Complicaciones, Embarazo

HEMORRAGIA VAGINAL DEL PRIMER TRIMESTRE DEL EMBARAZO

Es el sangrado que se presenta durante los primeros tres meses del embarazo y puede variar desde un manchado intermitente hasta un sangrado abundante con coágulos. El sangrado vaginal es bastante común en este periodo del embarazo complicando el 20 al 30% de todos los embarazos y cerca del 50% de estos, siguen hasta el aborto.

Durante el primer trimestre del embarazo las hemorragias pueden ser provocadas por las siguientes causas:

  • Sangrado por implantación del embrión en el útero. Es posible que presentes un pequeño sangrado o manchado (de color café) muy ligero en el momento de la implantación del óvulo fecundado en el útero (para más información consulta el documento que te ofrecemos en esta misma sección), generalmente es mínimo y dura solamente un día o dos pero frecuentemente sucede en, o cerca de, la fecha en la que estás esperando tu menstruación. Esto puede confundirte si piensas que simplemente es un periodo de sangrado ligero y no te das cuenta de que estás embarazada. Esto es una parte normal del embarazo y no es causa de preocupación; sin embargo, es necesario que acudas a tu médico para estar tranquila.
    • No todas las embarazadas presentan este tipo de sangrado.
  • Cambios hormonales. Los cambios hormonales del momento en el que deberías estar menstruando, pueden también provocar pequeñas pérdidas por la vagina, a veces similares a la hemorragia menstrual.
  • Sexo:Durante el embarazo fluye más sangre al cuello uterino. Por eso no es raro notar unas manchas de sangre después de tener relaciones sexuales con penetración. Un pólipo cervical (un tumor benigno) también puede causar sangrado después de la relación sexual.
  • Un Papanicolaou o examen interno: Puedes sangrar un poco después de un Papanicolaou o un examen interno por las mismas razones: más flujo sanguíneo en el cuello del útero o un pólipo cervical.
  • Hematomas retrocoriales. Son pequeños lagos sanguíneos que se forman entre la superficie del útero y el tejido de la placenta. En la mayoría de los casos se reabsorben y desaparecen espontáneamente, pero también pueden ser causa de hemorragia, en general no se acompañan de dolores o cólicos abdominales.

Las causas más serias de sangrado durante el primer trimestre pueden ser:

  • Amenaza de aborto:Menos frecuentes, pero mucho más importantes, son las hemorragias provocadas por la amenaza de aborto, donde generalmente la pérdida sanguínea es de mayor magnitud y está siempre asociada a dolores o cólicos abdominales. El feto está todavía dentro del útero (basándose esto en el ultrasonido) pero hay dudas de si el embarazo va a continuar o no.
    • Cerca de un 25% de las embarazadas presentan este sangrado temprano y la mitad de ellas aborta. Pero si tienes un ultrasonido que muestra el corazón latiendo del bebé (entre las 7 y las 11 semanas), las probabilidades de continuar el embarazo y de llevarlo a término son más del 90%.
  • Aborto espontáneo: si el sangrado y los dolores abdominales han disminuido y el útero aparece vacío en el ultrasonido, es posible que hayas tenido un aborto espontáneo, que da fin a tu embarazo. Un aborto espontáneo puede suceder en cualquier momento durante la primera mitad del embarazo. La mayor parte de ellos ocurren durante las primeras 12 semanas del embarazo. Si pensaras que estás perdiendo tejido fetal, deberás acudir inmediatamente a tu médico.
    • Un aborto espontáneo ocurre en aproximadamente un 15 o un 20 por ciento de los embarazos. La mayor parte de los abortos espontáneos no pueden ser prevenidos ni evitados. Por lo general, son la forma en la que el organismo enfrenta un embarazo que no es normal. No existen pruebas que demuestren que el ejercicio o las relaciones sexuales causen abortos espontáneos.

el sangrado vaginal en el primer trimestre puede ser el resultado de un aborto espontáneo

  • Embarazo anembriónico:El ultrasonido mostrará evidencia de embarazo en la matriz, por ejemplo la pequeña bolsa amniótica, pero en este caso el embrión no se forma. Esto puede suceder cuando el embrión es anormal de alguna manera y no es por algo que hayas hecho o dejado de hacer.
  • Muerte fetal u óbito:Esto puede suceder cuando el bebe muere dentro del útero. Este diagnóstico es confirmado por el ultrasonido y puede suceder en cualquier momento del embarazo.
  • El embarazo ectópico(el huevo se implanta en la trompa de Falopio o fuera del útero y no en el útero), también puede generar un sangrado vaginal, pero en este tipo de embarazos hay dolor fuerte tipo cólico constante, puede haber mareos y desmayos y a veces dolores referidos a la zona del hombro y es necesario acudir al médico de inmediato para prevenir la ruptura de la trompa. Este es el sangrado vaginal más peligroso del primer trimestre del embarazo.

embarazo ectópico

  • Los embarazos ectópicos son menos comunes que los abortos espontáneos. El sangrado habitualmente es rojo tendiendo al color vino, diferente del manchado café o rojo de la menstruación.
  • Embarazo molar: También conocido como mola hidatiforme o enfermedad trofoblástica, el embarazo molar es una afección en la que el embarazo no se forma adecuadamente. En este caso, el huevo normal del embarazo está reemplazado por un tejido de crecimiento rápido parecido que ocupa todo el interior del útero. Es en realidad un tipo de tumor que no pone en riesgo tu vida, sin embargo, en algunos casos puede ser canceroso.
    • Es causa de hemorragia, asociada a mucha sintomatología digestiva como las náuseas y vómitos.

Como el común denominador de todos estos problemas es la hemorragia genital, es fundamental una consulta inmediata con tu médico, quien deberá determinar cuál de ellos es el que está afectando a tu embarazo y obrar en consecuencia.

Otras causas

  • Infecciones: El sangrado también puede ser causado por una infección vaginal (como puede ser una infección por hongos o bacterias) o una enfermedad de transmisión sexual (como una tricomoniasis, gonorrea, clamidia o herpes) que pueden irritar o inflamar el cuello del útero lo que lo hace susceptible a que sangre después de las relaciones sexuales o de una exploración ginecológica.
  • Traumatismo al cuello uterino a raíz de relaciones sexuales(pequeña cantidad de sangrado)
  • El cuello uterino también sangra cuando hay un pólipo cervical(tumor benigno).
  • Deficiencia en la producción de progesterona. Esta hormona es la que sostiene el embarazo y su falta puede provocar un aborto o sangrado durante el primer trimestre.
  • Causa desconocida.

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     Cuidados en el hogar

REFERENCIAS

Dolor Abdominal o Cólico
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Dolor abdominal durante el embarazo

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Llevar un bebé en el vientre pone mucha presión en los músculos, ligamentos y venas además en los órganos internos de tu cuerpo, así que no es de extrañar que tengas algunas molestias, en especial en la zona del estómago. Tu futuro bebé reclama su espacio dentro de tu cuerpo y obliga a los órganos de la zona a adaptarse.

El dolor abdominal durante el embarazo es algo bastante común y puede deberse a los numerosos cambios que provoca un embarazo como puede ser el agrandamiento del útero, la posición del bebé o sus movimientos, las contracciones de Braxton – Hicks y el estiramiento de los ligamentos (llamados ligamentos redondos) que sostienen tu útero dentro del abdomen.

El dolor abdominal que llega súbitamente, que es persistente y que está asociado con otros problemas como náusea, vómito, sangrado vaginal o contracciones, sugiere que el dolor no se debe a los cambios normales del embarazo sino a otro problema.

¿Cuáles  son las causas más comunes del dolor abdominal o dolor de barriga NO PELIGROSO durante el embarazo?

No todas las molestias abdominales o dolor de barriga son síntomas de problemas graves durante el embarazo,  por ejemplo si se presentan pequeños cólicos  durante el orgasmo o inmediatamente después, mientras sean de corta duración, son normales y no hay por qué alarmarse.

Enseguida presentamos algunas de las causas de molestias abdominales que pueden presentarse, pero recuerda, si no estás segura de lo que pasa, o si la molestia es severa o persistente, llama de inmediato a tu médico.

Dolor por acumulación de gases en el intestino: el incremento normal de progesterona durante el embarazo puede influir a muchos órganos, uno de ellos es el intestino que disminuye el ritmo de la digestión ocasionando estreñimiento y acumulación de gases que van a producir sensación de que estás demasiado “llena”, eructos, ventosidad, malestar y dolor abdominal, en especial después de comer mucho. Todo esto se puede ver incrementado además por:

  • La presión que ejerce el útero en crecimiento sobre el estómago e intestinos.
  • Ciertos alimentos empeoran la formación de gases, pero no afectan a todas las personas del mismo modo. Algunos forman gases con ciertas comidas que a otros no les molesta. En general los almidones (pastas y papas), algunos alimentos ricos en fibra (como salvado de avena y frijoles) y alimentos que contienen ciertos azúcares (como el repollo y coliflor) producen gas a muchas personas. Las mujeres que tienen dificultades para digerir productos lácteos posiblemente sufran de estos problemas si comen esos alimentos durante el embarazo.

¿Qué puedes hacer en caso de dolor abdominal o dolor de barriga durante el embarazo?

Las siguientes sugerencias te ayudarán a evitar la acumulación de gases en el intestino:

  • Trata de controlar la cantidad de aire que tragas. Come varias comidas pequeñas durante el día en lugar de comer pocas comidas abundantes. No comas apurada. Tómate tu tiempo, mastica bien los alimentos y no hables mientras comes. Evita tomar bebidas de una botella o con un popote. Toma menos bebidas gaseosas o refrescos. No te tomes la bebida de un trago. Evita la goma de mascar o chupar caramelos duros.
  • Identifica los alimentos que te causan malestar. Lleva un diario de lo que comes para ver qué alimentos te causan problemas. Reduce esos alimentos de ser posible siempre y cuando comas una dieta sana. Limita el consumo de alimentos grasosos y fritos que pueden empeorar la hinchazón.
  • Pregunta antes de tomar remedios sin receta. Habla con tu médico antes de tomar esos remedios porque algunos pueden ser peligrosos durante el embarazo. Recuerda  si no estas segura de que tipo de molestia sientes en el abdomen  no te auto diagnostiques, consulta a tu médico.

Estiramiento de los ligamentos. Por lo general este dolor comienza en el segundo trimestre. Tu útero está sostenido por bandas gruesas de ligamentos que van de las ingles a los lados el abdomen. A medida que tu útero crece, los ligamentos que lo sostienen se estiran y adelgazan para ir acomodando el peso que va en aumento. Este peso jala los ligamentos causando dolores en el vientre bajo que son cortos, fuertes y punzantes o un dolor continuo y que puedes sentir en uno o ambos lados del bajo vientre o en la parte inferior de la ingle.

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Muchas mujeres suelen sentir un dolor agudo cuando se levantan de la cama, de una silla o de la bañera, cuando tosen o puede ser un dolor sordo cuando han tenido un día particularmente activo, si has estado caminando mucho o haciendo alguna otra actividad física. Llama a tu médico cuando la molestia continúa después de haber descansado.

Cirugías previas de abdomen. Si te han realizado alguna cirugía de abdomen especialmente de las trompas o de los ovarios es posible que tengas dolor, debido al estiramiento de las adherencias, que son bandas de tejido cicatrizal  que se forman después de una cirugía y que se adhieren a otras estructuras  como a las paredes del abdomen. El aumento constante del útero puede estirar estas bandas y hasta romperlas. El dolor puede ser intenso.

Acidez estomacal (agruras): los cambios hormonales mencionados pueden también causar una disminución en el tono del esfínter del esófago y esto va a provocar un reflujo que dará síntomas de indigestión y acidez estomacal.

Contracciones de Braxton-Hicks: A veces, después de la mitad del embarazo, puede que comiences a notar alguna contracción ocasional en el útero (endurecimiento ocasional del útero). Antes de la semana 37, estas contracciones, llamadas de Braxton-Hicks, deberían ser poco frecuentes, irregulares y principalmente sin dolor. Llama a tu médico si están acompañadas de dolor en la parte inferior de la espalda, si sientes más de cuatro contracciones por hora (incluso si no son dolorosas), si se producen a intervalos regulares o si tienes algún otro síntoma de parto prematuro.

Cuando ya estás cerca de la fecha, las contracciones pueden ser señal de que estás en labor de parto. En ese caso, las contracciones son regulares y se sienten en intervalos de 5 a 10 minutos.

