Desprendimiento de la Placenta
Complicaciones, Embarazo, Otras

Desprendimiento Prematuro de la Placenta

¿Qué es la placenta?

La placenta es un órgano fundamental en el embarazo, ya que constituye la conexión vital del bebé con la madre. Su nombre proviene del latín y significa “torta plana”, refiriéndose a su apariencia en humanos.

¿Cuándo se forma la placenta?

La placenta se empieza a formar en el mismo momento de la implantación del embrión en la pared uterina, acontecimiento que ocurre aproximadamente a la semana de haberse producido la fecundación. La placenta se desarrolla de las mismas células provenientes del espermatozoide y el óvulo que dieron desarrollo al feto.

¿Cuál es la función de la Placenta?

Su principal misión es la de transmitir los nutrientes al bebé. El nivel de flujo sanguíneo hacia el útero –a través del cordón umbilical- es de unos 500-700 ml por minuto. Gracias a esa sangre, suministra al bebé oxígeno (funciona de “pulmón fetal”), nutrientes y hormonas.

La placenta realiza para el feto funciones muy parecidas a las del hígado para el adulto, ya que sirve de reserva de nutrientes, modifica algunas sustancias antes de ingresarlas al feto y contribuye a la regularización de la glucemia fetal (azúcar en la sangre); estas funciones van disminuyendo al desarrollarse el hígado fetal.

También se encarga de los desechos del bebé, sobre todo del anhídrido carbónico que hace pasar al torrente sanguíneo materno para eliminarlo. La madre elimina esos desechos a través de los riñones.

De este modo, la placenta actúa también como un filtro encargado de mantener estas sustancias nocivas alejadas del sistema orgánico de tu bebé. Sirve de filtro pero hay sustancias que consiguen penetrar en la placenta como por ejemplo las drogas, por eso muchos medicamentos están prohibidos en el embarazo.

Otra de las misiones es la función endocrina, esto es, la fabricación de hormonas, entre ellas la gonadotropina coriónica humana, que es la que permita que el embarazo siga delante. Esta hormona es la que se mide en las pruebas de embarazo.

Igualmente sintetiza estrógenos u hormonas sexuales de tipo femenino, que juegan un papel muy importante en la implantación del embrión, el desarrollo de las mamas y lactógeno placentario, que controla el metabolismo materno y estimula el crecimiento del bebé. Todas estas hormonas contribuyen a asegurarse de que el cuerpo de la mujer vaya atravesando los cambios apropiados durante el embarazo.

Si bien muchos microorganismos como bacterias, gérmenes o tóxicos no son capaces de atravesar la placenta, por lo que el feto está protegido durante una época en la que su sistema inmune no está maduro, la mayoría de los virus sí son capaces de atravesar o romper esta barrera.

Resulta increíble tan sólo imaginar que este pedazo de carne llamado placenta, del que es tan fácil deshacerse, sea en realidad un laboratorio que hizo funciones respiratorias, digestivas, excretoras, endócrinas (hormonales) durante la etapa más crítica del desarrollo del ser humano, funciones todas que, posteriormente, requerirán de la actividad conjunta de muchos órganos y sistemas interrelacionados para mantener la vida extrauterina y adulta.

¿Dónde se sitúa la placenta?

Una vez implantada y bien sujeta en la pared uterina, la placenta no se mueve.

Durante el embarazo, la placenta se desplaza a medida que el útero se estira y crece. Al inicio del embarazo, es muy común que la placenta esté en la parte baja en el útero, pero a medida que el embarazo continúa, la placenta se desplaza hacia la parte superior de éste debido a que su crecimiento es mucho menor al crecimiento del útero y el borde placentario se aleja poco a poco del cuello uterino.

Hacia el tercer trimestre, la placenta debe estar cerca de la parte superior del útero, de manera que el cuello uterino esté despejado para el parto.

¿Cuánto vive la placenta?

Como todo órgano, la placenta tiene un proceso biológico: nace, crece y muere. ¿Y hasta cuándo vive la placenta? Tanto como el embarazo: aproximadamente 40 semanas. Crece durante todo el embarazo, aunque en las últimas semanas comienza a envejecer.

A partir de las 41ª semana hay más riesgo de que no funcione correctamente y deje de transmitir los nutrientes que el bebé necesite para crecer, es lo que se denomina “placenta envejecida o vieja”.

Cuando acaba la gestación la placenta suele medir 1,5-3 centímetros de grosor y de 15-20 centímetros de diámetro y pesa alrededor de 450-550 gramos, sin tener en cuenta el cordón umbilical al que está unida.

El parto no finaliza hasta que la madre no expulsa la placenta, es decir, hasta la última fase del parto, llamada “alumbramiento”, en la que sigue habiendo contracciones.

Una vez que sea expulsada, el médico deberá controlar que esté completa, ya que si han quedado restos en el interior del útero podrían presentarse complicaciones. Y además se controla el estado de la placenta la cual puede dar pistas sobre el estado del bebé.

¿Qué factores pueden afectar la salud de la placenta?

Hay varios factores que pueden afectar la salud de la placenta durante el embarazo, algunos se pueden modificar y otros no.

Por ejemplo:

La Edad materna. Ciertos problemas de la placenta son más comunes en mujeres mayores de 40 años.

Ruptura Prematura de Membranas. Durante el embarazo tu bebé está rodeado de una membrana llamada saco amniótico que contiene el líquido amniótico. Si este saco escurre líquido amniótico o se rompe antes de que el trabajo de parto se inicie, aumenta el riesgo de que se presenten problemas en la placenta.

Hipertensión arterial. Puede afectar a la placenta.

Diabetes no controlada y tabaquismo.

Embarazo Múltiple. Si estás embarazada de más de un bebé, se puede aumentar el riesgo de presentar ciertos problemas en la placenta

Trastornos de la coagulación. Cualquier condición que intervenga en la coagulación o que aumente el riesgo de la formación de coágulos también son factores que aumentan el riesgo de problemas en la placenta.

Cirugías previas del útero. Si has tenido cirugías previas del útero como cesáreas, tienes un mayor riesgo de padecer problemas en la placenta

Antecedentes de problemas de placenta. Si has tenido problemas de la placenta en tus embarazos anteriores, puedes estar riesgo de que se vuelvan a presentar.

