Lactancia: leche materna y medicamentos o drogas
Complicaciones de parto / Postparto, El bebé, Embarazo

Lactancia: leche materna y medicamentos o drogas

Introducción

Mas del 90% de mujeres toman medicamentos o productos herbolarios durante el periodo de lactancia y en algún momento dado pueden tener duda acerca de la compatibilidad de la lactancia con un medicamento, una planta medicinal, un contaminante ambiental o una enfermedad.

Aunque las enfermedades más comunes, como por ejemplo: los resfriados, la gripe, o la diarrea no pueden filtrarse en la leche materna, la mayoría de los medicamentos que ingieras pasarán a tu leche, pero usualmente en cantidades muy pequeñas ya que el organismo de las mamás lactantes metaboliza la mayor parte de las drogas antes de que éstas puedan pasar a la leche que será mamada por el bebé.

No obstante, algunas drogas podrían llegar a causar problemas en los bebés incluso si fueran ingeridas en muy pequeñas dosis.

Es por esto que se recomienda que, si estás dando el pecho a tu bebé, no tomes ningún medicamento sin consultar antes con un médico bien documentado. Él seguramente te dirá si es necesario suspender la lactancia.

Factores que determinan la seguridad de los medicamentos durante la lactancia materna.

 Estos factores pueden estar relacionados con la leche materna, con la madre, con el mismo medicamento o con el bebé.

Factores relacionados con la leche materna, composición de la leche: la leche materna sufre muchos cambios en las concentraciones de grasas y proteínas los cuales dependen del momento en el que estás (calostro vs. leche madura), o incluso del estado de una mamada (leche frontal o primera vs. leche posterior) Estos cambios van a influenciar cuánto del medicamento va a ser transportado del plasma de tu sangre a la leche y esto causa variaciones en la concentración del medicamento en la leche.

 Factores relacionados con la madre: la forma en la que se administra el medicamento, la dosis y la duración del tratamiento y si se excreta a través del hígado o de los riñones.

Factores relacionados con el bebé: la edad (el efecto es mayor en recién nacidos que en bebés más grandecitos cuya función del riñón y del hígado es más eficiente); el peso, la forma en la que se absorbe el medicamento, cómo se excreta y qué tanta leche está mamando en cada toma.

Factores relacionados con el medicamento: su concentración en la leche, la toxicidad, el posible efecto supresor de la producción de leche y si es un medicamento de larga o corta acción.

Otro factor importante es el momento en el que la droga alcanza los niveles más elevados en tu sangre. Para evitar que coincida con el momento de amamantar, es necesario que te lo tomes justo al terminar de alimentar a tu bebé.

 ¿Los medicamentos pueden afectar al bebé?

Ante todo debes saber que casi todo lo que se suele prescribir es compatible con la lactancia. Es así que, apenas media docena de enfermedades maternas, contraindican o hacen prácticamente imposible la lactancia. Muchas madres que dan pecho a sus hijos después del parto han de tomar algún tipo de medicamento de manera ocasional o continuada, surgiendo de este modo la duda si debe interrumpirse la lactancia o no. En general la mayoría de los medicamentos que una paciente ingiere se excretan en mayor o menor medida por la leche. Casi todos ellos en pequeñas cantidades.

Muchas madres que dan pecho a sus hijos después del parto han de tomar algún tipo de medicamento de manera ocasional o continuada, surgiendo de este modo la duda si debe interrumpirse la lactancia o no. En general la mayoría de los medicamentos que una paciente ingiere se excretan en mayor o menor medida por la leche. Casi todos ellos en pequeñas cantidades.

Muchas madres que dan pecho a sus hijos después del parto han de tomar algún tipo de medicamento de manera ocasional o continuada, surgiendo de este modo la duda si debe interrumpirse la lactancia o no. En general la mayoría de los medicamentos que una paciente ingiere se excretan en mayor o menor medida por la leche. Casi todos ellos en pequeñas cantidades.

Como ya lo mencionamos anteriormente, la mayor parte de las drogas que la madre consume y se encuentran en la sangre, pueden pasar a la leche, pero no son muchas las que lo hacen en la cantidad suficiente como para afectar al lactante. La dosis que pasa a la leche, raramente excede el 1% al 2% de la dosis materna.

Las madres que deben tomar medicamentos diariamente para padecimientos tales como epilepsia, diabetes o hipertensión, pueden amamantar a sus bebés. Sin embargo, es recomendable que consulten con su pediatra para que les aconseje acerca de la mejor manera para minimizar la exposición del bebé a la droga.

lacydrogas

Prácticamente todos los medicamentos hormonales como: la hormona tiroidea, la insulina, la cortisona a las dosis habituales, son compatibles con la lactancia, sólo hay que evitar los estrógenos pues provocan disminución de la producción de leche. El médico te indicará qué tipo de anticonceptivo podrás usar durante el tiempo que dure la lactancia.

¿Cómo puedo saber si un medicamento es tóxico para el bebé?

Para que una sustancia tomada por o aplicada a la madre afecte al lactante debe: o inhibir la producción de leche o seguir todos y cada uno de los pasos que se describen a continuación.

Inhibir la producción de leche: Algunos medicamentos disminuyen la producción láctea, fundamentalmente por inhibición de la hormona prolactina

Aparecer en la sangre de la madre: es decir, tiene que absorberse.

Tiene que pasar de la sangre a la leche. Casi todos los medicamentos pasan a la leche en mayor o menor medida, aunque hay excepciones, como la heparina y sus derivados (inyecciones anticoagulantes que a veces se aplican antes o después del parto, cuando existe riesgo de trombosis).

Persistir en la leche de la madre en concentración significativa, lo que depende de:

  • Pico o Tiempo máximo: Tiempo necesario para alcanzar la concentración máxima desde que se toma. Si el medicamento puede afectar al bebé, es justo el momento en el que hay que evitar dar pecho (es mejor tomar el medicamento o producto en cuestión inmediatamente después de dar pecho).
  • Semivida de eliminación. Es el tiempo que tarda la concentración plasmática de una sustancia en reducirse a la mitad. Cuanto más corto es (pocas horas), más pronto se elimina y, por tanto, más seguro para la lactancia.

Pasar a la sangre del lactante: Según la capacidad de paso a la leche y de absorción por parte del lactante se considera que el porcentaje de dosis materna de un medicamento que llega al lactante generalmente es en cifras inferiores a 1.0 %.

Producir un efecto perjudicial al bebé. La mayor parte de los medicamentos pasan a la leche en cantidades tan ridículas que no pueden tener ningún efecto. Y la mayoría, aunque pasasen en mayor cantidad, no serían perjudiciales.

Además, si la madre ha estado recibiendo el medicamento durante el embarazo (que ha llegado al feto a dosis plenas), no existe razón alguna para suspenderlo o desaconsejar la lactancia una vez nacido el bebé.

Medicamentos de aplicación local. Los medicamentos aplicados sobre la piel, los que se inhalan por la nariz, o los que se aplican en los ojos, no son un riesgo para el bebé que es amamantado.

Los medicamentos como la anestesia local. No implican un riesgo para el bebé

Factores maternos que influyen en la cantidad de medicamento a la cual el recién nacido está expuesto

Padecimientos maternos: Cualquier padecimiento que retarde la eliminación del medicamento en la madre (por ejemplo si la madre tiene problemas del hígado o del riñón), puede dar lugar a que se presenten niveles altos del medicamento en la leche materna y, por lo tanto, haya una mayor exposición del medicamento en el recién nacido.

Vía de administración: Si la madre toma el medicamento por vía oral se demorará en llegar a la leche materna, en cambio si se usa inyectado en la vena, tendrá niveles en sangre más altos y llegará más rápidamente y en mayor concentración a la leche materna. La vía intramuscular también es rápida.

 La dosis y duración del tratamiento: Son importantes para determinar la seguridad del uso del medicamento durante el amamantamiento.

 En algunos medicamentos se desconoce la magnitud de excreción a través de la leche, de ahí que sea necesario usar medicamentos aprobados para usarse durante la lactancia materna.

 Los factores genéticos. La sensibilidad de la madre y del bebé que pueden presentarse de manera severa ante ciertos medicamentos como: alergias, diarrea, vómito.

 Factores del recién nacido que pueden influir

La edad y la madurez del lactante son importantes. Los bebés prematuros y recién nacidos tienen inmadurez a nivel renal y hepático y tienen mayor riesgo de alcanzar concentraciones altas del medicamento en la sangre.

Consideraciones que te ayudarán si vas a recibir una medicación

  • Evita lo más posible el uso de medicamentos. Si son utilizados sólo para aliviar síntomas, selecciona la droga que alivie el síntoma más molesto.
  • Retrasa el tratamiento (si es posible). Las terapias específicas deben ser retrasadas hasta después del destete.
  • Toma el medicamento antes del período más largo de sueño del bebé. Esto puede aplicarse para drogas que se administran una vez al día.
  • Trata de no amamantar en los periodos de concentración máxima de la droga, entre 1 a 3 horas después de ingerido el medicamento.
  • Toma el medicamento cuando termines de dar de mamar.
  • Se prefiere los medicamentos que tienen un período de acción más corto.
  • No debe suspenderse la lactancia materna, ya que las consecuencias para la salud del niño pueden ser desfavorables.
  • Comunícate con el pediatra si el bebé presenta una reacción como (diarrea, somnolencia, llanto excesivo, etc.).