¿Qué puedo hacer en caso de tener dolor abdominal durante mi embarazo?

Cuando sientas dolor abdominal, siéntate, eleva las piernas y relájate. Los síntomas se aliviarán pronto si descansas cómodamente y puede ayudarte a identificar que tipo de molestia sientes.
 Otras sugerencias:

  • Evita cambiar rápidamente de posición, en especial cuando gires bruscamente de la cintura.
  • Cuando sientas dolor, dóblate hacia el dolor para aliviarlo.
  • Para aliviar los dolores producidos por el gas, camina, has algunas tareas domésticas livianas o cambia de posición.
  • Toma abundantes líquidos. La deshidratación puede causar contracciones de Braxton Hicks
  • Toma un baño de regadera no muy caliente o ponte la bolsa de agua caliente cubierta con una toalla  en el sitio que te duele.

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¿Qué problemas graves, relacionados con el embarazo, pueden causar dolor abdominal?

Como ya lo mencionamos, las molestias ocasionales en el abdomen durante el embarazo pueden ser  inofensivas, pero también pueden ser un síntoma de algún problema serio relacionado con el mismo embarazo. Estas son las más comunes:

Embarazo ectópico. Este tipo de embarazo ocurre cuando el huevo se implanta fuera del útero y esto puede ser la causa de dolor al principio del embarazo. Este problema puede ser muy grave si no se atiende de inmediato. Llama a tu médico si tienes cualquiera de los siguientes síntomas: dolor abdominal que se empeora con el movimiento o cuando vas al baño o toses, y que se puede reflejar en el hombro, manchado vaginal o sangrado vaginal, Esta grave afección exige atención médica inmediata.

Si se trata de un embarazo ectópico, el dolor empeorará, si el sangrado es muy abundante o presentas signos como pulso rápido, mareos, desmayo, palidez, tienes la piel húmeda, llama una ambulancia o vete al hospital de inmediato.

Aborto: Se considera un aborto cuando el embarazo se pierde antes de las 20 semanas. El sangrado vaginal es, generalmente, el primer síntoma el cual sigue con un dolor abdominal que se inicia unas horas o días después. Este sangrado puede ser ligero o fuerte y el dolor puede sentirse como tipo cólico o puede ser persistente, suave o agudo y puedes sentirlo como un dolor en la parte baja de la espalda o como una presión en la pelvis.  Es importante que si tienes cualquiera de estos síntomas llames de inmediato a tu médico.

Parto prematuro: Se considera que estás en “parto prematuro” cuando empiezas con contracciones que pueden dilatar y borrar el cuello del útero antes de la semana 37 del embarazo. Llama a tu médico o acude al hospital de inmediato si sientes dolor abdominal con estos síntomas:

  • Un aumento en el flujo vaginal o un cambio en el tipo de flujo (si se vuelve más acuoso, o sanguinolento o incluso si está un poco rosado o manchado con sangre).
  • Manchado vaginal o franco sangrado
  • Dolor abdominal de tipo de cólico menstrual o más de cuatro contracciones en una hora (aún cuando no sean dolorosas).
  • Sensación de presión en la zona pélvica que aumenta. Sientes como si el bebé empujara hacia abajo.
  • Dolor en la parte baja de la espalda (especialmente si nunca habías tenido este tipo de dolor).

Abruptio placenta o desprendimiento de la placenta: Es una condición muy grave en la cual la placenta se separa del útero parcial o completamente antes de que el bebé nazca.

Hay una gran variedad de síntomas, en algunos casos puede haber un sangrado abundante pero en otros puede no notarse al principio o puede ser muy leve o puedes ver un líquido sanguinolento si se llega a romper la bolsa.

Puede haber dolor en el útero, en la parte baja de la espalda, puedes tener contracciones frecuentes o bien el útero puede contraerse y permanecer endurecido como si fuera una contracción que no se quita. Puedes también notar una disminución notable en la actividad del bebé. Es importante que te den atención médica urgente.

Preeclampsia: es un desorden complejo del embarazo que produce cambios en tus vasos sanguíneos y puede afectar a diferentes órganos incluyendo el hígado, los riñones, el cerebro y la placenta.

Con preeclampsia severa puedes tener dolor intenso abdominal, un dolor de cabeza severo, problemas de visión (como visión borrosa o que ves manchas), náusea o vómito. Si tienes cualquiera de estos síntomas, llama a tu médico de inmediato.

Infecciones del tracto urinario: al estar embarazada, puedes ser más susceptible de tener infecciones del tracto urinario de cualquier tipo incluyendo las infecciones del riñón. Los síntomas incluyen cualquier molestia que tengas al orinar y dolor abdominal bajo (generalmente es justo arriba del hueso del pubis), tienes urgencia de orinar frecuentemente y tu orina tiene mal olor y color. Llama a tu médico de inmediato porque las infecciones no tratadas pueden ser causa de parto prematuro.

Infección del líquido amniótico. La infección del saco y del líquido amniótico donde se encuentra alojado el bebé, puede causar fiebre, dolor abdominal, contracciones y desencadenar el trabajo de parto. Es muy frecuente ver esta situación cuando  se presenta la ruptura prematura de membranas.

Cólico hepático: Durante el embarazo la vesícula biliar, al igual que los intestinos, puede ver  afectado su funcionamiento y no puede secretar sus enzimas digestivas de manera normal; esto puede ocasionar un dolor  muy parecido al que se presenta cuando hay  piedras en la vesícula. El dolor es agudo, punzante y se localiza en la parte superior del lado derecho debajo de las costillas.

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Causas de dolor abdominal NO relacionadas con el embarazo

Existen otros problemas y condiciones que pueden causar dolor abdominal tanto si estás embarazada como si no lo estás. Algunas de las que tu médico puede considerar son: virus estomacales, intoxicación con alimentos,  apendicitis, cálculos en los riñones, hepatitis, enfermedad de la vesícula o pancreatitis.

Obstrucción intestinal: Conforme el útero va aumentando de tamaño durante el embarazo, se aumenta la posibilidad de que se presente una obstrucción intestinal. La causa más común son  las adherencias (tejido de cicatrización) que se formaron en alguna cirugía previa. La obstrucción intestinal provoca dolores abdominales como si se contrajera el intestino y viene acompañada de vómito.

Inflamación intestinal: el dolor abdominal relacionado con la inflamación de los intestinos generalmente se presenta en la parte baja del abdomen y está asociada a diarrea acompañada de algo de sangre y moco.

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Pneumonia: las neumonías del lóbulo inferior del pulmón generalmente provocan dolor abdominal, especialmente cuando es el pulmón derecho el que está afectado. Este síntoma, el dolor abdominal, puede ser el único síntoma que se presente cuando la embarazada tenga neumonía.

Trauma: los accidentes automovilísticos son la principal causa de dolor abdominal por golpe que se presentan en el embarazo. Este dolor puede ser agudo o sordo.

Conclusión

Trata de mantener la calma y recuerda siempre que no debes diagnosticarte. Cuando tengas dudas, llama de inmediato a tu médico, él te ayudará a identificar la causa y, la mayoría de las veces, podrá tranquilizarte.

No tomes ningún medicamento que no haya sido prescrito por tu médico.

Referencias

http://www.whattoexpect.com/pregnancy/symptoms-and-solutions/abdominal-achiness.aspx
http://www.healthline.com/yodocontent/pregnancy/second-trimester-pain-bleeding-discharge.html
http://www.netwellness.org/healthtopics/pregnancy/faq8.cfm
http://www.marchofdimes.com/pregnancy/yourbody_cramping.html
http://www.womenshealthcaretopics.com/preg_abdominal_pain.htm
http://www.babycenter.com/0_abdominal-pain-during-pregnancy_204.bc
http://www.facemama.com/embarazo/dolor-abdominal-durante-el-embarazo.html

Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Estreñimiento en el embarazo

Aunque el estreñimiento en el embarazo puede presentarse durante todo ese periodo, es más común en el primer trimestre.

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El estreñimiento en el embarazo es un problema común. Alrededor de la mitad de las mujeres embarazadas sufre de este problema en algún momento del embarazo.

DEFINICIÓN DE ESTREÑIMIENTO

 El término “estreñimiento” o constipación se define como la dificultad para evacuar las heces y la reducción de la frecuencia de los movimientos intestinales. El estreñimiento en el embarazo es más común en el primer trimestre cuando la hormona progesterona está en plena fuerza.

CARACTERÍSTICA DEL ESTREÑIMIENTO

El estreñimiento se caracteriza por una reducción del número y peso de las deposiciones (heces fecales) que, normalmente, va seguido de un endurecimiento de su textura. Sucede lo contrario en una persona sana:

  • En una persona sana la frecuencia normal de las deposiciones puede oscilar entre tres al día y tres por semana.
  • Expulsando sin dificultad en el 75% de las ocasiones.

CAUSA DEL ESTREÑIMIENTO EN EL EMBARAZO

El embarazo es un estado durante el cual se manifiestan numerosas alteraciones que afectan a la mayor parte de los órganos y el intestino no se escapa. Una de sus causas es el incremento de la hormona progesterona, que relaja los músculos suaves en todo el cuerpo, incluyendo el sistema digestivo. 

¿Por qué el embarazo causa estreñimiento?

  • Muchas mujeres que no habían sufrido anteriormente de estreñimiento comienzan a padecerlo durante el embarazo.

¿CÓMO SE ALTERA EL INTESTINO?

La progesterona, actúa relajando la musculatura y la pared exterior del intestino es muscular. Esta relajación provoca que tenga menor capacidad para mover la comida y los deshechos intestinales. 

OTRAS CAUSAS 

Pero también existen otras causas que disminuyen los movimientos intestinales:

  • Aumento del tamaño del feto: El estreñimiento empeora también a causa de la presión del útero crecido sobre los intestinos.
  • Falta de fibra en la dieta, insuficiente ingesta de líquidos, estrés o la existencia de hemorroides, 
  • Malos hábitos alimenticios: es el momento de los antojos y éstos muchas veces son la causa del estreñimiento.
  • Suplementos vitamínicos, especialmente los que contienen hierro, pueden causar estreñimiento. No los suspendas nunca sin avisar a tu médico.
  • Náusea y vómito de las primeras semanas del embarazo: Estas dos molestias contribuyen al estreñimiento. 
  • Falta de ejercicio: Los movimientos del intestino, aumentan con el ejercicio.
    • El reposo prolongado en cama como cuando se presenta una amenaza de aborto o de parto prematuro, lo alenta. 

Falta de Ejercicio en el Embarazo

  • Obesidad: Influye de manera importante en que padezcas de estreñimiento sobre todo si tienes antecedentes. 
  • Medicamentos: El estreñimiento puede producirse por determinados medicamentos. 
    • Si un medicamento que ingieres parece provocar estreñimiento, consulta con tu médico antes de suspenderlo.

El estreñimiento puede producirse por determinados medicamentos.

SÍNTOMAS DEL ESTREÑIMIENTO EN EL PRIMER TRIMESTRE.

  • Más de cuatro días sin evacuar  (sientes que tus intestinos no se mueven con regularidad).
  • Heces duras, compactadas y que es difícil y doloroso evacuar
  • La sensación de que no todo el contenido fecal ha salido
  • Una sensación de “bloqueo” rectal y anal.
  • Distensión abdominal.
  • Dolor intestinal o sensibilidad abdominal.
  • Aumento de los ruidos intestinales.

¿EL ESTREÑIMIENTO CAUSA OTROS PROBLEMAS?

El estreñimiento en el embarazo puede agravar los problemas urinarios como la incontinencia y ser causa de heridas o desgarros en el ano además de provocar hemorroides. Las hemorroides son sumamente incómodas y generalmente desaparecen al poco tiempo de haber nacido tu bebé.  

  • Si el dolor es intenso o si tienes sangrado rectal, llama a tu médico para que te revise.
  • Si tienes un estreñimiento intenso acompañado de dolor abdominal, o que se alterne con diarrea, o si expulsas mucosidad o sangre, llama de inmediato a tu médico.
  • En casos extremos un intestino con problemas de estreñimiento, puede impedir el nacimiento del bebé.

PREVENCIÓN DEL ESTREÑIMIENTO EN EL EMBARAZO

¡Buenas noticias! no tienes por qué sentirte mal al estar estreñida durante 9 meses. Las embarazadas pueden reducir significativamente esta molestia en la primera etapa del embarazo adoptando medidas preventivas y saludables que también sirven para mejorar sus hábitos. 

