Entuertos o Contracciones Uterinas Postparto
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Entuertos o Contracciones Uterinas Postparto

¿Qué son?

Se le llama popularmente “entuertos o calambres abdominales” a los espasmos o contracciones uterinas (dolorosas) que se presentan en la mujer en los primeros días después del parto.

¿En qué momento se inician?

Se inician inmediatamente después del parto. Sin embargo, los calambres son más intensos al cabo de uno o dos días después del parto y empiezan a desaparecer al tercer día, aunque tu útero tardará seis semanas, o más, en regresar a su tamaño.

¿Por qué se producen los entuertos, y qué es exactamente lo que los ocasiona?

Estas contracciones tienen como objetivo:

  • reducir el útero a su tamaño normal,
  • volverlo a su posición normal en la pelvis y
  • colapsar los vasos sanguíneos sangrantes que han quedado en el lugar donde estaba la placenta.

El fenómeno anatómico principal que tiene lugar durante el puerperio es la llamada “involución uterina”, proceso mediante el cual el útero, que se distendió para albergar en su interior al bebé, regresa a un tamaño más o menos semejante al que tenía antes del embarazo.

Para graficar este hecho basta mencionar que durante el embarazo, el útero tiene que crecer de forma progresiva (pasa del tamaño de una pelota de ping-pong, hasta alcanzar unos 33 centímetros de alto). En el parto, con la salida de la placenta (lo que se llama médicamente el alumbramiento), el útero debe volver a su tamaño normal.

Luego del parto el útero pesa alrededor de un kilo, y un mes y medio más tarde no llega a los 100 gramos y 5 a 7 cm . de altura. Por eso el útero inicia, durante esta etapa, un proceso de regresión: es decir, se produce una contracción constante del mismo para evitar, entre otras cosas, las posibles hemorragias del posparto que, en ocasiones, pueden poner en peligro la vida de la madre.

Los vasos sanguíneos que quedaron sangrantes al desprenderse la placenta, circulan entre las fibras musculares del útero, y éste, al contraerse progresivamente (con elevada frecuencia durante las primeras 24- 48 horas), los estrangula cortando el paso de la sangre, y con ello, la posible hemorragia. Este proceso es lo que comúnmente se denomina como “las ligaduras vivientes de Pinaud”.

Las contracciones son automáticas pero se acentúan cada vez que se pone el bebé al pecho, debido a que la succión de los pezones determina la liberación de la hormona oxitocina, que actúa a nivel de las fibras musculares uterinas determinando contracciones fuertes y sostenidas.

Poco a poco y a fuerza de contracciones, el útero se desprende de los restos de tejidos relacionados con el embarazo que pueden permanecer dentro de él, y progresivamente reduce su tamaño.

Así podemos comprobar que inmediatamente después del parto el fondo del útero se toca a nivel de la cicatriz umbilical. Al tercer o cuarto día, a dos centímetros por debajo de aquélla. A la semana, a nivel de la inserción superior del vello del pubis, y al mes del parto ya no es posible reconocerlo por palpación abdominal.

¿Son necesarios?

Los entuertos son buenos y deseables, puesto que si la matriz no se contrae los vasos sanguíneos quedan abiertos y podría presentarse una hemorragia que pondría en riesgo la vida de la madre.

¿Cuándo son más dolorosos?

La mayoría de primerizas nota los entuertos como poco dolorosos, suaves como una regla. Pero a medida que tienes más hijos los entuertos son más intensos y dolorosos. Esto es por que la matriz de una mujer que ya ha tenido varios hijos está más blanda y necesita más fuerza y contracciones para volver a su sitio.

  • Son más intensos y frecuentes durante la lactancia materna, ya que la succión del niño provoca la liberación de la hormona oxitocina, que estimula las contracciones uterinas (cada vez que el bebé mama, hay una sesión de entuertos) y de los conductos de canalización de la leche dentro de la mama, propiciando la “subida de la leche”.
  • Se ha visto que las mujeres con cesárea, aunque sea el primer hijo, tienen entuertos más dolorosos.
  • Las mujeres que han tenido gemelos o niños muy grandes, como la matriz se dio más de si de lo normal, suelen tener entuertos más intensos aunque sea el primer hijo.

Suelen durar más o menos una semana, el primer día muchos, luego menos y cada vez menos hasta desaparecer.

Si por lo que sea llevas un suero con oxitocina, son mucho más intensos y difíciles de llevar.

También es importante no retener orina, pues la vejiga llena impide que la matriz se recoja y puedes tener una hemorragia.

¿Es recomendable prevenirlos?

Según los expertos, no es aconsejable prevenir o intentar inhibir los entuertos, ya que forman parte del proceso natural del puerperio, que es el período que se extiende desde después del parto hasta las seis semanas posteriores, lo que se conoce como la “cuarentena”.

Durante este tiempo, la naturaleza del cuerpo tiene que volver a su situación normal, es decir, la que tenía con anterioridad al estado de embarazo, y ese es un proceso natural en el que no conviene intervenir.

¿Es muy fuerte el dolor?

El dolor es agudo pero breve por lo que no se aconseja el uso de analgésicos sino el de técnicas de relajación, en especial la respiración profunda.

  • Puedes estar tranquila, comprobado está que la situación es soportable: el dolor de los entuertos no suele precisar tratamiento alguno, ya que sólo producen una molestia –no constante- bastante tolerable. De hecho muchas mujeres los definen como simples “dolores de regla”.
  • Es importante que consideres que si no eres primeriza la puedes pasar peor, por regla general, los dolores son más frecuentes a partir del segundo embarazo. Esto quiere decir que las madres que dan a luz por primera vez apenas los perciben. Por lo que el hecho de que no los hayas padecido tras tu primer parto no es indicativo de que no los vas a tener más adelante en posteriores embarazos.

¿Qué puedo hacer para mejorar el dolor?

  • Orina con frecuencia aunque no sientas una necesidad urgente de hacerlo. Cuando tu vejiga está llena, desplaza el útero, impidiendo que éste se contraiga de forma adecuada.
  • A algunas mujeres les resulta útil tumbarse bocabajo, con la parte inferior del abdomen apoyada sobre una almohada.
  • Un suave masaje en la parte inferior del abdomen puede aliviar también las molestias.
  • No se recomiendan analgésicos, pero si el dolor es excesivo (por la propia tolerancia al dolor de la mujer) y se hace insoportable el médico puede prescribir un espasmolítico.
  • Contact your health care provider if you have a fever or if your abdomen is tender to the touch. These signs and symptoms could indicate a uterine infection.
  • Contacta con tu médico si tienes fiebre o si te duele cuando te tocas el abdomen. Estos signos y síntomas podrían indicar la existencia de una infección o de otro problema que requiera atención médica.

¿Cuándo desaparecen?

El dolor suele desaparecer al cabo de 5 ó 6 días. En caso contrario hay que acudir al médico para que realice una exploración y determine si existe o no alguna anomalía en el útero.

La transformación total del útero no culmina hasta unas seis semanas después del parto. La mejor prueba de que el útero ha vuelto a su estado original es que la mujer deja de notarlo cuando presiona el abdomen por debajo del ombligo.

Referencias

Embarazo Ectópico
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Embarazo Ectópico

Definición

En un embarazo normal, tu ovario expulsa un óvulo hacia las trompas de Falopio que son los órganos -en forma de tubo- que comunican a los ovarios con el útero.

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Si ese óvulo se encuentra con un espermatozoide, el huevo fertilizado continúa su travesía por la trompa hacia el útero en donde se implantará y continuará su crecimiento durante 9 meses.

