Infecciones Vaginales en el Embarazo
Complicaciones, Embarazo

Infecciones vaginales en el embarazo: CANDIDIASIS

INFECCIONES VAGINALES EN EL EMBARAZO: CANDIDIASIS

Durante el embarazo tu cuerpo presenta muchos cambios y uno de esos cambios es el aumento del flujo vaginal.

Si el flujo es claro y sin olor, es muy probable que se deba al efecto de las hormonas del embarazo y es un signo de que la vagina está saludable.

Pero muchas veces el exceso de flujo es una señal de infección que ocurre cuando el balance natural de las bacterias que habitan en la vagina sufre una alteración.

De las cuatro infecciones vaginales que varían desde las más comunes hasta las más raras, todas causan vaginitis (inflamación de la vagina) y pueden afectar a la mujer embarazada.

  • Candidiasis (moniliasis) Vulvovaginal (que afecta la vulva y la vagina).
  • Vaginosis Bacteriana (causada por bacterias).
  • Infecciones del grupo de Estreptococo B
  • Tricomoniasis

CANDIDIASIS VULVOVAGINAL (MONILIASIS)

Es una infección causada por una levadura y el organismo más comun es la cándida albicans. Aunque este organismo vive comúnmente en la vagina, tu sistema inmune es el que mantiene que su crecimiento no se salga fuera de control.

Cuando se multiplica demasiado, aparece la infección.

Una de cada tres mujeres en algún momento de su vida, padece de una infección vaginal por cándida.

La candidiasis no está considerada como infección de transmisión sexual, sin embargo, se contagia en las relaciones sexuales.

FACTORES DE RIESGO

Los factores más comunes que predisponen a que la mujer padezca de moniliasis vulvovaginal son :

  • Embarazo. Durante el embarazo la vagina contiene una forma de glucosa muy rica -llamada glicógeno- que alimenta a la cándida albicans. Se cree que los altos niveles de glicógeno se deben al aumento de hormonas (estrógenos) y reducción de la acidez de la vagina.
  • Por esta razón las mujeres embarazadas tienen un riesgo 10 veces mayor de padecer candidiasis o moniliasis Vulvovaginal . La vagina es el lugar ideal para su desarrollo.
  • Mujeres diabéticas que no tienen controlada su azúcar, están en mayor riesgo, debido a que, como ya lo vimos anteriormente, los niveles altos de azúcar favorecen el crecimiento de la cándida.
  • Uso de pastillas anticonceptivas, antibióticos de amplio espectro, corticoesteroides (prednisona)
  • Alteraciones el sistema inmune (SIDA).
  • Las duchas vaginales.
  • Malos hábitos alimenticios, consumo de alimentos con alto contenido de azúcar.
  • Alteraciones hormonales cuando se acerca el ciclo menstrual.
  • Estrés.
  • Falta de sueño.

Cualquier situación que cambie el balance normal de las bacterias o levaduras en la vagina, desencadena una infección.

Por ejemplo los antibióticos atacan a las bacterias como los lactobacilos, que son las que mantienen el control de la cándida albicans.

¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS DE PADECER MONILIASIS VULVOVAGINAL?   

Durante el embarazo las infecciones por cándida  no representan un riesgo ni para la madre ni para el bebé, pero si no son tratadas, se le pueden transmitir a la boca del bebé durante el parto y producir lo que comúnmente se llama “algodoncillo” y, si lo estás amamantando, la cándida se te pasará a ti.

Afortunadamente, la candidiasis se puede tratar con un medicamento fungicida suave (anti hongos) para el bebé y una crema vaginal para ti.

SÍNTOMAS

Generalmente aparecen algunos o varios de los siguientes:

  • Dolor y comezón en la vagina y el área se siente en carne viva.
  • Enrojecimiento e inflamación de la vagina y labios.
  • Flujo blanco-amarillento espeso, puede o no tener olor o puede oler como la levadura que se utiliza para el pan, a este flujo se le denomina
  • Dolor e incomodidad durante las relaciones sexuales.
  • Sensación de ardor al orinar.
  • Cuando se desprende el flujo de las paredes vaginales, aparecen pequeños puntos rojos y puede haber sangrado.

Recuerda que las infecciones por hongos/candidiasis, pueden parecerse y sentirse como si fueran una enfermedad más grave incluyendo una gran variedad de enfermedades de transmisión sexual o vaginosis bacteriana, lo cual es una razón de más para que no ignores los síntomas si crees que tienes una infección por cándida, especialmente si estás embarazada.

Si presentas flujo vaginal, verdoso, amarillo o grisáceo con un fuerte olor, o comezón y ardor en la vagina, acude al médico.

DIAGNÓSTICO

Tu médico te realizará un examen pélvico en el que examinará la vagina y con un cotonete tomará una muestra del flujo que examinará al microscopio; será suficiente para diagnosticar la infección por cándida.

En casos raros, se enviará la muestra al laboratorio.

¿CÓMO SE TRATA LA INFECCIÓN VAGINAL POR CÁNDIDA DURANTE EL EMBARAZO?

Aún cuando hayas padecido candidiasis vaginal y te auto diagnostiques, debes consultar a tu médico.

Es importante NO automedicarte.

¿Por qué?  Porque muchas mujeres piensan que padecen de una candidiasis vaginal y en realidad tienen otra infección como la vaginosis bacteriana o tricomonas y entonces el tratamiento para la cándida solamente prolongará las molestias.

Si se trata de este tipo de infecciones el tratamiento que indicará el medico será con antibióticos o metronidazol.

Una vez que has consultado al médico puedes comprar la crema o supositorios fungicidas que te indicó.

Este tratamiento es la mejor opción, el más seguro para tratar la candidiasis vaginal durante los tres trimestres del embarazo.

Recuerda que pueden pasar varios días antes de que las molestias disminuyan, y cuando empieces a sentir una mejoría, NO suspendas el tratamiento, sigue las indicaciones de tu médico.

Desafortunadamente la infección puede desaparecer temporalmente y es probable que regrese, pero generalmente desaparece totalmente hasta después del parto.

¿Cuáles son los medicamentos adecuados durante el embarazo?

Durante el embarazo los médicos recomiendan solamente pomadas y supositorios vaginales.

Aún no se ha comprobado que los medicamentos por vía oral para este tipo de infecciones, sean seguros durante el embarazo y lactancia.

Recuerda que no debes de auto medicarte y que tu pareja deberá seguir el tratamiento para que no vuelvas a contraer la infección.

Terminado el tratamiento es importante que el médico te examine nuevamente.

Recuerda que las infecciones causadas por cándida, tienen síntomas similares a las infecciones, de transmisión sexual.

Un buen diagnóstico cada vez que se presenten los síntomas, es vital para que recibas el tratamiento adecuado o corres el riesgo de que la situación se empeore.

Si en tres días de tratamiento, no sientes una mejoría o si los síntomas se han agravado o regresan después del tratamiento, es importante que acudas al médico.

PREVENCIÓN DE LAS INFECCIONES VAGINALES POR CÁNDIDA EN EL EMBARAZO

Durante el embarazo no puedes controlar los cambios hormonales, pero puedes tomar ciertas medidas para prevenir las infecciones por cándida, lo primero y más importantes es mantener el área genital seca y que circule aire en esa área.

  • Usa pantaletas de algodón lo cual permitirá que tu área genital respire, además es recomendable usar pantaletas que cubren toda el área (no tangas).
  • Duerme sin pantaletas, esto puede reducir el riesgo de infecciones.
  • Consume carbohidratos complejos y granos integrales en lugar de azúcares y harinas refinadas lo que ayuda a disminuir los factores que favorecen las infecciones.
  • Consume yogurt (lactobacilos ) frecuentemente, es un pro biótico que ayuda a la digestión y se cree que ayuda a prevenir las infecciones vaginales.
  • Evita usar ropa ajustada (pantalones).
  • Si vas a nadar, debes cambiarte el traje de baño en cuanto salgas del agua y secarte bien el área genital antes de colocarte las pantaletas.
  • La cándida albicans se desarrolla muy bien en ambientes húmedos y tibios así que evita los baños prolongados y sécate bien despué
  • No uses duchas vaginales, ni spray desodorante vaginal.
  • Toma baños de regadera y evita los baños de burbujas en la tina.
  • Utiliza jabones suaves para el aseo de tus genitales.
  • Se cuidadosa con tu higiene, especialmente cuando vayas al baño, límpiate de adelante hacia atrás.

Quizá te interese:

 INFECCIONES VAGINALES EN EL EMBARAZO: VAGINOSIS BACTERIANA

REFERENCIAS:

Hipertiroidismo y Embarazo
Complicaciones, Embarazo, Otras

Hipertiroidismo y Embarazo

Actualizado a Julio 2022

HIPERTIROIDISMO Y EMBARAZO

 

INTRODUCCIÓN

 

Un problema de la glándula tiroidea puede ser causa de esterilidad y puede ser causa de diferentes problemas durante el mismo embarazo. Sin embargo, una vez bajo control, no hay ninguna razón para no tener un embarazo exitoso y un bebé sano.

 

Los cambios en los niveles en sangre de la hormona tiroidea que son característicos del hipertiroidismo deben distinguirse de los cambios​​ normales en​​ el funcionamiento de la glándula tiroides que ocurren durante el embarazo, especialmente durante el primer trimestre.

 

Se considera que el embarazo puede ser una prueba de estrés para la glándula tiroides y el diagnóstico​​ de las enfermedades tiroideas puede ser difícil ya que los síntomas clínicos son un reflejo de los síntomas propios del embarazo.​​ 

 

¿QUÉ ES LA GLÁNDULA TIROIDES?

 

Es una glandula con forma de mariposa ubicada normalmente en la parte baja del cuello. Su función es fabricar las hormonas tiroideas que se secretan a la sangre y se llevan a todos los tejidos del organismo.​​ 

 

La hormona tiroidea ayuda a tu cuerpo a usar la energía, mantener la temperatura y mantiene al cerebro, corazón, músculos y otros órganos trabajando​​ como deben de hacerlo.

 

Las hormonas tiroideas son necesarias para un desarrollo fetal normal durante los primeros 3 meses.​​ Si la glándula produce mucha cantidad o poca cantidad de la hormona, puedes tener problemas durante el embarazo.

 

PADECIMIENTOS TIROIDEOS

 

Existen dos tipos de padecimientos de la tiroides:

 

  • Hipertiroidismo​​ (hiper significa demasiado) es cuando la tiroides está super activa y fabrica demasiada hormona. Esto puede hacer que tu organismo acelere muchas de sus funciones. Esto es causado por un padecimientio autoinmune llamado​​ “Enfermedad de Graves”.

    • Si tienes Graves, eso significa que tu organismo fabrica anticuerpos que hacen que tu tiroides fabrique mucha hormona tiroidea.

    • En algunos casos, el hipertiroidismo está ligado a una forma severa de náuseas y vómitos matutinos.

    • Igualmente puede ser causada por nódulos tiroideos

  • Hipotiroidismo​​ (hipo significa muy poco o insuficiente), cuando la tiroides no fabrica suficiente hormona, muchas de las funciones de tu organismo se hacen más lentas.

  • El hipotiroidismo durante el embarazo generalmente es causada por un padecimiento autoinmune llamado Enfermedad de Hashimoto que hace que produzcas una cantidad menor o insuficiente de hormona tiroidea.

 

El​​ diagnóstico correcto​​ se hace tomando en cuenta la historia clínica, el examen físico y los resultados de los exámenes de laboratorio.​​ 

 

ANTES DEL EMBARAZO

 

La causa más comun de una glándula tiroidea hiperactiva es la llamada Enfermedad de Graves.​​ Sino se trata, tus periodos menstruales pueden ser ligeros e irregulares y puedes tener dificultad para embarazarte.​​ 

 

Después del tratamiento debes checar la función de tu tiroides antes de embarazarte. Si no estás planeando embarazarte usa anticonceptivos de inmediato ya que la fertilidad regresa​​ rápidamente.

 

Si estás embarazada y tienes la enfermedad de Graves, es importante comunicarlo a tu obstetra y a tu endocrinólogo.

 

INTERACCIÓN ENTRE LA TIROIDES MATERNA Y EL BEBÉ

 

En las primeras 18 a 20 semanas de embarazo el bebé depende completamente de la madre para la producción de la hormona tiroidea.​​ A​​ la mitad del embarazo, el bebé empieza a producir su propia hormona.

 

Sin embargo, el bebé depende de la cantidad de iodo que su madre ingiere​​ para poder fabricar esta hormona. La Organización Mundial de la salud recomienda una ingesta de 250 microgramos diarios.

 

CAUSA​​ DE LA HIPERTIROIDITIS

 

La llamada​​ Enfermedad de​​ Graves, que es un padecimiento autoinmune en su naturaleza, es la principal causa del hipertiroidismo, pero, durante el embarazo, también puede ser causado por: hipertiroidismo toxico multinodular o de un solo nódulo de funcionamiento autónomo.

 

La tirotoxicosis gestacional transitoria se reporta en mujeres con hiperhemesis gravidarum (náuseas y vomitos excesivos al inicio del embarazo).​​  ​​ ​​​​ 

 

FACTORES DE RIESGO PARA PADECER PROBLEMAS TIROIDEOS

 

Existe un riesgo mayor de padecer algún problema tiroideo cuando:

  • Te están tratando de algún problema tiroideo, tienes nódulos o bocio. El bocio es​​ una glándula tiroidea inflamada que hace que tu cuello parezca hinchado.

  • Haz​​ tenido algún padecimiento tiroideo en el pasado o haz tenido un bebé con problema tiroideo.

  • Tienes historia de algún padecimiento tiroideo autoinmune como Enfermedad de Graves o de Hashimoto.

  • Si tienes diabetes tipo I, o sea, que la tenías desde antes del embarazo.

  • Te han aplicado dosis elevadas de radiación como tratamiento para el hipertiroidismo.

 

RIESGOS DE LA ENFERMEDAD DE GRAVES PARA LA MADRE

 

Cuando el hipertiroidismo no se trata correctamente, puede causar problemas para el bebé y para la madre durante el embarazo.

 

La enfermedad de Graves puede presentarse al principio del embarazo o puede exacerbarse en la embarazada que ya tenía este padecimiento.

 

Además de los síntomas clásicos asociados al hipertiroidismo, si no se trata este padecimiento, puede ser causa de:

  • Anemia,

  • aborto,​​ 

  • parto prematuro,​​ 

  • muerte en útero​​ y​​ 

  • hipertensión gestacional que lleva a preeclampsia,​​ 

  • abruptio placenta (cuando la placenta se separa de la pared uterina antes del parto),

  • hemorragia postparto.

 

Igualmente, la mujer con la enfermedad de Graves tiene un riesgo elevado de presentar un severo hipertiroidismo (la llamada​​ tormenta tiroidea)​​ que puede causar falla cardiaca​​ y muerte si no se trata.

 

La enfermedad de Graves mejora​​ durante el tercer trimestre del embarazo y empeora durante el postparto.​​ 

 

RIESGOS DE LA ENFERMEDAD DE GRAVES PARA EL BEBÉ

 

Los riesgo de esta enfermedad​​ pueden incluir:

 

  • Aborto y muerte del bebé en útero.

  • Parto prematuro antes de las 37 semanas de embarazo.

  • Problemas de crecimiento y desarrollo del cerebro y sistema nervioso.

  • Bocio.

  • Bajo peso al nacer. Nacen pesando menos de 2.5 kg.

  • Problemas tiroideos. Los anticuerpos causantes de la Enfermedad de Graves, cruzan la placenta​​ durante el embarazo y el bebé puede presentar problemas tiroideos durante el embarazo y al nacer.

  • Si te han tratado por Graves​​ antes del embarazo, tu bebé​​ tiene riesgo de padecer Graves.

  • Hipertiroidismo incontrolable que se asocia a taquicardia fetal, bebés pequeños para su edad gestacional​​ (que pesan menos de 2.5 kg.), prematurez​​ (que nacen antes de la semana 37), muerte en útero y malformaciones congénitas.

  • Niveles extremadamente altos de la hormona TSI (estimulante de la tiroides). La producción de anticuerpos que estimulan la tiroides cruzan la placenta y pueden interactuar con la tiroides del bebé.​​ 

    • Se recomiendan mediciones de los niveles de TSI al principio del embarazo y si están elevados, repetirlos a las 18-20 semanas.

 

Se recomienda que la terapia antitiroidea​​ durante el embarazo​​ sea en su mínima dosis para​​ disminuir​​ el riesgo​​ de​​ malformaciones​​ en el bebé.

 

DIAGNÓSTICO DE GRAVES DURANTE EL EMBARAZO

 

Tu médico elaborará la historia clínica, te hará un examen físico y te pedirá una serie de estudios de laboratorio en sangre para medir la cantidad de hormona tiroidea.​​ 

 

TRATAMIENTO PARA LA EMBARAZADA CON GRAVES

 

Cuando el hipertiroidismo es leve, nada más se monitorea a la madre durante el embarazo.

 

El objetivo del​​ tratamiento​​ es mantener la hormona tiroidea en niveles normales y puede incluir:

 

  • Frecuentes chequeos de los niveles tiroideos​​ en sangre.

  • Medicamentos antitiroideos​​ ​​ en dosis ajustadas​​ cuando el medicamento es más importante que el riesgo. Algunos de ellos cruzan la placenta y pueden no ser seguros para el bebé.​​ 

  • Cirugía para remover la parte hiperactiva​​ de la glándula.

  • Las radiaciones no son recomendadas durante el embarazo.

 

Si tienes Graves, puedes prepararte antes del embarazo y trabajar con tu obstetra para tener un manejo adecuado de la enfermedad​​ durante la gestación.

 

Para el recién nacido dar calcio y vitamina D.​​ 

 

Es importante evitar el hipotiroidismo en la madre.

 

ENFERMEDAD DE GRAVES EN EL POSTPARTO

 

Este padecimiento típicamente se empeora durante el postparto o puede presentarse​​ por primera vez en este periodo.​​ 

 

Es probable que se administren altas dosis del medicamento antitiroideo y es necesario monitorear cercanamente a la madre​​ y para esto son necesraios​​ estudios de laboratorio.

 

LA MADRE CON TRATAMIENTO ¿PUEDE AMAMANTAR A SU BEBÉ?

 

Si. Se considera que las dosis del medicamento que le pasan al babé a través de la leche materna son seguras.​​ 

 

PREVENCIÓN​​ 

 

El diagnóstico de hipertiroidismo en la madre se determina basándose en su historia clínica y debe acudir a un consejo genético

 

Prevencion secundaria:​​ Vigilancia estrecha en el embarazo, aunque no son evidentes las manifestaciones clínicas como pérdida de peso, pulso lento (abajo de 100), debilidad muscular, onicolisis (Separación de las uñas).

 

REFERENCIAS

 

 

 

Infección Urinaria durante el Embarazo
Complicaciones, Embarazo, Otras

Infección Urinaria durante el Embarazo

Introducción

En las personas sanas, la orina que se encuentra dentro de la vejiga es estéril, no hay bacterias ni otros microorganismos infecciosos presentes, sin embargo, pueden entrar bacterias a las vías urinarias las cuales se eliminan rápidamente del cuerpo antes de que causen síntomas, pero cuando superan las defensas naturales del organismo, causan infección.

La importancia de las infecciones urinarias radica no solo en su frecuencia, sino también en el riesgo que entrañan de originar otras alteraciones como: extensión de la infección, lesión renal progresiva e irreversible y recurrencias, cuyo tratamiento y prevención resultan a menudo difíciles.

Las infecciones del tracto urinario (ITU), son quizás las complicaciones médicas más frecuentes durante la gestación y pueden tener una repercusión importante tanto en la salud de la madre como en la evolución del embarazo.

Definición

La infección urinaria (o infección del tracto urinario) es una infección causada generalmente por bacterias que puede afectar a la uretra y a la vejiga, o extenderse a los uréteres y riñones.

Anatomía del sistema urinario

El sistema urinario es el conjunto de órganos que participan en la formación y evacuación de la orina. Está constituido por:

  • Los riñones son un órgano par con forma de fríjol cuya misión principal es eliminar los químicos no necesarios y los residuos que hay en la sangre. Los riñones convierten estos residuos en un líquido muy característico que recibe el nombre de
  • Los riñones están conectados a la vejiga mediante unos pequeños conductos llamados uréteres. La orina se desplaza a través de estos uréteres y baja hasta la vejiga. La vejiga es un órgano ahuecado donde se almacena la orina.
  • Cuando te dispones a orinar, la orina se desplaza a través de la uretra hacia el exterior del cuerpo.

Los riñones filtran la sangre y producen la orina, que varia en cantidad y composición.

infecciones1

 

Tipos de infecciones urinarias

Se pueden distinguir distintos tipos de infecciones urinarias:

Se denomina bacteriuria cuando en el análisis de la orina, se detectan bacterias. Puede ser asintomática (no da síntomas).

Cuando la infección es en la vejiga recibe el nombre de cistitis y cuando se localiza en la uretra se llama uretritis. Se llama pielonefritis cuando la infección se desplaza hacia los riñones.

Las infecciones urinarias también pueden ser:

  • Infecciones urinarias no complicadas:Comprende las cistitis y las pielonefritis no complicadas en mujeres jóvenes y que no tienen otros problemas de salud.
  • Infecciones urinarias complicadas:Las infecciones urinarias en las embarazadas, se deben considerar como complicadas.
  • Infecciones urinarias recurrentes:puede tratarse de repeticiones de infecciones causadas por el mismo agente causante o de reinfecciones (distinto agente causante).
  • Infección urinaria crónica:persistencia del mismo microorganismo durante meses o años, con repeticiones tras los tratamientos.

¿Cuándo se produce la infección urinaria?

Se produce infección cuando las bacterias de tu piel, vagina o recto entran en tu uretra y se desplazan hacia arriba. A menudo las bacterias se detienen en la vejiga y se multiplican allí, causando una inflamación y los típicos síntomas de la cistitis (necesidad de orinar frecuentemente y sensación de ardor intenso al orinar).

Pero las bacterias también pueden desplazarse desde tu vejiga, a través de los uréteres, hasta uno de tus riñones o los dos, causando una pielonefritis (es la complicación médica grave más común durante el embarazo). Esta infección puede extenderse a tu corriente sanguínea y poner tu vida en peligro.

¿Qué tan frecuente es la infección urinaria en la mujer?

Las mujeres tienen un alto porcentaje de infecciones urinarias, hasta un 15 a 20 % de las mujeres han presentado alguna vez una infección urinaria a lo largo de su vida. Además las infecciones urinarias femeninas suelen ser recidivantes (que se repiten).

En general, las infecciones urinarias constituyen un problema que es mucho más frecuente en la mujer que en el varón. Esta tendencia tiene varias explicaciones:

  • La uretra femenina es mucho más corta que la del varón.
  • Está próxima a la vagina que puede estar colonizada por varios gérmenes.
  • Está próxima al ano con su contenido séptico (contaminado).
  • Se incrementa la susceptibilidad en determinadas condiciones como la diabetes, prolapsos (salida de algún órgano como la vejiga hacia el exterior del cuerpo) cicatrices de partos, incontinencia urinaria, etc.

Algunas mujeres presentan esta infección varias veces. Si pasan meses o años sin tratar la infección, los riñones pueden lesionarse.

Infección del tracto urinario y embarazo

La infección urinaria constituye la complicación médica más frecuente del embarazo y se puede manifestar como:

  1. Bacteriuria asintomática (en un 4 a un 7 % de mujeres en edad reproductiva se puede demostrar la presencia de 100.000 bacterias por mililitro de orina, pero raramente dan síntomas),
  • Esta bacteriuria asintomática no tratada desarrolla cistitis sintomática en el 30%, que puede, a su vez, convertirse en pielonefritis en el 50% de los casos.
  • Además, se asocia con riesgo incrementado de parto prematuro, retardo del crecimiento intrauterino y recién nacidos con bajo peso al nacer, anemia, eclampsia e infección del líquido amniótico.
  1. Cistitis (infección e inflamación de la vejiga) y
  2. Pielonefritis (infección renal) La pielonefritis aguda durante el embarazo puede producir complicaciones serias como septicemia (infección generalizada) materna.

El médico puede hacer el diagnóstico cuando en el análisis de orina se detecta la presencia de bacterias (bacteriuria) acompañado de síntomas como fiebre, escalofríos, náuseas, vómitos y dolor en los flancos.

¿Por qué se incrementa la predisposición a las infecciones urinarias en el embarazo?

Los cambios anatómicos y funcionales que ocurren durante el embarazo, guardan una relación directa con el aumento a la predisposición para las infecciones urinarias:

  • Los riñones aumentan de tamaño por aumento del flujo sanguíneo que deben filtrar y por lo tanto aumenta la longitud renal.
  • Tu vejiga es desplazada de su sitio habitual y (a causa del aumento de la hormona progesterona), pierde tono muscular durante el embarazo. Resulta más difícil vaciarla por completo cuando orinas y se vuelve más propensa al reflujo, una condición en la que parte de la orina vuelve a subir por los uréteres hacia los riñones.
  • El útero (que sigue creciendo) comprime los uréteres, especialmente el del lado derecho, acumulándose en los uréteres hasta 200 ml de orina. Este estancamiento urinario favorece el crecimiento de las bacterias.
    • El crecimiento del abdomen también dificulta que te hagas una buena higiene cuando vas al baño.
  • Se cambia el pH de la orina y se hace más alcalino.
  • Otro de los factores que contribuyen para la multiplicación de bacterias es la mayor eliminación de proteínas por la orina conforme avanza la gestación.

Durante el embarazo la presencia de bacterias en la orina adquiere otra dimensión en la salud de la embarazada. El riesgo de que una bacteriuria se transforme en pielonefritis es de 1.4 % fuera del embarazo, mientras que en la gestación aumenta hasta el 28 %.

La identificación y tratamiento precoz de la bacteriuria permite mejorar los resultados del embarazo.

 ¿Cuál es la causa de las infecciones urinarias?

Más del 90% de las infecciones urinarias son causadas por un solo microorganismo (escherichia coli) y solamente en un 10% de los casos la infección es polimicrobiana. Estos gérmenes pasan generalmente a través de la uretra y se desplazan hacia el tracto urinario.

La infección de vías urinarias causada por estreptococos Beta hemolítico es causa de ruptura de membranas y parto prematuro.

Factores de riesgo

A continuación mencionamos algunos factores que facilitan la adquisición de una infección en el tracto urinario.

