómicas recesivas.

El tipo 1 (es el más comúnse considera, equivocadamente, como la forma adulta de la enfermedad ya que individuos de cualquier edad pueden ser afectados. El gen defectuoso se encuentra en menos de cada 40 mil personas en la población general (acopel).

  • Se le llama también no- neuronopáticaporque generalmente no afecta al sistema nervioso. Se caracteriza también por la gran variedad de síntomas que pueden presentarse y los cambios en el curso que toma la enfermedad.
  • El Tipo I es la forma más frecuente y es extraordinariamente variada en su presentación y evolución, pues se diagnostican casos desde la primera infancia hasta edades muy avanzadas. Cuando se produce sintomatología, ésta depende de los cambios sanguíneos o bien de las molestias óseas, a veces graves.
  • El tipo 2 llamada la forma neuronopática aguda,es una forma rara de la enfermedad (menos de 1 en 100,000 nacimientos vivos) que afecta el cerebro así como a los órganos afectados también por el Tipo 1 de la Enfermedad de Gaucher.
  • Se caracteriza por una afectación neurológica extraordinariamente grave y precoz (generalmente comienza durante la lactancia con un compromiso neurológico grave) y desencadena la muerte de los niños afectados antes de los dos años de vida.
  • No muestra ninguna predilección étnica ni de género.
  • La forma más severa es la denominada “Forma letal perinatal”. Esta forma es causa de complicaciones severas que ponen en peligro la vida, las cuales se presentan desde antes del nacimiento o en la primera infancia. Como su nombre lo indica, la mayoría de los bebés afectados sobreviven pocos días después del nacimiento.
  • El tipo 3, o neuronopática crónica. Intermedio entre ambos, reúne la afectación visceral, con trastornos neurológicos precoces, pero menos graves que en el tipo Neuronopático Agudo.
  • Este tipo se caracteriza por un compromiso neurológico lentamente progresivo. Es también muy raro. Así como el tipo Agudo no aparece con preferencia en ningún grupo étnico.
  • Los signos y síntomas del Gaucher Neuronopático Crónico aparecen en la infancia temprana. Salvo por el compromiso del sistema nervioso, los síntomas son iguales al tipo 1. Los individuos con tipo 3 que llegan a la adolescencia pueden sobrevivir hasta la tercera o cuarta década.

Otro tipo de la Enfermedad de Gaucher se conoce como al “Tipo cardiovascular” porque el primer órgano afectado es el corazón provocando un endurecimiento de las válvulas cardiacas. En este caso pueden también existir anormalidades en los ojos, hueso y un leve crecimiento del bazo.

COMPLICACIONES

Todos los tipos de EG tienden a ser progresivos en sus manifestaciones por lo que, las posibles complicaciones van a depender del tipo de EG que se presente y de la misma persona afectada.

Complicaciones generales. Entre estas se pueden incluir:

  • Dolor de huesos que puede llegar a ser severo y acompañarse de fracturas.
  • Una tendencia a sangrar que puede resultar en hemorragias nasales constantes y moretones permanentes en el cuerpo.
  • Un riesgo incrementado a ciertos cánceres. La gente de edad avanzada con EG tiene mayores posibilidades de desarrollar ciertos tipos de cánceres y particularmente el mieloma múltiple (multiplicación descontrolada de células de plasma).

Complicaciones del EG Tipo 2. En este caso generalmente se incluyen complicaciones serias de tipo neurológico como:

  • Convulsiones
  • Dificultad para caminar y moverse
  • Problemas para tragar.

Dado que estos problemas son progresivos, aumentan en severidad y pueden convertirse en debilitantes que llevan a la muerte.

Complicaciones del EG Tipo 3. Las personas con este tipo de EG tienen un riesgo incrementado de desarrollar problemas cardiacos por calcificación (endurecimiento por depósitos de calcio) de las válvulas del corazón lo que dificulta que se abran y cierren en forma adecuada.