Cuando se habla de un embarazo  “Ectópico” significa que es un embarazo “fuera de lugar”. En un embarazo ectópico, un óvulo fertilizado se implanta en un lugar incorrecto del cuerpo de la mujer.

En la mayoría de los embarazos ectópicos, el óvulo se aloja en las trompas de Falopio. Ése es el motivo por el que los embarazos ectópicos a menudo se denominan “embarazos tubáricos”.

Es una afección potencialmente mortal para la madre quien, en vez de estar celebrando un embarazo, se encuentra con una situación que pone en peligro su vida y requiere un tratamiento de emergencia.

¿Cuándo sucede?

La mayoría de los embarazos ectópicos suceden en las primeras semanas del embarazo. Es probable que ni siquiera sepas aun que estás embarazada, así que la noticia puede realmente sorprenderte. Los médicos generalmente la diagnostican cerca de la semana 8 del embarazo.

¿En dónde se da el embarazo ectópico?

 Si la trompa se encuentra dañada u obstruida y no permite que el óvulo se dirija hacia el útero, este puede implantarse en la trompa y continuar desarrollándose allí.

 ¿Qué es el embarazo ectópico

En muy pocas ocasiones, los embarazos ectópicos se pueden ubicar en otras parte del cuerpo, como el cuello del útero, ovario o en otro lugar del abdomen de una mujer.

 

Es también posible que una mujer tenga un embarazo normal en el útero y al mismo tiempo un embarazo ectópico. A esto se lo llama embarazo heterotópico y es bastante raro. Este sucede en uno de cada 4.000 embarazos.

¿Quién puede tener un embarazo ectópico?

Cualquier mujer sexualmente activa y en edad fértil puede sufrir un embarazo ectópico. Sin embargo, los embarazos ectópicos son más probables si tienes alguno de estos factores de riesgo:

  • Tienes un defecto congénito en las trompas de Falopio.
  • Has tenido infecciones en tu aparato reproductor superior tales como enfermedad pélvica inflamatoria La enfermedad pélvica inflamatoria es frecuentemente causada por infecciones de transmisión sexual no tratadas, como la gonorrea o la clamidia.
    • A veces no se presenta ningún síntoma, así que el haber padecido una de estas infecciones de transmisión sexual también aumenta el riesgo de un embarazo ectópico, aun si no piensas que has tenido una enfermedad pélvica inflamatoria.
  • Tienes entre 35 y 44 años: Esto podría estar relacionado a los cambios que experimentan las trompas de Falopio a medida que la mujer envejece. O puede ser que, a medida que pasa el tiempo, una enfermedad pélvica inflamatoria ocasione daños en aquellas que han tenido episodios recurrentes de infecciones en su aparato reproductor superior.
  • Tienes endometriosis. Este padecimiento es causa de tejido cicatrizal que puede afectar a las trompas.
  • Tuviste un embarazo ectópico anterior.
  • Cicatrización (adherencias) después de una ruptura del apéndice, de infecciones pasadas o por cirugías de los órganos femeninos.
  • Fumas. Una teoría sugiere que el hábito de fumar podría perjudicar el funcionamiento normal de tus trompas.
  • Tienes un DIU (dispositivo intrauterino) T de cobre o espiral
    este dispositivo evita un embarazo en el útero, pero es menos eficaz evitando un embarazo en las trompas.

    • En el caso inusual, que quedes embarazada mientras tienes colocado un dispositivo intrauterino (DIU), la posibilidad de tengas un embarazo ectópico es mucho mayor de lo normal.
  • Estás tomando un anticonceptivo solo de progesterona (la mini píldora) la píldora de progesterona altera la movilidad de las trompas y se ha relacionado con un pequeño incremento en la tasa de embarazos ectópicos.
    • La píldora del día siguiente (píldora poscoital o anticonceptivo de emergencia) ha sido relacionada con varios casos de embarazo ectópico.
  • Problemas de infertilidad. La infertilidad frecuentemente se debe a trompas dañadas, y si quedas embarazada durante un tratamiento contra la infertilidad, existe una probabilidad más alta de que sea un embarazo ectópico.
    • Las mujeres que se someten a fertilización in vitro también tienen mayor riesgo (normalmente se implanta en el útero, pero en algunas ocasiones puede hacerse en una trompa).
  • Inflamación de las trompas: hasta un 50% de las mujeres con embarazos ectópicos han padecido inflamación de las trompas.

Los siguientes factores también pueden incrementar el riesgo de embarazo ectópico:

  • Tener las trompas ligadas (ligadura de trompas); más probable dos o más años después del procedimiento.
    • Después de practicarse una ligadura de trompas el riesgo de un embarazo ectópico puede alcanzar el 60%.
  • Haberse sometido a una cirugía para revertir la ligadura de trompas con el fin de quedar en embarazo.
  • Haber tenido múltiples compañeros sexuales. El haber tenido múltiples parejas sexuales también incrementa tu riesgo, porque eso aumenta las posibilidades de que hayas tenido una infección de transmisión sexual o una enfermedad pélvica inflamatoria.

En unos pocos casos, se desconoce la causa.

Incidencia

Los embarazos ectópicos no son muy comunes. Se producen en aproximadamente dos de cada 100 embarazos. Sin embargo, se han convertido en un hecho más frecuente en los últimos 30 años. Los especialistas creen que este aumento se debe a:

  • Un aumento en las infecciones de transmisión sexual que pueden dejar cicatrices en las trompas de Falopio
  • Tratamientos de infertilidad

Síntomas

Ocasionalmente, un embarazo ectópico no da ningún síntoma aparente y se detecta únicamente durante la visita médica. Sin embargo, la mayoría de las mujeres tienen síntomas y éstos se hacen aparentes entre la semana 5 y la 14 del embarazo.

Es posible que no hayas tenido tu último ciclo mensual y empieces a experimentar algunos de los mismos síntomas de un embarazo normal como cansancio, sensibilidad en los pechos y náuseas. (Si te haces una prueba de embarazo, el resultado podría ser positivo).

Al principio podrías presentar síntomas como dolores o sensibilidad en el abdomen y sangrado vaginal. Estos pueden ser leves y esporádicos.

Si experimentas alguno de estos síntomas es muy importante que le prestes atención. Para prevenir la ruptura, una verdadera emergencia obstétrica, es esencial que te diagnostiquen y traten apenas aparezca el mínimo indicio de un problema.

Llama a tu médico de inmediato si presentas alguno de los siguientes síntomas:

  • Dolor tipo cólico leve en el abdomen o a un lado de la pelvis. Cuando el embrión crece la pared de la trompa se ensancha provocando dolor en la pelvis de ese mismo lado que, a medida que va creciendo el saco y embrión, va aumentando en intensidad en forma progresiva.
    • Los dolores pueden ser repentinos, persistentes e intensos pero también pueden ser suaves e intermitentes al principio. Podrías notar que estos empeoran cuando estás activa o mientras toses. Puedes sentirlos solo en un lado, pero los dolores pueden sentirse en cualquier lugar del abdomen o pelvis y a veces estar acompañados de náuseas y vómitos.
  • Sangrado vaginal. Puede que haya sangrado vaginal en este punto. Es en este momento en que muchas pacientes consultan, otras lo hacen en la etapa previa confundiendo sus molestias con amenaza o síntomas de aborto.
    • En contraste con el período, la sangre es oscura y acuosa, a veces descrita como si fuera “jugo de ciruela” y puede ser continua o intermitente.