Consumo y abuso de ciertas substancias. Ciertos problemas de la placenta son más frecuentes en mujeres que fuman o consumen drogas ilegales como la cocaína, durante el embarazo

Traumatismos en el abdomen. Como por ejemplo una caída u otro tipo de impacto en tu abdomen, aumenta el riesgo de tener problemas en la placenta

¿Cuáles son los problemas más comunes de la Placenta?

Durante el embarazo los problemas de la placenta más comunes son:

·      Desprendimiento prematuro de la placenta

·      Placenta Previa.

·      Placenta Acreta.

·      Insuficiencia placentaria.

·      Después del parto la retención placentaria es otro de los problemas de suma importancia.

En algunos casos, la placenta:

  • Puede tener una forma anormal.
  • Puede no agrandarse lo suficiente (más probable si está esperando gemelos o más)
  • No se fija correctamente a la superficie del útero.

Desprendimiento prematuro de placenta

Es la separación prematura de la placenta, generalmente después de la semana 20 de gestación, que estaba implantada de manera normal en el útero. Se presenta en el 1% de los embarazos, puede ser una emergencia obstétrica.

La separación de la placenta puede ser desde unos milímetros hasta se desprendimiento total. La separación puede ser aguda o crónica.

Evidentemente esta complicación pone en grave riesgo al bebé. Dependiendo del grado de desprendimiento, el bebé puede tener una afectación mínima, sufrimiento fetal “leve” (taquicardia fetal) o más grave (bradicardia), e incluso, la muerte en unos cuantos minutos, cuando el desprendimiento es severo.

Como lo mencionamos anteriormente, la placenta provee de oxígeno y nutrientes al bebé antes de nacer. Si la placenta se deprende del útero antes del trabajo de parto, es inevitable que se interrumpa el aporte de oxígeno y nutrientes para el bebé, lo que pone en riesgo su vida.

Clasificación del desprendimiento de placenta

El desprendimiento prematuro de placenta se clasifica en la escala de grado 0- 3, de acuerdo a la severidad del desprendimiento, el sangrado y el estado de la madre y el feto

Grado 0 – Asintomática: No hay síntomas, y solamente diagnosticada en el examen de la placenta después del parto

Grado 1Leve: Representa el 48% de los casos La embarazada presenta sangrado vaginal y molestias leves al orinar, no hay peligro para la madre ni para el bebé

Grado 2- Moderada: Representa el 27% de los casos. La hemorragia es moderada, con más contracciones uterinas, y la frecuencia cardiaca del feto puede indicar que existe sufrimiento. La madre presenta síntomas pero no ha caído en shock, el monitoreo fetal se lleva a cabo para detectar si el bebé está en peligro.

Grado 3 Severa: Representa el 24% de los casos. El desprendimiento total (o casi total) de la placenta es infrecuente, pero grave. En este caso, el sangrado es intenso, o permanece oculto. Las contracciones uterinas son continuas, con dolor abdominal y baja presión sanguínea de la madre, que puede sufrir un shock. Es necesario practicar una cesárea de urgencia para salvar al bebé, pero si el feto no está suficientemente desarrollado, morirá, ya que no se puede detener el desprendimiento de la placenta.

Causas del desprendimiento prematuro de la placenta

No se conoce la causa del desprendimiento prematuro de la placenta, sin embargo, muchas mujeres que sufren esta complicación tienen las siguientes características en común:

  • Son fumadoras
  • Tienen más de 35 años
  • Consumen cocaína durante el embarazo
  • Tienen antecedentes de desprendimiento de placenta
  • Sufrieron traumas (golpes ) en el abdomen
  • Tienen anormalidades en el útero
  • Tienen un embarazo múltiple
  • Tienen preeclampsia o hipertensión

Factores de riesgo del desprendimiento prematuro de la Placenta

Un factor de riesgo es cualquier cosa que pueda incrementar la posibilidad de una mujer para presentar problemas de placenta en el embarazo pero, aunque influyen en el desarrollo del problema, la mayoría de ellos no es causa directa.

Los siguientes factores pueden incrementar el riesgo de una mujer para presentar desprendimiento prematuro de la placenta:

  • Cordón umbilical corto.
  • Ruptura prolongada de membranas.
  • Edad materna.
  • Ciertas infecciones intrauterinas (corioamnioitis).
  • Fibromiomas retro placentarios (tumores fibrosos del músculo del útero. ubicados atrás de la placenta).
  • Consumo y abuso de alcohol.
  • Consumo de tabaco.
  • Desprendimientos de placenta previos.
  • Polihidramnios (cantidad mayor de lo normal del líquido amniótico).
  • Cesáreas anteriores.

Síntomas y signos del desprendimiento prematuro de placenta

El sangrado vaginal es raro solamente se presenta en uno de cada 5 casos del 1% de las mujeres que presentan desprendimiento prematuro de la placenta.

Si el sangrado vaginal se presenta en el tercer trimestre, se debe acudir al médico inmediatamente porque también puede ser un síntoma de placenta previa.

Síntomas característicos

Grado 1

  • No hay sangrado vaginal o puede haberlo muy leve.
  • Leve dolor en el útero.
  • Presión arterial y pulso de la madre, normales.
  • No hay problemas de coagulopatías (trastornos hemorrágicos por incapacidad de formar coágulos).
  • No hay sufrimiento fetal.

Grado 2

  • Como en otras complicaciones relacionadas con la placenta, el sangrado vaginal es el síntoma más común, en este caso acompañado de malestar, nauseas, dolor abdominal moderado y contracciones uterinas.
  • La madre tiene taquicardia y variaciones de la presión arterial y del pulso cuando cambia de posición.
  • Hay datos de sufrimiento fetal (el bebé tiene taquicardia).
  • Problemas en la coagulación de la sangre.
  • Disminución de los movimientos del feto (hay sufrimiento fetal).
  • Sangre en el líquido amniótico.

Grado 3

  • No hay sangrado vaginal y si lo hay, es abundante.
  • Dolor intenso en el útero.
  • La madre entra en estado de shock.
  • Coagulopatías (trastornos hemorrágicos).
  • Muerte fetal.

