Ultrasonido
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Ultrasonido o ecografía en el tercer trimestre de embarazo

Introducción

 

Si tu embarazo es normal y no has tenido problemas, probablemente ya no te harán más ultrasonidos después de la semana 20 hasta llegar al tercer trimestre.

Tu médico vigilará el crecimiento y bienestar de tu bebé midiendo la altura del fondo uterino (la distancia entre tu pelvis y la altura máxima de tu abdomen), escuchando el latido del corazón del bebé a través de un Doppler y se asegurará también de que te mantienes saludable tomando en cada visita tu presión arterial, y pidiéndote análisis de orina y de sangre.

¿Con qué frecuencia se deben hacer los ultrasonidos durante el embarazo?

No hay ninguna regla rígida acerca del número de ultrasonidos que una mujer debe tener durante su embarazo.

Si has tenido complicaciones en los embarazos anteriores o si sufres de algún problema de salud como diabetes o presión arterial elevada, entonces te harán ultrasonidos regularmente durante todo el embarazo y uno o más durante el tercer trimestre para vigilar la salud de tu bebé.

Pero por lo general, se realizan tres ultrasonidos, uno en cada trimestre.

Han transcurrido 40 años desde que el ultrasonido se utilizó por primera vez en mujeres embarazadas.

Hasta ahora, en estudios llevados a cabo por varios grupos de investigadores, no se ha encontrado ninguna evidencia conclusiva de que produzca algún daño a la madre o al feto.

¿Cuándo se realiza el ultrasonido del Tercer Trimestre?

Se realiza entre las semanas 32 y 36. En algunos países se hace de rutina. Es la tercera de las ecografías recomendadas, después de la de la semana 12 y la de la semana 20. No requiere un grado de especialización tan alto ni un equipo de alta calidad, como la de la semana 20.

Esta ecografía se prescribe de forma rutinaria a todas las embarazadas. Revela información muy útil para los especialistas, ya que así podrán hacerse una idea de cómo será el parto. Para la embarazada es, además, muy emocionante volver a ver a su bebé en el útero antes de que nazca.

¿Qué información proporciona un ultrasonido del tercer trimestre?

 

Esta ecografía va a obtener información muy valiosasobre el estado del bebé y su evolución de cara al parto.

La ultrasonografía del tercer trimestre se centra particularmente en placenta, líquido amniótico y crecimiento fetal (en esta época del embarazo los bebés son más susceptibles a presentar problemas de crecimiento) así como situación, presentación y actitud fetal sin descuidar los parámetros de los primeros trimestres:

Valorar el perfil biofísico del feto: su frecuencia cardíaca, sus movimientos respiratorios y corporales y el tono fetal.

  • Se medirá la circunferencia de la cabeza del bebé y del abdomen y el largo del fémur. Si todas las medidas están dentro de los límites normales, entonces el bebé tendrá un tamaño promedio.
  • En algunos casos se recomienda un segundo ultrasonido en dos semanas porque los bebés crecen en etapas y es más fácil detectar problemas cuando se hacen seriados.
  • Un bebé con una cabeza normal o dentro del promedio y un abdomen pequeño, puede simplemente ser un bebé pequeño pero saludable (los bebés vienen en todos los tamaños y formas). Sin embargo, algunas veces esto indica que el bebé no está creciendo en forma adecuada –a este problema se le da el nombre de “restricción del crecimiento intrauterino”- especialmente cuando hay reducción del líquido amniótico. Cuando existe esta sospecha, se recomienda una ecografía Doppler que nos da información sobre las características del flujo a través de los vasos sanguíneos (principalmente los del cordón umbilical) que le informan al médico sobre normalidad o anormalidad.

Salud fetal. En el ultrasonido es posible constatar la salud del bebé al tomar sus medidas, observar el flujo sanguíneo y simplemente al verlo mover y actuar. Un bebé sano se estira y flexiona, mueve sus brazos y piernas, abre y cierra las manos, agita los dedos de la mano y del pie y mueve sus labios y lengua. Respira el líquido amniótico y esto le ayuda a madurar sus pulmones. Podrás tener una idea de cómo será tu bebé simplemente con la foto que tomarán de su carita.

Un bebé que no hace estas cosas puede ser que no esté recibiendo suficiente oxígeno de la placenta y puede tener el riesgo de un parto prematuro. Como ya lo mencionamos, esto se confirma con un estudio Doppler.

Número de fetos: casi siempre existirán ultrasonidos previos donde ya se estableció el número de fetos.

Posición fetal: Conocer la colocación del feto dentro del útero. Ya estamos cerca del final del embarazo. Saber cómo se encuentra el feto puede ser importante a la hora de planificar la finalización del embarazo y el tipo de parto.

Los bebés se mueven y cambian de posición frecuentemente durante el embarazo, pero esto se disminuye al llegar a la semana 34 y, generalmente, cerca de la semana 36, se voltea de cabeza y así seguirá hasta el parto. Cuando el bebé se coloca transversal o de nalgas, puede predecirse que también hay problemas en la posición de la placenta.

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Anomalías fetales: La ecografía más adecuada para el estudio anatómico del feto es la de la semana 20. En el tercer trimestre existe menos cantidad de líquido amniótico, el feto se mueve con menos libertad y además las estructuras óseas están más calcificadas. Todo esto hace que la evaluación anatómica sea peor que en la semana 20.

No obstante, puede detectarse alguna anomalía de aparición tardía o no detectada en la ecografía de la semana 20. En esta ecografía el especialista presta especial atención a los órganos en los que es más probable que aparezcan anomalías tardías, entre estos se incluye los riñones, la vejiga y la cara.

Características de la placenta: Se estudia el grado de madurez de la placenta, ya que si la placenta envejece de manera prematura puede acarrear problemas de oxigenación y nutrición al feto. Una placenta joven es lisa y homogénea; una placenta vieja está muy segmentada y tiene muchas calcificaciones y lagunas vasculares.

También es muy importante constatar su localización, para descartar que su implantación esté tapando, total o parcialmente, el cuello del útero, que como sabemos debe dilatarse para permitir el paso del feto. Si la placenta es previa el parto vaginal no es posible y las contracciones pueden desencadenar una hemorragia que puede comprometer la salud de la madre y del bebé.

Características de cordón umbilical:Es necesario conocer el número de vasos que tiene: en condiciones normales consta de dos venas y una arteria. Se debe evaluar la zona de inserción en la placenta. Lo normal es que se inserte en la zona central, en casos de inserción muy periférica o a través de las membranas que forman la bolsa puede haber problemas de crecimiento fetal o hemorragias.

 

Circulares de cordón: También se debe evaluar si existen (es un episodio al azar producido porque en el cuello del bebé se da una o varias vueltas el cordón umbilical). Conocer esta circunstancia puede ayudar a valorar cambios en la gráfica de monitorización y estar un poco más alerta en el transcurso de la dilatación, pero no debe constituir un motivo de preocupación, ya que las circulares de cordón son muy frecuentes, aproximadamente en el 15 por ciento de los partos y rara vez existen complicaciones por este motivo.

Cantidad de líquido amniótico: El líquido amniótico está formado, fundamentalmente, por orina fetal. Su diminución constituye siempre un signo de alarma. Puede estar disminuido en casos de pérdida del bienestar fetal, como manifestación de una situación de retraso de crecimiento.

Su disminución o ausencia también puede deberse a rotura de la bolsa. En otros casos puede estar aumentado, muchas veces sin causa aparente, pero en otros debido a diabetes o determinadas anomalías fetales.

 

Longitud cervical: La longitud del cuello del útero es un factor que ayuda a predecir la posibilidad de un parto prematuro. El cuello del útero es una estructura en forma de cono truncado, que durante el embarazo mide unos 3-4 centímetros. Cuando se inicia el parto, en una primera fase, el cuello se acorta hasta llegar a desaparecer, es decir pasa de medir 3-4 centímetros de longitud a convertirse en una fina membrana de unos 3 milímetros de espesor.

A partir de aquí, comienza la dilatación. En algunos casos, el cuello se puede acortar de manera prematura, aumentando el riesgo de parto pretérmino. En mujeres con contracciones antes de tiempo o antecedentes de partos prematuros, la medición de la longitud del cuello  le permite al médico predecir el riesgo de parto prematuro y en caso afirmativo tomar las medidas oportunas para evitar el desencadenamiento del parto (reposo, medicamentos que disminuyen las contracciones…).

En caso de embarazo gemelar permite conocer la situación de cada gemelo dentro del útero y programar el tipo de parto más adecuado a esta circunstancia.

 

Se calcula el peso del feto (estimado) y su edad gestacional.

Evaluación del útero. Algunas tumoraciones pélvicas, en particular miomas de gran tamaño pueden estar localizados en la parte baja del útero impidiendo el descenso de la cabeza fetal. En estas circunstancias es necesario programar una cesárea.

¿Qué cosas no nos puede decir el ultrasonido del tercer trimestre?

Si la fecha es correcta. Después de las primeras 20 semanas, cada bebé es diferente en tamaño y forma. Si tu bebé es más pequeño o más grande que el promedio a las, por ejemplo, 34 semanas, esto no quiere decir que sea menor o mayor su edad gestacional. Esta fecha tiene que establecerse a las 20 semanas de embarazo.

 

De dónde proviene el sangrado. Un pequeño sangrado es bastante común en el tercer trimestre del embarazo y puede venir del cuello uterino o más adentro del útero. El ultrasonido puede asegurarte que tu bebé no es afectado por el sangrado, pero difícilmente puede ver la causa.

Cuánto pesa tu bebé. Mientras más grande sea el bebé y más cerca esté del término del embarazo, más difícil será detectar su peso. Su cabeza puede estar más encajada en la pelvis como para poderla medir y aún cuando sea posible medir su abdomen, no se pueden tomar otros datos en cuenta como por ejemplo qué tan largo es.

¿Cómo debo prepararme para la ecografía?

Cuando te vayan a realizar la ecografía lleva ropa que te permita descubrir el abdomen con facilidad. Es conveniente que la vejiga esté llena de orina, pues ello ayuda al médico a localizar los órganos que están en la pelvis y permite obtener imágenes más claras.

Para conseguirlo puedes vaciar tu vejiga y beber 2 vasos de agua una hora antes de la exploración y tratar de no orinar hasta que sea realizada. La vejiga no debe estar tan llena como para causar dolor.

Te recostarán en una camilla con el vientre descubierto desde la parte más baja. Para mejorar el contacto entre el transductor y la superficie del abdomen te aplicarán un gel o aceite.

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En ocasiones es necesaria una exploración a través de la vagina para intentar obtener imágenes más nítidas. Para ello utilizan una sonda diseñada especialmente, la incomodidad de esta exploración es similar a la de un tacto vaginal.

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¿Por qué algunas mujeres se sienten mal durante el ultrasonido?

 

En este trimestre, con el crecimiento del bebé el útero se hace más grande y pesado. Al acostarte sobre tu espalda para que te hagan el ultrasonido, puedes sentir mareos y nausea, especialmente en el caso de un embarazo múltiple o de un bebé grande.

Esta sensación de desmayo se debe a un descenso en tu presión arterial causada por la compresión que provoca el útero y el bebé, de las venas que corren en la parte de atrás del abdomen materno (la vena cava inferior).

Por favor, coméntalo de inmediato con el especialista para que te cambien de posición de inmediato antes de que te sientas peor.

 

¿Para qué sirven los resultados obtenidos en esta prueba?

La información que revela la ecografía del tercer trimestre es muy útil para que el especialista pueda, a grandes rasgos, determinar cómo será el final del embarazo, el parto.

En algunas ocasiones, la información obtenida en esta prueba hace sospechar al médico que habrá que programar un parto por cesárea. En estos casos, generalmente se realizará otra ecografía más adelante.

¿Qué circunstancias pueden dificultar una correcta interpretación ecográfica?

 

En resumen, la obesidad materna, la escasez o ausencia de líquido amniótico y la presencia de miomas son factores que pueden dificultar una correcta evaluación fetal.

Como ya lo mencionamos anteriormente, esta es una ecografía dedicada más a la valoración del tamañoy bienestar fetal que al diagnóstico de anomalías fetales.

 

¿Cuándo se realiza por vía vaginal?

La ecografía del tercer trimestre se realiza por vía abdominal, pero hay alguna circunstancia que puede requerir evaluación por vía transvaginal.

La medición del largo del cuello del útero (longitud cervical) es más precisa por esta vía. En algunos casos de sospecha de placenta previa, la ecografía vaginal puede ayudar a tu médico a confirmar el diagnóstico o a descartarlo y para valorar con mayor precisión alguna estructura fetal que se encuentre en la parte inferior del útero

Referencias:

Ultrasonido
Durante, Embarazo, Semanas 1 - 12

OTROS TIPOS DE ULTRASONIDOS OBSTÉTRICOS

Existen otros ultrasonidos más especializados que ayudan al ginecólogo en el cuidado de una embarazada cuando le preocupa el bienestar de la madre y del bebé.

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Este tipo de estudios puede realizarse en cualquier edad gestacional y típicamente se utiliza para evaluar algún problema clínico específico durante el cuidado prenatal.

ULTRASONIDOS ESPECIALIZADOS

Los más comunes son:

  • Ultrasonido Doppler a color.
  • Ultrasonido en Tercera y Cuarta Dimensión.
  • Ultrasonido 5D Live.

¿QUÉ ES EL ULTRASONIDO DOPPLER A COLOR?

La ecografía Doppler es una prueba no invasiva que calcula el flujo de la sangre en los vasos sanguíneos haciendo rebotar ondas sonoras de alta frecuencia (ecografía) en los glóbulos rojos circulantes.  A esto se le llama “el efecto Doppler”.

  • En la ecografía común, se utilizan ondas sonoras para crear imágenes, pero no se puede mostrar el flujo sanguíneo.

TIPOS DE DOPPLER

Los cuatro tipos de ecografías Doppler son:

  • Doppler en color: utiliza una computadora para cambiar las ondas en diferentes colores que muestran la velocidad y dirección de la sangre.
  • Doppler Espectral: Muestra la información del flujo sanguíneo en gráficos. Sirve para saber el grado de bloqueo de un vaso sanguíneo.
  • Doppler Duplex: en este caso capta el espectro de las ondas de flujo y visualiza la imagen de la estructura anatómica que analiza.
  • Doppler de onda continua: Permite una medición más precisa de la sangre circulante.

¿CUÁNDO SE RECOMIENDA EL DOPPLER EN EL EMBARAZO?

 Los médicos lo solicitan cuando se detectan complicaciones o anormalidades en el ultrasonido común del embarazo. Algunas otras anomalías comunes son:

  • Embarazos múltiples. Se considera un embarazo de riesgo que se monitorea regularmente con estudios Doppler.
    • Problemas de la placenta. La placenta suple al feto con nutrientes y oxígeno. La salud de este órgano es escencial para el desarrollo del bebé.
    • El estudio Doppler detecta cualquier irregularidad en el flujo de sangre, si la placenta es previa, etc.
  • Problemas de salud de la madre que pueden tener un efecto profundo en la salud del bebé como la diabetes, hipertensión y tabaquismo.
  • Problemas de salud del feto: Cuando el crecimiento y desarrollo del bebé no es el correcto, se usa el Doppler para analizar y estudiar la causa.
    • Es indispensable para el diagnóstico de defectos cardiacos, de vasos sanguíneos del feto, problemas fetales de hipoxia (falta de oxígeno en los tejidos) y anemia.