A medida que el embarazo progresa, la trompa puede romperse y sangrar causando que empeoren los síntomas. Éstos pueden abarcar:

  • Dolor INTENSO en la parte inferior del abdomen o en la pelvis. Llega el momento en que la trompa se rompe o se produce un aborto que sangra adentro del abdomen, al peritoneo y esto causa un cambio en las características del dolor, de cólico progresivo a un dolor de aparición brusca, que se extiende a toda la parte inferior del abdomen.
  • Dolor de hombros. Los cólicos y las hemorragias pueden significar varias cosas, pero el dolor en los hombros, especialmente cuando estás recostada, es la advertencia típica de un embarazo ectópico con ruptura de trompa y es esencial obtener asistencia médica de inmediato. La causa de este dolor es la hemorragia interna, que irrita los nervios que van hacia el área de los hombros.
  • Presión arterial baja. El sangrado interno debido a una ruptura puede llevar a que se presente shock (pulso débil, acelerado; piel pálida, sudorosa; y mareos o desmayos). En este caso, es necesario llamar de inmediato al médico y trasladarte al hospital.

Antes de que esto ocurra se puede diagnosticar el embarazo ectópico a través de análisis de sangre, los cuales revelan que las hormonas propias del embarazo (HGC) no están aumentando tan rápido como deberían.

En muchos casos el embrión ectópico muere rápidamente y es absorbido antes de que falte el periodo o después de pequeños síntomas o indicios de dolor y hemorragia. En estos casos el embarazo ectópico raramente se diagnostica y se cree que ha tenido lugar un aborto espontáneo. En estas circunstancias no hay que hacer nada.

Diagnóstico

Como los síntomas varían y muchas veces no se presentan hasta etapas más avanzadas del embarazo, es difícil diagnosticar los embarazos ectópicos.

En tu primera visita prenatal, el médico te hará un examen pélvico que puede mostrar sensibilidad en dicha área. Y si los síntomas sugieren que tienes este tipo de embarazo, tu médico te hará primero un ultrasonido así como un análisis de sangre para confirmar el diagnóstico:

  • Se puede utilizar ultrasonido, si en la ecografía se ve el útero vacío pero la prueba de embarazo en sangre sale positiva, es probable que haya un embarazo ectópico aunque también puede que sea un embarazo normal incipiente o que haya tenido lugar un aborto espontáneo.
    • El ultrasonido transvaginal (a través de la vagina) tiene un mejor poder de detección del problema.
  • También se puede medir el cambio en los niveles en la sangre de la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG). Si la mujer se encuentra bien y no tiene dolor, el médico pedirá que se realice análisis de hormonas cada dos o tres días ya que los niveles más bajos de lo normal pueden significar que hay un embarazo ectópico.

Pero si estás llegando a un servicio de urgencias quejándote de dolor abdominal, lo más probable es que te pidan que una muestra de orina para hacerte la prueba de embarazo. A pesar de que estas pruebas no son nada sofisticadas, son rápidas y la velocidad es algo fundamental para tratar un embarazo ectópico.

Si ya sabías que estabas embarazada o si la prueba de embarazo resulta positiva, probablemente te harán también una prueba cuantitativa en sangre de la hormona gonadotropina coriónica humana. Este análisis mide la concentración de esta hormona, producida por la placenta.

Es posible que el médico también te haga un tacto vaginal para localizar las áreas que te duelen o bien para detectar un útero dilatado compatible con un embarazo o cualquier masa anómala en el exterior del útero.

Incluso con el mejor de los equipos, es muy difícil detectar un embarazo de menos de cinco semanas tras la retirada del periodo menstrual. Si tu médico no puede diagnosticar un embarazo ectópico pero tampoco lo puede descartar, lo más probable es que te pida que vuelvas a consulta para continuar haciéndote controles rigurosos a través de análisis de hormonas y ultrasonidos hasta que pueda confirmar el diagnóstico o los síntomas se vuelvan más intensos.

Si el diagnóstico no determina si se ha producido o no un aborto espontáneo o si tu embarazo es ectópico, tu médico quizás te podría examinar las trompas de Falopio a través de una cirugía laparoscópica. Para este último procedimiento te harán una pequeña incisión para colocarte una diminuta cámara dentro del abdomen.

Una detección temprana del embarazo ectópico (a través de estudios de ultrasonido o análisis laparoscópicos) ha reducido las tasas de complicaciones y muertes.

Estudios de laboratorio: Seguramente también pedirá que te hagan los siguientes estudios de laboratorio:

  • Un  hematocrito (análisis de sangre para medir el número de glóbulos rojos). El médico necesita saber si el sangrado es muy abundante y hay riesgo de shock.
  • Un  conteo de leucocitos (puede ser normal o alto) para medir si hay infección.
  • Un embarazo ectópico puede afectar el resultado de un examen de progesterona en suero.
  • Niveles de hGC en sangre.

Tratamiento

Los embarazos ectópicos no pueden continuar hasta término (nacimiento) ya que no hay forma de “trasplantarlo” dentro del útero. El óvulo fertilizado no puede sobrevivir y el tejido en crecimiento puede destruir varias estructuras del cuerpo materno. Es por ello que la única solución es poner fin al embarazo para salvar la vida de la madre.

El tratamiento de un embarazo ectópico varía en función de lo estable que esté la mujer desde el punto de vista médico y del tamaño y localización del embarazo. Las opciones de tratamiento para un embarazo ectópico incluyen observación, laparoscopia, laparotomía y medicamentos.

La selección que haga el médico depende absolutamente de cada caso en particular. Algunas veces el embarazo ectópico se resolverá por sí solo sin que sea necesaria ninguna intervención médica, mientras que en otras, será necesaria una cirugía de emergencia debido a la presencia de una hemorragia que pone en peligro la vida de la embarazada.

Cuando se puede hacer un diagnóstico temprano -antes de que se rompa la trompa- y existen los medios necesarios, se podría ofrecer un tratamiento menos agresivo.

Un embarazo ectópico reciente a veces se puede tratar mediante una inyección de Metotrexato, un medicamento anti cancerígeno que detiene el crecimiento del embrión.

Si el embarazo está más avanzado, lo más probable es que se deba hacer una intervención quirúrgica para extirpar el embarazo anómalo.

Si presentas un cuadro clínico estable y el embrión es lo suficientemente pequeño, puede extraerse a través de un procedimiento denominado cirugía laparoscópica: un obstetra o ginecólogo examina las trompas con una pequeña cámara que se introduce a través de un minúsculo corte en el ombligo y por lo general logra extraer el embrión o restos de tejido y a la vez conserva intacta la trompa.

La cirugía laparoscópica requiere de anestesia general, equipos especiales y un cirujano especializado y necesitarás alrededor de una semana para recuperarte.

Si el embarazo ya está muy avanzado como para que tomes el medicamento, tienes dolores intensos o hemorragias internas o tienes alguna enfermedad que hace que la medicación no sea una buena opción, necesitarás someterte a una cirugía. (Si tienes hemorragias intensas puede ser que además necesites una transfusión de sangre).

En algunos casos, por ejemplo, si tienes mucho tejido cicatrizal en el abdomen, hemorragias intensas por ruptura de la trompa o el embrión es demasiado grande, puede no resultar posible u oportuno utilizar tecnología laparoscópica. Si este es el caso, necesitarás una cirugía abdominal mayor.

Se lleva a cabo una cirugía en el abdomen (laparotomía) para detener la pérdida de sangre (en caso de una ruptura) en la cual el médico confirma el diagnóstico de embarazo ectópico, remueve el embarazo anormal y repara cualquier daño a los tejidos.