DIAGNÓSTICO

 La evaluación clínica es de gran importancia en el diagnóstico de la Enfermedad de Gaucher y, sumada a las pruebas de laboratorio, darán una clara determinación de la enfermedad.

El médico sospechará de la presencia de la EG cuando la persona afectada tiene un bazo muy agrandado y una tendencia al sangrado, dolor de los huesos o de las articulaciones y sufre fracturas espontáneas. Puede también tener problemas con los movimientos del ojo, problemas cardíacos o pérdida de la audición.

Historia clínica. El pediatra puede hacer el diagnóstico en un niño que se queja de malestar abdominal o que tiene frecuentes sangrados por la nariz. El hematólogo puede hacer el diagnóstico cuando observa una baja considerable en los niveles de plaquetas en sangre.

El ortopedista puede diagnosticarlo en el momento en el que está tratando alguna fractura de origen inexplicable. Pero principalmente se sospechará cuando existe una historia familiar, esto es lo primero que se le debe notificar a tu pediatra y a cualquier médico.

Examen físico. El médico especialista -de preferencia el Hematólogo/oncólogo- (el Hematólogo es el especialista en trastornos de la sangre), llevará a cabo, primero que nada, un examen físico muy completo palpando en especial el abdomen para verificar el crecimiento del hígado o del bazo (el crecimiento del bazo es más rápido en los niños).

Análisis de laboratorio. El médico tratante puede pedir estudios de laboratorio más especializados buscando la alteración de ciertos niveles en sangre y placas de RX que muestren las características óseas de esta enfermedad.

Examen para medir la actividad enzimática (determinación de la actividad enzimática). Actualmente, a todo paciente niño o adulto que curse con estas características se le realiza, en forma rutinaria, un estudio (en sangre) de cuantificación de  unas enzimas (betaglucosidasa y de quitotriosidasa).

  • Este tipo de estudios descansa en la demostración de una notable deficiencia en la actividadde la enzima glucocerebrosidasa (GC) en sangre o en la orina. Las personas afectadas con la EG casi no tienen ninguna actividad. Este estudio no determina ni el tipo ni la severidad de la enfermedad.

 

Prueba molecular genética. El GBA es el único gen conocido que causa la Enfermedad de Gaucher.

Cuando ya se identificó la mutación (alteración) del gen en el paciente se puede realizar la prueba de portador a otro integrante de la familia que esté en riesgo de serlo. Entre los judíos de Oriente con ascendencia europea (Ashkenazi), la tasa de portadores es de aproximadamente 1 en 15. El estado de portador puede ser detectado a través de una prueba de sangre o saliva.

  • Si tú eres portador de un gen responsable de EG -pero no padeces esta enfermedad-, tendrás un nivel enzimático intermedio que cae entre los que están afectados y los que no son portadores.

Conocer la mutación no ayuda a saber qué tan afectado estará un individuo, hay una gran variabilidad en la gravedad de la enfermedad, incluso entre hermanos y

gemelos idénticos (Mistry 1995, Sidransky 1994). Se piensa que deben existir otros factores genéticos o ambientales que contribuyen de alguna manera a la expresión de la enfermedad.

Aspiración de médula ósea: La médula ósea es el tejido que fabrica las células sanguíneas y se encuentra en la parte hueca de la mayoría de los huesos. La aspiración de médula ósea es la extracción de este tejido para su análisis. En la actualidad se considera como un estudio complementario.

Biopsia del bazo: Es la extracción o extirpación de una pequeña porción de tejido para examinarla en el laboratorio y detectar la presencia de células de Gaucher.

Biomarcadores: Para determinar la progresión de la enfermedad o su respuesta a los tratamientos en los niños y adultos, se utiliza el análisis con “biomarcadores” (cambios químicos, fisiológicos o biológicos que pueden ser medibles). Los niveles elevados en sangre de la enzima r (CHITO) reflejan un exceso de almacenamiento de lípidos. Estos niveles usualmente disminuyen y permanecen luego estables después del tratamiento específico.

