¿QUÉ ES LA HIPOXIA PERINATAL O ASFIXIA DEL NACIMIENTO?

La hipoxia perinatal o asfixia del nacimiento ocurre cuando el bebé no recibe suficiente oxígeno antes, durante o justo después del parto. 

Esto provoca que baje el oxígeno en la sangre, suba el bióxido de carbono y se vuelva más ácida (acidosis). 

Si la falta de oxígeno es intensa o dura demasiado, puede dañar varios órganos, sobre todo el cerebro, y causar problemas graves como encefalopatía hipóxico–isquémica (daño cerebral por falta de oxígeno).  

La Organización Mundial de la Salud define la asfixia perinatal como la incapacidad para iniciar y mantener la respiración al nacer, y se considera una de las principales causas de muerte neonatal en el mundo.  

¿QUÉ ES EL PERÍODO PERINATAL?

El período perinatal es el tiempo alrededor del nacimiento. Según la mayoría de definiciones, va:

  • Desde la semana 28 de embarazo hasta el séptimo día de vida del bebé,

o bien

  • Desde la semana 20 de gestación hasta el día 7 o incluso hasta el día 28 de vida.

Es en este periodo cuando puede presentarse la hipoxia perinatal o asfixia neonatal.

¿CUÁNDO SE PUEDE PRESENTAR LA ASFIXIA PERINATAL?

La asfixia puede ocurrir:

  • Antes del parto (durante el embarazo): por enfermedades de la madre, problemas de la placenta o del cordón umbilical que dificultan la llegada de sangre con oxígeno al bebé.
  • Durante el parto: por contracciones muy fuertes y seguidas, problemas con el cordón (doblado, enredado en el cuello, prolapsado), desprendimiento de la placenta o un trabajo de parto demasiado largo.
  • Después del parto inmediato: si el bebé no respira bien, si aspira meconio (sus primeras heces) a los pulmones, si nace muy prematuro o con malformaciones que impiden una buena respiración o circulación.  

 

El tiempo que el bebé permanece con mala respiración o sin respirar es clave: mientras más largo sea, más probable es que haya daño por falta de oxígeno.

¿QUÉ SUCEDE EN EL CUERPO DEL BEBÉ DURANTE LA ASFIXIA PERINATAL?

Cuando el bebé no recibe suficiente oxígeno:

  • Disminuye el oxígeno en sangre y aumenta el bióxido de carbono.
  • La sangre se vuelve más ácida (acidosis metabólica).
  • El organismo trata de mandar la poca sangre oxigenada principalmente al cerebro, corazón y glándulas suprarrenales, dejando con menos flujo a otros órganos (riñones, intestino, hígado, piel).
  • Si la hipoxia se mantiene, las células empiezan a lesionarse y pueden morir, lo que se traduce en daño en distintos órganos, especialmente en el sistema nervioso central (cerebro).

Si la falta de oxígeno es muy grave, puede ocurrir anoxia (ausencia casi total de oxígeno), con alto riesgo de daño cerebral permanente o muerte.

¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE LA ASFIXIA PERINATAL?

La hipoxia perinatal/asfixia del nacimiento:

  • Es una de las principales causas de muerte en el recién nacido.  
  • Puede producir secuelas neurológicas como parálisis cerebral, epilepsia, retraso en el desarrollo y dificultades de aprendizaje (encefalopatía hipóxico–isquémica).  
  • Puede afectar además al corazón, pulmones, riñones, intestino y otros órganos.

Por eso se insiste tanto en la detección de factores de riesgo, la vigilancia del embarazo y del trabajo de parto, y la atención inmediata al recién nacido que no respira bien.

¿CUÁLES SON LAS PRINCIPALES CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO DE LA ASFIXIA PERINATAL?

