¿QUÉ ES LA RETINOPATÍA DEL BEBÉ PREMATURO?
La retinopatía del prematuro (también llamada retinopatía de la prematuridad o ROP, por sus siglas en inglés) es una enfermedad de los ojos que aparece en algunos bebés que nacen antes de tiempo o con muy bajo peso al nacer.
Afecta a la retina, que es la capa sensible a la luz situada en la parte posterior del ojo, encargada de enviar la imagen al cerebro para que podamos ver.
En la mayoría de los bebés prematuros, la retinopatía del prematuro es leve y se resuelve sola, sin dejar secuelas.
Sin embargo, en una minoría de casos puede avanzar y provocar pérdida importante de la visión o incluso ceguera, si no se detecta y trata a tiempo.
Por eso es tan importante el tamiz o cribado ocular (las revisiones programadas de los ojos) en todos los bebés que han nacido muy pequeños o muy pronto.
¿POR QUÉ OCURRE LA RETINOPATÍA DEL PREMATURO?
Durante el embarazo, los vasos sanguíneos de la retina empiezan a formarse aproximadamente en el cuarto mes de gestación y terminan de desarrollarse alrededor de la fecha probable de parto.
Cuando un bebé nace antes de tiempo, ese desarrollo queda interrumpido.
En la unidad de cuidados intensivos el bebé prematuro necesita oxígeno, medicamentos y otros tratamientos para sobrevivir.
Estos cambios en el ambiente (más oxígeno del que tendría dentro del útero, infecciones, inestabilidad en la respiración o tensión arterial, etc.) pueden alterar el crecimiento normal de los vasos de la retina.
De forma muy simplificada, la enfermedad suele seguir dos fases:
- Primera fase: después del nacimiento, los vasos retinianos dejan de crecer o algunos se “cierran”. La retina queda con zonas sin vasos (isquemia).
- Segunda fase: al faltar oxígeno en esas zonas, el ojo produce sustancias (como el factor de crecimiento vascular endotelial o VEGF) que estimulan la formación de vasos sanguíneos nuevos, pero anormales y frágiles. Estos vasos pueden sangrar, formar tejido cicatricial y acabar “jalando” la retina hasta desprenderla, lo que causa pérdida severa de visión.
¿QUÉ BEBÉS TIENEN MÁS RIESGO DE RETINOPATÍA DEL PREMATURO?
Los principales factores de riesgo para desarrollar ROP son:
- Edad gestacional baja: bebés que nacen con menos de 31–32 semanas de embarazo.
- Muy bajo peso al nacer: especialmente menores de 1500 gramos (1.5 kg), y todavía más riesgo si pesan menos de 1000 gramos.
- Oxígeno suplementario y ventilación mecánica prolongada: el oxígeno es necesario para salvar la vida del bebé, pero requiere un control muy cuidadoso.
- Ganancia de peso lenta o deficiente en las primeras semanas de vida.
- Infecciones (sepsis), problemas respiratorios graves, inestabilidad de la presión arterial, transfusiones y otras complicaciones propias de la prematurez.
En muchos países, incluyendo México, se recomienda revisar sistemáticamente los ojos de todos los bebés con muy bajo peso o muy prematuros, y también de algunos bebés un poco más grandes que hayan estado muy graves, porque también pueden desarrollar ROP.
¿CÓMO SE CLASIFICA LA RETINOPATÍA DEL PREMATURO?
Los especialistas utilizan una clasificación internacional que ayuda a decidir qué bebés solo necesitan vigilancia y cuáles requieren tratamiento. Esta clasificación toma en cuenta:
- La zona de la retina afectada (I, II o III):
- La zona I está cerca del nervio óptico y la mácula (la parte más importante para la visión fina).
- La zona II es la parte media.
- La zona III es la porción más periférica.
- La etapa o grado de la enfermedad (del 1 al 5):
- Etapa 1–2: cambios leves en los vasos sanguíneos.
- Etapa 3: crecimiento de vasos anormales hacia el interior del ojo.
- Etapa 4–5: desprendimiento parcial o total de retina.