  • Dieta: Desarrolla una dieta con suficientes vegetales y frutas crudas y orgánicas que contienen fibra al igual que semillas y nueces crudas. 
    • Reduce el consumo de productos lácteos y de carnes. 
  • Limita el consumo de arroz, ya que es un alimento astringente.
    • Los alimentos grasos como la morcilla, el tocino o el chorizo empeoran la evacuación.
    • Evita comer cualquier vegetal que tenga demasiado almidón en sus componentes.
    • Se recomienda no consumir verduras y hortalizas  flatulentas: frijoles, cebollas, etc.  
  • Beber abundantes líquidos. De 1.5 a 2 litros al día (unos 6-8 vasos).
    • Puede ser tanto agua como infusiones suaves, caldos de verduras, zumos naturales.
      • Alterna una bebida fría con una caliente.
      • Tomar un vaso de agua tibia en ayunas.
  • Las vitaminas y minerales. Son buenas y necesarias para ti y para tu bebé, pero a veces pueden ocasionar estreñimiento.
    • El Hierro: Habla con tu médico para que te indique si es necesario un cambio en cómo y cuánto debes tomar para evitar el estreñimiento.
  • Hábitos intestinales: Educa tu intestino con un horario fijo para ir al baño.
  • Ejercicio: Caminar o nadar durante más o menos 30 minutos.
    • Fortalecerás la musculatura intestinal que interviene en el reflejo de la defecación y el ejercicio te ayudará en el momento del parto. 
  • Descansa bien en la noche. Duerme lo necesario o descansa en el día. 

¿QUÉ MEDICAMENTOS DEBEN EVITARSE EN EL EMBARAZO?

  • Los laxantes NO se recomiendan durante el embarazo.
    • Pueden estimular contracciones del útero y causar deshidratación.
  • Los aceites minerales NO deben de usarse durante el embarazo.
  • Los antiácidos: Consulta con tu médico, para que te indique cuáles son los que no contienen aluminio, ya que este componente causa estreñimiento.

¿CUÁNTO TIEMPO VOY A ESTAR ESTREÑIDA?

El estreñimiento en el embarazo es un problema de toda la gestación y aún después, en el post parto. Para algunas mujeres puede ser una batalla que dure de por vida. Si tomas control del problema desde el inicio del embarazo, evitarás muchos problemas posteriores y podrás disfrutar de tu embarazo. 

RECOMENDACIONES

Cada caso es particular por eso es necesario que asistas a la consulta prenatal y recibas orientación para evitar el estreñimiento en el embarazo. Si aun tienes duda, escribe al Consultorio Virtual donde médicos especialistas te responderán a la brevedad.

REFERENCIAS

Salud dental durante el embarazo
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Salud dental en el embarazo

Si planeas embarazarte, es importante revisar tu salud dental en el embarazo como medida preventiva.

Revisa tu salud dental antes del embarazo como prevención de problemas posteriores.

¿QUÉ ES LA SALUD DENTAL?

 La salud dental es la salud de la boca, los dientes y las encías. Si estás embarazada, la salud dental en el embarazo es una parte importante de tu vigilancia prenatal (la atención médica que recibes durante el embarazo).

¿CÓMO AFECTA AL EMBARAZO LA SALUD DENTAL?

Los cambios en tu cuerpo durante el embarazo pueden afectar tus encías y dientes. Por ejemplo:

  • Los cambios hormonales aumentan el riesgo de ciertos problemas de salud oral.
  • Tu alimentación puede cambiar y lo que comes puede afectar tu salud dental.
  • Tus encías están sensibles, estás cansada o con náuseas y no te cepillas con regularidad.

 ¿CUÁLES SON LOS PROBLEMAS QUE SE PUEDEN PRESENTAR?

  • Caries (o destrucción del esmalte).
  • Gingivitis (o inflamación de las encías).
  • Dientes flojos.
  • Enfermedad periodontal (periodontitis o enfermedad de las encías).
  • Tumores del embarazo (granulomas piógenos).
  • Erosión de los dientes.

Veamos cada uno de estos padecimientos:

¿QUÉ SON LAS CARIES?

 Es la desaparición del esmalte protector de los dientes que permite que sean atacados por las bacterias bucales.

¿CÓMO SE DESARROLLAN? 

El desarrollo de una caries tiene varias etapas:

  • Depósito de la “placa” -una película de bacterias, productos de saliva y alimentos- en los dientes.
  • La placa que queda sobre los dientes se endurece y forma el sarro.
  • Cuanto más permanecen la placa y el sarro sobre los dientes, más daño hacen.
  • La composición de la saliva cambia y afecta la regulación de los ácidos producidos por las bacterias.
  • Este cambio favorece el desarrollo y crecimiento de caries.

¿ES CORRECTO EL TRATAMIENTO DENTAL EN EL EMBARAZO?

La salud dental en el embarazo es un importante factor de prevención. Evitar el tratamiento es posible que ponga en riesgo tu salud y la del bebé. Los mismos gérmenes que provocan las caries en tu boca pueden pasar al bebé.

  • Lo ideal es hacerlo en el segundo trimestre del embarazo. En el tercer trimestre es incómodo permanecer sobre tu espalda en el consultorio.
  • Si el tratamiento NO es urgente, probablemente te aconsejarán posponerlo.

¿QUÉ ES LA GINGIVITIS DEL EMBARAZO?

 La gingivitis es la inflamación (enrojecimiento e hinchazón) de las encías. Si no se trata, puede dar lugar a la enfermedad más grave de las encías. Las hormonas del embarazo pueden aumentar el riesgo de gingivitis.

Las señales y los síntomas incluyen:

  • Enrojecimiento e hinchazón de las encías.
  • Sensibilidad en las encías.
  • Sangrado de las encías aunque se cepille los dientes suavemente.
  • Encías brillantes.

¿Cuándo suceden los signos inflamatorios?

Inician en el 2do mes de gestación, llegan al máximo al octavo mes, descienden y remiten después del parto.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO PARA LA GINGIVITIS?

La gingivitis generalmente desaparece después de la limpieza profesional, pero deberás continuar en casa  con el tratamiento ordenado por tu dentista:

  • Cepillado de dientes,dos o tres veces  al día
  • Enjuagues bucales con los productos que te prescribe el dentista
  • Uso del hilo dental por la mañana y por la noche

¿QUÉ ES LA PERIODONTITIS?

 La gingivitis, puede dar lugar a la enfermedad periodontal. Es una infección en las encías y problemas con los huesos que sostienen los dientes. La periodontitis puede dar lugar a la bacteriemia (bacterias en el torrente sanguíneo). Se trata de una afección que debe tratarse de inmediato.

DIENTES FLOJOS

Los cambios hormonales pueden aflojar temporalmente los tejidos y huesos que mantienen a los dientes en su lugar.

TUMORES DEL EMBARAZO.

Estos tumores NO son cáncer. Son protuberancias que se forman en las encías, por lo general entre los dientes. Pueden surgir por tener demasiada placa, suelen desaparecer solos después del parto.

 EROSIÓN DE LOS DIENTES.

Si tienes vómitos por el malestar matutino, tu salud dental en el embarazo está en riesgo porque los dientes pueden estar expuestos a demasiado ácido estomacal. Ese ácido puede dañar el esmalte (superficie dura) de los dientes.

ESTOS PADECIMIENTOS ¿SON CAUSA DE COMPLICACIONES EN EL EMBARAZO?

Según las investigaciones, las caries y la enfermedad periodontal se consideran como un factor de riesgo para el parto pretérmino y el bajo peso al nacerEsta es la principal causa para insistir en la importancia del cuidado de tu salud dental en el embarazo.

LOS MEDICAMENTOS ¿AFECTAN AL BEBÉ?

 Informa a tu dentista del embarazo. Él disminuirá la cantidad del anestésico cuidando también tu comodidad. Cuando estás tranquila se reduce el estrés que tú y tu bebé sienten.

  • No te preocupes si te prescriben antibióticos, algunos pueden usarse con seguridad para el bebé.
  • Nunca te automediques.

¿Y LOS RAYOS X?

En ocasiones, será necesaria una radiografía para poder hacer el tratamiento. De acuerdo con el Colegio de Radiólogos Americano, una sola RX no tiene dosificación suficiente para dañar al embrión o al feto. Utiliza siempre el mandil protector.

Sin embargo, recomiendan también, por precaución:

  • Evitar RX durante el primer trimestre cuando están en desarrollo los órganos del bebé.
  • Evitar el tratamiento dental en el tercer trimestre para eludir el riesgo de parto prematuro y el tiempo acostada sobre tu espalda.

RECOMENDACIÓN

Los chequeos dentales antes y durante el embarazo son importantes para que tu dentista pueda cuidar tu salud dental en el embarazo. Preparen un buen programa de higiene dental para el embarazo y continúalo toda la vida:

  • Lavarte los dientes cuando menos dos veces al día y usar el hilo dental.
  • Visita al dentista anualmente para prevenir caries y problemas de infección.
  • Dieta sana. Come una dieta balanceada, la vit. C y B, fortalecen las encías. El abuso de carbohidratos, favorece caries.

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Referencias

Tabla de aumento de peso y talla del bebé en desarrollo
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Aumento de peso y talla del bebé en desarrollo en el segundo trimestre del embarazo

Introducción

En general, un embarazo promedio dura 40 semanas y se divide en tres periodos de tiempo llamados trimestres. El primer trimestre dura hasta la semana 13, el segundo hasta la semana 28 y el tercer trimestre hasta que el bebé nace.

La mayor parte del desarrollo del bebé se completa para el final del primer trimestre, así que el segundo trimestre es más bien un tiempo de crecimiento y maduración. Durante este periodo la piel se cubrirá con el llamado lanugo y vernix caseoso (grasa amarilla que protege la piel del bebé de la humedad del líquido amniótico que lo rodea durante la gestación) y, finalmente, la madre empezará a sentir los movimientos del bebé dentro del útero.

El bebé crecerá y aumentará de peso mucho más rápido que en el primer trimestre y lo hará no bajo ninguna regla sino dependiendo de algunas variables como por ejemplo: los genes, de la alimentación de la madre, de la talla y paridad materna, de las náuseas del primer trimestre, del sexo del bebé, etc.

¿Qué medidas son importantes en el bebé?

Después del primer trimestre, se recomienda que el ginecólogo haga una medición que tenga en cuenta muchos parámetros. Estos deben de incluir cuando menos dos medidas del bebé (generalmente es el diámetro biparietal de la cabeza (ancho) y el largo del hueso fémur de la pierna), se puede también medir el diámetro occipitofrontal –de adelante hacia atrás- de la cabeza, la circunferencia abdominal y el largo del húmero.

¿Cuál es la diferencia entre un crecimiento normal y uno anormal?

Para saber esto es necesario establecer la definición de “normal” como: el crecimiento óptimo de un bebé en desarrollo. Para saber qué es lo óptimo para cada bebé es necesario tener en cuenta cuatro factores que pueden afectar el estándar.

  • Tener las fechas correctas es un prerequisito para cualquier estándar de crecimiento. Se considera que la obtenida en el ultrasonido es más exacta que la fecha de la menstruación.
  • Tiene que ajustarse a los factores fisiológicos individuales que se sabe pueden afectar tanto el peso como el crecimiento del bebé. Estas variables incluyen la estatura materna, el peso al principio del embarazo, la paridad (si es el primer hijo o cuál), el grupo étnico y el sexo del bebé.
  • Es necesario considerar si no hay otros problemas de salud maternos que se asocien a anormalidades en el crecimiento fetal como diabetes, anemia, si la madre es fumadora, infecciones, etc.
    • En este caso, el peso estándar es “optimizado” es decir, se excluye la variable “madre fumadora”, preeclampsia o diabetes y se calcula el peso que debería tener el bebé para su edad gestacional. Así, si el peso y crecimientos se ven muy afectados, es muy probable que el médico lo pueda detectar.
  • El peso óptimo al término del embarazo se combina entonces con una curva de crecimiento proporcional y se obtiene así la “curva de peso y crecimiento óptimo” para cada bebé.

La aplicación de estas variables para el crecimiento fetal permite que el médico pueda distinguir entre lo que es un crecimiento anormal y normal y esto aplica también tanto al peso durante el embarazo como al peso después del nacimiento.

Es así que estos números no son más que simples porcentajes y el tamaño y peso de tu bebé puede diferir de la siguiente tabla.

¿Cómo se toma la medida del bebé?

Hasta, más o menos, la semana 20, las medidas del bebé se toman desde la coronilla hasta las nalgas. Esto es porque las piernas están dobladas hacia el pecho durante la primera mitad del embarazo y es difícil medirlo. Después de esa edad, la medida se toma desde la coronilla del bebé hasta los dedos del pie.

