Viaje
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Viajes en el tercer trimestre

¿Se puede viajar durante todo el embarazo?

Después de la 34ª semana es recomendable no moverse mucho, si bien esta no es una norma estricta. Debe ser el ginecólogo el que decida la conveniencia o no de iniciar un viaje en función del estado de la embarazada y la necesidad del desplazamiento.

Si tu embarazo es normal,  generalmente se permite viajar hasta casi la última etapa del embarazo. Será prudente desplazarse preferentemente hacia lugares de fácil acceso, donde haya un teléfono y un hospital cerca

De cualquier manera, durante el embarazo la decisión de viajar y la distancia del viaje deben ser tomadas conjuntamente entre la mujer embarazada y su médico. Algunas condiciones de la embarazada o del sitio de destino pueden contraindicar un viaje.

Recomendaciones:

No viajes sola. Es conveniente que, en esta etapa del embarazo, viajes acompañada.

Anticipa complicaciones. Durante el tercer trimestre debe incluir la posible atención de complicaciones del embarazo, parto prematuro y atención del recién nacido.

  • Anticipa cualquier complicación o emergencia que podría surgir antes de tu viaje y asegúrate de que tu seguro de salud es válido mientras estás en el extranjero. Comprueba si la póliza cubrirá al recién nacido, en el caso de que des a luz mientras estás fuera.
  • Investiga las instalaciones médicas en su lugar de destino. Las mujeres en el último trimestre de embarazo deberían buscar instalaciones que puedan controlar las complicaciones del embarazo, la toxemia y las cesáreas.

Evitar viajar a ciertos países o lugares. Muchas vacunas y medicamentos están contraindicados durante el embarazo: Pueden usarse vacunas con virus o microorganismos inactivados, o de subunidades, durante el segundo y tercer trimestre del embarazo cuando están indicadas, pero NO deben usarse vacunas de “virus vivo atenuado” como las de sarampión, rubéola, parotiditis, fiebre amarilla, polio oral y varicela, durante todo el embarazo. Por este motivo se recomienda no viajar a países donde el riesgo de contagio con algunas infecciones infrecuentes, como el paludismo o la fiebre amarilla, es mayor.

Preparativos

Es bueno organizar la salida con anticipación para evitar los nervios de última hora. Por supuesto, no hay que hacer esfuerzos, ni acarrear maletas ni bolsas.

Conviene llevar ropa cómoda (sin elásticos que puedan apretar y cortar la circulación), zapatos flexibles sin tacón, un saco o suéter grueso, por si el aire acondicionado juega una mala pasada, y un bolso ligero de mano con lo estrictamente necesario: pañuelos, útiles de aseo, algo para comer y una botellita de agua (es importante beber líquido frecuentemente). En los desplazamientos largos puede venir bien una almohada para el cuello.

Las mujeres embarazadas tienen más predisposición a marearse cuando viajan, por lo que es bueno llevar a mano algo de comida, como frutos secos, galletas o alguna fruta. Para evitar las náuseas, lo mejor es chupar algo con glucosa, como caramelos. No se deben tomar pastillas, ni chicles, ni jarabes para prevenir el mareo sin consultar antes con el médico.

Elección del medio de transporte

Al elegir el medio de transporte hay que considerar varias cosas: el tiempo que tarda en llegar al destino, la comodidad de los asientos, la movilidad que permite y el acceso a los aseo.

La comodidad del tren

Si tenemos en cuenta la movilidad, la forma más cómoda de viajar es el tren. Es fácil cambiar de posición durante el trayecto y levantarse a caminar de vez en cuando.

Viajes en automóvil

Al viajar en coche es conveniente que recuerdes:

El automóvil suele ser la mejor opción para los trayectos cortos, sobre todo si lo lleva otra persona. En los últimos meses de embarazo los médicos suelen desaconsejar que manejes.

Si no te queda más remedio que desplazarte y si viajas en coche, siéntate en la parte de atrás. Delante, te verías obligada a ponerte el cinturón de seguridad, que, aun en el caso de ir bien ajustado, es decir, a un lado y a otro del vientre, puede, si se produce algún choque, traumatizar el útero y causar un desprendimiento de la placenta.

  • Si vas adelante, ponte el cinturón de seguridad siempre. Coloca el cinturón superior sobre tu hombro y entre los pechos pero no sobre el abdomen. Las bolsas de aire están diseñadas para proteger tu cara y la parte superior de tu cuerpo cuando chocas. Sin embargo y como precaución, mueve el sillón lo más atrás posible y baja el respaldo hacia atrás para aumentar la distancia entre el pecho y la bolsa de aire.
  • Párate cada 2 horas en viajes largos para evitar la presión en la vejiga y estimular la circulación sanguínea en tus piernas.

En el segundo y el tercer trimestre los problemas más importantes en caso de accidente, por orden de frecuencia, son: desprendimiento de placenta, hemorragia transplacentaria, rotura o laceración del útero y lesión directa fetal.

Además, la posibilidad de que se desencadene el parto en las cuarenta y ocho horas siguientes al accidente se multiplica por dos. Obviamente, el riesgo más grave para el niño en estos casos es el fallecimiento materno que traería como consecuencia, casi segura, la muerte del feto.

Viajes en avión

Al viajar en avión recuerda:

Los viajes en avión no implican, en principio, ningún riesgo para la madre y el futuro bebé, aunque las mujeres con embarazos complicados o de riesgo no deben volar en los nueve meses. El avión es uno de los medios de transporte más seguros para viajes largos.

  • Es preferible no volar en el último mes de embarazo por el riesgo de que se produzca una rotura de la bolsa o un parto prematuro.
  • La mayoría de las compañías aéreas ponen restricciones a las embarazadas de más de siete meses para evitar la posibilidad de que se presente un parto durante el vuelo. A partir de las 35 semanas de gestación, las aerolíneas exigen un certificado médico que confirme la fase del embarazo y la aptitud para volar de la pasajera.

o   La futura madre debe firmar un documento que exima a la compañía de toda responsabilidad en caso de que surgiera algún problema relacionado con su estado durante el vuelo.

  • Aunque en los aviones es difícil moverse, se recomienda pasear por el pasillo cinco minutos cada hora. Los viajes largos, sentadas en sitios con poco espacio, pueden provocar la aparición de una trombosis venosa. El embarazo aumenta este riesgo debido a la obstrucción de la vena cava por compresión del útero.

o   Elige un lugar de pasillo, de preferencia uno en donde puedas estirar las piernas, y cerca del baño, esto te ayudará a moverte con más facilidad en el avión.

  • El cinturón de seguridad debe colocarse por debajo del vientre, sobre las caderas y debe usarse lo más posible durante el vuelo.
  • Bebe bastantes líquidos para contrarrestar el efecto deshidratante de la baja humedad en las cabinas de los aviones.
  • La hinchazón de las manos y de los pieses común en el tercer trimestre y, aunque suene raro, para disminuir esta hinchazón, es importante mantenerte bien hidratada.
  • Al abandonar el avión hay que evitar los empujones y posibles golpes con el equipaje de mano, por lo que, si la embarazada no puede salir de las primeras, conviene que espere y se quede la última.
  • Los detectores de metales que se usan en los aeropuertos son totalmente inocuos para la futura madre y su bebé.

Los menos aconsejables: autobús y barco

De todas las opciones, el autobús es el transporte menos recomendable. No suele tener baño, y si lo hay, es de pequeñas dimensiones. Las posibilidades de movimiento son mínimas (no se puede pasear, los asientos son estrechos…) y, además, realiza paradas de tarde en tarde.

  • Los viajes en barco se consideran muy poco aconsejables para una gestante por los vaivenes de las olas.
  • Si, a pesar de ello, vas a hacer un crucero, hay que evitar los programas demasiado cargados de actividades. Lo importante es reposar y relajarse y, por supuesto, no realizar ninguna excursión que pueda resultar peligrosa.

Documentación que debes llevar en la maleta

Para prevenir sorpresas, antes de salir de viaje hay que hablar con el ginecólogo o la matrona y pedirle una carta que resuma el historial de tu embarazo por si fuera necesario consultar a otro especialista en el lugar de destino. Asegúrate una buena atención por si surgiera algún problema o se adelante el parto.

Precauciones con el agua y los alimentos

En la embarazada es más importante aún seguir las recomendaciones para evitar las enfermedades trasmitidas por agua y alimentos. Siempre lleva una botella de agua contigo.

La deshidratación producida por la diarrea puede ser más grave. Debe usarse suero de rehidratación oral según necesidad.

Si viajas a sitios fríos, ten cuidado con los enfriamientos y lleva abrigo suficiente.

En resumen, muéstrate prudente y no corras riesgos inútiles. No es el momento adecuado.

Referencias

Ultrasonido
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Ultrasonido o ecografía en el tercer trimestre de embarazo

Introducción

 

Si tu embarazo es normal y no has tenido problemas, probablemente ya no te harán más ultrasonidos después de la semana 20 hasta llegar al tercer trimestre.

Tu médico vigilará el crecimiento y bienestar de tu bebé midiendo la altura del fondo uterino (la distancia entre tu pelvis y la altura máxima de tu abdomen), escuchando el latido del corazón del bebé a través de un Doppler y se asegurará también de que te mantienes saludable tomando en cada visita tu presión arterial, y pidiéndote análisis de orina y de sangre.

¿Con qué frecuencia se deben hacer los ultrasonidos durante el embarazo?

No hay ninguna regla rígida acerca del número de ultrasonidos que una mujer debe tener durante su embarazo.

Si has tenido complicaciones en los embarazos anteriores o si sufres de algún problema de salud como diabetes o presión arterial elevada, entonces te harán ultrasonidos regularmente durante todo el embarazo y uno o más durante el tercer trimestre para vigilar la salud de tu bebé.

Pero por lo general, se realizan tres ultrasonidos, uno en cada trimestre.

Han transcurrido 40 años desde que el ultrasonido se utilizó por primera vez en mujeres embarazadas.

Hasta ahora, en estudios llevados a cabo por varios grupos de investigadores, no se ha encontrado ninguna evidencia conclusiva de que produzca algún daño a la madre o al feto.

¿Cuándo se realiza el ultrasonido del Tercer Trimestre?

Se realiza entre las semanas 32 y 36. En algunos países se hace de rutina. Es la tercera de las ecografías recomendadas, después de la de la semana 12 y la de la semana 20. No requiere un grado de especialización tan alto ni un equipo de alta calidad, como la de la semana 20.

Esta ecografía se prescribe de forma rutinaria a todas las embarazadas. Revela información muy útil para los especialistas, ya que así podrán hacerse una idea de cómo será el parto. Para la embarazada es, además, muy emocionante volver a ver a su bebé en el útero antes de que nazca.

¿Qué información proporciona un ultrasonido del tercer trimestre?

 

Esta ecografía va a obtener información muy valiosasobre el estado del bebé y su evolución de cara al parto.

La ultrasonografía del tercer trimestre se centra particularmente en placenta, líquido amniótico y crecimiento fetal (en esta época del embarazo los bebés son más susceptibles a presentar problemas de crecimiento) así como situación, presentación y actitud fetal sin descuidar los parámetros de los primeros trimestres:

Valorar el perfil biofísico del feto: su frecuencia cardíaca, sus movimientos respiratorios y corporales y el tono fetal.

  • Se medirá la circunferencia de la cabeza del bebé y del abdomen y el largo del fémur. Si todas las medidas están dentro de los límites normales, entonces el bebé tendrá un tamaño promedio.
  • En algunos casos se recomienda un segundo ultrasonido en dos semanas porque los bebés crecen en etapas y es más fácil detectar problemas cuando se hacen seriados.
  • Un bebé con una cabeza normal o dentro del promedio y un abdomen pequeño, puede simplemente ser un bebé pequeño pero saludable (los bebés vienen en todos los tamaños y formas). Sin embargo, algunas veces esto indica que el bebé no está creciendo en forma adecuada –a este problema se le da el nombre de “restricción del crecimiento intrauterino”- especialmente cuando hay reducción del líquido amniótico. Cuando existe esta sospecha, se recomienda una ecografía Doppler que nos da información sobre las características del flujo a través de los vasos sanguíneos (principalmente los del cordón umbilical) que le informan al médico sobre normalidad o anormalidad.

Salud fetal. En el ultrasonido es posible constatar la salud del bebé al tomar sus medidas, observar el flujo sanguíneo y simplemente al verlo mover y actuar. Un bebé sano se estira y flexiona, mueve sus brazos y piernas, abre y cierra las manos, agita los dedos de la mano y del pie y mueve sus labios y lengua. Respira el líquido amniótico y esto le ayuda a madurar sus pulmones. Podrás tener una idea de cómo será tu bebé simplemente con la foto que tomarán de su carita.

Un bebé que no hace estas cosas puede ser que no esté recibiendo suficiente oxígeno de la placenta y puede tener el riesgo de un parto prematuro. Como ya lo mencionamos, esto se confirma con un estudio Doppler.

Número de fetos: casi siempre existirán ultrasonidos previos donde ya se estableció el número de fetos.

Posición fetal: Conocer la colocación del feto dentro del útero. Ya estamos cerca del final del embarazo. Saber cómo se encuentra el feto puede ser importante a la hora de planificar la finalización del embarazo y el tipo de parto.

Los bebés se mueven y cambian de posición frecuentemente durante el embarazo, pero esto se disminuye al llegar a la semana 34 y, generalmente, cerca de la semana 36, se voltea de cabeza y así seguirá hasta el parto. Cuando el bebé se coloca transversal o de nalgas, puede predecirse que también hay problemas en la posición de la placenta.

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Anomalías fetales: La ecografía más adecuada para el estudio anatómico del feto es la de la semana 20. En el tercer trimestre existe menos cantidad de líquido amniótico, el feto se mueve con menos libertad y además las estructuras óseas están más calcificadas. Todo esto hace que la evaluación anatómica sea peor que en la semana 20.

No obstante, puede detectarse alguna anomalía de aparición tardía o no detectada en la ecografía de la semana 20. En esta ecografía el especialista presta especial atención a los órganos en los que es más probable que aparezcan anomalías tardías, entre estos se incluye los riñones, la vejiga y la cara.

Características de la placenta: Se estudia el grado de madurez de la placenta, ya que si la placenta envejece de manera prematura puede acarrear problemas de oxigenación y nutrición al feto. Una placenta joven es lisa y homogénea; una placenta vieja está muy segmentada y tiene muchas calcificaciones y lagunas vasculares.

También es muy importante constatar su localización, para descartar que su implantación esté tapando, total o parcialmente, el cuello del útero, que como sabemos debe dilatarse para permitir el paso del feto. Si la placenta es previa el parto vaginal no es posible y las contracciones pueden desencadenar una hemorragia que puede comprometer la salud de la madre y del bebé.

Características de cordón umbilical:Es necesario conocer el número de vasos que tiene: en condiciones normales consta de dos venas y una arteria. Se debe evaluar la zona de inserción en la placenta. Lo normal es que se inserte en la zona central, en casos de inserción muy periférica o a través de las membranas que forman la bolsa puede haber problemas de crecimiento fetal o hemorragias.

 

Circulares de cordón: También se debe evaluar si existen (es un episodio al azar producido porque en el cuello del bebé se da una o varias vueltas el cordón umbilical). Conocer esta circunstancia puede ayudar a valorar cambios en la gráfica de monitorización y estar un poco más alerta en el transcurso de la dilatación, pero no debe constituir un motivo de preocupación, ya que las circulares de cordón son muy frecuentes, aproximadamente en el 15 por ciento de los partos y rara vez existen complicaciones por este motivo.

Cantidad de líquido amniótico: El líquido amniótico está formado, fundamentalmente, por orina fetal. Su diminución constituye siempre un signo de alarma. Puede estar disminuido en casos de pérdida del bienestar fetal, como manifestación de una situación de retraso de crecimiento.

Su disminución o ausencia también puede deberse a rotura de la bolsa. En otros casos puede estar aumentado, muchas veces sin causa aparente, pero en otros debido a diabetes o determinadas anomalías fetales.

 

Longitud cervical: La longitud del cuello del útero es un factor que ayuda a predecir la posibilidad de un parto prematuro. El cuello del útero es una estructura en forma de cono truncado, que durante el embarazo mide unos 3-4 centímetros. Cuando se inicia el parto, en una primera fase, el cuello se acorta hasta llegar a desaparecer, es decir pasa de medir 3-4 centímetros de longitud a convertirse en una fina membrana de unos 3 milímetros de espesor.

A partir de aquí, comienza la dilatación. En algunos casos, el cuello se puede acortar de manera prematura, aumentando el riesgo de parto pretérmino. En mujeres con contracciones antes de tiempo o antecedentes de partos prematuros, la medición de la longitud del cuello  le permite al médico predecir el riesgo de parto prematuro y en caso afirmativo tomar las medidas oportunas para evitar el desencadenamiento del parto (reposo, medicamentos que disminuyen las contracciones…).

En caso de embarazo gemelar permite conocer la situación de cada gemelo dentro del útero y programar el tipo de parto más adecuado a esta circunstancia.

 

Se calcula el peso del feto (estimado) y su edad gestacional.

Evaluación del útero. Algunas tumoraciones pélvicas, en particular miomas de gran tamaño pueden estar localizados en la parte baja del útero impidiendo el descenso de la cabeza fetal. En estas circunstancias es necesario programar una cesárea.

¿Qué cosas no nos puede decir el ultrasonido del tercer trimestre?

Si la fecha es correcta. Después de las primeras 20 semanas, cada bebé es diferente en tamaño y forma. Si tu bebé es más pequeño o más grande que el promedio a las, por ejemplo, 34 semanas, esto no quiere decir que sea menor o mayor su edad gestacional. Esta fecha tiene que establecerse a las 20 semanas de embarazo.