- La presencia de “plus disease” (enfermedad plus):
- Significa que los vasos se ven muy dilatados y tortuosos, lo que indica un mayor grado de actividad y gravedad.
Existe también una forma muy agresiva llamada ROP agresiva (antes “ROP agresiva posterior”), que progresa rápidamente y requiere tratamiento urgente.
¿QUÉ SÍNTOMAS TIENE LA RETINOPATÍA DEL PREMATURO?
En las primeras semanas y meses de vida, la retinopatía del prematuro casi nunca da síntomas visibles para los padres.
El bebé no se queja de dolor ni suele presentar ojos rojos o secreción por esta enfermedad.
Por eso, la única forma de detectar la ROP a tiempo es con el examen de fondo de ojo realizado por un oftalmólogo entrenado en bebés prematuros.
Más adelante, si la retinopatía fue grave o dejó secuelas, el niño sí puede presentar:
- Dificultad para fijar la mirada o seguir objetos.
- Estrabismo (ojos desviados).
- Visión baja o falta de respuesta a estímulos visuales.
- En casos severos, pupila blanca o cambios llamativos en el aspecto de los ojos.
¿CÓMO SE DIAGNOSTICA LA RETINOPATÍA DEL PREMATURO?
El diagnóstico se realiza mediante un examen de fondo de ojo (oftalmoscopía) o con fotografías de la retina tomadas con cámaras especiales para prematuros.
- El bebé suele recibir unas gotas para dilatar la pupila.
- El oftalmólogo utiliza un separador suave para mantener el ojo abierto y mirar la retina.
- El examen puede ser un poco molesto, pero es rápido y es fundamental para proteger la visión del bebé.
En algunos centros, especialmente en países con menos especialistas, se usan cámaras digitales y telemedicina: se toman fotografías y se envían a expertos a distancia.
Actualmente también se están probando sistemas de inteligencia artificial que ayudan a detectar de manera temprana la ROP en las imágenes de la retina, lo que podría ampliar el acceso al diagnóstico en el futuro.
¿CUÁNDO Y CADA CUÁNTO SE DEBEN HACER LOS ESTUDIOS DE LOS OJOS?
Las recomendaciones exactas pueden variar según el país y el hospital, pero, de forma general, las guías internacionales indican que:
- El primer examen de retina suele realizarse entre las 31 y 34 semanas de edad posmenstrual (semanas de embarazo más las semanas de vida) o a las 4–6 semanas de vida, lo que ocurra más tarde, en los bebés muy prematuros o de muy bajo peso.
- Los exámenes se repiten cada 1 o 2 semanas, dependiendo de lo que haya encontrado el oftalmólogo, hasta que:
- la retina haya completado su desarrollo normal, o
- la ROP se haya resuelto, o
- se haya realizado el tratamiento y la enfermedad esté controlada.
Tu neonatólogo o pediatra de cuidados intensivos indicará el calendario de revisiones y te informará de la evolución de la retina de tu bebé.
Es muy importante no faltar a ninguna cita, aunque el bebé ya esté dado de alta y parezca estar “bien de los ojos”.
¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO DE LA RETINOPATÍA DEL PREMATURO?
La buena noticia es que hoy en día existen tratamientos efectivos para muchas formas de ROP grave, siempre que se detecten a tiempo.
Los tratamientos más usados son:
- Fotocoagulación con láser (tratamiento láser)
Durante muchos años ha sido el estándar de tratamiento. El oftalmólogo aplica, bajo anestesia general o sedación, pequeños disparos de láser en la parte periférica de la retina que no tiene vasos normales. Esto reduce la producción de sustancias que promueven el crecimiento desordenado de vasos sanguíneos.
- Es un procedimiento muy eficaz para reducir el riesgo de desprendimiento de retina.
- Puede asociarse a mayor riesgo de miopía en la infancia.
- Inyecciones intraoculares de medicamentos anti-VEGF
Más recientemente se han introducido medicamentos que bloquean el VEGF (factor de crecimiento vascular endotelial), como ranibizumab, bevacizumab y aflibercept.
