¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE LARON O ENANISMO TIPO LARON?

El síndrome de Laron es una enfermedad genética muy poco frecuente que afecta el crecimiento. 

También se conoce como insensibilidad a la hormona del crecimiento, resistencia primaria a la hormona del crecimiento o deficiencia del receptor de la hormona del crecimiento.

Las personas con este síndrome producen hormona del crecimiento, conocida como GH, en cantidades normales o elevadas. Sin embargo, su organismo no puede utilizarla correctamente porque el receptor que debe recibir su señal no funciona como debería.

Como consecuencia, el cuerpo produce una cantidad muy baja del factor de crecimiento similar a la insulina tipo 1, conocido como IGF-1. Esta sustancia es necesaria para el crecimiento de los huesos, los músculos y otros tejidos.

La principal característica es una estatura muy baja causada por un crecimiento lento después del nacimiento. 

También pueden presentarse cambios en el metabolismo, tendencia a acumular grasa corporal, episodios de glucosa baja y algunos problemas en los huesos.

El síndrome de Laron no suele afectar la inteligencia. La mayoría de las personas puede estudiar, trabajar, formar una familia y llevar una vida independiente, aunque puede requerir atención médica durante distintas etapas de la vida.

¿QUÉ ES EL CRECIMIENTO?

El crecimiento es el proceso por el cual aumentan el tamaño y la madurez del cuerpo desde la etapa fetal hasta el final de la adolescencia.

En este proceso participan muchos factores, entre ellos los genes heredados de los padres, la alimentación, el funcionamiento de las hormonas, el estado general de salud, el sueño y el ambiente en el que vive el niño.

La hormona del crecimiento se produce en una glándula localizada en el cerebro llamada hipófisis. Esta hormona envía una señal al hígado y a otros tejidos para que produzcan IGF-1. 

El IGF-1 ayuda a que los huesos se alarguen y a que los músculos y otros órganos crezcan.

En el síndrome de Laron, la hormona del crecimiento está presente, pero su mensaje no llega correctamente a las células. Por eso se produce muy poco IGF-1 y el crecimiento es más lento.

¿CUÁNDO SE HABLA DE ESTATURA BAJA?

Se habla de talla baja cuando la estatura de un niño se encuentra claramente por debajo de la esperada para su edad y sexo. 

Los médicos lo determinan mediante gráficas de crecimiento y comparan la estatura con la de otros niños de la misma edad.

La estatura promedio puede variar según el sexo, la población, los antecedentes familiares y las condiciones de vida. No todos los niños de baja estatura tienen una enfermedad. 

Algunos son bajos porque sus padres también lo son o porque comienzan la pubertad más tarde.

Sin embargo, una talla baja también puede relacionarse con problemas de alimentación, enfermedades digestivas, alteraciones hormonales, enfermedades genéticas o trastornos de los huesos.

La valoración no debe basarse únicamente en una medición. Es importante observar cuánto crece el niño con el paso del tiempo y si mantiene su trayectoria en la gráfica de crecimiento.

¿CUÁNDO DEBE PREOCUPAR EL CRECIMIENTO DE UN NIÑO?

La talla baja puede detectarse desde el nacimiento, pero en el síndrome de Laron suele hacerse más evidente durante los primeros años de vida, cuando el niño crece mucho más lentamente de lo esperado.

Es recomendable consultar al pediatra cuando el niño:

  • Es mucho más bajo que otros niños de su edad.
  • Deja de seguir la curva de crecimiento que llevaba anteriormente.
  • Usa durante mucho tiempo la misma talla de ropa o calzado.
  • Crece menos de lo esperado durante un año.
  • Presenta episodios de sudoración, temblores, somnolencia o desmayos relacionados con glucosa baja.
  • Tiene retraso importante en la dentición o en la pubertad.
  • Presenta otras características físicas o antecedentes familiares de talla muy baja.

Durante los primeros años, muchos niños crecen aproximadamente entre 5 y 7 centímetros al año, aunque la velocidad normal cambia según la edad y la etapa de desarrollo. Por ello, no debe usarse una sola cifra para diagnosticar un problema.