 

De dónde proviene el sangrado. Un pequeño sangrado es bastante común en el tercer trimestre del embarazo y puede venir del cuello uterino o más adentro del útero. El ultrasonido puede asegurarte que tu bebé no es afectado por el sangrado, pero difícilmente puede ver la causa.

Cuánto pesa tu bebé. Mientras más grande sea el bebé y más cerca esté del término del embarazo, más difícil será detectar su peso. Su cabeza puede estar más encajada en la pelvis como para poderla medir y aún cuando sea posible medir su abdomen, no se pueden tomar otros datos en cuenta como por ejemplo qué tan largo es.

¿Cómo debo prepararme para la ecografía?

Cuando te vayan a realizar la ecografía lleva ropa que te permita descubrir el abdomen con facilidad. Es conveniente que la vejiga esté llena de orina, pues ello ayuda al médico a localizar los órganos que están en la pelvis y permite obtener imágenes más claras.

Para conseguirlo puedes vaciar tu vejiga y beber 2 vasos de agua una hora antes de la exploración y tratar de no orinar hasta que sea realizada. La vejiga no debe estar tan llena como para causar dolor.

Te recostarán en una camilla con el vientre descubierto desde la parte más baja. Para mejorar el contacto entre el transductor y la superficie del abdomen te aplicarán un gel o aceite.

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En ocasiones es necesaria una exploración a través de la vagina para intentar obtener imágenes más nítidas. Para ello utilizan una sonda diseñada especialmente, la incomodidad de esta exploración es similar a la de un tacto vaginal.

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¿Por qué algunas mujeres se sienten mal durante el ultrasonido?

 

En este trimestre, con el crecimiento del bebé el útero se hace más grande y pesado. Al acostarte sobre tu espalda para que te hagan el ultrasonido, puedes sentir mareos y nausea, especialmente en el caso de un embarazo múltiple o de un bebé grande.

Esta sensación de desmayo se debe a un descenso en tu presión arterial causada por la compresión que provoca el útero y el bebé, de las venas que corren en la parte de atrás del abdomen materno (la vena cava inferior).

Por favor, coméntalo de inmediato con el especialista para que te cambien de posición de inmediato antes de que te sientas peor.

 

¿Para qué sirven los resultados obtenidos en esta prueba?

La información que revela la ecografía del tercer trimestre es muy útil para que el especialista pueda, a grandes rasgos, determinar cómo será el final del embarazo, el parto.

En algunas ocasiones, la información obtenida en esta prueba hace sospechar al médico que habrá que programar un parto por cesárea. En estos casos, generalmente se realizará otra ecografía más adelante.

¿Qué circunstancias pueden dificultar una correcta interpretación ecográfica?

 

En resumen, la obesidad materna, la escasez o ausencia de líquido amniótico y la presencia de miomas son factores que pueden dificultar una correcta evaluación fetal.

Como ya lo mencionamos anteriormente, esta es una ecografía dedicada más a la valoración del tamañoy bienestar fetal que al diagnóstico de anomalías fetales.

 

¿Cuándo se realiza por vía vaginal?

La ecografía del tercer trimestre se realiza por vía abdominal, pero hay alguna circunstancia que puede requerir evaluación por vía transvaginal.

La medición del largo del cuello del útero (longitud cervical) es más precisa por esta vía. En algunos casos de sospecha de placenta previa, la ecografía vaginal puede ayudar a tu médico a confirmar el diagnóstico o a descartarlo y para valorar con mayor precisión alguna estructura fetal que se encuentre en la parte inferior del útero

Referencias:

Sexualidad
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Sexualidad en el Tercer Trimestre del embarazo

Introducción

Durante el tercer trimestre suele presentarse cierto declive de la libido, sobre todo a consecuencia de la aparición de algunos trastornos típicos de esta época y por la incomodidad que supone para la práctica del coito un vientre ya muy abultado.

Pero si la pareja lo desea, siempre que el embarazo transcurra con normalidad, no existe contraindicación alguna para mantener relaciones sexuales prácticamente hasta el momento del parto, aunque habrá que adaptarse a las limitaciones que supone el agrandamiento del abdomen y recurrir a las posturas que sean más adecuadas.

Si te preguntas qué es lo normal en cuanto al sexo durante el embarazo, aquí está la respuesta: lo que te parezca bien a ti. La clave es comprender los diversos factores físicos y emocionales que pueden afectar la libido y tener la mente abierta y ser flexible.

¿El embarazo puede provocar cambios en el deseo sexual de la pareja?

Durante la última etapa del embarazo la sexualidad vuelve a estar comprometida ya que ahora es el abdomen el que se interpone entre los dos y, a veces, es muy difícil abstenerse de toda la ansiedad que despierta el parto, especialmente cuando se trata del primer hijo.

Cansancio, disminución de la agilidad, pesadez de piernas, molestia en la parte baja de la pelvis, micciones frecuentes…, son diversas las molestias habituales en el tercer trimestre que, sumadas a la sensación de pérdida de atractivo que experimenta la mujer a medida que su vientre se agranda provocan que,  tanto el placer como el deseo sexual, disminuyan en gran cantidad de parejas y en estudios científicos se ha encontrado que durante el último mes del embarazo solamente el 75% de las parejas continuaban sus relaciones sexuales en la forma habitual.

Sin embargo, buena parte de las embarazadas afirma mantener su nivel normal de libido en esta época e incluso para algunas, el deseo sexual resulta más intenso de lo habitual. No hay, pues, normas fijas, y por tanto un embarazo avanzado no implica siempre una pérdida del interés por el sexo, como erróneamente suele pensarse.

La clave para lidiar con los cambios del deseo sexual, es comunicarse con su pareja y compartir los sentimientos mutuamente. Estas conversaciones le ayudarán a establecer la base para los grandes cambios que ambos experimentarán en poco tiempo, ¡la paternidad y maternidad! Incluso con las variaciones del deseo sexual durante el embarazo.

¿Son seguras las relaciones sexuales en este trimestre?

Muchas parejas dejan de mantener relaciones sexuales  en el tercer trimestre del embarazo por miedo a dañar al “bebé”. Esto es absolutamente falso, salvo situaciones muy especiales que con toda seguridad les advertirá el ginecólogo.

Con un embarazo normal, las relaciones sexuales son seguras en las últimas semanas de embarazo hasta el momento en que se rompe la bolsa de líquido amniótico. A partir de ese momento NADA debe penetrar a través de la vagina.

A menos que tu médico te indique lo contrario, el sexo durante el embarazo es seguro para ti y para el bebé. De hecho, algunos estudios sugieren que mantener relaciones sexuales durante el embarazo está asociado con un menor riesgo de un parto prematuro.

Es importantísimo realizarlas cuando se desee, sin movimientos bruscos ni hacer ejercicios ni fuerzas permitiendo, además, que el abdomen  de la embarazada esté en situación de apoyo.

Posiciones: Cuando tienes espíritu y fuerza para tener relaciones sexuales, prepárate para experimentar. Y esto es porque quizás no sea fácil encontrar una posición que te sea cómoda.

Recuerda que durante el octavo y noveno mes, una embarazada debe descansar más sobre su lado izquierdo que sobre su espalda o el lado derecho ya que el peso del útero en crecimiento oprimiría los grandes vasos sanguíneos (vena cava inferior y aorta) que recorren el abdomen y alimentan la placenta.

Por suerte, existen alternativas como recostarse de costado o dejar que la mujer se coloque arriba.

Los pechos, en particular, pueden mostrarse sensibles y tiernos, y el compañero debe ser gentil y cuidadoso. Una actividad sexual vigorosa puede causar dolores e irritación; y si la higiene es deficiente, probablemente una infección.

No te preocupes por el bebé, como ya te lo dijimos en los trimestres anteriores, está bien protegido por el líquido amniótico y los fuertes músculos del útero. También hay un tapón grueso de mucosidad que sella el cuello uterino y ayuda a protegerlo contra las infecciones.

¿El orgasmo puede producir contracciones?

No hay pruebas de que el orgasmo pueda dañar al feto o inducir al aborto, a pesar de que ocasiona contracciones del útero y en el post orgasmo el útero se mantiene tenso un rato. Pero es algo natural y normal que no afectará en nada a tu bebé.

Tampoco se ha comprobado que las prostaglandinas presentes en el semen puedan provocar contracciones, sangrado o aborto.

¿Qué cambios se presentan en la respuesta sexual?

Las modificaciones de la respuesta sexual que acontecen en el segundo trimestre resultan más claras y acusadas durante la última etapa del embarazo.

Aunque no en todos los casos, muchas veces la vasocongestión pélvica (inflamación de los tejidos que rodean la vagina debido a un mayor flujo sanguíneo) determina que las sensaciones ante la estimulación sean menos intensas y también que disminuya la frecuencia con que se alcanza el orgasmo como la intensidad del mismo.

 

Y entonces, ¿qué podemos hacer?

 

Es importante que la pareja mantenga la comunicación sobre este tema durante todo el embarazo para que puedan ir acomodándose a los cambios.

Los rápidos cambios físicos que se van sucediendo en el cuerpo de la mujer, pueden ser causa de que lo que fue muy agradable la semana pasada, ya no lo sea la semana siguiente y se vuelve hasta doloroso.

Si por alguna razón la pareja no puede continuar con su vida sexual como antes del embarazo, los mimos y las caricias son alternativas validas para estar juntos.

¿Hasta cuándo concretamente?

Como lo mencionamos anteriormente, hasta que se produzca el desprendimiento del tapón mucoso que durante el embarazo obtura el canal cervical y protege al feto alojado dentro del útero de posibles contaminaciones.

Sobre todo, no se debe realizar el coito una vez producida la rotura de la bolsa de las aguas, pues la probabilidad de contaminación del feto en tal circunstancia resulta todavía más elevada.

Si bien es cierto que el coito puede desencadenar el parto cuando el útero ya está maduro para que se inicie el proceso, no hay razones para evitar las relaciones por este motivo, por una parte porque se trata de un mecanismo natural de inicio del parto y, por otra, porque habrá suficiente tiempo para acudir a la clínica con toda tranquilidad.

¿Qué ventajas tiene el tener relaciones sexuales durante el embarazo?

El sexo durante el embarazo produce un cambio que puede resultar muy positivo:

 Es más espontáneo y relajado: En las parejas que han debido estar bajo tratamiento para quedar embarazadas, es a veces el momento en que realmente pueden disfrutar de su sexualidad espontáneamente sin estar pensando en termómetros, calendarios o días especiales del ciclo para poder tener sus relaciones.

Despierta sentimientos más profundos: A veces uno de los dos no se encuentra de humor para una relación y deben encontrarse otras alternativas para llegar a la intimidad. Algunas cosas a tener en cuenta es que la sexualidad debe darse como un complemento de otros aspectos en la vida de la pareja. No es necesario cantidad si no intensidad de la relación para llegar a un estado de satisfacción mutua. Siempre pon énfasis en el amor más que en la relación sexual.

Es más romántico: Existen más variantes que las posiciones para el sexo descriptas en muchos manuales. A veces es suficiente un beso, una caricia, un abrazo, una cena con velas o una ducha juntos. Charla con tu pareja las cosas que más te gustan, tal vez ahora él deberá “prepararte” para ese momento durante mucho más tiempo que antes y de otras formas.

Prepara los músculos para el parto: Una buena sexualidad durante el embarazo es importante para preparar el cuerpo para un parto vaginal, los músculos de la vagina se ejercitan durante una relación sexual, y mejoran su tono muscular para el momento del nacimiento.

La sexualidad favorece la autoestima

El embarazo es una de las etapas más importantes en la vida de la mujer y es decisiva en la vida en pareja, por eso deben comunicarse y complementarse manteniendo activa su vida sexual. Esto favorece la autoestima de la mujer que se encuentra algo deteriorada por los cambios en su cuerpo.

La mujer embarazada sufre distintas reacciones, como el sentimiento de que su rol de amante pasó a un segundo plano. En su interior se mezcla alegría, ilusión, esperanza y orgullo con miedo, tristeza, depresión y ansiedad en relación a su personalidad. Comienzan las dudas sobre si el bebé se desarrollará bien, si no nacerá con ningún defecto, si será niño o niña, si el embarazo y el parto no tendrán complicaciones.

Siempre se debe recordar que una relación con placer significa estar en contacto tanto física como emocionalmente con el ser amado.

¿Es normal que cambien mis sensaciones a lo largo de los meses?

Absolutamente. El cuerpo está lleno de hormonas que contribuyen al bienestar de la madre; los estrógenos favorecen el flujo sanguíneo a todos los órganos genitales, aumentando su sensibilidad. La vagina está más lubricada y receptiva. El pecho, al volverse más voluminoso puede constituir una nueva zona erógena o cuando menos no pasarán desapercibidos para el hombre.

¿En qué caso debo interrumpir las relaciones sexuales?

Tu médico puede recomendarte que limites las relaciones sexuales, si se presentan síntomas o complicaciones durante el embarazo. Las mujeres cuyo cuello uterino parece estar abriéndose demasiado pronto y aquellas con sangrado o una placenta de posición anormal (placenta previa) no deberían tener relaciones sexuales mientras están embarazadas.

Es importante abstenerte de relaciones sexuales vaginales si presentas algunos de los siguientes síntomas:

  • Antecedentes de un parto pretérmino
  • Sangrado vaginal
  • Goteo de líquido amniótico o rompimiento de la fuente
  • Cuello uterino incompetente (el cuello uterino y la abertura del útero es débil y se abre prematuramente, lo que aumenta el riesgo de aborto o parto prematuro)
  • Placenta previa (se encuentra delante del cuello uterino o en la parte más baja del útero, en vez de encontrarse en la ubicación usual que es en la parte superior del útero)
  • Relacionessexualesdolorosas
  • Infección vaginal o urinaria

Referencias

La Ropa Adecuada
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Ropa adecuada para el tercer trimestre

¡El embarazo usualmente es un momento colmado de felicidad y gozo, durante el cual te estarás preparando para la llegada de un nuevo miembro a tu familia! Pero, también es un momento que trae aparejados innumerables cambios que podrían causarte temor, tanto en el plano físico como en el emocional. Muchas mujeres descubren que les es sumamente difícil lidiar con todos los cambios que van surgiendo en sus vidas y en sus cuerpos; otras parecen adecuarse a ellos sin ninguna clase de problemas.

La imagen corporal es una de las principales preocupaciones que surgen durante el embarazo. Con frecuencia, la forma en la que percibes tu cuerpo durante el transcurso del embarazo repercutirá directamente en cuán feliz te sentirás durante el mismo. ¿Por qué las personas se sienten de diferente manera cuando están embarazadas? ¿Puede la imagen corporal afectar el crecimiento y el desarrollo de tu bebé? ¿Cómo podrías elevar tu autoestima cuando estás esperando un bebé?

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En la ropa de embarazada, ¿hay alguna regla?

La regla general en estos casos es comprar y usar lo que a ti más te guste, pero  debes evitar las prendas ajustadas que puedan incomodarte, sobre todo en la zona abdominal. Deben evitarse los tejidos demasiado rígidos que puedan favorecer rozaduras o molestias en pliegues. Una prenda cómoda es aquella a la que una persona se adapta  es decir,  una vez puesta, no notas que la transportas. El hecho de usar ropa que te haga sentir cómoda es la clave para mantener una imagen corporal positiva durante todo tu embarazo.

Ocuparte de tu apariencia durante el embarazo y aún más en esta etapa, aumentará tu confianza y te dará placer a ti y a los que te rodean. Es el momento ideal para el desafío. Diviértete con tu vestimenta y que a la vez, la misma sea confortable.

Actualmente existe una amplia variedad de ropa para embarazadas, de todos los estilos, desde vestidos  hasta jeans, calzas, camisolas y leggins. Además los modelos actuales permiten que una futura mamá pueda vestir a la moda.

Pero ¿qué debemos tener en cuenta a la hora de comprar?

 

Elige ropa cómoda, combinable y sencilla, pues cuanto más estampados o bordados  tengan, te hará parecer con mayor volumen. Recuerda que los accesorios como aros, pulseras, collares, pañuelos y demás, son excelentes aliados para complementar  y adaptar un conjunto básico a diferentes circunstancias.

Conoce lo que tienes que buscar.

  • Muchas mujeres compran ropa de tallas regulares pero de mayor tamaño. Generalmente esto funciona bien durante el primer trimestre. Sin embargo, a partir del segundo trimestre es preferible comprar ropa de maternidad porque se ajusta mejor al cuerpo (tiene más tela en donde es necesario) y generalmente está hecha con materiales ligeros, suaves y que se estiran. La ropa durante el embarazo debe ser holgada. Esto no significa que debas lucir como una carpa (tienda de campaña). El tener unos kilitos de más, no implica tirarse al abandono. Puedes verte sexy y hermosa con la ropa apropiada.
  • Elige ropa fresca, pues aunque sea invierno, tu bebé te dará todo el calor que necesitas. No gastes en abrigos costosos, porque no los necesitarás. Prefiere la ropa de algodón, sin productos sintéticos. Debido a la mayor temperatura corporal y el aumento de la sensibilidad de la piel para desarrollar alergias es mucho mejor elegir ropa hechas con fibra natural como el algodón, ya que permita que tu piel respire.
  • Recuerda que la mayoría de las tallas están basadas en tu talla previa al embarazo, pero las marcas varían. Si tienes dudas, compra en tallas mayores a la tuya.
  • Por incómodo que parezca, trata de probarte todo lo que pienses comprar. Si te pica, está pegajoso o es incómodo, regrésalo.
  • Considera vestirte por capas. Dado que tus hormonas cambian, tu temperatura corporal puede ir de muy caliente a muy fría varias veces al día. Forma tu guardarropa de tal modo que te puedas quitar o poner prendas fácilmente.
  • Escoge distintos estilos de ropa. Especialmente en pantalones, que vienen con distintos tipos de paneles elásticos que te quedarán y se sentirán diferentes. Además, cuando tu embarazo avance, no sólo crecerá tu estómago, también crecerán tus glúteos y tus caderas.
  • Para estar cómoda en casa, elige la ropa deportiva para embarazadas o los overoles que puedes utilizar en cualquier estación del año.
  • Para trabajar podemos adquirir un par de pantalones de buena calidad y combinarlos con camisetas, pañuelos y otros accesorios.
  • Si hace falta ropa para una ocasión especial y no podemos pedirlo prestado, lo más práctico es adquirir un conjunto que también se pueda usar como ropa de diario y adornarlo con accesorios elegantes.

