Desprendimiento de la Placenta
Complicaciones, Embarazo, Otras

Desprendimiento Prematuro de la Placenta

¿Qué es la placenta?

La placenta es un órgano fundamental en el embarazo, ya que constituye la conexión vital del bebé con la madre. Su nombre proviene del latín y significa “torta plana”, refiriéndose a su apariencia en humanos.

¿Cuándo se forma la placenta?

La placenta se empieza a formar en el mismo momento de la implantación del embrión en la pared uterina, acontecimiento que ocurre aproximadamente a la semana de haberse producido la fecundación. La placenta se desarrolla de las mismas células provenientes del espermatozoide y el óvulo que dieron desarrollo al feto.

¿Cuál es la función de la Placenta?

Su principal misión es la de transmitir los nutrientes al bebé. El nivel de flujo sanguíneo hacia el útero –a través del cordón umbilical- es de unos 500-700 ml por minuto. Gracias a esa sangre, suministra al bebé oxígeno (funciona de “pulmón fetal”), nutrientes y hormonas.

La placenta realiza para el feto funciones muy parecidas a las del hígado para el adulto, ya que sirve de reserva de nutrientes, modifica algunas sustancias antes de ingresarlas al feto y contribuye a la regularización de la glucemia fetal (azúcar en la sangre); estas funciones van disminuyendo al desarrollarse el hígado fetal.

También se encarga de los desechos del bebé, sobre todo del anhídrido carbónico que hace pasar al torrente sanguíneo materno para eliminarlo. La madre elimina esos desechos a través de los riñones.

De este modo, la placenta actúa también como un filtro encargado de mantener estas sustancias nocivas alejadas del sistema orgánico de tu bebé. Sirve de filtro pero hay sustancias que consiguen penetrar en la placenta como por ejemplo las drogas, por eso muchos medicamentos están prohibidos en el embarazo.

Otra de las misiones es la función endocrina, esto es, la fabricación de hormonas, entre ellas la gonadotropina coriónica humana, que es la que permita que el embarazo siga delante. Esta hormona es la que se mide en las pruebas de embarazo.

Igualmente sintetiza estrógenos u hormonas sexuales de tipo femenino, que juegan un papel muy importante en la implantación del embrión, el desarrollo de las mamas y lactógeno placentario, que controla el metabolismo materno y estimula el crecimiento del bebé. Todas estas hormonas contribuyen a asegurarse de que el cuerpo de la mujer vaya atravesando los cambios apropiados durante el embarazo.

Si bien muchos microorganismos como bacterias, gérmenes o tóxicos no son capaces de atravesar la placenta, por lo que el feto está protegido durante una época en la que su sistema inmune no está maduro, la mayoría de los virus sí son capaces de atravesar o romper esta barrera.

Resulta increíble tan sólo imaginar que este pedazo de carne llamado placenta, del que es tan fácil deshacerse, sea en realidad un laboratorio que hizo funciones respiratorias, digestivas, excretoras, endócrinas (hormonales) durante la etapa más crítica del desarrollo del ser humano, funciones todas que, posteriormente, requerirán de la actividad conjunta de muchos órganos y sistemas interrelacionados para mantener la vida extrauterina y adulta.

¿Dónde se sitúa la placenta?

Una vez implantada y bien sujeta en la pared uterina, la placenta no se mueve.

Durante el embarazo, la placenta se desplaza a medida que el útero se estira y crece. Al inicio del embarazo, es muy común que la placenta esté en la parte baja en el útero, pero a medida que el embarazo continúa, la placenta se desplaza hacia la parte superior de éste debido a que su crecimiento es mucho menor al crecimiento del útero y el borde placentario se aleja poco a poco del cuello uterino.

Hacia el tercer trimestre, la placenta debe estar cerca de la parte superior del útero, de manera que el cuello uterino esté despejado para el parto.

¿Cuánto vive la placenta?

Como todo órgano, la placenta tiene un proceso biológico: nace, crece y muere. ¿Y hasta cuándo vive la placenta? Tanto como el embarazo: aproximadamente 40 semanas. Crece durante todo el embarazo, aunque en las últimas semanas comienza a envejecer.

A partir de las 41ª semana hay más riesgo de que no funcione correctamente y deje de transmitir los nutrientes que el bebé necesite para crecer, es lo que se denomina “placenta envejecida o vieja”.

Cuando acaba la gestación la placenta suele medir 1,5-3 centímetros de grosor y de 15-20 centímetros de diámetro y pesa alrededor de 450-550 gramos, sin tener en cuenta el cordón umbilical al que está unida.

El parto no finaliza hasta que la madre no expulsa la placenta, es decir, hasta la última fase del parto, llamada “alumbramiento”, en la que sigue habiendo contracciones.

Una vez que sea expulsada, el médico deberá controlar que esté completa, ya que si han quedado restos en el interior del útero podrían presentarse complicaciones. Y además se controla el estado de la placenta la cual puede dar pistas sobre el estado del bebé.

¿Qué factores pueden afectar la salud de la placenta?

Hay varios factores que pueden afectar la salud de la placenta durante el embarazo, algunos se pueden modificar y otros no.

Por ejemplo:

La Edad materna. Ciertos problemas de la placenta son más comunes en mujeres mayores de 40 años.

Ruptura Prematura de Membranas. Durante el embarazo tu bebé está rodeado de una membrana llamada saco amniótico que contiene el líquido amniótico. Si este saco escurre líquido amniótico o se rompe antes de que el trabajo de parto se inicie, aumenta el riesgo de que se presenten problemas en la placenta.

Hipertensión arterial. Puede afectar a la placenta.

Diabetes no controlada y tabaquismo.

Embarazo Múltiple. Si estás embarazada de más de un bebé, se puede aumentar el riesgo de presentar ciertos problemas en la placenta

Trastornos de la coagulación. Cualquier condición que intervenga en la coagulación o que aumente el riesgo de la formación de coágulos también son factores que aumentan el riesgo de problemas en la placenta.

Cirugías previas del útero. Si has tenido cirugías previas del útero como cesáreas, tienes un mayor riesgo de padecer problemas en la placenta

Antecedentes de problemas de placenta. Si has tenido problemas de la placenta en tus embarazos anteriores, puedes estar riesgo de que se vuelvan a presentar.

Consumo y abuso de ciertas substancias. Ciertos problemas de la placenta son más frecuentes en mujeres que fuman o consumen drogas ilegales como la cocaína, durante el embarazo

Traumatismos en el abdomen. Como por ejemplo una caída u otro tipo de impacto en tu abdomen, aumenta el riesgo de tener problemas en la placenta

¿Cuáles son los problemas más comunes de la Placenta?

Durante el embarazo los problemas de la placenta más comunes son:

·      Desprendimiento prematuro de la placenta

·      Placenta Previa.

·      Placenta Acreta.

·      Insuficiencia placentaria.

·      Después del parto la retención placentaria es otro de los problemas de suma importancia.

En algunos casos, la placenta:

  • Puede tener una forma anormal.
  • Puede no agrandarse lo suficiente (más probable si está esperando gemelos o más)
  • No se fija correctamente a la superficie del útero.

Desprendimiento prematuro de placenta

Es la separación prematura de la placenta, generalmente después de la semana 20 de gestación, que estaba implantada de manera normal en el útero. Se presenta en el 1% de los embarazos, puede ser una emergencia obstétrica.

La separación de la placenta puede ser desde unos milímetros hasta se desprendimiento total. La separación puede ser aguda o crónica.

Evidentemente esta complicación pone en grave riesgo al bebé. Dependiendo del grado de desprendimiento, el bebé puede tener una afectación mínima, sufrimiento fetal “leve” (taquicardia fetal) o más grave (bradicardia), e incluso, la muerte en unos cuantos minutos, cuando el desprendimiento es severo.