Estudios de imágen. Es probable que el médico pida también algunos estudios de imagen como:

  • Resonancia magnética(IRM) para determinar el crecimiento del hígado o del bazo y para detectar signos tempranos de problemas óseos.
  • Tomografía computarizada(TC).
  • Radiografía de todos los huesos: Una radiografía se utiliza para detectar la densidad de los huesos y los cambios en el tiempo, fracturas, tumores o condiciones óseas degenerativas. En el caso de un análisis esquelético, se le toman radiografías a todas las áreas.
  • La densitometría óseaes necesaria ya que muchos niños tienen alteraciones de la densidad mineral ósea y ésta, puede aumentar durante el tratamiento el cual puede inducir velocidad de crecimiento en los niños que tienen retardo en su crecimiento.

 

Estudios que se realizan antes y durante el embarazo. Si estás pensando en embarazarte si tu pareja es de origen Ashkenazi o tiene historia familiar de EG, es importante que lo hables con tu médico para que consideren hacerte un estudio genético.

Si solamente uno de ustedes es Ashkenazi, éste debe de ser el primero al que le hagan el estudio; si se determina que es portador, la otra persona debe de hacerse el estudio. Y si se identifica también como portadora, entonces será necesario que la pareja acudan con un genetista a recibir Consejo Genético.

Si estás embarazada y eres portadora del gen causante de la EG, es probable que tu médico te recomiende que te realices un estudio de amniocentesis (análisis del líquido amniótico que rodea al bebé), el cual puede determinar si el bebé está en riesgo de padecer la EG y de qué tipo. Si estás considerando hacerte estas pruebas, habla con tu genetista para que te explique los riesgos y beneficios.

TRATAMIENTO

La enfermedad de Gaucher no tiene cura. Sin embargo, el tratamiento puede ayudar a controlar y aliviar los síntomas.

El tratamiento debe ser prescrito por un especialista, de preferencia con experiencia y con un entrenamiento en esta clase de enfermedades quien debe valorar a cada paciente, analizar sus condiciones y sus posibilidades de mejorar o por lo menos evitar que la enfermedad avance rápidamente y en base a esto indicar el tratamiento adecuado para cada individuo.

Medicamentos

 

Tratamiento de reemplazo enzimático TRE: La TRE es el estándar del tratamiento sintomático en la EG. Esta terapia ha modificado la historia natural de la enfermedad desde su aprobación por la FDA en 1991.

  • Su objetivo es reemplazar la enzima deficiente con otras artificiales. Este reemplazo se da para pacientes ambulatorios, a través de la vena (intravenoso) y generalmente es en dosis altas que se aplican cada quince días durante toda la vida. Muy ocasionalmente, algunas personas presentan alergia a este tratamiento.
  • La TRE ha sido especialmente efectiva en los niños; sin embargo, muchos adultos  especialmente con afectación ósea pueden  detener progresión de la enfermedad y aún  tener regresión de algunas de estas lesiones.

Miglustat (Zavesca). Indicado para pacientes con enfermedad de Gaucher sintomática leve o moderada y que no pueden o no esté indicado recibir TRE.

Este medicamento se administra en forma oral y su efecto es interferir con la producción de las sustancias que se acumulan en las células de las personas que tienen la Enfermedad de Gaucher. Los efectos colaterales comunes a este tratamiento son la diarrea y la pérdida de peso.

Eliglustat (Credelga). Medicamento aprovado por la FDA en 2014 como tratamiento para la forma más común de la Enfermedad de Gaucher. Al igual que el anterior, este medicamento parece inhibir la producción de sustancias grasas que se acumulan en las células de las personas con la Enfermedad de Gaucher. Los posibles efectos colaterales incluyen fatiga, dolor de cabeza, náusea y diarrea.

Medicamentos para la osteoporosis. Los síntomas y afecciones óseas deben ser tratadas con medicación complementaria indicada para cada caso.

Este tipo de medicamentos puede ayudar a reconstruir el hueso debilitado por la Enfermedad de Gaucher.