La ropa durante el embarazo no tiene que ser fea ni incómoda. Debe resaltar tu nueva figura, para que te sientas feliz y disfrutes de tu embarazo. Sigue estos consejos y lo lograrás

 

El calzado durante el embarazo 

Durante el primer trimestre de embarazo, cuando aún no se han producido la mayoría de las variantes anatómicas la futura madre puede utilizar el calzado que empleaba antes de la concepción.

Estas recomendaciones no valen para el segundo y tercer trimestre de gestación. A partir del segundo, se producen los cambios físicos antes mencionados: el aumento del volumen uterino y el peso materno. Es, a partir de este momento, cuando más cuidado debemos poner en la elección del calzado diario.

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Según avanza el embarazo, se produce una ganancia de peso y un aumento de la curvatura lumbar (hiperlordosis lumbar). Estos dos hechos ocasionan un sobreesfuerzo en piernas y pies y, a medida que aumenta el peso, disminuye paulatinamente el arco plantar. Otra razón para que esto ocurra: el tejido conectivo aumenta su elasticidad durante la gestación gracias a ciertas hormonas.

Horma ancha y tacón bajo en el embarazo

Se recomienda un calzado de horma ancha para aumentar así la base de apoyo. De esta forma, ganamos algo de estabilidad y favorecemos el equilibrio disminuido de la gestante. Además deben evitarse los tejidos sintéticos cuya elasticidad es más reducida.

Son preferibles los tejidos naturales y semi sintéticos con cierta flexibilidad que permitan adaptarse a la forma del pie. Si empleamos tejidos demasiado rígidos se favorecerá el desequilibrio ya que aparecerán zonas de compresión, pequeñas rozaduras y molestias que producen una alteración en la actitud de apoyo y favorecen las caídas.

El tacón recomendable durante el periodo gestacional no varía respecto a las recomendaciones para la población en general. La altura del tacón ideal para mantener una postura lo más ergonómica posible es de entre 2 y 4 centímetros. Esta es la altura más adecuada que requiere un menor tono muscular y ligamentoso para mantener la postura.

El zapato más recomendado es aquel zapato cómodo y que estabilice el pie. El empleo de sandalias con pequeñas zonas de sujeción o los zapatos abiertos, pueden favorecer tropiezos, que el calzado se mueva y, por lo tanto, producir caídas en la embarazada.

La ropa interior para embarazadas  

Las pantaletas: Algunas mujeres descubren que seguir usando ropa interior estilo bikini es adecuado, mientras que otras necesitan comprar ropa interior nueva. Puedes comprarte unas de maternidad o comprarte las que acostumbras usar, pero una talla más grande y úsalas por debajo de tu pancita. Los calzones para embarazadas son ideales para que no sientas que se te corta la circulación.

En cualquier caso, deberías tratar de usar ropa interior de algodón, ya que las mujeres embarazadas son generalmente más susceptibles a padecer infecciones de vejiga e infecciones vaginales las cuales podrían ser provocadas por la ropa interior fabricada con materiales de fibras sintéticas.

El sostén: Cuando hablamos de corpiños o sostenes, muchas mujeres rellenitas podrían darse cuenta que necesitarán comprar nuevos corpiños de diferente tamaño varias veces durante todo el transcurso de su embarazo.

No obstante, no debería comprar corpiños de maternidad hasta que haya llegado a este tercer trimestre, dado que es el momento en el que generalmente el tamaño del pecho comenzará a estabilizarse. Los corpiños de maternidad con tirantes extensibles son también una muy buena opción, debido a que el tamaño de tu corpiño seguramente aumentará después de que tu bebé haya nacido.

Debes usar uno que soporte el peso de tus senos conforme van creciendo, sin que te apriete. Si vas a dar de lactar, elige en este momento uno que puedas abrir a la altura de tus pezones. Así no tendrás que desvestirte cada vez que tengas que dar de lactar.

Medias de Soporte: En esta etapa del embarazo, probablemente te irás acostumbrando a que tus pies y tus tobillos siempre estén inflamados al final del día, los calambres nocturnos te despertarán durante las noches, y quizás te sea imposible evitar la formación de venas varicosas. A pesar de que todas estas molestias propias del embarazo son normales, ¿qué pensarías si pudiera evitarlas simplemente usando medias de (mediana) compresión?

Las medias de compresión no son idénticas a un par de típicas medias de nylon. Siendo éstas una forma médicamente aceptada para tratar los dolores y las molestias en las piernas, las medias de compresión son una excelente alternativa si se las compara con las cirugías para aliviar los problemas leves o más severos que pueden surgir en sus piernas.

La mayor parte de los problemas en las piernas son causados por una deficiente circulación; dado que tu sangre y tus venas deberán actuar contra la gravedad a fin de que la sangre llegue hasta tu corazón. Durante el embarazo, el abdomen está en constante expansión y la presión que ejerce el bebé sobre tu cuerpo, provocará que tus venas se dilaten y trabajen con mucha menos eficiencia.

Las medias de soporte actúan promoviendo la circulación y el retorno de la sangre hacia el corazón, a través del sistema venoso. Las mismas aplican gradualmente presión en sus piernas, siendo la zona en la que ejercen mayor compresión la de los tobillos, y disminuyendo la presión en la parte superior de las mismas; a fin de aliviar las molestias.

Las medias de compresión son útiles para tratar un gran número de problemas, entre los que se incluyen:

  • Calambres en las piernas.
  • Venas varicosas.
  • Inflamación o edemas.
  • Dolor en las piernas.
  • Prevención del desarrollo de trombosis en las venas (coágulos sanguíneos).

¿Realmente las necesito?

Podrías llegar a necesitar medias de compresión si tienes:

  • Sensación de cansancio, dolor o pesadez en las piernas.
  • Dolor en las piernas cada vez que te sientas o permaneces de pie durante extensos períodos de tiempo.
  • Inflamación o hinchazón en los tobillos o en las piernas al finalizar el día
  • Sensación de entumecimiento o de hormigueo en las piernas y/o en los pies.
  • Decoloración de la piel.
  • Formación de venas varicosas o en forma de arañitas.
  • Antecedentes familiares de problemas de venas.

Las medias de soporte han sido diseñadas en una gran variedad de graduaciones, lo cual permite tratar problemas en las piernas de leves a severos. También podrías comprarlas en una gran variedad de estilos, entre los que se incluyen: medias hasta la rodilla, medias hasta el muslo, pantimedias, medias para mujeres embarazadas y calcetines de viaje (comúnmente recomendados para usar cuando debas viajar en avión). Por lo general, las medias son vendidas de manera individual dado que no es inusual necesitar sólo una media de compresión.

Es muy importante comprar el tamaño correcto y es más importante que antes de hacer el gasto le preguntes a tu médico si realmente las necesitas.

La ropa que no conviene usar en el embarazo

  • Evita usar tejidos rígidos que puedan producir irritaciones en la piel
  • Si llevas calcetines, usa aquellos que no compriman demasiado para permitir la buena circulación de la sangre. Sobre todo porque en este período porque es fácil que se produzca la hinchazón en tobillos.
  • Evita los tacones altos, no sólo te resultará complicado llevarlos ya que tu centro de gravedad está desplazado, sino que no son buenos para la circulación y pueden provocar la aparición de varices.
  • Durante los meses de calor, evita los colores oscuros, ya que absorben más el calor del sol y provocan una mayor sudoración

Trucos y consejos

  • No es necesario adquirir muchas prendas, pero sí procurar que la ropa que se compre sea fácilmente combinable entre sí, para que, con unas pocas piezas, se puedan formar varios modelos y se puedan modificar fácilmente con complementos como pañuelos, collares o bolsos.
  • Al usarse durante poco tiempo, la ropa premamá, en general, queda en muy buen estado y no siempre se vuelve a utilizar. No hay que dudar en pedir prendas prestadas a amigas, hermanas o cuñadas. La mujer evitará que los gastos se eleven demasiado.
  • Los pies se hinchan y crecen durante el embarazo. Esto explica que, en ocasiones, sea preciso adquirir un número de calzado mayor. Estos zapatos probablemente seguirán siendo útiles después del nacimiento del bebé.
  • El armario de la pareja puede ser un buen aliado sobre todo para los primeros meses. Camisas y camisetas holgadas, aunque sean masculinas, pueden ser de gran utilidad para la embarazada.
  • Las faldas y vestidos son, en general, más cómodos para las embarazadas, ya que no comprimen ninguna parte del cuerpo y facilitan los movimientos.
  • Calcular bien las fechas. Un embarazo que comienza en enero finaliza en septiembre. Por lo tanto, hay que calcular que la estación en la que la ropa de maternidad  será  de mayor utilidad es en  el verano. En el momento de las compras hay que procurar adquirir prendas versátiles que puedan usarse durante toda la temporada y, en todo caso, adaptadas a las características climáticas de las últimas fases del embarazo, que será cuando más utilidad se les dé.

Referencias:

Riesgo de parto Pre-Término
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Riesgo de parto Pre-Término

Definición

Lo normal de un embarazo es que dure 40 semanas hasta el parto, en consecuencia, cuando el parto se produce entre la semana 37 y 42, se habla de un bebé “nacido a término”.

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Cuando el parto se produce antes de las 37 semanas de embarazo y después de las 23 semanas o 161 días calculados desde el primer día de la última menstruación, es cuando se puede hablar de nacimiento prematuro o bebés nacidos antes de término.

Mientras más corto es el período del embarazo, más alto es el riesgo de las complicaciones. Los bebés que nacen en forma prematura tienen un alto riesgo de muerte en sus primeros años de vida. Existe también un alto riesgo de desarrollar serios problemas de salud como: parálisis cerebral, enfermedades crónicas a los pulmones, problemas gastrointestinales, retraso mental, pérdida de la visión y el oído.

 

Clasificación

 

El parto pretérmino o prematuro puede ser:

  • Espontáneo
  • Por rotura de las membranas (de la bolsa de aguas)
  • Inducido por razones obstétricas como por ejemplo: un deterioro del medio intrauterino por infección, retraso del crecimiento intrauterino o peligro significativo de la salud materna en la preeclampsia y cáncer.

Basado en la edad gestacional, o sea, en las semanas que llevas de embarazo, el bebé se considera:

  • Prematuro extremo cuando el bebé nace antes de la semana 28 (5%)
  • Prematuro severo cuando nace entre la semana 32 y 33
  • Prematuro moderado si nace entre la semana 34 y la 36.

Con bajo peso al nacer

La clasificación basada en el peso, reconoce también el grupo de los que son de muy bajo peso al nacer, que nacen con menos de 1500 g. y aquellos que pesan menos de 1000 g.

 

Casi todos los recién nacidos en estos dos últimos grupos han nacido prematuramente. Pero también se incluyen los que nacen a término y que son pequeños para la edad gestacional. Estos últimos bebés pueden tener pesos inferiores al rango normal por otros motivos que el parto prematuro, como es el caso del consumo del tabaco y alcohol durante el embarazo

¿Qué tan peligroso es un parto prematuro para el bebé?

Es posible que hayas leído en los diarios sobre bebés que nacen mucho tiempo antes de término y que gozan de buena salud, pero es importante que sepas que son casos excepcionales. Los bebés que nacen antes de término tienen un riesgo muy alto de sufrir problemas cerebrales y otros problemas neurológicos, respiratorios y digestivos, e incluso de morir en el primer mes de vida.

Lamentablemente, también corren el riesgo de sufrir un retraso en su desarrollo y tener problemas de aprendizaje en la escuela, lo que demuestra que los efectos del nacimiento prematuro pueden ser devastadores durante toda la vida del niño. Cuanto más tiempo antes de término nazca el bebé, más problemas es probable que tenga.

Causa

 

A pesar que existen varios factores conocidos que llevan al nacimiento prematuro, en casi la mitad de todos los nacimientos de este tipo se desconoce su causa.

El parto es un proceso complejo que involucra muchos factores. Se han identificado cuatro diferentes vías que pueden resultar en el nacimiento prematuro y tienen considerable evidencia:

  • Activación precoz del sistema hormonal del feto.
  • Sobre distensión uterina (por ejemplo en el caso de embarazo múltiple).
  • Hemorragia intrauterina.
  • Inflamación o infección.

La activación de una o más de estas vías puede haber ocurrido gradualmente a lo largo de semanas, incluso meses.

En la práctica, los investigadores han identificado también una serie de factores (se les llama “factores de riesgo”) que se asocian con un nacimiento pretérmino, sin embargo, una asociación no establece que esa sea la causa.

 

Factores de riesgo

 

Existen muchos factores de riesgo para un parto prematuro. Algunos de ellos son reversibles, es decir, se pueden cambiar, pero otros son permanentes. La identificación de estos factores idealmente antes del embarazo o al inicio de la gestación, podría llevar a intervenciones que podrían ayudar a prevenir esta complicación.

Sin embargo, sabemos que este objetivo es difícil de lograr por distintas razones:

 

  •  El parto prematuro puede ocurrirle a cualquier mujer. Aunque una mujer haga todo “bien” durante el embarazo, puede, de todas formas, tener un bebé prematuro.
  •  La causalidad de los factores de riesgo es difícil de probar.
  •  En realidad, solamente la mitad (aproximadamente) de las mujeres que tienen un parto prematuro pertenece a un grupo de riesgo conocido.

Se ha comprobado que las mujeres que tienen el riesgo más alto de tener un parto prematuro son aquellas que están dentro de los siguientes grupos:

Factores demográficos:

  • edad materna (menor de 18 años o mayor de 35 años),
  • estado civil (solteras),
  • bajo nivel socioeconómico y bajo nivel cultural (aunque son independientes uno del otro),

o    Se considera que las condiciones estresantes, el trabajo pesado y largas horas laborales y de pie, tienen una probable asociación con la prematuridad.

 

Antecedentes obstétricos:

  • Historial médico familiar de nacimiento prematuro. Eso significa que alguien de tu familia tuvo un bebé prematuro.
  • Tú misma ya has tenido un parto o bebé prematuro.  El riesgo de recurrencia de un parto pretérmino en mujeres con antecedentes de prematuridad, oscila entre 17% y 40 %.
  • Con más de tres abortos  espontáneos.
  • El intervalo entre embarazos hace una diferencia ya que las mujeres con un período de 6 meses o menor entre un embarazo y el siguiente tienen un aumento del doble en partos prematuros.
  • Fumar cigarrillos durante el embarazo. El hábito de fumar juega un papel mucho más significativo en el retardo del crecimiento intrauterino que en el parto pretérmino. Sin embargo, las mujeres fumadoras tienen 20 a 30 % más probabilidad de tener un parto de pretérmino.
  • Tomar alcohol.
  • Sufren maltrato físico, sexual o emocional.
  • Consumen drogas ilícitas durante el embarazo.
  • Anemia.
  • Obesidad: no conlleva directamente a un nacimiento pretérmino, pero se asocia con la diabetes y la hipertensión arterial que son factores de riesgo por sí mismos.
  • Sufren maltrato físico, sexual o emocional.

Factores del embarazo actual:

  • Aumento de peso escaso  (especialmente aquellas que empiezan el embarazo con un peso normal o bajo peso) o aumento excesivo.
    · La adecuada nutrición materna es importante, pues las mujeres con un bajo índice de masa corporal tienen un mayor riesgo de prematuridad. Además, las mujeres con un estado nutricional deficiente también pueden estar deficientes en vitaminas y minerales.
  • Sangrado vaginal: Si bien las hemorragias en el tercer trimestre pueden ser una señal de placenta previa o desprendimiento placentario – las cuales se producen frecuentemente de manera prematura – incluso el sangrado en meses iniciales no causado por estos dos trastornos se vincula a una mayor probabilidad de parto prematuro.
  • Están embarazada de mellizos o más bebés
    · El embarazo múltiple constituye uno de los riesgos más altos de prematurez. Casi el 50 % de los embarazos dobles y prácticamente todos los embarazos múltiples con más de dos productos, terminan antes de completar las 37 semanas , siendo su duración promedio, más corta cuanto mayor es el número de productos que crecen in útero en forma simultánea (36 semanas para los gemelares, 33 para los triples y 31 para los cuádruples).
  • Estar embarazada de un bebé que tenga ciertos defectos al nacimiento como defectos cardiacos congénitos o espina bífida
  • Infecciones: Las mujeres que tienen una infección en el tracto vaginal o las vías urinarias NO tratada durante el embarazo. Ciertas enfermedades de transmisión sexual.
  • Cambios en el líquido amniótico:Las mujeres con cantidades anormales de líquido amniótico, como el “polihidramnios” (exceso) o el “oligohidramnios” (menos de lo normal), también están en situación de riesgo.
  • Problemas crónicos de salud en la madre, como presión arterial alta, diabetes y trastornos de la coagulación, asma, enfermedades del corazón o tiroides.
      • Las condiciones de salud materna aumenta el riesgo de prematuridad y, a menudo, el parto debe ser inducido por razones médicas.
  • Presentan fiebre elevada por alguna causa
  • Se hicieron alguna cirugía abdominal durante el embarazo

Hay una serie de trastornos anatómicos en ciertas mujeres que evitan que el bebé llegue a término.