El pediatra puede revisar las mediciones anteriores y, cuando sea necesario, enviar al niño con un endocrinólogo pediátrico, que es el especialista en crecimiento y hormonas.

¿CUÁL ES LA FRECUENCIA DEL SÍNDROME DE LARON?

El síndrome de Laron es extremadamente raro. Se estima que afecta aproximadamente a entre 1 y 9 personas por cada millón de habitantes, aunque no se conoce el número exacto de casos en el mundo.

Se han descrito varios cientos de personas con esta enfermedad. Puede presentarse en cualquier población y afecta tanto a hombres como a mujeres.

Se han identificado grupos de pacientes en Israel, Ecuador y otros países. En el sur de Ecuador existe una de las poblaciones más estudiadas debido a que varias familias comparten una variante genética heredada de antepasados comunes.

También se han registrado casos en países de Europa, Asia y América. Que existan grupos más numerosos en algunas regiones no significa que la enfermedad sea exclusiva de esas poblaciones.

¿ ¿CUÁL ES LA CAUSA DEL SÍNDROME DE LARON?

La causa más frecuente es una alteración o variante patogénica en el gen GHR.

Este gen contiene las instrucciones para fabricar el receptor de la hormona del crecimiento.

El receptor funciona como una especie de antena situada en la superficie de las células. Cuando la hormona del crecimiento se une a él, se activa una serie de señales que estimulan la producción de IGF-1.

En el síndrome de Laron, el receptor puede estar ausente, ser insuficiente o no funcionar correctamente. Como resultado, el cuerpo no responde a la hormona del crecimiento y produce muy poco IGF-1.

Existen otros trastornos poco frecuentes que afectan los pasos posteriores a este receptor y pueden producir síntomas parecidos. Por eso es importante realizar una evaluación hormonal y genética completa antes de confirmar el diagnóstico.

¿CÓMO SE HEREDA EL SÍNDROME DE LARON?

La mayoría de los casos se hereda de forma autosómica recesiva. Esto significa que el niño recibe una copia alterada del gen GHR de cada uno de sus padres.

Generalmente, los padres son portadores sanos. Cada uno tiene una copia alterada y otra que funciona, por lo que habitualmente no presenta los síntomas de la enfermedad.

Cuando ambos padres son portadores, en cada embarazo existe:

  • Un 25 % de probabilidad de que el hijo tenga el síndrome.
  • Un 50 % de probabilidad de que sea portador sin presentar la enfermedad.
  • Un 25 % de probabilidad de que no tenga la variante genética familiar.

Estas probabilidades son las mismas en cada embarazo, independientemente de lo ocurrido en embarazos anteriores.

En algunas familias pueden existir formas diferentes de herencia o alteraciones en otros genes. La asesoría genética permite conocer el patrón específico de cada familia.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DEL SÍNDROME DE LARON?

Los síntomas pueden variar de una persona a otra. Algunos se observan desde el nacimiento, mientras que otros se vuelven más evidentes durante la infancia o la adolescencia.

La característica principal es el crecimiento lento después del nacimiento. El peso y la longitud al nacer pueden ser normales o ligeramente bajos, pero la diferencia de estatura aumenta conforme el niño crece.

Entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran:

  • Estatura muy baja.
  • Crecimiento lento durante la infancia.
  • Cabeza relativamente grande en comparación con el cuerpo.
  • Frente amplia o prominente.
  • Puente de la nariz bajo.
  • Cara redondeada y mentón pequeño.
  • Manos y pies pequeños.
  • Extremidades relativamente cortas, aunque el cuerpo puede conservar proporciones bastante armoniosas.
  • Menor cantidad de masa muscular.
  • Tendencia a acumular grasa, especialmente alrededor del abdomen.
  • Voz aguda.
  • Cabello fino o escaso durante la infancia.
  • Piel delgada.
  • Sudoración reducida.
  • Retraso en la aparición de los dientes.
  • Dientes apiñados y mayor riesgo de caries.
  • Limitación para extender completamente los codos.
  • Desarrollo y maduración de los huesos más lentos.