INFORMACIÓN QUE OFRECE LA ECOGRAFÍA DOPPLER

La información que ofrece es muy útil e importante, relacionada con el desarrollo del feto en el útero. Así, informa acerca de cómo funciona la placenta en embarazos de alto riesgo y permite la prevención de Preeclampsia. También permite:

  • Una medición del flujo sanguíneo en el corazón del bebé, para evaluar si funciona bien.
  • Analizar las arterias del útero materno y determinar las causas del retraso en el crecimiento intrauterino.
  • Medir el flujo sanguíneo de las arterias umbilicales, para analizar si es correcto y si el feto recibe correctamente los nutrientes y oxígeno.
  • Ver el flujo sanguíneo de las arterias del cerebro fetal, para analizar si su progresión es la correcta.
  • Vigilancia la actividad cardiaca cuando no se detecta.

ECOGRAFÍA 3D: 

 Es la técnica ecográfica que permite recoger información volumétrica del objeto a estudiar, a diferencia de la ecografía 2D, donde sólo podemos ver planos del objeto estudiado.

  • Una ecografía 3Dtoma miles de fotos del bebé para convertirlas en imágenes tridimensionales, casi tan claras como una fotografía de real.
  • Una vez recogido un volumen, se puede ver con mayor facilidad la superficie del feto y estructuras internas como el esqueleto.
  • El volumen ecográfico es como un bloque que permite hacer cortes en diferentes planos para lograr una mejor evaluación del feto.

ECOGRAFÍA 4D: 

La ecografía 4d es un procedimiento de diagnóstico que permite realizar una captura del feto en 3 dimensiones, al igual que en la ecografía 3d, pero mostrando en tiempo real lo que está sucediendo.

Cuándo se visualizan volúmenes de manera secuencial, a una velocidad de aproximadamente 24 volúmenes por segundo, se tiene la sensación de movimiento continuo que experimentamos viendo una película de cine.

  • Este efecto de movimiento continuo de volúmenes es lo que se llama ecografía 4D o ecografía 3D en tiempo real.

 ECOGRAFÍA 5D:

La ecografía 5D es una imagen en tres dimensiones y en tiempo real, como la 4D, sin embargo, tiene más calidad de imagen, más textura y realismo, además de ver prácticamente el color real que tiene la tez de tu bebé.

  • Puede hacerse a partir de la semana 12 de embarazo, aunque es recomendable hacerla entre las semanas 24 y 32.
  • Por supuesto, este tipo de prueba también se utiliza para cerciorarse de que el embarazo transcurre bien.

EL ULTRASONIDO DE MI BEBÉ ESTÁ MAL

Si esto sucede, tu médico seguramente te ofrecerá una cita con especialistas médicos para hablar acerca de los resultados. Estos especialistas pueden incluir los siguientes:

  • Un perinatólogo
  • Un genetista: Un consejero genético puede ayudarte a sopesar todas las posibilidades y responderá a muchas de tus preguntas.
  • Un especialista pediátrico

Es posible que tu médico te pida más pruebas, por ejemplo, una amniocentesis (un estudio de los cromosomas del bebé) o un ecocardiograma fetal (un ultrasonido detallado del corazón del bebé). Estas pruebas tratan de encontrar si hay una razón para lo que se ve en el ultrasonido.

CONCLUSIÓN

El ultrasonido especializado se realiza cuando se sospecha algún problema, por ejemplo, si hay signos de que el bebé no crece bien. La técnica varía dependiendo del problema. Si tienes alguna duda, puedes enviar tu pregunta al Consultorio Virtual donde médicos especialistas te responderán lo más pronto posible.

REFERENCIAS

Embarazo Ectópico
Complicaciones, Embarazo, Otras

Embarazo Ectópico

Definición

En un embarazo normal, tu ovario expulsa un óvulo hacia las trompas de Falopio que son los órganos -en forma de tubo- que comunican a los ovarios con el útero.

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Si ese óvulo se encuentra con un espermatozoide, el huevo fertilizado continúa su travesía por la trompa hacia el útero en donde se implantará y continuará su crecimiento durante 9 meses.

Cuando se habla de un embarazo  “Ectópico” significa que es un embarazo “fuera de lugar”. En un embarazo ectópico, un óvulo fertilizado se implanta en un lugar incorrecto del cuerpo de la mujer.

En la mayoría de los embarazos ectópicos, el óvulo se aloja en las trompas de Falopio. Ése es el motivo por el que los embarazos ectópicos a menudo se denominan “embarazos tubáricos”.

Es una afección potencialmente mortal para la madre quien, en vez de estar celebrando un embarazo, se encuentra con una situación que pone en peligro su vida y requiere un tratamiento de emergencia.

¿Cuándo sucede?

La mayoría de los embarazos ectópicos suceden en las primeras semanas del embarazo. Es probable que ni siquiera sepas aun que estás embarazada, así que la noticia puede realmente sorprenderte. Los médicos generalmente la diagnostican cerca de la semana 8 del embarazo.

¿En dónde se da el embarazo ectópico?

 Si la trompa se encuentra dañada u obstruida y no permite que el óvulo se dirija hacia el útero, este puede implantarse en la trompa y continuar desarrollándose allí.

 ¿Qué es el embarazo ectópico

En muy pocas ocasiones, los embarazos ectópicos se pueden ubicar en otras parte del cuerpo, como el cuello del útero, ovario o en otro lugar del abdomen de una mujer.

 

Es también posible que una mujer tenga un embarazo normal en el útero y al mismo tiempo un embarazo ectópico. A esto se lo llama embarazo heterotópico y es bastante raro. Este sucede en uno de cada 4.000 embarazos.

¿Quién puede tener un embarazo ectópico?

Cualquier mujer sexualmente activa y en edad fértil puede sufrir un embarazo ectópico. Sin embargo, los embarazos ectópicos son más probables si tienes alguno de estos factores de riesgo:

  • Tienes un defecto congénito en las trompas de Falopio.
  • Has tenido infecciones en tu aparato reproductor superior tales como enfermedad pélvica inflamatoria La enfermedad pélvica inflamatoria es frecuentemente causada por infecciones de transmisión sexual no tratadas, como la gonorrea o la clamidia.
    • A veces no se presenta ningún síntoma, así que el haber padecido una de estas infecciones de transmisión sexual también aumenta el riesgo de un embarazo ectópico, aun si no piensas que has tenido una enfermedad pélvica inflamatoria.
  • Tienes entre 35 y 44 años: Esto podría estar relacionado a los cambios que experimentan las trompas de Falopio a medida que la mujer envejece. O puede ser que, a medida que pasa el tiempo, una enfermedad pélvica inflamatoria ocasione daños en aquellas que han tenido episodios recurrentes de infecciones en su aparato reproductor superior.
  • Tienes endometriosis. Este padecimiento es causa de tejido cicatrizal que puede afectar a las trompas.
  • Tuviste un embarazo ectópico anterior.
  • Cicatrización (adherencias) después de una ruptura del apéndice, de infecciones pasadas o por cirugías de los órganos femeninos.
  • Fumas. Una teoría sugiere que el hábito de fumar podría perjudicar el funcionamiento normal de tus trompas.
  • Tienes un DIU (dispositivo intrauterino) T de cobre o espiral
    este dispositivo evita un embarazo en el útero, pero es menos eficaz evitando un embarazo en las trompas.

    • En el caso inusual, que quedes embarazada mientras tienes colocado un dispositivo intrauterino (DIU), la posibilidad de tengas un embarazo ectópico es mucho mayor de lo normal.
  • Estás tomando un anticonceptivo solo de progesterona (la mini píldora) la píldora de progesterona altera la movilidad de las trompas y se ha relacionado con un pequeño incremento en la tasa de embarazos ectópicos.
    • La píldora del día siguiente (píldora poscoital o anticonceptivo de emergencia) ha sido relacionada con varios casos de embarazo ectópico.
  • Problemas de infertilidad. La infertilidad frecuentemente se debe a trompas dañadas, y si quedas embarazada durante un tratamiento contra la infertilidad, existe una probabilidad más alta de que sea un embarazo ectópico.
    • Las mujeres que se someten a fertilización in vitro también tienen mayor riesgo (normalmente se implanta en el útero, pero en algunas ocasiones puede hacerse en una trompa).
  • Inflamación de las trompas: hasta un 50% de las mujeres con embarazos ectópicos han padecido inflamación de las trompas.

Los siguientes factores también pueden incrementar el riesgo de embarazo ectópico:

  • Tener las trompas ligadas (ligadura de trompas); más probable dos o más años después del procedimiento.
    • Después de practicarse una ligadura de trompas el riesgo de un embarazo ectópico puede alcanzar el 60%.
  • Haberse sometido a una cirugía para revertir la ligadura de trompas con el fin de quedar en embarazo.
  • Haber tenido múltiples compañeros sexuales. El haber tenido múltiples parejas sexuales también incrementa tu riesgo, porque eso aumenta las posibilidades de que hayas tenido una infección de transmisión sexual o una enfermedad pélvica inflamatoria.

En unos pocos casos, se desconoce la causa.

Incidencia

Los embarazos ectópicos no son muy comunes. Se producen en aproximadamente dos de cada 100 embarazos. Sin embargo, se han convertido en un hecho más frecuente en los últimos 30 años. Los especialistas creen que este aumento se debe a:

  • Un aumento en las infecciones de transmisión sexual que pueden dejar cicatrices en las trompas de Falopio
  • Tratamientos de infertilidad

Síntomas

Ocasionalmente, un embarazo ectópico no da ningún síntoma aparente y se detecta únicamente durante la visita médica. Sin embargo, la mayoría de las mujeres tienen síntomas y éstos se hacen aparentes entre la semana 5 y la 14 del embarazo.

Es posible que no hayas tenido tu último ciclo mensual y empieces a experimentar algunos de los mismos síntomas de un embarazo normal como cansancio, sensibilidad en los pechos y náuseas. (Si te haces una prueba de embarazo, el resultado podría ser positivo).

Al principio podrías presentar síntomas como dolores o sensibilidad en el abdomen y sangrado vaginal. Estos pueden ser leves y esporádicos.

Si experimentas alguno de estos síntomas es muy importante que le prestes atención. Para prevenir la ruptura, una verdadera emergencia obstétrica, es esencial que te diagnostiquen y traten apenas aparezca el mínimo indicio de un problema.

Llama a tu médico de inmediato si presentas alguno de los siguientes síntomas:

  • Dolor tipo cólico leve en el abdomen o a un lado de la pelvis. Cuando el embrión crece la pared de la trompa se ensancha provocando dolor en la pelvis de ese mismo lado que, a medida que va creciendo el saco y embrión, va aumentando en intensidad en forma progresiva.
    • Los dolores pueden ser repentinos, persistentes e intensos pero también pueden ser suaves e intermitentes al principio. Podrías notar que estos empeoran cuando estás activa o mientras toses. Puedes sentirlos solo en un lado, pero los dolores pueden sentirse en cualquier lugar del abdomen o pelvis y a veces estar acompañados de náuseas y vómitos.
  • Sangrado vaginal. Puede que haya sangrado vaginal en este punto. Es en este momento en que muchas pacientes consultan, otras lo hacen en la etapa previa confundiendo sus molestias con amenaza o síntomas de aborto.
    • En contraste con el período, la sangre es oscura y acuosa, a veces descrita como si fuera “jugo de ciruela” y puede ser continua o intermitente.

A medida que el embarazo progresa, la trompa puede romperse y sangrar causando que empeoren los síntomas. Éstos pueden abarcar:

  • Dolor INTENSO en la parte inferior del abdomen o en la pelvis. Llega el momento en que la trompa se rompe o se produce un aborto que sangra adentro del abdomen, al peritoneo y esto causa un cambio en las características del dolor, de cólico progresivo a un dolor de aparición brusca, que se extiende a toda la parte inferior del abdomen.
  • Dolor de hombros. Los cólicos y las hemorragias pueden significar varias cosas, pero el dolor en los hombros, especialmente cuando estás recostada, es la advertencia típica de un embarazo ectópico con ruptura de trompa y es esencial obtener asistencia médica de inmediato. La causa de este dolor es la hemorragia interna, que irrita los nervios que van hacia el área de los hombros.
  • Presión arterial baja. El sangrado interno debido a una ruptura puede llevar a que se presente shock (pulso débil, acelerado; piel pálida, sudorosa; y mareos o desmayos). En este caso, es necesario llamar de inmediato al médico y trasladarte al hospital.

Antes de que esto ocurra se puede diagnosticar el embarazo ectópico a través de análisis de sangre, los cuales revelan que las hormonas propias del embarazo (HGC) no están aumentando tan rápido como deberían.

En muchos casos el embrión ectópico muere rápidamente y es absorbido antes de que falte el periodo o después de pequeños síntomas o indicios de dolor y hemorragia. En estos casos el embarazo ectópico raramente se diagnostica y se cree que ha tenido lugar un aborto espontáneo. En estas circunstancias no hay que hacer nada.

Diagnóstico

Como los síntomas varían y muchas veces no se presentan hasta etapas más avanzadas del embarazo, es difícil diagnosticar los embarazos ectópicos.

En tu primera visita prenatal, el médico te hará un examen pélvico que puede mostrar sensibilidad en dicha área. Y si los síntomas sugieren que tienes este tipo de embarazo, tu médico te hará primero un ultrasonido así como un análisis de sangre para confirmar el diagnóstico:

  • Se puede utilizar ultrasonido, si en la ecografía se ve el útero vacío pero la prueba de embarazo en sangre sale positiva, es probable que haya un embarazo ectópico aunque también puede que sea un embarazo normal incipiente o que haya tenido lugar un aborto espontáneo.
    • El ultrasonido transvaginal (a través de la vagina) tiene un mejor poder de detección del problema.
  • También se puede medir el cambio en los niveles en la sangre de la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG). Si la mujer se encuentra bien y no tiene dolor, el médico pedirá que se realice análisis de hormonas cada dos o tres días ya que los niveles más bajos de lo normal pueden significar que hay un embarazo ectópico.

Pero si estás llegando a un servicio de urgencias quejándote de dolor abdominal, lo más probable es que te pidan que una muestra de orina para hacerte la prueba de embarazo. A pesar de que estas pruebas no son nada sofisticadas, son rápidas y la velocidad es algo fundamental para tratar un embarazo ectópico.

Si ya sabías que estabas embarazada o si la prueba de embarazo resulta positiva, probablemente te harán también una prueba cuantitativa en sangre de la hormona gonadotropina coriónica humana. Este análisis mide la concentración de esta hormona, producida por la placenta.

Es posible que el médico también te haga un tacto vaginal para localizar las áreas que te duelen o bien para detectar un útero dilatado compatible con un embarazo o cualquier masa anómala en el exterior del útero.

Incluso con el mejor de los equipos, es muy difícil detectar un embarazo de menos de cinco semanas tras la retirada del periodo menstrual. Si tu médico no puede diagnosticar un embarazo ectópico pero tampoco lo puede descartar, lo más probable es que te pida que vuelvas a consulta para continuar haciéndote controles rigurosos a través de análisis de hormonas y ultrasonidos hasta que pueda confirmar el diagnóstico o los síntomas se vuelvan más intensos.