  • Algunas mujeres tienen un cuello uterino débil o demasiado corto (el más fuerte pronóstico de un parto prematuro); a este problema se le denomina “insuficiencia cervicouterina”.
  • Cuando la forma del útero no es normal.
  • Mal funcionamiento de la placenta.

Estos son los factores en los que más se presentan, pero recordemos que muchas mujeres que no presentan ninguno de estos factores de riesgo, también  pueden tener partos prematuros.

¿Cómo se puede confirmar si estoy en riesgo?

En cada cita prenatal, tu médico te pedira una serie de exámenes de laboratorio de rutina cuyos resultados, sumados a la información que tú das acerca de tu historial médico y tu estilo de vida, lo mantendrán al tanto de tu salud y la del bebé durante el embarazo.

¿Y qué pueden revelar tu historia médica, los factores de tu estilo de vida y los análisis de laboratorio que te realizan?

  • Que todo está bien: si los resultados muestran que tu embarazo progresa normalmente, puedes estar tranquila hasta tu próxima cita.
  • Existen síntomas que hacen necesario un monitoreo más cercano y otras pruebas de laboratorio: por ejemplo, si tienes la presión arterial elevada, esto puede no ser un problema por sí mismo, pero tu médico necesitará asegurarse de que NO está asociado a preeclampsia que puede incrementar tu riesgo de parto prematuro.
  • Tienes definitivamente riesgo de parto prematuro: Algunos resultados de los estudios de laboratorio mostrarán a tu médico inmediatamente que estás en riesgo por problemas relacionados con tu salud en general, con tu abdomen o con tu bebé. Esto lo obligará a llevar un monitoreo muy cercano durante el resto del embarazo.

¿Cuáles son los estudios de laboratorio e imagen complementarios que me tendrían que hacer?

El médico puede solicitarte algunos estudios que le ayudarían a detectar los problemas potenciales que se están presentando y decidir un plan de cuidados y tratamiento para el resto del embarazo. Estos podrían ser:

  • Análisis de sangre y orina
  • Muestras vaginales
  • Ultrasonidos

Estos estudios pueden revelar si tienes alguna infección, diabetes o alguna enfermedad crónica, por ejemplo, algún problema renal. En algunos casos, esto puede ser causa de un parto prematuro.

Los ultrasonidos pueden revelar una serie de factores que se han asociado a parto prematuro: Entre estos se incluye:

  • El tamaño del cuello uterino.
  • El tamaño de tu abdomen (útero).
  • El tamaño y posición del bebé.
  • La cantidad de líquido amniótico.

Si los resultados revelan cualquier problema potencial, el médico tomará acción tan pronto como sea posible.

¿Cuáles son los síntomas de un parto prematuro?

Algunas de las señales del parto prematuro son:

  • Cuatro o más contracciones en una hora que se presenten antes de la semana 37 del embarazo.
  • Salida de líquido por la vagina lo que puede sugerir que se ha roto la bolsa de líquido amniótico.
  • Cambio en el color del flujo vaginal, o sangrado de la vagina
  • La sensación de que el bebé está empujando hacia abajo. A esto se le llama presión pélvica.
  • Dolor débil en la parte baja de la espalda o del abdomen
  • Cólicos como si tuvieras la regla o el período
  • Dolor de abdomen con o sin diarrea

Puedes ayudar a prevenir el parto prematuro tomando conciencia de tus síntomas y siguiendo algunas instrucciones sencillas. Llama a tu médico o ve al hospital de inmediato si crees que estás por tener un parto prematuro.

Si los síntomas empeoran o no desaparecen después de una hora, llama nuevamente a tu médico o ve directamente al hospital. Si los síntomas desaparecen, reposa el resto del día. Si los síntomas se detienen pero regresan, llama a tu médico nuevamente o vete al hospital.

No es necesario que tengas todos estos síntomas para tener un parto prematuro. No dejes que nadie te diga que estos síntomas son “malestares normales del embarazo”. Actúa y llama a tu médico aunque sólo tengas uno de ellos.

¿Cómo puedo reducir el riesgo de un parto prematuro?

Es muy importante que todas las mujeres embarazadas conozcan:

  • Cuáles son los factores de riesgo,
  • Cuáles son los síntomas de parto prematuro y
  • Qué hacer si sospechan que pueden estar teniendo un parto prematuro.

No existen garantías, pero hay mucho de lo que puedes hacer para lograr que tu embarazo llegue a término:

  • Asiste a tus visitas médicas prenatales mensuales. Tu médico estará pendiente de los cambios en tu salud y en la de tu bebé. No te olvides de comentarle cualquier síntoma que te preocupe por simple que parezca.
  • Nútrete sanamente. Durante el embarazo necesitas más ácido fólico, calcio, hierro, proteínas y otros nutrientes esenciales. Iniciar la ingesta del ácido fólico antes del embarazo es lo ideal.
  • Atención médica de las enfermedades crónicas. Las enfermedades como diabetes y presión arterial elevada incrementan el riesgo de tener un parto pretérmino. Acude a tu médico para que todo esté bajo control.
  • Sigue las recomendaciones de tu médico acerca de la actividad que puedes desarrollar. Si tienes algún o algunos síntomas de parto pretérmino, tu médico te va a pedir que disminuyas tu actividad y que permanezcas menos tiempo de pie.
  • Evita consumir substancias peligrosas. Si fumas, suspende ahora, el consumo de cigarrillos puede provocar un parto pretérmino y el mismo riesgo se corre con el alcohol y las drogas. Debes considerar también los medicamentos de venta libre, siempre pregunta a tu médico antes de tomar cualquier cosa.
  • Pregúntale a tu médico acerca de la actividad sexual. Tener relaciones sexuales durante el embarazo no es un problema en un embarazo normal, pero puede no ser recomendable cuando hay complicaciones como el sangrado vaginal o problemas con tu cuello (cuello incompetente) o con la placenta, o si hay contracciones
  • Limita el estrés. Ponte límites razonables y respétalos. Date tiempo para descansar diariamente y pide ayuda cuando la necesites.
  • Cuida tu dentadura. Cepíllate y limpia tu boca cuidadosamente todos los días y visita a tu dentista para una limpieza general. Los problemas de las encías están relacionados con partos pretérmino.

Evaluación del cuello del útero: Por otro lado, la evaluación del cuello uterino que se realiza mediante la ecografía en las consultas prenatales, es un método alternativo para la predicción de parto prematuro. Este estudio se realiza entre la semana 18 y la 23 del embarazo y se puede medir la longitud del cuello uterino y estudiar su morfología. Normalmente la longitud del cuello oscila entre 4 y 5 cm.

Pero en aquellas embarazadas con riesgo de parto prematuro la medida es menor, es decir que tendrán el cuello acortado. Con este método de medición el médico ginecólogo puede detectar a casi todas las que tienen algún riesgo y esto le permite que, rápidamente, tome las medidas necesarias para  prevenir el parto prematuro.

Tratamiento cuando se sospecha el riesgo de parto prematuro

Si tu médico sospecha que tienes un riesgo elevado de tener un parto prematuro, te pedirá que acortes el tiempo entre cada cita y que te mantengas en contacto. Incluso es posible que te pida que acudas a una cita con algún especialista.

El tipo de cuidados dependerá principalmente de la razón por la que consideran que tu riesgo es elevado y, en lo posible, se buscará retrasar el parto para que tu bebé permanezca el mayor tiempo posible en tu panza.

Tratamiento cuando se ha iniciado la labor de parto

Cuando las condiciones lo permiten, tu médico tratará de detener la labor de parto para que el embarazo pueda continuar y llegue a término incrementando así las posibilidades del bebé de sobrevivir y nacer sano.

Sin embargo, si el trabajo de parto se ha iniciado, no existen métodos fiables para detener o prevenir el trabajo de parto prematuro en todos los casos.

Todas las acciones médicas consideradas tienen los siguientes objetivos:

  • Inhibir o reducir la fuerza y la frecuencia de las contracciones, retrasando el momento del parto, y
  • Preparar al bebé para este nacimiento adelantado.

Retrasar lo más posible el parto es la primera opción. Esto dará al bebé el mayor tiempo posible para su desarrollo dentro del útero. Tu médico puede recomendarte:

  • Si tienes señales de parto prematuro (o incluso si considera que estás en riesgo de parto prematuro), tal vez tu médico desee hacerte la prueba fFN. fFN significa fibronectina fetal.
    · La fibronectina fetal es una proteína que produce tu cuerpo para mantener al bebé dentro del útero. Cuando tu cuerpo ya está listo para el parto, esta sustancia se diluye y se “escurre” fuera del útero a través de la vagina.
    · La prueba fFN es como un Papanicolaou. Detecta cuánta cantidad de proteína fFN hay en la vagina. Si la prueba indica que no tienes fFN, lo más probable es que el bebé no nazca por al menos en otras 2 semanas.
  • Reposo absoluto en cama. Una posición horizontal reduce la presión en el cuello del útero lo que puede ayudar a que se mantenga cerrado por más tiempo. Además, al evitar movimientos innecesarios también se evita la irritación del útero que puede provocar contracciones.
  • Una buena nutrición y, especialmente, una buena hidratación, son importantes ya que la deshidratación puede ser la causa de contracciones uterinas.
  • Algún medicamento para detener las contracciones aunque estos parece que no tienen un efecto duradero y para ayudar a evitar problemas de salud para su bebé. Estos incluyen:
  1. Corticosteroides. Estos medicamentos aceleran el desarrollo pulmonar de su bebé. También reducen en gran medida el riesgo de problemas de salud en su bebé, como síndrome disneico y hemorragia intraventricular.
  2. Tocolíticos. Estos medicamentos pueden postergar el parto, a menudo durante sólo unos días. Esa demora puede darle tiempo de hacerse tratamiento con corticosteroides y disponer de tener a su bebé en un hospital con una unidad de cuidados intensivos neonatales (NICU, por sus siglas en inglés). Esa unidad es un área del hospital que atiende a los recién nacidos enfermos.
  3. Sulfato de magnesio. Este medicamento puede ayudar a reducir el riesgo de la parálisis cerebral en los bebés prematuros.
  4. Antibióticos para prevenir las infecciones en el bebé

El parto prematuro a veces puede impedirse con esta combinación de medicamentos y reposo, sin embargo, la mayoría de los esfuerzos son aquellos orientados a prevenir complicaciones para el bebé.

Estos medicamentos sólo funcionan si la mujer recibe atención médica rápidamente, por lo que es esencial saber identificar los síntomas.

¿Qué debo hacer si tengo síntomas de parto prematuro?

Llama a tu médico o vete al hospital de inmediato si crees que va a tener un parto prematuro. Tu médico puede indicarte que:

  • Vayas a su consultorio o al hospital para un chequeo
  • Dejes lo que estuvieras haciendo y descanses recostada sobre el lado izquierdo durante una hora

Si los síntomas empeoran o no desaparecen después de una hora, llama a tu médico nuevamente o vete al hospital. Cuando llames a tu médico, asegúrate de decirle a la persona que te atiende que crees que estás teniendo un parto prematuro.

Si no te hacen la prueba fFN, la única manera en que tu médico puede saber si estás por tener un parto prematuro es haciéndote un examen interno del cuello uterino. Si el cuello se está dilatando, es posible que esté comenzando el parto prematuro.

Tú y tu médico forman un equipo y trabajan juntos para que tengas un embarazo sano y un bebé sano. Todo equipo funciona mejor cuando todos sus miembros participan, por lo que estar bien informada sobre el parto prematuro puede ser esencial para ayudarte a prevenirlo.

Habla con tu médico sobre esto y asegúrate de asistir a todas tus citas de cuidados prenatales. El parto prematuro es una de las complicaciones del embarazo que los médicos están luchando por erradicar. Tu participación en esta lucha es tan importante como la de ellos.

¿Qué atención se le da a un bebé prematuro?

Después de nacer, los recién nacidos prematuros son llevados a una Unidad Neonatológica de Cuidados Intensivos. Allí el neonatólogo lo pone en una incubadora, una cuna cerrada en plástico con ambiente controlado diseñada para mantenerlos tibios ya que al nacimiento están expuesto a factores ambientales externos, y procesos fisiológicos propios que ponen en riesgo la estabilidad de la temperatura del bebé.

Su manejo debe de ser mínimo para evitar perdida de energía y limitar su exposición a gérmenes. En algunos casos se usa una atmósfera enriquecida de oxígeno, aunque se trata de evitar ya que puede causar efectos secundarios dañinos como la retinopatía por concentraciones altas de oxígeno. Los bebés prematuros pueden ser dados de alta del hospital cuando ya no necesitan los cuidados intensivos constantes que el hospital provee.

Después de que el bebé sale del hospital, los padres van ajuste ansioso a una acomodación exhausta, y luego cuidado confiado, generalmente este proceso ocurre dentro de los primeros tres meses después de la salida del hospital.

Referencias

Problemas para Dormir
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Problemas para Dormir en el trercer trimestre del embarazo

A medida que se acerca el final de la “luna de miel” de tu embarazo (como llaman al segundo trimestre), también se van terminando tus noches de plácido sueño. Muchos estudios demuestran que la calidad del sueño durante el tercer trimestre es peor que nunca (aunque tal vez eches de menos esta fase una vez que nazca tu bebé) y  es habitual que comiencen a aparecer los problemas de sueño.

Algunos vienen producidos por cuestiones físicas, como la presión que ejerce el bebé sobre la vejiga, que provoca la necesidad de ir al baño de noche en más de una ocasión, interrumpiendo el ciclo del sueño. Otros son provocados por cuestiones emocionales o psicológicas, ya que las preocupaciones por la llegada del momento del parto o por los cambios que se producirán con el nacimiento del bebé también pueden desvelarnos.

Puedes tener problemas para quedarte dormida, para acomodarte o estás preocupada y sueñas pesadillas o sueños desagradables.

Cambios físicos

Existen varios problemas físicos y mentales que pueden ser la causa de este problema:

Tu panza ha crecido:Tu abdomen está demasiado grande para que puedas acostarte cómodamente. Si acostada sobre el lado izquierdo con almohadas o cojines colocados entre tus rodillas y detrás de tu espalda, no logras conciliar el sueño, entonces cambia la cama por un cómodo sillón reclinable. A medida que tu panza va alcanzando su dimensión máxima, puede que duermas mejor en una posición más incorporada.

  • Dificultad para darse vuelta en la cama que se incrementa con el crecimiento del abdomen: Mientras más vaya creciendo tu bebé, más se te va a dificultar el darte la vuelta en la cama mientras duermes y es natural que te despiertes cada vez. Es probable que con las almohadas te facilites este movimiento.

Calambres en las piernas:Si tienes calambres en los pies o en las piernas, presiona el pie contra la pared o levántate a caminar un poco para aliviar el dolor.

La falta de calcio es una de las causas para los calambres, así que es importante que tomes suficiente calcio en tu dieta (leche y sus derivados). Esto te preparará también para la lactancia.

Dificultad para respirar y sensación de los latidos del corazón: Un corazón que late tan fuerte que hasta lo puedes escuchar o la dificultad para respirar se deben al aumento del volumen de sangre que ocurre durante el embarazo.

Si estás anémica es muy probable que tu corazón tenga que trabajar de más para poder transportar suficiente oxígeno hacia tu cuerpo y al bebé. Pregúntale a tu médico si es necesario que tomes algún suplemento de hierro para corregir este problema.

Ronquidos: Muchas mujeres empiezan a roncar en el tercer trimestre debido a la congestión nasal y el aumento del tamaño de tu útero que presiona el diafragma. Cerca de un 30% roncará por la inflamación de las narices que pueden llegar a bloquear el paso del aire.

El ronquido puede ser causa de aumento en la presión arterial y si es muy severo, puede resultar en “apnea del sueño” (dejas de respirar por momentos) que se caracteriza por un ronquido fuerte y periodos de suspensión de la respiración mientras duermes. Estos dos síntomas son de advertencia, sobre todo si se combinan con sueño durante el día, hinchazón de las piernas y dolor de cabeza.

Aumenta la presión en tu vejiga: Querer orinar frecuentemente es muy común durante el embarazo porque un bebé en crecimiento presiona constantemente la vejiga, probablemente no puedas hacer mucho, pero trata de no tomar mucho líquido cuando ya te vayas a acostar y evita las bebidas con cafeína como el té, el café y la mayoría de las bebidas gaseosas ya que esto estimula el riñón y producirás más orina.

Si te acuestas del lado también te ayudará. Es necesario que observes y le avises a tu médico si tienes dolor o ardor al orinar ya que esto puede ser un signo de infección de vías urinarias.

Un bebé super activo:Ya habías notado antes sus pataditas, pero es en esta etapa cuando los movimientos del feto son mucho más potentes y visibles. Los sentirás de forma mucho más intensa cuando estés tranquila e inactiva; es decir, cuando te encuentres tumbada en la cama. Recuerda, su cabeza ya está abajo.

En algunos casos estos movimientos pueden ser dolorosos para la futura madre, lo que dificultará el descanso, pero debes pensar que constituyen un signo de bienestar fetal.