Como lo mencionamos anteriormente, la placenta provee de oxígeno y nutrientes al bebé antes de nacer. Si la placenta se deprende del útero antes del trabajo de parto, es inevitable que se interrumpa el aporte de oxígeno y nutrientes para el bebé, lo que pone en riesgo su vida.

Clasificación del desprendimiento de placenta

El desprendimiento prematuro de placenta se clasifica en la escala de grado 0- 3, de acuerdo a la severidad del desprendimiento, el sangrado y el estado de la madre y el feto

Grado 0 – Asintomática: No hay síntomas, y solamente diagnosticada en el examen de la placenta después del parto

Grado 1Leve: Representa el 48% de los casos La embarazada presenta sangrado vaginal y molestias leves al orinar, no hay peligro para la madre ni para el bebé

Grado 2- Moderada: Representa el 27% de los casos. La hemorragia es moderada, con más contracciones uterinas, y la frecuencia cardiaca del feto puede indicar que existe sufrimiento. La madre presenta síntomas pero no ha caído en shock, el monitoreo fetal se lleva a cabo para detectar si el bebé está en peligro.

Grado 3 Severa: Representa el 24% de los casos. El desprendimiento total (o casi total) de la placenta es infrecuente, pero grave. En este caso, el sangrado es intenso, o permanece oculto. Las contracciones uterinas son continuas, con dolor abdominal y baja presión sanguínea de la madre, que puede sufrir un shock. Es necesario practicar una cesárea de urgencia para salvar al bebé, pero si el feto no está suficientemente desarrollado, morirá, ya que no se puede detener el desprendimiento de la placenta.

Causas del desprendimiento prematuro de la placenta

No se conoce la causa del desprendimiento prematuro de la placenta, sin embargo, muchas mujeres que sufren esta complicación tienen las siguientes características en común:

  • Son fumadoras
  • Tienen más de 35 años
  • Consumen cocaína durante el embarazo
  • Tienen antecedentes de desprendimiento de placenta
  • Sufrieron traumas (golpes ) en el abdomen
  • Tienen anormalidades en el útero
  • Tienen un embarazo múltiple
  • Tienen preeclampsia o hipertensión

Factores de riesgo del desprendimiento prematuro de la Placenta

Un factor de riesgo es cualquier cosa que pueda incrementar la posibilidad de una mujer para presentar problemas de placenta en el embarazo pero, aunque influyen en el desarrollo del problema, la mayoría de ellos no es causa directa.

Los siguientes factores pueden incrementar el riesgo de una mujer para presentar desprendimiento prematuro de la placenta:

  • Cordón umbilical corto.
  • Ruptura prolongada de membranas.
  • Edad materna.
  • Ciertas infecciones intrauterinas (corioamnioitis).
  • Fibromiomas retro placentarios (tumores fibrosos del músculo del útero. ubicados atrás de la placenta).
  • Consumo y abuso de alcohol.
  • Consumo de tabaco.
  • Desprendimientos de placenta previos.
  • Polihidramnios (cantidad mayor de lo normal del líquido amniótico).
  • Cesáreas anteriores.

Síntomas y signos del desprendimiento prematuro de placenta

El sangrado vaginal es raro solamente se presenta en uno de cada 5 casos del 1% de las mujeres que presentan desprendimiento prematuro de la placenta.

Si el sangrado vaginal se presenta en el tercer trimestre, se debe acudir al médico inmediatamente porque también puede ser un síntoma de placenta previa.

Síntomas característicos

Grado 1

  • No hay sangrado vaginal o puede haberlo muy leve.
  • Leve dolor en el útero.
  • Presión arterial y pulso de la madre, normales.
  • No hay problemas de coagulopatías (trastornos hemorrágicos por incapacidad de formar coágulos).
  • No hay sufrimiento fetal.

Grado 2

  • Como en otras complicaciones relacionadas con la placenta, el sangrado vaginal es el síntoma más común, en este caso acompañado de malestar, nauseas, dolor abdominal moderado y contracciones uterinas.
  • La madre tiene taquicardia y variaciones de la presión arterial y del pulso cuando cambia de posición.
  • Hay datos de sufrimiento fetal (el bebé tiene taquicardia).
  • Problemas en la coagulación de la sangre.
  • Disminución de los movimientos del feto (hay sufrimiento fetal).
  • Sangre en el líquido amniótico.

Grado 3

  • No hay sangrado vaginal y si lo hay, es abundante.
  • Dolor intenso en el útero.
  • La madre entra en estado de shock.
  • Coagulopatías (trastornos hemorrágicos).
  • Muerte fetal.

 Cuando el desprendimiento de placenta es crónico

El desprendimiento prematuro de placenta cuando es crónico puede causar mínimos síntomas y signos como: sangrado café, en manchas, continuo, o intermitente. Este tipo de desprendimiento puede causar retraso de crecimiento intrauterino

Cómo se diagnóstica.

 Pruebas y exámenes de laboratorio. Los exámenes pueden abarcar:

  • Ecografía abdominal y vaginal.
  • Conteo sanguíneo completo
  • Monitoreo fetal.
  • Estudios en sangre más especializados que incluyen: nivel de fibrinógeno, tiempo parcial de tromboplastina, conteo de plaquetas y tiempo de protrombina.
  • Examen pélvico

En el diagnóstico también se debe considerar si la embarazada sufrió de un trauma (golpe) en el abdomen. SI el sangrado se presentó en la etapa ultima del embarazo, el médico descartará la posibilidad de placenta previa -que tiene síntomas muy similares- antes de realizar un examen pélvico, debido a que puede aumentar el sangrado.

Tratamiento del desprendimiento prematuro de placenta

Hay tres cosas que los doctores deberán considerar antes de iniciar el tratamiento.

  • La severidad del desprendimiento
  • Localización del desprendimiento
  • Edad gestacional

El médico hará lo siguiente:

  • Realizará un examen físico.
  • Observará tus contracciones y cómo responde a ellas el bebé.
  • Algunas veces, hará una ecografía para revisar la placenta (pero la ecografía no siempre muestra un desprendimiento prematuro de ésta).
  • Verificará la frecuencia y el ritmo cardíaco del bebé.

Si el desprendimiento prematuro de placenta es pequeño, el médico te puede ordenar reposo en cama para detener la hemorragia. Después de unos días, la mayoría de las mujeres por lo general puede volver a sus actividades normales.

En caso de una separación moderada, es probable que necesite permanecer en el hospital en donde:

  • Vigilarán el ritmo cardíaco al bebé.
  • Tú podrías necesitar una transfusión de sangre.
  • Si el bebé muestra signos de sufrimiento, el médico puede inducir el parto prematuro. Si no puedes dar a luz por vía vaginal, necesitarás una cesárea.
  • Aproximadamente el 15% de los casos con un desprendimiento severo de placenta, termina con la muerte del feto.

Cuando el desprendimiento de placeta es grave, el tratamiento de emergencia dependerá de las semanas de gestación y de la severidad de los síntomas. En el hospital te monitorizarán continuamente, te darán oxígeno para ayudar a tu bebé y también se hará monitoreo del bebé para vigilar que no haya sufrimiento fetal.

Es probable que te pongan un suero y que constantemente te tomen los signos vitales (presión arterial, pulso, temperatura y respiraciones). En caso de que el bebé presente algún problema, seguramente te adelantarán el parto y será por cesárea.

Complicaciones

Cuando la placenta se separa del útero, se presenta una hemorragia que comprime la pared del útero lo cual compromete el aporte de sangre para el feto.

El sangrado retro placentario (de la parte posterior de la placenta) puede atravesar la pared del útero y penetrar hasta la cavidad peritoneal causando una situación llamada Útero de Couvelaire. El miometrio (capa muscular interna del útero), se debilita y se puede romper con las contracciones uterinas.

