ACTUALIZACIÓN MAYO 2022

Definición del problema

El término criptorquidia es una enfermedad de los testículos. Es la ausencia de uno o de ambos testículos en el escroto (bolsa de piel que se encuentra abajo del pene), pero que está localizado en un punto de su trayecto normal de descenso.

Esto generalmente representa la incapacidad o falla del testículo para descender, durante el desarrollo fetal, de la posición abdominal en la que se encuentra y a través del canal inguinal, hasta el escroto antes del nacimiento.



Este término no es sinónimo de Anorquia, que es la ausencia de alguno de los testículos, bien porque no se han formado o por haber desaparecido por algún motivo.

La criptorquidia es un defecto al nacimiento exclusivo del sexo masculino.


¿Qué son los testículos?

Los testículos son las dos gónadas masculinas, productoras de los espermatozoides y de las hormonas sexuales (testosterona).

Son órganos glandulares (funcionan como una glándula al producir hormonas) que forman la parte más importante del aparato reproductor masculino.

Los testículos se empiezan a desarrollar a los 40 días de la concepción. Crecen dentro del abdomen del bebé (por debajo de los riñones). Cerca del octavo mes, viajan hacia abajo por el canal inguinal y a través de la pared abdominal y llegan al escroto unos cuantos días antes del nacimiento.

Los testículos deben quedar alojados fuera del abdomen porque requieren de una temperatura baja para lograr que los espermatozoides maduren adecuadamente.

En los niños el tamaño de los testículos es relativamente pequeño (de 2 a 3 cm de longitud). En la pubertad crecen hasta alcanzar entre 4 y 8 cm de longitud y entre 2 y 4 cm de ancho. Este tamaño se conserva más o menos similar durante toda la vida.


¿Qué es el escroto?

El escroto o saco escrotal es la bolsa que cubre y aloja a los testículos fuera del abdomen en los mamíferos y en el hombre. Esta zona de la piel está cubierta de vello de tipo genital y presenta características particulares que la diferencian de la que cubre al resto del organismo.


              Escroto tenso durante la erección            De vuelta a su estado normal de relajación


La piel del escroto es más sensible ante el frío y el calor que la de otras zonas del organismo. También proporciona la temperatura necesaria para el desarrollo de los espermatozoides


SINTOMAS

El hecho de no ver o sentir un testículo donde uno esperaría que esté en el escroto es el principal signo de un testículo que no ha descendido.

Los testículos se forman en el abdomen durante el desarrollo fetal. Durante los últimos dos meses de desarrollo fetal normal, los testículos descienden gradualmente desde el abdomen a través de un conducto en forma de tubo en la ingle (canal inguinal) hasta el escroto. Con un testículo no descendido, ese proceso se detiene o se retrasa.


CLASIFICACIÓN DE LA CRIPTORQUIDIA

    1. Según el número: la falta de descenso testicular a la bolsa escrotal, puede afectar a un testículo –unilateral- que es lo más frecuente, o a ambos: bilateral.
    1. Según si se puede palpar
    • Palpable (68%): puede ser inguinal o supraescrotal (se encuentra en la parte superior del escroto). Si se puede palpar puede ser testículo no descendido, ectópico o retráctil.
    • Testículo retráctil (15%): se le llama también oscilante o en ascensor. Es una condición en la que los testículos pueden encontrarse a veces dentro del escroto, pero en otras ocasiones no están.
      1. El examen clínico con el niño en reposo será fundamental para diferenciarlo de criptorquidia. Los testículos retráctiles son sanos y el peligro está en la torsión del cordón.
      2. En la mayoría de los casos el problema se resuelve sin necesidad de intervención, pero es necesario que el médico los revise constantemente y serán el pediatra y el urólogo quienes decidan el tratamiento.
    • El tratamiento quirúrgico es la fijación de la gónada al fondo de la bolsa escrotal.
    • Testículo ectópico (2%) cuando se encuentra totalmente fuera del trayecto normal.
    • No palpable (15%): está ausente (9%) (anorquia, monorquia), o puede estar localizado en alguna región del abdomen (6%).
 

INCIDENCIA

La criptorquidia se presenta en aproximadamente del 2.7 al 3.2 % de los varones recién nacidos a término; correspondiendo el 50 % al lado derecho, 25% al lado izquierdo y 25 % bilateral.