Dolor de espalda, especialmente dolores en la parte baja: Si tienes dolor en la parte baja de la espalda, trata de dormir con más almohadas colocadas de tal manera que te permitan descansar. Por ejemplo, puedes colocar una bajo tu abdomen, una entre tus piernas, una más firme atrás de tu espalda y una extra bajo tu cabeza.

Sueñas mucho más que lo que estabas acostumbrada y tienes pesadillas que son fáciles de recordar: Los sueños y las pesadillas pueden ser muy inquietantes y, por alguna razón, las mujeres son capaces de recordar más de sus sueños cuando están embarazadas.

  • Te sientes nerviosa con la cercanía del parto:Si tienes miedo del parto y del dolor que vayas a sentir, es muy importante que asistas a algunas clases de preparación para el parto en las que te expliquen perfectamente lo que va a pasar y qué ejercicios puedes hacer para ayudar en forma adecuada durante el parto. Es también la oportunidad de hacer todas las preguntas que quieras y resolver tus dudas.

Estás preocupada por lo que le puede pasar al bebé y te preocupas acerca de si es normal estar preocupada: Habla con tu medico si tienes miedo, la mayoría de las mujeres se preocupan acerca de si tu bebé será normal o si puede pasar algo en ese momento.

Todo esto, es absolutamente normal en cualquier embarazo. El insomnio puede ser frustrante, pero es perfectamente normal durante el embarazo y no daña a tu bebé, simplemente te sentirás cansada.

Y entonces, ¿qué puedo hacer para dormir bien?

1. Practica una buena “higiene para dormir”:

  • Mantén un horario regular para dormir: trata de irte a dormir y levantarte en el mismo horario todos los días.
  • Establece una rutina de relajación para la hora de dormir: 20 o 30 minutos antes puedes darte un baño tibio o leer.
  • Trata de que tu habitación sea lo más cómoda posible: que la temperatura sea agradable para ti, que no haya mucha luz, que no haya ruidos (una música de fondo tranquila y relajada puede enmascarar los ruidos de la calle).
  • Usa tu cama únicamente para dormir, para tener sexo y quizás para leer un poco. No la uses para escribir o para ver la televisión y menos para platicar.
  • Duérmete del lado izquierdo: si no lo estás haciendo ya, trata de acostumbrarte. Esta posición ayuda a que la sangre y los nutrientes vayan hacia el bebé y el útero y a que los riñones eliminen los deshechos y el exceso de agua. Además, dormir del lado izquierdo te ayudará a dormir mejor cuando tu panza haya crecido.
    • Cuando sientas demasiados movimientos del bebe, te levantas y das un paseo para “mecer” al bebé y hacer que se relaje.
  • Ayúdate a encontrar una posición cómoda utilizando cojines o almohadas. La mejor posición de descanso cuando estás embarazada es quedarte del lado y con las rodillas dobladas. Esta posición facilita el trabajo del corazón porque detiene el peso del bebé sobre tus grandes venas que llevan la sangre de regreso al corazón. Ponerte de lado te ayuda además a disminuir las molestias de la parte baja de la espalda.

2. Vigila lo que comes y lo que bebes

  • Vigila lo que comes bebes y en qué momento lo haces: la nicotina, el alcohol y la cafeína no solamente hacen daño a tu bebé sino que además pueden arruinar tu sueño. Evita todas las bebidas con cafeína, sobre todo en la tarde.
  • Bebe menos cantidad de líquidos en la tarde y en la noche: es importante que te mantengas hidratada, pero puedes distribuir tus líquidos de manera que en la mañana tomes más cantidad que en la tarde.
  • Evita las comidas pesadas o muy sazonadas: Haz una cena ligera aunque completa y nutritiva. Procura tomarla un par de horas antes de ir a dormir. Si lo que te mantienen despierta por las noches son las nauseas puedes tomar un tentempié antes de ir a dormir, lo que se conoce como una “recena”, consistente por ejemplo en unas galletitas o en un vaso de leche.
    · El chile y los alimentos muy ácidos (salsa de jitomate) producen agruras (acidez estomacal) e indigestión.

3. Aprende a relajarte

  • Duerme durante el día, has pequeñas siestas de 30 minutos que te ayudarán a recuperar la energía. Cuídate de no hacerlo por la tarde, cerca de la hora de dormir ya que esto podría interrumpir tu sueño nocturno.
  • No hagas ejercicio en la tarde: aunque el ejercicio durante el embarazo es recomendable, es mejor hacerlo temprano en la mañana para darle tiempo a tu cuerpo a que baje la energía y puedas relajarte.
  • Aprende y practica algunas técnicas para relajarte como puede ser la respiración profunda o relajación muscular progresiva.
  • Haz visualizaciones positivas, imaginándote a tu hijo atravesando el canal del parto sin complicaciones y viviendo esta experiencia juntos. Envíale mensajes mentales o hablados de ánimo y de tranquilidad. Verás cómo te quedas más relajada… y cómo todo sale estupendamente.
  • Deja tus pendientes en la puerta de tu habitación: has una lista de las preguntas o dudas que tienes, de las cosas que tienes que hacer, de las preocupaciones que te agobian y termínala una hora antes de irte a la cama y déjala fuera de tu habitación.
    · Si a pesar de eso todavía te despiertas con algún pendiente o problema en la mente, deja una hoja de papel y un lápiz junto a tu cama para que lo puedas escribir de inmediato (de esta manera “lo depositas” y al día siguiente lo solucionas). Sin embargo, lo más conveniente es hacer la lista y…olvidarte hasta el día siguiente.

¿Y si a pesar de hacer todo esto no me puedo dormir?

Primero que nada deja de mirar el reloj, preocuparte porque no puedes dormir solamente empeorará el problema.  Si no te has dormido en 20 o 30 minutos o  si te despiertas a media noche, en vez de quedarte acostada en la cama sin hacer nada, es mucho mejor, y más relajante, levantarte y hacer algo.

Lee un libro, escucha algo de música tranquila, teje, cose, navega el internet, escribe cartas, ve la televisión, date un baño tibio, has algo de quehacer o arréglate las uñas. Después de hacer algo tranquilo y que te guste, es mucho más fácil regresar a tu cama y dormirte.

No te preocupes. El sueño interrumpido durante el embarazo es perfectamente natural y poco a poco establecerás una rutina que sea conveniente para ti y que te permita sentirte descansada al amanecer.

Los medicamentos para dormir casi nunca se utilizan durante el embarazo ya que son peligrosos para un bebé en desarrollo.

Háblalo con tu médico, entre los dos podrán encontrar alguna solución. Recuerda, NO debes tomarte ningún medicamento si tu médico no te lo ha recomendado, las píldoras para dormir no deben usarse durante el embarazo.

Referencias

 

Reposo
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Reposo

Se calcula que cerca de un millón de embarazos se consideran, en algún momento,  como de “alto riesgo” o simplemente “de riesgo”. Y aunque existe una gran controversia acerca de los beneficios del reposo, muchos médicos continúan indicando la suspensión de actividades para las embarazadas con complicaciones porque creen, basados en su experiencia, que el reposo es beneficioso para prevenir el parto prematuro.

 

Y exponen las siguientes razones:

  • Quita la presión del cuello del útero.
  • Reduce el esfuerzo de tu corazón y mejora la circulación sanguínea en tus riñones lo cual ayuda a eliminar el exceso de líquido.
  • Mejora la circulación a tu útero llevándole así más oxígeno a tu bebé.
  • Minimiza el nivel de catecolaminas –las hormonas del estrés- que están asociadas a la producción de adrenalina y dopamina que pueden producir contracciones.

¿Cuántos tipos de reposo hay?

Reposo absoluto:El reposo en cama puede ser desde quedarse absolutamente en cama levantándose solamente para ir al baño o simplemente estar en cama con permiso de levantarse de vez en cuando a caminar por la habitación.

En cualquier caso, se puede observar una gran mejoría en el momento de iniciar el reposo ya que el organismo agradece que el cuerpo esté relajado.

Reposo relativo: En otras ocasiones, no es necesario el reposo absoluto, pero sí descanso o limitada movilidad. El reposo relativo significa: no caminar mucho, no levantar peso, no subir demasiadas escaleras y tampoco estar de pie muchas horas.

En algunos casos puede que sólo tengas que reducir tu nivel de actividad y descansar en la cama de vez en cuando.

Generalmente se propone si en el primer trimestre ocurrieron abortos previos, presenta contracciones de poca intensidad o persisten, durante todo el día,  dolor lumbar o pélvico.

¿Qué determina la necesidad de un reposo?

A modo de precaución, muchos médicos indican la suspensión de actividades para las embarazadas con complicaciones. En cualquier caso, el efecto positivo también suele ser de tipo psicológico.

Cualquier complicación durante el embarazo, por ejemplo: náuseas, mareos, vómitos,  pérdidas de sangre y cualquier otro síntoma irregular en el desarrollo del embarazo va a ser motivo suficiente para prestar atención al embarazo y disminuir la rutina.

Algunas mujeres ya lo esperan porque su historia médica las ha preparado y entre ellas podemos considerar (entre otras) a las mayores de 35 años, las que tienen un embarazo múltiple o que tienen historia de aborto debido a incompetencia del cuello uterino o son madres primerizas.

Con todas estas embarazadas, el médico estará monitoreando ciertos parámetros para determinar si es necesario el reposo absoluto o relativo:

  • Cambios del cuello uterino. Actualmente es relativamente fácil que el médico, por medio del ultrasonido vaginal, vean el estado del cuello de tu útero. Si se acorta anticipadamente, es probable que te tengan que realizar un “cerclaje” –una sutura circular alrededor del cuello del útero que ayuda a mantenerlo cerrado- y generalmente va acompañado de reposo en cama o parcial.
  • Preeclampsia. Complicación del embarazo que se conoce también como “hipertensión producida por el embarazo”. Se presenta en un 5 a 10% de los embarazos, principalmente en las madres primerizas. En este caso, el tratamiento seguro, es el parto. Y el reposo absoluto en cama se prescribe para que la madre pueda ser monitorizada constantemente.
  • Parto pretérmino. El médico prescribe reposo absoluto en cama a las embarazadas que inician contracciones antes de la semana 37 del embarazo o muestran cualquier otro signo de que se inicia la labor de parto.
    · El objetivo es retrasar el parto cuando menos 48 horas para que se administren los medicamentos esteroideos y tengan tiempo de actuar para madurar los pulmones del bebé.
    · En algunos casos, la labor de parto se logra detener y la madre termina llegando a un parto a término después de unas semanas en reposo absoluto en cama.
  • Placenta previa. En esta complicación, la placenta se ha colocado en la parte baja del útero bloqueando el cuello uterino y, por lo tanto, la salida del bebé. La placenta previa se diagnostica fácilmente mediante el ultrasonido.
    · Los médicos generalmente recomiendan una reducción en actividades o un reposo en cama leve para disminuir la presión del bebé en la placenta y en el cuello del útero y promover así el crecimiento de una placenta fuerte y saludable.
    · Algunas veces, se corrige por sí misma conforme el útero crece. Si aparece sangrado en el segundo o tercer trimestre, es probable que el médico te recomiende reposo absoluto en cama.

El tipo de reposo puede variar con cada embarazada y puede ir de simples periodos de reposo durante el día hasta reposo absoluto en cama y en el hospital.

 

¿Cuáles son las causas para el reposo?

Hay muchos motivos por los que se puede indicar reposo durante el embarazo pero su única razón de ser es lograr el bienestar de la madre y el bebé para que éste se desarrolle satisfactoriamente.

Otras complicaciones que se pueden presentar y ser causa de que el médico te prescriba reposo pueden ser:

 

  • Sangrado vaginal: en las hemorragias del segundo y tercer trimestre, el tipo de reposo dependerá de la causa que originó los síntomas.
  • Labor de parto prematura.
  • Historia de pérdida del embarazo, muerte en útero o muerte prematura.
  • Pobre desarrollo y crecimiento del bebé
  • Diabetes gestacional
  • Infecciones de vías urinarias que pueden ser causa de parto prematuro.

 

¿Cómo me va a ayudar el reposo?

 

Aún cuando no se han documentado científicamente los beneficios del reposo absoluto, el 20% de las embarazadas pasarán una semana o más en cama. El parto prematuro es la complicación más común por la que el médico puede indicar el reposo; se piensa que al disminuir el estrés de la actividad diaria, el organismo se normaliza y esto puede ayudar a mantener el cuello del útero cerrado y aumentar las posibilidades de un bebé sano.

 

El descanso ayuda a las embarazadas a relajarse y, además, ellas sienten que están “haciendo algo”  para cuidar a sus bebés.

 

¿Qué significa reposo?

 

El reposo no es lo mismo para cada embarazada. La variedad depende de ella misma, de la causa y de su propio médico.

 

En algunos casos simplemente significa que tienes que disminuir tu actividad por un periodo de tiempo. Eres libre de moverte alrededor de la casa siempre cuidando que no cargues NADA ni hagas trabajos pesados de limpieza. Dependiendo de la naturaleza de tu trabajo, incluso quizás hasta te permiten que continúes trabajando.

 

Pero en otros casos, la orden de reposo es más estricta y quizás te pidan que permanezcas sentada o semi-sentada casi todo el día y que únicamente te levantes para ir al baño o bañarte. No te permitirán trabajar ni hacer ninguno de los quehaceres de la casa hasta que nazca el bebé.

 

Si tu médico lo considera necesario y prescribe un reposo total en cama, necesitarás acostarte de lado –incluso cuando comes. La higiene personal se limitará a baños de esponja y a un “cómodo” para ir al baño. Este tipo de reposo puede necesitar hospitalización.

 

Es muy importante que aclares esto con tu médico antes de empezar. Algunas de las preguntas que le puedes hacer son:

  • Tiempo: ¿Por qué necesito reposo en cama? ¿Cuándo voy a empezar? ¿Cuánto tiempo estaré en reposo? ¿Si mejoro me podré levantar?
  • Posición: ¿Me puedosentar? ¿Por cuánto tiempo? ¿Puedo caminar? ¿Puedosubirescalones? ¿Cuándo estoy en la cama, tengo que estar en alguna posición determinada? ¿Qué puedo hacer para prevenir la formación de coágulos?
  • Higiene personal: ¿Está bien que me levante al baño, que me bañe y que me lave la cabeza?
  • Actividad: ¿Puedo comer en la mesa o en el sillón? ¿Puedo doblar la ropa o hacer algún otro quehacer ligero? ¿Cómo qué? ¿Puedo manejar o subirme a mi coche? ¿Puedo hacer estiramientos o algún otro tipo de ejercicio?

 

¿Qué problemas pueden presentarse con el reposo absoluto en cama?

 

Desafortunadamente, las investigaciones realizadas demuestran que el reposo en cama sí tiene riesgos que deben ser tomados en cuenta. Entre estos se incluye:

  • Formación de coágulos
  • Depresión y ansiedad.
  • Estrés familiar.
  • Preocupación financiera principalmente cuando dejaste de trabajar.
  • Bajo peso al nacer para tu bebé.
  • Recuperación más lenta después del parto.
  • Debilidad muscular y de los huesos (ósea).
  • Depresión

 

Los estudios demuestran que mientras más estricto sea el reposo en la cama, peores serán los efectos colaterales y sugieren que las embarazadas –aún las que tienen complicaciones- están mejor si continúan en su rutina normal.

 

Un estudio realizado en el 2004 por el Instituto de Salud de Estados Unidos encontró que las embarazadas que estuvieron en un prolongado reposo absoluto en cama, tenían un mayor riesgo de tener bebés con bajo peso al nacer (ellas comían menos y perdieron peso).

 

Y la recomendación más reciente del Colegio de Obstetricia y Ginecología (ACOG por sus siglas en inglés), cuestiona si el reposo absoluto ayuda realmente a retrasar un parto prematuro. La buena noticia es que muchos de estos efectos colaterales pueden disminuirse cuando llevas la dieta adecuada y te mueves (cuando menos hasta donde te permiten).

 

¿Cuánto tiempo debo de estar en reposo?

 

El tiempo de descanso no tiene patrones específicos, en este trimestre generalmente lo que se espera es que el bebé en desarrollo madure y especialmente que tenga los pulmones bien desarrollados y gane el peso ideal.

 

Algunas mujeres descubrirán que su médico las pondrá en reposo durante un breve periodo de tiempo hasta que se estabilice o solucione la complicación que lo causó, mientras que otras tendrán que estar en cama todo el resto del embarazo.

 

Recomendaciones y estrategias

 

Antes de iniciar el reposo:Habla claro con tu ginecólogo, es importante que entiendas bien los motivos para hacer reposo, que sepas con exactitud lo que puedes hacer y lo que no y que te quedes tranquila con respecto a tu bebé.

 

Es importante que pienses que nadie es irremplazable. Si dejaste tu puesto en la oficina no habrá ningún problema, alguien hará tu trabajo muy bien. Si tienes otros hijos, sin duda entre tu mamá o una amiga y tu marido se las podrán arreglar para lo que tú no puedes hacer en la cama.

 

Busca un colchón ortopédico y almohadas confortables, ya que el progreso en el tamaño del útero implica una posición semi-sentada.

 

Cuando ya hayas iniciado el reposo: Sigue una dieta balanceada, ya que se eliminan menos calorías por la falta de ejercicio y se tiende a engordar más.

  • Debes ingerir mucha fibra, pues el reposo acentúa el estreñimiento.
  • Es importante la dieta para que tu bebé siga engordando.

 

El reposo en la cama hace que tus músculos pierdan el tono y puede ser que hasta te duelan las articulaciones. Estar acostada por tanto tiempo influye también en tu circulación.

