Cólicos del Recién Nacido
El bebé

Cólicos del Recién Nacido

ACTUALIZADO AL 03 de Mayo 2022

INTRODUCCIÓN

 La realidad es que todos los bebés lloran. Es el mejor (y único) medio que tienen para comunicarte sus necesidades a esta tierna edad. Y los padres están biológicamente programados para responder a estas necesidades.

Pero en los bebés con cólico, el llanto empieza súbitamente y sin ninguna razón aparente…y sin cura evidente.

DEFINICIÓN

 La palabra “cólico” es el término médico que se usa para describir el llanto incontrolable de un bebé, que por lo demás goza de buena salud y se alimenta bien. Este problema se presenta en casi 1 de cada 5 bebés.

El bebé llora durante más de tres horas al día, durante más de tres días a la semana y durante por lo menos tres semanas.

Es extremadamente difícil calmar a un bebé coliquiento y esto aumenta tu propia frustración, preocupación y cansancio.

¿CUÁNDO SE INICIAN?

Este problema suele iniciar durante la tercera semana de vida, se intensifica entre las semanas cuarta y sexta, y disminuye luego, gradualmente, desapareciendo entre los 3 y 4 meses.

                                                                 Cólicos del Recién Nacido

Los cólicos son una condición relativamente común, la cual afecta a cerca del 40% de todos los lactantes.

El cólico no es una enfermedad y no le hará daño a tu bebé a largo plazo, pero resulta difícil de sobrellevar, tanto para los bebés como para los papás.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

En un bebé que se considera saludable y bien alimentado, decimos que tiene cólico cuando se presentan los siguientes signos:

Episodios de llanto predecibles: Un bebé que tiene cólicos generalmente llora más o menos a la misma hora todos los días (generalmente en la noche pero puede ser a cualquier hora del día),  

  • Los episodios de cólico pueden durar desde pocos minutos hasta tres horas o incluso más tiempo.
  • El bebé, ya casi al final del episodio, es posible que defeque y que pase muchos gases.
    • Los gases no son la causa de los cólicos Sin embargo, algunos bebés que padecen cólicos también sufren mucho de gases porque tienden a tragar aire cuando lloran.
  • Llanto incontrolable e intenso: El llanto del cólico es intenso, suena como si el bebé tuviera mucho problema y generalmente es de tono agudo.
  • La cara del bebé se enrojece y es muy difícil –o mas bien imposible- consolarlo.
  • Llanto que se presenta sin que haya ninguna razón: el llanto es la forma de comunicarse cuando está incómodo, tiene hambre o sueño.
  • El llanto del cólico no se asocia a ninguna de estas causas y es más fuerte que lo normal.
    • Es posible además que sus episodios de llanto empiecen y acaben de manera repentina.
  • La postura del bebé cambia: Estira y enrosca las piernitas hacia su abdomen, los puños cerrados, arquea la espalda y los músculos abdominales tensos son muy comunes durante los episodios de cólico.

    colicos de bebe

La madre interpreta esto como hambre, dado que el niño busca y chupetea como si la tuviera, y lo coloca al pecho, lo que no hace más que aumentar el dolor.

Como el niño continúa llorando la madre interpreta que no tiene leche y ofrece leche artificial, iniciando la disminución del estímulo de succión y pérdida del círculo virtuoso de la lactancia materna.

¿CUÁNTO DURARÁ?

Por suerte, después de la tempestad viene la calma. El cólico suele intensificarse alrededor de las 6 semanas y mejora notablemente entre los 3 y 4 meses.

Eso implica, que quizás tengas por delante bastantes meses de “tempestad”.  Cuidar de un bebé que padece cólico es muy estresante, y necesitas descansar de vez en cuando para mantenerte tranquila.

 Pídele a tu pareja, a un familiar o a una amiga que te cuide al niño mientras vas a dar un paseo, o desahógate con un buen llanto si es que eso te ayuda a disminuir la tensión. 

¿ES UN PROBLEMA SERIO?

Tranquilízate, no es un problema serio. Tu bebé, aunque aparentemente sufre, tiene buena salud y su crecimiento y desarrollo se realizarán de manera normal.

Es importante asegurarse de que la causa del llanto no tiene otro origen más serio.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de cólico es uno de exclusión, lo que significa que el pediatra le hará un examen físico para identificar o descartar otras causas (como por ejemplo oclusión intestinal), antes de decidir que el bebé, que por otro lado está perfectamente sano, padece de cólicos.

                                                                         ¿Es un problema serio?

Las pruebas de laboratorio y estudios de radiografías generalmente no son necesarias, pero en los casos en los que hay alguna duda, son un auxiliar importante para excluir otros posibles problemas.

 

Los pediatras generalmente aplican la regla de tres para diagnosticar a un bebé con cólico:

  1. Un bebé que llora por más de tres horas al día
  2. Cuando menos tres días por semana
  3. Durante al menos tres semanas seguidas (el llanto inició entre las dos y seis semanas de vida). Y que se extiende por tres meses.

 

¿CUÁL ES LA CAUSA?

 

No existe ninguna causa clara que pueda explicar este llanto inconsolable que experimentan estos bebés.

 

Lo que sí se sabe es que los bebés cuyas madres fumaron durante el embarazo o después del parto, tienen mayores posibilidades de padecer cólico (aunque este riesgo se reduce si el bebé es alimentado con leche materna). 

 

Algunos especialistas creen que los episodios largos de llanto debido al cólico constituyen una liberación física para los bebés que son muy sensibles.

 

Cuando llega la noche, explican, estos bebés están agotados de tanto mirar, escuchar o experimentar sensaciones nuevas y comienzan a llorar para desahogarse. 

Otra teoría es que algunas veces el cólico es causado por un desequilibrio de la bacteria saludable en el intestino.

 

Los estudios han demostrado que los bebés que padecen cólico tienen una microflora intestinal diferente a la de los bebés que no sufren de cólico.

 

De modo que tratar el cólico con probióticos (en particular el denominado Lactobacillus reuteri) ha ayudado a reducir los síntomas del cólico en algunos bebés que están en lactancia materna. 

 

OTRAS POSIBLES CAUSAS

 

Influencia hormonal: Dentro del útero el intestino del niño debe estar paralizado, para que el bebé no defeque (meconio) porque el feto podría aspirar esta defecación y producirle neumonitis.

 

Son las hormonas femeninas las que logran inhibir totalmente la movilidad intestinal.

 

Después del parto, el intestino se libera de esta influencia hormonal, e inicia un período de movilidad que en algunos niños se transforma en hiperreactividad intestinal (el intestino se mueve más de lo normal).

 

Forma de alimentación cuando el bebé se alimenta con leche materna: Otra posible causa de cólicos de bebé amamantados, es que toman mucha “leche de frente” (leche de frente es cuando no se vacía bien el primer pecho antes de ofrecerle el segundo) y esto les causa gases.

 

Esto es porque la leche de frente tiene mucha lactosa y, al no ingerir la leche de atrás -que es la que contiene las grasas y proteínas- se dificulta la absorción en el intestino.

Adaptación mutua: Los cólicos pueden estar relacionados con la adaptación que tienen que hacer tanto los padres como el recién nacido.

Obviamente los bebés no pueden hablar, pero hasta que aprenden, una forma de comunicarse con los adultos es a través del llanto.

Los padres tienen que aprender a interpretar las razones por las cuales su bebé llora y saber qué hacer para contentarlo.

Los padres primerizos, especialmente, pueden tener problemas para interpretar las señales de su bebé y para responder adecuadamente. El bebé puede continuar llorando simplemente porque no se han satisfecho sus necesidades.

Temperamento y adaptación al mundo: Los recién nacidos también tienen que adaptarse al mundo en el que van a vivir. No todos los bebés tienen el mismo temperamento.

Al igual que los adultos, algunos bebés tienen muy buena disposición y otros son impacientes. El llanto puede ser una forma en la que el bebé desahoga sus sentimientos a medida que se va adaptando al mundo.

Sensibilidad excesiva a los gases: Otra posible razón del llanto excesivo en los bebés podría deberse a una sensibilidad excesiva a los gases del intestino.

La cantidad normal de gases que se produce a medida que se digieren los alimentos puede provocar más molestias en algunos bebés que en otros.

Si un bebé que tiene cólicos parece producir más gases que otros bebés, esto probablemente se deba a que traga más aire al llorar durante períodos prolongados.

Alergia a la leche de vaca. Es poco frecuente que la causa de un cólico sea una verdadera alergia a la leche. Sin embargo, algunos bebés pueden ser más sensibles a las fórmulas basadas en leche de vaca.

El médico de su hijo le recomendará cambiar la fórmula basada en leche de vaca por la fórmula basada en leche de soja para ver si esto ayuda a aliviar los síntomas de los cólicos.

¿DEBO LLEVAR A MI BEBÉ AL DOCTOR SI CREO QUE PADECE CÓLICO?

Sí, es una buena idea hablar con el doctor sobre el llanto de tu bebé. Puede descartar otras posibles causas, como problemas intestinales o una infección urinaria.

 

También querrá verificar que tu bebé esté comiendo y creciendo adecuadamente. El doctor podrá ayudarte a decidir la mejor forma de afrontar el cólico. 

 

Y si tu bebé tiene otros síntomas como fiebre, vómitos (el vómito consiste en devolver el contenido del estómago con violencia a través de la boca, mientras que escupir es un flujo suave del contenido del estómago hacia fuera de la boca) diarrea o sangre en las heces, llama al doctor inmediatamente. Estos síntomas no se deben al cólico. 

 

¿EXISTE ALGÚN TRATAMIENTO?

 

No hay ningún medicamento que elimine el problema, pero sí existen recomendaciones para afrontar estos episodios con menos angustia.

 

Lo fundamental es mantener la tranquilidad para que el niño no empeore al percibir un ambiente crispado en la familia.

 

¿PUEDE UNA ALERGIA ALIMENTICIA CAUSAR CÓLICO?

Una de las cosas que tu pediatra puede considerar es si tu bebé ha desarrollado una alergia o intolerancia a la proteína de la leche de vaca. Eso causa problemas estomacales similares al cólico (pero no lo causa). 

 

Si ese es el caso de tu bebé -a quien alimentas con leche de fórmula- tu pediatra podría recomendarte que le des por un tiempo fórmula hidrolizada (en este tipo de fórmula, las proteínas se descomponen en partículas más pequeñas que son más fáciles de digerir que las moléculas más grandes de proteínas). 

Si la proteína en la leche de vaca le causa problemas a tu bebé, es probable que sus síntomas mejoren alrededor de una semana después del cambio de fórmula. 

Si amamantas a tu bebé, prueba a eliminar los productos lácteos de tu alimentación, aunque no existe evidencia concluyente de que esto ayude.

 

Habla con el pediatra antes de reducir tu consumo de leche, queso y yogur durante un par de semanas, para ver si hay algún cambio (la proteína de la leche de vaca puede permanecer en tu leche materna por ese periodo de tiempo, así que este experimento dietético requiere un poco de paciencia). 

Si estás amamantando también es posible que, aparte de los productos lácteos, tu bebé sea sensible a otro alimento de tu dieta.

 

Existe mucha controversia en cuanto a qué productos son problemáticos pero los principales sospechosos son los siguientes:

 

  • Harinas.
  • Huevos.
  • Nueces.
  • Fruta, brócolis, aguacate, coliflor y comidas especiadas.
  • Cafeína.
  • Chocolate.

 

Para detectar si alguno de estos alimentos está afectando a tu bebé, evítalos todos durante algunos días.

 

Si tu bebé mejora, reincorpora un alimento solamente y después de unos días incorpora otro hasta volver a incorporarlos todos en tu dieta.