¿Cuáles medicamentos están contraindicados?

Además de los antineoplásicos (anticancerígenos) y las drogas de abuso social, sólo cuatro medicamentos están absolutamente contraindicados durante la lactancia: la fenindiona (Metronidazol), la amiodarona (medicamento para corregir las arritmias del corazón), los derivados del ergotamina (para crisis de migraña) y los yoduros.

Lee la etiqueta del medicamento para saber si afecta la lactancia materna. Algunos medicamentos pueden afectar la capacidad de tu cuerpo para producir leche materna.

Advertencias de uso

Pero si hay algo que está absolutamente prohibido es la automedicación. Sólo puedes utilizar fármacos bajo estricto control médico, para que se te indique en qué momento debes tomarlos, si tienes que esperar para dar el pecho al bebé, cuántas dosis puedes ingerir…

Y es que incluso los medicamentos más seguros tienen cierto riesgo si no se usan en el momento y en la forma adecuada. Por ejemplo, si tomas paracetamol, tendrás que esperar un mínimo de dos horas para amamantar a tu hijo, es decir, lo ideal es tomarlo inmediatamente después de dar el pecho.

Si quieres saber el nivel de riesgo de otros medicamentos, las precauciones que debes guardar con ellos, cuánto tiempo tardan en ser eliminados del organismo materno…, entra en www.e-lactancia.org. Es una página web coordinada por el Dr. José María Paricio, ex jefe de Pediatría del Hospital de Denia (Alicante, España), uno de los mayores expertos en lactancia materna. Allí podrás consultar la compatibilidad del amamantamiento, no sólo con medicamentos; también con plantas medicinales, contaminantes ambientales, suplementos vitamínimos, procedimientos médicos o enfermedades.

Drogas ilícitas y “drogas sociales”.

La nicotina a dosis muy altas puede disminuir la producción de leche por inhibición de la liberación de prolactina. Los lactantes criados en ambientes de humo de tabaco padecen más infecciones respiratorias, pero más si al mismo tiempo son alimentados con leche artificial, por lo que si una madre no puede dejar de fumar, es preferible que trate de fumar menos y que no fume dentro de casa, pero sobre todo que siga dando pecho para contrarrestar los efectos perniciosos del tabaquismo pasivo del lactante.

Grandes dosis de cafeína (más de 300 mg al día, 6 tazas de café al día) pueden producir irritabilidad e insomnio en el lactante, aunque algunos lactantes tienen problemas con menos dosis. Si aparecen estos síntomas, valorar la conveniencia de disminuir la ingesta de café, té, mate, chocolate, refrescos, bebidas o medicamentos que lo contengan.

Es recomendable no consumir alcohol o hacerlo de forma muy moderada y ocasional. El consumo crónico ocasiona sedación y retraso psicomotor en el bebé.

El alcoholismo y las drogas de abuso, alteran el juicio y la conducta, interfieren con la capacidad de la madre de cuidarse a sí misma y de atender apropiadamente a su bebé haciendo peligrar la vida y salud de ambos.

Las anfetaminas se concentran 7 veces más en la leche que en la sangre y se absorben oralmente muy bien, provocando taquicardia e irritabilidad en el lactante.

La relación leche/plasma para la marihuana es de 8, su absorción oral es completa, permanece durante meses en tejidos grasos y su metabolito, el tetrahidrocanabinol, puede retrasar el desarrollo psicomotor del lactante.

La cocaína provoca vómitos, diarrea, hiperexcitabilidad, hipertensión y taquicardia en los lactantes de las madres que la toman.

La fenciclidina y el LSD son potentes alucinógenos nada recomendables; la fenciclidina se concentra 10 veces más en leche que en plasma y ambas drogas tienen una biodisponibilidad oral del 100%.

La heroína, que también se concentra más del doble en leche que en plasma, se excreta en cantidad suficiente para crear adicción en el lactante.

El uso de drogas ilícitas te afecta tanto a ti como a tu bebé ya que estas drogas pasan directamente a la leche materna. Es indispensable que detengas este hábito o elijas no amamantar a tu hijo, algunas de ellas afectan la producción de la leche y además afecta la capacidad de la madre para cuidar del bebé y puede poner en peligro la salud y la vida de ambos

¿Los estudios de laboratorio afectan la lactancia?

Todos los procedimientos odontológicos, incluida la anestesia local, el blanqueo de dientes y la prescripción de antibióticos y antiinflamatorios, también son compatibles con la lactancia.

Las ecografías, las radiografías, los TAC y las Resonancias Nucleares Magnéticas (RNM) son compatibles con la lactancia, aunque sea con contrastes. Muchos de los contrastes empleados en estas exploraciones son yodados, pero el yodo está fijado a la molécula del contraste y no puede liberarse, comportándose como material inerte.

La lactancia no debe suspenderse por una mamografía, pero puede dificultar su interpretación, en cuyo caso se puede recurrir a la ecografía. Antes de practicarla conviene vaciar bien el pecho (dar de mamar) para disminuir las molestias de la exploración y facilitar su interpretación.

En cambio, hay que consultar cuidadosamente cuánto tiempo se debe dejar de amamantar si lo que se va a practicar es una prueba con isótopos radioactivos (gammagrafía); en este caso, es conveniente haber tomado la precaución de extraer leche previamente para disponer de una reserva necesaria en días posteriores.

Conclusiones

Muchas veces se interrumpe la lactancia con tratamientos que son considerados oficialmente compatibles con la Lactancia Materna.

Promover la lactancia materna es el objetivo que deben plantearse todos los profesionales de la salud. Interrumpirla puede tener consecuencias para la salud de madre e hijo.

Es importante que el médico, antes de administrar un fármaco a una madre lactante, se pregunte si el medicamento es realmente necesario y deberá seleccionar el más seguro el cual será administrado en la dosis más baja posible y durante el período más breve compatible con un tratamiento eficaz.

Es importante que observes reiteradamente a tu bebé mientras recibes el tratamiento farmacológico, para que, tempranamente, detectes si existen efectos adversos como por ejemplo: cambios en los patrones de alimentación y sueño, inquietud, agitación, depresión, erupciones en la piel. Ante la aparición de algunos de estos signos, es necesario comunicarlo a tu médico y al pediatra.

Preguntas frecuentes:

  1. Nos han mandado a los dos el mismo antibiótico. ¿Tengo que dárselo, o ya es suficiente con lo que tomo yo y pasa a la leche?

Tienes que dárselo. Con la cantidad que pasa a la leche tu hijo no tiene ni para empezar. Y no, no se le juntará demasiada cantidad, es como si tu hijo, en vez de tomarse una pastilla, tomase 1,01 (o 1,0001) pastillas.

  1. ¿Es mejor tomarlo antes o después de la toma?

En algunos casos muy concretos para aquellos medicamentos que se pueden tomar, pero con grandes precauciones, puede que tu médico te aconseje un horario concreto. El truco es intentar que el pico máximo del medicamento en la sangre (que es distinto en cada fármaco, muchas veces entre 30 minutos y dos horas después de tomar la pastilla, pero a veces más tarde), no coincida con una toma. Cuando el tratamiento se toma sólo una vez al día, y además el niño duerme de un tirón (se dice que algunos lo hacen), lo mejor suele ser tomar la pastilla tras la última toma de la noche.

  1. ¿Y si me salto una toma y le doy un biberón?

Si te han dicho que se puede tomar el medicamento, se puede. Darle biberón puede afectar tu lactancia.

  1. ¿Y si tomo sólo media pastilla?

Si no estás enferma, o no necesitas el tratamiento, no tomes nada. Pero si lo necesitas, el médico te habrá recetado la dosis adecuada. No se te ocurra tomar menos.

Referencias:

Medicamentos antes del embarazo
Antes, Embarazo

MEDICAMENTOS ANTES DEL EMBARAZO

Algunos medicamentos causan daños o defectos congénitos en él bebé.

Si planeas un embarazo, no debes dejar de tomar  -ni comenzar- ningún tipo de medicamento antes del embarazo sin hablar primero con tu médico.

PLANEACIÓN DEL EMBARAZO Y MEDICAMENTOS

Cuando una pareja planea tener un bebé, es necesario preguntar sobre tomar medicamentos antes del embarazo ya que puede causarle daño a un bebé en desarrollo. El mayor riesgo es durante las primeras semanas de embarazo, cuando se desarrollan los órganos más importante del bebé.

¿QUÉ MEDICAMENTOS PUEDO TOMAR EN EL EMBARAZO?

Como norma general, durante el embarazo hay que evitar tomar cualquier medicamento, ya sea farmacológico, homeopático o natural, oral o tópico, si tu médico no te lo ha recetado.
  • Recuerda, la mayoría de fármacos atraviesan la placenta.
  • Se expone al feto a dosis de adultos que pueden perjudicar su desarrollo.
  • Por lo tanto, sólo tómalos bajo prescripción médica.
Medicamentos más comunes en el embarazo

¿CÓMO DECIDO SI TOMO UN MEDICAMENTO O NO?