No todas las personas presentan todas estas características.

¿PUEDE PRESENTARSE GLUCOSA BAJA EN LA SANGRE EN LAS PESONAS CON SÍNDROME DE LARON?

Sí. Los bebés y niños pequeños con síndrome de Laron tienen mayor riesgo de hipoglucemia, es decir, un nivel demasiado bajo de glucosa en la sangre.

La hipoglucemia puede causar palidez, sudoración, temblores, hambre intensa, irritabilidad, somnolencia, debilidad, confusión o pérdida del conocimiento. En casos graves puede provocar convulsiones.

El riesgo puede aumentar cuando el niño pasa muchas horas sin comer, tiene una infección, vomita o recibe mecasermina sin consumir suficientes alimentos.

Los padres y cuidadores deben aprender a reconocer los síntomas y seguir las indicaciones del equipo médico sobre alimentación, medición de glucosa y atención de urgencia.

¿CÓMO ES EL DESARROLLO SEXUAL EN EL SÍNDROME DE LARON?

Algunos niños pueden presentar pene pequeño, conocido como micropene, o testículos que no descendieron al escroto, lo que se denomina criptorquidia.

La pubertad puede comenzar más tarde de lo habitual y avanzar lentamente. No obstante, muchas personas completan el desarrollo sexual y pueden tener fertilidad normal durante la vida adulta.

El endocrinólogo debe vigilar el inicio y la evolución de la pubertad. Si existe un retraso importante, puede solicitar estudios adicionales para descartar otras alteraciones hormonales.

¿EL SÍNDROME DE LARON AFECTA LA INTELIGENCIA?

Por lo general, la inteligencia es normal. El síndrome de Laron no causa por sí mismo una discapacidad intelectual.

Algunos niños pueden presentar dificultades escolares relacionadas con ausencias médicas, problemas de integración social, baja autoestima o episodios repetidos de hipoglucemia. Una hipoglucemia grave y prolongada puede afectar el cerebro, por lo que debe prevenirse y tratarse rápidamente.

El apoyo familiar, escolar y psicológico puede ser útil para favorecer la autoestima, la independencia y la participación social.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA EL SÍNDROME DE LARON?

El diagnóstico se basa en la historia clínica, el crecimiento del niño, la exploración física, los estudios hormonales y, cuando es posible, una prueba genética.

El médico revisará:

  • La estatura y el peso desde el nacimiento.
  • La velocidad de crecimiento.
  • La estatura de los padres y otros familiares.
  • La alimentación y el estado general de salud.
  • El desarrollo de los dientes, los huesos y la pubertad.
  • La presencia de hipoglucemias u otras manifestaciones.

Los estudios de sangre suelen mostrar una concentración muy baja de IGF-1 y, con frecuencia, niveles normales o elevados de hormona del crecimiento. También puede medirse la proteína transportadora IGFBP-3, que suele estar disminuida.

En ciertos casos se realiza una prueba de generación de IGF-1. En esta prueba se administra hormona del crecimiento durante un periodo corto y se observa si aumenta el IGF-1. 

En el síndrome de Laron, el aumento suele ser escaso o inexistente. Esta prueba no es necesaria en todos los pacientes y debe interpretarse por un especialista.

El estudio genético puede identificar una variante patogénica en el gen GHR y confirmar el diagnóstico. También ayuda a distinguir el síndrome de otros trastornos que producen baja estatura e IGF-1 disminuido.

 

¿QUÉ ESTUDIOS DE LABORATORIO SON NECESARIOS PARA DIAGNOSTICAR EL SÍNDROME DE LARON?

El endocrinólogo puede solicitar otros estudios para descartar causas más frecuentes de crecimiento lento, como desnutrición, enfermedad celíaca, problemas de tiroides, enfermedades crónicas, deficiencia de hormona del crecimiento o trastornos de los huesos.