 

Si tu bebé empieza a mostrarse molesto nuevamente después de que empieces a comer un determinado alimento, habrás descubierto la causa del cólico.

 

¿QUÉ PUEDO HACER POR MI BEBÉ EN CASO DE CÓLICOS?

Aprender a interpretar el llanto de tu bebé puede ser de utilidad para tratar el cólico. Recuerda, los bebés llorarán durante un período determinado cada día bajo circunstancias normales.

Si tu médico le ha diagnosticado cólico a tu bebé, puedes intentar lo siguiente:

  1. Lo primero, es asegurarte de que el bebé realmente no llora por hambre. No lo obligues a alimentarse si no está interesado en el biberón o en el pecho.
  2. Alimenta a tu bebé en un lugar tranquilo y en el que te encuentres relajada. Hazlo con el bebé erguido y no acostado.
  3. Los bebés que desarrollan cólicos tienden a acumular muchos gases. Intenta nuevas posiciones para alimentar al bebé y nuevos biberones que contribuyan a reducir la cantidad de aire que tu bebé traga mientras está siendo alimentado.
  4. Ayúdalo a que eructe más seguido durante la alimentación y no lo acuestes inmediatamente después de la misma, sino mantenlo en brazos meciéndolo a un ritmo regular y mientras caminas lentamente.
  5. Arrullar al bebé meciéndolo puede calmarle cuando esté llorando. Lo puedes mecer en los brazos, en una mecedora, en la cuna o en una sillita tipo columpio (cuando ya controlen la cabeza).
  6. Cántale y háblale despacito. Ofrécele objetos interesantes para que mire de diferentes formas, texturas y tamaños.
  1. Coloca al bebé a través de tu regazo sobre su estómago y frótale la espalda.
  2. Trata de bañar a tu bebé a la noche, muévelo y juega con él antes de la toma nocturna.
  1. El chupón ayuda, con la succión se relaja su estómago y le ayudará a sentirse mejor.
  2. Un paseo en coche, o en su carriola, el ruido constante y monótono de los electrodomésticos y la música suave pueden lograr que se calme.
  3. Cambia de técnicas para sacar los gases: masajea a tu bebé. Colócalo tumbado boca arriba y sin el pañal y desliza tus manos por su abdomen en sentido circular, cántale y háblale despacio.
  4. Posteriormente, se flexionan las piernas del bebé hasta que sus rodillas contacten con el abdomen, comprimiéndolo. Estos ejercicios se repetirán varias veces. Le ayudará para expulsar gases.
  5. Para ayudar al movimiento de gases y disminuir la acidez, es conveniente que cargues a tu bebé en posición vertical. Le ayudará a expulsar los gases que le están molestando.
  6. Permite que mire hacia delante, a los bebés les gusta tener diferentes vistas del mundo.
  7. Tómalo en brazos y abrázalo. Los bebés no se malcrían por recibir demasiada atención.
  8. Sin embargo, pueden tener problemas más adelante si se les ignora y no se satisfacen sus necesidades cuando son bebés.
  9. Algunos bebés necesitan una disminución de la estimulación y se podrían sentir bien envueltos en mantas en una habitación oscura.

Si aún así el dolor no cede pregúntale a tu médico si puedes darle algún analgésico.

 

Los antiespasmódicos deben usarse como último recurso ya que si se dan en forma seguida pueden causar constipación (estreñimiento) y aumentar los dolores abdominales.

 

CONSEJOS BÁSICOS:

 

Cuidar a un bebé con cólicos puede ser extremadamente frustrante, así que asegúrate también de cuidar de ti misma.

 

No te culpes ni a ti ni al bebé por el llanto constante; el cólico no es culpa de nadie. Intenta relajarte, y recuerda que tu bebé superará esta fase finalmente.

 

  1. Si sientes que la situación te está causando demasiado estrés, deja al bebé con otra persona y toma un descanso.
  2. Los amigos y familiares a menudo cuidarán al bebé con gusto cuando necesites algo de tiempo para ti misma
    1. Si no hay nadie disponible inmediatamente, está bien colocar al bebé en la cuna y vete a otro cuarto a tomarte un descanso antes de hacer otro intento de consolarlo.
    2. Si en cualquier momento sientes que podrías lastimarte a tí misma o al bebé, coloca al bebé en la cuna y pide ayuda inmediatamente. NUNCA LO SACUDAS.

SÍNDROME DEL BEBÉ SACUDIDO

 

El estrés de calmar a un bebé que llora a veces ha llevado a los padres a sacudir o dañar de alguna manera a su hijo.

Sacudir a un bebé puede causar serios daños en el cerebro y la muerte.

El riesgo de estas reacciones incontroladas es mayor si los padres no tienen información sobre cómo calmar a un niño que llora, educación sobre los cólicos y el apoyo necesario para cuidar a un bebé con cólicos.

TRATAMIENTO

No hay ningún tratamiento que, aplicado de forma aislada, se haya demostrado que haga remitir los cólicos. Pero hay formas de hacer que la vida sea más fácil, tanto para usted como para su bebé.

En primer lugar, si su bebé no tiene hambre, no intente seguir alimentándolo. En lugar de eso, trate de consolarlo: no estará “malcriando” o “mimando” al bebé por dedicarle su atención.

También puede:

  • Mecerse en una mecedora con el bebé, pasearse llevando en brazos al bebé, probando diferentes posturas.
  • Intentar hacer eructar al bebé más a menudo durante las tomas.
  • Colocarse al bebé en el regazo, estirado boca abajo, y frotarle suavemente la espalda.
  • Colocar al bebé en un columpio o en una sillita provista de vibrador. El movimiento podría tener un efecto reconfortante sobre él.
  • Colocar al bebé en su sillita de seguridad en los asientos posteriores del coche y darle una vuelta en coche. La vibración y el movimiento del coche suelen tranquilizar a los bebés.
  • Ponerle música al bebé; algunos bebés responden positivamente al sonido, aparte de al movimiento.
  • Llevar a bebé a una habitación donde esté funcionando una secadora de ropa, una máquina de ruido blanco o una aspiradora. A algunos bebés les reconforta un ruido de fondo constante y a bajo volumen.
  • Algunos bebés necesitan una reducción de la estimulación ambiental. A los bebés de dos meses o menos, les puede ir bien que los envuelvan en una manta y los lleven a una habitación que esté en penumbra.

CUANDO LLAMAR AL MÉDICO

A pesar de que tener un bebé que padezca de cólicos es relativamente normal, aún existen circunstancias en las cuales sería una gran idea buscar la ayuda de tu pediatra.

Para descartar la posibilidad de que algo más le esté sucediendo, deberás asegurarte de lo siguiente:

  • Que el bebé no llora porque tiene hambre, porque está cansado, o porque se siente incómodo por estar demasiado abrigado o desabrigado.
  • Esto podría sonar bastante obvio, pero es importante asegurarte de estar abrazando a tu bebé la cantidad de veces que sea necesario.
  • ¡Los bebés recién nacidos simplemente no pueden quejarse por obtener demasiada atención y afecto, es por ello que debería sacar provecho de esta oportunidad y llenar a tu bebé de mimos y de abrazos!

Si decides llamar a tu médico, asegúrate de tener todos los detalles listos: horario de comida, sueño y cólicos y patrón de evacuaciones.

Esto ayudará a su doctor a confirmar si no hay algunos otros factores para tener en cuenta.

¡Ojo! No debes olvidar jamás llamar a tu médico si, aparte del llanto tu bebé tiene fiebre, vómitos, diarrea, estreñimiento, u otro síntoma.

 

NI LOS PADRES NI EL BEBÉ TIENEN LA CULPA DE LOS CÓLICOS

                                                       Ni los padres ni el bebé tienen la culpa de los cólicos

Cuando los llantos del bebé te pongan nerviosa, lo primero es buscar la tranquilidad y un ambiente silencioso. Un bebé con cólico tiende a estar sensible a la estimulación de cualquier tipo.

Si las personas a su alrededor están preocupadas, ansiosas, “de los nervios”, los bebés pueden llorar aún más.

Ayudar a un bebé con cólico es una cuestión de experimentación y observación.

Cada niño “funciona” de distinta manera. A algunos les encantan estar envueltos en una mantita, sentirse calentitos; otros prefieren estar libres.

De todas formas, se debe intentar diferentes recursos, observar su reacción y, a partir de ahí, adoptar o descartar la medida.

                                                                Ni los padres ni el bebé tienen la culpa de los cólicos

Tomar descansos les ayudará a llevar este tiempo con paciencia, perseverancia y buen humor.

REFERENCIAS:

 

 

 

 

Audición, detección temprana de los problemas auditivos
Complicaciones de parto / Postparto, El bebé, Embarazo

Detección de los problemas auditivos

Introducción

2 a 3 niños de cada mil, nacen sordos o con alguna pérdida de la audición (Fuente: Intituto Nacional de salud de E.U.). Cualquier pérdida de audición puede ser un problema serio que puede afectar el desarrollo del lenguaje que, según los expertos, se construye en los primeros meses y años de vida. Si se diagnostica y trata inmediatamente, pueden detenerse antes de que lleven a problemas de lenguaje.

Sin embargo, puede ser muy difícil detectar las pérdidas auditivas y algunas de ellas no se detectan sino hasta que el niño tiene 2 años, justamente cuando se empiezan a notar los retrasos en el habla y en el desarrollo.

Si crees que tu niño puede tener un problema auditivo, háblalo con tu médico y llévalo a que le hagan una prueba de audición. Si le diagnostican y confirman el problema, busca ayuda de inmediato. Mientras más pronto lo traten, será mejor para él.

¿Qué es la pérdida auditiva?

Una pérdida auditiva es una sensibilidad reducida a los sonidos que normalmente puede oír el ser humano.

Una pérdida auditiva puede suceder cuando cualquier parte del oído, no está funcionando bien. Esto incluye al óido externo, el oído medio, el oído interno, el nervio auditivo y el sistema auditivo.

Para entender mejor la pérdida auditiva, resulta útil entender primero la anatomía del oído. El oído consta de tres partes principales: el oído externo, el oído medio y el oído interno y el nervio auditivo.

Anatomía del Oído

Audición, detección temprana de los problemas auditivos

El oído externo 

El oído externo consta de la oreja, el canal auditivo y tímpano. La oreja nos ayuda a decidir la dirección y fuente del sonido. El tímpano o membrana timpánica separa al oído externo del interno.

Audición, detección temprana de los problemas auditivos

El oído medio empieza detrás del tímpano que se encuentra situado al final del canal auditivo. Contiene tres pequeños huesos llamados “huesecillos”: Martillo, yunque y estribo (malleus, incus y stapes) –esta cadena de tres pequeños huesos (cadena de huesecillos)  transfiere las vibraciones al oído interno.

Audicion_deteccion_temprana_de_los_problemas_oidomedio

El oído interno

El oído interno consiste de:

  • el órgano de la audición en forma de caracol llamado cóclea
  • los canales semicirculares que contribuyen al equilibrio
  • los nervios que se conectan al cerebro

Audición, detección temprana de los problemas auditivos

Nervio Acústico

Este nervio envía la información del sonido del oído al cerebro.

Sistema Auditivo

El sistema auditivo procesa la información del sonido que viaja del oído al cerebro, de modo que las vías nerviosas también forman parte de nuestra audición.

¿Cómo funciona entonces la audición?

  1. El sonido se canaliza en el conducto auditivo y provoca el movimiento del tímpano.
  2. El tímpano vibra con el sonido.
  3. Las vibraciones del sonido se desplazan por la cadena de huesecillos hasta la cóclea.
  4. Las vibraciones del sonido hacen que el fluido de la cóclea se mueva.
  5. El movimiento de este fluido hace que las células ciliadas se inclinen. Las células ciliadas producen señales neurales que son captadas por el nervio auditivo. Las células ciliadas de un extremo de la cóclea envían información de los sonidos graves, y las células ciliadas del otro extremo envían información de los sonidos agudos.
  6. El nervio auditivo envía las señales al cerebro, donde se interpretan como sonidos.