Nuevas Investigaciones. Se sabe además, de prometedoras investigaciones para el desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas, entre ellas las terapias celulares, génicas, nuevas TRE, y nueva terapia oral además de otras llamadas moléculas chaperonas que en el futuro podrán representar importantes cambios en el tratamiento de la Enfermedad de Gaucher.

Por tratarse de una enfermedad genética el tratamiento de estos pacientes debe ser permanente y de por vida.

Tratamiento durante el embarazo

Todavía no están bien determinados los efectos que el embarazo pueda tener en el curso de la Enfermedad de Gaucher.

Sin embargo, se ha observado que el embarazo de una madre con EG, tiene varios riesgos incluyendo un incremento en la severidad de la anemia y trombocitopenia que puede potenciar el sangrado postparto, el riesgo de infección y, posiblemente, la posibilidad de un aborto.

Sin embargo, también se ha observado que la mayoría de estos embarazos puede llegar a término sin mayores complicaciones.

La TRE con aiglucerase es el tratamiento de elección para las embarazadas con EG, pero todavía se tiene que demostrar si el medicamento reduce el riesgo de que se presenten complicaciones durante el embarazo y si su uso produce algún efecto adverso en el bebé en desarrollo.

La decisión de continuar o interrumpir el tratamiento, la tomará el médico dependiendo de cada caso en particular.

Dieta

Las personas afectadas con EG tienen un requerimiento elevado de calorías porque su metabolismo es muy elevado, pero a pesar de esto, las personas que tienen el hígado o el bazo agrandados, frecuentemente tienen poco apetito ya que el crecimiento de los órganos deja poco espacio para el llenado del estómago y se sienten “llenas” con un poco de alimento.

Es probable que el médico recomiende vitaminas para suplementar las deficiencias nutricionales que le pueden afectar y que le pida consulta con un especialista en nutrición.

Manejo interdisciplinario de los síntomas

 

Las personas afectadas con la Enfermedad de Gaucher generalmente se someten a una variedad de cuidados médicos. Generalmente es el genetista el que coordina al grupo de especialistas médicos para monitorear el progreso de la enfermedad y dirigir las necesidades y decisiones médicas.

Dado que la Enfermedad de Gaucher afecta múltiples partes del cuerpo, los pacientes se ven en la necesidad de visitar múltiples especialistas en diferentes

áreas, entre ellos podemos mencionar al hematólogo, ortopedista, neurólogo y neuro-oftalmólogo.

Las opciones de tratamiento incluyen desde medicamentos o terapias para el dolor, transfusiones de sangre, cirugía ortopédica, etc.

De no ser tratada, la enfermedad puede progresar y terminar con características patológicas que pueden tornarse en difíciles o imposibles de revertir, por ejemplo fibrosis del bazo o del hígado, osteonecrosis (muerte del tejido óseo) entre otras.

PRONÓSTICO

Las personas con EG, particularmente aquellas que la desarrollaron en la vida adulta, tienen muchas posibilidades de tener una vida casi normal.

Los niños cuya enfermedad inicia en los primeros años de vida, no llegan a vivir después de los dos años. Sin embargo, los niños con EG Tipo 3 que llegan a la adolescencia, llegan a sobrevivir muchos años.

Las personas afectadas con este padecimiento, sus parejas y amigos, pueden enfrentarse con una gran variedad de retos emocionales y sociales además de las limitaciones físicas o de las complicaciones causadas directamente por la enfermedad los cuales dependerán de la severidad con que se presente en cada individuo. Las personas con EG pueden, a través del tiempo, experimentar algunos, ninguno o muchos de los siguientes retos:

Incertidumbre: Una de las preocupaciones más comunes está relacionada con los sentimientos de soledad e ignorancia acerca de la enfermedad debido a que tanto los síntomas como la enfermedad en sí misma varían muchísimo y se pueden presentar en cualquier momento. Algunas personas permanecen asintomáticos mientras que otras empiezan a tenerlos desde muy temprana edad.