Para decidir si tomar un medicamento o no antes dell embarazo, debes hablar con tu médico sobre los beneficios y riesgos del medicamento.
  • Beneficios: ¿cuáles serían los beneficios tanto para mí como para mi bebé?
  • Riesgos: ¿de qué maneras podría perjudicar a mi o a mi bebé?
La decisión la tomas junto con tu médico. Algunas veces no se trata de que decida si tomar un medicamento o no, lo debes tomar para mantenerte controlada.

TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES CRÓNICAS

 Es evidente que las enfermedades crónicas o las derivadas del propio embarazo deben ser tratadas para evitar complicaciones al feto. Entre ellas se consideran la epilepsia, psicosis, hipertensión, diabetes, infecciones, náuseas, anemia, preclampsia, cardiopatías.
  • Si una mujer diabética no toma medicamentos, aumenta su riesgo de aborto, muerte fetal o defectos al nacimiento.
  • El feto podría tener problemas si el asma y la hipertensión no se controlan durante el embarazo.
El médico te dirá si:
  • Continúas tomando el medicamento, lo suspendes o cambias por otro que no sea de riesgo para el bebé.
  • Nunca suspendas el tratamiento sin consultar.

¿CUÁLES MEDICAMENTOS SON DE RIESGO?

No se conocen los riesgos ni la seguridad de la mayoría de los medicamentos, si bien se sabe que algunos son nocivos cuando se toman durante el embarazo. Los efectos dependen de muchos factores, como:
  • La cantidad de medicamento que se toma (dosis).
  • El momento del embarazo en que se toma el medicamento.
  • Las otras patologías que podría tener la mujer.
  • Los otros medicamentos que tome la mujer.

¿Y LOS NATURALES O HERBOLARIOS?

 No tomes ningún producto herbario sin consultar antes a tu médico. Estos productos pueden contener agentes que pueden dañarte a ti y a tu bebé en desarrollo y causar problemas en el embarazo.

¿CUÁLES SE DEBEN EVITAR?

Estos son algunos de los medicamentos que es importante evitar. Si estás  tomando cualquiera de ellos,  tu médico te indicará cómo los debes de suspender y cuánto tiempo debes de esperarte antes de concebir.
  • Talidomida: causa malformaciones en el feto.
  • Amiodarone C: puede causar problemas en la tiroides y en el corazón del bebé.
    • Su uso debe evitarse tres meses antes y durante el embarazo.
    • Cuando no se suspende, el médico vigilará la tiroides del recién nacido.
  • Clofazimine, causa disminución en la coloración natural de la piel del bebé.
    • Esto es reversible pero puede tardarse.
  • Acitretin, etretinate X- NEOTIGASON: estas drogas son teratogénicas aun en las dosis terapéuticas.
    • Se almacenan en el organismo meses después de suspendido.
    • El médico pedirá evitar un embarazo hasta dos años después de suspendido.
    • Si hay embarazo, existe riesgo de que el bebé tenga defectos al nacimiento.
  • Isotretinoin X: (Acutane) no debe ser utilizado por mujeres en riesgo de embarazo.
    • Se debe esperar tres meses para embarazarse.
    • Existe riesgo que el bebé nazca con defectos al nacimiento.
  • Adapalene D: Se recomienda no utilizarlo si planeas embarazarte.
  • Leflunomide (arava): contraindicado en mujeres embarazadas y en edad fértil.
    • Tu médico descartará la posibilidad de un embarazo antes de iniciar el tratamiento.
    • Se requieren hasta 2 años para su eliminación completa.
    • Durante el tratamiento se tiene que usar un anticonceptivo confiable.
  • Coumadín: Como anticoagulante la heparina es la opción segura.
  • Tetraciclina: Está contraindicado en el embarazo y lactancia.

LISTAS DE MEDICAMENTOS SEGUROS

Muchos sitios web en Internet publican listas de medicamentos que son seguros de tomar durante el embarazo. Pero en el caso de muchos de ellos NO hay suficiente información para determinar su seguridad o riesgo de uso durante el embarazo.
  • No tomes decisiones basándote en las listas que encuentres en línea.
  • Úsalas como punto de partida para hablar con tu médico.

¿QUÉ TENGO QUE HACER PARA PREVENIR?

Recuerda, debes hablar con tu médico desde que planeas un embarazo. Asegúrate de mencionarle todos los medicamentos y suplementos nutricionales o de hierbas que estás tomando o planees tomar. Solamente así te aseguras de que seguirás solamente con  los que necesitas.

PARA TENER EN CUENTA

Los síntomas iniciales del embarazo como gastritis, malestar estomacal, náuseas, vómito, malestar urinario y vaginal se confundan y se inician tratamientos con medicamentos. Por lo que si NO hay un método anticonceptivo y tienes actividad sexual NO inicies ningún tratamiento a la mitad del ciclo.

EXPOSICIÓN ACCIDENTAL

Si tomaste medicamentos antes de saber que estabas embarazada, quizás te preocupe los efectos que puedan tener en el bebé en gestación.
  • Lo primero que debes hacer es hablar con tu ginecólogo.
  • Algunos medicamentos son perjudiciales, pero es probable que otros no provoquen ningún daño.

CONSEJOS FINALES

  1. Nunca te automediques, ni consideres que un medicamento no te hará daño porque:
  • Ya lo has tomado otras veces, o
  • Conoces a otras que lo tomaron y “no pasó nada”.
  1. Cuando sea necesario tomar medicamentos antes del embarazo, valora la relación riesgo-beneficio
    • No olvides: algunas patologías perjudican más al feto que el medicamento que las controla como en la diabetes.
    • La dosis será la mínima necesaria.
  2. Consulta al médico si experimentas cambios, o tienes dudas sobre dosis o efectos secundarios.
Si todavía tienes dudas, escríbenos al Consultorio Virtual donde médicos especialistas te orientarán.

REFERENCIAS

Depresión Post- Parto
Complicaciones de parto / Postparto, Embarazo

Depresión Post- Parto

Definición

Tristeza y depresión posparto, depresión puerperal o depresión posnatal es una depresión nerviosa de moderada a intensa, que está relacionada con el embarazo y parto. Se puede presentar poco después del parto o hasta un año más tarde.

¿Es muy común tener depresión postparto? De hecho, según el Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG por su siglas en inglés), entre 14% y 23% de las mujeres sufren depresión en el embarazo, y hasta 70% de las embarazadas tienen algún síntoma de depresión en algún momento,

El fantasma de la depresión post parto

“Deseaba tanto tener este hijo y ahora que lo tengo me siento completamente desdichada”, “¿Qué me está pasando?”, “El parto fue magnífico, mucho mejor de lo que esperaba, y todo el mundo se portó maravillosamente conmigo, especialmente mi marido. Yo debería dar saltos de alegría”, “Tenía miedo que el bebé tuviera algún defecto al nacer, pero es perfecto”, ” Entonces, ¿Porqué estoy tan triste?”.

 El fantasma de la depresión post parto

No lo sabemos, pero NO estás sola. Casi un 80% de las mujeres sufren de algún problema emocional después del embarazo (post parto). Se sienten disgustadas, solas, con miedos, o sin ganas de acercarse al bebé y al mismo tiempo culpables por tener estos sentimientos.

Para la mayoría de las mujeres, estos síntomas son ligeros y desaparecen solos, pero hay un 10- 20% que desarrollan una forma más severa de cambios de humor llamada depresión post parto.

La depresión post parto no es una falla en el carácter o una debilidad. Algunas veces, es simplemente una complicación de dar a luz un bebé. Si tú tienes depresión post parto, un tratamiento rápido puede ayudarte a manejar los síntomas …y disfrutar de tu bebé.

¿Cuántos tipos de depresión post parto hay?

Existen tres tipos:

La “tristeza post parto” (baby blues en inglés) es un estado transitorio de emociones encontradas que le ocurre a un 50% de las mujeres que acaban de parir.

  • Este estado tiene su momento más fuerte a los 3 a 5 días después del parto y puede durar desde varios días hasta dos semanas. Una mujer que tiene este problema puede llorar fácilmente y puede tener dificultad para dormir o sentirse muy irritable, triste, en tensión emocional.
    • Dado que este problema es tan común, no se considera que sea un padecimiento. La tristeza post parto no interfiere con la habilidad de una mujer para cuidar a su bebé, no está relacionada a problemas mentales y no es causada por el estrés. Sin embargo, si existe una historia de depresión previa, puede convertirse en una depresión mayor. Si esto continúa, coméntaselo a tu médico.

La depresión post parto es la depresión nerviosa que se presenta después del parto. Algunos especialistas la llaman “Depresión post parto no Psicótica”.

  • Esta condición ocurre en un 10- 20% de las mujeres y se presenta generalmente unas semanas o unos meses después del parto con cambios de humor, de actitudes y trastornos del sueño, del apetito y disminución de la energía. Tiene una duración mayor y puede interferir con tu habilidad para cuidar al bebé.

La depresión psicótica es un problema serio que requiere tratamiento inmediato.