Categorías de pérdida auditiva

Al describir una pérdida auditiva generalmente se toman en cuenta tres categorías:

  • tipo de pérdida de audición,
  • grado y
  • configuración.

¿Cuántos tipos de pérdida de audición hay?

La pérdida de audición se puede clasificar dependiendo de cuál parte del sistema auditivo está dañado. De acuerdo a esto, existen cuatro tipos básicos de pérdida de la audición:

  1. Pérdida auditiva conductiva: Es una pérdida de la audición que ocurre cuando existe un bloqueo para que el sonido pase del oído externo al medio. En algunos casos, la pérdida auditiva conductiva puede ser temporal.
    Este tipo de pérdida auditiva a menudo se puede tratar con medicamentos o cirugía.

Algunas de las causas son:

  • Fluido en el oído medio debido a alguna gripa
  • Infección del oído medio
  • Alergias (otitis media)
  • Función deficiente de la trompa de Eustaquio
  • Tímpano perforado
  • Tumores benignos
  • Acumulación de serumen
  • Infección del canal auditivo (otitis externa)
  • Presencia de un cuerpo extraño.
  • Ausencia o malformación del oído externo, del canal auditivo o del oído medio.
  1. Pérdida auditiva neurosensorial: Es la pérdida de la audición que ocurre cuando hay una alteración en el funcionamiento del oído interno o el nervio auditivo.
  • La mayor parte de las veces, no puede corregirse ni con medicamentos ni con cirugía y suele ser permanente.
  • Conocida también como “sordera del nervio”, la pérdida auditiva neurosensorial puede ser leve, moderada, severa o profunda.Algunas de las posibles causas son:
  • Medicamentos tóxicos para la audición: ciertos medicamentos pueden dañar el oído y causar una pérdida de la audición, zumbido o problemas con el equilibrio. Estos medicamentos se consideran “ototóxicos”.
  • Pérdida de la audición que puede ser hereditaria.
  • El envejecimiento
  • Trauma en la cabeza
  • Malformación del oído interno
  • Exposición a ruidos fuertes.

Algunas personas sufren una pérdida auditiva neurosensorial sólo en las altas frecuencias, lo que se conoce también como sordera parcial. En estos casos, sólo están deterioradas las células ciliadas ubicadas en la base de la cóclea. En la parte interna de la cóclea, en el ápex, las células ciliadas responsables de procesar los sonidos de tonos graves, permanecen intactas.

  1. La pérdida de audición mixta es la combinación de una pérdida auditiva neurosensorial y conductiva. Se produce como consecuencia de problemas tanto en el oído interno como  medio. Entre las opciones de tratamiento se encuentran la medicación, la cirugía, los audífonos o el implante  de oído medio.
  2. Trastorno del espectro neuropatía auditiva: Es la pérdida de la audición que ocurre cuando el sonido entra de manera normal al oído, pero debido a la presencia de daños en el oído interno o el nervio auditivo, el sonido no se procesa de manera que el cerebro lo pueda interpretar.

La pérdida de audición conductiva ocurre cuando el sonido no se conduce eficientemente a través del canal auditivo hacia el tímpano y los huesecillos. Generalmente involucra una reducción en el nivel del sonido o en la habilidad para escuchar sonidos débiles. Este tipo de pérdida puede ser corregido medicamente o por medio de cirugía.

Grado de pérdida de la audición

El grado de pérdida de la audición se refiere a la severidad de la pérdida. Existen cinco categorías que son las que típicamente se usan.

  • Normal = 0 dB a 20 dB (decibeles)
  • Pérdida leve: Una persona con pérdida auditiva leve puede escuchar algunos sonidos del habla, pero no oye claramente los susurros.
  • Pérdida moderada: Una persona con pérdida auditiva moderada puede que no escuche casi nada de lo que dice una persona al hablar a un volumen normal.
  • Pérdida grave: Una persona con pérdida auditiva grave no puede escuchar lo que dice una persona al hablar a un volumen normal y solo puede percibir algunos sonidos fuertes.
  • Pérdida profunda: Una persona con pérdida auditiva profunda no oye nada de lo que se habla y solo puede oír algunos sonidos muy fuertes.

Configuración de la pérdida de la audición

La configuración o forma de la pérdida de la audición se refiere a la extensión de la pérdida a cada frecuencia o tono del sonido y al cuadro general que se crea.

Por ejemplo, una pérdida de audición que solamente afecta las frecuencias altas será descrita como pérdida de audición para las frecuencias altas.

Por otro lado, si son las frecuencias bajas las afectadas, la configuración mostrará una pobre audición para las frecuencias bajas y mucho mejor para las altas.

Algunas configuraciones son neutras indicando que es igual la pérdida de audición para ambos tonos.

Otras descripciones o clasificaciones para la pérdida de la audición:

  • Bilateral o unilateral. Esto significa que puede ser un solo oído o ambos los afectados.
    • Para que exista la posibilidad de un deterioro en el desarrollo del lenguaje, se requiere que la lesión auditiva afecte los dos oídos y que los niveles de la captación del sonido por parte del oído, estén por debajo del nivel normal, que son los 20 decibeles, cualquiera que éste sea.
  • Simétrica o asimétrica: simétrica significa que el grado y la configuración son iguales en los dos oídos. Asimétrica significa que el grado y/o la configuración, son diferentes en cada oído.
  • Prelingüística o postlingüística: La pérdida de la audición ocurrió antes de que la persona aprendiera a hablar (prelingüística) o después de que lo hiciera (postlingüística)
  • Gradual o repentina: La pérdida de la audición empeora con el tiempo (gradual) u ocurre repentinamente.
  • Fluctuante o estable: algunas pérdidas de audición son variables, a veces mejoran y a veces empeoran. Este es un síntoma típico de la pérdida de audición causada por una infección del oído y acumulación de fluido en el oído medio, pero también se presenta como síntoma en el Síndrome de Meniere (un problema severo del equilibrio).
  • Congénita o adquirida/de aparición tardía: La pérdida auditiva está presente al nacer (congénita) o sobreviene más adelante en la vida (adquirida o de aparición tardía).

¿Cuáles son las causas de la pérdida de audición?

Muchos de los problemas de audición permanentes están presentes en el momento del nacimiento y podrían ser provocados por problemas médicos:

  • Las infecciones maternas como los virus de la rubéola, citomegalovirus, o herpes simple,
  • prematurez, traumas en el parto,
  • toxinas que haya consumido la madre durante el embarazo incluyendo al alcohol,
  • complicaciones asociadas con el factor Rh de la sangre,
  • toxemia durante el embarazo,
  • falta de oxigenación en el parto (hipoxia).

Mientras que los factores genéticos son causa de más del 50% de las pérdidas de audición y pueden estar presentes en el momento de nacer o desarrollarse durante la vida.

La mayoría puede describirse como de herencia autosómica recesiva en la que ambos padres tienen un gen dañado (portadores sanos); y el riesgo de padecerla es de un (25%), para cada embarazo. Puede también ser autosómica dominante, es aquella que se transmite por uno de los padres con sordera al 50% de sus hijos.

Se calcula que ocurre en 1 a 6 de cada 1000 recién nacidos vivos. La mayoría ya nacen con un problema auditivo y pueden ser detectados por medio de la evaluación auditiva al recién nacido, sin embargo, algunas de las pérdidas auditivas pueden no ser evidentes sino hasta más adelante en la niñez.

¿Cuáles son las causas de la sordera adquirida?

La sordera adquirida es aquella que se va a desarrollar por múltiples factores presentes en el medio ambiente.

La Otitis Media es la inflamación del oído medio y ocupa el primer lugar en nuestro país, como causa de sordera adquirida siendo el agente causal en un 80% los virus y un 20% por bacterias, (por ello la citamos por separado de los factores biológicos).

Factores biológicos: Infecciones virales, sufridas ya sea en el embarazo o después del nacimiento: Sarampión, Rubéola, Herpes Virus, Citomegalovirus, Parotiditis (paperas), o parásitos como el Toxoplasma (toxoplasmosis).

Factores químicos: la lista es enorme, mencionaremos los más frecuentes:

  • el empleo de medicamentos “ototóxicos” (los que dañan la función auditiva y/o del equilibrio), como la kanamicina, amikacina, neomicina, gentamicina o la estreptomicina. Los diuréticos como la furosemide o el ácido etacrínico; el acido acetil salicílico (aspirina), puede producir zumbido del oído y descenso de la función auditiva pero de manera transitoria.
    • Otros compuestos como medicamentos para el tratamiento del cáncer, algunos para las convulsiones, o anticoagulantes.
    • El empleo de anestésicos en el momento del parto puede deprimir la función respiratoria fetal y el oído puede tener menos aporte de oxígeno.

Factores físicos: como los traumatismos de la cabeza con o sin fractura del hueso donde se aloja el oído interno. La falta de oxigenación, los niveles bajos de azúcar (glucosa), afecciones del cordón umbilical, de la placenta; o por problema de compatibilidad del grupo sanguíneo, ya que puede nacer con tinte amarillo de la piel y las mucosas (ictericia).

¿El ruido puede dañar la audición?

El ruido excesivo puede ser causa de sordera. Las personas que han trabajado en lugares ruidosos o que han servido en el ejército, experimentan un cambio en su capacidad auditiva.

En algunos lugares se ha establecido 85 decibeles como el límte de nivel de ruido para proteger la audición de los trabajadores. Si el ruido excede este límite, es necesario proteger los oídos con algo efectivo (el algodón no es suficiente).

Desafortunadamente, algunas personas son más susceptibles a esta pèrdida de audición y no existe forma de predecir la susceptibilidad sino hasta que ya es muy tarde.

Hay muchos sonidos que pueden dañar tu audición. Por ejemplo, si disparas una arma de fuego o si utilizas una sierra, una podadora o una limpiadora de nieve, es necesario que lo hagas con una protección.

Si vas a conciertos de rock o si eres parte de una banda o de una orquesta, recuerda que la exposición a sonidos fuertes daña la audición y no importa si son los Beatles, Beethoven o los Blues. Debes de usar protección en cualquier situación en la que el nivel de ruido excede 85 dB.

Una buena forma de determinar si está demasiado fuerte es cuando te cuesta trabajo entender a la persona que está hablando junto a ti mientras que la música suena. En este caso, protege tus oídos o limita el tiempo de exposición al ruido.

Pérdida de audición temporal

Las infecciones del oído o los cambios en el líquido o la presión en el oído medio, provocados por otros factores pueden ser causa de problemas de audición temporales que desaparecen con el tiempo o con tratamiento.

¿Cuál es la importancia de un diagnóstico temprano?

Mientras más se tarde el diagnóstico de un problema auditivo, más serios serán los efectos en el desarrollo del niño. Y viceversa, mientras más pronto se identifique y trate, más fácil será para tu hijo desarrollar el habla y el lenguaje.

Los niños identificados al nacer, que empiezan a recibir tratamiento antes de los 6 meses de edad son capaces de desarrollar el lenguaje (hablado o con señas) al igual que los niños que tienen buena audición.

Prueba de audición neonatal y evaluación auditiva

En la actualidad, en la mayoría de los hospitales, a los bebés recién nacidos se les realiza una prueba de detección de problemas de audición. Cuando el resultado es negativo, no necesariamente quiere decir que el bebé es sordo, sino que será necesario hacer una segunda prueba para confirmar, o no, los resultados.