Algunas veces, la localización o extensión de daño puede requerir que se quite una porción de la trompa de Falopio o la trompa entera, el ovario e incluso el útero.

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Después necesitarás alrededor de seis semanas para recuperarte. Tal vez te sientas hinchada y tengas dolor abdominal o molestias mientras cicatriza la herida.

Nota: Si tienes sangre Rh negativo, necesitarás una inyección de inmunoglobulina de Rh después de haber sido tratada por un embarazo extrauterino (a menos que el padre del bebé también sea Rh negativo).

Al igual que sucede con los tratamientos que consisten en medicamentos, deberás hacerte una serie de análisis de sangre después de la cirugía para monitorear tus niveles de hGC (hormona que se produce durante el embarazo).

 

A través de este recuento se puede verificar si el embarazo ectópico se ha removido por completo. Recuerda que estos análisis continuarán hasta que los niveles de hGC lleguen a cero, lo que por lo regular toma unas cuantas semanas.

Complicaciones

La complicación más común es la ruptura con sangrado interno que lleva a que se presente shock, pero rara vez se presenta la muerte por esta causa.

En el 10 a 15% de las mujeres que han experimentado un embarazo ectópico se presenta infertilidad.

Prevención

Es probable que la mayoría de las formas de embarazos ectópicos que ocurren por fuera de las trompas de Falopio no sean prevenibles.

Sin embargo, los embarazos “tubáricos” pueden en algunos casos prevenirse, evitando aquellos trastornos que podrían ocasionar cicatrización en las trompas de Falopio. Lo siguiente puede reducir el riesgo de un embarazo tubárico.

  • Evitar los factores de riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) como la promiscuidad, las relaciones sexuales sin preservativos y las enfermedades de transmisión sexual (ETS)
  • Acude con regularidad a la consulta médica que permita detectar con tiempo cualquier cambio, inflamación o enfermedad de transmisión sexual.

Pronóstico: fertilidad después de un embarazo ectópico

Si tuviste un embarazo ectópico tienes mayor probabilidad de tener otro. También puedes tener dificultad de volver a quedar embarazada. Después de tener un embarazo ectópico debes darle tiempo a tu cuerpo para sanar antes de tratar de quedar en embarazo nuevamente

Si una de las trompas se rompió o se tuvo que extraer, la mujer continuará ovulando como antes, pero las posibilidades de concebir se reducirán un 50%.

La posibilidad de que se repita un embarazo ectópico se sitúa entre un 7–10% y esto dependerá del tipo de cirugía que se aplicó y de cualquier daño que se hiciera a la(s) trompa(s) que queda.

Sin embargo, si tu primer embarazo ectópico fue el resultado de daños en la trompa causados por una infección o de la ligadura de las trompas, hay más probabilidad de que la otra trompa también esté dañada. Esto no sólo significa que tienes menos posibilidades de concebir de lo normal, sino también aumenta el riesgo de que suceda otro embarazo ectópico.

En los casos relacionados con el DIU/T de cobre o espiral, no parece haber un mayor riesgo de otro embarazo ectópico en el futuro si se quita el dispositivo.

Si, por otro lado, no logras quedar embarazada debido a daños en las trompas, puedes ser una excelente candidata para tratamientos de fertilización como la fertilización in vitro (FIV).

¿Cuánto tiempo debo esperar para buscar otro embarazo?

Antes de intentar tener otro bebé es conveniente que te des tiempo para recuperarte física y emocionalmente. Normalmente los médicos recomiendan esperar por lo menos tres meses para dejar que su cuerpo sane.

Los sentimientos varían después de un embarazo ectópico: algunas mujeres quieren quedarse embarazadas de nuevo inmediatamente, mientras que otras sienten pavor con la idea y no pueden soportar el estrés de otro angustioso embarazo.

Es importante recordar que aunque la idea de otro embarazo ectópico te puede asustar, tienes muchas posibilidades de tener un embarazo normal y sano.

Tus emociones

El embarazo ectópico puede ser una experiencia devastadora: es probable que tengas que recuperarte de una operación seria, tienes que superar la pérdida del bebé y a menudo la pérdida de parte de tu fertilidad y, encima de todo, puede que ni siquiera supieras que estabas embarazada, en primer lugar.

Tus sentimientos pueden cambiar enormemente durante las semanas y meses que siguen a la pérdida. Puede que te sientas totalmente aliviada por haberte librado del dolor y profundamente agradecida por estar viva, mientras que al mismo tiempo te sientes desesperadamente triste por la pérdida.

Es probable que te hayan tenido que llevar al quirófano urgentemente dejándote poco tiempo para una adaptación psicológica. Mucho de lo que pasó habrá estado fuera de tu control, dejándote en un estado de shock.

Si no te han dado una buena explicación médica es simplemente natural que quieras encontrar una razón y puede que, incluso, empieces a culparte a tí misma. Aunque esto es comprensible, es importante que te des cuenta que no tienes la culpa.

El repentino final de tu embarazo habrá dejado a tus hormonas hechas un lío, y esto puede hacer que te sientas deprimida y extremadamente vulnerable.

No es difícil imaginar la angustia y la conmoción que el brusco final del embarazo deja en la vida familiar combinado, a menudo, con la necesidad de recuperarse de una operación grave.

Los sentimientos de tu pareja

Las reacciones emocionales en un embarazo ectópico pueden crear una tensión enorme en la relación. La experiencia puede acercarlos a ti y a tu pareja pero, por otro lado, puede que tu pareja no llegue a comprender tus sentimientos o no te apoye de ninguna manera.

A muchos hombres les resulta difícil expresar sus sentimientos y se sienten incapaces de ayudar, pero recuerda que probablemente él esté sufriendo también. Sin lugar a dudas, su principal preocupación es tu bienestar, así que puede que sienta que tiene que ser fuerte por ti y guardarse sus sentimientos.

Referencias

Otras

Placenta Acreta

¿Qué es la placenta?

La placenta se define como el órgano intermediario durante la gestación entre la madre y el feto, que se adhiere a la superficie interior del útero y del que nace el cordón umbilical.

A veces conocida como la torta, por su forma, la placenta es el medio por el cual el feto satisface sus necesidades vitales: nutritivas, respiratorias y de eliminación de desechos. Es un órgano crucial para el buen desarrollo y mantenimiento del feto.

Formación y tamaño: La placenta comienza su constitución hacia la semana 4 del embarazo y finaliza en el cuarto mes. Sin embargo, está perfectamente delimitada en el mes 3. Finalizada su constitución, crecerá en paralelo con el desarrollo del útero.

Al finalizar el embarazo, el tamaño de la placenta será de unos 20cm de diámetro, por 3cm de grosor y un peso de entre 500 y 600 gr.

La placenta tiene dos caras: una procedente del embrión y otra procedente de la transformación de la mucosa del útero en el lugar donde se implantó el huevo.

Normalmente, durante la última etapa del parto, la placenta se separa de la pared del útero y sus contracciones ayudan a empujarla hacia la vagina (canal de parto). A esto se lo llama también expulsión o alumbramiento de la placenta.

¿Qué es la placenta Acreta?

Trastorno que se produce cuando las capas de la placenta se adhieren al músculo uterino impidiendo que se libere naturalmente en el parto.

Lo correcto es que las vellosidades de la placenta penetren en la capa que cubre la cara interna del útero (decidua) y lleguen al músculo uterino (miometrio), pero sin pegarse a él. En la placenta Acreta las vellosidades de la bolsa se adhieren al miometrio de modo que después del parto es imposible desprender.