  • Autoinfección: Limpiarse de atrás hacia delante después de orinar o defecar.
  • Ser diabética.
  • Haber tenido antes una infección en el tracto urinario.
  • Retener la orina en lugar de orinar cuando tienes ganas.
  • Sexo y actividad sexual:  El coito propicia la introducción de bacterias en la vejiga y se asocia temporalmente al inicio de cistitis. Orinar tras el coito, disminuye el riesgo de cistitis.
  • El uso de compuestos espermicidas con un diafragma, o de preservativos recubiertos de espermicida, modifica la flora bacteriana normal de la zona genitourinaria, y se ha asociado a un aumento de infecciones urinarias.
  • Embarazo: las embarazadas son más susceptibles a padecer infecciones urinarias.
  • Obstrucción: cualquier obstáculo que interfiera en el flujo de orina (tumor, estrechamiento, aumento de tamaño de la próstata, cálculos…).
  • Tratamiento con antibióticos para otro problema médico: El tratamiento reciente con antibióticos por cualquier motivo puede haber cambiado el tipo y número de bacterias en la vagina y en la uretra.

Todo esto puede llegar a explicar por qué algunas mujeres siguen teniendo infecciones de las vías urinarias mientras que otras no las tienen nunca o bien las tienen esporádicamente.

¿Cuáles son los síntomas de una infección en la vejiga?

Los síntomas de una infección en la vejiga o cistitis varían en cada mujer. Los más comunes incluyen:

  • Dolor, incomodidad o ardor al orinar y posiblemente durante las relaciones sexuales.
  • Molestia pélvica o dolor en la parte inferior del vientre (generalmente justo arriba del pubis).
    • Dolor, sensación de presión o sensibilidad extrema en la zona de la vejiga.
  • Necesidad frecuente o incontrolable de orinar, incluso cuando hay muy poca orina en la vejiga.
    • Después de orinar sigues con el deseo de orinar un poco más.

También puedes notar que tu orina huele mal o está turbia. Y quizás notes que tiene moco o sangre. Puedes tener unas décimas de fiebre, pero lo más común es que tu temperatura siga siendo normal.

La necesidad frecuente de orinar, levantarte en la noche y la presión o molestia arriba del pubis, son molestias comunes durante el embarazo, y, por lo tanto, son síntomas que no ayudan mucho al médico a diagnosticar una cistitis, porque pueden ser el resultado de cambios fisiológicos normales en el embarazo que mencionamos con anterioridad (el crecimiento del útero que ejerce una presión sobre la vejiga, la expansión del volumen de sangre y el aumento de filtración en los riñones).

Puede resultar difícil saber con certeza si tienes cistitis, especialmente si tus síntomas son leves.

 ¿Cuáles son los síntomas de una infección en los riñones?

Si muestras señales de una posible infección en los riñones, debes buscar atención médica inmediatamente. Los síntomas a menudo se presentan de forma repentina e incluyen:

  • Fiebre alta (a menudo con temblores, escalofríos o sudores).
  • Dolor en la parte baja de la espaldao en el costado bajo tus costillas, en uno o ambos lados, o posiblemente en el abdomen.
  • Náuseas y vómitos.

También puedes notar sangre o pus en tu orina y los síntomas de la cistitis.

¿Qué sucede si tengo bacteriuria asintomática durante el embarazo?

La bacteriuria asintomática se ha asociado con:

  • Amenaza de aborto.
  • Parto prematuro que puede estar asociado a un bajo peso al nacer.
  • Retardo en el crecimiento del bebé dentro del útero (crecimiento intrauterino).
  • Ruptura de membranas
  • Muerte fetal dentro del útero.

Y, si no se trata, tienes un 40 por ciento de posibilidades de desarrollar una infección en los riñones. Sin embargo, con el tratamiento adecuado tu riesgo se reduce dramáticamente a entre el 1 y el 4 por ciento.

Diagnóstico y tratamiento

Para saber si tienes bacterias en tus vías urinarias, tu doctor analizará una muestra de tu orina en tu primera visita prenatal, tanto si tienes síntomas como si no los tienes y te pedirá que te hagas un examen general de orina en el laboratorio. Si este cultivo inicial de orina da negativo, tus posibilidades de desarrollar una infección en las vías urinarias después, son pequeñas.

Pero si resulta positivo, es posible que necesiten hacerte otro tipo complementario de estudios entre los que podemos mencionar:

  • Análisis sistemático de orina y sedimento:para hallar la presencia de leucocitos, bacterias, sangre…
  • Tiras reactivas:para saber rápidamente si hay o no posible infección mediante distintas reacciones químicas.
  • Cultivo de orina. El cultivo de orina es una de las mejores pruebas, pero aún así puede dar posibles falsos negativos.
  • Ecografía abdominal: se trata de la prueba de imagen más utilizada. Es fundamental para descartar dilataciones por cálculos o tumores, o complicaciones.

¿Qué sucede si tengo bacteriuria asintomática (sin síntomas)?

Si tu análisis da positivo, te tratarán con antibióticos por vía oral que son seguros durante el embarazo. Tomar la dosis completa de antibióticos, que generalmente dura una semana, debería curar la infección.

Al finalizar el tratamiento te harán otro análisis de orina para asegurarse de que ya no hay infección. Si no se ha curado, te tratarán con un antibiótico diferente. Deberían repetir los análisis de orina a intervalos regulares durante tu embarazo para asegurarse de que no tienes otra infección.

Si la bacteriuria recurre, te tratarán de nuevo y probablemente te recetarán una dosis baja y continua de antibióticos durante el resto del embarazo para prevenir la recurrencia.

Es necesaria una ingesta diaria de abundantes líquidos.

¿Qué sucede si contraigo una infección en la vejiga?

Si contraes una infección en la vejiga (cistitis) durante el embarazo te tratarán de forma similar, aunque quizás durante menos días.

Los antibióticos probablemente te aliviarán los síntomas con rapidez, pero es fundamental que termines el tratamiento para poder eliminar todas las bacterias que se encuentran en las vías urinarias.

Después del tratamiento, te realizarán un nuevo análisis para que no queden dudas de que la infección ha desaparecido. Luego te deberían hacer pruebas a intervalos regulares durante todo el embarazo para asegurarse de que no te has infectado nuevamente. Si las infecciones en la vejiga siguen recurriendo, puede que necesites recibir una dosis baja de antibióticos diariamente, como medida de prevención.

Es necesaria una ingesta diaria de abundantes líquidos.

¿Qué sucede si tengo cistitis aguda?

La cistitis aguda por la presencia de síntomas repentinos como el dolor intenso y el aumento de la frecuencia para orinar en personas que no tienen fiebre y en las que no existe ninguna otra evidencia de alguna enfermedad sistémica.

 Tu médico seguramente iniciará el tratamiento antes de que lleguen los resultados del laboratorio. Es importante que termines el tratamiento tal cual te lo prescriben para evitar la recurrencia.

 ¿Qué sucede si contraigo una infección en los riñones?

Si tienes una infección en los riñones durante el embarazo, te ingresarán en el hospital y te administrarán antibióticos por vía intravenosa. Se controlará tu temperatura, tu tensión arterial, pulso, respiración y capacidad de orinar y se vigilará también el latido del corazón de tu bebé y si presentas alguna señal de parto prematuro.

El tiempo de hospitalización debido a una infección en los riñones, varía y dependerá de tu caso particular. Si tras la evaluación inicial, durante las primeras 12 a 24 horas, se determina que tu caso no es grave y estás respondiendo adecuadamente al tratamiento y además no hay señales de un parto prematuro, tu doctor posiblemente decida darte de alta. El resto del tratamiento, probablemente consistirá en antibióticos orales.

Sin embargo, si tu infección es grave necesitarás permanecer en el hospital para que te traten y te tengan en observación. No te dejarán salir del hospital hasta 24 a 48 horas después de que tu temperatura vuelva a su nivel normal y no presentes síntomas.

Una vez hayas completado el tratamiento, te recetarán una dosis baja y continua de antibióticos durante el resto del embarazo para prevenir otra infección. Sin esta terapia diaria supresiva, corres un alto riesgo de contraer otra infección en los riñones.

¿Qué puedo hacer para evitar contraer una infección de las vías urinarias?

Sigue estos pasos para reducir la probabilidad de contraer una infección de las vías urinarias:

  • Bebe mucha agua, por lo menos ocho vasos grandes de agua (aproximadamente de 8 onzas o 250 mililitros) diariamente.
  • No ignores las ganas de hacer pipí. Y vacía completamente la vejiga al orinar.
  • Después de defecar, límpiate de adelante hacia atrás para evitar que las bacterias de las heces se acerquen a la uretra.
  • Mantén el área genital limpia con jabón suave y agua.
  • Antes y después de mantenerrelaciones sexuales, limpia el área genital y haz pipí.
  • Bebe jugo de arándano (cranberry). Hay estudios que demuestran que el jugo de arándano puede reducir los niveles de bacteria y evitar que se introduzcan nuevas bacterias en las vías urinarias. Sin embargo, beber este jugo no curará una infección ya existente, de modo que si tienes síntomas, no dejes de consultar con tu médico de inmediato para que te recete antibióticos.
  • Evita los productos de higiene femenina (en aerosol o en polvo) y los jabones fuertes que puedan irritar la uretra y los genitales y convertirlos en un caldo de cultivo para las bacterias.
  • No te des duchas vaginales durante el embarazo.

Preguntas frecuentes:

¿Cómo puedo saber si tengo una ITU?

Algunas veces los gérmenes pueden crecer en el tracto urinario pero puedes NO tener ningún síntoma. Esto se llama bacteriuria asintomática.

Tu médico le puede hacer un análisis para comprobar el diagnóstico. La bacteriuria asintomática debe tratarse en las mujeres embarazadas pero no necesita ser tratada en la mayoría de las demás mujeres.

¿Cómo puedo saber si el tratamiento no está funcionando?

Si tienes fiebre mayor de 38,05 grados, escalofríos, dolores en la parte baja del estómago, náusea, vómito o dolor en el costado debes llamar a tu médico. Igualmente debes llamarlo si tienes contracciones o si, después de tomar medicamento durante tres días, todavía tienes una sensación de ardor cuando orinas.

¿Puedo hacer algo para evitar que esto ocurra de nuevo?

Puedes ayudar a prevenir las ITU de varias maneras:

  • Bebe de 6 a 8 vasos de líquido diariamente, el agua es lo mejor.
  • Elimina las comidas refinadas, los jugos de frutas, la cafeína, el alcohol y el azúcar.
  • Toma vitamina C.
  • Desarrolla el hábito de orinar en el momento en el que tienes el deseo de orinar y vacía completamente tu vejiga.
  • Orina antes y después de las relaciones sexuales.
  • Evita las relaciones sexuales durante el tratamiento de una infección urinaria.
  • Después de orinar sécate sin friccionar y mantén el área genital limpia. Asegúrate de limpiarte siempre de adelante hacia atrás.
  • Evita usar jabones fuertes, duchas, cremas antisépticas, polvos y sprays de higiene femenina.
  • Cámbiate diariamente la ropa interior y procura que sea de algodón.
  • Evita usar pantalones demasiado ajustados.

Referencias

Complicaciones, Durante, Otras

Hipotiroidismo y embarazo

Introducción

Las enfermedades de la glándula Tiroides son particularmente comunes en las mujeres en edad reproductiva. Como resultado, no es una sorpresa el que dichos padecimientos puedan complicar el curso de un embarazo. La frecuencia varía en las diferentes poblaciones geográficas y entre los diferentes países.

Mientras que el embarazo en sí es un “estado natural” y NO un padecimiento, los desórdenes o enfermedades del Tiroides durante el embarazo pueden afectar tanto a la madre como al bebé.

¿Qué es una enfermedad tiroidea?

Una enfermedad tiroidea es un padecimiento que afecta a la glándula tiroidea. La función de las hormonas tiroideas es regular el metabolismo –o sea, la forma en la que el organismo utiliza la energía- y afectan a todo nuestro organismo.

Algunas veces, la glándula produce muchas o pocas hormonas tiroideas. Cuando se producen demasiadas hormonas tiroideas, se dice que existe un “hipertiroidismo” y puede hacer que se aceleren muchas de las funciones de nuestro organismo. Cuando existen muy pocas hormonas tiroideas, se dice que existe un “hipotiroidismo” y este puede hacer que se hagan más lentas las funciones de nuestro organismo.

Las hormonas tiroideas juegan un papel crítico durante el embarazo, tanto en el desarrollo del bebé como en el mantenimiento de la salud materna.

Las mujeres que tienen un problema de tiroides, pueden tener un embarazo saludable y proteger la salud de sus bebés al informarse y aprender acerca de los efectos de la tiroides en el embarazo, siguiendo meticulosamente el programa de pruebas analíticas de función tiroidea que le indique su médico y tomando la medicación en la dosis indicada cuando sea necesario.

¿Qué es el Tiroides?

El tiroides es una glándula endocrina, situada en el cuello, por debajo del cartílago cricoides, “la nuez de Adán”, con forma de mariposa, con dos lóbulos, uno a cada lado, unida por una zona central que se llama istmo (como lo que une a las penínsulas a los continentes. A veces, sobre el istmo, hay una prolongación superior que constituye el lóbulo piramidal.

Untitled-1

Su tamaño es importante y actualmente podemos medirlo por medio de una ecografía. Los lóbulos miden aproximadamente 55 mm de diámetro longitudinal y unos 15 mm de grosor. El tiroides suele ser tener una cierta relación con la talla. En personas altas, en mujeres de 1.70 a 1.80, puede tener 60 mm de diámetro longitudinal.

El tiroides generalmente no se palpa, salvo en personas que tengan el cuello muy delgado.

Es igualmente importante considerar las estructuras que rodean el Tiroides. En primer lugar hay que considerar que incluidas en el tiroides, en su cara posterior, están unas pequeñas glándulas que participan en el metabolismo del calcio y que son las paratiroides. Hay cuatro paratiroides, dos en cada lado y junto al tiroides pasa el nervio recurrente laringeo que enerva las cuerdas vocales.

¿Cómo se forma el tiroides?

El tiroides se origina en la base de la lengua y las células que van a formar el tiroides van descendiendo hasta que alcanzan su sitio definitivo en el cuello.

El tiroides se desarrolla muy pronto. Aproximadamente a los 30 días del desarrollo del embrión, el tiroides aparece como una estructura con dos lóbulos y a los 40 días se interrumpe la conexión que tenia con la base de la lengua, atrofiándose y desapareciendo este hilo de unión.

En la 8ª semana empieza a reconocerse la estructura tubular que caracteriza al tejido glandular y entre la 11 y la 12 semana el tiroides del embrión ya concentra yodo, aunque realmente no empieza a funcionar produciendo sus propias hormonas hasta la semana 21.

¿Qué es una Glándula?

Las glándulas son agrupaciones celulares que segregan compuestos hormonales que pueden:

  • Verterse al exterior (glándulas exocrinas): la mama produce la leche y es una glándula exocrina y las glándulas salivares, las glándulas lacrimales y las glándulas sudoríparas lo son también.
  • Verterse directamente a la propia sangre (glándulas endocrinas). Las glándulas suprarrenales, el páncreas en parte, la hipófisis, el tiroides, son glándulas endocrinas, cuya secreción, las hormonas, pasan directamente a la sangre.

Las hormonas circulan en la sangre por todo el organismo y llevan mensajes a otras partes del cuerpo produciendo efectos aún lejos de la glándula que produce la hormona. La Endocrinología estudia exclusivamente el funcionamiento de las glándulas endocrinas.

El tiroides produce hormonas que tienen una característica única en el organismo y es que en su composición entra el yodo. Y esto es un hecho muy importante, porque si el organismo no dispone de yodo, el tiroides NO puede producir hormonas. Podemos vivir con un número limitado de elementos, podemos vivir sin níquel, sin cadmio y sin muchísimas otras cosas, pero no podemos vivir sin yodo.

¿Cuáles son las Hormonas Tiroideas?

Hay dos tipos de hormonas tiroideas presentes en la sangre: la Tiroxina o T4 y la Triyodotironina o T3. Recordemos, son los únicos componentes de la fisiología de los vertebrados que contienen yodo.

Si no hay yodo suficiente en la dieta no hay posibilidad de fabricar hormonas tiroideas en cuantía suficiente y esto puede ocasionar problemas que van desde una pequeña hiperplasia o Bocio no muy importantes, a una situación de severo retardo del crecimiento y déficit mental conocido como Cretinismo Endémico.

El yodo que ingresa en el organismo es atrapado por el tiroides. Pero no todo el yodo se fija en el tiroides, parte de él se elimina por la orina, parte se elimina por la saliva, parte se elimina por la mucosa gástrica y una parte pequeña se elimina por la leche materna durante la lactancia, el suficiente para que el niño que se alimenta al pecho también disponga de su ración de yodo. La cantidad de yodo necesaria para el organismo es de 80 a 200 microgramos diarios y es la que normalmente se ingiere en la dieta.

¿Cómo se regula la producción, secreción y paso de las hormonas tiroideas a la sangre?

El sistema que regula el metabolismo celular puede explicarse de la siguiente manera:

  • En el cerebro existen unas células especiales que “monitorean” el nivel de hormona tiroidea en la sangre.
  • Cuando este nivel desciende, estas células le envían señales a otra glándula: la Hipófisis (o Pituitaria). Es probablemente la glándula más importante del organismo, ya que regula la función de bastantes glándulas endocrinas. Está alojada en una pequeña cavidad que el hueso del cráneo fabrica para ella llamado “silla turca”.

hipotiroidismo

  • Estas señales estimulan a la Hipófisis para que suelte a la sangre una sustancia llamada “hormona estimulante del tiroides” o TSH por sus siglas en inglés.
  • La función de la TSH es “avisarle” a la glándula Tiroides que el organismo necesita de más hormona tiroidea en la sangre.
  • Cuando la hormona tiroidea se eleva nuevamente a los niveles normales, las células del cerebro lo detectan y mandan señales a la Hipófisis para que detenga la producción de TSH y el tiroides disminuya su actividad.

¿Cuál es la acción de las hormonas tiroideas?

Las hormonas tiroideas cumplen múltiples funciones. Considerando sólo las más importantes podemos citar las siguientes acciones.

  • Son necesarias para un correcto crecimiento y desarrollo.
  • Tienen acción calorígena y termorreguladora.
  • Aumentan el consumo de oxigeno.
  • Estimulan la síntesis y degradación de las proteínas.
  • Regulan las mucoproteínas y el agua extracelular (el líquido que rodea a las células en todos los tejidos).
  • Actúan en la síntesis y degradación de las grasas.
  • Intervienen en la síntesis el glucógeno y en la utilización de la glucosa (azúcar).
  • Son necesarias para la formación de la vitamina A, a partir de los carotenos.
  • Estimulan el crecimiento y la diferenciación.
  • Imprescindibles para el desarrollo del sistema nervioso, central y periférico.
  • Intervienen en los procesos de la contracción muscular y motilidad intestinal.
  • Participan en el desarrollo y erupción dental.

En resumen: Las hormonas tiroideas intervienen prácticamente en la totalidad de las funciones orgánicas activándolas y manteniendo el ritmo vital (metabolismo).

El metabolismo es un término usado para describir el proceso del cuerpo que produce energía y las sustancias químicas necesarias para que las células crezcan se dividan y desarrollen actividades vitales.

¿Qué es el hipotiroidismo?

El Hipotiroidismo es una alteración de la glándula tiroides que ocasiona una disminución de la producción de Hormonas Tiroideas.

Se dice que una persona tiene hipotiroidismo cuando su glándula tiroides no es capaz de producir suficiente hormona tiroidea para mantener el cuerpo funcionando de manera normal.

Las personas hipotiroideas tienen muy poca hormona tiroidea en la sangre. y la falta de esa sustancia ocasiona desde pequeñas molestias, hasta graves alteraciones. Eso significa que el tiroides y las hormonas tiroideas son muy importantes en el organismo.

El hipotiroidismo es una condición bastante común y puede ser tratado con éxito. Sin embargo, como los síntomas generalmente son sutiles, las personas lo pueden confundir con estrés, depresión, o simple envejecimiento. Una persona puede estar sin diagnóstico por varios años. Afecta tanto a hombres como a mujeres pero es más común en mujeres.

Aproximadamente 1 de cada 100 mujeres en edad fértil tiene hipotiroidismo y el riesgo de desarrollarlo aumenta con la edad.

 ¿Cuál es la causa del hipotiroidismo?

 Existen muchas razones diferentes por las cuales las células de la glándula tiroides no pueden producir suficiente hormona tiroidea. Estas son las principales causas, desde la más común a la menos frecuente.

  • Enfermedad autoinmune. En algunas personas, el sistema inmune que protege el cuerpo contra infecciones extrañas, puede confundir a las células tiroideas y sus enzimas con agentes invasores y atacarlas. En consecuencia no quedan suficientes células tiroideas y enzimas para producir cantidad adecuada de hormona tiroidea. Esto es más común en mujeres que en hombres. La tiroiditis autoinmune puede comenzar repentinamente o se puede desarrollar lentamente en el curso de varios años. Las formas más comunes son la tiroiditis de Hashimoto y la tiroiditis atrófica.
  • Extracción por medio de la cirugía de una parte o la totalidad de la glándula tiroides. Algunas personas con nódulos tiroideos, cáncer de tiroides o enfermedad de Graves necesitan cirugía para eliminar una parte o la totalidad de la glándula tiroides. Si se quita toda la glándula, la persona sin duda desarrollará hipotiroidismo. Si se deja intacta una parte de la tiroides, ésta puede producir suficiente hormona tiroidea para mantener los niveles sanguíneos dentro del rango normal.
  • Tratamiento radiactivo. Algunas personas con enfermedad de Graves, bocio nodular o cáncer de tiroides son tratados con yodo radiactivo (I-131) con el fin de destruir la glándula tiroides.
  • Hipotiroidismo congénito (hipotiroidismo con el que el niño nace). Algunos bebés nacen sin la glándula tiroides o con una glándula que esta sólo parcialmente formada. Otros pocos tienen una parte o toda la glándula tiroides en el lugar incorrecto (tiroides ectópica). En algunos bebés, las células tiroideas o sus enzimas no funcionan en forma normal.
  • Tiroiditis. La tiroiditis es una inflamación de la glándula tiroides, generalmente causada por un ataque autoinmune o por una infección viral.
  • Medicamentos. Algunos medicamentos pueden impedir que la glándula tiroides produzca hormona tiroidea en forma normal.
  • Demasiado o muy poco yodo. La glándula tiroides debe disponer de yodo para producir hormona tiroidea. El yodo entra al cuerpo con los alimentos y viaja a través de la sangre hasta la tiroides. Para mantener balanceada la producción de hormona tiroidea se necesita una cantidad de yodo adecuada. Ingerir demasiado yodo puede causar o agravar el hipotiroidismo.
  • Daño a la glándula pituitaria o hipófisis. La hipófisis, la “glándula maestra” le dice a la tiroides cuánta hormona tiroidea debe producir. Cuando la pituitaria ha sido dañada por un tumor, radiación o cirugía, ya no podrá darle instrucciones a la tiroides, y en consecuencia, la glándula tiroides dejará de producir suficiente hormona: hipotiroidismo secundario.

 Un tiroides que se encuentra en condiciones deficitarias y que durante   embarazo va a ser sometido a una mayor demanda de hormonas, va a acelerar su deterioro. Quizá lo que ahora se denomina Tiroiditis Inmunitaria Postpartum sea la consecuencia de un tiroides, que no estaba previamente bien, que se ha visto muy forzado durante el embarazo y acaba fallando de una forma ya evidente en los meses que siguen al parto.

¿En qué momento se puede presentar el hipotiroidismo?

El hipotiroidismo es más común en mujeres y personas mayores de 50 años, sin embargo, puede presentarse en cualquier etapa de la vida. El hipotiroidismo puede presentarse antes, durante o después del embarazo y puede también afectar la capacidad de una mujer para embarazarse.

Desafortunadamente muchos de los síntomas del hipotiroidismo están ocultos por los síntomas de embarazo tales como fatiga, aumento de peso y menstruación anormal y, como consecuencia, la enfermedad ni se diagnostica ni se trata. Además, el riesgo de desarrollar hipotiroidismo aumenta con la edad, lo que es significativo porque más y más mujeres retrasan sus embarazos hasta que son mayores.

¿Cuáles son los síntomas de hipotiroidismo?

Cuando los niveles de hormona tiroidea están bajos, las células del cuerpo no pueden recibir suficiente hormona tiroidea y los procesos corporales comienzan a funcionar con lentidud. A medida que el cuerpo se comienza a funcionar con lentitud, podrás notar que sientes más frío y te fatigas más fácilmente, que tu piel se reseca, que tienes tendencia a olvidarte de las cosas y a encontrarte deprimido y también comienzas a notar estreñimiento.

A continuación se enumeran los síntomas más comunes de hipotiroidismo. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente:

  • Expresiones faciales de aburrimiento.
  • Voz ronca o áspera.
  • Lentitud al hablar.
  • Párpados caídos.
  • Cara hinchada y abultada.
  • Aumento de peso.
  • Estreñimiento.
  • Pelo seco, grueso y disperso.
  • Piel seca, gruesa y áspera.
  • Síndrome del túnel carpiano (dolor o adormecimiento de la mano).
  • Pulso lento.
  • Calambres musculares.
  • Plantas de los pies y palmas de las manos de color anaranjado.
  • Lados de las cejas adelgazados o faltantes.
  • Confusión.
  • Aumento del flujo menstrual en mujeres.

Los síntomas de hipotiroidismo pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Consulta a tu médico para confirmar el diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica el hipotiroidismo?

El Diagnostico del Hipotiroidismo en sus fases iniciales e incluso avanzadas se basa en una Historia Clínica detenida, en una Exploración física meticulosa (un examen físico detallado puede evidenciar hallazgos que no son muy aparentes) y en estudios de laboratorio.

Sería ideal que las mujeres, antes del embarazo, controlaran si padecen de algún trastorno de tiroides, de esta manera se podrìan prevenir las repercusiones graves de los efectos del hipotiroidismo materno en el feto.

Está justificado, por tanto, que el ginecòlogo pida, como parte de la rutina del inicio del embarazo, un estudio de laboratorio (screening) para investigar la posible existencia de una Tiroiditis Inmunitaria y de un hipotiroidismo.

Estudio de laboratorio: Hay dos pruebas de sangre que se utilizan en el diagnóstico de hipotiroidismo.