Edad gestacional
Talla
Peso
Medida tomada de la coronilla a las nalgas
Semana 14
8.7 centímetros
45 gramos
Semana 15
10. 1 centímetros
70 gramos
Semana 16
11. 6 centímetros
100 gramos
Semana 17
13 centímetros
140 gramos
Semana 18
14.2 centímetros
190 gramos
Semana 19
15. 3 centímetros
240 gramos
Semana 20
16. 4 centímetros
300 gramos
Medida tomada de la coronilla a los talones
Semana 21
26. 7 centímetros
360 gramos
Semana 22
27. 8 centímetros
430 gramos
Semana 23
28. 9 centímetros
501 gramos
Semana 24
30 centímetros
600 gramos
Semana 25
34. 6 centímetros
660 gramos
Semana 26
35. 6 centímetros
760 gramos
Semana 27
36. 6 centímetros
875 gramos
Semana 28
37. 6 centímetros
1005 gramos
Semana 29
38.6 centímetros
1153 gramos

No te preocupes si en el ultrasonido se ve que tu bebé pesa o mide mucho menos o mucho más. Tu médico te dirá si se aprecia alguna diferencia que pueda ser causa de alarma.

Posibles causas de “retardo de crecimiento fetal” (RCF)

Si tu médico detecta que tu bebé no está creciendo y desarrollándose tan rápido como debiera, te pedirá que te hagas una serie de estudios para descartar estas posibles causas:

  • Hay algún problema con la placenta.
  • La madre presenta preeclampsia o hipertensión arterial.
  • Se detectan anormalidades cromosómicas.
  • Se consideran influencias del medio ambiente como contaminación ambiental o si la madre fuma.
  • Existe una condición crónica de la madre como diabetes, asma, o anemia drepanocítica.

Todos estos factores pueden reducir la cantidad de oxígeno y nutrientes que le llegan a tu bebé y retardar su crecimiento.

Conclusiones

Es importante que tu médico detecte a tiempo la falla en el crecimiento del bebé porque este problema está ligado a la morbilidad y mortalidad perinatal así como a efectos adversos que se pueden presentar en la niñez o más adelante en la vida del individuo.

Nota

Para saber acerca del desarrollo del bebé, consulta el documento “Desarrollo y movimientos del bebé” que se encuentra en esta misma sección del Sitio.

Referencias:

http://www.ehow.com/about_6467840_baby-fetus-growth-rates.html#ixzz1c5pSiv9S
http://www.baby2see.com/medical/charts.html
http://www.perinatal.nhs.uk/growth/defining%20fetal%20growth1.pdf
http://www.babycenter.com/average-fetal-length-weight-chart
http://www.mayoclinic.org/healthy-living/pregnancy-week-by-week/in-depth/pregnancy-weight-gain/art-20044360
http://www.pregnancy-baby-care.com/blog/baby-growth/baby-growth-during-pregnancy.html
http://www.marchofdimes.com/pregnancy/how-your-baby-grows.aspx
http://www.webmd.com/baby/4to6-months

Viajes durante el segundo trimestre del embarazo
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Viajes durante el segundo trimestre del embarazo

Introducción

Aunque los viajes son una actividad normal en la vida de cualquier mujer embarazada es conveniente tomar algunas precauciones para evitar complicaciones.

Por regla general el mejor periodo para viajar en una embarazada es durante el segundo trimestre de gestación, entre las semanas 18 y 24. Antes -en el primer trimestre- el bebé está en fase de formación y corre mayor riesgo por el ajetreo al que puede someterse la madre durante el viaje. En el último trimestre puede incrementarse el riesgo de parto prematuro.

La actividad viajera, sobre todo en desplazamientos largos, afecta a las embarazadas de dos formas: por un lado la presión física y psíquica que todo desplazamiento conlleva y que puede afectar al estado general de las embarazadas; por otro, los riesgos que para su salud puede haber en los lugares de desplazamiento, como malas condiciones higiénicas o riesgo de infecciones y contagios.

Ninguna embarazada debe tomar por su cuenta la decisión de iniciar un viaje prolongado y el consejo de su médico debe ser determinante.

Recomendaciones generales

  • Es conveniente que viajes acompañada
  • Consulta a tu médico con anticipación para planificar vacunas y medicamentos que puedan requerirse.
  • Debes conocer donde puedes obtener buena atención médica en el sitio de destino.
  • Debes conocer tu grupo sanguíneo y el de tus acompañantes. Conocer si en el sitio de destino la sangre de posibles transfusiones es checada para VIH y Hepatitis B.
  • Debes saber las condiciones de tu seguro de salud respecto a la atención de condiciones asociadas a embarazo y la cobertura de un eventual parto y recién nacido.

¿Cuándo NO se debe viajar?

El destino del viaje marca decisivamente la conveniencia o no de viajar. Está desaconsejado viajar durante el embarazo a zonas donde la presencia de enfermedades contagiosas sea endémica y exista obligación de vacunarse previamente.

Las vacunas con microorganismos vivos o atenuados están contraindicadas en las embarazadas. Es el caso de las vacunas contra la fiebre amarilla, fiebre tifoidea, triple vírica, BCG y poliomielítica.

¿Cuáles son los destinos potencialmente peligrosos?

  • Las zonas con paludismo endémico.
  • Los lugares en altitud.
  • Áreas endémicas o con un brote de enfermedades severas trasmitidas por mosquitos o agua y alimentos
  • Áreas de malaria resistente a la cloroquina
  • Áreas donde se requiere vacunación con virus vivos atenuados (las mencionadas anteriormente)

Por regla general, y no sólo en el caso de desplazamientos a destinos sanitariamente peligrosos, toda embarazada debe conocer de antemano las condiciones de los servicios de salud de la zona de destino para tener prevista cualquier incidencia.

El estado de salud de la embarazada también influye a la hora de evitar los viajes. No se deben hacer desplazamientos prolongados durante el embarazo en los siguientes casos:

  • Antecedentes de aborto,
  • Amenaza de aborto o sangrado en el embarazo actual,
  • Antecedentes de embarazos ectópicos,
  • Antecedentes de partos prematuros,
  • Antecedentes de hipertensión o diabetes en cualquier embarazo,
  • Anormalidades en la placenta,
  • Incompetencia del cuello del útero,
  • Embarazo múltiple,
  • Anemia severa,
  • Primer embarazo en mayores de 35 y menores de 15

Viajar en avión

Los viajes en avión te pueden preocupar aunque hay que precisar que el vuelo en sí mismo no afecta ni a la madre ni al bebé.

El COMEGO (Colegio Mexicano de Gineco-Obstetras) considera que, a menos de que exista alguna complicación como diabetes mal controlada, hipertensión inducida por el embarazo, náusea severa, placenta previa, anemia falciforme o cualquier otra complicación relacionada con el embarazo, viajar en avión en el segundo trimestre del embarazo debe de ser relativamente agradable y seguro.

Viajar en avión en el segundo trimestre del embarazo debe de ser relativamente agradable y seguro

Muchas compañías aéreas no venden boletos a embarazadas con más de 36 semanas de gestación en vuelos nacionales y de 32 en vuelos internacionales por miedo a que se produzca un parto en pleno vuelo. Aún así, la mayor parte de las compañías aéreas exigen una carta de permiso médico para viajar firmada por la embarazada para deslindar responsabilidades.

En el avión es necesario colocarse el cinturón de seguridad por debajo del abdomen, con cinturón extra si es necesario alargarlo.

Algo que debes tener en cuenta es la posibilidad de tener problemas circulatorios, especialmente en los vuelos largos. Es necesario tener en cuenta que, durante el embarazo, se considera que casi un 20% de las mujeres desarrolla venas varicosas y casi un 80% presenta las llamadas “arañitas”.

Es por esto que los médicos recomiendan:

  • No dudes en pedir un lugar en el que tengas mayor espacio posible (los de enfrente o uno de pasillo) para moverte
  • Usa ropa suelta y cómoda.
  • Ponte medias de presión graduada, recuerda ponértelas desde antes de que inicies el viaje.
  • No cruces las piernas y utiliza un apoya pies (o algún bolso) para levantar los pies y que no se ejerza presión prolongada en los muslos.
  • A lo largo del viaje efectúa breves paseos para evitar que las piernas se hinchen.
  • Realiza ejercicios frecuentes de las extremidades inferiores y bebe abundantes líquidos para contrarrestar la deshidratación que se sufre con frecuencia en la cabina de los aviones.
    • Evita el alcohol y las bebidas con cafeína (café, té, bebidas de cola).

Los detectores de metales que hay en los aeropuertos no afectan al embarazo.

Los detectores de metales que hay en los aeropuertos no afectan al embarazo

Viajar en coche

La regla básica es la comodidad. En ningún caso el abdomen de la embarazada debe sufrir presiones o molestias de cualquier tipo. El cinturón de seguridad inferior debe colocarse bajo el vientre y el trasversal sobre el pecho.

El riesgo de tener problemas circulatorios es el mismo por lo que se recomienda hacer paradas cada dos horas y moverse un poco. Muchas embarazadas sufren mareos en los viajes en automóvil, por lo que es conveniente llevar algo de alimento ligero. Para las náuseas se pueden tomar dulces de glucosa.

Cuando una embarazada viaja en coche es necesario evitar acelerones, frenazos, volantazos, giros bruscos y cualquier estilo de conducción agresiva, pues afectan tanto a la madre como al bebé.

Si la que va a conducir eres tú y estás embarazada…

Si vas a conducir tú, recuerda que conducir es una actividad que no está contraindicada para las mujeres embarazadas con las debidas precauciones y siempre que se trate de una gestación sin problemas. No obstante, hay que tener en cuenta algunos detalles por las modificaciones que se producen en el cuerpo.

El segundo trimestre es el mejor para poder conducir tu misma sin tener el riesgo de perder el control del volante o de los pedales. Siempre lleva puesto el cinturón de seguridad.

¿Qué riesgos puedo tener en caso de accidente?

En el segundo y el tercer trimestre los problemas más importantes, por orden de frecuencia, son: desprendimiento de placenta, hemorragia transplacentaria, rotura o laceración del útero y lesión directa fetal.

Además, la posibilidad de que se desencadene el parto en las cuarenta y ocho horas siguientes al accidente se multiplica por dos. Obviamente, el riesgo más grave para el bebé en estos casos es el fallecimiento materno que traería como consecuencia, casi segura, la muerte del feto.

Debido a estas posibles complicaciones existen unas recomendaciones muy claras para la conductora embarazada. La primera de ellas se refiere al uso del cinturón de seguridad. Aunque los estudios realizados en los años 70 indicaban que no era recomendable el empleo del cinturón de seguridad en las embarazadas, datos más recientes precisan, de forma abrumadora, todo lo contrario. El cinturón es tanto o más recomendable en el caso de mujeres en estado; salva vidas maternas y fetales y evita complicaciones derivadas de un accidente.

Lo más recomendable es utilizar el cinturón de tres puntos de anclaje -aquellos que disponen de banda pélvica o inferior y banda torácica o superior- en vez del de dos puntos. Se ha comprobado que las lesiones fetales graves se reducen en más de un 50% cuando se usa el primero en detrimento del segundo.

En cuanto a su modo de empleo, el cinturón de seguridad debe colocarse pasando la banda superior entre los senos y la banda inferior sobre las caderas por debajo del abdomen, nunca sobre este último para que no oprima el vientre.

Factores del embarazo que pueden influir negativamente en la conducción.