La placenta Acreta es una complicación muy seria del embarazo. Dependiendo de la severidad de la adherencia y penetración de las vellosidades de la placenta se clasifica en:

Placenta Acreta. Cuando las vellosidades se adhieren al miometrio. Se presenta en el 75% de los casos

Placenta Increta. Cuando las vellosidades coriónicas de la placenta penetran el miometrio (la capa muscular del útero). Se presenta en el 15% de los casos

Placenta Percreta. Las vellosidades coriónicas de la placenta invaden y atraviesan el miometrio, llegan al peritoneo e incluso penetran en la cavidad abdominal e invaden otros órganos como la vejiga. Se presenta en el 5% de los casos.

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La placenta anormalmente adherida no se separa espontáneamente de la pared uterina, y los intentos de retirarla pueden llevar a una hemorragia gravísima. La placenta Acreta en todas sus formas es una de las persistentes causas de muerte materna.

Factores de riesgo 

  • Cirugías previas de útero. Las mujeres que se han sometido a una cirugía uterina antes del embarazo son más propensas a sufrir una implantación anómala de la placenta.
    • Las zonas de la capa que cubre la cara interna del útero son muy delgadas, facilitando que las vellosidades de la placenta penetren más de lo necesario
  • Cesáreas previas. Es debido a las cicatrices que existe la posibilidad de que la placenta se implante más profundamente, a mayor número de cesáreas, mayor el riesgo y representa el 60% de los casos.
  • Síndrome de Asherman. Es un término que se usa para describir cicatrices   dentro del útero que pueden ser leves, (pequeñas bandas de tejido cicatrizal) o severas (formando bandas gruesas de tejido cicatrizal). En casos severos el interior del útero puede estar parcial o totalmente destruido. Estas cicatrices pueden ser causadas por endometritis (inflamación del endometrio), curetajes (raspado después de un aborto), dilataciones, procedimientos quirúrgicos del cuello o de la matriz, sangrados después del parto o de un aborto, entre otras.
  • Crecimiento dentro del útero de tumores benignos de la submucosa uterina
  • Edad materna de más de 35 años
  • Multiparidad: El riesgo aumenta con cada nuevo parto.
  • Placenta previa en embarazos anteriores: Se trata del factor de riesgo más frecuente, especialmente cuando la mujer ha tenido un embarazo anterior en el que el bebé nació mediante cesárea. Cuantas más cesáreas anteriores, más aumentan las posibilidades de placenta Acreta en una embarazada con placenta previa.

Muchas veces la placenta Acreta se presenta sin haber antecedentes de cirugías previas.

El obstetra deberá considerar cualquiera de estos factores para sospechar de una placenta Acreta y tomar precauciones

¿Cuáles son los síntomas?

La presencia de un acretismo no da síntomas durante el embarazo en la mayoría de los casos.

Cuando se presentan síntomas prenatales, éstos suelen ser hemorragias y están relacionados a la condición de placenta previa. Menos frecuentemente, los sangrados pueden estar asociados a la invasión de la vejiga, manifestándose  a través de hematuria (sangre en la orina).

Diagnóstico

De acuerdo al momento en que se realiza, el diagnóstico puede ser prenatal o perinatal (intraparto o puerperal).

El diagnóstico de la placenta Acreta antes del parto, permite que el equipo médico de especialistas pueda planear las acciones que se tomarán para disminuir las complicaciones y la mortalidad materna y del recién nacido

El diagnóstico se basa principalmente en imágenes y la ecografía o ultrasonido es la herramienta primaria de detección y evaluación. El diagnóstico se puede sospechar desde edades gestacionales precoces.

En los casos en que el médico detecta factores de riesgo, en especial placenta previa o anterior baja con antecedente de cesárea, se complementa la evaluación con ecografía transvaginal con Doppler color. De persistir la sospecha o en situaciones de alto riesgo, se puede realizar una resonancia magnética, que brinda una mejor evaluación de los planos anatómicos y permite valorar cómo está implantada la placenta en el útero.

Otros métodos que permiten diagnosticar placenta Acreta antes del parto son:

  • Análisis de sangre para determinar la cantidad de alfafetoproteína (AFP), una proteína que produce el feto y se puede detectar en la sangre de la madre y cuyo incremento está asociado a la placenta Acreta.
    • Más del 45% de las mujeres con placenta Acreta presentan niveles elevados de alfa feto proteína, en ausencia de otras causas.
  • Cistoscopia (es una técnica que emplea un tipo especial de endoscopio para visualizar el interior de la vejiga urinaria y realizar un diagnóstico).

El diagnóstico en el transcurso del parto se basa en manifestaciones clínicas como:

  • Hemorragia intensa en la zona de la inserción placentaria tras una extracción forzada durante la cesárea.
  • Imposibilidad de la extracción manual completa de la placenta, resultando evidente que existe una retención.
  • Falta de escisión entre la placenta y el miometrio (cubierta muscular del útero).

Cuáles son las complicaciones de la placenta Acreta para el bebé

Respecto al bebé en gestación, éste no sufrirá un daño directo en su desarrollo.

No obstante, si el trastorno se presenta durante el primer trimestre podría producirse un aborto involuntario. En el caso de progresar el embarazo, esta patología puede derivar en un parto prematuro, es decir, antes de las 37 semanas de embarazo.

Complicaciones de la placenta Acreta para la madre

La placenta Acreta puede originar graves complicaciones como:

  • Hemorragia vaginal intensa. La placenta difícilmente se separa de la pared del útero. Una de las principales complicaciones es que se presente una hemorragia durante las maniobras manuales que realice el médico para desprenderla. La hemorragia puede amenazar la vida de la mamá.
  • Rotura uterina.
  • Infección.
  • Pérdida de la capacidad reproductiva, ya que normalmente es necesario extirpar el útero junto a la placenta.
  • Parto prematuro. La placenta Acreta puede adelantar el parto y que este se produzca antes de la semana 37 de embarazo. Si la mujer sufre hemorragias severas, también será necesario realizarle una cesárea antes de la fecha prevista de parto.
  • Mortalidad fetal. Es muy poco frecuente en los países desarrollados y se debe, sobre todo, a la prematuridad.

Otra complicación es el daño causado en el útero y otros órganos (Percreta) durante su extracción.

Tratamiento

Si la placenta Acreta se diagnostica durante el embarazo, el tratamiento se basa en hacer un seguimiento estricto a la madre y establecer una cesárea programada con histerectomía (extracción del útero) alrededor de la semana 35 de embarazo, tras comprobar que la madurez de los pulmones del feto es apropiada.

Esto se hará conjuntamente con la paciente, el Obstetra y el Neonatólogo para cuidar al bebé.

Sin embargo, en los últimos años se han realizado estudios para comprobar la efectividad del tratamiento conservador, que consiste en no intentar extraer la placenta –esto podría originar una hemorragia muy grave que pusiera en peligro la vida de la madre– ni realizar la histerectomía, sino dejar la placenta en el útero y esperar para que el organismo la reabsorba, con el objetivo de preservar la fertilidad de la madre.

Este abordaje debe ser estudiado en cada caso particular, dependiendo de la edad y otras características de la paciente, y puede ser el más recomendable, por ejemplo, si se trata de una mujer joven que desea tener más hijos, o si se encuentra afectada la vejiga.

Se han realizado estudios en los que mujeres que habían sufrido placenta Acreta en un embarazo anterior, y se les había dejado en el útero consiguiendo la reabsorción, lograron posteriormente dar a luz bebés sanos. Sin embargo, la mujer debe conocer tanto las ventajas como los riesgos que supone el tratamiento conservador.