La ruptura uterina es una emergencia obstétrica de vida o muerte

Complicaciones Maternas

La pérdida de sangre vaginal -que puede o no, ser dolorosa- puede causar un desbalance circulatorio, es decir, la embarazada presenta signos vitales como: temperatura, presión, frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria, que varían de un momento a otro, lo que significa una incapacidad del organismo para regular la circulación, o bien estos signos vitales están extremadamente altos o bajos, lo que indica que se han sobrepasado ya los mecanismos de compensación del cuerpo.

Esta descompensación puede ser causa de la formación de coágulos muy pequeños que tapan los vasos sanguíneos.

Puede haber ruptura del útero, falla de los riñones y muerte de los tejidos (necrosis) del hígado, cápsulas suprarrenales, glándula pituitaria.

Complicaciones del feto

Debido a las fallas en el aporte de sangre a través de la placenta, el feto puede sufrir falta de oxígeno (hipoxia), anemia, retardo en el crecimiento (el bebé no puede crecer y desarrollarse normalmente en el útero si no obtiene oxígeno y nutrientes suficientes).

Cuando esto ocurre, se denomina restricción del crecimiento intrauterino (RCIU). Esto aumenta las probabilidades de complicaciones durante el embarazo y el parto, anormalidades en el sistema nervioso central y muerte.

Cómo prevenir el desprendimiento prematuro de la placenta

No se puede evitar un desprendimiento prematuro de la placenta, pero se pueden controlar los factores de riesgo relacionados con esto.

Es muy importante que si padeces de diabetes o hipertensión, se lo digas a tu médico desde la primera consulta prenatal. El desprendimiento de placenta se puede desarrollar y empeorar de manera muy rápida así que es importante que Si sospechas que puedes tener desprendimiento de placenta, acudas a tu obstetra de inmediato. De esta manera podrás prevenir situaciones que pueden amenazar tu vida

No consumas tabaco, alcohol, cocaína ni anfetaminas.

Si tuviste un desprendimiento prematuro de la placenta en un embarazo anterior, habla con tu médico acerca de las formas de reducir su riesgo.

La consulta prenatal desde el inicio del embarazo y de manera continua puede ayudar a detectar esta complicación de manera temprana para recibir el tratamiento y seguir un manejo adecuado y monitoreo continuo hasta que el embarazo llegue a término.

Referencias

Embarazo Ectópico
Complicaciones, Embarazo, Otras

Embarazo Ectópico

Definición

En un embarazo normal, tu ovario expulsa un óvulo hacia las trompas de Falopio que son los órganos -en forma de tubo- que comunican a los ovarios con el útero.

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Si ese óvulo se encuentra con un espermatozoide, el huevo fertilizado continúa su travesía por la trompa hacia el útero en donde se implantará y continuará su crecimiento durante 9 meses.

Cuando se habla de un embarazo  “Ectópico” significa que es un embarazo “fuera de lugar”. En un embarazo ectópico, un óvulo fertilizado se implanta en un lugar incorrecto del cuerpo de la mujer.

En la mayoría de los embarazos ectópicos, el óvulo se aloja en las trompas de Falopio. Ése es el motivo por el que los embarazos ectópicos a menudo se denominan “embarazos tubáricos”.

Es una afección potencialmente mortal para la madre quien, en vez de estar celebrando un embarazo, se encuentra con una situación que pone en peligro su vida y requiere un tratamiento de emergencia.

¿Cuándo sucede?

La mayoría de los embarazos ectópicos suceden en las primeras semanas del embarazo. Es probable que ni siquiera sepas aun que estás embarazada, así que la noticia puede realmente sorprenderte. Los médicos generalmente la diagnostican cerca de la semana 8 del embarazo.

¿En dónde se da el embarazo ectópico?

 Si la trompa se encuentra dañada u obstruida y no permite que el óvulo se dirija hacia el útero, este puede implantarse en la trompa y continuar desarrollándose allí.

 ¿Qué es el embarazo ectópico

En muy pocas ocasiones, los embarazos ectópicos se pueden ubicar en otras parte del cuerpo, como el cuello del útero, ovario o en otro lugar del abdomen de una mujer.

 

Es también posible que una mujer tenga un embarazo normal en el útero y al mismo tiempo un embarazo ectópico. A esto se lo llama embarazo heterotópico y es bastante raro. Este sucede en uno de cada 4.000 embarazos.

¿Quién puede tener un embarazo ectópico?

Cualquier mujer sexualmente activa y en edad fértil puede sufrir un embarazo ectópico. Sin embargo, los embarazos ectópicos son más probables si tienes alguno de estos factores de riesgo:

  • Tienes un defecto congénito en las trompas de Falopio.
  • Has tenido infecciones en tu aparato reproductor superior tales como enfermedad pélvica inflamatoria La enfermedad pélvica inflamatoria es frecuentemente causada por infecciones de transmisión sexual no tratadas, como la gonorrea o la clamidia.
    • A veces no se presenta ningún síntoma, así que el haber padecido una de estas infecciones de transmisión sexual también aumenta el riesgo de un embarazo ectópico, aun si no piensas que has tenido una enfermedad pélvica inflamatoria.
  • Tienes entre 35 y 44 años: Esto podría estar relacionado a los cambios que experimentan las trompas de Falopio a medida que la mujer envejece. O puede ser que, a medida que pasa el tiempo, una enfermedad pélvica inflamatoria ocasione daños en aquellas que han tenido episodios recurrentes de infecciones en su aparato reproductor superior.
  • Tienes endometriosis. Este padecimiento es causa de tejido cicatrizal que puede afectar a las trompas.
  • Tuviste un embarazo ectópico anterior.
  • Cicatrización (adherencias) después de una ruptura del apéndice, de infecciones pasadas o por cirugías de los órganos femeninos.
  • Fumas. Una teoría sugiere que el hábito de fumar podría perjudicar el funcionamiento normal de tus trompas.
  • Tienes un DIU (dispositivo intrauterino) T de cobre o espiral
    este dispositivo evita un embarazo en el útero, pero es menos eficaz evitando un embarazo en las trompas.

    • En el caso inusual, que quedes embarazada mientras tienes colocado un dispositivo intrauterino (DIU), la posibilidad de tengas un embarazo ectópico es mucho mayor de lo normal.
  • Estás tomando un anticonceptivo solo de progesterona (la mini píldora) la píldora de progesterona altera la movilidad de las trompas y se ha relacionado con un pequeño incremento en la tasa de embarazos ectópicos.
    • La píldora del día siguiente (píldora poscoital o anticonceptivo de emergencia) ha sido relacionada con varios casos de embarazo ectópico.
  • Problemas de infertilidad. La infertilidad frecuentemente se debe a trompas dañadas, y si quedas embarazada durante un tratamiento contra la infertilidad, existe una probabilidad más alta de que sea un embarazo ectópico.
    • Las mujeres que se someten a fertilización in vitro también tienen mayor riesgo (normalmente se implanta en el útero, pero en algunas ocasiones puede hacerse en una trompa).
  • Inflamación de las trompas: hasta un 50% de las mujeres con embarazos ectópicos han padecido inflamación de las trompas.

Los siguientes factores también pueden incrementar el riesgo de embarazo ectópico:

  • Tener las trompas ligadas (ligadura de trompas); más probable dos o más años después del procedimiento.
    • Después de practicarse una ligadura de trompas el riesgo de un embarazo ectópico puede alcanzar el 60%.
  • Haberse sometido a una cirugía para revertir la ligadura de trompas con el fin de quedar en embarazo.
  • Haber tenido múltiples compañeros sexuales. El haber tenido múltiples parejas sexuales también incrementa tu riesgo, porque eso aumenta las posibilidades de que hayas tenido una infección de transmisión sexual o una enfermedad pélvica inflamatoria.

En unos pocos casos, se desconoce la causa.