  • Es un problema raro que se presenta como a las 3 semanas del parto con aparición de cambios de humor muy marcados, confusión, alucinaciones y desorden mental y generalmente está asociada a otros problemas previos como depresión, psicosis bipolar o psicosis.
    • Si no se le da tratamiento, es muy probable que se repita después del periodo de post parto y después de cada parto posterior.

Otra complicación, llamada desorden obsesivo-compulsivo postparto, lleva a las mujeres a tener miedos extremos. En la mayoría de los casos, este desorden se manifiesta como obsesión por la higiene y seguridad del bebé, que puede llevarte a tomar medidas como lavarte las manos constantemente hasta hacerte daño, cerrar con llave puertas y ventanas por temor a intrusos, ocultar armas en tu casa para defenderte o no bañar a tu bebé por miedo a que se ahogue.

  • La psicosis postparto y el desorden obsesivo-compulsivo postparto pueden ser tratados con éxito, pero requieren atención psiquiátrica inmediata.

¿Quién puede tener depresión post parto?

La depresión post parto puede afectar a cualquier persona. Aunque es más reportado por las madres, también puede afectar a cualquiera de los nuevos padres –tanto al papá como a la mamá- y también puede afectar a los padres que adoptan un bebé.

¿Cuál es la causa?

La depresión post parto probablemente está causada por muchos diferentes factores que actúan conjuntamente incluyendo la historia familiar, la biología, personalidad, experiencias de vida y el medio ambiente (especialmente la falta de sueño); se sabe que no está relacionado ni con la edad ni con el número de hijos.

Los expertos mencionan que, entre esos “factores de riesgo”, están:

  • Si tuviste depresión post parto en los embarazos anteriores.
  • Tienes antecedentes familiares o personales de depresión
  • Tu embarazo no fue planeado.
  • Has experimentado mucha ansiedad durante el embarazo.
    • Investigaciones recientes indican que el haber sufrido ansiedad o depresión durante el embarazo, es uno de los factores de riesgo más importantes.
  • Sufres de síndrome pre menstrual severo.
  • Un matrimonio problemático o falta de apoyo de la pareja.
  • Pocos familiares o amigos con quienes puedes platicar o depender de.
  • Un bebé prematuro o con cualquier tipo de enfermedad.
  • Eventos estresantes durante el embarazo o después del parto como la pérdida de un ser querido, una mudanza, problemas económicos, problemas en el trabajo, etc., enfermedades o complicaciones durante el embarazo.
  • Has tenido problemas con las drogas o el alcohol.
  • Si tuviste una pérdida del embarazo: El riesgo en este caso es elevado aún en los casos de un embarazo no deseado. Igualmente es elevado el riesgo de presentar depresión en el caso de aborto.
  • Cambios fisiológicos: el momento del parto es un momento de grandes cambios para una mujer y el ajuste a esos cambios puede ser una de las causas de la depresión.
    • Cambios físicos: cambios en el tono muscular, dificultad para perder peso, cansancio después del parto, dolor en el perineo que no te permite descansar. La recuperación después de una cesárea puede tomar aún más tiempo que en el parto vaginal.
    • Cambios emocionales: Sentimientos de pérdida de una identidad y de libertad, te sientes abrumada por la responsabilidad de la maternidad, tienes estrés por el cambio de rutinas, cansancio por los patrones rotos de sueño y te sientes poco atractiva física y sexualmente.
    • Influencias en tu estilo de vida: Son muchos los factores de tu estilo de vida que pueden llevar a una depresión post parto. Entre ellos podemos mencionar a un bebé demandante, la atención a los hermanos, dificultad para amamantar, problemas financieros y falta de apoyo de tu pareja o de otras personas.
  • Desbalance hormonal: Parece poco probable que la depresión postparto esté relacionada con los importantes cambios hormonales que tienen lugar en el momento del nacimiento de tu bebé, aunque todavía no se disponen de evidencias al respecto.
    • Aunque los niveles de estrógenos, progesterona y otras hormonas relacionadas con la reproducción que pueden afectar a las emociones descienden bruscamente tras el parto, no se han encontrado diferencias entre las hormonas de las madres que desarrollan una depresión postparto y las de las que no. Una posible explicación es que probablemente algunas mujeres puedan ser más sensibles que otras a tales cambios.
  • De la misma manera, podría ser un desajuste en los neurotransmisores del sistema nervioso, o incluso podría tener un origen genético. Los estudios se han inclinado por la búsqueda en el campo biológico, pero no hay nada definitivo, lo que se sabe es que, para algunas mujeres, el parto resulta traumático.

Sin embargo, como ya lo mencionamos, una mujer puede sufrir una depresión postparto sin que se aprecie ninguna razón obvia para la misma.

¿Cuáles son los síntomas?

La depresión post parto, al principio, puede parecer una tristeza post parto (baby blues), pero los signos y síntomas son más intensos, más duraderos y eventualmente interfieren con tu habilidad para cuidar al bebé y manejar otras tareas diarias.

Los síntomas de la depresión post parto son diferentes para cada persona pero semejantes a los síntomas de la depresión que ocurre en otros momentos en la vida y entre ellos se incluyen:

Cambios en tus sentimientos:

Tristeza: La tristeza es desde luego el síntoma más frecuente de la depresión postparto. Se sienten bajas de ánimo, infelices y desgraciadas la mayor parte del tiempo aunque estos síntomas pueden empeorar en algún momento particular del día, como por las mañanas o por las tardes.

En ocasiones, pasan días malos y días buenos, siendo estos últimos realmente frustrantes ya que el día bueno previo hizo que se albergaran esperanzas de mejorar. A veces, les parece que no merece la pena vivir, precisamente en unos momentos en que deberían sentirse muy alegres.

 El fantasma de la depresión post parto

Irritabilidad: La irritabilidad con frecuencia acompaña a la sensación de tristeza. Puede estar irritable con sus otros hijos y ocasionalmente incluso con el recién nacido, aunque la mayoría de las veces lo está con su marido quien no suele comprender qué es lo que está pasando.

Ansiedad o ataques de pánico: Suele ser aguda y se puede presentar en forma de temor a quedarse sola con el bebé por miedo a que éste grite, no quiera comer, se ahogue, se caiga o se haga daño de cualquier otra forma. Algunas madres deprimidas perciben a su bebé como un objeto.

En vez de sentir que han dado a luz a la criatura más cariñosa y adorable del mundo se sienten distantes de su hijo, al cual perciben como un pequeño ser misterioso y extraño, cuyos pensamientos (de tener alguno) son insondables y cuyas necesidades y emociones deben ser en algún modo satisfechas. La tarea de la nueva madre deprimida que todavía no se ha “enamorado” de su hijo es realmente dura. No obstante, el amor surge al final, cuando el niño es mayor y más interesante.

Sin embargo, la depresión postparto puede desarrollarse aún cuando el amor por el recién nacido sea intenso. En estos casos, la madre teme desesperadamente perder a su precioso bebé por no cuidarlo bien, porque no se desarrolle adecuadamente, por una infección o bien teme que muera súbitamente. Un simple catarro puede causar una gran preocupación.

La madre puede obsesionarse con el peso del bebé y alarmarse si llora demasiado o incluso si pasa mucho tiempo en silencio, llegando a pensar: ¿habrá dejado de respirar? Es frecuente que la madre desee ser constantemente tranquilizada por su pareja, su familia, su médico o cualquier otra persona.

La ansiedad también puede hacer a la madre preocuparse por su propia salud. Puede sentir pánico cuando su pulso se acelera o si tiene alguna palpitación, llegando incluso a pensar que tiene algo malo en el corazón o que está al borde de un accidente cerebrovascular. En ocasiones se siente tan debilitada que piensa que tiene alguna enfermedad terrible y que nunca volverá a tener energía de nuevo. Estas sensaciones extrañas e inusuales le harán plantearse la pregunta ¿Me estoy volviendo loca? (La respuesta es NO).

El temor de quedarse sola con todas estas preocupaciones puede dar lugar a que incluso la mujer más capaz se sienta tan indefensa que no desee que su marido vaya al trabajo.

Sentimientos de vergüenza, culpa, o como si hubieras fallado totalmente.

Sentimientos negativos hacia el bebé o incluso pensar en hacerle daño. (Aunque estos sentimientos son aterradores, casi nunca se materializan. No obstante, debes comentarle al médico al respecto inmediatamente).

Desbordamiento: Las madres con depresión postparto tienen la sensación de no disponer de tiempo para nada, de no hacer nada bien y de no poder hacer nada para remediarlo. A estas pacientes les resulta realmente difícil el establecer nuevas rutinas para poder hacer frente al bebé y a la nueva situación que viven.

Cambios de humor marcados por altas y bajas exageradas.

Cambios en tu estilo de vida diaria

Tienes poco interés en cosas que normalmente te gusta hacer

Incapacidad para disfrutar: Lo que antes era un placer ahora no apetece y lo que antes interesaba ahora se convierte en aburrido. Esto es especialmente cierto en el caso de las relaciones sexuales.