  • Las mujeres embarazadas están más somnolientas que habitualmente, el sueño es una de las principales características de este período y ello puede ser la causa de una negligencia que desemboque en un accidente de tránsito
  • Las alteraciones en el nivel de azúcar en sangre o los bajones y subidas de presión, también característicos del embarazo, pueden ocasionar falta de concentración, distracciones, o problemas de visión que produzcan un accidente de tránsito
  • Los edemas, hinchazón de piernas, pies y calambres, sobre todo en los últimos meses del embarazo, pueden resultar incómodos al momento de conducir un vehículo

Algunas recomendaciones

  • Utilizar siempre el cinturón de seguridad, preferentemente el de tres puntas (hay datos muy fuertes que demuestran que las lesiones importantes se reducen en un 50 % con este tipo de cinto), para preservar al bebé de sufrir algún golpe que pueda dañarlo o provocarle la muerte

Utilizar siempre el cinturón de seguridad, preferentemente el de tres puntas

  • Se aconseja colocar el cinturón de seguridad con la cinta de arriba por medio de los senos y la de abajo por debajo del vientre, jamás por encima del mismo ya que la presión podría resultar perjudicial

Se aconseja colocar el cinturón de seguridad con la cinta de arriba por medio de los senos y la de abajo por debajo del vientre

  • Si el auto posee airbag, no es necesario desactivarlo, ya que está comprobado que protege tanto la vida de la madre como de su bebé, es suficiente con correr el asiento un poco más atrás de lo habitual, que el pecho de la mujer, quede, aproximadamente, a 30 centímetros del volante y que éste no se dirija al abdomen sino al tórax y cabeza.
    Aunque el auto no tenga airbag, se aconseja aumentar la distancia entre el asiento y el volante

    • Evitar las maniobras muy bruscas ya que pueden favorecer las náuseas.
  • Estate atenta a cualquier cambio en tu cuerpo. Durante el embarazo es habitual que haya una mayor somnolencia, problemas de visión o cambios en el nivel de azúcar en sangre. Si consideras que puede que no prestes la atención suficiente a la carretera, no manejes.
  • No conduzcas por más de 6 horas sin descansar regularmente para estirar las piernas, ir al baño, etc.

Viajes en autobús o en tren

Si viajas en autobús asegúrate primero de que hace algunas paradas en el trayecto. Elije un autobús donde puedas recostarte y que tenga sanitario. Si viajas en tren, no tienes que preocuparte de nada. Puedes levantarte y sentarte cuantas veces quieras.

Elije un autobús donde puedas recostarte y que tenga sanitarioLo bueno de los viajes en ómnibus o en tren es que puedes sentarte, cerrar los ojos y relajarte, sin tener que prestar atención al tráfico

Lo bueno de los viajes en ómnibus o en tren es que puedes sentarte, cerrar los ojos y relajarte, sin tener que prestar atención al tráfico. Además tendrás tiempo para leer algún libro o disfrutar del paisaje. En algunos autobuses además proyectan películas que te mantendrán entretenida.

Usa ropa cómoda y suelta y zapatos livianos y firmes. Si lo crees necesario, lleva unas pantuflas para cambiarte durante el traslado. No olvides llevar algo abrigador para los cambios de temperatura.

Lleva también algo de comer ligero y nutritivo y una botella de agua para evitar la deshidratación.

Precauciones:

  • Con el agua y los alimentos: En la embarazada es más importante aún seguir las recomendaciones para evitar las enfermedades trasmitidas por agua y alimentos. Procura beber siempre agua embotellada o de filtro y trata de comer en lugares higiénicos.
    • La deshidratación producida por la diarrea puede ser más grave. Debe usarse suero de rehidratación oral según necesidad.
  • Picaduras de Insectos: Debes evitar las picaduras de insecto siguiendo estrictamente las medidas recomendadas.
    • La malaria es una enfermedad que puede ser muy grave en la embarazada. La seguridad del uso de repelentes con DEET durante el embarazo no está demostrada, sin embargo hay que pesar su riesgo contra el riesgo de enfermedades como dengue o malaria. En general se recomienda el uso de repelentes con DEET a bajas concentraciones (10-20%).

Otras precauciones

No es recomendable esquiar en nieve o agua, bucear ni realizar viajes a lugares en grandes altitudes (arriba de 1800mts), durante el embarazo.

Evita el calor excesivo (baño de vapor o sauna, jacuzzi) y el ejercicio extenuante, ya que un aumento de temperatura puede ser perjudicial para el sistema nervioso del bebé.
Usa bloqueador solar para evitar las quemaduras solares y las manchas de la piel que se producen durante el embarazo (cloasmas).

Referencias

http://www.babyzone.com/pregnancy/trimesters/second_trimester


http://www.babyzone.com/pregnancy/pregnant_travel/photos_flying-while-pregnant/9


http://bellezaslatinas.com/salud-embarazo/conducir-en-el-embarazo

http://www.enfemenino.com

http://www.acog.org

Varices en el Embarazo
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Varices en el Embarazo

Introducción

Otro de los problemas que suele afrontar el cuerpo de una mujer embarazada es la aparición de las famosas várices, las cuales aparecen a consecuencia de los problemas circulatorios que se agravan por el sobrepeso.

¿Qué son las venas varicosas?

Las varices son dilataciones de las paredes venosas, que hacen que sea más difícil el retorno de la sangre al corazón.

Normalmente, las venas son las encargadas de transportar la sangre que ha sido utilizada por nuestro cuerpo para alimentarse y oxigenarse, cuando va de vuelta hacia el corazón para re-oxigenarse al pasar por los pulmones.

En el caso de las venas de nuestras piernas, éstas deben trabajar en contra de la gravedad, porque la sangre hace un recorrido “hacia arriba”, motivo por el cual disponemos de un sistema de válvulas en nuestras venas para que el recorrido siempre sea unidireccional -hacia el corazón- y se evite que la sangre caiga hacia abajo por su propio peso. Una manera de impulsar esta sangre es a través de las contracciones musculares de las extremidades que bombean la sangre hacia arriba.

Cuando estas válvulas están enfermas o no existen, como ocurre en algunas personas, la sangre tiende a estancarse en las venas que más soportan el peso de la gravedad (piernas, recto y a veces la vulva) haciendo que se dilaten.

la sangre tiende a estancarse en las venas que más soportan el peso de la gravedad (piernas, recto y a veces la vulva) haciendo que se dilaten

A estos vasos dilatados se les llama várices, pueden aparecen en cualquier parte del organismo, pero las más frecuentes son las de las extremidades inferiores, sobre todo en las pantorrillas, pero pueden aparecer también en el en las venas de la zona pélvica o incluso en la vulva (várices vulvares), cuando aparecen en el recto toman el nombre de hemorroides (son várices en la región del ano).

¿Qué apariencia tienen?

Son venas agrandadas y tortuosas, de color azulado que se pueden observar a simple vista en la superficie de la piel. Generalmente las vemos en las piernas aunque también pueden aparecer en cualquier lado.

Generalmente las vemos en las piernas aunque también pueden aparecer en cualquier lado

Con el tiempo, las várices crónicas pueden causar cambios en la piel  como eczema, pigmentación y puede llegar hasta ulceración y sangrado.

Las venas varicosas se pueden agravar durante el embarazo, la menopausia,  en la obesidad, en la vejez y durante el uso de píldoras anticonceptivas y terapia hormonal.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Existen tres factores que predisponen a la embarazada a padecer várices:

  1. Factor genético: aunque las várices no son hereditarias, habría una predisposición genética, una predisposición familiar a padecerlas.
  2. Factor hormonal: la progesterona (una hormona del embarazo) actúa disminuyendo el tono muscular normal de las venas y las vuelve más susceptibles a deformarse. Los estrógenos también causan alteraciones en las paredes de los vasos.
  3. Factor mecánico: sobre todo en el tercer trimestre el embarazo. El útero y el bebé crecen y van comprimiendo a la vena cava inferior y a todas las venas de la pelvis (pelvianas), que son las que retornan la sangre de los miembros inferiores al corazón. Es posible que el componente hormonal del embarazo juegue un papel menos importante que el efecto obstructivo del útero.
  4. La obesidad. Al tener una mayor superficie en las piernas, se necesita una mayor cantidad de sangre para irrigarlas lo cual es un exceso de sangre que las venas no pueden controlar favoreciendo así la formación de várices.
  5. Riesgo Laboral: trabajos que condicionen posturas fijas por tiempo prolongado, sentada o parada por mucho tiempo, sin cambios de posición (cocineras, fotógrafos, cirujanos, secretarias, chóferes de vehículos, etc).
  6. El sedentarismo: Permanecer inactiva favorece la aparición de várices.

¿Son frecuentes durante el embarazo?

Muchas mujeres desarrollan varices durante el embarazo o empeoran en su problema si ya lo tenían desde antes. Conforme va creciendo el útero, va a presionar la vena principal que sube por el lado derecho de tu cuerpo hacia el corazón llamada la “vena cava inferior”, obstaculizando el flujo sanguíneo. Esto a su vez hace que la sangre se acumule más, en la parte baja del cuerpo y se aumente la presión dentro de las venas de tus piernas.

Recordemos además, que la cantidad de sangre aumenta durante el embarazo y esto hará que se incremente la carga que tienen que manejar tus piernas a lo que hay que sumarle el efecto de la hormona progesterona y la relaxina que causan un relajamiento de las paredes de todos tus vasos sanguíneos. Es más probable que tengas várices si hay alguien de tu familia con este padecimiento. El problema tiende a empeorarse en cada embarazo y con la edad.

El problema tiende a empeorarse en cada embarazo y con la edad

La obesidad y el ganar mucho peso durante el embarazo, los embarazos múltiples y el permanecer parada durante largos periodos de tiempo son también factores de riesgo que te hacen más susceptible de padecer varices.

Las buenas noticias son que las várices tienden a mejorar después del embarazo, especialmente si tú no habías tenido antes de que te embarazaras. Y si no se mejoran, en la actualidad se dispone de muchas formas de tratarlas.

¿En qué momento aparecen durante el embarazo?

Aparecen sobre todo en la segunda mitad del embarazo y van agravándose con cada gestación.

¿Cuáles son los síntomas?

Algunas personas casi no tienen ningún síntoma o molestia, pero en algunas ocasiones puedes sentir:

  • Que tus piernas están pesadas y adoloridas. Los síntomas tienden a empeorar al final del día, especialmente si has estado mucho tiempo de pie.
  • Tus venas pueden estar visibles y engrosadas. La piel alrededor de las venas puede doler o incluso te puede arder.
  • Puedes notar hinchazón ligera de los tobillos y dolor al caminar
  • Venas que se abultan y tienen aspecto de cuerdas
  • Puede haber hormigueo, calambres, comezón.

¿Cómo puedo prevenirlas?

Puedes o no puedes prevenir la aparición de las várices, pero por suerte puedes disminuir el riesgo o cuando menos minimizarlas si haces lo siguiente:

  • Ejercítate diariamente. Una caminata a buen paso o una buena nadada sirve para estimular la circulación de tus piernas y de todo tu organismo y así evitar el estancamiento de la sangre en tus venas. O bien puedes hacer estos ejercicios que puedes realizar en tu casa o trabajo que son muy fáciles de hacer. Si eres constante, los resultados los veras en poco tiempo.
    • Camina descalza sobre la punta de los pies de dos a cinco minutos.
    • Párate de puntas y baja lentamente. Repite 20 veces.
    • Recuéstate en la cama y mueve las piernas en círculos como si estuvieras en la bicicleta.
    • Acostada, mueve tus pies hacia adelante y hacia atrás 30 veces.
    • En la misma posición, has círculos con tus pies de afuera hacia adentro 30 veces.
    • Mueve los dedos de tus pies hacia adelante y hacia atrás lo más que puedas, repite 30 veces.
    • Sentada en tu escritorio levanta la punta de los pies 30 veces y después haz lo mismo con los talones.
  • Trata de mantener el peso adecuado que te ha recomendado tu médico durante todo tu embarazo. Recuerda, el exceso de peso puede incrementar el problema.
  • Eleva tus pies y piernas cuando puedas. Usa un banquillo para apoyar los pies cuando estés sentada y pon los pies en una almohada cuando estés acostada. No cruces las piernas cuando estés sentada para evitar que se interrumpa o lentifique la circulación

No cruces las piernas cuando estés sentada para evitar que se interrumpa o lentifique la circulación

  • Evita estar parada por largos periodos de tiempo y trata de caminar a ratos. Si tienes que hacerlo, cambia el peso de una pierna a otra, mueve tus dedos y flexiona tus piernas para promover la circulación.
  • Evita caminar demasiado y evita hacerlo cuando el calor es excesivo.
  • Duerme del lado izquierdo con tus pies sobre una almohada. Al acostarte del lado izquierdo liberas a la vena cava -que se encuentra del lado derecho- del peso del útero y facilitas la circulación de regreso al corazón mejorando así la circulación de tus pies y piernas.
  • Usa medias elásticas de descanso. Estas medias pueden ser de compresión suave o de fuerte (pregunta a tu médico cuáles son más convenientes para ti), aprietan el tobillo, son más suaves en la pantorrilla y el muslo y esto hace que se ayude a la sangre a que fluya hacia arriba de regreso al corazón. Con esto evitas la hinchazón y previenes que el problema se empeore.
    • Trata de ponértelas antes de que empieces tus actividades para que así evites que la sangre ya se haya acumulado en tus venas y déjatelas puestas todo el día. Puede ser que te molesten, especialmente si estás en un clima caliente, pero te aseguramos que las venas varicosas son aún más molestas.
  • No utilices ropa ajustada en las piernas, los muslos o la cintura. Afecta la circulación de la sangre en las venas y predispone la aparición de las várices.
  • Evita el uso de zapatos con tacón  muy alto. Lo ideal es un máximo de 5 centímetros.
  • No levantes cosas muy pesadas. Especialmente en el último trimestre del embarazo que además no es recomendable.
  • Evita la constipación. Cuida tu dieta para evitar el estreñimiento.
  • En lo posible evita la exposición al sol directo. El calor del sol dilata las venas y si tienes predisposición a las várices, aparecerán mucho más rápidamente.