Incidencia

Los embarazos ectópicos no son muy comunes. Se producen en aproximadamente dos de cada 100 embarazos. Sin embargo, se han convertido en un hecho más frecuente en los últimos 30 años. Los especialistas creen que este aumento se debe a:

  • Un aumento en las infecciones de transmisión sexual que pueden dejar cicatrices en las trompas de Falopio
  • Tratamientos de infertilidad

Síntomas

Ocasionalmente, un embarazo ectópico no da ningún síntoma aparente y se detecta únicamente durante la visita médica. Sin embargo, la mayoría de las mujeres tienen síntomas y éstos se hacen aparentes entre la semana 5 y la 14 del embarazo.

Es posible que no hayas tenido tu último ciclo mensual y empieces a experimentar algunos de los mismos síntomas de un embarazo normal como cansancio, sensibilidad en los pechos y náuseas. (Si te haces una prueba de embarazo, el resultado podría ser positivo).

Al principio podrías presentar síntomas como dolores o sensibilidad en el abdomen y sangrado vaginal. Estos pueden ser leves y esporádicos.

Si experimentas alguno de estos síntomas es muy importante que le prestes atención. Para prevenir la ruptura, una verdadera emergencia obstétrica, es esencial que te diagnostiquen y traten apenas aparezca el mínimo indicio de un problema.

Llama a tu médico de inmediato si presentas alguno de los siguientes síntomas:

  • Dolor tipo cólico leve en el abdomen o a un lado de la pelvis. Cuando el embrión crece la pared de la trompa se ensancha provocando dolor en la pelvis de ese mismo lado que, a medida que va creciendo el saco y embrión, va aumentando en intensidad en forma progresiva.
    • Los dolores pueden ser repentinos, persistentes e intensos pero también pueden ser suaves e intermitentes al principio. Podrías notar que estos empeoran cuando estás activa o mientras toses. Puedes sentirlos solo en un lado, pero los dolores pueden sentirse en cualquier lugar del abdomen o pelvis y a veces estar acompañados de náuseas y vómitos.
  • Sangrado vaginal. Puede que haya sangrado vaginal en este punto. Es en este momento en que muchas pacientes consultan, otras lo hacen en la etapa previa confundiendo sus molestias con amenaza o síntomas de aborto.
    • En contraste con el período, la sangre es oscura y acuosa, a veces descrita como si fuera “jugo de ciruela” y puede ser continua o intermitente.

A medida que el embarazo progresa, la trompa puede romperse y sangrar causando que empeoren los síntomas. Éstos pueden abarcar:

  • Dolor INTENSO en la parte inferior del abdomen o en la pelvis. Llega el momento en que la trompa se rompe o se produce un aborto que sangra adentro del abdomen, al peritoneo y esto causa un cambio en las características del dolor, de cólico progresivo a un dolor de aparición brusca, que se extiende a toda la parte inferior del abdomen.
  • Dolor de hombros. Los cólicos y las hemorragias pueden significar varias cosas, pero el dolor en los hombros, especialmente cuando estás recostada, es la advertencia típica de un embarazo ectópico con ruptura de trompa y es esencial obtener asistencia médica de inmediato. La causa de este dolor es la hemorragia interna, que irrita los nervios que van hacia el área de los hombros.
  • Presión arterial baja. El sangrado interno debido a una ruptura puede llevar a que se presente shock (pulso débil, acelerado; piel pálida, sudorosa; y mareos o desmayos). En este caso, es necesario llamar de inmediato al médico y trasladarte al hospital.

Antes de que esto ocurra se puede diagnosticar el embarazo ectópico a través de análisis de sangre, los cuales revelan que las hormonas propias del embarazo (HGC) no están aumentando tan rápido como deberían.

En muchos casos el embrión ectópico muere rápidamente y es absorbido antes de que falte el periodo o después de pequeños síntomas o indicios de dolor y hemorragia. En estos casos el embarazo ectópico raramente se diagnostica y se cree que ha tenido lugar un aborto espontáneo. En estas circunstancias no hay que hacer nada.

Diagnóstico

Como los síntomas varían y muchas veces no se presentan hasta etapas más avanzadas del embarazo, es difícil diagnosticar los embarazos ectópicos.

En tu primera visita prenatal, el médico te hará un examen pélvico que puede mostrar sensibilidad en dicha área. Y si los síntomas sugieren que tienes este tipo de embarazo, tu médico te hará primero un ultrasonido así como un análisis de sangre para confirmar el diagnóstico:

  • Se puede utilizar ultrasonido, si en la ecografía se ve el útero vacío pero la prueba de embarazo en sangre sale positiva, es probable que haya un embarazo ectópico aunque también puede que sea un embarazo normal incipiente o que haya tenido lugar un aborto espontáneo.
    • El ultrasonido transvaginal (a través de la vagina) tiene un mejor poder de detección del problema.
  • También se puede medir el cambio en los niveles en la sangre de la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG). Si la mujer se encuentra bien y no tiene dolor, el médico pedirá que se realice análisis de hormonas cada dos o tres días ya que los niveles más bajos de lo normal pueden significar que hay un embarazo ectópico.

Pero si estás llegando a un servicio de urgencias quejándote de dolor abdominal, lo más probable es que te pidan que una muestra de orina para hacerte la prueba de embarazo. A pesar de que estas pruebas no son nada sofisticadas, son rápidas y la velocidad es algo fundamental para tratar un embarazo ectópico.

Si ya sabías que estabas embarazada o si la prueba de embarazo resulta positiva, probablemente te harán también una prueba cuantitativa en sangre de la hormona gonadotropina coriónica humana. Este análisis mide la concentración de esta hormona, producida por la placenta.

Es posible que el médico también te haga un tacto vaginal para localizar las áreas que te duelen o bien para detectar un útero dilatado compatible con un embarazo o cualquier masa anómala en el exterior del útero.

Incluso con el mejor de los equipos, es muy difícil detectar un embarazo de menos de cinco semanas tras la retirada del periodo menstrual. Si tu médico no puede diagnosticar un embarazo ectópico pero tampoco lo puede descartar, lo más probable es que te pida que vuelvas a consulta para continuar haciéndote controles rigurosos a través de análisis de hormonas y ultrasonidos hasta que pueda confirmar el diagnóstico o los síntomas se vuelvan más intensos.

Si el diagnóstico no determina si se ha producido o no un aborto espontáneo o si tu embarazo es ectópico, tu médico quizás te podría examinar las trompas de Falopio a través de una cirugía laparoscópica. Para este último procedimiento te harán una pequeña incisión para colocarte una diminuta cámara dentro del abdomen.

Una detección temprana del embarazo ectópico (a través de estudios de ultrasonido o análisis laparoscópicos) ha reducido las tasas de complicaciones y muertes.

Estudios de laboratorio: Seguramente también pedirá que te hagan los siguientes estudios de laboratorio:

  • Un  hematocrito (análisis de sangre para medir el número de glóbulos rojos). El médico necesita saber si el sangrado es muy abundante y hay riesgo de shock.
  • Un  conteo de leucocitos (puede ser normal o alto) para medir si hay infección.
  • Un embarazo ectópico puede afectar el resultado de un examen de progesterona en suero.
  • Niveles de hGC en sangre.

Tratamiento

Los embarazos ectópicos no pueden continuar hasta término (nacimiento) ya que no hay forma de “trasplantarlo” dentro del útero. El óvulo fertilizado no puede sobrevivir y el tejido en crecimiento puede destruir varias estructuras del cuerpo materno. Es por ello que la única solución es poner fin al embarazo para salvar la vida de la madre.

El tratamiento de un embarazo ectópico varía en función de lo estable que esté la mujer desde el punto de vista médico y del tamaño y localización del embarazo. Las opciones de tratamiento para un embarazo ectópico incluyen observación, laparoscopia, laparotomía y medicamentos.