Esta prueba auditiva es simple e indolora y puede hacerse mientras el bebé duerme. Si no le han realizado una prueba de detección de problemas de audición a tu bebé recién nacido, habla con tu médico.

Una vez confirmados los datos, el técnico te referirá a un audiólogo pediatra para que le haga otras pruebas más especializadas. A esto se le llama “evaluación auditiva”. Ten en cuenta que esto es MUCHO más que una simple prueba de audición.

¿Cuál es la importancia de la prueba de audición del bebé?

La prueba al recién nacido es muy importante porque sin este tipo de programas, el promedio de detección de problemas auditivos es aproximadamente hasta los 14 meses y esto hace que el desarrollo del lenguaje se retrase afectando la habilidad del infante para aprender y desarrollarse en la escuela.

La detección “temprana” de estos problemas de la comunicación -las sorderas- permite actuar de manera rápida en la atención, con una valoración integral adecuada en la cual pueden participar los profesionales como: médico general, pediatra, neonatólogo, neurólogo, neuropediatra, genetista, psicólogo, otorrinolaringólogo y el médico especialista en los problemas de la comunicación humana (Audiología, Foniatría y Otoneurología), por citar a los que están más involucrados.

¿Cómo pueden los padres detectar un problema de sordera?

Contesta las siguientes preguntas para identificar signos de un problema de audición. Si contestas “no” a cualquier pregunta, dile a tu pediatra si es necesario revisar a tu hijo para detectar problemas de audición.

  • ¿Se sobresalta el bebé con sonidos fuertes y repentinos, como una tos, un grito, el ladrido de un perro o un aplauso?
  • Cuando duerme en una habitación silenciosa, ¿tu bebé se mueve o se despierta con el sonido de voces o sonidos cercanos?
  • Cuando el bebé llora o está inquieto, ¿parece calmarse, aunque solo sea por algunos segundos, cuando tú hablas sin que te vea, cuando empieza a sonar música o cuando hay un ruido fuerte y repentino.
  • Entre los 3 y los 4 meses, ¿a veces el bebé gira la cabeza o mueve los ojos en dirección a un sonido?
  • ¿El bebé parece reconocer la voz de su madre mejor que las voces de otras personas?

De los 4 a los 8 meses

  • ¿Tu bebé gira la cabeza en dirección a un sonido cuando el sonido proviene de un lugar que está fuera de la visión periférica (lateral) del bebé?
  • En un entorno silencioso, ¿a tu bebé le cambia la expresión o se le agrandan los ojos cuando se oyen una voz o un ruido fuerte?
  • ¿Tu bebé disfruta de tocar timbres, apretar juguetes que hacen ruido o agitar su sonaja?
  • A los 6 meses, ¿parece que el bebé le contesta o le balbucea a personas que están hablando o haciendo ruidos?
  • A los 6 meses, ¿el balbuceo del bebé incluye 4 sonidos distintos?

De los 8 a los 12 meses

  • ¿Tu bebé gira en forma rápida y directa en dirección a un juguete que hace ruidos suaves, al sonido de su nombre, o a un pedido de silencio que está fuera de su visión periférica (lateral)?
  • ¿El tono de voz del bebé sube y baja cuando está balbuceando?
  • ¿El bebé produce varios sonidos de consonantes (como m, b, p, g) distintos cuando está balbuceando?
  • ¿Tu bebé parece disfrutar la música y responder escuchando con atención, brincando o cantando?
  • ¿El bebé entiende la orden “no”?

De los 12 a los 24 meses

  • El bebé responde erráticamente al sonido.
  • Se ha retrasado el lenguaje.
  • Su lenguaje no es claro.
  • Sube el volumen a los equipos electrónicos.
  • No sigue instrucciones.
  • Constantemente pregunta… “¿qué?”
  • No responde cuando lo llaman.

En resumen: los puntos más importantes a considerar como sospecha de que no está siendo normal el desarrollo de la función auditiva serían:

  1. Niños que se mantienen dormidos a pesar de que se haya producido ruido en el cuarto, como cerrar la puerta de manera brusca, aplaudir a una distancia de 15 a 20 centímetros del oído del pequeño, ausencia de respuesta a la música.
  2. Respuestas inconstantes al estímulo sonoro de la voz, o la ausencia de respuesta a estos, en etapas tempranas.
  3. Retraso en el desarrollo del lenguaje (niños que a los 18 meses no emiten ninguna palabra ni palabra frase (mamá, papá, teta).
  4. Fallas múltiples en la articulación del habla.
  5. Ausencia del desarrollo del lenguaje

¿Cuáles son los síntomas de una pérdida de audición en los niños?

Como padre, probablemente seas la primera persona que notas que tu hijo tiene algún problema de audición. Algunos de los primeros síntomas incuye:

  • El niño no reacciona a los sonidos fuertes.
  • No responde cuando lo llamas.
  • Hace sonidos simples que no progresan

El niño también puede:

  • Tocarse o jalarse la oreja.
  • Estar de mal humor sin que tenga ninguna razón obvia.
  • Deja de poner atención y tiene poca energía.
  • No entiende las órdenes.
  • Tiene fiebre.
  • Tiene dolor de oído.

¿Cuál es el tratamiento para niños con pérdida de audición?

Depende de la causa y del grado de pérdida. Los tratamientos más comunes incluyen:

  • Observación cercana: porque es probable que el problema desaparezca por sí mismo. En algunas ocasiones, el primer tratamiento para la otitis media es vigilar si hay cambios en el niño.
  • Medicamentos: tu pediatra puede recetar algunos antibióticos o algún otro medicamento.
  • Inserción de tubos de ventilación o drenaje: si el problema continúa y parece que afecta la audición del niño, es probable que te aconsejen la inserción de tubos que permitan que el fluído drene y esto puede prevenir la infección. En este caso, te referirán a un otorrinolaringólogo ya que la inserción se hace mediante una sencilla operación quirúrgica que debe hacerse en un hospital con anestesia general.

Otros tratamientos incluyen:

  • Aparatos auditivos: los bebés con pèrdida de audición pueden empezar a usar los aparatos casi desde el primer mes de vida.
  • Implantes cocleares: Son muchos los niños a los que se les hace implante coclear (aparatos electrónicos que ayudan en la audición, generalmente se utilizan en niños con problemas serios de sordera en los que los aparatos auditivos no sirven).

¿Cuál es la importancia de los padres para prevenir los problemas de audición?

Los padres son los principales aliados del médico ya que son los primeros en sospechar la existencia de una deficiencia en la audición del pequeño.

Nuestra acción como padres debe estar encaminada a atacar o evitar, hasta donde sea posible, la presencia de estos factores desencadenantes de sordera.

En el caso de la Otitis Media debemos estar muy alertas, de la tendencia del niño a hablar con volumen alto de la voz (niño gritón), a escuchar la radio o la televisión con más volumen del requerido; debemos hacerle caso cuando nos diga que le duele el oído o siente que se le tapa, o que escucha grillitos, estos pueden ser síntomas de un problema auditivo.

Pero en los más pequeños este problema de salud puede pasar desapercibido, el niño no se da cuenta en su inicio, pues el descenso auditivo producido es leve o superficial al inicio, sin mayor repercusión en el lenguaje.

Es necesario que como padres estemos atentos a las etapas del desarrollo del lenguaje. Entonces nos preguntaríamos: ¿Cómo ha sido la evolución del desarrollo del lenguaje?, debemos quitarnos esa idea, mal fundada de que “el niño ya hablará más tarde, es flojo”, o que “habla así, pues es igual al hermanito”.

Estos conceptos deben ser desechados, sobre todo por algunos profesionales de la medicina. Otras preguntas que nos debemos hacer encaminadas a la detección: ¿con que frecuencia le repetimos los diálogos?, ¿omite letras al hablar o las sustituye por otras?, anotar qué palabras se le dificultan para su pronunciación, saber qué letras no puede pronunciar, si la dificultad está en sílabas sencillas /ta / o en sílabas compuestas /tra /.

Ya sabemos que los antecedentes que estén presentes, serán orientadores de la sospecha del problema en cuestión: la sordera. La guardería, contagios con personas enfermas, las rinitis alérgicas, etc.

Es necesario que como padres conozcamos las valoraciones (calificación de APGAR o SILVERMAN) que se dan a todo recién nacido, pues nos da un panorama de su oxigenación al nacer, sus reflejos, pero sobre todo, de la conservación de la función cerebral.

También es conveniente que sepamos qué medicamentos ha recibido en su estancia hospitalaria, o en una consulta por infección, cuidar que no se le receten medicamentos que dañan el oído (ototóxicos ya citados), cuando no está justificado.

¿Qué herramientas podemos emplear los padres como ayuda para la estimulación auditiva y de posible detección de un problema de sordera?:

  1. El empleo de la voz, considerando que hay que estimularlo con la voz de la madre o del padre, ya que estas voces serán conocidas para él.
  2. El empleo de juguetes sonoros caseros: sonaja de plástico, o de goma, una campana de metal, un triángulo de metal, un pequeño pandero, o hasta un fragmento de papel celofán. Cada uno de estos estímulos deberán ser aplicados a una distancia de 10 centímetros, al lado de la oreja, que no vea el niño cuando se aplica el estímulo, esto con fines de detección.

Recordemos que una detección temprana, evitará la presencia de mayores secuelas o repercusiones en las funciones superiores como el lenguaje, el habla, el aprendizaje o la atención.

Referencias

Complicaciones de parto / Postparto, El bebé

Comunicación con el recién nacido

ACTUALIZADO AL 03 de Mayo 2022

INTRODUCCIÓN

El bebé no puede hablar, sin embargo, se comunica contigo desde el momento de nacer a través del llanto, otros sonidos y el movimiento.

Gradualmente irás entendiendo el porqué de su llanto y gestos y podrás tranquilizarlo al tocarlo, al hablarle, al sonreírle y jugar con él ayudándole así a desarrollar sus habilidades de comunicación.

¿CÓMO SE COMUNICA UN RECIÉN NACIDO?

El recién nacido se comunica contigo y con el mundo a través de movimientos y sonidos y pasarán días y noches para conocerse mutuamente mientras lo acaricias, alimentas, lo duermes y lo calmas.

El bebé usará varias formas de comunicación:

  • Sonidos: llanto, gorgoritos, balbuceos.
  • Expresiones faciales: contacto visual, sonrisas, gestos, movimientos de la boca.
  • Gestos / movimientos de la boca: moviendo sus brazos y piernas  como signo de estrés o de exitación.

Cuando respondes rápida pero calmadamente, con cariño y amor, tu bebé se sentirá seguro y a salvo.

Esta atención lo anima y estimula para incrementar su comunicación y los ayuda a aprender que vas a satisfacer sus necesidades.

Esto te ayuda a establecer una relación fuerte y amorosa con tu bebé y le enseñará acerca del amor, el comportamiento y las emociones.

EL LLANTO

Los bebés nacen con la facultad del llanto, que será su forma de comunicarse durante un tiempo.

urinaria

Ellos llorarán y usarán su cuerpo para decirte que tienen alguna necesidad física como por ejemplo:

  • Que tienen hambre.
  • Que necesitan un cambio de pañal.
  • Que tienen sueño.
  • Que les duele la panza y tienen que sacar gases.
  • Que tienen calor o frío.
  • Que quieren que lo abraces y estés cerca.

Con el tiempo, aprenderás a reconocer su llanto y lo que cada uno de ellos significa.

Las caricias, las miradas,  las palabras, son imprescindibles para su maduración. Privarles de estas manifestaciones afectivas podría perjudicarle seriamente.

Probablemente habrá veces en que habrás colmado todas sus necesidades pero él seguirá llorando. No te desesperes; es posible que tu hijo simplemente necesita un buen llanto sin motivo aparente.