Esta incertidumbre puede agregarse a las dificultades que tienen para hacer planes a largo plazo o de fijarse metas.

Los portadores enfrentan decisiones muy difíciles acerca del matrimonio y la posibilidad de tener descendencia. Por ejemplo, si ellos mismos están enfermos, ¿tendrán la resistencia física para educar a sus hijos?, ¿sus hijos heredarán esta enfermedad? Sin embargo, es también frecuente que esta misma incertidumbre sea la fuerza interna que necesitan para salir adelante.

 

¿Tendré mucho dolor?: El dolor asociado a la EG puede ir desde un nivel muy suave hasta extremadamente severo. Vivir con ese dolor, y sobre todo cuando se torna severo, puede ser un gran reto para las personas afectadas por la EG.

Hay momentos en los que los episodios de dolor pueden ocurrir involucrando a los grandes órganos o a los huesos que han sido afectados. Estos episodios

finalmente ceden en una o dos semanas, pero pueden durar más y algunas veces se necesita un medicamento potente para controlar el dolor.

Algunas personas con EG pasan por periodos de severo dolor de los huesos conocidos como “crisis óseas”. Las articulaciones se inflaman y se ponen brillosas, rojas e hinchadas y hasta se sienten calientes al tacto. Algunas veces, el más mínimo movimiento puede causar un dolor extremo. Cuando el dolor es severo, la persona no se puede movilizar bien e incluso puede tener problemas para dormir.

Las personas adultas afectadas y los padres de los niños con EG, trabajan con sus médicos para aprender cuáles son los analgésicos más apropiados y las técnicas que ayudan más a minimizar el dolor.

¿La fatiga es un problema?: Otro reto al que se encaran algunas de las personas afectadas con la EG, es la fatiga que puede presentarse como consecuencia de la anemia. Cuando este problema es severo, es muy probable que se sientan cansados aún después de una buena noche de sueño.

Algunos niños ni siquiera tienen la energía o resistencia para jugar con otros niños y pueden tener dificultad para permanecer alertas en el salón de clases o para concentrarse en sus tareas escolares.

Es importante para estas personas que incluyan periodos de siestas en su horario de actividades diarias para ayudarles a combatir los golpes de fatiga. Las actividades normales que una persona sana puede hacer, pueden requerir de un mayor esfuerzo en las afectadas por la EG.

Muchas personas encuentran que hacen todo lo que quieren siempre y cuando tengan cuidado en medir sus acciones y  pidan ayuda cuando lo necesiten.

¿Cómo afecta esta enfermedad la movilidad?: En algunos momentos, los efectos de la EG pueden afectar la movilidad en algunas de las personas afectadas. Caminar puede convertirse en algo difícil, especialmente cuando la distancia es larga o hay que subir o bajar escaleras.

La disminución en la movilidad puede ser también una respuesta a una crisis ósea o a una fractura. El uso de algunas ayudas ambulatorias como una silla de ruedas, muletas o bastones, puede ser muy útil en estos momentos.

Es muy raro que la incapacidad pueda llegar a tal extremo que la persona tenga que ser hospitalizada o que se tenga que quedar en cama. Para los niños esto puede significar ausencias en la escuela y los adultos necesitarán un tiempo de descanso en el trabajo. Los cambios y ajustes en el estilo de vida pueden ayudar a conservar la energía y minimizar el esfuerzo en los huesos y articulaciones.

¿Cómo afecta la EG el apetito?: El crecimiento pronunciado del hígado y/o del bazo puede afectar el apetito de las personas por la presión que ejercen estos órganos contra el estómago. Las personas con EG frecuentemente se quejan de “sentirse llenos”, aún cuando hayan comido unas cuantas porciones de alimento.

El crecimiento de estos órganos deja poco espacio  en la cavidad abdominal para que el estómago se pueda llenar de alimento y esto hace que se tarden más en comer porque su estómago se llena rápidamente.