  • Cambia de lado constantemente para evitar la presión sobre un solo lado.

Para conservar el tono muscular de brazos y piernas es conveniente, siempre con la aprobación de tu médico, realizar ejercicios ligeros: El ejercicio es importante pero nunca inicies nada sin hablarlo antes con tu médico. Algunos de los que podrías hacer son:

  • Apretar con las manos alternadamente,  una pelota de esponja
  • Presionar  suavemente  tus pies y tus manos contra una pared
  • Mover  tus brazos en círculos lentamente
  • Apretar y relajar los músculos de  piernas y brazos.
  • No utilizar los músculos abdominales. Siempre consulta con tu médico antes de empezar.

 

Cuida tu estado de ánimo

 

Todo lo que uno pensaría que podría hacer en esa situación en general se comienza a mirar con menos optimismo y alegría y la mujer lo único que quiere es salir de dicha situación. Esto es normal que suceda y es por ello que la embarazada a la que se le ha indicado reposo debe estar muy atenta a sus estados de ánimo y esforzarse por no dejarse llevar por la desgana.

 

Aunque permanecer todo el tiempo en cama resulte frustrante, hay que pensar siempre que es por el bienestar del bebé. Es de entender que el hecho de sentirse encerrada por tanto tiempo, suponga una reacción de dejadez e incluso depresión, pero existen varias cosas que tú puedes hacer para hacer del reposo una experiencia más positiva.

 

Mantén una buena comunicación con tu pareja:este es un momento difícil para los dos. Tu pareja tendrá ahora dos trabajos, el suyo mismo y el de cuidar de ti. No olvides darle un abrazo y apreciar todo lo que hace. Trata de estar un tiempo a solas con él y se creativa.

 

Habla con tus hijos:si tienes otros hijos habla con ellos para que entiendan que esta es una situación de emergencia y temporal. Marca con ellos un calendario y ve tachando los días, organiza su transporte al colegio y revisa sus mochilas para estar pendiente de lo que se necesite en la escuela. Trata de tener un rato con cada uno de ellos para hablar de “su día”, ayúdalos con su tarea y juega con ellos.

 

Háblale a tu bebé:Aunque muchas mujeres tienen miedo de estar demasiado involucradas emocionalmente, por miedo a perder al bebé, es muy importante recordar que la mayoría de las mujeres salen adelante y dan a luz bebés sanos. Comunícate y acércate emocionalmente a tu bebé.

 

Establece una rutina:El reposo en cama puede hacerte pensar que las cosas están fuera de control, establece una rutina diaria que te ayude a pensar que todavía no es así.

 

Organizar cosas:Esta es una excelente oportunidad para organizar tus álbumes de fotos, para cambiar tu libreta de direcciones, para actualizar tu recetario o para trabajar en cualquier otro proyecto hayas dejado pendiente por falta de tiempo.

 

Llama a tus amistades:cuando el bebé nazca, estarás muy ocupada y sin tiempo de ver a nadie. Aprovecha ahora para llamarlas y ponerte al día en las noticias.

 

Prepara todo para el bebé:Puedes empezar por elegir el nombre, en dónde y cómo se va a registrar, los seguros de enfermedad que debe tener y cómo vas a cubrir los gastos de su nacimiento, las tarjetas de agradecimiento a las personas que te visiten, organiza la parte económica y prepara todo lo que te vas a tener que llevar al hospital tanto para ti como para el bebé.

 

Permite que te ayude la familia y los amigos:No tengas miedo de pedirles ayuda, ellos saben que tú harías lo mismo por ellos en caso necesario. Puedes facilitar su trabajo si haces una lista de los pendientes que tienes. Tómate tiempo para mostrarles cuánto aprecias su esfuerzo y prepara una tarjeta, escribe una carta o pide que te compren algo especial.

 

Aprovecha y aprende:En este momento puedes leer libros o revistas especializadas en el cuidado de un bebé, en la lactancia, en el desarrollo de un bebé y las vacunas que se le deben dar y cualquier otra cosa que te ayuden a ser una madre experimentada cuando nazca el bebé.

 

Organízate:Estar en cama no quiere decir que no puedas ser productiva ya sea haciendo cosas para tu familia, tu casa o para ti misma. Pon una mesa cerca y ubica allí todo lo que puedas requerir, eso evitará que te levantes sin necesidad.

 

  • Fíjate metas a corto plazo y ve marcando en el calendario cada semana que pasa
  • No pienses en ti misma y lo que te estás perdiendo, concéntrate más bien en lo que estás logrando con tu bebé.

 

Rodéate de gente positiva y recuerda que tu estado de ánimo, cualquiera que sea, se transmite al bebé.

Con el permiso del médico, hay que procurar levantarse a un cierto horario todos los días, ducharse y alistarse. Hay que procurar estar bien y cuidar el aseo personal, ya que sin duda esto influye en el estado de ánimo.

 

Es importante que entiendas que tú no estás enferma y que el reposo que tienes que hacer, vale la pena. Cada día que pase y tu bebé sigue en tu vientre es probablemente un día menos de incubadora para él, ha ganado en madurez y peso y podrá enfrentar mejor la vida, le hace bien, así que ten paciencia.

 

Mantener una actitud positiva y hacer un esfuerzo consciente por no dejarse atormentar por los miedos o incertidumbres que genera la situación de reposo. Ante todo, es importante tener en cuenta que la indicación de reposo no debe tomarse como motivo de alarma para las futuras madres. La buena predisposición, la confianza depositada en el médico y el optimismo son fundamentales para continuar con un embarazo sano, tanto física como psíquicamente.

Referencias

 

 

¿Qué es el puerperio?
Complicaciones de parto / Postparto, Embarazo

Que es el puerperio

¿Qué es el puerperio?

El puerperio comienza después del parto, se trata del periodo que transcurre hasta que mujer se recupera después de un parto o cesárea. Dura aproximadamente 40 días o 6 semanas, por eso también se le llama cuarentena.

Los cambios efectuados durante el embarazo (fisiológicos, anatómicos, endocrinos u hormonales), desaparecerán poco a poco y nuevamente pasarás por muchas transformaciones. Conocerlas y ayudar a que ocurran del modo adecuado es de enorme importancia para lograr los mejores resultados.

Tener paciencia es fundamental hasta que las cosas vuelvan a su sitio.

Etapas del puerperio

  1. Puerperio Inmediato: comprende las primeras 24 Hs. y se ponen en juego los mecanismos que permiten que la matriz empiece a contraerse y deje de sangrar.
  2. Puerperio Mediato: abarca del 2do al 10° día, actuando los mecanismos que disminuyen el tamaño de la matriz y se inicia la lactancia.
  3. Puerperio Alejado: se extiende aproximadamente hasta los 45 días luego del parto, el retorno de la menstruación indica su finalización.
  4. Puerperio Tardío: puede llegar hasta los 6 meses post parto y se acompaña de una lactancia prolongada y activa.

Lo que debes esperar, físicamente, durante la cuarentena

Este tiempo de recuperación, requiere de algunos cuidados y vigilancia. Por otro lado existen circunstancias, que son normales y la mujer debe conocer. A continuación explicaremos cada una de estas situaciones.

Sangrado vaginal:

Tras el parto, tanto si es parto vaginal como cesárea, se presentará sangrado vaginal. Son los restos de lo que el útero necesita sacar después del parto. El primer día, un poco más que en una regla.

Después, poco a poco, el sangrado irá disminuyendo progresivamente, hasta que a partir de los 15-20 días existirá una secreción rosácea-blanquecina hasta que terminan siendo muy semejantes al flujo vaginal de la mujer.

Quizás sea más abundante por la mañana porque se forman depósitos tanto en el útero como en la vagina mientras que estás acostada y estos descienden cuando te levantas.

El sangrado disminuirá o desaparecerá más rápido cuando la madre amamanta, aunque en algunas mujeres siguen hasta la primera menstruación. Es necesario cambiar las compresas con frecuencia y no utilizar tampones para evitar el riesgo de infección. Si el sangrado aumenta, huele fuerte o hay fiebre, consulte a tu médico.

Entuertos o cólicos:

Los entuertos son dolores uterinos (cólicos), similares a los de la regla y son causadas por la involución o disminución del tamaño del útero hasta que llega a su tamaño normal.

Pueden ser calmados con algún analgésico que te recomiende tu médico sin que afecte a la lactancia la cual, por cierto, motiva que, durante las tomas, los entuertos aumenten por la acción de la hormona oxitocina, que se produce por la succión del pezón por el bebé. Estos analgésicos también son útiles para cualquier tipo de dolor.

Incontinencia urinaria o fecal:

El estiramiento de los músculos durante el parto, puede ser la causa de que tengas, accidentalmente, incontinencia urinaria, especialmente cuando toses, te ríes o haces algún esfuerzo. Igualmente, puede dificultar el control del movimiento de tus intestinos, especialmente cuando tuviste una labor de parto larga antes de un parto vaginal.

Las molestias urinarias desaparecen después de 24 hs. del parto. Recuerda realizar ejercicios para los músculos del piso pelviano desde el primer día como los ejercicios de Kegel. Estos ejercicios harán que los músculos de la vagina vuelvan a tener el tono normal más rápido y además es una manera de prevenir el prolapso vaginal y la incontinencia urinaria.

En la incontinencia fecal, si realizas frecuentemente los ejercicios de Kegel, te podrá ayudar cuando el problema es leve, pero si este problema persiste, es necesario que hables con tu médico.

Constipación o estreñimiento:

 Si hay dificultad para evacuar el intestino que no se soluciona con una dieta rica en fibras, pueden utilizarse supositorios de glicerina sin ningún riesgo. No tengas miedo de la episiotomía al evacuar los intestinos porque los puntos no se soltarán.

El sueño

El hecho de no poder dormir las horas necesarias es agotador al principio, pero todas las madres sobreviven a estas primeras semanas. El bebé se despierta cada 2 ó 3 horas para alimentarse y el proceso de amamantamiento y cambiada de pañal lleva al principio casi 1 hora. Te quedarán sólo 2 horas entre mamada y mamada para comer, higienizarte y descansar.

Procura aprovechar estos espacios. El sueño profundo se conserva (y esto permite que te recuperes) a expensas de una menor duración de los periodos de sueño ligero.

Manchas en la piel

Si notaste que durante tu embarazo aparecieron algunas manchas amarronadas en la piel, especialmente en la frente, pómulos, mentón o en el abdomen, debes saber que tardan en desaparecer varios meses en la medida que la piel se vaya descamando con su proceso natural. Protégete del sol.

Rara vez estas manchas persisten y en este caso debes consultar a un dermatólogo.

Várices

Lo mismo sucede con las várices que pueden aparecer durante el embarazo. Generalmente a los 3 meses postparto desaparecen, salvo que exista cierta predisposición personal o familiar para las mismas. También se debe consultar a un especialista si persisten más de este tiempo.

Si tienes hemorroides: Extrema la higiene, después de la defecación, de preferencia realizar limpieza con agua tibia. Evita el estreñimiento con una alimentación rica en fibras (frutas y verduras).

Caída del cabello

Puede aparecer una caída de cabello que no tendrá importancia si no es excesiva. Procura escoger un champú adecuado, no coloques el secador muy cerca del pelo y no lo recojas con gomas. Una alimentación adecuada es tu mejor aliado. Evita los tintes durante este periodo.

Consejos para el puerperio

 Cuidado de la episiotomía: A veces, el ginecólogo realiza una episiotomía (corte en la zona que va desde la vulva hasta el ano) más o menos extensa en un intento de evitar un desgarro vaginal grave y el sufrimiento del bebé durante el parto.

Normalmente cicatriza en unos 7-10 días, los puntos de sutura que se suelen utilizar se reabsorben solos, no es necesario quitarlos. Si el dolor en la zona es excesivo, se hincha o enrojece o se abren los puntos, es necesario consultar al médico.

Es conveniente, después de cada defecación, lavar con agua y jabón blanco o neutro. Si se puede, hay que procurar que se seque al aire. Mantener la zona siempre seca, utilizando compresas sin plástico para que haya transpiración de la herida y cambiándolas con frecuencia. Procurar no secarse frotando la herida, sino con cuidado con pequeños toquecitos con la toalla.

En el caso de una cesárea, los puntos deberán ser retirados por el médico a los 10 días aproximadamente. Mientras tanto el aseo diario con agua limpia y jabón debe ser suficiente para mantener limpia la herida.

Deambulación

Es de gran importancia levantarse de la cama en cuanto puedas alternando algunos paseos con el descanso, eso facilitará:

  • El normal funcionamiento de la vejiga y la pronta eliminación de líquidos acumulados durante el embarazo (edemas o hinchazones).
  • Agilizará la función normal del intestino.
  • Evitara la formación de trombos (coágulos) en las venas o arterias por reposo prolongado.
  • Eliminará la posibilidad de riesgo de flebitis (inflamación de las venas, principalmente de las piernas)

Se aconseja el baño pero se prohíben las duchas vaginales.

Pérdida de peso

Después del parto, probablemente te sientas fuera de forma e incluso puede parecer que sigues embarazada. Esto es normal. La mayoría de las mujeres pierden más de 5 kilos durante el parto incluyendo el peso del bebé, la placenta y el líquido amniótico. En los días siguientes, perderás más peso de los líquidos acumulados.

Ya después, una dieta saludable y el ejercicio regular puede ayudar a que, gradualmente, vayas recuperando tu peso de antes del embarazo.

Recuperación de la figura

El abdomen va a impresionarte durante los primeros días y tal vez lo notes flácido y abultado como un embarazo de 5 meses. Tanto los músculos como la piel necesitan de un cuidado especial en este período para que vuelvan a lucir como antes.

Es conveniente durante el primer mes tras el parto, únicamente realizar ejercicios para fortalecer la musculatura perineal, es decir la que se encuentra entre la vagina, el recto y la uretra (el conducto por donde sale la orina de la uretra). Un ejercicio muy eficaz consiste en cortar el chorro de la orina, de esta manera te darás cuenta de cuáles son los músculos del perineo y podrás continuar apretándolos en cualquier momento sosteniendo la presión unos segundos cada vez.

Trata de mantener tu piel bien hidratada con las mismas cremas que usaste durante el embarazo y, después de, por lo menos, un mes tras el parto, podrás iniciar una rutina diaria de ejercicios para fortalecer la musculatura abdominal.

Es importante no iniciar enseguida con los abdominales. No por empezar antes se obtiene un resultado mejor.

No es aconsejable una dieta muy estricta durante el amamantamiento. Es más efectiva la actividad física para recuperar tu figura.

Lactancia

La placenta es un órgano que cumple muchas e importantes funciones, entre las cuales está la fabricación y liberación de hormonas tendientes a crear y mantener un adecuado estado gestacional. El hecho de que la placenta se desprenda, dejando de aportar ese caudal de hormonas provoca a que el cerebro libere, por ejemplo, oxitocina.

Entre otras funciones, esta hormona interviene en la salida de la leche materna. Por ello, el puerperio es un periodo fundamental para la lactancia. Cuanto más amamante la madre al bebé en esta etapa, mejor y más duradera será la lactancia.

Dolor de las mamas

Las mamas aumentan de tamaño en el embarazo y más aún en el momento de la lactancia. El aumento de la producción de leche dentro de la mamas, hace que éstas estén más grandes, más distendidas y más dolorosas.

Durante la primera semana del puerperio se produce una “bajada de leche”, es decir, comienza la producción, la cual se verá estimulada por la succión del mismo bebé. La leche de los primeros días se llama calostro, es amarilla espesa y de color oro, es rica en anticuerpos que protege al bebé de infecciones graves y lo estimula a mamar frecuentemente.

En ese momento, las mamas se ponen duras y tensas, calientes y tersas produciendo bastante dolor que, a veces, se acompaña de un poco de temperatura.

Los primeros días de lactancia los pechos producen más leche de la que el niño es capaz de succionar, por lo que los lóbulos mamarios se quedan llenos de leche produciendo bastante dolor si no se vacían en tomas sucesivas. La mujer nota como si la mama estuviera rellena de piedras o almendras.

Para evitar estas molestias mamarias, es recomendable el masaje suave en las mamas y la aplicación de calor local ya sea mediante duchas de agua caliente o con paños calientes unos minutos antes de la toma.

El calor favorecerá la dilatación de los conductos de la leche (galactóforos) y la salida de la leche, disminuyendo así las durezas mamarias. En casos extremos, puede ser necesario vaciar las mamas con un sacaleches para disminuir la tensión mamaria que puede llegar a aplanar el pezón dificultando la correcta succión del bebé.

Otro cuadro distinto es la llamada “ingurgitación dolorosa de la mama”. Es un proceso inflamatorio que se acompaña de mamas calientes, grandes y dolorosas, pero sin percibirse bultos como almendras como en el exceso de leche. La ingurgitación dolorosa de la mama es un cuadro que acompaña a la subida de la leche y se trata, al contrario que el exceso de leche, con la aplicación de frío en forma de bolsa de hielo después de cada toma.

El dolor de los pezones y también del resto de la mama también se produce durante la succión del bebé. Las mujeres refieren que “les tira algo por dentro” cuando su bebé mama. Estas molestias aparecen los primeros días hasta que la madre se acostumbra a la succión del bebé y ambos coordinan el ritmo de la lactancia. Los pezones están más sensibles y doloridos.

Relaciones sexuales

En general se recomienda no iniciar las relaciones sexuales con penetración hasta que haya finalizado el puerperio (40 días). Después de este periodo dependerá del deseo que tenga cada mujer y si tiene dolor o no en la zona de la episiotomía.

Desde el inicio de las mismas se deberá utilizar un método anticonceptivo, no esperar hasta la primera menstruación, ya que existe peligro de embarazo.