 Cuando el desprendimiento de placenta es crónico

El desprendimiento prematuro de placenta cuando es crónico puede causar mínimos síntomas y signos como: sangrado café, en manchas, continuo, o intermitente. Este tipo de desprendimiento puede causar retraso de crecimiento intrauterino

Cómo se diagnóstica.

 Pruebas y exámenes de laboratorio. Los exámenes pueden abarcar:

  • Ecografía abdominal y vaginal.
  • Conteo sanguíneo completo
  • Monitoreo fetal.
  • Estudios en sangre más especializados que incluyen: nivel de fibrinógeno, tiempo parcial de tromboplastina, conteo de plaquetas y tiempo de protrombina.
  • Examen pélvico

En el diagnóstico también se debe considerar si la embarazada sufrió de un trauma (golpe) en el abdomen. SI el sangrado se presentó en la etapa ultima del embarazo, el médico descartará la posibilidad de placenta previa -que tiene síntomas muy similares- antes de realizar un examen pélvico, debido a que puede aumentar el sangrado.

Tratamiento del desprendimiento prematuro de placenta

Hay tres cosas que los doctores deberán considerar antes de iniciar el tratamiento.

  • La severidad del desprendimiento
  • Localización del desprendimiento
  • Edad gestacional

El médico hará lo siguiente:

  • Realizará un examen físico.
  • Observará tus contracciones y cómo responde a ellas el bebé.
  • Algunas veces, hará una ecografía para revisar la placenta (pero la ecografía no siempre muestra un desprendimiento prematuro de ésta).
  • Verificará la frecuencia y el ritmo cardíaco del bebé.

Si el desprendimiento prematuro de placenta es pequeño, el médico te puede ordenar reposo en cama para detener la hemorragia. Después de unos días, la mayoría de las mujeres por lo general puede volver a sus actividades normales.

En caso de una separación moderada, es probable que necesite permanecer en el hospital en donde:

  • Vigilarán el ritmo cardíaco al bebé.
  • Tú podrías necesitar una transfusión de sangre.
  • Si el bebé muestra signos de sufrimiento, el médico puede inducir el parto prematuro. Si no puedes dar a luz por vía vaginal, necesitarás una cesárea.
  • Aproximadamente el 15% de los casos con un desprendimiento severo de placenta, termina con la muerte del feto.

Cuando el desprendimiento de placeta es grave, el tratamiento de emergencia dependerá de las semanas de gestación y de la severidad de los síntomas. En el hospital te monitorizarán continuamente, te darán oxígeno para ayudar a tu bebé y también se hará monitoreo del bebé para vigilar que no haya sufrimiento fetal.

Es probable que te pongan un suero y que constantemente te tomen los signos vitales (presión arterial, pulso, temperatura y respiraciones). En caso de que el bebé presente algún problema, seguramente te adelantarán el parto y será por cesárea.

Complicaciones

Cuando la placenta se separa del útero, se presenta una hemorragia que comprime la pared del útero lo cual compromete el aporte de sangre para el feto.

El sangrado retro placentario (de la parte posterior de la placenta) puede atravesar la pared del útero y penetrar hasta la cavidad peritoneal causando una situación llamada Útero de Couvelaire. El miometrio (capa muscular interna del útero), se debilita y se puede romper con las contracciones uterinas.

La ruptura uterina es una emergencia obstétrica de vida o muerte

Complicaciones Maternas

La pérdida de sangre vaginal -que puede o no, ser dolorosa- puede causar un desbalance circulatorio, es decir, la embarazada presenta signos vitales como: temperatura, presión, frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria, que varían de un momento a otro, lo que significa una incapacidad del organismo para regular la circulación, o bien estos signos vitales están extremadamente altos o bajos, lo que indica que se han sobrepasado ya los mecanismos de compensación del cuerpo.

Esta descompensación puede ser causa de la formación de coágulos muy pequeños que tapan los vasos sanguíneos.

Puede haber ruptura del útero, falla de los riñones y muerte de los tejidos (necrosis) del hígado, cápsulas suprarrenales, glándula pituitaria.

Complicaciones del feto

Debido a las fallas en el aporte de sangre a través de la placenta, el feto puede sufrir falta de oxígeno (hipoxia), anemia, retardo en el crecimiento (el bebé no puede crecer y desarrollarse normalmente en el útero si no obtiene oxígeno y nutrientes suficientes).

Cuando esto ocurre, se denomina restricción del crecimiento intrauterino (RCIU). Esto aumenta las probabilidades de complicaciones durante el embarazo y el parto, anormalidades en el sistema nervioso central y muerte.

Cómo prevenir el desprendimiento prematuro de la placenta

No se puede evitar un desprendimiento prematuro de la placenta, pero se pueden controlar los factores de riesgo relacionados con esto.

Es muy importante que si padeces de diabetes o hipertensión, se lo digas a tu médico desde la primera consulta prenatal. El desprendimiento de placenta se puede desarrollar y empeorar de manera muy rápida así que es importante que Si sospechas que puedes tener desprendimiento de placenta, acudas a tu obstetra de inmediato. De esta manera podrás prevenir situaciones que pueden amenazar tu vida

No consumas tabaco, alcohol, cocaína ni anfetaminas.

Si tuviste un desprendimiento prematuro de la placenta en un embarazo anterior, habla con tu médico acerca de las formas de reducir su riesgo.

La consulta prenatal desde el inicio del embarazo y de manera continua puede ayudar a detectar esta complicación de manera temprana para recibir el tratamiento y seguir un manejo adecuado y monitoreo continuo hasta que el embarazo llegue a término.

Referencias

Tiempo entre Embarazos
Antes, Complicaciones, Embarazo

Tiempo entre Embarazos

El tiempo entre embarazos es el periodo que tienen los padres entre el nacimiento de cada hijo.

El tiempo entre embarazos es determinante para cuidar la salud de la madre no sólo entre embarazos y en la siguiente gestación sino también durante su vida. Es también una parte fundamental para la planificación familiar.

¿CÓMO SE MIDE EL TIEMPO ENTRE EMBARAZOS?