Algunas mujeres recuperan el interés por el sexo (si es que en algún momento lo perdieron) antes de que transcurran 6 semanas del parto, pero las madres con depresión postparto suelen rechazar cualquier contacto sexual lo cual puede generar tensión en la pareja.

Fatiga: Todas las nuevas madres se sienten un poco abrumadas y fatigadas, pero la madre con depresión postparto se siente tan agotada que llega a pensar que padece alguna enfermedad física.

Insomnio: Cuando por fin te vas a la cama puede que tengas dificultad para conciliar el sueño, o si duermes, puede que te despiertes muy pronto, incluso aunque tu pareja sea quien se ocupe de alimentar al bebé durante la noche.

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Pérdida de apetito: Las madres deprimidas generalmente no tienen ni tiempo ni ganas de comer lo cual contribuye a que se sientan malhumoradas y agotadas. Algunas madres deprimidas comen en exceso para aliviar su malestar psicológico y luego se sienten culpables y molestas con su gordura.

Dificultad para concentrarse o recordar y para tomar decisiones.

Llamadas frecuentes al pediatra que nunca te dejan satisfecha y calmada.

Cambios en como piensas de ti misma y del bebé

Tienes problemas con tu propio cuerpo

Llegas a pensar incluso en cómo matarte (es urgente que te comuniques de inmediato con el psiquiatra).

Diagnóstico

Lo más importante es, desde luego, reconocer la depresión y diagnosticarla.

Muchas madres deprimidas no son conscientes de que tienen una enfermedad y se sienten avergonzadas de tener que admitir cómo les ha afectado su reciente maternidad. Algunas pueden llegar a creer que si dicen como se sienten realmente puede que les quiten a su hijo (esto NO ocurrirá).

Algunos médicos y enfermeras están preparados para reconocer la depresión postparto ya que conocen su existencia y se esfuerzan por detectarla, sin embargo, otros profesionales la pasan por alto o, lo que es peor, la ignoran considerándola como un simple “baby blue”.

Los síntomas son iguales que los de cualquier problema mental, especialmente la depresión. Cuando hables con tu médico, seguramente esto es lo que te preguntará:

  • Cuáles son tus síntomas, qué tanto te molestan y desde hace cuándo que los tienes.
  • Te preguntará también si ya habías tenido estos síntomas anteriormente
  • Si existe algún factor de riesgo para que estés deprimida como por ejemplo si hay problemas con tu pareja o en la familia u otra causa de estrés, enfermedades mentales en tu familia y sobre el uso de drogas y alcohol.
  • Es importante que hables con tu médico y le digas como te sientes realmente después del nacimiento de tu bebé. Si estás triste, desgraciada, irritable, incompetente, asustada y desinteresada por el bebé.

Tu médico te tranquilizará y te convencerá de que no eres una madre caprichosa, extravagante o una mala madre, y de que otras muchas personas han padecido y padecen la misma enfermedad. Explicarle a la madre que todo lo que le está pasando es consecuencia de que tiene una enfermedad llamada depresión postparto suele ser de gran ayuda ya que por lo menos sabrá a qué tiene que enfrentarse.

Pruebas y exámenes

 No existe un examen único para diagnosticar la depresión posparto. El diagnóstico se basa en los síntomas que le describes al médico.

Algunas veces, la depresión después del embarazo puede estar relacionada con otros trastornos médicos. El hipotiroidismo, por ejemplo, ocasiona síntomas como fatiga, irritabilidad y depresión. Las mujeres con depresión posparto deben hacerse análisis de sangre para buscar causas físicas de dicha depresión.

¿Cuál es el tratamiento?

La tristeza posparto o baby blues generalmente desaparece sola después de unos días o semanas, mientras tanto, descansa lo más que puedas y acepta ayuda de tus familiares y amigos.

Una vez que se establece el diagnóstico, la depresión postparto generalmente se trata con terapia y medicamentos. El tipo de tratamiento dependerá de la severidad de la depresión y de tus necesidades individuales. éstas son algunas formas de sobrellevarla:

Trátate bien. Asegúrate de que atiendes tus necesidades principales: intenta dormir y comer bien, y no te sientas culpable acerca de cómo te sientes ahora. El hecho de que tengas una depresión posparto no significa que seas una mala madre o que no quieras a tu hijito. Una vez que te sientas mejor, estos sentimientos disminuirán.

Pide ayuda. Una parte muy importante de ser una buena madre es saber cuándo pedir ayuda, de manera que no tengas miedo de hacerlo durante estos momentos difíciles. Ayuda quiere decir muchas cosas: desde familiares o amigos que te ayuden a cocinar o a limpiar la casa o a cuidar del bebé, hasta la ayuda de un psicólogo. Es necesario recibir ayuda para que te mejores.

Comparte tus sentimientos con otros. Dile a alguien a quien quieras cómo te sientes. Llama a un familiar o a una amiga que te sepa escuchar. Únete a un grupo para mamás para encontrar apoyo. Puede que te sorprenda saber cuántas mamás están experimentando sentimientos similares. Si tienes un esposo o pareja que te apoya, asegúrate de que sabe qué es lo que te está ocurriendo y cómo te puede ayudar.

No te abandones “por fuera”. Cuidar tu aspecto físico a veces te puede ayudar por dentro. Haz que tu esposo o un familiar o amigo cuiden de tu bebé mientras tú te das una ducha relajante. Maquíllate, si lo haces normalmente. Sal de compras y elige cosas sólo para ti. También te puedes poner tus prendas favoritas en esos días que son particularmente difíciles. Sentirte mejor por fuera te ayudará a sentirte mejor por dentro.

Averigua cuándo puedes comenzar a hacer ejercicio para ponerte en forma después del parto.

Descansa. El cuidar de un recién nacido es muy cansado y podrías estar exhausta. Desafortunadamente, es común que las mamás que sufren de depresión posparto no puedan dormir cuando lo desean. Sin embargo, es importante descansar.

Puedes simplemente relajarte leyendo una revista o viendo la televisión. Pídele a un familiar o a una amiga que vigile a tu bebé, aunque sea por una hora, todos los días. Si no hay nadie que te pueda ayudar, puedes contratar a una niñera que tenga experiencia con recién nacidos.

Sal a la calle. Pon a tu bebé en su carriola (cochecito) y llévalo a dar un paseo, aunque sea alrededor de la cuadra, o sal con una amiga a un café cercano. El aire fresco, el sol y la compañía les harán mucho bien a tu bebé y a ti. Si un paseo es demasiado para ti en este momento, simplemente vete fuera, cierra los ojos, respira hondo, y siéntate al sol durante unos minutos. Te ayudará.

Tómate las cosas con calma. La llegada de tu bebé es una buena razón para tomarte las cosas con calma. Resiste la tentación de lavar la ropa mientras el niño duerme y deja que el resto de las tareas esperen. Haz que te traigan la comida, o pídele a tu pareja que te traiga algo de camino a la casa. Si el teléfono siempre está sonando en los momentos más inoportunos (por ejemplo cuando estás intentando que el bebé duerma, o cuando finalmente has podido encontrar un ratito para descansar) baja el volumen del timbre y regresa las llamadas cuando sea conveniente para ti.

Tu pareja: En este momento es importante que tu pareja se involucre de forma que él pueda comprender qué es lo que ha estado pasando (no olvidemos que él también ha estado sufriendo las consecuencias de la depresión postparto).

Posiblemente él sea quien mejor pueda apoyar, aunque también necesitará algo de apoyo para sí mismo, especialmente si es el primer hijo que tiene la pareja y si se ha sentido desplazado tras su llegada.

Este es un aspecto realmente importante ya que si el marido está resentido y no comprende hasta que punto su esposa necesita de su apoyo y ayuda podrán surgir más problemas. Es probable que él también se sienta aliviado por el diagnóstico y por recibir consejos sobre cómo actuar. La ayuda práctica con el recién nacido, una actitud comprensiva y afectiva y el ser positivo serán apreciados incluso cuando la depresión desaparezca.

Tratamiento con medicamentos

Los médicos de cabecera no siempre prescriben tratamiento farmacológico para sus pacientes con trastornos emocionales. Sin embargo, en ocasiones la naturaleza de la depresión es tal que hace necesario un tratamiento con fármacos antidepresivos. Estos medicamentos:

  • No son tranquilizantes ni estimulantes.
  • No son adictivos, no crean dependencia.
  • Necesitan dos semanas o más para empezar a hacer efecto.
  • Tu médico te dirá si puedes seguir con la lactancia.
  • Necesitan tomarse durante al menos 6 meses tras la depresión para reducir el riesgo de recaída.

Debes saber que el tratamiento necesitará su tiempo para hacer efecto y que será necesario el concertar algunas citas para que recibas el apoyo necesario hasta que te recuperes.

A muchas mujeres les parece más atractiva la posibilidad de recibir tratamiento con hormonas en lugar de con antidepresivos ya que consideran a éstas más naturales. Sin embargo, las evidencias disponibles sobre su eficacia son cuestionables y además no están exentas de efectos secundarios.

La progesterona parece funcionar mejor en supositorios, mientras que los estrógenos se aplican actualmente en forma de parches en la piel. No existe duda de que muchas mujeres creen que el tratamiento hormonal que han recibido les ha beneficiado, pero todavía está por demostrar que este sea algo más que un placebo, es decir que la curación se produce más por la esperanza puesta en el tratamiento que por el propio tratamiento en sí.