Si el diagnóstico no determina si se ha producido o no un aborto espontáneo o si tu embarazo es ectópico, tu médico quizás te podría examinar las trompas de Falopio a través de una cirugía laparoscópica. Para este último procedimiento te harán una pequeña incisión para colocarte una diminuta cámara dentro del abdomen.

Una detección temprana del embarazo ectópico (a través de estudios de ultrasonido o análisis laparoscópicos) ha reducido las tasas de complicaciones y muertes.

Estudios de laboratorio: Seguramente también pedirá que te hagan los siguientes estudios de laboratorio:

  • Un  hematocrito (análisis de sangre para medir el número de glóbulos rojos). El médico necesita saber si el sangrado es muy abundante y hay riesgo de shock.
  • Un  conteo de leucocitos (puede ser normal o alto) para medir si hay infección.
  • Un embarazo ectópico puede afectar el resultado de un examen de progesterona en suero.
  • Niveles de hGC en sangre.

Tratamiento

Los embarazos ectópicos no pueden continuar hasta término (nacimiento) ya que no hay forma de “trasplantarlo” dentro del útero. El óvulo fertilizado no puede sobrevivir y el tejido en crecimiento puede destruir varias estructuras del cuerpo materno. Es por ello que la única solución es poner fin al embarazo para salvar la vida de la madre.

El tratamiento de un embarazo ectópico varía en función de lo estable que esté la mujer desde el punto de vista médico y del tamaño y localización del embarazo. Las opciones de tratamiento para un embarazo ectópico incluyen observación, laparoscopia, laparotomía y medicamentos.

La selección que haga el médico depende absolutamente de cada caso en particular. Algunas veces el embarazo ectópico se resolverá por sí solo sin que sea necesaria ninguna intervención médica, mientras que en otras, será necesaria una cirugía de emergencia debido a la presencia de una hemorragia que pone en peligro la vida de la embarazada.

Cuando se puede hacer un diagnóstico temprano -antes de que se rompa la trompa- y existen los medios necesarios, se podría ofrecer un tratamiento menos agresivo.

Un embarazo ectópico reciente a veces se puede tratar mediante una inyección de Metotrexato, un medicamento anti cancerígeno que detiene el crecimiento del embrión.

Si el embarazo está más avanzado, lo más probable es que se deba hacer una intervención quirúrgica para extirpar el embarazo anómalo.

Si presentas un cuadro clínico estable y el embrión es lo suficientemente pequeño, puede extraerse a través de un procedimiento denominado cirugía laparoscópica: un obstetra o ginecólogo examina las trompas con una pequeña cámara que se introduce a través de un minúsculo corte en el ombligo y por lo general logra extraer el embrión o restos de tejido y a la vez conserva intacta la trompa.

La cirugía laparoscópica requiere de anestesia general, equipos especiales y un cirujano especializado y necesitarás alrededor de una semana para recuperarte.

Si el embarazo ya está muy avanzado como para que tomes el medicamento, tienes dolores intensos o hemorragias internas o tienes alguna enfermedad que hace que la medicación no sea una buena opción, necesitarás someterte a una cirugía. (Si tienes hemorragias intensas puede ser que además necesites una transfusión de sangre).

En algunos casos, por ejemplo, si tienes mucho tejido cicatrizal en el abdomen, hemorragias intensas por ruptura de la trompa o el embrión es demasiado grande, puede no resultar posible u oportuno utilizar tecnología laparoscópica. Si este es el caso, necesitarás una cirugía abdominal mayor.

Se lleva a cabo una cirugía en el abdomen (laparotomía) para detener la pérdida de sangre (en caso de una ruptura) en la cual el médico confirma el diagnóstico de embarazo ectópico, remueve el embarazo anormal y repara cualquier daño a los tejidos.

Algunas veces, la localización o extensión de daño puede requerir que se quite una porción de la trompa de Falopio o la trompa entera, el ovario e incluso el útero.

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Después necesitarás alrededor de seis semanas para recuperarte. Tal vez te sientas hinchada y tengas dolor abdominal o molestias mientras cicatriza la herida.

Nota: Si tienes sangre Rh negativo, necesitarás una inyección de inmunoglobulina de Rh después de haber sido tratada por un embarazo extrauterino (a menos que el padre del bebé también sea Rh negativo).

Al igual que sucede con los tratamientos que consisten en medicamentos, deberás hacerte una serie de análisis de sangre después de la cirugía para monitorear tus niveles de hGC (hormona que se produce durante el embarazo).

 

A través de este recuento se puede verificar si el embarazo ectópico se ha removido por completo. Recuerda que estos análisis continuarán hasta que los niveles de hGC lleguen a cero, lo que por lo regular toma unas cuantas semanas.

Complicaciones

La complicación más común es la ruptura con sangrado interno que lleva a que se presente shock, pero rara vez se presenta la muerte por esta causa.

En el 10 a 15% de las mujeres que han experimentado un embarazo ectópico se presenta infertilidad.

Prevención

Es probable que la mayoría de las formas de embarazos ectópicos que ocurren por fuera de las trompas de Falopio no sean prevenibles.

Sin embargo, los embarazos “tubáricos” pueden en algunos casos prevenirse, evitando aquellos trastornos que podrían ocasionar cicatrización en las trompas de Falopio. Lo siguiente puede reducir el riesgo de un embarazo tubárico.

  • Evitar los factores de riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) como la promiscuidad, las relaciones sexuales sin preservativos y las enfermedades de transmisión sexual (ETS)
  • Acude con regularidad a la consulta médica que permita detectar con tiempo cualquier cambio, inflamación o enfermedad de transmisión sexual.

Pronóstico: fertilidad después de un embarazo ectópico

Si tuviste un embarazo ectópico tienes mayor probabilidad de tener otro. También puedes tener dificultad de volver a quedar embarazada. Después de tener un embarazo ectópico debes darle tiempo a tu cuerpo para sanar antes de tratar de quedar en embarazo nuevamente

Si una de las trompas se rompió o se tuvo que extraer, la mujer continuará ovulando como antes, pero las posibilidades de concebir se reducirán un 50%.

La posibilidad de que se repita un embarazo ectópico se sitúa entre un 7–10% y esto dependerá del tipo de cirugía que se aplicó y de cualquier daño que se hiciera a la(s) trompa(s) que queda.

Sin embargo, si tu primer embarazo ectópico fue el resultado de daños en la trompa causados por una infección o de la ligadura de las trompas, hay más probabilidad de que la otra trompa también esté dañada. Esto no sólo significa que tienes menos posibilidades de concebir de lo normal, sino también aumenta el riesgo de que suceda otro embarazo ectópico.

En los casos relacionados con el DIU/T de cobre o espiral, no parece haber un mayor riesgo de otro embarazo ectópico en el futuro si se quita el dispositivo.

Si, por otro lado, no logras quedar embarazada debido a daños en las trompas, puedes ser una excelente candidata para tratamientos de fertilización como la fertilización in vitro (FIV).

¿Cuánto tiempo debo esperar para buscar otro embarazo?

Antes de intentar tener otro bebé es conveniente que te des tiempo para recuperarte física y emocionalmente. Normalmente los médicos recomiendan esperar por lo menos tres meses para dejar que su cuerpo sane.

Los sentimientos varían después de un embarazo ectópico: algunas mujeres quieren quedarse embarazadas de nuevo inmediatamente, mientras que otras sienten pavor con la idea y no pueden soportar el estrés de otro angustioso embarazo.

Es importante recordar que aunque la idea de otro embarazo ectópico te puede asustar, tienes muchas posibilidades de tener un embarazo normal y sano.

Tus emociones

El embarazo ectópico puede ser una experiencia devastadora: es probable que tengas que recuperarte de una operación seria, tienes que superar la pérdida del bebé y a menudo la pérdida de parte de tu fertilidad y, encima de todo, puede que ni siquiera supieras que estabas embarazada, en primer lugar.

Tus sentimientos pueden cambiar enormemente durante las semanas y meses que siguen a la pérdida. Puede que te sientas totalmente aliviada por haberte librado del dolor y profundamente agradecida por estar viva, mientras que al mismo tiempo te sientes desesperadamente triste por la pérdida.

Es probable que te hayan tenido que llevar al quirófano urgentemente dejándote poco tiempo para una adaptación psicológica. Mucho de lo que pasó habrá estado fuera de tu control, dejándote en un estado de shock.

Si no te han dado una buena explicación médica es simplemente natural que quieras encontrar una razón y puede que, incluso, empieces a culparte a tí misma. Aunque esto es comprensible, es importante que te des cuenta que no tienes la culpa.

El repentino final de tu embarazo habrá dejado a tus hormonas hechas un lío, y esto puede hacer que te sientas deprimida y extremadamente vulnerable.

No es difícil imaginar la angustia y la conmoción que el brusco final del embarazo deja en la vida familiar combinado, a menudo, con la necesidad de recuperarse de una operación grave.

Los sentimientos de tu pareja

Las reacciones emocionales en un embarazo ectópico pueden crear una tensión enorme en la relación. La experiencia puede acercarlos a ti y a tu pareja pero, por otro lado, puede que tu pareja no llegue a comprender tus sentimientos o no te apoye de ninguna manera.

A muchos hombres les resulta difícil expresar sus sentimientos y se sienten incapaces de ayudar, pero recuerda que probablemente él esté sufriendo también. Sin lugar a dudas, su principal preocupación es tu bienestar, así que puede que sienta que tiene que ser fuerte por ti y guardarse sus sentimientos.

Referencias

Desnutrición Intrauterina Retraso del Crecimiento Intrauterino
Complicaciones, Embarazo, Otras

Desnutrición Intrauterina Retraso del Crecimiento Intrauterino

Introducción

“¿Cuánto pesó?” ¿Cuánto midió? es una de las primeras preguntas que se escucha ante la llegada de un nuevo miembro en una familia. Es que el peso al nacer y la talla son tomados como sinónimo de buena salud. Todos sabemos las dificultades que deben sortear los recién nacidos en el proceso de adaptación a la vida y el peso indica maduración y con ello fuerza y vitalidad.

La desnutrición fetal (DF) puede encontrarse en cualquier país, raza y estado socioeconómico.

Retraso en el crecimiento intrauterino (RCI)

El retraso en el crecimiento intrauterino se puede describir como la imposibilidad del bebé para desarrollar su potencial de crecimiento debido a que el ambiente uterino no es el adecuado para su desarrollo.

Sus efectos fatales no se limitan al período fetal, sino que en algunos casos se prolongan más allá del nacimiento dando lugar a retraso del crecimiento en la infancia y adolescencia y a baja talla y trastornos metabólicos en la edad adulta.

Se considera que un niño ha nacido a término cuando tuvo un período de gestación en útero de 38 a 41 semanas y se espera un peso mínimo de 3.000 gr. y una talla mínima de 49.0 cm.

Todo bebé que nace a término con menos de 3.000 gr. y menos de 49 cm., es considerado un bebé con retraso en el crecimiento intrauterino.

Se considera “un peso escaso para la edad gestacional” cuando el mismo es menor de 3,000 gr. pero mayor de 2,500 gr y “un retraso en el crecimiento uterino” cuando es igual o menor a 2,500 gr.

Desnutrición intrauterina (DI)

Se define como la incapacidad del bebé de adquirir una cantidad adecuada de grasa y masa muscular durante el desarrollo y crecimiento intrauterino. Esta situación es independiente del peso al nacer y de la edad gestacional.

En la desnutrición fetal, los tejidos que se encuentran debajo de la piel (subcutáneos) y los músculos, se encuentran disminuidos y la piel está como suelta. En el bebé severamente desnutrido, la piel parece varias tallas mayor para el bebé. La falta de grasa subcutánea y de masa muscular es evidente en todo el cuerpo y el pelo es grueso y aparece en parches o como “parado”. La desnutrición fetal es, por lo tanto, un diagnóstico. Los bebés que muestran evidencias de falta de masa muscular, deben de ser tomados en cuenta en forma apropiada.

El bebé “pequeño para su edad gestacional”

Los recién nacidos de bajo peso, no constituyen un grupo homogéneo ya que el bajo peso puede ser el resultado de un parto pretérmino (antes de las 37 semanas de embarazo), o bien de retardo en el crecimiento intrauterino (RCI), o ambos factores combinados.

Por lo tanto, los médicos clasifican a estos bebés tomando en cuenta ambos factores. Los bebés que nacen antes de la semana 37 se denominan “prematuros” y a los que nacen a término pero que tienen un bajo peso se les llama “pequeños para su edad gestacional”. Es importante que ambos factores sean confiables.

Existen muchas razones por las que un recién nacido puede parecer muy pequeño y en algunas ocasiones, resulta que el diagnóstico no es correcto porque el bebé simplemente se parece a alguno de sus padres o, en otros casos, un bebé que en útero se ve pequeño, al nacer llega a un tamaño normal.

Pero no hay duda de que, en otras ocasiones existe algo que impide que el bebé tenga un crecimiento normal y es labor del médico investigar cuál es la causa.

Crecimiento normal del bebé

Dos factores básicos gobiernan la velocidad del crecimiento fetal:

  • La potencia intrínseca del feto la cual está genéticamente determinada (herencia).
  • El apoyo que recibe para su crecimiento de la madre vía la placenta.

Probablemente el 40% de la variación en el peso se le atribuye a la genética y el 60% es el resultado del medio ambiente en el que el feto crece el cual está fuertemente influenciado por la salud materna y su nutrición.

Se considera que existen dos factores importantes que pueden afectar el crecimiento del bebé en el último trimestre:

  • La disminución de nutrientes desde la madre hacia la unidad placenta-feto debida a una circulación deficiente. Y
  • Las contracciones uterinas.

Este concepto se apoya en que el crecimiento del bebé, después del parto, se acelera rápidamente una vez que se ha liberado de las restricciones (normales) del útero.

Es por esto que se puede decir que el peso al nacer del bebé se determina por la disminución en el crecimiento, la edad gestacional y los factores limitantes (por ejemplo el estado nutricional de la madre, la raza y si vive a gran altitud, etc.) que ocurren en circunstancias normales.

¿Cómo puede saber mi ginecólogo que tan grande es mi bebé?

En las visitas prenatales el médico debe valorar el crecimiento del bebé basándose primero que nada en el conocimiento exacto de la edad gestacional.

El médico evalúa el tamaño de tu útero durante el examen pélvico que te realiza en el primer trimestre. Después de eso, vigilará el crecimiento del bebé midiendo tu abdomen en cada visita mensual.

Después de la semana 20, la medida en centímetros generalmente corresponde al número de semanas de embarazo. Una medida menor, puede ser indicación de que el bebé no está creciendo al ritmo esperado. En este caso se denomina “pequeño para la fecha”) y entonces te hará un ultrasonido para determinar con exactitud el tamaño y peso del bebé.

Si estás en la primera mitad del embarazo y este es tu primer ultrasonido, puede ser que la medida sea menor porque tu fecha de parto, que está basada en tu última menstruación, está equivocada, es incorrecta. Esto puede suceder cuando recordaste equivocadamente la fecha del primer día de tu última menstruación o si ovulaste más tarde en ese ciclo menstrual.