Los intervalos o tiempo entre embarazos pueden ser medidos en tres formas:

  • De fecha de nacimiento a fecha de nacimiento. No toma en cuenta los abortos.
    • Por lo tanto, hace que los intervalos parezcan más largos de lo que realmente son.
  • De fecha de nacimiento a fecha de concepción:
    • Cuenta desde el nacimiento del recién nacido vivo a la fecha de inicio del siguiente embarazo. 
    • No incluye el tiempo del embarazo y es muy difícil de determinar.
  • Periodo entre embarazos, es decir, desde la concepción del primer bebé hasta la concepción del segundo bebé. 
    • Este último se relaciona con la salud de la madre ya que incluye a los embarazos que terminan en aborto. 
    • Los fetos concebidos, aunque no nazcan, influyen en la salud de la madre.

¿CUÁL SE CONSIDERA EL MEJOR TIEMPO ENTRE EMBARAZOS?

Es difícil dar una respuesta definitiva ya que cada mujer tiene una historia obstétrica propia. Es importante tener en cuenta cómo fue tu embarazo y parto previo, si tuviste complicaciones en el periodo de labor de parto o después del parto y cuál es tu estado de salud actual. 

  • El consenso general es que debe de permitirse un espacio de 18 meses entre los embarazos. 
  • Esto puede ser algo difícil de aceptar cuando estás preocupada por tu edad y preferirías tratar de concebir lo más pronto posible. 

¿QUÉ ES NECESARIO CONSIDERAR PARA PLANEAR UN NUEVO EMBARAZO?

Cuando planeen el siguiente embarazo deben tener en cuenta varios factores como: 

  • Edad materna, 
  • Salud, 
  • Fertilidad, 
  • Qué número de hijo sería.
  • Cuántos niños esperan tener según tus planes y circunstancias.  

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE ESPERAR EL TIEMPO RECOMENDADO?

El cuerpo de la madre exige tiempo para recuperarse totalmente del embarazo y parto. Necesita reestablecer salud, estado nutricional y energía antes de iniciar otro embarazo. Quedar embarazada antes de los 18 meses aumenta el riesgo de ciertos problemas en tu salud y en la de tu bebé, incluyendo: 

  • Nacimiento prematuro. Mientras más corto es el tiempo entre embarazos, más alto es el riesgo del nacimiento prematuro.
  • Bajo peso al nacer. Sucede cuando tu bebé nace pesando menos de 2.5 kg.
  • Que sea pequeño para su edad gestacional. El bebé es más pequeño de lo normal conforme a las semanas de embarazo.

¿ Y CUÁLES SON LOS RIESGOS PARA LA MADRE? 

Las investigaciones sugieren que un intervalo entre embarazos de 12 meses o menos se asocia con el riesgo de:

  • Que la placenta se desprenda antes del parto.
  • Que la placenta no se ubique adecuadamente: placenta previa.
  • Riesgo incrementado de ruptura uterina en las mujeres que tratan de tener un parto vaginal después de un parto por cesárea.

¿POR QUÉ AUMENTA EL RIESGO DE PARTO PREMATURO?

Los investigadores no saben con certeza cuál es la causa. Es posible que sea porque tu cuerpo necesita tiempo para:

  • Reestablecer nutrientes y ácido fólico
    • Los nutrientes, como las vitaminas y los minerales, te ayudan a mantenerte sana.
    • Después de tener un bebé, tu cuerpo posiblemente no tenga suficientes cantidades de ácido fólico.
      • El ácido fólico es una vitamina necesaria para el crecimiento y desarrollo normales.
      • Reduce el riesgo del bebé de tener defectos del tubo neural (DTN). 
  • Se recomiendan seis meses o más después de la lactancia para que la madre restaure sus reservas nutricionales.
  • Curar alguna infección o inflamación que se haya presentado durante el embarazo.
  • Reestablecer el microbioma o flora vaginal de la vagina (canal de parto)
    • Puede llevar tiempo (incluso un año) para que el microbioma vaginal regrese a lo que era antes del embarazo. 

¿HAY QUÉ ESPERAR MÁS EN CASO DE CESÁREA?

La recomendación general –sobre todo si se quiere intentar un parto vaginal en la siguiente gestación– es esperar al menos de 18 a 24 meses para quedarse embarazada de nuevo. La posibilidad de rotura uterinadurante el parto se incrementa dos o tres veces más antes de este tiempo. 

¿Y TRAS UN ABORTO?

Tras una pérdida, la mujer suele desear que el siguiente embarazo se produzca lo antes posible, pero debería esperar más de seis meses, si quiere que todo vaya bien. La experiencia habla de incremento de problemas por debajo de medio año. 

¿Y SI EL TIEMPO ENTRE EMBARAZOS ES DEMASIADO LARGO?

El intervalo demasiado largo es también causa de problemas para la madre y para el bebé. Un embarazo que se presenta 5 años o más, se asocia con un riesgo de presión arterial elevada (hipertensión) y exceso de proteína en la orina después de las 20 semanas de embarazo (preeclampsia).

¿CÓMO AFECTA A LOS HIJOS EL  TIEMPO ENTRE EMBARAZOS?

Cada hijo y cada familia es única. Los embarazos cercanos pueden afectar a los niños. Por ejemplo, los niños que tienen menos de dos años entre ellos, son más conflictivos que los que tienen más diferencia de edad. Esto puede ser por que los padres pasaron más tiempo con el bebé más grande.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LA PLANEACIÓN FAMILIAR?

Saber si quieres o no quieres tener hijos en los siguientes años ayuda a la pareja a prepararse para la concepción o para elegir el mejor anticonceptivo. Planear un embarazo ayudará a que la madre y el bebé tengan un “arranque” saludable.

Una vez que nace el primer hijo, la planeación familiar toma un nuevo significado. Tener otro hijo cambia totalmente la vida familiar.

¿QUÉ PUEDO HACER?

Hasta que confirmes tu decisión, es aconsejable usar un buen método de anticoncepción, aun si estás en lactancia. Y una vez que se decidan empiecen por ir a la consulta médica para una revisión y guía.

¿QUÉ OTROS FACTORES PUEDEN INFLUIR EN LA DECISIÓN?