Siguiendo estas pautas podrás prevenir su aparición, controlar su progresión, disminuir las molestias y evitar complicaciones.

¿Cuál es el tratamiento durante el embarazo?

Existen varios tratamientos para las várices pero no deben llevarse a cabo durante el embarazo, porque la mayoría de las varices desaparecen de forma natural y más ó menos completa después del parto. Para esto es aconsejable realizar las actividades enunciadas con anterioridad.

Siempre consulta a tu médico antes de aplicarte o tomarte algún medicamento.

Várices vulvares durante el embarazo

En algunas mujeres aparecen várices en los genitales externos durante la gestación. Estas várices pueden ser muy molestas incluso para caminar o al realizar el acto sexual. Desaparecen por completo después del parto.

Para evitarlas puedes darte baños de agua fría en los genitales externos y evita la ropa ajustada. Siempre consulta con tu médico.

¿Qué son las hemorroides?

Este es un tipo particular, y muy molesto, de várices. Las hemorroides son la dilatación varicosa de las venas del ano y del recto que pueden producir masas rectales que protruyen a través del ano (hemorroides externas) o manifestarse por sangrado rectal rojo brillante e indoloro al momento de evacuar (hemorroides internas). Las hemorroides mixtas tienen ambos componentes y se manifiestan de las dos maneras de forma variable.

El embarazo ocasiona hemorroides en casi todas las embarazadas debido a que el útero en crecimiento obstruye las venas de la pelvis y de la región anorectal (la misma causa de las várices en las piernas). Cualquier aumento adicional de la presión abdominal (ejemplo: durante la evacuación) puede producir una dilatación venosa aguda que haga que se salgan las venas hemorroidales o que sangren las hemorroides internas. Afortunadamente la mayor parte de las embarazadas tienen condiciones hemorroidales muy discretas y/o poco sintomáticas.

En casos de hemorroides complicadas, severas o muy sintomáticas se puede contraindicar el parto vaginal debido a que el proceso genera tal aumento de la presión dentro de las venas que se corre el riesgo de generar hemorroides que necesiten cirugía de emergencia.

¿Las venas varicosas son un problema serio de salud?

Las várices pueden doler o arder, pueden tener un aspecto muy desagradable, pero generalmente no son un problema serio de salud así que su tratamiento puede esperar hasta después del embarazo.

En algunos casos, se pueden formar pequeños coágulos de sangre en las venas cerca de la superficie de la piel (este problema se llama “trombosis superficial venosa”). Cuando sucede esto, puede ser que no tengas síntomas, o bien que observes una hinchazón repentina y con dolor en el tobillo, pierna y muslo o que la piel está irritada o ha cambiado de color en la zona cercana a las venas. El dolor puede ser mayor si flexionas el pie o permaneces parada, y puede también aparecerte un poco de fiebre. En caso de que notes alguno de estos síntomas, llama inmediatamente a tu médico.

Si tienes uno de estos coágulos, será necesario que te internen y administren medicación anticoagulante que licúe la sangre. Si el coágulo no se trata debidamente, podría llegar a desprenderse y trasladarse a los pulmones, una afección potencialmente mortal denominada embolia pulmonar. Los síntomas de una embolia pulmonar incluyen: respiración dificultosa o dolorosa, tos (o tos con sangre), sensación de nerviosismo y palpitaciones.

En algunas ocasiones, el área alrededor del coágulo se infecta (en cuyo caso también tendrás fiebre y escalofríos) y necesitarás también un tratamiento inmediato con antibióticos.

No debemos confundir la trombosis superficial con la trombosis profunda (en la que se forman coágulos en las venas profundas) que es una complicación más seria y de mayores consecuencias, las posibilidades de que tengas este padecimiento son remotas a menos de que, previamente, hayas tenido algún problema de coagulación sanguínea. En este caso, seguramente tu médico ya te tiene en vigilancia.

¿Qué sucede durante el parto?

Si presentas várices importantes, deberías utilizar medias elásticas durante el trabajo de parto y en las 48 horas posteriores para prevenir la aparición de una trombosis venosa (formación de coágulos en las venas de las piernas). Es recomendable que empieces a caminar lo antes posible después del parto, para prevenir complicaciones.

¿Se desaparecerán las várices después del embarazo?

Las várices casi siempre se mejoran y desaparecen poco después del parto. Mientras tanto, es recomendable que continúes usando tus medias de soporte, que te ejercites diariamente, que evites permanecer de pie o sentada por largos periodos de tiempo.
Pero si el problema persiste y se torna doloroso y molesto, tienes muchas opciones de tratamiento, pídele a tu médico que te recomiende a un especialista pero probablemente tendrás que esperar hasta que hayas terminado con tus embarazos y si es necesario darte un tratamiento, será hasta después de algunos meses del parto.

Preguntas frecuentes

Yo no tengo várices, ¿las voy a tener en mi embarazo?

Durante el embarazo casi todas las mujeres van a notar, por primera vez, várices en las piernas y con seguridad a medida que avance se harán más evidentes; sin embargo, en pocas oportunidades llegan a ocasionar un problema severo. Usualmente vemos de las más pequeñas (estallido de cohete) y uno que otro trayecto varicoso, corto y poco dilatado en las pantorrillas y detrás de las rodillas. Es más frecuente encontrarlas en personas blancas, quizás porque se les nota más. No te preocupes, tres meses después del parto prácticamente habrán desaparecido todas.

Yo tengo várices, ¿qué va a pasar conmigo?

En las mujeres que ya sufren de várices, la tendencia es invariablemente hacia la progresión; las várices se harán más grandes y podrían molestar. La mala noticia es que en cada embarazo las várices van a ser más evidentes, la enfermedad va a progresar, pero una vez concluido el embarazo estas várices también van a mejorar.

¿Las vitaminas y suplementos que se ven en la TV para enfermedades venosas, son útiles?

La publicidad a través de los medios de comunicación, presenta suplementos milagrosos, en especial para hacer desaparecer las desagradables arañitas, como una crema a base de castañas de indias y vitamina K. A fuerza de verdad, no existe nada mágico en ambos componentes, que logren que dicha enfermedad venosa desaparezca, ya que no producen cambios anatómicos en estos vasos sanguíneos. Pueden producir una disminución de la inflamación, pero las telangiectasias (arañitas) y várices persisten.

Referencias

http://espanol.babycenter.com/pregnancy/sintomas/varices/#axzz1bjC4Krz9

http://www.mediasparavarices.com

http://www.varices.org.com

http://www.elbebe.com

Con la colaboración especial de la Dra. María del Carmen Esmer Sánchez, médico genetista.

Vacunas durante el embarazo
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Vacunas durante el embarazo

Introducción

El embarazo es uno de los momentos más importantes en la vida de toda mujer. Por eso, es conveniente saber que durante este período, tanto la futura mamá como el bebé por nacer pueden exponerse a padecer infecciones, muchas de las cuales pueden ser prevenidas con la vacunación. Es por eso que las vacunas son tan importantes ya que ayudan a proteger tu cuerpo contra las infecciones y al pasarle esa protección al bebé, ayudas a mantenerlo a salvo durante los primeros meses de vida hasta que reciba sus propias vacunas.

Las vacunas también te protegen de enfermedades graves que pueden afectar embarazos futuros. Si estás pensando en embarazarte, habla con tu médico para comprobar que tus vacunas están al día.

Probablemente te vacunaste en la niñez, pero no todas las vacunas te protegen para toda la vida. Con el tiempo, algunas vacunas infantiles dejan de surtir efecto y probablemente necesites lo que se llama “vacuna de refuerzo” en la edad adulta, o quizás incluso hay vacunas nuevas que no existían en tu infancia.

¿Puedo vacunarme durante el embarazo?

Depende del tipo de vacuna que estés considerando. En general, los doctores recomiendan que las mujeres embarazadas eviten las vacunas que utilizan virus vivos debilitados como la vacuna del sarampión, paperas y rubéola (MMR). En teoría, el virus debilitado puede producirte una infección que luego puedes pasar a tu bebé.

Las vacunas que contienen virus inactivos o muertos- (como la vacuna de la gripa o influenza), vacunas antibacterianas o toxoides (es una toxina bacteriana atenuada, a la que por el efecto de métodos químicos o físicos, se destruye su acción tóxica manteniéndose la acción inmunizante específica de la toxina), generalmente se consideran seguras durante el embarazo. A pesar de ello, es importante que hables con tu médico y le preguntes acerca de las vacunas que puedan necesitarse, cuáles son las ventajas y cuáles los inconvenientes de cada vacuna y si te las pueden poner durante el embarazo o si es mejor esperarse hasta que nazca el bebé.

¿Las vacunas pueden dañar a mi bebé?

“El riesgo que representa para un feto en crecimiento la vacunación de la madre durante el embarazo es principalmente teórico. No existen pruebas de que las mujeres embarazadas corran riesgo alguno al recibir vacunas elaboradas con virus inactivados.”

“El beneficio de vacunar a las mujeres embarazadas normalmente sobrepasa el riesgo potencial cuando las probabilidades de exposición a una enfermedad son altas, cuando la infección implicaría un riesgo para la madre o para el feto y cuando es poco probable que la vacuna cause daño alguno” (ACIP General Recommendations on Immunization, pág. 18).

Independientemente de que se usen vacunas con virus vivos o con virus inactivados, la vacunación de mujeres embarazadas debe decidirse sobre la base de la comparación entre los riesgos y los beneficios, es decir, el riesgo de la vacunación comparado con los beneficios de la protección que ofrece en circunstancias particulares.

¿Qué vacunas deben aplicarse ANTES del embarazo?

Prevenir es anticiparse a las enfermedades: Algunas vacunas pueden (y deben) aplicársele a las embarazadas en el segundo o tercer trimestre del embarazo mientras que otras deben de administrarse tres meses antes del embarazo o inmediatamente después del parto.

Ya que las vacunas elaboradas con virus vivos atenuados están contraindicadas durante el embarazo, lo ideal es que toda mujer en edad fértil consulte a su médico y, a través de un control de sangre (estudio de las defensas que has generado contra las enfermedades), pueda definir si es susceptible a alguna de estas enfermedades y de ser necesario reciba las vacunas antes de embarazarse.

  • VPH (Virus del papiloma humano): Esta vacuna (en tres dosis) protege contra la infección que causa verrugas genitales y que también puede causar cáncer del cuello uterino. Los Centros de control y prevención de las enfermedades (CDC) en E.U., recomiendan que las mujeres hasta los 26 años de edad se vacunen  contra el VPH. Si una mujer descubre que está embarazada después de que ha comenzado a vacunarse, debe esperar hasta después de que su embarazo se ha completado para terminar las tres dosis.
  • MMR: Esta vacuna protege contra el sarampión. El sarampión es una enfermedad grave que causa urticaria, tos y fiebre. También puede producir diarrea, infección de oído, neumonía, daño en el cerebro o incluso la muerte. Si te contagias de sarampión durante el embarazo, puedes correr el riesgo de aborto espontáneo.
  • Tosferina. Esta vacuna se recomienda para todos los que cuidan o cuidarán a un bebé pequeño. Previene la tosferina (también llamada tos convulsiva). La tosferina se contagia fácilmente y es muy peligrosa para el bebé. Si estás pensando en quedar embarazada, pregunta a tu médico si debes aplicarte esta vacuna.
  • Varicela. La varicela es una infección que causa comezón en la piel, salpullido y fiebre. Se contagia fácilmente y puede causar defectos congénitos si la contraes durante el embarazo. También es muy peligrosa para tu bebé. Si estás pensando en embarazarte y nunca tuviste o te vacunaste contra la varicela, díselo a tu médico.

¿Qué vacunas pueden aplicarse DURANTE el embarazo?