Desventajas del tratamiento conservador: En primer lugar, la embarazada debe someterse a un seguimiento y control intensivo por el riesgo de que se produzca una infección, una hemorragia o un embolismo pulmonar y, en algunos casos, puede ser necesario recurrir finalmente a la histerectomía.

Además, las mujeres que ya han sufrido placenta Acreta tienen muchas posibilidades de volver a presentar ésta u otras complicaciones en el siguiente embarazo.

Programación del parto

En la consulta el médico hablará con la embarazada acerca de la gran posibilidad que existe de que se tenga que hacer una histerectomía y de los riesgos de una severa hemorragia y de la posible muerte materna.

Una de las principales razones de programar y planear el parto son las complicaciones de una cesárea-histerectomía de emergencia contra una cesárea- histerectomía planeada.

Aun cuando el objetivo es el de programar y planear el parto, debe de haber un plan de contingencia para el parto que será elaborado para cada embarazada y que deberá de incluir el protocolo del hospital en el manejo de hemorragia materna.

Una de las opciones es que el parto se lleve a cabo después de que se haya evaluado la madurez pulmonar fetal, por medio de la amniocentesis.

Sin embargo, los resultados de recientes análisis sugieren que si la madre y el feto están en óptimas condiciones, se administren los corticoides para ayudar a la maduración de los pulmones del bebé y el parto sea a las 34 semanas de gestación sin amniocentesis.

Si la placenta Acreta es extensa, se hará una cesárea y la histerectomía. Este procedimiento ayuda a prevenir, de manera importante, la amenaza de una severa hemorragia que pone en riesgo la vida de la madre, esto puede ocurrir si parte de la placenta o toda, permanece adherida al útero después del parto.

La cesárea-histerectomía debe realizarse en un hospital que cuente con unidad de terapia intensiva, y el equipo necesario para atender cualquier complicación, como una hemorragia severa.

El médico hará una incisión en el abdomen y otra en el útero para extraer al bebé.

Una vez que el bebé está fuera, los médicos extraerán el útero con la placenta que está adherida, lo que evitará la hemorragia.

La histerectomía ya no permitirá más embarazos. Si la embarazada planea tener más hijos en el futuro, deberá hablar con su médico.

Referencias

Desarrollo del bebé
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

El desarrollo del bebé a partir de la semana 28

Semana 28

Los ojos de tu bebé, que habían permanecido cerrados hasta ahora para permitir el desarrollo de la retina, se empezarán a abrir y cerrar, sus párpados se han completado y las cejas y las pestañas ya están presentes. Si pudieras verlo casi podrías determinar de qué color son, claro que esto no es definitivo porque puede cambiar en los primeros seis meses de vida, especialmente si son azules o grises al nacer. Empieza a crecer el pelo de la cabeza.

El cerebro ha continuado su desarrollo. Células cerebrales y circuitos nerviosos muestran gran actividad y se expande rápidamente en esta semana. El bebé es capaz de desarrollar movimientos de mayor complejidad y el tono muscular ha ido mejorando. Bajo la piel continúa acumulándose capas de grasa.

Los pulmones ya tienen la capacidad de respirar pero si el bebé naciera en este momento, tendría mucha dificultad para hacerlo porque todavía no están maduros.

Háblale a tu bebé, ¡ya puede reconocer tu voz!, duerme y se despierta en horarios más regulares aunque este horario no se parece al de un adulto ni al de un recién nacido, más bien duerme por espacios de 20 a 30 minutos y sentirás más sus movimientos cuando tú estás sentada o acostada. En este momento mide 37.6 centímetros desde la cabeza hasta los talones y pesa 1,005 gramos.

Semana 29

El peso y la talla aumentan en esta semana. Como resultado cada vez tiene menos espacio para moverse y en algunas situaciones se puede agitar buscando una posición más cómoda, probablemente sientas que se incrementa la actividad del bebé dentro del útero y los movimientos son más frecuentes y más vigorosos. La cabeza del bebé está en proporción con el resto del cuerpo. Mide unos 39 centímetros y pesa 1,153 gramos.

Los huesos ya están totalmente desarrollados pero todavía son muy suaves.El cerebro ya es capaz de controlar un tipo de respiración primitiva y los ojos ya pueden moverse de un lado a otro y empiezan a ser sensitivos a la luz.

Puedes sentirte mareada si te acuestas sobre tu espalda, y eso se debe a que el útero presiona las venas  que llevan sangre de la parte inferior de tu cuerpo al  corazón.

Semana 30

Tu bebé continúa creciendo, aumentando de peso y agregando capas de grasa bajo la piel. De ahora en adelante y hasta la semana 37, engordará cerca de 250 gramos a la semana.

Ya está empezando a practicar sus movimientos respiratorios moviendo su diafragma en un ritmo repetitivo. Estos movimientos le pueden provocar incluso un ataque de hipo.

Le están creciendo las uñas de los pies y desde este momento la médula de sus huesos será la responsable de la formación de los glóbulos rojos de su sangre.

Ahora puede distinguir entre la luz y la oscuridad, incluso puede seguir con sus ojos una luz que se mueve. Cuando nazca, mantendrá los ojos cerrados la mayor parte del tiempo, pero cuando los abra, responderán a los cambios de luz. Sin embargo, sólo podrá ver las cosas que tenga a unas pulgadas o centímetros de su rostro.

Líquido amniótico: aproximadamente 700 mililitros de líquido amniótico rodean a tu bebé y aumentará en las próximas semanas, luego disminuirá a medida que el bebé  crece y ocupa más espacio dentro del útero.

El útero: A medida que  crece,  pierdes el equilibrio y te sientes torpe.

Semana 31

Los órganos de tu bebé siguen madurando y ahora sale agua de su vejiga. Esto es buena práctica para cuando nazca y tenga que orinar. El sistema reproductivo continúa su desarrollo. Si es niño, sus testículos se mueven de donde están (cerca de los riñones), hasta el escroto. Si es una niña, el clítoris es muy prominente y los labios genitales son pequeños y todavía no pueden cubrirlo.

Los pulmones ya están más desarrollados pero no están totalmente maduros, si naciera en este momento, necesitaría de la ayuda de un ventilador para respirar. Por el contrario, se ha disminuido el riesgo de sangrado dentro del cráneo porque el cerebro pasará por un periodo de rápido desarrollo y casi está maduro.

Continúa acumulando grasa debajo de su piel, brazos, piernas y torso  y se ven más llenos.

Ahora puede girar su cabecita de un lado a otro. La grasa que ha estado acumulando en los últimos meses hace que sus bracitos y piernas se vean llenos y torneados. Mide 41. 1 centímetros y pesa 1,502 gramos.

El útero: Probablemente notes que, de repente, los músculos de tu útero se ponen duros,  son las contracciones de Braxton Hicks y es muy común  que se presenten a partir del segundo trimestre

Semana 32

El “lanugo”, la capa de suave de vello que había estado protegiendo la piel del bebé hasta ahora, empieza a caer en esta semana y continuará perdiéndolo en las siguientes semanas. Al nacer quizás puedas ver rastros en su espalda o en sus hombros.

Sus uñas están completamente formadas y el pelo de la cabeza continua creciendo. Los cinco sentidos ya funcionan.

Notarás un cambio en los movimientos del bebé. Ha crecido tanto que ya no tiene espacio dentro del útero para moverse fácilmente y, aunque el bebé se sigue moviendo igual, sus patadas y codazos no tendrán la misma fuerza. En este momento mide 42. 4 centímetros y pesa 1,800 gramos.