La selección que haga el médico depende absolutamente de cada caso en particular. Algunas veces el embarazo ectópico se resolverá por sí solo sin que sea necesaria ninguna intervención médica, mientras que en otras, será necesaria una cirugía de emergencia debido a la presencia de una hemorragia que pone en peligro la vida de la embarazada.

Cuando se puede hacer un diagnóstico temprano -antes de que se rompa la trompa- y existen los medios necesarios, se podría ofrecer un tratamiento menos agresivo.

Un embarazo ectópico reciente a veces se puede tratar mediante una inyección de Metotrexato, un medicamento anti cancerígeno que detiene el crecimiento del embrión.

Si el embarazo está más avanzado, lo más probable es que se deba hacer una intervención quirúrgica para extirpar el embarazo anómalo.

Si presentas un cuadro clínico estable y el embrión es lo suficientemente pequeño, puede extraerse a través de un procedimiento denominado cirugía laparoscópica: un obstetra o ginecólogo examina las trompas con una pequeña cámara que se introduce a través de un minúsculo corte en el ombligo y por lo general logra extraer el embrión o restos de tejido y a la vez conserva intacta la trompa.

La cirugía laparoscópica requiere de anestesia general, equipos especiales y un cirujano especializado y necesitarás alrededor de una semana para recuperarte.

Si el embarazo ya está muy avanzado como para que tomes el medicamento, tienes dolores intensos o hemorragias internas o tienes alguna enfermedad que hace que la medicación no sea una buena opción, necesitarás someterte a una cirugía. (Si tienes hemorragias intensas puede ser que además necesites una transfusión de sangre).

En algunos casos, por ejemplo, si tienes mucho tejido cicatrizal en el abdomen, hemorragias intensas por ruptura de la trompa o el embrión es demasiado grande, puede no resultar posible u oportuno utilizar tecnología laparoscópica. Si este es el caso, necesitarás una cirugía abdominal mayor.

Se lleva a cabo una cirugía en el abdomen (laparotomía) para detener la pérdida de sangre (en caso de una ruptura) en la cual el médico confirma el diagnóstico de embarazo ectópico, remueve el embarazo anormal y repara cualquier daño a los tejidos.

Algunas veces, la localización o extensión de daño puede requerir que se quite una porción de la trompa de Falopio o la trompa entera, el ovario e incluso el útero.

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Después necesitarás alrededor de seis semanas para recuperarte. Tal vez te sientas hinchada y tengas dolor abdominal o molestias mientras cicatriza la herida.

Nota: Si tienes sangre Rh negativo, necesitarás una inyección de inmunoglobulina de Rh después de haber sido tratada por un embarazo extrauterino (a menos que el padre del bebé también sea Rh negativo).

Al igual que sucede con los tratamientos que consisten en medicamentos, deberás hacerte una serie de análisis de sangre después de la cirugía para monitorear tus niveles de hGC (hormona que se produce durante el embarazo).

 

A través de este recuento se puede verificar si el embarazo ectópico se ha removido por completo. Recuerda que estos análisis continuarán hasta que los niveles de hGC lleguen a cero, lo que por lo regular toma unas cuantas semanas.

Complicaciones

La complicación más común es la ruptura con sangrado interno que lleva a que se presente shock, pero rara vez se presenta la muerte por esta causa.

En el 10 a 15% de las mujeres que han experimentado un embarazo ectópico se presenta infertilidad.

Prevención

Es probable que la mayoría de las formas de embarazos ectópicos que ocurren por fuera de las trompas de Falopio no sean prevenibles.

Sin embargo, los embarazos “tubáricos” pueden en algunos casos prevenirse, evitando aquellos trastornos que podrían ocasionar cicatrización en las trompas de Falopio. Lo siguiente puede reducir el riesgo de un embarazo tubárico.

  • Evitar los factores de riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) como la promiscuidad, las relaciones sexuales sin preservativos y las enfermedades de transmisión sexual (ETS)
  • Acude con regularidad a la consulta médica que permita detectar con tiempo cualquier cambio, inflamación o enfermedad de transmisión sexual.

Pronóstico: fertilidad después de un embarazo ectópico

Si tuviste un embarazo ectópico tienes mayor probabilidad de tener otro. También puedes tener dificultad de volver a quedar embarazada. Después de tener un embarazo ectópico debes darle tiempo a tu cuerpo para sanar antes de tratar de quedar en embarazo nuevamente

Si una de las trompas se rompió o se tuvo que extraer, la mujer continuará ovulando como antes, pero las posibilidades de concebir se reducirán un 50%.

La posibilidad de que se repita un embarazo ectópico se sitúa entre un 7–10% y esto dependerá del tipo de cirugía que se aplicó y de cualquier daño que se hiciera a la(s) trompa(s) que queda.

Sin embargo, si tu primer embarazo ectópico fue el resultado de daños en la trompa causados por una infección o de la ligadura de las trompas, hay más probabilidad de que la otra trompa también esté dañada. Esto no sólo significa que tienes menos posibilidades de concebir de lo normal, sino también aumenta el riesgo de que suceda otro embarazo ectópico.

En los casos relacionados con el DIU/T de cobre o espiral, no parece haber un mayor riesgo de otro embarazo ectópico en el futuro si se quita el dispositivo.

Si, por otro lado, no logras quedar embarazada debido a daños en las trompas, puedes ser una excelente candidata para tratamientos de fertilización como la fertilización in vitro (FIV).

¿Cuánto tiempo debo esperar para buscar otro embarazo?

Antes de intentar tener otro bebé es conveniente que te des tiempo para recuperarte física y emocionalmente. Normalmente los médicos recomiendan esperar por lo menos tres meses para dejar que su cuerpo sane.

Los sentimientos varían después de un embarazo ectópico: algunas mujeres quieren quedarse embarazadas de nuevo inmediatamente, mientras que otras sienten pavor con la idea y no pueden soportar el estrés de otro angustioso embarazo.

Es importante recordar que aunque la idea de otro embarazo ectópico te puede asustar, tienes muchas posibilidades de tener un embarazo normal y sano.

Tus emociones

El embarazo ectópico puede ser una experiencia devastadora: es probable que tengas que recuperarte de una operación seria, tienes que superar la pérdida del bebé y a menudo la pérdida de parte de tu fertilidad y, encima de todo, puede que ni siquiera supieras que estabas embarazada, en primer lugar.

Tus sentimientos pueden cambiar enormemente durante las semanas y meses que siguen a la pérdida. Puede que te sientas totalmente aliviada por haberte librado del dolor y profundamente agradecida por estar viva, mientras que al mismo tiempo te sientes desesperadamente triste por la pérdida.

Es probable que te hayan tenido que llevar al quirófano urgentemente dejándote poco tiempo para una adaptación psicológica. Mucho de lo que pasó habrá estado fuera de tu control, dejándote en un estado de shock.

Si no te han dado una buena explicación médica es simplemente natural que quieras encontrar una razón y puede que, incluso, empieces a culparte a tí misma. Aunque esto es comprensible, es importante que te des cuenta que no tienes la culpa.

El repentino final de tu embarazo habrá dejado a tus hormonas hechas un lío, y esto puede hacer que te sientas deprimida y extremadamente vulnerable.

No es difícil imaginar la angustia y la conmoción que el brusco final del embarazo deja en la vida familiar combinado, a menudo, con la necesidad de recuperarse de una operación grave.

Los sentimientos de tu pareja

Las reacciones emocionales en un embarazo ectópico pueden crear una tensión enorme en la relación. La experiencia puede acercarlos a ti y a tu pareja pero, por otro lado, puede que tu pareja no llegue a comprender tus sentimientos o no te apoye de ninguna manera.

A muchos hombres les resulta difícil expresar sus sentimientos y se sienten incapaces de ayudar, pero recuerda que probablemente él esté sufriendo también. Sin lugar a dudas, su principal preocupación es tu bienestar, así que puede que sienta que tiene que ser fuerte por ti y guardarse sus sentimientos.