Es posible que durante el primer mes de la vida de tu bebé, logres entrever un atisbo de su primera sonrisa, ¡un bienvenido complemento a sus facultades comunicativas!

LLANTO CONSTANTE Y HABITUAL

A pesar de que todos los recién nacidos lloran y tienen momentos de inquietud, cuando un bebé -sano por lo demás- llora durante más de 3 horas al día, más de 3 días por semana y durante por lo menos 3 semanas, se dice que padece una afección denominada “cólico del lactante”.

Puede ser inquietante para un padre, pero la buena noticia es que dura poco: la mayoría de los bebés la superan alrededor de los tres 3 o 4 meses de edad.

¿Debería preocuparme?

Habla con el pediatra si los llantos del bebé se prolongan más tiempo del habitual, si su llanto te suena extraño o se asocia a un descenso de su nivel de actividad, falta de apetito o movimientos o pautas respiratorias inusuales.

El pediatra te tranquilizará o buscará explicaciones médicas al malestar del bebé. Es posible que al bebé no le ocurra nada malo y que, a ti, el mero hecho de saberlo te ayude a relajarte y a mantener la calma cuando el pequeño se vuelva a sentir molesto.

LOS SENTIDOS, ¿CÓMO SE DESARROLLAN EN EL BEBÉ?

Hemos aprendido a sentir antes que a comprender

Los bebés nacen equipados con sus cinco sentidos: vista, oído, gusto, tacto y olfato, plenamente desarrollados, (aunque algunos de ellos sean menos precisos que otros) y están deseosos de ponerlos a trabajar para aprender acerca de su nuevo medio ambiente.

EL OÍDO:  ¿PUEDE OÍR?

El oído del bebé está perfectamente organizado y desarrollado desde antes del nacimiento, escuchando las voces de sus padres, desde que está en el útero.

El útero es un lugar sonoro. Los ruidos del entorno llegan amortiguados por el agua que rodea al bebé.

Desde el interior esos sonidos se mezclan con su propio latido, el de su madre y los ruidos intestinales.

Su audición es capaz de percibir frecuencias que no son audibles para nosotros. Después de la piel, el oído es el primer órgano en desarrollarse,

Al nacer, empieza a distinguir toda clase de sonidos, la estructura de su oído es muy delicada y son especialmente sensibles al volumen.

El sonido fuerte puede causar daño auditivo. Los ruidos inesperados lo asustan y lo hacen llorar – la voz suave lo calma.

Si el bebé empieza a llorar mientras está acostado, comprueba lo rápido que se calma cuando oye tu voz aproximándose. Y observa con qué atención te escucha cuando le hablas en tono cariñoso.

Es importante que hables con tu bebé

Tal vez tu bebé todavía no logre coordinar la vista y el oído, pero incluso mientras fija la mirada en el vacío, el bebé está prestando atención.

Es posible que incluso cambie sutilmente su postura corporal y sus expresiones faciales y que hasta mueva brazos y piernas cuando le estás hablando.

Hablar con tu bebé ayuda al desarrollo de su cerebro y lo ayuda a aprender a comuncarse con otros y a disfrutar de la compañía.

Aprenderá a hacer más ruidos respondiéndote con sonidos y te mirará cuando le hablas poniendo atención a tus gestos. El bebé responderá con gorgoreos, movimientos del cuerpo o con llanto.

Mantén la conversación de ida y venida y pon atención a los nuevos sonidos que hace y sonríe, esto lo estimulará a continuar hasta que pueda decir alguna palabra.

LA VISTA: ¿MI BEBÉ PUEDE VER?

La capacidad visua del bebé está bastante más desarrollada de lo que se pensaba. Los ojos están bien formados antes del nacimiento y ya en el útero el bebé ejercita su vista abriendo y cerrando los párpados.

Después del nacimiento mueve los ojos aún cuando no tiene suficiente agudeza visual para distinguir los objetos con claridad, ve, pero no mira.

Lo que más atrae al bebé los primeros días es el rostro de sus padres y, como una de las cosas más curiosas de la Madre Naturaleza, el bebé puede enfocar mejor a una distancia de 20 a 30 cm., justo la distancia a la que estaría tu cara cuando le das de comer.

El desarrollo del contacto visual es importante por dos razones: para el desarrollo del cerebro y para la conexión emocional.

La visión del bebé mejorará día a día. A los 2 meses de edad, los infantes prestan más atención al estímulo visual y hasta pueden seguir con la mirada el movimiento de ciertos objetos.

Si algo de colores vibrantes se coloca como a 30 centímetros de distancia, los bebés concentrarán su mirada y lo seguirán con sus ojos conforme se mueve de lado a lado.

A los 4 meses empezará a desarrollar la visión binocular, o sea la habilidad de enfocar con sus dos ojos al mismo tiempo.

Los primeros seis meses del bebé estarán dedicados a ir “afinando” su visión .

Al comenzar a movilizarse aprecia las cosas en forma tridimensional y tratará de alcanzar los objetos. Llegará a la madurez y total desarrollo al año de edad.

EL OLFATO: ¿YA PUEDE OLER?

Otro de los sentidos que se encuentra desarrollado en el momento del nacimiento es el olfato el cual también lo ayuda a fomentar la relación con mamá al reconocer su olor y el de la leche materna.

El centro olfatorio del cerebro se forma al comienzo del desarrollo fetal. Se comprobó que los recién nacidos tienen un agudo sentido del olfato.

Dentro de los primeros días de vida, prefieren el olor de la madre, especialmente de la leche materna que ésta les proporciona y esta habilidad para detectar tu olor, lo ayuda a encontrar el alimento que necesita para crecer y desarrollarse.

Sí le molesta un aroma, notaremos una reacción de disgusto por parte del bebé (hace gestos,  se mueve, cambia su ritmo respiratorio).

EL GUSTO: ¿DISTINGUE LOS SABORES?

Las papilas gustativas comienzan a formarse durante los primeros meses del desarrollo fetal.

Es importante considerar que en un primer momento el bebé se familiarizará con su entorno a través de la boca por lo que ésta se vuelve el centro para reconocer objetos.

Se comprobó que los bebés prefieren sabores dulces a sabores agrios o amargos. Además, los bebés demuestran tener una marcada preferencia por la leche materna y la lactancia, especialmente después de los primeros meses.

EL TACTO: ¿ES IMPORTANTE TOCAR A MI BEBÉ?

La piel es todo un sistema sensorial en si mismo. La piel es como una gran oreja sensible, es la vía de comunicación más importante en las primeras semanas.

A través de su cuerpo le llegan al bebé señales llenas de sentido a través de las cuáles aprende quien es.

Tocar a tu bebé hace que se produzcan las hormonas del crecimiento- nos dice el investigador Saul Schanberg de la Universidad Duke- y continúa: los bebés a los que se les limita este contacto, son bebés que no crecen porque los genes que reaccionan a estas hormonas dejan de trabajar.

Normalmente, como madre buscas tocar a tu bebé con frecuencia para asegurarte de que se mueve, reacciona y responde a los estímulos.

La piel, además, protege al organismo del entorno y desempeña una función fundamental al establecer la unión entre dos maneras de comunicación:

  • la corporal la cual se fortalece al tocar, acariciar, cargar y mecer al bebé
  • y la verbal fomentada desde el momento de su nacimiento cuando se le arrulla, habla, canta, lee, etc.

Es por esto que la comunicación corporal es el soporte de la comunicación verbal. Ambas se fortalecen entre sí de tal forma que no es suficiente sólo acariciar al bebé o únicamente hablarle; debe haber siempre una combinación de ambos tipos de comunicación.

Y esto, que comienza en los primeros días de su vida, llevará a estrechar los lazos afectivos que lo vinculan con sus padres y hermanos y viceversa.

¿CÓMO PUEDO DETECTAR QUE MI BEBÉ QUIERE DESCANSAR?

Con el sistema inmaduro que tiene el recién nacido, es muy fácil que lo lleguemos a sobre estimular (lo pasamos de revoluciones).

Cuando pasa esto, el bebé se encargará de decirte  que quiere estar solo y te dará “pistas” que pueden ser: llorar, quedarse dormido, respirar ràpidamente, movimientos bruscos y no hacer contacto ocular.

En ese momento, puedes estar segura de que lo que quiere es dormir tranquilo.

CONCLUSIÓN

La comunicación entre madre y recién nacido es un pilar imprescindible para el bienestar y el buen desarrollo mental de los niños.

Además de ser una etapa hermosa, prepara las bases para la interacción futura, no solo con los padres y familia, sino con la sociedad en general.

No desaproveches ese momento tan especial, crea tu propia relación con tu bebé y ese lazo durará toda la vida.

REFERENCIAS

 

Complicaciones de parto / Postparto, El bebé

Apgar: calificación o puntuación del recién nacido

ACTUALIZADO AL 03 de Mayo 2022

Si es importante mantener un seguimiento médico durante toda la infancia, tanto o más resulta el control de los primeros momentos de vida, cuando es fundamental verificar que todo va bien para poder intervenir de inmediato si se presenta algún problema.

¿QUÉ ES LA CALIFICACIÓN APGAR?

Es un estudio rápido, simple, indoloro y efectivo que utilizan los ginecólogos, pediatras, neonatólogos, parteras y personal de salud, para verificar la salud de tu bebé en el momento de nacer.

Está diseñada para hacer una evaluación rápida de las condiciones físicas del bebé después del nacimiento y determinar si hay, o no, necesidad de algún tratamiento médico de emergencia.

La puntuación Apgar es tan rápida y fácil de hacer que probablemente ni te des cuenta de cuándo la hicieron. Una vez que se hace, los resultados se anotan en un total de 0 a 10.

¿POR QUÉ SE LE LLAMA “PUNTUACIÓN O CALIFICACIÓN APGAR”?

La calificación Apgar, fue creada en 1952 por la anestesióloga Virginia Apgar quien se preocupaba mucho por los efectos de la anestesia materna durante el parto en los bebés.

Antiguamente, a los bebés recién nacidos, si no tenían algún defecto aparente, se les consideraba con buena salud y se les llevaba directamente de la sala de partos a la cuna sin que se le hiciera una revisión formal.

apagar1

 

La Dra. Apgar se dio cuenta de que “el nacimiento es el momento más peligroso de la vida” y quería que el personal medico que recibía al bebé, lo evaluara en una forma rápida, organizada y significativa que detectara si era necesaria una intervención médica.

¿CÓMO SE REALIZA ESTE EXAMEN?

La evaluación del bienestar físico del bebé se realiza dos veces – la primera en el minuto uno del nacimiento (para ver cómo le fue al bebé con el proceso del parto) y la segunda, cinco minutos después (para ver cómo le va en su nuevo ambiente fuera del útero materno).

Se toman en cuenta cinco factores y cada uno de ellos se evalúa siguiendo una escala del 0 al 2, siendo 2 la máxima puntuación posible.

Los factores son los siguientes:

  1. aspecto (color de la piel),
  2. pulso (frecuencia cardíaca),
  3. irritabilidad (gesticulación o respuesta refleja),
  4. actividad y tono muscular,
  5. respiración (ritmo y esfuerzo respiratorio),

Generalmente se hace simplemente con la vista así que es probable que ni te des cuenta de que lo están haciendo.

Algunos médicos colocan además suavemente su mano sobre el pecho del bebé o en el cordón umbilical para verificar qué tan rápido está latiendo (pero generalmente se considera que, si el bebé ha respondido y llora, los latidos cardiacos estarán arriba de 100 latidos por minuto).

Los médicos, comadronas (parteras) y personal de enfermería suman las puntuaciones de estos cinco factores para calcular la puntuación de Apgar. La puntuación que puede obtener un bebé oscila entre el 0 y el 10, siendo 10 la máxima puntuación posible.