La mayoría de los casos de asfixia perinatal se deben a la combinación de varios factores. Entre los más importantes están:

Factores maternos y antecedentes (antes del embarazo o en embarazos previos)
  • Edad materna muy joven (≤15 años) o mayor (≥35 años).
  • Primer embarazo o más de 4 embarazos previos.
  • Estatura baja de la madre, desnutrición o nivel socioeconómico bajo.
  • Enfermedades como diabetes, hipertensión o preeclampsia, enfermedad del corazón, enfermedad renal, trastornos de la tiroides, obesidad.
  • Antecedentes de abortos repetidos, parto pretérmino, muertes perinatales previas, hijos con malformaciones, cesáreas previas.
Factores durante el embarazo (prenatales)
  • Anemia materna.
  • Infecciones durante el embarazo (por ejemplo, rubéola, infecciones urinarias no tratadas).
  • Isoinmunización Rh (incompatibilidad de grupo sanguíneo madre–bebé).
  • Preeclampsia o eclampsia.
  • Problemas de la placenta (desprendimiento parcial o total, placenta previa).
  • Embarazo gemelar o múltiple.
  • Sangrado durante el embarazo antes de las 20 semanas.
  • Sangrado después de las 20 semanas: en la segunda mitad del embarazo, generalmente por desprendimiento prematuro –total o parcial- de la placenta y por la placenta previa
  • Restricción del crecimiento dentro del útero y bajo peso del bebé.
  • Gestación post–término (más de 42 semanas).
  • Presencia de meconio en el líquido amniótico, sobre todo si es espeso y de color verde oscuro o negro.
Factores durante el parto (intraparto)
  • Problemas del cordón umbilical:
    • Prolapso (sale antes que el bebé).
    • Compresión del cordón.
    • Circular de cordón alrededor del cuello.
  • Problemas de la placenta (desprendimiento, mala irrigación).
  • Hipertonía uterina (contracciones muy fuertes y seguidas).
  • Ruptura prematura de membranas con riesgo de infección.
  • Parto muy prolongado o instrumentado (fórceps).
  • Cesárea complicada o con bajadas de presión arterial materna.
  • Uso de ciertos medicamentos que deprimen el sistema nervioso central del bebé.
Factores del recién nacido (neonatales)
  • Prematuridad (menos de 37 semanas).
  • Macrosomía (bebé muy grande) o desproporción entre la cabeza del bebé y la pelvis de la madre.
  • Bajo peso al nacer.
  • Malformaciones congénitas, sobre todo del corazón, pulmones o vías respiratorias.
  • Cambios en la cantidad de líquido amniótico (muy poco u demasiado).
  • Síndrome de aspiración de meconio.
  • Enfermedades pulmonares, cardiopatías o anemia severa del bebé.

La mayoría de las asfixias se presentan cuando hay asociación de tres o más de estos factores por lo que la identificación de los factores asociados le ayudará al médico para iniciar de inmediato el tratamiento.

¿CÓMO RESPONDE EL FETO A LA DISMINUCIÓN DEL OXÍGENO?

La respuesta del bebé a la hipoxia depende de:

  • La gravedad de la falta de oxígeno.
  • La duración del episodio (minutos u horas) o si son episodios repetidos.
  • El estado previo del bebé (si ya estaba débil o con poca reserva).
  • La edad gestacional (los bebés prematuros son más vulnerables).

Ante la hipoxia, el bebé puede disminuir sus movimientos, cambiar su patrón de frecuencia cardíaca y, si el problema continúa, puede presentar daños en el cerebro y otros órganos.

¿CUÁLES SON LOS SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LA HIPOXIA PERINATAL SEGÚN LA GRAVEDAD?

Muchos signos aparecen en el sistema nervioso central, pero otros órganos también se afectan.

Hipoxia leve
  • Tono muscular ligeramente aumentado o reflejos algo más “fuertes” al inicio.
  • Cambios de comportamiento transitorios: mala succión, irritabilidad, llanto excesivo o, al contrario, mucho sueño.
  • Estos síntomas suelen desaparecer en las primeras 24 horas.
Hipoxia moderada
  • El bebé está somnoliento, con poco tono muscular y reflejos débiles.
  • El reflejo de succión y el reflejo de Moro pueden estar disminuidos o ausentes.
  • Puede tener episodios de apnea (deja de respirar por segundos).
  • Las convulsiones suelen aparecer en las primeras 24 horas de vida.
  • Si mejora en las primeras 2 semanas, el pronóstico a largo plazo es mejor.