Con un tratamiento adecuado, la depresión generalmente desaparece en unos cuantos meses. Algunas mujeres siguen teniendo ligeros síntomas meses o años después.

La psicosis post parto requiere atención y tratamiento inmediato, por un medico psiquiatra, especializado y generalmente en un hospital donde estarás segura y con el tratamiento adecuado.

 ¿Cuánto dura la depresión post parto?

Es difícil de decir. Algunas mujeres se sienten mejor después de unas semanas, pero otras continúan sintiéndose deprimidas o “diferentes” durante muchos meses. Aquéllas que tuvieron síntomas más severos o que han estado deprimidas con anterioridad, tardarán más tiempo en recuperarse. Es importante que no te olvides de que puedes obtener ayuda para mejorar.

Pronóstico

Los medicamentos y la psicoterapia profesional con frecuencia pueden reducir o eliminar los síntomas de manera efectiva.

¿Puede prevenirse la depresión postparto?

Si. Existen tres formas de prevención: detectar precozmente el trastorno, tratarlo rápidamente y evitar sus consecuencias.

Durante el embarazo:

  • No intentes ser una super mujer. El tener un hijo es un trabajo que puede exigir dedicación exclusiva, de forma que durante tu embarazo intenta reducir tus compromisos (si trabajas, asegúrate de que te alimentas de forma suficiente y con regularidad y pon los pies en alto durante la hora de la comida).
  • No te mudes de casa mientras estés embarazada o hasta que tu hijo no tenga seis meses. Evita en lo que puedas el estrés.
  • Has amistad con otras parejas que estén esperando un hijo o que lo hayan tenido recientemente. Entre otras cosas, esto te ayudará a disponer de alguien que pueda cuidar a tu bebé cuando lo necesites.
  • Identifica a alguien en quién puedas confiar, es necesario disponer de algún amigo a quién acudir en caso de necesidad.
  • Ve a las clases de preparto junto con tu pareja.

Si ha sufrido previamente una depresión, esto no significa que vayas a tenerla de nuevo en el siguiente parto. Sin embargo, tras el parto es necesario que te pongas en contacto con tu médico de cabecera para que éste vigile la posible aparición de cualquier signo de recurrencia de la depresión postparto y así comenzar lo antes posible con el tratamiento.

Una vez que el bebé haya nacido:

  • Aprovecha cualquier oportunidad para descansar. Aprende a echar cabezadas o pequeñas siestas. Tu pareja podrá encargarse de alimentar al bebé por la noche, utilizando, si lo deseas, incluso tu propia leche extraída con anterioridad.
    • Si estás fatigada, acomoda tu sueño al del bebé.
    • No reprimas tus sentimientos, si deseas llorar, hazlo.
  • No permitas que la información que te dan otras personas acerca del cuidado del bebé te abrume, sigue siempre las indicaciones de tu pediatra y cuando pidas ayuda a tu madre o amigas, no permitas que te controlen la vida.
  • No se supone que debas de ser una “super mamá”. Sé honesta contigo misma acerca de lo que puedes hacer y atrévete a pedir ayuda, tus miedos y dudas son normales.

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  • Aliméntate adecuadamente. Las ensaladas, los vegetales frescos, la fruta, los zumos, la leche y los cereales son alimentos muy adecuados para este momento y que además no necesitan de mucha cocina.
  • Encuentra tiempo para disfrutar con tu pareja.
  • Intenta intimar con tu pareja, incluso aunque todavía no te apetezca tener relaciones sexuales completas, un beso, un abrazo, una caricia, o un mimo pueden ser bastante reconfortables hasta que regrese el deseo sexual al completo.
  • Encuentra tiempo para hacer algo tuyo, aunque sean solamente 15 minutos. Trata de leer, hacer ejercicio (la caminata es beneficiosa para ti y fácil de realizar), tómate un baño o medita.
  • No seas muy crítica contigo misma ni con tu pareja. La vida se hace bastante dura en estos momentos y el cansancio y la irritabilidad de ambos puede conducir a discusiones frecuentes que no harán más que debilitar su relación en unos momentos en que ésta debería ser más fuerte.
  • Lleva un diario. Cada día, escribe acerca de tus emociones y sentimientos, saca todo. En cuanto empieces a sentirte mejor, relee lo que escribiste y te dará cuenta de lo mejorada que estás.
  • Finalmente, a pesar de que la depresión postparto ya esté instaurada cuando se te diagnostique, no te desesperes, aún cuando solamente puedas hacer una sola cosa en un día, es un paso adelante en la dirección correcta. Habrá día en las que no lo logres, no te enojes contigo misma. el apoyo, el consejo y la medicación marcarán la diferencia y acelerarán tu recuperación. Nunca es tarde.

¿Cuándo debo pedir ayuda profesional?

Llama a tu médico si:

  • Tienes cambios de humor o te sientes deprimida y ya han pasado algunos días después del parto.
  • Si sientes que no puedes con las actividades diarias de tu vida incluyendo el cuidado del bebé
  • Si tienes fuertes sentimientos de depresión o enojo a los 2 o 3 meses del parto

Pídele a tu médico que te recomiende un psicólogo o psiquiatra de confianza con quien puedas tener una entrevista. En el caso de que hayas experimentado depresión postparto anteriormente es importante que te contactes durante el embarazo con los profesionales que te atendieron la última vez.

Si te dieron algún medicamento, seguramente volverán a dártelo inmediatamente después del parto. Esto reduce considerablemente la posibilidad de volver a padecerla.

Algunas personas prefieren comenzar a tomar la medicación no bien los síntomas aparecen, sin embargo de esta forma va a ser más difícil de tratar.

¿Cuál es el futuro de la depresión postparto si no se trata?

Si se deja sin tratamiento, la depresión post parto puede interferir con el lazo de amor entre la madre y el bebé y causar problemas familiares.

Los bebés de las madres que no han sido tratadas tienen mayores posibilidades de presentar problemas de comportamiento como por ejemplo dificultad para dormir o para alimentarse, berrinches e hiperactividad. Es común que tengan también retraso en el desarrollo del lenguaje.

¿Si estoy amamantando puedo tomar un antidepresivo?

Dile a tu médico si estás amamantando,

Los efectos de las medicinas antidepresivas en los bebés lactantes no se han estudiado y por lo tanto no hay muchos datos sobre ello. Pregúntale a tu médico si, con el medicamento que te receta, puedes continuar con la lactancia o es necesario que suspendas.

Referencias

Medicamentos durante el embarazo
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Medicamentos durante el embarazo

Introducción

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La mayoría de las mujeres están concientes que, durante el embarazo, es necesario que se evite, lo más posible, tomar medicamentos.

El problema de los medicamentos es que las sustancias pueden cruzar la barrera de la placenta y entrar en el flujo sanguíneo del bebé. El efecto que esa sustancia tenga en el bebé en desarrollo depende de la sustancia misma y del trimestre en que es tomada.

En el segundo trimestre, la placenta ya está totalmente formada, el desarrollo de los órganos se ha logrado pero todavía hay medicamentos que pueden dañar al bebé en desarrollo porque pueden interferir en su capacidad de adaptación de la vida intrauterina a la vida fuera del útero.

¿Cómo afecta un medicamento al bebé en desarrollo?

El trimestre en el que se toma es muy importante. Algunos medicamentos pueden ser muy peligrosos en el primer trimestre pero se pueden tomar en el segundo o en el tercero y viceversa.El trimestre en el que se toma es muy importante

  • En el segundo trimestre los medicamentos pueden interferir con el desarrollo del sistema nervioso del bebé o con el crecimiento y desarrollo lo que podría provocar un bebé con bajo peso al nacer. Sin embargo, los expertos opinan que este es el trimestre más seguro para la administración de medicamentos.
  • Los medicamentos también pueden afectar indirectamente al bebé cuando interfieren con el medio ambiente dentro del útero. Algunos medicamentos pueden provocar contracciones, pueden disminuir el flujo sanguíneo que le llegue al bebé, mientras que otros pueden provocar un retraso en la labor de parto. Todo esto puede ser una amenaza para la salud y desarrollo del bebé.

Es importante que tu médico sepa todo lo que estás tomando

Tu médico siempre debe de saber los medicamentos que estás tomando, o que recientemente tomaste, incluyendo:

  • Medicinas que no requieren de receta médica
  • Medicinas que sí la requieren
  • Suplementos nutritivos como las vitaminas.
  • Productos Herbolarios.

Tu médico también debe saber si consumes algún tipo de droga ilícita, tabaco o alcohol sin importar si las consumes en eventos sociales únicamente.

¿Cómo sabemos cuáles medicamentos son seguros?

La respuesta a esto es que generalmente no lo sabemos. Las compañías farmacéuticas no hacen pruebas de sus medicamentos en mujeres embarazadas y como resultado de esto, hay muy pocos que se permita usarlos durante el embarazo.