El útero. Su aumento  hace presión cerca del diafragma y sobre el abdomen lo que probablemente aumente las  agruras y sientas un poco de falta de aire.

Semana 33

En este momento el líquido amniótico se encuentra en su nivel más alto. Tu bebé sigue subiendo de peso rápidamente y las cuatro semanas siguientes crecerá mucho. Gracias al peso que ha subido en las últimas semanas, se continúa acumulando grasa bajo su piel, está perdiendo ese aspecto arrugadito que tenía hasta ahora y el color pasó de rojo a rosado.

La mayoría de sus huesos se están endureciendo, aunque los de la cabecita todavía están muy blandos; de hecho, son huesos separados que tienen espacios entre ellos (molleras). Esta flexibilidad en los huesos de la cabecita permite que se compriman para pasar por el canal vaginal.

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El rápido crecimiento del cerebro ha hecho que se incremente el tamaño de su cabeza casi 2 centímetros. Las pupilas de sus ojos ya se pueden dilatar y constreñir y ya detectan la luz perfectamente. Los pulmones han seguido su desarrollo lo cual ayudaría mucho para su probabilidad de vida si naciera en este momento.

Semana 34

La capa grasosa (vernix) que va a proteger la piel de tu bebé en el nacimiento se hace cada vez más gruesa. Cuando tu bebé nazca, tú podrás ver restos de esta capa en sus axilas, en la ingle o detrás de las orejas. Al mismo tiempo, el lanugo ya casi desapareció por completo.

Continua acumulando delgadas capas de grasa, que le servirán para  controlar su temperatura cuando nazca.

Tu bebé empieza a desarrollar sus patrones de sueño

Su sistema inmunitario empieza a producir defensas para poder luchar contra las posibles infecciones. Sus uñas han alcanzado la punta del dedo y es posible que se las tengas que cortar poco después de nacer.

El bebé, al igual que los recién nacidos, permanece con los ojos cerrados mientras duerme y los abre cuando está despierto. Su sistema nervioso sigue madurando y tiene los pulmones ya desarrollados. Es una gran noticia, en caso de que decida que quiere nacer antes de tiempo. En esta semana mide 45 centímetros y pesa 2,146 gramos.

Semana 35

El bebé sigue ganando peso acumulando grasa alrededor de todo su cuerpo, especialmente los hombros. El espacio está cada vez más restringido para que se mueva y probablemente no sentirás las patadas y los codazos, pero en cambio notarás muchos estiramientos, rodamientos y sacudidas.

Los riñones están ahora completamente desarrollados y el hígado está comenzando a funcionar. La mayoría de su desarrollo físico básico está ya completo. Si es niño, los testículos ya llegaron a su lugar de destino en el escroto. En las próximas semanas se dedicará a aumentar de peso, aproximadamente  30grms diariamente

El líquido amniótico llegó a su  máxima  cantidad y comenzará a disminuir

El útero.Ha aumentado su volumen 15 veces de su tamaño original y está empujando las costillas.

Semana 36

Para esta semana tu bebé ha terminado su crecimiento y si lo pudieras ver verías a un infante rellenito con una cara pequeña pero redonda. Esta redondez es gracias a los recientes depósitos de grasa que se han hecho en esta semana y a los fuertes músculos succionadores que ya están totalmente desarrollados y listos para entrar en acción. Sus encías son duras y fuertes.

Sigue perdiendo el lanugo y el vernix que protegían su piel para que pudiera flotar en el líquido amniótico. Junto con el líquido amniótico que traga, el bebé también traga la vernix caseosa y el vello que pierde, además de otras secreciones. Toda esa mezcla, que tiene un color negro o verde muy oscuro y se llama “meconio” y formará su primera evacuación.

Su cabecita  está  colocada hacia abajo, lo cual es la óptima posición para el  parto, y poco a poco irá descendiendo  en la pelvis, le queda menos espacio para moverse, las patadas y codazos continúan

El útero.Las contracciones de Braxton Hicks son más frecuentesy más fuertes

Al final de esta semana, el bebé habrá llegado a término. Los bebés que nacen antes de las 37 semanas se consideran prematuros y los que nacen entre las 37 y las 42 semanas, a término. Lo más probable es que esté ya situado en posición para nacer, con la cabecita hacia abajo. En este momento el bebé mide 47.7 centímetros y pesa 2, 622 gramos.

Semana 37

En esta semana el bebé empieza a practicar sus movimientos respiratorios. Puede agarrar algo firmemente con sus manitas y volteará hacia la luz. Para el final de esta semana, tu embarazo se considera “a término”. El bebé no ha terminado totalmente su desarrollo pero la ganancia de peso se ha disminuido a 15 gramos por día. Conforme se sigue acumulando la grasa, su cuerpo se hace más rellenito.

Muchos bebés tienen la cabecita toda recubierta de cabello en el momento de nacer. Claro que también hay bebés que nacen sin cabello o con un vellito parecido al del durazno (melocotón). En este momento el bebé pesa 2, 859 gramos y mide 48 centímetros.

El útero.Las contracciones de Braxton Hicks son más frecuentes , duran más y son más molestas

La vagina. Tal vez notes que aumentan las secreciones, pero si notas que aparecen pequeños rastros de sangre, es probable que estés muy cerca de iniciar el trabajo de parto.

Semana 38

Durante las semanas pasadas, el desarrollo de tu bebé ha tenido más que ver con la función de los órganos que con su construcción. Sus órganos están completamente desarrollados y en su lugar. Sus pulmones ya podrían funcionar si naciera ahora mismo. El cerebro y el sistema nervioso están trabajando mejor cada día pero esto continuará durante su infancia y hasta su adultez. En sus intestinos se está acumulando el meconio que será su primera evacuación fecal.

Las manitas de tu bebé ya  se cierran con fuerza

En este mes el cerebro ha conquistado la difícil tarea de controlar la respiración, la digestión y la de mantener un constante latido cardiaco. La circunferencia de su cabeza y la de su abdomen son muy parecidas. En este momento mide 49.8 centímetros y pesa 3,083 gramos

Semana 39

El bebé ha perdido casi todo el lanugo y el vernix que protegía su piel, pero ha juntado tanta grasa debajo de su piel que ya podría tener capacidad, con un poco de ayuda tuya, de guardar la temperatura de su cuerpo. Los pulmones han madurado y la producción de surfactante (es un complejo de lípidos y proteínas cuya función es evitar que los alvéolos pulmonares se colapsen cuando el bebé espira) ha llegado a su máximo. Los movimientos son muy restringidos.

La piel empieza a descamarse, para dar lugar a su nueva piel.

Aún cuando el tronco ha continuado su crecimiento, todavía la cabeza es la parte más grande de su cuerpo. En esta semana la placenta empieza a enviarle anticuerpos que lo van a proteger contra las bacterias y virus del medio ambiente durante los primeros seis meses. Algunos de estos anticuerpos llegarán también a través de la leche materna. En este momento el bebé mide 50. 7 centímetros y pesa 3, 282 gramos.

El saco amniótico.  Una vez que se rompe y empieza a salir el líquido  (se rompe la fuente)  se inicia el trabajo de parto

Semana 40

Los órganos están completamente desarrollados y, a medida que ha ido aumentando de peso, todas las arrugas y pliegues que tenía en la piel han ido desapareciendo. A pesar de que está ya muy apretado en tu vientre, se mantendrá activo hasta la hora del parto.