También pueden realizarse:

  • Radiografía de la mano y la muñeca para conocer la edad ósea.
  • Medición periódica de glucosa.
  • Pruebas de función tiroidea.
  • Evaluación de colesterol y otros lípidos.
  • Estudios de la densidad de los huesos en adolescentes o adultos seleccionados.
  • Evaluación dental.
  • Revisión del desarrollo puberal.
  • Estudios de visión y del fondo del ojo durante el tratamiento.
  • Valoración de amígdalas, adenoides, respiración y audición si existen síntomas.

El diagnóstico debe realizarlo un equipo con experiencia en endocrinología pediátrica y enfermedades genéticas.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO DEL SÍNDROME DE LARON?

No existe actualmente un tratamiento que corrija la alteración genética. Sin embargo, es posible mejorar el crecimiento y prevenir algunas complicaciones.

El tratamiento principal en niños con deficiencia primaria grave de IGF-1 es la mecasermina, una versión fabricada en laboratorio del IGF-1 humano. 

Se administra mediante inyecciones debajo de la piel.

La mecasermina no es hormona del crecimiento. La hormona del crecimiento común suele ser poco eficaz en el síndrome de Laron porque el organismo no puede responder adecuadamente a ella.

El tratamiento funciona mejor cuando comienza a una edad temprana, antes de que se cierren las zonas de crecimiento de los huesos. 

Puede aumentar la velocidad de crecimiento, especialmente durante el primer año, pero no siempre permite alcanzar una estatura dentro del promedio.

La respuesta varía según la edad de inicio, la gravedad de la enfermedad, la constancia del tratamiento, la alimentación y la dosis indicada.

¿CÓMO SE ADMINISTRA LA MECASERMINA PARA EL SÍNDROME DE LARON?

La mecasermina suele administrarse una o dos veces al día, de acuerdo con la dosis y el esquema indicado por el endocrinólogo. La cantidad se calcula según el peso y se ajusta gradualmente.

Debe aplicarse poco antes o poco después de una comida o refrigerio que contenga suficientes calorías. No debe administrarse cuando el niño no puede comer, está vomitando o se encuentra en ayuno, debido al riesgo de hipoglucemia.

Los sitios de aplicación deben alternarse para evitar alteraciones en la grasa debajo de la piel. Los familiares deben recibir capacitación para conservar, preparar y aplicar correctamente el medicamento.

La dosis nunca debe modificarse sin indicación médica.

¿QUÉ EFECTOS SECUNDARIOS PUEDE CAUSAR LA MECASERMINA?

El efecto adverso más importante es la hipoglucemia. Por ello, el medicamento debe administrarse junto con alimentos y puede ser necesario medir la glucosa, especialmente al iniciar el tratamiento o cambiar la dosis.

Otros posibles efectos incluyen:

  • Dolor, enrojecimiento o cambios en la grasa en el sitio de aplicación.
  • Dolor de cabeza.
  • Mareo.
  • Náusea o vómito.
  • Aumento del tamaño de las amígdalas o adenoides.
  • Ronquidos o pausas al respirar durante el sueño.
  • Acumulación de líquido en el oído y problemas de audición.
  • Dolor en cadera o rodilla.
  • Empeoramiento de una curvatura de la columna.
  • Aumento de la presión dentro del cráneo, que puede causar dolor de cabeza intenso, vómitos o cambios en la visión.
  • Reacciones alérgicas, que son poco frecuentes.

Durante el tratamiento se requieren revisiones periódicas de crecimiento, glucosa, ojos, oídos, amígdalas, articulaciones y columna.

La mecasermina no debe utilizarse cuando las zonas de crecimiento de los huesos ya se cerraron para intentar aumentar la estatura. Tampoco debe usarse cuando existe un tumor activo o se sospecha una enfermedad maligna.

¿QUÉ OTROS CUIDADOS SON IMPORTANTES EN EL TRATAMIENTO DEL SÍNDRROME DE LARON?

El tratamiento requiere un enfoque integral y no se limita a las inyecciones de IGF-1.