Cuando el médico indica una vacuna generalmente lo hace luego del primer trimestre, a fin de minimizar los riesgos potenciales que conlleva cualquier inmunización. Las siguientes vacunas se consideran seguras para mujeres que pueden estar en riesgo de infección:

  • Hepatitis B: las embarazadas que están en riesgo de contraer esta enfermedad y en el análisis de sangre de rutina que se realiza (en cada embarazo) en el primer trimestre, salieron negativas para el virus, pueden recibir esta vacuna. Se usa para proteger a la madre y al bebé contra esta infección tanto antes como después del parto. Se requiere una serie de tres dosis para garantizar la inmunidad. La segunda y tercer dosis se aplican 1 y 6 meses después de la primera.
    • La vacuna contiene partículas no infecciosas de HBsAg (antígeno de la hepatitis B) y no debe representar ningún riesgo para el feto. Por el contrario, la infección por el virus de la hepatitis B en una mujer embarazada puede provocar enfermedades serias en la madre e infección crónica en el recién nacido. Por lo tanto, ni el embarazo ni la lactancia deben ser contraindicación a la vacunación de las mujeres.
    • Cuando el análisis de sangre da resultados positivos para Hepatitis B, el bebé deberá recibir la vacuna de la Hepatitis B, 12 horas después del nacimiento y completar las series de acuerdo a lo recomendado para bebés que han nacido de madres infectadas con HBsAg.
  • Vacuna antigripal (Influenza- virus inactivado): Está indicada en toda embarazada con fecha probable de parto en época invernal. Se administra en los meses de febrero a abril (hemisferio sur) o de agosto a octubre (hemisferio norte), siempre después del primer trimestre del embarazo. Protege al bebé de esta enfermedad en los primeros meses de vida. La vacuna tiene un alto grado de seguridad y no se ha encontrado ninguna reacción adversa fetal con esta vacuna. Como prevención de efectos adversos, se sugiere no vacunar durante el primer trimestre de embarazo, a pesar de que no existe evidencia de riesgos teratogénicos (malformaciones) en este período. Habla con tu médico para que te diga si esto aplica para ti.
  • Vacuna antitetánica: No entraña ningún riesgo al embarazo. Se aconseja su uso, especialmente en mujeres que habitan zonas rurales. Los anticuerpos que se forman después de la vacunación protegen al bebé del tétanos neonatal, forma muy grave de esta enfermedad que generalmente es fatal. Los anticuerpos permanecen en el bebé por alrededor de seis meses después de nacido. Se recomiendan en el primer embarazo dos dosis, comenzando a partir del 5to mes y separadas entre sí por 30 días, independientemente de vacunaciones previas. A partir del segundo embarazo, se aplica una sola dosis de refuerzo, a partir del 7° mes.
    • Vacuna antidiftérica: No entraña ningún riesgo al embarazo. Se recomienda su uso junto a la vacuna antitetánica (Vacuna Doble Bacteriana). Los anticuerpos que se forman después de la vacunación protegen al bebé de la difteria neonatal, forma grave de esta enfermedad que generalmente es fatal.
    • Esta combinación de vacunas (TD) se recomienda en forma rutinaria para las mujeres embarazadas tanto para aquellas que nunca fueron inmunizadas como para las que tienen más de 10 años de haber recibido el último refuerzo.
    • Aunque no existe evidencia de que los toxoides tetánico y diftérico sean teratogénicos, esperar hasta el segundo trimestre de embarazo para administrar la vacuna TD es una precaución razonable que minimiza cualquier preocupación en cuanto a la posibilidad teórica de tales reacciones.

Inmunización pasiva durante el embarazo: No se conoce de ningún riesgo para el feto provocado por la inmunización pasiva de mujeres embarazadas con preparaciones de inmunoglobulina.

¿Qué vacunas se deben EVITAR en el embarazo?

Las únicas vacunas que están contraindicadas durante el embarazo son las que están compuestas por virus vivos atenuados, ya que dentro de sus complicaciones está la de presentar una enfermedad atenuada, producida por el virus de la vacuna. Las siguientes vacunas pueden transmitírsele al bebé a través de la placenta y causar parto prematuro, aborto o defectos al nacimiento.

  • Hepatitis A: La seguridad de esta vacuna no se ha determinado y debe evitarse durante el embarazo. Las mujeres que estén en riesgo de contagiarse deberán hablar con su médico para que valoren el riesgo-beneficio.
  • Vacuna triple viral contra las Paperas, Sarampión y Rubéola: se recomienda aplicarla cuando menos un mes antes de embarazarse. Si la prueba de detección en sangre muestra que no eres inmune a la rubéola, entonces se te aplicará después del parto.
    • Si por equivocación una mujer embarazada es vacunada o si queda embarazada en las 4 semanas después de recibir la vacuna triple vírica, se le debe orientar sobre los motivos teóricos de preocupación con respecto al feto; sin embargo, la administración de la vacuna triple durante el embarazo, por lo general, no debería ser razón para interrumpir el embarazo (Centros para el control y prevención de las enfermedades).
  • Vacuna contra la Rubéola: No se han detectado casos de rubéola congénita en niños nacidos de madres que recibieron accidentalmente la vacuna durante el embarazo. Por lo general, no debería ser razón para interrumpir el embarazo. Sin embargo, como no hay suficiente experiencia de uso sistematizado y para minimizar cualquier tipo de riesgo, se recomienda no administrar durante la gestación.
  • Varicela: Esta vacuna debe aplicarse también cuando menos un mes antes de embarazarse. Está formalmente contraindicada durante el embarazo.
    • Si por equivocación, una mujer embarazada es vacunada o si queda embarazada en las 4 semanas después de recibir. la vacuna contra la varicela, se le debe orientar sobre los motivos teóricos de preocupación con respecto al feto; sin embargo, la administración de la vacuna contra la varicela durante el embarazo, por lo general, no debería ser razón para interrumpir el embarazo.
  • Antineumocócica y antimeningococo: Dado que se desconoce la seguridad de esta vacuna durante el embarazo, se recomienda evitarla a menos de que estés en grave riesgo de contagio o de que tengas una enfermedad crónica. No se sabe de ningún efecto adverso en recién nacidos cuyas madres fueron vacunadas por equivocación durante el embarazo.

    • No se ha evaluado la inocuidad de la vacuna polisacárida neumocócica durante el primer trimestre de embarazo, aunque no se conoce de ningún efecto adverso en recién nacidos cuyas madres fueron vacunadas por equivocación durante el embarazo.
  • Antipolio oral o inyectada: ninguna de las dos versiones se recomienda para las embarazadas.
  • Sin embargo, si una mujer está expuesta a un alto riesgo de infección y requiere protección inmediata contra la poliomielitis, puede administrársele la VIP según los calendarios recomendados para los adultos
    • Vacuna contra la fiebre tifoidea: Vacuna formalmente contraindicada. Provoca reacciones importantes a nivel general y en la zona de aplicación de la vacuna. Si es necesario aplicarla debe hacerse después de las 20 semanas de embarazo.
  • Vacuna contra la tos convulsa o coqueluche: TOSFERINA Vacuna formalmente contraindicada durante el embarazo.
  • Vacuna antivariólica: Vacuna formalmente contraindicada. Actualmente esta vacuna se utiliza en pocos países, pues se considera una enfermedad erradicada.
  • Vacuna contra la fiebre amarilla: Vacuna formalmente contraindicada. Se utiliza solamente ante exposición inevitable, por ejemplo, en caso de viajes a zonas endémicas de esta enfermedad, ya que es preferible el riesgo de la vacunación al de padecer la enfermedad. Sólo puede utilizarse a partir del segundo trimestre del embarazo.
  • Vacuna contra la influenza LAIV (con virus activos). Es importante que la vacuna que se te aplique sea la de virus inactivados.
  • Vacuna contra el virus del Papiloma Humano (VPH): No se recomienda durante el embarazo. Dado que no se recomienda una prueba de embarazo antes de su aplicación, si recibiste la vacuna antes de que supieras de tu embarazo, es necesario que lo comentes con tu médico, por lo general, no debería ser razón para interrumpir el embarazo.
  • Vacuna contra la Rabia: Dadas las potenciales consecuencias de una posible exposición a esta enfermedad cuando no es tratada, y dado que no hay ningún registro de anormalidades fetales asociadas a su aplicación, no se considera que el embarazo sea una contraindicación para una profilaxis post-exposición.    •   Vacuna contra el Herpes Zoster (Zostavax): Esta vacuna NO debe administrarse en mujeres embarazadas. No se sabe si puede causar daño al feto o si puede afectar la capacidad de reproducción de la mujer, pero se sabe que la infección viral que ocurre naturalmente en una embarazada puede, algunas veces, causar daño al bebé. Es por esto que no se recomienda vacunar durante el embarazo e incluso que la vacunación se haga tres meses antes de la gestación

¿Qué vacunas se recomiendan DESPUÉS del embarazo?

Cualquier vacuna (de virus inactivados o vivos), excepto la de la viruela, puede ser administrada a una mujer durante la lactancia. Siempre pregunta a tu médico.

  • Si no te pusiste al día con las vacunas antes o durante el embarazo, hazlo después del parto. Esto te puede ayudar a protegerte contra enfermedades en embarazos futuros.
  • Vacunarte al poco tiempo del parto puede ayudar a evitar que tu recién nacido se contagie de otras enfermedades también. Esto es porque la mayoría de los bebés no comienzan el programa normal de vacunación hasta los 2 meses de edad  Si tú te vacunas, puedes evitar enfermarte y, a la vez, evitas contagiar a tu bebé.

¿Qué efectos colaterales puedo esperar después de recibir la vacuna?

Estos pueden variar desde no tener ninguna molestia hasta aquellas que aparecen tres semanas después de la vacunación. Si tú tienes molestias, siempre coméntalo con tu médico.

  • Hepatitis A: irritación y enrojecimiento en la zona de la inyección, dolor de cabeza, fatiga y –raramente- una severa reacción alérgica.
  • Hepatitis B: dolor y enrojecimiento en la zona de la inyección y fiebre.
  • Influenza: enrojecimiento e inflamación en la zona de la inyección que puede durar hasta dos o tres días, fiebre.
  • Tétano y Difteria: puede haber algo de fiebre, dolor y enrojecimiento en la zona de la inyección.
  • Sarampión, Rubéola y Paperas (MMR): irritación no contagiosa, hinchazón de las glándulas del cuello y de las mejillas, dolor y restricción de movimiento de las articulaciones por una o dos semanas después de la vacunación.
  • Varicela: puedes tener fiebre, dolor y enrojecimiento en el sitio de la inyección, erupción o pequeños granitos que pueden durar hasta tres semanas después de la vacunación.
  • Vacuna contra el neumococo: fiebre, dolor en el sitio de la inyección.
  • Vacuna oral contra la polio: no hay reacciones.
  • Vacuna inyectada contra la polio: enrojecimiento y molestias en la zona donde se aplicó la inyección.

¿Qué contraindicaciones debo tener en cuenta para vacunarme?

Todas las vacunas se prueban tanto por su pureza como por su potencia y seguridad. Sin embargo, algunas personas pueden tener alergia a alguno de los componentes –como por ejemplo los huevos en la vacuna de la influencia- y no deben recibir la  vacuna hasta que hayan hablado con su médico.

Referencias:

https://www.cdc.gov/spanish/inmunizacion/index.html

https://nacersano.marchofdimes.org/centro/9246_10377.asp

https://www.geosalud.com/vacunas/vacembarazadas.htm

http://espanol.babycenter.com/x700274/puedo-vacunarme-durante-el-embarazo#ixzz31BYNDvep

http://www.bebesymas.com

El Ronquido en el Segundo Trimestre
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Ronquido durante el embarazo

Introducción

Roncar es relativamente común durante el embarazo. Aunque nadie sabe exactamente cuál es la estadística entre las embarazadas, tiende a ser más problemático durante el tercer trimestre. En una encuesta realizada, casi un cuarto de las mujeres reportaron que roncaban y otro 25% dijo que lo hacía esporádicamente en la última semana de su embarazo.

El ronquido ocurre cuando tus vías respiratorias se obstruyen y esto hace imposible que respires adecuadamente. Como resultado, empiezas a hacer ruidos extraños mientras duermes, estos ruidos pueden ser muy fuertes y molestos. Puedes también experimentar dificultad para respirar durante la noche o notar que en ese momento estás particularmente congestionada de las narices. Cuando esto sucede durante el embarazo, se dice que tienes “ronquidos relacionados al embarazo”.