El hecho de que no coman mucho puede ser causa de ansiedad para ellos mismos y para sus familiares. En estas situaciones, es importante la paciencia y la comprensión. Ellos mismos van descubriendo qué alimentos o que hábitos alimenticios deben evitarse para así disminuir los problemas digestivos.

¿Cómo afecta la EG la apariencia de la persona afectada por esta enfermedad?: La imagen física puede ser un reto muy difícil para las personas que tienen el hígado y/o el bazo crecidos. Los niños y los adultos pueden ser ridiculizados o molestados por ser tan gordos, por parecer que están embarazados o, simplemente, por ser “diferentes”.

Para los niños que son muy conscientes de su apariencia, esto puede herir su autoestima y además de enfrentar los retos de la enfermedad, tienen que luchar contra los injustos comentarios que surgen por su apariencia física.

En estas situaciones, comprar ropa holgada y cómoda es importante tanto para los niños como para los adultos. Los individuos que tienen un abdomen muy grande, encuentran que la ropa no ajustada, sobre todo en la cintura y de material elástico, es la más cómoda.

¿Qué pasa con los niños con EG?: Los niños con EG crecen más lentamente que otros niños. Pueden ser más pequeños y chaparros porque su energía la utilizan para enfrentarse a la enfermedad y queda poco para el proceso de crecimiento.

Pueden estar debajo del percentil normal en la tabla de peso y crecimiento y pueden parecer torpes y fuera de balance por el aumento del hígado y bazo. Debido a su apariencia, los padres y los maestros tienen la tendencia a tratarlos como niños menores de la edad que tienen.

Los adolescentes con EG frecuentemente tienen un retraso en la llegada de la pubertad, pero ya al final de la adolescencia, la mayoría se empata con el resto de la población y generalmente llegan a la altura que genéticamente iban a tener y experimentan un desarrollo sexual normal. Sin embargo, este retraso puede causar algunas dificultades psicológicas durante la adolescencia.

Dependiendo de la severidad de la enfermedad, los niños con EG que tienen una agilidad disminuida, tendencia  a las fracturas y a los sangrados, o que tienen el bazo agrandado, su médico seguramente les pedirá que no hagan deportes de contacto y que mejor se dediquen a la natación, la bicicleta o el baile. Si su energía física es baja por las dificultades para respirar o por la anemia, quizá incluso les recomiende actividades no aeróbicas.

Sin embargo, un niño que es lo suficientemente fuerte como para estar interesado en los deportes, se le debe de estimular y apoyar para que participe y él mismo aprenda a medir sus limitaciones.

Es importante destacar otras actividades que puedan ayudar a los niños más afectados por la EG para que desarrollen intereses y capacidades de socialización. Los niños frecuentemente aprenden a compensar por las cosas que no pueden hacer y son los mejores en otras áreas de sus vidas.

Los médicos y los familiares deben trabajar en equipo para determinar qué actividades son las más apropiadas para cada niño con la EG. Las escuelas generalmente están dispuestas a desarrollar actividades alternas y programas especiales para niños con limitaciones físicas.

¿Qué pasa con los adultos que recientemente han sido diagnosticados con EG?: Los adultos con EG pueden tener dificultad en aceptar que tienen una enfermedad crónica y algunos hasta llegan a negar los síntomas o negarse a buscar ayuda médica.

Esto es normal ante el miedo a recibir un diagnóstico totalmente nuevo e inesperado y en cierto modo puede ayudarlos a seguir con sus actividades diarias, pero a largo plazo esto puede ser peligroso, especialmente cuando no inician un cuidado médico adecuado y tratamiento ya que esto conduce a un empeoramiento de los síntomas y a un posible daño irreversible en su organismo.

¿A qué se pueden enfrentar los padres con niños con la EG?: Ser el padre de un niño con la EG puede involucrar la toma de decisiones difíciles para las cuales no hay una regla clara. Los padres “Gaucher” deben de consultar con su médico tratante si es necesario restringir la actividad física de su hijo, tienen que poner en una balanza los riesgos físicos con la necesidad que tiene su hijo de socializar con otros niños.