Los cuidados pueden incluir:

  • Alimentación equilibrada y horarios regulares de comida.
  • Prevención y tratamiento inmediato de la hipoglucemia.
  • Orientación nutricional para evitar el exceso de peso.
  • Actividad física adaptada a la edad y al estado de los huesos.
  • Revisiones dentales frecuentes.
  • Vigilancia de la pubertad y del desarrollo sexual.
  • Control del colesterol y otros factores metabólicos.
  • Evaluación de la salud de los huesos.
  • Apoyo emocional, social y escolar.
  • Asesoramiento genético para la persona y su familia.

Los niños deben ser atendidos por un endocrinólogo pediátrico. En la edad adulta puede ser necesario continuar el seguimiento con endocrinología, nutrición, genética, ortopedia y otros especialistas.

¿QUÉ AVANCES RECIENTES EXISTEN EN EL TRATAMIENTO DEL SÍNDROME DE LARON?

La mecasermina continúa siendo el tratamiento aprobado para niños y adolescentes con deficiencia primaria grave de IGF-1 y crecimiento insuficiente.

Los estudios recientes se han concentrado en conocer mejor su seguridad a largo plazo, identificar qué pacientes responden mejor y mejorar el seguimiento durante y después del tratamiento.

Los registros internacionales muestran que la mecasermina puede aumentar la velocidad de crecimiento, aunque la respuesta no es igual en todos los pacientes.

También confirman la necesidad de vigilar cuidadosamente la glucosa y otros posibles efectos adversos.

Se investigan nuevas formas de administrar IGF-1, tratamientos con una duración más prolongada y estrategias para actuar sobre las señales celulares relacionadas con el crecimiento. 

Sin embargo, estas opciones todavía no sustituyen el tratamiento disponible ni forman parte de la atención habitual.

Actualmente no existe una terapia genética aprobada para corregir el síndrome de Laron.

¿CUÁL ES EL PRONÓSTICO DEL SÍNDROME DE LARON?

El pronóstico general suele ser favorable cuando se previenen y tratan las complicaciones. La enfermedad es permanente y la estatura adulta generalmente continúa siendo baja, incluso con tratamiento.

El inicio temprano de la mecasermina puede mejorar el crecimiento, pero el resultado final varía entre pacientes. 

El tratamiento no debe valorarse solamente por la estatura, sino también por su seguridad, el bienestar del niño y la prevención de complicaciones.

Durante la infancia, una de las principales preocupaciones es la hipoglucemia. En adolescentes y adultos deben vigilarse el aumento de peso, el colesterol elevado, los problemas de huesos y articulaciones, la salud dental y las dificultades sociales relacionadas con la talla baja.

La información disponible sobre expectativa de vida todavía es limitada debido al pequeño número de pacientes estudiados durante muchas décadas. 

Algunas personas llegan a edades avanzadas, pero no es correcto afirmar que todas tienen una longevidad mayor o que la expectativa de vida siempre es idéntica a la de la población general.

¿LAS PERSONAS CON SÍNDROME DE LARON ESTÁN PROTEGIDAS CONTRA EL CÁNCER Y LA DIABETES?

Diversos estudios realizados en grupos de personas con síndrome de Laron, especialmente en Ecuador e Israel, han encontrado una frecuencia muy baja de cáncer y, en algunas poblaciones, una menor frecuencia de diabetes tipo 2.

Estos hallazgos han despertado gran interés porque el IGF-1 participa en el crecimiento, la multiplicación y la supervivencia de las células. 

Una actividad reducida de esta vía podría disminuir algunas señales que favorecen el desarrollo de ciertos tumores.

Sin embargo, no debe afirmarse que las personas con síndrome de Laron nunca pueden desarrollar cáncer o diabetes. 

Los estudios incluyen pocos pacientes, las poblaciones son diferentes y todavía se necesitan investigaciones más amplias y prolongadas.

La obesidad, el colesterol elevado y otros problemas metabólicos continúan siendo posibles. Por ello, las personas afectadas deben mantener controles médicos y hábitos saludables, al igual que el resto de la población.

¿SE PUEDE PREVENIR EL SÍNDROME DE LARON?