  • Prueba de la TSH (hormona estimulante de la tiroides). Esta es la prueba más importante y sensible para el hipotiroidismo. Una TSH anormalmente alta significa hipotiroidismo: Se le pide a la tiroides producir más T4 porque no hay suficiente T4 en la sangre.
  • Prueba de T4. La mayoría de la T4 en la sangre se encuentra unida a una proteína llamada globulina ligadora de tiroxina. La T4 libre y el índice de T4 libre son pruebas simples que miden la cantidad de T4 sin ligar que se encuentra en la sangre, disponible para entrar en las células.

Cuando se realiza este estudio, el médico se puede encontrar con diferentes resultados que marcarán el tratamiento que deba aplicarse. El hipotiroidismo a menudo se sospecha cuando los niveles de TSH son más altos que lo normal y los niveles de T4 más bajos. Siempre consulta a tu médico para el diagnóstico.

Generalmente, cuando hay problemas, será necesario consultar a un especialista (endocrinólogo) quien, trabajando conjuntamente con el ginecólogo, te controlarán durante el embarazo.

¿Cuál es la interacción entre la función tiroidea de la madre y el niño?

Durante las primeras 10 a 12 semanas del embarazo, el bebé depende completamente de la madre para la producción de hormona tiroidea. Al final del primer trimestre, el tiroides del bebé comienza a producir hormona tiroidea por sí sola.

El bebé, sin embargo, sigue dependiendo –durante todo el embarazo- de que la madre ingiera suficiente cantidad de yodo, el cual es esencial para la producción de hormonas tiroideas. La Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo de yodo de 200 microgramos al día durante el embarazo para mantener una producción adecuada de hormonas tiroideas.

La función tiroidea en embarazadas con falta de yodo.

En condiciones normales, el moderado sobreesfuerzo que se pide al tiroides no supone ningún problema, pero si hay una deficiencia en yodo la situación es diferente. El tiroides de la madre es insuficiente para fabricar la cantidad de hormona necesaria, porque no tiene yodo suficiente y sin material, no se puede hacer una casa.

La TSH de la madre se eleva y el tiroides de la madre crece. Al niño le pasa lo mismo y también puede nacer con un pequeño bocio, aparte de los problemas de desarrollo y neurológicos que haya podido tener.

¿Cómo puede afectar el embarazo el hipotiroidismo?

 De varias maneras:

Antes del embarazo:

  • Puede ser la causa de infertilidad porque previene la producción de óvulos: anovulación y, por lo tanto, no puede haber fecundación.
  • Produce irregularidades en el ciclo menstrual.
  • Aumento de la prolactina, una hormona que normalmente estimula la producción de leche luego del parto. El exceso de prolactina en ausencia de embarazo puede impedir la ovulación.

Durante el embarazo:

  • Existen riesgos de aborto espontáneo durante el primer trimestre o parto prematuro.
  • Igualmente la madre puede tener complicaciones como preeclampsia (hipertensión en el embarazo).
  • Puede impedir que el huevo fecundado prospere y aparece una menstruación temprana, que en realidad podría ser un aborto.

 ¿Cómo afecta al bebé el hipotiroidismo materno?

 Durante los primeros meses de embarazo, el feto depende de las hormonas de la tiroides de la madre. Las hormonas de la tiroides son esenciales para el desarrollo normal del cerebro.

La carencia de las hormonas de la tiroides maternas debida al hipotiroidismo puede tener efectos devastadores en el bebé, tanto en el desarrollo del cerebro como en el desarrollo físico.

Los estudios han demostrado que el hipotiroidismo NO controlado en la mujer embarazada, puede tener efectos a largo alcance en los bebés de estas mujeres aun cuando el hipotiroidismo sea leve y la mujer no haya tenido síntomas. Se puede decir que mientras más importante sea el hipotiroidismo, mayores serán los problemas de desarrollo que tenga el bebé.

Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que, con el tratamiento adecuado, los embarazos con hipotiroidismo pueden ser totalmente saludables y sin complicaciones futuras en el bebé.

 ¿Cuál es el tratamiento para una mujer con hipotiroidismo durante el embarazo?

El hipotiroidismo no se puede curar, pero en casi todas las personas afectadas, se puede controlar por completo.

El tratamiento del hipotiroidismo en una mujer embarazada es el mismo que para un hombre o una mujer no embarazada, es decir, reemplazo adecuado de hormona tiroidea en la forma de levotiroxina sintética.

Las píldoras de tiroxina sintética contienen hormona exactamente igual a la T4 que produce normalmente tu glándula tiroides. El tratamiento es ambulatorio, no es necesario que seas hospitalizada.

Es importante hacer notar que los requerimientos de levotiroxina con frecuencia aumentan durante el embarazo, a veces en un 25% a un 50%.

Ocasionalmente, la dosis de levotiroxina puede duplicarse. Idealmente, la dosis de levotiroxina debe optimizarse en las mujeres hipotiroideas antes de quedar embarazadas. Efectos secundarios y complicaciones.

Las mujeres con hipotiroidismo deben medirse la función tiroidea tan pronto como se detecte el embarazo y la dosis debe ser ajustada por su médico según sea necesario para mantener el nivel en sangre de la TSH en el rango normal. El único peligro de la tiroxina proviene de tomar demasiada o muy poca. Si tomas muy poca, el hipotiroidismo persistirá. Si tomas demasiada, desarrollarás síntomas de hipertiroidismo. Es por esto que es importante la consulta con el especialista para llevar un control exacto.

Las pruebas de función tiroidea deben ser repetidas aproximadamente cada 6 a 8 semanas durante el embarazo para asegurarse que la mujer tenga función tiroidea normal durante todo el embarazo. Si es necesario un cambio en la dosis de levotiroxina, las pruebas de función tiroidea deben repetirse 4 semanas más tarde. Tan pronto como el niño nace, la mujer puede volver a la dosis de levotiroxina que usualmente tomaba antes del embarazo.

Es importante también reconocer que las vitaminas prenatales contienen hierro, que puede impedir la absorción de la hormona tiroidea desde el tracto gastrointestinal. En consecuencia, la levotiroxina y las vitaminas prenatales no deben tomarse al mismo tiempo y deben estar separadas por los menos por 2-3 horas.

El tratamiento es seguro y esencial para ambos: la madre y el feto. Cuando el feto nace, la investigación de rutina para los recién nacidos (tamiz neonatal) incluye los exámenes para determinar el nivel de hormonas de la tiroides.

Si la mujer tiene hipotiroidismo previo al embarazo, pero sigue su tratamiento adecuadamente y el médico hace los controles periódicos durante toda la gestación, desaparece cualquier tipo de peligro y su embarazo será tan hermoso como el de cualquier mujer.

Importancia del yodo en el embarazo

Control del aporte de yodo durante el embarazo

Se ha considerado durante años que el tiroides del bebé es autónomo y basta para mantener sus necesidades. Pero cuando existe una carencia severa en yodo, ni el tiroides de la madre ni el del feto disponen del material imprescindible para fabricar las hormonas tiroideas. Por otra parte, los investigadores han estudiado que el feto, al principio del embarazo, necesita de una cantidad suficiente de hormonas tiroideas de la madre para mantener un desarrollo fetal normal hasta que empieza a desarrollar su propio sistema de producción.

La prevención de las alteraciones tiroideas empiezan desde el embarazo y el problema más importante que tiene el desarrollo del embrión y del feto en relación con el tiroides es la Carencia de Yodo. Si la madre tiene cubiertas sus necesidades de yodo, es muy probable que todo vaya bien, pero si la madre tiene un déficit severo en yodo, las cosas pueden ir regular y hasta francamente mal.

Carencia de yodo en el feto: La carencia de yodo en el feto es la consecuencia de la carencia de yodo de la madre. Si durante el embarazo hay una severa deficiencia de yodo en la alimentación de la madre, con toda seguridad que estará alterada la síntesis de las hormonas tiroideas de la madre y del feto.

Como lo mencionamos anteriormente, las hormonas tiroideas juegan un papel esencial en la maduración del cerebro del bebé. La falta de estas hormonas (en este caso, por carencia del yodo) durante la etapa fetal ocasiona un daño cerebral irreversible y un retardo mental permanente.

Control del nivel de yodo en la madre. Sólo hay una forma de saber si la madre está manteniendo una dieta rica en yodo, valorar la eliminación de yodo en la orina. Es una técnica un poco compleja y sólo se hace en los hospitales y no de forma rutinaria. Si tienes una dieta variada, consumes pescado de mar con cierta frecuencia y sal yodada, no vas a tener problema con el yodo. Si no estás muy segura, lo mejor es mantener un complemento durante el embarazo, ya desde el primer trimestre.

Aporte de yodo en la embarazada. Hasta ahora se ha hablado de la sal yodada como una norma de actuación permanente, pero en el embarazo debemos de tener la certeza de que el feto no va a tener problemas de suministro de yodo. Lo más fácil para esto y para que puedas estar absolutamente tranquila es preguntar a tu ginecólogo acerca de este importante tema.

Prevención

Son varias las asociaciones médicas que han hecho recomendaciones para la prevención y detección de las enfermedades tiroideas:

  • Todas las mujeres que están planeando un embarazo, deben realizarse los estudios de laboratorio especializados en la detección de los padecimientos de tiroides.
  • Todas las mujeres embarazadas con bocio (tiroides agrandada), altos niveles de sangre de anticuerpos antitiroideos, una historia familiar de enfermedades tiroideas o síntomas de hipotiroidismo, deben de hacerse las pruebas de laboratorio.
  • En las mujeres que están en la línea fronteriza o con un hipotiroidismo sub-clínico, puede ser beneficioso que se le prescriba una terapia con dosis bajas de hormona tiroidea.
  • Existe evidencia de que los anticuerpos que contribuyen al hipotiroidismo pueden jugar un cierto papel en el embarazo. Los datos científicos sugieren que la suplementación de selenio pueden ser beneficiosos para las mujeres que tienen altos niveles en sangre de anticuerpos antes de la concepción. Esto tiene que ser cuidadosamente revisado con tu endocrinólogo.
  • Las mujeres que ya están bajo un régimen de reemplazo de hormona tiroidea antes del embarazo, tienen que hacerse también las pruebas de laboratorio para asegurarse de que está en los niveles apropiados. Durante el embarazo, es probable que las dosis tengan que elevarse casi en un 50% y esto sería casi desde el primer trimestre.
  • La dosificación de la levotiroxina sintética es dinámica durante el embarazo y debe ser monitoreada muy cercanamente por medio de las pruebas de laboratorio.

Preguntas frecuentes

Tengo hipotiroidismo, ¿Hay algo especial que yo necesite hacer ahora que estoy embarazada?

  • Ve a tu médico tan pronto como sepas que estás embarazada. Pregunta cómo planea tratar tu hipotiroidismo durante el embarazo
  • ¡Trata de no preocuparte! Con cuidado apropiado y tratamiento, tienes todas las posibilidades de tener un embarazo y un bebé sanos.
  • Toma tu medicamento de la tiroides cada día según lo indicado. Ten cuidado de no fallar ni una dosis.
  • Dependiendo del resultado de los análisis de laboratorio que tu médico te solicite, tal vez necesites cambiar la dosis de tu medicamento para el Tiroides, durante y después de su embarazo.

¿Los niveles bajos de la hormona tiroidea pueden aumentar el riesgo para el bebé de tener un bajo índice de inteligencia?

Los bebés nacidos a las madres con hipotiroidismo no tratadas durante el embarazo tienen cuatro veces más posibilidades de tener el índice de inteligencia bajo u otras dificultades en el aprendizaje.

Me preocupa tomar cualquier medicina durante el embarazo. ¿Es realmente seguro tomar mi medicación de la hormona de tiroides?

Es no sólo seguro, sino muy importante tomar tu medicación del reemplazo de la tiroides durante embarazo. Estas medicaciones (Synthroid, Levoxyl, Levothroid, Armour, o Thyrolar) substituyen a las hormonas normales que necesitas para un embarazo sano.

 ¿Puedo tomar esta medicación de la tiroides con mi vitamina prenatal, o con el alimento?

Las vitaminas prenatales, los suplementos del hierro, los antiácidos, y ciertos alimentos interfieren con la absorción de la hormona tiroidea por el cuerpo.

  • Toma tu medicación de la tiroides con el estómago vacío por lo menos una hora antes o dos horas después de las comidas.
  • No tomes las vitaminas o los antiácidos prenatales en el plazo de dos horas de su medicación de la tiroides. Sea constante.

Si no puedes tomar la píldora de la tiroides sin el alimento, es mejor tomarla cada día con el alimento que faltar algunos días. Si no puedes continuar con la píldora de la Tiroides debido al malestar matinal asegúrate de comunicárselo a tu médico.

¿Puedo dar pecho a mi bebé mientras que tomo la medicación de la tiroides?

 Sí, la lactancia es la opción más sana para alimentar a tu bebé. Las madres continúan tomando la medicación de la tiroides y comprobando sus niveles de la tiroides de la sangre mientras dan de lactar. Con la dosis correcta, la medicación de la tiroides no dañará al bebé. Con una cantidad normal de hormona de tiroides, tu cuerpo producirá mayor cantidad de leche para tu bebé.

¿Mi bebé tendrá hipotiroidismo también?

 Tan pronto como nacen, a todos los bebés se les hacen pruebas para el hipotiroidismo (Tamiz Neonatal). El hipotiroidismo es muy raro en infantes y niños. Si la enfermedad de la tiroides se trasmite genéticamente, generalmente no aparece hasta después de ser adultos.

 Referencias

Cáncer y embarazo

Linfoma de Hodgkin y embarazo

Definición:

Un linfoma es un tumor, es decir un crecimiento anormal de células (glóbulos blancos llamados “linfocitos”) que se desarrolla en el sistema linfático, el cual es parte del sistema inmunológico del cuerpo humano.
lin

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como cáncer asociado al embarazo a toda neoplasia maligna que se diagnostica durante la gestación o hasta seis meses del parto. Por orden de frecuencia, estas son: cáncer de cuello uterino, carcinoma de mama, melanoma y linfoma

¿Qué es el sistema linfático?

El sistema linfático o circulación linfática incluye una red de finos tubos que se ramifican a través del cuerpo. Los vasos linfáticos llevan linfa, un fluido acuoso incoloro que contiene las células que luchan contra las infecciones llamadas linfocitos.

A lo largo de esta red de vasos hay pequeños órganos llamados nodos o “ganglios linfáticos”. Se encuentran conjuntos de ellos en las axilas, cuello, ingles, pecho y abdomen. Cuando los linfocitos se multiplican de modo anormal o no mueren cuando deben morir, pueden agruparse en los ganglios linfáticos haciendo que aumenten de tamaño y formar tumores.

También forman parte del sistema linfático el bazo (un órgano que se encuentra en la parte superior del abdomen cuya función es producir linfocitos y filtrar los glóbulos deteriorados de la sangre), el timo (un órgano pequeño situado debajo del esternón) y las amígdalas (situadas en la garganta).

En el siguiente dibujo tenemos un diagrama del sistema linfático y una ampliación de un ganglio.

lin1

El sistema inmunitario, del que forman parte los linfocitos, es responsable de la defensa del organismo frente a las agresiones del medio ambiente..

¿Cuántos tipos de linfoma hay?

Los linfomas se dividen en dos tipos generales:

  • Linfoma de Hodgkin (también llamada enfermedad de Hodgkin): las células cancerosas en el linfoma de Hodgkin tienen un aspecto específico bajo el microscopio.
  • Linfoma no Hodgkin: Es cualquier tipo de linfoma maligno que no sea Hodgkin. Se sabe de qué tipo es basándose en el aspecto que tienen las células cancerosas al estudiarlas al microscopio. Existen muchos tipos de linfomas no Hodgkin y unos se expanden más rápido que otros. Se dividen en 2 grupos:
    • “linfomas indolentes”, los cuales crecen con más lentitud y provocan menos síntomas, y
    • “linfomas agresivos o de alto grado”, que se expanden más rápidamente.

Incidencia

Los linfomas se suelen dar un 40% más en los varones que en las mujeres, y es rara antes de los 10 años. Se suele dar en mayor medida en personas jóvenes (entre 15 y 34 años), y también en mayores de 60 años.

En la actualidad es la enfermedad “oncohematológica (cáncer de la sangre) más frecuente.

Por tanto, algunas mujeres pueden ser diagnosticadas de linfoma durante el embarazo. Es más habitual que se trate de linfoma de Hodgkin que de linfoma no-Hodgkin, probablemente por la mayor incidencia de linfoma de Hodgkin a la edad en que la mujer es fértil.

¿En dónde se inicia el linfoma?

Dado que el tejido linfático se encuentra en todo el cuerpo, el linfoma de Hodgkin puede comenzar en prácticamente cualquier parte del cuerpo y propagarse a casi todo tejido u órgano del cuerpo.

lin2

Generalmente, se origina en los ganglios linfáticos de la parte superior del cuerpo. Las localizaciones más frecuentes son el tórax, el cuello o debajo de los brazos.

¿A quién afecta el linfoma de Hodgkin?

El linfoma de Hodgkin puede presentarse tanto en adultos como en niños.

lin3

El linfoma de Hodgkin en mujeres embarazadas es la misma enfermedad que la que se presenta en mujeres no embarazadas en edad de procrear. Sin embargo, el tratamiento es diferente para las mujeres embarazadas.

Causa y Factores de riesgo

La causa del linfoma se desconoce, sin embargo los estudios han demostrado que existen algunos factores de riesgo.

Cualquier cosa que aumente el riesgo de padecer de una enfermedad se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que se va a padecer de cáncer; no tener un factor de riesgo no significa que no se va a padecer de cáncer.

  • Déficit del sistema inmunológico: Algunas formas del linfoma aparecen con más probabilidad en personas que han tomado fármacos para evitar el rechazo de un órgano después de un trasplante o que tienen una inmunidad baja, por ejemplo, personas con SIDA.
  • Manejo de productos tóxicos: Se cree que algunos químicos en los insecticidas o en los productos de conservación de la madera pueden causar linfoma maligno agresivo.

Otros factores de riesgo pueden ser también:

Los linfomas malignos no son contagiosos ni hereditarios. El embarazo no es un factor de riesgo de padecer linfoma de Hodgkin.

Signos y síntomas del linfoma de Hodgkin

Existe la posibilidad de que otras enfermedades ocasionen los mismos síntomas, por lo que es importante que siempre consultes con tu médico si persiste cualquiera de estos problemas:

  • El síntoma más característico que puede señalar la existencia de un linfoma es el crecimiento de un ganglio linfático, lo que se conoce como “adenopatía”.

lin4Estas adenopatías suelen ser indoloras y no causan molestias, por lo que, salvo al tacto, pueden pasar desapercibidas durante largo tiempo. Lo más frecuente es que aparezcan en el cuello, las axilas o las ingles y, más raramente, en otras regiones.
No debes alarmarte si te detectas un ganglio. En caso de que notes “un bulto”, sea cual sea su localización, es importante que acudas a tu médico para que te valore y determine si hay que realizar alguna prueba.
En un elevado porcentaje de casos tiene un origen trivial, ya que la causa más frecuente de aparición de una adenopatía es que exista una infección, muchas veces irrelevante. Es siempre el médico quien establece su importancia.

  • Fiebre sin razón conocida.lin5
  • Una enfermedad febril asociada a una infección, no es un síntoma
  • Sudores nocturnos.
  • Pérdida de peso sin razón conocida.

                                                           linfoma

  • Picazón en la piel de todo el cuerpo.

                                                                 linfoma2

  • Sensación de mucho cansancio.

                                                                     linfoma3

  • Tos y dificultad para respirar (disnea)

                                                               linfoma4

Diagnóstico

Si tienes cualquiera de estos síntomas, el médico te examinará cuidadosamente en busca de masas (tumores o bolitas) en el cuello, las axilas y las ingles. Si durante el examen físico se encuentra con alguna anomalía en los ganglios, seguramente te hará algunos estudios para determinar la presencia de células cancerosas.

Existen dos métodos de diagnóstico del linfoma: la biopsia ganglionar y el estudio de extensión.

Biopsia ganglionar: Se trata de estudiar en el microscopio el tejido del ganglio inflamado. Para ello, el médico extrae una muestra del mismo mediante una pequeña intervención, generalmente con anestesia local. No produce molestias importantes, sobre todo si el ganglio es externo. Y son raras las ocasiones en las que se requiere estudiar ganglios internos u otros órganos del cuerpo como el estómago o el hígado.

La biopsia es la única técnica válida para diagnosticar el linfoma y conocer su tipo exacto y resulta absolutamente imprescindible para que tu médico pueda determinar qué tratamiento hay que seguir.

Estudio de extensión: Una vez que se ha diagnosticado el linfoma, el especialista te pedirá hacer otros estudios para conocer la extensión de la enfermedad y determinar su estado evolutivo (estadio). Es lo que se conoce como “estudio de extensión del linfoma”.

El estudio de extensión de un linfoma consiste habitualmente en las siguientes pruebas:

  • Análisis de sangre con recuento sanguíneo completo en donde se verifica lo siguiente:
    • La cantidad de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. La cantidad de hemoglobina (la proteína que transporta el oxígeno) en los glóbulos rojos.
    • Estudios de la química de la sangre procedimiento en el cual se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias liberadas a la sangre por órganos y tejidos del cuerpo. Una cantidad (mayor o menor que lo normal) de una sustancia puede ser signo de enfermedad en el órgano o el tejido que la fabrica.
  • Radiografías de tórax (siempre protegiendo el abdomen).
  • Resonancia magnética y ultrasonido de tórax, abdomen y pelvis (este tipo de estudios protegen al feto de los efectos dañinos de la radiación).
  • Biopsia de la médula ósea. extracción de una muestra de médula ósea y sangre y un trozo pequeño de hueso mediante la inserción de una aguja en el hueso de la cadera o el esternón. Un patólogo observa y analiza las muestras de médula ósea, sangre y hueso bajo un microscopio para determinar la presencia de signos de cáncer.
  • Biopsia de ganglios linfáticos: extracción total o parcial de un ganglio linfático. Luego un patólogo examina el tejido bajo el microscopio en busca de células cancerosas. Se puede realizar uno de los siguientes tipos de biopsia:
    • Biopsia por incisión: extracción de parte de un ganglio linfático.
    • Biopsia central: extracción de parte de un ganglio linfático mediante el uso de una aguja ancha.
    • Biopsia con aguja: extracción de parte de un ganglio linfático mediante una aguja fina.

Estadio del cáncer

El proceso usado para determinar si el cáncer se ha diseminado dentro del sistema linfático o hasta otras partes del cuerpo se llama estadificación. La información obtenida a partir del proceso de estadificación determina el estadio de la enfermedad.lin8

Los estadios del linfoma de Hodgkin en adultos pueden incluir las formas A, B, E y S.

  1. La persona afectada no presenta síntomas.
  2. La persona afectada presenta síntomas como fiebre, pérdida de peso o sudores nocturnos.
  1. Significa extraganglionar y hace referencia al cáncer que afecta un área u órgano fuera de los ganglios linfáticos o que se ha diseminado hasta tejidos ubicados más allá de las principales áreas linfáticas, pero cerca de las mismas.
  2. “S” se refiere al bazo que en inglés es “spleen” e indica que el cáncer se localiza en el bazo.

Con la biopsia y las pruebas complementarias, el médico especialista conoce el grado de afectación de los órganos, el estadio de la enfermedad y establece, junto con tu ginecólogo, el tratamiento a seguir en cada caso.

 Información sobre los estadios del cáncer en el embarazo

La necesidad de evitar la radiación también limita los estudios por imágenes que se pueden usar para ayudar a determinar la etapa o estadio (extensión) del linfoma o para saber si el tratamiento es eficaz. La CT, la PET y las radiografías usan radiación de modo que estos estudios por imágenes se evitan lo más posible. En lugar de estos estudios, a menudo se pueden usar la resonancia magnética y la ecografía (ultrasonido).

El estadio que se presente, el comportamiento clínico, el pronóstico y los subtipos histológicos del LH durante el embarazo no difieren de los correspondientes a las mujeres no embarazadas en edad de procrear.

Tratamiento

Puesto que la enfermedad de Hodgkin afecta principalmente a jóvenes adultos, la mayoría de los oncólogos (especialistas en cáncer) se enfrentarán eventualmente al dilema de cómo darle terapia a una mujer embarazada y al mismo tiempo reducir al mínimo el riesgo del feto

Es sumamente importante que la embarazada y su familia reciba toda la información necesaria acerca de la enfermedad y su pronóstico, las alternativas que existen con respecto al tratamiento y los riesgos tanto maternos como para el feto.

La selección del tratamiento es una decisión que, idealmente, involucra al equipo médico (ginecólogo, oncólogo, radioterapista, etc.) y a la embarazada y su familia tomando en consideración los deseos de la madre, la gravedad y el ritmo de evolución de la enfermedad de Hodgkin y el tiempo que quede de embarazo. Cualquier decisión que se tome debe ser después de evaluar cuidadosamente tanto los riesgos como los beneficios.

El plan de tratamiento puede cambiar según evolucionan los síntomas, el cáncer y el embarazo.

Las principales opciones de tratamiento que se utilizan por sí solas o combinadas, son las siguientes:

  • “Observar y esperar”: En algunos linfomas indolentes no es necesario actuar inmediatamente. Si la enfermedad no presenta síntomas y su crecimiento es muy lento, tu médico puede optar por no aplicar un tratamiento hasta que aparezcan más manifestaciones clínicas. Por supuesto, llevará un control muy cercano de tu evolución con planes para inducir a un parto precoz y seguir adelante con el tratamiento definitivo o para determinar el momento en que puede ser preciso iniciar algún tratamiento activo.
  • Quimioterapia: Consiste en la administración de diferentes fármacos que actúan en las células tumorales hasta que las destruyen, de manera de llegar a erradicar completamente el linfoma. Es el tratamiento más utilizado, aunque a veces hay que complementarlo con otras medidas terapéuticas.
  • Radioterapia: En el tratamiento de los linfomas, la radioterapia es generalmente complementaria a la quimioterapia, y las personas afectadas suelen tolerarla bien. Se trata de administrar radiaciones de alta energía para destruir las células tumorales.

lin9

  • Anticuerpos monoclonales: Actualmente están apareciendo nuevos tratamientos que utilizan sustancias producidas por el propio organismo o similares a ellas, pero fabricadas en un laboratorio. Son las denominadas terapias biológicas. Las más utilizadas ya en el tratamiento de los linfomas son los anticuerpos monoclonales.
    • Los anticuerpos son sustancias que produce el sistema inmunitario para defenderse de los agentes externos. Éstos se llaman monoclonales porque se refieren a un solo clon de linfocitos B, las células que los producen.
    • Su descubrimiento supone un gran avance porque los anticuerpos se fijan selectivamente en la célula tumoral. De esta manera, las células del linfoma pueden ser destruidas con escasa toxicidad para las células normales. Esta terapia a menudo puede combinarse con la quimioterapia, y la suma de los efectos es de una gran eficacia
  • Terapia con esteroides: se ha visto que ayudan a detener el crecimiento del tumor al mismo tiempo que ayudan a la maduración de los pulmones del bebé.
  • Trasplante de médula ósea (células madre): El objetivo fundamental del tratamiento en este caso, es conseguir la remisión total del tumor a base de aplicar dosis elevadas de quimioterapia, seguidas de un trasplante que proporciona una renovada población de células sanas. En primer lugar, se consiguen las células madres por extracción sanguínea. A continuación, se procede a su centrifugado. Este material se congela y, posteriormente, se administra de nuevo por vía intravenosa (como un suero).