Existen otros factores que se tienen que considerar para determinar cuál es el tiempo óptimo ya que puede haber una multitud de razones personales para decidir cambiar el tiempo entre embarazos:

  • Después de un aborto, es conveniente superar la pérdida y evaluar riesgos antes de considerar a un nuevo embarazo.
  • Al final de su vida reproductiva, la mujer siente la necesidad de acortar el tiempo entre embarazospara lograr la familia que habían planeado.
  • La mujer que trabaja fuera del hogar, acorta este tiempo para llegar a la familia planeada rápidamente y disminuir el tiempo fuera del trabajo.
  • Otras parejas dependen de la facilidad que tengan para obtener ayuda para el cuidado de los bebés.

CONCLUSIÓN

Entender los riesgos y beneficios asociados con un tiempo entre embarazos demasiado corto o demasiado largo, te puede ayudar a que tomen una decisión informada. Si tienes alguna duda, consulta en el Consultorio Virtual donde médicos especialistas te orientarán a la brevedad.  

REFERENCIAS

Hidropesia Fetal
Complicaciones, Embarazo, Otras

Hidropesía Fetal

Hidropesía Fetal

Hidropesía fetal conocido también como hydrops fetalis, es un problema muy grave que pone en grave riesgo la vida del bebé antes y después de nacer. No es una enfermedad en sí misma sino más bien una complicación de otras condiciones médicas.

Se caracteriza por provocar un edema grave (hinchazón), en el feto o en el recién nacido, debido a una cantidad excesiva de líquido en la cavidad abdominal (ascitis), alrededor del corazón (derrame pericárdico) o de los pulmones (derrame pleural) o hinchazón (edema) generalizado de la piel y en todo el cuerpo (anasarca), así como hinchazón de la placenta y acumulación del líquido amniótico (polihidramnios). Se considera Hydrops la presencia de líquido libre en dos o más espacios.

 Hidropesía Fetal

Tipos y causas de Hidropesía Fetal

Hay diversos factores que podían causar este problema por lo que se ha clasificado en dos tipos dependiendo de su origen.

La hidropesía inmune, ocurre por un rechazo inmune que tiene lugar entre la sangre de la madre y la sangre del bebé. Si la madre tiene sangre factor Rh negativo y el bebé es Rh positivo, el cuerpo de la madre puede reaccionar al factor  Rh positivo  como si se tratara de un cuerpo extraño y empezará a producir anticuerpos cuya función será la de destruir los glóbulos rojos del bebé.

La destrucción de las células de la sangre del feto produce anemia (disminución del nivel de glóbulos rojos en la sangre) en el feto. El bebé reacciona tratando de fabricar más glóbulos rojos pero le es imposible suplirlos. En ese momento, el hígado, el bazo, los riñones, las glándulas adrenales y el intestino tratan de ayudar en la fabricación de los eritrocitos, pero estos glóbulos rojos son generalmente inmaduros y se les denomina “eritroblastos” (de ahí el sinónimo de Hydrops Fetalis con “Eritroblastosis Fetal”) los cuales tampoco son suficientes.

Los órganos que están tratando de fabricar eritrocitos se inflaman y deforman hasta que llega un momento en el que se inician problemas con el flujo sanguíneo. El corazón cae en insuficiencia y la hidropesía se manifiesta con la salida de grandes cantidades de líquido que se acumulan en los tejidos y el bebé presenta ascitis, derrame pleural y taquicardia. Este es el cuadro clásico del Hidrops fetalis.

La hidropesía no inmune, es cualquier tipo de Hidropesía que no sea inmune y se presenta cuando algunas enfermedades o condiciones médicas afectan la capacidad del bebé para controlar los líquidos de su organismo.

Incidencia

Afortunadamente, desde 1971 la incidencia de la Hidropesía Inmune  o Eritroblastosis Fetal ha disminuido mucho con el tratamiento que se ofrece a la madre con globulina hiperinmune Rh (RhoGAM) el cual se utiliza en mujeres con factor Rh negativo y con el mejoramiento de las opciones de tratamiento al bebé.

La incidencia de la Hidropesía No Inmune es difícil de calcular porque muchas de ellas resultan en muerte o aborto espontáneo del bebé y algunas se curarán solas, especialmente cuando son el resultado de una infección que se resuelve con tratamiento. La frecuencia que se reporta es de 1 en 1,500 a 4000 partos.

Causas

Hydrops fetal Inmune:

  • Enfermedad hemolítica por Rh
  • Enfermedad hemolítica por subgrupos del sistema Rh (C, c, E, e).

Hydrops Fetal No Inmune:

En general, la Hidropesia No Inmune es causada por la falla del líquido intersticial (el líquido que circula entre las células) para regresar a las venas. Se considera como un proceso final de numerosos padecimientos fetales.

Las causas pueden agruparse en varias categorías: desórdenes hematológicas, cardiovasculares, infecciones intrauterinas, síndromes congénitos, cromosomopatías, desórdenes del metabolismo, presencia de tumores o masas, problemas de la placenta o del cordón umbilical, problemas maternos e idiopáticas (no se sabe la causa).

Hematológicas: problemas como hemorragias fetales, desórdenes en la producción de glóbulos rojos (alfa-talasemia homocigota), desórdenes hemolíticos genéticos (Déficit homocigoto de G- 6PD), etc. (aproximadamente el 10-27 % de los casos).

Cardiovasculares: que consisten en problemas estructurales del corazón, arritmias (el corazón late demasiado aprisa o demasiado lento), o anormalidades de los vasos sanguíneos (aproximadamente el 40% de los casos)

Infecciones intrauterinas (durante el embarazo): sífilis, toxoplasmosis, citomegalovirus, hepatitis congénita, infección por parvovirus.

Síndromes congénitos: con diversas malformaciones de los pulmones, riñones, etc. (10% de los casos).

Cromosomopatías: Trisomías 13, 18 y 21.

Metabólicas: Desórdenes del metabolismo que bloquean el retorno de la sangre a través de las venas.

Presencia de tumores o masas: como la hernia diafragmática, obstrucción del flujo normal de la linfa,  teratoma sacrococcígeo (un tipo de tumor localizado en la base del coxis) o riñones poliquísticos (10% de los casos).