Referencias

Hidropesia Fetal
Complicaciones, Embarazo, Otras

Hidropesía Fetal

Hidropesía Fetal

Hidropesía fetal conocido también como hydrops fetalis, es un problema muy grave que pone en grave riesgo la vida del bebé antes y después de nacer. No es una enfermedad en sí misma sino más bien una complicación de otras condiciones médicas.

Se caracteriza por provocar un edema grave (hinchazón), en el feto o en el recién nacido, debido a una cantidad excesiva de líquido en la cavidad abdominal (ascitis), alrededor del corazón (derrame pericárdico) o de los pulmones (derrame pleural) o hinchazón (edema) generalizado de la piel y en todo el cuerpo (anasarca), así como hinchazón de la placenta y acumulación del líquido amniótico (polihidramnios). Se considera Hydrops la presencia de líquido libre en dos o más espacios.

 Hidropesía Fetal

Tipos y causas de Hidropesía Fetal

Hay diversos factores que podían causar este problema por lo que se ha clasificado en dos tipos dependiendo de su origen.

La hidropesía inmune, ocurre por un rechazo inmune que tiene lugar entre la sangre de la madre y la sangre del bebé. Si la madre tiene sangre factor Rh negativo y el bebé es Rh positivo, el cuerpo de la madre puede reaccionar al factor  Rh positivo  como si se tratara de un cuerpo extraño y empezará a producir anticuerpos cuya función será la de destruir los glóbulos rojos del bebé.

La destrucción de las células de la sangre del feto produce anemia (disminución del nivel de glóbulos rojos en la sangre) en el feto. El bebé reacciona tratando de fabricar más glóbulos rojos pero le es imposible suplirlos. En ese momento, el hígado, el bazo, los riñones, las glándulas adrenales y el intestino tratan de ayudar en la fabricación de los eritrocitos, pero estos glóbulos rojos son generalmente inmaduros y se les denomina “eritroblastos” (de ahí el sinónimo de Hydrops Fetalis con “Eritroblastosis Fetal”) los cuales tampoco son suficientes.

Los órganos que están tratando de fabricar eritrocitos se inflaman y deforman hasta que llega un momento en el que se inician problemas con el flujo sanguíneo. El corazón cae en insuficiencia y la hidropesía se manifiesta con la salida de grandes cantidades de líquido que se acumulan en los tejidos y el bebé presenta ascitis, derrame pleural y taquicardia. Este es el cuadro clásico del Hidrops fetalis.

La hidropesía no inmune, es cualquier tipo de Hidropesía que no sea inmune y se presenta cuando algunas enfermedades o condiciones médicas afectan la capacidad del bebé para controlar los líquidos de su organismo.

Incidencia

Afortunadamente, desde 1971 la incidencia de la Hidropesía Inmune  o Eritroblastosis Fetal ha disminuido mucho con el tratamiento que se ofrece a la madre con globulina hiperinmune Rh (RhoGAM) el cual se utiliza en mujeres con factor Rh negativo y con el mejoramiento de las opciones de tratamiento al bebé.

La incidencia de la Hidropesía No Inmune es difícil de calcular porque muchas de ellas resultan en muerte o aborto espontáneo del bebé y algunas se curarán solas, especialmente cuando son el resultado de una infección que se resuelve con tratamiento. La frecuencia que se reporta es de 1 en 1,500 a 4000 partos.

Causas

Hydrops fetal Inmune:

  • Enfermedad hemolítica por Rh
  • Enfermedad hemolítica por subgrupos del sistema Rh (C, c, E, e).

Hydrops Fetal No Inmune:

En general, la Hidropesia No Inmune es causada por la falla del líquido intersticial (el líquido que circula entre las células) para regresar a las venas. Se considera como un proceso final de numerosos padecimientos fetales.

Las causas pueden agruparse en varias categorías: desórdenes hematológicas, cardiovasculares, infecciones intrauterinas, síndromes congénitos, cromosomopatías, desórdenes del metabolismo, presencia de tumores o masas, problemas de la placenta o del cordón umbilical, problemas maternos e idiopáticas (no se sabe la causa).

Hematológicas: problemas como hemorragias fetales, desórdenes en la producción de glóbulos rojos (alfa-talasemia homocigota), desórdenes hemolíticos genéticos (Déficit homocigoto de G- 6PD), etc. (aproximadamente el 10-27 % de los casos).

Cardiovasculares: que consisten en problemas estructurales del corazón, arritmias (el corazón late demasiado aprisa o demasiado lento), o anormalidades de los vasos sanguíneos (aproximadamente el 40% de los casos)

Infecciones intrauterinas (durante el embarazo): sífilis, toxoplasmosis, citomegalovirus, hepatitis congénita, infección por parvovirus.

Síndromes congénitos: con diversas malformaciones de los pulmones, riñones, etc. (10% de los casos).

Cromosomopatías: Trisomías 13, 18 y 21.

Metabólicas: Desórdenes del metabolismo que bloquean el retorno de la sangre a través de las venas.

Presencia de tumores o masas: como la hernia diafragmática, obstrucción del flujo normal de la linfa,  teratoma sacrococcígeo (un tipo de tumor localizado en la base del coxis) o riñones poliquísticos (10% de los casos).

Más raramente, la hidropsia puede ser causada también por problemas en la placenta o el cordón umbilical o por enfermedades o problemas maternos (diabetes, preeclampsia, niveles excesivos de hormonas tiroideas).

En algunos casos (aproximadamente el 5 al 8 %), es imposible saber la causa y entonces se clasifica como “idiopática” lo que significa que es de causa desconocida.

La mayoría de los bebés que fueron diagnosticados al principio del embarazo tienen anomalías cromosómicas mientras que los que fueron diagnosticados después del segundo trimestre la mayoría son por enfermedades cardiacas.

La mortalidad es extremadamente alta, sin embargo es importante realizar un diagnóstico preciso que permita dar consejo genético y un manejo apropiado del embarazo.

Diagnóstico

Prenatal:  La Hidropesía Fetal generalmente se diagnostica durante el ultrasonido que el médico le hace a la embarazada en las visitas de rutina o cuando acude por alguna otra molestia como puede ser el sentir el abdomen demasiado grande, tener una hemorragia, porque piensa que los movimientos del bebé están disminuidos, etc.

Una ecografía realizada durante el embarazo puede mostrar presencia de dos o más de los siguientes hallazgos:

  • Cantidades altas de líquido amniótico
  • Placenta anormalmente gruesa
  • Líquido que lleva a hinchazón en los órganos y el área del vientre del bebé nonato, incluyendo el hígado, el bazo, el corazón o el área pulmonar. Si se observa la acumulación de líquido en un solo lugar, no se puede hacer el diagnóstico de Hidropesía.

Cuando el médico ha detectado el Hydrops, lo primero que hará tu médico es elaborar una historia clínica detallada en la que se anote:

  • raza (alfa-talasemia en homocigotos más frecuente en el sureste asiático),
  • antecedentes personales: LES, diabetes ó pérdidas de anteriores embarazos que podrían estar relacionadas con errores del metabolismo ó con anomalías cromosómicas. La infección por parvovirus B19 es más frecuente en profesores, cuidadores de guarderías y en personas en contacto doméstico con niños pequeños.
  • Para saber si es Hydrops de tipo Inmune o No Inmune, pedirá un análisis de sangre (Coombs indirecto) en el que se buscará la presencia de anticuerpos asociados con la incompatibilidad del grupo sanguíneo.
    • Igualmente se hará el estudio de TORCH para determinar infección por cualquiera de estos virus: Toxoplasmosis, Rubéola, Citomegalovirus, Herpes Zoster, Varicela.
    • Es probable que sea necesario descartar también la posibilidad de una diabetes.