Es importante aclarar que un trasplante sólo se practica cuando el tratamiento con quimioterapia ya ha dado buenos resultados.

Las imágenes que se obtienen en la resonancia magnética son la herramienta preferida por el médico para la evaluación de etapas.

Tratamiento durante el embarazo

No hay reglas fijas para el tratamiento del linfoma durante el embarazo y frecuentemente se retrasa o se modifica para que el oncólogo pueda tener el mejor balance entre un control de la enfermedad, el bienestar del bebé y el tiempo de embarazo.

Es importante que tu médico, antes que nada, te dé una explicación completa de la enfermedad, el tratamiento y el pronóstico. El conocimiento de lo que realmente nos pasa, de los tratamientos disponibles y la certeza de que existen opciones de curación puede proporcionar una visión más optimista.

Primer trimestre del embarazo: Si la enfermedad de Hodgkin se presenta en su etapa temprana y el tumor está arriba del diafragma y parece estar creciendo lentamente, seguramente tanto tu ginecólogo como el oncólogo, optarán por un control muy cercano de la evolución del tumor, con planes de inducir un parto prematuro y proceder de inmediato con el tratamiento definitivo.

Pero si es necesario que recibas tratamiento inmediato para el linfoma de Hodgkin, pueden elegir entre la radioterapia y la quimioterapia, con el riesgo de que, tanto una como otra, puede dañar al feto.

 La quimioterapia: debido a su bajo peso molecular, la mayoría de los medicamentos usados pueden atravesar la placenta y llegar al feto y se a documentado que los agentes quimioterapéuticos pueden ser teratogénicos (que causan malformaciones). La quimioterapia en el primer trimestre pueden incrementar el riesgo de aborto espontáneo, muerte fetal y malformaciones.

 Las malformaciones reflejan el momento del embarazo en que el bebé fue expuesto al medicamento. El bebé es extremadamente vulnerable en la semana 2 a la 8 cuando tiene lugar la formación de los órganos del bebé. En este periodo, cualquier daño puede causar la muerte o malformaciones.

 Después de este periodo, hay algunos órganos, incluidos los ojos, los genitales y el sistema hematopoyético, que permanecen vulnerables a la quimioterapia. Sin embargo, a partir de la semana 14 a 16, el riego de malformaciones y retraso mental se reduce significativamente.

 Si es posible, tu médico seguramente pospondrá el tratamiento hasta el final de este primer trimestre.

 Cuando se administra radioterapia durante el primer trimestre del embarazo, la exposición del feto depende de varios factores. Siempre se debe de usar la protección de plomo en el abdomen para proteger al bebé. La radioterapia puede considerarse como tratamiento en circunstancias específicas como cuando el linfoma está confinado al cuello o a la axila.

  • Los investigadores del hospital M.D. Anderson (Texas, E.U.), no dieron cuenta de anomalías congénitas en 16 niños dados a luz después de que las madres recibieron radiación supradiafragmática y se protegió el útero con cinco capas de plomo de valor medio.

 Segundo trimestre del embarazo: El manejo en esta etapa del embarazo es más fácil para el médico porque tiene más opciones. La mayoría de las embarazadas que están en la segunda mitad del embarazo pueden ser observadas cuidadosamente posponiendo la administración del tratamiento hasta que se les induzca el parto entre la semana 32 y la 36. El tratamiento para el linfoma de Hodgkin puede comenzar poco tiempo después de que nazca el bebé. Ésta es la solución más segura para el bebé.

 Las embarazadas con enfermedad de Hodgkin en etapa avanzada pueden requerir tratamiento antes del parto con quimioterapia, esteroides (diseñados para combatir el crecimiento del tumor y para ayudar en la aceleración de la madurez de los pulmones del feto), radioterapia y/o quimioterapia.

 La quimioterapia durante el segundo y tercer trimestre del embarazo no se asocia a malformaciones pero aumenta el riesgo de muerte del feto durante el embarazo o al nacer, de que el bebé tenga retraso en su crecimiento, que el parto se adelante y que el bebé tenga bajo peso al nacer. Sin embargo, el beneficio de la administración de la quimio es mayor que el riesgo que se puede producir.

 Es probable que al terminar el tratamiento de quimioterapia, tu médico decida esperar de 2 a 3 semanas antes del parto para permitir que tu médula ósea se recupere y para que el bebé- que tiene un hígado y unos riñones inmaduros- pueda eliminar el medicamento de la quimioterapia a través de la placenta.

Una vez que nace el bebé es probable que el médico decida administrarte una quimioterapia más extensa. Si llegaras a presentar dificultades para respirar causadas por un tumor grande en el pecho, es posible que decida administrar una serie corta de radioterapia.

 La radioterapia: Debido a inquietudes sobre los efectos a largo plazo al feto, la radiación a menudo no se administra. Sin embargo, varios estudios sugieren que mientras se tomen precauciones muy cuidadosas para dirigir la radiación con precisión, se limite la dosis, y se proteja al bebé, las mujeres embarazadas que tengan la enfermedad de Hodgkin en ganglios linfáticos en el cuello, el área debajo del brazo, o dentro del tórax pueden recibir este tratamiento con poco o sin riesgo aparente al bebé.

Cirugía: No hay justificación para la cirugía, es decir, la extirpación radical de las áreas ganglionares afectadas.

Las mujeres que reciben tratamiento para el linfoma de Hodgkin durante el embarazo parecen tener los mismos índices de supervivencia que aquéllas que lo reciben sin estar embarazadas. Aún se desconocen los efectos a largo plazo que el tratamiento anticáncer tiene en los niños de estas mujeres; no obstante, el riesgo no parece ser significativo.

Las mujeres que reciben tratamiento para el linfoma de Hodgkin durante el embarazo parecen tener los mismos índices de supervivencia que aquéllas que lo reciben sin estar embarazadas. Aún se desconocen los efectos a largo plazo que el tratamiento anticáncer tiene en los niños de estas mujeres; no obstante, el riesgo no parece ser significativo.

Tratamiento del Linfoma No Hodgkin

Para el tratamiento de estos linfomas el médico tendrá que tomar en cuenta el tipo de linfoma y distinguir si es: indolente, agresivo o muy agresivo.

Linfoma No Hodgkin indolente (LNHI): Este grupo se caracteriza porque la enfermedad tiene un curso muy lento y dado que no se pueden curar con la quimioterapia usual, el médico generalmente decide esperar hasta después del embarazo para iniciar el tratamiento, por lo tanto, la administración de quimioterapia durante el primer trimestre generalmente no es necesaria.

El equipo médico decidirá “esperar y observar” sin administrar ningún medicamento hasta el momento del parto o hasta que se presente algún progreso en el desarrollo de la enfermedad. Es extremadamente raro que se presenten este tipo de tumores durante el embarazo.

Linfoma No Hodgkin Agresivo (LNHA): Este grupo incluye a la mayoría de los diagnosticados durante el embarazo. Dado el curso agresivo que tienen estos linfomas durante el embarazo, es importante que se inicie de inmediato el tratamiento con una combinación de quimioterapia. La quimioterapia administrada en el primer trimestre puede ser causa de malformaciones en el feto.

Es importante que la decisión del tratamiento se tome en conjunto con el equipo médico, la embarazada y su familia teniendo en cuenta el tipo de tumor y la salud de la embarazada. El equipo médico hablará contigo explicando claramente la enfermedad, el tipo de tumor y los riesgos y beneficios de la terapia.

La investigación muestra que la quimioterapia combinada puede ser administrada con más seguridad durante el segundo y tercer trimestre del embarazo sin causar daños mayores al bebé.

Las embarazadas que son diagnosticadas al final del primer trimestre hasta el término de este periodo, pueden ser mantenidas en observación hasta la semana 14 en la que se iniciaría el tratamiento con quimioterapia. Sin embargo, esta opción está limitada a las personas con LNH en estadio 1-2.

Linfoma No Hodgkin muy agresivo (LNHMA): Dado el curso agresivo que toma este tipo de tumores y el pronóstico pobre que tiene la persona afectada, el tratamiento debe iniciarse inmediatamente después de que se ha hecho el diagnóstico definitivo aunque sea durante el primer trimestre. El médico deberá informarte acerca del alto riesgo de malformaciones que pueden presentarse con los medicamentos que se utilizan para la quimioterapia y de los riesgos que existen cuando no se administra el tratamiento.

En el segundo y tercer trimestre, estos medicamentos no causan malformaciones pero sí pueden causar otro tipo de problemas neuronales. Los estudios demuestran que cuando se administra la dosis y los medicamentos adecuados, la tasa de sobrevivencia, son similares a las que tendría una mujer no embarazada con el mismo tipo de tumor.

Con el tratamiento no parece haber riesgo de aborto espontáneo ni de prematuridad, sin embargo, se observa una tendencia hacia bebés con bajo peso al nacer.

Lactancia y quimioterapia

La concentración de los diferentes medicamentos en la leche materna varía mucho, sin embargo, no se puede ignorar los efectos que puede producir en el bebé por lo que se considera que la lactancia no es compatible con la quimioterapia.

Pronóstico

El pronóstico (perspectivas de recuperación) y la selección del tratamiento dependerán de la etapa en que se encuentre el cáncer (si está en una sola área o si se ha diseminado a todo el cuerpo), el tamaño de las áreas inflamadas, los resultados de los análisis de sangre, el tipo de síntomas que presentas, y tu edad y estado de salud en general.

El pronóstico (posibilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de los siguientes aspectos:

  • Los síntomas de la persona afectada.
  • El estadio del cáncer.
  • El tipo de linfoma de Hodgkin.
  • Resultados de los análisis de sangre.
  • La edad y la salud general de la embarazada.
  • Si el cáncer es recidivante o está avanzando.
  • Los deseos de la embarazada.
  • La edad del feto.

El linfoma de Hodgkin en adultos puede generalmente curarse si se detecta y trata de manera temprana.

Últimas investigaciones

Descripción genética. Algunos investigadores están estudiando genes y proteínas específicas que se encuentran en el linfoma de Hodgkin. Estos genes y estas proteínas aportan más información sobre el comportamiento del linfoma de Hodgkin, lo que puede ser de ayuda para un mejor tratamiento con quimioterapia o inmunoterapia.

Otros tratamientos. También se encuentra en estudio el trasplante de células madre en combinación con distintos regímenes de quimioterapia e inmunoterapia para el linfoma de Hodgkin nuevo o recurrente. Se está analizando el trasplante alogénico, también llamado trasplante no mieloablativo o de intensidad reducida, o minialogénico en combinación con quimioterapia e inmunoterapia para el linfoma de Hodgkin nuevo o recurrente. También se encuentran en estudio varios tipos nuevos de medicamentos, llamados terapia dirigida, que actúan de manera diferente que la quimioterapia. Muchos de ellos se administran en comprimidos (píldoras).

Cuidados de apoyo. Se están realizando estudios clínicos para encontrar mejores métodos para reducir los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos actuales para el linfoma de Hodgkin, a fin de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes.

Referencias:

Embarazo Prolongado: qué esperar cuando ha pasado la fecha de su parto y aún no ha dado a luz
Complicaciones, Embarazo, Otras

Embarazo Prolongado: qué esperar cuando ha pasado la fecha de su parto

Introducción

El inicio correcto en tiempo y forma de la labor de parto y del parto, es un factor determinante del resultado perinatal. Tanto el parto pretérmino como el postérmino se asocian con tasas más elevadas de morbilidad y mortalidad del binomio madre-hijo, que los embarazos que se resuelven a término (39-40 semanas de embarazo).

Definición

Se dice que un embarazo es postérmino cuando el embarazo a llegado a la semana 42 o sea 294 días de embarazo contando desde el primer día del último periodo menstrual (FUM fecha de la última menstruación). Saber esta fecha con exactitud es crítico para el diagnóstico.

Un embarazo generalmente se completa entre 38 y 42 semanas (alrededor de los 280 días).

“Embarazo posfechado” es el que ha sobrepasado la fecha probable de parto confiable calculada (40 semanas).

 “Embarazo posmaduro” hace referencia a la descripción de un neonato con aspectos clínicos reconocibles que indican un embarazo prolongado.

Se ha utilizado el término de embarazo en vías de prolongación para referirse a aquellas gestaciones entre las 41 y 42 semanas de amenorrea.

Incidencia

Su incidencia varía entre el 5 y 8% de los partos, y de este porcentaje el 10% se relaciona con complicaciones fetales. La mortalidad perinatal aumenta 2 veces a la semana 43 y de 4 a 6 veces a la semana 44.

La prevalencia de esta cifra en una población, puede variar por diferentes factores. Uno de los más importantes es si se realizó el ultrasonido de control del primer trimestre para evaluar la edad gestacional. Cuando este estudio se hace, la tasa puede variar hasta el 2%.

¿Cómo se estima la edad gestacional?

Aun cuando se dice que un embarazo tiene una duración de 9 meses, los médicos llevan la cuenta más bien por semanas y días. La fecha estimada de parto se calcula en 40 semanas o 280 días empezando a contar desde el primer día de tu última menstruación. Se calcula que solamente el 4% de las embarazadas dan a luz en la fecha estimada.

Hacer un cálculo exacto de la fecha de parto es muy importante para que el médico pueda determinar que el embarazo realmente se ha prolongado. Idealmente, la edad gestacional se establece al principio del embarazo. En las mujeres que tienen un periodo menstrual regular, la fecha puede establecerse con una relativa seguridad basándose en la fecha de la última menstruación y el examen físico que haga el médico.

Cuando la embarazada acude tempranamente al ginecólogo, la fecha probable de parto es más confiable y exacta. La fecha de última menstruación (FUM) es el primer dato que el médico te va a preguntar y ésta le permitirá calcular el tiempo que tienes de embarazo (edad gestacional) y la fecha probable de parto (FPP). Esto aporta una idea aproximada del tiempo límite que el bebé puede permanecer en el vientre materno.

Se define como fecha de última regla confiable, aquella que se presenta en mujeres con ciclos regulares que no han estado expuestas a anticonceptivos hormonales o medicamentos que alteren el ciclo en los últimos tres meses, que no hayan presentado sangrado en los primeros tres meses de embarazo, y que sepan con exactitud la fecha del primer día de la última regla. En la mujer con ciclos regulares, se podría calcular el inicio del embarazo 14 días antes de la fecha en la que esperabas tu siguiente menstruación (de la primera menstruación ausente).

Otras maneras, aceptablemente confiables, podrían ser: la curva térmica, la inducción de la ovulación y el conocimiento de la fecha de inseminación.

Si el médico no tiene certeza acerca de las fechas o si el tamaño del útero de la embarazada es más grande o más pequeño que lo esperado –basándose en la fecha de la última menstruación- podría realizar un ultrasonido que le ayude a estimar la edad gestacional del feto y la fecha de parto.

Esto es más certero cuando el ultrasonido se realiza al principio del embarazo, los que se realizan en la segunda mitad del embarazo ya no son tan confiables para hacer esta estimación.

Son útiles las mediciones que incluyen: la longitud cefalocaudal (de cabeza a parte final de la espalda) del feto durante el primer trimestre, el diámetro biparietal o circunferencia craneal y longitud del fémur durante el segundo trimestre.

Debido a las variaciones normales en el tamaño de los infantes, en el tercer trimestre, la estimación de la edad gestacional es menos confiable.

¿Cuáles son las causas del embarazo prolongado?

El proceso normal del parto envuelve la aparición de una secuencia de cambios compleja y requiere la presencia de un cuello uterino maduro (el cuello de ablanda y adelgaza en preparación para el parto) y de actividad uterina regular, es decir, es importante que pueda tener contracciones. El factor desencadenante de la actividad de contracción durante el trabajo de parto es todavía desconocido.

Está claro que la causa más común de embarazo prolongado es un error en la estimación del tiempo real de gestación. Y cuando se presenta realmente un embarazo post término, la causa generalmente es desconocida.

Sin embargo, existen algunos factores que se pueden considerar predisponentes del embarazo prolongado:

  • Factores sociales: El bajo nivel socioeconómico donde las mujeres pueden no poner atención a recordar su fecha de última menstruación.
    • Es más frecuente en la raza blanca.
    • La edad materna y la cantidad de embarazos son factores aún controversiales.
    • Mujeres que trabajan en turnos nocturnos.
  • Factores obstétricos: El antecedente de embarazo prolongado puede aumentar en 50% la probabilidad de repetición.
    • Primipariedad (cuando es el primer embarazo).
    • Historia de un embarazo prolongado anterior.
    • Sexo masculino del bebé.
    • Predisposición genética materna.
    • Obesidad.
    • Historia ginecológica: Las variaciones en la fecha de ovulación de una mujer pueden ser la causa de error para calcular la verdadera duración de un embarazo y llevar al médico a determinar una fecha que puede ser anterior o posterior, especialmente con mujeres que tienen ciclos menstruales largos (de más de 30 días) o irregulares.
      • Cuando la mujer ha estado bajo tratamiento con anticonceptivos orales (ACO), psicotrópicos, hormonas.
    • Lactancia: el embarazo se inicia durante la lactancia.
    • Has tenido hemorragias durante el primer trimestre.
    • Implantación anormal de la placenta.
  • Factores mecánicos como lo son: la desproporción céfalo pélvica (cabeza del bebé demasiado grande para poder pasar por la pelvis) y/o       cuello uterino muy cerrado con dificultad para abrirse.
    • Macrosomía fetal (bebés demasiado grandes).
  • Factor hormonal, como la disminución de la producción de estrógenos y progesterona, que alteran el determinismo del parto.
    • Hipotiroidismo materno (baja de hormonas tiroideas).
  • Factor mecánico, como la disminución del volumen uterino, que impide o retrasa el inicio del trabajo de parto.
  • Factor fetal, malformaciones congénitas como la hidrocefalia, la trisomía 18, hipoplasia congénita de las suprarrenales (falta de crecimiento de las glándulas) y defectos en el tubo neural en el bebé (anencefalia), son descritos como precursores de embarazos prolongados.

¿Cómo se diagnostica el embarazo prolongado?

Para hacer el diagnóstico el médico debe: precisar con exactitud la fecha del embarazo. Sin embargo, muchas mujeres no pueden recordar el primer día de su último período y no están seguras de cuándo quedaron embarazadas.

Entre el 15 y el 18% de los casos de embarazo prolongado se excluyen por datos dudosos referente a la fecha de la última menstruación (FUM), especialmente cuando es el primer bebé de una mujer joven, cuando el embarazo es ilegítimo o cuando se concibió antes del matrimonio.

El médico te preguntará también acerca de

  • tu menstruación si eres regular o si has tenido algún trastorno.
  • si has tomado algún tipo de anticonceptivos orales en los últimos tres meses o algún inductor de la ovulación.
  • Te preguntará cerca de la fecha en la que empezaste a sentir los movimientos fetales
  • Investigará acerca de la evolución de la altura del útero y las fechas en las que se escuchó por primera vez los latidos cardiacos del bebé..

Exámenes y estudios de laboratorio:

Un ultrasonido precoz siempre será de utilidad para conocer la edad gestacional. De existir discordancia entre la edad gestacional estimada por la embarazada, según su último periodo menstrual y la edad estimada por el ultrasonido, siempre se le dará mayor valor diagnóstico a este último.

¿Cómo debe controlarse un embarazo prolongado?

El objetivo del control del embarazo prolongado es evitar complicaciones y lograr un parto con un bebé saludable.

Cuando se establece el diagnóstico de embarazo prolongado, se lleva a cabo una valoración de las condiciones del bebé por medio de:

  1. Ultrasonido: que ayude al médico a:
    1. Determinar la edad gestacional a partir de diferentes diámetros y longitudes (diámetro biparietal, longitud del fémur, etc).
    2. Valorar el grado de madurez de la placenta.
    3. Medir el “índice del líquido amniótico”. Si el resultado es mayor de 16.2, el volumen amniótico es normal. Índices menores de 5 indican oligohidramnios severo (disminución severa de la cantidad de líquido amniótico)
    4. El perfil biofísico del feto es una prueba que incluye la presencia de movimientos respiratorios, normalmente 3 por minuto; tono fetal.

Sin embargo, el ultrasonido también otorga un margen de error, el cual es aproximadamente de 1 semana para ecografías del primer trimestre, 2 semanas para ecografías hechas durante el segundo trimestre, y 3 semanas para ultrasonidos hechos en el tercer trimestre. Así, aún mujeres con edades gestacionales basadas en ecografías del primer trimestre, pueden tener una ventana de tiempo de más o menos 14 días.

  1. Prueba sin estrés: Prueba que mide el aumento de la frecuencia cardiaca del feto en respuesta a sus movimientos, señal de bienestar del feto. Es un procedimiento sencillo, no invasivo y barato. Bien interpretada es confiable.
  2. Prueba con estrés: Se indica realizarla cuando existe una prueba sin estrés no reactiva y consiste en un registro de la frecuencia cardiaca fetal durante la contracción uterina.
  1. La percepción de disminución de movimientos fetales por parte de la madre constituye un parámetro siempre importante para sospechar que el bebé no está bien. No es raro que la baja de movimientos del bebé indique un compromiso importante que requiera estudios para conocer bien cuál es la reserva que le queda.
  2. La amniocentesis y la amnioscopía permiten determinar las características del líquido amniótico. De éstas, la primera es un procedimiento relativamente sencillo pero que requiere una adecuada justificación por ser invasivo y potencialmente implicar mayor riesgo tanto para la madre como para el feto.

¿Cuáles son las complicaciones de un embarazo prolongado?

Por definición, el embarazo postérmino está directamente relacionado con el riesgo fetal pero también es necesario tener en cuenta los riesgos maternos.

Problemas maternos: La embarazada que esté pasada dos semanas de su fecha probable de parto experimenta varios problemas. El primero es la tensión emocional de aprehensión, expectativa y ansiedad ya que el embarazo prolongado está asociado con trabajos de parto más largos y partos quirúrgicos (asistidos por fórceps o ventosas).

Existe un riesgo incrementado de que el bebé tenga macrosomía (es un bebé muy grande de más de 4 kg.). Las mujeres corren mayor riesgo de sufrir traumatismos en un parto vaginal cuando el bebé es grande.

Por lo tanto, el parto por cesárea es dos veces más probable en un embarazo prolongado debido al tamaño del bebé (más de 4 kg). Las madres tienen también más probabilidades de sufrir infecciones, complicaciones en la herida y hemorragias posparto (después del alumbramiento).

Problemas en el bebé:

 Los problemas del bebé asociados con un embarazo prolongado pueden dividirse en dos categorías:

 Los problemas asociados a una función disminuida del útero y de la placenta:

El envejecimiento de la placenta es el gran riesgo vital para el feto antes del parto, en el parto y en los primeros días de vida. La causa fundamental de estos riesgos es la anoxia o falta de oxigenación, que produce síntomas de sufrimiento fetal:

  • Paso de meconio: Algunos fetos pasan meconio en respuesta a la insuficiente oxigenación. En embarazos prolongados la incidencia del paso de meconio es mayor a 25%. Una complicación asociada es que el volumen de líquido amniótico disminuye, y el meconio será menos diluido, resultando en un meconio espeso que estará disponible para que el bebé lo aspire. El meconio espeso obstruirá el tracto respiratorio.
  • Disminución de los movimientos fetales,

Esto dará como resultado bajos valores de Apgar al nacer, daño cerebral y hasta complicaciones más graves como la muerte. Comparado con los nacimientos en la semana 40, los nacimientos en la semana 42 o más, están relacionados con un riesgo incrementado de que el bebé presente parálisis cerebral.

Placenta postmadura: La placenta alcanza su máximo tamaño o función a las 37 semanas de gestación. Después, la superficie y la función disminuyen gradualmente. Si el bebé continúa creciendo, el aporte de sustancias importantes disminuye y puede alcanzar un punto en el cual la vida está comprometida.

  • Inmadurez fetal: también llamado “síndrome de post madurez” y se refiere al feto cuyo crecimiento en el útero después de la fecha probable de parto se ha restringido (RCI) y esto generalmente se debe a problemas con la circulación sanguínea a través de la placenta que ha envejecido.

Cuando además hay oligohidramnios (poco liquido amniótico) se puede incrementar el riesgo de compresión del cordón umbilical. Para sobrevivir en el útero bajo estas condiciones anormales, el bebé puede disminuir sus requerimientos de energía mediante dos vías.

  1. El feto puede disminuir su crecimiento, lo cual lleva a una pérdida de la grasa depositada y al nacer mostrará signos de restricción de crecimiento intrauterino con piel arrugada y descamada y uñas largas.
  2. Disminuir sus movimientos para no usar la energía que necesita para sobrevivir.

Los problemas asociados con función placentaria normal, que permite la continuidad del crecimiento fetal y puede ser causa de macrosomía fetal, con el subsecuente riesgo aumentado de trauma durante el parto.

 Se dice que un bebé tiene macrosomía cuando tiene un peso mayor de 4.000 gr. La posibilidad de que éste problema aparezca aumenta si la madre es obesa o tiene diabetes mellitus.

Las consecuencias de la macrosomía incluyen obstrucción del trabajo de parto, trauma durante el nacimiento, especialmente distocia de hombros (se presenta cuando el hombro del feto queda trabado detrás de la pelvis materna después de la salida de la cabeza), lesión del plexo braquial (es una red de nervios que transmite las señales desde la columna vertebral hasta el hombro, el brazo y la mano. Las lesiones del plexo braquial son causadas por el daño a estos nervios) e hipoxia (falta de oxígeno durante el parto).

El médico puede saber si el bebé es demasiado grande por el ultrasonido y la medida de la altura del útero. La circunferencia abdominal es la medida más importante para predecir macrosomía. Una circunferencia abdominal fetal mayor de 36 cm sugiere macrosomía (error de 10%).