Sin embargo, si el ultrasonido confirma tu fecha de parto, te harán un segundo ultrasonido al siguiente mes para comprobar el crecimiento del bebé. Si el segundo ultrasonido indica que se está atrasando, es probable que el diagnóstico que se le de sea “retraso del crecimiento intrauterino RCI).

La recomendación actual de la OMS es que la curva patrón que cada centro perinatal utilice, sea reciente y representativa de su propia población siempre considerando los factores que producen variaciones ambientales, altura del nivel del mar, etc. así como la talla de la madre y el sexo del bebé.

Estudios de laboratorio que se realizan para el diagnóstico

Ultrasonido: La ecografía fetal permite valorar

  • Datos antropométricos (el peso, la longitud y el perímetro de la cabecita del bebé) que informan sobre: la edad gestacional y el crecimiento fetal.
  • Datos morfológicos que informan sobre la presencia o no de malformaciones fetales, sobre las características anatómicas e implantación de la placenta y sobre el volumen del líquido amniótico.
  • Datos funcionales midiendo los flujos de la circulación de la placenta y la del bebé, los movimientos fetales, tono muscular de estos movimientos, los movimientos respiratorios fetales y frecuencia y ritmo cardiaco, que informan sobre el grado de bienestar del bebé.

El conjunto de estos datos proporciona información sobre el crecimiento y maduración del bebé siendo extremadamente útiles particularmente en la valoración del retraso de crecimiento intrauterino.

Doppler: Es una técnica que usa las ondas de sonido para medir la cantidad y la velocidad de la sangre que pasa a través de los vasos sanguíneos (en este caso, del cordón umbilical y del cerebro del bebé).

Control de peso: rutinariamente te pesarán y anotarán tu peso en cada visita prenatal. La ganancia de peso materna puede usarse para medir el crecimiento del bebé. Si la madre no sube de peso, puede indicar problemas con el crecimiento del bebé.

Monitoreo fetal: este estudio involucra la colocación de electrodos muy sensitivos en el abdomen de la madre que miden el ritmo y el patrón de los latidos cardiacos del bebé.

Amniocentesis: en este procedimiento (que es invasivo), se coloca una aguja en el abdomen de la madre y se introduce al útero para extraer líquido amniótico que será estudiado para detectar infecciones o algún problema cromosómico que puede llevar a la restricción en el crecimiento del bebé en el útero.

Síntomas de restricción del crecimiento intrauterino

El principal síntoma es un bebé pequeño para la edad gestacional. Específicamente, el peso del bebé está por debajo de la percentila 10 de la tabla de crecimiento intrauterino (o sea, por abajo del 90% de los bebés de la misma edad gestacional).

Dependiendo de la causa de este retardo, el feto puede ser simétricamente pequeño o tener una cabeza del tamaño normal para su edad gestacional, aunque en el resto del cuerpo del feto se haya restringido el crecimiento: asimétrico.

Si hay deficiencia en el aumento de peso de la madre (menor a un kilo por mes), cuando nace el bebé su peso, talla y perímetro cefálico (circunferencia de la cabeza) están generalmente por debajo de los parámetros normales, debido a que presentan marcada reducción del peso corporal para su edad gestacional.

El bebé puede ser pequeño en su totalidad o puede verse malnutrido y entonces se ven flaquitos y pálidos con piel seca y sobrante (falta grasa y masa muscular). El cordón umbilical es delgado y opaco en vez de grueso y brillante.

La valoración de Usher nos muestra 5 aspectos más que caracterizan la desnutrición intrauterina:

  • el pelo,
  • la consistencia y forma de los pabellones auriculares (orejas),
  • el tamaño de los nódulos mamarios,
  • el aspecto de los genitales externos y
  • los surcos de la planta del pie no tienen un desarrollo adecuado.

¿Cuáles son los riesgos o problemas a los que se enfrenta el bebé?

Un retraso en el crecimiento puede iniciarse en cualquier momento del embarazo. El de inicio temprano generalmente está relacionado con anormalidades en los cromosomas del bebé, enfermedad materna o severos problemas con la placenta.

Cuando el inicio es más tarde en el embarazo (después de la semana 32), la RCI está relacionada con otros problemas.

Con la RCI, el crecimiento del bebé está limitado, tanto en el cuerpo como en los órganos y los tejidos y las células de los órganos pueden no crecer en tamaño y en número.

Cuando no hay suficiente flujo sanguíneo a través de la placenta, el bebé solamente recibe cantidades bajas de oxígeno y esto puede ser causa de que el ritmo cardiaco del bebé se disminuya y esto coloca al bebé en un gran riesgo de presentar ciertos problemas de salud durante el embarazo, en el momento del parto o posteriores.

Entre estos se pueden incluir:

  • Bajo peso al nacer.
  • Dificultad para el manejo del parto vaginal. Estos bebés pueden mostrar trazos de ritmo cardíaco fetal nada tranquilizantes durante el trabajo de parto.
  • Disminución de los niveles de oxígeno.
  • Hipoglicemia (bajo nivel del azúcar en la sangre).
  • Baja resistencia a las infecciones.
  • Baja calificación APGAR (una prueba que se les hace a los bebés en el momento de nacer para evaluar su condición física y determinar si es necesario un cuidado médico especial).
  • Aspiración de meconio (el bebé inhala los desechos intestinales que defecó mientras estaba en el útero) que pueden ser causa de problemas respiratorios serios.
  • Dificultad para mantener la temperatura del cuerpo.
  • Cuenta de glóbulos rojos anormalmente alta.
  • Igualmente pueden presentar varias alteraciones, destacando por su importancia aquellas que corresponden al riesgo de sufrir daño en el sistema nervioso, alteraciones motoras y retardo mental de diverso grado.

En los casos más severos, la restricción en el crecimiento intrauterino puede causar también problemas de crecimiento a largo plazo.

¿Qué puede estar causando problemas en el crecimiento de mi bebé?

Un bebé puede no desarrollarse y crecer apropiadamente cuando no recibe el oxígeno o los nutrientes que necesita para prosperar. Es más raro cuando un defecto genético interfiere en el crecimiento.

Factores que limitan el crecimiento fetal

La disminución del potencial de crecimiento puede deberse a:

 Factores fetales y del feto- placenta:

  • Anormalidades cromosómicas: (existe algún problema en los cromosomas del bebé), la gran mayoría de estos embarazos se pierden en el primer trimestre, pero los que llegan a término, presentan bajo peso al nacer. La trisomía 21 –síndrome de Down-, trisomía 18 –síndrome de Edwards-, trisomía 13 –síndrome de Patau-, el síndrome de Turner y el síndrome de Kleinfelter, son ejemplos bien conocidos.
  • Infecciones crónicas fetales: las de origen viral, afectarán tanto al feto como a la placenta, pero su efecto negativo dependerá del momento en que se presente la infección (por ejemplo, el 80% de los bebés con rubéola congénita, tienen bajo peso al nacer, en el caso del citomegalovirus, si la infección se adquiere cerca del parto, no afectará el peso, pero si se adquiere más tempranamente, es muy probable que exista retardo en el crecimiento). Es poco lo que se sabe en cuanto a las infecciones bacteriales.
  • Anomalías congénitas: Por ejemplo, cardiopatías congénitas, acondroplasia, anencefalia, osteogénesis imperfecta.
  • Agentes teratogénicos (que causan defectos al nacimiento): por ejemplo las radiaciones, la quimioterapia o el uso de medicamentos que se sabe afectan el desarrollo del bebé. Sin embargo, es difícil distinguir entre los efectos de estos tratamientos y los efectos causados por la enfermedad materna que fue la causa de tomar esos medicamentos.
  • Embarazo múltiple: gemelar doble o múltiple.
  • Embarazo prolongado (de más de 41 semanas).
  • Variaciones genéticamente diferenciadas: herencia.
  • Infecciones intrauterinas (rubéola, citomegalovirus, toxoplasmosis durante la gestación, sífilis congénita).

 Factores maternos

  • Problemas médicos: Se sabe también que cuando la madre tiene algún problema de salud como la hipertensión crónica (y preeclampsia), enfermedades del corazón o del riñón, ciertas anemias (como la drepanocítica), diabetes no controlada, problemas en la coagulación de la sangre o algún problema serio pulmonar, es un denominador general de retardo en el crecimiento fetal.
  • Hipoxia: por vivir en lugares de gran altitud sobre el nivel del mar o por padecer anemia drepanocítica.
  • Relacionados con la constitución materna: edad (menores de 20 años), talla, raza.
  • Medicamentos: como sedantes, warfarina (para problemas de coagulación),aminopterina(compuesto que actúa comoantagonista???del ácido fólico. Se utiliza en leucemias agudas), tetraciclinas (antibiótico), anticonvulsivos, etc.
  • Adicciones maternas: a drogas ilegales, alcohol, tabaquismo.
  • Historia obstétrica previa: que en embarazos anteriores de la madre haya tenido otro bebé pequeño para su edad gestacional.
  • Embarazos subsecuentes: es decir, que entre uno y otro embarazo no hay período de recuperación.
  • Desnutrición extrema.
  • Factores socio económicos.
  • Infecciones durante el desarrollo del embarazo no controladas.
  • Aumento de peso menor de 1 kilo por mes y desnutrición materna previa.

 Factores de la placenta y materno placentales

La placenta es el órgano temporal que une a la madre y al feto y tiene la función de llevar (desde la madre) oxígeno y nutrientes al bebé y permite la salida de los productos de desecho del bebé (hacia la madre).

Cualquier problema o complicación con la placenta puede ser causa de retardo en el crecimiento y bajo peso al nacer

  • Anomalías uterinas: útero bicorne incompleto o completo (en vez de tener forma de pera, el útero tiene forma de corazón, con una hendidura profunda en la parte de arriba. Esto significa que el bebé tiene menos espacio para crecer que en un útero con una forma normal), útero septo (en este caso el interior del útero está dividido por una pared o septo), fibromas múltiples.
  • Anomalías placentarias: anomalías de inserción de la placenta, de inserción del cordón umbilical, de la forma de la placenta, de su estructura o de la estructura del cordón umbilical.
  • Deficiencia en el crecimiento del fondo uterino (que no haya crecimiento del abdomen).
  • Reducción masiva del tejido de la placenta: por infartos extensivos.
  • Desarrollo anormal de las vellosidades coriónicas (desarrolladas por la placenta para fijarse al útero): por ejemplo, inmadurez de las vellosidades.
  • Daño difuso a las vellosidades coriónicas: por ejemplo, por infección.
  • Disminución del flujo de sangre en el útero y la placenta.
  • Desprendimiento de la placenta (abruptio placenta).
  • Placenta previa.
  • Infección de los tejidos alrededor del bebé.

Sin embargo, se sabe también que, en la mayoría de los casos, no se puede identificar una causa obvia del retardo en el crecimiento del bebé.

 Tratamiento

El desafío que enfrenta el especialista es, primero, identificar a los fetos cuya salud peligra dentro del útero porque hay un medioambiente hostil y, segundo, monitorear e intervenir apropiadamente.

La mejor forma del manejo de una RCI dependerá de la severidad del problema, de qué tan temprano se inició y de en qué momento del embarazo se encuentra la madre. Mientras más temprano se inicie, mayores serán los riesgos para el bebé.

El paso siguiente al diagnóstico será la búsqueda de la causa que provoca la dificultad en el desarrollo del niño para aplicar el tratamiento adecuado. Si se diagnostica precozmente es posible aplicar un tratamiento que puede incluir el reposo en cama, una dieta con más proteínas y calorías y medicamentos que optimicen el ambiente uterino mejorando la circulación placentaria.

Si la madre presenta aumento de la presión arterial, el tratamiento consiste en mantener reposo, seguir una dieta baja en sal, seguir los controles de salud fetal y evaluar la interrupción oportuna de la gestación por inducción o por cesárea. El ahorro de nutrientes, energía y oxígeno es tan importante que si no se toma una conducta en forma inmediata se pone en riesgo la vida del niño.

Aun cuando el RCI no es reversible, todas las medidas tomadas por el especialista materno-fetal, perinatólogos y obstetras tendrán como finalidad mejorar el aporte de oxígeno y nutrientes para lograr así que el niño nazca lo más cercano a su madurez posible y con la mejor vitalidad.

Como ya lo mencionamos, en algunos casos el médico considerará necesario adelantar la fecha e inducir el parto.

Si la edad gestacional es de 34 semanas o más, es probable que la recomendación sea inducir el parto. Pero si tienes menos de 34 semanas, el equipo médico te seguirá monitoreando (probablemente cada dos semanas) hasta que llegues a las 34 o más, todo dependerá del bienestar del bebé y de la cantidad de líquido amniótico (cuando cualquiera de estos presente algún problema, será necesario inducir el parto previa maduración de los pulmones del bebé).

Prevención

Aún cuando el RCI puede ocurrir cuando la madre es perfectamente saludable, hay cosas que se pueden hacer para reducir el riesgo y mejorar las posibilidades de disfrutar un embarazo saludable y tener un bebé sano.

  • Asiste a TODAS tus citas prenatales. La detección temprana de cualquier problema te permitirá darles un tratamiento inmediato.
  • Fíjate en los movimientos del bebé. Un bebé que no se mueve frecuentemente puede tener problemas. Avísale a tu médico si notas cambios.
  • Checa tus medicamentos con el ginecólogo.
  • Aliméntate sanamente. La comida saludable y variada ayuda para mantener a tu bebé bien nutrido.
  • Descansa y reposa todo lo que necesites. Te hará sentir bien y ayudará a tu bebé a crecer.
  • Desarrolla hábitos saludables de estilo de vida. Ejercítate y evita el alcohol, las drogas y el tabaco.

Pronóstico

El pronóstico para el crecimiento y desarrollo normal del recién nacido varía de acuerdo con el grado y causa de la desnutrición y retraso en el crecimiento intrauterino. Dicho pronóstico se debe discutir con el obstetra o el pediatra.

Si además de la desnutrición intrauterina se presenta daño cerebral por asfixia o hemorragias, el pronóstico es complicado porque las alteraciones se acentúan. El tratamiento por expertos asegurará la prevención de estos factores y el mejoramiento en el pronóstico.

La mayoría de los bebés que tuvieron restricción del crecimiento en útero, tienen ritmos de crecimiento normales en los primeros años de vida y en la infancia aunque los estudios han demostrado que un tercio de ellos nunca llegará a la altura normal.

Muchos de estos bebés nacen prematuramente y la prematuridad trae, de por sí, sus propios problemas. Mientras más bajo sea el peso al nacer y más temprana sea la edad gestacional, menos posibilidades tendrá el bebé de alcanzar la normalidad.

El desarrollo neurológico también está relacionado con el grado de RCI y prematuridad. La disminución del crecimiento intrauterino puede tener también un efecto negativo en el crecimiento del cerebro y en el potencial del desarrollo mental. Se ha visto que los niños con una historia de RCI tienen déficit de atención y rendimiento.

Cuando el médico minimiza los episodios de hipoxia (disminución del oxígeno que llega al bebé) durante el trabajo de parto y el parto y optimiza el cuidado neonatal que se da a estos bebés, muy probablemente logrará un resultado más saludable.