 

Hipoxia severa
  • Convulsiones intensas y difíciles de controlar, que pueden aumentar durante las primeras 24–48 horas.
  • El electroencefalograma puede mostrar muy poca actividad eléctrica (patrón isoeléctrico).
  • El bebé está en estupor o coma, no responde a estímulos.
  • Respiración irregular, necesidad de ventilación mecánica.
  • Reflejos prácticamente ausentes (no hay reflejo de agarre, succión, deglución, etc.).
  • Pupilas dilatadas o con poca reacción a la luz, movimientos anormales de los ojos.
  • Irregularidades del ritmo cardiaco, presión arterial inestable y riesgo de muerte por falla cardiorrespiratoria.  

Casi todos los recién nacidos con asfixia significativa pueden presentar convulsiones (a veces muy sutiles, como parpadeos, chupeteo, movimientos de la lengua o apnea).

¿QUÉ ÓRGANOS PUEDEN RESULTAR DAÑADOS EN LA HIPOXIA PERINATAL?

La asfixia perinatal puede afectar varios sistemas:

  • Cerebro (Sistema Nervioso Central):

Es el órgano más sensible. El daño se conoce como encefalopatía hipóxico–isquémica y puede causar convulsiones, alteraciones en el tono muscular, problemas de desarrollo, parálisis cerebral y dificultades cognitivas a largo plazo.  

  • Corazón (sistema cardiovascular):

Puede haber daño en el músculo cardíaco, latidos débiles o irregulares y disminución del gasto cardiaco.

  • Pulmones (sistema respiratorio):

Es frecuente el síndrome de aspiración de meconio y la hipertensión pulmonar persistente del recién nacido. Estos problemas pueden requerir oxígeno, ventilación mecánica o terapias avanzadas.

  • Riñones y vías urinarias:

Disminuye la producción de orina (oliguria), puede haber insuficiencia renal aguda e hipertensión arterial.

  • Intestino (sistema digestivo):

Se reduce el riego sanguíneo y puede haber enterocolitis necrosante (inflamación grave que daña el intestino).

  • Hígado y sistema hematológico:

Alteraciones en la coagulación, ictericia (color amarillo de la piel), hemorragias y baja de glucosa en sangre (hipoglucemia).

¿QUÉ ES LA FASE DE REOXIGENACIÓN?

Después de un episodio de asfixia, cuando se logra restaurar el flujo de sangre y oxígeno al cerebro y a los demás órganos, se entra en la fase de reperfusión o reoxigenación:

  • Si la hipoxia fue breve, muchas células se recuperan y la función de los órganos mejora.
  • Si la hipoxia duró más de 30 minutos o fue muy intensa, algunas células no logran recuperarse y se producen áreas de infarto (tejido muerto).

En esta fase también se pueden producir daños por “estrés oxidativo” (sustancias que lesionan aún más a las células), por lo que el tratamiento debe ser cuidadoso para proteger el cerebro.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA LA HIPOXIA PERINATAL?

El diagnóstico se basa en la combinación de:

  • Historia clínica y factores de riesgo.
  • Signos durante el embarazo y el parto.
  • Estado del recién nacido al nacer y en las primeras horas de vida.
  • Estudios de laboratorio y de imagen.
Antes del parto (diagnóstico prenatal)

Para vigilar al bebé y detectar señales de sufrimiento fetal se utilizan:

  • Ultrasonido obstétrico: para evaluar crecimiento, placenta y cantidad de líquido amniótico.
  • Valoración del líquido amniótico: oligohidramnios (poco líquido) es un dato de alarma.
  • Monitorización de la frecuencia cardiaca fetal (FCF): se escucha o registra el corazón del bebé, en especial en embarazos de alto riesgo.
  • Perfil biofísico fetal: combina movimientos respiratorios, movimientos corporales, tono fetal, cantidad de líquido amniótico y FCF.
  • Doppler: estudia el flujo sanguíneo en arterias del cordón umbilical, cerebro fetal y vasos uterinos, útil para valorar riesgo de hipoxia.  
Durante el parto (diagnóstico intraparto)
  • Monitorización de la FCF (cardiotocografía) en relación con las contracciones.
  • Evaluación de la presencia y características del meconio en el líquido amniótico.
  • Estudios de equilibrio ácido–base y gases sanguíneos cuando se sospecha sufrimiento fetal.
Después del parto (diagnóstico clínico y de laboratorio)
  • Índice de Apgar al minuto y a los 5 minutos (y a veces a los 10 minutos): evalúa color, frecuencia cardiaca, respiración, tono muscular y respuesta a estímulos. Puntuaciones muy bajas (0–3) por más de 5 minutos, junto con acidosis y afectación de varios órganos, apoyan el diagnóstico de asfixia perinatal.  
  • Medición de gases en sangre del cordón umbilical (pH y niveles de oxígeno y CO).
  • Estudios del cerebro: ultrasonido transfontanelar, resonancia magnética, electroencefalograma o monitoreo a-EEG en unidades especializadas.  
  • Espectrometría casi infrarroja (NIRS) en algunas unidades: mide la oxigenación cerebral de manera no invasiva.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO DE LA HIPOXIA PERINATAL DURANTE EL EMBARAZO Y EL PARTO?

Durante el embarazo

En general, lo más importante es prevenir la hipoxia fetal:

  • Control prenatal temprano y periódico.
  • Tratamiento adecuado de enfermedades maternas (diabetes, hipertensión, infecciones, anemia).
  • Reposo, medicamentos y oxígeno en casos seleccionados, siempre indicados por el médico.

 

Durante el parto

Si se detectan signos de hipoxia fetal:

  • Se pueden hacer cambios en la posición de la madre para mejorar la circulación.
  • Suspender o ajustar medicamentos como la oxitocina si las contracciones son muy fuertes o seguidas.
  • Corregir problemas de presión arterial o acidosis materna.
  • Cesárea de emergencia cuando el bebé no tolera el parto y se considera que es la mejor forma de disminuir el riesgo de asfixia.

La clave es que el equipo de salud esté entrenado en reanimación neonatal, pues los recién nacidos que no respiran o tienen frecuencia cardiaca baja deben recibir ventilación asistida con presión positiva en el primer minuto de vida (la llamada “Golden Minute”).  

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO DE LA HIPOXIA NEONATAL DESPUÉS DEL NACIMIENTO?

El tratamiento depende de la gravedad:

Medidas iniciales

  • Secar, estimular y mantener al bebé en una temperatura adecuada.
  • Aspirar secreciones sólo si es necesario.
  • Si no respira o tiene frecuencia cardiaca baja, iniciar ventilación con presión positiva y, si es preciso, masaje cardíaco y medicamentos, siguiendo guías internacionales de reanimación.  
En la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales
  • Estabilizar la respiración con oxígeno, CPAP o ventilación mecánica.
  • Mantener una presión arterial adecuada con líquidos intravenosos o medicamentos.
  • Controlar niveles de glucosa, electrolitos y equilibrio ácido–base.
  • Tratar las convulsiones con fármacos anticonvulsivantes.
  • Vigilar la función de riñones, corazón, hígado e intestino.  

¿CUÁLES SON LOS NUEVOS TRATAMIENTOS Y LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN?

Además del soporte vital básico y avanzado, hoy existen terapias específicas para disminuir el daño cerebral:

 