La información que tienen los médicos viene de la experiencia práctica a través del tiempo. Cuando un medicamento ha sido utilizado, varios años, sin haber causado efectos adversos, se puede concluir que no es dañino. La información también llega de mujeres que han sido expuestas, en forma accidental, a algún medicamento durante el embarazo y por estudios con animales.

Existen productos cuyo uso durante el embarazo es completamente inocuo, como es el caso de las vitaminas, el calcio y el hierro. Otros, como la aspirina y algunos analgésicos, no siempre son dañinos para el embrión o feto. Sin embargo, un medicamento actúa en forma diferente en cada individuo, por lo que su uso deber ser restringido y vigilado por el médico.

No es recomendable tomar riesgos ante padecimientos triviales y recetar medicamentos al azar como pueden ser los antihistamínicos para una gripe común. Mientras menos medicamentos se consuman durante esta etapa del embarazo, el riesgo de daño al bebé será menor.

Muchos medicamentos traen una leyenda que informa acerca de uso durante el embarazo. Es importante leerla, aún cuando sea un medicamento recetado por tu médico.

Lista de medicamentos “seguros” durante el embarazo: muchos sitios o páginas de internet enlistan una serie de medicamentos que son “seguros” para tomar durante el embarazo. Pero la realidad es que existe muy poco conocimiento acerca del riesgo que tiene su uso durante el embarazo. No tomes decisiones basándote en estas listas, en vez de eso, llama a tu médico y pregúntale. Una simple conversación puede darte la seguridad que necesitas para tomar únicamente lo que sea necesario.

¿Cómo se clasifican los medicamentos de acuerdo al daño que pueden provocar en el embarazo?

La FDA (Food and Drug Administration) en Estados Unidos, ha clasificado los medicamentos de acuerdo a lo que se sabe del efecto que pueden causar en un bebé en desarrollo durante el embarazo.

  • Categoría A: Se han hecho estudios con las mujeres embarazadas. No existe riesgo conocido para el bebé.
  • Categoría B: Se han hecho estudios con animales embarazados pero no existen estudios en mujeres.
  • Categoría C: los estudios hechos en animales muestran algún riesgo pero no hay estudios realizados en mujeres embarazadas. Se desconoce el riesgo. Aunque muchos de ellos han sido utilizados sin problemas.
  • Categoría D: los estudios muestran que este medicamento puede dañar a un bebé en desarrollo durante el embarazo. Sin embargo, existen beneficios importantes para las madres que tienen una enfermedad seria. Tu médico te dirá los pros y contras de utilizar este medicamento.
  • Categoría X: los estudios han mostrado que estos medicamentos pueden dañar a un bebé en desarrollo durante el embarazo, entre ellas se encuentran: las hormonas usadas como anticonceptivos, el Accutane que se utiliza para el acné, el Coumadin, que se utiliza como anticoagulante, el Misoprostol que es un medicamento utilizado como tratamiento para las úlceras, algunas vacunas de virus vivos.

¿Qué tanto daño puede hacer un medicamento en este trimestre?

El grado del daño depende de los siguientes factores

  • El tipo de medicamento.
  • Cómo se usó el medicamento: inyectado en la vena o en el músculo, inhalado, por vía vaginal, por la boca.
  • La dosis (la cantidad).
  • Con qué frecuencia se toma.
  • Si el medicamento se tomó solo o en combinación con otras medicinas.
  • La respuesta individual del bebé en desarrollo a la sustancia del o los medicamentos.
  • Otros factores como el estado de salud de la madre, sus cuidados prenatales, la dieta que consume.

Entonces, ¿si estoy enferma no puedo tomar nada?

Una embarazada puede enfermarse como cualquier ser humano y sufrir problemas relacionados justamente con su embarazo como puede ser el estreñimiento y la acidez estomacal o puede adquirir alguna enfermedad más seria que complique su embarazo.

Cuando una embarazada contrae una enfermedad que requiere tratamiento, su médico debe elegir el medicamento que tendrá menos repercusiones o ninguna en el feto, a esto se le llama “Análisis del riesgo-beneficio del uso de Medicamentos”. Esto implica que cuando el uso de medicamentos es necesario para controlar o combatir la pérdida de salud, resulta razonable correr el riesgo de usar un medicamento para controlar una enfermedad, pues no hacerlo puede ocasionar más daño al feto o al embrión, como es el caso de una infección urinaria o vaginal.

Una vez que se inicia el tratamiento, es muy importante que tomes en cuenta que NO debes de suspender o cambiar las dosis de los medicamentos prescritos por tu médico sin su conocimiento y consentimiento.

Algunos de estos medicamentos los tendrás que tomar por un periodo corto de tiempo, por ejemplo los antibióticos, pero otros, por ejemplo los medicamentos para la diabetes o para la presión arterial, los tendrás que tomar constantemente quizás hasta el final del embarazo.

Las medicinas que son necesarias durante el embarazo

Como ya lo mencionamos, la buena salud de la madre es vital, para asegurar la salud, el crecimiento y el desarrollo del bebé antes de nacer. Las mujeres que tienen problemas de salud preexistentes (desde antes de embarazarse) como asma, diabetes, epilepsia, etc., deben de continuar con su tratamiento durante el embarazo, con los medicamentos apropiados que su médico le indique ya que suspenderlos pondría en riesgo su salud y, por lo tanto, la de su bebé, por ejemplo:

  • Si tienes asma y dejas de tomar tu medicamento, existe el riesgo de retrasar el crecimiento de tu bebé durante el embarazo.
  • Si tienes epilepsia y suspendes los medicamentos antiepilépticos, incrementas el riesgo de sufrir una convulsión y tener complicaciones en tu embarazo y daños al bebé.
  • Una diabetes no controlada, incrementa el riesgo de salud para su bebé en desarrollo.

Tu médico elegirá el medicamento que mejor cumpla con sus objetivos y que sea menos dañino para el embarazo. En algunos casos será necesario revisar el riesgo-beneficio de algún medicamento que se esté considerando y el médico tendrá que explicarte claramente esta circunstancia.

  • Poorly managed maternal diabetes increases the health risk for the unborn baby.
    Without treatment with prescribed drugs, the health and welfare of both the mother and her unborn baby could be at increased risk. Discuss any concerns with your doctor or midwife.

La Medicina Alternativa: Los Productos Herbolarios

Muchas mujeres creen en el poder curativo de lo natural para aliviar las molestias de la náusea, el dolor de espalda y otras molestias del embarazo, pero muchos de los productos llamados naturales no han sido probados en cuanto a la seguridad de su consumo y a su efectividad en las mujeres embarazadas.

Algunos de ellos pueden contener agentes que te pueden dañar a ti o a tu bebé o provocar problemas a tu embarazo. De ahí la importancia de verificar con tu medico, si puedes hacer usos de la medicina alternativa. El médico no te recomendará un producto o un tratamiento hasta que no hayan sido aprobados en seguridad y en beneficio en las mujeres embarazadas.

Aspectos que debes de recordar

  • La mayoría de las mujeres toman algún tipo de medicamento durante el embarazo, generalmente sin saber el daño potencial que le pueda causar.
  • La embarazada que tiene alguna enfermedad crónica, (asma, epilepsia, diabetes, debe continuar durante el embarazo, con los medicamentos permitidos y ordenados por su médico.
  • No tomes medicamentos que le hayan prescrito a otra persona
  • No suspendas el tratamiento que tu médico indicó.
  • Aún los medicamentos sencillos como una aspirina, una jarabe para la tos, un laxante, gotas para la nariz, algo para la gripe, un antiácido, no los consumas si no le preguntas antes a tu médico si son seguros.
  • Informa a tu médico si tomaste antes del embarazo, o todavía tomas, algún producto herbolario
  • Si consumes drogas ilícitas, alcohol o tabaco, aún si lo haces socialmente, debes de informar a tu médico.
  • Avisa de inmediato a tu médico si llegas a presentar cualquier reacción anormal, después de haber tomado el medicamento que él te prescribió.
  • El uso de medicamentos en el embarazo tiene riesgos que deben ser asumidos principalmente por el médico que los prescribe pero también por la madre que los consume.
  • Nunca te automediques.

Referencias

https://www.geosalud.com/embarazo/medicamentos.htm
http://womenshealth.gov/
http://www.embarazada.com/articulo/los-riesgos-de-consumir-medicamentos-en-el-embarazo
http://www.netdoctor.co.uk/health_advice/facts/medicinesinpregnancy.htm
http://www.netmoms.es/revista/embarazo/que-evitar-en-el-embarazo/medicamentos-en-el-embarazo/
http://familydoctor.org/familydoctor/es/drugs-procedures-devices/over-the-counter/otc-medicines-and-pregnancy.html
http://www.cdc.gov/pregnancy/meds/
https://www.womenshealth.gov/publications/our-publications/fact-sheet/pregnancy-medicines.html
http://www.betterhealth.vic.gov.au/bhcv2/bhcarticles.nsf/pages/Birth_defects_and_drugs
http://www.marchofdimes.com/pregnancy/drugs-herbs-and-dietary-supplements.aspx

Medicamentos
Durante, Embarazo, Semanas 25 - 40

Medicamentos

Durante el tercer trimestre del embarazo –así como durante los otros trimestres- pueden hacerse presentes enfermedades preexistentes como hipertensión inducida por el embarazo, diabetes gestacional, amenaza y trabajo de parto prematuro, desprendimiento de placenta, o bien puede presentarse alguna enfermedad nueva. En cada caso individual, es conveniente que, desde antes del embarazo, tú hables con tu médico acerca de tus antecedentes personales, tanto en lo que respecta a enfermedades de tipo clínico, como a operaciones y traumatismos y nunca te automediques.