Se aplican mediante una inyección muy pequeña dentro del ojo del bebé, en quirófano y con anestesia.
- Pueden ser especialmente útiles en formas muy agresivas o en afectación de la zona más posterior de la retina.
- En muchos estudios han demostrado ser eficaces y, en algunos casos, asociarse con menor miopía a largo plazo comparados con el láser, aunque la evidencia sobre la seguridad a muy largo plazo aún se sigue estudiando.
- Tras una inyección anti-VEGF, el bebé necesita seguimiento por más tiempo, porque la enfermedad puede reactivarse semanas o meses después.
- Cirugía para desprendimiento de retina
En etapas muy avanzadas (etapa 4 y 5), cuando ya existe desprendimiento de retina, se pueden realizar cirugías como vitrectomía o esclerectomía para intentar recolocar la retina.
El pronóstico visual en estos casos es más reservado.
El oftalmólogo explicará a la familia cuál es el mejor tratamiento en cada caso, los beneficios esperados y los posibles riesgos.
¿CUÁLES SON LOS ÚLTIMOS AVANCES EN EL MANEJO DE LA RETINOPATÍA DEL PREMATURO?
En los últimos años se han desarrollado múltiples avances que buscan mejorar la detección temprana y los resultados visuales:
- Nuevos esquemas con anti-VEGF:
- Ensayos clínicos recientes han evaluado diferentes dosis de ranibizumab y aflibercept, con resultados prometedores en cuanto a eficacia y seguridad, aunque todavía se recomienda un seguimiento estrecho para vigilar reactivaciones y efectos sistémicos a largo plazo.
- Combinación de tratamientos:
- Algunos grupos utilizan inyección anti-VEGF seguida de láser, lo que puede reducir la cantidad de láser necesario y preservar más retina periférica.
- Modelos de predicción basados en peso y crecimiento:
- Programas que usan la ganancia de peso del bebé en las primeras semanas ayudan a identificar qué prematuros tienen mayor riesgo de ROP grave y requieren una vigilancia aún más estrecha.
- Inteligencia artificial y telemedicina:
- Sistemas de aprendizaje profundo (deep learning) que analizan fotografías de retina han mostrado alta precisión para identificar ROP que requiere tratamiento, especialmente en zonas con pocos especialistas.
Aunque muchos de estos avances todavía se están evaluando y no sustituyen al oftalmólogo, representan un futuro esperanzador para mejorar el cuidado de los bebés prematuros en todo el mundo.
¿QUÉ COMPLICACIONES PUEDE TENER A LARGO PLAZO UN NIÑO QUE TUVO RETINOPATÍA DEL PREMATURO?
Incluso cuando la ROP se resuelve con o sin tratamiento, estos niños tienen mayor riesgo, a lo largo de la infancia, de presentar:
- Defectos de graduación: miopía (ver mal de lejos), hipermetropía, astigmatismo.
- Estrabismo: desviación de uno o ambos ojos.
- Ambliopía (“ojo perezoso”): un ojo que ve menos que el otro.
- Cambios en la retina que pueden predisponer a desprendimientos posteriores.
Por eso, prácticamente todos los niños que nacieron muy prematuros, hayan tenido o no ROP, necesitan controles periódicos con el oftalmólogo durante la infancia, para detectar y tratar estos problemas a tiempo (por ejemplo, con lentes oculares, parches, terapias visuales).
¿SE PUEDE PREVENIR LA RETINOPATÍA DEL PREMATURO?
No siempre es posible prevenir que un bebé prematuro desarrolle ROP, pero sí se pueden reducir los riesgos:
- Prevención de la prematurez en general: buen control prenatal, detección y tratamiento de infecciones o enfermedades maternas, acceso a atención obstétrica de calidad.
- Uso adecuado de corticoides prenatales en la madre cuando se prevé un parto prematuro, para ayudar a madurar los pulmones del bebé.
- En la unidad de cuidados intensivos:
- Control estricto de la saturación de oxígeno y otros parámetros.