APGAR también es el acrónimo de Apariencia, Pulso, Gesticulación, Actividad, Respiración que son los factores que mide).

Puntuación Apgar
Factor de Apgar210
Frecuencia cardiaca

Pulso

Normal (superior a 100 latidos por minuto)Inferior a 100 latidos por minutoAusente (sin pulso)
Esfuerzo RespiratorioNormalRespiración lenta e irregularAusente (sin respiración)
Irritabilidad (Respuesta refleja)

Gesticulación

Lo evita, estornuda o tose tras la estimulaciónGesto o mueca facial tras la estimulaciónAusente (sin respuesta a la estimulación)
Actividad (Tono muscular)Activo, movimientos espontáneosBrazos y piernas flexionados con poco movimientoSin movimiento, tonicidad “blanda”
Apariencia (Coloración de la piel)Color normal en todo el cuerpo (las manos y los pies rosados)Color normal (pero las manos y los pies tiene un tono azulado)Coloración azul-grisácea o palidez en todo el cuerpo

 

apagar2

Frecuencia cardiaca:

  • Comprueba que el ritmo de sus latidos sea de 100 o más por minuto y se le da una calificación de 2 puntos si es así,
  • de un punto si son menos de 100 y
  • de 0 puntos si no pasa de los 80 latidos por minuto. En caso de ser así, se le ayuda a restablecer su respiración.

Esfuerzo respiratorio: con esta prueba se evalúa la madurez de los pulmones.

  • Si el bebé llora con energía, significa que su respiración es regular, profunda y acompasada y se habrá ganado 2 puntos.
  • Si llora con jadeos, con poca fuerza o presenta un llanto quejumbroso es que su respiración es irregular y se le dará solamente 1 punto.
  • Si no existe actividad respiratoria, la calificación es de 0 y requiere reanimación inmediata.

Tono muscular: Se evalúa mediante la coordinación entre la extensión y la flexión de sus extremidades:

  • si hay movimiento activo, el puntaje del bebé es 2 en tono muscular,
  • si el movimiento es más bien débil, se le da 1 punto y
  • si los músculos están flojos y flácidos, el puntaje del bebé es 0 en tono muscular

Respuesta a las excitaciones: frente a diversos estímulos que se les presentan.

  • Si llora, estornuda, hace muecas o tose, se le dan 2 puntos.
  • Si sus reacciones son escasas, con poca gesticulación o sollozos se le da 1 punto y
  • si no emite sonidos ni se inmuta frente a los estímulos (como puede ser un leve pinchazo), no obtendrá ningún punto.

 

Color de piel: independientemente que tenga el color que hereda de sus padres, el tono indica el nivel de oxigenación de la sangre y/o si existe ictericia (la pigmentación de la piel es amarillenta).

  • Así que, si tiene un tinte “rosado” se le otorgan 2 puntos;
  • si la coloración en uñas, manos y pies es azulada, se le da solamente 1 punto y
  • si toda la piel es de color azul pálido, la calificación es de 0.

Con la suma de todos los puntos se le otorga su primera calificación llamada Apgar.

Ninguno de los exámenes a que se someten es doloroso ni molesto y los beneficios de saber cómo está son muchos, para darle la atención y cuidados que necesita y hasta para salvarle la vida, ya que sus primeros momentos fuera de la madre, al respirar y moverse libremente y al manifestar sensaciones desconocidas como frío, calor y otras, son fundamentales.

¿CÓMO SE INTERPRETA LA CALIFICACIÓN?

Primero que nada, tenemos que recordar que se hacen 2 evaluaciones:

CALIFICACIÓN APGAR EN EL PRIMER MINUTO DE VIDA

apagar3

  • Si tiene entre 8 y 10 puntos, se considera que el bebé se encuentra en condiciones normales y no necesita más que los cuidados normales de rutina que se dan a todo recién nacido.
    • Si tiene entre 4 y 7 puntos, indica algún problema que requiera de atenciones especiales.
    • No necesariamente quiere decir que el bebé no es saludable o que es anormal, simplemente es que necesita algún cuidado inmediato como succionarle el moco de las vías respiratorias o la administración de oxígeno para ayudarlo a que estabilice la respiración.
      • Después de que se le haga esto, la siguiente calificación puede mejorar.

apagar4

Ten en cuenta que una calificación Apgar inicial (en el minuto 1) que fue ligeramente baja, es normal en algunos bebés, especialmente aquellos que nacieron de un embarazo de alto riesgo, de un parto por cesárea o de un trabajo de parto y parto complicados.

Las cifras más bajas en la puntuación de Apgar son frecuentes en bebés sanos prematuros quienes suelen tener una tonicidad muscular inferior a los bebés que nacen tras nueve meses de embarazo y quienes, en muchos casos, necesitarán vigilancia especial y asistencia con la respiración debido a sus pulmones prematuros.

Una calificación de 3 o menos significa que el bebé necesita con urgencia de medidas especiales de resucitación que salven su vida.

En el caso de que la resucitación se dificulte, la evaluación se vuelve a hacer a los 15, 20 y 30 minutos.

CALIFICACIÓN APGAR A LOS 5 MINUTOS

A los 5 minutos después del nacimiento, se hace una nueva evaluación del recién nacido.

Si el bebé tuvo 7- 7 o más, virtualmente se puede garantizar una buena salud, pero si la primera calificación fue de 6 o menos y no ha subido a 7 o más, entonces los médicos continuarán con el tratamiento necesario y estarán monitoreando más de cerca al bebé.

La mayoría de los bebés que tienen una calificación inicial de menos de 7, eventualmente llegan a mejorar su calificación.

Algunos bebés nacen con problemas cardiacos o de los pulmones que requieren una atención especial, pero otros simplemente tardan más en ajustarse a esta nueva vida.

La mayoría de los recién nacidos con puntuaciones iniciales inferiores a siete en la prueba de Apgar eventualmente estarán bien.

¿QUÉ SIGNIFICA UNA CALIFICACIÓN PERSISTENTE DE MENOS DE 3?

No son buenas noticias. Un Apgar de 0-3 a los 20 minutos de edad, por ejemplo, es anuncio de altos porcentajes de morbilidad (enfermedad) y mortalidad.

Cuando la puntuación en alguno de los tiempos es muy baja puede estar indicada algún tipo de actuación médica: desde una simple observación en incubadora durante las primeras horas de vida, hasta el ingreso en una planta de Neonatología para investigar la causa.

¿UNA CALIFICACIÓN ALTA GARANTIZA LA SALUD DE MI BEBÉ A LARGO PLAZO?

Es muy importante que los padres guarden la calificación Apgar de su bebé con cierta perspectiva.

Como ya lo dijimos, está diseñada para ayudar al médico a evaluar las condiciones físicas del recién nacido y así saber si necesita algún tratamiento médico inmediato.

Pero NO está diseñada para predecir la salud del bebé a largo plazo, su comportamiento intelectual o su resultado general.

Si el médico está preocupado con la calificación que le dio al bebé, él les explicará cuál es el problema y lo que se está haciendo. Pero relájense, la mayoría de los recién nacidos aprueban. ¡Disfruten ese momento!

 

PREGUNTAS FRECUENTES

¿La prueba de Apgar predice la salud de mi bebé en el futuro?

En términos generales, la prueba de Apgar por sí sola no predice la salud de su bebé en el futuro.

Un ligero aumento del riesgo de parálisis cerebral en bebés nacidos a término ha sido asociado con un muy bajo puntaje de la prueba que se realiza a los 5 minutos, pero la vasta mayoría de los niños con un bajo puntaje Apgar de 5 minutos no presentan parálisis cerebral.

¿El puntaje de la prueba de Apgar de mi hijo predice cuán inteligente será?

La prueba de Apgar evalúa la salud y el bienestar de un bebé al momento de su nacimiento. Éste NO predice la capacidad del niño de tener un buen desempeño académico.

REFERENCIAS

Reflejos del Recién Nacido
El bebé

Reflejos del Recién Nacido

ACTUALIZADO AL 03 de Octubre 2022

INTRODUCCIÓN

Contemplando a nuestro hijo recién nacido todos hemos comentado alguna vez: “el problema es que vienen sin libro de instrucciones”. Y es verdad.

Pero a pesar de que los bebés recién nacidos parecen indefensos y sumamente delicados, la naturaleza dota al niño de una serie de recursos muy sofisticados que los protegen del peligro y los ayudan a promover su instinto de supervivencia durante sus primeros días de vida.

Conocer este tipo de respuestas nos permitirá entender mejor a nuestro hijo recién nacido.

¿QUÉ ES UN REFLEJO?

Un reflejo es “la reacción simple y automática a un estímulo exterior”, son movimientos o acciones involuntarias.

El niño, al nacer, viene dotado con un repertorio de reflejos incondicionados, es decir, conductas en las que no ha intervenido el aprendizaje (respuestas automáticas, innatas e involuntarias).

Algunos de los movimientos del bebé son espontáneos y ocurren como parte de la actividad usual del bebé, pero otros son una respuesta a ciertas acciones. Algunos reflejos ocurren solamente en periodos específicos del desarrollo del bebé.

La ausencia de reflejos o presencia de reflejos anormales en un niño menor de un año, la persistencia de un reflejo después de la edad en que normalmente éste desaparece o la manifestación de un reflejo infantil en un niño mayor o en el adulto puede indicar problemas severos del sistema nervioso central, del tronco nervioso o de los nervios periféricos.

CONSIDERACIONES

La presencia e intensidad de un reflejo es una señal importante de funcionamiento y desarrollo del sistema nervioso y proporcionan a los especialistas pistas sobre el desarrollo del sistema neuronal del bebé.

Muchos reflejos en los bebés desaparecen a medida que el niño crece, aunque algunos permanecen a lo largo de la vida adulta. Un reflejo que todavía esté presente después de la edad en la que normalmente desaparecería puede ser un signo de daño cerebral o daño al sistema nervioso.

¿CUÁNTOS TIPOS DE REFLEJOS HAY?

Se puede diferenciar entre:

  • Reflejos primarios o arcaicos: están presentes en el momento del nacimiento y su desaparición es variable.
  • Reflejos secundarios: son aquéllos que aparecen posteriormente a lo largo de los primeros meses de la vida del bebé.

 

REFLEJOS PRIMARIOS

 

Tienen la función de asegurar el buen funcionamiento de algunos de los sistemas básicos del organismo de tu bebé, de protegerle de ciertas amenazas del exterior y de permitirle entrar en contacto con el nuevo mundo que le rodea.

  • Algunos de los Reflejos son adaptativos y pueden ayudar al bebé a evitar el peligro: cierran los ojos ante una luz intensa, apartan su cuerpo de una fuente de dolor…
  • Algunos reflejos ayudan a que el bebé se alimente: succionan y tragan.
  • Otros reflejos son heredados de nuestros antepasados, cuyos bebés tenían que agarrarse bien para poder sobrevivir.
  • Y otros reflejos son manifestaciones del circuito neurológico del bebé que se suprimirán o integrarán en patrones de conducta más maduros.

 

Su presencia y correcto funcionamiento es uno de los primeros indicadores del adecuado desarrollo y maduración del niño durante sus primeros días de vida.

 

Cuando algún reflejo inmaduro persiste, es señal de que existe un desarrollo neurológico anormal y puede impedir el adecuado desarrollo de los reflejos posturales posteriores: equilibrio, enderezamiento, caminar, etc.

¿EN QUÉ MOMENTO COMPRUEBAN ESTOS REFLEJOS EN MI BEBÉ?

Comprobar estos reflejos forma parte del reconocimiento rutinario que el médico hace a un recién nacido.

Inmediatamente después del parto, revisa al bebé prácticamente tres veces seguidas, con intervalos de entre cinco y diez minutos.