 Probabilidad de que se repita

Depende del aporte nutricional de la gestante y la cantidad de embarazos posteriores. Influye también la presencia de enfermedades asociadas (hipertensión o hipotensión, diabetes o enfermedades cardíacas).

Referencias

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Insuficiencia Placentaria

Introducción

La insuficiencia placentaria también conocida como “disfunción uteroplacentaria”, es una complicación poco común del embarazo pero muy seria.

La insuficiencia placentaria es la incapacidad de la placenta para proveer los nutrientes necesarios al bebé durante el embarazo. Esto se debe a que la placenta no crece o no funciona adecuadamente y el resultado puede causar una restricción del crecimiento uterino y bajo peso al nacer.

La insuficiencia placentaria puede ocasionar, bajo peso al nacer y restricción del crecimiento, parto prematuro, defectos al nacimiento, y también aumenta el riesgo en la madre de presentar complicaciones.

Cuando la placenta no funciona, está imposibilitada para brindar el aporte necesario de oxígeno y nutrientes de la sangre de la madre al bebé. Sin este aporte vital, el bebé no puede crecer ni desarrollarse.

Es importante el diagnóstico temprano lo antes posible y seguir con un cuidado prenatal apropiado

¿Qué es la Placenta?

La placenta es un órgano que biológicamente es muy complejo. Se forma y crece donde se implantó el óvulo fertilizado en la pared del útero. El cordón umbilical sale de la placenta al ombligo del bebé. El cordón umbilical permite que fluya sangre de la madre al bebé y de regreso. La sangre de la madre antes de pasar al bebé, es filtrada por la placenta (nunca se mezclan la sangre materna y la del bebé).

Las principales funciones de la placenta son:

  • Llevar oxígeno a la sangre el bebé.
  • Extraer el monóxido de carbono.
  • Pasar los nutrientes al bebé.
  • Llevarse las substancias de desecho del metabolismo del bebé, al cuerpo de la madre.

La placenta también tiene un papel muy importante en la producción de hormonas y protege al feto de bacterias e infecciones dañinas.

Una placenta sana tiene un crecimiento continuo durante el embarazo. Al término de este, cuando nace el bebé pesa aproximadamente 700 gramos.

Causas de la Insuficiencia placentaria

La insuficiencia placentaria está ligada a problemas de la irrigación sanguínea y los desórdenes sanguíneos y vasculares de la madre pueden ser los factores que los detonen.

Existen tres mecanismos primarios que causan la insuficiencia placentaria

Deficiencia en la circulación materna

  • Hipertensión materna.
  • Alteraciones de la coagulación de la madre.

Deficiencia en la circulación fetal

  • Implantación de la placenta en un fibroma (tumor benignos del útero).
  • Trombosis vascular (coágulos en la placenta que causan infartos placentarios que impiden la circulación sanguínea).

 Ciertos medicamentos y malos hábitos.

Padecimientos maternos ligados a la insuficiencia placentaria

Los padecimientos maternos más comunes ligados a la insuficiencia placentaria son:

  • Presión alta crónica (preeclampsia).
  • Problemas de coagulación de la sangre (trombos, coágulos).
  • Ciertos medicamentos (en especial los anticoagulantes).
  • Uso de drogas ilícitas (especialmente: cocaína, heroína y metanfetaminas).

La insuficiencia placentaria también puede presentarse cuando:

·      No está bien adherida a la pared del útero, o si la placenta se desprende y está sangrando (desprendimiento prematuro de placenta).

  • Se pasa la fecha probable de parto.
  • Puede tener una forma anormal.
  • Puede no agrandarse lo suficiente (es más probable si está esperando gemelos o más).

Cuanto más temprano se presente la insuficiencia placentaria en el embarazo, mayores serán los riesgos.

Síntomas de la Insuficiencia Placentaria

Desafortunadamente la insuficiencia placentaria no tiene mayores síntomas, sin embargo hay ciertas señales.

Las mujeres que han estado embarazadas antes, sienten menos movimientos fetales comparados con los embarazos anteriores, su útero ha crecido menos.

Las madres que esperan bebé, deben ir a su consulta prenatal de manera regular, las pruebas prenatales pueden medir el tamaño del útero y monitorear la frecuencia cardiaca del bebé para estar seguros de que está creciendo normalmente y está recibiendo una nutrición apropiada así como suficiente oxígeno.

La mayoría de las mujeres no está en riesgo de muerte si la insuficiencia placentaria se presenta, pero la preeclampsia, es uno de los factores de riesgo más comunes de esta condición. Simplemente, la sola presencia de preeclampsia, que incluye severa hipertensión arterial, aumento anormal de peso, hinchazón, presencia de proteínas en la orina y dolores de cabeza severos, pone en peligro su vida.

Otros riesgos maternos en caso de que se presente la insuficiencia placentaria son:

  • Aumento importante del riesgo de trabajo de parto y parto prematuro.
  • Desprendimiento prematuro de placenta.
  • Sangrado vaginal y contracciones prematuras.
  • Aumento de riesgo de cesárea.
  • Infecciones maternas y formación de coágulos.
  • Embarazo post término, (más de 42 semanas).

Riesgos para el bebé

Para el bebé los riesgos de una insuficiencia placentaria, pueden poner en peligro su vida, especialmente si la insuficiencia placentaria se presenta en el primer trimestre.

Algunos de los riesgos son:

  • Mayor riesgo de muerte durante el parto.
  • Mayor riesgo de falta de oxígeno al momento de nacer (lo que puede causar parálisis cerebral y otras complicaciones).
  • Mayor riesgo de afección en las habilidades de aprendizaje.
  • Restricción del crecimiento uterino (significa que el feto pesa menos del 90% de otros bebés de la misma edad gestacional y es más pequeño).
  • Hipotermia (baja temperatura).
  • Hipoglucemia (azúcar baja en la sangre).
  • Hipocalcemia (calcio bajo en la sangre).
  • Policitemia (exceso de glóbulos rojos).
  • Trabajo de parto prematuro.
  • Parto por cesárea.
  • Aumenta el riesgo de aspiración de meconio (la primera defecación del bebé).

Los bebés también están en riesgo de presentar defectos al nacimiento. De acuerdo a American College of Obstetrics & Gynecology (ACOG) (Colegio Americano de Ginecología y Obstetricia), la aparición temprana de la insuficiencia placentaria aumenta el riesgo de los siguientes defectos al nacimiento en un 40%. De acuerdo a este estudio, el 20% de los bebés no sobrevivieron.

  • Daño cerebral
  • Disfunción pulmonar
  • Problemas gastrointestinales.

Diagnóstico y tratamiento de la Insuficiencia Placentaria

Una buena atención prenatal iniciada a las 12 semanas puede llevar a un diagnóstico temprano. Esto puede mejorar el pronóstico para la madre y el bebé. El cuidado prenatal de un buen especialista es imperativo en el diagnóstico y tratamiento de la insuficiencia placentaria.

Los estudios que pueden detectar la insuficiencia placentaria son:

El Ultrasonido de rutina durante el embarazo puede detectar la insuficiencia placentaria debido a que el útero se ve pequeño y por el tamaño de la placenta. En el ultrasonido se puede observar también el tamaño del feto.

Pruebas de laboratorio en sangre. Los niveles de alfafetoproteína en la sangre de la madre, pueden ayudar a valorar el bienestar del bebé (esta proteína la produce el bebé en su hígado).

La prueba de estrés fetal (es una prueba en la que se colocan dos cinturones sobre el vientre de la madre y muchas veces un timbre suave (para despertar al bebé) es para medir la respuesta del corazón del bebé (latidos por minuto) y las contracciones.

Tratamiento de la Insuficiencia Placentaria

Cuando la insuficiencia placentaria ha sido diagnosticada, los siguientes pasos dependen de la etapa del embarazo en que fue detectada. El tratamiento de la insuficiencia placentaria depende de pruebas y estudios adicionales y de cada paciente en particular.

Tratamiento de la insuficiencia placentaria antes de que el bebé sea viable (antes de las 24 semanas de gestación)

Se le ofrece a la madre un programa de una serie de pruebas de la semana 12 a la semana 16, el diagnóstico de insuficiencia placentaria se diagnostica antes que los efectos de una enfermedad sean evidentes en la madre (preeclampsia) o en el bebé en desarrollo (restricción del crecimiento en el útero)

Muy rara vez se presentan una o ambas antes de la semana 20, si sucede lo contrario, el pronóstico es malo desafortunadamente.

 Manejo de la madre

Seguir los cuidados que indique el obstetra, el médico familiar o la partera esto permitirá que se le proporcionen los cuidados necesarios según lo requiera, pues la amenaza de un parto prematuro es alta.

Si la preeclampsia es uno de los factores de más alto riesgo para la madre, el equipo médico la educará para que ella pueda vigilarse en su casa. Esto previene que se retarde el diagnóstico cuando se presenta una hipertensión severa que no se puede controlar y que resulta en un parto antes de tiempo y -muchas veces- causarle daños a la madre o a su bebé en desarrollo. Si la madre ha entendido el problema, será posible detectar la presión alta de manera temprana para que sea atendida a tiempo.

Brindar un plan de monitoreo fetal utilizando ultrasonido para detectar si hay restricción del crecimiento uterino. Este plan se puede integrar en las visitas de consulta prenatal.

Reposo para conservar toda la energía y nutrientes para el bebé.

La madre puede llevar un registro de los movimientos del bebé: número, duración y momento en que patalea.

Si la madre es diabética, deberá controlar sus niveles de azúcar, esto ayudará al desarrollo del bebé.

Tratamiento de la insuficiencia placentaria cuando el bebé en desarrollo   es viable más de 24 semanas)

Si la insuficiencia placentaria es diagnosticada en etapas más tardías del embarazo, la enfermedad puede estar de manera subclínica, es decir, no se expresa en retraso del crecimiento uterino y/o la preeclampsia, pero pueden presentarse una o más de las siguientes situaciones:

  • Exceso de peso materno, hinchazón en las piernas, dolor de cabeza (signos de preeclampsia).
  • El abdomen de la madre mide menos de lo normal, el bebé no se mueve muy bien (signos de retardo en el crecimiento intrauterino).
  • El bebé no se ha movido en dos días y el latido fetal no se escucha usando el Doppler (nace el bebé muerto).
  • Sangrado vaginal y/o contracciones (signos de trabajo de parto prematuro, con la separación de la placenta o un desprendimiento prematuro de placenta).

Si se presentan cualquiera de las situaciones mencionadas en el párrafo anterior, se deberán tomar las siguientes acciones:

Cuando se sospecha que hay necesidad de que el parto se lleve a cabo antes de la semana 32, el médico le ofrecerá a la madre dos inyecciones intramusculares de esteroides. Los esteroides pasan por la placenta y llegan al feto para que sus pulmones en desarrollo, estén más fuertes. De esta manera, se prepara al feto en caso de que sea necesario adelantar el parto.

Cuando la preeclampsia y /o el retardo de crecimiento uterino es más severo y se requiera que el parto sea antes de la semana 32, un obstetra especializado en medicina materno-fetal se deberá hacer cargo para brindarle a la madre cuidados intensivos como paciente externa u hospitalizada

Prevención

Aún cuando no hay cura para la insuficiencia placentaria, es de suma importancia que el diagnóstico y el tratamiento sean tempranos y la atención prenatal sea adecuada. Esto le brinda al bebé la oportunidad de crecer y desarrollarse normalmente y disminuir las complicaciones en el momento del nacimiento.

El consumo de alcohol, tabaco y drogas ilícitas interfieren con el crecimiento del bebé. Evitar estas substancias puede ayudar a prevenir la insuficiencia placentaria y otras complicaciones del embarazo.

Referencias

Cáncer y embarazo, Complicaciones, Otras

Cáncer de Seno (mama) en el embarazo

Los procesos oncológicos que con más frecuencia se asocian al embarazo son el cáncer de mama y el cáncer invasor de cuello uterino, representando cada uno el 25% del total de cánceres y embarazo. El 3% de estos cánceres ocurren durante la gestación complicando 1 de cada 3000 embarazos.

El cáncer de seno se considera “asociado” al embarazo si es diagnosticado durante el embarazo o hasta un año posterior al parto.

 ¿Qué es el cáncer?

El cuerpo está compuesto por millones de millones de células vivas. Las células normales del cuerpo crecen, se dividen formando nuevas células y mueren de manera ordenada. Durante los primeros años de vida de una persona, las células normales se dividen más rápidamente para facilitar el crecimiento. Una vez que se llega a la edad adulta, la mayoría de las células sólo se dividen para remplazar las células desgastadas o las que están muriendo y para reparar lesiones.

El cáncer se origina cuando las células en alguna parte del cuerpo comienzan a crecer de manera descontrolada. Existen muchos tipos de cáncer, pero todos comienzan debido al crecimiento sin control de células anormales.

En la mayoría de los casos, las células cancerosas forman un tumor. Las células cancerosas a menudo se trasladan a otras partes del organismo donde comienzan a crecer y a formar nuevos tumores que remplazan al tejido normal. A este proceso se le conoce como metástasis. Ocurre cuando las células cancerosas entran al torrente sanguíneo o a los vasos linfáticos de nuestro organismo.

Los diferentes tipos de cáncer se pueden comportar de manera muy distinta. Por esta razón, las personas con cáncer necesitan un tratamiento que sea específico para el tipo particular de cáncer que les afecta

¿Qué es el cáncer de seno?

El cáncer de seno (mama) es una afección por la cual se forman y proliferan células malignas (cancerosas) en los tejidos de la mama.

Existen dos tipos principales:

  • El carcinoma ductal que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón. La mayoría de los cánceres de mama son de este tipo.
  • El carcinoma lobulillar comienza en partes de las mamas, llamadas lobulillos, que producen leche.

El cáncer de mama puede ser, o no, invasivo. Esto significa que se ha propagado desde el conducto galactóforo o lobulillo a otros tejidos en la mama. No invasivo significa que aún no ha invadido otro tejido mamario. El cáncer de mama no invasivo se denomina in situ.

  • El carcinoma ductal in situ (CDIS), o carcinoma intraductal, es un cáncer de mama en el revestimiento de los conductos galactóforos que todavía no ha invadido tejidos cercanos. Sin tratamiento, puede progresar a cáncer invasivo.
  • El carcinoma lobulillar in situ (CLIS) es un marcador del aumento del riesgo de cáncer invasivo en la misma o ambas mamas.

La asociación de cáncer de mama y embarazo se define como la aparición de un tumor maligno mamario en la gestación o durante el primer año posparto.

 ¿Qué es el seno o mama?

La mama es una glándula que está compuesta de lóbulos y conductos. Cada mama tiene entre 15 y 20 secciones llamadas lóbulos, que tienen secciones más pequeñas llamadas lobulillos. Los lóbulos y los lobulillos están conectados por tubos delgados llamados conductos.

Cada mama contiene también vasos sanguíneos y vasos linfáticos. Los vasos linfáticos transportan un líquido prácticamente incoloro llamado linfa. Los vasos linfáticos conducen a órganos pequeños en forma de frijol llamados ganglios linfáticos que ayudan al cuerpo a defenderse contra infecciones y enfermedades. Los ganglios linfáticos se encuentran en todo el cuerpo. Grupos de ganglios linfáticos se encuentran cerca de la mama en la axila (bajo el brazo), sobre la clavícula (hueso que va del centro del tórax al hombro) y en el tórax, por detrás del esternón.

