Asma y Embarazo
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Asma y Embarazo

Introducción

 El asma es una de las complicaciones más comunes durante el embarazo y presenta desafíos especiales. Muchas de las embarazadas se preocupan acerca de cómo los cambios durante el embarazo afectarán su asma y de si los tratamientos afectarán al bebé.

 Aunque el asma es seria, ya que potencialmente es una condición que amenaza la vida, si es manejado apropiadamente, la madre y el bebé no deben tener resultados significativamente diferentes de los embarazos de madres no asmáticas. En realidad, el riesgo de un control inadecuado del asma es mucho mayor que lo que puede ser el tomar los medicamentos para controlar este padecimiento.

 Las mujeres asmáticas deben comentar esta situación con su médico antes de embarazarse, pero si descubren que están embarazadas, deberán continuar con sus medicamentos y acudir al especialista para que revise el tratamiento.

¿Qué es el asma?

El asma es una enfermedad crónica que afecta las vías respiratorias que son los tubos que llevan el aire hacia dentro y fuera de los pulmones. Si padeces de asma, las paredes internas de tus vías respiratorias se inflaman, se reduce el diámetro y, por lo tanto, los pulmones reciben menos aire.

Esta enfermedad es la respuesta a determinados estímulos que producen alergia, entre otros: polen, ácaros del polvo, partículas de la piel de gato y del perro, humo, aire frío, ciertos alimentos o aditivos alimenticios.

 Se caracteriza por la aparición de episodios de dificultad respiratoria (crisis o ataques asmáticos), generalmente asociados a otros síntomas como tos, pitidos al respirar y sensación de ahogo.

Los síntomas del asma incluyen:

  • Respiración con silbido (sibilancias)
  • Tos, especialmente temprano por la mañana o a la noche
  • Presión en el pecho
  • Dificultad para respirar

No todas las personas que sufren de asma tienen los mismos síntomas. Al mismo tiempo, tener estos síntomas no significa que tengas asma.

Un ataque de asma se produce cuando los síntomas empeoran. Los ataques de asma graves pueden necesitar atención médica de emergencia y pueden ser fatales.

En el embarazo, el asma puede disminuir los niveles de oxígeno en la sangre tanto para la madre como para el bebé.

Diagnóstico

El médico especialista –inmunólogo/alergólogo- te preguntará acerca de las características de las crisis: forma de presentación, intervalo entre las crisis, si sabes cuáles son los desencadenantes, cual es la evolución de la enfermedad y de las crisis, y descartará otras posibles enfermedades pulmonares.

Con el fin de poder medir la obstrucción al flujo aéreo, te pedirá que te realices una prueba de función respiratoria (espirometría), sin y con broncodilatador, con el fin de demostrar que la obstrucción de la vía aérea es reversible (característica del asma).

Por último, hará un diagnóstico dirigido a buscar la causa que desencadena los síntomas; identificar la causa es el paso más importante para poder controlar la enfermedad. Es posible que necesite pedirte que te hagas exámenes para la alergia.

Compartiendo el aire en el embarazo

 Tú y tu bebé requieren oxígeno constantemente para un embarazo saludable. La única manera que se suple oxígeno al cuerpo es respirando profundamente a través de las vías respiratorias, donde es distribuido a los órganos vitales y al bebé. La respiración es vital para un embarazo saludable.

 Tu bebé depende de ti para recibir oxígeno constantemente. Los síntomas del asma, tales como tos, silbido en el pecho, sentirte corta de respiración, o respirar por la boca son signos seguros de que el abastecimiento de oxígeno para el bebé no es tan bueno como se requiere.

 Si eres asmática, aún cuando no tengas síntomas, es posible tener niveles de respiración que no son saludables. Verifica tus niveles de respiración en tu hogar diariamente, para ello puedes usar un medidor de flujo máximo. Busca que tu obstetra trabaje en equipo con el alergólogo/inmunólogo durante todo este período del embarazo y post parto.

 ¿Cómo afecta el embarazo al asma?

 El embarazo no va a ser causa de asma si tú no eras asmática antes, pero el efecto del embarazo en las mujeres que son asmáticas es impredecible.

Para algunas mujeres, el asma mejora durante el embarazo y cuando esto sucede, la mejoría generalmente es gradual y va con el progreso del embarazo. Pero también es posible que el asma empeore durante el embarazo y esto sucede, típicamente, después de la semana 28 hasta la semana 36.

 La mejor forma de asegurar un embarazo saludable es mantener el asma bajo control siguiendo cuidadosamente el tratamiento. Si el asma está bien controlada, hay muy pocas posibilidades o riesgo de problemas tanto para ti como para tu bebé.

 En cuanto sepas que estás embarazada, acude a tu médico inmunólogo/ alergólogo para que te diga cómo debes manejar el asma durante el embarazo. Es importante que trabajen en equipo el ginecólogo y tu especialista.

 ¿Por qué el asma mejora en algunas mujeres durante el embarazo? La razón exacta se desconoce. Los niveles elevados de cortisona en el cuerpo durante el embarazo pueden ser una causa importante para esta mejoría.

 ¿Por qué el asma empeora en algunas mujeres durante el embarazo? En algunos casos, puede ser porque suspendieron su tratamiento en el momento de saber que estaban embarazadas, y en otros casos, algunas mujeres pueden tener reflujo gastro-esofágico causando eructos, agruras, u otros síntomas. Este reflujo, infecciones de senos paranasales y aumento del estrés, pueden agravar el asma. Frecuentemente, una infección viral respiratoria causa una exacerbación del asma durante el embarazo.

 Sin embargo, las mujeres pueden experimentar menos síntomas durante las cuatro últimas semanas del embarazo.

 Es importante que aprendas a diferenciar entre cambios de respiración debidos al embarazo y los síntomas del asma. Actividades normales como subir escaleras, pueden dejarte corta de respiración, pero no deben hacer que tosas, que el pecho silbe, o que experimentes niveles bajos de respiración (para verificar esto, es conveniente que utilices un medidor de flujo máximo).

 Si los síntomas mejoran luego de usar tu medicamento, entonces probablemente se deben al asma y conviene que sean reportados inmediatamente a tu médico.

 Preparto, parto y post parto: en el período de posparto y pasados tres meses del parto, las pacientes vuelven a manifestar la misma severidad de Asma que presentaban previamente al embarazo.

¿Cómo afecta el asma al embarazo?

 Estudios recientes indican que el asma materna que no se controla adecuadamente durante el embarazo, aumenta el riesgo de complicaciones maternas o del niño.

 Cuando los síntomas del asma se ignoran o se dejan sin tratamiento, las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de sufrir preeclampsia (un grupo de síntomas incluyendo presión alta, tobillos hinchados, problemas de los riñones que podrían comprometer el crecimiento y la salud del bebé y que empeora con convulsiones y otras consecuencias serias), vómitos excesivos, hemorragia vaginal y parto prematuro.

¿Qué complicaciones podría tener el bebé cuando el asma no es controlada?

El asma no controlada causa una disminución en el contenido de oxígeno de la sangre materna. Ya que el feto obtiene el oxígeno de la sangre materna, la disminución de oxígeno para el bebé procedente de la madre puede conducir a muchos problemas de salud en el feto, incluyendo los siguientes:

  • Mortalidad perinatal.
  • Retraso del crecimiento intrauterino – crecimiento fetal pobre en el útero, provocando que el feto sea más pequeño de lo normal para su edad gestacional.
  • Nacimiento prematuro.
  • Bajo peso al nacer.
  • Hipoxia neonatal – oxígeno insuficiente para las células al nacer.

 Tratamiento del asma durante el embarazo

 La meta principal para el manejo del asma bronquial (AB) en el embarazo es obtener un bebé saludable; pero también hay otras metas que son similares a aquellas mujeres que no están embarazadas y sufren de asma:

  • lograr función pulmonar normal, o cerca de lo normal, con mínimos o ningún efecto adverso de la terapia;
  • controlar los síntomas sin el despertar nocturno;
  • mantener actividades normales sin perder horas de escuela o trabajo;
  • participar activamente en ejercicios;
  • evitar exacerbaciones agudas y la necesidad de visitas a servicios de emergencia u hospitalizaciones.

 La atención de la asmática embarazada debe involucrar el manejo integrado del inmunólogo/alergólogo con el obstetra. Entre ambos especialistas cuidarán tanto del control de los síntomas de asma como del control del crecimiento y desarrollo fetal.

 El sub-tratamiento es el error más común cuando se trata de embarazadas asmáticas. Es importante que el médico te haga ver la absoluta necesidad de seguir el tratamiento al pie de la letra y de anular los factores que detonan del asma. Los medicamentos que te recetan cumplen la función de prevenir las crisis y curar los síntomas agudos.

 Tendrás que pedirle a tu médico que te haga un Plan de Manejo del Asma por escrito. Usa los medicamentos exactamente como hayan sido recetados, nunca lo suspendas ni cambies la dosis.

 Tratamiento no farmacológico:

 Idealmente, deberás preguntar a tu médico acerca de las medidas no farmacológicas para controlar tu asma.

 Debes evitar cualquier disparador de síntomas de asma, entre ellos las alergias, las infecciones respiratorias, el ejercicio físico, los irritantes de la vía aérea, el clima, los medicamentos, el estrés y cualquier otro que te sea conocido:

  • Es preferible que no inicies un programa de ejercicios durante el embarazo. Cualquier programa de actividad física que se realice, debes consultarlo con tu médico y siempre estar acompañada por un profesional. Es aconsejable la práctica de natación sobre otros deportes.
  • Respecto de los irritantes de la vía respiratoria, deben ser evitados todos, prestando especial atención sobre el humo de tabaco, que se erige como uno de los principales agentes nocivos debido a la alta frecuencia de tabaquismo activo y/o pasivo.
  • Los días que el clima hace que los contaminantes ambientales aumenten, debes permanecer en el interior de tu casa, con las puertas y ventanas cerradas y disminuyendo la actividad cotidiana.
  • Los días de intenso frío, es conveniente que no te expongas a cambios bruscos de temperatura.
  • Es conveniente que aprendas técnicas de relajación y respiración adecuada durante las crisis para que disminuyas el nivel de estrés.
  • Identifica y evita la exposición a cualquier alérgeno como puede ser los ácaros del polvo de la casa, el polen de las plantas, la caspa de los animales, los perfumes, los vapores de líquidos limpiadores, las chimeneas, etc.
  • Evita el contagio de infecciones bacterianas o virales. Las infecciones de las vías aéreas deben ser evitadas y tratadas temprana y enérgicamente cuando ocurran. Es recomendable la vacunación anti-influenza. Los esfuerzos por minimizar las enfermedades de la vía aérea superior,     en un mejor control del asma.

 Como cualquier persona con asma, las embarazadas necesitan tener un plan de acción que les ayude a controlar los ataques de asma y, parte de ese plan de acción es monitorear tu función pulmonar cuidadosamente durante todo el embarazo para asegurarte de que el bebé está recibiendo suficiente oxígeno.

 Debido a que la severidad del asma varía en la mayoría de las embarazadas, debes acudir mensualmente a tu especialista para que mida y vigile tus síntomas y la función pulmonar.

 Después de la semana 28, monitorea diariamente los movimientos fetales: Puedes hacer esto anotando si las patadas del bebé disminuyen con el tiempo. Si observas que esto sucede durante un ataque de asma, contacta de inmediato a tu médico para que te dé instrucciones precisas.

Medicamentos para el asma durante el embarazo

La anulación de los detonantes alergénicos raramente previene síntomas del asma totalmente durante el embarazo. Por consiguiente, la medicación normalmente es necesaria para controlar el asma en la madre. La terapia debe permitir la oxigenación adecuada y el crecimiento del feto.

El asma se trata con dos tipos de medicamentos: medicinas para el alivio rápido para detener los síntomas y medicinas para el control a largo plazo para la prevención de síntomas.

Muchas mujeres embarazadas se alejan de todos los medicamentos para el asma o las alergias por temor a que éstos puedan causarle daño al bebé por nacer. Sin embargo, los riesgos para la madre y el bebé asociados con el asma pobremente controlada son mayores que los riesgos de tomar los medicamentos para el asma según se hayan recetado.

 Un asma incontrolada puede ser una amenaza para el bienestar maternal y para la supervivencia y el crecimiento del feto. En este caso, seguramente tu ginecólogo te hará ultrasonidos para verificar el crecimiento del bebé y también para controlar su bienestar después de un ataque de asma.

 La meta es usar medicamentos para prevenir la inflamación y tratar el bronco espasmo cuando los síntomas comienzan. El hacer esto minimiza los riesgos y maximiza los beneficios tanto para la madre como para el bebé.

 El tratamiento individual es personalizado. El médico continuará con el medicamento base que te daba para controlar el asma y otro para controlar la crisis y aliviar los síntomas.

 Es mejor que las mujeres visiten periódicamente a su alergólogo/inmunólogo durante el embarazo, de manera que cualquier empeoramiento del asma se pueda contrarrestar mediante cambios apropiados en el plan de acción. Comenta cualquier duda que tengas con tu médico para que te garantice, en lo posible, un embarazo saludable.

  • Ante una crisis toma tu medicación lo antes posible: En presencia de un acceso asmático, comienza con la medicación prescripta para el caso en forma inmediata para evitar la disminución de oxígeno de tu bebé, si no mejoras, concurre a algún centro médico asistencial para un tratamiento más enérgico.

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Sobre la seguridad de los medicamentos

La Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration) clasifica a los medicamentos para uso durante el embarazo dentro de las categorías A-D y X. La mayoría de los medicamentos para el asma caen en la categoría C.

Una revisión actual de los estudios en humanos y en animales de los efectos de los medicamentos para el asma tomados durante el embarazo, encontró pocos riesgos tanto para la embarazada como para el feto. Es mucho mejor que la embarazada sea tratada con medicamentos que tener síntomas de asma o un ataque de asma.

Nunca dejes de tomar o disminuyas las dosis de los medicamentos prescritos por tu médico. Y siempre pregunta antes de usar algún suplemento o medicina herbal.

Antes de usar cualquier medicamento o suplementos, discute con tu médico los beneficios y riesgos de cada uno de ellos.

 Consejos importantes que debes recordar:

  • Aprende los nombres de tus medicamentos.
  • Usa los medicamentos sólo bajo receta médica.
  • Nunca tomes más o menos del medicamento prescrito. Sigue tu tratamiento al pie de la letra.

Habla con tu médico sobre cualquier preocupación que tengas sobre el medicamento o cualquier efecto secundario indeseado que experimentes.

 Antihistamínicos

Se ha demostrado que pueden reducir los síntomas del asma, mejorando las pruebas de función pulmonar y la calidad de vida. Los antihistamínicos de elección son ahora los no-sedativos como la loratadina y fexofenadina.

A pesar de la escasez de datos en humanos, el uso de loratadina durante el embarazo no presenta diferencias en el peso al nacimiento, circunferencia de la cabeza, longitud y Apgar con respecto al grupo control, sin embargo, tu médico evitará su uso en el primer trimestre, a menos que existan problemas sustanciales de calidad de vida.

 Broncodilatadores inhalados

(albuterol, formoterol, levalbuterol, pirbuterol y salmeterol)

 Los broncodilatadores inhalados tratan la parte del asma que puedes sentir, oír y ver. Los broncodilatadores no tratan la inflamación de las vías respiratorias. Tú misma debes sentir que los niveles de respiración mejoran cuando utilizas un broncodilatador.

Si es necesario usar un broncodilatador para tratar síntomas ruidosos más de dos veces a la semana (que no sea para prevenir el asma inducida por el ejercicio), puede ser que tu asma no esté bajo un control óptimo. Llama a tu especialista del asma para ajustar un tratamiento rutinario.

 El usar menos medicamento de lo prescrito puede prolongar los síntomas. Usar más medicamento puede producir efectos secundarios indeseables.

 Corticoides inhalados

(beclomethasone, budesonide, flunisonide, fluticasone, y triamcinolone)

 Los corticoides inhalados tratan la inflamación, la parte del asma que no puedes sentir, oír o ver. No sentirás que tus niveles de respiración mejoren inmediatamente, sin embargo, de la misma forma que el cepillar los dientes previene las caries, el usar corticoides inhalados previene la inflamación de las vías respiratorias.

Las investigaciones demuestran que el uso diario de corticoides inhalados reduce el número de días de síntomas, hospitalizaciones y visitas a la sala de emergencias. Los efectos secundarios de los corticoides inhalados normalmente se limitan a una leve irritación de la garganta o ronquera. El enjuagar su boca luego de cada uso puede reducir estos síntomas.

 El usar menos medicamento de lo prescrito puede prolongar los síntomas. Usar más medicamento puede producir efectos secundarios indeseables.

Proponte metas para tu bebé y para ti

  • Tener niveles de respiración saludables en todo momento.
  • No tener tos, ni silbidos en el pecho durante la noche.
  • No tener visitas al hospital o sala de emergencia debido a síntomas del asma.
  • La habilidad para hacer ejercicios, trabajar, disfrutar pasatiempos, y poder cuidar su hogar y su familia sin tener síntomas de asma.
  • Crear un ambiente de aire interior saludable.
  • Usar la cantidad mínima de medicamentos (siempre los que te ha recetado tu médico) para prevenir síntomas de asma.
  • Tener un bebé feliz y saludable.

¿Puedo recibir vacunas para la alergia durante el embarazo? Las vacunas para la alergia no tienen un efecto adverso en el embarazo, por lo tanto pueden continuarse. Sin embargo no deben iniciarse durante el embarazo, y la dosis debe ser cuidadosamente monitoreada por el riesgo de una reacción alérgica (anafiláctica) a las vacunas. Tal reacción, aunque rara, puede ser dañina para el feto.

Signos de alarma ¿Cuándo debe una mujer asmática embarazada buscar tratamiento médico de emergencia?

Incluso con un plan adecuado de control del asma, una mujer embarazada debe ser consciente de determinadas señales de aviso que pueden indicar un ataque de asma, tales como:

  • Tienes una tos que empeora en la noche, muy temprano en la mañana o cuando te ejercitas.
  • El medicamento actual no proporciona una mejoría rápida de los síntomas.
  • La mejoría con el uso de los medicamentos no se mantiene tanto tiempo como anteriormente.
  • Se vuelve más difícil respirar.
    • Tienes sibilaciones, falta de aire y sensación de opresión en el pecho.
  • La cantidad de patadas del feto disminuye, lo que puede indicar fatiga fetal.

Si tienes estos síntomas, llama de inmediato a tu especialista quien seguramente te atenderá de inmediato y hará los cambios o ajustes necesarios en tu tratamiento.

Siempre consulta con tu médico sobre cuáles son las señales de aviso de un ataque de asma y cuándo debes buscar tratamiento médico de emergencia.

Preguntas frecuentes

 El ejercicio y el asma durante el embarazo: La única vez que tengo problemas del asma es cuando me río muy duro o hago ejercicios. Puedo hacer yoga en vez de aeróbicos, pero me gusta reír sin tener que usar medicamentos. ¿Qué puedo hacer?

El ejercicio es un componente importante del cuidado propio durante y después del embarazo. Si el reír y el ejercicio te provocan síntomas del asma, tus vías respiratorias están inflamadas e irritadas y el funcionamiento de tus pulmones podría no estar en su nivel óptimo. Comienza con un corto programa de ejercicios aprobados por el obstetra y poco a poco sube hasta llegar al nivel que sea correcto para ti y para tu bebé. La rutina de ejercicios debe incluir períodos de calentamiento y enfriamiento.

 Cómo manejar el asma durante la labor del parto y el parto: Tengo síntomas de asma con el ejercicio, ¿Qué sucederá durante el parto?

La mayoría de las embarazadas que padecen de asma no tienen problemas de respiración durante el parto. A menos que el médico lo ordene, no descontinúes el uso de medicamentos prescritos cuando comience el parto. Tu médico podría pedirle que traigas un broncodilatador a la sala de partos.

Dependiendo del estado de salud en el que te encuentres cuando comience la labor de parto, tu médico podría tener la precaución de pedir una vía de oxigenación extra a través de una máscara y un suero intravenoso para mantenerte bien hidratada. El obstetra estará pendiente de las contracciones, de tu respiración y del ritmo de tu corazón así como de las palpitaciones del corazón del bebé y otros signos vitales. Si comienzas a tener problemas de respiración durante el parto, tu médico te podrá suministrar medicamentos inhalados por la misma máscara utilizada para el oxígeno, y medicamentos intravenosos con los fluidos intravenosos.

 Dándole el pecho a su bebé: ¿Puedo amamantar al bebé si tengo asma?

 Dar el pecho es una buena forma de incrementar la inmunidad de tu hijo, y se recomienda. La transferencia de la mayor parte de los fármacos a la leche materna no se ha evaluado con exactitud; sin embargo, no parece haber pruebas de que los medicamentos para el asma tengan un efecto adverso en la lactancia materna. (No obstante, algunos bebés pueden ponerse irritables por la teofilina transferida por la leche materna), además, si tienes síntomas de alergia al amamantar al bebé, es apropiado tratar también estos síntomas.

Consulta a tu alergólogo/inmunólogo sobre el mejor tratamiento de las alergias y el asma mientras amamantas al bebé.

 Respiración después del parto: ¿Una vez que haya nacido mi bebé, volveré a padecer de los síntomas del asma de la misma manera que padecía antes de estar embarazada?

Los síntomas del asma probablemente cambiarán, según se reajusten tu sistema inmunológico y tus hormonas. No hay forma de predecir el futuro. Tu cuerpo ha cargado y nutrido una nueva vida por nueve meses.

Cuídate descansa, aliméntate bien, crea momentos especiales para ti misma, y no te olvides de ver a tu obstetra y al médico del asma para que tengas un seguimiento en el tratamiento médico.

 Terapia de inmunidad y vacunas: ¿Puedo continuar tomando mis inyecciones para la alergia durante mi embarazo?

Los alergólogos recomiendan terapia de inmunidad (inyecciones para la alergia) frecuentemente para pacientes que no pueden evitar o eliminar la exposición a los alérgenos y no hayan podido controlar los síntomas con medicamentos. Provisto a los adultos y niños en un itinerario programado de inyecciones, la terapia de inmunidad puede prevenir el desarrollo de los síntomas de las alergias.

 Las mujeres que quedan embarazadas mientras participan en un programa de terapia de inmunidad, pueden continuar recibiendo inyecciones durante el embarazo y mientras alimentan a su bebé con la leche materna. Sin embargo, no es recomendable iniciar una terapia de inmunidad durante el embarazo.

 El embarazo y la vacuna de la influenza: Tengo asma y estoy embarazada. Normalmente me vacuno contra la influenza todos los años, pero ahora que estoy embarazada no estoy segura de lo que debo hacer.

Se recomienda una vacuna anual contra la influenza para niños y adultos con asma, incluyendo mujeres embarazadas. Durante el embarazo, la influenza puede ser particularmente severa y es un reto a su tratamiento, así que la inmunización es muy importante..

¿Mi hijo corre riesgos de ser asmático?

Las alergias y el asma tienden a heredarse, por lo que es importante alejar a tu bebé del contacto con sustancias alergénicas, alimentándolo a pecho exclusivamente por los primeros 6 meses de vida. Además existen diversas pruebas que diagnostican ciertas alergias y pueden comenzarse tratamientos desensibilizantes en los primeros meses de vida.

Referencias

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Toxoplasmosis y embarazo

Definición

La toxoplasmosis es una enfermedad causada por un parásito llamado  toxoplasma gondii. El Toxoplasma existe en todo el mundo. Son portadores de éste parásito los perros, gatos, ovejas, cabras, cerdos, reses, conejos, ratas, pollos y palomas, sin embargo, los gatos son los huéspedes definitivos donde el parásito se multiplica y son los únicos animales capaces de una contaminación amplia del ambiente al diseminar quistes a través de sus evacuaciones.

Los gatos infectados generalmente dan la apariencia de animales sanos. Casi el 80% de los gatos están expuestos a la toxoplasmosis durante toda su vida, generalmente cuando se comen a los ratones, a las ardillas o a los pájaros infectados. Algunos gatos no  tienen síntomas, otros presentan diarrea y muy rara vez neumonía o infecciones en los ojos. Los gatos que viven en hogares libres de plagas, nunca están expuestos al toxoplasma gondii.  

¿Qué es la toxoplasmosis congénita?

La toxoplasmosis congénita es un grupo de síntomas y características causados por infección del feto con el toxoplasma gondii. La infección fetal con toxoplasmosis se produce cuando una madre embarazada que no ha formado inmunidad es afectada por primera vez con toxoplasmosis o tiene antecedentes de esta enfermedad en embarazos anteriores.

Incidencia de la Toxoplasmosis Congénita.

A Nivel Mundial los bebés afectados por la toxoplasmosis congénita varía de: I de c/ 1000 bebés nacidos vivos a 1 de C/ 10, 000, dependiendo de la zona geográfica, estilo de vida y nivel socioeconómico de la población.

Uno de cada 10 bebés infectados, presenta severos daños al momento de nacer, causados por la toxoplasmosis.

El 90% de los bebés no presenta problemas al nacer, pero el 55 al 85%, los presentan meses o años más tarde.

Características del Parásito del Toxoplasma

  1. No resiste las altas temperaturas
  2. Su periodo de Incubación es de una a dos semanas

Se puede presentar bajo tres formas:

· Quistes  Tisulares (en el tejido), la forma quística  que adquiere este parásito lo hace más resistente, pueden encontrarse en cualquier órgano, pero predominan en el SNC (Sistema Nervioso Central, que es el cerebro) y en el tejido muscular del corazón y músculo esquelético, donde pueden persistir en fase de latencia (están inactivos) durante toda la vida pero son capaces de reactivarse. La desecación, la congelación por debajo de los -20ºC y el calor superior a 60º C, los destruye.

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· Ooquistes de forma oval que se eliminan por las heces de los gatos (únicos huéspedes definitivos del toxoplasma gondii) que han ingerido quistes tisulares de sus presas, con excreción de hasta 10 millones de ooquistes diarios por las heces durante 1-3 semanas a partir de los 15-25 días de producirse la infección. La ebullición o bien el calor seco a temperaturas superiores a los 66ºC  los destruye. Cuando el gato ingiere los quistes tisulares de sus presas, tarda alrededor de 20 a 24 días en generar ooquistes.

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· Taquizoitos son las formas invasivas, se multiplican rápidamente y se encuentran  en la infección aguda. Los taquizoitos entran por la boca y se diseminan por el organismo. Una vez dentro de los tejidos forman quistes titulares (en los tejidos).

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¿Cómo se trasmite la enfermedad?

La Toxoplasmosis no se trasmite de un humano a otro. Tres formas de transmisión llevan a la mayoría de las infecciones humanas:

  1. Directamente por la ingestión de los quistes en los alimentos: por ejemplo vegetales de hoja no lavados, aguas, huevos y leche de cabra.
  2. Indirectamente por la ingestión de carne cruda o poco cocida de animales que han ingerido quistes. Se considera que el 25% de la carne de cordero y cerdo que se vende en los supermercados contiene quistes tisulares viables (que pueden transmitir la enfermedad).
  3. Por transferencia a través de la placenta de una madre infectada a su bebé durante el embarazo, este tipo de infección da origen a la toxoplasmosis congénita.

Más rara es la transmisión por transfusiones o por recepción de órganos.

¿Cuántos tipos hay de toxoplasmosis?

Se suelen diferenciar cuatro grandes categorías clínicas en el estudio de la toxoplasmosis:

  • Toxoplasmosis aguda adquirida en el paciente inmunocompetente
  • Toxoplasmosis aguda adquirida o reactivada en el paciente inmunodeficiente.
  • Toxoplasmosis ocular (suele ser el resultado de la infección congénita del ojo y no da síntomas hasta que el individuo tiene de 20 a 40 años).
  • Toxoplasmosis congénita.

La Toxoplasmosis Adquirida se puede presentar en personas Inmunocompetentes (son persona consideradas sanas en las que el sistema inmunológico trabaja normalmente). Las personas infectadas pueden no tener síntomas o experimentar un trastorno leve parecido a la influenza o una enfermedad más grave e incluso letal. Lo característico es que los individuos sanos tengan pocos síntomas o que éstos sean leves. Las personas sanas desarrollan inmunidad de por vida contra este parásito, aún cuando la enfermedad haya sido asintomática (sin síntomas). El parásito permanece en el cuerpo  indefinidamente, generalmente es inocuo y no está activo. Se cree que  el 60% de lo propietarios de gatos, han sido expuestos al toxoplasma.

En personas inmunodeprimidas (son personas en las que el sistema inmunológico no responde normalmente a las agresiones de las enfermedades, por ejemplo, personas con SIDA o que reciben quimioterapia) la Toxoplasmosis adquirida  se puede presentar de dos maneras:

  • Padecen la primera infección con síntomas muy agudos.
  • Aún habiendo padecido la enfermedad, no adquirieron inmunidad como sucede en una persona sana y la infección se presenta repetidamente, con el riesgo de que la infección se pase al cerebro, los ojos, el corazón y el hígado.

Síntomas:

Por lo general los síntomas de la toxoplasmosis son parecidos a los de la gripe o a los de una mononucleosis infecciosa caracterizada por dolores musculares, fiebre, ganglios inflamados, fatiga, fiebre, etc. La infección suele ocurrir sólo una vez en la vida dejando a la persona inmune para el resto de su vida. Sin embargo el parásito permanece en el cuerpo por tiempo indefinido aunque inactivo y sin que vuelva a causar más daños.

Toxoplasma y embarazo:

La Toxoplasmosis adquirida toma otra dimensión cuando la persona infectada por primera vez es una mujer embarazada.

Se sabe que el parásito de la toxoplasmosis atraviesa la placenta. En el 40% de los casos en que la embarazada tiene toxoplasmosis, el bebé también se infecta. Si el contagio ocurre, tanto la madre como el bebé están en riesgo de sufrir daños y complicaciones muy graves.

Los bebés infectados en el útero, presentan al nacer Toxoplasmosis Congénita.


La Toxoplasmosis Congénita ocurre cuando la madre presenta la  primera infección  de toxoplasmosis durante el embarazo o cuando las mujeres que no están inmunes a la toxoplasmosis se infectan  justo antes de embarazarse.

Si  en el pasado tuviste la enfermedad, ya desarrollaste inmunidad de por vida contra la infección, de tal manera que tu bebé no estará en riesgo de infectarse. En general no existe riesgo para el bebé cuando la madre ya padeció la enfermedad seis meses antes de la concepción.

Sin embargo si la mujer embarazada tiene un sistema inmunológico debilitado, como sucede en las personas que padecen Sida, pueden desarrollar la enfermedad por primera vez durante el embarazo con síntomas muy agudos, o si ya la padeció, se puede reactivar la enfermedad al estar inmunodeprimida  y contagiar a su bebé.

Las consecuencias de la infección fetal, son más severas cuanto más temprana es la etapa del embarazo ya que la organogénesis (la formación de los órganos, aparatos y sistemas del bebé),  se lleva a acabo durante el primer y segundo trimestre.

¿De qué manera se puede infectar la madre?

Se puede infectar por:

  • Manejo inadecuado de las heces del gato: El gato reproduce en el intestino al parásito  y es expulsado  en forma de ooquiste  en las heces fecales, generalmente en su caja de arena o bien en la tierra del jardín. El ooquiste madura y en un término de 24 hrs., el parásito se hace altamente infeccioso y se forman los llamados taquizoitos, que son resistentes a la mayoría de los desinfectantes. Bajo ciertas condiciones de humedad y temperatura  el parásito puede vivir en la tierra más de un año.  Las personas se infectan  por falta de cuidado al manipular el contenido de una caja para excrementos de gato infectada, o  bien  cuando se hacen labores de jardinería en que la tierra contiene heces del  animal y no se lavan las manos.
  • Consumo de carne cruda o mal preparada. Al igual que en los seres humanos, en muchos otros animales los taquizoitos se diseminan por el organismo  formando  en los tejidos los quistes tisulares. El ser humano al consumir la carne cruda o mal preparada, introduce en su cuerpo la forma quística del toxoplasma. Una vez ingeridos, la pared de los quistes tisulares, es destruida por las enzimas digestivas (las enzimas son substancias que aceleran los procesos de digestión y absorción) con lo cual se liberan los taquizoítos. Éstos se diseminan, invaden el tejido intestinal y, a través de la sangre o de la linfa, pueden alcanzar cualquier órgano aunque se localizan, sobre todo, en los músculos esqueléticos, el corazón y el cerebro.
  • Consumo de agua   contaminada. El agua contaminada y los utensilios utilizados para preparar la carne como tablas para picar, cuchillos o alimentos que hayan estado en contacto con la carne contaminada, también pueden infectar a la persona.
  • Consumo de la leche de cabra sin hervir.
  • También se puede adquirir la infección, por medio de las moscas y las cucarachas que estuvieron en contacto con las heces infectadas, estos insectos llegan a los alimentos y los contaminan.

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¿Cuáles son los síntomas  de la Toxoplasmosis Adquirida durante el embarazo?

En la mujer embarazada los síntomas de la infección no suelen ser evidentes o solamente provocan un síndrome febril, un resfrío, o leve inflamación de los ganglios linfáticos que pasa desapercibida. Puede acompañarse de fiebre, malestar general, dolores musculares, sudoración nocturna, dolor de garganta y a veces, erupción en la piel. Sin embargo en el embarazo puede afectar seriamente al bebé. Cuanto más avanzado es el embarazo, mayores las probabilidades del bebé de sufrir las consecuencias de la enfermedad.
En los casos de toxoplasmosis aguda en enfermas con alteración del sistema inmunológico, suelen presentarse síntomas por la afectación cerebral (convulsiones, alteraciones de la motricidad, del habla o sensoriales, debilidad, síntomas psiquiátricos, etc.). En los casos con afectación pulmonar suele haber fiebre, tos y dificultad para respirar. La toxoplasmosis ocular provoca alteraciones en la visión.

Los riesgos maternos al  contagiarse durante el embarazo son:
Aborto espontáneo, parto prematuro, retardo del crecimiento intrauterino, muerte del bebé antes de nacer.

¿Qué le pasa al Bebé?

El recién nacido con Toxoplasmosis Congénita presenta un gran número de signos y secuelas, llegándole incluso a producir la muerte. Este agente es capaz de atravesar la barrera placentaria y alojarse en los tejidos embrionarios o fetales causando daños de variada magnitud

El riesgo de afectación fetal está en relación directa con el momento en que la madre contraiga la enfermedad. Los síntomas que aparecen en el recién nacido aparecen entre las 3 semanas y los 3 meses de vida del niño e incluso pueden manifestarse años después del nacimiento.

Al nacer, aproximadamente el 75% de los recién nacidos infectados son asintomáticos (sin síntomas) se le denomina Toxoplasmosis Subclínica y sólo en un 8% se presenta un severo daño del sistema nervioso central u ocular. La secuela (el daño) más importante es la corioretinitis, (infamación de la retina y la coroides del ojo) encontrándose un 75% de los casos con lesiones oculares 11 años después del nacimiento; es la manifestación más común, es bilateral en el 85% de las personas y afecta la mácula en el 58% de ellos.

Si la infección ocurre al final del embarazo, la infección primaria conlleva un alto riesgo de transmisión fetal; se produce una forma aguda generalizada, donde la mitad de los recién nacidos son prematuros y de bajo peso, con un cuadro clínico de tipo séptico (infeccioso) caracterizado por: fiebre, crecimiento anormal del hígado y del bazo (hepatoesplenomegalia),  ictericia (coloración amarilla de las piel y las mucosas) y en algunos casos miocarditis (inflamación del músculo cardíaco) o neumonía.

Alrededor del 80% de ellos tienen líquido cefalorraquídeo (LCR) normal. No tienen erupción en la piel y rara vez existe daño neurológico y ocular. La mortalidad de estos niños es elevada y llega al 12% si no se aplica el tratamiento.

Cuando la infección fetal ocurre alrededor de la mitad del embarazo, la etapa de infección generalizada se produce durante la vida intrauterina y en el momento del nacimiento se encuentran síntomas de encefalitis (inflamación del cerebro). En los casos benignos el niño puede tener peso normal y presentar pocas manifestaciones de la enfermedad, pero después de varias semanas se vuelve apático, desarrolla dificultad para comer y ocasionalmente presenta convulsiones

En los casos en que la infección se produce al principio del embarazo, cuando se está formando la placenta, el parásito pasa al feto y se desarrolla la enfermedad en la vida intrauterina. Toda la infección generalizada y los daños, ocurren en el feto y en el momento del nacimiento ya el niño tiene las secuelas.

La Toxoplasmosis también provoca aborto espontáneo o el nacimiento de un feto muerto.

En las formas leves de secuelas de Toxoplasmosis congénita, las manifestaciones aparecen después del nacimiento, en la edad escolar y aún más tarde. En otros casos se encuentran lesiones más graves pero con manifestaciones tardías como: epilepsia, retardo en el desarrollo neuropsíquico, daños oculares (corioretinitis)  y calcificaciones cerebrales.

En los casos severos  las secuelas pueden provocar: macrocefalia (cerebro más grande de lo normal), microcefalia, (cerebro más pequeño de lo normal) retraso en su desarrollo psicomotor, microftalmia, (ojos más pequeños de lo normal) estrabismo, cataratas y glaucoma, hidrocefalia y los signos y síntomas de encefalitis aguda, coriotetinitis y anormalidades en el  líquido cefaloraquídeo (LCR).
Más tarde se detectan las manifestaciones intracraneales y se observa retraso psicomotor (retraso en el caminar, hablar, sostener la cabecita, desarrollo intelectual lento).

Diagnóstico

1. Diagnóstico Prenatal

La única manera de llegar al diagnóstico definitivo es por medio de pruebas de laboratorio. Si se diagnostica por análisis en sangre que una mujer embarazada se encuentra infectada, debe verificarse el estado del bebé. La amniocentesis y el ultrasonido pueden determinar la salud del bebé. De esta manera él médico decidirá la conveniencia de aplicar determinados medicamentos, específicamente antibióticos.

Detección de Anticuerpos en sangre. Cualquier mujer embarazada  que  cree haber estado expuesta, o que estuvo expuesta al parásito del toxoplasma, y/o presenta algunos síntomas, deberá  hablar con su médico para que se le realicen  las pruebas de laboratorio de inmediato.  La prueba consiste en tomar un poco de sangre de una vena y en esa muestra se buscarán anticuerpos contra el Toxoplasma.

Un anticuerpo es una proteína especial fabricada por nuestro sistema inmunológico y  cuya función es ayudar a combatir las infecciones. Nuestro organismo es capaz  de fabricar anticuerpos específicos para cada agente infeccioso. Cuando una infección ocurre estos anticuerpos  son producidos en grandes cantidades.

La primera muestra de sangre: Cuando el análisis de sangre se realiza al poco tiempo de adquirida la infección, el cuerpo tal vez  no ha tenido suficiente tiempo para iniciar la producción de  anticuerpos. Sin embargo, una mujer puede tener anticuerpos en su sangre contra la infección debido a una antigua infección o porque le aplicaron alguna vacuna.

La segunda muestra de sangre: Se toma generalmente 10 a 20 días después de la primera, para ver si los anticuerpos contra la infección  se están elevando.
Y casi siempre significa que está  presente una nueva infección. Cuando se trata de una infección antigua, los anticuerpos de la segunda muestra no se elevan. Este dato es de suma importancia porque las infecciones antiguas no dañan a feto, excepto en el caso del herpes.

Es importante recordar que solamente las nuevas infecciones adquiridas durante la etapa temprana del embarazo, son las que implican un alto riesgo para el bebé ya que la madre no  ha producido  anticuerpos para proteger a su bebé

¿Qué sucede si la prueba de sangre  indica que la madre tiene una infección activa de toxoplasma?

El siguiente paso para el médico, es saber si el bebé está infectado y para esto le pedirá que se realice las siguientes las pruebas de diagnóstico:

  • Amniocentesis. Es un estudio del líquido amniótico que los médicos utilizan para saber  si el bebé está infectado. Consiste en extraer líquido amniótico del vientre materno, por medio  de una aguja gruesa que es introducida por el vientre hasta el saco amniótico, anestesiando la región de la punción. Este procedimiento presenta riesgos que el médico le podrá explicar.
  • Ultrasonido. Este estudio permite ver la imagen del bebé en el útero y en ocasiones se realiza para detectar las secuelas del toxoplasma en el bebé como son las calcificaciones intracraneales o la hidrocefalia.

Tratamiento Prenatal

Las mujeres embarazadas con infección primaria por toxoplasma o con toxoplasmosis activa (incluyendo toxoplasmosis cerebral) deberán ser atendidas durante la gestación por especialistas apropiados.

La infección materna por toxoplasma puede ser tratada, y con buenos resultados, con antibióticos específicos que prescribirá el médico.

El diagnóstico y el tratamiento temprano pueden reducir el riesgo de infección del bebé  hasta en un 50%. Si el bebé ya contrajo la infección, el médico indicará otro tipo de tratamiento para que la infección fetal sea menos severa. Sin embargo, en este caso el tratamiento puede no prevenir los efectos de la infección en el bebé.

2. Diagnóstico Neonatal  (en el recién nacido)

Cuando se ha confirmado la infección de toxoplasmosis en la madre o el médico tiene la sospecha de una infección durante el embarazo, en el momento del nacimiento le pedirá que le hagan al bebé algunos estudios de laboratorio:
1.- Examen de  TORCH: Sus siglas significan: Toxoplasma, Rubéola, Citomegalovirus. Este estudio se realiza  al nacer  el  bebé y tan sólo se necesita una punción pequeñísima en el dedito del bebé para obtener una muestra de sangre. (En ocasiones también se incluye el estudio de HIV y sífilis).

La prueba de TORCH  sirve para detectar ciertas infecciones congénitas (infecciones que le trasmite la madre a su bebé a través de la placenta) y que pueden ocasionar severos daños al bebé, como alteraciones neurológicas, malformaciones, retardo en el crecimiento y desarrollo entre otros.

Si el resultado es positivo, el médico ordenará otros estudios para confirmar el diagnóstico y, tal vez, el médico le pida la prueba de TORCH a la madre para completar un buen diagnóstico.

2.- Tomografía computarizada para detectar secuelas neurológicas

3.- Examen de los ojos por el especialista

4.- Examen físico y estudios neurológicos por el especialista

5.- Anticuerpos en el cordón umbilical y en el líquido cefalorraquídeo

Tratamiento del bebé al Nacer

Los bebés nacidos de mujeres embarazadas con infección primaria por toxoplasma o con infección activa,  deberán ser analizados inmediatamente para detectar la posibilidad de toxoplasmosis congénita.

Los bebés infectados, entre ellos también los que no tienen síntomas, normalmente son tratados con antibióticos durante el primer año de vida e incluso por más tiempo. Se le realizarán pruebas de audición y exámenes de los ojos así como una tomografía computarizada del cráneo, además de otros estudios que requiera el bebé. El tratamiento en el recién nacido tal vez no pueda revertir todos los daños ocasionados en el bebé antes de nacer, pero reducirá enormemente los riesgos de que el bebé desarrolle nuevos problemas y complicaciones durante su infancia y su vida futura. Un tratamiento temprano favorece una buena recuperación.

Cuando no se realiza el diagnóstico y tratamiento precoz se desarrolla encefalitis y toxoplasmosis sistémica con evolución rápida y fatal.

Pronóstico

Estos bebés deberán ser observados por un grupo de médicos especialistas durante todo su crecimiento y desarrollo, para detectar a tiempo, secuelas (daños): neurológicas, en la visión, epilepsia, en el desarrollo psicomotriz, en el desempeño en la escuela, aprendizaje, y podrán informar a los padres si el niño requerirá de tratamientos especiales, rehabilitación etc.

Prevención  antes del embarazo

Por suerte, una mujer embarazada puede tomar una serie de precauciones sencillas que pueden reducir las probabilidades de que se infecte. Toda mujer que puede quedar embarazada debe seguir estas precauciones, puesto que más de la mitad de todos los embarazos no son planificados.

Algunas mujeres le solicitan a su médico que les hagan la prueba de TORCH, ya que quieren saber si están inmunes a ciertas enfermedades como la rubéola. Esta prueba es muy útil porque si la persona no ha padecido la enfermedad y existe una vacuna para prevenirla, el médico  la puede aplicar en el momento adecuado antes del embarazo.

Las mujeres que están planeando embarazarse deberán platicar  con su médico y exponer sus dudas sobre la Toxoplasmosis congénita, sobre todo si tienen gatos en su casa o han estado en contacto últimamente con gatos de la calle, para  determinar si es necesario realizar las  pruebas en sangre.

Las mujeres que corren más riesgo de adquirir la toxoplasmosis congénita, son las que  no la han padecido y piensan embarazarse, o bien están inmunodeprimidas y por consiguiente deben de seguir las medidas de prevención que su médico indique y asistir a su consulta prenatal.  En nuestro país, no se llevan a cabo pruebas de rutina para detección de toxoplasma antes del embarazo ya que las pruebas son costosas y podrían dar resultados  falsos positivos (cuando ya se ha tenido la infección y la persona ha desarrollado anticuerpos) o ser mal interpretadas

Prevención durante el embarazo:

Muchas parejas se deben preguntar cómo puede cuidarse la mujer embarazada para no contraer esta infección, sobre todo cuando se ha comprobado que nunca la ha padecido. Se puede prevenir evitando algunas fuentes conocidas y tomando algunas medidas de precaución:

  • Si tu gato acostumbra a vivir en tus jardines y de los vecinos, probablemente está en contacto con gatos infectados. Busca  ayuda para que alguien cuide de él y tú evita su contacto.
  • Si tienes que asear su caja de desechos, usa guantes y enjuaga la caja con agua hirviendo, lávate las manos al terminar o busca quien te haga esta labor. Procura hacerlo diariamente ya que se sabe que el ooquiste madura en 24 horas y posteriormente es muy infeccioso.
  • Usa guantes cuando realices labores de jardinería y lávate las manos al terminar.
  • Las cajas de arena que usan los niños para jugar, los gatos las pueden  usar para depositar sus heces. Si no las usas, cúbrelas y colócalas donde no estén al alcance del gato.
  • Mantén tu hogar  libre de cucarachas  roedores y moscas.
  • Evita comer carne cruda o mal preparada, la carne deberá estar bien cocida para su consumo. (de preferencia come en lugares seguros o en tu casa)
  • Lava bien las frutas y los vegetales, sobre todo mantén limpias las áreas donde se haya preparado la carne cruda, así como los utensilios utilizados para su preparación.
  • Lávate las manos  antes de comer y después de haber preparado la carne cruda.
  • No te toques los ojos o la boca cuando prepares la carne cruda  y no la pruebes hasta que esté bien cocida.
  • Evita el consumo de huevo crudo y de leche que no esté pasteurizada
  • Si tienes gatos en tu casa y no están en contacto con los gatos callejeros, trata de alimentarlos con alimento especial para mascotas y evita alimentarlos con carne cruda.
  • Tus mascotas deberán estar  bajo la vigilancia del veterinario.
  • No adquieras un nuevo gatito en tu hogar, ni juegues con gatos ajenos, cuando estés embarazada.
  • No permitas que tus gatos se suban a las mesas donde se prepara la comida.
  • Dado que la mayoría de las veces la infección primaria puede no dar síntomas, muchos médicos acostumbran realizar varias pruebas de anticuerpos durante el embarazo (trimestrales). Consulta a tu médico.

Preguntas frecuentes:

¿Hay un riesgo más elevado en mi embarazo porque tengo toxoplasmosis y estoy en el segundo trimestre de embarazo?

Cuando la madre está infectada entre la semana 10 y 24 de gestación, el riesgo de problemas severos en el recién nacido es de 5 a 6%. Cuando la madre se infecta al final del embarazo, las probabilidades de que el bebé tenga problemas son menores.

Si mi bebe nació sin ningún síntoma de toxoplasmosis congénita, ¿significa que la infección de toxoplasmosis durante el embarazo no le afectó?

Los niños con toxoplasmosis congénita no parecen diferentes al nacer. Pero los estudios a largo plazo demuestran que el 90% desarrolla problemas incluyendo perdida de la visión, problemas para escuchar y retraso del desarrollo.

Estos síntomas pueden ocurrir meses o varios años después del nacimiento. Por esta razón, los niños con toxoplasmosis congénita deberán ser tratados para la infección durante el primer año de vida y después realizarse periódicamente pruebas para identificar algún problema.
La Toxoplasmosis Ocular (también llamada Coriorretinitis por Toxoplasma) es la causa más común en todo el mundo, de la Inflamación Intraocular.

Probabilidad de que se repita

La toxoplasmosis congénita ocurre únicamente cuando la madre tiene una infección activa.

Durante el embarazo, en general, no existe un aumento de riesgo para el bebé cuando la toxoplasmosis se presenta seis meses antes de la concepción. 
Si se tuvo en el pasado, generalmente ya se tiene inmunidad (defensas naturales contra la enfermedad) y el bebé no tendrá ningún riesgo. Pero si su sistema inmunológico está disminuido por cualquier causa (como puede ser el SIDA), sí podría desarrollar nuevamente la enfermedad.

Referencias

 

Complicaciones, Durante, Otras

Enfermedades metabólicas y su influencia en el embarazo

Introducción

El contar con la posibilidad diagnóstica y tratamiento efectivo para algunas variantes de enfermedades heredometabólicas ha propiciado el reconocimiento de una importante población femenina adulta portadora de ellas. Existe una importante relación entre varias enfermedades heredometabólicas y el deseo de un embarazo que debe tenerse en cuenta durante la atención prenatal y perinatal.

En este artículo se realizó una revisión de las enfermedades heredometabólicas y sus consecuencias sobre el embarazo y su producto. Se resaltó la posibilidad de diagnóstico prenatal ecográfico de malformaciones fetales que hacen sospechar el diagnóstico en este período, así como la posibilidad de algunas enfermedades heredometabólicas de ser tratadas prenatalmente. Se alertó de las graves complicaciones que sobre la gestación y el puerperio (síndrome HELLP) producen algunas enfermedades heredometabólicas del feto. Se sugirió que mujeres portadoras de ciertas enfermedades heredometabólicas como la homocistinuria y la fenilcetonuria, sean aconsejadas del riesgo incrementado de complicaciones de la gestación y del daño fetal intraútero que produce su enfermedad. Especial relevancia se le ofreció a la fenilcetonuria, en la cual con un tratamiento dietético restrictivo preconcepcional y durante la gestación se logra prevenir la embriofetopatía característica de esta entidad.
Las enfermedades heredometabólicas (EHM) ocupan un reconocido e importante espacio dentro de la patología neonatal y pediátrica.1-2

El contar con tratamiento efectivo para más de 20 variantes ha propiciado el reconocimiento de una población femenina adulta portadora de ellas que al arribar a la edad reproductiva expresan su deseo de descendencia.3,4 Por otra parte aunque limitado a países de alto desarrollo, existe la posibilidad de diagnosticar prenatalmente muchas de las EHM entre las 8 y 12 semanas de amenorrea.5

Sin embargo no son bien conocidas las implicaciones de estos desórdenes durante el embarazo y su repercusión en el producto de la gestación.

En el presente artículo se intentó una aproximación al conocimiento de 4 aspectos fundamentales en la relación EHM y embarazo:

a) EHM que afectan el desarrollo embriofetal

b) EHM que no afectan el desarrollo embriofetal


c) Consecuencias sobre el embarazo de una EHM fetal

d) EHM materna con repercusión sobre el feto.

EHM QUE AFECTAN EL DESARROLLO EMBRIOFETAL

Se trata de enfermedades metabólicas que por diferentes mecanismos fisiopatológicos se expresan tempranamente desde el período prenatal y originan aborto espontáneo, muerte fetal intraútero o malformaciones congénitas potencialmente reconocibles con métodos ecográficos.

Entre ellos podemos señalar:

1. Los trastornos de la síntesis o degradación de moléculas complejas (enfermedades peroxisomales, lisosomales y trastornos de la glicosilación defectuosa de proteínas).
2. Los trastornos caracterizados por déficit del metabolismo energético mitocondrial.

La ausencia de biosíntesis de ciertas enzimas de origen peroxisomal, que intervienen en la degradación de ácidos grasos de cadena larga o en la síntesis de plasmalógenos y colesterol, tienen como expresión clínica principal al: síndrome hepato/cerebro/renal (Zellweger), el síndrome de Smith/Lemli/Opitz y la condrodisplasia rizomiélica.6

Los trastornos lisosomales originan acúmulo de sustancias cuya máxima expresión clínica es la anasarca fetoplacentaria (hidrop fetal) y están representados por la gangliosidosis tipo I, sialidosis tipo II, mucolipidosis tipo II, mucopolisacaridosis tipo VII y la enfermedad de niemann pick tipo A y C. En estos casos la ecografía prenatal puede mostrar el aspecto aumentado e irregular de los órganos afectados por el depósito de metabolitos (hígado, bazo) así como las dismorfias.7

Los trastornos de la glicolización defectuosa de proteínas (CDG Síndrome) originan desde el período intraútero graves perturbaciones del desarrollo neurológico y cutáneo presentes al nacimiento. Con métodos ecográficos de alta resolutividad se pueden visualizar las dismorfias, las infiltraciones cutáneas, la miocardiopatía, la atrofia olivo pontocerebelosa y la fibrosis hepatorrenal que caracteriza este grupo de estos trastornos.8,9

En las deficiencias hereditarias del metabolismo energético (ciclo de Krebs, cadena respiratoria y oxidación mitocondrial de ácidos grasos) y con métodos ecográficos de alta resolutividad se puede visualizar las dismorfias faciales, miocardiopatía, fibrosis quística hepatorrenal, agenesia del cuerpo calloso, quistes periependimarios y trastornos de la migración neuronal. Un signo indirecto que hace sospechable estas entidades es el polihidramnio.

Como se puede apreciar, en la mayoría de estas entidades es posible sospechar el diagnóstico ecográficamente desde el período prenatal, pero lamentablemente no existe hasta la actualidad una terapéutica pre o posnatal.

EHM QUE NO AFECTAN EL DESARROLLO EMBRIOFETAL

Aquí se ubican a un variado grupo de trastonos metabólicos que cursan con desarrollo embriofetal normal y se obtiene un recién nacido sin malformaciones, con peso y talla adecuados y aparentemente sano.

Se trata de los trastornos originados por el bloqueo de una vía metabólica debido al déficit de enzima o coofactor, lo cual produce acúmulo de metabólitos tóxicos y una intoxicación de origen endógena.

Entre ellos se pueden citar: ciertas aminoacidopatías (fenilcetonuria, leucinosis, tirosinemia, homocistinuria), acidurias orgánicas (isovalérica, metilmalónica y propiónica) y la intolerancia a la fructuosa y galactosa.9

Durante la gestación, la placenta actúa como filtro y se encarga de depurar al feto de estos metabolitos tóxicos, lo que explica la ausencia de síntomas en el recién nacido, de ahí que no es necesaria una terapéutica intraútero.10

Lo más característico es que después de un período inicial libre de síntomas (horas o días) y en relación con el aporte alimentario exógeno, aparecen en el recién nacido los síntomas característicos de intoxicación aguda (vómitos, somnolencia, movimientos anormales y encefalopatía).11 Se exceptúan de este grupo la galactosemia congénita y las enfermedades metabólicas que responden a la vitaminoterapia.9

En la galactosemia congénita aunque los síntomas de intoxicación aguda se presentan pasado pocos días al nacimiento, las alteraciones hepáticas, tubulares renales, neurológicas, ováricas y oculares están presentes al nacimiento, lo que sugiere que la galactosa ingerida por la madre durante el embarazo es tóxica para el feto. En este caso sería oportuno suprimir el consumo de galactosa en gestantes con sospecha de fetos afectados.12

La existencia de un transporte facilitado materno fetal de casi todas las vitaminas ha estimulado la tentativa terapéutica intraútero con vitaminas (cianocobalamina, biotina, rivoflavina y piridoxina) a fetos con presunto trastorno metabólico dependiente de vitaminas (mutaciones de la aciduria metilmalónica, homocistinuria sensible a B6 y deficiencia múltiple de carboxilaxas). El inconveniente sería el enmascaramiento del diagnóstico neonatal, es decir no aparecerían los signos bioquímicos que permiten confirmar el diagnóstico inmediatamente después del nacimiento.9

Se promueve el tratamiento prenatal a partir del tercer mes con carnitina (50 mg/kg/d) y glicina (100 mg/kg/d) en madres con fetos en los que se sospecha una aciduria orgánica no sensible a vitaminoterapia (metilmalónica, isovalérica y priopiónica) y aquellos con trastornos de la oxidación de ácidos grasos.9 Contrariamente a lo que sucede con los trastornos dependientes de vitaminas, en este caso la administración de carnitina actúa como destoxificante y lejos de interferir, aumenta la excreción neonatal de derivados de acilcarnitinas, lo cual favorece el diagnóstico posnatal.

CONSECUENCIAS SOBRE EL EMBARAZO DE UNA EHM FETAL

Generalmente las enfermedades metabólicas del feto no repercuten en la gestación y salud materna, pero suele hacerlo en el periparto y puerperio inmediato.

Aunque en el caso de algunas aminoacidopatías y acidurias orgánicas fetales se han hallado niveles elevados de aminoácidos y ácidos orgánicos en el líquido amniótico y excreción significativa de estos compuestos en la orina materna, no se han podido asociar estos cambios puramente bioquímicos con alteraciones de la salud materna.

Una actividad enzimática heterocigótica en gestantes de fetos afectos de algunos trastornos de la beta oxidación mitocondrial de ácidos grasos, parece estar asociado hasta en el 80 % de los casos a alteraciones clínicas maternas durante la gestación. Estas no se producen si el feto es heterocigótico.

Recientemente se ha descubierto una asociación significativa entre el déficit fetal de la enzima 3 hidroxiacil CoA deshidrogenasa de cadena larga (LCHAD), fundamentalmente la mutación G 1528 C y la ocurrencia de síndrome HELLP en la madre.

Esta grave afección (85 % de mortalidad), caracterizada por eclampsia asociada a hemólisis intravascular, elevación de enzimas hepáticas y bajos conteos de plaquetas tiene ahora una nueva hipótesis fisiopatológica: la metabólica.

También se ha demostrado la ocurrencia de esteatosis hepática aguda recurrente del embarazo e hiperemesis gravídica grave con el déficit fetal de LCHAD, segundo trastorno de la beta oxidación en orden de frecuencia, la cual se estima en 1 x 50 000 nacimientos.

Cuando ocurren algunas de estas complicaciones, el feto tiene muchas más probabilidades de prematuridad, crecimiento intrauterino retardado, asfixia y muerte perinatal.

El mecanismo específico de producción de estos síntomas no es bien conocido, parece ser debido a la toxicidad que sobre el hígado materno ejercen los productos tóxicos del metabolismo de ácidos grasos fetales (3 hidroxi acilcarnitinas).

Otras investigaciones han encontrado una mutación materna de la subunidad alfa de la enzima proteína trifuncional y un anormal metabolismo de la rivoflavina en las embarazadas con deficiencia múltiple de acil CoA deshidrogenasa.9 Esta observación justifica el tratamiento sistémico con rivoflavina y carnitina en gestantes que debutan con esteatosis hepática o síndrome HELLP en el tercer trimestre del embarazo.

Los hijos de madres que presentan y sobreviven a estas complicaciones durante el embarazo, deben someterse a estudios metabólicos en los primeros días de vida para descartar los defectos de la beta oxidación de los ácidos grasos mitocondriales, trastornos que cuentan con tratamiento preventivo efectivo y baja mortalidad si son diagnosticados oportunamente.

EHM materna con repercusión sobre el feto

a) Fenilcetonuria:

La fenilcetonuria es la más frecuente de las aminoacidopatías y segunda causa de retraso mental prevenible. Se debe al déficit de la enzima fenilalanina hidroxilasa hepática. En nuestro país este trastorno metabólico es pesquisado en el período neonatal desde hace más de 16 años, y se dosifican las concentraciones del aminoácido fenilalanina en sangre del talón recogida en papel de filtro entre el 5 y 10 día de vida. Los pacientes son sometidos a dieta restrictiva de este aminoácido de por vida con el objetivo de mantener concentraciones séricas mínimas que permitan un adecuado crecimiento y desarrollo sin interferir la neurocognición. Se han detectado en el período (1986-2001) 35 casos para una incidencia de 1/45 000, aunque tomando en cuenta los diagnosticados antes de la existencia del programa de pesquisa suman 45 pacientes, 20 de ellos del sexo femenino y seis de ellas actualmente en edad reproductiva.17
Este trastorno del metabolismo es uno de los más elocuentes ejemplos de como una enfermedad materna influye negativamente sobre el feto.

La placenta normalmente permite el paso de nutrientes de la madre al feto y la eliminación de los productos metabólicos del feto. En el caso del aminoácido fenilalanina en el feto respecto a los maternos, a lo cual debemos asociar la inmadurez del sistema enzimático de hidroxilación hepática.18 Es decir, aun cuando en sangre materna existan concentraciones normales, estará ocurriendo una embriopatía tóxica, cuyos resultados se conocen como síndrome de fenilcetonuria materna.19

Son 4 las secuelas irreversibles asociadas a concentraciones elevadas de fenilalanina materna en el período preconcepcional y primer trimestre del embarazo: retraso mental, microcefalia, retraso del crecimiento intrauterino y anomalías congénitas fundamentalmente cardiovasculares.19 Otros defectos congénitos observados en menor cuantía son: atresia esofágica, catarata, sindactilia y dismorfia facial. Las cifras maternas superiores a 20 mg/dL suponen riesgo mayor de cardiopatías, pero niveles de 15 mg/dL se asocian a retraso mental y microcefalia.

Aunque la más efectiva medida preventiva es el adecuado control del riesgo reproductivo preconcepcional y el consentimiento informado de los riesgos que se corren, las mujeres fenilcetonúricas deben recibir como mínimo seis meses antes de la concepción y durante todo el embarazo una dieta restrictiva de fenilalanina y controles metabólicos seriados para mantener concentraciones plasmáticas entre 2 y 5 mg/100 mL, que equivale a una ingestión de 200 a 400 mg del aminoácido por día.

Muy importante es la búsqueda de mujeres heterocigóticas para el gen de la fenilcetonuria, pues estas normalmente no necesitan tratamiento dietético restrictivo, pero corren similar riesgo en caso de embarazos, pues las concentraciones del aminoácido en sangre fetal alcanzan cifras tóxicas aun cuando en suero materno estos sean considerados dentro de límites normales.20

b) Homocistinuria:

Esta EHM relativamente frecuente se debe a un déficit de la enzima cistation sintetasa que interviene en la degradación de la metionina.
Aunque la asociación de esta enfermedad y el embarazo radica fundamentalmente en el riesgo para la gestante de complicaciones como la ocurrencia de accidentes vasculares trombóticos, frácturas óseas, escoliosis, ectopia del cristalino, distonías y trastornos psiquiátricos, se debe igualmente tener en cuenta el riesgo incrementado de abortos espontáneos precoces, nacimientos prematuros, retardo del crecimiento intrauterino y muerte perinatal en relación con gestantes no homocistinúricas.

Se cuestiona si los riesgos anteriormente descritos dependen de que la gestante sea portadora o no de la variante de homocistinuria vitamino B6 dependiente, pero si existe acuerdo en imponer tratamiento restrictivo para mantener las concentraciones mínimas indispensables de metionina (280/350 mg diarios) en todos los casos.

Finalmente se puede resumir que existe una importante relación entre las enfermedades heredometabólicas y el embarazo a tener muy en cuenta en la atención prenatal y perinatal.

Se debe conocer que las EHM que producen daño al feto, no cuentan con posibilidades de tratamiento intraútero pero cursan con malformaciones, algunas de ellas potencialmente, diagnosticables con la ecografía prenatal. Otro grupo de EHM no producen alteraciones fetales intraútero, pero pocos días después del nacimiento y en relación con el aporte alimentario exógeno aparecen sus síntomas. Se exceptúa de ello la galactosemia que si bien las descompensaciones metabólicas ocurren pocos días después del nacimiento, cursa con alteraciones morfológicas que se originan intraútero. Algunas EHM del feto pueden originar graves complicaciones de la gestación y el puerperio (síndrome de HELLP), debido al efecto tóxico que sobre la madre ejercen los productos metabólicos fetales. Los hijos de estas madres deben ser siempre estudiados en busca de un trastorno de la beta oxidación de ácidos grasos, entidad que cuenta con tratamiento efectivo. Igualmente se debe tener en cuenta que mujeres portadoras de ciertos EHM como la homocistinuria, deben ser aconsejadas del riesgo incrementado de complicaciones de la gestación y del daño fetal intraútero que produce su enfermedad. Especial relevancia merece la fenilcetonuria, en la cual con un tratamiento dietético restrictivo preconcepcional y durante la gestación, se previene la embriofetopatía característica de esta entidad.

Referencias

Complicaciones, Durante, Otras

Enfermedades crónicas y embarazo

Introducción

Ser mamá es la ilusión de la mayoría de las mujeres, pero qué pasa cuando alguna condición crónica impide el embarazo por afectar y/o poner en riesgo la salud de la mamá. Un elemento básico a considerar para la maternidad, son las enfermedades crónicas, que en general pueden poner en riesgo la salud de madre e hijo.

¿Qué se considera una enfermedad crónica?

Crónica se considera a toda condición de salud que presenta un periodo largo de evolución o bien que no tenga determinada su temporalidad, en cuanto a tratamiento y cura, por ello este tipo de enfermedades son consideradas también como padecimientos degenerativos.

Para considerarse “crónico degenerativo” un padecimiento no tiene que ser grave, de hecho algunas de las enfermedades  de este tipo se encuentran en el terreno de lo común. Tal es el caso de: la diabetes, hipertensión, hipotiroidismo, hipertiroidismo y hasta obesidad, condiciones que son cada día más frecuentes entre la población en edad reproductiva.

También existen otro tipo de padecimientos crónicos que se desarrollan por algún tipo de defecto congénito y para los cuales también se deben tener cuidados especiales En este caso, cuando se habla de embarazo es necesario consultar con el médico en cada caso particular, pues el manejo y tratamiento depende del estado general de la mujer y su historia clínica.

¿Qué sucede si tengo una enfermedad crónica y quiero embarazarme?

Hace años era inviable que estas mujeres pudieran tener un hijo, pero actualmente, entre otras cosas, gracias a los avances farmacológicos, sus embarazos transcurren sin grandes problemas.

Tu médico te informará acerca del efecto que puede tener el embarazo sobre la enfermedad y del efecto que ésta y su medicación tendrán en el feto; éste puede ser el caso de mujeres con: diabetes, asma, enfermedad inflamatoria intestinal, psicosis maníaco-depresiva, patología autoinmune, artritis reumatoide, enfermedades cardiacas, renales, tiroideas o fenómenos tromboembólicos, hipertensión arterial (HTA), infección por el virus de la hepatitis B (VHB), infección por el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana), tuberculosis o fenilcetonuria.

Si padeces de alguna de estas enfermedades crónicas que implican la necesidad de continuar con un tratamiento médico,  es necesario que consultes a tu médico antes de buscar un embarazo para que la gestación tenga lugar en las mejores circunstancias. El equipo médico sólo autorizará el embarazo cuando la enfermedad esté bajo control gracias a un tratamiento.

A partir de ese momento y hasta después del parto, deberás tener una mayor supervisión médica, tanto por parte del médico especialista en tu enfermedad como por parte del equipo obstétrico.

El embarazo está contraindicado cuando se sufren determinadas enfermedades graves, como afecciones cardíacas severas que podrían poner en peligro la vida de la madre.

Afortunadamente, estos casos son poco frecuentes y la mayoría de las veces es posible tener un hijo gracias al tratamiento de la enfermedad.

Diabetes mellitus

Si tienes este tipo de diabetes deberías hablar con tu obstetra antes de quedar embarazada. El embarazo en una mujer diabética, -independientemente del tratamiento- requiere controles muy estrictos porque es muy difícil mantener niveles estables de glucosa en sangre durante el embarazo.

Antes de la concepción, es necesario evaluar las complicaciones renales y oculares atribuibles a la diabetes. En el transcurso del embarazo se hará un seguimiento estricto de la glicemia (nivel de la glucosa en sangre) para adaptar las necesidades de insulina.

Las ecografías permitirán controlar la ausencia de malformaciones y el crecimiento del feto. Por lo general, el parto se provoca al principio del noveno mes para prevenir el riesgo de complicaciones durante las últimas semanas (muerte fetal in útero) y evitar que el bebé sea demasiado grande (macrosomía) y con poca maduración pulmonar, una complicación muy frecuente en madres diabéticas. Por otro lado, el índice de cesáreas es más elevado en estos casos.

Sin embargo si los niveles de glucosa en sangre han sido bien controlados puede esperarse un embarazo sin complicaciones asociadas y un desencadenamiento de parto espontáneo.

A continuación respondemos algunas de las preguntas más frecuentes que se formula una mujer diabética que busca un embarazo y dudas que le pueden surgir en el transcurso de los nueve meses de gestación.

¿Por qué se considera un embarazo de alto riesgo?: La hiperglucemia (concentración de glucosa en sangre mayor a lo normal) elevada y por tiempos prolongados está asociada a interrupciones espontáneas del embarazo, malformaciones del bebé, exceso de peso del bebé y, como consecuencia, partos más dificultosos.

¿Si tengo retinopatía diabética puedo embarazarme?: No es una contraindicación para quedar embarazada, pero requiere de tratamiento previo al embarazo (idealmente con láser) y un control permanente con el médico oftalmólogo durante todo el transcurso del embarazo.

¿Si tengo proteinuria puedo embarazarme?: No está demostrado que la nefropatía diabética (enfermedad renal causada por la diabetes) se agrave durante el embarazo. Con tratamientos farmacológicos puede manejarse sin riesgos importantes para el bebé. En el caso particular de que la proteinuria esté asociada a insuficiencia renal (que se manifiesta por el aumento de la creatinina en sangre), NO se aconseja el embarazo.

¿Mi hijo corre riesgos de ser diabético en el futuro si soy diabética insulino-dependiente?: El riesgo existe, pero es sólo un poco mayor que el de la población general. Se puede estudiar el riesgo mediante marcadores específicos en sangre del bebé lo que puede permitir, en algunos casos, tratamientos preventivos.

Durante el embarazo, ¿es necesario aumentar los controles diarios de la glucemia?: Es un período en el que hay que mantener un perfecto control glucémico, por lo que serán necesarios varios controles diarios para llegar a una dosis justa de insulina. El especialista te dará un programa que deberás seguir estrictamente.

¿Cuáles son los riesgos para mi bebé cuando tengo hiperglucemias prolongadas?: El mal equilibrio de las glucemias en las primeras semanas de la concepción puede ser el origen de malformaciones congénitas. Durante el transcurso del segundo y tercer trimestre los riesgos de la hiperglucemia son aumento exagerado de peso del bebé (macrosomía).

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¿Puedo continuar inyectándome la insulina en la piel del abdomen?: La inyección subcutánea es muy superficial y no trae ningún riesgo al bebé, además la piel abdominal es un lugar en donde la absorción de la insulina es muy buena.

¿Por qué la importancia de controlar regularmente la presión arterial?: El riesgo de hipertensión arterial está aumentado, si la detección es precoz se puede iniciar un tratamiento que evite complicaciones.

¿El embarazo favorece las infecciones urinarias?: En el caso de diabetes, las infecciones urinarias son frecuentes y pueden alterar el control metabólico de las glucemias. Debe controlarse mediante cultivos de orina durante todo el embarazo, para prevenir complicaciones.

¿Cuáles son los riesgos inmediatos del recién nacido?: Lo habitual son las hipoglucemias, especialmente en los bebés macrosómicos. En los casos de bebés prematuros el riesgo es la inmadurez pulmonar.

¿Puedo volverme diabética durante el embarazo si no lo era?: Sí. Se llama diabetes gestacional y es la que se diagnostica durante el embarazo. Durante el embarazo, debido a la acción de hormonas placentarias, se desarrolla lo que se conoce como diabetes gestacional.

¿Es importante la dieta que siga durante el embarazo? El nutriólogo te enseñará a controlar el azúcar de sangre controlando lo que se come, cuánto carbohidratos (los azúcares y los almidones, se convierten en el azúcar de sangre en nuestros cuerpos). Comer menos carbohidratos previene que se eleve el nivel de azúcar en la sangre. Algunos carbohidratos se digieren más lentamente y por lo tanto elevan el nivel menos que otros.

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En una dieta adecuada, se determinarán las cantidades correctas de los diversos alimentos y diseñarán un menú basado en tu horario, los alimentos que te gustan, tus niveles de azúcar de sangre y necesidades alimenticias en el embarazo. El desayuno es generalmente muy pequeño porque las hormonas del embarazo -que elevan el nivel de la glucosa en sangre- están en los niveles más altos por la mañana.

Hipertensión arterial

¿A qué se llama tensión arterial? A la presión que ejerce la sangre al pasar por las arterias o vasos sanguíneos que van desde el corazón a todo el organismo.

  • La presión arterial considera normal está en un rango de: 90/60 y 120/80 mm Hg
  • Valores por encima de 140/90 mm de mercurio son indicativos de presión arterial alta o hipertensión
  • Valores por debajo de 90/60 son indicativos de tensión arterial baja o hipotensión.

Cuando las cifras de presión sanguínea son superiores a 140/90 mmHg se considera una persona hipertensa. Las causas de hipertensión arterial pueden relacionarse con problemas en las arterias renales, producción de sustancias que inducen una constricción de los vasos sanguíneos y hasta tumores, como los de las glándulas suprarrenales.
Otras veces, no se encuentra ninguna razón que la justifique y a esto se denomina hipertensión esencial. Es más frecuente en personas mayores de 40 años pero puede ocurrir a cualquier edad.

La tensión arterial en el Embarazo: Antes del embarazo, conviene valorar las consecuencias de la hipertensión arterial en el organismo y adaptar el tratamiento.

Durante el embarazo la tensión puede sufrir ligeras variaciones. Generalmente en el primer control se establece la tensión arterial de base. La tensión arterial suele bajar los primeros meses de embarazo.

Algunos medicamentos podrían provocar anomalías en el feto, como los inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina, que son susceptibles de generar malformaciones renales.

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De ahí la importancia de consultar al cardiólogo antes de quedar embarazada. Durante el embarazo, el equipo médico comprueba frecuentemente la tensión arterial y vigila la aparición de posibles síntomas de preeclampsia. Asimismo, controla regularmente el crecimiento del feto, ya que la hipertensión podría provocar un crecimiento intrauterino retardado.

Hipotiroidismo

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La glándula tiroides, ubicada a nivel del cuello, es una de las más importantes del organismo. A partir de un sustrato, el yodo, esta glándula produce hormonas que intervienen en la regulación de muchas funciones como la reproductiva, el control de la temperatura corporal y la tensión arterial.

La hormona tiroidea más importante es la tiroxina y cuando sus niveles plasmáticos son inferiores a lo normal provoca síntomas clínicos como cansancio, somnolencia, sequedad de la piel, incremento del peso, caída de cabello, entre otros.

A veces su causa es la falta de ingestión de suficiente yodo (proviene del agua que ingerimos) y se lo denomina bocio endémico o falta de capacidad de la glándula para aprovechar el yodo de la alimentación. A este cuadro se los denomina hipotiroidismo. El hipotiroidismo se trata con la administración de hormona tiroidea exógena (T4).

Es muy importante que si buscas un embarazo o si estás embarazada, te encuentres bajo correcta medicación, ya que niveles bajos de tiroxina están asociados a riesgos de interrupción del embarazo durante el primer trimestre, parto prematuro y a complicaciones en la madre como  preeclampsia (hipertensión del embarazo).

Además algunos estudios preliminares demostraron que los niños nacidos de madres con hipotiroidismo durante el embarazo tenían un coeficiente intelectual disminuido y trastornos en el desarrollo psicomotor. Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que, con el tratamiento adecuado, los embarazos con hipotiroidismo pueden ser totalmente saludables y sin complicaciones futuras en el bebé.

Hipertiroidismo

Es un cuadro caracterizado por un exceso de actividad o producción de hormona tiroidea. Cuando sus niveles plasmáticos son superiores a lo normal provoca síntomas clínicos como taquicardia, irritabilidad, insomnio, exoftalmía, sudoración e hipertensión arterial, entre otros.
Esta enfermedad puede agravarse con el embarazo debido a que la placenta produce tiroxina (la hormona que está en exceso). Debes programar tu embarazo con tu médico de cabecera y sólo buscarlo cuando tu enfermedad se encuentre compensada.

Asma

El asma severo y sin control puede complicar el embarazo aunque estos riesgos desaparecen si la embarazada se encuentra bajo control médico a lo largo de toda la gestación. Solamente las crisis muy severas de asma en la madre, y que lleven a una muy mala oxigenación materna, pueden llegar a provocar en el bebé falta de oxigenación (hipoxemia fetal) que pueden afectar su salud.

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En la actualidad estos episodios no son frecuentes ya que existen una amplia gama de medicamentos que se pueden usar y que no afectan al embarazo ni al bebé.

¿Qué puedo hacer para evitar las complicaciones? Lo ideal es hacer controles en conjunto con el obstetra y el neumólogo o alergista, para un control adecuado de la enfermedad, y tener la seguridad de un embarazo y parto sin complicaciones.
También será importante que sigas los siguientes consejos:

  • No fumes.
  • Evita el contacto con productos que te produzcan una crisis. Trata de identificar todos los factores desencadenantes de tus crisis para poder evitarlos. Los más comunes son el polen, hongos domésticos, humo del cigarrillo y productos de limpieza hogareña. Si estabas realizando un tratamiento “desalergizante” con inyecciones puedes continuarlo sin problemas, incluso estos tratamientos pueden comenzarse durante el embarazo.
  • Prevén las enfermedades más comunes: En lo posible evita resfríos, gripes y otras infecciones respiratorias.
  • Toma el medicamento prescrito por tu médico. Ante una crisis, tómalo lo antes posible. En presencia de un acceso asmático, inicia en forma inmediata para evitar la deprivación de oxígeno de tu bebé, si no mejoras, concurre a algún centro médico asistencial para un tratamiento más enérgico.

¿Qué sucede con la “falta de aire” del último trimestre del embarazo? La “falta de aire” en el último trimestre es un síntoma habitual en todas las embarazadas, pero suele alarmar a una mujer asmática aunque no sea peligrosa. Sin embargo a medida que se agranda el útero, la capacidad pulmonar a veces se ve modificada y puede ser motivo de accesos asmáticos, en estos casos, comienza con tu medicación lo antes posible.

¿Mi hijo corre riesgos de ser asmático? Las alergias y el asma tienden a heredarse, por lo que es importante alejar a tu bebé del contacto con sustancias alergénicas, alimentándolo a pecho exclusivamente por los primeros 6 meses de vida.

Enfermedad Celíaca

¿Qué es la enfermedad celíaca? La enfermedad celíaca, también conocida como enteropatía inducida por el gluten, es una lesión que afecta la parte superior del intestino delgado, lugar donde se produce la mayor absorción de nutrientes. A pesar de no ser una complicación propia del embarazo, la mamá con esta patología la conoce desde antes del embarazo con lo cual mantiene una dieta estricta y correcta durante el mismo.

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¿Por qué se produce? La patología se produce por una hipersensibilidad genética a sustancias que se encuentran en el gluten de trigo, avena, cebada y centeno, que provocan alteraciones de las vellosidades del intestino y anulan su función de absorción.

¿Cuáles son los síntomas? Los síntomas pueden ser variados, desde dolores tipo cólicos, flatulencia (gases) o diarrea explosiva.

¿Cuál es el tratamiento? La enfermedad mejora suprimiendo el gluten de la dieta y reaparece al incorporarlo, con lo cual en la dieta se debe suprimir los alimentos que contengan estas harinas pero a su vez cubrir todos las recomendaciones alimentarias para el embarazo.

¿Qué alimentos se deben suprimir de la dieta? Los alimentos que no se pueden ingerir son los siguientes cereales (y todos los alimentos derivados o que los contengan):

  • Trigo
  • Avena
  • Cebada
  • Centeno

La lista es larga con lo cual toda paciente que posea la enfermedad debe leer muy bien las etiquetas de los alimentos para saber cuál es su composición.

¿Qué alimentos se pueden utilizar? Las harinas que se pueden utilizar sin problema son las siguientes:

  • Maíz
  • Arroz
  • Soja
  • Almidón puro de trigo
  • Mandioca

¿Qué es la intolerancia a la lactosa? En la primera etapa de la enfermedad también se puede producir intolerancia a la lactosa. La lactosa es el hidrato de carbono de la leche y su presencia en el intestino con ausencia de una enzima puede producir diarreas o cólicos, con lo cual, en la dieta se debe suprimir la leche y los yogures, reemplazándolos por leche sin lactosa.
A pesar de todas las recomendaciones se aconseja consultar con un especialista para tener una dieta ordenada y equilibrada y consumir los alimentos que no contengan las harinas antes mencionadas

Enfermedad de Von Willebrand

¿Qué es la enfermedad de Von Willebrand? La enfermedad de Von Willebrand es una a alteración hereditaria en la coagulación de la sangre, debida a un déficit en el factor VIII coagulatorio y prolongación en el tiempo de sangrado.
Se caracteriza por retardo en la formación del coágulo en el proceso de cicatrización de las heridas. Se transmite en forma autosómica dominante de padres a hijos, lo que significa que siempre es heredada por los hijos de padres con esta enfermedad.

La tendencia a la hemorragia en las mujeres afectadas, es afortunadamente muy baja, por lo cual muy pocas veces se la diagnostica. Se piensa que es una enfermedad que padece el 1% de la población, lo que le otorga el privilegio de ser la “coagulopatía hereditaria” más frecuente.

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¿Cómo se detecta? A veces esta enfermedad se diagnostica durante la infancia debido al retraso en la cicatrización de heridas, hemorragias muy frecuentes nasales o en las encías, o por la aparición de hematomas por golpes sin importancia. También puede dar su primer síntoma en la pubertad, con la primera menstruación, causando menstruaciones más abundantes y más largas. Es muy raro que sean causa de complicaciones importantes como anemias refractarias al tratamiento o hemorragias importantes.

¿Qué pasa durante el embarazo? Durante la gestación, esta enfermedad no aumenta los riesgos de interrupciones del embarazo, pero en los pocos casos que están asociados con tendencia a la hemorragia, hay riesgos de hemorragia postparto. Los cambios hormonales del embarazo pueden alterar los factores de la coagulación y podrían incluso normalizar el factor VIII, disminuido habitualmente en esta enfermedad.

¿Cuál es el tratamiento? En la mayoría de las veces no se requiere de tratamientos especiales, pero en los casos con antecedentes de hemorragias nasales espontáneas, o post extracción dental, el ginecólogo tendra la precaución de disponer en el día de parto plasma o concentrado de factor VIII, o crioprecipitados, que se utilizan en forma endovenosa para el tratamiento durante el parto o el postparto.

Fenilcetonuria (PKU)

Es una enfermedad metabólica, que se transmite genéticamente (produce una alteración en la enzima fenilalanina hidroxilasa, produciéndose un aumento de los niveles de fenilalanina en sangre).
Actualmente, se ha comprobado que las mujeres jóvenes que padecen esta enfermedad, deben seguir estrictamente una dieta especial desde tres meses antes del embarazo y continuarlas durante el mismo.

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De esta manera, pueden controlar los niveles de fenilalanina en la sangre para poder tener un bebé sano. Necesitarán realizarse análisis de sangre por lo menos una vez a la semana durante todo el embarazo para asegurarse de que los niveles de fenilalanina en la sangre no sean muy elevados.

Epilepsia

El embarazo puede influir de distintos modos en la epilepsia, cuyo tratamiento debe mantenerse y, en caso necesario, adaptarse. Por lo general, la enfermedad no incide en el desarrollo del embarazo ni en el parto en sí, salvo en las formas de epilepsia favorecidas por una respiración rápida (en cuyo caso la mujer debe limitar sus esfuerzos expulsivos).

En cambio, las malformaciones fetales son más frecuentes por razones genéticas o debido al consumo de medicamentos antiepilépticos, en particular cuando es necesario tomar más de uno. Lo ideal sería tomar un único medicamento contra la epilepsia durante el embarazo. El médico receta suplementos de ácido fólico antes de la concepción y durante el primer trimestre, ya que los antiepilépticos reducen su nivel.

Estos suplementos ayudan a prevenir posibles defectos del tubo neural (espina bífida). Durante el último mes, y en función del tratamiento que siga, la futura madre deberá tomar suplementos de vitamina K, ya que algunos antiepilépticos dificultan su absorción y exponen al recién nacido a complicaciones hemorrágicas.
Por último, dado que los antiepilépticos entran en la placenta, es posible que el bebé presente un síndrome de abstinencia, algo que los pediatras deberán tener en cuenta. La lactancia está contraindicada en la mayoría de los casos.

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Es importante mantener la dosis de medicación mínima que controle el riesgo de crisis epiléptica y de ser posible, que sea un solo medicamento; incluso algunos investigadores recomiendan retirar la medicación previo al embarazo, si en los dos o tres años previos no se han presentado crisis.

Enfermedades cardíacas

El trabajo del corazón de una mujer embarazada aumenta desde el primer mes de gestación hasta el segundo mes después del parto. Un organismo sano tolera este incremento sin ningún problema, pero no ocurre lo mismo cuando el corazón está enfermo (aunque la paciente haya sido operada).

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El médico autorizará el embarazo en función de la gravedad de la enfermedad y de los riesgos que pueda entrañar. Algunos medicamentos recetados en cardiología pueden estar contraindicados durante la gestación. Además, es necesario adaptar el tratamiento en función de cada caso antes de la concepción.

Enfermedad tromboembólica o trombosis

Si tú, o algún pariente próximo han sufrido una flebitis o una embolia pulmonar, deberás informar al médico en cuanto sepas que estás embarazada. En efecto, el embarazo constituye un factor de riesgo que, en una mujer propensa, puede desencadenar una flebitis o una embolia pulmonar, preeclampsia o aborto recurrente.
Se recomienda la utilización de medias de compresión (actualmente disponibles en diseños muy actuales) y, en determinados casos, un tratamiento anticoagulante durante el embarazo y el puerperio.

Cáncer

Los tipos de cáncer más frecuentes en la mujer joven son los de mama, cuello uterino y tiroides, los melanomas y las enfermedades de la sangre (hemopatías).
Cuando el tratamiento del cáncer no ha eliminado la posibilidad de un embarazo, éste suele ser autorizado entre dos y cinco años después de superar la enfermedad.

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Es posible que el cáncer se detecte al inicio del embarazo, en cuyo caso deberá ser tratado por un equipo multidisciplinario. El cáncer en sí mismo y la cirugía no afectan al bebé, pero la quimioterapia puede causar defectos al nacimiento y, por lo tanto, el médico preferirá iniciar su administración hasta que el bebé pueda ser viable y se adelante el parto.
Para una información más amplia, consulta en la sección de “Complicaciones”: https://2022.infogen.org.mx/category/embarazo/complicaciones/ , el tipo de cáncer que sea de   tu interés.

Lupus eritematoso sistémico (SLE)

Este trastorno autoinmune puede provocar síntomas similares a los de la artritis, enfermedad renal y erupción cutánea, y también incrementar el riesgo de aborto espontáneo o de parto prematuro.

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Sin embargo, cuando una mujer afectada no ha presentado síntomas durante por lo menos seis meses, lo más probable es que disfrute de un embarazo saludable. La atención médica antes de la concepción es importante para determinar cuál es el mejor momento para quedar embarazada.

Enfermedad renal

Las mujeres que padecen enfermedad renal crónica deben consultar a su médico antes de quedar embarazadas para determinar si el embarazo es seguro para ellas y para su bebé.
Algunas mujeres con enfermedad renal grave pueden sufrir más daño renal durante el embarazo y sus bebés pueden estar expuestos a un riesgo mayor de muerte y de falta de desarrollo.
Otras mujeres que padecen enfermedad renal leve por lo general tienen embarazos saludables, aunque deben asegurarse de que su presión arterial esté bajo control desde antes del embarazo.

Anorexia o bulimia

La anorexia y la bulimia son enfermedades psicológicas que pueden hacer que las personas afectadas se obsesionen con su peso corporal y quieran disminuirlo constantemente.
Los laxantes y los diuréticos pueden dañar al bebé en desarrollo y deben evitarse durante el embarazo. La desnutrición del bebé en desarrollo puede provocar disminución en el crecimiento fetal y bajo peso al nacer.
Es importante controlar este problema antes del embarazo.

Esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple es una enfermedad que provoca trastornos neurológicos, que evoluciona por brotes y de forma muy imprevisible. El embarazo es posible cuando la esclerosis múltiple se mantiene estable y no requiere ningún tratamiento inmunodepresor.
De todas formas, será el médico quien valore la situación en función de la evolución de la enfermedad (que varía mucho de una mujer a otra) y los tratamientos necesarios.
Por lo general, los síntomas no empeoran durante el embarazo, pero la enfermedad puede evolucionar en los meses siguientes al parto. El seguimiento médico no presenta ninguna particularidad: basta con vigilar la posible aparición de una infección urinaria. La epidural no está contraindicada durante el parto.

VIH O Sida

Es importante que tu médico sepa si tú o tu pareja han tenido conductas de alto riesgo, si te han puesto alguna transfusión sanguínea, si sospechas que alguno de ustedes dos tiene enfermedades de transmisión sexual.
El sida es una enfermedad viral que se transmite por vía sexual, sanguínea y de madre a hijo a través de la leche materna. El embarazo no parece incidir en la evolución de la enfermedad en una mujer seropositiva (que sea portadora del virus y no presente ningún síntoma de la enfermedad). Sin embargo, cuando no se sigue ningún tratamiento, el virus se transmite de madre a hijo durante el embarazo o el parto en el 25% de los casos.
Este índice ha disminuido de forma considerable gracias a los actuales tratamientos antivirales. Las embarazadas seropositivas son derivadas a 
centros obstétricos especializados.

Consecuencias para el niño. El riesgo de transmisión del virus de la madre al hijo es proporcional a la carga viral (cantidad de virus presentes en el organismo de la mujer). Sin embargo, es imposible determinar durante el embarazo si el feto está o no contaminado, ya que con la punción de sangre fetal se correría el riesgo de inocular el virus a un feto seronegativo.

La mitad de los niños que son seropositivos al nacer desarrollan la enfermedad. En cuanto a los demás, los especialistas no tienen la suficiente perspectiva para evaluar la evolución de su estado de salud.

Posibles soluciones. Las mujeres seropositivas son informadas de los riesgos que corre el feto y pueden optar por una interrupción del embarazo (cuando éste es legal). En caso de seguir adelante con el embarazo, se someten a una supervisión médica y obstétrica combinada con el seguimiento de un especialista.

El tratamiento que siguen estas embarazadas reduce significativamente el riesgo de transmisión de la madre al feto y se basa en la administración de medicamentos antivirales durante el embarazo y el parto. Cuando la carga viral es baja y el número de glóbulos blancos es suficiente, el equipo obstétrico puede autorizar el parto por vía vaginal; en caso contrario, debe practicarse una cesárea.

Después del nacimiento, el equipo de pediatría se encarga del seguimiento del recién nacido, que recibe sistemáticamente un tratamiento con antivirales durante seis semanas. Por el momento se desconocen los efectos a largo plazo del tratamiento antiviral in útero y durante los primeros años de vida.

La lactancia está contraindicada. La ayuda psicológica es esencial para la madre, a quien se aconseja el uso de un anticonceptivo eficaz combinado con el preservativo.

En mujeres seronegativas con pareja seropositiva, existe la posibilidad de inseminación artificial con semen lavado y libre de virus.

Referencias

Complicaciones, Durante, Otras

Cardiopatías y embarazo, enfermedades del corazón y el embarazo

¿Qué son las cardiopatías o enfermedades del corazón?

Las cardiopatías son enfermedades del corazón que están presentes en más del 1% de las embarazadas. Con frecuencia son de origen inflamatorio (reumático) pero también pueden ser de causa congénita.

Es un problema para valorar desde dos perspectivas:

  • La primera es cómo afecta el embarazo a la cardiopatía ya que, teniendo en cuenta las importantes alteraciones en la circulación sanguínea y el esfuerzo del corazón durante el embarazo, se deduce el efecto negativo que puede ejercer,
  • Y la segunda, es cómo afecta la cardiopatía al embarazo (la propia insuficiencia cardiaca repercutirá sobre la vida y crecimiento del bebé).

Incidencia

La incidencia de cardiopatías en embarazadas se estima entre el 2 y el 4%.

¿Qué tan riesgosa es una cardiopatía en el embarazo para la madre y para su bebé?

La cardiopatía en el embarazo es un problema grave pues, aunque su incidencia oscila entre el 2 y el 4%, para muchos es la primera causa de mortalidad materna de causa no obstétrica.

Para valorar a una mujer embarazada y saber si padece alguna enfermedad cardiovascular, es indispensable tomar en cuenta ciertas consideraciones.

Existe una serie de signos y síntomas que son habituales en el embarazo y que NO son necesariamente un reflejo de un problema cardiaco, entre ellos se incluyen fatiga, disminución de la capacidad física durante el ejercicio, dificultad para respirar (disnea), desmayos (síncope), hinchazón de las piernas, ingurgitación o inflamación de la yugular (la vena que pasa por el cuello se nota), etc.

Algunos de estos, o todos, se pueden encontrar en embarazadas sanas y estables. De tal forma que, en un principio, el médico puede confundir el diagnóstico de alguna enfermedad cardiovascular si no conoce los antecedentes de la paciente.

Afortunadamente, en los países occidentales son pocas las mujeres que llegan a la edad fértil desconociendo que padecen una enfermedad cardiaca, pero existen todavía grupos de población en los que se puede descubrir una cardiopatía, incluso severa, por primera vez durante un embarazo.

¿Cuáles son los “cambios fisiológicos” que se dan en el sistema circulatorio durante el embarazo?

Durante el embarazo normal, la circulación sanguínea y el corazón de la embarazada presentan una serie de importantes ajustes fisiológicos que contribuyen a promover el desarrollo del feto y de la placenta a la vez que mantienen la correcta circulación sanguínea de la madre.

El volumen circulante aumenta un 50% en la trigésima semana, el gasto cardiaco comienza a elevarse desde la quinta semana hasta la 25ª  a 30ª  semana cuando es un 50% más elevado que antes del embarazo persistiendo así hasta el parto, la frecuencia cardiaca (número de latidos por minuto) se eleva durante todo el embarazo y la tensión  arterial tiende a disminuir en la primera parte del embarazo y vuelve  a sus valores previos a la gestación en las últimas semanas del embarazo. El incremento del volumen plasmático es mayor en los embarazos múltiples

Durante el trabajo de parto, la contracción uterina produce una inyección de 500 ml de sangre a la circulación lo que tiene como resultado un aumento del gasto del corazón por latido y, desde luego, un aumento del gasto mismo del corazón (gasto cardiaco).

Las mujeres sanas son capaces de satisfacer estas demandas sin problemas pero con todos estos cambios, las embarazadas con cardiopatías llegan a presentar signos y síntomas de descompensación en algún momento de su evolución y muchas veces desarrollan cuadros francos de insuficiencia cardiaca.

¿Cómo influye una cardiopatía en el embarazo?

Los embarazos en madres que tienen una cardiopatía se han asociado también a mayor incidencia de parto prematuro, retraso del crecimiento intrauterino, sufrimiento fetal y una mortalidad perinatal cercana al 18%, diez veces superior a la general. En las cardiopatías congénitas (CC) hay que valorar además, la asociación del riesgo hereditario.
La actitud del cardiólogo ante la mujer enferma del corazón que desea tener descendencia o que ya está embarazada debe ser la de considerar adecuadamente los riesgos para la madre y el feto durante el embarazo, parto y puerperio, junto con el pronóstico a mediano y largo plazo de la cardiopatía que podrían afectar al cuidado futuro de los hijos.
En general, la enfermedad cardiaca tiende a empeorar con el tiempo, por lo que las mujeres, con cualquier tipo de cardiopatía que deseen tener niños, deberían hacerlo lo antes posible.

Diagnóstico

Para hacer el diagnóstico el médico debe considerar los siguientes datos:

  • Si hay cambios en los ruidos normales del corazón: arritmias (cambios en el ritmo normal del latido del corazón) o soplos (ruido silbante, chirriante o áspero que se escucha durante el latido cardiaco, ocasionado por un flujo sanguíneo desigual a través de las válvulas cardíacas o cerca del corazón.
  • Si hay antecedentes de cardiopatía reumática,
  • Presión arterial elevada,
  • Si existe alguna cardiopatía congénita,
  • Si hay cambios en el pulso y si hay congestión del hígado.

El médico puede predecir que la embarazada tendrá problemas serios en el embarazo o parto cuando tiene estos factores de riesgo:

  1. Un evento cardiaco previo,
  2. Cianosis (color azulado de la piel) o un funcionamiento pobre del corazón,
  3. Obstrucción de la parte izquierda del corazón,
  4. Disfunción sistémica de los ventrículos (los ventrículos no se contraen bien).

Los síntomas pueden ser muy variados en función de la gravedad del problema: fatiga, dolor en el pecho, taquicardia (aumento del número de latidos del corazón), ingurgitación de las yugulares (congestión), color cianótico en los labios y uñas, arritmias (cambios en el ritmo del corazón), etc.

¿Cómo se miden los riesgos?

Para la valoración y tratamiento el médico debe tomar en cuenta la clasificación que ha hecho la Asociación de Cardiología de Nueva York basada en el aspecto funcional del corazón:

I. No hay síntomas y puede tener una actividad normal. La actividad física no causa fatiga, dificultad para respirar o dolor en la zona del corazón.
II. No hay síntomas en reposo, pero con el esfuerzo hay dificultad para respirar (disnea) que limita un poco la actividad. La actividad física habitual sí produce síntomas.
III. Marcada limitación de la actividad física. Alivio sólo en el reposo ya que actividades menores a las habituales, causan síntomas.
IV. Incapacidad para desarrollar actividad física incluyendo la habitual. Los síntomas se presentan incluso en el reposo. Ruidos cardiacos diferentes

Desde la alteración morfológica (cambios en la forma y estructura) del corazón se clasifican en:

a) Cardiopatías congénitas: Tetralogía de Fallot, Síndrome de Marfan,      Prolapso de válvula mitral, etc.
b) Cardiopatías adquiridas: Estenosis aórtica o mitral (estrechamiento de las válvulas), Miocarditis (inflamación del miocardio), Endocarditis (inflamación de la capa más interna del corazón), etc.
c) Cardiopatías operadas.

Signos y síntomas indicadores de una cardiopatía en la mujer embarazada.

Síntomas: disnea progresiva (dificultad para respirar); tos sanguinolenta (hemoptisis); síncope (desmayo) ante el esfuerzo, angina de pecho.
Signos: cianosis (coloración azulada de la piel), ingurgitación (congestión) de las yugulares persistente, crecimiento del corazón, soplo cardiaco, arritmia (cambios en el ritmo del latido cardiaco) sostenida.

¿Cuáles son los riesgos de la madre?

Los cambios fisiológicos que tienen lugar durante el embarazo significan un desafío al corazón que no podrá ser adecuadamente sobrellevado en las embarazadas cardiópatas de mayor gravedad, lo que se manifestará por grados variables de insuficiencia cardiaca congestiva (el corazón no puede latir adecuadamente y la sangre se congestiona), edema pulmonar agudo (el pulmón se llena de agua) y, eventualmente, la muerte.
Desde luego, todo esto depende principalmente del tipo de cardiopatía y de la capacidad funcional al momento de la concepción (clasificación de I-IV según NYHA).
Se estima que aproximadamente el 98% de las cardiópatas que se embarazan presentan CF I ó II. Para la mayoría de ellas el embarazo cursará sin inconvenientes y con una mortalidad de aproximadamente 0,4%. De aquellas con capacidad funcional III o IV, la mayoría sufrirá descompensación o agravamiento de su cuadro durante el embarazo, señalándose para ellas cifras de mortalidad entre el 6 – 10%. A estas mujeres el médico seguramente les aconsejará que no se embaracen.

¿Qué momento del embarazo es el de mayor riesgo?

Durante el embarazo existen tres momentos de especial riesgo cuando la carga fisiológica para el corazón está en su máximo los cuales deben ser enfrentados con especial precaución:

  • el primero de ellos es al final del 2 trimestre (entre las 28 y 32 semanas de gestación), que corresponde al período de mayor expansión de volumen plasmático;
  • el segundo es durante el trabajo de parto y en el parto mismo, en que durante las contracciones uterinas se produce flujo de sangre desde el útero hacia el corazón, con el consiguiente aumento del gasto cardiaco. Por otra parte, el pujo materno en el período expulsivo, genera una disminución del retorno venoso que puede llegar a ser crítica.
  • Finalmente, el tercer período clave corresponde al del puerperio precoz, ello porque después del parto se inician una serie de cambios inmediatos en la circulación, cambios todos que deberán ser manejados por el corazón.

¿Cuáles son los riesgos del bebé durante el embarazo?

El feto comparte el riesgo de la enfermedad cardiaca de la madre. Puede morir durante un episodio de falla del corazón o puede nacer prematuramente.
En este caso el problema está relacionado con la capacidad funcional del corazón de la madre en el momento del embarazo porque puede fallar en la circulación hacia la placenta y el útero con la consiguiente disminución del aporte de oxígeno y nutrientes al bebé.
El principal problema corresponde a los nacimientos antes de término y a la mortalidad causada por dicha prematurez.

Embarazo en mujeres con cardiopatías reumáticas

Las mujeres con insuficiencia leve de la válvula mitral o aórtica, generalmente toleran el embarazo sin problemas; a las que tienen síntomas más severos, se les aconseja que, antes de embarazarse, se les cambie la válvula.
El manejo médico durante el embarazo se basa en la terapia inmediata para tratar las infecciones y la anemia si se presenta, reposo relativo, evitar la fatiga y ansiedad.

Embarazo en mujeres con problemas en las válvulas del corazón

Estas alteraciones estructurales son las más frecuentes. Las complicaciones valvulares pueden ser congénitas o adquiridas, la mayoría son secundarias a fiebre reumática.

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La experiencia ha demostrado que hay varias patologías en las cuales los cambios fisiológicos del embarazo son poco tolerados:

 

1. Estenosis (estrechamiento) de la válvula Mitral: Esta sigue siendo la más frecuente en el medio de las mujeres en edad fértil. La complicación potencial que puede presentarse en el embarazo es la congestión pulmonar.

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En la actualidad, se puede hacer una cirugía percutánea con globo que evita la cirugía mayor y el riesgo y daño potencial tanto para la madre como para el bebé. La experiencia con esta técnica aún es reducida pero ha mostrado excelentes resultados sin efectos nocivos para el feto.

 

2. Insuficiencia Mitral: Es bien tolerada durante el embarazo y raramente desencadena insuficiencia cardiaca congestiva, sin embargo es frecuente observar el crecimiento de la aurícula izquierda. Este problema se detecta porque hay dolor en la zona del corazón (precordial) y arritmias. El manejo generalmente es médico.

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3. Estenosis aórtica: también ocurre junto con otros problemas de válvulas. Su origen generalmente es reumático.

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Las embarazadas con obstrucción leve y moderada y una función normal del ventrículo izquierdo, suelen tratarse en forma conservadora. Sin embargo, se requiere de hospitalización en aquellas con obstrucción severa.

 

4. Insuficiencia aórtica: La insuficiencia aórtica aislada se maneja médicamente pero el tratamiento depende de la clase funcional que presenta en ese momento la embarazada.

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5. Estenosis pulmonar: La estenosis de la válvula pulmonar puede existir en forma aislada pero frecuentemente acompaña a otras lesiones cardiacas congénitas.

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En el primer caso el embarazo suele llegar a término. Esta lesión también ha sido tratada con cirugía percutánea teniendo buena respuesta.

6. Enfermedad de la válvula tricúspide: puede ser de origen congénito o adquirido. Por lo general no se informan alteraciones durante el embarazo.

Prótesis valvulares y embarazo

Las lesiones valvulares deben tratarse con un procedimiento reconstructivo y no con un reemplazo de válvula, sobre todo en mujeres jóvenes que quieran quedar embarazadas en el futuro. Sin embargo, el reemplazo es a menudo necesario.

Embarazo en mujeres con otras cardiopatías

  1. Cardiopatías congénitas: La mayoría de las mujeres con cardiopatías congénitas pueden tener embarazos normales; las más frecuentes son Comunicación Interauricular (CIA), comunicación interventricular (CIV) y persistencia del conducto arterioso (PCA) las cuales suelen tener un curso estable durante el embarazo a menos que cursen con hipertensión arterial pulmonar, insuficiencia cardiaca o cianosis.
  2. Cardiopatías congénitas complejas. Los avances de la medicina han permitido que algunas pacientes con malformaciones complejas lleguen a la edad fértil y sus riesgos aumenten considerablemente durante el embarazo.
  3. Miocardiopatía periparto (enfermedad de la capa media del músculo cardiaco: miocardio) este problema se presenta en el último mes del embarazo o en los seis meses posteriores al parto en una mujer sin antecedentes de enfermedad cardiaca previa. El diagnóstico se hace después de haber excluido otras posibilidades.
    • Entre los factores de riesgo conocidos se incluye raza negra, edad materna avanzada, multiparidad, embarazo múltiple, hipertensión asociada o inducida por el embarazo, antecedentes de enfermedad viral, deficiencia de selenio y abuso de cocaína.
    • Su tratamiento es médico y tiene tendencia a recurrir en los partos subsiguientes. El pronóstico depende del tamaño del corazón.
  4. Infarto al miocardio: es poco frecuente en la embarazada, sin embargo cuando se presenta lleva un pronóstico grave y difícilmente llegan a las etapas finales del embarazo con una elevada incidencia de abortos espontáneos, muertes in útero o ambos.
  5. Síndrome de Marfan: Es poco frecuente en las embarazadas. Cuando se llega a presentar, las pacientes tienen complicaciones graves. El diagnóstico se hace por medio de un ultrasonido. El tratamiento es médico y el parto generalmente se resuelve por cesárea.

Cuidados preconcepcionales o de antes del embarazo

Las mujeres que padecen una enfermedad cardíaca y que desean un embarazo, deben hablar con su cardiólogo para discutir con él desde el anticonceptivo hasta la posibilidad de embarazarse.

De esta manera, si se planifica la posibilidad del embarazo adecuadamente, se puede estimar y minimizar el riesgo fetal, así como minimizar el riesgo materno.

El médico cardiólogo hará una cuidadosa evaluación inicial de la función del corazón de la mujer cardiópata que quiere embarazarse y hablará claramente acerca del riesgo que significa el embarazo tanto para ella como para el bebé. Trabajará en equipo con el obstetra y otros especialistas y, en caso necesario, hará los cambios necesarios en los medicamentos o en las dosis desde antes del embarazo.

Determinará si el embarazo es de bajo riesgo y no son necesarias medidas de atención especiales, o es de alto riesgo y es necesario que seas atendida en un centro especializado por un equipo médico que incluya a un cardiólogo, obstetra, anestesista y neonatólogo pediatra.

Sabiendo que algunas patologías son curables como la CIA (comunicación interauricular) y el ductus persistente, entre otras y en otros casos la enfermedad puede ser mejorada como en la patología mitral, la estenosis aórtica, la CIV (comunicación interventricular) y algunas malformaciones congénitas, el equipo médico aconsejará el tratamiento previo y esperar al menos un año antes de quedar embarazada.

Es importante tomar en cuenta que los bebés de madres con cardiopatía congénita tienen un mayor riesgo de malformaciones cardíacas y no cardíacas, abortos, RCIU (retraso en el crecimiento intrauterino) y mortinatos. El médico debe considerar también el riesgo al que se sometería el feto por los diferentes medicamentos que ingiere la madre para su padecimiento.

Es necesario que el cardiólogo y el ginecólogo colaboren estrechamente para llevar un control cercano de todo el embarazo así como de los medicamentos que deban suspenderse o continuarse durante el embarazo.

Tratamientos durante el embarazo 

Medicamentos: La mayoría de los fármacos del área cardiovascular cruzan la placenta y, por lo tanto, exponen al feto a sus efectos farmacológicos. Algunos fármacos llegan a la leche materna y pueden afectar al recién nacido. Además, durante el embarazo, las propiedades de cada medicamento se modifican y a menudo las dosis requieren ajuste. Por todo esto, se debe sopesar los beneficios y riesgos maternos y fetales de administrar un determinado fármaco durante el embarazo

Anticoagulantes: Las pacientes que tienen prótesis valvulares (se les reemplazó alguna de las válvulas del corazón por válvulas mecánicas o biológicas) deben ser anticoaguladas durante el embarazo para prevenir la formación de trombos o coágulos. Sin embargo, los médicos reconocen que hay problemas y riesgos imprevistos con el uso de los medicamentos anticoagulantes: cumarínicos (warfarina) y heparina.

Se sabe que los cumarínicos (warfarina) atraviesan la barrera placentaria, aumentan la frecuencia de abortos y son causa de malformaciones en el feto (síndrome warfarínico) causando alteraciones graves de la línea media: falta de desarrollo de la nariz, de los huesos de la línea media de la cara, alteraciones del sistema nervioso y acondroplasia.

Todo esto puede prevenirse si el medicamento se suspende desde antes de la sexta semana del embarazo y se continúa con heparina en las semanas 6 a 12, continuando con cumarínicos y terminando, dos semanas antes del parto, con heparina. La operación cesárea puede estar indicada para proteger al bebé contra el peligro de la hemorragia cerebral asociada al traumatismo del parto vaginal.

Las prótesis biológicas producen menos trombos que las mecánicas y puede ser que la embarazada no tenga necesidad de anticoagulantes durante el embarazo, pero desafortunadamente la corta duración de estas prótesis es una importante desventaja para las pacientes quienes deben someterse a reoperación en seis u ocho años.

Antibióticos: La Asociación Americana del Corazón, no recomienda la profilaxis rutinaria con antibióticos en las pacientes embarazadas cardiacas. Los antibióticos son opcionales para las personas consideradas de alto riesgo como las que tienen prótesis valvulares, antecedentes de endocarditis (infección de la capa interna del músculo cardiaco), cardiopatía congénita compleja y antecedentes de alguna cirugía previa del corazón.

Cirugía cardiaca durante el embarazo: Aunque la mortalidad materna es similar a la de fuera de la gestación, esta cirugía debería reservarse para las pacientes que no responden al tratamiento médico en las que el retraso del tratamiento quirúrgico podría comportar consecuencias graves.

La complejidad de la cirugía afecta directamente a la viabilidad del feto, por lo que, si la edad gestacional lo permite, debería practicarse cesárea. En caso de que la edad gestacional no permitiese la viabilidad extraútero, se debe monitorizar al feto y la actividad uterina durante la cirugía.

¿Qué puedo hacer yo para cuidarme durante el embarazo?

¡Felicidades! Yaestásembarazada. En este periodo es importante:

  • Que sigas una dieta que sea sana para tu corazón
  • Que te ejercites regularmente tal cual te lo haya recomendado el cardiólogo y el obstetra.
  • No fumes ni bebas.

Además de seguir perfectamente con las citas al obstetra durante TODO el embarazo, es importante que también prepares un calendario de visitas al cardiólogo para que pueda evaluarse la condición de tu corazón y, en caso de que surja algún síntoma o una posible complicación, pueda ser detectada y tratada con prontitud. Esto te ayudará a asegurar un resultado exitoso tanto para ti como para tu bebé. 

Cuidados prenatales

Para el momento del parto será necesario contar con un equipo médico de especialistas entre los que se cuentan el ginecólogo, el cardiólogo, anestesista y perinatólogo o pediatra.

El cardiólogo hará verificaciones periódicas de signos de descompensación cardiaca,  un ecocardiograma fetal entre las 20 y las 24 semanas y un ultrasonido para evaluar el crecimiento del bebé. A partir de las 30 semanas, es importante evaluar también el desarrollo y comportamiento fetal.

Parto

El parto debe planificarse cuidadosamente. El manejo durante el parto debería estar supervisado por un equipo con experiencia en gestantes con cardiopatía (obstetras, anestesistas y enfermeras) y un cardiólogo debería estar disponible para monitorizar cercanamente a la embarazada. El objetivo principal es manejar el esfuerzo y el estrés derivado del parto de tal manera que no exceda la capacidad de la mujer.

En principio, no se debería inducir el parto si no es por razones obstétricas. El parto espontáneo generalmente es más rápido e implica una menor tasa de complicaciones tanto para la madre como para el feto. Sin embargo, el obstetra hará una cesárea cuando este procedimiento sea mejor para la salud de la madre o del bebé.

Postparto

Las primeras 24 horas y hasta las dos primeras semanas después del parto, son cruciales para los reajustes del corazón. Las embarazadas pueden tener fallas cardiacas debido al importante cambio de los fluidos corporales  hacia los vasos sanguíneos o por otros factores de riesgo como un parto prolongado, aumento del sangrado y partos múltiples.

En medio de la alegría de la llegada del bebé, la madre estará cansada y con necesidad de recuperarse. Es importante que, con anticipación, planee tener ayuda en esta primera etapa.

Se aconseja amamantar al bebé siempre y cuando se haya hablado con el cardiólogo y con el pediatra para hacer una revisión de los medicamentos que sea necesario tomar. Si el bebé es prematuro, la mejor opción puede ser la alimentación con mamila.

Conclusión

Se debería ofrecer consejo preconcepciónal a todas las mujeres con cardiopatía con el objetivo de que no corran riesgos que pueden evitarse y de permitir que planee su futuro.

El cuidado adecuado de las gestantes con cardiopatía durante el embarazo, el parto y el posparto requiere un equipo multidisciplinario que incluya cardiólogos, ginecólogos y anestesistas.

Cuando ocurre algún problema durante el embarazo, la mayoría de las embarazadas cardiópatas responde al tratamiento aunque algunos bebés tengan que nacer anticipadamente para asegurar tanto su salud como la de su madre.

Las embarazadas que necesitan anticoagulantes, las que desarrollan arritmias, tienen una lesión obstructiva del ventrículo izquierdo o una falla en el latido ventricular, tienen un mayor riesgo de complicaciones serias o de perder al bebé.

A pesar de ello, el embarazo a término es posible en gran parte de las mujeres con cardiopatía si su manejo es óptimo.

Referencias

Complicaciones, Durante, Otras

Aborto Espontáneo 

Definición

El aborto espontáneo o aborto natural es la pérdida de un embrión o feto por causas no provocadas intencionalmente. Se distingue pues del aborto inducido. El término sólo se aplica estrictamente cuando dicha pérdida se produce antes de la semana 20 del embarazo, cuando el feto no está aún en condiciones de sobrevivir fuera del útero materno. A partir de ese momento, se le llama parto prematuro (o antes de término).

Esto no incluye situaciones en las que pierdes un óvulo fertilizado antes de que el embarazo se estabilice. Los estudios han demostrado que entre el 30 y el 50 por ciento de los óvulos fertilizados se pierden antes o durante el proceso de implantación, a menudo tan pronto que una mujer tiene su periodo más o menos en la fecha esperada.

La mayoría de los abortos espontáneos tiene lugar durante el primer trimestre, es decir, durante las primeras 12 semanas de embarazo. Hasta el 50 por ciento de los embarazos puede terminar en un aborto espontáneo, ya que muchas pérdidas ocurren antes de que la mujer se dé cuenta de que está embarazada.

Un aborto espontáneo es una experiencia sumamente angustiosa y traumática. Cuando un embarazo que parecía estar desarrollándose normalmente termina de manera abrupta, deja a la pareja emocionalmente devastada.

Causas

No se conocen bien las causas que provocan los abortos espontáneos. Cuando una mujer sufre un aborto espontáneo durante el primer trimestre, es muy común que su médico no pueda determinar la causa. Sin embargo, la mayoría de los abortos espontáneos ocurren cuando un embarazo no se está desarrollando normalmente y, por lo general, no hay nada que la mujer o su médico puedan hacer para impedirlo.

Factores que, según se ha comprobado, provocan abortos espontáneos durante el primer trimestre:

Anomalías cromosómicas:

La mayoría de los abortos espontáneos son provocados por algún problema en el desarrollo fetal generalmente generado por anormalidades en algunos cromosomas o por malformaciones anatómicas del bebé o de los órganos que se desarrollan para un embarazo como es la placenta.

Los cromosomas son las estructuras celulares diminutas con forma de filamento donde se encuentran nuestros genes, los cuales determinan todos nuestros rasgos, desde el color de los ojos hasta el funcionamiento de nuestros órganos internos. Hasta el 70 por ciento de los abortos espontáneos que tienen lugar durante el primer trimestre se origina en anomalías cromosómicas del feto.

La mayoría de las anomalías cromosómicas es resultado de un óvulo o espermatozoide defectuoso. Antes del embarazo, los óvulos y espermatozoides inmaduros se dividen para formar células maduras con 23 cromosomas.

Los cromosomas, que deben integrarse en 23 pares después de una fecundación, en ocasiones están incompletos, afectación conocida como anuplonidia. Cuando en algún cromosoma solamente hay 1 faltándole su par, se le llama monosomía y cuando hay uno de más en alguno de ellos, como en el caso del síndrome de Down, se le conoce como trisomía

Las anomalías cromosómicas también pueden producir un “cigoto detenido”, un saco de embarazo que no contiene feto alguno, ya sea porque el embrión no se formó o porque dejó de desarrollarse muy temprano. En las primeras semanas, la mujer puede notar que sus síntomas de embarazo han desaparecido y puede tener sangrado vaginal de color marrón oscuro.

Con un examen por ultrasonido podrá observarse que el saco de embarazo está vacío. Un cigoto detenido terminará en un aborto espontáneo, que a veces puede tardar varias semanas en producirse.

Dado que la espera de un aborto espontáneo es traumática, los médicos suelen recomendar vaciar el útero mediante un procedimiento llamado D&C (dilatación y curetaje). Sin embargo, esperar que un aborto espontáneo se produzca de forma natural no debería perjudicar la salud de la mujer ni sus probabilidades de tener un embarazo sano más adelante. La mujer elegirá junto con su médico el método más conveniente.

Las anomalías cromosómicas aumentan con la edad y las mujeres mayores de 35 años corren un riesgo mayor de aborto espontáneo que las mujeres más jóvenes.

Embarazo anembriónico

Cuando el óvulo fecundado presenta problemas cromosómicos, hay posibilidades de que se produzca un óvulo anembriónico o embarazo anembriónico. En este caso, el óvulo fecundado se implanta en el útero, y la placenta y el saco gestacional comienzan a formarse, pero el embrión interrumpe muy temprano su desarrollo o no se forma en absoluto.

Como la placenta empieza a secretar hormonas, la prueba de embarazo da positiva, pero un ultrasonido mostrará que el saco gestacional está vacío. En otros casos, el embrión se desarrolla, pero solamente durante un tiempo muy breve debido a que presenta anomalías que hacen imposible su supervivencia, y el desarrollo se interrumpe antes de que el corazón empiece a latir.

Otros factores

Hay otros factores que también pueden influir como

  • Infecciones, enfermedades crónicas y problemas hormonales o de salud en la madre (por ejemplo, diabetes mal controlada, lupus eritematoso sistémico o enfermedad tiroidea).
  • Enfermedades del sistema inmune incluyendo Lupus.
  • Enfermedades renales o cardiacas.
  • Diabetes Mellitus no controlada.
  • Problemas de Tiroides no controlados.
  • Cuello incompetente cuando el cuello del útero se abre a la mitad del embarazo sin signos previos de labor de parto.
  • Ocurrencia previa de aborto espontáneo.
  • Un estudio realizado recientemente comprobó que las mujeres con vaginosis bacteriana tienen una probabilidad nueve veces mayor de tener un aborto espontáneo que las mujeres no infectadas.
  • Los hábitos de la madre también pueden incrementar su riesgo de sufrir un aborto espontáneo durante el primer trimestre. Los resultados de varias investigaciones sugieren que las mujeres que beben alcohol, fuman o consumen drogas ilícitas corren un riesgo mayor.
  • Otro estudio sugiere que las mujeres que utilizan analgésicos, como medicamentos no esteroides anti inflamatorios (por ejemplo, ibuprofeno) y aspirinas, en el período cercano a la concepción también podrían aumentar su riesgo de sufrir un aborto espontáneo.
  • El riesgo de aborto espontáneo aumenta en las mujeres mayores de 35 años y en aquellas con antecedentes de 3 o más abortos espontáneos previos.
  • Por mala nutrición, anemia o desnutrición
  • Por exceso de estrés o un fuerte choque emocional.
  • Exposición a contaminantes en el trabajo como por ejemplo altos niveles de radiación o agentes tóxicos.

El aborto espontáneo durante el segundo trimestre se debe a menudo a:

Problemas en el útero. Las anomalías del útero causan entre el 10 y el 15 por ciento de los abortos espontáneos recurrentes. Estas pérdidas del embarazo pueden ocurrir en el primer o el segundo trimestre.

  • Algunas mujeres nacen con un útero cuya forma es anormal o que se encuentra dividido en forma parcial o completa. Otras desarrollan tumores no cancerosos (fibroides) o tienen cicatrices en el útero debido a cirugías previas.
  • Estas anomalías pueden limitar el espacio disponible para el feto en crecimiento o interferir con el abastecimiento de sangre al útero.

Al igual que con las pérdidas que ocurren durante el primer trimestre, las infecciones maternas y las anomalías cromosómicas pueden causar abortos espontáneos en un momento posterior del embarazo.

  • Aparentemente, las anomalías cromosómicas causan hasta el 20 por ciento de los abortos espontáneos ocurridos durante el segundo trimestre.

Estas pérdidas también pueden ser causadas por ciertos problemas en el sistema inmunológico de la madre (por ejemplo, lupus).

Entre los factores que por lo general NO incrementan el riesgo de aborto espontáneo se encuentran las relaciones sexuales, el trabajo fuera de la casa (a menos que la mujer esté expuesta a productos químicos tóxicos) y el ejercicio físico.

Síntomas

Los posibles síntomas abarcan:

  • Dolor en la parte inferior de la espalda o dolor abdominal sordo, agudo, tipo cólico
  • Sangrado vaginal con o sin cólicos abdominales que progresa de leve a abundante.
  • Material tisular o en forma de coágulos que sale de la vagina
  • Fiebre
  • Debilidad

Si presentas cualquiera de estos síntomas, comunícate con tu médico. Seguramente te pedirá que vayas a su consultorio o directamente al hospital para atenderte.

El sangrado vaginal, a veces acompañado de dolores menstruales o dolores abdominales más fuertes, puede ser una señal de que la mujer está por tener un aborto espontáneo. Es importante recordar que muchas mujeres experimentan dolores menstruales durante los primeros meses del embarazo y que la mayoría no tiene un aborto espontáneo.

La embarazada debe consultar a su médico si experimenta cualquier tipo de sangrado, aunque sea leve, durante el embarazo. El médico podrá realizarle un examen interno para determinar si el cuello del útero está dilatado (señal de que es probable que se produzca un aborto espontáneo) y, a veces, un examen por ultrasonido y análisis de sangre.
En caso de aborto espontáneo, deben procurar conservar parte del tejido en un recipiente limpio para que el médico pueda examinarlo.

Clasificación de los abortos espontáneos

  1. Amenaza de aborto: existe hemorragia o cólicos, pero continua el embarazo. El cuello uterino está dilatado.
  2. Aborto inevitable: el cuello uterino está dilatado, pero aún no ha habido paso del feto ni de la placenta. Persiste la hemorragia y los cólicos y se considera inevitable la salida del producto al exterior.
  3. Aborto completo: se expulsan por completo el feto y la placenta. Cesa el dolor pero puede persistir el manchado.
  4. Aborto incompleto: Hay retención placentaría cuando se expulsa solamente el feto y queda la placenta. Y se dice que hay restos uterinos cuando sólo se expulsa una parte del producto de la concepción; sólo hay cólicos leves pero la hemorragia es persistente y con frecuencia excesiva.
  5. Aborto fallido o retenido: el embarazo ha dejado de desarrollarse pero el producto de la concepción no se ha expulsado. Desaparecen los síntomas del embarazo. Existe flujo vaginal parduzco pero sin hemorragia libre. No se presenta dolor. El cuello está duro y está ligeramente abierto.
  6. Aborto infectado: Es el aborto espontáneo que se infecta, la madre desarrolla fiebre y puede tener sangrado y secreciones con mal olor. Es común que haya dolor abdominal. Éste es un trastorno serio
  7. Aborto recurrente: más de tres abortos espontáneos.

Tratamiento:

Medidas Generales

Amenaza de aborto: Una vez que tu médico ha observado signos de riesgo de aborto,  la recomendación suele ser de restringir ciertas formas de actividad, o incluso te pedirá que te quedes en reposo completo. Igualmente podría recomendarte la abstinencia sexual. Se contraindica el tratamiento hormonal y  sólo en caso de infección se usan antibióticos.

Aborto espontáneo: en la mayoría de los casos no se requiere ningún tratamiento.
El útero se vacía solo como si fuera una menstruación intensa. Sin embargo, algunos médicos recomiendan una dilatación y curetaje en ciertos casos, como cuando la mujer tiene una hemorragia intensa o una infección, o cuando un examen por ultrasonido muestra que queda tejido en el útero (lo cual puede producir una hemorragia intensa).

Medidas quirúrgicas:
Aborto incompleto: se requiere la extracción quirúrgica pronta de cualquier producto de la concepción que permanezca en el útero, para detener la hemorragia y evitar la infección.

Tiempo de recuperación física y emocional de un aborto espontáneo

La recuperación física de la mujer lleva de varias semanas a un mes o más, según la cantidad de tiempo que estuvo embarazada. Algunas hormonas propias del embarazo, por ejemplo, permanecen en la sangre durante uno o dos meses después de producirse un aborto espontáneo.

La mayoría de las mujeres tiene la menstruación entre cuatro y seis semanas después de un aborto espontáneo. Es necesario tener en cuenta que la fertilidad futura no está en modo alguno en peligro.

A menudo, la recuperación emocional lleva mucho más tiempo. Ambos miembros de la pareja pueden experimentar una intensa aflicción durante el período posterior a la pérdida. La mujer puede experimentar muchas emociones, como apatía, tristeza, culpa, dificultad para concentrarse, depresión y enojo. Es posible que ella y su pareja manejen el dolor que sienten de maneras diferentes, lo cual puede crear tensión entre ambos en el momento en que más se necesitan mutuamente.

No deben dudar en solicitar a su médico que los derive a un consejero con experiencia en la asistencia a parejas luego de la pérdida de un embarazo.
Muchas parejas también se benefician asistiendo a grupos de apoyo.

Aborto espontáneo recurrente

Las causas inmunológicas son más frecuentes de lo que se suponía. Su mecanismo no se conoce a fondo.

Si bien los abortos espontáneos suelen ocurrir una sola vez, hasta una de cada dos parejas experimenta dos, tres o más abortos espontáneos seguidos. En algunos casos, estas parejas tienen un problema subyacente que provoca estos abortos.

Las parejas que han sufrido dos o más abortos espontáneos deben someterse a una evaluación médica completa para conocer la causa de los abortos y saber qué hacer para impedir que se produzcan más.

Entre algunas de las causas conocidas más comunes se encuentran las siguientes:

  • Problemas cromosómicos. Si bien los resultados de estudios anteriores sugerían que los problemas cromosómicos sólo se producían una vez, otros estudios más recientes indican que los problemas cromosómicos pueden provocar casi el 50 por ciento de las pérdidas recurrentes de embarazos.
    • La mayoría de las parejas que sufren abortos espontáneos recurrentes tiene cromosomas normales, pero existe una probabilidad del 2 al 4 por ciento de que alguno de los dos sea portador de una redistribución cromosómica que no afecta su propia salud pero que puede provocar redistribuciones cromosómicas en el feto y resultar en un aborto espontáneo.
    • Se recomienda a ambos padres realizarse un análisis de sangre llamado cariotipo para determinar la presencia de estas redistribuciones cromosómicas.
  • Anomalías uterinas. Las anomalías del útero causan entre el 10 y el 15 por ciento de los abortos espontáneos recurrentes. Estas pérdidas del embarazo pueden ocurrir en el primer o el segundo trimestre.
    • Algunas mujeres nacen con un útero cuya forma es anormal o que se encuentra dividido en forma parcial o completa.
    • Otras desarrollan tumores no cancerosos (fibroides) o tienen cicatrices en el útero debido a cirugías previas. Estas anomalías pueden limitar el espacio disponible para el feto en crecimiento o interferir con el abastecimiento de sangre al útero. Algunas anomalías uterinas pueden corregirse mediante cirugía, lo cual incrementa las probabilidades de tener un futuro embarazo exitoso
    • Un cuello uterino debilitado (a veces llamado cuello incompetente) puede causar un aborto espontáneo, por lo general entre las semanas 16 y 18 del embarazo. A veces es posible prevenir los abortos espontáneos recurrentes causados por un cuello uterino debilitado colocando una sutura a su alrededor al comienzo del siguiente embarazo. Este procedimiento se conoce como cerclaje.
  • Causas hormonales. Cuando el organismo segrega una cantidad excesiva o insuficiente de ciertas hormonas, puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
    • Algunos investigadores creen que las bajas concentraciones de la hormona progesterona, que es fundamental durante la primera etapa del embarazo, provocan entre el 25 y el 40 por ciento de las pérdidas tempranas, aunque no se ha podido comprobar. Las mujeres que tienen bajas concentraciones de progesterona durante varios ciclos menstruales seguidos, diagnosticado mediante análisis de sangre y una biopsia del endometrio, tienen lo que se llama “un defecto de la fase luteínica” (es la tercera fase del ciclo menstrual, va desde la ovulación hasta un día antes de la menstruación).
    • Al menos un tercio de las mujeres que sufren varios abortos espontáneos parece tener síndrome de ovario poliquístico, caracterizado por anomalías hormonales y varios quistes en los ovarios. Aún no se conocen bien las causas de los abortos espontáneos recurrentes en estas mujeres.
  • Problemas del sistema inmunológico. Si bien todas las personas producen proteínas llamadas anticuerpos que las protegen de las infecciones, algunas producen ciertos anticuerpos (llamados auto-anticuerpos) que pueden atacar sus propios tejidos y provocar una serie de problemas de salud.
    • Algunos tipos particulares de auto-anticuerpos (tales como la anticardiolipina) provocan coágulos de sangre que pueden obstruir los vasos sanguíneos de la placenta. Es posible medir la concentración de anticuerpos mediante análisis de sangre especiales. El tratamiento con bajas dosis de aspirina y del anticoagulante conocido como heparina permiten el nacimiento de un bebé sano en entre el 70 y el 75 por ciento de las mujeres afectadas.
    • Una anomalía genética denominada mutación de Leiden del factor V, que afecta la coagulación sanguínea, también puede influir en la recurrencia de las pérdidas. Los investigadores están estudiando si el tratamiento con aspirina y heparina pueden ayudar a prevenir estas pérdidas también.
  • Infecciones y otros factores.

    • Hipotiroidismo lateral de la madre.
    • Ciertas infecciones asintomáticas (que no dan síntomas y por lo tanto cursan sin que la madre se de cuenta) del tracto genital como por ejemplo la Infección urinaria crónica, podrían desempeñar un papel importante en los abortos espontáneos recurrentes. Sin embargo, no se recomiendan actualmente pruebas de rutina (en las mujeres que no presentan síntomas) en el caso de infecciones.
    • La exposición de la mujer embarazada o de su pareja a ciertas sustancias industriales en el trabajo puede provocar a veces un aborto espontáneo. Las parejas deben consultar a su médico acerca de los productos químicos a los que están expuestos en sus lugares de trabajo.
    • Riqueza excesiva de espermatozoides. Aunque se desconozca el mecanismo íntimo, es causa de abortos recurrentes.

Aunque no pueda encontrarse la causa de sus abortos espontáneos recurrentes, las parejas en esta situación no deben perder las esperanzas: aun sin tratamiento alguno, alrededor del 60 al 70 por ciento de las mujeres que han sufrido abortos espontáneos recurrentes logra tener, finalmente, un embarazo saludable.

¿Se puede prevenir un aborto espontáneo?

La mayoría de los abortos espontáneos no pueden prevenirse. Si una mujer ha tenido tres abortos espontáneos entonces, en algunos casos, es posible ayudar a la mujer medicamente para que permanezca embarazada hasta el final.

Sin embargo, hay varias cosas que tú misma puedes hacer para reducir el riesgo de abortar. Llega a un peso saludable y mantén un estilo de vida sano con buena nutrición antes del embarazo.

Muchos de los abortos espontáneos causados por enfermedades sistémicas se pueden prevenir detectando y tratando la enfermedad antes de presentarse el embarazo.

Es menos probable que se presenten abortos espontáneos con cuidado prenatal amplio y oportuno y evitando la exposición a los peligros ambientales (como los rayos X y las enfermedades infecciosas).

Cuando el cuerpo de la madre tiene dificultades para mantener un embarazo, se pueden presentar signos (como sangrado vaginal leve). Esto constituye una amenaza de aborto que indica la posibilidad de un aborto pero que puede evitarse. Una mujer embarazada que desarrolla cualquier signo o síntoma de amenaza de aborto debe buscar asistencia médica prenatal inmediatamente.

Después del aborto

Un aborto puede ser una experiencia emocional y físicamente agotadora. Puedes tener sentimientos de culpa y al mismo tiempo de miedo y enojo.
Pero sufrir esta experiencia no quiere decir que necesariamente se va a repetir si te vuelves a embarazar. La mayoría de las mujeres pueden tener un emarazo saludable después de un aborto e incluso después de varios abortos.

¿Qué pruebas se realizan después de un aborto espontáneo?

Por lo general, los médicos no realizan ninguna prueba después de un primer aborto espontáneo durante el primer trimestre.

La razón para esta política es que se considera que la mayoría de las mujeres que han tenido un aborto o incluso dos abortos seguidos, logran tener un embarazo saludable y un bebé sano. Esto sugiere que sus abortos anteriores se debieron más bien al azar que a una causa que deba estudiarse.

Es también importante saber que, hacerse pruebas y estudios de laboratorio no necesariamente va a descubrir la causa. Y, nuevamente, esto puede ser frustrante, pero también son noticias positivas porque esto significa que existe una buena posibilidad de que el siguiente embarazo será exitoso y llegará sin necesidad de ningún tratamiento.

Cuando la mujer tiene un aborto espontáneo durante el segundo trimestre o ha tenido dos o más durante el primero, suele indicarse alguna de las siguientes pruebas para determinar la causa:

  • Análisis de sangre para detectar anomalías cromosómicas en ambos padres (cariotipo) y ciertos problemas hormonales y trastornos del sistema inmunológico de la madre.
  • Pruebas para detectar anomalías cromosómicas en el tejido obtenido del aborto espontáneo (en caso de contarse con él).
  • Examen por ultrasonido del útero.
  • Histeroscopía, visualización del útero a través de un endoscopio especial que se inserta por el cuello del útero.
  • Histerosalpingografía, una radiografía del útero y trompas.
  • Biopsia endometrial, succión de un pequeño trozo de revestimiento uterino para detectar efectos hormonales.

¿Cuánto deben esperar para intentar un nuevo embarazo?

Los sentimientos de las parejas varían mucho después de una experiencia dolorosa como lo es el aborto. Pueden pensar que quieren empezar nuevamente tan pronto como sea posible o pueden estar temerosos y ansiosos ante tal posibilidad. Es necesario que lo platiquen y se comuniquen a fondo, ustedes serán los mejores jueces de cuando empezar de nuevo.
Es importante también no intentar hasta que estén listos física y emocionalmente y hasta que se le hayan realizado las pruebas recomendadas para determinar la causa del aborto espontáneo.

  • Desde el punto de vista médico, se cree que para la mujer es seguro concebir un bebé después de tener un período menstrual normal (si es que no está siendo sometida a pruebas o tratamientos por causa de la pérdida de su embarazo).

Muchas mujeres que han experimentado abortos espontáneos tienen temor de perder el embarazo siguiente también. Afortunadamente, la gran mayoría de las mujeres que han tenido un aborto espontáneo tiene un embarazo normal la siguiente vez, al igual que el 60 al 70 por ciento de aquellas que han perdido el embarazo dos o tres veces.

Sin embargo existen circunstancias especiales como por ejemplo si el aborto fue  un embarazo molar, o ectópico o bien si tienes alguna enfermedad o infección. En ese caso, seguramente el médico te recomendará esperarte más

Referencias

Infección de Citomegalovirus Durante el Embarazo
Complicaciones, Embarazo, Otras

Infección de Citomegalovirus Durante el Embarazo

¿Qué es un virus?

Esto es diferente de las bacterias u hongos que pueden vivir y reproducirse en un caldo de nutrientes. El virus infecta a las células pegándose a su membrana y obligándola a que lo introduzca dentro de la célula. Ya dentro de la célula, sale de su protección y toma control del metabolismo de la célula haciendo que ésta produzca más virus en vez de hacer lo que estaba supuesta a hacer.

Definición

El citomegalovirus (CMV) es una enfermedad provocada por un virus de ADN. Es una infección viral común que por lo general no produce síntomas y su principal importancia radica en la gravedad de la infección que es capaz de producir en recién nacidos y en personas con el sistema inmunológico deprimido. Como todas las infecciones virales de este grupo, tiene la característica de generar infecciones latentes una vez superada la infección primaria.

El CMV es más común en los niños pequeños. Aproximadamente entre el 50 y el 80 por ciento de las mujeres en edad fértil ya han tenido CMV antes y, por lo general, no necesitan preocuparse al respecto durante el embarazo.

Los niños pequeños con CMV pueden transmitirlo a otros miembros susceptibles de la familia y a las personas a cargo de su cuidado. Cuando una mujer embarazada se infecta con el virus, puede transmitirlo al feto. En una minoría de los casos, la infección provoca enfermedades graves, incapacidades permanentes e incluso la muerte del recién nacido.

¿Que tipo de virus es el citomegalovirus (CMV)?

El CMV es un virus perteneciente a la familia de los herpesvirus. Esta familia incluye también a:

  • Herpes simplex (que causa enfermedades venéreas y los “fuegos” de la boca
  • Varicela zoster (que causa la varicela y el herpes zoster)
  • Epstein Barr (que causa la mononucleosis y el linfoma proliferativo).

Estos virus comparten la habilidad de permanecer inactivos pero vivos dentro del organismo toda la vida. La excreción del virus puede llevarse a cabo intermitentemente sin que haya ningún signo detectable y sin causar síntomas.

(CMV) es un virus distribuido en todo el mundo y grupos socioeconómicos. Es también el virus que se transmite más frecuentemente a un bebé antes del nacimiento.

Transmisión o Forma de Contagio

La transmisión del CMV se da de persona a persona y requiere de un contacto cercano con la persona que excreta el virus. Teniendo en cuenta que se ha detectado el CMV en varios fluidos corporales incluyendo saliva, orina, leche, lágrimas, heces, secreciones vaginales y cervicales, sangre y semen, parece claro que la transmisión puede producirse por distintas vías. Adicionalmente la infección puede producirse por transfusiones sanguíneas y transplante de órganos.

Aunque el virus no se considera altamente contagioso, se ha demostrado que se extiende fácilmente dentro de los hogares y guarderías.

Clasificación

La enfermedad por CMV puede producirse bien después del primer contacto con el virus: infección primaria ; como consecuencia de la reactivación del virus latente: infección recurrente o por una reinfección por otra cepa.

¿Cómo se puede contagiar el bebé?

Las vías de transmisión pueden ser:

  • Transplacentaria (a través de la placenta): Aunque la infección por CMV no conlleva riesgo para la salud de la mujer embarazada, sí puede ser riesgosa para el bebé ya que se transmite a través de la placenta y puede ser causa de aborto espontáneo, parto prematuro y se asocia con retardo en el crecimiento intrauterino y otras anomalías.
  • En el nacimiento : Por la ingestión de secreciones infectadas.
  • Postnatal (después del nacimiento) : A través de la lactancia o por contacto con otras secreciones.

La infección congénita afecta a un 0,2-2,5% de los nacidos vivos y es la causa más frecuente de malformaciones congénitas en el mundo desarrollado. Del total de infectados el 90-95% no tendrán síntomas (asintomáticos) en el nacimiento y de esos, alrededor de un 15% desarrollarán secuelas. Del 5 al 10% restante que sí tendrán síntomas (sintomáticos), el 90% tendrán secuelas que serán principalmente neurológicas. La tasa de transmisión durante el embarazo está íntimamente relacionada con la inmunidad materna.

La infección congénita por CMV es más frecuente cuando una madre seronegativa, es decir que nunca estuvo en contacto con el virus, adquiere la infección por primera vez durante el embarazo. La edad gestacional no tiene importancia en cuanto al riesgo de transmisión hacia el feto a través de la placenta, sin embargo la severidad de la enfermedad se agrava cuando la infección tuvo lugar antes de la semana 20. Las infecciones recurrentes maternas, por lo general no tienen efectos que sean clínicamente aparentes durante el período neonatal.

Como ya lo mencionamos, el virus también puede transmitirse al bebé durante el parto al entrar en contacto con las secreciones vaginales o más tarde a través de la leche materna. Cuando ello ocurre, los bebés rara vez desarrollan complicaciones graves relacionadas con el CMV.

Las mujeres que llegan al embarazo con la infección crónica (la adquirieron antes de embarazarse) tienen un riesgo muy bajo de transmitírsela a sus hijos.

Un sistema inmune saludable mantiene el virus en alerta.

Factores de Riesgo

En los estudios realizados se ha observado que la seropositividad (se han desarrollado anticuerpos) se asocia con:

  • mayor edad (mayores de 20 años)
  • peores condiciones socioeconómicas,
  • mayor paridad,
  • mayor presencia de niños en la misma casa y
  • grupo étnico

¿Cuáles son los síntomas en el adulto?

La infección primaria inicia por la entrada del virus al organismo y puede no dar ningún tipo de síntomas. Es seguida por una prolongada y no detectable infección durante la cual el virus se localiza dentro de las células sin causar un daño medible o una enfermedad determinada ya que permanece vivo pero inactivo durante toda la vida de la persona infectada y solamente entra en actividad cuando su sistema inmunológico se deprime por tratamiento médico o enfermedad. Sólo en algunas ocasiones podrás sentir como si tuvieras gripa con síntomas como inflamación de los ganglios, fiebre y fatiga esto hace que el médico confunda estos síntomas con mononucleosis o con hepatitis.

La infección es muy importante para ciertos grupos de riesgo:

  1. bebés durante el embarazo
  2. personas que trabajan con niños
  3. personas cuyo sistema inmunológico está comprometido como pueden ser los que recibieron un trasplante de órgano o que tengan SIDA.

¿Cuáles son los síntomas en el bebé?

La mayoría de los bebés con citomegalovirus congénito (presente al nacer) no presenta síntomas de la infección después del nacimiento. Entre los síntomas más comunes se incluyen los siguientes:

  • Nacimiento prematuro
  • Bajo peso al nacer
  • Crecimiento del hígado y piel amarilla (hepatomegalia e ictericia)
  • Crecimiento del bazo (esplenomegalia)
  • Ruidos respiratorios anormales que indican infección pulmonar
  • Anemia o tromocitopenia .
  • Depósitos de calcio en el cerebro (calcificaciones intracraneales)

Sin embargo, cada bebé puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Aproximadamente un 10 por ciento de ellos desarrolla una “infección silenciosa” o libre de síntomas y esto hace que no se atienda desde el principio. Con un tratamiento de apoyo, la mayoría podrán sobrevivir pero tendrán una serie de complicaciones desde el principio de su vida.

Aproximadamente un 10% de ellos desarrolla manifestaciones tardías de la infección congénita. En la edad preescolar o escolar, estos niños pueden tener:

  • Problemas de aprendizaje
  • Problemas de la visión
  • Diferentes grados de retraso mental
  • Diferencia en el desarrollo
  • Pérdida de la audición después de nacer o durante su niñez. La infección congénita de CMV es una de las causas principales de sordera en los niños

Los síntomas del citomegalovirus pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas médicos. Siempre consulte al médico de su bebé para obtener un diagnóstico.

Hay muy poco riesgo de transmisión para aquéllas mujeres que se infectaron 6 meses antes de su embarazo.

¿Cómo se hace el diagnóstico de una infección por CMV?

La mayoría de las infecciones por citomegalovirus no son detectadas porque casi no dan síntomas y el virus tiende a reactivarse sin dar síntomas. Sin embargo, el individuo infectado desarrolla anticuerpos y esos anticuerpos durarán toda la vida.

Las pruebas de laboratorio pueden detectar estos anticuerpos y detectar si hubo infección previa. Además, el virus también puede cultivarse de muestras de orina, exudado de la faringe y muestras de tejidos que detecten una infección activa.

Se debe sospechar de una infección por CMV cuando:

•  Tiene síntomas similares a los de una mononucleosis infecciosa ( dolor de garganta, fiebre, dolores musculares y fatiga constante), pero los resultados del laboratorio son negativos o cuando

•  Muestra signos de hepatitis pero tiene resultados negativos de laboratorio de la hepatitis A, B, y C.

Para obtener un resultado más certero, el análisis de sangre deberá repetirse a las 2 semanas. Estos estudios son muy costosos y el médico debe evaluar su beneficio.

En los bebés recién nacidos, los médicos diagnostican el CMV buscando el virus propiamente dicho en los fluidos corporales dentro de las tres semanas posteriores al nacimiento.

¿Cuál es el tratamiento?

Esta enfermedad no tiene cura aunque existen vacunas protectoras en fase experimental. Se pueden tratar únicamente los síntomas con diferentes medicaciones antivirales, pero no tiene éxito durante el embarazo.

¿Cómo puede una mujer embarazada prevenir la infección de CMV?

La transmisión del virus puede prevenirse ya que generalmente se transmite a través de los líquidos del organismo que entran en contacto con las manos y después son absorbidos a través de la nariz o boca de la persona susceptible.

Las mujeres que tienen hijos pequeños o las que trabajan con grupos de niños pequeños (por ejemplo en guarderías) pueden reducir su riesgo de CMV practicando una higiene meticulosa. Hasta un 70 por ciento de los niños de entre 1 y 3 años que asisten a guarderías puede excretar el virus y transmitirlo a sus familias o a las personas a cargo de su cuidado. Para prevenir la infección de CMV, las mujeres embarazadas deben s eguir las prácticas de higiene comunes al cuidar a los niños:

  • Lavarse bien las manos después de cualquier contacto con la saliva y orina de los niños pequeños incluso después de cambiarles los pañales o recoger sus juguetes.
  • Desechar cuidadosamente los pañales y pañuelos descartables y otros artículos que puedan estar contaminados.
  • Evitar compartir vasos y utensilios con los niños pequeños

Las mujeres embarazadas que son profesionales de la salud y puedan estar en contacto con pacientes infectados, incluidos los bebés recién nacidos, también deben practicar una buena higiene y tomar las precauciones universales recomendadas en las instituciones de atención médica para manipular materiales que puedan estar contaminados. Las mujeres que trabajen en el ámbito médico o en guarderías también deben considerar realizarse un análisis antes del embarazo para comprobar si han tenido el virus de CMV anteriormente. Si ya han tenido el CMV, no tienen por qué preocuparse durante el embarazo. No se recomienda un diagnóstico de rutina en las mujeres de bajo riesgo.

El uso de preservativos disminuye las probabilidades de contagio durante las relaciones sexuales, pero los besos y otras formas de contacto íntimo también son contagiosos. Por lo cual, lo más recomendable son las relaciones estables.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo puedo saber si mi bebé se ha infectado con CMV?

Una vez que se ha demostrado que estás infectada, hay varios métodos para comprobar si el bebé ha sido afectado: se puede hacer una amniocentesis para estudiar el líquido que rodea al bebé y se puede analizar la sangre fetal en búsqueda de la presencia de infección. Sin embargo, estas pruebas no nos pueden decir la severidad del problema. En algunos casos, el ultrasonido puede ser de gran ayuda para ver si hay disminución del líquido amniótico (oligohidramnios) o si el bebé es pequeño para su edad gestacional (retardo del crecimiento uterino), y otros.

Hipertensión y embarazo
Complicaciones, Embarazo, Otras

Hipertensión y embarazo

Introducción

Una de las grandes patologías que aún no encuentra una respuesta clara a pesar de los constantes esfuerzos de los investigadores, es la presión alta (hipertensión) en el embarazo.

A pesar de haber sido descrito por Hipócrates hace muchos años, aún hoy en este Siglo XXI continúa llevándose la vida de mujeres jóvenes y sus bebés antes o después de nacer.

La mortalidad del bebé, los bebes prematuros o con bajo peso (crecimiento intrauterino retardado, CIR) son las principales complicaciones. En las estadísticas de mortalidad materna la hipertensión arterial (HTA) se encuentra entre las tres primeras causas.

Las embarazadas con presión alta están predispuestas a complicaciones graves y potencialmente mortales como el desprendimiento de la placenta, la formación de coágulos en todo el organismo (tromboembolia), hemorragia cerebral, falla en el funcionamiento del hígado y del riñon.

El número de mujeres que presentan hipertensión en el curso del embarazo llamada también preclampsia es de alrededor del 10% al 20 %. Mientras que 1 a 5% de las embarazadas pueden tener hipertensión crónica o esencial.

¿Qué es la presión arterial?

La presión arterial es la presión a la que circula la sangre por las arterias (TA) para llevar el oxígeno y nutrientes a todas los órganos del cuerpo. Cada vez que el corazón se contrae, bombea sangre a las arterias.

 Qué es la presión arterial

¿Cómo se mide la presión arterial?

En cada visita prenatal, el médico te mide la presión arterial colocándote un brazalete inflable alrededor de la parte superior del brazo.

 ¿Cómo se mide la presión arterial?

La presión arterial se mide mientras el corazón se contrae (presión sistólica) y mientras el corazón se encuentra relajado entre contracciones (presión diastólica). Los valores de la presión arterial se expresan con dos números, donde el número superior representa la presión sistólica y el inferior la presión diastólica, por ejemplo 110/80.

¿Qué es la hipertensión?

Cuando la presión de las arterias se eleva demasiado, se habla de alta presión arterial o hipertensión. Hasta el ocho por ciento de las mujeres padece hipertensión durante el embarazo. En el adulto, la hipertensión se define como presión sanguínea:

  • Mayor o igual a 140 mm Hg presión sistólica.
  • Mayor o igual a 90 mm Hg presión diastólica. (Entre cada latido, cuando el corazón está en reposo, la presión decae, denominada presión diastólica.)

 ¿Cómo se mide la presión arterial?

Se dice que tienes “hipertensión” cuando en varias ocasiones te han tomado la presión arterial cuando estás relajado y los valores son altos.

Es importante poner atención en la presión arterial personal, porque este padecimiento al principio no da síntomas, pero puede causar complicaciones serias a largo plazo: enfermedades del corazón, falla de los riñones, enfermedades de las arterias y aneurismas.

¿Qué circunstancias pueden cambiar la lectura de la presión arterial?

Una medición adecuada de la presión arterial requiere una atención detallada. La presión arterial puede elevarse en las pacientes normales en las siguientes circunstancias:

  • Temor: El temor eleva la presión arterial, por lo que la paciente debe estar tranquila y relajada.
  • Frío: Siempre que sea posible, la presión arterial debe tomarse en un ambiente cálido.
  • Vejiga llena: Esto puede hacer que la presión se eleve.
  • Ejercicio: Es importante que descanses 5 minutos antes de que te midan la presión arterial.
  • Obesidad: (Circunferencia en la mitad del brazo mayor de 29 cm). Las pacientes con sobrepeso no necesariamente tienen la presión arterial alta sino que los manguitos pequeños causan lecturas altas.

La lectura de una presión arterial elevada anormal debe repetirse después de 10 ó 15 minutos cuando ya estés tranquila y cómoda.

¿Cuál es la causa de la hipertensión?

La causa es desconocida en la mayoría de los casos, a esto se le llama “hipertensión esencial”. Se sabe que las arterias son más estrechas pero no se sabe la causa. Hay muchos factores que pueden contribuir a que esto suceda.

En algunos casos, la hipertensión si tiene una causa por ejemplo, problemas renales; a esto se le llama “hipertensión secundaria”.

¿Qué es la hipertensión en el embarazo?

La TA puede sufrir cambios normales durante el embarazo como por ejemplo, su descenso a mitad de la gestación. Pero en ocasiones, por anomalías que no se conocen del todo, puede producirse una elevación de la TA y derivarse de ello consecuencias negativas tanto para la madre como para el bebé.

El término hipertensión en el embarazo normalmente describe un espectro amplio de condiciones que pueden acompañarse sólo de elevaciones leves de la presión arterial, o llegar hasta hipertensión grave con daño de órganos.

Clasificación de las alteraciones hipertensivas en el embarazo

Existen varias alteraciones de la presión durante el embarazo. Algunas de ellas se inician antes del embarazo mientras que otras se desarrollan durante su curso:

  1. Hipertensión inducida por el embarazo (HIE) o hipertensión gestacional: aparece por primera vez durante el embarazo, también se le conoce como preeclampsia esencial y se caracteriza por:
    1. Ser un problema específico de la mujer embarazada en el que se eleva la presión arterial y desaparece después del parto o tras la primera semana de puerperio. Normalmente la preeclampsia incluye además de hipertensión arterial, aparición de albúmina en la orina (proteinuria) y edemas o hinchazones.
    2. Aparece después de la 20 semana. Si la preeclampsia se agrava puede desembocar en eclampsia: cuadro clínico caracterizado por convulsiones y coma.
    3. Esta es una condición mucho más peligrosa que la hipertensión crónica porque se acompaña de otras alteraciones asociadas en la embarazada. Hay un completo cambio de reacciones químicas que pueden causar convulsiones e incluso la muerte a la madre.
  2. Hipertensión crónica y embarazo: Se considera hipertensión arterial crónica a la hipertensión arterial existente desde antes del embarazo o a la que aparece antes de la semana 20ª de la gestación. O cuando la mujer continúa con hipertensión después del embarazo.
    1. La hipertensión arterial crónica puede cursar durante el embarazo sin grandes modificaciones pero otras veces pueden aparecer complicaciones diversas con efectos secundarios sobre corazón, cerebro, riñón.
    2. En cuanto al bebé, puede sufrir las consecuencias de un aporte limitado o dificultado de sangre a la placenta, de ahí la frecuencia con la que se produce crecimiento intrauterino retardado. Por otro lado, hay mayor riesgo de parto prematuro.
  3. Hipertensión preexistente que se agrava con el embarazo: Puede ser que una mujer hipertensa además se complique con la aparición de un cuadro superpuesto de preeclampsia; esto puede ocurrir en un 25-70%.Hipertensión tardía o transitoria: La presión arterial se aumenta al final del embarazo, en el parto o en el puerperio. Desaparece antes del final de la primera semana del puerperio y no hay hinchazón (edemas) ni cambios en la orina.
    1. Se presenta en la segunda mitad del embarazo. Puede aparecer eclampsia entre la 24-30 semana. Se diagnostica por el agravamiento de una hipertensión arterial preexistente junto con hinchazones (edemas) o presencia de proteínas en la orina (proteinuria) o ambos. Pueden aparecer alteraciones en la retina del ojo.
  4. Hipertensión tardía o transitoria: La presión arterial se aumenta al final del embarazo, en el parto o en el puerperio. Desaparece antes del final de la primera semana del puerperio y no hay hinchazón (edemas) ni cambios en la orina.

El médico debe de establecer la diferencia entre estas alteraciones ya que esto es muy importante para el pronóstico y el tratamiento.

Síntomas

Elevación de la presión arterial: Estés o no embarazada, la hipertensión no suele producir ningún malestar físico por esa razón es importante medirla a menos una vez al mes. Normalmente la presión arterial a lo largo del embarazo (en una persona con presión arterial normal), baja en el segundo trimestre y sube ligeramente después.

También, la presión arterial puede variar mucho durante el día, en un embarazo normal y en los enfermos hipertensos crónicos, las cifras están más elevadas durante la mañana, y bajan a lo largo de la tarde hasta alcanzar su punto más bajo por la noche.

Los investigadores han observado que la presión alta no aparece súbitamente. Excepto en la Preeclampsia, donde se observa que la presión arterial se eleva repentinamente en la semana 22. Prácticamente es imposible prevenirla, pero sí es posible detectarla y manejarla, por eso es primordial que acudas periódicamente al médico y en cada consulta te tome la presión arterial. En la Preeclampsia, las cifras más altas se observan durante la noche, esto es importante que el médico lo tenga en cuenta a la hora del tratamiento.

Edema (hinchazón): La presencia de edemas o hinchazones no siempre significa que existe riesgo de preeclampsia. Su localización más frecuente es en la cara y en las manos, con carácter persistente a pesar de reposo.

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En un embarazo normal el volumen corporal se incrementa en 2-3 litros, mientras que la Preeclampsia puede llegar a 20 litros. Unos de los controles que mejor indica este aumento del volumen es la medida del peso. Si el incremento del peso cambia de manera aguda, o las cifras aumentan más de 500gr. por semana, debería pensarse en un cuadro de retención de líquidos.

Proteinuria (elevación de las proteínas en la orina): La presencia de proteínas en la orina en un embarazo normal es frecuente y no significa que algo está mal. Sin embargo hay que ponerle atención debido a que en la Preeclampsia es un signo muy frecuente; la proteína que más se pierde es la albúmina.

La proteinuria debe medirse en la orina recolectada durante 24 horas. Normalmente la proteinuria aparece después del incremento de peso y después de que se elevó la presión arterial.

Sistema nervioso central: Los síntomas más frecuentes son dolores de cabeza (cefaleas), frecuentemente de localización frontal u occipital (duele la parte frontal o la base de la cabeza), acompañadas de nerviosismo, sensación de mareo, somnolencia, zumbidos de oídos, etc… que suelen ser síntomas premonitorios de preeclampsia.

¿Cómo afecta al embarazo la hipertensión crónica?

Cuando se detecta la TA elevada antes de la semana 20 del embarazo se dice que es porque la madre ya era hipertensa (hipertensión crónica). Generalmente, como son mujeres jóvenes, no suelen saber que tienen la presión arterial elevada y la primera noticia de esta alteración la tienen al controlarse el embarazo.

En general no hay aumento de riesgo en la mayoría de las mujeres con hipertensión crónica leve si no existen otras complicaciones. No obstante, si la hipertensión se acompaña de otros trastornos como la diabetes, los riesgos son mucho más altos para la madre y el bebé.

Riesgos maternos: Los riesgos de hipertensión crónica grave en el embarazo son varios, entre ellos:

  • Aumento de presión sanguínea
  • Insuficiencia cardíaca congestiva
  • Hemorragias cerebrales
  • Insuficiencia renal
  • Abruptio placentae o desprendimiento normoplacentario (desprendimiento temprano de la placenta)
  • Trastornos de coagulación

Riesgos para el bebé: Los riesgos para el feto y el recién nacido dependen de la gravedad de la enfermedad y pueden incluir, pero no se limitan a:

  • Retardo de crecimiento intrauterino: es una disminución del crecimiento fetal debido a la insuficiencia de flujo sanguíneo (si no le llega suficiente sangre oxigenada y con nutrientes, el bebé no puede desarrollarse a un ritmo adecuado).
  • Nacimiento prematuro (antes de las 37 semanas de embarazo)
  • La muerte del feto

Diagnóstico

Para hacer el diagnóstico, el médico hará un buen examen físico general y te dirigirá una serie de preguntas que le ayudarán a evaluar y establecer el diagnóstico: debe investigar si hay antecedentes de hipertensión arterial antes del embarazo o si este problema empezó con la gestación, revisará si estás hinchada (con edema), verá si hubo un incremento en el peso que sea superior a los 500 gr recomendados y tomará en cuenta si existe algún factor de riesgo como la edad, si es el primer bebé, si son gemelos, si hay aumento del líquido amniótico, si fumas, el tipo de dieta que llevas, etc.

  • Medirá la presión arterial en posición sentada, con el brazo situado a la altura del corazón, evitando factores extrínsecos que puedan modificarla, confirmando mediante dos tomas separadas al menos en 6 horas. Esta medición se repetirá en cada una de las visitas programadas.
  • En caso de que detecte que hay hipertensión arterial, pedirá también una exploración neurológica completa, que incluye estudio del fondo de ojo y electrocardiograma (EKG).

Los análisis de laboratorio recomendados para las mujeres con hipertensión crónica o que desarrollan hipertensión en el segundo trimestre del embarazo son los siguientes:

  1. Hemoglobina y hematocrito para estudiar la concentración de la sangre
  2. Estudio de coagulación: recuento de plaquetas (recuerda que hay peligro de formación de coágulos).
  3. Química sanguínea: para estudiar los niveles de ácido úrico y creatinina.
  4. Orina: para estudiar la presencia de proteína (albúmina) en la orina. El grado de proteinuria puede fluctuar ampliamente durante el transcurso del día, incluso en casos graves, por lo tanto una simple muestra aleatoria puede no mostrar proteinuria relevante y es por eso que se pide que se junte la orina de 24 horas.
  5. Ultrasonido: para confirmar si el crecimiento del bebé está retardado.
  6. La prueba de monitorización fetal no estresante y la prueba estresante de respuesta a las contracciones, resultan útiles cuando el médico necesita hacer una evaluación fetal rápida. Las pruebas sin estrés se realizarán al menos cada semana, si la madre siente que hay disminución de los movimientos del bebé o existen indicios clínicos o del ultrasonido, de retardo en el crecimiento del bebé dentro del útero.

Todos los valores anormales merecen precaución y seguramente tu médico te pedirá que los repitas para su confirmación.

Control materno fetal en la hipertensión crónica durante el embarazo

Toda mujer con hipertensión arterial crónica que quede embarazada, debe ser vigilada cuidadosamente. Tu médico te pedirá que acudas a consulta cada 15 días hasta la semana 30 y después cada semana a partir de entonces. En la consulta te hará: medición de la presión arterial y toma de peso.

 Control materno fetal en la hipertensión crónica durante el embarazo

Una forma eficaz de llevar un control de tu TA es que periódicamente tu misma te la tomes en casa y lleves un registro de esta toma. Así se puede evitar la confusión que puede derivarse de la habilidad de la TA de elevarse cuando llegas a la consulta médica. Esto le permitirá al médico saber cuál es la actividad física que puedes realizar y podrá valorar la necesidad de recomendar o no algún medicamento. No siempre es necesario tomarlo durante todo el embarazo.

Te pedirá también que te realices análisis de laboratorio con regularidad para controlar los valores de una serie de sustancias en sangre y orina relacionadas con la hipertensión, que acudas con el oftalmólogo para que te haga un fondo de ojo y te hará un electrocardiograma para valorar tu corazón. Medirá también el bienestar de tu bebé.
Los estudios fetales pueden comenzar en el segundo trimestre y pueden incluir:

  • Ultrasonidos y controles del ritmo cardíaco fetal para controlar el crecimiento y estado del bebé. Si los resultados de las pruebas son normales, es posible que no sea necesario repetirlas a menos que cambie la condición de la madre.
  • Prueba sin estrés – mide la frecuencia cardíaca del bebé en respuesta a los movimientos naturales del feto.
  • Perfil biofísico – prueba que combina la ecografía con la prueba sin estrés.
  • Estudio del flujo por Doppler – tipo de ecografía que utiliza ondas sonoras para medir el flujo sanguíneo que entra y sale por el cordón umbilical.

Tratamiento

A diferencia de la presión arterial alta crónica, tu médico te recomendará no hacer excesivo ejercicio físico, ya que te beneficia más hacer un reposo relativo reduciendo tu actividad física y descansando más tiempo. Así mejora la perfusión sanguínea (la llegada de sangre y por lo tanto de nutrientes) a la placenta y a tu bebé.

No se debe reducir la sal de la dieta, esto se recomienda solamente cuando, antes del embarazo, se sabía que la TA elevada respondía a la restricción de sal. Sólo en este caso y cuando existen problemas del riñón es cuando se restringe la sal en la dieta. Evidentemente, es preciso dejar de fumar tabaco y otras sustancias, así como beber alcohol.
Cuando el reposo no es suficiente y la TA diastólica (la baja) es mayor de 100 mm, el médico iniciará el tratamiento con medicamentos para evitar complicaciones.  En algunas ocasiones, cuando la mujer hipertensa ya estaba en tratamiento desde antes del embarazo, es probable que necesite continuar tomando sus medicamentos antihipertensivos durante la gestación. Si es necesario, tu obstetra cambiará el medicamento habitual por otro antihipertensivo más seguro para el embarazo. Recuerda, un bebé sano depende de una madre sana, así, tu médico usará los medicamentos cuando exista un beneficio marcado para ti.
Si la elevación de la T.A es más grave, y el médico sospecha o ha diagnosticado la presencia de preeclampsia, entonces te pedirá que ingreses al hospital para una valoración y control más completo.

  • Cuando se ha hecho el diagnóstico de preeclampsia, generalmente se adelantará el parto en beneficio de la madre. Cualquier retraso sería nada más o porque hay duda en el diagnóstico o por inmadurez del feto
  • Cuando la preeclampsia se presenta mucho antes de llegar a término (semana 34-36 del embarazo), el médico tratará de prolongar el embarazo para permitir un mayor desarrollo y maduración del bebé. En este momento es muy importante que ambos estén monitorizados muy cercanamente en algún centro hospitalario adecuado para esta emergencia. Si se observa algún deterioro, será razón para que el ginecólogo decida adelantar el parto.

En la mayoría de las embarazadas la hipertensión disminuye progresivamente luego del parto y su estado de salud se normaliza hacia la sexta semana después del nacimiento del bebé; al mismo tiempo que desaparece la pérdida de proteínas en la orina.

Prevención

Los programas de control prenatal son la mejor forma de disminuir las complicaciones que pueden ocurrir durante el embarazo. Tu médico iniciará el control y cuidado específico desde el principio del embarazo.

Cuando una mujer hipertensa crónica desea embarazarse es muy importante conocer la causa y gravedad de la hipertensión para llevar un tratamiento adecuado.

Las mujeres que padecen hipertensión crónica deben consultar a su médico antes de intentar quedar embarazadas. Una consulta previa al embarazo permitirá a tu médico asegurarse de que tu presión arterial se encuentra bajo control y evaluará cuáles son los medicamentos que tomas para controlarla. Si es necesario, los cambiará por otros que sean seguros para  el embarazo.

En consecuencia, nunca sobra hacer énfasis en la importancia del control prenatal. La hipertensión es la causa más común de muerte materna y fetal. Previniendo se asegura el bienestar tanto del bebé como el  de la madre y se previenen las complicaciones.

¿Quiénes están en riesgo de ser hipertensas?

Se han identificado algunos grupos de mujeres en las cuales es más probable que se presente esta alteración:

Factores personales de la embarazada:

  • Adolescentes y mujeres mayores de35 años
  • Primigestas (primer hijo) independientemente de su edad
  • Mujeres con sobrepeso
  • Con antecedentes familiares o personales de eclampsia o preeclampsia.
  • Con enfermedades asociadas: lupus, diabetes, obesidad, enfermedad renal crónica, mola.
  • Embarazo múltiple (gemelos o trillizos).
  • Isoinmunización  Rh (problemas con el Rh del bebé).
  • Intervalos entre embarazos de menos de 2 años y más de 10.

Pronóstico

Hipertensión crónica:La mayoría de las mujeres con hipertensión crónica tendrán una hipertensión leve a moderada (presiónarterial menor de 160/110 mmHg) y tienen un riesgo bajo de complicaciones perinatales. La probabilidad de complicaciones aumenta en las mujeres que tienen hipertensión severa o con enfermedadcardiovascular o renal preexistente.

Hipertensión gestacional: Las mujeres con hipertensión gestacional tienen un riesgo perinatal similar al de las mujeres que tienen la presión arterial normal Sin embargo, aquellas que se presentan hipertensas antes de la semana 34 del embarazo, tienenun riesgo aumentado de complicaciones perinatales, ya que se calcula que el 40% de ellas desarrollará preeclampsia.

Preeclampsia: El pronóstico es particularmente malo en la preeclampsia que ocurre antes de las 34 semanas de gestación.

Algunos estudios indican que la hipertensión arterial transitoria se repite en embarazos ulteriores y a menudo predice el desarrollo futuro de hipertensión arterial crónica.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Eclampsia?:
La eclampsia es la aparición de convulsiones o coma secundarios a la enfermedad hipertensiva (preeclampsia) gestacional. Puede ocurrir desde la semana 20 hasta 48 horas después del parto. Es el cuadro más grave, que requiere para su tratamiento la sedación de la madre y la interrupción del embarazo.

¿Si soy hipertensa, qué posibilidades tengo de sufrir una eclampsia o preeclampsia durante el embarazo?:
Las mujeres hipertensas presentan una mayor probabilidad de desarrollar preeclampsia que las que tienen una presión arterial normal.
Eso obliga al médico a un seguimiento estricto como gestación de alto riesgo.

¿Cuándo nazca mi bebé, seguiré siendo hipertensa?:
Existen distintas situaciones en relación con la hipertensión y el embarazo:

  1. La hipertensa esencial que descubre su hipertensión cuando se le efectúan los primeros controles durante la gestación. En este caso, como en el de la hipertensa que ya lo sabía previamente, seguirán siendo hipertensas después.
  2. Hipertensión gestacional, con o sin preeclampsia. La hipertensión aparece durante el embarazo y desaparece al concluir éste. Puede repetir en siguientes embarazos y en un cierto porcentaje de mujeres se pueden volver hipertensas años después.

¿Puedo tomar cualquier medicamento para bajar la presión arterial?:
No, en el embarazo nunca debes tomar ningún medicamento si no ha sido recetado por tu médico. Algunos medicamentos de los que se utilizan para bajar la presión arterial no son seguros durante el embarazo.

¿Siendo hipertensa puedo dar de mamar a mi bebé?:
Todos los medicamentos antihipertensivos pasan a la leche materna en mayor o menor grado, pero aún no se conocen los efectos adversos que pueden ocasionar en el lactante. Si tu hipertensión arterial es leve y deseas amamantar a tu bebé, es probable que el médico pueda considerar la posibilidad de suspenderte la medicación antihipertensiva pero siempre con control de tu TA. Si la elevación de tu TA es más grave o debe ser controlada con medicamentos, se debería discontinuar o suspender la lactancia.

Hiperemesis Gravídica Náuseas y Vómitos persistentes en el Embarazo
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Hiperemesis Gravídica Náuseas y Vómitos persistentes en el Embarazo

Información General

Casi todas las mujeres experimentan algún grado de náuseas y vómitos durante el embarazo, particularmente durante el primer trimestre. Un trastorno a menudo llamado “náuseas matutinas del embarazo”, ya que los síntomas a menudo son más acentuados durante la mañana pero en realidad pueden suceder a cualquier hora del día.

Sin embargo, demasiados vómitos pueden interferir con el aumento de peso necesario para mantener el embarazo y causar deshidratación y desnutrición la cual puede ser dañina para la madre y el niño.

Causas

No se conoce el origen específico de la hiperémesis gravídica, pero entre los factores causales se encuentran:

  • Niveles altos de HGC (hormona gonadotropina coriónica), estrógenos y estradiol. Los niveles de estas hormonas propias del embarazo se elevan rápidamente durante las etapas iniciales del embarazo y pueden activar la parte del cerebro que controla las náuseas y el vómito. Muchas veces no se demuestran niveles hormonales elevados si no que es la embarazada misma la que presenta una mayor sensibilidad personal al efecto de estas hormonas.
  • También hay teorías que sugieren que su causa podría deberse a una disminución en la función de la glándula suprarrenal, liberando menor cantidad de hormona adrenocorticotrofina (que sirve para estimular la producción y secreción de cortisol el cual controla el metabolismo de los carbohidratos, proteínas y grasas). Esta teoría se basa en que la administración de esta hormona muchas veces hace desaparecer la enfermedad.
  • Cambios gastrointestinales. Durante todo el embarazo los órganos digestivos se desplazan para abrirle espacio al feto en crecimiento. Esto puede producir reflujo ácido y hacer que el estómago se vacíe con mayor lentitud, lo cual puede causar náuseas y vómitos.
  • Hay quienes indican que la hiperemesis tiene una base parcial o totalmente psicosomática y que su tratamiento debería realizarse solamente con psicoterapia.
  • Dieta alta en grasas. Investigaciones publicadas en la revista Epidemiology indican que las mujeres que mantienen una dieta alta en grasas tienen un riesgo mayor de desarrollar hiperémesis gravídica. El riesgo aumenta cinco veces más por cada 15 gramos adicionales diarios de grasas saturadas (tales como una hamburguesa con queso de 1/8 kg o 1/4 lb).
  • Helicobacter pylori. Una investigación publicada en la revista Obstetrics & Gynecology reportó que el 90% de las mujeres embarazadas con hiperémesis gravídica también están infectadas con esta bacteria, la cual algunas veces puede causar úlceras estomacales.

Las náuseas y los vómitos intensos durante el embarazo pueden ser un indicador de embarazo múltiple (gemelos o más), un trastorno de tiroides o, en casos extremadamente raros, una mola hidatiforme

La hiperémesis gravídica es más común en mujeres:

  • Embarazadas por primera vez.
  • Embarazadas adolescentes
  • Embarazadas de más de un bebé.
  • Menores de 24 años.
  • Con antecedentes de esta condición.
  • Que viven en el hemisferio occidental.
  • Obesas.

Síntomas y Diagnóstico

Es muy importante no confundir los vómitos simples del embarazo, pasajeros y que revierten fácilmente, con aquellos vómitos que aumentan en intensidad y frecuencia y que implican un riesgo para la embarazada.

Los vómitos generalmente van precedidos por náuseas, aparecen por la mañana y son desencadenados por olores fuertes, a tabaco, comida y perfumes entre otros.

La evolución de este cuadro es progresiva. El diagnóstico se realiza en base a síntomas, pruebas de laboratorio y al examen físico Los síntomas son inconfundibles y algunas veces hasta incapacitantes. Estos pueden ser:

  • Náuseas severas, especialmente después del primer trimestre.
  • Vómitos persistentes y excesivos. Se considera que el vómito es excesivo cuando ocurre más de tres o cuatro veces al día.
  • Vómitos no relacionados con los alimentos.
  • Pérdida de peso mayor de 2 kg ( 5 lb ) durante un período de una a dos semanas.

Cuando los vómitos persisten, puede haber síntomas de deshidratación:

  • Aturdimiento o desmayo.
  • Sequedad de la piel, ojos hundidos, mucosas y labios secos
  • Disminución en la cantidad de orina.
  • Piel pálida y puede estar amarillenta.
  • Aumento de la frecuencia del pulso
  • Disminución de la presión arterial
  • en un último período aparecen trastornos nerviosos, como pérdida de los reflejos, solo se lo observa cuando no ha sido tratada en forma correcta

En los resultados de laboratorio se encuentra una elevación en la concentración de los glóbulos rojos, urea y ácido úrico. Hay también pérdida de electrolitos: potasio, sodio y cloro, lo que lleva a una alcalosis metabólica (desbalance del equilibrio ácido-básico)

Es importante que el médico haga un ultrasonido obstétrico para descartar la posibilidad de un embarazo múltiple o una enfermedad trofoblástica (mola)

Tratamiento

Es importante que una mujer embarazada consulte al médico si está experimentando náuseas y vómitos severos.

En los casos leves, es suficiente el control del estado nutricional para prevenir la aparición de una desnutrición o deshidratación. En estos casos es suficiente el reposo, aumentar la frecuencia de las comidas y disminuir la cantidad de las mismas. Es muy conveniente tomar algún alimento seco antes de levantarse y permanecer en reposo un tiempo después.

El tratamiento específico de la hiperemesis gravídica severa será determinado por tu médico basándose en lo siguiente: tu embarazo, tu estado general de salud y tus antecedentes médicos

  • Qué tan avanzado está el trastorno
  • Tu tolerancia a ciertos medicamentos, procedimientos o terapias
  • Las expectativas para la evolución del trastorno
  • Tu opinión o preferencia

Los objetivos del tratamiento pueden incluir:

  • Reducir las náuseas y vómitos
  • Sustituir los líquidos y electrolitos
  • Mejorar la nutrición y el aumento de peso

Ultrasonido: tu médico hará un ultrasonido para revisar la salud del bebé.

La dieta: en casos leves, el médico te pedirá que hagas cambios en tu dieta ingiriendo más proteínas y carbohidratos complejos tales como nueces, queso, galletas saladas y leche.

Las náuseas que no presentan complicaciones se pueden manejar con alimentos secos, como galletas y comidas pequeñas y frecuentes. Es recomendable que estos alimentos sean ingeridos en pequeñas cantidades a lo largo del día.

Es importante para la mujer embarazada mantener el consumo de líquidos y se recomienda su ingestión en los momentos del día cuando ella puede sentir menos náuseas. Las aguas de soda u otras aguas efervescentes frías pueden ser de ayuda.

También se deben evitar los alimentos muy grasosos y descansar tanto como sea posible.

La medicación para prevenir las náuseas está reservada para los casos en que el vómito es persistente y lo bastante severo como para representar un riesgo potencial para la madre y el feto.

Los casos más graves pueden requerir hospitalización y administración de líquidos por vía intravenosa (sueros), posteriormente el médico te permitirá iniciar una dieta líquida clara, para luego continuar con pequeñas comidas durante el día.

Es preciso recordar que las mujeres embarazadas deben mantener un nivel mucho mayor de calorías, proteínas, hierro y folatos que las mujeres que no están embarazadas. El médico te indicará los niveles suficientes y la manera de mantenerlos.

A las mujeres con hiperemesis gravídica se les sugiere, con frecuencia, buscar tratamiento psicoterapéutico debido a que los problemas emocionales no sólo pueden agravar la condición sino que también pueden ser originados por la misma.

Aunque existen pocos estudios sobre tratamientos alternativos, la acupuntura, la acupresión y algunos tratamientos homeopáticos han sido efectivos para controlar los síntomas. Por otra parte, hay mujeres que aseguran que se han mejorado con jengibre. Se debe consultar al médico acerca de estos métodos.

Asimismo, se puede necesitar una evaluación para descartar problemas hepáticos o gastrointestinales.

Complicaciones

Los vómitos persistentes pueden llevar a los desgarros esofágicos de Mallory-Weiss (laceraciones de la mucosa donde se une el estómago con el esófago y ocasionan sangrado) y las deficiencias nutricionales a una encefalopatía de Wernicke (síndrome asociado a la deficiencia de tiamina que puede causar desorientación, confusión y coma).

Expectativas (pronóstico)

Las náuseas y el vómito generalmente alcanzan su punto máximo entre las semanas de gestación 2 y 12 y se resuelven generalmente alrededor de la segunda mitad del embarazo.

Con adecuada identificación de los síntomas y cuidadoso seguimiento, este malestar rara vez representa complicaciones serias para el bebé o la madre.

No se prolonga después del embarazo, pero puede recurrir en los siguientes.

Preguntas Frecuentes

¿Puedo hacer algo para evitar que esto me suceda?

R: Desafortunadamente, no parece haber una forma de prevenir esta condición. Se desconoce la causa específica y los factores de riesgo son muy generales.

Hidropesia Fetal
Complicaciones, Embarazo, Otras

Hidropesía Fetal

Hidropesía Fetal

Hidropesía fetal conocido también como hydrops fetalis, es un problema muy grave que pone en grave riesgo la vida del bebé antes y después de nacer. No es una enfermedad en sí misma sino más bien una complicación de otras condiciones médicas.

Se caracteriza por provocar un edema grave (hinchazón), en el feto o en el recién nacido, debido a una cantidad excesiva de líquido en la cavidad abdominal (ascitis), alrededor del corazón (derrame pericárdico) o de los pulmones (derrame pleural) o hinchazón (edema) generalizado de la piel y en todo el cuerpo (anasarca), así como hinchazón de la placenta y acumulación del líquido amniótico (polihidramnios). Se considera Hydrops la presencia de líquido libre en dos o más espacios.

 Hidropesía Fetal

Tipos y causas de Hidropesía Fetal

Hay diversos factores que podían causar este problema por lo que se ha clasificado en dos tipos dependiendo de su origen.

La hidropesía inmune, ocurre por un rechazo inmune que tiene lugar entre la sangre de la madre y la sangre del bebé. Si la madre tiene sangre factor Rh negativo y el bebé es Rh positivo, el cuerpo de la madre puede reaccionar al factor  Rh positivo  como si se tratara de un cuerpo extraño y empezará a producir anticuerpos cuya función será la de destruir los glóbulos rojos del bebé.

La destrucción de las células de la sangre del feto produce anemia (disminución del nivel de glóbulos rojos en la sangre) en el feto. El bebé reacciona tratando de fabricar más glóbulos rojos pero le es imposible suplirlos. En ese momento, el hígado, el bazo, los riñones, las glándulas adrenales y el intestino tratan de ayudar en la fabricación de los eritrocitos, pero estos glóbulos rojos son generalmente inmaduros y se les denomina “eritroblastos” (de ahí el sinónimo de Hydrops Fetalis con “Eritroblastosis Fetal”) los cuales tampoco son suficientes.

Los órganos que están tratando de fabricar eritrocitos se inflaman y deforman hasta que llega un momento en el que se inician problemas con el flujo sanguíneo. El corazón cae en insuficiencia y la hidropesía se manifiesta con la salida de grandes cantidades de líquido que se acumulan en los tejidos y el bebé presenta ascitis, derrame pleural y taquicardia. Este es el cuadro clásico del Hidrops fetalis.

La hidropesía no inmune, es cualquier tipo de Hidropesía que no sea inmune y se presenta cuando algunas enfermedades o condiciones médicas afectan la capacidad del bebé para controlar los líquidos de su organismo.

Incidencia

Afortunadamente, desde 1971 la incidencia de la Hidropesía Inmune  o Eritroblastosis Fetal ha disminuido mucho con el tratamiento que se ofrece a la madre con globulina hiperinmune Rh (RhoGAM) el cual se utiliza en mujeres con factor Rh negativo y con el mejoramiento de las opciones de tratamiento al bebé.

La incidencia de la Hidropesía No Inmune es difícil de calcular porque muchas de ellas resultan en muerte o aborto espontáneo del bebé y algunas se curarán solas, especialmente cuando son el resultado de una infección que se resuelve con tratamiento. La frecuencia que se reporta es de 1 en 1,500 a 4000 partos.

Causas

Hydrops fetal Inmune:

  • Enfermedad hemolítica por Rh
  • Enfermedad hemolítica por subgrupos del sistema Rh (C, c, E, e).

Hydrops Fetal No Inmune:

En general, la Hidropesia No Inmune es causada por la falla del líquido intersticial (el líquido que circula entre las células) para regresar a las venas. Se considera como un proceso final de numerosos padecimientos fetales.

Las causas pueden agruparse en varias categorías: desórdenes hematológicas, cardiovasculares, infecciones intrauterinas, síndromes congénitos, cromosomopatías, desórdenes del metabolismo, presencia de tumores o masas, problemas de la placenta o del cordón umbilical, problemas maternos e idiopáticas (no se sabe la causa).

Hematológicas: problemas como hemorragias fetales, desórdenes en la producción de glóbulos rojos (alfa-talasemia homocigota), desórdenes hemolíticos genéticos (Déficit homocigoto de G- 6PD), etc. (aproximadamente el 10-27 % de los casos).

Cardiovasculares: que consisten en problemas estructurales del corazón, arritmias (el corazón late demasiado aprisa o demasiado lento), o anormalidades de los vasos sanguíneos (aproximadamente el 40% de los casos)

Infecciones intrauterinas (durante el embarazo): sífilis, toxoplasmosis, citomegalovirus, hepatitis congénita, infección por parvovirus.

Síndromes congénitos: con diversas malformaciones de los pulmones, riñones, etc. (10% de los casos).

Cromosomopatías: Trisomías 13, 18 y 21.

Metabólicas: Desórdenes del metabolismo que bloquean el retorno de la sangre a través de las venas.

Presencia de tumores o masas: como la hernia diafragmática, obstrucción del flujo normal de la linfa,  teratoma sacrococcígeo (un tipo de tumor localizado en la base del coxis) o riñones poliquísticos (10% de los casos).

Más raramente, la hidropsia puede ser causada también por problemas en la placenta o el cordón umbilical o por enfermedades o problemas maternos (diabetes, preeclampsia, niveles excesivos de hormonas tiroideas).

En algunos casos (aproximadamente el 5 al 8 %), es imposible saber la causa y entonces se clasifica como “idiopática” lo que significa que es de causa desconocida.

La mayoría de los bebés que fueron diagnosticados al principio del embarazo tienen anomalías cromosómicas mientras que los que fueron diagnosticados después del segundo trimestre la mayoría son por enfermedades cardiacas.

La mortalidad es extremadamente alta, sin embargo es importante realizar un diagnóstico preciso que permita dar consejo genético y un manejo apropiado del embarazo.

Diagnóstico

Prenatal:  La Hidropesía Fetal generalmente se diagnostica durante el ultrasonido que el médico le hace a la embarazada en las visitas de rutina o cuando acude por alguna otra molestia como puede ser el sentir el abdomen demasiado grande, tener una hemorragia, porque piensa que los movimientos del bebé están disminuidos, etc.

Una ecografía realizada durante el embarazo puede mostrar presencia de dos o más de los siguientes hallazgos:

  • Cantidades altas de líquido amniótico
  • Placenta anormalmente gruesa
  • Líquido que lleva a hinchazón en los órganos y el área del vientre del bebé nonato, incluyendo el hígado, el bazo, el corazón o el área pulmonar. Si se observa la acumulación de líquido en un solo lugar, no se puede hacer el diagnóstico de Hidropesía.

Cuando el médico ha detectado el Hydrops, lo primero que hará tu médico es elaborar una historia clínica detallada en la que se anote:

  • raza (alfa-talasemia en homocigotos más frecuente en el sureste asiático),
  • antecedentes personales: LES, diabetes ó pérdidas de anteriores embarazos que podrían estar relacionadas con errores del metabolismo ó con anomalías cromosómicas. La infección por parvovirus B19 es más frecuente en profesores, cuidadores de guarderías y en personas en contacto doméstico con niños pequeños.
  • Para saber si es Hydrops de tipo Inmune o No Inmune, pedirá un análisis de sangre (Coombs indirecto) en el que se buscará la presencia de anticuerpos asociados con la incompatibilidad del grupo sanguíneo.
    • Igualmente se hará el estudio de TORCH para determinar infección por cualquiera de estos virus: Toxoplasmosis, Rubéola, Citomegalovirus, Herpes Zoster, Varicela.
    • Es probable que sea necesario descartar también la posibilidad de una diabetes.

Pedirá un nuevo ultrasonido más especializado (de segunda o tercera dimensión). El médico especialista en ultrasonido buscará la presencia de malformaciones, cardiopatías, marcadores ecográficos de infección como microcefalia (cabeza más pequeña de lo normal), ventriculomegalia (crecimiento anormal de los ventrículos del corazón) y calcificaciones intracraneales ó hepáticas. El médico tendrá que descartar la posibilidad de algún trastorno del metabolismo cuando al Hydrops se asocia disminución de los movimientos del bebé, alguna anomalía del esqueleto o crecimiento del hígado y el bazo.

  • Es conveniente repetir las ecografías frecuentemente para determinar la gravedad de la afección.
  • El examen ecográfico incluirá un estudio Doppler para valorar el estado fetal y la velocidad máxima de la arteria cerebral media que presenta alto valor predictivo de anemia fetal.

Cuando el diagnóstico se confirma, tu ginecólogo seguramente te referirá con un perinatólogo que es un médico especialista en embarazos de alto riesgo quien te enviará a un a interconsulta con un médico genetista y te irá pidiendo una serie de estudios más especializados como:

La cordocentesis (extracción de sangre fetal mediante la punción del cordón umbilical del bebé para que sea analizada), cuando lo permita la edad gestacional (>19- 20 semanas), es una prueba clave en el estudio del hydrops.

El estudio básico debe incluir: cariotipo, test de Coombs directo (en este caso se busca si hay presencia de anticuerpos en los glóbulos rojos de la sangre del bebé que los destruya), hemograma completo, proteínas, albúmina y perfil hepático.

Otros estudios se realizarán de forma selectiva (ej. estudios de DNA en metabolopatías conocidas). Si se prevé una transfusión (por ejemplo en la infección por parvovirus B19) hay que disponer de sangre cruzada para evitar procedimientos sucesivos.

La amniocentesis (estudio del líquido amniótico) es una prueba que el médico generalmente realiza siempre al mismo tiempo que la cordocentesis para practicar estudios adicionales, ó cuando la edad gestacional es inferior a 17-18 semanas ya que en ese momento la práctica de la cordocentesis es más difícil de realizarse para hacer el estudio de cariotipo.

Se analizará el líquido amniótico para la presencia de infecciones (toxoplasmosis, CMV, herpes simple y parvovirus B19) así como para posibles estudios de DNA para la investigación de determinadas enfermedades genéticas y metabólicas. Cuando el médico todavía no ha elaborado su diagnóstico, le pedirá al laboratorio de Genética que guarde líquido amniótico para que se pueda investigar también la posibilidad de alguna enfermedad del metabolismo como pueden ser las mucopolisacaridosis, el colesterol  elevado y fibrosis quística.

Diagnóstico Postnatal: En el recién nacido con Hydrops No Inmune, la evaluación diagnóstica debe incluir también ecocardiograma (es un examen que emplea ondas sonoras para crear una imagen en movimiento del corazón), radiografía de tórax, pruebas hepáticas (de la función del hígado), análisis de orina para medir la albúmina y análisis de función renal, estudio genético y cultivos virales y serología (Coombs Indirecto es el estudio que permite comprobar la presencia de anticuerpos en la sangre).

En caso de que el bebé fallezca, debe realizarse una autopsia lo más completa posible que incluya el estudio de la placenta, sin este estudio es imposible dar por concluido el estudio del  hidrops No Inmune. Es importante intentar completar el estudio etiológico en el hidrops idiopático por la influencia que puede tener en futuras gestaciones.

¿Cómo afecta la hidropesía fetal a mi bebé?

Como ya mencionamos anteriormente, la Hidropesía es un síntoma de algún problema que tiene el bebé. La hidropesía Inmune se convierte rápidamente en fatal si no es tratada con prontitud. En general, mientras más pronto se haga el diagnóstico durante el embarazo, peor es el pronóstico y muchos de estos bebés mueren antes de nacer.

Cuando se hace el diagnóstico de Hidropesía Inmune, tiene que ser tratada como una emergencia médica y el médico hará todos los preparativos para iniciar el tratamiento el cual dependerá de la edad gestacional.

Existe un 60 a 90% de mortalidad fetal que está relacionada con la Hidropesía No Inmune y esta mortalidad depende principalmente de la causa subyacente ya que muchas de las anormalidades congénitas tienen un porcentaje de mortalidad muy alto en sí mismas. El perinatólogo tratará de saber la causa ya que algunas de ellas pueden ser tratables.

Si el bebé sobrevive hasta el nacimiento, en el momento de nacer: estará muy hinchado, con un abdomen grande (debido a la acumulación de líquido en la cavidad abdominal).

¿Cómo afecta la hidropesía fetal a mi bebé?

Es común que estos infantes tengan problemas respiratorios que se pueden deber a muchas causas, entre ellas que los pulmones no se han desarrollado completamente por el crecimiento del hígado y el diafragma es empujado hacia arriba por el líquido de la cavidad abdominal. El polihidramnios (acumulación anormal del líquido amniótico) puede interferir también con los movimientos respiratorios del feto.

La disminución en el tamaño de los pulmones da como resultado un flujo alterado de la sangre a través de los pulmones y un aumento de la presión sanguínea dentro de ellos (hipertensión pulmonar). Este incremento de la presión dentro de los pulmones limita el flujo de sangre y, por lo tanto, el intercambio de gases que normalmente debe hacerse. Los pulmones necesitan limpiar la sangre (y finalmente todo el cuerpo) del dióxido de carbono y recibir en cambio oxígeno para llevar a los tejidos.

Muchos de estos bebés tienen acumulaciones de líquido alrededor de los pulmones o del corazón y esto complica aún más la función de estos órganos que ya de por sí está comprometida.

Otra complicación común para estos bebés es la baja del nivel de azúcar de la sangre (hipoglucemia), cuya causa no se entiende totalmente pero se piensa que se debe a la función alterada de las células del páncreas. Este problema pone a los bebés, si no se trata de inmediato, en riesgo de presentar convulsiones, apnea (suspensión de la respiración) y, posiblemente, daño cerebral.

El bebé tiene un riesgo incrementado de desarrollar hiperbilirubinemia (niveles elevados de bilirrubina en sangre) la cual puede ser causa de daño neurológico.

¿Cómo afecta la Hidropesía mi embarazo?

Como ya lo mencionamos, si tu ginecólogo sospecha que hay algún problema con el bebé, seguramente te enviará con un perinatólogo especialista en embarazos de alto riesgo el cual hará un ultrasonido de segunda o tercera dimensión buscando malformaciones y la localización de los sitios de acumulación de líquido. Buscará la causa del Hydrops y monitoreará cercanamente el bienestar del binomio madre-bebé.

Seguramente te pedirá que visites también a un neonatólogo quien tendrá a su cuidado al bebé una vez que nazca, a un médico genetista para que evalúe la historia de salud de la familia y a cualquier otro especialista que considere necesario para tratar los defectos genéticos que se hayan notado en el ultrasonido.

La Hidropesía puede complicarse con preeclampsia o con el Síndrome del Espejo que involucra hipertensión arterial inducida por el embarazo asociado a problemas renales (la madre está hinchada porque retiene líquidos, casi no orina, está anémica y es posible que tenga problemas en el pulmón y cuando se le hacen los análisis los resultados son compatibles con los que se presentarían en caso de preeclampsia. A esto se le ha denominado “Síndrome de espejo” dado que el edema o hinchazón aparece tanto en la madre como en el feto hidrópico).

El Síndrome del Espejo puede presentarse en cualquier momento del embarazo y puede persistir aún después del parto y puede ser muy peligroso para la salud de la madre.

El polihidramnios puede ser causa de un parto pretérmino y de preeclampsia.

La vía del parto la decidirá el médico especialista según razones obstétricas y teniendo en cuenta el pronóstico probable.

¿Cuál es el tratamiento del Hydrops Fetalis?

El asesoramiento de una pareja con un diagnóstico de HNI es con frecuencia difícil. Si el hidrops se diagnostica en edad gestacional viable, es susceptible de tratamiento y se decide una actitud expectante, hay que controlar el bienestar fetal según protocolo y con ecografías seriadas para control morfológico y hemodinámico fetal.

Durante el embarazo, es importante que el médico establezca su diagnóstico para así identificar aquéllos bebés en los que la intervención médica, prenatal o post natal, pueda ser efectiva.

En algunos casos, es posible dar tratamiento al feto (por ejemplo una transfusión fetal intrauterina cuando hay anemia por una infección del Parvovirus, o con medicamentos para la taquicardia fetal). En los procesos infecciosos se realiza el tratamiento específico.

En otros, la inducción del parto corrige el problema subyacente (por ejemplo cuando hay infección de la placenta). Es importante que el médico tenga en cuenta que muy pocos bebés hidrópicos sobreviven si nacen antes de las 30 semanas de gestación.

Existen también, pero aun a nivel experimental, algunas intervenciones quirúrgicas intrauterinas que han resultado exitosas para prevenir el Hydrops Fetal, por ejemplo, en casos de obstrucción del tracto urinario fetal o de una hernia diafragmática.

Las acciones que tome el médico dependen de si existe un diagnóstico específico que pueda ser tratado. Si no es así, el tratamiento simplemente será de apoyo y enfocado la causa. Si el Hydrops que presenta es de tipo inmune, el médico recomendará a la embarazada el protocolo de isoinmunización.

Los fetos que tienen el diagnóstico de anemia fetal como causa subyacente de la hidropesía, tienen muy buenos resultados  con la terapia fetal que se les administra.  El tratamiento incluye el análisis de sangre del cordón umbilical para confirmar el diagnóstico y realizar una inmediata transfusión de sangre para el bebé que logre subir el hematocrito un 20 a 25%. Este procedimiento se repite a las 48- 72 horas para elevar el nivel del hematocrito hasta un 45- 50%.

 ¿Cuál es el tratamiento del Hydrops Fetalis?

Después de esto, las transfusiones se harán cada dos o tres semanas y la última se hará a las 34 -36 semanas de la gestación. Estos bebés deben mejorar su situación antes del nacimiento.

El protocolo de tratamiento para los casos de hidropesía no inmune se enfocará a la causa subyacente. Si se conoce cuál es la causa, el neonatólogo hablará con los padres acerca de los riesgos- beneficios del tratamiento y la posibilidad de sobrevivencia del bebé. Los bebés que no han mostrado una mejoría antes del nacimiento, deben nacer en un hospital de tercer nivel que tenga las instalaciones necesarias para darle tratamiento respiratorio y todo lo que el bebé vaya necesitando.

Seguramente, y dependiendo de la causa, el neonatólogo discutirá con ustedes acerca de la conveniencia de darle un tratamiento agresivo o simplemente paliativo.

El tratamiento para el recién nacido idealmente debe ser multidisciplinario (son varios los especialistas que intervendrán en el plan de tratamiento), es un tratamiento agresivo y puede abarcar:

  • La transfusión directa de concentrado de eritrocitos (compatible con el grupo sanguíneo del bebé) y una exsanguinotransfusión (el procedimiento consiste en extraer lentamente sangre del bebé y reemplazarla con sangre o plasma fresco de un donante para librar el cuerpo del bebé de las sustancias que están destruyendo los glóbulos rojos).Aspiración con aguja para extraer el líquido adicional alrededor de los pulmones y el área del vientre
    • Tratamiento para prevenir el daño que pueda producir la elevación de los niveles de bilirrubina.
  • Aspiración con aguja para extraer el líquido adicional alrededor de los pulmones y el área del vientre.
  • Medicamentos para controlar la insuficiencia cardíaca congestiva y ayudar a los riñones a eliminar los líquidos adicionales
  • Tratamiento de la asfixia -que  es común en estos bebés- con métodos enérgicos para ayudar al bebé a respirar, como un respirador.
  • Diagnóstico de la causa. Esto es importante tanto para que el médico sepa cómo enfocar su tratamiento como para que pueda aconsejar a los padres respecto a futuros embarazos.

En los estudios que se han realizado en bebés con Hidropesía fetal, se ha constatado que el tratamiento agresivo reduce la tasa de parálisis cerebral, ceguera, pérdida de la audición severa y mal desarrollo cognitivo en los niños. Pero entre los bebés más pequeños, que pesaban entre 501 y 750 gramos, aquellos que recibieron tratamiento agresivo eran un 13 por ciento más propensos a morir que los que obtenían atención conservadora.

Para los bebés que no tienen un diagnóstico específico, el tratamiento es más bien de apoyo mientras que se le da tiempo para que vaya reabsorbiendo la hinchazón. Es frecuente que se presenten complicaciones de infección y que los bebés no respondan al tratamiento.

Preguntas frecuentes

¿Podré cuidar de mi bebé?: Si, por supuesto. Pregúntales al médico y al equipo de salud acerca de los cuidados que tendrás que darle ya que estos bebés están sumamente graves en el momento de nacer y van a requerir un tratamiento agresivo. Para que puedan entender lo que se está haciendo y el por qué, es importante que hagas toda clase de preguntas y que visites muy seguido a tu bebé.

Si habías planeado amamantarlo, puedes empezar a sacarte la leche y a congelarla mientras que estás en el hospital. Esta leche se guardará en la Unidad de Terapia Intensiva hasta que tu bebé esté listo para empezar a recibirla. Seguramente ellos mismos te prestarán una bomba para extraer la leche.

¿Cuándo podrá irse mi bebé a la casa?: Si el tratamiento tiene éxito y logra resolverse la hidropesía, el bebé podrá, eventualmente, irse a la casa. Sin embargo, es importante que recuerdes que para un bebé con hidropesía no inmune, el pronóstico es pobre. El bebé tendrá que ser capaz de tomar suficiente alimento como para mantener y ganar peso y respirar por sí mismo antes de pensar en irse a su casa.

¿Cuál es el pronóstico a largo plazo de mi bebé?: No se puede decir con claridad. Estos bebés siguen gravemente enfermos aún cuando han sobrevivido hasta el nacimiento. De los bebés que han sido diagnosticados durante el embarazo, solamente el 20% sobrevive hasta el parto y de estos, aproximadamente el 50% sobrevive el periodo neonatal. La sobrevivencia a largo plazo para aquéllos que pasan este periodo está determinada por la causa subyacente de la hidropesía.

Complicaciones

Complicaciones obstétricas. El exceso de líquido amniótico o polihidramnios, generalmente se asocia a ruptura prematura de membranas (RPM), Desprendimiento prematuro de placenta que está bien insertada (DPPNI) y parto pretérmino

Complicaciones para el bebé: Se puede presentar una forma de daño al sistema nervioso central llamada kernicterus

Riesgo de recurrencia

El riesgo de recurrencia dependerá del diagnóstico exacto y de las enfermedades subyacentes. La probabilidad de que se repita un HNI idiopático es extremadamente rara y así hay que transmitirlo a los padres.

Pronóstico

La hidropesía fetal a menudo ocasiona la muerte del bebé poco antes o después del parto. Cuando el diagnóstico se hace durante el embarazo, el 20-30% nacen muertos y la mortalidad global es elevada.

El riesgo es más alto entre los bebés más prematuros y aquellos que  están muy enfermos al nacer.

La sobrevida y los resultados a largo plazo van a depender de la causa subyacente.

Prevención

La incompatibilidad Rh, que puede llevar a esta afección, puede prevenirse si la madre toma un medicamento llamado RhoGAM en ciertos momentos durante y después del embarazo.

Bibliografía

http://www.perinatology.com/conditions/Hydrops.htm

http://emedicine.medscape.com/article/974571-overview

http://www.prematuros.cl/guiasneo/hidropsfetal.pdf