Dentro del marco del llamado Test de Apgar, no solo comprueba las reacciones automáticas sino también el buen funcionamiento de los músculos (especialmente el corazón), el color de la piel y el sistema respiratorio.

Una vez terminada su exploración, sacará conclusiones sobre el estado de salud del recién nacido y sobre cómo se ha adaptado a su vida independiente fuera del vientre materno.

Los reflejos vuelven a comprobarse al día siguiente. La atención del médico se centra entonces en el sentido del equilibrio y en las articulaciones; vigila que no exista ningún disloque o alteración provocada por el parto.

¿CUÁNTO TIEMPO ESTÁN PRESENTES ESTOS REFLEJOS?

Aunque parezca contradictorio, estos reflejos del neonato tienden a desaparecer progresivamente. Al madurar su sistema nervioso, los bebés adquieren poco a poco el control voluntario de sus músculos y “pierden” u “olvidan” los reflejos.

La gran mayoría de los reflejos naturales de los bebés desaparecen a las pocas semanas, mientras que algunos tardan de cuatro a ocho meses.

 

El proceso de pérdida es perfectamente natural, ya que el bebé tiene que aprender a gobernarse por sí mismo y le resultaría imposible entrenar sus manos y sus pies si estos reaccionasen constantemente al más leve estímulo producido desde el exterior.

Ejemplo de reflejos que persisten en la vida adulta son:

  • Reflejo de parpadeo: la persona parpadea los ojos al contacto o cuando aparece súbitamente una fuente de luz brillante
  • Reflejo de la tos: la persona tose cuando se estimula la vía respiratoria
  • Reflejo nauseoso: la persona siente náuseas cuando se estimula la garganta o la parte posterior de la boca
  • Reflejo del estornudo: la persona estornuda cuando las vías nasales se irritan
  • Reflejo del bostezo: la persona bosteza cuando el cuerpo necesita oxígeno adicional
  • Reflejo de deglución: la persona traga los líquidos y alimentos que ingiere

¿Y CUÁLES SON ESTOS REFLEJOS?

Reflejo Perioral o de Búsqueda:

Éste es probablemente uno de los reflejos más conocidos. Si tocas suavemente la mejilla de tu bebé recién nacido con uno de tus dedos o con otro objeto flexible, el bebé orientará su cabeza hacia el lugar en donde lo tocaron, abriendo su boquita e intentando succionar el pecho de su mamá.

Este reflejo también es conocido con el nombre de ‘reflejo de búsqueda’. El bebé girará su cabeza con la esperanza de encontrar leche para beber.

¿Y cuáles son estos reflejos?

Reflejo del Moro o de Sobresalto

El reflejo de sorpresa y sobresalto es uno de los que más alarman a los padres, sobre todo cuando se produce en el niño mientras duerme plácidamente, de hecho, es más frecuente en periodos de calma y poca actividad, pero no debe ser motivo de preocupación.

Cuando el bebé está despierto, entretenido, comiendo, por ejemplo, no suele producirse si no hay un estímulo fuerte que lo provoque: un movimiento brusco, un ruido, un cambio de luz.

La respuesta consiste en que el bebé tensa los músculos y realiza algo así como un amplio abrazo. Este reflejo tiene a desaparecer alrededor de los 3 ó 4 meses.

Esta prueba no es agradable para el bebé, pero es necesaria: El médico retira la mano colocada en la espalda y el bebé cae hacia atrás. Del susto el pequeño abre ambos brazos

Estos movimientos particulares son llevados a cabo con la esperanza de agarrarse de algo y así evitar caerse. También podría llorar luego de manifestar este reflejo, a fin de llamar tu atención y de hacerte saber que está corriendo peligro.

¿Y cuáles son estos reflejos?

Es por ello que la habilidad de succión de los bebés prematuros puede ser débil o inmadura. Los bebés también tienen un reflejo de llevarse la mano a la boca que acompaña los reflejos de búsqueda y de succión y pueden chuparse los dedos o las manos.

 

Reflejo de deglución

Ante la presencia de alimentos en la boca, el bebé tiende a realizar movimientos de deglución. Este reflejo permite la alimentación.

Reflejo de Galant

Teniendo al bebé tumbado boca abajo, si le pasas el dedo sobre los riñones, en paralelo a la columna vertebral, el cuerpo de éste se arquea ligeramente hacia el lado estimulado.

¿Y cuáles son estos reflejos?

Es por ello que la habilidad de succión de los bebés prematuros puede ser débil o inmadura. Los bebés también tienen un reflejo de llevarse la mano a la boca que acompaña los reflejos de búsqueda y de succión y pueden chuparse los dedos o las manos.

 

Reflejo de deglución

Ante la presencia de alimentos en la boca, el bebé tiende a realizar movimientos de deglución. Este reflejo permite la alimentación.

Reflejo de Galant

Teniendo al bebé tumbado boca abajo, si le pasas el dedo sobre los riñones, en paralelo a la columna vertebral, el cuerpo de éste se arquea ligeramente hacia el lado estimulado.

De arrastre

Cuando se pone al bebé sobre su barriga, mueve las piernas como si quisiera avanzar arrastrándose. Dura desde los primeros días hasta los tres meses.

Reflejo de prensión palmar

Este reflejo también es conocido como ‘Reflejo Darwiniano’ o respuesta a la tracción. Si tocas o acaricias la palma de la mano del bebé, su pequeña manito se cerrará apretando fuertemente tus dedos.

Podrías literalmente levantar al bebé desde la posición en la que estuviera descansando y el bebé sería capaz de soportar todo su peso sin ninguna clase de problema.

Esto lo llevará a cabo para asegurarse de poder agarrarse fuertemente de ti sin caerse o resbalarse.

Este reflejo desaparece entre los dos y los cuatro meses y es sustituido por un nuevo tipo de conducta que se aprende, que contiene intención y que se desarrolla conforme madura el cerebro del bebé, cuando empieza a adquirir coordinación, habilidad para agarrar y manipular cosas, etc.

El dominio de las manos en un bebé requiere aprendizaje y un continuo descubrimiento que nosotros podemos ver claramente.

El Reflejo de Babinski

Al tocar o acariciar la planta de los pies del bebé, ya sea en cualquier parte de esta: desde los talones hasta llegar a los deditos del pie. Tu bebé subirá el dedo gordo, abrirá los dedos y girará el pie hacia adentro como si estuviera presionando algo.

A este reflejo también se lo conoce como “reflejo plantar”. Este reflejo dura normalmente hasta los dos años a medida que el sistema nervioso alcanza mayor desarrollo.

 

Es anormal después de los dos años. La presencia del Babinski después de esta edad es un signo de daño de las vías nerviosas que conectan la médula espinal y el cerebro.

Un reflejo de Babinski anormal puede ser temporal o permanente y puede ser lateral o bilateral.

Reflejo de Retracción

Este es un reflejo muy práctico: cuando tu bebé siente un pinchazo de dolor, retraerá o moverá hacia atrás el piecito lastimado y extenderá el otro en un esfuerzo por empujar hacia afuera o lejos de él a la persona o al elemento que lo estuviera lastimando.

El Reflejo Tónico del Cuello

Se encuentra presente en el recién nacido.  Cuando lo recuestes echado sobre su espalda gira la cabeza hacia un lado y mantiene los brazos en la postura “de un espadachín”.

Uno de los brazos y una de las piernas se extenderán en la dirección en la que haya girado la cabecita, mientras que la otra mano y la otra pierna permanecerán flexionadas.

El reflejo tónico del cuello dura hasta aproximadamente los seis a siete meses de edad. La posición desarrolla la fijación visual del bebé ya que observa como su mano se abre, se cierra, experimenta las sensaciones que acontecen a su alrededor.

Reflejo de lateralidad

Si el médico levanta al bebé alzándolo de un costado, éste encogerá la pierna de arriba mientras que estira la otra dejándola “colgar”. Se comprueba así su sentido de equilibrio.

Reflejos oculares

  • Palpebral: Es un movimiento de defensa que surge cuando los párpados se cierran si aparece una luz intensa o un ruido fuerte cerca del bebé.
  • Ojo de Muñeca: aparece a lo largo del primer mes. Cuando se desplaza la cabeza del bebé hacia un lado, los ojos se movilizan hacia el lado contrario. El reflejo desaparece cuando el bebé establece la fijación

El Reflejo de Buceo

Los bebés menores de seis meses de edad son excelentes nadadores debido a que ya poseen reflejos para bucear.

Así como sucede con los adultos cuando un bolo alimenticio les bloquea el pasaje de aire, el bebé podrá bloquear su garganta para no tragar agua.

Ésta es la razón por la cual podrá observar a bebés nadando plácidamente con su boquita abierta debajo del agua.

Ellos también tenderán a mover sus brazos y sus piernas, permitiendo que estos pequeñuelos se transformen en perfectos candidatos para tomar clases de natación.

Recuerda, no trates de que tu bebé ponga en práctica este reflejo en su hogar por razones de seguridad sumamente obvias.

La Posición de Gateo

Coloca al bebé sobre su estómago y podrás notar que automáticamente se pondrá en posición de gateo mientras que tú lo estés recostando sobre una superficie segura.

El Reflejo de marcha

Toma a tu bebé suavemente alrededor de su barriguita, sujétalo por debajo de sus axilas y “trata de ponerlo de pie”.

Podrás darte cuenta de que su bebé comenzará a realizar movimientos como si estuviera “dando pasos” con sus piecitos.

Este reflejo es una especie de preparación para poder aprender a caminar y desaparece entre los dos y tres meses de vida.

Reflejo de la escalada

Si mantienes al bebé cogido por debajo de los brazos, con las piernas colgando y lo acercas hacia el borde de una mesa hasta que el empeine de uno de los pies la toque, flexionará la rodilla y subirá a la mesa.

Estos asombrosos reflejos son sólo el comienzo de todo el maravilloso proceso de desarrollo que tu bebé irá experimentando a través del transcurso de los años.

Si este reflejo continúa como conducta automática más allá de los primeros meses de vida, se puede considerar como un signo patológico en el desarrollo.

Reflejo abdominal

Al rozar suavemente la piel de la barriga del bebé, si se hace por el lado derecho, se contraen los músculos de ese lado y parece que el ombligo “se mueve” hacia la derecha. (Y al revés)

Reflejo tendinoso

Al dar un golpecito en algunos tendones musculares, se contraen los músculos correspondientes de forma brusca. El reflejo rotuliano (de la rodilla) es el más conocido, pero puede provocarse en otros muchos lugares del cuerpo.

En los recién nacidos, el movimiento de extensión que desencadenan estos reflejos es muy llamativo. A medida que pasa el tiempo, se hacen más suaves.

Pero si continúan siendo contracciones rápidas y fuertes, puede indicar que el bebé tiene alguna alteración neurológica.

REFLEJOS SECUNDARIOS

Surgen después de los reflejos primarios. Integran automatismos y evolución de la conducta del bebé a lo largo de toda su vida.

Reflejo de Landau

Se observa al bebé suspendido en posición dorsal. El tronco se endereza, la cabeza se eleva y los pies y brazos se extienden. Aparece alrededor de los cuatro meses y persiste hasta el último trimestre del primer año.

Reflejo de paracaídas

Aparece entre los seis y nueve meses. Su ausencia indica alguna lesión neurológica. Se mantiene al bebé en posición ventral sujeto por los costados y se le inclina bruscamente hacia delante.

El bebé realiza un movimiento brusco para protegerse de la caída con extensión de los brazos y apertura de las manos.