Aunque esté dando de mamar deberá utilitzar un método anticonceptivo, ya que la lactancia no es un método anticonceptivo seguro. Aunque no hayan reglas, pueden haber ovulación.

Cambios de humor y depresión postparto

Los cambios en el humor son muy frecuentes durante el puerperio. Después de la euforia del nacimiento, provocada por unas hormonas llamadas endorfinas, puede sobrevenir un período de cansancio físico que podría provocarte momentos de depresión.

Los cambios hormonales por los que estás pasando, los cambios en la forma de vida y las influencias familiares pueden impactar en tu ajuste a la maternidad, la sensibilidad está a flor de piel y lloras fácilmente, te enojas sin razón y te cansas más.

Todas tus actividades cotidianas te resultarán un desafío y muchas veces descubrirás que el llanto es lo único que te alivia. Trata de charlar con tu pareja de todas estas emociones nuevas que vas sintiendo y encuentra en él el principal apoyo durante estos días tan diferentes.

En algunas ocasiones resientes esta nueva responsabilidad de 24 horas y el hecho de que tu casa está toda desordenada y no tienes tiempo ni energía para cuidar de ella.

Puede que no estés en esta situación, pero estas son algunas sugerencias que te ayudarán en estos momentos:

  • Trata de arreglar tu horario para que tengas varios periodos de descanso y de momentos ininterrumpidos con tu pareja.
  • Duerme cuando el bebé duerme y trata de no ser una “súper mamá”
  • Sé realista acerca de ti misma y de tu apariencia. Tómate el tiempo para bañarte, vestirte y arreglarte. Esto ayudará a que te sientas mejor.
  • Busca alguien que te pueda cuidar al bebé para que puedas salir tranquila de tu casa y descansar un rato fuera.
  • Habla con tu pareja. No puedes esperar que entienda tus sentimientos y preocupaciones a menos que se las digas.
  • Acepta el hecho de que tu casa ya nunca más será la misma de antes sino hasta que tu bebé crezca y se vaya de tu casa.
  • Y, lo más importante: concéntrate en lo bueno, no en lo malo. Disfruta a tu bebé porque los niños crecen muy rápido.

Si la depresión persiste por más de 2 semanas debes consultar a tu médico para que busque otros motivos. No dejes de visitarlo porque puede ser un indicio de depresión postparto.

¿Qué cambios suceden en los organos reproductores?

El útero: El útero, que creció en forma importante durante la gestación hasta casi el límite con las costillas, debe comenzar rápidamente su reducción.

En los primeros tres días del puerperio, y gracias a la acción de la oxitocina, el útero se reduce a un cuarto del tamaño que había alcanzado, lo cual constituye un caso único en la anatomía humana en cuanto a la pronta capacidad de reacción. Ningún músculo posee esta cualidad de estirarse sin romperse y luego encogerse a su anterior tamaño.

Hay que tener en cuenta que, al agrandarse, el útero tuvo que aumentar su vascularización, incluyendo una zona intermedia entre la madre y el niño, por donde se producía su nutrición, la cual queda expuesta luego del alumbramiento (momento del parto en que es expulsada la placenta).

De la misma manera que una planta está enraizada en el suelo, la placenta lo está en el útero, el cual debe cerrar rápidamente todos esos vasos abiertos en una superficie expuesta de entre 15 y 20 centímetros de diámetro. De esto también se encarga la oxitocina, entre otros complicados procesos mediados por esta hormona.

Una semana después del parto, el útero ha disminuido su tamaño un 50% y tiene un peso aproximado de 500 gr.

A las 2 semanas, la involución normal es tal que ya no se puede palpar el útero en el examen abdominal y, ya a las 6 semanas, ha recuperado casi el tamaño que tenía antes del embarazo.

Cuando no sucede esto, entonces se presenta una sub-involución y esto puede dar como resultado una hemorragia post parto tardía.

El cuello del útero. Después de la salida de la placenta, el cuello casi no tiene tono muscular y no se parece en nada al cuello del útero antes del embarazo.

Sin embargo, en 2 ó 3 días, recupera su apariencia común pero aún está dilatado 2 ó 3 cm. en su diámetro. Una semana después, el cuello ya tiene su apariencia común.

La vagina. Inmediatamente después del parto, las rugosidades prominentes de la vagina no son visibles y tiene una apariencia lisa e inflamada.

A las 3 semanas, la vascularidad y el edema disminuyen y la rugosidad reaparece. A las seis semanas, se ha completado la involución.

Regreso de la ovulación y de la menstruación. Algunos estudios muestran que la primera ovulación después del parto en mujeres que no amamantan, se presenta alrededor de las 10 semanas comparado con la ovulación de las madres que amamantan que se presenta más o menos a la semana 17.

El regreso de la menstruación en las mujeres que no amamantaron se puede presentar a las 12 semanas del parto y casi un 70% habrá tenido su primera regla para esa fecha.

El término medio para la primera menstruación será de 7 a 9 semanas, pero en las mujeres que amamantan, mientras más largo sea el período de lactancia, más largo será el tiempo promedio para que se presente la primera menstruación.

Sin embargo, es muy importante recordar que puedes ovular antes de que se presente tu menstruación y que puedes ovular incluso si no tienes el período. Quizás estés interesada en preguntarle a tu médico sobre el control natal.

Se piensa que si la primera menstruación se presenta antes de las 6 semanas del parto, será anovulatoria (hay menstruación pero no hay ovulación), pero una vez que el ciclo ya se ha establecido, se incrementa el porcentaje de que las siguientes menstruaciones serán ovulatorias.

Cambios en los sistemas de tu organismo durante el puerperio

Los cambios que ocurren en otros sistemas durante el puerperio, son interesantes desde la perspectiva fisiológica y porque es frecuente que el médico tenga que distinguir entre un suceso de post parto normal y un cambio que pueda ser anormal.

Sistema Cardiovascular. La mayoría de los cambios que ocurren durante el embarazo, regresan a su normalidad casi al principio del puerperio. Los cambios más significativos en la circulación sanguínea en respuesta al embarazo, incluyen un dramático aumento de la carga cardiaca y del volumen sanguíneo y una disminución en la resistencia de los vasos sanguíneos periféricos.

La primera (la carga cardiaca) y la última (disminución de la resistencia de los vasos sanguíneos) recuperan su nivel basal en las primeras 2 semanas y en cuanto al volumen sanguíneo, un parto vaginal normal se asocia a una pérdida sanguínea de 500 ml y en las cesáreas llega a 1000 ml o más. En el tercer día del post parto el aumento del volumen se ha disminuido en un 16 % y la mayor parte de la regresión se logra antes de las 2 semanas después del parto.

Tracto urinario. Los cambios principales que suceden en el sistema renal durante el embarazo, recobran sus dimensiones normales en un período de 2 a 8 semanas.

Sin embargo, al principio del puerperio existen todas las condiciones fisiológicas para que se de una infección urinaria. La función de la vejiga se altera y se considera que el 20% de las mujeres en post parto no pueden vaciar completamente la vejiga y esto puede durar 3 meses o más.

El hígado. Muchas de las alteraciones observadas en las funciones del hígado, son inducidas por los niveles de los estrógenos en la sangre durante el embarazo. El regreso a los niveles basales sucede, generalmente, a las 3 semanas del post parto.

El chequeo médico después del parto

Más o menos a las 6 semanas después del parto, tu médico revisará el estado de tu vagina, cuello uterino y útero para asegurarse de que todo va bien. Es probable también que haga un examen de las mamas y que tome tu presión arterial y peso.

Este es un buen momento para preguntarle acerca de cuándo puedes reiniciar la actividad sexual, qué tipo de anticonceptivo puedes usar, cómo vas en la lactancia y de cómo te ajustas a tu nueva vida con el bebé.

Puedes también preguntarle acerca de los ejercicios de Kegel que te ayudan a fortalecer tus músculos del piso pélvico.

Pero sobre todo, comparte las preocupaciones que puedas tener acerca de tu salud emocional o física. Es probable que te aclare que todo lo que sientes…es absolutamente normal.

Confía en el (ella) en esta nueva etapa de tu vida.

Referencias

¿Cuánto debo esperar para volverme a embarazar?
Complicaciones de parto / Postparto, Embarazo

Cuanto debo esperar para volverme a embarazar

Las investigaciones actuales sugieren que si el tiempo transcurrido entre un embarazo y el siguiente -se refiere al tiempo que hay entre la fecha de nacimiento de un bebé y la fecha de nacimiento del segundo bebé- era demasiado corto o demasiado largo, se elevaban los riesgos de complicaciones como parto prematuro o bajo peso al nacer.

El estudio determinó que las mujeres con embarazos en un intervalo menor de 18 meses presentaban un 40% más de posibilidades de tener un parto prematuro, un 61% de que el bebé tuviera bajo peso al nacer y un 26% de que fuera pequeño para su edad gestacional y los bebés de las mujeres que tenían un intervalo mayor de 59 meses, tenían un 20 a 43% más de posibilidades de un resultado adverso en su embarazo.

Todos estos resultados persisten aún si consideramos, y controlamos, otros factores que podrían contribuir a determinar los mismos como la edad de la madre o su nivel socioeconómico.

¿Cuál es el riesgo de un intervalo corto?

Para el bebé: Si la mujer se embaraza nuevamente antes de haberse recuperado físicamente, el bebé no tendrá los suficientes nutrientes para su desarrollo adecuado. Los problemas que podrían tener el bebé por cada mes que se acorta el intervalo entre los embarazos, son los siguientes:

•Bajo peso al nacer •El bebé pesa menos de 2,500 gr. al nacer
•Dado su bajo peso, es probable que su sistema inmunológico no trabaje adecuadamente y, por lo tanto, se puede enfermar más fácilmente, puede tener problemas neurológicos e incluso morir.
•Pequeño para su edad gestacional •Esto significa que el bebé es más pequeño que lo que se espera para un bebé de tantas semanas de embarazo.
•Los bebés no crecen ni se desarrollan como se espera durante el embarazo. La causa ás común es que hay un problema de la placenta.
•Pretérmino o prematuro. •Esto significa un bebé que nació antes de las 37 semanas de embarazo.
•Un bebé prematuro puede tener más problemas porque sus órganos no han tenido tiempo de desarrollarse completamente y puede ser que no estén listos para funcionar por sí mismos.
•Los prematuros pueden estar en riesgo de tener problemas respiratorios, de su sistema inmunológico, infecciones, discapacidad mental, parálisis cerebral, pérdida de la visión o de la audición e incluso de morir.

Para la madre: El riesgo por los intervalos cortos podría explicarse porque la madre no haya tenido tiempo para recuperarse de las demandas fisiológicas que significan para su organismo un embarazo y el subsecuente amamantamiento. Los problemas que podrían tener el bebé y la madre, por cada mes que se acorta el intervalo entre los embarazos, son los siguientes:

•Parto pretérmino o prematuro •Como ya lo mencionamos, se considera parto prematuro cuando se presenta antes de las 37 semanas de embarazo.
•Entre los factores de riesgo de un parto prematuro podemos encontrar, el cigarro, las bebidas alcohólicas, el uso de drogas, la mala alimentación, las infecciones vaginales o urinarias, los embarazos múltiples, la presión arterial elevada y la diabetes.
•Ruptura uterina.
•Se define como una ruptura del útero.
•Entre los factores de riesgo que pueden incrementar que este problema se presente podemos encontrar: cicatrices de una cesárea previa, embarazos múltiples (gemelos o más), que el bebé esté mal colocado.
•Sangrado del tercer trimestre •Ante cualquier tipo de sangrado siempre tienes que avisar a tu ginecólogo. Algunas veces se puede considerar como normal pero también puede ser señal de que hay problemas con el cuello del útero o con la placenta.
•Problemas de salud mental. •Los embarazos con intervalos cortos pueden ser causa de depresión post parto
•Se ha observado que los intervalos cortos entre embarazos aumentan el estrés de la madre acerca del cómo va a poder educar a sus bebés.

¿Cuál es el riesgo de un intervalo largo?

Para cada mes que se aumentaba arriba de los 59 meses, el riesgo aumenta un 0.6%.

•El riesgo de prematuridad se aumenta un poco menos del 0.6%
•El riesgo de bajo peso al nacer, se incrementa un 0.9 %
•Y el riesgo de que el tamaño del bebé fuera pequeño para su edad gestacional, se aumentaba un 0.8%
El efecto de un intervalo demasiado largo puede ser por la declinación gradual del cuerpo de la mujer para enfrentarse a la demanda de dicho embarazo- el cual puede compararse con el esfuerzo que significa un primer embarazo. Con el tiempo puede disminuir la capacidad reproductiva de una mujer y que los factores que influyen en la infertilidad pueden influir también en un desarrollo fetal pobre.

Estos riesgos eran iguales tanto para países desarrollados como para los sub desarrollados.

Estos resultados sugieren que se podría evitar millones de muertes de recién nacidos en todo el mundo si se hiciera una mejor planeación familiar.

¿Cómo se miden los intervalos entre los embarazos?

Los intervalos pueden ser medidos en tres formas:

•De fecha de nacimiento a fecha de nacimiento. Son fáciles de determinar pero no toma en cuenta los abortos y, por lo tanto, hace que los intervalos parezcan más largos de lo que realmente son. Este es el que se tomó en cuenta para este estudio.
•De fecha de nacimiento a fecha de concepción- el periodo que va del nacimiento de un recién nacido vivo a la fecha de inicio del siguiente embarazo. No incluye el tiempo del embarazo y es muy difícil de determinar.
•Periodo entre embarazos- el periodo entre la concepción del primer bebé hasta la concepción del segundo bebé. Este intervalo es el que se relaciona con la salud de la madre ya que incluye a los embarazos que terminan en aborto. Esto es importante porque los fetos concebidos, aunque no nazcan, influyen en la salud de la madre.

¿Qué se considera un intervalo demasiado corto?

Se consideran embarazos muy seguidos cuando la mujer queda de nuevo embarazada transcurridos menos de seis meses del parto.

Las mujeres que tienen dos embarazos en tan corto periodo corren un mayor riesgo respecto de aquellas que dejan mayor tiempo de recuperación para que su cuerpo vuelva a su situación normal.

En estos casos, se corre el riesgo de sufrir con mayor incidencia anemias, un parto prematuro, bebés de bajo peso al nacer, complicaciones en el parto e incluso mayor riesgo de muerte prenatal.

¿Cuál es el Intervalo ideal que debe haber entre embarazos?

Sin duda se trata de una opción personal, una decisión que se toma en pareja, y el principal criterio es que los padres estén bien, eso será siempre lo positivo para los hijos.

Sin embargo, médicamente ya está claro que hay unos períodos de espera entre embarazos más recomendables que otros. Aunque los expertos dudaban para sugerir un tiempo ideal, los investigadores llegaron a la conclusión de que idealmente una pareja debe esperar entre 20 y 48 meses entre un embarazo y el siguiente y se considera que el intervalo más corto no debe ser de menos de 9 meses después del parto.

Por una parte, se apunta a que la madre este repuesta, desde el punto de vista físico de sus nutrientes, después del embarazo y la lactancia, para embarcarse en una nueva gestación. Además desde el punto de vista psicológico, es importante que los padres estén disponibles mentalmente para criar otro hijo, y ya que el primer año de un niño es muy agotador, es probable que esperando más tiempo, haya una mayor disposición. Este tiempo de recuperación es más importante aún si la mujer tuvo una cesárea, ya que los tejidos deben alcanzar una buena cicatrización ( el riesgo de rotura uterina durante el trabajo de parto en el siguiente embarazo se duplica cuando el intervalo entre ambos embarazos es menor de dos años.).

Y por otro lado, desde la perspectiva del bebé, los dos primeros años representan un tiempo de vínculo muy importante sobre todo con la madre por lo que también se recomienda dedicarle ese tiempo en forma exclusiva a un bebé para luego dedicarse a otro. Ya en ese momento el mismo bebé comienza a ser más independiente, a relacionarse con otros, camina y deja los pañales, por lo que es mucho más fácil la llegada de otro bebé en la estructura familiar.

Pero hay también otros factores que se tienen que considerar para determinar cuál es el tiempo óptimo ya que puede haber una multitud de razones personales acerca del porqué se necesita un intervalo diferente entre embarazo y embarazo:

  • Si los padres han tenido un aborto, quizás sea conveniente un tiempo para llorar y superar su pérdida, para evaluar sus riesgos y trabajar sus miedos y ansiedades antes de considerar a un nuevo embarazo.
  • Algunos otros pueden tener un problema médico que necesita ser tratado antes de que sean capaces de empezar o continuar con los embarazos.
  • O una mujer puede estar en el final de su vida reproductiva y sentir la necesidad de que sus embarazos tengan intervalos más cortos para lograr tener la familia que habían planeado.
  • Muchas parejas consideran también como afectan estos intervalos la capacidad de trabajo de la madre y tienden a acortar este tiempo para llegar a la familia planeada rápidamente y disminuir el tiempo que están fuera del trabajo.
  • Otras parejas dependen de la facilidad que tengan para obtener ayuda para el cuidado de los bebés.

¿Cuáles son las ventajas de un intervalo adecuado?