El embarazo representa un problema terapéutico único porque hay dos pacientes, la madre y el feto. Una enfermedad materna puede beneficiarse con un tratamiento farmacológico particular que puede afectar en forma adversa el bienestar fetal.

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¿Cómo puede afectar el medicamento en el desarrollo del bebé?

La placenta actúa como un filtro entre la sangre de la madre y la del bebé. Permite que pequeñas moléculas de nutrientes pasen al bebé y evita que moléculas de mayor tamaño lo hagan. El problema causado por medicamentos tomados por la madre es que pueden atravesar la placenta y entrar en el torrente sanguíneo del bebé.

Esto se debe a que los medicamentos contienen partículas lo suficientemente pequeñas como para atravesar la barrera placentaria junto con los nutrientes. El efecto de un medicamento sobre el bebé en desarrollo depende del medicamento, la dosis y el tiempo de embarazo.

¿Cómo puede afectar el medicamento en el desarrollo del bebé?

Los medicamentos tomados durante el embarazo pueden afectar al feto de varias formas:

  • Alterando su normal desarrollo, pudiendo producirle malformaciones o deformidades. Esto es lo que se llama efecto teratógeno.
  • Alterando el intercambio de oxígeno y alimentos entre el feto y la madre, impidiendo su desarrollo y crecimiento.

¿Qué pasa si los tomé en este último trimestre?

En el tercer trimestre los riesgos son menores y prácticamente no existen efectos teratógenicos (de malformaciones), pero pueden ocurrir efectos adversos relacionados con el retardo del crecimiento del bebé dentro del útero. Los medicamentos tomados en el último trimestre de embarazo pueden:

  • Causar complicaciones tales como dificultades para el bebé después del nacimiento. Esto se debe a que el medicamento permanece en el cuerpo del bebé después del parto y el recién nacido puede no ser capaz de hacer frente al medicamento en su torrente sanguíneo de la misma forma en que la madre puede hacerlo porque su hígado y su metabolismo son inmaduros.
  • Afectar indirectamente el bebé al interferir en el medio ambiente del vientre. Algunos medicamentos pueden provocar contracciones del útero, disminuyendo el suministro de sangre al bebé y alterando el crecimiento y las funciones de los distintos órganos.
  • Afectar el momento del parto. Pueden causar un nacimiento prematuro o retrasar el nacimiento, lo cual constituye una amenaza para el bebé.

¿Cómo sabemos qué medicamentos son seguros?

A menudo no lo sabemos. Las empresas farmacéuticas rara vez realizan los ensayos clínicos o estudios reales de sus medicamentos en las mujeres embarazadas. Como resultado de ello, pocos son en realidad los medicamentos autorizados para su uso durante el embarazo.

La mayor parte de la información que recibimos acerca de la seguridad del uso de un medicamento en el embarazo a menudo proviene de la experiencia práctica en el tiempo. Es frecuente que, cuando un medicamento ha sido usado ampliamente durante muchos años sin causar efectos adversos en el embarazo, se llegue a la conclusión de que no es nocivo. La información también procede de las mujeres que han sido expuestas accidentalmente a un medicamento durante el embarazo y de los estudios con animales.

Riesgo- beneficio: Al tomar cualquier medicamento durante el embarazo se trata sopesar los pros y los contras. La decisión debe ser tomada por tu médico, que sabe cuál es el medicamento más seguro, la dosis eficaz y la mejor vía de administración.

Él será capaz de medir los beneficios que tiene un medicamento que te recete, frente a los riesgos que puede causar al bebé. Si los beneficios superan a los riesgos, entonces el medicamento puede serte dado. Si los riesgos para el bebé son demasiado grandes, entonces puede aplicarse un tratamiento alternativo. La decisión final acerca de la toma de un medicamento debe hacerse en conjunto con la embarazada.

Entonces, ¿si estoy enferma no puedo tomar nada?

Una embarazada puede enfermarse como cualquier ser humano y sufrir problemas relacionados justamente con su embarazo como puede ser el estreñimiento y la acidez estomacal o puede adquirir alguna enfermedad más seria que complique su embarazo.

Cuando una embarazada contrae una enfermedad que requiere tratamiento, su médico debe elegir el medicamento que tendrá menos repercusiones o ninguna en el feto, a esto se le llama “Análisis del riesgo-beneficio del uso de Medicamentos”. Esto implica que cuando el uso de medicamentos es necesario para controlar o combatir la pérdida de salud, resulta razonable correr el riesgo de usar un medicamento para controlar una enfermedad, pues no hacerlo puede ocasionar más daño al feto o al embrión, como es el caso de una infección urinaria o vaginal.

Una vez que se inicia el tratamiento, es muy importante que tomes en cuenta que NO debes de suspender o cambiar las dosis de los medicamentos prescritos por tu médico sin su conocimiento y consentimiento.

Algunos de estos medicamentos los tendrás que tomar por un periodo corto de tiempo, por ejemplo los antibióticos, pero otros, por ejemplo los medicamentos para la diabetes o para la presión arterial, los tendrás que tomar constantemente quizás hasta el final del embarazo.

Recomendaciones Generales

La gestación es un período relativamente largo y en ocasiones puede ser necesario instaurar un tratamiento con medicamentos. Es recomendable evitar la administración indiscriminada de medicamentos para situaciones banales y la automedicación. Por todo ello, durante la gestación se aconseja:

  • Si estás embarazada y tienes ciertos malestares, consúltalos con tu médico, antes de tomar cualquier medicamento.
  • Valorar con tu médico la relación riesgo/beneficio estableciendo claramente la necesidad de tratar la enfermedad, ya que algunas enfermedades o síntomas no tratadas (p. ej., fiebre, infecciones) pueden ser tan peligrosas para el feto como la administración de ciertos medicamentos.
  • Utilizar preferentemente aquellos medicamentos sobre los que se disponga de mayor experiencia clínica, intentando evitar en lo posible los fármacos de reciente comercialización.
  • Tomar la mínima dosis terapéutica eficaz y durante el menor tiempo posible: no menos, no más de lo que te haya recomendado tu médico.
  • Evitar los medicamentos con múltiples principios activos en su composición.
  • Considerar que en principio ningún medicamento es totalmente inocuo, ni siquiera los preparados tópicos.
  • Si la automedicación no está recomendada en ninguna circunstancia, en el embarazo queda absolutamente prohibida.

No olvides que la prevención y detección a tiempo pueden ayudarte a vivir mejor y a tener un bebé sano.

Las medicinas que son necesarias durante el embarazo

Como ya lo mencionamos, la buena salud de la madre es vital, para asegurar la salud, el crecimiento y el desarrollo del bebé antes de nacer. Las mujeres que tienen problemas de salud preexistentes (desde antes de embarazarse) como asma, diabetes, epilepsia, etc., deben de continuar con su tratamiento durante el embarazo, con los medicamentos apropiados que su médico le indique ya que suspenderlos pondría en riesgo su salud y, por lo tanto, la de su bebé.

Tu médico elegirá el medicamento que mejor cumpla con sus objetivos y que sea menos dañino para el embarazo.

La Medicina Alternativa: Los Productos Herbolarios

Muchas mujeres creen en el poder curativo de lo natural para aliviar las molestias de la náusea, el dolor de espalda y otras molestias del embarazo, pero muchos de los productos llamados naturales no han sido probados en cuanto a la seguridad de su consumo y a su efectividad en las mujeres embarazadas. Algunos de ellos pueden contener agentes que te pueden dañar a ti o a tu bebé o provocar problemas a tu embarazo. De ahí la importancia de verificar con tu medico, si puedes hacer usos de la medicina alternativa. El médico no te recomendará un producto o un tratamiento hasta que no hayan sido aprobados en seguridad y en beneficio en las mujeres embarazadas.

Conclusión

Si bien la mayoría de los medicamentos de uso habitual no han demostrado ser riesgosos para el crecimiento y desarrollo fetal, hay que recordar que sólo las vitaminas son clasificadas en el grupo A (absolutamente demostrado que no producen malformaciones). El resto de los medicamentos se hallan en los grupos B o C. Por eso se recomienda no consumir innecesariamente y nunca sin supervisión médica. Pero tampoco implica que sea absolutamente prohibido recibir medicación.

Referencias

http://www.vidahumana.org/vidafam/anticon/farmacospost.html

La anticoncepción post coital tiene cuatro posibles mecanismos de acción: impedir la ovulación, alterar la duración del recorrido del óvulo por las trompas de Falopio, alterar el ciclo menstrual e impedir la implantación debido al daño causado al endometrio.

Como atraviesan la placenta los medicamentos

Viajes y embarazo: http://virus.med.puc.cl/viajero/viaje_embarazo.html