No es posible prevenir una variante genética que ya está presente. Sin embargo, el asesoramiento genético puede ayudar a una familia a conocer la forma de herencia y las probabilidades de que la enfermedad se repita en futuros embarazos.

Cuando se conoce la variante genética familiar, pueden considerarse opciones como:

  • Pruebas para saber si otros familiares son portadores.
  • Diagnóstico durante el embarazo mediante estudios prenatales.
  • Fertilización in vitro con pruebas genéticas de los embriones.
  • Uso de óvulos o espermatozoides de donante.
  • Embarazo sin estudios genéticos, con seguimiento habitual.

Estas decisiones son personales y deben tomarse después de recibir información clara y sin presiones por parte de especialistas en genética y medicina reproductiva.

¿PUEDE DETECTARSE EL SÍNDROME DE LARON DURANTE EL EMBARAZO?

Cuando se conoce la variante genética presente en una familia, es posible ofrecer asesoría genética antes o durante un embarazo.

Dependiendo de la situación y de los servicios disponibles, pueden considerarse pruebas prenatales mediante una muestra de vellosidades coriónicas o una amniocentesis. Algunas familias también pueden valorar pruebas genéticas de embriones obtenidos mediante fertilización in vitro.

¿CUÁNDO SE DEBE BUSCAR ATENCIÓN MÉDICA URGENTE EN EL CASO DE SÍNDROME DE LARON?

Se debe buscar atención inmediata si un niño con síndrome de Laron presenta:

  • Pérdida del conocimiento.
  • Convulsiones.
  • Confusión intensa o dificultad para despertar.
  • Síntomas graves de glucosa baja que no mejoran.
  • Dolor de cabeza fuerte acompañado de vómitos.
  • Cambios repentinos en la visión.
  • Dificultad para respirar.
  • Hinchazón de la cara o signos de una reacción alérgica.
  • Dolor intenso o dificultad repentina para caminar.

Los familiares deben contar con un plan escrito para actuar ante una hipoglucemia y saber cuándo acudir a urgencias.

¿QUÉ ESPECIALISTAS PUEDEN PARTICIPAR EN LA ATENCIÓN DEL SINDROME DE LARON?

La atención puede involucrar a distintos profesionales, según las necesidades de cada paciente:

  • Pediatra.
  • Endocrinólogo pediátrico.
  • Endocrinólogo de adultos.
  • Médico genetista.
  • Nutriólogo.
  • Odontopediatra u odontólogo.
  • Ortopedista.
  • Oftalmólogo.
  • Especialista en oído, nariz y garganta.
  • Psicólogo.
  • Trabajador social.

La coordinación entre estos profesionales ayuda a vigilar el crecimiento, reducir riesgos y apoyar la calidad de vida.

¿DÓNDE PUEDEN ENCONTRAR APOYO LAS FAMILIAS EN EL SINDROME DE LARON?

Las siguientes organizaciones ofrecen información sobre enfermedades raras, crecimiento y talla baja. Parte de su contenido está en inglés, pero algunas pueden orientar a familias de habla hispana.

Genetic Rare Diseases Information Center, GARD

Centro de información sobre enfermedades genéticas y poco frecuentes de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos. Website: http://rarediseases.info.nih.gov/GARD/

Human Growth Foundation

Organización que ofrece información y recursos para personas con trastornos del crecimiento. http://www.hgfound.org/

Little People of America

Organización de apoyo para personas de talla baja y sus familias.

En México, las familias también pueden solicitar orientación en servicios de genética y endocrinología pediátrica de hospitales de alta especialidad, institutos nacionales de salud y hospitales infantiles. http://www.lpaonline.org/

REFERENCIAS

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  • Das N, et al. Laron syndrome: a tale of two siblings. Cureus. 2023;15.
  • Rosenbloom AL, et al. Lessons from the genetics of Laron syndrome. Trends in Endocrinology and Metabolism. 2008;19:276-283.
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Aviso médico: Este contenido es informativo y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento indicado por un profesional de la salud.

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