Pedirá un nuevo ultrasonido más especializado (de segunda o tercera dimensión). El médico especialista en ultrasonido buscará la presencia de malformaciones, cardiopatías, marcadores ecográficos de infección como microcefalia (cabeza más pequeña de lo normal), ventriculomegalia (crecimiento anormal de los ventrículos del corazón) y calcificaciones intracraneales ó hepáticas. El médico tendrá que descartar la posibilidad de algún trastorno del metabolismo cuando al Hydrops se asocia disminución de los movimientos del bebé, alguna anomalía del esqueleto o crecimiento del hígado y el bazo.

  • Es conveniente repetir las ecografías frecuentemente para determinar la gravedad de la afección.
  • El examen ecográfico incluirá un estudio Doppler para valorar el estado fetal y la velocidad máxima de la arteria cerebral media que presenta alto valor predictivo de anemia fetal.

Cuando el diagnóstico se confirma, tu ginecólogo seguramente te referirá con un perinatólogo que es un médico especialista en embarazos de alto riesgo quien te enviará a un a interconsulta con un médico genetista y te irá pidiendo una serie de estudios más especializados como:

La cordocentesis (extracción de sangre fetal mediante la punción del cordón umbilical del bebé para que sea analizada), cuando lo permita la edad gestacional (>19- 20 semanas), es una prueba clave en el estudio del hydrops.

El estudio básico debe incluir: cariotipo, test de Coombs directo (en este caso se busca si hay presencia de anticuerpos en los glóbulos rojos de la sangre del bebé que los destruya), hemograma completo, proteínas, albúmina y perfil hepático.

Otros estudios se realizarán de forma selectiva (ej. estudios de DNA en metabolopatías conocidas). Si se prevé una transfusión (por ejemplo en la infección por parvovirus B19) hay que disponer de sangre cruzada para evitar procedimientos sucesivos.

La amniocentesis (estudio del líquido amniótico) es una prueba que el médico generalmente realiza siempre al mismo tiempo que la cordocentesis para practicar estudios adicionales, ó cuando la edad gestacional es inferior a 17-18 semanas ya que en ese momento la práctica de la cordocentesis es más difícil de realizarse para hacer el estudio de cariotipo.

Se analizará el líquido amniótico para la presencia de infecciones (toxoplasmosis, CMV, herpes simple y parvovirus B19) así como para posibles estudios de DNA para la investigación de determinadas enfermedades genéticas y metabólicas. Cuando el médico todavía no ha elaborado su diagnóstico, le pedirá al laboratorio de Genética que guarde líquido amniótico para que se pueda investigar también la posibilidad de alguna enfermedad del metabolismo como pueden ser las mucopolisacaridosis, el colesterol  elevado y fibrosis quística.

Diagnóstico Postnatal: En el recién nacido con Hydrops No Inmune, la evaluación diagnóstica debe incluir también ecocardiograma (es un examen que emplea ondas sonoras para crear una imagen en movimiento del corazón), radiografía de tórax, pruebas hepáticas (de la función del hígado), análisis de orina para medir la albúmina y análisis de función renal, estudio genético y cultivos virales y serología (Coombs Indirecto es el estudio que permite comprobar la presencia de anticuerpos en la sangre).

En caso de que el bebé fallezca, debe realizarse una autopsia lo más completa posible que incluya el estudio de la placenta, sin este estudio es imposible dar por concluido el estudio del  hidrops No Inmune. Es importante intentar completar el estudio etiológico en el hidrops idiopático por la influencia que puede tener en futuras gestaciones.

¿Cómo afecta la hidropesía fetal a mi bebé?

Como ya mencionamos anteriormente, la Hidropesía es un síntoma de algún problema que tiene el bebé. La hidropesía Inmune se convierte rápidamente en fatal si no es tratada con prontitud. En general, mientras más pronto se haga el diagnóstico durante el embarazo, peor es el pronóstico y muchos de estos bebés mueren antes de nacer.

Cuando se hace el diagnóstico de Hidropesía Inmune, tiene que ser tratada como una emergencia médica y el médico hará todos los preparativos para iniciar el tratamiento el cual dependerá de la edad gestacional.

Existe un 60 a 90% de mortalidad fetal que está relacionada con la Hidropesía No Inmune y esta mortalidad depende principalmente de la causa subyacente ya que muchas de las anormalidades congénitas tienen un porcentaje de mortalidad muy alto en sí mismas. El perinatólogo tratará de saber la causa ya que algunas de ellas pueden ser tratables.

Si el bebé sobrevive hasta el nacimiento, en el momento de nacer: estará muy hinchado, con un abdomen grande (debido a la acumulación de líquido en la cavidad abdominal).

¿Cómo afecta la hidropesía fetal a mi bebé?

Es común que estos infantes tengan problemas respiratorios que se pueden deber a muchas causas, entre ellas que los pulmones no se han desarrollado completamente por el crecimiento del hígado y el diafragma es empujado hacia arriba por el líquido de la cavidad abdominal. El polihidramnios (acumulación anormal del líquido amniótico) puede interferir también con los movimientos respiratorios del feto.

La disminución en el tamaño de los pulmones da como resultado un flujo alterado de la sangre a través de los pulmones y un aumento de la presión sanguínea dentro de ellos (hipertensión pulmonar). Este incremento de la presión dentro de los pulmones limita el flujo de sangre y, por lo tanto, el intercambio de gases que normalmente debe hacerse. Los pulmones necesitan limpiar la sangre (y finalmente todo el cuerpo) del dióxido de carbono y recibir en cambio oxígeno para llevar a los tejidos.

Muchos de estos bebés tienen acumulaciones de líquido alrededor de los pulmones o del corazón y esto complica aún más la función de estos órganos que ya de por sí está comprometida.

Otra complicación común para estos bebés es la baja del nivel de azúcar de la sangre (hipoglucemia), cuya causa no se entiende totalmente pero se piensa que se debe a la función alterada de las células del páncreas. Este problema pone a los bebés, si no se trata de inmediato, en riesgo de presentar convulsiones, apnea (suspensión de la respiración) y, posiblemente, daño cerebral.

El bebé tiene un riesgo incrementado de desarrollar hiperbilirubinemia (niveles elevados de bilirrubina en sangre) la cual puede ser causa de daño neurológico.

¿Cómo afecta la Hidropesía mi embarazo?

Como ya lo mencionamos, si tu ginecólogo sospecha que hay algún problema con el bebé, seguramente te enviará con un perinatólogo especialista en embarazos de alto riesgo el cual hará un ultrasonido de segunda o tercera dimensión buscando malformaciones y la localización de los sitios de acumulación de líquido. Buscará la causa del Hydrops y monitoreará cercanamente el bienestar del binomio madre-bebé.

Seguramente te pedirá que visites también a un neonatólogo quien tendrá a su cuidado al bebé una vez que nazca, a un médico genetista para que evalúe la historia de salud de la familia y a cualquier otro especialista que considere necesario para tratar los defectos genéticos que se hayan notado en el ultrasonido.

La Hidropesía puede complicarse con preeclampsia o con el Síndrome del Espejo que involucra hipertensión arterial inducida por el embarazo asociado a problemas renales (la madre está hinchada porque retiene líquidos, casi no orina, está anémica y es posible que tenga problemas en el pulmón y cuando se le hacen los análisis los resultados son compatibles con los que se presentarían en caso de preeclampsia. A esto se le ha denominado “Síndrome de espejo” dado que el edema o hinchazón aparece tanto en la madre como en el feto hidrópico).

El Síndrome del Espejo puede presentarse en cualquier momento del embarazo y puede persistir aún después del parto y puede ser muy peligroso para la salud de la madre.

El polihidramnios puede ser causa de un parto pretérmino y de preeclampsia.

La vía del parto la decidirá el médico especialista según razones obstétricas y teniendo en cuenta el pronóstico probable.

¿Cuál es el tratamiento del Hydrops Fetalis?