- Buena nutrición y apoyo para que el bebé gane peso de forma adecuada.
- Prevención y manejo rápido de infecciones y complicaciones graves.
Sin embargo, y esto es muy importante, incluso con los mejores cuidados algunos bebés desarrollan ROP, por lo que las revisiones de retina nunca deben omitirse.
¿QUÉ PUEDEN HACER LOS PADRES DE UN BEBÉ PREMATURO?
Como mamá, papá o cuidador, tu papel es fundamental:
- Pregunta al equipo de neonatología si tu bebé necesita revisión de retina y en qué fecha está programada.
- Anota las citas oftalmológicas (en el hospital y después del alta) y asegúrate de acudir puntualmente.
- Pregunta siempre:
- “¿Cómo está la retina de mi bebé?”
- “¿Tiene retinopatía? ¿En qué etapa?”
- “¿Cuándo es el próximo control?”
- Si el bebé requiere tratamiento, pide que te expliquen en palabras sencillas en qué consiste, qué riesgos tiene y qué seguimiento necesitará.
- Después del alta, vigila el desarrollo visual: si notas que no fija la mirada, no sigue juguetes o luces, desvía un ojo o parece no ver bien, consulta al pediatra o al oftalmólogo, aunque hayan dicho que la ROP ya se resolvió.
Recordar que las revisiones de retina son un paso más dentro del cuidado integral del bebé prematuro, igual de importantes que las vacunas, el control del crecimiento o las terapias de estimulación.
¿CUÁNDO CONSULTAR AL MÉDICO U OFTALMÓLOGO?
Debes buscar atención médica de forma pronta si:
- Tu bebé fue prematuro (menos de 37 semanas) o tuvo bajo peso al nacer y no te han hablado de revisiones de retina.
- Sabes que tu bebé tenía indicada revisión de ROP y perdió una cita (reagenda lo antes posible).
- Observas en tu bebé o niño:
- Ojos desviados o que no se mueven de forma coordinada.
- Falta de interés por la luz, juguetes o caras.
- Pupila que se ve blanca, reflejos raros en las fotos, o cambios llamativos en el color o aspecto del ojo.
En todos estos casos, es importante consultar a tu pediatra y solicitar valoración por un oftalmólogo pediatra o un especialista en retina. La detección y el tratamiento temprano pueden marcar una gran diferencia en la visión futura de tu hijo o hija.
REFERENCIAS
- National Eye Institute (NEI). Retinopathy of Prematurity (ROP). Actualizado 2024. Disponible en: https://www.nei.nih.gov
- Hong EH, Lee KH, Kim SJ. Retinopathy of prematurity: a review of epidemiology and pathophysiology. Clin Exp Pediatr. 2021;64(12):608–620. Disponible en: https://www.e-cep.org
- Fierson WM, American Academy of Pediatrics et al. Screening Examination of Premature Infants for Retinopathy of Prematurity. Pediatrics. 2018;142(6):e20183061. Disponible en: https://publications.aap.org
- Fevereiro-Martins M et al. Retinopathy of prematurity: pathophysiology, classification and treatment. Surv Ophthalmol. 2023. Disponible en: https://www.sciencedirect.com
- Rashidian P et al. A review on retinopathy of prematurity. 2025. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov
- Taher NO et al. Intravitreal anti-VEGF versus laser therapy for retinopathy of prematurity: a systematic review. Front Med (Lausanne). 2022;9:884608. Disponible en: https://www.frontiersin.org
- RCPCH / Royal College of Ophthalmologists. UK Screening and Treatment Guidelines for Retinopathy of Prematurity. Actualización 2022–2023. Disponible en: https://www.rcpch.ac.uk
- Gensure RH et al. Artificial intelligence for retinopathy of prematurity. Curr Opin Ophthalmol. 2020;31(5):312–317. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov
Este texto informativo sobre retinopatía del bebé prematuro no sustituye la valoración ni las indicaciones de tu pediatra, neonatólogo u oftalmólogo. Ante cualquier duda sobre la visión de tu bebé, consulta siempre a un profesional de la salud.