Causas

Se desconoce el por qué una mujer puede desarrollar cáncer de seno, pero se piensa que puede ser por una combinación de factores genéticos (herencia), del medio ambiente y del estilo de vida de la mujer.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo que no se pueden cambiar abarcan:

  • Edad y sexo: El riesgo de padecer cáncer de mama aumenta a medida que la mujer envejece. La mayoría de los casos de cáncer de mama avanzado se encuentra en mujeres de más de 50 años.
  • Antecedentes familiares de cáncer de mama: existe un riesgo más alto de padecer cáncer de mama si tienes un familiar cercano que haya padecido este tipo de cáncer, al igual que cáncer uterino, ovárico o de colon.
  • Genes: Algunas personas tienen mutaciones genéticas (cambios en los genes) que las hacen más propensas a enfermarse de cáncer de mama.
  • Ciclo menstrual: Las mujeres que inician tempranamente sus períodos menstruales (antes de los 12 años) o llegan a la menopausia tarde (después de los 55) tienen un riesgo mayor de cáncer de mama.

Otros factores de riesgo abarcan:

  • Consumo de alcohol: El consumo de más de 1 o 2 vasos de alcohol al día puede incrementar el riesgo de cáncer de mama.
  • Parto: Las mujeres que nunca han tenido hijos o que los tuvieron recién después de los 30 años tienen un mayor riesgo de presentar cáncer de mama.
  • DES: Las mujeres que tomaron dietilestilbestrol (DES) para evitar abortos pueden tener un mayor riesgo de sufrir cáncer de mama después de los 40 años.
  • Hormonoterapia: Existe un mayor riesgo de cáncer de mama si ha recibido hormonoterapia con estrógenos durante algunos años o más.
  • Obesidad: Ha estado asociada con el cáncer de mama, aunque este vínculo no se ha comprendido por completo.
  • Radiación: Si recibiste radioterapia cuando eras niña o adulta joven para tratar un cáncer del área del tórax, tienes un riesgo muy alto de padecer cáncer de mama.

Los implantes mamarios, el uso de antitranspirantes y el uso de sostenes con varillas no aumentan el riesgo de cáncer de mama. Tampoco existe ninguna prueba de un vínculo directo entre el cáncer de mama y los pesticidas.

El embarazo como factor de riesgo

El cáncer de seno es muy poco común durante el embarazo, pero cada vez más son las mujeres que deciden tener sus hijos a una mayor edad, y con ello, el riesgo de cáncer aumenta a medida que la edad de la mujer aumenta. Es por esto que los médicos esperan que en el futuro haya más casos de cáncer de seno durante el embarazo.

El cáncer de seno se diagnostica en aproximadamente 1 de cada 3,000 mujeres embarazadas. Y el cáncer de seno es el tipo de cáncer que con más frecuencia se da durante el embarazo, la lactancia o dentro del primer año tras el nacimiento del bebé.

Puede que hayas escuchado que se le refiera como cáncer de seno gestacional o cáncer de seno asociado a embarazo.

En algunas ocasiones se detecta (encuentra) cáncer de seno (mama) en mujeres embarazadas o que acaban de dar a luz. En estas mujeres, el cáncer de seno se presenta con mayor frecuencia entre los 32 y los 38 años de edad.

Existen algunos factores de riesgo que SÍ están asociados al cáncer de mama:

  • La edad: el riesgo aumenta con la edad
  • La dieta: el sobrepeso y el abuso en el consumo de alcohol pueden aumentar el riesgo
  • La historia familiar: una mujer con un pariente en primer grado con cáncer de seno, incrementa su riesgo dos o tres veces.
  • El sexo: las mujeres tienen un riesgo mayor que los hombres.
  • Las hormonas: Mientras más expuestas al estrógeno, mayor es su riesgo (empiezan a menstruar antes de los 11 años, tienen ciclos menstruales más cortos o más largos de los 26 a 29 días, tienen su primer hijo después de los 30 años o terminan de menstruar después de los 55 años.
  • Estilo de vida: la falta de ejercicio aumenta el riesgo.
  • Historia médica: la mujer que ya tuvo cáncer de seno, tiene más riesgo de desarrollar cáncer en la otra glándula mamaria.
  • El uso de anticonceptivos o de tratamiento hormonal de reemplazo.
  • Empieza a existir evidencia de que el cigarro puede estar contribuyendo al incremento de esta enfermedad.

El embarazo afecta el riesgo de cáncer de seno posteriormente en la vida: El embarazo ocasiona muchos cambios hormonas en el cuerpo. Por una parte, el embarazo detiene los ciclos menstruales de cada mes y cambia el equilibrio hormonal hacia la progesterona en vez del estrógeno. Debido a esto, puede que las mujeres que tengan varios embarazos durante su juventud presenten un riesgo ligeramente menor de cáncer de seno posteriormente, pues quedan expuestas a menos estrógeno. Por otro lado, las mujeres que no han tenido hijos o que tuvieron su primer embarazo después de los 30 años tienen un riesgo de cáncer del seno ligeramente mayor.

La lactancia afecta el riesgo de cáncer de seno: Algunos estudios sugieren que la lactancia puede reducir ligeramente el riesgo de padecer cáncer de seno. Esto es más probable cuando una mujer amamanta de 1½ a 2 años. Pero esto ha sido algo muy difícil de estudiar, especialmente en lugares como los Estados Unidos, donde la lactancia por un periodo tan prolongado como éste no es común.

Una manera de explicar este posible efecto puede ser que la lactancia reduce el número total de ciclos menstruales en la vida de una mujer. Esto es muy similar a comenzar los periodos menstruales a una edad mayor o experimentar la menopausia temprano.

El factor de riesgo más importante es, ser mujer

Síntomas

El cáncer de mama precoz generalmente no causa síntomas; razón por la cual los exámenes regulares de las mamas son importantes. La forma más común de detectar este padecimiento es cuando tú misma observas cambios físicos en el aspecto de los pechos.

Si notas una bolita –que generalmente es indolora- o cualquier cosa que creas que no es normal en tus pechos, acude de inmediato a tu médico.

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Diagnóstico durante el embarazo

Aún cuando es muy importante que el tumor sea detectado en las primeras etapas, en el caso de una mujer embarazada puede tardar en detectarse tres veces más que en una mujer no embarazada, esto implica un retraso en el diagnóstico de 3 a 6 meses, con lo que se aumenta el riesgo de diseminación del tumor a los ganglios linfáticos en un 5-10%.

Este retraso se debe a que toda mujer embarazada sufre cambios fisiológicos importantes en sus pechos:

La influencia del estrógeno y la progesterona causan un aumento en el flujo de sangre y en la grasa lo que da como resultado un aumento en el tamaño de las glándulas que producirán la leche.

Al prepararse para la lactancia, los senos pueden hasta duplicar su tamaño y peso, hacerse más sensibles y presentar protuberancias. El tejido mamario se hace más denso y puede ocultar el cáncer en etapa inicial.

Además, los cambios iniciales causados por el cáncer podrían confundirse fácilmente por los cambios naturales que se dan con el embarazo. Los diagnósticos demorados continúan siendo el mayor problema con el cáncer de seno durante el embarazo.

  • la irritación de los conductos del seno por el crecimiento durante el embarazo, en algunas ocasiones produce salida de sangre la cual, generalmente, es una situación benigna.

Es por todo esto que el médico generalmente aduce los cambios al embarazo demorándose el diagnóstico de cáncer de mama el cual se detecta finalmente cuando ya está en un estadio más avanzado y el cáncer se ha diseminado a los ganglios.

Si encuentras una masa o nota cualquier cambio en tus senos, debes tomarlo en serio. Si tu médico no considera necesario hacerte estudios, tal como un mamograma, pregunta acerca de otras clases de estudios por imágenes y busca una segunda opinión. Cualquier cambio sospechoso del seno debe ser sometido a biopsia antes de asumir que son una respuesta normal al embarazo.

Incluso durante el embarazo, la detección temprana es un aspecto importante para la salud mamaria.

Diagnóstico

Es importante que tu ginecólogo haga una revisión completa de las mamas al principio del embarazo, antes de que se inicien los cambios fisiológicos mencionados. Durante la gestación se deben realizar revisiones periódicas y si el médico detecta cualquier alteración en la exploración física de la mama, de inmediato te pedirá que te realices las pruebas diagnósticas necesarias sin retrasarlas hasta después del parto.

La evaluación y tratamiento del cáncer de mama debe ser realizada por un equipo multidisciplinario de médicos especialistas, coordinados por el ginecólogo, que colaboren cercanamente para lograr los mejores resultados posibles.

En el caso de que se detecte una alteración en la mama, seguramente el ginecólogo te pedirá que te realices alguna de estas pruebas o todas ellas:

  • Ecografía o ultrasonido de la glándula mamaria: Se realiza con un aparato denominado ecógrafo. Es útil para valorar si el nódulo que se palpa es un quiste o una masa sólida que requiere realizar más estudios.
    • Es una prueba muy empleada durante el embarazo, ya que no emite radiación y permite el estudio de una mama densa, típica del embarazo. Esta técnica no discrimina entre lesiones benignas y malignas de manera completamente concluyente.
  • Mamografía o mastografía: Es una radiografía especial de la mama, que se realiza con un mamógrafo. La mastografía supone un riesgo mínimo de exposición a radiación para el feto, siempre que se emplee la protección  adecuada. El riesgo disminuye también dependiendo del trimestre del embarazo en que te encuentres (en el tercer trimestre prácticamente no existe riesgo).
    • Sin embargo en el embarazo, la mastografía no se debe realizar como prueba de rutina. Está indicada cuando es necesario evaluar nódulos palpables y para localizar carcinomas ocultos ante la presencia de otros hallazgos clínicos que hagan sospechar un tumor.
  • Biopsia: El diagnóstico definitivo de la lesión se puede realizar de manera segura con una punción aspiración de aguja fina (PAAF) o con una biopsia de la zona. En el primer caso se obtienen células por aspiración con una aguja fina, que posteriormente son estudiadas al microscopio. En el segundo, bajo anestesia local o general se obtiene una muestra de tejido del nódulo o de la zona sospechosa. En esto no se realizan diferencias respecto a la mujer no embarazada.
  • Resonancia Nuclear Magnética de la mama: Al ser una técnica que no emplea radiaciones ionizantes, es segura para el feto y puede ser utilizada durante la lactancia; la eficacia para un diagnóstico fiable es alta.

El examen de las mamas debe formar parte de la atención prenatal y postnatal.

A fin de detectar el cáncer de seno (mama), las mujeres embarazadas y lactantes deben aprender a examinar ellas mismas sus mamas y tu médico seguramente te pedirá que te hagas algunos estudios de laboratorio y de imagen como parte de tu visita prenatal y postnatal de rutina.

Estadios del cáncer de seno

Cuando el médico ha confirmado el diagnóstico de cáncer de seno, es importante entonces determinar el tipo de tumor y el estadio del cáncer para saber si hay diseminación de las células cancerosas dentro de la mama o a otras partes del cuerpo.

El proceso utilizado para determinar si el cáncer se ha propagado dentro de la mama o a otras partes del cuerpo se llama estadificación. Es importante hacerlo para que el médico pueda planificar el tratamiento. Según el sistema TNM (tumor, nódulos, metástasis), se consideran los siguientes estadios en el cáncer de mama:

  • Estadio 0: cáncer “in situ”, es una lesión precancerosa o precursora de cáncer, describe el más temprano de los cánceres de mama. En este estadio no existe riesgo de diseminación, pero si no se trata, muchas de estas mujeres desarrollarán un cáncer invasor.
  • Estadio I: El cáncer ya es invasor (ya tiene la capacidad de diseminarse), pero está confinado en la glándula o mama y mide menos de 2 cm de diámetro.
  • Estadio II: El tumor mide entre 2 y 5 cm y puede haber afectado ganglios linfáticos.
  • El estadio III: ocurre cuando el tumor mide más de 5 cm, puede llegar a afectar músculos y la piel de la glándula y casi siempre a múltiples ganglios linfáticos.
  • El estadio IV: es la etapa más avanzada e implica que la enfermedad se ha diseminado a otros órganos: hueso, hígado, pulmón, cerebro, etc.

El cáncer recurrente es aquel que reaparece a pesar de los tratamientos aplicados a una persona. La recurrencia puede aparecer unos cuantos meses o muchos años después del tratamiento inicial.

Los métodos empleados para determinar el estadio del cáncer de seno (mama) pueden modificarse para hacerlos más seguros para el feto.

Los métodos estándar para las imágenes por resonancia magnética pueden adaptarse para exponer al bebé a menos radiación. Las pruebas para medir la concentración hormonal en la sangre también pueden utilizarse en el proceso de clasificación en estadios.

Tratamiento

Una vez que se ha confirmado el diagnóstico, el ginecólogo y el equipo multidisciplinario de médicos especialistas deberán evaluar los tipos de tratamiento  disponibles para cada caso en particular.

Existen diferentes tipos de tratamiento para el cáncer de mama. Las opciones terapéuticas para las mujeres embarazadas dependen de varios factores:

  • El estadio del cáncer (si está localizado en la mama solamente o si se ha diseminado a otras partes del cuerpo).
  • El tamaño del tumor.
  • El tipo de cáncer de mama.
  • La edad del feto.
  • Si se presentan síntomas.
  • La salud general de la embarazada y su opinión y preferencia.

El tratamiento no debe de posponerse por el embarazo.

Se utilizan varios tipos de tratamiento:

Cirugía: Es el primer tratamiento que se realiza en la mayoría de las mujeres con cáncer de mama durante el embarazo. La cirugía consiste en extirpar el tumor y una zona, más o menos amplia, de tejido mamario sano y la extracción de los ganglios linfáticos de la axila.

Generalmente el médico revisará también, antes de la cirugía, los ganglios que se encuentran en la axila ya que es importante saber si están afectados para decidir si son necesarios más tratamientos y cuáles. Los ganglios se pueden observar con ultrasonido y, si se detecta alguna anormalidad, el médico hará una biopsia.

Cualquier tipo de cirugía que te hagan involucra anestesia general la cual se considera como segura durante el embarazo, pero puede incrementarse el riesgo de aborto, especialmente al principio del embarazo. Después de la cirugía no hay ningún problema en permitir que el embarazo continúe.

Radioterapia: La radioterapia es el empleo de radiaciones ionizantes para el tratamiento, exclusivamente local o loco-regional (cuando se incluyen los ganglios cercanos) del tumor. Es decir, trata el cáncer en su lugar de origen.

La radioterapia no debe ser administrada a mujeres embarazadas con cáncer de seno (mama) en estadio temprano (estadio I o II) porque puede dañar al feto.

En mujeres con cáncer de seno (mama) en estadio tardío (estadio III o IV), no debe administrarse radioterapia durante los tres primeros meses del embarazo.

Quimioterapia: La quimioterapia es un tratamiento del cáncer que utiliza medicamentos para interrumpir el crecimiento de células cancerosas, ya sea mediante la eliminación de estas o evitando la división de las células. La forma de administración de la quimioterapia depende del tipo y del estadio del cáncer tratado.