La frecuencia depende de la edad gestacional, el peso al nacimiento y la edad postnatal, pasando del 4% en recién nacidos a menos del 1% a los 12 meses. Es frecuente en niños prematuros.

El testículo que no ha descendido al año raramente desciende espontáneamente.

Aunque la mayoría de las criptorquidias se presentan aisladas (89-90%), pueden acompañarse de otras malformaciones, siendo las genitourinarias las más frecuentes, seguidas por las del aparato digestivo, cardiacas y neurológicas.


CAUSAS 

No se conoce la causa exacta del testículo no descendido. Una combinación de la genética, la salud materna y otros factores ambientales podría alterar las hormonas, los cambios físicos y la actividad en los nervios que influyen en el desarrollo de los testículos.


FACTORES DE RIESGO 

  • Los factores que pueden incrementar el riesgo de presentar criptorquidia pueden ser:
  • Bajo peso al nacer.
  • Nacimiento prematuro. Con la interrupción del embarazo, los testículos podrían no tener tiempo para descender.
  • Historia familiar de testículos no descendidos o de algún otro padecimiento del desarrollo genital.
  • Condiciones del feto que puedan restringir el crecimiento fetal como por ejemplo: Síndrome de Down o de algún defecto de la pared abdominal.
  • Consumo de alcohol durante el embarazo.
  • Consumo materno de cigarrillos o exposición al humo.
  • Exposición de los padres a algún pesticida.

Dado que el momento en el que descienden los testículos al escroto es durante el octavo mes del embarazo, los bebés prematuros tienen altas posibilidades de presentar criptorquidia (30%).

Por otra parte, un buen número de síndromes (conjunto de signos y síntomas que determinan una enfermedad), genéticos y no- genéticos, se acompañan de criptorquidia, destacando aquéllos que presentan anormalidades cromosómicas (material de cada una de las células del organismo que contiene información genética) y que se manifiestan por defectos al nacimiento en sus genitales y en otras áreas del cuerpo.

Entre ellos, se mencionan:

  • El síndrome de Prader- Willi, caracterizado por obesidad, diabetes, pene y testículos pequeños o no formados.
  • Así como también el Síndrome de Testículos Feminizantes (cuando a pesar de haber testículos, los genitales externos son femeninos, llegando en ocasiones a tener un desarrollo mamario).

EXÁMENES Y SÍNTOMAS PARA DETECTAR CRIPTORQUIDEA

Entre los exámenes de rutina que debe realizar un neonatólogo cuando nace un niño, está el cerciorarse de que ambos testículos se encuentran en el escroto. Si uno o ambos no están, estamos frente a un eventual caso de criptorquidia.

Para ello, es necesario un examen clínico por parte del neonatólogo o el pediatra, además de una ecografía testicular de refuerzo, para determinar en qué sector del canal quedó el o los testículos.

Basta con este antecedente, el de la constatación de un escroto plano, vacío o asimétrico, para detectar la falta de descenso testicular, sobre todo si ya tiene más de tres meses de vida, etapa en que ambos testículos debieran haber descendido y no mantener el testículo alto.


¿EN DÓNDE SE ENCUENTRA EL TESTÍCULO NO DESCENDIDO?

Cuando hay criptorquidia, los testículos no se encuentran dentro de la bolsa escrotal y es entonces cuando se impone la consulta con el cirujano pediatra quien determinará, por los datos clínicos que observa a la exploración y por los resultados obtenidos en los estudios de Rayos X o ultrasonido, el sitio, posición, tamaño y estado del testículo y sus tejidos.

El testículo que no ha descendido puede quedar:

Dentro del abdomen, a lo largo del conducto inguinal y generalmente acompañado de una hernia inguinal. En casos aislados -como ya lo dijimos- la no formación o la disminución del anillo o canal inguinal superficial es responsable de la criptorquidia, ya que por ser pequeño no deja pasar al testículo.



  • Fuera del conducto inguinal ya sea a nivel del pubis, en la ingle, en el muslo, en el dorso del pene o en el lado opuesto, llamándose entonces testículo ectópico.
  • El testículo ectópico, o fuera de su lugar, después de atravesar el canal inguinal, se desvía de su camino normal de descenso y puede quedar en los sitios antes mencionados.