Más raramente, la hidropsia puede ser causada también por problemas en la placenta o el cordón umbilical o por enfermedades o problemas maternos (diabetes, preeclampsia, niveles excesivos de hormonas tiroideas).

En algunos casos (aproximadamente el 5 al 8 %), es imposible saber la causa y entonces se clasifica como “idiopática” lo que significa que es de causa desconocida.

La mayoría de los bebés que fueron diagnosticados al principio del embarazo tienen anomalías cromosómicas mientras que los que fueron diagnosticados después del segundo trimestre la mayoría son por enfermedades cardiacas.

La mortalidad es extremadamente alta, sin embargo es importante realizar un diagnóstico preciso que permita dar consejo genético y un manejo apropiado del embarazo.

Diagnóstico

Prenatal:  La Hidropesía Fetal generalmente se diagnostica durante el ultrasonido que el médico le hace a la embarazada en las visitas de rutina o cuando acude por alguna otra molestia como puede ser el sentir el abdomen demasiado grande, tener una hemorragia, porque piensa que los movimientos del bebé están disminuidos, etc.

Una ecografía realizada durante el embarazo puede mostrar presencia de dos o más de los siguientes hallazgos:

  • Cantidades altas de líquido amniótico
  • Placenta anormalmente gruesa
  • Líquido que lleva a hinchazón en los órganos y el área del vientre del bebé nonato, incluyendo el hígado, el bazo, el corazón o el área pulmonar. Si se observa la acumulación de líquido en un solo lugar, no se puede hacer el diagnóstico de Hidropesía.

Cuando el médico ha detectado el Hydrops, lo primero que hará tu médico es elaborar una historia clínica detallada en la que se anote:

  • raza (alfa-talasemia en homocigotos más frecuente en el sureste asiático),
  • antecedentes personales: LES, diabetes ó pérdidas de anteriores embarazos que podrían estar relacionadas con errores del metabolismo ó con anomalías cromosómicas. La infección por parvovirus B19 es más frecuente en profesores, cuidadores de guarderías y en personas en contacto doméstico con niños pequeños.
  • Para saber si es Hydrops de tipo Inmune o No Inmune, pedirá un análisis de sangre (Coombs indirecto) en el que se buscará la presencia de anticuerpos asociados con la incompatibilidad del grupo sanguíneo.
    • Igualmente se hará el estudio de TORCH para determinar infección por cualquiera de estos virus: Toxoplasmosis, Rubéola, Citomegalovirus, Herpes Zoster, Varicela.
    • Es probable que sea necesario descartar también la posibilidad de una diabetes.

Pedirá un nuevo ultrasonido más especializado (de segunda o tercera dimensión). El médico especialista en ultrasonido buscará la presencia de malformaciones, cardiopatías, marcadores ecográficos de infección como microcefalia (cabeza más pequeña de lo normal), ventriculomegalia (crecimiento anormal de los ventrículos del corazón) y calcificaciones intracraneales ó hepáticas. El médico tendrá que descartar la posibilidad de algún trastorno del metabolismo cuando al Hydrops se asocia disminución de los movimientos del bebé, alguna anomalía del esqueleto o crecimiento del hígado y el bazo.

  • Es conveniente repetir las ecografías frecuentemente para determinar la gravedad de la afección.
  • El examen ecográfico incluirá un estudio Doppler para valorar el estado fetal y la velocidad máxima de la arteria cerebral media que presenta alto valor predictivo de anemia fetal.

Cuando el diagnóstico se confirma, tu ginecólogo seguramente te referirá con un perinatólogo que es un médico especialista en embarazos de alto riesgo quien te enviará a un a interconsulta con un médico genetista y te irá pidiendo una serie de estudios más especializados como:

La cordocentesis (extracción de sangre fetal mediante la punción del cordón umbilical del bebé para que sea analizada), cuando lo permita la edad gestacional (>19- 20 semanas), es una prueba clave en el estudio del hydrops.

El estudio básico debe incluir: cariotipo, test de Coombs directo (en este caso se busca si hay presencia de anticuerpos en los glóbulos rojos de la sangre del bebé que los destruya), hemograma completo, proteínas, albúmina y perfil hepático.

Otros estudios se realizarán de forma selectiva (ej. estudios de DNA en metabolopatías conocidas). Si se prevé una transfusión (por ejemplo en la infección por parvovirus B19) hay que disponer de sangre cruzada para evitar procedimientos sucesivos.

La amniocentesis (estudio del líquido amniótico) es una prueba que el médico generalmente realiza siempre al mismo tiempo que la cordocentesis para practicar estudios adicionales, ó cuando la edad gestacional es inferior a 17-18 semanas ya que en ese momento la práctica de la cordocentesis es más difícil de realizarse para hacer el estudio de cariotipo.

Se analizará el líquido amniótico para la presencia de infecciones (toxoplasmosis, CMV, herpes simple y parvovirus B19) así como para posibles estudios de DNA para la investigación de determinadas enfermedades genéticas y metabólicas. Cuando el médico todavía no ha elaborado su diagnóstico, le pedirá al laboratorio de Genética que guarde líquido amniótico para que se pueda investigar también la posibilidad de alguna enfermedad del metabolismo como pueden ser las mucopolisacaridosis, el colesterol  elevado y fibrosis quística.

Diagnóstico Postnatal: En el recién nacido con Hydrops No Inmune, la evaluación diagnóstica debe incluir también ecocardiograma (es un examen que emplea ondas sonoras para crear una imagen en movimiento del corazón), radiografía de tórax, pruebas hepáticas (de la función del hígado), análisis de orina para medir la albúmina y análisis de función renal, estudio genético y cultivos virales y serología (Coombs Indirecto es el estudio que permite comprobar la presencia de anticuerpos en la sangre).

En caso de que el bebé fallezca, debe realizarse una autopsia lo más completa posible que incluya el estudio de la placenta, sin este estudio es imposible dar por concluido el estudio del  hidrops No Inmune. Es importante intentar completar el estudio etiológico en el hidrops idiopático por la influencia que puede tener en futuras gestaciones.

¿Cómo afecta la hidropesía fetal a mi bebé?