Los huesos de su cabecita están separados para que se puedan comprimir al pasar por el canal vaginal en el momento del parto. Su pelo y uñas han seguido creciendo

Tu fecha de parto llegará esta semana, ten paciencia. Una vez que empieza el proceso del parto, tu bebé pasará por muchos cambios para prepararse para el nacimiento incluyendo una elevación en las hormonas que lo ayudarán a mantener la presión arterial y el azúcar en la sangre después del parto. Aunque esto puede ser también una señal que le comunique a tu útero que el tiempo  ha llegado y el bebé debe nacer.

Con la labor de parto tu bebé tendrá que pasar por varias interrupciones de flujo sanguíneo que le llega desde la placenta y todo irá bien siempre y cuando no sean demasiadas ni demasiado prolongadas. En este momento el bebé ya tiene el tamaño y peso de un recién nacido normal y sano. Los varones tienden a ser un poco más grandes y gordos que las niñas.

Referencias

 

Embarazo Molar
Complicaciones, Embarazo, Otras

Embarazo Molar

Definición

En un embarazo molar, la placenta crece de forma anormal durante los primeros meses y se convierte en una masa de quistes (llamada mola hidatidiforme). El bebé (embrión) no se forma en absoluto o se forma mal y no puede sobrevivir. Aproximadamente 1 de cada 1.000 embarazos es molar. Las mujeres de más de 40 años o que han tenido dos o más abortos espontáneos tienen un riesgo mayor de tener un embarazo molar.

 

Causas

La causa de este trastorno en el desarrollo no se ha comprendido completamente, pero existen algunas causas potenciales como defectos en el óvulo, anomalías dentro del útero o deficiencias nutricionales. Las mujeres menores de 20 años y mayores de 40 tienen un riesgo mayor. Entre otros factores de riesgo se pueden mencionar las dietas bajas en proteína, ácido fólico y caroteno.

Diagnóstico

Los embarazos molares se diagnostican mediante ultrasonido. El tejido molar debe extirparse del útero y debe realizarse un seguimiento de la mujer para asegurarse de que no queden restos de tejido. Esto es importante ya que el tejido molar puede convertirse encoriocarcinoma, una forma poco común de cáncer. Afortunadamente, este cáncer es fácil de detectar y tiene un alto índice de curación. El doctor también medirá los niveles de hCG (gonadotropina coriónica- una hormona del embarazo) en sangre, que a menudo son más elevados en el caso de un embarazo molar completo, y más bajos cuando se trata de un embarazo molar parcial.

Tipos de Embarazo Molar

En realidad, existen dos tipos de embarazo molar:

  • Completo: En el caso de embarazos molares completos, no hay embrión alguno ni tampoco tejido normal de placenta parcial.
  • Parcial: En los embarazos molares parciales puede haber una porción de placenta normal y el embrión además del tejido quistico característico.

Ambos tipos de embarazo molar son el resultado de un óvulo fertilizado de manera anormal. En un embarazo molar completo, todos los cromosomas del óvulo fertilizado (las estructuras que acarrean nuestros genes) provienen del padre. Lo normal es que la mitad de los cromosomas provengan del padre y la otra mitad de la madre. Poco tiempo después de la fertilización, los cromosomas del óvulo de la madre se pierden o desactivan y los del padre se duplican.

En la mayoría de los casos de embarazo molar parcial, los 23 cromosomas de la madre están presentes, pero existen dos grupos de cromosomas del padre (por lo que el embrión tiene 69 cromosomas en lugar de los 46 normales). Una de las maneras en que esto sucede es cuando un óvulo es fecundado por dos espermatozoides.

El embarazo molar supone un riesgo para la mujer embarazada cuando la masa penetra profundamente en la pared uterina, lo que puede provocar una hemorragia importante. Ocasionalmente, la masa puede convertirse en un coriocarcinoma, una forma de cáncer poco frecuente que se relaciona con el embarazo.

 

Signos y Síntomas

Un embarazo molar puede iniciarse de igual manera que un embarazo normal. Luego, alrededor de la semana 10 de embarazo, aparece:

  • Un sangrado vaginal, generalmente de color marrón oscuro.
  • Fuertes náuseas y vómitos,
  • Dolores abdominales (debido a un útero demasiado grande debido a la creciente cantidad de quistes) y
  • Alta presión sanguínea.

Si tienes uno o varios de los síntomas antes mencionados, es urgente que visites a tu médico.

 

Diagnóstico

El diagnóstico se hace por ecosonograma donde se puede ver una imagen característica llamada en base a su forma como copos de nieves. Y por la dosificación en sangre de la gonadotropina corionica, una hormona que se produce en el embarazo y en casos de mola puede llegar hasta triplicarse sus valores.

 

Tratamiento

Un embarazo molar es una experiencia muy aterradora. No sólo pierde la mujer su embarazo, sino que corre un ligero riesgo de desarrollar cáncer. Para proteger a la mujer, debe extraerse todo el tejido molar del útero. Por lo general, esto se realiza mediante un procedimiento llamado curetaje de succión, bajo anestesia total. Ocasionalmente, cuando la masa de quistes es grande y la mujer ha decidido que no desea tener más embarazos, puede practicarse una histerectomía.

Después de realizar el procedimiento, el doctor medirá nuevamente el nivel de hCG. Si ha disminuido a cero, por lo general ya no necesita recibir más tratamiento. Sin embargo, el doctor continuará monitoreando los niveles de hCG de la mujer durante un año para asegurarse de que no ha quedado tejido molar en su cuerpo. Una mujer que ha tenido un embarazo molar no debe quedar embarazada durante un año, porque dificultaría el monitoreo de los niveles de hCG.

Pronóstico

Más del 80% de las molas hidatidiformes son benignas y los resultados después del tratamiento son por lo general excelentes. Se recomienda hacer controles exhaustivos y adoptar métodos anticonceptivos altamente eficientes para evitar embarazos durante por lo menos 6 a 12 meses.

Del 10 al 15% de las molas hidatidiformes se pueden convertir en molas invasivas las cuales pueden llegar a penetrar hasta un nivel tan profundo de la pared uterina que provocan hemorragias u otro tipo de complicaciones.

Del 2 al 3% de las molas hidatidiformes pueden convertirse en coriocarcinoma, una forma de cáncer maligno, metastásico (diseminado) y de rápido desarrollo. A pesar de todos estos factores que normalmente indican un mal pronóstico, la tasa de curación después del tratamiento con quimioterapia es alta.

Más del 90% de las mujeres con cáncer maligno no diseminado sobreviven y pueden conservar sus capacidades reproductivas. En aquellas personas con cáncer metastásico, la remisión se mantiene del 75 al 85%, aunque la capacidad de tener niños generalmente se pierde.

 

Prevención

Se puede disminuir el riesgo con una nutrición adecuada.

 

¿Cuáles son las probabilidades de tener embarazos en el futuro después de tener un embarazo molar?

Cuando una mujer ha tenido un embarazo molar, sus probabilidades de quedar nuevamente embarazada son buenas. El riesgo de que se produzca un nuevo embarazo molar en el futuro es sólo de entre uno y dos por ciento. Tanto los embarazos ectópicos como los molares constituyen emergencias médicas.

Llame a su médico de inmediato si tiene algún síntoma de embarazo molar:

  • Sangrado vaginal una semana o más después de la primera falta menstrual, por lo general de color marrón oscuro
  • Nauseas y vómitos severos.
  • Dolores abdominales.
  • Alta presión arterial.

Después de un embarazo molar, asegúrese de tomar el tiempo necesario para recuperarse físicamente y para aceptar la pérdida de su embarazo.