  • Puede no haberse desarrollado bien (hipoplasia) o ser severamente anormal (disgenesia)
  • Puede haber desaparecido (anorquia).

DIAGNOSTICO 

En las visitas habituales al pediatra, debiera aparecer el primer diagnóstico. Pero también puedes intuirlo tú. “Uno se puede dar cuenta al observar al niño y notar que el escroto (bolsa que recibe los testículos) está plano, que no tiene testículos en su interior. O puede ver cierta asimetría, hay un lado más abultado y otro más plano, y eso quiere decir que un testículo no bajó.


¿Cómo se debe hacer el examen físico?

La criptorquidia, se diagnostica mediante la palpación de los testículos, normalmente en las revisiones pediátricas del niño.

El diagnóstico no siempre es fácil porque el testículo está dotado de una gran motilidad que lo defiende del trauma y que regula su temperatura. El músculo cremaster lo esconde en la región inguinal ante el frío, el trauma o el intento de examen físico (testículo retráctil o en “ascensor”).

Los datos más importantes para el médico son:

  • Cómo se ha desarrollado el escroto: normal o es pequeño (hipoplásico),
    • examinará también la otra mitad del escroto,
  • Es importante saber si el testículo se encuentra en el canal inguinal y para esto deslizará sus dedos a lo largo de este canal para detectar la glándula y establecer si lo puede palpar y si llega y permanece en el escroto o si se encuentra en el canal inguinal.
    • Si el testículo baja al fondo y se queda después de soltarlo, se considera normal.
  • Evaluará el tamaño y la movilidad del testículo,
  • Establecerá si además de la criptorquidia existe una hernia inguinal.

Si las gónadas no han descendido en los primeros meses de vida se puede decir que el bebé tiene criptorquidia pero es importante que se descarte el diagnóstico de testículo ectópico  o testículo ascensor o retráctil.


TESTÍCULO ECTÓPICO 

Cuando el escroto está vacío, el médico debe determinar si el bebé tiene lo que se denomina “testículo ectópico”, una condición en la cual el testículo de alguna manera está fuera del camino normal para descender.


TESTÍCULO ASCENSOR O RETRÁCTIL

Existe otra condición, diferente a la criptorquidia, que en mínimos casos podrá requerir cirugía, es el llamado testículo retráctil o en ascensor.

Consiste en el ascenso del testículo fuera de las bolsas escrotales, por efecto de un reflejo neuromuscular normal en los niños, llamado reflejo cremasteriano, por acción de un músculo que envuelve la gónada, y que actúa ascendiendo transitoriamente a esta, como mecanismo protector frente al trauma o cambios de temperatura.

En algunos casos, en la minoría, este reflejo puede ser muy exagerado o coexistir un remanente embrionario, denominado conducto peritoneovaginal, que hace que la gonada en el crecimiento del niño se quede alta y no descienda al escroto, o que se quede de menor tamaño en forma significativa.

Ambas condiciones hacen cambiar la conducta del manejo de observación, por cirugía debiéndose descender y fijar el testículo en forma definitiva.


TRATAMIENTO

Es frecuente (más del 80% de los casos) que a lo largo de los primeros 6 meses de vida se produzca el descenso espontáneo, no siendo necesario realizar intervenciones quirúrgicas con anterioridad a esta edad salvo porque además el bebé tenga una hernia inguinal sintomática asociada.

Cuando los testículos no descienden por si solos en los primeros seis meses de vida, entonces es necesario hacer una cirugía cuyo objetivo es reubicar al o los testículos en su posición correcta en el escroto.

La edad actual de inicio para la cirugía es desde los seis meses de edad y todos los niños con criptorquidia deberían estar operados como máximo al primer año.

El daño, cuando no se realiza la cirugía, está asociado fundamentalmente a la mayor temperatura a la que está sometido el testículo en regiones altas, fuera del escroto.

El procedimiento quirúrgico puede ser de forma ambulatoria y con anestesia general o se requiere una mínima hospitalización (menos de 24 horas) considerándose como de bajo riesgo.

Excepcionalmente, en niños muy pequeños con testículos intra-abdominales, puede ser necesario realizar el descenso en 2 intervenciones separadas al menos 6 meses con objeto de permitir el crecimiento de los vasos sanguíneos testiculares que, en estos casos, son cortos.


¿CUÁLES SON LAS RAZONES PARA DESCENDER EL TESTÍCULO?