  1. Hipotermia terapéutica (enfriamiento controlado)
  • Es el tratamiento estándar para bebés de ≥36 semanas con encefalopatía hipóxico–isquémica moderada o severa.
  • Consiste en bajar cuidadosamente la temperatura del bebé a unos 33–34°C durante 72 horas y luego recalentarlo de forma gradual.
  • Debe iniciarse en las primeras 6 horas de vida para ser eficaz, en unidades especializadas.
  • Ha demostrado disminuir la muerte y la discapacidad neurológica.  
  1. Óxido nítrico inhalado
  • Se usa en recién nacidos con hipertensión pulmonar persistente y falla respiratoria, muchas veces asociadas a asfixia o aspiración de meconio.
  • Ayuda a dilatar los vasos pulmonares y mejora la oxigenación.  
  1. Ventilación de alta frecuencia
  • Utiliza respiraciones muy rápidas y poco profundas para proteger los pulmones delicados y mejorar el intercambio de gases.
  1. ECMO (Oxigenación por membrana extracorpórea)
  • Es una especie de “pulmón y corazón artificiales” fuera del cuerpo.
  • Se reserva para recién nacidos con falla respiratoria y/o cardíaca muy grave, pero con enfermedad potencialmente reversible.
  • Se utiliza en centros de alta especialidad y puede mantenerse varios días mientras los pulmones o el corazón se recuperan.  
  1. Tratamientos en investigación

Estudios recientes evalúan medicamentos como eritropoyetina, melatonina, magnesio, topiramato y otros antioxidantes/neuroprotectores para reducir aún más el daño cerebral, pero muchos siguen en fase de investigación y aún no forman parte del tratamiento estándar.  

¿EN QUÉ CONSISTE EL SEGUIMIENTO DEL BEBÉ CON HIPOXIA NEONATAL?

Los bebés que tuvieron hipoxia perinatal, especialmente los que necesitaron cuidados intensivos o hipotermia, requieren:

  • Controles periódicos con pediatría y, a menudo, con neurología infantil.
  • Medición de peso, talla y circunferencia de la cabeza.
  • Evaluaciones del desarrollo motor (movimiento), del lenguaje, la visión, la audición y el aprendizaje.
  • En caso necesario, terapias de estimulación temprana, fisioterapia, terapia de lenguaje y otros apoyos.  

Un seguimiento estrecho ayuda a detectar de forma temprana cualquier dificultad y a ofrecer la intervención adecuada.

¿CUÁL ES EL PRONÓSTICO A LARGO PLAZO PARA LA HIPOXIA NEONATAL?

El pronóstico depende de:

  • La gravedad de la asfixia y del daño neurológico inicial.
  • La rapidez y calidad de la reanimación y del tratamiento recibido.
  • La respuesta del bebé a terapias como la hipotermia.

Muchos bebés con hipoxia leve pueden tener un desarrollo prácticamente normal. En casos moderados o severos, existe riesgo de:

  • Parálisis cerebral.
  • Retraso en el desarrollo motor y cognitivo.
  • Problemas de aprendizaje y de conducta.
  • Trastorno por déficit de atención/hiperactividad.
  • Problemas visuales o auditivos.  

Por ello, el acompañamiento a largo plazo y la rehabilitación son fundamentales.

¿CÓMO SE PUEDE PREVENIR LA ASFIXIA NEONATAL?

No todos los casos se pueden evitar, pero el riesgo disminuye mucho con:

  • Control prenatal temprano y frecuente, con buena comunicación entre la mujer embarazada y su equipo de salud.
  • Detección y tratamiento de enfermedades maternas (diabetes, hipertensión, anemia, infecciones, problemas tiroideos).
  • Identificación de embarazos de alto riesgo (gestación múltiple, antecedentes de pérdidas, malformaciones fetales, etc.).
  • Monitoreo adecuado del bienestar fetal (ultrasonido, Doppler, perfil biofísico, vigilancia de la frecuencia cardiaca).
  • Atención del parto en instituciones con personal entrenado en resucitación neonatal y con el equipo necesario.
  • Programas de capacitación en reanimación para todo el personal que atiende nacimientos, tal como recomiendan la OMS, la AHA y las guías europeas y nacionales.  

¿CUÁNDO CONSULTAR AL MÉDICO?

 

Durante el embarazo, es importante consultar al médico de inmediato si:

  • Presentas sangrado vaginal, dolor abdominal intenso o disminución marcada de los movimientos del bebé.
  • Tienes presión arterial alta, hinchazón súbita de manos, cara o pies, dolor de cabeza intenso o alteraciones en la visión (posible preeclampsia).
  • Tienes fiebre, escalofríos, flujo vaginal con mal olor o síntomas de infección urinaria (ardor al orinar, dolor en la espalda baja).
  • Te diagnostican anemia, diabetes o alguna enfermedad cardíaca o respiratoria y no estás en control.