Algunas anomalías fetales, como la anencefalia (bebés que no tienen cerebro), están relacionados con los embarazos prolongados.

¿Cuál es el tratamiento más adecuado?

El objetivo del control del embarazo prolongado es evitar complicaciones y lograr un parto con un bebé saludable. El tratamiento específico para el embarazo prolongado será determinado por tu médico basándose en:

  • Tu embarazo, tu estado general de salud y tus antecedentes médicos
  • La gravedad del trastorno
  • Tu tolerancia a ciertos medicamentos, procedimientos o terapias
  • Las expectativas para la evolución del trastorno
  • Tu opinión o preferencia.

Generalmente, en un embarazo prolongado se realizan pruebas a la madre y al feto para controlar si existen señales que indiquen algún problema. Algunos de los métodos para detectar posibles problemas son:

Prueba de estrés en las contracciones uterinas: esta prueba se realiza inyectando a la madre un medicamento (oxitocina) para inducir las contracciones. Se estudia el latido cardiaco del bebé en respuesta a las contracciones. Cuando los latidos disminuyen, es señal de que se requiere de un parto por cesárea de emergencia.

Monitoreo fetal: en la mayoría de los casos, el médico recomendará que se hagan algunas pruebas en el feto cuando se ha confirmado el diagnóstico de parto prolongado. Estas pruebas le dan información acerca de la salud del bebé y acerca de los riesgos o beneficios que existen al permitir que continúe el embarazo.

Algunos especialistas recomiendan que esto se haga dos veces a la semana y que se incluya una medición de la cantidad de líquido amniótico. Este elemento es una variable importante porque una disminución del volumen (llamada oligohidramnios) puede ser un signo de que existe un cambio en la circulación entre el útero-placenta-feto. El líquido amniótico se puede disminuir en unos cuantos días.

Recuento de movimientos fetales: Seguimiento de las patadas y los movimientos del feto. Una modificación en la cantidad o frecuencia puede significar que el feto atraviesa un momento de estrés.

Prueba sin estrés: Prueba que mide el aumento de la frecuencia cardíaca del feto en respuesta a sus movimientos, señal de bienestar del feto y se hace mediante un pequeño dispositivo que se coloca en el abdomen de la madre. Este dispositivo usa ondas sonoras (ultrasonido) para medir los cambios en el corazón del bebé en un periodo de tiempo (20 a 30 minutos). Normalmente, la línea base de los latidos cardiacos debe estar entre 110 y 160 latidos por minuto y debe aumentar 15 latidos durante 15 segundos varias veces durante el estudio.

La prueba se considera “reactiva” cuando se observan dos o más “aceleraciones cardiacas” en un periodo de 20 minutos. Cuando no se observan aceleraciones, será necesario prolongar un tiempo más el estudio.

Perfil biofísico: Prueba que combina la prueba sin estrés y la ecografía para evaluar el bienestar fetal. Consta de cinco componentes, la prueba sin estrés y la medición por medio del ultrasonido de cinco parámetros: movimientos del cuerpo, movimientos respiratorios, tono fetal (flexión y extensión de una pierna, brazo o de la columna) y medición del volumen de líquido amniótico. Cada componente se califica individualmente y la máxima calificación es 10.

  • Ecografía: La ecografía se utiliza para ver el funcionamiento de los órganos internos y para evaluar el flujo sanguíneo que circula por los diferentes vasos. Las ecografías se utilizan para realizar el seguimiento del crecimiento del feto.
  • Estudios del flujo por Doppler: Tipo de ecografía que utiliza ondas de sonido para medir el flujo sanguíneo.

Si las pruebas determinan que ya no es saludable para el feto permanecer en el útero de la madre, el médico debe seleccionar la mejor forma para que nazca el bebé ya sea inducir las contracciones uterinas para lograr un parto vía vaginal o decidir por la cesárea dependiendo de las condiciones del bebé, las maternas, el estado de la placenta, las condiciones del cuello del útero (si se ha dilatado y adelgazado) y la presencia o no de líquido amniótico.

Inducción de la labor de parto: el momento óptimo para el parto en una mujer con embarazo prolongado es, algunas veces, difícil de determinar. El médico debe considerar, junto con la embarazada, los riesgos y beneficios de continuar el embarazo considerando los resultados de las pruebas realizadas y las condiciones del cuello uterino.

La inducción del parto puede fallar cuando el cuello no ha madurado (no se ha dilatado o borrado). En esos casos es probable que la mujer requiera un parto por cesárea.

Algunas veces, la embarazada elige tener un parto por cesárea, especialmente cuando el bebé es muy grande, cuando tienen historia de una cesárea previa o por razones de elección propia. Es importante que tu médico te explique los riesgos y beneficios de esta intervención.

Durante el trabajo de parto de una inducción, generalmente se usa el monitoreo continuo de la frecuencia cardíaca para detectar cambios en ella, cualquier trastorno que se presente en el bebé requiere un parto por cesárea.

Dado que es muy probable que durante el trabajo de parto el feto de un embarazo prolongado evacue meconio (las primeras heces), el riesgo de aspiración de meconio aumenta. Después del parto, es probable que el bebé requiera succión de la boca y garganta y cuidado especial.

Bebés postérmino

Algunos de los bebés postérmino tienen una apariencia distintiva. Los brazos y piernas pueden ser largos y delgados. La piel se ve reseca y como con exfoliación y (algunas veces) de coloración verdosa/ amarronada debido a la tinción del meconio.

Tienen arrugas en las palmas de las manos y las plantas de los pies y los depósitos de grasa son mínimos. El pelo de la cabeza puede ser más largo o grueso y las uñas de manos y pies son más largas. Los bebés post término generalmente se ven muy alertas y pueden tener la mirada de “ojo muy abierto”.

Hay muy pocos estudios acerca de los resultados posteriores en la vida del bebé: patrones de crecimiento y desarrollo de la inteligencia. Pero en general, el pronóstico parece ser similar al de los niños a término.

Cuidados inmediatos al recién nacido postérmino: Los cuidados especiales del bebé posmaduro pueden incluir: Vigilar que no haya problemas respiratorios relacionados con la aspiración de meconio (la primera defecación del bebé). Y seguramente le harán un análisis de sangre para controlar que no tenga hipoglucemia (nivel bajo de glucosa en sangre).

Prevención del embarazo post término

La prevención de un embarazo prolongado parece ser el mejor tratamiento. La inducción del parto es la forma más decisiva de prevención. Sin embargo tanto a los médicos como las embarazadas les preocupa los riesgos asociados con la inducción.

Para evitar esto y estimular el inicio de un parto a término, se han recomendado varias intervenciones que incluyen el “barrido de las membranas (también llamada Maniobra de Hamilton), relaciones sexuales no protegidas (no queda claro su acción), estimulación del pezón y acupuntura.

El barrido de membranas es una forma de tratar de provocar la labor de parto para evitar que se llegue a embarazo prolongado. Es la primera acción que realizará el médico antes de cualquier otro método de inducción.

En un examen interno, insertará el dedo, a través de la vagina, en la apertura de tu cuello uterino y después, suave pero firmemente, lo moverá alrededor del cuello. Esta acción, incómoda y dolorosa, deberá separar las membranas del saco amniótico que rodea a tu bebé (la bolsa), del cuello uterino.

Esta separación debe provocar la producción de las hormonas (prostaglandinas) que iniciarán la labor de parto provocando contracciones.  En algunos casos incluso tratará de estirar y masajeará el cuello uterino; la estimulación será suficiente para principiar la maduración del cuello sin que sea un riesgo de infección ni para ti ni para el bebé

¿Y si mi embarazo se pasa una semana de la fecha anticipada de mi parto?

Si tu embarazo dura una semana o más después de la fecha anticipada del parto, usualmente tu médico comenzará a hacerte un chequeo más seguido del estado de salud del bebé. Debes sentir los movimientos del bebé diariamente. El movimiento fetal disminuido puede ser una señal de que necesitas llamar a tu médico.

El médico verá también si el cuello del útero ha dilatado y adelgazado. Tu médico considerará si es necesario inducir, es decir, comenzar el parto.

¿Y si mi embarazo se pasa dos semanas de la fecha anticipada de mi parto?

Muchos médicos inducen el trabajo de parto si una mujer está pasada dos semanas de la fecha anticipada de su parto. Esto se hace para evitar complicaciones tales como sufrimiento fetal o un bebé que crece demasiado para poder nacer con facilidad por vía vaginal. El médico puede optar por un parto por cesárea.

Referencias

Diabetes Mellitus y Embarazo
Complicaciones, Embarazo, Otras

Diabetes Mellitus y Embarazo

Diabetes mellitus y embarazo

¿Qué es la diabetes mellitus?

La diabetes es una enfermedad crónica en la cual el cuerpo no puede regular la cantidad de azúcar en la sangre.

Metabolismo del azúcar y Causa de la diabetes

Para entender mejor la diabetes, es importante que primero entendamos el proceso normal del metabolismo de los alimentos que ingerimos por medio del cual el alimento se descompone y es empleado por el cuerpo para obtener energía. Durante este proceso suceden varias cosas:

  • Los alimentos se transforman durante la digestión en glucosa que es absorbida por la sangre.
  • Un órgano llamado páncreas, produce la insulina cuyo papel es movilizar la glucosa de la sangre y llevarla a los músculos, grasa y células del hígado donde puede almacenarse o utilizarse como energía para que el organismo pueda desarrollar todas sus actividades.

En los diabéticos este sistema se “descompone” y en vez de que la glucosa sea transportada dentro de las células, se acumula en la sangre y eventualmente es excretada por la orina

Esto se debe a que:

  • El páncreas no produce suficiente insulina.
  • Las células no responden de manera normal a la insulina.
  • Ambas razones anteriores.

Clasificación:

Existen 3 tipos principales de diabetes:

  1. La diabetes Tipo I generalmente se diagnostica durante la niñez. El cuerpo fabrica poca o nada de insulina y es necesario inyectarla diariamente para que el niño pueda vivir. La causa exacta se desconoce.
  2. La diabetes Tipo II es más común. Generalmente se presenta durante la vida adulta. El páncreas no fabrica suficiente insulina o desarrolla una resistencia a la insulina. Cuando tus células desarrollan una resistencia a la insulina, se rehúsan a aceptar a esta hormona como la llave para abrirle la puerta a la glucosa y como resultado, la glucosa permanece y se acumula en el flujo sanguíneo. Muchas de las personas que tienen Diabetes Tipo II ni siquiera saben que la tienen.
  3. Diabetes Gestacional es la elevación de los niveles de glucosa que se presenta en cualquier momento del embarazo en una mujer que NO es diabética.

Factores de riesgo

Cualquier cosa que aumente el riesgo de padecer de una enfermedad se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que se va a padecer de diabetes; no tener un factor de riesgo no significa que no se va a padecer de cáncer.

Los factores de riesgo para la diabetes son tanto del ambiente como de la herencia, entre ellos encontramos:

  • Uno de los padres, hermano o hermana con diabetes
  • Obesidad
  • Edad arriba de los 45 años
  • Algunos grupos étnicos (afro-americanos , hispano-americanos)
  • Diabetes gestacional o haber tenido un bebé de más de 4.5 kg.
  • Presión arterial elevada
  • Niveles elevados en la sangre de triglicéridos
  • Niveles elevados de colesterol

Complicaciones de la diabetes

Después de muchos años, la diabetes puede llevar a otros problemas serios. Estos problemas se conocen como complicaciones de la diabetes y abarcan:

  • Problemas renales: alteraciones a nivel de los riñones que pueden llevar a insuficiencia renal.
  • Retinopatías: como hay exceso de glucosa (azúcar) en el organismo empieza haber mayor circulación de líquidos hiperosmolares (que tienen sustancias de mayor peso molecular) y la retina empieza a presentar problemas, debido a que ahí se encuentran venas muy pequeñas.
  • Debilitamiento del sistema inmunitario, lo cual puede llevar a infecciones más frecuentes.
  • Aumento de la probabilidad de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.
  • Deshidratación: por la pérdida de agua (orina en exceso) y también de electrólitos (sustancias que se encuentran en el agua).
  • Daño a los nervios en el cuerpo causando dolor, hormigueo, pérdida de la sensibilidad, problemas para digerir el alimento y disfunción eréctil.
  • En casos más graves puede presentarse coma por el aumento de la glucosa (azúcar) y llegar a la muerte.

Diabetes y Embarazo

Si tienes diabetes y estás embarazada, tu embarazo se considerará un embarazo de alto riesgo. Otros embarazos que presentan altos riesgos son los de mellizos (o más de dos bebés) y embarazos en mujeres pasada cierta edad. “Alto riesgo” no significa que tendrás problemas. Simplemente quiere decir que

  • Deberás prestar atención especial a tu salud: Aún cuando ya tengas experiencia en el manejo de tu diabetes, el embarazo puede crear nuevas circunstancias médicas.

Tal vez necesites consultar a médicos especializados: Para conseguir un feliz término de la gestación es imprescindible la participación de un equipo multidisciplinario a la cabeza del cual deben estar el diabetólogo, el obstetra y el neonatólogo

  • Acude a tu ginecólogo y planea tu embarazo desde al menos 6 meses antes de la fecundación.

Millones de embarazos de alto riesgo producen bebés en perfecto estado de salud, sin que se vea afectada la salud de la mamá. Las claves son el cuidado y la atención especial.

Influencia del embarazo sobre la diabetes 

En la placenta se producen hormonas como el cortisol, adrenalina, estrógenos y progesterona las cuales tiene el efecto de bloquear la acción de la insulina materna lo cual finalmente se traduce en hiperglucemia.

El mayor de estos efectos (resistencia a la insulina) está dado por la hormona de crecimiento del bebé que se llama “lactógeno placentario” la cual se comienza a elevar desde la semana 24 (sexto mes) y alcanza su pico máximo entre las 28 a 32 semanas de embarazo.

Por lo que a la diabetes preexistente se refiere, si bien al principio pueden disminuir algo las necesidades insulínicas, a partir de la segunda mitad del embarazo tienden a aumentar, con la consiguiente tendencia a hiperglucemia (elevación de los niveles de azúcar en la sangre de la madre) y cetosis (acidosis sanguínea) si no se establece un control metabólico adecuado.

Durante este periodo puede haber descontroles severos que ameriten el ajuste en las dosis de insulina. Es en este tiempo cuando se desarrollan las complicaciones fetales (fetopatía diabética)

Influencia de la diabetes en el embarazo

Al ser la diabetes una enfermedad previa al embarazo (preexistente), lo convierte a éste en un embarazo de alto riesgo por lo que, el equipo médico tendrá una estrecha vigilancia del bebé y un control estricto de la glucosa en la madre para asegurar el desarrollo adecuado del bebé y para evitar complicaciones al nacimiento originadas por la exposición constante del bebé a los niveles elevados de glucosa en su madre.

El embarazo idealmente en una paciente con diabetes tipo 2 debería de ser un evento planeado y con control de la glucosa previo al mismo en forma estricta con insulina, ya que al inicio de la gestación descontroles severos de más de 160 mg en ayuno pueden terminar en abortos del primer trimestre o bien en malformaciones congénitas.

Repercusiones maternas:

  • Las mujeres con diabetes pueden tener problemas de presión arterial alta que pueden causar complicaciones durante el embarazo.
    • La presencia de presión arterial alta durante el embarazo aumenta el riesgo de sufrimiento fetal agudo o crónico y de que la madre presente preeclampsia, un problema médico grave que puede causar convulsiones y problemas en los riñones o el hígado de la madre.
    • La preeclampsia también aumenta el riesgo del nacimiento de un niño muerto.
  • La mujeres con nefropatía (enfermedad del riñón causada por la diabetes) e hipertensión tienen mayor riesgo de preeclampsia y retraso del crecimiento del bebé dentro del útero.
  • La diabetes provoca Hidramnios: En esta afección, el saco amniótico que rodea al bebé contiene una cantidad mayor de líquido amniótico y esto puede provocar trabajo de parto y parto prematuro.
  • Está demostrado que la diabetes favorece la existencia de una mayor frecuencia infecciones urinarias o vaginales que pueden terminar en amenazas de partos prematuros, muerte del bebé en útero, etc.
  • El embarazo puede contribuir a un empeoramiento de la retinopatía diabética, sobre todo la proliferativa no conocida o no tratada.
  • Se ha descrito una mayor mortalidad entre las mujeres embarazadas diabéticas con cardiopatía isquémica.

Repercusiones en el bebé:

Un bebé de madre diabética es, por definición, un bebé que nació de una madre que padece de Diabetes Mellitus, pero se refiere en especial a aquél que nació de una madre que tuvo un nivel elevado de azúcar en la sangre (glucosa), durante todo el embarazo y que puede presentar:

  1. Macrosomía: Esta complicación se desarrolla entre la semanas 28 a 36 y puede ser evitada teniendo un control estricto de la glucosa en este periodo. Los bebés pesan más de 4 kilos, cara con cachetes grandes y nariz chata. El cuello se ve corto por exceso de grasa y las manos regordetas. A pesar del gran tamaño del bebé, el funcionamiento de su organismo es inmaduro y durante los primeros días pueden presentarse problemas.
    • Los bebés de estas madres crecen tanto porque el azúcar en exceso en la sangre de la madre pasa al feto, quien entonces produce insulina para contrarrestar y esto favorece la acumulación de dicha azúcar como grasa.
    • La grasa se acumula en los hombros y tronco haciendo dificultosos los partos y con riesgo de trauma durante el parto. Sus órganos y sistemas también son más grandes, en especial el hígado, las glándulas adrenales y el corazón.
  2. Los niños nacidos de madres diabéticas, tienen cinco veces más probabilidades que uno normal, de tener alteraciones respiratorias (membrana hialina). La insuficiencia respiratoria o Síndrome de distrés respiratorio (SDR) en el bebé a su nacimiento se debe a la falta de producción en sus pulmones de una substancia llamada agente tensoactivo que es necesario para que se pueda llevar a cabo la respiración.
  3. En el tercer trimestre aumenta la posibilidad de tener óbitos tardíos. Esta es la complicación más temida por todos, ya que representa la muerte intrauterina del bebé entre las 38 a 39 semanas y puede ser secundaria tanto a un descontrol severo agudo como por descontrol crónico de la enfermedad (se piensa que los bebés con macrosomía acabaron con la dotación de oxígeno antes de su nacimiento).
  4. Falla cardiaca o sea la pérdida de la capacidad del corazón para bombear la sangre a todo el cuerpo. Cuando hay falla cardiaca, muchos órganos no reciben suficiente oxígeno y reducen su capacidad de funcionar adecuadamente. Se asocia también a la enfermedad vascular en particular con daño renal (del riñón) y una mayor incidencia de muerte del bebé.
  5. Hipocalcemia (baja de calcio en la sangre) que se pueden traducir en espasmos musculares e incluso crisis convulsivas, e ictericia (color amarillo de la piel) en el recién nacido por inmadurez de su hígado.
  6. Al nacer, estos bebés pueden tener un episodio de hipoglucemia (que se les baja el nivel normal de azúcar que deben de tener en la sangre) poco después de su nacimiento y esto es debido a la alta producción de insulina que tiene el bebé (la sustancia que moviliza el azúcar de la sangre hacia los tejidos del organismo) como una respuesta a los altos niveles de glucosa que recibe de la madre.
    • Es por esto que se debe tener una medición constante de los niveles de azúcar en su sangre durante las primeras horas después del nacimiento.
  7. Aumento en la incidencia de anomalías congénitas por hiperglicemia (elevación de los niveles de azúcar en la sangre) cuando la madre no ha tenido un buen control metabólico en el primer trimestre del embarazo.
  • La incidencia de anomalías mayores (cardíacas, del tubo neural, genitourinarias, gastrointestinales, y músculo esqueléticas) es  varias veces mayor que en la población general:
  1. La cetoacidosis puede llevar a una tasa de hasta el 50% de mortalidad fetal.

A todas estas complicaciones potenciales detectables en el bebé a su nacimiento se le llama en conjunto: Fetopatía diabética.

A largo plazo, parece también que estos niños pueden ser más proclives al desarrollo de obesidad o diabetes que la población general.

Aunque la mayoría de los bebés se encuentran bien después de nacer, algunos deben permanecer por un tiempo en una sala de cuidados especiales de recién nacidos. Lo bueno es que con la debida planificación y el control adecuado de la diabetes, puedes reducir el riesgo de que tu bebé padezca estos problemas.

Control de la diabetes antes del embarazo

Si tienes diabetes, el mejor momento para controlar tu nivel de glucosa en sangre, también denominado nivel de azúcar en sangre, es antes de quedar embarazada. Desde varios meses antes de concebir, acude a una cita con tu especialista para que sepas qué medidas puedes y debes tomar para reducir el riesgo de problemas posteriores.

Es importante lograr este óptimo control antes de la concepción, para evitar o disminuir la presencia de anomalías congénitas en el bebé

  • Durante las primeras 8 semanas de embarazo, se empiezan a formar el cerebro, el corazón, los riñones y los pulmones del bebé.
  • Los niveles altos de azúcar en la sangre son especialmente perjudiciales para los bebés durante esta etapa temprana del embarazo. Demasiada glucosa en la sangre puede causar defectos de nacimiento.

Lamentablemente, la mayoría de las mujeres no se da cuenta de que está embarazada hasta las 5 ó 6 semanas aproximadamente después de la concepción.

Al mismo tiempo, es importante que tu médico te hable claramente acerca de los posible problemas derivados en caso de embarazo, los métodos anticonceptivos que deberás seguir hasta que se considere que estás en el mejor momento para embarazarte, la modificación del tratamiento con insulina según los resultados de tus análisis, etc.

Controlar los niveles de glucosa puede requerir de cambios en tus medicamentos, en la dieta y en tu programa de ejercicios.

Además de normalizar los niveles de glucosa, la atención antes de la concepción también le permite a tu médico:

  • Diagnosticar y tratar los problemas médicos que puedas tener a causa de la diabetes, como presión arterial alta, enfermedades del corazón, enfermedades de los riñones y problemas de la vista
  • Darte información general sobre cómo puedes adelgazar, si fuera necesario, mediante una alimentación saludable y ejercicios.
  • Aconsejarte tomar multivitaminas o suplementos vitamínicos prenatales que contienen por lo menos 400 microgramos de ácido fólico para ayudar a prevenir defectos del tubo neural

Tu médico desaconsejará un embarazo cuando:

  • Hay un mal control metabólico (tu diabetes no está bien controlada).
  • Tienes retinopatía proliferativa (el daño a tus ojos es importante)
  • Tienes cardiopatía isquémica (deficiencia en la irrigación de la circulación del corazón)
  • La enfermedad ha causado nefropatía con deterioro de la función del riñón.

Si No deseas embarazarte: es prioritario y urgente establecer un método anticonceptivo eficaz.

Control de la diabetes durante el embarazo

Inmediatamente después de recibir el diagnóstico de embarazo, debes acudir de inmediato con tu médico endocrinólogo para que se inicie el control que llevarás durante este período, es muy importante controlar los niveles de azúcar.

La meta es mantenerlos tan cercanos a lo normal como sea posible desde antes de quedar embarazada y durante toda la gestación. Aun cuando te enteres de que estás embarazada ya avanzado el embarazo, hay mucho que puedes hacer.

Para que puedas lograr esto, tu médico diseñará junto contigo un plan de cuidado y control de la diabetes que incluye:

  • Una dieta saludable y un plan de comidas
  • Rutina de actividad física
  • Tratamiento médico que deberás tomar siguiendo estrictamente las recomendaciones de tu médico.

El embarazo es causa de una serie de cambios en el cuerpo. Por eso, aún cuando ya tengas experiencia en el cuidado de tu salud, es posible que necesites cambiar la forma en que maneja su diabetes y que tus necesidades muden a medida que avanzas en el embarazo y se acerca la fecha de parto.

Las consultas rutinarias con médicos especialistas te asegurarán la mejor atención posible. El equipo médico que deberá atenderte está compuesto por varios especialistas entre los que se incluyen:

  • Un médico especializado en la atención de la diabetes, como un endocrinólogo o un diabetólogo.
  • Un ginecólogo obstetra con experiencia en atención a mujeres embarazadas con diabetes.
  • Un dietista o nutriólogo con experiencia en dietas para diabéticos -en especial, para embarazadas- que te ayude a planificar tus comidas. Al comer saludablemente puedes controlar el azúcar en la sangre y lograr una buena nutrición.
  • Especialistas que diagnostiquen y traten complicaciones relacionadas con la diabetes, tales como oftalmólogos y optometristas para los problemas de la visión, nefrólogos para los problemas de los riñones y cardiólogos para los problemas del corazón. Si ya sufres complicaciones relacionadas con la diabetes, deberán observar estos problemas durante tu embarazo.
  • Si suben tus niveles de ansiedad, informa a tu ginecólogo. Si necesitas ayuda para resolver estos problemas, pide que te recomiende un especialista.
  • Pediatra o neonatólogo para el bebé. Un neonatólogo, es un médico que atiende a bebés recién nacidos.

Tú también formas parte del equipo. Eres el miembro más importante. Los médicos pueden ofrecerte consejos profesionales, pero tú serás la responsable de llevar a cabo las medidas que se necesitan día a día para controlar la diabetes.

Con el fin de evitar complicaciones, es necesario que sigas estrictamente las recomendaciones que te harán tu equipo médico.

Seguramente tu equipo médico te programará visitas prenatales frecuentes para examinar los niveles de glucosa y hacer otros exámenes.

Tratamiento de la diabetes en el embarazo

En la actualidad no existe ningún tratamiento que cure la diabetes, pero el nivel de glucosa en sangre puede controlarse con una medicación adecuada y un buen manejo del estilo de vida que incluye: comer lo que se debe comer y cuando se debe comer, mantener un peso adecuado y hacer suficiente ejercicio.

Es importante repetirlo: si tienes los niveles de glucosa en sangre controlados desde antes del embarazo y durante el embarazo, es muy factible que puedas tener una gestación y un bebé saludables y sin complicaciones.

Control de los niveles diarios de azúcar en la sangre: El objetivo del tratamiento de la diabetes en el embarazo es evitar complicaciones en el bebé, y para esto el médico te explicará que es necesario tener como meta el llevar los niveles de glucemia a los observados en un embarazo normal.

Si tomamos en cuenta que dichos niveles son hasta 110 mg en personas sin embarazo y que durante la gestación disminuyen en promedio 20 mg, por el consumo de glucemia de origen materno por el bebé, entonces podremos concluir que estos niveles en ayuno deben oscilar entre los 80 a 90 mg.

Otra consideración importante es que la hiperglucemia posprandial (elevación de la glucosa después de haber ingerido alimentos) es la principal causa de los problemas en el bebé y sobretodo de la macrosomía.

Por estas razones a nivel mundial se recomienda que los niveles de glucemia se mantengan durante la gestación como sigue:

  • Ayuno < o =a 95 mg.
  • 1 hr después de los alimentos < o = a 140 mg
  • 2 hs después de los alimentos < o = a 120 m

Seguramente tu médico te pedirá que te midas, varias veces al día, los niveles glucosa en sangre usando el dispositivo especial con tiras reactivas que te permite hacerlo en tu hogar. La mayoría de los médicos recomienda que las embarazadas lo hagan por lo menos cuatro o cinco veces al día.

Puedes llevar un registro de tus niveles de azúcar en la sangre. Anota los resultados cada vez que te midas la glucosa en la sangre. Tanto tú como tus médicos pueden usar este “Registro de glucosa en sangre” para determinar si el plan para el control la diabetes te está dando resultado.

                                                                 diabemb

La prueba de hemoglobina glicosilada: Otra forma de saber si estás logrando los niveles deseados es hacerse una prueba de sangre llamada hemoglobina glicosilada. Los resultados de esta prueba muestran tus niveles promedio de azúcar en la sangre durante los últimos 2 ó 3 meses. Anota el objetivo que tus médicos hayan fijado para ti.

Labor del especialista en diabetes: tu médico buscará una adecuada compensación del metabolismo de tu glucosa mediante el establecimiento de un régimen dietético y un tratamiento insulínico idóneo.

  • La dieta de la embarazada diabética no debe variar de la que vienes realizando desde antes del embarazo, a no ser por la necesidad de un discreto aumento en el aporte de proteínas y ocasionalmente del aporte de calcio, hierro y ácido fólico. Durante el embarazo no deberás engordar más de 12 kg de peso.
  • Medicamentos: Si usabas insulina antes del embarazo para controlar la diabetes, la dosis de insulina generalmente aumentará mientras estás embarazada. Durante el embarazo puedes usar insulina sin riesgo. La insulina NO causa defectos congénitos. Si usabas una bomba de insulina antes de quedar embarazada, probablemente la seguirás usando. A veces, sin embargo, es posible que necesites cambiar a inyecciones de insulina.
    • La insulina se aplica por vía subcutánea (insulina de acción rápida, duración 6 horas o insulina de acción intermedia, duración 12-16 horas). Estas dos solas o mezcladas en pautas de tres a cuatro inyecciones al día (dosis múltiples de insulina)
    • Si generalmente tomabas medicamentos orales, tu médico podría recomendar cambiar la dosis o indicarte usar insulina mientras estás embarazada.

Los requerimientos de insulina tienden a incrementarse durante el embarazo porque las hormonas producidas por la placenta hacen que se disminuya la respuesta normal a la insulina. El médico te enseñará a ajustar la cantidad de insulina que debe administrarse en cada pinchazo; para ello se basará en la valoración de glucosa en sangre capilar que hagas en tu domicilio.

Riesgo de Hipoglucemia: Ten en cuenta que aunque te examines rigurosamente la glucosa en la sangre, durante el embarazo tienes un mayor riesgo de tener niveles bajos de glucosa (hipoglucemia). La hipoglucemia puede ocurrir si no consumes suficientes alimentos, omites una comida, no comes a la hora adecuada del día o haces demasiado ejercicio. Los síntomas de hipoglucemia son los siguientes:

  • Mareos
  • Temblores
  • Hambre repentina
  • Sudor
  • Debilidad

Si crees que estás presentando síntomas de hipoglucemia, mídete el nivel de glucosa en la sangre de inmediato. Si se encuentra debajo de 60 mg/dL, come o bebe algo, como un vaso de leche, unas galletas de soda o tabletas especiales de glucosa. Asegúrate de que los miembros de tu familia sepan lo que deben darte.

¿La hipoglucemia puede dañar al bebé? Por lo general el bebé es muy resistente a la hipoglucemia materna, ya que sus niveles de glucosa en sangre son inferiores en aproximadamente 20 mg en comparación con su madre y, para que se presenten alteraciones, los niveles deben ser menores de 20 mg. Para que esto suceda, los niveles maternos deben ser iguales o menores de 40 mg, por lo que solo las hipoglucemias severas pueden comprometer la salud del bebé.

Hiperglucemia: El nivel de glucosa en la sangre también puede subir demasiado, lo que se llama hiperglucemia. Cuando el nivel de glucosa está demasiado alto, el organismo puede producir unas sustancias que se llaman cetonas y que pueden ser perjudiciales para tu bebé.

Los síntomas del nivel alto de glucosa en la sangre incluyen:

  • Orinar con frecuencia
  • Sed
  • Pérdida de peso

La hiperglucemia puede ocurrir si comes más de lo habitual, estás enferma o menos activa de lo normal. Si tienes hiperglucemia, llámale de inmediato a tu endocrinólogo. Es posible que necesites cambiar tu alimentación, rutina de ejercicios o los medicamentos.

Labor del Nutriólogo: Para lograr los objetivos mencionados, el especialista te diseñará un plan de alimentación con una dieta que reúna las características de ser balanceada, completa, equilibrada, suficiente e inocua.

  • Balanceada: se refiere a que debe de contener todos los tipos de alimentos (frutas, vegetales, cereales, leche y sus derivados, carne, grasas).
  • Equilibrada: significa que debe de contener Carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales
  • Completa: significa que todos los tipos de alimentos deben de ser consumidos en todos los servicios (desayuno, comida y cena).
  • Suficiente: significa que la alimentación debe de estar en cantidad y calidad adecuada para cada persona, en función de su edad, complexión y estado fisiológico (infancia, adolescencia, embarazo, edad adulta y senectud)
  • Finalmente la alimentación debe de ser inocua, es decir, higiénica y libre de agentes patógenos que nos pudieran causar enfermedades.

La cantidad de calorías que deberás consumir cada día depende de tu peso, la duración del embarazo, tu edad y nivel de actividad y la glucemia. En el embarazo es importante vigilar tu aumento de peso.

Es posible que te pida que escribas en el registro de glucosa, lo que comes durante varios días para que los médicos puedan establecer una estadística comparativa con la dosis del medicamento, el ejercicio que hagas y los niveles de glucosa.

Ejercicio: Otra parte vital de un embarazo saludable es el ejercicio. El ejercicio ayuda a mantener normalizados los niveles de glucosa y ofrece muchos otros beneficios, por ejemplo, controla el peso, aumenta la energía, te ayuda a dormir mejor y reduce los dolores de espalda, el estreñimiento y la hinchazón abdominal debido a gases.

Colabora con tu médico para decidir el tipo y la cantidad de ejercicio que son adecuados para ti. Es beneficioso tratar de hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio casi todos los días de la semana.

Labor del obstetra: Cumplirá los siguientes objetivos:

  • Primero que nada tu médico te hará algunas pruebas para controlar tu inmunidad frente a determinadas infecciones (rubéola, toxoplasmosis, etc.).
  • Buscará igualmente la posibilidad de infecciones sobreañadidas (urinarias o vaginales).
  • En cada visita prenatal controlará tu ganancia de peso y de la tensión arterial.
  • Vigilará a lo largo del embarazo el adecuado crecimiento, bienestar y madurez de tu bebé.

Para la valoración del crecimiento del bebé, estudio de la implantación de la placenta y del volumen de líquido amniótico el médico te hará periódicamente pruebas o exámenes especiales.

A medida que progresa el embarazo, el ginecólogo te pedirá algunas pruebas o exámenes especiales para determinar el tamaño y el estado del bebé. Estas pruebas o exámenes le permiten detectar posibles problemas y tomar medidas para tratarlos.

Además del ultrasonido del primer trimestre, se puede hacer un examen de ecografía especializada en el segundo trimestre para detectar defectos congénitos visibles. Los exámenes de ecografía se pueden repetir en las semanas posteriores para dar seguimiento al desarrollo del bebé. A partir de la semana 32–34 de embarazo seguramente te pedirá también:

  • Evaluación por monitor en reposo: Este examen mide la frecuencia cardíaca (el ritmo del corazón) del bebé por medio de un monitor electrónico fetal.
  • Perfil biofísico: Este examen usa la ecografía (ultrasonido) para examinar la respiración, los movimientos del cuerpo y el tono muscular del bebé, así como la cantidad de líquido amniótico. También se registran los cambios en la frecuencia cardíaca del bebé con un monitor electrónico fetal. Los resultados de estos exámenes pueden revelar información detallada sobre el estado del bebé.
  • Evaluación por monitor con contracciones: Este examen mide cómo reacciona la frecuencia cardíaca del bebé cuando el útero se contrae.

Para evaluar el bienestar del bebé, tu médico tendrá en cuenta también todo lo que le relates con respecto a los movimientos del bebé.

En la actualidad, con adecuado control de la diabetes y la oportuna vigilancia obstétrica, el embarazo de una gestante diabética no tiene por qué no finalizar por vía vaginal; no obstante, la presencia de determinadas circunstancias puede conducir en muchos casos a la práctica de cesárea (inmadurez del cuello uterino, macrosomía, nefropatía grave con hipertensión, retinopatía proliferativa con hemorragias retinianas importantes, causas obstétricas independientes de la diabetes, etc.).

Clasificación del descontrol de la glucosa en el embarazo 

El descontrol de la glucosa en el embarazo se clasifica en:

  • Leve cuando la glucemia de ayuno se encuentra entre 96 a 119 mg/dl
  • Moderado cuando esta se encuentra entre 120 a 139 mg/dl y
  • Severo cuando es > o= a 140 mg.

Las mujeres con descontrol leve se tratan con dieta únicamente. En caso de descontrol moderado el médico te pedirá que inicies con el plan de alimentación por 2 semanas, y en caso de que no se controle la glucemia solo con la dieta, te iniciará el tratamiento con insulina.

Las mujeres con descontrol severo son internadas para iniciar tratamiento dietético y médico con insulina al mismo tiempo.

Durante el parto

                                                            diabemb2

Seguramente tu médico programará la fecha del parto aunque es posible que el trabajo de parto ocurra naturalmente. El trabajo de parto se podría inducir (provocar mediante medicamentos u otros métodos) antes de la fecha prevista del parto, especialmente si surgen problemas con el embarazo.

Entre los factores que tu equipo de médicos considerará para decidir qué tipo de parto es mejor para ti y para tu bebé, pueden incluirse los siguientes:

  • El tamaño y la posición del bebé.
  • La maduración pulmonar del bebé.
  • Los movimientos del bebé.
  • La frecuencia cardíaca del bebé.
  • La cantidad de líquido amniótico.
  • Tus niveles de glucosa en sangre y presión arterial.
  • Tu estado de salud general.

Control de la glucosa en sangre durante el trabajo de parto y el parto

Mantener tus niveles de glucosa en sangre bajo control ayuda a garantizar que el bebé no tendrá un nivel bajo de glucosa en sangre inmediatamente después del nacimiento. Cuando estés en trabajo de parto estarás físicamente activa, por lo tanto, es posible que no necesites mucha insulina.

Mientras te encuentres en trabajo de parto, se examinarán rigurosamente los niveles de glucosa (generalmente cada hora). Si fuera necesario, podrías recibir insulina directamente en vena en un suero. Si usas una bomba de insulina, es posible que puedas usarla durante el trabajo de parto. Las mujeres que usan bombas de insulina deben colaborar con sus equipos médicos durante el trabajo de parto para llevar un control de los niveles de glucosa y ajustar las configuraciones de la bomba.

Si tienes un parto quirúrgico, es posible que tus niveles de glucosa en sangre aumenten debido al estrés de la cirugía. Los médicos monitorizarán de cerca tus niveles de glucosa en sangre y probablemente utilicen un suero para administrar la insulina y la glucosa en vena a fin de mantener tus niveles bajo control.

Labor del pediatra neonatólogo: Cuidará del recién nacido, previniendo o tratando las posibles complicaciones, antes referidas, tales como dificultad respiratoria, hipoglucemia, hipocalcemia, ictericia, etc.

De particular importancia es el diagnóstico precoz de las anomalías congénitas mayores o menores que el niño pueda presentar.

Cambios en la rutina diaria durante el embarazo

Días en los que estás enferma: Cuando estás enferma, tus niveles de glucosa en sangre pueden aumentar rápidamente y puede producirse cetoacidosis diabética. Habla con tu equipo médico acerca de lo que debes hacer si te enfermas. Asegúrate de saber lo siguiente:
  • Qué hacer si tienes náuseas o vómitos.
  • Con qué frecuencia debes controlar tu nivel de glucosa en sangre.
  • Con qué frecuencia debes controlar tu nivel de cetonas en orina o sangre.
  • Cuándo debes llamar a tu médico.
Lejos de tu hogar: Cuando estés lejos de tu hogar, durante varias horas o durante un viaje más largo, es recomendable que estés preparada para enfrentar problemas. Asegúrate de tener siempre contigo lo siguiente:
  • Un bocadillo o una comida.
  • Alimentos o bebidas para tratar el nivel bajo de glucosa en sangre.
  • Tus medicamentos y suministros para la diabetes.
  • Tu medidor de glucosa en sangre y sus suministros.
  • Tu kit de glucagón.
  • Los números telefónicos para emergencias de su equipo médico.

Tratamiento y cuidados después del embarazo

No existe ningún inconveniente, sino más bien al contrario, para el establecimiento de la lactancia natural. Los expertos hacen hincapié en que las mujeres con diabetes lacten a sus bebés. La lactancia materna le brinda al bebé la mejor nutrición para mantenerse saludable y es beneficioso para la madre también.

Mediante la lactancia, las madres que acaban de dar a luz pueden perder el peso adicional adquirido durante el embarazo. Además, permite que el útero regrese más rápidamente al tamaño que tenía antes del embarazo.

Deberás examinarte el nivel de glucosa en la sangre rigurosamente después del parto. Esto es vital para determinar tus necesidades continuas de medicamentos o decidir la mejor dosis. La mayoría de las mujeres que usaban insulina antes del embarazo deben poder usar las dosis de insulinas previas al embarazo al poco tiempo de dar a luz.

Habla con tu nutriólogo sobre la cantidad y los tipos de alimentos que pueden darte las calorías adicionales que vas a necesitar para asegurar una producción adecuada de leche. Comer bocadillos (meriendas) pequeñas durante el día puede ser útil.

Si se presenta descontrol de la glucosa mayor o igual a 160 mg, seguramente el endocrinólogo te pedirá que continúes con la insulina durante la lactancia (la insulina no pasa a la leche materna.

Al término de la lactancia, te harán nuevamente análisis para nivelar tu diabetes.

Por último, y de cara al futuro, antes de que tú y tu pareja empiecen a tener relaciones sexuales otra vez, es importante seleccionar un método anticonceptivo para evitar un embarazo no planificado. El médico te recomendará un método anticonceptivo transitorio (anticonceptivos orales, métodos de barrera o dispositivos intrauterinos) o uno definitivo (ligadura de trompas, vasectomía). Lo que se considere más oportuno.

Pronóstico

En cuanto al bebé: el tratamiento preventivo ayuda a asegurar la recuperación. En general, los síntomas se resuelven en unas semanas. Sin embargo, cuando el corazón está crecido entonces tardará meses para resolver el problema.

En cuanto a la madre: Desafortunadamente, muchas diabéticas llegan al consultorio cuando la gestación ya se encuentra adelantada o, incluso, cuando se presentan señales de serias complicaciones. Si los niveles de glucosa no son rigurosamente controlados durante la gestación, existe un riesgo muy aumentado de mortalidad perinatal, abortos, anomalías congénitas y traumatismos durante el parto.

Por otro lado, las embarazadas que tienen un seguimiento médico adecuado, tienen la misma posibilidad de tener un bebé sano que las mujeres no diabéticas.

  • Si tienes diabetes, el mejor momento para controlar tu nivel de glucosa en sangre, también denominado nivel de azúcar en sangre, es antes de quedar embarazada. Los niveles altos de glucosa en sangre pueden ser perjudiciales para tu bebé durante las primeras semanas de embarazo, incluso antes de saber que estás embarazada.
  • Mantener tu nivel de glucosa en sangre lo más cercano posible a los valores normales antes de su embarazo y durante este es la medida más importante que puedes tomar para mantenerte sana y tener un bebé sano.
  • Antes de quedar embarazada, puedes planificar y prepararte para tener un embarazo saludable y un bebé sano. Si tienes diabetes y ya estás embarazada, puedes asegurarte de que estás haciendo todo lo que puedes para cuidar tu salud y tu diabetes durante el embarazo.
  • Acudir a las citas con los médicos especialistas te garantizará el mejor cuidado.
  • Durante el embarazo, el medicamento para la diabetes más seguro es la insulina. Tu equipo médico trabajará contigo para elaborar una rutina personalizada de uso de insulina. No es seguro tomar algunos medicamentos durante el embarazo y antes de quedar embarazada debes hablarlo con tu médico para que él te diga cuáles debes dejar o cuales debes suplir con otros medicamentos que no hagan daño a tu bebé en desarrollo.
  • Durante su embarazo te harán pruebas para controlar la salud del bebé.
  • Mediante el amamantamiento, puedes dar al bebé un comienzo saludable.

Referencias

 

Embarazo Ectópico
Complicaciones, Embarazo, Otras

Embarazo Ectópico

Definición

En un embarazo normal, tu ovario expulsa un óvulo hacia las trompas de Falopio que son los órganos -en forma de tubo- que comunican a los ovarios con el útero.

embarazo-ectopico1

Si ese óvulo se encuentra con un espermatozoide, el huevo fertilizado continúa su travesía por la trompa hacia el útero en donde se implantará y continuará su crecimiento durante 9 meses.

Cuando se habla de un embarazo  “Ectópico” significa que es un embarazo “fuera de lugar”. En un embarazo ectópico, un óvulo fertilizado se implanta en un lugar incorrecto del cuerpo de la mujer.

En la mayoría de los embarazos ectópicos, el óvulo se aloja en las trompas de Falopio. Ése es el motivo por el que los embarazos ectópicos a menudo se denominan “embarazos tubáricos”.

Es una afección potencialmente mortal para la madre quien, en vez de estar celebrando un embarazo, se encuentra con una situación que pone en peligro su vida y requiere un tratamiento de emergencia.

¿Cuándo sucede?

La mayoría de los embarazos ectópicos suceden en las primeras semanas del embarazo. Es probable que ni siquiera sepas aun que estás embarazada, así que la noticia puede realmente sorprenderte. Los médicos generalmente la diagnostican cerca de la semana 8 del embarazo.

¿En dónde se da el embarazo ectópico?

 Si la trompa se encuentra dañada u obstruida y no permite que el óvulo se dirija hacia el útero, este puede implantarse en la trompa y continuar desarrollándose allí.

 ¿Qué es el embarazo ectópico

En muy pocas ocasiones, los embarazos ectópicos se pueden ubicar en otras parte del cuerpo, como el cuello del útero, ovario o en otro lugar del abdomen de una mujer.

 

Es también posible que una mujer tenga un embarazo normal en el útero y al mismo tiempo un embarazo ectópico. A esto se lo llama embarazo heterotópico y es bastante raro. Este sucede en uno de cada 4.000 embarazos.

¿Quién puede tener un embarazo ectópico?

Cualquier mujer sexualmente activa y en edad fértil puede sufrir un embarazo ectópico. Sin embargo, los embarazos ectópicos son más probables si tienes alguno de estos factores de riesgo:

  • Tienes un defecto congénito en las trompas de Falopio.
  • Has tenido infecciones en tu aparato reproductor superior tales como enfermedad pélvica inflamatoria La enfermedad pélvica inflamatoria es frecuentemente causada por infecciones de transmisión sexual no tratadas, como la gonorrea o la clamidia.
    • A veces no se presenta ningún síntoma, así que el haber padecido una de estas infecciones de transmisión sexual también aumenta el riesgo de un embarazo ectópico, aun si no piensas que has tenido una enfermedad pélvica inflamatoria.
  • Tienes entre 35 y 44 años: Esto podría estar relacionado a los cambios que experimentan las trompas de Falopio a medida que la mujer envejece. O puede ser que, a medida que pasa el tiempo, una enfermedad pélvica inflamatoria ocasione daños en aquellas que han tenido episodios recurrentes de infecciones en su aparato reproductor superior.
  • Tienes endometriosis. Este padecimiento es causa de tejido cicatrizal que puede afectar a las trompas.
  • Tuviste un embarazo ectópico anterior.
  • Cicatrización (adherencias) después de una ruptura del apéndice, de infecciones pasadas o por cirugías de los órganos femeninos.
  • Fumas. Una teoría sugiere que el hábito de fumar podría perjudicar el funcionamiento normal de tus trompas.
  • Tienes un DIU (dispositivo intrauterino) T de cobre o espiral
    este dispositivo evita un embarazo en el útero, pero es menos eficaz evitando un embarazo en las trompas.

    • En el caso inusual, que quedes embarazada mientras tienes colocado un dispositivo intrauterino (DIU), la posibilidad de tengas un embarazo ectópico es mucho mayor de lo normal.
  • Estás tomando un anticonceptivo solo de progesterona (la mini píldora) la píldora de progesterona altera la movilidad de las trompas y se ha relacionado con un pequeño incremento en la tasa de embarazos ectópicos.
    • La píldora del día siguiente (píldora poscoital o anticonceptivo de emergencia) ha sido relacionada con varios casos de embarazo ectópico.
  • Problemas de infertilidad. La infertilidad frecuentemente se debe a trompas dañadas, y si quedas embarazada durante un tratamiento contra la infertilidad, existe una probabilidad más alta de que sea un embarazo ectópico.
    • Las mujeres que se someten a fertilización in vitro también tienen mayor riesgo (normalmente se implanta en el útero, pero en algunas ocasiones puede hacerse en una trompa).
  • Inflamación de las trompas: hasta un 50% de las mujeres con embarazos ectópicos han padecido inflamación de las trompas.

Los siguientes factores también pueden incrementar el riesgo de embarazo ectópico:

  • Tener las trompas ligadas (ligadura de trompas); más probable dos o más años después del procedimiento.
    • Después de practicarse una ligadura de trompas el riesgo de un embarazo ectópico puede alcanzar el 60%.
  • Haberse sometido a una cirugía para revertir la ligadura de trompas con el fin de quedar en embarazo.
  • Haber tenido múltiples compañeros sexuales. El haber tenido múltiples parejas sexuales también incrementa tu riesgo, porque eso aumenta las posibilidades de que hayas tenido una infección de transmisión sexual o una enfermedad pélvica inflamatoria.

En unos pocos casos, se desconoce la causa.

Incidencia

Los embarazos ectópicos no son muy comunes. Se producen en aproximadamente dos de cada 100 embarazos. Sin embargo, se han convertido en un hecho más frecuente en los últimos 30 años. Los especialistas creen que este aumento se debe a:

  • Un aumento en las infecciones de transmisión sexual que pueden dejar cicatrices en las trompas de Falopio
  • Tratamientos de infertilidad

Síntomas

Ocasionalmente, un embarazo ectópico no da ningún síntoma aparente y se detecta únicamente durante la visita médica. Sin embargo, la mayoría de las mujeres tienen síntomas y éstos se hacen aparentes entre la semana 5 y la 14 del embarazo.

Es posible que no hayas tenido tu último ciclo mensual y empieces a experimentar algunos de los mismos síntomas de un embarazo normal como cansancio, sensibilidad en los pechos y náuseas. (Si te haces una prueba de embarazo, el resultado podría ser positivo).

Al principio podrías presentar síntomas como dolores o sensibilidad en el abdomen y sangrado vaginal. Estos pueden ser leves y esporádicos.

Si experimentas alguno de estos síntomas es muy importante que le prestes atención. Para prevenir la ruptura, una verdadera emergencia obstétrica, es esencial que te diagnostiquen y traten apenas aparezca el mínimo indicio de un problema.

Llama a tu médico de inmediato si presentas alguno de los siguientes síntomas:

  • Dolor tipo cólico leve en el abdomen o a un lado de la pelvis. Cuando el embrión crece la pared de la trompa se ensancha provocando dolor en la pelvis de ese mismo lado que, a medida que va creciendo el saco y embrión, va aumentando en intensidad en forma progresiva.
    • Los dolores pueden ser repentinos, persistentes e intensos pero también pueden ser suaves e intermitentes al principio. Podrías notar que estos empeoran cuando estás activa o mientras toses. Puedes sentirlos solo en un lado, pero los dolores pueden sentirse en cualquier lugar del abdomen o pelvis y a veces estar acompañados de náuseas y vómitos.
  • Sangrado vaginal. Puede que haya sangrado vaginal en este punto. Es en este momento en que muchas pacientes consultan, otras lo hacen en la etapa previa confundiendo sus molestias con amenaza o síntomas de aborto.
    • En contraste con el período, la sangre es oscura y acuosa, a veces descrita como si fuera “jugo de ciruela” y puede ser continua o intermitente.

A medida que el embarazo progresa, la trompa puede romperse y sangrar causando que empeoren los síntomas. Éstos pueden abarcar:

  • Dolor INTENSO en la parte inferior del abdomen o en la pelvis. Llega el momento en que la trompa se rompe o se produce un aborto que sangra adentro del abdomen, al peritoneo y esto causa un cambio en las características del dolor, de cólico progresivo a un dolor de aparición brusca, que se extiende a toda la parte inferior del abdomen.
  • Dolor de hombros. Los cólicos y las hemorragias pueden significar varias cosas, pero el dolor en los hombros, especialmente cuando estás recostada, es la advertencia típica de un embarazo ectópico con ruptura de trompa y es esencial obtener asistencia médica de inmediato. La causa de este dolor es la hemorragia interna, que irrita los nervios que van hacia el área de los hombros.
  • Presión arterial baja. El sangrado interno debido a una ruptura puede llevar a que se presente shock (pulso débil, acelerado; piel pálida, sudorosa; y mareos o desmayos). En este caso, es necesario llamar de inmediato al médico y trasladarte al hospital.

Antes de que esto ocurra se puede diagnosticar el embarazo ectópico a través de análisis de sangre, los cuales revelan que las hormonas propias del embarazo (HGC) no están aumentando tan rápido como deberían.

En muchos casos el embrión ectópico muere rápidamente y es absorbido antes de que falte el periodo o después de pequeños síntomas o indicios de dolor y hemorragia. En estos casos el embarazo ectópico raramente se diagnostica y se cree que ha tenido lugar un aborto espontáneo. En estas circunstancias no hay que hacer nada.

Diagnóstico

Como los síntomas varían y muchas veces no se presentan hasta etapas más avanzadas del embarazo, es difícil diagnosticar los embarazos ectópicos.

En tu primera visita prenatal, el médico te hará un examen pélvico que puede mostrar sensibilidad en dicha área. Y si los síntomas sugieren que tienes este tipo de embarazo, tu médico te hará primero un ultrasonido así como un análisis de sangre para confirmar el diagnóstico:

  • Se puede utilizar ultrasonido, si en la ecografía se ve el útero vacío pero la prueba de embarazo en sangre sale positiva, es probable que haya un embarazo ectópico aunque también puede que sea un embarazo normal incipiente o que haya tenido lugar un aborto espontáneo.
    • El ultrasonido transvaginal (a través de la vagina) tiene un mejor poder de detección del problema.
  • También se puede medir el cambio en los niveles en la sangre de la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG). Si la mujer se encuentra bien y no tiene dolor, el médico pedirá que se realice análisis de hormonas cada dos o tres días ya que los niveles más bajos de lo normal pueden significar que hay un embarazo ectópico.

Pero si estás llegando a un servicio de urgencias quejándote de dolor abdominal, lo más probable es que te pidan que una muestra de orina para hacerte la prueba de embarazo. A pesar de que estas pruebas no son nada sofisticadas, son rápidas y la velocidad es algo fundamental para tratar un embarazo ectópico.

Si ya sabías que estabas embarazada o si la prueba de embarazo resulta positiva, probablemente te harán también una prueba cuantitativa en sangre de la hormona gonadotropina coriónica humana. Este análisis mide la concentración de esta hormona, producida por la placenta.

Es posible que el médico también te haga un tacto vaginal para localizar las áreas que te duelen o bien para detectar un útero dilatado compatible con un embarazo o cualquier masa anómala en el exterior del útero.

Incluso con el mejor de los equipos, es muy difícil detectar un embarazo de menos de cinco semanas tras la retirada del periodo menstrual. Si tu médico no puede diagnosticar un embarazo ectópico pero tampoco lo puede descartar, lo más probable es que te pida que vuelvas a consulta para continuar haciéndote controles rigurosos a través de análisis de hormonas y ultrasonidos hasta que pueda confirmar el diagnóstico o los síntomas se vuelvan más intensos.

Si el diagnóstico no determina si se ha producido o no un aborto espontáneo o si tu embarazo es ectópico, tu médico quizás te podría examinar las trompas de Falopio a través de una cirugía laparoscópica. Para este último procedimiento te harán una pequeña incisión para colocarte una diminuta cámara dentro del abdomen.

Una detección temprana del embarazo ectópico (a través de estudios de ultrasonido o análisis laparoscópicos) ha reducido las tasas de complicaciones y muertes.

Estudios de laboratorio: Seguramente también pedirá que te hagan los siguientes estudios de laboratorio:

  • Un  hematocrito (análisis de sangre para medir el número de glóbulos rojos). El médico necesita saber si el sangrado es muy abundante y hay riesgo de shock.
  • Un  conteo de leucocitos (puede ser normal o alto) para medir si hay infección.
  • Un embarazo ectópico puede afectar el resultado de un examen de progesterona en suero.
  • Niveles de hGC en sangre.

Tratamiento

Los embarazos ectópicos no pueden continuar hasta término (nacimiento) ya que no hay forma de “trasplantarlo” dentro del útero. El óvulo fertilizado no puede sobrevivir y el tejido en crecimiento puede destruir varias estructuras del cuerpo materno. Es por ello que la única solución es poner fin al embarazo para salvar la vida de la madre.

El tratamiento de un embarazo ectópico varía en función de lo estable que esté la mujer desde el punto de vista médico y del tamaño y localización del embarazo. Las opciones de tratamiento para un embarazo ectópico incluyen observación, laparoscopia, laparotomía y medicamentos.

La selección que haga el médico depende absolutamente de cada caso en particular. Algunas veces el embarazo ectópico se resolverá por sí solo sin que sea necesaria ninguna intervención médica, mientras que en otras, será necesaria una cirugía de emergencia debido a la presencia de una hemorragia que pone en peligro la vida de la embarazada.

Cuando se puede hacer un diagnóstico temprano -antes de que se rompa la trompa- y existen los medios necesarios, se podría ofrecer un tratamiento menos agresivo.

Un embarazo ectópico reciente a veces se puede tratar mediante una inyección de Metotrexato, un medicamento anti cancerígeno que detiene el crecimiento del embrión.

Si el embarazo está más avanzado, lo más probable es que se deba hacer una intervención quirúrgica para extirpar el embarazo anómalo.

Si presentas un cuadro clínico estable y el embrión es lo suficientemente pequeño, puede extraerse a través de un procedimiento denominado cirugía laparoscópica: un obstetra o ginecólogo examina las trompas con una pequeña cámara que se introduce a través de un minúsculo corte en el ombligo y por lo general logra extraer el embrión o restos de tejido y a la vez conserva intacta la trompa.

La cirugía laparoscópica requiere de anestesia general, equipos especiales y un cirujano especializado y necesitarás alrededor de una semana para recuperarte.

Si el embarazo ya está muy avanzado como para que tomes el medicamento, tienes dolores intensos o hemorragias internas o tienes alguna enfermedad que hace que la medicación no sea una buena opción, necesitarás someterte a una cirugía. (Si tienes hemorragias intensas puede ser que además necesites una transfusión de sangre).

En algunos casos, por ejemplo, si tienes mucho tejido cicatrizal en el abdomen, hemorragias intensas por ruptura de la trompa o el embrión es demasiado grande, puede no resultar posible u oportuno utilizar tecnología laparoscópica. Si este es el caso, necesitarás una cirugía abdominal mayor.

Se lleva a cabo una cirugía en el abdomen (laparotomía) para detener la pérdida de sangre (en caso de una ruptura) en la cual el médico confirma el diagnóstico de embarazo ectópico, remueve el embarazo anormal y repara cualquier daño a los tejidos.

Algunas veces, la localización o extensión de daño puede requerir que se quite una porción de la trompa de Falopio o la trompa entera, el ovario e incluso el útero.

embarazo-ectopico2

Después necesitarás alrededor de seis semanas para recuperarte. Tal vez te sientas hinchada y tengas dolor abdominal o molestias mientras cicatriza la herida.

Nota: Si tienes sangre Rh negativo, necesitarás una inyección de inmunoglobulina de Rh después de haber sido tratada por un embarazo extrauterino (a menos que el padre del bebé también sea Rh negativo).

Al igual que sucede con los tratamientos que consisten en medicamentos, deberás hacerte una serie de análisis de sangre después de la cirugía para monitorear tus niveles de hGC (hormona que se produce durante el embarazo).

 

A través de este recuento se puede verificar si el embarazo ectópico se ha removido por completo. Recuerda que estos análisis continuarán hasta que los niveles de hGC lleguen a cero, lo que por lo regular toma unas cuantas semanas.

Complicaciones

La complicación más común es la ruptura con sangrado interno que lleva a que se presente shock, pero rara vez se presenta la muerte por esta causa.

En el 10 a 15% de las mujeres que han experimentado un embarazo ectópico se presenta infertilidad.

Prevención

Es probable que la mayoría de las formas de embarazos ectópicos que ocurren por fuera de las trompas de Falopio no sean prevenibles.

Sin embargo, los embarazos “tubáricos” pueden en algunos casos prevenirse, evitando aquellos trastornos que podrían ocasionar cicatrización en las trompas de Falopio. Lo siguiente puede reducir el riesgo de un embarazo tubárico.

  • Evitar los factores de riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) como la promiscuidad, las relaciones sexuales sin preservativos y las enfermedades de transmisión sexual (ETS)
  • Acude con regularidad a la consulta médica que permita detectar con tiempo cualquier cambio, inflamación o enfermedad de transmisión sexual.

Pronóstico: fertilidad después de un embarazo ectópico

Si tuviste un embarazo ectópico tienes mayor probabilidad de tener otro. También puedes tener dificultad de volver a quedar embarazada. Después de tener un embarazo ectópico debes darle tiempo a tu cuerpo para sanar antes de tratar de quedar en embarazo nuevamente

Si una de las trompas se rompió o se tuvo que extraer, la mujer continuará ovulando como antes, pero las posibilidades de concebir se reducirán un 50%.

La posibilidad de que se repita un embarazo ectópico se sitúa entre un 7–10% y esto dependerá del tipo de cirugía que se aplicó y de cualquier daño que se hiciera a la(s) trompa(s) que queda.

Sin embargo, si tu primer embarazo ectópico fue el resultado de daños en la trompa causados por una infección o de la ligadura de las trompas, hay más probabilidad de que la otra trompa también esté dañada. Esto no sólo significa que tienes menos posibilidades de concebir de lo normal, sino también aumenta el riesgo de que suceda otro embarazo ectópico.

En los casos relacionados con el DIU/T de cobre o espiral, no parece haber un mayor riesgo de otro embarazo ectópico en el futuro si se quita el dispositivo.

Si, por otro lado, no logras quedar embarazada debido a daños en las trompas, puedes ser una excelente candidata para tratamientos de fertilización como la fertilización in vitro (FIV).

¿Cuánto tiempo debo esperar para buscar otro embarazo?

Antes de intentar tener otro bebé es conveniente que te des tiempo para recuperarte física y emocionalmente. Normalmente los médicos recomiendan esperar por lo menos tres meses para dejar que su cuerpo sane.

Los sentimientos varían después de un embarazo ectópico: algunas mujeres quieren quedarse embarazadas de nuevo inmediatamente, mientras que otras sienten pavor con la idea y no pueden soportar el estrés de otro angustioso embarazo.

Es importante recordar que aunque la idea de otro embarazo ectópico te puede asustar, tienes muchas posibilidades de tener un embarazo normal y sano.

Tus emociones

El embarazo ectópico puede ser una experiencia devastadora: es probable que tengas que recuperarte de una operación seria, tienes que superar la pérdida del bebé y a menudo la pérdida de parte de tu fertilidad y, encima de todo, puede que ni siquiera supieras que estabas embarazada, en primer lugar.

Tus sentimientos pueden cambiar enormemente durante las semanas y meses que siguen a la pérdida. Puede que te sientas totalmente aliviada por haberte librado del dolor y profundamente agradecida por estar viva, mientras que al mismo tiempo te sientes desesperadamente triste por la pérdida.

Es probable que te hayan tenido que llevar al quirófano urgentemente dejándote poco tiempo para una adaptación psicológica. Mucho de lo que pasó habrá estado fuera de tu control, dejándote en un estado de shock.

Si no te han dado una buena explicación médica es simplemente natural que quieras encontrar una razón y puede que, incluso, empieces a culparte a tí misma. Aunque esto es comprensible, es importante que te des cuenta que no tienes la culpa.

El repentino final de tu embarazo habrá dejado a tus hormonas hechas un lío, y esto puede hacer que te sientas deprimida y extremadamente vulnerable.

No es difícil imaginar la angustia y la conmoción que el brusco final del embarazo deja en la vida familiar combinado, a menudo, con la necesidad de recuperarse de una operación grave.

Los sentimientos de tu pareja

Las reacciones emocionales en un embarazo ectópico pueden crear una tensión enorme en la relación. La experiencia puede acercarlos a ti y a tu pareja pero, por otro lado, puede que tu pareja no llegue a comprender tus sentimientos o no te apoye de ninguna manera.

A muchos hombres les resulta difícil expresar sus sentimientos y se sienten incapaces de ayudar, pero recuerda que probablemente él esté sufriendo también. Sin lugar a dudas, su principal preocupación es tu bienestar, así que puede que sienta que tiene que ser fuerte por ti y guardarse sus sentimientos.

Referencias

Ruptura o Rotura Prematura de Membranas
Complicaciones, Embarazo, Otras

Ruptura o Rotura Prematura de Membranas

Introducción

Uno de los eventos que caracteriza a las etapas tardías del trabajo de parto normal es la ruptura de las membranas (o bolsa que rodea al bebé) las cuales, junto con las contracciones uterinas y la dilatación del cuello uterino, preceden al nacimiento del bebé.

En la mayoría de los embarazos, las membranas permanecen íntegras hasta que el cuello uterino desarrolla dilatación avanzada, sin embargo, en algunas mujeres la ruptura de estas estructuras se presenta en ausencia de todos los demás eventos que caracterizan el trabajo de parto, situación que se denomina ruptura prematura de membranas (RPM) la cual va acompañada de salida espontánea de líquido amniótico.

Definición

La ruptura prematura de membranas (RPM) es la rotura del saco amniótico antes de que comience el trabajo de parto. El saco contiene líquido amniótico y al bebé en desarrollo. Con la RPM, el líquido amniótico dentro del saco pierde o sale en grandes cantidades por la vagina. Esto también se conoce como “romper fuente”.

Cuanto más temprano se “rompe fuente”, más grave es para la embarazada y para el bebé.

ruptura

Se estima que ocurre aproximadamente en el 10% de los embarazos. La mayoría de las mujeres entrará en trabajo de parto espontáneamente al cabo de 24 horas.

Si la ruptura de membranas se origina antes de la semana 20 se denomina aborto inevitable.

La ruptura de la membrana se considera:

  • Ruptura precoz: cuando se presenta durante el primer periodo de trabajo de parto.
  • Ruptura Oportuna: cuando sucede espontáneamente al término del primer periodo de trabajo de parto e inicio del segundo (dilatación completa). Esto con frecuencia se llama “romper la fuente”.
  • Ruptura Artificial: es el procedimiento realizado por el médico de manera instrumental y durante el primer periodo de trabajo de parto.
  • Retardada: es aquella que no se presenta después de 30 minutos de alcanzada la dilatación completa del cuello uterino.

Periodo de latencia: es el tiempo transcurrido desde el momento en que se rompen las membranas hasta el momento en que se inicia el trabajo de parto. El 80% tiene un periodo de latencia de máximo 72hrs. 

¿Cuál es la importancia del líquido amniótico?

A partir de la 12ª semana de gestación, las membranas que formarán la bolsa (el corion y el amnios), se fusionan conformando una sola unidad que contendrá el líquido amniótico (que se empieza a formar de inmediato) y al bebé. Estas membranas ovulares representan un mecanismo de barrera que separa el ambiente interno (estéril) del ambiente externo representado por la vagina con sus múltiples microorganismos.

El ambiente líquido en que habita el feto permite el movimiento de sus extremidades que requiere para un adecuado desarrollo músculo esquelético.

Permite además que el cordón umbilical flote libremente sin sufrir compresiones y proporciona al feto una especie de amortiguación a las posibles injurias traumáticas.

Si a estos factores le sumamos el hecho que 1/3 de los partos prematuros están asociados a una RPM entenderemos la importancia que tiene la indemnidad de ellas hasta la fase activa del parto que es el momento, como lo mencionamos anteriormente, en el que normalmente se rompen.

¿Cuáles son las causas de la ruptura prematura de membranas?

La causa de la ruptura prematura de membranas es multifactorial y varía con la edad gestacional (el momento en el que te encuentras en el embarazo). En algunas embarazadas, se encuentra más de una causa.

La ruptura de las membranas al acercarse el final del embarazo (término) puede ser causada por un debilitamiento natural de las membranas o por la fuerza de las contracciones

Cuando ocurre de manera temprana se asocia también con infecciones del cuello de la matriz y de la vagina, con infecciones vaginales crónicas, con cistitis (infección de las vías urinarias) repetitivas y con anomalías de la colocación del bebé. Otros factores que pueden estar vinculados con la RPM incluyen los siguientes:

  • Condición socioeconómica baja (por la menor probabilidad de recibir cuidados médicos prenatales adecuados)
  • Infecciones de transmisión sexual como por ejemplo, la clamidia y la gonorrea. La presencia de infecciones a nivel vaginal y urinario son condicionantes de una ruptura prematura de membranas.
  • Traumatismos, generalmente externos, que producen cambios bruscos de movimientos fetales y del útero mismo, aplastamiento, estiramientos o modificaciones en su estructura. (caídas, estornudos fuertes, coito)
  • Incompetencia ístmico cervical IIC, que se produce a partir de la semana 12 (el cuello uterino no tiene la resistencia muscular para detener el embarazo y se abre).
  • Demasiado estiramiento del saco amniótico (esto puede ocurrir si hay demasiado líquido (polihidramnios) o más de un bebé ejerciendo presión sobre las membranas.
  • Deficiencia de vitamina C y cobre.
  • Embarazo previo con ruptura de membranas pretérmino (antes de la semana 37).
  • Placenta previa.
  • Hemorragia o sangrados vaginales durante el actual embarazo.
  • Tabaquismo durante el embarazo.
  • Causas desconocidas.

A pesar de las múltiples posibilidades o factores de riesgo y de que en algunas embarazadas se encuentran varios de estos riesgos, también es cierto que en otras no se encuentra ningún factor y en ellas es realmente desconocida la causa de la ruptura prematura de las membranas.

Complicaciones:

El riesgo principal de la ruptura de membranas es la infección en la mamá y en el bebé. Se considera que después de ocho horas de rotas las membranas la cavidad amniótica que contiene al bebé tiene el potencial de estar ya infectada. Por supuesto, conforme el tiempo entre la ruptura y el nacimiento sea mayor, más importantes serán las posibilidades de infección.

La RPM es un factor que causa complicaciones en un tercio de los nacimientos prematuros:

Maternas:

  • Como ya lo mencionamos, un riesgo importante es el desarrollo de una infección grave de los tejidos de la placenta, llamada “corioamnionitis” (inflamación de las dos membranas que forman la bolsa), la cual puede resultar muy peligrosa para la madre y el bebé.
  • Infección puerperal. Es aquélla que se desarrolla en el tracto genital después del parto con fiebre de más de 38ºC y peligro de muerte.
  • Otras complicaciones incluyen
    • desprendimiento de la placenta que estaba insertada normalmente (separación prematura de la placenta de la matriz),
    • la compresión del cordón umbilical y prolapso del cordón (salida por vía vaginal antes de la cabeza del bebé).
    • El parto por cesárea.

Fetales:

  • antes del parto:
  • Sufrimiento fetal por falta de oxigenación cuando hay compresión del cordón umbilical o por falta de líquido amniótico.
  • Óbitos (muerte del bebé dentro del útero).
  • Falta de desarrollo de los pulmones del bebé (hipoplasia pulmonar)
  • después del parto
  • Síndrome de dificultad respiratoria (enfermedad de la membrana hialina).
  • Sepsis neonatal precoz: infección generalizada que ocurre durante las primeras 96 horas de vida. Es causado por microorganismos adquiridos “in útero” o durante el paso por el canal del parto.
  • Síndrome de respuesta inflamatoria sistémica
  • Prematurez

¿Cuáles son los síntomas de la RPM?

El mayor signo a vigilar es el escape de líquido de la vagina. Éste puede filtrarse lentamente o puede salir a chorros. Algo del líquido se pierde cuando se desgarra la fuente. La membrana puede continuar presentando escapes.

Algunas veces cuando el líquido se filtra lentamente, las mujeres lo confunden con orina. Si observa fugas de líquido, use un protector para absorber algo de éste. Obsérvelo y huélalo. El líquido amniótico normalmente no tiene color y no huele a orina (tiene un olor mucho más dulce).

Si piensas que has roto fuente, llama al médico de inmediato. Será necesario que te examinen lo más pronto posible.

Los síntomas de la RPM pueden parecerse a los de otros trastornos médicos. Consulta a tu médico para obtener un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la ruptura prematura de membranas?

Si amaneces o te sientes mojada, es necesario que contactes inmediatamente a tu médico quien primeramente te hará un buen interrogatorio acerca del aspecto, olor y color del líquido (el olor es muy parecido al del semen).

Lo importante es tratar de saber cuánto líquido aproximadamente has perdido, para esto trata de relacionarlo, comparativamente, a una taza o vasos, cosa puedas mencionar la cantidad aproximada y tu médico pueda calcular la pérdida.

Además del examen físico y los antecedentes médicos completos, el médico puede apoyar su diagnóstico con la ayuda de algunos estudios de laboratorio:

Clínica o visualización: Te hará un examen físico y comprobará la salida de líquido amniótico o la acumulación de líquido en el fondo del saco vaginal. Esto, sumado a tu historia de pérdida de líquido, confirma el diagnóstico en casi un 90% de los casos.

Solamente en el caso de que a pesar de las maniobras de presión del abdomen y pujo, no haya salido nada de líquido, el médico podrá revisarte más cercanamente introduciendo en la vagina un especulo estéril.

Ecografía o ultrasonido: En este caso el médico observará, principalmente, la cantidad de líquido amniótico que rodea al bebé. Se realiza cuando no se visualiza salida de líquido amniótico a través del cuello uterino, pero hay historia de salida de líquido.

En estos casos la sospecha de ruptura de membranas aumenta ante la presencia de oligohidramnios (disminución del líquido amniótico), sin embargo no se puede -con solo observar el líquido amniótico disminuido- confirmar la ruptura de membranas ya que, en algunos casos, puede observarse por ecografía una cantidad normal de líquido amniótico y existir la ruptura de membranas.

Prueba con Nitrazina: Consiste en usar un papel amarillo preparado para tal fin, donde lo que se cuantifica es el cambio del pH normal de la vagina (4.5-6.0) y al colocarle el líquido que se ha recolectado, se torna de color azul/púrpura (ph 7.1-7.3), confirmando la presencia de líquido amniótico.

Esta prueba puede presentar falsos positivos ante la presencia de sangre, semen, o por la presencia de Vaginosis (infección vaginal) bacteriana.

Prueba de arborización en Helecho: Se coloca el líquido existente en el fondo de saco vaginal o de las paredes lateral de la vagina en un portaobjetos de vidrio y se deja secar por unos minutos. Después se examina al microscopio y si cristaliza en forma de helechos, es que sí es líquido amniótico. Puede ser un falso positivo si se incluye moco cervical

Amniocentesis con Índigo Carmín: al inyectarlo por vía trans-uterina a la cavidad diluido en solución salina, se observaría un líquido de color azul pasando por la vagina, es una prueba indiscutible de confirmación de ruptura de membranas pero es una prueba invasiva que puede ser causa de aborto.

¿Qué sucederá?

Si el médico determina que tiene una ruptura prematura de membranas, probablemente necesitarás estar en el hospital hasta que nazca tu bebé.

Embarazo de término. Después de 37 semanas: El más significativo riesgo materno de la ruptura de membranas en esta edad gestacional, es la infección intrauterina que aumenta con la duración de la ruptura de membranas. Los riesgos fetales asociados con ruptura de membranas a término incluyen compresión del cordón umbilical e infección ascendente.

Si tu embarazo ha pasado las 37 semanas, el bebé está listo para nacer y necesitarás entrar en trabajo de parto pronto. Cuanto más tardes en empezar el trabajo de parto, mayor será la probabilidad de contraer una infección intrauterina.

Puedes esperar durante un corto tiempo hasta que entres en trabajo de parto de manera espontánea o te lo pueden inducir (recibir medicamentos para iniciar el trabajo de parto). Las mujeres que dan a luz dentro de las 28 horas posteriores a la ruptura de fuente son menos propensas a contraer una infección; así que si tu trabajo de parto no inicia por sí solo, seguramente el médico considerará más seguro inducirlo.

Durante el tiempo de espera, el médico solicitará que se haga un monitoreo del corazón del bebé para evaluar su estado y así poder prevenir resultados fetales adversos.

Embarazo pre-término tardío, 34 a 37 semanas: Cuando la ruptura prematura de las membranas (RPM) ocurre en cercanías del término del embarazo y que la maduración pulmonar del bebé es evidente, el médico recomendará que el parto suceda dentro de las primeras 24 horas, tratando así de disminuir el tiempo de latencia (el tiempo que tarda en iniciar la labor de parto) para evitar las posibilidades de infección perinatal y la compresión del cordón umbilical dentro del útero.

En todas las embarazadas con ruptura prematura de membranas entre 34 y 37 semanas, el médico debe comprobar la edad gestacional cierta, la presentación fetal y el bienestar fetal y, ante la presencia de evidente infección intrauterina, sospecha de que hay desprendimiento de placenta o cuando hay certidumbre de que el feto está sufriendo (por compresión del cordón umbilical), el nacimiento debe ser a la brevedad.

La administración de corticosteroides para maduración de los pulmones del bebé no está justificada después de la semana 34 y el nacimiento se debe suceder a la brevedad.

A ti también te administrarán antibióticos que te ayudarán a prevenir infecciones. Tú y tu bebé serán vigilados muy de cerca en el hospital.

Ruptura prematura de membranas lejos del término del embarazo: 24 a 34 semanas:

Independiente del manejo dado, la mayoría de las pacientes con RPM lejos del término (24 a 34 semanas) terminan la gestación dentro de la primera semana luego de la ruptura.

La RPM lejos del término conlleva riesgos maternos y riesgos fetales.

Riesgos Maternos y/o Fetales:

  1. Infección intra-amniótica. Es mayor a menor edad gestacional, además aumenta con los exámenes vaginales.
  2. Desprendimiento prematuro de placenta.
  3. Infección post parto.

Riesgos Fetales:

  1. El gran riesgo fetal para los recién nacidos es la prematuridad por la posibilidad de que se presente el síndrome de membrana hialina (problemas respiratorios), enterocolitis necrotizante, hemorragia intraventricular (cerebral), infección generalizada (sepsis) y muerte neonatal.
  2. Compresión del cordón y prolapso del cordón umbilical. La compresión del cordón obviamente es más frecuente cuanto menor sea la cantidad de líquido amniótico. El equipo médico tendrá muy presente esta condición cuando realiza el monitoreo fetal.

En cuanto al prolapso de cordón, el médico descartará esta complicación al hacer la evaluación vaginal inicial. Sin embargo, lo tendrá muy en cuenta cuando se ha decidido mantener el manejo conservador (no inducir el parto y esperar un poco más a que el bebé prosiga con su desarrollo).

  1. Oligohidramnios. La cuantificación del líquido amniótico luego de una RPM con valores inferiores a 5 cm se ha asociado con periodos cortos de latencia y con algunos riesgos neonatales, pero no con riesgos maternos o infección neonatal.

Ruptura de membranas después de una amniocentesis

La amniocentesis en la actualidad es un procedimiento invasivo pero seguro en manos experimentadas. La pérdida de líquido amniótico posterior al procedimiento ocurre en el 1 al 2% de los casos dentro de las siguientes 24 a 48 horas. Sin embargo este riesgo aumenta cuando se realiza la amniocentesis antes de las 15 semanas de gestación.

En el 90% de los casos la perdida de líquido es escasa y la evolución es satisfactoria y auto limitada antes de siete días (con reposo) asociándose a un buen resultado perinatal con recuperación satisfactoria del volumen de líquido amniótico

Si la perdida de líquido se prolonga por más de dos semanas, disminuye la probabilidad de cierre espontaneo asociándose a mal pronóstico.

En general se estima que el riesgo de pérdida del embarazo posterior a la salida de líquido post amniocentesis es de 0,06%.

Pronóstico

Depende de la edad gestacional y del estado materno y/o fetal al momento del diagnóstico. Conforme la edad gestacional es mayor, mejora el pronóstico del bebé. La evolución de la madre depende del tiempo de latencia de la ruptura prematura de las membranas.

Tratamiento de la ruptura prematura de membranas:

El tratamiento específico de la ruptura prematura de membranas será determinado por tu médico basándose, primero que nada en la gravedad del trastorno y evaluando:

  • Tu embarazo, tu estado general de salud y tus antecedentes médicos
  • Tu tolerancia a ciertos medicamentos, procedimientos o terapias
  • Las expectativas para la evolución del trastorno
  • Tu opinión o preferencia

Es importante diferenciar si la ruptura de membranas se presenta después de las 36 semanas o antes. Después de las 36 semanas el bebé no se considera prematuro y la conducta a seguir es el nacimiento.

La vía del nacimiento (parto o cesárea) estará determinada por las condiciones del cuello de la matriz y el tiempo de ruptura.

Si las condiciones del cuello permiten una inducción del trabajo de parto y no han pasado más de ocho horas de la ruptura, la vía de nacimiento puede ser la natural.

Si, por el contrario, el cuello no está apto para inducir la aparición de contracciones (no se ha empezado a abrir) y han pasado más de ocho horas de la ruptura, muy probablemente el ginecólogo opte por la realización de una cesárea.

Si ya se han cumplido las ocho horas de la ruptura, el doctor iniciará un tratamiento con antibióticos con la finalidad de que ni la mamá ni el bebé se infecten.

Entre las semanas 34 y 36: Si estás entre las semanas 34 y 37 cuando rompes fuente, el médico probablemente sugerirá inducirte el trabajo de parto. Es más seguro para el bebé nacer unas semanas antes que para ti arriesgarte a contraer una infección.

Cuando la ruptura de membranas ocurre antes de las 34 semanas se le presenta al ginecólogo un dilema:

Existe, por un lado, el riesgo de infección y, por el otro, el riesgo de un bebé prematuro que no ha completado aún la maduración de algunos de sus órganos, entre ellos el pulmón, fundamental para la adecuada adaptación del bebé al medio exterior.

Existen dos opciones de manejo para esta circunstancia:

  1. Una opción es el llamado manejo intervencionista. En este tipo de manejo se contempla la inducción del parto a corto plazo. El bebé se mantiene dentro de su madre sólo el tiempo necesario para que, con medicamentos (corticoesteroides), se acelere la maduración de su pulmón (48 horas). Se indican además antibióticos para evitar el riesgo de infección.
  2. La otra opción está representada por un manejo conservador:
    1. La mamá se hospitaliza y se pone en reposo absoluto en cama.
    2. Cada cuatro horas se deberá registrar la temperatura y la frecuencia cardiaca, y todos los días se realizarán exámenes de laboratorio. De esta manera se vigila que no se desarrolle una infección.
    3. Se vigila también estrechamente la frecuencia cardiaca del bebé ya que la ruptura condiciona la aparición de oligohidramnios y por lo tanto, el riesgo de compresión del cordón umbilical.
    4. Se aplica un curso único de esteroide que ayudan a madurar el pulmón del bebé.
    5. Antibióticos (para prevenir o tratar infecciones).
    6. Si la infección no se presenta, se espera que con el paso de los días el bebé complete su maduración, gane peso y su adaptación al medio externo sea más favorable.

Si existe evidencia de que se ha desarrollado una infección, el embarazo se interrumpe inmediatamente.

Utilidad de los corticoides: Hay abundante evidencia de la utilidad de los esteroides prenatales cuando existe la posibilidad de un nacimiento en embarazos entre las 24 y 34 semanas. Los corticoides reducen la morbilidad y mortalidad de manera muy significativa a estas edades gestacionales, por lo que la no administración sería más bien un perjuicio. Los corticosteroides disminuyen el síndrome dificultad respiratoria (ayudan a madurar los pulmones), la hemorragia intraventricular, la enterocolitis necrotizante, incluso las infecciones sistémicas en los dos primeros días después del nacimiento. La disminución de estas morbilidades lleva a una reducción de la mortalidad neonatal en cerca de un tercio.

¿Cómo se puede prevenir la ruptura prematura de membranas (RPM)?:

Desafortunadamente, no existe manera de prevenir activamente la RPM. Sin embargo, dado que este trastorno está fuertemente vinculado con el hábito de fumar, las embarazadas deben dejar de hacerlo lo antes posible.

¿Qué puedo esperar después del nacimiento de mí bebé?

El mayor riesgo de los bebés después de RPM es el de ser prematuros. Las infecciones podrían también ser un problema.

El cuidado que necesitará un bebé después del nacimiento, depende de factores tales como la edad gestacional, la cantidad de tiempo que las membranas estuvieron rotas y, si el bebé tiene una infección, probablemente necesitará antibióticos y quizás también podría necesitar ayuda para respirar.

Ten en cuenta que todos los casos son diferentes.

Si tu bebé nace en los días próximos a su fecha probable de parto y no tiene problemas, puedes confiar que se irán a casa con él, muchos bebés prematuros se van a su casa cuando cumplen 36 semanas de gestación. Algunos bebés van a sus casas antes o después de esta edad.

Referencias

Desnutrición Intrauterina Retraso del Crecimiento Intrauterino
Complicaciones, Embarazo, Otras

Desnutrición Intrauterina Retraso del Crecimiento Intrauterino

Introducción

“¿Cuánto pesó?” ¿Cuánto midió? es una de las primeras preguntas que se escucha ante la llegada de un nuevo miembro en una familia. Es que el peso al nacer y la talla son tomados como sinónimo de buena salud. Todos sabemos las dificultades que deben sortear los recién nacidos en el proceso de adaptación a la vida y el peso indica maduración y con ello fuerza y vitalidad.

La desnutrición fetal (DF) puede encontrarse en cualquier país, raza y estado socioeconómico.

Retraso en el crecimiento intrauterino (RCI)

El retraso en el crecimiento intrauterino se puede describir como la imposibilidad del bebé para desarrollar su potencial de crecimiento debido a que el ambiente uterino no es el adecuado para su desarrollo.

Sus efectos fatales no se limitan al período fetal, sino que en algunos casos se prolongan más allá del nacimiento dando lugar a retraso del crecimiento en la infancia y adolescencia y a baja talla y trastornos metabólicos en la edad adulta.

Se considera que un niño ha nacido a término cuando tuvo un período de gestación en útero de 38 a 41 semanas y se espera un peso mínimo de 3.000 gr. y una talla mínima de 49.0 cm.

Todo bebé que nace a término con menos de 3.000 gr. y menos de 49 cm., es considerado un bebé con retraso en el crecimiento intrauterino.

Se considera “un peso escaso para la edad gestacional” cuando el mismo es menor de 3,000 gr. pero mayor de 2,500 gr y “un retraso en el crecimiento uterino” cuando es igual o menor a 2,500 gr.

Desnutrición intrauterina (DI)

Se define como la incapacidad del bebé de adquirir una cantidad adecuada de grasa y masa muscular durante el desarrollo y crecimiento intrauterino. Esta situación es independiente del peso al nacer y de la edad gestacional.

En la desnutrición fetal, los tejidos que se encuentran debajo de la piel (subcutáneos) y los músculos, se encuentran disminuidos y la piel está como suelta. En el bebé severamente desnutrido, la piel parece varias tallas mayor para el bebé. La falta de grasa subcutánea y de masa muscular es evidente en todo el cuerpo y el pelo es grueso y aparece en parches o como “parado”. La desnutrición fetal es, por lo tanto, un diagnóstico. Los bebés que muestran evidencias de falta de masa muscular, deben de ser tomados en cuenta en forma apropiada.

El bebé “pequeño para su edad gestacional”

Los recién nacidos de bajo peso, no constituyen un grupo homogéneo ya que el bajo peso puede ser el resultado de un parto pretérmino (antes de las 37 semanas de embarazo), o bien de retardo en el crecimiento intrauterino (RCI), o ambos factores combinados.

Por lo tanto, los médicos clasifican a estos bebés tomando en cuenta ambos factores. Los bebés que nacen antes de la semana 37 se denominan “prematuros” y a los que nacen a término pero que tienen un bajo peso se les llama “pequeños para su edad gestacional”. Es importante que ambos factores sean confiables.

Existen muchas razones por las que un recién nacido puede parecer muy pequeño y en algunas ocasiones, resulta que el diagnóstico no es correcto porque el bebé simplemente se parece a alguno de sus padres o, en otros casos, un bebé que en útero se ve pequeño, al nacer llega a un tamaño normal.

Pero no hay duda de que, en otras ocasiones existe algo que impide que el bebé tenga un crecimiento normal y es labor del médico investigar cuál es la causa.

Crecimiento normal del bebé

Dos factores básicos gobiernan la velocidad del crecimiento fetal:

  • La potencia intrínseca del feto la cual está genéticamente determinada (herencia).
  • El apoyo que recibe para su crecimiento de la madre vía la placenta.

Probablemente el 40% de la variación en el peso se le atribuye a la genética y el 60% es el resultado del medio ambiente en el que el feto crece el cual está fuertemente influenciado por la salud materna y su nutrición.

Se considera que existen dos factores importantes que pueden afectar el crecimiento del bebé en el último trimestre:

  • La disminución de nutrientes desde la madre hacia la unidad placenta-feto debida a una circulación deficiente. Y
  • Las contracciones uterinas.

Este concepto se apoya en que el crecimiento del bebé, después del parto, se acelera rápidamente una vez que se ha liberado de las restricciones (normales) del útero.

Es por esto que se puede decir que el peso al nacer del bebé se determina por la disminución en el crecimiento, la edad gestacional y los factores limitantes (por ejemplo el estado nutricional de la madre, la raza y si vive a gran altitud, etc.) que ocurren en circunstancias normales.

¿Cómo puede saber mi ginecólogo que tan grande es mi bebé?

En las visitas prenatales el médico debe valorar el crecimiento del bebé basándose primero que nada en el conocimiento exacto de la edad gestacional.

El médico evalúa el tamaño de tu útero durante el examen pélvico que te realiza en el primer trimestre. Después de eso, vigilará el crecimiento del bebé midiendo tu abdomen en cada visita mensual.

Después de la semana 20, la medida en centímetros generalmente corresponde al número de semanas de embarazo. Una medida menor, puede ser indicación de que el bebé no está creciendo al ritmo esperado. En este caso se denomina “pequeño para la fecha”) y entonces te hará un ultrasonido para determinar con exactitud el tamaño y peso del bebé.

Si estás en la primera mitad del embarazo y este es tu primer ultrasonido, puede ser que la medida sea menor porque tu fecha de parto, que está basada en tu última menstruación, está equivocada, es incorrecta. Esto puede suceder cuando recordaste equivocadamente la fecha del primer día de tu última menstruación o si ovulaste más tarde en ese ciclo menstrual.

Sin embargo, si el ultrasonido confirma tu fecha de parto, te harán un segundo ultrasonido al siguiente mes para comprobar el crecimiento del bebé. Si el segundo ultrasonido indica que se está atrasando, es probable que el diagnóstico que se le de sea “retraso del crecimiento intrauterino RCI).

La recomendación actual de la OMS es que la curva patrón que cada centro perinatal utilice, sea reciente y representativa de su propia población siempre considerando los factores que producen variaciones ambientales, altura del nivel del mar, etc. así como la talla de la madre y el sexo del bebé.

Estudios de laboratorio que se realizan para el diagnóstico

Ultrasonido: La ecografía fetal permite valorar

  • Datos antropométricos (el peso, la longitud y el perímetro de la cabecita del bebé) que informan sobre: la edad gestacional y el crecimiento fetal.
  • Datos morfológicos que informan sobre la presencia o no de malformaciones fetales, sobre las características anatómicas e implantación de la placenta y sobre el volumen del líquido amniótico.
  • Datos funcionales midiendo los flujos de la circulación de la placenta y la del bebé, los movimientos fetales, tono muscular de estos movimientos, los movimientos respiratorios fetales y frecuencia y ritmo cardiaco, que informan sobre el grado de bienestar del bebé.

El conjunto de estos datos proporciona información sobre el crecimiento y maduración del bebé siendo extremadamente útiles particularmente en la valoración del retraso de crecimiento intrauterino.

Doppler: Es una técnica que usa las ondas de sonido para medir la cantidad y la velocidad de la sangre que pasa a través de los vasos sanguíneos (en este caso, del cordón umbilical y del cerebro del bebé).

Control de peso: rutinariamente te pesarán y anotarán tu peso en cada visita prenatal. La ganancia de peso materna puede usarse para medir el crecimiento del bebé. Si la madre no sube de peso, puede indicar problemas con el crecimiento del bebé.

Monitoreo fetal: este estudio involucra la colocación de electrodos muy sensitivos en el abdomen de la madre que miden el ritmo y el patrón de los latidos cardiacos del bebé.

Amniocentesis: en este procedimiento (que es invasivo), se coloca una aguja en el abdomen de la madre y se introduce al útero para extraer líquido amniótico que será estudiado para detectar infecciones o algún problema cromosómico que puede llevar a la restricción en el crecimiento del bebé en el útero.

Síntomas de restricción del crecimiento intrauterino

El principal síntoma es un bebé pequeño para la edad gestacional. Específicamente, el peso del bebé está por debajo de la percentila 10 de la tabla de crecimiento intrauterino (o sea, por abajo del 90% de los bebés de la misma edad gestacional).

Dependiendo de la causa de este retardo, el feto puede ser simétricamente pequeño o tener una cabeza del tamaño normal para su edad gestacional, aunque en el resto del cuerpo del feto se haya restringido el crecimiento: asimétrico.

Si hay deficiencia en el aumento de peso de la madre (menor a un kilo por mes), cuando nace el bebé su peso, talla y perímetro cefálico (circunferencia de la cabeza) están generalmente por debajo de los parámetros normales, debido a que presentan marcada reducción del peso corporal para su edad gestacional.

El bebé puede ser pequeño en su totalidad o puede verse malnutrido y entonces se ven flaquitos y pálidos con piel seca y sobrante (falta grasa y masa muscular). El cordón umbilical es delgado y opaco en vez de grueso y brillante.

La valoración de Usher nos muestra 5 aspectos más que caracterizan la desnutrición intrauterina:

  • el pelo,
  • la consistencia y forma de los pabellones auriculares (orejas),
  • el tamaño de los nódulos mamarios,
  • el aspecto de los genitales externos y
  • los surcos de la planta del pie no tienen un desarrollo adecuado.

¿Cuáles son los riesgos o problemas a los que se enfrenta el bebé?

Un retraso en el crecimiento puede iniciarse en cualquier momento del embarazo. El de inicio temprano generalmente está relacionado con anormalidades en los cromosomas del bebé, enfermedad materna o severos problemas con la placenta.

Cuando el inicio es más tarde en el embarazo (después de la semana 32), la RCI está relacionada con otros problemas.

Con la RCI, el crecimiento del bebé está limitado, tanto en el cuerpo como en los órganos y los tejidos y las células de los órganos pueden no crecer en tamaño y en número.

Cuando no hay suficiente flujo sanguíneo a través de la placenta, el bebé solamente recibe cantidades bajas de oxígeno y esto puede ser causa de que el ritmo cardiaco del bebé se disminuya y esto coloca al bebé en un gran riesgo de presentar ciertos problemas de salud durante el embarazo, en el momento del parto o posteriores.

Entre estos se pueden incluir:

  • Bajo peso al nacer.
  • Dificultad para el manejo del parto vaginal. Estos bebés pueden mostrar trazos de ritmo cardíaco fetal nada tranquilizantes durante el trabajo de parto.
  • Disminución de los niveles de oxígeno.
  • Hipoglicemia (bajo nivel del azúcar en la sangre).
  • Baja resistencia a las infecciones.
  • Baja calificación APGAR (una prueba que se les hace a los bebés en el momento de nacer para evaluar su condición física y determinar si es necesario un cuidado médico especial).
  • Aspiración de meconio (el bebé inhala los desechos intestinales que defecó mientras estaba en el útero) que pueden ser causa de problemas respiratorios serios.
  • Dificultad para mantener la temperatura del cuerpo.
  • Cuenta de glóbulos rojos anormalmente alta.
  • Igualmente pueden presentar varias alteraciones, destacando por su importancia aquellas que corresponden al riesgo de sufrir daño en el sistema nervioso, alteraciones motoras y retardo mental de diverso grado.

En los casos más severos, la restricción en el crecimiento intrauterino puede causar también problemas de crecimiento a largo plazo.

¿Qué puede estar causando problemas en el crecimiento de mi bebé?

Un bebé puede no desarrollarse y crecer apropiadamente cuando no recibe el oxígeno o los nutrientes que necesita para prosperar. Es más raro cuando un defecto genético interfiere en el crecimiento.

Factores que limitan el crecimiento fetal

La disminución del potencial de crecimiento puede deberse a:

 Factores fetales y del feto- placenta:

  • Anormalidades cromosómicas: (existe algún problema en los cromosomas del bebé), la gran mayoría de estos embarazos se pierden en el primer trimestre, pero los que llegan a término, presentan bajo peso al nacer. La trisomía 21 –síndrome de Down-, trisomía 18 –síndrome de Edwards-, trisomía 13 –síndrome de Patau-, el síndrome de Turner y el síndrome de Kleinfelter, son ejemplos bien conocidos.
  • Infecciones crónicas fetales: las de origen viral, afectarán tanto al feto como a la placenta, pero su efecto negativo dependerá del momento en que se presente la infección (por ejemplo, el 80% de los bebés con rubéola congénita, tienen bajo peso al nacer, en el caso del citomegalovirus, si la infección se adquiere cerca del parto, no afectará el peso, pero si se adquiere más tempranamente, es muy probable que exista retardo en el crecimiento). Es poco lo que se sabe en cuanto a las infecciones bacteriales.
  • Anomalías congénitas: Por ejemplo, cardiopatías congénitas, acondroplasia, anencefalia, osteogénesis imperfecta.
  • Agentes teratogénicos (que causan defectos al nacimiento): por ejemplo las radiaciones, la quimioterapia o el uso de medicamentos que se sabe afectan el desarrollo del bebé. Sin embargo, es difícil distinguir entre los efectos de estos tratamientos y los efectos causados por la enfermedad materna que fue la causa de tomar esos medicamentos.
  • Embarazo múltiple: gemelar doble o múltiple.
  • Embarazo prolongado (de más de 41 semanas).
  • Variaciones genéticamente diferenciadas: herencia.
  • Infecciones intrauterinas (rubéola, citomegalovirus, toxoplasmosis durante la gestación, sífilis congénita).

 Factores maternos

  • Problemas médicos: Se sabe también que cuando la madre tiene algún problema de salud como la hipertensión crónica (y preeclampsia), enfermedades del corazón o del riñón, ciertas anemias (como la drepanocítica), diabetes no controlada, problemas en la coagulación de la sangre o algún problema serio pulmonar, es un denominador general de retardo en el crecimiento fetal.
  • Hipoxia: por vivir en lugares de gran altitud sobre el nivel del mar o por padecer anemia drepanocítica.
  • Relacionados con la constitución materna: edad (menores de 20 años), talla, raza.
  • Medicamentos: como sedantes, warfarina (para problemas de coagulación),aminopterina(compuesto que actúa comoantagonista???del ácido fólico. Se utiliza en leucemias agudas), tetraciclinas (antibiótico), anticonvulsivos, etc.
  • Adicciones maternas: a drogas ilegales, alcohol, tabaquismo.
  • Historia obstétrica previa: que en embarazos anteriores de la madre haya tenido otro bebé pequeño para su edad gestacional.
  • Embarazos subsecuentes: es decir, que entre uno y otro embarazo no hay período de recuperación.
  • Desnutrición extrema.
  • Factores socio económicos.
  • Infecciones durante el desarrollo del embarazo no controladas.
  • Aumento de peso menor de 1 kilo por mes y desnutrición materna previa.

 Factores de la placenta y materno placentales

La placenta es el órgano temporal que une a la madre y al feto y tiene la función de llevar (desde la madre) oxígeno y nutrientes al bebé y permite la salida de los productos de desecho del bebé (hacia la madre).

Cualquier problema o complicación con la placenta puede ser causa de retardo en el crecimiento y bajo peso al nacer

  • Anomalías uterinas: útero bicorne incompleto o completo (en vez de tener forma de pera, el útero tiene forma de corazón, con una hendidura profunda en la parte de arriba. Esto significa que el bebé tiene menos espacio para crecer que en un útero con una forma normal), útero septo (en este caso el interior del útero está dividido por una pared o septo), fibromas múltiples.
  • Anomalías placentarias: anomalías de inserción de la placenta, de inserción del cordón umbilical, de la forma de la placenta, de su estructura o de la estructura del cordón umbilical.
  • Deficiencia en el crecimiento del fondo uterino (que no haya crecimiento del abdomen).
  • Reducción masiva del tejido de la placenta: por infartos extensivos.
  • Desarrollo anormal de las vellosidades coriónicas (desarrolladas por la placenta para fijarse al útero): por ejemplo, inmadurez de las vellosidades.
  • Daño difuso a las vellosidades coriónicas: por ejemplo, por infección.
  • Disminución del flujo de sangre en el útero y la placenta.
  • Desprendimiento de la placenta (abruptio placenta).
  • Placenta previa.
  • Infección de los tejidos alrededor del bebé.

Sin embargo, se sabe también que, en la mayoría de los casos, no se puede identificar una causa obvia del retardo en el crecimiento del bebé.

 Tratamiento

El desafío que enfrenta el especialista es, primero, identificar a los fetos cuya salud peligra dentro del útero porque hay un medioambiente hostil y, segundo, monitorear e intervenir apropiadamente.

La mejor forma del manejo de una RCI dependerá de la severidad del problema, de qué tan temprano se inició y de en qué momento del embarazo se encuentra la madre. Mientras más temprano se inicie, mayores serán los riesgos para el bebé.

El paso siguiente al diagnóstico será la búsqueda de la causa que provoca la dificultad en el desarrollo del niño para aplicar el tratamiento adecuado. Si se diagnostica precozmente es posible aplicar un tratamiento que puede incluir el reposo en cama, una dieta con más proteínas y calorías y medicamentos que optimicen el ambiente uterino mejorando la circulación placentaria.

Si la madre presenta aumento de la presión arterial, el tratamiento consiste en mantener reposo, seguir una dieta baja en sal, seguir los controles de salud fetal y evaluar la interrupción oportuna de la gestación por inducción o por cesárea. El ahorro de nutrientes, energía y oxígeno es tan importante que si no se toma una conducta en forma inmediata se pone en riesgo la vida del niño.

Aun cuando el RCI no es reversible, todas las medidas tomadas por el especialista materno-fetal, perinatólogos y obstetras tendrán como finalidad mejorar el aporte de oxígeno y nutrientes para lograr así que el niño nazca lo más cercano a su madurez posible y con la mejor vitalidad.

Como ya lo mencionamos, en algunos casos el médico considerará necesario adelantar la fecha e inducir el parto.

Si la edad gestacional es de 34 semanas o más, es probable que la recomendación sea inducir el parto. Pero si tienes menos de 34 semanas, el equipo médico te seguirá monitoreando (probablemente cada dos semanas) hasta que llegues a las 34 o más, todo dependerá del bienestar del bebé y de la cantidad de líquido amniótico (cuando cualquiera de estos presente algún problema, será necesario inducir el parto previa maduración de los pulmones del bebé).

Prevención

Aún cuando el RCI puede ocurrir cuando la madre es perfectamente saludable, hay cosas que se pueden hacer para reducir el riesgo y mejorar las posibilidades de disfrutar un embarazo saludable y tener un bebé sano.

  • Asiste a TODAS tus citas prenatales. La detección temprana de cualquier problema te permitirá darles un tratamiento inmediato.
  • Fíjate en los movimientos del bebé. Un bebé que no se mueve frecuentemente puede tener problemas. Avísale a tu médico si notas cambios.
  • Checa tus medicamentos con el ginecólogo.
  • Aliméntate sanamente. La comida saludable y variada ayuda para mantener a tu bebé bien nutrido.
  • Descansa y reposa todo lo que necesites. Te hará sentir bien y ayudará a tu bebé a crecer.
  • Desarrolla hábitos saludables de estilo de vida. Ejercítate y evita el alcohol, las drogas y el tabaco.

Pronóstico

El pronóstico para el crecimiento y desarrollo normal del recién nacido varía de acuerdo con el grado y causa de la desnutrición y retraso en el crecimiento intrauterino. Dicho pronóstico se debe discutir con el obstetra o el pediatra.

Si además de la desnutrición intrauterina se presenta daño cerebral por asfixia o hemorragias, el pronóstico es complicado porque las alteraciones se acentúan. El tratamiento por expertos asegurará la prevención de estos factores y el mejoramiento en el pronóstico.

La mayoría de los bebés que tuvieron restricción del crecimiento en útero, tienen ritmos de crecimiento normales en los primeros años de vida y en la infancia aunque los estudios han demostrado que un tercio de ellos nunca llegará a la altura normal.

Muchos de estos bebés nacen prematuramente y la prematuridad trae, de por sí, sus propios problemas. Mientras más bajo sea el peso al nacer y más temprana sea la edad gestacional, menos posibilidades tendrá el bebé de alcanzar la normalidad.

El desarrollo neurológico también está relacionado con el grado de RCI y prematuridad. La disminución del crecimiento intrauterino puede tener también un efecto negativo en el crecimiento del cerebro y en el potencial del desarrollo mental. Se ha visto que los niños con una historia de RCI tienen déficit de atención y rendimiento.

Cuando el médico minimiza los episodios de hipoxia (disminución del oxígeno que llega al bebé) durante el trabajo de parto y el parto y optimiza el cuidado neonatal que se da a estos bebés, muy probablemente logrará un resultado más saludable.

 Probabilidad de que se repita

Depende del aporte nutricional de la gestante y la cantidad de embarazos posteriores. Influye también la presencia de enfermedades asociadas (hipertensión o hipotensión, diabetes o enfermedades cardíacas).

Referencias