  1. Preservación de la fertilidad. Los testículos criptorquídicos por su ubicación aumentan 1 a 2 grados su temperatura.
    1. Esta temperatura más elevada es causa de la disminución lenta y progresiva de la capacidad reproductora de ese testículo.
    2. El testículo debe estar en la bolsa antes de los dos años, preferiblemente al año de vida, con el fin de preservar la fertilidad.
  1. Riesgo de tumor de testículo. Un testículo fuera de su sitio tiene un 20 a 40 veces mayor de volverse canceroso.
  1. La existencia de una hernia en un niño con una criptorquidia, independientemente de la edad, obliga a la intervención quirúrgica lo antes posible por las complicaciones que la hernia puede provocar.
    1. El cirujano tratará de descender y fijar el testículo en el mismo acto operatorio.
    2. Si no es posible lo tendrá que hacer posteriormente.
  2. Torsión testicular. El 23% de las torsiones se producen en los testículos criptórquidicos.
  3. Posibilidad de traumatismos. Si el testículo se aloja en la ingle, se puede dañar debido a la presión ejercida contra el pubis.
  4. Factores psicológicos. Se ha descrito una serie de cambios psicológicos, alteraciones de la personalidad, miedo a la esterilidad, alteraciones en la imagen corporal.

Cuando en estos niños mayores o adultos en la intervención quirúrgica encontramos un teste atrófico o rudimentario, lo más conveniente es extirpar estos restos para evitar su posterior degeneración.

Se ha intentado el tratamiento con hormonas, pero su resultado es muy controvertido y tiene valor únicamente en los casos de testículo retráctil.


PREVENCIÓN

La educación médica a la comunidad es muy importante para señalar las consecuencias que puede traer un testículo no descendido que no se corrija antes del año y medio de edad. Usa nuestra sección de “directorio de Genetistas” para localizar a un profesional especializado en genética en tu área.   

Se recomienda que a todos los niños con criptorquidia se les haga una revisión anual por un médico urólogo durante varios años.


PRONOSTICO

El pronóstico para la vida y la función reproductiva es favorable en la mayor parte de los casos, a menos que existan anomalías o complicaciones asociadas.

La mayoría de los médicos piensan que los niños que han tenido criptorquidia de un solo testículo tendrán fertilidad normal y alcanzarán una función completa de sus testículos en la edad adulta, mientras que aquellos que tuvieron criptorquidia bilateral podrían tener problemas de fertilidad en la edad adulta.


COMPLICACIONES ASOCIADAS

  • Micropene (pene más pequeño de lo normal),
  • hernia inguinal o escrotal (en la ingle o en el escroto),
  • hidrocele (presencia de líquido principalmente en una de las capas -túnica vaginal- del testículo),
  • varicocele (varices o aumento del calibre de las venas que se encuentran en el testículo),
  • hipospadias (malformación congénita donde el orificio del pene por donde sale la orina se encuentra más abajo de lo normal).

PROBABILIDAD DE QUE SE REPITA

El riesgo de que se presente en México es de 30% en los niños prematuros y 25% en los niños nacidos a término.

El riesgo de que se vuelva a presentar en el tipo autosómico dominante es de 50% en cada embarazo. En los otros tipos el riesgo no se ha determinado.

El pronóstico para la vida y la función reproductiva es favorable en la mayor parte de los casos, a menos que existan anomalías o complicaciones asociadas.


PREGUNTAS FRECUENTES

¿Sirve el estudio por imágenes?

Nada reemplaza a un buen examen clínico, ante la menor duda es preferible que lo revise también un urólogo infantil. Pueden realizarse ultrasonidos para ubicar donde está el testículo.


¿Por qué se adelantó la edad de la operación?

Aquel testículo que no ha descendido en los primeros meses probablemente no lo hará, en definitiva, el operar antes del año, permite una mejor cirugía y evita los riesgos posibles de alteración de la fertilidad futura.


¿Qué pasa con el tratamiento hormonal?

El tratamiento médico con gonadotropinas ya no es usado porque la hormona no desciende las verdaderas criptorquidias sino los testículos retráctiles que mejoran espontáneamente durante la pubertad. Los pocos éxitos son temporales porque al suspender el tratamiento el testículo vuelve a elevarse.


REFERENCIAS

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