El asesoramiento de una pareja con un diagnóstico de HNI es con frecuencia difícil. Si el hidrops se diagnostica en edad gestacional viable, es susceptible de tratamiento y se decide una actitud expectante, hay que controlar el bienestar fetal según protocolo y con ecografías seriadas para control morfológico y hemodinámico fetal.

Durante el embarazo, es importante que el médico establezca su diagnóstico para así identificar aquéllos bebés en los que la intervención médica, prenatal o post natal, pueda ser efectiva.

En algunos casos, es posible dar tratamiento al feto (por ejemplo una transfusión fetal intrauterina cuando hay anemia por una infección del Parvovirus, o con medicamentos para la taquicardia fetal). En los procesos infecciosos se realiza el tratamiento específico.

En otros, la inducción del parto corrige el problema subyacente (por ejemplo cuando hay infección de la placenta). Es importante que el médico tenga en cuenta que muy pocos bebés hidrópicos sobreviven si nacen antes de las 30 semanas de gestación.

Existen también, pero aun a nivel experimental, algunas intervenciones quirúrgicas intrauterinas que han resultado exitosas para prevenir el Hydrops Fetal, por ejemplo, en casos de obstrucción del tracto urinario fetal o de una hernia diafragmática.

Las acciones que tome el médico dependen de si existe un diagnóstico específico que pueda ser tratado. Si no es así, el tratamiento simplemente será de apoyo y enfocado la causa. Si el Hydrops que presenta es de tipo inmune, el médico recomendará a la embarazada el protocolo de isoinmunización.

Los fetos que tienen el diagnóstico de anemia fetal como causa subyacente de la hidropesía, tienen muy buenos resultados  con la terapia fetal que se les administra.  El tratamiento incluye el análisis de sangre del cordón umbilical para confirmar el diagnóstico y realizar una inmediata transfusión de sangre para el bebé que logre subir el hematocrito un 20 a 25%. Este procedimiento se repite a las 48- 72 horas para elevar el nivel del hematocrito hasta un 45- 50%.

 ¿Cuál es el tratamiento del Hydrops Fetalis?

Después de esto, las transfusiones se harán cada dos o tres semanas y la última se hará a las 34 -36 semanas de la gestación. Estos bebés deben mejorar su situación antes del nacimiento.

El protocolo de tratamiento para los casos de hidropesía no inmune se enfocará a la causa subyacente. Si se conoce cuál es la causa, el neonatólogo hablará con los padres acerca de los riesgos- beneficios del tratamiento y la posibilidad de sobrevivencia del bebé. Los bebés que no han mostrado una mejoría antes del nacimiento, deben nacer en un hospital de tercer nivel que tenga las instalaciones necesarias para darle tratamiento respiratorio y todo lo que el bebé vaya necesitando.

Seguramente, y dependiendo de la causa, el neonatólogo discutirá con ustedes acerca de la conveniencia de darle un tratamiento agresivo o simplemente paliativo.

El tratamiento para el recién nacido idealmente debe ser multidisciplinario (son varios los especialistas que intervendrán en el plan de tratamiento), es un tratamiento agresivo y puede abarcar:

  • La transfusión directa de concentrado de eritrocitos (compatible con el grupo sanguíneo del bebé) y una exsanguinotransfusión (el procedimiento consiste en extraer lentamente sangre del bebé y reemplazarla con sangre o plasma fresco de un donante para librar el cuerpo del bebé de las sustancias que están destruyendo los glóbulos rojos).Aspiración con aguja para extraer el líquido adicional alrededor de los pulmones y el área del vientre
    • Tratamiento para prevenir el daño que pueda producir la elevación de los niveles de bilirrubina.
  • Aspiración con aguja para extraer el líquido adicional alrededor de los pulmones y el área del vientre.
  • Medicamentos para controlar la insuficiencia cardíaca congestiva y ayudar a los riñones a eliminar los líquidos adicionales
  • Tratamiento de la asfixia -que  es común en estos bebés- con métodos enérgicos para ayudar al bebé a respirar, como un respirador.
  • Diagnóstico de la causa. Esto es importante tanto para que el médico sepa cómo enfocar su tratamiento como para que pueda aconsejar a los padres respecto a futuros embarazos.

En los estudios que se han realizado en bebés con Hidropesía fetal, se ha constatado que el tratamiento agresivo reduce la tasa de parálisis cerebral, ceguera, pérdida de la audición severa y mal desarrollo cognitivo en los niños. Pero entre los bebés más pequeños, que pesaban entre 501 y 750 gramos, aquellos que recibieron tratamiento agresivo eran un 13 por ciento más propensos a morir que los que obtenían atención conservadora.

Para los bebés que no tienen un diagnóstico específico, el tratamiento es más bien de apoyo mientras que se le da tiempo para que vaya reabsorbiendo la hinchazón. Es frecuente que se presenten complicaciones de infección y que los bebés no respondan al tratamiento.

Preguntas frecuentes

¿Podré cuidar de mi bebé?: Si, por supuesto. Pregúntales al médico y al equipo de salud acerca de los cuidados que tendrás que darle ya que estos bebés están sumamente graves en el momento de nacer y van a requerir un tratamiento agresivo. Para que puedan entender lo que se está haciendo y el por qué, es importante que hagas toda clase de preguntas y que visites muy seguido a tu bebé.

Si habías planeado amamantarlo, puedes empezar a sacarte la leche y a congelarla mientras que estás en el hospital. Esta leche se guardará en la Unidad de Terapia Intensiva hasta que tu bebé esté listo para empezar a recibirla. Seguramente ellos mismos te prestarán una bomba para extraer la leche.

¿Cuándo podrá irse mi bebé a la casa?: Si el tratamiento tiene éxito y logra resolverse la hidropesía, el bebé podrá, eventualmente, irse a la casa. Sin embargo, es importante que recuerdes que para un bebé con hidropesía no inmune, el pronóstico es pobre. El bebé tendrá que ser capaz de tomar suficiente alimento como para mantener y ganar peso y respirar por sí mismo antes de pensar en irse a su casa.

¿Cuál es el pronóstico a largo plazo de mi bebé?: No se puede decir con claridad. Estos bebés siguen gravemente enfermos aún cuando han sobrevivido hasta el nacimiento. De los bebés que han sido diagnosticados durante el embarazo, solamente el 20% sobrevive hasta el parto y de estos, aproximadamente el 50% sobrevive el periodo neonatal. La sobrevivencia a largo plazo para aquéllos que pasan este periodo está determinada por la causa subyacente de la hidropesía.

Complicaciones

Complicaciones obstétricas. El exceso de líquido amniótico o polihidramnios, generalmente se asocia a ruptura prematura de membranas (RPM), Desprendimiento prematuro de placenta que está bien insertada (DPPNI) y parto pretérmino

Complicaciones para el bebé: Se puede presentar una forma de daño al sistema nervioso central llamada kernicterus

Riesgo de recurrencia

El riesgo de recurrencia dependerá del diagnóstico exacto y de las enfermedades subyacentes. La probabilidad de que se repita un HNI idiopático es extremadamente rara y así hay que transmitirlo a los padres.

Pronóstico

La hidropesía fetal a menudo ocasiona la muerte del bebé poco antes o después del parto. Cuando el diagnóstico se hace durante el embarazo, el 20-30% nacen muertos y la mortalidad global es elevada.

El riesgo es más alto entre los bebés más prematuros y aquellos que  están muy enfermos al nacer.

La sobrevida y los resultados a largo plazo van a depender de la causa subyacente.

Prevención

La incompatibilidad Rh, que puede llevar a esta afección, puede prevenirse si la madre toma un medicamento llamado RhoGAM en ciertos momentos durante y después del embarazo.

Bibliografía

http://www.perinatology.com/conditions/Hydrops.htm

http://emedicine.medscape.com/article/974571-overview

http://www.prematuros.cl/guiasneo/hidropsfetal.pdf