Como ya mencionamos anteriormente, la Hidropesía es un síntoma de algún problema que tiene el bebé. La hidropesía Inmune se convierte rápidamente en fatal si no es tratada con prontitud. En general, mientras más pronto se haga el diagnóstico durante el embarazo, peor es el pronóstico y muchos de estos bebés mueren antes de nacer.

Cuando se hace el diagnóstico de Hidropesía Inmune, tiene que ser tratada como una emergencia médica y el médico hará todos los preparativos para iniciar el tratamiento el cual dependerá de la edad gestacional.

Existe un 60 a 90% de mortalidad fetal que está relacionada con la Hidropesía No Inmune y esta mortalidad depende principalmente de la causa subyacente ya que muchas de las anormalidades congénitas tienen un porcentaje de mortalidad muy alto en sí mismas. El perinatólogo tratará de saber la causa ya que algunas de ellas pueden ser tratables.

Si el bebé sobrevive hasta el nacimiento, en el momento de nacer: estará muy hinchado, con un abdomen grande (debido a la acumulación de líquido en la cavidad abdominal).

¿Cómo afecta la hidropesía fetal a mi bebé?

Es común que estos infantes tengan problemas respiratorios que se pueden deber a muchas causas, entre ellas que los pulmones no se han desarrollado completamente por el crecimiento del hígado y el diafragma es empujado hacia arriba por el líquido de la cavidad abdominal. El polihidramnios (acumulación anormal del líquido amniótico) puede interferir también con los movimientos respiratorios del feto.

La disminución en el tamaño de los pulmones da como resultado un flujo alterado de la sangre a través de los pulmones y un aumento de la presión sanguínea dentro de ellos (hipertensión pulmonar). Este incremento de la presión dentro de los pulmones limita el flujo de sangre y, por lo tanto, el intercambio de gases que normalmente debe hacerse. Los pulmones necesitan limpiar la sangre (y finalmente todo el cuerpo) del dióxido de carbono y recibir en cambio oxígeno para llevar a los tejidos.

Muchos de estos bebés tienen acumulaciones de líquido alrededor de los pulmones o del corazón y esto complica aún más la función de estos órganos que ya de por sí está comprometida.

Otra complicación común para estos bebés es la baja del nivel de azúcar de la sangre (hipoglucemia), cuya causa no se entiende totalmente pero se piensa que se debe a la función alterada de las células del páncreas. Este problema pone a los bebés, si no se trata de inmediato, en riesgo de presentar convulsiones, apnea (suspensión de la respiración) y, posiblemente, daño cerebral.

El bebé tiene un riesgo incrementado de desarrollar hiperbilirubinemia (niveles elevados de bilirrubina en sangre) la cual puede ser causa de daño neurológico.

¿Cómo afecta la Hidropesía mi embarazo?

Como ya lo mencionamos, si tu ginecólogo sospecha que hay algún problema con el bebé, seguramente te enviará con un perinatólogo especialista en embarazos de alto riesgo el cual hará un ultrasonido de segunda o tercera dimensión buscando malformaciones y la localización de los sitios de acumulación de líquido. Buscará la causa del Hydrops y monitoreará cercanamente el bienestar del binomio madre-bebé.

Seguramente te pedirá que visites también a un neonatólogo quien tendrá a su cuidado al bebé una vez que nazca, a un médico genetista para que evalúe la historia de salud de la familia y a cualquier otro especialista que considere necesario para tratar los defectos genéticos que se hayan notado en el ultrasonido.

La Hidropesía puede complicarse con preeclampsia o con el Síndrome del Espejo que involucra hipertensión arterial inducida por el embarazo asociado a problemas renales (la madre está hinchada porque retiene líquidos, casi no orina, está anémica y es posible que tenga problemas en el pulmón y cuando se le hacen los análisis los resultados son compatibles con los que se presentarían en caso de preeclampsia. A esto se le ha denominado “Síndrome de espejo” dado que el edema o hinchazón aparece tanto en la madre como en el feto hidrópico).

El Síndrome del Espejo puede presentarse en cualquier momento del embarazo y puede persistir aún después del parto y puede ser muy peligroso para la salud de la madre.

El polihidramnios puede ser causa de un parto pretérmino y de preeclampsia.

La vía del parto la decidirá el médico especialista según razones obstétricas y teniendo en cuenta el pronóstico probable.

¿Cuál es el tratamiento del Hydrops Fetalis?

El asesoramiento de una pareja con un diagnóstico de HNI es con frecuencia difícil. Si el hidrops se diagnostica en edad gestacional viable, es susceptible de tratamiento y se decide una actitud expectante, hay que controlar el bienestar fetal según protocolo y con ecografías seriadas para control morfológico y hemodinámico fetal.

Durante el embarazo, es importante que el médico establezca su diagnóstico para así identificar aquéllos bebés en los que la intervención médica, prenatal o post natal, pueda ser efectiva.

En algunos casos, es posible dar tratamiento al feto (por ejemplo una transfusión fetal intrauterina cuando hay anemia por una infección del Parvovirus, o con medicamentos para la taquicardia fetal). En los procesos infecciosos se realiza el tratamiento específico.

En otros, la inducción del parto corrige el problema subyacente (por ejemplo cuando hay infección de la placenta). Es importante que el médico tenga en cuenta que muy pocos bebés hidrópicos sobreviven si nacen antes de las 30 semanas de gestación.

Existen también, pero aun a nivel experimental, algunas intervenciones quirúrgicas intrauterinas que han resultado exitosas para prevenir el Hydrops Fetal, por ejemplo, en casos de obstrucción del tracto urinario fetal o de una hernia diafragmática.

Las acciones que tome el médico dependen de si existe un diagnóstico específico que pueda ser tratado. Si no es así, el tratamiento simplemente será de apoyo y enfocado la causa. Si el Hydrops que presenta es de tipo inmune, el médico recomendará a la embarazada el protocolo de isoinmunización.

Los fetos que tienen el diagnóstico de anemia fetal como causa subyacente de la hidropesía, tienen muy buenos resultados  con la terapia fetal que se les administra.  El tratamiento incluye el análisis de sangre del cordón umbilical para confirmar el diagnóstico y realizar una inmediata transfusión de sangre para el bebé que logre subir el hematocrito un 20 a 25%. Este procedimiento se repite a las 48- 72 horas para elevar el nivel del hematocrito hasta un 45- 50%.