En el parto o cerca de la fecha probable de nacimiento, acude de urgencia si:

  • Se rompen las membranas (se “rompe la fuente”), sobre todo si el líquido es verdoso, muy oscuro, con mal olor o hay fiebre.
  • Sientes contracciones muy frecuentes y dolorosas antes de tiempo.
  • El bebé deja de moverse o se mueve mucho menos de lo habitual.

Después del nacimiento del bebé, busca atención médica urgente o acude a un servicio de urgencias pediátricas si:

  • El recién nacido no respira bien, respira muy rápido o muy lento, se le ve el pecho hundido al respirar, o hace pausas largas (apneas).
  • Tiene color azulado en labios, cara o cuerpo (cianosis).
  • Está muy flácido, no se mueve, no succiona o no se despierta para comer.
  • Presenta convulsiones (movimientos bruscos, ojos fijos, chupeteo repetitivo, parpadeos rítmicos, rigidez o flacidez súbita).
  • Tiene fiebre, temperatura muy baja o cambios bruscos en su comportamiento.

Aunque muchas de estas situaciones no siempre se deben a hipoxia perinatal, todas requieren valoración rápida por personal de salud capacitado.

REFERENCIAS

  1. Organización Mundial de la Salud. Perinatal asphyxia and newborn resuscitation resources.  https://www.who.int/teams/maternal-newborn-child-adolescent-health-and-ageing/newborn-health/perinatal-asphyxia?
  2. Gillam-Krakauer M, Carter BS. Birth Asphyxia. StatPearls. 2017–2024. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK430782/?
  3. Amboss. Perinatal asphyxia and hypoxic-ischemic encephalopathy. Actualizado 2021.  https://www.amboss.com/us/knowledge/perinatal-asphyxia-and-hypoxic-ischemic-encephalopathy/?
  4. Medscape. Hypoxic-Ischemic Encephalopathy (HIE) – Overview. Actualizado 2024. https://emedicine.medscape.com/article/973501-overview
  5. Canadian Paediatric Society. Hypothermia for newborns with hypoxic-ischemic encephalopathy. Position statement, 2018. https://cps.ca/en/documents/position/hypothermia-for-newborns
  6. Yamada NK et al. Update to the American Heart Association Guidelines for NeonatalResuscitation,2023.  https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/CIR.0000000000001181
  7. European Resuscitation Council. Newborn Life Support Guidelines 2025. https://www.resuscitationjournal.com/article/S0300-9572%2825%2900278-3/fulltext 
  8. Amodeo I et al. Neonatal respiratory and cardiac ECMO in Europe. 2021.  https://link.springer.com/article/10.1007/s00431-020-03898-9
  9. Marques KL et al. Emerging therapeutic strategies in hypoxic-ischemic encephalopathy. Frontiers in Pharmacology, 2024.  https://www.frontiersin.org/journals/pharmacology/articles/10.3389/fphar.2024.1347529/full?
  10. UCSF Benioff Children´s Hospital, San Francisco, Conditions and Treatments, Birth Asphyxia, https://www.ucsfbenioffchildrens.org/conditions/birth_asphyxia/
  11. Epain Assist, What is Birth Asphyxia? How is it treated?,  https://www.epainassist.com/chest-pain/lungs/what-is-birth-asphyxia-and-how-is-it-treated

Aviso importante:

La información de esta página de Infogen.org tiene fines educativos y no sustituye la valoración ni las indicaciones de tu médico. Ante cualquier duda durante el embarazo o después del nacimiento de tu bebé, consulta siempre con un profesional de la salud.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest

Deja una respuesta

¿Tienes alguna duda sobre tu salud o la de tu bebé? Utiliza nuestro consultorio virtual, es gratuito y confidencial.

Consultorio Virtual

Este campo es un campo de validación y debe quedar sin cambios.
LO MAS LEÍDO
CONOCE NUESTRA REVISTA

REVISTA MENSUAL

SIGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES