Embarazo

¿los padres deben cargar y abrazar a su bebé muerto??

La respuesta es diferente para cada pareja. Algunos padres encuentran que cargar a su bebé es esencial para soportar la pérdida, mientras que otros, ni siquiera quieren verlo.

Las investigaciones muestran que ninguna de estas dos posibilidades es mejor que la otra y que la decisión está en los padres. La parte más difícil está en los padres indecisos que están confusos en su preferencia y que no se deciden sino hasta que ya es muy tarde. Algunos que no sostuvieron al bebé, terminan por arrepentirse.

Muchos padres encuentran consuelo en guardar alguna cosa del bebé y generalmente se les permite la opción de tomar fotos, o un mechón de pelo. En las muertes en útero, al contrario de los abortos, existe la opción de llevar a cabo un funeral formal y/o cremación.

¿CÓMO SE MANEJA EMOCIONALMENTE LA PÉRDIDA?

Si pasaste por una muerte en útero, seguramente ya sabes que es un golpe devastador difícil de superar. Es posible tener una amplia gama de emociones, algunas veces más de una a la vez: culpa, dolor, negación, enojo, tristeza, depresión, miedo, frustración, aceptación, paz, felicidad y alegría. La suma es posible y todos tus sentimientos son válidos. Sé tolerante con tu pareja ya que cada persona tiene su propio tiempo para procesar el dolor.

Es importante recordar que el dolor y la pena toman tiempo para superarse. Tengan paciencia. Trata de vivir cada momento, cada hora y cada día. Aunque nunca podrás “terminar” con el dolor, puedes aprender a vivir con esta pérdida. La recuperación es un proceso contínuo, no sucede de un día para otro…pero llega.

Cuida tu salud física: Para las mamás, a la pena se suma el que, además, están teniendo que sufrir con la bajada de la leche, las pérdidas vaginales y la depresión post parto que se agregan a su propio dolor.

Probablemente el médico te prescribirá algún medicamento para detener la producción de leche. Sin embargo, si tuviste preclampsia no será posible que te den el medicamento pero te ayudarán a que te sientas menos incómoda.

Es importante que te cuides, descansa y trata de mantenerte bien físicamente para que puedas continuar tu curación emocional.

Exprésate libremente: habla acerca de tu bebé, de tus sentimientos, de tu dolor. Haz algún proyecto que tenga sentido para ti. Todo esto te ayudará a evitar que la pena se incremente como cuando te guardas todo “embotellado”.

Busca a las personas que te puedan ayudar: Es normal pasar por una etapa de duelo que el tiempo y la comprensión y solidaridad de familiares y amigos les ayudará a resolver.

A medida que van superando la pérdida, pueden experimentar muchas emociones como atontamiento y negación, dolor profundo, enojo y depresión. Una mujer y su pareja pueden tener sentimientos diferentes y esto a veces crea tensión entre ellos cuando más se necesitan.

Habrá momentos en los que sea difícil confortarse mutuamente, pero abrirse a sus necesidades y encontrar otras personas que te ayuden en estos momentos, puede ser útil.

Puede resultar útil solicitar al médico que los refiera a un especialista que tenga experiencia en la asistencia a parejas que han perdido bebés.

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Embarazo

¿Cuáles son los síntomas tempranos de una muerte fetal?

Como ya lo mencionamos, la muerte del bebé en el útero durante el embarazo puede ocurrir sin ninguna señal previa de aviso, pero una de las cosas que acostumbran a hacer los médicos es instruir a la embarazada para que se acostumbre a contar las patadas del bebé a partir aproximadamente de la semana 26 del embarazo.

Si el bebé da menos de 10 pataditas por día o si la madre siente que se mueve menos que lo habitual, es probable que su doctor recomiende la realización de pruebas para comprobar el bienestar del feto (como el monitoreo de los latidos del corazón del bebé o una prueba de ultrasonido).

Si las pruebas demuestran que el feto tiene algún problema, a menudo es posible tomar medidas para prevenir su fallecimiento.

Otros posibles síntomas de aviso incluyen el dolor abdominal o de la espalda baja y el sangrado vaginal. Siempre es preferible pasarte al lado del exceso de precauciones y llama a tu médico si estás preocupada.

Todos estos cuidados y recomendaciones se deben realizar en todos los embarazos, pero con mayor razón cuando ya ha existido un evento previo de esta naturaleza.

¿QUÉ PASA DESPUÉS DE QUE EL BEBÉ MUERE EN EL ÚTERO?

Si el bebé ha muerto en el útero, tu médico hablará contigo acerca de las opciones que existen para que el bebé nazca. Cuándo y cómo dependerá de qué tan adelantada estés en el embarazo, tu historia médica y lo que tú creas que es mejor para ti y para tu familia.

Algunas mujeres necesitarán, por razones médicas, que el bebé nazca de inmediato, pero habitualmente es seguro esperar hasta que tú misma entres en la labor de parto. Esto acontece, por lo general, alrededor de las dos semanas después de la muerte del bebé.

El médico te puede recomendar:

  • Inducción del parto. Esto es cuando el médico te da algún medicamento o rompe la bolsa para obligar a que la labor de parto se inicie. Son muchas las que optan por este método inmediatamente después de que han recibido la noticia de la muerte de su bebé. Igualmente, si la labor de parto no se inicia a las dos semanas, el médico se verá obligado a inducir el parto porque existe la probabilidad de que desarrolles coágulos después de este tiempo.
  • Dilatación y evacuación: Durante este procedimiento quirúrgico, el médico dilata el cuello uterino para poder extraer al bebé. Esto puede limitar la información que se puede obtener de los estudios posteriores al bebé.
  • Operación cesárea: Esto es un procedimiento quirúrgico en el cual el cirujano hace un corte en el abdomen y útero para que nazca el bebé. Idealmente, este procedimiento debería evitarse.

Si estás esperando más de un bebé y se descubre la muerte de uno de ellos, el médico te aconsejará que no te induzcan el parto. Mucho de lo que se haga dependerá de si los bebés compartían placenta y en qué momento te encuentras del embarazo.

Es probable que el médico te aconseje darles más tiempo a los otros bebés a que sigan su maduración dentro del útero. Nacerán entonces al mismo tiempo en el momento más oportuno para los otros.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA LA MUERTE DEL BEBÉ?

Se puede confirmar mediante un examen con ultrasonido al no detectar latido del corazón. Este estudio también puede aprovecharse para volverse a estudiar la placenta y los órganos y estructuras del bebé para determinar alguna posible causa de la pérdida

¿QUÉ PRUEBAS DE LABORATORIO O ESTUDIOS SE PUEDEN HACER DESPUÉS DE LA MUERTE DEL BEBÉ?

Para los padres es muy importante comprender qué causó este desenlace y les puede ayudar a la pareja a superar su devastadora situación. Cuando se llega a conocer la causa de un nacimiento sin vida, los médicos pueden ofrecer mejores consejos a la pareja acerca del riesgo de que ocurra otro evento similar en un futuro embarazo y cuáles serían las estrategias para prevenirlo.

El médico revisará nuevamente al bebé, la placenta y el cordón umbilical para tratar de encontrar la causa de la muerte y pedirá permiso a los padres para hacer pruebas directamente al bebé que pudieran detectar cuál fue la causa de la muerte. En estas pruebas se puede incluir:

  • Para esta prueba toma un poco del líquido (amnio) que rodeaba al bebé en el útero. Cuando se sospecha que la causa fue una infección o un problema genético (heredable a través de los genes), puede recomendar este estudio que se realiza antes del nacimiento.
  • Este es un examen físico que se realiza en el cuerpo humano después de la muerte. En la autopsia se buscará identificar la causa o causas de la muerte, dará datos del desarrollo del bebé y proveerá información acerca de problemas de salud que podrían servir para el cuidado de la madre en un siguiente embarazo.
  • Pruebas genéticas -buscando problemas genéticos- en el bebé.
  • Estudios para detectar infecciones en el bebé o en la placenta.

Además de todo esto, el médico revisará tu historia familiar y cualquier problema o enfermedad que hayas tenido durante el embarazo.

Si es necesario te harán estudios de laboratorio en sangre para checar si no tienes alguna infección, problema genético o enfermedad crónica como el lupus o problemas de tiroides.

Con los resultados obtenidos el médico sabrá si existe la posibilidad de que se repitiera este evento si te volvieras a embarazar. Y aun cuando no se encontrara la causa, todos estos estudios te ayudarán a entender y sobreponerte a la muerte de tu bebé. Si tienes dudas, preguntale al médico cuál es el objetivo que busca y el costo.

¿QUÉ PASA CUANDO EL BEBÉ MUERE EN EL MOMENTO DEL PARTO?

Es muy raro que el bebé muera en la labor de parto o en el parto. Cuando algo no está bien, es una experiencia traumática para los padres quienes no entienden lo que pasa mientras ven al personal muy ocupado resolviendo la emergencia.

Más tarde se descubrirá que el bebé tenía alguna anormalidad o una infección. Sin embargo, en la mayoría de los casos, se debe a algo que sucedió durante la labor de parto o en el momento mismo del nacimiento.

Un problema con la placenta o con el cordón umbilical como por ejemplo un nudo en el cordón, puede significar que el bebé no tuvo suficiente oxígeno en ese momento.

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Embarazo

¿Se puede prevenir la muerte del feto?

En algunos casos sí, pero en otros…no. Como parte del cuidado prenatal, el médico vigilará la aparición de signos que denoten que hay problemas en la madre o en el bebé.

Evidentemente una vigilancia adecuada de un embarazo disminuye la probabilidad de un evento adverso de esta naturaleza, pero en el caso de otros problemas inesperados como defectos genéticos, la muerte en útero ocurrirá sin ningún aviso.

La consulta con el especialista en obstetricia permite detectar enfermedades en la madre como la diabetes y la alta presión sanguínea maternal, que pueden incrementar el riesgo de muerte del feto.

Es necesario realizar un seguimiento cuidadoso de las mujeres con embarazos de alto riesgo durante el final del embarazo. A menudo es posible determinar si el feto        tiene algún problema monitoreando los latidos del corazón del bebé. De este modo es posible comenzar un tratamiento que, a veces, puede incluir un parto prematuro que puede salvar la vida del bebé.

En la actualidad, el riesgo de que las mujeres diabéticas y con presión sanguínea elevada den a luz un bebé sin vida es bajo cuando se someten a un seguimiento regular de su embarazo.

Ninguna mujer debe fumar, beber alcohol o utilizar drogas ilícitas, todo lo cual puede incrementar el riesgo del nacimiento sin vida del bebé y de otras complicaciones del embarazo.

SEGUNDA OPINIÓN

Una de las cosas más importantes que debes hacer cuando te están dando un pronóstico malo, es tomar una segunda opinión y seguramente tu mismo médico te recomendará que lo hagas.

Es importante que te sientas totalmente segura con la experencia de los médicos que te están dando el diagnóstico y es recomendable siempre que sean más de un par de ojos que vean a tu bebé. Escribe una lista de las dudas que quieras preguntar y asegúrate de que entiendes todas las respuestas que te dan.

Pregunta acerca de las pruebas específicas que se pueden hacer para confirmar una vez más el diagnóstico.

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Embarazo

Causas de muerte de feto en el embarazo

Maternas:

  • Embarazo prolongado (de más de 42 semanas)
  • Enfermedades crónicas de la madre como puede ser la diabetes mellitus (no controlada), lupus eritematoso, hipertensión arterial o algún problema sanguíneo con formación de coágulos que contribuyen a un pobre crecimiento del bebé y al desprendimiento de la placenta.
  • Infecciones durante el embarazo como la listeriosis, salmonela o toxoplasmosis.
  • Preeclampsia y eclampsia: que pueden reducir el flujo de sangre hacia el bebé. Esta condición se asocia con el desprendimiento de la placenta.
  • Edad materna muy precoz o avanzada.
  • Algún problema en el momento del parto relacionado con la posición de presentación del bebé.
  • Incompatibilidad Rh (el Rh de la sangre materna es diferente del Rh del bebé)
  • Ruptura uterina.
  • Hipotensión severa materna (es decir, baja muy importante de la presión sanguínea de la madre)
  • Muerte materna.

Fetales:

  • Gestación múltiple (de dos o más bebés).
  • Retardo en el crecimiento intrauterino: los bebés que crecen muy lentamente tienen un riesgo incrementado de morir durante el embarazo. En el ultrasonido de control se observa que el bebé simplemente no crece lo suficiente dentro del útero.
    • Se dice que estos bebés son “pequeños para su edad gestacional”.
  • Anomalías congénitas o genéticas: un defecto físico o genético en el bebé. Esto significa que el cerebro, el corazón u otro órgano, no se desarrollaron apropiadamente.
    • Las malformaciones múltiples en los bebés pueden ser por causa genética, del medio ambiente o desconocida y siempre será importante consultar a un especialista en genética en casos de bebés que fallecen en estas circunstancias.
    • Entre el 5 y el 10 por ciento de los bebés nacidos sin vida tienen anomalías relacionadas con sus cromosomas, que son las estructuras que contienen el material genético que determina nuestras características físicas. En pérdidas antes de la semana 20, son particularmente frecuentes las anormalidades de los cromosomas, aunque pueden provocar la muerte del feto en cualquier momento del embarazo.
  • Infecciones: Las infecciones bacterianas que afectan al feto o a la placenta son una causa importante de las muertes fetales que ocurren entre las semanas 24 y 27 de gestación. A veces la mujer embarazada puede tener una infección que puede pasar inadvertida (como las infecciones del tracto genital y urinario y ciertos virus como el parvovirus) hasta que ha provocado serias complicaciones, tales como la muerte del feto o su nacimiento en forma prematura (antes de terminar la semana 37 del embarazo).
    • Después del parto, es posible demostrar si la muerte del feto fue provocada por una infección bacteriana mediante la realización de pruebas especiales a la placenta.

Placentarias:

  • Insuficiencia placentaria. Se piensa que los problemas con la placenta son la causa más común de la muerte del bebé en el útero. Casi dos tercios de los bebés que mueren se pierden porque la placenta es insuficiente para lograr que el bebé se nutra y crezca adecuadamente.
    • No se entiende cuáles son las razones exactas de por qué la placenta no funciona en forma apropiada. Pero los médicos saben que si la placenta no funciona bien, los vasos sanguíneos que conectan a la mamá con el bebé se constriñen y esto da como resultado una disminución en los nutrientes y oxígeno que recibe el bebé y esto causa problemas en el crecimiento.
  • Accidentes de cordón umbilical (como nudos o aplastamiento)
  • Abrupto placentario (desprendimiento de la placenta durante el embarazo).
    • La placenta es un órgano vital para mantener la salud del bebé. El desprendimiento de la placenta, un trastorno por el que la placenta se separa del útero, desde parcialmente hasta en forma casi total, ocurre con mayor frecuencia alrededor de la semana 35 del embarazo.
    • Este trastorno provoca sangrados considerables que impide que el feto reciba la cantidad adecuada de oxígeno y le puede llegar a causar la muerte. El ultrasonido puede diagnosticar el desprendimiento de la placenta, si se detecta tempranamente se debe realizar una cesárea urgente que puede salvar la vida del bebé.
    • Las mujeres que fuman o utilizan cocaína tienen más de riesgo de desprendimiento.
  • El envejecimiento grave de la placenta, la formación de coágulos placentarios son otros problemas que impiden que el feto reciba suficiente oxígeno y nutrientes, también contribuyen a la muerte del feto.
  • Rotura prematura de membrana (se rompe la bolsa de aguas antes del tiempo adecuado).
  • Vasa previa (una complicación obstétrica en la cual los vasos sanguíneos fetales que no están protegidos por el cordón cruzan o corren muy cerca del orificio del cuello uterino y se pueden rasgar fácilmente cuando el cuello se dilata. El resultado es que el bebé se desangra).

 

 

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REFERENCIAS

Infecciones Vaginales en el Embarazo
Complicaciones, Embarazo

Infecciones vaginales en el embarazo: CANDIDIASIS

INFECCIONES VAGINALES EN EL EMBARAZO: CANDIDIASIS

Durante el embarazo tu cuerpo presenta muchos cambios y uno de esos cambios es el aumento del flujo vaginal.

Si el flujo es claro y sin olor, es muy probable que se deba al efecto de las hormonas del embarazo y es un signo de que la vagina está saludable.

Pero muchas veces el exceso de flujo es una señal de infección que ocurre cuando el balance natural de las bacterias que habitan en la vagina sufre una alteración.

De las cuatro infecciones vaginales que varían desde las más comunes hasta las más raras, todas causan vaginitis (inflamación de la vagina) y pueden afectar a la mujer embarazada.

  • Candidiasis (moniliasis) Vulvovaginal (que afecta la vulva y la vagina).
  • Vaginosis Bacteriana (causada por bacterias).
  • Infecciones del grupo de Estreptococo B
  • Tricomoniasis

CANDIDIASIS VULVOVAGINAL (MONILIASIS)

Es una infección causada por una levadura y el organismo más comun es la cándida albicans. Aunque este organismo vive comúnmente en la vagina, tu sistema inmune es el que mantiene que su crecimiento no se salga fuera de control.

Cuando se multiplica demasiado, aparece la infección.

Una de cada tres mujeres en algún momento de su vida, padece de una infección vaginal por cándida.

La candidiasis no está considerada como infección de transmisión sexual, sin embargo, se contagia en las relaciones sexuales.

FACTORES DE RIESGO

Los factores más comunes que predisponen a que la mujer padezca de moniliasis vulvovaginal son :

  • Embarazo. Durante el embarazo la vagina contiene una forma de glucosa muy rica -llamada glicógeno- que alimenta a la cándida albicans. Se cree que los altos niveles de glicógeno se deben al aumento de hormonas (estrógenos) y reducción de la acidez de la vagina.
  • Por esta razón las mujeres embarazadas tienen un riesgo 10 veces mayor de padecer candidiasis o moniliasis Vulvovaginal . La vagina es el lugar ideal para su desarrollo.
  • Mujeres diabéticas que no tienen controlada su azúcar, están en mayor riesgo, debido a que, como ya lo vimos anteriormente, los niveles altos de azúcar favorecen el crecimiento de la cándida.
  • Uso de pastillas anticonceptivas, antibióticos de amplio espectro, corticoesteroides (prednisona)
  • Alteraciones el sistema inmune (SIDA).
  • Las duchas vaginales.
  • Malos hábitos alimenticios, consumo de alimentos con alto contenido de azúcar.
  • Alteraciones hormonales cuando se acerca el ciclo menstrual.
  • Estrés.
  • Falta de sueño.

Cualquier situación que cambie el balance normal de las bacterias o levaduras en la vagina, desencadena una infección.

Por ejemplo los antibióticos atacan a las bacterias como los lactobacilos, que son las que mantienen el control de la cándida albicans.

¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS DE PADECER MONILIASIS VULVOVAGINAL?   

Durante el embarazo las infecciones por cándida  no representan un riesgo ni para la madre ni para el bebé, pero si no son tratadas, se le pueden transmitir a la boca del bebé durante el parto y producir lo que comúnmente se llama “algodoncillo” y, si lo estás amamantando, la cándida se te pasará a ti.

Afortunadamente, la candidiasis se puede tratar con un medicamento fungicida suave (anti hongos) para el bebé y una crema vaginal para ti.

SÍNTOMAS

Generalmente aparecen algunos o varios de los siguientes:

  • Dolor y comezón en la vagina y el área se siente en carne viva.
  • Enrojecimiento e inflamación de la vagina y labios.
  • Flujo blanco-amarillento espeso, puede o no tener olor o puede oler como la levadura que se utiliza para el pan, a este flujo se le denomina
  • Dolor e incomodidad durante las relaciones sexuales.
  • Sensación de ardor al orinar.
  • Cuando se desprende el flujo de las paredes vaginales, aparecen pequeños puntos rojos y puede haber sangrado.

Recuerda que las infecciones por hongos/candidiasis, pueden parecerse y sentirse como si fueran una enfermedad más grave incluyendo una gran variedad de enfermedades de transmisión sexual o vaginosis bacteriana, lo cual es una razón de más para que no ignores los síntomas si crees que tienes una infección por cándida, especialmente si estás embarazada.

Si presentas flujo vaginal, verdoso, amarillo o grisáceo con un fuerte olor, o comezón y ardor en la vagina, acude al médico.

DIAGNÓSTICO

Tu médico te realizará un examen pélvico en el que examinará la vagina y con un cotonete tomará una muestra del flujo que examinará al microscopio; será suficiente para diagnosticar la infección por cándida.

En casos raros, se enviará la muestra al laboratorio.

¿CÓMO SE TRATA LA INFECCIÓN VAGINAL POR CÁNDIDA DURANTE EL EMBARAZO?

Aún cuando hayas padecido candidiasis vaginal y te auto diagnostiques, debes consultar a tu médico.

Es importante NO automedicarte.

¿Por qué?  Porque muchas mujeres piensan que padecen de una candidiasis vaginal y en realidad tienen otra infección como la vaginosis bacteriana o tricomonas y entonces el tratamiento para la cándida solamente prolongará las molestias.

Si se trata de este tipo de infecciones el tratamiento que indicará el medico será con antibióticos o metronidazol.

Una vez que has consultado al médico puedes comprar la crema o supositorios fungicidas que te indicó.

Este tratamiento es la mejor opción, el más seguro para tratar la candidiasis vaginal durante los tres trimestres del embarazo.

Recuerda que pueden pasar varios días antes de que las molestias disminuyan, y cuando empieces a sentir una mejoría, NO suspendas el tratamiento, sigue las indicaciones de tu médico.

Desafortunadamente la infección puede desaparecer temporalmente y es probable que regrese, pero generalmente desaparece totalmente hasta después del parto.

¿Cuáles son los medicamentos adecuados durante el embarazo?

Durante el embarazo los médicos recomiendan solamente pomadas y supositorios vaginales.

Aún no se ha comprobado que los medicamentos por vía oral para este tipo de infecciones, sean seguros durante el embarazo y lactancia.

Recuerda que no debes de auto medicarte y que tu pareja deberá seguir el tratamiento para que no vuelvas a contraer la infección.

Terminado el tratamiento es importante que el médico te examine nuevamente.

Recuerda que las infecciones causadas por cándida, tienen síntomas similares a las infecciones, de transmisión sexual.

Un buen diagnóstico cada vez que se presenten los síntomas, es vital para que recibas el tratamiento adecuado o corres el riesgo de que la situación se empeore.

Si en tres días de tratamiento, no sientes una mejoría o si los síntomas se han agravado o regresan después del tratamiento, es importante que acudas al médico.

PREVENCIÓN DE LAS INFECCIONES VAGINALES POR CÁNDIDA EN EL EMBARAZO

Durante el embarazo no puedes controlar los cambios hormonales, pero puedes tomar ciertas medidas para prevenir las infecciones por cándida, lo primero y más importantes es mantener el área genital seca y que circule aire en esa área.

  • Usa pantaletas de algodón lo cual permitirá que tu área genital respire, además es recomendable usar pantaletas que cubren toda el área (no tangas).
  • Duerme sin pantaletas, esto puede reducir el riesgo de infecciones.
  • Consume carbohidratos complejos y granos integrales en lugar de azúcares y harinas refinadas lo que ayuda a disminuir los factores que favorecen las infecciones.
  • Consume yogurt (lactobacilos ) frecuentemente, es un pro biótico que ayuda a la digestión y se cree que ayuda a prevenir las infecciones vaginales.
  • Evita usar ropa ajustada (pantalones).
  • Si vas a nadar, debes cambiarte el traje de baño en cuanto salgas del agua y secarte bien el área genital antes de colocarte las pantaletas.
  • La cándida albicans se desarrolla muy bien en ambientes húmedos y tibios así que evita los baños prolongados y sécate bien despué
  • No uses duchas vaginales, ni spray desodorante vaginal.
  • Toma baños de regadera y evita los baños de burbujas en la tina.
  • Utiliza jabones suaves para el aseo de tus genitales.
  • Se cuidadosa con tu higiene, especialmente cuando vayas al baño, límpiate de adelante hacia atrás.

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REFERENCIAS:

A - D, Defectos al Nacimiento

Atresia duodenal estenosis del duodeno

ACTUALIZACIÓN MAYO 2022

ATRESIA DUODENAL/ ESTRECHAMIENTO DEL DUODENO

DEFINICIÓN

Es una malformación congénita rara en la cual la primera parte del intestino delgado (el duodeno) no se ha desarrollado adecuadamente. No está abierto y no puede permitir el paso de los contenidos del estómago.

El intestino delgado tiene forma de tubo y está formado por 3 porciones: El duodeno, el yeyuno y el ileon y después se continua con el intestino grueso o colon. 

  INTESTINO DELGADO ATRESIA                            

El duodeno está localizado inmediatamente después del estómago de tal manera que cuando comemos la comida pasa por el esófago llega al estómago y posteriormente pasa a las diferentes porciones de los intestinos. 

Cuando se cierra una parte de este canal por completo (atresia) o bien se hace una obstrucción parcial (estenosis) debida a un adelgazamiento de la luz del duodeno, no existe paso del contenido del estómago.

Muchos bebés con atresia duodenal también tienen síndrome de Down. Esta enfermedad a menudo está asociada con otras anomalías congénitas.

INCIDENCIA

 

La incidencia de la atresia duodenal se estima entre 1/10.000 y 1/6.000 nacimientos vivos, afectando casi por igual a hombres y mujeres. 

En el 30-52% de los casos se trata de una anomalía aislada, pero es habitual que esté asociada a otras anomalías congénitas. 

Aproximadamente el 20-30% de los niños con atresia duodenal son portadores de la trisomía 21, y alrededor del 20-25% presentan anomalías cardíacas. (Fuente: Orphanet, portal de información de enfermedades raras y medicamentos huérfanos)

CAUSA

La atresia duodenal es un desorden digestivo raro que generalmente se presenta sin una razón aparente (esporádicamente) aunque en algunas familias se ha observado un patrón de herencia autosómica recesiva (ambos padres tienen el gen defectuoso). 

La causa exacta permanece desconocida aunque se piensa que puede ser el resultado de una lesión del duodeno a causa de una pérdida del suministro de sangre durante la gestación que hace que éste se estreche y se obstruya o que haya un fallo en la recanalización del lumen del duodeno.  

 TIPOS DE ATRESIA DUODENAL

  1. Atresia con membrana. Lo que ocluye el paso del alimento es una membrana.

         

  • Los dos extremos del duodeno se unen mediante un cordón fibroso. 

En la atresia Tipo A y B el segmento proximal del intestino aparece enormemente dilatado y contrasta con el diámetro pequeño del extremo distal el cual no contiene gas sino sólo pequeñas cantidades de moco. Este intestino colapsado generalmente mide no más de 4 a 6 mm. de diámetro.

 

En esta parte del intestino es donde desemboca, a través de la “ampolla de Vater”, la bilis del hígado y el jugo pancreático del páncreas que son necesarios para descomponer los alimentos y hacer posible que el cuerpo absorba los nutrientes que estos proporcionan. 

 

Cuando la atresia se encuentra antes de la ampolla de Vater, se denomina supravateriana o infravateriana (estas son más frecuentes) cuando se encuentra por debajo de ésta.

                                  

  1. Atresia Completa: no existe el cordón entre los dos extremos y por lo tanto están completamente separados.

                    

 SÍNTOMAS

Los síntomas que se presentan son debidos a la obstrucción intestinal alta:

Vómito. La atresia duodenal se caracteriza porque los bebés empezarán a vomitar en las primeras horas de su vida. El vómito puede ser verde (lo que indica que tiene un gran contenido de bilis) y el volumen casi siempre es mayor que lo que se le dio de comer al bebé.

El bebé continúa vomitando aunque se le suspenda la alimentación durante varias horas.

Deshidratación. El bebé puede deshidratarse porque no puede ingerir nada y esto le causa un desbalance de electrolitos.

Orina: Ausencia de orina después de las primeras micciones. 

No hay movimientos del intestino después de las primeras evacuaciones de meconio (la palabra meconio es el término médico para hablar de las primeras heces fecales del bebé y está compuesto de líquido amniótico, mucosidad, bilis y células que se han desechado de la piel y del tracto intestinal. El meconio es de color negro verdoso, espeso y pegajoso).

Las obstrucciones menos graves pueden manifestarse durante varios meses, o incluso varios años, después del nacimiento, con vómitos biliosos sin distensión abdominal (signo principal); sin embargo, también es posible que el único signo sea el retraso en el crecimiento.

 

Distensión abdominal. También hay distensión de la parte superior del abdomen.

Ictericia. En el 50% se presenta ictericia (color amarillento de la piel), con aumento de bilirrubina en casi todos los bebés, especialmente si no se diagnostica oportunamente.

Prematuridad. El 50% de los bebés nacidos con estenosis duodenal son prematuros.

Asociación con otros padecimientos. La estenosis o atresia duodenal se asocia generalmente a otros problemas gastro intestinales o del tracto biliar y a otras anormalidades en otros sistemas del organismo.

DIAGNÓSTICO

 

Prenatal

El uso de la ultrasonografía ha permitido la identificación de muchos bebés (80-90% de los casos) con atresia duodenal durante el embarazo. El diagnóstico se hace prenatal en el 80-90% de los casos. 

La ecografía muestra cantidades excesivas de líquido amniótico en el útero, una afección llamada “polihidramnios”, esto se debe a que el bebé no traga el líquido amniótico. 

El líquido protege al bebé durante su desarrollo. Normalmente, durante el embarazo el bebé traga este líquido, lo filtra, utiliza los componentes necesarios y lo regresa al espacio uterino en forma de orina. 

Este ciclo hace que el líquido siempre esté claro y transparente durante los nueve meses del embarazo. Este proceso de reciclado ocurre cada tres horas.

Igualmente se observa en el ultrasonido el “signo de la doble burbuja”. La primera burbuja corresponde al estómago y la segunda al duodeno hasta el sitio de la atresia. 

Cuando el médico ha hecho el diagnóstico, vigilará más cercanamente tu embarazo y harán otros ultrasonidos especiales para verificar si no hay otras anormalidades en el corazón (ecocardiograma fetal), en el sistema genitourinario y en el resto del tracto intestinal. 

Algunos bebés con obstrucción intestinal pueden tener cromosomas anormales por lo que el médico seguramente te recomendará también un estudio más especializado: la amniocentesis (estudio cromosómico del líquido amniótico), que le ayudará no sólo a determinar el sexo del bebé sino a detectar si existe además un problema con los cromosomas.

De ahí en adelante, monitorearán tanto la cantidad de líquido amniótico como el crecimiento del bebé ya que, cuando hay un aumento exagerado en el líquido, la madre corre el riesgo de tener un parto prematuro. 

El diagnóstico prenatal ofrece a la madre la oportunidad de recibir una atención médica prenatal más cercana y de considerar dar a luz en un hospital donde le puedan dar cuidados inmediatos a un bebé con anomalías gastrointestinales además de permitir, a los padres, la oportunidad de discutir los planes para el cuidado y manejo post natal del bebé.

Diagnóstico posterior al nacimiento

Ante la presencia de los síntomas, el médico pedirá un estudio de Rayos X del abdomen con el bebé en posición de pie.  En esta radiografía se observa aire en el estómago y primera parte del duodeno, sin que se presente aire más allá ( “signo de la doble burbuja”). La doble burbuja es señal de que el estómago y el duodeno están distendidos por el líquido que no puede pasar hacia el resto de los intestinos.

Esta imagen es común también cuando existe una malformación en otro órgano del abdomen, el páncreas, que tiene una forma de anillo (páncreas anular) y que se enrosca alrededor del duodeno causándole la estrechez, de tal forma que ambos problemas están casi siempre asociados.

Cuando la obstrucción es parcial, o sea que sí permite el paso de algo de alimento al intestino, puede necesitarse una RX con contraste del estómago y duodeno para hacer el diagnóstico.

La atresia de duodeno se ha relacionado también con la Asociación VACTERL (defectos de las vértebras,  ano imperforado, fístula traqueoesofágica con atresia esofágica y anomalías del riñón, enfermedades congénitas del corazón).

Es por esto que cuando se presenta este tipo de atresia, es importante que el médico examine perfectamente al bebé para descartar la presencia de otras malformaciones asociadas.

Diagnóstico diferencial

Para el médico es importante establecer claramente el diagnóstico ya que existen otros padecimientos que son similares y cada uno tiene su propio tratamiento:

  • Atresia del Yeyuno (la segunda parte del intestino delgado).
  • Atresia intestinal múltiple.
  • Estenosis pilórica (el píloro es el esfinter que permite el paso de los alimentos del estómago al duodeno).

ESTUDIOS DE LABORATORIO

Los siguientes estudios deben hacerse antes de la cirugía para verificar el estado de salud del bebé:

  • Medición de electrolitos en la sangre: es necesario corregir cualquier problema. Cuando el diagnóstico se hace a tiempo, la hidratación y electrolitos deben de estar normales pero, cualquier retraso, implica una medición completa de fluidos y electrolitos ya que el vómito continuo puede ser causa de una alcalosis metabólica. 
  • Análisis general de orina: puede ser un indicador del estado de hidratación.
  • Análisis de cromosomas. Cuando se sospecha trisomía 21, es necesario hacer un análisis genético completo aunque no hay urgencia de hacerlo antes de la cirugía.  

TRATAMIENTO

 

El primer y más importante paso es la estabilización del bebé. El cirujano gastroenterólogo pediatra le introducirá una sonda al bebé por la nariz para descomprimir (sacar los gases acumulados) el estómago y detener los vómitos.

Igualmente le introducirá líquidos a través de la vena para corregir la deshidratación y las anomalías con los electrolitos que típicamente se presenta debido a los vómitos; queda suspendida la alimentación por vía oral. 

Es necesario que se le haga una evaluación completa para que descarte alguna otra anomalía que pueda estar presente.

Una vez que se haya estabilizado al bebé, el tratamiento definitivo sera una cirugía del duodeno para quitar la parte bloqueada del duodeno, sin embargo, no se considera una emergencia médica. La cirugía exacta dependerá del tipo de anomalía.   

Terminada la cirugía, el bebé continuará con la sonda y su alimentación será por la vena, es decir alimentación parenteral. Este tipo de alimentación contiene: azúcares, grasas, proteínas, vitaminas y minerales, cubre las necesidades de alimentación del bebé, se absorbe fácilmente y lo hidrata hasta que el bebé esté listo para ser alimentado por vía oral. 

Esto significa que permanecerá hospitalizado varias semanas hasta que el movimiento del intestino se haya normalizado y acepte la alimentación.

El bebé se mantendrá en una cuna térmica hasta que sea capaz de mantener su temperatura normal y seguramente el médico le administrará antibióticos para prevenir infecciones.

Una vez que el intestino ya se mueve, se inicia la alimentación  normal, por medio de un biberón si el bebé no tiene problema para ello.

Si el bebé no tiene fuerza para succionar, o no tienen el reflejo de succión y deglución, por ejemplo los bebés de bajo peso o los prematuros, la alimentación se inicia por la sonda que se utilizó para vaciar  el estómago, hasta que esté en condiciones de recibir su alimento por medio un biberón. 

El médico tratará también cualquier otro síntoma que se presente.

Otros problemas (como los relacionados con el síndrome de Down o malformaciones cardiacas) se deben tratar como corresponda.

Si no se corrige la obstrucción puede ocurrir la muerte del bebé por distensión o por neumonía por aspiración.

COMPLICACIONES

Las complicaciones inmediatas que se pueden presentar después de la cirugía incluyen escurrimiento de la conexión intestinal reparada, sangrado e infecciones dentro del abdomen y en la herida. 

Puede presentarse también:

  • Inflamación de la primera parte del intestino delgado.
  • Problemas con la motilidad (el movimiento normal del intestino) intestinal. 
  • Reflujo gastroesofágico

Sin embargo, se considera que actualmente el resultado general de la cirugía es excelente dependiendo de la presencia de los problemas adicionales. 

PREVENCIÓN

Es fundamental la detección precoz y a tal efecto la radiología es el elemento auxiliar de mayor importancia.

En general los padres de los bebés con atresia duodenal deben recibir consejo genético.

¿QUÉ ES EL CONSEJO U ORIENTACIÓN GENÉTICA?

 

Es el proceso por medio del cual el médico genetista ofrece información, a los individuos afectados y a sus familias acerca de la historia natural del padecimiento, el tratamiento, la forma de herencia y los riesgos genéticos que puedan tener otros miembros de la familia y los orientará acerca de las fuentes de apoyo a las que se puedan acercar. De esta manera podrán tomar decisiones médicas y personales informadas.

Usa nuestra sección de “directorio de Genetistas” para localizar a un profesional especializado en genética en tu área.

 

PRONÓSTICO

Los bebés que tuvieron la cirugía requieren un seguimiento posterior regular para asegurarse de que tiene un crecimiento y desarrollo adecuado y para evitar deficiencias nutricionales que pueden ocurrir como resultado de la pérdida de intestino.

Si la atresia duodenal era un evento aislado y no estaba asociado a ningún otro problema, el pronóstico es bastante bueno y la mayoría de los niños podrán llevar una vida normal. 

El pronóstico para los niños con atresia duodenal y otros padecimientos dependerá de la severidad de estos últimos.

Si no se trata, este problema es mortal.

PROBABILIDAD DE QUE SE REPITA

La frecuencia es de 1 por 10,000 nacidos vivos en USA el riesgo de recurrencia es el mismo en la población general (No hay riesgo).

Es un problema que se presenta en todas las razas y la incidencia es igual en mujeres que en hombres.

ASOCIACIONES DE APOYO

Estas organizaciones se han establecido para los individuos y sus familias para darles información, apoyo y la oportunidad de establecer contacto con otras personas afectadas.

En inglés: MUMS National Parent to Parent network: http://www.netnet.net/mums/

Texas Fetal Center:  : http://www.texasfetalcenter.com/treatments/intestinal-atresia.html

 

REFERENCIAS

 

A - D, Defectos al Nacimiento

Acondroplasia

ACTUALIZADO A MAYO 2022

Acondroplasia

Definición del problema

Es un defecto de origen genetico del crecimiento de los huesos que afecat el cambio de cartílago (particularmente de los huesos largos de los miembros inferiores y superiores) a hueso siendo normal la longitud de la columna vertebral, lo que provoca un crecimiento disarmónico del cuerpo. La acondroplasia es evidente desde el nacimiento.

El término Acondroplasia, lo propuso Parrot en 1878, palabra que proviene del griego (a = sin, chondros= cartílago y plasis= formación), por el escaso crecimiento cartilaginoso que se produce en esta displasia. Normalmente, los tejidos cartilaginosos se convierten en huesos durante el desarrollo fetal y la niñez, salvo en algunos lugares como la nariz y los oídos.

Las personas con acondroplasia alcanzan una estatura en promedio de 1.20 mts.

Causa

En la mayoría de los casos, la acondroplasia se presenta en forma esporádica, sin causa aparente y sin historia familiar de este padecimiento.

 

De acuerdo con muchos investigadores, muchos de estos casos pueden representar nuevos cambios genéticos (mutaciones) que pueden a su vez transmitirse como un rasgo autosómico dominante. Los estudios realizados indican que la edad avanzada del padre puede ser un factor de riesgo que contribuya a la acondroplasia esporádica.

 

Con menor frecuencia, se han reportado también casos de acondroplasia familiar. En esta instancia, se ha demostrado la herencia autosómica dominante. Los rasgos hereditarios humanos, incluyendo los padecimientos genéticos clásicos, son el resultado de la interacción de dos genes, uno recibido de la madre y otro del padre.

 

En los padecimientos “autosómicos dominantes”, una sola copia del gen mutado (recibido de la madre o del padre), puede expresarse “dominando” al otro gen normal lo que da como resultado la aparición del padecimiento. El riesgo de transmitir la enfermedad de un padre afectado a su hijo, es del 50% para cada embarazo sin importar el sexo del bebé.

 

En 1994 se descubrió que el gen responsable de la acondroplasia se localiza en el  brazo corto del cromosoma 4 (los humanos tenemos 23 pares de cromosomas). El gen afectado codifica al receptor 3 del factor de crecimiento de fibroblastos (FGFR3)). La secuencia de ADN de este gen ha revelado que en los individuos acondroplásicos existe una mutación denominada Gly380Arg, que ocurre en el 97% de los casos.

 

La penetrancia de la mutación es del 100%, lo que significa que todos los individuos que hereden la mutación tendrán acondroplasia.

 

¿Qué son los fibroblastos?: Los fibroblastos son parte del tejido conectivo y sirven para sintetizar fibras y mantener la matriz extracelular del hueso. Además de ser las responsables de que los huesos crezcan a lo largo, los fibroblastos juegan un papel crucial en la curación de heridas, siendo las células más comunes del tejido conectivo.

 

Los huesos de los niños y los adolescentes son pequeños y cuentan con “zonas de crecimiento” denominadas placas de crecimiento. Estas placas están conformadas por columnas de células de cartílago que se multiplican, aumentan su longitud y, más tarde, se convierten en hueso mineralizado duro. Estas placas de crecimiento son fáciles de detectar en una radiografía. Dado que las niñas maduran antes que los niños, sus placas de crecimiento se transforman en hueso duro a una edad más temprana.

 

Así, la consecuencia de cualquier mutación  en el gen, se traduce en que las células cartilaginosas de las placas de crecimiento de los huesos se convierten en tejido óseo de forma demasiado lenta, lo que resulta en huesos cortos y en baja estatura.

 

¿Cómo se hereda la acondroplasia?

La enfermedad se desarrolla en cualquiera de tres circunstancias:

1) cuando uno de los padres tiene la enfermedad hay un 50 por ciento de posibilidades de que cualquiera de sus hijos también herede ese rasgo. Por lo tanto, en algunos casos, el niño hereda la acondroplasia de un padre con acondroplasia.

2) Sin embargo, la mayor parte de los casos se deben a mutaciones espontáneas del gen FGFR3 -localizado en el cromosoma 4- que codifica el receptor para el factor de crecimiento fibroblástico, es decir la mutación ocurre solamente  en el óvulo o en el espermatozoide, sin que se conozcan las causas de este cambio, ni cuál de los gametos (el óvulo o el espermatozoide) es el portador de dicho gen, esto se denomina mutación nueva y los padres –que son de estatura normal y no tienen el gen de la acondroplasia- no tienen riesgo de tener otro bebé con el mismo padecimiento.

3) Cuando los dos padres tienen la enfermedad, existe una probabilidad del 50 por ciento de que el niño la herede, una probabilidad del 25 por ciento de que no la herede y una probabilidad del 25 por ciento de que herede los dos genes anormales de cada uno de sus padres, lo que producirá graves anomalías del esqueleto y conducirá a una muerte temprana. Cuando ambos progenitores tienen acondroplasia, el médico suele recomendarles una serie de pruebas prenatales para diagnosticar o descartar esta manifestación mortal de la enfermedad. Si el niño no hereda la enfermedad, NO habrá ninguna posibilidad de que la transmita a sus hijos.

Las personas con acondroplasia resultante de mutaciones nuevas transmiten el trastorno a sus hijos según se describió antes (autosómica dominante).

Recientemente los investigadores han dicho que la edad del padre –cuando  es mayor de 40 años- pudiera predisponer a este tipo de accidentes, pero aún no se ha descubierto la causa que origina las nuevas mutaciones en el esperma.

Incidencia

La Acondroplasia no tiene preferencia por ningún sexo. Es decir se da por igual en hombres que en mujeres. Afecta a un bebé por 15,000 recién nacidos, dependiendo del país.

Diagnóstico

Prenatal

Embarazo de bajo riesgo: cuando la estatura de los padres es normal, el diagnóstico sólo puede ser sospechado en base a mediciones de los miembros del feto a través de los ultrasonidos realizados alrededor de la semana 26 de la gestación.

Cuando el ecografista observa la presencia de una desproporción de las extremidades (principalmente las inferiores, que son cortas) en relación con el tórax (que es de tamaño normal), o la presencia de polihidramnios (exceso de líquido amniótico) puede sospechar la posibilidad del diagnóstico. No obstante, muy pocos casos se diagnostican en la etapa prenatal ya que estas alteraciones pueden estar presentes en otros síndromes.

 

En la mayoría de los casos, el médico no puede hacer el diagnóstico específico con exactitud excepto por examen radiológico en la fase final del embarazo o, más comúnmente, en el momento del nacimiento. En la actualidad, el uso de ecografías en tercera dimensión y tomografías de hélice computarizada en tres dimensiones permiten una mayor exactitud en el diagnóstico prenatal de las displasias esqueléticas a partir de las 26 semanas de gestación.

Embarazo de alto riesgo: Se considera embarazo de alto riesgo cuando ambos progenitores tienen acondroplasia. Las pruebas de laboratorio que se hace es el estudio del ADN del feto a partir de las vellosidades coriónicas en la semana 10- 12 del embarazo o del líquido amniótico obtenido por amniocentesis en la semana 16 a 18 del embarazo.

En la actualidad, algunos investigadores describen el uso de células libres con ADN fetal en el plasma materno como una herramienta útil para detectar la presencia de mutaciones en el feto durante el embarazo, evitando así los riesgos de las técnicas invasivas como la amniocentesis.

Debido a que prácticamente las mutaciones ocurren en el mismo lugar dentro del gen, el análisis molecular ofrece gran fiabilidad a la hora de confirmar la evaluación clínica, lo que permite diferenciar la acondroplasia de otros padecimientos de los huesos similares o en neonatos que presenten características  atípicas.

Posnatal

La acondroplasia se diagnostica generalmente con radiografías y un examen físico al nacer o durante la lactancia. El examen del bebé después de nacer muestra un aumento en el tamaño de la cabeza de adelante hacia atrás. Asimismo, puede haber signos de hidrocefalia (“agua en el cerebro”).

Las radiografías de los huesos largos pueden revelar la presencia de acondroplasia en el recién nacido.

Si el médico tiene alguna duda pedirá que acudas a consulta con un médico genetista quien hará un análisis de sangre para buscar la mutación en el gen que causa la acondroplasia.

El genetista hablará con los padres explicando claramente el mecanismo de ocurrencia (cuál es la causa de este padecimiento) y el riesgo de recurrencia (si es posible que se repita este problema en los otros hijos) y les pedirá que se sometan a estudios posteriores para confirmar el diagnóstico.

En caso de aborto o muerte del bebé en el momento del nacimiento, es importante que se hagan estos estudios para confirmar el diagnóstico y recibir asesoramiento sobre su posible recurrencia.

Sintomatología

La característica que más llama la atención es evidentemente la talla baja. Al nacer oscila entre 46 y 48 cm. La talla adulta es aproximadamente de 130 cm. en el varón y de 125 cm en la mujer.

Las manifestaciones que se observan principalmente en un niño con acondroplasia son las siguientes:

  • Crecimiento de los huesos largos: En niños acondroplásicos la lámina de crecimiento del cartílago del hueso se forma más lentamente de lo normal, dando lugar a que en brazos y piernas se produzca una menor cantidad de cartílago transformable en hueso. Los huesos que crecen menos son el fémur, el húmero y la tibia.
    • Los brazos y piernas son cortos; la parte superior de sus brazos y muslos son más cortos en relación con sus antebrazos y pantorrillas. Sin embargo, los músculos y vasos sanguíneos que rodean dichos huesos no están afectados y tienen un crecimiento normal, como si estuvieran esperando a que el hueso terminara de crecer. Por esta razón, la piel es laxa y la grasa subcutánea excesiva, presentando pliegues transversales y cojinetes en los muslos y en los brazos, especialmente en los obesos.
    • En las extremidades superiores el brazo es más corto que el antebrazo. Su escasa longitud permite a la mano alcanzar tan sólo la región superior del muslo cuando están parados. No pueden extender totalmente el codo.
    • Las manos son cortas con dedos gruesos (rechonchos) que se pueden doblar fácilmente para atrás debido a que sus articulaciones son muy laxas. Existe una separación entre el dedo medio y el dedo anular o dedo del anillo (mano tridente). Esto no les impide tener gran habilidad manual para los trabajos finos y de precisión.
    • Los miembros inferiores se disponen habitualmente en rotación externa y es común la presencia de laxitud de los ligamentos, especialmente en las rodillas. Las pantorrillas pueden arquearse y por lo general
    • Los pies son cortos, anchos y planos.
  • Por otro lado, el tronco es de longitud normal con lo que el centro del cuerpo queda situado por arriba del ombligo. 
  • Las articulaciones son normales pero presentan un aspecto ensanchado con respecto al resto del hueso. Algunas de ellas a veces tienen limitada su movilidad en extensión, como son los codos y las caderas. La alineación de los ejes de las extremidades inferiores puede estar alteradas, al igual que ocurre en los individuos de talla normal. Es más frecuente la desviación con las rodillas separadas (genu varo), aunque también se puede presentar el genu valgo (rodillas juntas y pies separados).
  • El cráneo: El cráneo es una de las características anatómicas más significativas de las personas que padecen de acondroplasia, especialmente debido a su forma como de domo para adaptarse a un cerebro agrandado (megalencefalia) que es característico de este padecimiento. Esto da como resultado una frente muy amplia y abombada. Es posible también que exista acumulación de líquido alrededor del cerebro (hidrocefalia) y puede haber compresión del tallo cerebral.
    • Debido a la estructura tan diferente de los huesos, principalmente los de la cabeza, a las madres embarazadas de un bebé con acondroplasia se les recomienda cesárea, esto evita que la cabeza se atore en el conducto vaginal durante el parto.
  • Cara y rasgos faciales: cara pequeña con frente y mandíbulas prominentes, nariz achatada sobre todo en la zona del puente (entre los ojos).
    • Los niños con acondroplasia tienen los conductos nasales estrechos que pueden dar lugar a infecciones en el oído y, si no se tratan, a la pérdida de la audición.
  • Dentición: Debido a la mandíbula pequeña, los dientes pueden estar amontonados y es posible que los dientes superiores e inferiores no estén correctamente alineados.
  • Desviación de la columna vertebral: Después del primer año, por lo general, la espalda superior adquiere una forma relativamente derecha y la columna lumbar presenta una curvatura marcada hacia adelante (hiperlordosis). La hiperlordosis en ocasiones provoca el surgimiento de otra curva en sentido contrario (cifosis) de la columna vertebral dorsal (que generalmente desaparece cuando el niño empieza a caminar). Así, el aspecto del abdomen suele ser discretamente abombado debido a la configuración característica del la columna vertebral y de las caderas. Esto puede mejorarse con ejercicios apropiados.
    • Si la columna no se endereza, puede causar compresión a la médula espinal lo que trae como consecuencia severos dolores, sobre todo durante la adolescencia.
    • Los pulmones son pequeños pero su funcionalidad, así como su vía aérea, son normales.
  • Retraso en desarrollo motor: Por la cabeza tan grande, las piernas y brazos cortos, y el tono muscular disminuido un bebé con acondroplasia se va a sentar, parar y caminar, mucho más tarde que un niño que no padece las alteraciones mencionadas.

  • Esto provoca que se piense que el niño sufre además retraso mental, pero los niños con acondroplasia tienen generalmente un coeficiente intelectual y una esperanza de vida normal.
  • La marcha al principio es ligeramente oscilante, pero rápidamente el niño adquiere un patrón de marcha seguro y eficaz.
  • El desarrollo muscular es adecuado y permite a estos niños realizar la mayoría de las actividades de su edad. La presencia de alteraciones en la alineación de los miembros inferiores puede determinar, no obstante, ciertas dificultades funcionales al reducir la base de sustentación del niño y empeorar el equilibrio, originando de forma secundaria una marcha más penosa y con un gasto energético mayor.

Además de las características antes señaladas, las personas afectadas con este padecimiento muestran una hiperextensibilidad de las rodillas y de otras articulaciones.

Características cognitivas: Las personas que sufren este tipo de alteración por lo general presentan una función intelectual normal y en ocasiones más elevada que el resto de la población. Durante los primeros meses de desarrollo del niño, un programa adecuado de estimulación precoz le va a ayudar a alcanzar un desarrollo psicomotor normal y a compensar la deficiencia motriz debida a la baja de tono muscular.

 

Por ello, es muy importante que el niño asista, desde muy temprano (desde el primer año de vida), a un programa de terapia ocupacional, ya que este permitirá que alcance un mejor desarrollo psíquico y social, que compensarán en gran parte sus pequeñas limitaciones motoras.

 

Es muy frecuente también, que los problemas de autoestima así como de sobreprotección haga que los niños y jóvenes entren en un peligroso estado de conformismo y abandono, que les haga perder el interés por los estudios y otras actividades de tipo intelectual. En este sentido, se recomienda que los niños y jóvenes reciban asistencia psicosocial desde que se observen síntomas de retraso escolar no asociado a cuestiones de otra índole (por ejemplo: pérdida de audición, etc.).

Es muy importante reforzar las relaciones interpersonales de forma que se busque la integración e identificación del niño con un grupo (compañeros de clase) desarrollando así la autoestima.

Posibles discapacidades de los niños acondroplásicos

  1. El crecimiento es desproporcionado con extremidades relativamente cortas. Por ello, no pueden hacer palanca con el brazo, y la energía necesaria para llevar a cabo las tareas diarias es desproporcionadamente grande. La consecuencia es un cansancio rápido
  2. Las extremidades relativamente cortas en combinación con un torso largo dificultan las tareas diarias tales como vestirse o realizar la higiene personal. En algunos casos los niños acondroplásicos no pueden alcanzar con sus brazos el orificio anal, y dependen de terceros para limpiarse.
    • Ello se agrava por la limitación para estirar el brazo que se presenta en la articulación del codo.
  3. A causa de la malformación, las articulaciones de las rodillas son inestables. La inestabilidad de las articulaciones de las rodillas, y la carga anómala en la articulación tibiotarsiana (parte baja de la pierna y el pie), ocasionada por la posición arqueada de las piernas, originan dolores en las articulaciones, y una capacidad de carga inferior.
  4. Por causa del acortamiento del cuello del fémurº  y una malformación de la cadera, ésta se arquea hacia delante cuando la persona afectada está de pie. Este síntoma es compensado por la hiperlordosis lumbar. Al contraer la musculatura de la espalda, la persona evita caerse hacia delante.
    • Como muy tarde, durante la pubertad, se hace evidente la sobrecarga crónica de la musculatura de la espalda en la mayoría de los acondroplásicos en forma de fuertes dolores de espalda, que en algunos casos llevan a la incapacidad laboral.
  5. Como consecuencia de una alteración de crecimiento en la base del cráneo, se estrechan las vías nasales. Ello conduce a una rinitis crónica, llevando consigo vegetaciones adenoides, obstrucciones de respiración y una otitis crónica que a menudo ocasiona posteriormente sordera del oído medio.
  6. Las costillas cortas conducen a una capacidad pulmonar disminuida, con posteriores trastornos de numerosas funciones respiratorias.
  7. A causa del acortamiento de la base del cráneo, se estrechan las aberturas óseas que allí se encuentran. Ello afecta sobre todo al foramen occipitale y los canales venosos.

 

 

Anatomía general del cerebro humano        Resonancia magnética de una persona con estenosis del foramen mágnum. Obsérvese la reducción del grosor del cordón medular a nivel de la unión del cráneo con la columna vertebral (extraído de Fano y Lajarraga, 2000).

  • Esta compresión se produce a causa de anormalidades en el tamaño y la estructura del orificio de la base del cráneo (orificio occipital o foramen magnum) y de las vértebras del cuello por las que desciende la médula espinal por lo que el médico pediatra siempre evaluará a todos los bebés y niños pequeños con acondroplasia para determinar si existe compresión del orificio occipital.
  • Sus consecuencias son: una limitación de la médula espinal a la altura de la médula oblongata y una retención de la sangre en las venas que ocasiona una elevada presión interior del cráneo, formación de un hidrocefalia interna y externa.
    • El riesgo de mielopatía es elevado y está presente en prácticamente todos los niños afectados con este padecimiento, uno de cada 10 a 15 niños afectados, puede morir por compresión cérvico- medular.
  1. Problemas pulmonares y apnea. Frecuentemente se observan problemas respiratorios incluyendo apnea (suspensión de la respiración) y anormalidades en el intercambio de gases respiratorios. Cerca del 75% de los niños con acondroplasia presentan periodos de apnea. La apnea obstructiva del sueño puede ser causada por la falta de desarrollo (hipoplasia) de la mitad de la cara y por la elevación del índice de masa corporal.
  • Losniños con acondroplasia que tienen una disfunción respiratoria y apnea obstructiva del sueño, tienen deficit cognitivo asociado.
  • En ocasiones, los bebés o los niños pequeños con acondroplasia fallecen repentinamente, a menudo durante el sueño. Esto sucede en un dos y un cinco por ciento de los bebés afectados. Estas muertes pueden deberse también a la compresión del extremo superior de la médula espinal, que puede interferir con la respiración.
  1. Los niños acondroplásicos sudan más de lo habitual. Ello se debe, por un lado, al aumento del calor producido por el disminuido grado de acción de la musculatura, y, por otro lado, a la alteración del metabolismo, posiblemente en la cadena de respiración.

Complicaciones

En el caso de que los cuidados médicos y asistenciales sean insuficientes, pueden producirse complicaciones. La alteración de crecimiento de la columna vertebral y la hipotonía muscular, por ejemplo, pueden conducir a una cifosis torácica-lumbar seguida por una limitación del conducto vertebral y una compresión de la médula espinal. El hidrocéfalo puede alcanzar valores excesivos y hacer necesaria la operación denominada Shunt. A causa de la malformación de las extremidades y la carga anómala en las articulaciones pueden surgir artrosis prematuras. El parto natural no es posible.

Los problemas psicológicos surgen por la dificultad para ajustarse a un mundo diseñado para individuos de tamaño estándar.

Conflictos Emocionales, aspectos psicológicos

Alteraciones psicológicas: El acondroplásico tiene una inteligencia normal. Las alteraciones psicológicas que pueden aparecer en estas personas parten de la percepción de su aspecto diferente a los demás.

Algunas de las dificultades que pueden presentar las personas acondroplásicas tienen que ver con la falta de responsabilidades hacia su vida, sentimientos depresivos, aislamiento social y excesiva dependencia familiar.

Asimismo, pueden aparecer problemas psicológicos que dificulten afrontar las diferentes etapas evolutivas de forma adecuada, inmadurez personal, negación de su problema y retraso escolar.

Por parte de los padres, es difícil para ellos aceptar el problema de la acondroplasia, pueden surgir conflictos personales que dificulten la relación con su hijo, e influir en la percepción que éste tenga de su problema.

Pueden presentarse sentimientos de culpa, rechazo, negación, o excesiva sobreprotección hacia el hijo con un problema de crecimiento.

Con el fin de evitar y prevenir estos problemas, es necesario atender desde el punto de vista psicológico a los niños y a sus padres desde la primera infancia y a través de equipos multidisciplinares.

Entre los 4 y los 10 años el niño conocerá su problema, y según como lo maneje el entorno familiar, lo podrá aceptar. Durante esta etapa, deberá atenderse especialmente la adaptación escolar y las relaciones sociales, siendo importante que conozca a otros niños con su mismo problema.

El adolescente acondroplásico puede mantener su dependencia familiar de manera excesiva y estar falto de recursos para afrontar la vida adulta, pudiéndose presentar en estas edades un marcado aislamiento social.

Aspecto social: En el aspecto social, es primordial una actitud positiva por parte de la familia, ya que la evolución y el pronóstico van a depender de cómo ésta pueda afrontar el problema. Informarse de las asociaciones de afectados permite conocer a otras familias y dirigirse a especialistas en problemas de crecimiento. Los padres se sienten solos con su problema y la posibilidad de contactar con otras personas que se encuentran en una situación parecida, ayuda a asumir la realidad en mejores condiciones.

El favorecer el intercambio de experiencias entre familias es un objetivo prioritario, no sólo por los efectos terapéuticos subyacentes, sino también para favorecer la comunicación y el conocimiento de los distintos funcionamientos familiares.

Tratamiento

Cuidados prenatales a la madre: Si la madre está afectada por acondroplasia, seguramente el médico obstetra le enseñará a hacer ejercicios de control de la respiración durante el tercer trimestre del embarazo y le realizará estudios de función pulmonar ya que puede desarrollar problemas respiratorios en esta etapa del embarazo.

 

Cuidados inmediatos al recién nacido: Después del nacimiento es importante que el pediatra confirme el diagnóstico a través de estudios radiológicos y tome las medidas de las diferentes partes del cuerpo incluyendo la mano, la circunferencia del cráneo, la longitud del cuerpo

 

Tras el parto, y siempre que no sea desaconsejable por la existencia de algún problema en el estado de salud del niño, los cuidados que se le den posteriores al parto, deben de ser los mismos que se le dan a cualquier recién nacido. Es importante que el bebé se quede el mayor tiempo posible con los padres.

 

Cuidados posteriores:

En la actualidad no se conoce aún una ayuda eficiente para normalizar el desarrollo del esqueleto del niño afectado con acondroplasia, es importante que el médico siga de cerca el crecimiento y el desarrollo del niño afectado utilizando gráficas especiales del crecimiento de la cabeza y el cuerpo.  De esta manera podrá tratar eficientemente las complicaciones que surjan.

Las siguientes recomendaciones han sido publicadas por el Comité de Pediatría de la Academia Americana (1995) para el tratamiento de niños con acondroplasia:

  • Monitorear la altura, el peso y el tamaño de la cabeza utilizando las curvas de crecimiento estandarizadas para la acondroplasia.
  • Tomar medidas para detener la obesidad comenzando desde la primera infancia. El aumento de peso también llega a causar problema por lo que se recomienda desde pequeños que se vigile la dieta y se vuelva un hábito la disminución de carbohidratos simples de la dieta, aumentar la ingesta de frutas y verduras.
    • La actividad física también puede ayudar a controlar el peso. La Academia de Pediatría de los EE.UU recomienda actividades como nadar y andar en bicicleta. Los niños con acondroplasia deben evitar hacer gimnasia y los deportes de impacto debido al riesgo de complicaciones en la columna.
    • Lo más importante es que la terapia física impida el desarrollo de deformidades esqueléticas, por ejemplo fortalecer los músculos del abdomen evita que se forme la deformidad de la espalda. Si el niño presenta contracturas musculares a nivel de las caderas o de la espalda, se deben iniciar sesiones de rehabilitación mediante fisioterapia.
    • No debes interpretar un sudor mayor de lo habitual como un indicativo de problemas médicos, ya que ésta es una característica normal en los niños acondroplásicos.
  • Exámenes neurológicos periódicos con ultrasonografía, resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC o TCA) del cerebro para determinar la presencia de hidrocefalia.
    • Es importante también que el médico detecte de inmediato cualquier señal de compresión de la médula espinal superior (debido a anomalías del orificio occipital), (puede haber dolores en las piernas y pérdida de la capacidad de coordinación).
    • Otros síntomas posibles de la compresión de la médula espinal pueden incluir ronquidos, apnea del sueño (episodios donde el bebé deja de respirar mientras duerme) y bajo tono muscular que sea persistente. Si es necesario, una intervención quirúrgica puede ampliar el orificio y aliviar la presión sobre la médula espinal.
    • Algunos niños también pueden tener problemas respiratorios debidos a estructuras faciales pequeñas, amígdalas grandes o un tamaño reducido del pecho. Las intervenciones quirúrgicas para extirpar las amígdalas y adenoides (el tejido linfático cerca de la garganta) con frecuencia mejoran estos problemas respiratorios.
      • Los niños con acondroplasia frecuentemente sudan y roncan en asociación con el sueño. En ocasiones es necesario que el médico haga una evaluación de la función respiratoria y un estudio neurológico que incluya estudios del sueño e imágenes de resonancia magnética. Es importante tener en cuenta que, las apneas (falta de respiración) del sueño en los niños pueden causar pérdidas en la capacidad intelectual que, en su mayor parte, es irreversible si no es tratada adecuadamente.
  • Si se observa debilidad del tronco, el médico deberá evaluar posibles deformaciones de la columna.
    • La joroba se puede corregir si se utiliza un aparato especial para la espalda durante uno o dos años mientras son bebés. Si se hace una cirugía correctiva temprana de las deformidades en forma de arco de las piernas se puede disminuir la severidad de la deformidad.
    • Si la curvatura de las piernas es excesiva, el pediatra seguramente te enviará a consulta con un ortopedista pediátrico.  Si el arqueamiento imposibilita el caminar, el especialista te enseñará cómo controlar  las caderas del niño en previsión de aparición de contracturas de flexión y de rotación externa. Te hará hincapié en la importancia de que cuando el niño permanezca sentado, no cuelguen sus pies,  para esto es adecuado incorporar un peldaño a las sillas que él use de forma frecuente (en casa o colegio). Es posible que se requiera también  la colocación de un cojín en el respaldo de la silla para que tenga una buena postura.
  • El tratamiento por medio de la administración de inyecciones de hormona del crecimiento ha causado controversia debido a que no provoca un aumento sustancial de la estatura y el nivel en sangre de esta hormona es normal en los individuos afectados con acondroplasia.
    • A la fecha, algunos niños han logrado aumentos modestos en su crecimiento después de uno a dos años de tratamiento especialmente cuando se administra en el primer año de vida. No obstante, ningún estudio ha demostrado aún si este tratamiento aumenta significativamente su altura en la edad adulta.
    • Igualmente, no se ha demostrado la eficacia de la homeopatía en este campo.
  • El alargamiento de huesos puede llegar a tener resultados espectaculares, no obstante, este tipo de intervención es polémico debido a que es muy prolongado (hasta dos años) y conlleva un gran número de complicaciones. Little People of America (LPA), una organización que proporciona información y apoyo a personas de baja estatura, considera este procedimiento experimental y recomienda que se realice sólo en centros con mucha experiencia en este tipo de intervenciones.
  • Es importante dar tratamiento inmediato a las otitis medias (inflamación del oído medio) que son muy frecuentes. Es importante que el otorrinolaringólogo (especialista en oído, nariz y garganta), haga una revisión cada 6 meses o después de cualquier infección de vías respiratorias: gripes, resfriados, etc.
  • Si el niño presenta un reflujo gastroesofágico (agruras) severo, es conveniente que acuda a un médico gastroenterólogo pediatra que pueda tratar este problema.
  • Los problemas dentales, causados por el amontonamiento de los dientes pueden requerir una rutina de cuidados, como la ortodoncia (frenos dentales) y algunas veces, que se le extraigan algunas piezas.
  • El pediatra deberá evaluar, a los dos años de edad, los progresos del niño en el habla. Es de esperar un retraso en el desarrollo motor pero no en aspectos sociales o cognitivos.
    • La evaluación del habla debe ser realizada no más allá de los dos años de edad. Si el habla presenta un retraso anormal se debe intentar excluir la posibilidad de que sea debida a una pérdida de audición por inflamación del oído medio.
  • Es muy importante monitorear, junto con los padres, la integración social del niño.

Nuevos tratamientos ortopédicos: La Costilla vertical expandible de titanio fue aprobada por la FDA en 2004 como un tratamiento para el Síndrome de insufieciencia torácica en pacientes pediátricos. Este síndrome es un problema congénito en donde las deformmaciones severas del pecho, espina y costillas impiden una respiración normal y el desarrollo de los pulmones. La costilla vertical expandible es un dispositivo que se implanta y puede extenderse. Ayuda a enderezar la espina y separar las costillas de tal manera que los pulmones pueden crecer y desarrollarse para llenarse con suficiente aire para respirar. El largo del dispositivo puede ajustarse conforme el paciente crece.

La costilla de titanio fue desarrollada por la Universidad de Texas, en el Centro de Ciencias de la Salud y es fabricado por Synthea Spine Co.

Tratamiento de apoyo: Lo más importante es vigilar desde el punto de vista médico, los problemas más frecuentes en ellos como sería obesidad, atención dental, pruebas de funcionamiento tiroideo, valoración ortopédica, valoración de audición y visión una vez al año, y valoración por cardiólogo por lo menos una vez en la vida.

Seguramente el terapista físico les recomendará que eviten  transportar al niño con acondroplasia en posición curvada. Algunos tipos de sillas de transporte y carritos para niños no son adecuados. Se aconseja cochecitos con un respaldo firme que sostenga el cuello del bebé y que el asiento para el coche esté orientado contrario al sentido normal de marcha, para limitar los movimientos incontrolados de la cabeza alrededor del estrecho foramen mágnum

 

Es importante también que les instruyan acerca de cómo deben darle soporte a la espalda del bebé y de la importancia de una postura correcta para evitar la lordosis (que meta las nalgas hacia adentro), no es conveniente que juegue, pinte o lea acostado boca abajo ya que esto le obliga a forzar la columna vertebral.

 

La terapia física puede ser benéfica para el manejo de este problema.

 

Es siempre útil que los padres acudan a consejo genético.

 

Prevención

En la mayoría de los casos, no hay manera de prevenir la acondroplasia ya que se debe a mutaciones completamente inesperadas de los genes de padres que no tienen la enfermedad.

El asesoramiento genético puede ayudar a los adultos con acondroplasia y a las personas no afectadas que han tenido un hijo con esta enfermedad a tomar decisiones bien fundamentadas relativas a la planificación familiar.

Usa nuestra sección de “directorio de Genetistas” para localizar a un profesional especializado en genética en tu área.

Pronóstico

La esperanza de vida puede estar dentro de la normalidad de la sociedad en que se desarrollan siempre y cuando se eviten o detengan las complicaciones señaladas. Es necesario resaltar que, tanto los afectados con este padecimiento, como sus padres necesitan apoyo psicológico.

Probabilidad de que se repita

Para aquellos padres que son normales y tuvieron un hijo con acondroplasia el riesgo de recurrencia es extraordinariamente bajo.

Cuando uno de los dos padres tiene acondroplasia existe el riesgo de un 50% en cada nuevo embarazo de tener un hijo que herede el padecimiento.

Cuando los dos padres tienen acondroplasia, existe un 50% de que el bebé lo herede, un 25% de que sea normal y no herede el gen, y un 25% de que herede una doble dosis. Esto quiere decir que un gen afectado por ambas partes, puede causar que los bebés padezcan anormalidades tan graves en el esqueleto que la muerte los alcance a temprana edad.

Organizaciones de apoyo (en inglés)

Genetic and Rare Diseases (GARD) Information Center: PO Box 8126, Gaithersburg, MD 20898-8126, Phone: (301) 251-4925, Toll-free: (888) 205-2311, Website: http://rarediseases.info.nih.gov/GARD/

Human Growth Foundation:  997 Glen Cove Avenue, Suite 5, Glen Head, NY 11545, Phone: (516) 671-4041, Toll-free: (800) 451-6434, Email: hgf1@hgfound.org, Website: http://www.hgfound.org/

Little people of America, Inc: 250 El Camino Real Suite 201, Tustin, CA 92780, Phone: (714) 368-3689, Toll-free: (888) 572-2001, Email: info@lpaonline.org, Website: http://www.lpaonline.org/

MAGIC Foundation: 6645 W. North Avenue, Oak Park, IL 60302, Phone: (708) 383-0808, Toll-free: (800) 362-4423, Email: mary@magicfoundation.org, Website: http://www.magicfoundation.org

March of Dimes: 1275 Mamaroneck Avenue, White Plains, NY 10605, Phone: (914) 997-4488, Email: AskUs@marchofdimes.org or preguntas@nacersano.org

NIH/National Institute of Artritis and Musculoeskeletal and Skin Diseases: Information Clearinghouse, One AMS Circle, Bethesda, MD 20892-3675 USA, Phone: (301) 495-4484, Toll-free: (877) 226-4267, Email: NIAMSinfo@mail.nih.gov, Website: http://www.niams.nih.gov/

Restricted Growth Association: PO Box 5137, Yeovil, BA20 9FF United Kingdom, Phone: (300) 111-1970, Email: office@restrictedgrowth.co.uk, Website: http://www.restrictedgrowth.co.uk

Referencias

 

 

Enlaces recomendados

http://www.sobreentrenamiento.com/publice/Articulo.asp?ida=688&tp=s

 

Depresión Post- Parto
Complicaciones de parto / Postparto, Embarazo

Depresión Post- Parto

Definición

Tristeza y depresión posparto, depresión puerperal o depresión posnatal es una depresión nerviosa de moderada a intensa, que está relacionada con el embarazo y parto. Se puede presentar poco después del parto o hasta un año más tarde.

¿Es muy común tener depresión postparto? De hecho, según el Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG por su siglas en inglés), entre 14% y 23% de las mujeres sufren depresión en el embarazo, y hasta 70% de las embarazadas tienen algún síntoma de depresión en algún momento,

El fantasma de la depresión post parto

“Deseaba tanto tener este hijo y ahora que lo tengo me siento completamente desdichada”, “¿Qué me está pasando?”, “El parto fue magnífico, mucho mejor de lo que esperaba, y todo el mundo se portó maravillosamente conmigo, especialmente mi marido. Yo debería dar saltos de alegría”, “Tenía miedo que el bebé tuviera algún defecto al nacer, pero es perfecto”, ” Entonces, ¿Porqué estoy tan triste?”.

 El fantasma de la depresión post parto

No lo sabemos, pero NO estás sola. Casi un 80% de las mujeres sufren de algún problema emocional después del embarazo (post parto). Se sienten disgustadas, solas, con miedos, o sin ganas de acercarse al bebé y al mismo tiempo culpables por tener estos sentimientos.

Para la mayoría de las mujeres, estos síntomas son ligeros y desaparecen solos, pero hay un 10- 20% que desarrollan una forma más severa de cambios de humor llamada depresión post parto.

La depresión post parto no es una falla en el carácter o una debilidad. Algunas veces, es simplemente una complicación de dar a luz un bebé. Si tú tienes depresión post parto, un tratamiento rápido puede ayudarte a manejar los síntomas …y disfrutar de tu bebé.

¿Cuántos tipos de depresión post parto hay?

Existen tres tipos:

La “tristeza post parto” (baby blues en inglés) es un estado transitorio de emociones encontradas que le ocurre a un 50% de las mujeres que acaban de parir.

  • Este estado tiene su momento más fuerte a los 3 a 5 días después del parto y puede durar desde varios días hasta dos semanas. Una mujer que tiene este problema puede llorar fácilmente y puede tener dificultad para dormir o sentirse muy irritable, triste, en tensión emocional.
    • Dado que este problema es tan común, no se considera que sea un padecimiento. La tristeza post parto no interfiere con la habilidad de una mujer para cuidar a su bebé, no está relacionada a problemas mentales y no es causada por el estrés. Sin embargo, si existe una historia de depresión previa, puede convertirse en una depresión mayor. Si esto continúa, coméntaselo a tu médico.

La depresión post parto es la depresión nerviosa que se presenta después del parto. Algunos especialistas la llaman “Depresión post parto no Psicótica”.

  • Esta condición ocurre en un 10- 20% de las mujeres y se presenta generalmente unas semanas o unos meses después del parto con cambios de humor, de actitudes y trastornos del sueño, del apetito y disminución de la energía. Tiene una duración mayor y puede interferir con tu habilidad para cuidar al bebé.

La depresión psicótica es un problema serio que requiere tratamiento inmediato.

  • Es un problema raro que se presenta como a las 3 semanas del parto con aparición de cambios de humor muy marcados, confusión, alucinaciones y desorden mental y generalmente está asociada a otros problemas previos como depresión, psicosis bipolar o psicosis.
    • Si no se le da tratamiento, es muy probable que se repita después del periodo de post parto y después de cada parto posterior.

Otra complicación, llamada desorden obsesivo-compulsivo postparto, lleva a las mujeres a tener miedos extremos. En la mayoría de los casos, este desorden se manifiesta como obsesión por la higiene y seguridad del bebé, que puede llevarte a tomar medidas como lavarte las manos constantemente hasta hacerte daño, cerrar con llave puertas y ventanas por temor a intrusos, ocultar armas en tu casa para defenderte o no bañar a tu bebé por miedo a que se ahogue.

  • La psicosis postparto y el desorden obsesivo-compulsivo postparto pueden ser tratados con éxito, pero requieren atención psiquiátrica inmediata.

¿Quién puede tener depresión post parto?

La depresión post parto puede afectar a cualquier persona. Aunque es más reportado por las madres, también puede afectar a cualquiera de los nuevos padres –tanto al papá como a la mamá- y también puede afectar a los padres que adoptan un bebé.

¿Cuál es la causa?

La depresión post parto probablemente está causada por muchos diferentes factores que actúan conjuntamente incluyendo la historia familiar, la biología, personalidad, experiencias de vida y el medio ambiente (especialmente la falta de sueño); se sabe que no está relacionado ni con la edad ni con el número de hijos.

Los expertos mencionan que, entre esos “factores de riesgo”, están:

  • Si tuviste depresión post parto en los embarazos anteriores.
  • Tienes antecedentes familiares o personales de depresión
  • Tu embarazo no fue planeado.
  • Has experimentado mucha ansiedad durante el embarazo.
    • Investigaciones recientes indican que el haber sufrido ansiedad o depresión durante el embarazo, es uno de los factores de riesgo más importantes.
  • Sufres de síndrome pre menstrual severo.
  • Un matrimonio problemático o falta de apoyo de la pareja.
  • Pocos familiares o amigos con quienes puedes platicar o depender de.
  • Un bebé prematuro o con cualquier tipo de enfermedad.
  • Eventos estresantes durante el embarazo o después del parto como la pérdida de un ser querido, una mudanza, problemas económicos, problemas en el trabajo, etc., enfermedades o complicaciones durante el embarazo.
  • Has tenido problemas con las drogas o el alcohol.
  • Si tuviste una pérdida del embarazo: El riesgo en este caso es elevado aún en los casos de un embarazo no deseado. Igualmente es elevado el riesgo de presentar depresión en el caso de aborto.
  • Cambios fisiológicos: el momento del parto es un momento de grandes cambios para una mujer y el ajuste a esos cambios puede ser una de las causas de la depresión.
    • Cambios físicos: cambios en el tono muscular, dificultad para perder peso, cansancio después del parto, dolor en el perineo que no te permite descansar. La recuperación después de una cesárea puede tomar aún más tiempo que en el parto vaginal.
    • Cambios emocionales: Sentimientos de pérdida de una identidad y de libertad, te sientes abrumada por la responsabilidad de la maternidad, tienes estrés por el cambio de rutinas, cansancio por los patrones rotos de sueño y te sientes poco atractiva física y sexualmente.
    • Influencias en tu estilo de vida: Son muchos los factores de tu estilo de vida que pueden llevar a una depresión post parto. Entre ellos podemos mencionar a un bebé demandante, la atención a los hermanos, dificultad para amamantar, problemas financieros y falta de apoyo de tu pareja o de otras personas.
  • Desbalance hormonal: Parece poco probable que la depresión postparto esté relacionada con los importantes cambios hormonales que tienen lugar en el momento del nacimiento de tu bebé, aunque todavía no se disponen de evidencias al respecto.
    • Aunque los niveles de estrógenos, progesterona y otras hormonas relacionadas con la reproducción que pueden afectar a las emociones descienden bruscamente tras el parto, no se han encontrado diferencias entre las hormonas de las madres que desarrollan una depresión postparto y las de las que no. Una posible explicación es que probablemente algunas mujeres puedan ser más sensibles que otras a tales cambios.
  • De la misma manera, podría ser un desajuste en los neurotransmisores del sistema nervioso, o incluso podría tener un origen genético. Los estudios se han inclinado por la búsqueda en el campo biológico, pero no hay nada definitivo, lo que se sabe es que, para algunas mujeres, el parto resulta traumático.

Sin embargo, como ya lo mencionamos, una mujer puede sufrir una depresión postparto sin que se aprecie ninguna razón obvia para la misma.

¿Cuáles son los síntomas?

La depresión post parto, al principio, puede parecer una tristeza post parto (baby blues), pero los signos y síntomas son más intensos, más duraderos y eventualmente interfieren con tu habilidad para cuidar al bebé y manejar otras tareas diarias.

Los síntomas de la depresión post parto son diferentes para cada persona pero semejantes a los síntomas de la depresión que ocurre en otros momentos en la vida y entre ellos se incluyen:

Cambios en tus sentimientos:

Tristeza: La tristeza es desde luego el síntoma más frecuente de la depresión postparto. Se sienten bajas de ánimo, infelices y desgraciadas la mayor parte del tiempo aunque estos síntomas pueden empeorar en algún momento particular del día, como por las mañanas o por las tardes.

En ocasiones, pasan días malos y días buenos, siendo estos últimos realmente frustrantes ya que el día bueno previo hizo que se albergaran esperanzas de mejorar. A veces, les parece que no merece la pena vivir, precisamente en unos momentos en que deberían sentirse muy alegres.

 El fantasma de la depresión post parto

Irritabilidad: La irritabilidad con frecuencia acompaña a la sensación de tristeza. Puede estar irritable con sus otros hijos y ocasionalmente incluso con el recién nacido, aunque la mayoría de las veces lo está con su marido quien no suele comprender qué es lo que está pasando.

Ansiedad o ataques de pánico: Suele ser aguda y se puede presentar en forma de temor a quedarse sola con el bebé por miedo a que éste grite, no quiera comer, se ahogue, se caiga o se haga daño de cualquier otra forma. Algunas madres deprimidas perciben a su bebé como un objeto.

En vez de sentir que han dado a luz a la criatura más cariñosa y adorable del mundo se sienten distantes de su hijo, al cual perciben como un pequeño ser misterioso y extraño, cuyos pensamientos (de tener alguno) son insondables y cuyas necesidades y emociones deben ser en algún modo satisfechas. La tarea de la nueva madre deprimida que todavía no se ha “enamorado” de su hijo es realmente dura. No obstante, el amor surge al final, cuando el niño es mayor y más interesante.

Sin embargo, la depresión postparto puede desarrollarse aún cuando el amor por el recién nacido sea intenso. En estos casos, la madre teme desesperadamente perder a su precioso bebé por no cuidarlo bien, porque no se desarrolle adecuadamente, por una infección o bien teme que muera súbitamente. Un simple catarro puede causar una gran preocupación.

La madre puede obsesionarse con el peso del bebé y alarmarse si llora demasiado o incluso si pasa mucho tiempo en silencio, llegando a pensar: ¿habrá dejado de respirar? Es frecuente que la madre desee ser constantemente tranquilizada por su pareja, su familia, su médico o cualquier otra persona.

La ansiedad también puede hacer a la madre preocuparse por su propia salud. Puede sentir pánico cuando su pulso se acelera o si tiene alguna palpitación, llegando incluso a pensar que tiene algo malo en el corazón o que está al borde de un accidente cerebrovascular. En ocasiones se siente tan debilitada que piensa que tiene alguna enfermedad terrible y que nunca volverá a tener energía de nuevo. Estas sensaciones extrañas e inusuales le harán plantearse la pregunta ¿Me estoy volviendo loca? (La respuesta es NO).

El temor de quedarse sola con todas estas preocupaciones puede dar lugar a que incluso la mujer más capaz se sienta tan indefensa que no desee que su marido vaya al trabajo.

Sentimientos de vergüenza, culpa, o como si hubieras fallado totalmente.

Sentimientos negativos hacia el bebé o incluso pensar en hacerle daño. (Aunque estos sentimientos son aterradores, casi nunca se materializan. No obstante, debes comentarle al médico al respecto inmediatamente).

Desbordamiento: Las madres con depresión postparto tienen la sensación de no disponer de tiempo para nada, de no hacer nada bien y de no poder hacer nada para remediarlo. A estas pacientes les resulta realmente difícil el establecer nuevas rutinas para poder hacer frente al bebé y a la nueva situación que viven.

Cambios de humor marcados por altas y bajas exageradas.

Cambios en tu estilo de vida diaria

Tienes poco interés en cosas que normalmente te gusta hacer

Incapacidad para disfrutar: Lo que antes era un placer ahora no apetece y lo que antes interesaba ahora se convierte en aburrido. Esto es especialmente cierto en el caso de las relaciones sexuales.

Algunas mujeres recuperan el interés por el sexo (si es que en algún momento lo perdieron) antes de que transcurran 6 semanas del parto, pero las madres con depresión postparto suelen rechazar cualquier contacto sexual lo cual puede generar tensión en la pareja.

Fatiga: Todas las nuevas madres se sienten un poco abrumadas y fatigadas, pero la madre con depresión postparto se siente tan agotada que llega a pensar que padece alguna enfermedad física.

Insomnio: Cuando por fin te vas a la cama puede que tengas dificultad para conciliar el sueño, o si duermes, puede que te despiertes muy pronto, incluso aunque tu pareja sea quien se ocupe de alimentar al bebé durante la noche.

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Pérdida de apetito: Las madres deprimidas generalmente no tienen ni tiempo ni ganas de comer lo cual contribuye a que se sientan malhumoradas y agotadas. Algunas madres deprimidas comen en exceso para aliviar su malestar psicológico y luego se sienten culpables y molestas con su gordura.

Dificultad para concentrarse o recordar y para tomar decisiones.

Llamadas frecuentes al pediatra que nunca te dejan satisfecha y calmada.

Cambios en como piensas de ti misma y del bebé

Tienes problemas con tu propio cuerpo

Llegas a pensar incluso en cómo matarte (es urgente que te comuniques de inmediato con el psiquiatra).

Diagnóstico

Lo más importante es, desde luego, reconocer la depresión y diagnosticarla.

Muchas madres deprimidas no son conscientes de que tienen una enfermedad y se sienten avergonzadas de tener que admitir cómo les ha afectado su reciente maternidad. Algunas pueden llegar a creer que si dicen como se sienten realmente puede que les quiten a su hijo (esto NO ocurrirá).

Algunos médicos y enfermeras están preparados para reconocer la depresión postparto ya que conocen su existencia y se esfuerzan por detectarla, sin embargo, otros profesionales la pasan por alto o, lo que es peor, la ignoran considerándola como un simple “baby blue”.

Los síntomas son iguales que los de cualquier problema mental, especialmente la depresión. Cuando hables con tu médico, seguramente esto es lo que te preguntará:

  • Cuáles son tus síntomas, qué tanto te molestan y desde hace cuándo que los tienes.
  • Te preguntará también si ya habías tenido estos síntomas anteriormente
  • Si existe algún factor de riesgo para que estés deprimida como por ejemplo si hay problemas con tu pareja o en la familia u otra causa de estrés, enfermedades mentales en tu familia y sobre el uso de drogas y alcohol.
  • Es importante que hables con tu médico y le digas como te sientes realmente después del nacimiento de tu bebé. Si estás triste, desgraciada, irritable, incompetente, asustada y desinteresada por el bebé.

Tu médico te tranquilizará y te convencerá de que no eres una madre caprichosa, extravagante o una mala madre, y de que otras muchas personas han padecido y padecen la misma enfermedad. Explicarle a la madre que todo lo que le está pasando es consecuencia de que tiene una enfermedad llamada depresión postparto suele ser de gran ayuda ya que por lo menos sabrá a qué tiene que enfrentarse.

Pruebas y exámenes

 No existe un examen único para diagnosticar la depresión posparto. El diagnóstico se basa en los síntomas que le describes al médico.

Algunas veces, la depresión después del embarazo puede estar relacionada con otros trastornos médicos. El hipotiroidismo, por ejemplo, ocasiona síntomas como fatiga, irritabilidad y depresión. Las mujeres con depresión posparto deben hacerse análisis de sangre para buscar causas físicas de dicha depresión.

¿Cuál es el tratamiento?

La tristeza posparto o baby blues generalmente desaparece sola después de unos días o semanas, mientras tanto, descansa lo más que puedas y acepta ayuda de tus familiares y amigos.

Una vez que se establece el diagnóstico, la depresión postparto generalmente se trata con terapia y medicamentos. El tipo de tratamiento dependerá de la severidad de la depresión y de tus necesidades individuales. éstas son algunas formas de sobrellevarla:

Trátate bien. Asegúrate de que atiendes tus necesidades principales: intenta dormir y comer bien, y no te sientas culpable acerca de cómo te sientes ahora. El hecho de que tengas una depresión posparto no significa que seas una mala madre o que no quieras a tu hijito. Una vez que te sientas mejor, estos sentimientos disminuirán.

Pide ayuda. Una parte muy importante de ser una buena madre es saber cuándo pedir ayuda, de manera que no tengas miedo de hacerlo durante estos momentos difíciles. Ayuda quiere decir muchas cosas: desde familiares o amigos que te ayuden a cocinar o a limpiar la casa o a cuidar del bebé, hasta la ayuda de un psicólogo. Es necesario recibir ayuda para que te mejores.

Comparte tus sentimientos con otros. Dile a alguien a quien quieras cómo te sientes. Llama a un familiar o a una amiga que te sepa escuchar. Únete a un grupo para mamás para encontrar apoyo. Puede que te sorprenda saber cuántas mamás están experimentando sentimientos similares. Si tienes un esposo o pareja que te apoya, asegúrate de que sabe qué es lo que te está ocurriendo y cómo te puede ayudar.

No te abandones “por fuera”. Cuidar tu aspecto físico a veces te puede ayudar por dentro. Haz que tu esposo o un familiar o amigo cuiden de tu bebé mientras tú te das una ducha relajante. Maquíllate, si lo haces normalmente. Sal de compras y elige cosas sólo para ti. También te puedes poner tus prendas favoritas en esos días que son particularmente difíciles. Sentirte mejor por fuera te ayudará a sentirte mejor por dentro.

Averigua cuándo puedes comenzar a hacer ejercicio para ponerte en forma después del parto.

Descansa. El cuidar de un recién nacido es muy cansado y podrías estar exhausta. Desafortunadamente, es común que las mamás que sufren de depresión posparto no puedan dormir cuando lo desean. Sin embargo, es importante descansar.

Puedes simplemente relajarte leyendo una revista o viendo la televisión. Pídele a un familiar o a una amiga que vigile a tu bebé, aunque sea por una hora, todos los días. Si no hay nadie que te pueda ayudar, puedes contratar a una niñera que tenga experiencia con recién nacidos.

Sal a la calle. Pon a tu bebé en su carriola (cochecito) y llévalo a dar un paseo, aunque sea alrededor de la cuadra, o sal con una amiga a un café cercano. El aire fresco, el sol y la compañía les harán mucho bien a tu bebé y a ti. Si un paseo es demasiado para ti en este momento, simplemente vete fuera, cierra los ojos, respira hondo, y siéntate al sol durante unos minutos. Te ayudará.

Tómate las cosas con calma. La llegada de tu bebé es una buena razón para tomarte las cosas con calma. Resiste la tentación de lavar la ropa mientras el niño duerme y deja que el resto de las tareas esperen. Haz que te traigan la comida, o pídele a tu pareja que te traiga algo de camino a la casa. Si el teléfono siempre está sonando en los momentos más inoportunos (por ejemplo cuando estás intentando que el bebé duerma, o cuando finalmente has podido encontrar un ratito para descansar) baja el volumen del timbre y regresa las llamadas cuando sea conveniente para ti.

Tu pareja: En este momento es importante que tu pareja se involucre de forma que él pueda comprender qué es lo que ha estado pasando (no olvidemos que él también ha estado sufriendo las consecuencias de la depresión postparto).

Posiblemente él sea quien mejor pueda apoyar, aunque también necesitará algo de apoyo para sí mismo, especialmente si es el primer hijo que tiene la pareja y si se ha sentido desplazado tras su llegada.

Este es un aspecto realmente importante ya que si el marido está resentido y no comprende hasta que punto su esposa necesita de su apoyo y ayuda podrán surgir más problemas. Es probable que él también se sienta aliviado por el diagnóstico y por recibir consejos sobre cómo actuar. La ayuda práctica con el recién nacido, una actitud comprensiva y afectiva y el ser positivo serán apreciados incluso cuando la depresión desaparezca.

Tratamiento con medicamentos

Los médicos de cabecera no siempre prescriben tratamiento farmacológico para sus pacientes con trastornos emocionales. Sin embargo, en ocasiones la naturaleza de la depresión es tal que hace necesario un tratamiento con fármacos antidepresivos. Estos medicamentos:

  • No son tranquilizantes ni estimulantes.
  • No son adictivos, no crean dependencia.
  • Necesitan dos semanas o más para empezar a hacer efecto.
  • Tu médico te dirá si puedes seguir con la lactancia.
  • Necesitan tomarse durante al menos 6 meses tras la depresión para reducir el riesgo de recaída.

Debes saber que el tratamiento necesitará su tiempo para hacer efecto y que será necesario el concertar algunas citas para que recibas el apoyo necesario hasta que te recuperes.

A muchas mujeres les parece más atractiva la posibilidad de recibir tratamiento con hormonas en lugar de con antidepresivos ya que consideran a éstas más naturales. Sin embargo, las evidencias disponibles sobre su eficacia son cuestionables y además no están exentas de efectos secundarios.

La progesterona parece funcionar mejor en supositorios, mientras que los estrógenos se aplican actualmente en forma de parches en la piel. No existe duda de que muchas mujeres creen que el tratamiento hormonal que han recibido les ha beneficiado, pero todavía está por demostrar que este sea algo más que un placebo, es decir que la curación se produce más por la esperanza puesta en el tratamiento que por el propio tratamiento en sí.

Con un tratamiento adecuado, la depresión generalmente desaparece en unos cuantos meses. Algunas mujeres siguen teniendo ligeros síntomas meses o años después.

La psicosis post parto requiere atención y tratamiento inmediato, por un medico psiquiatra, especializado y generalmente en un hospital donde estarás segura y con el tratamiento adecuado.

 ¿Cuánto dura la depresión post parto?

Es difícil de decir. Algunas mujeres se sienten mejor después de unas semanas, pero otras continúan sintiéndose deprimidas o “diferentes” durante muchos meses. Aquéllas que tuvieron síntomas más severos o que han estado deprimidas con anterioridad, tardarán más tiempo en recuperarse. Es importante que no te olvides de que puedes obtener ayuda para mejorar.

Pronóstico

Los medicamentos y la psicoterapia profesional con frecuencia pueden reducir o eliminar los síntomas de manera efectiva.

¿Puede prevenirse la depresión postparto?

Si. Existen tres formas de prevención: detectar precozmente el trastorno, tratarlo rápidamente y evitar sus consecuencias.

Durante el embarazo:

  • No intentes ser una super mujer. El tener un hijo es un trabajo que puede exigir dedicación exclusiva, de forma que durante tu embarazo intenta reducir tus compromisos (si trabajas, asegúrate de que te alimentas de forma suficiente y con regularidad y pon los pies en alto durante la hora de la comida).
  • No te mudes de casa mientras estés embarazada o hasta que tu hijo no tenga seis meses. Evita en lo que puedas el estrés.
  • Has amistad con otras parejas que estén esperando un hijo o que lo hayan tenido recientemente. Entre otras cosas, esto te ayudará a disponer de alguien que pueda cuidar a tu bebé cuando lo necesites.
  • Identifica a alguien en quién puedas confiar, es necesario disponer de algún amigo a quién acudir en caso de necesidad.
  • Ve a las clases de preparto junto con tu pareja.

Si ha sufrido previamente una depresión, esto no significa que vayas a tenerla de nuevo en el siguiente parto. Sin embargo, tras el parto es necesario que te pongas en contacto con tu médico de cabecera para que éste vigile la posible aparición de cualquier signo de recurrencia de la depresión postparto y así comenzar lo antes posible con el tratamiento.

Una vez que el bebé haya nacido:

  • Aprovecha cualquier oportunidad para descansar. Aprende a echar cabezadas o pequeñas siestas. Tu pareja podrá encargarse de alimentar al bebé por la noche, utilizando, si lo deseas, incluso tu propia leche extraída con anterioridad.
    • Si estás fatigada, acomoda tu sueño al del bebé.
    • No reprimas tus sentimientos, si deseas llorar, hazlo.
  • No permitas que la información que te dan otras personas acerca del cuidado del bebé te abrume, sigue siempre las indicaciones de tu pediatra y cuando pidas ayuda a tu madre o amigas, no permitas que te controlen la vida.
  • No se supone que debas de ser una “super mamá”. Sé honesta contigo misma acerca de lo que puedes hacer y atrévete a pedir ayuda, tus miedos y dudas son normales.

deprepospar

  • Aliméntate adecuadamente. Las ensaladas, los vegetales frescos, la fruta, los zumos, la leche y los cereales son alimentos muy adecuados para este momento y que además no necesitan de mucha cocina.
  • Encuentra tiempo para disfrutar con tu pareja.
  • Intenta intimar con tu pareja, incluso aunque todavía no te apetezca tener relaciones sexuales completas, un beso, un abrazo, una caricia, o un mimo pueden ser bastante reconfortables hasta que regrese el deseo sexual al completo.
  • Encuentra tiempo para hacer algo tuyo, aunque sean solamente 15 minutos. Trata de leer, hacer ejercicio (la caminata es beneficiosa para ti y fácil de realizar), tómate un baño o medita.
  • No seas muy crítica contigo misma ni con tu pareja. La vida se hace bastante dura en estos momentos y el cansancio y la irritabilidad de ambos puede conducir a discusiones frecuentes que no harán más que debilitar su relación en unos momentos en que ésta debería ser más fuerte.
  • Lleva un diario. Cada día, escribe acerca de tus emociones y sentimientos, saca todo. En cuanto empieces a sentirte mejor, relee lo que escribiste y te dará cuenta de lo mejorada que estás.
  • Finalmente, a pesar de que la depresión postparto ya esté instaurada cuando se te diagnostique, no te desesperes, aún cuando solamente puedas hacer una sola cosa en un día, es un paso adelante en la dirección correcta. Habrá día en las que no lo logres, no te enojes contigo misma. el apoyo, el consejo y la medicación marcarán la diferencia y acelerarán tu recuperación. Nunca es tarde.

¿Cuándo debo pedir ayuda profesional?

Llama a tu médico si:

  • Tienes cambios de humor o te sientes deprimida y ya han pasado algunos días después del parto.
  • Si sientes que no puedes con las actividades diarias de tu vida incluyendo el cuidado del bebé
  • Si tienes fuertes sentimientos de depresión o enojo a los 2 o 3 meses del parto

Pídele a tu médico que te recomiende un psicólogo o psiquiatra de confianza con quien puedas tener una entrevista. En el caso de que hayas experimentado depresión postparto anteriormente es importante que te contactes durante el embarazo con los profesionales que te atendieron la última vez.

Si te dieron algún medicamento, seguramente volverán a dártelo inmediatamente después del parto. Esto reduce considerablemente la posibilidad de volver a padecerla.

Algunas personas prefieren comenzar a tomar la medicación no bien los síntomas aparecen, sin embargo de esta forma va a ser más difícil de tratar.

¿Cuál es el futuro de la depresión postparto si no se trata?

Si se deja sin tratamiento, la depresión post parto puede interferir con el lazo de amor entre la madre y el bebé y causar problemas familiares.

Los bebés de las madres que no han sido tratadas tienen mayores posibilidades de presentar problemas de comportamiento como por ejemplo dificultad para dormir o para alimentarse, berrinches e hiperactividad. Es común que tengan también retraso en el desarrollo del lenguaje.

¿Si estoy amamantando puedo tomar un antidepresivo?

Dile a tu médico si estás amamantando,

Los efectos de las medicinas antidepresivas en los bebés lactantes no se han estudiado y por lo tanto no hay muchos datos sobre ello. Pregúntale a tu médico si, con el medicamento que te receta, puedes continuar con la lactancia o es necesario que suspendas.

Referencias

Infección Urinaria durante el Embarazo
Complicaciones, Embarazo, Otras

Infección Urinaria durante el Embarazo

Introducción

En las personas sanas, la orina que se encuentra dentro de la vejiga es estéril, no hay bacterias ni otros microorganismos infecciosos presentes, sin embargo, pueden entrar bacterias a las vías urinarias las cuales se eliminan rápidamente del cuerpo antes de que causen síntomas, pero cuando superan las defensas naturales del organismo, causan infección.

La importancia de las infecciones urinarias radica no solo en su frecuencia, sino también en el riesgo que entrañan de originar otras alteraciones como: extensión de la infección, lesión renal progresiva e irreversible y recurrencias, cuyo tratamiento y prevención resultan a menudo difíciles.

Las infecciones del tracto urinario (ITU), son quizás las complicaciones médicas más frecuentes durante la gestación y pueden tener una repercusión importante tanto en la salud de la madre como en la evolución del embarazo.

Definición

La infección urinaria (o infección del tracto urinario) es una infección causada generalmente por bacterias que puede afectar a la uretra y a la vejiga, o extenderse a los uréteres y riñones.

Anatomía del sistema urinario

El sistema urinario es el conjunto de órganos que participan en la formación y evacuación de la orina. Está constituido por:

  • Los riñones son un órgano par con forma de fríjol cuya misión principal es eliminar los químicos no necesarios y los residuos que hay en la sangre. Los riñones convierten estos residuos en un líquido muy característico que recibe el nombre de
  • Los riñones están conectados a la vejiga mediante unos pequeños conductos llamados uréteres. La orina se desplaza a través de estos uréteres y baja hasta la vejiga. La vejiga es un órgano ahuecado donde se almacena la orina.
  • Cuando te dispones a orinar, la orina se desplaza a través de la uretra hacia el exterior del cuerpo.

Los riñones filtran la sangre y producen la orina, que varia en cantidad y composición.

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Tipos de infecciones urinarias

Se pueden distinguir distintos tipos de infecciones urinarias:

Se denomina bacteriuria cuando en el análisis de la orina, se detectan bacterias. Puede ser asintomática (no da síntomas).

Cuando la infección es en la vejiga recibe el nombre de cistitis y cuando se localiza en la uretra se llama uretritis. Se llama pielonefritis cuando la infección se desplaza hacia los riñones.

Las infecciones urinarias también pueden ser:

  • Infecciones urinarias no complicadas:Comprende las cistitis y las pielonefritis no complicadas en mujeres jóvenes y que no tienen otros problemas de salud.
  • Infecciones urinarias complicadas:Las infecciones urinarias en las embarazadas, se deben considerar como complicadas.
  • Infecciones urinarias recurrentes:puede tratarse de repeticiones de infecciones causadas por el mismo agente causante o de reinfecciones (distinto agente causante).
  • Infección urinaria crónica:persistencia del mismo microorganismo durante meses o años, con repeticiones tras los tratamientos.

¿Cuándo se produce la infección urinaria?

Se produce infección cuando las bacterias de tu piel, vagina o recto entran en tu uretra y se desplazan hacia arriba. A menudo las bacterias se detienen en la vejiga y se multiplican allí, causando una inflamación y los típicos síntomas de la cistitis (necesidad de orinar frecuentemente y sensación de ardor intenso al orinar).

Pero las bacterias también pueden desplazarse desde tu vejiga, a través de los uréteres, hasta uno de tus riñones o los dos, causando una pielonefritis (es la complicación médica grave más común durante el embarazo). Esta infección puede extenderse a tu corriente sanguínea y poner tu vida en peligro.

¿Qué tan frecuente es la infección urinaria en la mujer?

Las mujeres tienen un alto porcentaje de infecciones urinarias, hasta un 15 a 20 % de las mujeres han presentado alguna vez una infección urinaria a lo largo de su vida. Además las infecciones urinarias femeninas suelen ser recidivantes (que se repiten).

En general, las infecciones urinarias constituyen un problema que es mucho más frecuente en la mujer que en el varón. Esta tendencia tiene varias explicaciones:

  • La uretra femenina es mucho más corta que la del varón.
  • Está próxima a la vagina que puede estar colonizada por varios gérmenes.
  • Está próxima al ano con su contenido séptico (contaminado).
  • Se incrementa la susceptibilidad en determinadas condiciones como la diabetes, prolapsos (salida de algún órgano como la vejiga hacia el exterior del cuerpo) cicatrices de partos, incontinencia urinaria, etc.

Algunas mujeres presentan esta infección varias veces. Si pasan meses o años sin tratar la infección, los riñones pueden lesionarse.

Infección del tracto urinario y embarazo

La infección urinaria constituye la complicación médica más frecuente del embarazo y se puede manifestar como:

  1. Bacteriuria asintomática (en un 4 a un 7 % de mujeres en edad reproductiva se puede demostrar la presencia de 100.000 bacterias por mililitro de orina, pero raramente dan síntomas),
  • Esta bacteriuria asintomática no tratada desarrolla cistitis sintomática en el 30%, que puede, a su vez, convertirse en pielonefritis en el 50% de los casos.
  • Además, se asocia con riesgo incrementado de parto prematuro, retardo del crecimiento intrauterino y recién nacidos con bajo peso al nacer, anemia, eclampsia e infección del líquido amniótico.
  1. Cistitis (infección e inflamación de la vejiga) y
  2. Pielonefritis (infección renal) La pielonefritis aguda durante el embarazo puede producir complicaciones serias como septicemia (infección generalizada) materna.

El médico puede hacer el diagnóstico cuando en el análisis de orina se detecta la presencia de bacterias (bacteriuria) acompañado de síntomas como fiebre, escalofríos, náuseas, vómitos y dolor en los flancos.

¿Por qué se incrementa la predisposición a las infecciones urinarias en el embarazo?

Los cambios anatómicos y funcionales que ocurren durante el embarazo, guardan una relación directa con el aumento a la predisposición para las infecciones urinarias:

  • Los riñones aumentan de tamaño por aumento del flujo sanguíneo que deben filtrar y por lo tanto aumenta la longitud renal.
  • Tu vejiga es desplazada de su sitio habitual y (a causa del aumento de la hormona progesterona), pierde tono muscular durante el embarazo. Resulta más difícil vaciarla por completo cuando orinas y se vuelve más propensa al reflujo, una condición en la que parte de la orina vuelve a subir por los uréteres hacia los riñones.
  • El útero (que sigue creciendo) comprime los uréteres, especialmente el del lado derecho, acumulándose en los uréteres hasta 200 ml de orina. Este estancamiento urinario favorece el crecimiento de las bacterias.
    • El crecimiento del abdomen también dificulta que te hagas una buena higiene cuando vas al baño.
  • Se cambia el pH de la orina y se hace más alcalino.
  • Otro de los factores que contribuyen para la multiplicación de bacterias es la mayor eliminación de proteínas por la orina conforme avanza la gestación.

Durante el embarazo la presencia de bacterias en la orina adquiere otra dimensión en la salud de la embarazada. El riesgo de que una bacteriuria se transforme en pielonefritis es de 1.4 % fuera del embarazo, mientras que en la gestación aumenta hasta el 28 %.

La identificación y tratamiento precoz de la bacteriuria permite mejorar los resultados del embarazo.

 ¿Cuál es la causa de las infecciones urinarias?

Más del 90% de las infecciones urinarias son causadas por un solo microorganismo (escherichia coli) y solamente en un 10% de los casos la infección es polimicrobiana. Estos gérmenes pasan generalmente a través de la uretra y se desplazan hacia el tracto urinario.

La infección de vías urinarias causada por estreptococos Beta hemolítico es causa de ruptura de membranas y parto prematuro.

Factores de riesgo

A continuación mencionamos algunos factores que facilitan la adquisición de una infección en el tracto urinario.

  • Autoinfección: Limpiarse de atrás hacia delante después de orinar o defecar.
  • Ser diabética.
  • Haber tenido antes una infección en el tracto urinario.
  • Retener la orina en lugar de orinar cuando tienes ganas.
  • Sexo y actividad sexual:  El coito propicia la introducción de bacterias en la vejiga y se asocia temporalmente al inicio de cistitis. Orinar tras el coito, disminuye el riesgo de cistitis.
  • El uso de compuestos espermicidas con un diafragma, o de preservativos recubiertos de espermicida, modifica la flora bacteriana normal de la zona genitourinaria, y se ha asociado a un aumento de infecciones urinarias.
  • Embarazo: las embarazadas son más susceptibles a padecer infecciones urinarias.
  • Obstrucción: cualquier obstáculo que interfiera en el flujo de orina (tumor, estrechamiento, aumento de tamaño de la próstata, cálculos…).
  • Tratamiento con antibióticos para otro problema médico: El tratamiento reciente con antibióticos por cualquier motivo puede haber cambiado el tipo y número de bacterias en la vagina y en la uretra.

Todo esto puede llegar a explicar por qué algunas mujeres siguen teniendo infecciones de las vías urinarias mientras que otras no las tienen nunca o bien las tienen esporádicamente.

¿Cuáles son los síntomas de una infección en la vejiga?

Los síntomas de una infección en la vejiga o cistitis varían en cada mujer. Los más comunes incluyen:

  • Dolor, incomodidad o ardor al orinar y posiblemente durante las relaciones sexuales.
  • Molestia pélvica o dolor en la parte inferior del vientre (generalmente justo arriba del pubis).
    • Dolor, sensación de presión o sensibilidad extrema en la zona de la vejiga.
  • Necesidad frecuente o incontrolable de orinar, incluso cuando hay muy poca orina en la vejiga.
    • Después de orinar sigues con el deseo de orinar un poco más.

También puedes notar que tu orina huele mal o está turbia. Y quizás notes que tiene moco o sangre. Puedes tener unas décimas de fiebre, pero lo más común es que tu temperatura siga siendo normal.

La necesidad frecuente de orinar, levantarte en la noche y la presión o molestia arriba del pubis, son molestias comunes durante el embarazo, y, por lo tanto, son síntomas que no ayudan mucho al médico a diagnosticar una cistitis, porque pueden ser el resultado de cambios fisiológicos normales en el embarazo que mencionamos con anterioridad (el crecimiento del útero que ejerce una presión sobre la vejiga, la expansión del volumen de sangre y el aumento de filtración en los riñones).

Puede resultar difícil saber con certeza si tienes cistitis, especialmente si tus síntomas son leves.

 ¿Cuáles son los síntomas de una infección en los riñones?

Si muestras señales de una posible infección en los riñones, debes buscar atención médica inmediatamente. Los síntomas a menudo se presentan de forma repentina e incluyen:

  • Fiebre alta (a menudo con temblores, escalofríos o sudores).
  • Dolor en la parte baja de la espaldao en el costado bajo tus costillas, en uno o ambos lados, o posiblemente en el abdomen.
  • Náuseas y vómitos.

También puedes notar sangre o pus en tu orina y los síntomas de la cistitis.

¿Qué sucede si tengo bacteriuria asintomática durante el embarazo?

La bacteriuria asintomática se ha asociado con:

  • Amenaza de aborto.
  • Parto prematuro que puede estar asociado a un bajo peso al nacer.
  • Retardo en el crecimiento del bebé dentro del útero (crecimiento intrauterino).
  • Ruptura de membranas
  • Muerte fetal dentro del útero.

Y, si no se trata, tienes un 40 por ciento de posibilidades de desarrollar una infección en los riñones. Sin embargo, con el tratamiento adecuado tu riesgo se reduce dramáticamente a entre el 1 y el 4 por ciento.

Diagnóstico y tratamiento

Para saber si tienes bacterias en tus vías urinarias, tu doctor analizará una muestra de tu orina en tu primera visita prenatal, tanto si tienes síntomas como si no los tienes y te pedirá que te hagas un examen general de orina en el laboratorio. Si este cultivo inicial de orina da negativo, tus posibilidades de desarrollar una infección en las vías urinarias después, son pequeñas.

Pero si resulta positivo, es posible que necesiten hacerte otro tipo complementario de estudios entre los que podemos mencionar:

  • Análisis sistemático de orina y sedimento:para hallar la presencia de leucocitos, bacterias, sangre…
  • Tiras reactivas:para saber rápidamente si hay o no posible infección mediante distintas reacciones químicas.
  • Cultivo de orina. El cultivo de orina es una de las mejores pruebas, pero aún así puede dar posibles falsos negativos.
  • Ecografía abdominal: se trata de la prueba de imagen más utilizada. Es fundamental para descartar dilataciones por cálculos o tumores, o complicaciones.

¿Qué sucede si tengo bacteriuria asintomática (sin síntomas)?

Si tu análisis da positivo, te tratarán con antibióticos por vía oral que son seguros durante el embarazo. Tomar la dosis completa de antibióticos, que generalmente dura una semana, debería curar la infección.

Al finalizar el tratamiento te harán otro análisis de orina para asegurarse de que ya no hay infección. Si no se ha curado, te tratarán con un antibiótico diferente. Deberían repetir los análisis de orina a intervalos regulares durante tu embarazo para asegurarse de que no tienes otra infección.

Si la bacteriuria recurre, te tratarán de nuevo y probablemente te recetarán una dosis baja y continua de antibióticos durante el resto del embarazo para prevenir la recurrencia.

Es necesaria una ingesta diaria de abundantes líquidos.

¿Qué sucede si contraigo una infección en la vejiga?

Si contraes una infección en la vejiga (cistitis) durante el embarazo te tratarán de forma similar, aunque quizás durante menos días.

Los antibióticos probablemente te aliviarán los síntomas con rapidez, pero es fundamental que termines el tratamiento para poder eliminar todas las bacterias que se encuentran en las vías urinarias.

Después del tratamiento, te realizarán un nuevo análisis para que no queden dudas de que la infección ha desaparecido. Luego te deberían hacer pruebas a intervalos regulares durante todo el embarazo para asegurarse de que no te has infectado nuevamente. Si las infecciones en la vejiga siguen recurriendo, puede que necesites recibir una dosis baja de antibióticos diariamente, como medida de prevención.

Es necesaria una ingesta diaria de abundantes líquidos.

¿Qué sucede si tengo cistitis aguda?

La cistitis aguda por la presencia de síntomas repentinos como el dolor intenso y el aumento de la frecuencia para orinar en personas que no tienen fiebre y en las que no existe ninguna otra evidencia de alguna enfermedad sistémica.

 Tu médico seguramente iniciará el tratamiento antes de que lleguen los resultados del laboratorio. Es importante que termines el tratamiento tal cual te lo prescriben para evitar la recurrencia.

 ¿Qué sucede si contraigo una infección en los riñones?

Si tienes una infección en los riñones durante el embarazo, te ingresarán en el hospital y te administrarán antibióticos por vía intravenosa. Se controlará tu temperatura, tu tensión arterial, pulso, respiración y capacidad de orinar y se vigilará también el latido del corazón de tu bebé y si presentas alguna señal de parto prematuro.

El tiempo de hospitalización debido a una infección en los riñones, varía y dependerá de tu caso particular. Si tras la evaluación inicial, durante las primeras 12 a 24 horas, se determina que tu caso no es grave y estás respondiendo adecuadamente al tratamiento y además no hay señales de un parto prematuro, tu doctor posiblemente decida darte de alta. El resto del tratamiento, probablemente consistirá en antibióticos orales.

Sin embargo, si tu infección es grave necesitarás permanecer en el hospital para que te traten y te tengan en observación. No te dejarán salir del hospital hasta 24 a 48 horas después de que tu temperatura vuelva a su nivel normal y no presentes síntomas.

Una vez hayas completado el tratamiento, te recetarán una dosis baja y continua de antibióticos durante el resto del embarazo para prevenir otra infección. Sin esta terapia diaria supresiva, corres un alto riesgo de contraer otra infección en los riñones.

¿Qué puedo hacer para evitar contraer una infección de las vías urinarias?

Sigue estos pasos para reducir la probabilidad de contraer una infección de las vías urinarias:

  • Bebe mucha agua, por lo menos ocho vasos grandes de agua (aproximadamente de 8 onzas o 250 mililitros) diariamente.
  • No ignores las ganas de hacer pipí. Y vacía completamente la vejiga al orinar.
  • Después de defecar, límpiate de adelante hacia atrás para evitar que las bacterias de las heces se acerquen a la uretra.
  • Mantén el área genital limpia con jabón suave y agua.
  • Antes y después de mantenerrelaciones sexuales, limpia el área genital y haz pipí.
  • Bebe jugo de arándano (cranberry). Hay estudios que demuestran que el jugo de arándano puede reducir los niveles de bacteria y evitar que se introduzcan nuevas bacterias en las vías urinarias. Sin embargo, beber este jugo no curará una infección ya existente, de modo que si tienes síntomas, no dejes de consultar con tu médico de inmediato para que te recete antibióticos.
  • Evita los productos de higiene femenina (en aerosol o en polvo) y los jabones fuertes que puedan irritar la uretra y los genitales y convertirlos en un caldo de cultivo para las bacterias.
  • No te des duchas vaginales durante el embarazo.

Preguntas frecuentes:

¿Cómo puedo saber si tengo una ITU?

Algunas veces los gérmenes pueden crecer en el tracto urinario pero puedes NO tener ningún síntoma. Esto se llama bacteriuria asintomática.

Tu médico le puede hacer un análisis para comprobar el diagnóstico. La bacteriuria asintomática debe tratarse en las mujeres embarazadas pero no necesita ser tratada en la mayoría de las demás mujeres.

¿Cómo puedo saber si el tratamiento no está funcionando?

Si tienes fiebre mayor de 38,05 grados, escalofríos, dolores en la parte baja del estómago, náusea, vómito o dolor en el costado debes llamar a tu médico. Igualmente debes llamarlo si tienes contracciones o si, después de tomar medicamento durante tres días, todavía tienes una sensación de ardor cuando orinas.

¿Puedo hacer algo para evitar que esto ocurra de nuevo?

Puedes ayudar a prevenir las ITU de varias maneras:

  • Bebe de 6 a 8 vasos de líquido diariamente, el agua es lo mejor.
  • Elimina las comidas refinadas, los jugos de frutas, la cafeína, el alcohol y el azúcar.
  • Toma vitamina C.
  • Desarrolla el hábito de orinar en el momento en el que tienes el deseo de orinar y vacía completamente tu vejiga.
  • Orina antes y después de las relaciones sexuales.
  • Evita las relaciones sexuales durante el tratamiento de una infección urinaria.
  • Después de orinar sécate sin friccionar y mantén el área genital limpia. Asegúrate de limpiarte siempre de adelante hacia atrás.
  • Evita usar jabones fuertes, duchas, cremas antisépticas, polvos y sprays de higiene femenina.
  • Cámbiate diariamente la ropa interior y procura que sea de algodón.
  • Evita usar pantalones demasiado ajustados.

Referencias

Parto Prematuro
Complicaciones, Embarazo, Otras

Parto Prematuro

Introducción

Para la mayoría de las mujeres, el embarazo dura 40 semanas, pero algunas veces, termina antes de las 37 semanas.

El parto prematuro se define como el parto que se produce entre las semanas 20 a 37 del embarazo debido a la presencia de contracciones regulares –que se inician antes de la semana 37 del embarazo- las cuales dan lugar a cambios en el cuello uterino: borramiento (cuando se adelgaza el cuello uterino) y dilatación (cuando el cuello uterino se abre para que el feto pueda entrar en el canal de parto).

 Es un problema no sólo obstétrico, sino también neonatal, ya que se asocia con un alto índice de complicaciones para el recién nacido, incluyendo la muerte del mismo.

En caso de parto prematuro, puede ser que alguno de los sistemas orgánicos del bebé no esté completamente desarrollado o “maduro” para funcionar y aunque tengamos un bebé que parece totalmente sano y de peso adecuado el hecho de que su cuerpo no esté listo para desempeñarse normalmente fuera del vientre materno, aumenta considerablemente el riesgo de complicaciones serias que puedan afectar su salud y su desarrollo además de incrementar el costo de atención en forma importante.

Mientras más se adelante el parto, mayores serán los problemas de salud que tendrá el bebé.

Antes de la semana 20 se considera aborto.

Clasificación

Parto prematuro planeado o espontáneo

  • Alrededor de una cuarta parte de todos los nacimientos prematuros son planeados. Por ejemplo, el equipo médico puede decidir inducir el parto o practicar una cesárea antes de la fecha prevista para el parto debido a una complicación médica grave, como una preeclampsia intensa, o porque el bebé ha dejado de crecer.
  • El resto, son nacimientos prematuros espontáneos. Un nacimiento prematuro espontáneo ocurre cuando el parto empieza antes de tiempo, cuando se rompe la fuente de aguas antes de lo previsto, o cuando el cuello uterino se dilata prematuramente sin contracciones, lo que se denomina insuficiencia cervical o cervicouterina.

Un parto prematuro le puede ocurrir a cualquier mujer embarazada. Pero algunas mujeres están más propensas que otras.

¿Quiénes corren el riesgo de tener un parto prematuro?

El parto pretérmino o prematuro aparece en el 5-10% de las embarazadas. Todas las mujeres embarazadas corren el riesgo.

Por esta razón, es muy importante que todas las mujeres embarazadas conozcan los factores de riesgo, los síntomas de parto prematuro y qué hacer si sospechan que pueden estar teniendo un parto prematuro.

¿Cuál es la causa de un parto prematuro?

Si bien generalmente se desconoce la causa, hay distintos factores que pueden influir:

Factores sociológicos:

  • La raza: las mujeres de raza negra tienen una tasa de prematuridad del 16 al 18 %, comparado con el 7 al 9 % en mujeres blancas.
  • La edad: las mujeres menores de 17 y mayores de 35 años, tienen mayor riesgo de presentar parto pretérmino.
  • El bajo nivel cultural y socioeconómico.

Factores fisiológicos:

Infecciones maternas    

  • Algunas infecciones del aparato genital se asocian a un mayor riesgo de parto prematuro. Las sustancias que producen las bacterias pueden debilitar las membranas que rodean al saco amniótico y provocar su ruptura temprana. Incluso si las membranas permanecen intactas, las bacterias pueden causar una infección e inflamación en el útero, lo que podría acabar provocando un parto prematuro.
  • Seguramente en tu primera visita prenatal te hicieron pruebas para descartar infecciones de transmisión sexual tales como clamidia y gonorrea. Si dieron positivas, tanto tú como tu pareja deberían haber recibido tratamiento de inmediato. Unas semanas después te deberían haber hecho otra prueba y te habrán pedido que uses condones al tener relaciones sexuales durante el resto de tu embarazo.
    • Si ya tuviste anteriormente un parto prematuro, también te pueden haber hecho un análisis para ver si tenías vaginosis bacteriana, una causa común de flujo vaginal en mujeres en edad de procrear, es una afección en la cual las bacterias “buenas” y las “malas” están en desequilibrio.
    • Los especialistas no coinciden en si vale la pena hacerles estudios a las mujeres embarazadas que no presentan síntomas. (Si tienes síntomas de vaginosis bacteriana, te realizarán análisis y recibirás tratamiento con antibióticos, de ser necesario).
  • Seguramente no te habrán realizado un análisis para verificar si tienes tricomoniasis a menos que presentes síntomas. A las mujeres embarazadas por lo general no se les hacen pruebas de detección de esta infección. Sin embargo, a las mujeres embarazadas con flujo vaginal anormal se les deben hacer pruebas de detección y dar el tratamiento adecuado.
  • Algunas infecciones no uterinas, como la infección de riñón, pulmonía y apendicitis, también aumentan el riesgo de parto prematuro.
  • También corres más riesgo de tener un parto prematuro si padeces un tipo de infección urinaria llamado bacteriuria asintomática, una condición en la que hay bacterias en tu tracto urinario, pero no presentas síntomas. Esta es la razón por la que les hacen análisis de orina a todas las mujeres embarazadas.

Problemas con la placenta: Algún problema con la placenta como placenta previa o desprendimiento prematuro de placenta.

Problemas con el útero: Un útero demasiado grande, lo cual ocurre a menudo cuando tienes un embarazo múltiple o demasiado líquido amniótico.

  • Tienes malformaciones uterinas
  • Cuerpo extraño (el DIU se quedó adherido al útero).
  • Miomas uterinos.

Problemas con el cuello uterino: Anomalías estructurales del útero o del cuello uterino, como por ejemplo un cuello uterino de menos de 25 milímetros de largo que se acorta, afina o dilata sin contracciones, lo que se denomina insuficiencia cervical. La insuficiencia cervical puede ser resultado de una cirugía cervical o puedes haber nacido con ella.

Cirugías durante el embarazo: Tener una cirugía abdominal durante el embarazo (por ejemplo, para extirpar el apéndice, la vesícula biliar, o un quiste en el ovario).

Antecedente de un nacimiento prematuro: es uno de los factores predictivos más importantes para esperar que el problema se presente en el siguiente embarazo. De hecho, entre más temprano sea el nacimiento en el embarazo anterior, más alto el riesgo de que el próximo embarazo se complique con un nacimiento antes de término.

Has dado a luz en los últimos 18 meses (especialmente si quedaste embarazada los seis meses siguientes a dar a luz a tu anterior bebé).

Has tenido sangrados vaginales en el primer y segundo trimestre. Si has tenido sangrados durante más de un trimestre, el riesgo aumenta.

Padeciste anemia de moderada a severa al comienzo del embarazo.

Preeclampsia, una forma de presión sanguínea alta que puede desarrollarse en la segunda mitad del embarazo.

Problemas previos de salud de la madre tales como enfermedad renal, diabetes, enfermedad cardiaca, padecimientos de la Tiroides, que no estén controlados.

Estilo de vida 

  • Estabas demasiado delgada antes de quedar embarazada, o no aumentas el peso necesario durante el embarazo
  • Tabaquismo
  • El estrés severo durante el embarazo. La teoría es que el estrés intenso puede provocar la liberación de hormonas que desencadenan las contracciones del útero y el parto prematuro.
  • Maltrato físico, sexual o emocional.
  • Ingesta de bebidas alcohólicas o uso de drogas ilegales.

Factores fetales

  • Anomalías congénitas.
  • Muerte del bebé en el útero.
  • Macrosomía fetal (el bebé es muy grande).
  • Infecciones intrauterinas como la provocada por citomegalovirus o rubéola.

¿Cuáles son los síntomas de un parto prematuro?

Un parto prematuro normalmente NO es doloroso y la embarazada podría estar en labor de parto prematuro si tiene cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Sangrado y/o cólicos en el abdomen (que pueden ser intermitentes).
  • Contracciones con lumbago (dolor en la parte baja de la espalda) o presión en la ingle o los muslos. Tienes la sensación de que el bebé está empujando hacia abajo.
  • Líquido que se filtra desde la vagina en gotas o en chorro.
  • Sangrado vaginal rojo y brillante.
  • Una secreción espesa y mucosa con sangre proveniente de la vagina.
  • Rompes fuente (ruptura de membranas).
  • Más de cinco contracciones por hora o contracciones que son regulares y dolorosas.
  • Contracciones que se vuelven más prolongadas, más fuertes y más cercanas.
  • Retortijones o calambres abdominales (con o sin diarrea).

Si comienzas a tener cualquiera de estos síntomas entre las semanas 20 y 37 de gestación, debes hacer algo al respecto. No dejes que nadie te diga que estos síntomas son “malestares normales del embarazo”

Tener síntomas de parto prematuro no quiere decir que darás a luz a un bebé prematuro. Aproximadamente la mitad de las mujeres que experimentan el comienzo de un parto prematuro acaban dando a luz a las 37 semanas o más tarde.

¿Qué es una contracción?

Una contracción es la palabra médica para dolor de parto. Cuando viene una contracción, la panza se endurece o se siente apretada (como si el bebé se hiciera una bola). Te puede venir una contracción cuando te acuestas, tienes relaciones sexuales o al subir y bajar escaleras. Esto es normal. Pero si tienes 4 o más contracciones en una hora, entonces son demasiadas.

  • ¿Cómo puedes saber si son realmente contracciones?
    • Acuéstate de un lado y pon tu mano sobre la panza.
    • Estás con contracciones si sientes que tu estómago se endurece y luego se ablanda.
    • Toma el tiempo. Anota la hora cuando te empieza la contracción y vuélvela a anotar cuando te empieza la siguiente.
  • ¿Cada cuándo debes revisarte por contracciones?: Por lo menos dos veces al día pon tus manos sobre la panza y siente si tienes contracciones. Repítelo a la misma hora cada día si es posible. No te debes confundir con las contracciones de Braxton Hicks que también son indoloras pero necesariamente menos frecuentes.

Diagnóstico

Si presentas alguno de los síntomas mencionados anteriormente, no esperes. Llama al consultorio de tu médico o vete directamente al hospital.

Aun si las contracciones son regulares, solo se puede diagnosticar trabajo de parto prematuro cuando se detectan cambios en el cuello uterino. Tu médico puede realizar un examen pélvico para determinar si el cuello uterino ha comenzado a cambiar. Es posible que haya que examinarte varias veces durante un período de unas horas. También se dará seguimiento a las contracciones y al bienestar del bebé.

¿Existen análisis que puedan predecir la probabilidad de tener un parto prematuro?

Hay dos pruebas de detección para aquellas mujeres que presentan síntomas de parto prematuro o que corren el riesgo de tenerlo. Los resultados negativos son especialmente útiles, ya que pueden ayudarte a evitar intervenciones innecesarias y al mismo tiempo tranquilizarte.

Las investigaciones no han demostrado que éstos sean útiles para las mujeres que no se consideran de alto riesgo y que no presentan síntomas.

Las dos pruebas son:

Medición de la longitud del cuello uterino mediante un ultrasonido o ecografía

Quizás tu doctor haya medido la longitud de tu cuello uterino durante la primera visita prenatal. Si ve algo que le preocupa, puede recomendar un ultrasonido para medir tu cuello uterino con más precisión y observa señales de que está cambiando. Si empieza a adelgazarse o dilatarse a mitad del embarazo el riesgo de un parto prematuro es mayor.

Si el ultrasonido muestra que tu cuello uterino está comenzando a cambiar, probablemente el médico te recomendará que reduzcas tus niveles de actividad física y horas de trabajo, que evites tener relaciones sexuales y que dejes de fumar, si todavía no lo has hecho. Dependiendo de tu situación y de la edad gestacional del bebé, podrían realizarte otro ultrasonido en las próximas semanas.

Si aún no has llegado a la semana 24 y tu cuello uterino está cambiando, pero no tienes contracciones, el médico te puede recomendar un cerclaje, que es un procedimiento mediante el cual se realiza una sutura alrededor del cuello del útero (se cose con un punto de hilo fuerte) para reforzarlo y ayudarlo a mantenerse cerrado. Sin embargo, este procedimiento presenta algunos riesgos, y existe mucha controversia sobre si es suficientemente eficaz y si vale la pena hacerlo.

Tu doctor determinará si eres una buena candidata para este procedimiento.

Prueba de detección de fibronectina fetal

Este análisis generalmente se reserva para mujeres que tienen contracciones u otros síntomas de parto prematuro. La fibronectina fetal (fFN) es una proteína producida por las membranas fetales. Si en una muestra de tus secreciones cervicales y vaginales tomada entre las semanas 24 y 34 de embarazo aparece una cantidad mayor de lo que debería, se considerará que corres más riesgo de tener un parto prematuro.

Si el resultado del análisis da positivo quizás tu médico te recete medicamentos para detener el parto a corto plazo y corticoesteroides para ayudar a que los pulmones del bebé maduren más rápido.

Sin embargo, el análisis indica con mayor precisión la fecha en la que no darás a luz, que la fecha en la que empezará el parto. Si el resultado de fFN da negativo, es muy poco probable que tengas un parto prematuro durante las próximas dos semanas. Un resultado negativo puede tranquilizarte y ayudarte a evitar la internación en un hospital o bien otros tratamiento innecesarios.

Tratamiento

Es difícil para los médicos pronosticar cuáles mujeres que presentan trabajo de parto prematuro tendrán un nacimiento prematuro. Solo un 10% de las mujeres que presentan trabajo de parto prematuro dan a luz dentro de un plazo de 7 días. En un 30% de las mujeres, el trabajo de parto prematuro se detiene por su cuenta.

Si tienes síntomas de parto prematuro o crees que estás perdiendo líquido amniótico, llama a tu médico, quien probablemente te hará ir al hospital para hacerte una evaluación exhaustiva.

Comprobará si tienes contracciones, revisarán la frecuencia cardiaca del bebé, y te examinarán para verificar si has roto aguas. Analizarán tu orina para comprobar si hay signos de infección y tal vez te hagan cultivos cervicales y vaginales. Puede que también te hagan estudios para ver si tienes fibronectina fetal.

Si no has roto la fuente de aguas, tu médico hará un estudio vaginal para evaluar cuánto se ha dilatado o afinado tu cuello uterino. Lo más probable es que además te haga un ultrasonido abdominal para observar la cantidad de líquido amniótico y verificar el crecimiento, la edad gestacional y la posición del bebé.

Algunos médicos también realizan un ultrasonido vaginal para revisar nuevamente la longitud del cuello uterino y ver si hay signos prematuros de afinamiento.

Si todos los análisis dan negativos, tú y el bebé parecen sanos, no has roto aguas y el cuello uterino permanece cerrado y sin afinamiento alguno, luego de unas horas es muy probable que te envíen a casa.

Si el trabajo de parto prematuro continúa, la manera en que se maneja se basa en lo que se considere mejor para tu salud y la de tu bebé. Cuando existe la probabilidad de que el bebé se beneficie si se aplaza el parto, el médico te administrará algunos medicamentos para:

  1. promover el desarrollo de los pulmones y otros órganos del bebé (corticoesteroides),
  2. ayudar a reducir el riesgo de que ocurra parálisis cerebral (sulfato de magnesio).
  3. ayudar a prolongar el embarazo para que los primeros dos medicamentos tengan tiempo para actuar (tocolíticos).

Cuando el trabajo de parto prematuro ha llegado a un punto en que no se puede detener o si hay motivos para que tu bebé nazca antes de lo previsto, es necesario dar a luz al bebé.

Corticoesteroides: Los corticoesteroides son medicamentos que atraviesan la placenta y ayudan a acelerar el desarrollo de los pulmones, el cerebro y los órganos digestivos del bebé. Es más probable que estos medicamentos beneficien al bebé cuando se administran entre la semana 24 y la semana 34 de embarazo.

Cuando el médico considera probable que el parto suceda dentro del plazo de una semana, te administrará un solo ciclo de corticoesteroides. Los mayores beneficios de estos medicamentos ocurren al cabo de 2 días de administrar la dosis, aunque algunos pueden ocurrir después de 24 horas.

Sulfato de magnesio: El sulfato de magnesio es un medicamento que se puede administrar si has estado embarazada por lo menos 32 semanas, si estás con trabajo de parto prematuro y corres el riesgo de dar a luz dentro de las próximas 24 horas.

Este medicamento puede reducir el riesgo de que ocurra parálisis cerebral asociada con partos muy prematuros. El sulfato de magnesio puede producir efectos secundarios leves en la mujer, como náuseas, diarrea y debilidad. Aunque pueden ocurrir complicaciones graves, estas ocurren raras veces.

Antibióticos: para impedir que el bebé contraiga una infección por estreptococo del grupo B. Esto se hace como medida preventiva, ya que los resultados de un análisis se demoran 48 horas.

Tocolíticos: Los tocolíticos son medicamentos que se usan para aplazar el parto por un período breve (hasta por 48 horas). Estos medicamentos permiten que se alargue el tiempo del parto y permita que se te administren los corticoesteroides o sulfato de magnesio y, de ser necesario, que se te pueda trasladar a un hospital que ofrezca atención especializada para bebés prematuros.

Además de su función para proteger contra la parálisis cerebral, el sulfato de magnesio también se puede usar como medicamento tocolítico. Los medicamentos tocolíticos pueden causar efectos secundarios.

Los efectos secundarios dependen del tipo de medicamento. Los tocolíticos se administran cuando se considera que los beneficios del tratamiento son mayores que los riesgos. Las mujeres que presentan síntomas de trabajo de parto prematuro pero no revelan cambios en el cuello uterino no se benefician del tratamiento tocolítico.

Tampoco es beneficioso seguir administrando tocolíticos después de que se haya detenido el trabajo de parto.

Esperar a que se inicie el parto le da al bebé más tiempo para madurar, pero aumenta el riesgo de una infección, lo cual podría ser peligroso para él. Pero a edades gestacionales muy tempranas, por regla general los beneficios de esperar son mayores que los riesgos inherentes a una inducción o cesárea inmediatas.

Durante todo este tiempo tu bebé y tú estarán bajo observación constante. Por supuesto, si desarrollas los síntomas de una infección o hay otras señales que indican que tu bebé no está prosperando, te inducirán o te harán una cesárea.

Si aún no has llegado a las 24 semanas de embarazo, no se recomiendan los antibióticos para el estreptococo del grupo B ni los corticoesteroides. Tu equipo médico te informará sobre el pronóstico de tu bebé y puedes optar por que te induzcan o por esperar.

¿Cómo puedo prevenir un parto pretérmino?

Prevenir un parto prematuro es un gran desafío porque las causas son numerosas, complejas y poco entendidas. Sin embargo, una embarazada puede tomar medidas importantes para reducir el riesgo y mejorar su salud en general que incluyen:

  • Recibir cuidado prenatal regular desde el inicio del embarazo disminuye drásticamente las posibilidades de tener un parto prematuro. Por lo tanto, visita a tu médico tan pronto sospeches que estás embarazada (o todavía mejor, antes de concebir) y hazte chequeos regulares durante todo tu embarazo.
  • Evita el cigarrillo, el alcohol y también las drogas.
  • Come una dieta sana y vigila tu peso. Si subes mucho durante el embarazo, incrementas las posibilidades de desarrollar diabetes gestacional y preeclampsia. Ambas aumentan el riesgo de un parto pretérmino.
  • Toma tus vitaminas prenatales. La toma diaria ayuda a mantener tu salud en general y de hecho, las investigaciones sugieren que el ácido fólico (el cual es sumamente benéfico para tu bebé), puede también ayudar a disminuir el riesgo de que la placenta se separe de la pared uterina (abruptio placenta) y la preeclampsia.
  • Finalmente, discute con tu médico acerca de otras formas de asegurar un embarazo saludable.

¿Qué hacer si tienes síntomas de parto prematuro?

Llama a tu médico o vete al hospital de inmediato. Tu médico puede indicarte que:

  • Vayas a su consultorio o al hospital para un chequeo, o bien que
  • Dejes lo que estuvieras haciendo y descanses recostada sobre el lado izquierdo durante una hora.

Si los síntomas empeoran o no desaparecen después de una hora, llama a tu médico nuevamente o vete al hospital. Si los síntomas desaparecen, descansa el resto del día. Si los síntomas se detienen pero regresan, llama a tu médico nuevamente o vete al hospital.

Preguntas frecuentes

Usé fertilización in vitro (o cualquier otro método de tecnología reproductiva) para embarazarme. ¿Cuál es mi riesgo de tener un parto prematuro?

Las mujeres que conciben a través de tecnología reproductiva tienen un riesgo mayor de parto prematuro principalmente porque existen muchas probabilidades de que sea un embarazo múltiple.

¿Cuándo me puede llevar el bebé a casa?

Eso depende de la cantidad de tratamiento que requieras. Muy probablemente, tu bebé se quedará hospitalizado hasta que pase la línea de los 2,300 gramos (5 libras) y pueda respirar, comer y mantener su temperatura corporal por sí mismo.

Podrían pasar días, semanas y aún meses después del parto, dependiendo de cuán prematuro nació. Eso significa que probablemente tendrás que regresar a casa antes que el bebé lo haga.

¿Cuáles son los signos de prematuridad en un bebé?

El bebé prematuro es pequeño, generalmente pesa menos de 2.5 kg y tiende a tener una piel delgada, color de rosa y brillante a través de la cual se pueden ver con facilidad las venas. Casi no tiene grasa ni pelo.

Su actividad está disminuida en comparación con el recién nacido a término y el bebé muy prematuro yace en una posición de “rana muerta”. En los varones el escroto puede tener arrugas escasas y los testículos no haber descendido y en las niñas, los labios mayores todavía no cubren a los labios menores.

¿Qué complicaciones se pueden presentar en los bebés prematuros?

La mayoría de los problemas están relacionados con el funcionamiento inmaduro de los sistemas orgánicos del bebé, incluyendo:

  • Pulmones: el bebé puede presentar el síndrome de dificultad respiratoria (SDR) y otros problemas respiratorios causados por la inmadurez pulmonar.
    • Si el bebé tiene dificultad para respirar, el médico puede introducir un tubo de respiración y suministrar oxígeno con un respirador.
  • Bajo peso al nacer (menos de 2.5 kg)
  • Sistema Nervioso Central: no tiene reflejos de succión y deglución (dificultad para mamar y tragar) y de la inmadurez del centro respiratorio resulta una respiración periódica: el bebé se “olvida” de respirar.
    • Sangrado en el cerebro causado por vasos sanguíneos subdesarrollados.
  • Infecciones: el riesgo de desarrollo de infecciones generalizadas (sepsis) es 4 veces mayor que en el recién nacido a término.
  • Tracto gastrointestinal: Si los problemas de succión y deglución y la pequeña capacidad del estómago del bebé le impiden comer, el médico puede colocarle una sonda de alimentación en su estómago para proporcionarle nutrición. Los bebés extremadamente prematuros pueden requerir ser alimentados por vía intravenosa.
  • Ictericia (coloración amarilla de la piel) por elevación de los niveles de bilirrubina en la sangre del bebé y puede producirse “querníctero”. (enfermedad metabólica que produce retraso mental).
  • Incapacidad para regular su temperatura corporal: debido a que el bebé que nace demasiado temprano también tiene problemas para mantener su temperatura corporal por lo que es posible que sea puesto en una incubadora especial que lo ayuda a mantener una temperatura corporal cálida.
  • Riñón: la función renal es inmadura, de tal forma que la concentración o dilución de la orina es menos eficaz que en el bebé a término.

En cuanto a la morbilidad a largo plazo se destaca la parálisis cerebral, el retardo mental y la retinopatía del prematuro. El riesgo de estas patologías se relaciona directamente con la edad gestacional y el peso al nacer.

Si te han hospitalizado por un parto prematuro, solicita hablar con los pediatras que se especializan en el cuidado de bebés prematuros, también llamados neonatólogos. Pueden ayudarte a comprender los riesgos potenciales para tu bebé, con base en qué tan avanzado esté tu embarazo.

¿Está bien que programe mi parto una vez que llegué a la semana 37?

Tu bebé sigue creciendo y desarrollándose, en forma importante, durante todo el embarazo hasta las últimas semanas. Si la madre está saludable, las últimas investigaciones y estudios indican que el parto no debe programarse antes de la semana 39 del embarazo.

Referencias