 ¿Cuál es el tratamiento del Hydrops Fetalis?

Después de esto, las transfusiones se harán cada dos o tres semanas y la última se hará a las 34 -36 semanas de la gestación. Estos bebés deben mejorar su situación antes del nacimiento.

El protocolo de tratamiento para los casos de hidropesía no inmune se enfocará a la causa subyacente. Si se conoce cuál es la causa, el neonatólogo hablará con los padres acerca de los riesgos- beneficios del tratamiento y la posibilidad de sobrevivencia del bebé. Los bebés que no han mostrado una mejoría antes del nacimiento, deben nacer en un hospital de tercer nivel que tenga las instalaciones necesarias para darle tratamiento respiratorio y todo lo que el bebé vaya necesitando.

Seguramente, y dependiendo de la causa, el neonatólogo discutirá con ustedes acerca de la conveniencia de darle un tratamiento agresivo o simplemente paliativo.

El tratamiento para el recién nacido idealmente debe ser multidisciplinario (son varios los especialistas que intervendrán en el plan de tratamiento), es un tratamiento agresivo y puede abarcar:

  • La transfusión directa de concentrado de eritrocitos (compatible con el grupo sanguíneo del bebé) y una exsanguinotransfusión (el procedimiento consiste en extraer lentamente sangre del bebé y reemplazarla con sangre o plasma fresco de un donante para librar el cuerpo del bebé de las sustancias que están destruyendo los glóbulos rojos).Aspiración con aguja para extraer el líquido adicional alrededor de los pulmones y el área del vientre
    • Tratamiento para prevenir el daño que pueda producir la elevación de los niveles de bilirrubina.
  • Aspiración con aguja para extraer el líquido adicional alrededor de los pulmones y el área del vientre.
  • Medicamentos para controlar la insuficiencia cardíaca congestiva y ayudar a los riñones a eliminar los líquidos adicionales
  • Tratamiento de la asfixia -que  es común en estos bebés- con métodos enérgicos para ayudar al bebé a respirar, como un respirador.
  • Diagnóstico de la causa. Esto es importante tanto para que el médico sepa cómo enfocar su tratamiento como para que pueda aconsejar a los padres respecto a futuros embarazos.

En los estudios que se han realizado en bebés con Hidropesía fetal, se ha constatado que el tratamiento agresivo reduce la tasa de parálisis cerebral, ceguera, pérdida de la audición severa y mal desarrollo cognitivo en los niños. Pero entre los bebés más pequeños, que pesaban entre 501 y 750 gramos, aquellos que recibieron tratamiento agresivo eran un 13 por ciento más propensos a morir que los que obtenían atención conservadora.

Para los bebés que no tienen un diagnóstico específico, el tratamiento es más bien de apoyo mientras que se le da tiempo para que vaya reabsorbiendo la hinchazón. Es frecuente que se presenten complicaciones de infección y que los bebés no respondan al tratamiento.

Preguntas frecuentes

¿Podré cuidar de mi bebé?: Si, por supuesto. Pregúntales al médico y al equipo de salud acerca de los cuidados que tendrás que darle ya que estos bebés están sumamente graves en el momento de nacer y van a requerir un tratamiento agresivo. Para que puedan entender lo que se está haciendo y el por qué, es importante que hagas toda clase de preguntas y que visites muy seguido a tu bebé.

Si habías planeado amamantarlo, puedes empezar a sacarte la leche y a congelarla mientras que estás en el hospital. Esta leche se guardará en la Unidad de Terapia Intensiva hasta que tu bebé esté listo para empezar a recibirla. Seguramente ellos mismos te prestarán una bomba para extraer la leche.

¿Cuándo podrá irse mi bebé a la casa?: Si el tratamiento tiene éxito y logra resolverse la hidropesía, el bebé podrá, eventualmente, irse a la casa. Sin embargo, es importante que recuerdes que para un bebé con hidropesía no inmune, el pronóstico es pobre. El bebé tendrá que ser capaz de tomar suficiente alimento como para mantener y ganar peso y respirar por sí mismo antes de pensar en irse a su casa.

¿Cuál es el pronóstico a largo plazo de mi bebé?: No se puede decir con claridad. Estos bebés siguen gravemente enfermos aún cuando han sobrevivido hasta el nacimiento. De los bebés que han sido diagnosticados durante el embarazo, solamente el 20% sobrevive hasta el parto y de estos, aproximadamente el 50% sobrevive el periodo neonatal. La sobrevivencia a largo plazo para aquéllos que pasan este periodo está determinada por la causa subyacente de la hidropesía.

Complicaciones

Complicaciones obstétricas. El exceso de líquido amniótico o polihidramnios, generalmente se asocia a ruptura prematura de membranas (RPM), Desprendimiento prematuro de placenta que está bien insertada (DPPNI) y parto pretérmino

Complicaciones para el bebé: Se puede presentar una forma de daño al sistema nervioso central llamada kernicterus

Riesgo de recurrencia

El riesgo de recurrencia dependerá del diagnóstico exacto y de las enfermedades subyacentes. La probabilidad de que se repita un HNI idiopático es extremadamente rara y así hay que transmitirlo a los padres.

Pronóstico

La hidropesía fetal a menudo ocasiona la muerte del bebé poco antes o después del parto. Cuando el diagnóstico se hace durante el embarazo, el 20-30% nacen muertos y la mortalidad global es elevada.

El riesgo es más alto entre los bebés más prematuros y aquellos que  están muy enfermos al nacer.

La sobrevida y los resultados a largo plazo van a depender de la causa subyacente.

Prevención

La incompatibilidad Rh, que puede llevar a esta afección, puede prevenirse si la madre toma un medicamento llamado RhoGAM en ciertos momentos durante y después del embarazo.

Bibliografía

http://www.perinatology.com/conditions/Hydrops.htm

http://emedicine.medscape.com/article/974571-overview

http://www.prematuros.cl/guiasneo/hidropsfetal.pdf