Habitualmente, el médico prefiere no utilizar este tipo de tratamiento durante los primeros tres meses del embarazo ya que puede producir malformaciones severas o la muerte del feto. La quimioterapia administrada después de este periodo generalmente no hace daño al bebé, pero puede estar relacionada con parto prematuro y bajo peso al nacer.
Si el diagnóstico se elabora poco antes o después del parto, el médico te pedirá que no amamantes al bebé o interrumpir la lactancia porque muchos de los  medicamentos contra el cáncer pueden presentarse en concentraciones altas en la leche materna y perjudicar al bebé.

Tratamiento hormonal: La terapia hormonal es un tratamiento que bloquea la producción o la acción de las hormonas, capaz de detener el crecimiento de determinados cánceres. Las hormonas son sustancias químicas producidas por las glándulas (ovarios, tiroides, etc.) del cuerpo, que circulan por el torrente sanguíneo y tienen una función determinada a nivel de distintos órganos.
En determinados cánceres de mama la presencia de hormonas sexuales femeninas (estrógenos) favorece el crecimiento del tumor. Si el análisis del tejido tumor revela que las células cancerosas poseen zonas  donde se unen las hormonas (receptores), se pueden emplear tratamientos hormonales, cirugía o radioterapia en los ovarios para reducir la producción de estrógenos o impedirles que ejerzan su función.

El cáncer de seno (mama) no parece dañar al feto y las  células cancerosas de la mama no parecen transmitirse de la madre al feto.
Se sabe que el aborto no mejora el pronóstico de cáncer de mama, por lo que no se recomienda salvo en situaciones muy particulares. Muchas mujeres embarazadas pueden someterse a tratamientos efectivos contra el cáncer de mama y dar a luz bebés saludables.

Tratamiento en el segundo trimestre del embarazo: no existe ningún riesgo en dar el tratamiento y los médicos consideran que es mejor iniciarlo que esperar hasta después del parto. Una espera de algunas semanas puede cambiar el resultado.
Las mujeres que tienen cáncer en estadio III y IV tienen un pronóstico pobre y esto dificulta el plan de tratamiento el cual siempre debe ser elaborado tomando en cuenta la decisión y voluntad de la embarazada.

Cuidado del feto durante el embarazo: El ginecólogo y el oncólogo harán un seguimiento cercano del embarazo para evaluar la tolerancia del bebé al tratamiento. En el plan de tratamiento tomarán en cuenta el tiempo de embarazo y la fecha de parto y te harán un ultrasonido después de cada ciclo de quimioterapia para verificar el crecimiento fetal.
Si es necesario, podrían programar una fecha adelantada para el parto siempre verificando antes la maduración de los pulmones. Es preferible que el parto sea por vía vaginal para no detener el tratamiento después del parto.
Los efectos que se han reportado de los medicamentos anticancerígenos en los bebés, son: anemia, alopecia (caída del pelo del bebé), y neutropenia (disminución de las células llamadas “granulocitos” de la sangre). Todos estos son reversibles y si se terminan las quimioterapias tres o cuatro semanas antes del parto, esto puede minimizarse.
Es importante que al nacer el bebé, se le hagan análisis de sangre y que se le dé un especial cuidado para evitar infecciones o complicaciones por hemorragias, sobre todo si es un parto prematuro que sucede antes de tres semanas del último tratamiento de quimioterapia.

¿Es posible tener un hijo después de un cáncer de mama?

Los datos científicos que se tienen hasta la actualidad son limitados, aunque se ha observado que el embarazo no parece afectar negativamente el pronóstico  en mujeres con cáncer de mama previo. Si una mujer que ha padecido cáncer de mama desea tener un hijo, es importante que lo consulte con su oncólogo, para que valore de forma individual su caso.

¿Cuánto debo esperar para embarazarme después del tratamiento de cáncer de seno?

Algunos médicos recomiendan que una mujer deba esperar dos años después del tratamiento del cáncer de seno (mama) antes de intentar tener un bebé, de manera que pueda detectarse si hay alguna reincidencia temprana del cáncer. Esto puede repercutir en la decisión de una mujer sobre un embarazo.
Se sabe muy poco acerca del embarazo después de un trasplante de médula y alta dosis de quimioterapia con o sin radiación total.
En un reporte que se hizo de embarazos posteriores a trasplante de médula por problemas hematológicos, se notó la incidencia de un 25% de parto pre término y bajo peso al nacer (Sanders JE, Hawley J, Levy W, et al).

Pronóstico

Ciertos factores repercuten en el pronóstico (posibilidad de recuperación):

  • El estadio del cáncer (si está localizado solamente en la mama o se ha propagado a otras partes del cuerpo).
  • El tamaño del tumor.
  • El tipo de cáncer de seno (mama).
  • La edad del feto.
  • Si se presentan síntomas.
  • La salud de la embarazada.
  • El momento en el que se inicia el tratamiento.

Documento elaborado con la colaboración y supervisión del médico cirujano especialista en oncología Dr. Eduardo Maafs Molina.

Referencias

Hiperemesis Gravídica Náuseas y Vómitos persistentes en el Embarazo
Complicaciones, Embarazo, Otras

Hiperemesis Gravídica Náuseas y Vómitos persistentes en el Embarazo

Información General

Casi todas las mujeres experimentan algún grado de náuseas y vómitos durante el embarazo, particularmente durante el primer trimestre. Un trastorno a menudo llamado “náuseas matutinas del embarazo”, ya que los síntomas a menudo son más acentuados durante la mañana pero en realidad pueden suceder a cualquier hora del día.

Sin embargo, demasiados vómitos pueden interferir con el aumento de peso necesario para mantener el embarazo y causar deshidratación y desnutrición la cual puede ser dañina para la madre y el niño.

Causas

No se conoce el origen específico de la hiperémesis gravídica, pero entre los factores causales se encuentran:

  • Niveles altos de HGC (hormona gonadotropina coriónica), estrógenos y estradiol. Los niveles de estas hormonas propias del embarazo se elevan rápidamente durante las etapas iniciales del embarazo y pueden activar la parte del cerebro que controla las náuseas y el vómito. Muchas veces no se demuestran niveles hormonales elevados si no que es la embarazada misma la que presenta una mayor sensibilidad personal al efecto de estas hormonas.
  • También hay teorías que sugieren que su causa podría deberse a una disminución en la función de la glándula suprarrenal, liberando menor cantidad de hormona adrenocorticotrofina (que sirve para estimular la producción y secreción de cortisol el cual controla el metabolismo de los carbohidratos, proteínas y grasas). Esta teoría se basa en que la administración de esta hormona muchas veces hace desaparecer la enfermedad.
  • Cambios gastrointestinales. Durante todo el embarazo los órganos digestivos se desplazan para abrirle espacio al feto en crecimiento. Esto puede producir reflujo ácido y hacer que el estómago se vacíe con mayor lentitud, lo cual puede causar náuseas y vómitos.
  • Hay quienes indican que la hiperemesis tiene una base parcial o totalmente psicosomática y que su tratamiento debería realizarse solamente con psicoterapia.
  • Dieta alta en grasas. Investigaciones publicadas en la revista Epidemiology indican que las mujeres que mantienen una dieta alta en grasas tienen un riesgo mayor de desarrollar hiperémesis gravídica. El riesgo aumenta cinco veces más por cada 15 gramos adicionales diarios de grasas saturadas (tales como una hamburguesa con queso de 1/8 kg o 1/4 lb).
  • Helicobacter pylori. Una investigación publicada en la revista Obstetrics & Gynecology reportó que el 90% de las mujeres embarazadas con hiperémesis gravídica también están infectadas con esta bacteria, la cual algunas veces puede causar úlceras estomacales.

Las náuseas y los vómitos intensos durante el embarazo pueden ser un indicador de embarazo múltiple (gemelos o más), un trastorno de tiroides o, en casos extremadamente raros, una mola hidatiforme

La hiperémesis gravídica es más común en mujeres:

  • Embarazadas por primera vez.
  • Embarazadas adolescentes
  • Embarazadas de más de un bebé.
  • Menores de 24 años.
  • Con antecedentes de esta condición.
  • Que viven en el hemisferio occidental.
  • Obesas.

Síntomas y Diagnóstico

Es muy importante no confundir los vómitos simples del embarazo, pasajeros y que revierten fácilmente, con aquellos vómitos que aumentan en intensidad y frecuencia y que implican un riesgo para la embarazada.

Los vómitos generalmente van precedidos por náuseas, aparecen por la mañana y son desencadenados por olores fuertes, a tabaco, comida y perfumes entre otros.

La evolución de este cuadro es progresiva. El diagnóstico se realiza en base a síntomas, pruebas de laboratorio y al examen físico Los síntomas son inconfundibles y algunas veces hasta incapacitantes. Estos pueden ser:

  • Náuseas severas, especialmente después del primer trimestre.
  • Vómitos persistentes y excesivos. Se considera que el vómito es excesivo cuando ocurre más de tres o cuatro veces al día.
  • Vómitos no relacionados con los alimentos.
  • Pérdida de peso mayor de 2 kg ( 5 lb ) durante un período de una a dos semanas.

Cuando los vómitos persisten, puede haber síntomas de deshidratación:

  • Aturdimiento o desmayo.
  • Sequedad de la piel, ojos hundidos, mucosas y labios secos
  • Disminución en la cantidad de orina.
  • Piel pálida y puede estar amarillenta.
  • Aumento de la frecuencia del pulso
  • Disminución de la presión arterial
  • en un último período aparecen trastornos nerviosos, como pérdida de los reflejos, solo se lo observa cuando no ha sido tratada en forma correcta

En los resultados de laboratorio se encuentra una elevación en la concentración de los glóbulos rojos, urea y ácido úrico. Hay también pérdida de electrolitos: potasio, sodio y cloro, lo que lleva a una alcalosis metabólica (desbalance del equilibrio ácido-básico)

Es importante que el médico haga un ultrasonido obstétrico para descartar la posibilidad de un embarazo múltiple o una enfermedad trofoblástica (mola)

Tratamiento

Es importante que una mujer embarazada consulte al médico si está experimentando náuseas y vómitos severos.

En los casos leves, es suficiente el control del estado nutricional para prevenir la aparición de una desnutrición o deshidratación. En estos casos es suficiente el reposo, aumentar la frecuencia de las comidas y disminuir la cantidad de las mismas. Es muy conveniente tomar algún alimento seco antes de levantarse y permanecer en reposo un tiempo después.

El tratamiento específico de la hiperemesis gravídica severa será determinado por tu médico basándose en lo siguiente: tu embarazo, tu estado general de salud y tus antecedentes médicos

  • Qué tan avanzado está el trastorno
  • Tu tolerancia a ciertos medicamentos, procedimientos o terapias
  • Las expectativas para la evolución del trastorno
  • Tu opinión o preferencia

Los objetivos del tratamiento pueden incluir:

  • Reducir las náuseas y vómitos
  • Sustituir los líquidos y electrolitos
  • Mejorar la nutrición y el aumento de peso

Ultrasonido: tu médico hará un ultrasonido para revisar la salud del bebé.

La dieta: en casos leves, el médico te pedirá que hagas cambios en tu dieta ingiriendo más proteínas y carbohidratos complejos tales como nueces, queso, galletas saladas y leche.

Las náuseas que no presentan complicaciones se pueden manejar con alimentos secos, como galletas y comidas pequeñas y frecuentes. Es recomendable que estos alimentos sean ingeridos en pequeñas cantidades a lo largo del día.

Es importante para la mujer embarazada mantener el consumo de líquidos y se recomienda su ingestión en los momentos del día cuando ella puede sentir menos náuseas. Las aguas de soda u otras aguas efervescentes frías pueden ser de ayuda.

También se deben evitar los alimentos muy grasosos y descansar tanto como sea posible.

La medicación para prevenir las náuseas está reservada para los casos en que el vómito es persistente y lo bastante severo como para representar un riesgo potencial para la madre y el feto.

Los casos más graves pueden requerir hospitalización y administración de líquidos por vía intravenosa (sueros), posteriormente el médico te permitirá iniciar una dieta líquida clara, para luego continuar con pequeñas comidas durante el día.

Es preciso recordar que las mujeres embarazadas deben mantener un nivel mucho mayor de calorías, proteínas, hierro y folatos que las mujeres que no están embarazadas. El médico te indicará los niveles suficientes y la manera de mantenerlos.

A las mujeres con hiperemesis gravídica se les sugiere, con frecuencia, buscar tratamiento psicoterapéutico debido a que los problemas emocionales no sólo pueden agravar la condición sino que también pueden ser originados por la misma.

Aunque existen pocos estudios sobre tratamientos alternativos, la acupuntura, la acupresión y algunos tratamientos homeopáticos han sido efectivos para controlar los síntomas. Por otra parte, hay mujeres que aseguran que se han mejorado con jengibre. Se debe consultar al médico acerca de estos métodos.

Asimismo, se puede necesitar una evaluación para descartar problemas hepáticos o gastrointestinales.

Complicaciones

Los vómitos persistentes pueden llevar a los desgarros esofágicos de Mallory-Weiss (laceraciones de la mucosa donde se une el estómago con el esófago y ocasionan sangrado) y las deficiencias nutricionales a una encefalopatía de Wernicke (síndrome asociado a la deficiencia de tiamina que puede causar desorientación, confusión y coma).

Expectativas (pronóstico)

Las náuseas y el vómito generalmente alcanzan su punto máximo entre las semanas de gestación 2 y 12 y se resuelven generalmente alrededor de la segunda mitad del embarazo.

Con adecuada identificación de los síntomas y cuidadoso seguimiento, este malestar rara vez representa complicaciones serias para el bebé o la madre.

No se prolonga después del embarazo, pero puede recurrir en los siguientes.

Preguntas Frecuentes

¿Puedo hacer algo para evitar que esto me suceda?

R: Desafortunadamente, no parece haber una forma de prevenir esta condición. Se desconoce la causa específica y los factores de riesgo son muy generales.

Consulta médica
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Consulta Médica en el Segundo Trimestre del Embarazo

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Durante este tiempo, el feto crece de 8.7 centímetros a, aproximadamente, 36.5 centímetros y, al final del trimestre, puede pesar alrededor de 875 gramos.

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El bebé se ejercita y estira sus brazos y piernas, hace movimientos de succión, traga el líquido amniótico (el líquido que lo rodea durante todo el embarazo) y, eventualmente, puede parpadear y hacer movimientos de “agarre” con las manos.
El útero crece exponencialmente para acomodar al bebé en desarrollo. A las 13 semanas estaba un poco arriba del hueso púbico de la madre y, al terminar este trimestre, estará 7 centímetros arriba del ombligo.

Visitas médicas

En el segundo trimestre,  el cuidado prenatal incluye las consultas médicas en las que se evalúa el crecimiento y desarrollo del bebé, tu salud personal y se realizan los estudios de laboratorio de rutina.
Si tu embarazo es normal, es decir  no presenta complicaciones,  la frecuencia de la  consulta prenatal  de acuerdo a las semanas de gestación se planea de la siguiente manera.

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  • Hasta la semana 28, una vez al mes
  • Hasta la semana 36, cada dos semanas.
  • Hasta el día del parto, una vez a la semana

Si padeces de alguna condición médica o factores que pueden poner en riesgo  de que se presenten complicaciones en tu embarazo, la frecuencia de las visitas son diferentes que las antes mencionadas- El médico determinará la frecuencia de las visitas.