  • El bebé puede nacer en el momento adecuado del embarazo y tener el peso adecuado para que esté sano.
  • El bebé se va a desarrollar bien porque tú le puedes dedicar toda tu atención.
  • Tendrás más energía y estarás menos estresada.
  • Tendrás más tiempo para adaptarte a tu bebé.
  • El futuro bebé será más saludable porque tú habrás tenido tiempo de reponerte físicamente antes de volverte a embarazar.
  • Los bebés que están separados adecuadamente, están mejor preparados para ingresar a la escuela.
  • Tienes más tiempo para dedicarte a estimular el desarrollo de tu bebé.
  • La familia tiene más tiempo de adaptarse al nuevo miembro.
  • Los padres tienen más tiempo para dedicarse uno al otro.
  • Los padres pueden tener tiempo para ellos mismos
  • Las familias tienen menos estrés económico.

¿Están listos para planear un embarazo?

Planear un embarazo con anticipación te ayudará a que tanto tú como tu bebé tengan un arranque saludable. Es muy recomendable que visites a tu médico y resuelvas con él cualquier problema de salud que pudiera existir, que revises el riesgo de los medicamentos en caso de que tengas que tomar alguno, actualices tus vacunas, te hagas los estudios necesarios para determinar la existencia de alguna enfermedad de transmisión sexual y si tienes algún problema médico que pudiera afectar tu embarazo.

Es el momento también de evaluar si en tu estilo de vida hay alguna violencia, abuso o demasiado estrés. Busca ayuda para solucionar esto antes de que te embaraces. Los buenos hábitos: comer sanamente, ejercitarte regularmente, tomar algún complejo vitamínico que contenga ácido fólico, mantenerte lejos de las substancias y materiales riesgosos y (en caso de que fumes), suspender los cigarrillos, te ayudará a tener un buen embarazo y un bebé sano.

Es importante saber que las mujeres que quedan embarazadas antes o después de este período no deben de preocuparse demasiado ya que con una adecuada vigilancia médica, se puede asegurar un parto sin complicaciones.

¿Cuánto tiempo debo esperar después de un aborto?

Es una decisión que deben tomar juntos como pareja y familia, Es necesario e importante esperar a recuperarse física y psicológicamente esperando unos meses.

Tu médico evaluará tu situación particular para poder recomendarte el tiempo apropiado.

Sin embargo, desde el punto de vista emocional, la mujer puede necesitar más tiempo para sentirse preparada para intentar concebir otra vez. Es importante que hables mucho con tu pareja y que compartan sus sentimientos y temores, incluso sería normal que tengan miedo del resultado de un próximo embarazo, por eso la importancia de sentirse contenidos en esta situación.

Es recomendable que no intentes quedar embarazada de nuevo hasta que te hayan realizado las pruebas recomendadas para determinar cuál fue la causa del aborto espontáneo.

Muchas mujeres que han experimentado abortos espontáneos tienen temor de perder el embarazo siguiente también. Afortunadamente, la gran mayoría de las mujeres que han tenido un aborto espontáneo tiene un embarazo normal la siguiente vez, al igual que el 60 al 70 por ciento de aquellas que han perdido el embarazo dos o tres veces.

Vacunas
Complicaciones de parto / Postparto, Embarazo

Vacunas

Muy poco después de que nuestros bebés vienen al mundo, se nos pide que les pongamos vacunas… Para algunos padres, todas las inyecciones que se administran en los dos primeros años de vida pueden parecer abrumadoras.

Los padres preguntan: “¿Qué son las vacunas?,” “¿Cómo funcionan las vacunas?,” “¿Qué probabilidades hay de que mi hijo contraiga una de las enfermedades que previenen las vacunas?” y, lo más importante, “¿Las vacunas son seguras para mi bebé?”

¿Qué es una vacuna?

Se trata de un conjunto de sustancias que se administran a los seres vivos con el objeto de que estos desarrollen una respuesta defensiva (inmunidad), contra ellas. En forma amplia, es un procedimiento que ayuda al sistema inmune a crear defensas (anticuerpos) contra diversas enfermedades

Los anticuerpos son proteínas producidas por el sistema inmune cuando el organismo entra en contacto con sustancias extrañas que pudieran causarle daño como químicos, virus, hongos, bacterias, etc. A estas sustancias extrañas se le da el nombre de “antígenos”

¿De qué están hechas las vacunas?

Las vacunas están hechas a base de virus o bacterias atenuadas o muertas o por toxoides -toxinas que segregan los microbios- también atenuados. Las vacunas también pueden estar hechas en base de virus o bacterias “sintéticas”, microorganismos artificiales que se desempeñan igual que los biológicos.

¿Cómo actúan las vacunas?

La vacuna activa nuestro sistema inmunitario (inmunización) de forma específica entrenándolo y organizando una línea de defensa (anticuerpos) para que cuando entramos en contacto con el microorganismo que produce la enfermedad esté listo para reconocerlo y eliminarlo (gracias al fenómeno llamado “memoria inmunológica”).

Cada anticuerpo es único y defiende al organismo de un tipo específico de antígeno. Estos pequeños guerreros habitan en la sangre. Se cuentan por miles en una persona adulta que tenga buenas defensas y en conjunto se les denomina inmunoglobulinas.

Los anticuerpos luchan contra las infecciones y generalmente permanecen en nuestro organismo, incluso después de que la enfermedad ha desaparecido, para impedir que te enfermes nuevamente. Al sistema inmunitario le lleva más de una semana aprender a combatir un microorganismo (antígeno) con el que no ha tenido contacto previo.

Las sustancias que se administran con las vacunas, tienen la información suficiente para que nuestro organismo reconozca al agente infeccioso sin ser capaces de desarrollar la enfermedad.

¿Para qué nos vacunamos?

La vacunación tiene dos objetivos: primero proteger al individuo contra las enfermedades a las cuales se dirigen las vacunas y segundo, proteger a la comunidad contra el riesgo de epidemias. Las vacunas no solo protegen frente a una enfermedad infecciosa a la persona vacunada sino también a los de su alrededor.

Cuando este hecho se multiplica por muchas personas vacunadas, hasta un número crítico, la circulación del agente en esa comunidad prácticamente desaparece y todo el grupo poblacional, vacunados o no, queda protegido. Esto se conoce como inmunidad de grupo o comunitaria.

¿Es igual la respuesta a cada vacuna?

La respuesta a cada vacuna no siempre es homogénea, puede variar atendiendo a distintos factores individuales y de la propia vacuna.

•Entre los individuales se encuentran la edad, la herencia, factores nutricionales, la existencia de otras infecciones, anticuerpos circulantes, bien maternos o administrados de forma exógena.

•Entre los factores relacionados con la propia vacuna se encuentran, la naturaleza y cantidad del antígeno, la vía de administración y la presencia de sustancias que aumenten la eficacia

¿Cuáles son las enfermedades que se previenen?

Difteria: Puede conducir a problemas respiratorios, fallo cardíaco, parálisis o muerte.

Haemophilus influenzae Tipo b: Puede conducir a lesiones cerebrales permanentes y hasta la muerte. Recuerda que esta enfermedad no es la que comúnmente se conoce como el flu.

Hepatitis A: Infección del hígado muy contagiosa. Puede resultar en enfermedades graves del hígado que van y vienen hasta por 6 meses.

Hepatitis B: Causa enfermedades crónicas a largo plazo. Puede conducir a enfermedad hépatica crónica o cáncer.

Sarampión: Puede conducir a diarrea, infección de oído, neumonía, lesiones cerebrales y hasta la muerte.

Parotiditis (Paperas): Puede conducir a la pérdida de la audición; dolorosa inflamación de los testículos; o meningitis (infección de la capa del cerebro y la espina dorsal).

Pertusis, también conocida como la tos ferina: Puede conducir a la neumonía, ataques repentinos, lesiones cerebrales y hasta la muerte.

Neumococo: Causa neumonía, meningitis, infecciones del torrente sanguíneo, y algunas infecciones de oído. Puede conducir a lesiones cerebrales permanentes y hasta la muerte.

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Polio: Puede conducir a dificultades respiratorias, parálisis y hasta la muerte.

Rubéola, también conocida como el sarampión alemán: La rubéola puede causar que las mujeres embarazadas pierdan sus bebés o tengan bebés con defectos de nacimiento tales como la sordera, la ceguera, enfermedades cardíacas, y lesiones cerebrales.

Tétanos, también conocido como trismo: Puede conducir a la rigidez de la mandíbula de modo que el individuo no puede abrir la boca ni tragar. En algunos casos es causa de muerte.

Varicela: Puede complicarse con infecciones bacteriales de la piel y los pulmones.

Meningococo: La enfermedad puede ser fatal. Puede resultar en sordera y problemas neurológicos. Se suministra 4 dosis de la vacuna a los infantes y a los niños aprendiendo a caminar. La vacuna también puede usarse en niños mayores que tienen riesgo de una infección por neumococo.

¿Cuándo se deben aplicar las vacunas?

El calendario de vacunación puede variar de país en país pero en líneas generales las vacunas que se aplican son las mismas y a la misma edad.

El de México es el siguiente:

Mantener las vacunas al día es muy importante para la salud de tu bebé. El bebé necesitará más de una dosis para casi todas las vacunas para cuando cumpla 2 años.

Las vacunaciones se necesitan desde el nacimiento hasta la niñez. Es importante que te cerciores de que tu hijo reciba todas las vacunas hasta los 18 años (continúa con los refuerzos). Las vacunas son administradas usualmente durante las visitas al médico o en una clínica. Es posible que tu médico te dé varias vacunas en una visita.

¿Cómo se administran las vacunas?

La principal vía de administración suele ser la inyectada aunque también se usan otras como la vía oral o intranasal (esta última es novedosa).

Es muy importante señalar que no puede cambiarse la vía de administración establecida para cada vacuna, ya que se modifica su respuesta.

¿Por qué en algunas vacunas es precisa una única dosis y en otras es necesario administrar varias dosis?

No todos los componentes activos de las vacunas poseen la misma capacidad para desencadenar una respuesta protectora y, además, la respuesta protectora puede variar con la edad (en general es mayor en el adulto y menor en el niño pequeño) o con las características del individuo (las personas con algunas deficiencias inmunológicas o en tratamiento con medicamentos que disminuyen la respuesta inmune, presentan una menor respuesta).

Por ello, para cada vacuna y para cada edad existe una pauta de administración con la que se ha demostrado mayor eficacia. Para alcanzar la eficacia deseada es necesario cumplir la administración de todas las dosis.

Además hay enfermedades frente a las cuales la respuesta protectora disminuye con el paso de los años lo que hace necesario la administración de una “dosis de recuerdo” (por ejemplo, en el caso de los adultos es lo que ocurre con la vacuna frente a la difteria tétanos).

En otros casos como la gripe es necesario vacunarse todos los años ya que el virus, a partir del cual se fabrica la vacuna, cambia habitualmente todos lo años.

¿Puedo ponerle a mi hijo las vacunas por separado?

En general los médicos están de acuerdo en que no hay un riesgo asociado por ponerle ciertas vacunas juntas a tu hijo, juntas como por ejemplo la DTPa/VPI /Hib. También hay ciertas dificultades para poder obtener las vacunas por separado porque los fabricantes no disponen de ellas sueltas. Por otra parte, hay vacunas que deben suministrarse con un intervalo de, al menos, cuatro semanas y esto haría que todo el proceso de vacunación se alargara mucho.

¿Cuáles pueden ser las reacciones luego de su aplicación?

Debido a que las vacunas provocan una infección menor al entrar al cuerpo, pueden generar algunas reacciones molestas que dependen de las vacunas que se aplicaron. En líneas generales puede aparecer:

•Fiebre y malestar general,

•enrojecimiento y dolor en el área donde fue aplicada la vacuna.

Los síntomas suelen desaparecer a las 24 ó 48 horas después de su aplicación.

Recuerda llamar al pediatra quien será la persona indicada para asesorarte en el caso de que sea necesario bajar la fiebre con algún medicamento.

Reacciones alérgicas: En muy raras ocasiones los individuos experimentan algunos efectos secundarios más graves como reacciones alérgicas. Asegúrate de decirle a tu médico si tu bebé o en tu familia existe alergia a algún medicamento o alimento o si existen ciertas condiciones bajo las cuales la vacunación no es aconsejable.

Síntomas de dicha reacción incluyen dificultad al respirar, respiración sibilante, mareo, desmayo, urticaria, latidos cardíacos irregulares y debilidad. Este tipo de reacción ocurre en unos minutos o algunas horas después de la inyección. Llama a tu médico de inmediato si tu bebé tiene cualquiera de estos síntomas.

¿Por qué no puedo esperar hasta que mi hijo empiece el colegio para ponerle las vacunas?

Las vacunas deben empezar al momento del nacimiento y haber terminado en su mayor parte a la edad de dos años. Al vacunar a tu hijo/a a tiempo (antes de los dos años), lo puedes proteger de infecciones e impedir que contagie a otros en la escuela o guardería. Los niños menores de cinco años son muy susceptibles a contraer enfermedades porque sus sistemas inmunológicos no han desarrollado las defensas necesarias para luchar contra las infecciones.

¿Qué pasa si el bebé no recibió las vacunas a tiempo?

Si tu hijo no recibe las vacunas en el tiempo que indica el calendario de vacunación, se le puede aplicar un calendario acelerado que soluciona esta deficiencia en su inmunidad. De acuerdo a su edad, se le administran o no todas las vacunas, pues algunas no pueden ser aplicadas a mayores de 2 años, como la de las paperas, o a niños mayores de 6 años, como la de difteria tipo infantil.

Si en cambio, el ciclo de vacunaciones se interrumpe, no es necesario volver a empezar, pero sí es importante terminarlo. La responsabilidad radica en los padres para que el bebé no padezca ninguna enfermedad que podría haber sido prevenida.

¿Existen contraindicaciones para aplicar alguna vacuna?

En líneas generales no se deben vacunar a los niños que:

•padecen alguna enfermedad con fiebre superior a los 37.6 °C, •a los que fueron sometidos a una transfusión de sangre reciente y •a los que tengan antecedentes alérgicos con algunos de los componentes de la vacuna. Por ejemplo, cuando una persona es alérgica al huevo, entonces, esta persona debe de evitársele a toda costa las vacunas que se elaboran a base del mismo como es el caso de la vacuna contra el Sarampión. •De la misma manera, las vacunas pueden no estar indicadas o ser efectivas en una persona con enfermedades como el SIDA y el Cáncer o con ciertos tratamientos médicos que afectan al sistema inmune.

Preguntas Frecuentes

¿Es importante conservar la cartilla de vacunación de mi bebé y la mía?

La necesidad de revacunación es muy variable por lo que es conveniente que cada persona conserve de forma escrita frente a qué se ha vacunado y en la fecha en que se vacunó. En los niños habitualmente consta en la cartilla de vacunación y en los adultos en las tarjetas de vacunación laborales o, en el caso de algunos viajeros, en el Certificado de Vacunación Internacional.

La Leche Materna ¿Puede darle al bebé la protección que necesita sin necesidad de vacunas?

La leche materna puede darle a tu bebé protección contra algunas enfermedades pero esta protección es temporal y no propia porque tu bebé no ha formado los anticuerpos para esa enfermedad. Además, las vacunas se pueden administrar a los niños alimentados al seno materno sin el temor de que la leche materna interfiera con efecto de protección que le va a proporcionar la vacuna.

Si la enfermedad no es tan seria, ¿valdrá la pena aplicarle la vacuna para prevenirla?

La mayoría de las vacunas para niños, protegen contra enfermedades que pueden llegar a ser muy serias y hasta poner en peligro la vida. Algunas vacunas son para enfermedades que por lo general no se consideran “muy serias”, como la vacuna para prevenir la Varicela. La mayoría de los niños se recuperan bien de esta enfermedad con muy poco tratamiento médico. Sin embargo, la Varicela puede llegar a ocasionar cicatrices permanentes, enfermedad seria o poner al niño en riesgo de complicaciones severas.

Aplicar varias vacunas al mismo tiempo, ¿ no será demasiada carga para el organismo del bebé?

Las vacunas cuyo objetivo es el de prevenir 12 distintas enfermedades, se recomiendan en los niños en el periodo de vida desde el nacimiento hasta los 12 años de vida. No todas las vacunas están programadas para administrarse al mismo tiempo. Sin embargo, el sistema inmune de nuestro cuerpo puede manejar el hecho de producir anticuerpos para varias enfermedades tiempo después de que se administró una vacuna cuyo objetivo era el de inmunizar contra varias enfermedades al mismo tiempo. De hecho, eso es lo que tu cuerpo hace todo el día y todos los días cuando se expone a todos los microbios que se encuentran a su alrededor. Tu Pediatra podrá decirte qué vacunas pueden darse juntas al mismo tiempo.

¿ Valdrá la pena aplicar tantas vacunas para enfermedades que ya no se presentan actualmente?

Es verdad que muchas enfermedades de la infancia son muy raras en la actualidad, pero esto se debe a que los niños vacunados están protegidos y no porque los virus y las bacterias ya no existan. Y aún enfermedades que han sido eliminadas, o más bien, prevenidas como la Polio, Difteria y el Sarampión, todavía existen en un número significativo en otras partes del mundo. Viajeros de otros países pueden acarrear la enfermedad infectando a otra gente que no ha sido vacunada por lo que sí vale la pena la aplicación de las vacunas.

¿Es verdad que la vacuna contra la Tosferina puede ocasionar el Síndrome de Muerte de Cuna?

No existen pruebas hasta el momento. Se cree que cualquier asociación entre la vacuna de la Tosferina y el Síndrome de Muerte de Cuna es coincidencia. Lo anterior se basa en que niños pequeños no vacunados que murieron de este Síndrome son generalmente de la misma edad a la que les corresponde la administración de esta vacuna. Dicho de otra manera, la edad a la que usualmente mueren es a la misma edad a la cual les corresponde vacunarse según el esquema de vacunación.

Referencias

http://www.aepap.org/familia/vacunas.htm