Cuando esto sucede durante el embarazo, se dice que tienes “ronquidos relacionados al embarazo”

Pero… ¡yo nunca he roncado!

Si tú no roncabas antes de embarazarte puedes pensar que tienes algún problema, pero trata de no preocuparte, el ronquido es muy común durante el embarazo. De hecho cerca del 30% de las embarazadas roncan en algún momento de su embarazo, particularmente durante el segundo y el tercer trimestre. En algunas, este problema desaparece después del parto pero en otras, se hace crónico.

¿Es posible que yo vaya a roncar?

Es muy difícil determinar quién tiene un riesgo mayor para roncar durante el embarazo, de hecho, casi todas las mujeres presentan este problema en algún momento del embarazo. Sin embargo, se han observado algunos factores que pueden incrementar el riesgo del ronquido relacionado al embarazo.
Estos factores incluyen

  • Ganancia de peso excesiva
  • Estar obesa durante el embarazo
  • Tener un cuello más ancho (las mujeres que roncan tienden a tener un cuello que puede ser un centímetro más ancho que el de las mujeres que no roncan)
  • Cuando padeces de asma relacionada al embarazo.

¿Por qué ronco?

Un reciente estudio realizado en la Universidad de Edimburgo ha revelado una de las causas. Se ha observado que durante el embarazo las vías respiratorias superiores de las embarazadas se obstruyen. Conforme se va subiendo de peso, la grasa puede infiltrar los músculos de la faringe o depositarse en los tejidos suaves del cuello y alrededor de las vías respiratorias superiores, lo que hace que el cuello se ensanche y se estrechen los pasos del aire contribuyendo a que se presente el ronquido.

Existen también otros factores que contribuyen a la aparición del ronquido en la embarazada. Durante todo el embarazo, tu cuerpo ha aumentado su flujo sanguíneo casi hasta en un 50%. Este aumento ayuda a que tú y tu bebé se nutran adecuadamente. Sin embargo, esto hace que los vasos sanguíneos de tu organismo –que no estaban acostumbrados a llevar una carga tan fuerte de sangre- se hagan más anchos. La expansión de los vasos sanguíneos de la nariz y de la garganta provoca que las mucosas se hinchen también y esto trae como resultado una mayor producción de moco que hace difícil respirar.

¿Es peligroso roncar durante el embarazo?

Existe alguna evidencia que sugiere que el ronquido durante el embarazo puede incrementar la posibilidad de desarrollar ciertas complicaciones relacionadas con el embarazo. Un estudio Sueco realizado en el año 2000 encontró una liga entre la hipertensión y la preeclampsia y el ronquido relacionado con el embarazo.

Se encontró también que existía la posibilidad de que hubiera complicaciones en los bebés de madres roncadoras relacionadas a un retardo en el crecimiento.

¿Qué es la “apnea del sueño”?

Algunas mujeres saben que roncan mucho durante la noche. Pueden incluso notar que llegan a despertarse en la noche. Si estás en esta situación, entonces sufres de una condición llamada “apnea del sueño”.

Esto significa que, mientras duerme, la persona experimenta períodos de más de 10 segundos durante los que no respira, estos períodos de “apnea” se identifican por un largo período de silencio justo luego de que la persona ha estado roncando. Estos son seguidos por un ronquido o jadeo súbito cuando se reanuda la respiración y luego se comienza a roncar de nuevo. Si una persona sufre de apnea del sueño, este ciclo generalmente se repite varias veces durante la noche.

Esto hace imposible que tus pulmones reciban el oxígeno necesario y te despiertas de inmediato. Es importante que si estás en este caso, lo comentes con tu médico ya que una apnea prolongada (que no te despiertes instantáneamente o que se repita muchas veces en la noche), puede ser peligrosa para el bebé y puede disminuir tu nivel de energía muy severamente. Mientras más se ronca, menos se descansa.

Es más frecuente en mujeres que ya estaban con sobre peso u obesas antes del embarazo. 
Esta falta de oxígeno evita que realmente  descanses, pero además la falta de oxígeno daña de manera importante a tu bebé.

Este problema lo debe de saber  tu médico cuanto antes para que sea tratado.

Este problema lo debe de saber  tu médico cuanto antes para que sea tratado



¿Qué puedo hacer?

Cuando el ronquido se debe a problemas nasales, se puede prevenir de la siguiente manera:

  • Note acuestes después de cenar
  • Duerme de lado. Cuando duermes sobre tu espalda, la lengua y el paladar blando se  van hacia atrás y bloquean la entrada y salida de aire.
  • Eleva más tu cabeza  con una almohada
  • No debes de fumar, beber alcohol o  tomar pastillas para dormir, impiden el flujo normal de aire hacia tus pulmones y no es recomendable consumirlos durante el  embarazo.
  • Trata de no subir de peso más de lo indicado por tu médico.
  • Evita las bebidas con cafeína ya que esta sustancia puede estrechar aún más tus vías respiratorias.

Referencias

http://www.babycenter.com/0_sleep-problem-snoring_7541.bc
http://www.whattoexpect.com/pregnancy/symptoms-and-solutions/snoring.aspx
http://sleepfoundation.org/sleep-news/sleeping-the-trimesters-3rd-trimester
http://www.britishsnoring.co.uk/snoring/snoring_during_pregnancy.php
http://www.equateq.com/ronquido-embarazo-a02907323.htm

Las relaciones sexuales en el segundo trimestre de embarazo
Durante, Embarazo, Semanas 13 - 24

Las relaciones sexuales en el segundo trimestre de embarazo

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Siempre y cuando tu embarazo sea normal, es importante que sepas que puedes tener relaciones sexuales tan seguidas como tú quieras.

Y ¿qué es un embarazo normal? Es aquél que se considera como de bajo riesgo para que se presenten complicaciones como pueden ser una amenaza de aborto o un aborto. Si tienes alguna duda, habla con tu médico y pregúntale en qué categoría estás.

Sin embargo, no porque el sexo sea seguro quiere decir que tú vas a querer tener relaciones sexuales. Muchas de las embarazadas encuentran que su deseo sexual fluctúa en ciertos momentos del embarazo y otras descubren que se sienten cada vez más incómodas cuando el abdomen crece. Cada pareja experimenta esta etapa en forma diferente.

Los cambios en la mujer

En general, en el segundo trimestre, la aceptación y control de la situación unidas a una mayor sensibilidad de sus órganos sexuales hace que se disfrute más del sexo.

Los pechos y órganos sexuales de la mujer están más sensibles durante el embarazo, los genitales están mejor irrigados, los tejidos se ablandan, además hay un alto nivel de hormonas femeninas circulando por su organismo que pueden ayudar a sentir una especial sensación de bienestar.

Al mismo tiempo, el aumento del fluido vaginal hace que el período de preparación a la penetración se acorte y ésta sea más fácil. Todo ello ayuda a aumentar el deseo sexual. Éste es el período durante el cual se vence el temor a perder el bebé, que ya se halla perfectamente anidado en el útero.

Estas sensaciones condicionan a que la mujer sea sexualmente exigente con su pareja

Importancia de la comunicación con la pareja

Tanto tú como tu pareja deben de mantener abiertas las líneas de comunicación acerca de su relación sexual. En algunos casos, la mujer tiene el deseo sexual pero no se siente segura con la nueva imagen de su cuerpo lo cual, unido a los cambios de humor, puede repercutir negativamente y deteriorar las relaciones de pareja.

En otros casos son los varones los que se sienten desplazados y como fuera del “diálogo” entre madre e hijo/a. En estos casos, las relaciones sexuales pueden disminuir considerablemente. Para remediar estos desajustes, es necesario el diálogo entre la pareja, ya que tanto el padre como la madre, se enfrentan a sentimientos encontrados con respecto al hijo que esperan.

Hablen acerca de otras formas en las que pueden satisfacer su intimidad como besarse, acariciarse y abrazarse. Quizás quieran hablar también acerca de experimentar otras posiciones para encontrar las más cómodas y satisfactorias para ambos.

¿Las relaciones sexuales en esta etapa del embarazo pueden dañar al bebé?

Tu bebé en desarrollo está perfectamente protegido por el líquido amniótico que lo rodea y por el tapón mucoso que bloquea la entrada al cuello del útero. La actividad sexual NO afectará al bebé.

Algunas mujeres prefieren evitar el orgasmo porque las contracciones que lo acompañan pueden ser molestas, sin embargo, no son dañinas. Las contracciones que puedes sentir son totalmente diferentes de las que se asocian a la labor de parto. Sin embargo, siempre coméntalo con tu médico para asegurarte de que tu embarazo es considerado como “normal”.

Sin embargo, siempre coméntalo con tu médico para asegurarte de que tu embarazo es considerado como “normal”

¿Cuáles son las mejores posiciones durante esta etapa del embarazo?

Siempre y cuando tú te encuentres cómoda, la mayoría de las posiciones están bien durante el embarazo, pero conforme te vayas acercando al final, tendrás que ir experimentando.

El peso de tu pareja sobre el abdomen puede ser incómodo y, a lo mejor, en vez de quedarte en tu espalda quizás prefieras quedarte acostada del lado, o arriba de tu pareja o enfrente de él. Deja que tu creatividad te vaya guiando para que ambos disfruten el momento.

¿Se puede tener sexo oral o anal?

El sexo oral es seguro durante el embarazo pero tienes que asegurarte que tu pareja no sopla dentro de tu vagina. Esto podría ser causa de un bloqueo de los vasos sanguíneos (embolismo de aire que eventualmente viaja hacia los pulmones) lo que podría ser un problema que atenta contra tu vida y la de tu bebé.

El sexo anal NO se recomienda durante el embarazo. Puede ser sumamente incómodo sobre todo si tienes hemorroides causadas por la gestación y, lo que es aún más preocupante, es que el sexo anal puede hacer que alguna bacteria se transmita del recto a la vagina causando una infección.

Alguna bacteria se transmita del recto a la vagina causando una infección

¿Cuándo debemos evitar las relaciones sexuales?

  • En cualquiera de estas situaciones.
  • Cuando tu ginecólogo te lo ha recomendado.
  • Si has tenido otro embarazo con parto prematuro, abortos, o cuello incompetente (una condición en la cual el cuello del útero se borra y dilata sin necesitar contracciones durante el segundo o tercer trimestre cuando el peso del bebé pone presión en esa zona).
  • Si tienes placenta previa (en la que parte de la placenta está cubriendo el cuello del útero) y, por lo tanto, riesgo de hemorragia.
  • Si estás con sangrado.
  • Si tu pareja tiene una enfermedad de transmisión sexual (ETS) como puede ser Herpes, VIH, Clamidia o Virus del Papiloma Humano. Si tú te llegas a infectar, esta infección se le puede transmitir a tu bebé con consecuencias que pueden ser muy graves. En este caso es importante que, en caso de que tengas relaciones sexuales, debes usar un método que te proteja como el condón.

Otra contraindicación puede ocurrir después de la relación sexual. Si llegas a sangrar o tienes flujo con mal olor después del sexo durante el embarazo, llama a tu médico de inmediato. Ese flujo puede ser una señal de que hay una infección que puede subir al útero y el sangrado puede ser señal de que hay un problema general.

Ese flujo puede ser una señal de que hay una infección que puede subir al útero y el sangrado puede ser señal de que hay un problema general

¿Cuándo debo de llamar al doctor?

Llama a tu médico si no estás convencida de si las relaciones sexuales son seguras para ti. Igualmente llámalo cuando notes cualquier síntoma inusual después de las relaciones sexuales como puede ser dolor, sangrado, flujo o si notas que las contracciones continúan después del sexo.

Recuerda, “normal” es un término relativo.

Llama a tu médico si no estás convencida de si las relaciones sexuales son seguras para ti

Conclusión

Lo importante en la relación sexual durante esta etapa del embarazo es estar dispuesta a disfrutarlo, escuchar siempre a tu cuerpo y estar en plena comunicación con tu pareja.

Referencias

http://pregnancy.about.com/od/sexuality/a/Sex-In-Pregnancy.htm
http://www.mayoclinic.com/health/sex-during-pregnancy/HO00140
http://www.webmd.com/baby/features/sex-during-pregnancy-is-it-safe?page=2
http://kidshealth.org/parent/pregnancy_center/your_pregnancy/sex_pregnancy.html#
http://www.mibebeyyo.com/embarazo/segundo-trimestre/sexo-segundo-trimestre-embarazo-245
http://nacersano.marchofdimes.com/embarazo/el-sexo-durante-el-embarazo.aspx