Revisión  médica  de  la embarazada

En  cada visita,  el médico te preguntará acerca de cómo te has sentido, si has tenido algún síntoma o malestar, por ejemplo ardor al orinar, fatiga, problemas digestivos, dolores de cabeza, hinchazón, sangrados, contracciones, etc. ¡Cualquier molestia debes de comunicársela, y nunca te quedes con ninguna duda!

Peso materno: En cada visita, el médico te pesará y registrará tu peso en tu hoja clínica -en el cuarto, quinto y sexto mes del embarazo  debes subir 250gr a la semana (más o menos). A través del control de tu peso, el médico puede estimar el crecimiento de tu bebé y a la vez vigilar si no hay síntomas de preeclampsia.

Es importante que trates de mantenerte dentro de un  promedio ideal durante todo el embarazo. Habrá semanas en las que engordes más, pero también habrá otras en las que el aumento de peso sea menor y así podrás controlarlo para terminar con un peso apropiado que esté de acuerdo a los lineamientos que te haya marcado tu médico al inicio de tu embarazo.

Si aumentas de peso demasiado puedes tener riesgo de:

  • Que el corazón sufra una sobrecarga, sabiendo de antemano que el corazón trabaja más durante el embarazo.
  • Aumentar el riesgo de desarrollar preeclampsia.
  • Aumentar las posibilidades de tener dolores de espalda
  • Se puede dificultar la labor de parto y el parto porque el bebé será más grande.

Nutrición. Seguramente te preguntará acerca de tu dieta y te comentará cerca de las fluctuaciones y cambios en el peso. Es probable que necesites un apoyo para mejorar tu nutrición.

Tomará la presión arterial. En cada visita el médico tomará tu presión arterial. En el segundo trimestre puede bajar un poco debido a la disminución de la resistencia de los vasos sanguíneos que puede deberse a la progesterona.

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La presión arterial normal  es 135/85  o menos.
Cuando la presión arterial llega a 140/90 o más, puede ser indicativo de un desorden de hipertensión relacionada con el embarazo como la preeclampsia.

Hará un examen físico completo  que incluye la exploración de mamas. Te preguntará acerca del tipo de flujo que presentas. ¿Has tenido sangre o alguna molestia? Y si has sentido algún tipo de contracción.

  • Es normal sentir contracciones esporádicas durante el embarazo y se conocen como “contracciones de Braxton-Hicks”, pero cuando las contracciones uterinas son demasiado frecuentes y regulares, pueden ser causa de preocupación por la posibilidad de que se pueda presentar un parto prematuro.

Querrá saber también cómo te sientes en general, tanto física como emocionalmente y seguramente te hará ciertas preguntas como: ¿estás cansada?, ¿tienes dolores de cabeza?, ¿has fumado o estás en un ambiente en donde se fuma?, ¿has tomado bebidas alcohólicas?, ¿cómo te estás preparando para recibir al bebé?, etc. Y te pedirá que le comentes todas las dudas que tengas acerca de las siguientes visitas y de lo que puedes esperar para las siguientes semanas hasta que regreses a la consulta.

Hinchazón. En este trimestre, es normal una ligera hinchazón de las piernas, pero el edema de cara y manos generalmente se asocia a problemas de diferente tipo.

Ejercicio. Si realizas algún tipo de ejercicio, coméntalo con tu médico y dile cómo te has sentido al hacerlo.

La embarazada NO debe de tener sangrados vaginales ni presentar escurrimientos de ningún tipo de líquidos. Después de la semana 20, el médico evaluará también los movimientos fetales.

En este periodo no se realiza la exploración ginecológica  a menos  de que menciones algunos signos o molestias y el médico lo considere necesario.

Una vez que haya terminado con todo lo anterior, entonces se dedicará plenamente a tu bebé.

Revisión médica del bebé

Para valorar el crecimiento del bebé, el médico  mide el “fondo del útero.” Se realiza midiendo con una cinta métrica sobre tu abdomen desde el  borde superior del útero  al hueso  púbico. Después de la semana 12ª  de embarazo  la altura del fondo del útero generalmente es igual al número de semanas de embarazo. Ejemplo  la altura del fondo uterino  24 cms   = a 24 semanas de embarazo.

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Sin embargo  las medidas obtenidas pueden variar, siendo mayores o menores   de lo esperado y esto se puede  deber a:

  • Si eres una persona alta y  de complexión delgada
  • Eres  de  estatura baja y complexión robusta
  • Tienes la vejiga llena
  • Tienes un embarazo múltiple (gemelos, triates, etc.)

Muchas veces la medida del fondo uterino es más pequeño o más grande de lo esperado, o aumenta  o disminuye de manera anormal,  lo cual puede indicar  condiciones como:

  • Crecimiento fetal lento (restricción intrauterina del crecimiento el bebé).
  • Crecimiento fetal rápido (Macrosomía, que son los bebés muy grandes).
  • Poco liquido amniótico (oligohidramnios).
  • Demasiado liquido amniótico (polihidramnios).
  • Fibromas uterinos (son tumores o masas formadas por células musculares u otros tejidos que se desarrollan dentro de la pared del útero (o matriz).
  • El descenso prematuro del bebé hacia la pelvis, o una posición anormal del feto.

Dependiendo de las circunstancias, es probable que tu médico  te ordene un ultrasonido u otros estudios, para determinar la causa de las medidas anormales. Recuerda, la altura del fondo uterino es solamente una herramienta con  la que el médico puede  estimar o calcular, el crecimiento fetal y la edad gestacional, no es una ciencia exacta.

Generalmente, la medida del fondo uterino brinda información sobre el crecimiento continuo del bebé.  Si te preocupan  las medidas de tu fondo uterino, pídele a tu médico  más información.

El latido del corazón del bebé. Es probable que tu médico lo haya escuchado desde la semana 10 a través de un  Doppler, que es un aparato que detecta los movimientos y los convierte en sonido, lo cual te permite “escuchar” su corazón. Pero es más común escuchar el latido, por primera vez, a partir de la semana 12 dependiendo de la posición del bebé en el útero, de tu peso y de la certeza de la fecha de embarazo. También los puedes escuchar a través de un estetoscopio.

Verificar el latido del corazón será una parte importante de cada visita prenatal. Quizás quieras compartir este momento con tu pareja para que él también pueda disfrutar de este signo de la vida que han ambos han creado.

Registro de los movimientos fetales. Debes de informarle a tu   médico, si el bebé se mueve o da pataditas. Generalmente esto se empieza a sentir (levemente al principio) en la semana  20 a 22 o quizás antes si no es tu primer embarazo.

¿Me pedirá que me haga pruebas de laboratorio?

Seguramente te pedirá que te hagas ciertos estudios que, prácticamente, se consideran “pruebas de rutina”. Estas pruebas le brindan al doctor información muy importante para evaluar el estado de salud actual y posibles problemas médicos  tanto en el bebé como en la madre. Recuerda también que es mejor que tu médico tenga la mayor cantidad posible de información sobre tu estado de salud y de esta forma evitarán un sinnúmero de riesgos durante la gestación.

Biometría hemática: Mediante esta prueba se valoran los niveles sanguíneos de hemoglobina y otros elementos de la madre, es decir, ayuda a descartar la presencia de anemia, problemas con los glóbulos blancos, rojos y principalmente con las plaquetas (células de coagulación), indispensables para evitar problemas de tipo hemorrágico durante el parto o cesárea.

Si eres Rh negativo, este es el momento en el que estudiarán si has formado anticuerpos los cuales pueden ser dañinos para el bebé cuando su sangre es Rh positivo.

Examen general de orina: Esta prueba es importante para monitorear el funcionamiento de tus riñones y gracias a ella se pueden detectar alteraciones como: infección de vías urinarias, que conllevan a amenaza de aborto, aborto, ruptura de membranas y a trabajo de parto prematuro;  la presencia de proteínas que puede ser indicador de preeclampsia (que es la enfermedad hipertensiva aguda del embarazo)  y para detectar la presencia de azúcar, si hay glucosa en orina. No es raro tener un poco elevado el nivel, pero si sube demasiado, es probable que el médico te ordene también una prueba de  tolerancia de glucosa.

Examen general de orina

En cada visita tu médico te pedirá una muestra de orina buscando siempre si hay presencia de proteínas o glucosa. La proteína puede ser normal pero si excede de una cruz (+), puede ser indicación de que existe un problema como puede ser la preeclampsia o una infección renal.

La glucosa puede encontrarse en la orina durante el embarazo. Siendo que los riñones en la embarazada tienen una filtración glomerular mayor (trabajan más) por causa del aumento en el volumen sanguíneo (recuerda, la cantidad de sangre se duplica en el embarazo), es posible que los riñones no tengan la capacidad de reabsorber toda la glucosa que se está filtrando en los glomérulos que forman el riñón. Es así que puede ser normal que en algunos exámenes se detecte azúcar en la orina, sobre todo si ese día habías comido alimentos ricos en azúcar.

¿En que consiste la prueba de la tolerancia de  glucosa?

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La prueba de tolerancia a la glucosa, se hace en sangre y sirve para detectar el riesgo de que padezcas diabetes gestacional, que es la presencia elevada de  azúcar en la sangre en algunas mujeres (especialmente las latinas) y aparece durante el embarazo. Un nivel alto de azúcar en la sangre puede indicar que tu cuerpo no está metabolizando (utilizando) de manera efectiva los azúcares

Se realiza generalmente (de rutina) en las semanas 24 y 28 del embarazo. Puede hacerse antes, en la semana 20 si el médico considera  que existe un riesgo de que se presente debido a tus antecedentes familiares o a otros factores. También se puede utilizar en casos en los que se sospeche la presencia de esta enfermedad, a pesar de que tu nivel de sangre en ayunas, sea normal.

¿Cómo y dónde se realiza esta prueba? Se  puede hacer en el consultorio del médico, pero generalmente es en el laboratorio  de análisis clínicos.

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Después de haber tomado la solución azucarada puedes quedarte en el laboratorio o en la oficina del médico.
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Una hora después te tomarán una muestra de sangre ya sea con un piquete en la yema del dedo o en la vena del antebrazo. Esta muestra de sangre servirá para ver tus niveles de glucosa  en sangre.

¿Debo estar en ayunas para que me realicen este estudio? No, no  es necesario,  puedes llegar desayunada o haber comido antes.

Después de este análisis puedes regresar a tus actividades diarias. ¡Recuerda! Esta prueba no te dará un diagnóstico exacto, más bien está diseñada para identificar a las mujeres que tienen posibilidades de tener un problema y necesitan otro tipo de pruebas para establecer un diagnóstico preciso.

Si los resultados son mayores o iguales a 140 mg/dl, deben realizar otro examen que se conoce como “curva de tolerancia a la glucosa”. Este segundo examen se realizará unos pocos días después del primer examen durante los cuales seguirás una dieta especial. Dos o más valores anormales se consideran un diagnóstico positivo de diabetes gestacional.

Ultrasonido

Datos que aporta el ultrasonido en el segundo trimestre

  • Confirma el número de semanas de embarazo.
  • Permite examinar la estructura de la placenta y el número de fetos.
  • Apoya otros estudios prenatales  como la amniocentesis.
  • Permite examinar la anatomía del feto para detectar ciertas anormalidades.
  • Permite ver  la cantidad de líquido amniótico.
  • Se puede evaluar la circulación sanguínea.
  • Se puede observar la actividad  y comportamiento del feto.
  • Se pude medir la longitud del cuello  del útero.
  • Se puede dar  seguimiento al crecimiento del feto.

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Las pruebas selectivas  del segundo trimestre.

Estas pruebas  como su nombre lo indica, NO son de rutina y son indicadas por el médico únicamente en determinadas situaciones.

Curva de Tolerancia a la glucosa

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¿Cómo se lleva a cabo esta prueba?

Aunque los detalles específicos pueden variar de acuerdo al laboratorio que la realice, en general sigue los siguientes pasos:

  • Se le pide a la embarazada que beba solamente agua el día que se va a realizar la prueba.
  • Se le extrae una muestra inicial de sangre de la vena.
  • Se le da una solución especial de glucosa para que la beba.
  • Se le extrae sangre de la vena varias veces en el transcurso de varias horas para ir midiendo el nivel de glucosa de su organismo

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Esta tabla te muestra los niveles que la Asociación Estadounidense de la Diabetes considera anormales en cada intervalo de la prueba.

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¿Qué ocurre si me diagnostican diabetes del embarazo?

Al confirmarse el diagnóstico, estarás en contacto con tu ginecólogo quien te explicará claramente el significado y los riesgos que supone para tu salud y la del bebé la diabetes gestacional. Seguramente te pedirá que acudas también con un especialista en diabetes del embarazo y, posiblemente, con una nutricionista para crear un plan para manejar tu problema.

La diabetes gestacional sólo suele durar hasta que acaba el embarazo, pero hay un pequeño número de mujeres entre las que desarrollan diabetes durante el embarazo, que la siguen teniendo después. Por eso, es importante que hagas otra prueba de la glucosa seis semanas después de haber dado a luz.

Por supuesto que si ya estás diagnosticada como diabética desde antes del embarazo el equipo médico te proporcionará la vigilancia y cuidados que requieres   durante tu embarazo.

La mayoría de las mujeres que presentan diabetes gestacional, tienen a sus bebés sanos, pero  sin los cuidados y vigilancia que se requieren en la diabetes gestacional, se pueden presentar  complicaciones, como un crecimiento excesivo del feto que puede causarle lesiones al nacer o que sea necesario el nacimiento por cesárea.

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Pruebas genéticas prenatales

Muchas anormalidades genéticas, pueden ser diagnosticadas antes el nacimiento del bebé. Tu médico puede indicarte cuáles  son las pruebas  genéticas que debes realizarte durante el embarazo, en qué caso es necesario que te las hagas y por qué son importantes.

¿Qué incluyen estas pruebas?

  • Estudios de ultrasonido especializado.
  • Estudios en sangre (alfa feto proteína y otros marcadores de defectos al nacimiento o desórdenes en los cromosomas del bebé).

Cuando los resultados de estas pruebas preocupan al médico o tu historia personal sugiere un riesgo elevado, entonces es probable que te sugiera la conveniencia de hacer otras pruebas más especializadas como:

  • Muestra de vellosidades coriónicas
  • Amniocentesis
  • Muestra de sangre percutánea del cordón umbilical (una muestra del la sangre fetal  tomada del cordón umbilical).

Conclusión

En el segundo trimestre te sentirás renovada y con mucha energía, sin embargo, hay muchas cosas que están sucediendo en este momento. Siempre comenta con tu médico cualquier cosa que hayas notado o que te preocupe. Nada es trivial cuando se trata de tu salud o de la de tu bebé.

Referencias

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http://www.lpch.org/DiseaseHealthInfo/HealthLibrary/hrpregnant/over30.html
http://www.americanpregnancy.org/prenataltesting/glucosetest.html
http://www.acog.org/For%20Patients/Search%20Patient%20Education%20Pamphlets%20-%20Spanish/Files/Examenes%20de%20rutina%20durante%20el%20embarazo.aspx http://www.babycenter.com/0_glucose-screening-and-glucose-tolerance-tests_1483.bc
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