Deben también de escoger, cuando y como le informarán a su hijo acerca de su enfermedad y lo que ésta significa. Deben también decidir a qué otras personas le deben de informar de la enfermedad de su hijo, por ejemplo, las autoridades escolares o amigos. Los padres deben ofrecer apoyo emocional y ayuda práctica cuando su hijo tiene episodios de dolor.

La dinámica familiar y las relaciones entre hermanos y hermanas debe cambiar al enfocar -o quitar- la atención en el hijo afectado. La pareja puede afectarse y los hijos/padres pueden manejar un sentimiento de resentimiento o culpa.

Los aspectos emocionales asociados con la EG pueden convertirse en especialmente molestos para los niños cuando están en una edad en la que es tan importante “ser como los demás” y “pertenecer” al grupo. Se frustran si se ven diferentes a los demás y no pueden hacer lo mismo que los otros.

Al entender sus necesidades emocionales, los padres pueden ayudar al niño a manejar el dolor que experimentan. Los médicos y la comunidad pueden ofrecer un apoyo invaluable a las familias que tienen hijos con enfermedades crónicas. Algunas veces, el hecho de compartir, ya es suficiente.

¿Cuáles son los problemas a los que se encara el adulto con EG?

Los individuos con la EG que experimentan los primeros síntomas en la vida adulta, el impacto puede ser devastador. Los adultos sienten que tenían mucha más resistencia antes que les permitía disfrutar de la vida, estaban ocupados con su familia, trabajo y vida social, eran independientes y se podían mover a voluntad.

Una presentación abrupta y severa de los síntomas, súbitamente interfiere con su vida laboral y planes de vida. En cambio para los que tienen síntomas más leves, la enfermedad tendrá un efecto menor en sus vidas e incluso hasta llegan a olvidarse que tienen esta enfermedad.

Conforme la enfermedad progresa, algunos adultos se sienten exhaustos y acobardados con tantas limitaciones y se ven obligados a hacer cambios en su estilo de vida para medirse y adaptarse a esta nueva situación.

PRONÓSTICO

La EG Tipo 1 es la forma más común de la enfermedad.Esta enfermedad puede presentarse en una forma desde leve a severa y los síntomas pueden no aparecer sino hasta la vida adulta. Con la terapia de reemplazo enzimático, las personas afectadas pueden llevar una vida plena y activa.

Debido al daño neurológico tan devastador, la EG Tipo 2 es típicamente fatal dentro de los primeros 2 años de vida.

Los pacientes con EG Tipo 3, tienen una expectativa de vida más corta, sin embargo, el tratamiento ayuda a que algunas de estas personas –que tienen una afectación neurológica leve- puedan vivir hasta los 50 años. Los investigadores están buscando nuevos medicamentos que puedan cruzar la barrera neurológica (la cual actúa para proteger el cerebro, pero también impide el paso de los medicamentos). Si alcanzan el éxito, el pronóstico mejorará tanto para los que tienen tanto el Tipo 2 como el 3.

GRUPOS DE APOYO

Aunque te puedes sentir totalmente solo en el diagnóstico, existen muchas organizaciones y sociedades que ayudan a los pacientes y a sus familias a reunirse con otras personas para compartir experiencias similares. Algunas de ellas incluso ofrecen información educativa y práctica.

En español

Asociación Gaucher de México A.C. 
Centro Comercial Galerías Reforma, Carretera México -Toluca 1725 Local A-30
Colonia Lomas de Palo Alto, Cuajimalpa, Mexico D.F. C.P. 05110
Tel. 5396 4682  o 5342 2527, Fax: (0052) 55 70 78 88
asociacion.gaucher@correoweb.com

En inglés:

Children’s Gauchers Disease Research Fund: www.childrensgaucher.org

National Gaucher Foundation: www.gaucherdisease.org

REFERENCIAS