REFERENCIAS:

Nutrición y su importancia en la salud del niño
El bebé

Nutrición y su importancia en la salud del niño

ACTUALIZADO AL 03 de Mayo 2022

INTRODUCCIÓN

Dar a los niños  un buen comienzo en materia de nutrición tiene consecuencias positivas de por vida, tanto en lo que se refiere al desarrollo mental y físico como al desarrollo social.

Sirve además para dar inicio a -y reforzar- hábitos saludables que contribuirán a mantener una buena salud y bienestar que se extenderá a la vida de los niños mayores hasta su adultez.

LA NUTRICIÓN MATERNA

En materia de nutrición, el futuro de los niños  comienza antes de la concepción, con el estado nutricional de la madre inmediatamente antes del embarazo.

Las madres que padecen desnutrición crónica son más propensas a tener hijos con bajo peso al nacer, quienes pueden tener un crecimiento deficiente en la niñez y, al llegar a la edad de procrear, dar a luz hijos desnutridos.

Las mujeres mayores de 18 años que se encuentran en buen estado nutricional tienen muchas más probabilidades de sobrevivir el embarazo y de tener hijos e hijas que crezcan sanos.

NUTRICIÓN DE LOS LACTANTES Y LOS NIÑOS DE CORTA EDAD

El período que transcurre desde la concepción hasta los tres años de edad es una etapa de crecimiento rápido y representa una oportunidad única de brindar a tu bebé una sòlida base nutricional y formarle un buen sistema inmunológico que necesitará para el resto de su vida.

En esta etapa se va madurando el cerebro, los huesos y la mayor parte de los órganos y tejidos, así como el potencial físico e intelectual de cada persona.

Muchos de los daños que provoca la desnutrición durante los primeros tres años de vida son irreversibles. Por este motivo, la prevención tiene una importancia fundamental.

LACTANCIA

En los primeros seis meses de vida, la lactancia exclusiva es el alimento perfecto para tu bebé, dado que contiene todos los nutrientes y micronutrimentos que necesitan los lactantes para su crecimiento normal durante esa etapa.

No olvidemos que la lactancia estimula el sistema inmunológico y potencia la respuesta del organismo del bebé a las vacunas.

La leche materna también contiene cientos de células que mejoran la salud: proteínas, grasas, hormonas, enzimas y otras sustancias que no se encuentran en ningún otro alimento.

Los lactantes que son amamantados en los primeros meses de vida tienen más probabilidades de sobrevivir que los que no lo son, ya que la leche materna contiene células y anticuerpos que combaten las infecciones, así como sustancias que protegen la membrana mucosa del sistema gastrointestinal y del tracto respiratorio.

Por esa razón, la leche materna protege a los lactantes de las enfermedades diarreicas y de las infecciones de las vías respiratorias superiores.

Después de los seis meses, el lactante debe empezar a recibir alimentos complementarios ricos en contenido nutricional con las vitaminas, los minerales, las proteínas y los carbohidratos adicionales que necesita para crecer.

DE LOS 6 A LOS 24 MESES

Cuando el bebé pasa de lactante a infante (puede hacerlo a los 6 o a los 24 meses), es necesario hacer un cambio mayor en su alimentación.

Los requerimientos de energía y nutrición pueden lograrse con la introducción de alimentos de todos los grupos alimenticios que tengan una gran variedad de textura, color y sabor.

La ingesta de leche, en este momento, debe disminuir de 3 tazas por día a únicamente dos por día. Esto es para dar espacio a los alimentos de los otros grupos.

El crecimiento del bebé es más rápido en el primer año de vida, en el segundo año, el crecimiento disminuye y es probable que el bebé coma menos de lo que esperan sus padres.

Sin embargo, los alimentos que ingieran deben ser suficientes para cubrir necesidades importantes de su desarrollo.

Esta es la principal razón por la cual es crítico que, a esa tierna edad, el bebé aprenda –desde el principio- a disfrutar los diferentes sabores de una alimentación sana, establecer preferencias en alimentos que sean buenos para su desarrollo y formar buenos hábitos alimenticios.

DE LOS 24 A LOS 48 MESES

En esta edad el niño se convierte en preescolar. Sus demandas de energía y de nutrientes continúan cambiando para suplir los requerimientos que son necesarios para su crecimiento y desarrollo.

Los cambios en su desarrollo, en lo que toca a su alimentación –incluyendo las perfeccionadas capacidades motoras, las distintas pero aun cambiantes preferencias a ciertos alimentos y gustos y la comprensión de los comportamientos en la mesa- son las van llevando al niño hacia una dieta que cada vez es más parecida a la de los niños mayores y adultos.

Durante estos importantes años, es vital irlos guiando tanto en la selección adecuada de alimentos como en su conducta al comer para así apoyar a la salud en general del niño que incluya, además, el mantenimiento de un peso corporal adecuado.

CONSEJOS PARA LA NUTRICIÓN EN LA PRIMERA INFANCIA

Conforme el bebé va creciendo, la “hora de la comida” se vuelve cada vez más relevante y es entonces cuando los padres tienen oportunidad de empezar a enseñar a su bebé hábitos alimenticios saludables.

Desde el momento en el que se inicia al bebé con comida sólida, es necesario que las comidas y las bebidas que se le ofrezcan tiene que llenar sus necesidades nutritivas.

  • Asegura un consumo apropiado de vegetales y frutas para mantener un peso saludable. Es preferible una fruta entera al jugo.
  • Incluye en la dieta productos lácteos para lograr los niveles recomendados de nutrientes importantes como son el calcio y la vitamina D.
  • Es importante enseñarle a consumir alimentos altos en fibra y cuidar la función intestinal diaria. Asegúrate que los panes, cereales y pastas, sean de granos enteros.

En resumen, la dieta del niño debe de ser balanceada.

¿QUÉ SIGNIFICA LA EXPRESIÓN “DIETA BALANCEADA”?

La alimentación balanceada es el término para definir una alimentación equilibrada que aporta todos los nutrientes necesarios como las vitaminas, grasas, minerales, proteínas y agua que el cuerpo necesita para funcionar bien

¿QUÉ DEBE INCLUIR UNA DIETA EQUILIBRADA?

Los cuatro grandes elementos que componen la mayoría de los alimentos que suelen consumirse son:

  • grasas,
  • hidratos de carbono,
  • proteínas y
  • minerales y vitaminas.

 

Puede decirse que el secreto para mantener el cuerpo en el estado más sano posible reside en mezclar, de forma equilibrada, los nutrientes esenciales y en comer con moderación.

 

Frutas y verduras

Generalmente llamamos “frutas” a los frutos de naturaleza carnosa, que se pueden comer sin preparación.

 

A nivel popular, el término verduras se utiliza indistintamente para todas las hortalizas.

  • Hojas: espinacas, acelgas, lechuga o escarola.
  • Raíces: zanahoria, betabel, rábano o nabo.
  • Flores: alcachofa, coliflor, brócoli.
  • Tallos: apio y espárrago.
  • Tubérculos: papas
  • Bulbos: ajo, cebolla, poro.

Cantidad y calidad de la dieta

Las frutas y verduras son indispensables en una dieta equilibrada y variada.

 

Carnes, lácteos, pescado y huevos

 

Este grupo de alimentos es la principal fuente de proteínas de nuestro cuerpo. Las proteínas, al igual que las grasas y los hidratos de carbono, es un nutriente imprescindible.

 

Además de aportar energía, las proteínas llevan a cabo las funciones de reparación y/o formación de tejido (uñas, pelo, piel, músculos, etc).

Grasas o lípidos

Las grasas son nutrientes esenciales en la dieta, pero su consumo debe ser moderado. Es importante incluirlas en la dieta porque:

  • Son excelente fuente de energía.
  • Las grasas transportan a través del cuerpo las vitaminas A, D y E.
  • Contribuyen al buen sabor de los alimentos.

Es preferible utilizar aceites de origen vegetal.

El Agua: Indispensable para la vida

El Agua: Indispensable para la vida

Mantener una hidratación adecuada es imprescindible si queremos mantener la salud física y mental.

 

Aunque no se tienen recomendaciones definitivas de la cantidad de líquidos que debe ingerir una persona, de forma orientativa se establece, para la población general sana y en condiciones normales, consumir como mínimo 1,5 a 2 litros día.

 

Vitaminas y minerales.

La vitamina A es esencial para el funcionamiento del sistema inmunológico. La carencia de vitamina A  provoca la ceguera y aumenta la vulnerabilidad de los niños  ante las enfermedades mortales de la infancia, como el sarampión, la diarrea, el paludismo y la neumonía.

El yodo es un nutriente necesario para el funcionamiento adecuado de la glándula tiroides, que regula el crecimiento y el metabolismo. La carencia de yodo es la causa principal de lesiones cerebrales y problemas de aprendizaje prevenibles.

El organismo también necesita hierro para producir hemoglobina (la proteína portadora de oxígeno que se encuentra en los glóbulos rojos) y varias enzimas esenciales para el funcionamiento de los músculos, el cerebro y el sistema inmunológico.

IMPORTANCIA DE UNA DIETA BALANCEADA

Un niño mal alimentado puede presentar desnutrición, anemía, obesidad, problemas de aprendizaje y de conducta.

Inculcar buenos hábitos alimenticios en los niños previene el sobrepeso y la obesidad, la desnutrición crónica, el retardo del crecimiento, la anemia por déficit de hierro y las caries dentales.

Si desde la infancia se inculcan unos buenos hábitos alimenticios, estos favorecerán una vida más saludable en la edad adulta, y contribuirán a prevenir problemas de salud.

OBJETIVOS A LOGRAR CON UNA NUTRICIÓN ADECUADA

  • Crecimiento y desarrollo físico adecuado.
  • Desarrollo cognitivo y visual.
  • Un saludable desarrollo del sistema inmunológico.
  • Buen funcionamiento de los órganos y sistemas del cuerpo:.
  • Ganancia de peso apropiada a la edad.
  • Llegar, a tiempo, a las metas esperadas en cuanto a su desarrollo cognitivo y físico.
  • Que el niño aprenda a disfrutar de una buena alimentación.

¿DIETAS ESPECIALES, QUÉ SON Y CUÁNDO SON NECESARIAS?

Son las dietas que el médico ordena a las personas que no pueden comer igual que los demás. Las dietas “especiales” pueden ser

  • Terapéuticas (como parte de un tratamiento).
  • No terapéuticas como por ejemplo:
    • Alimentación materna durante el embarazo o la lactancia
    • Cuando se introducen alimentos al bebé.
    • Alimentación del niño desde preescolar hasta la adolescencia
    • Alimentación del adulto mayor

 

Una dieta especial terapéutica es una en la que se fija la cantidad, el tipo y la frecuencia del alimento.

Un ejemplo dramático de la necesidad de una dieta especial para mantener la salud se da en los niños con enfermedades muy raras llamadas “errores innatos del metabolismo”.

Los niños afectados con una enfermedad llamada Fenilcetonuria, tienen un defecto genético que ocasiona que uno de los aminoácidos (las proteínas están compuestas por moléculas más pequeñas llamadas aminoácidos)  contenidos regularmente en la dieta (la fenilalanina), se acumule en sus células y cause de manera irreversible daño neurológico, incluso retardo mental.

Por lo tanto estos niños dependen del consumo de alimentos libres de proteínas que contienen este aminoácido.

Existen ahora formulas especiales que se administran a los niños con este padecimiento desde el nacimiento y con una dieta rigurosa crecen y se desarrollan como individuos completamente sanos.

Este ejemplo resalta la importancia y el éxito de fomentar hábitos de alimentación “sana” lo más tempranamente posible.

¿REALMENTE PODEMOS HACER UNA DIFERENCIA?

¡Sí! Como padres o encargados del cuidado primario del bebé, tenemos mucha influencia sobre el hijo.

Él o ella seguirán su ejemplo, así que es importante que sean un buen modelo a seguir en cuanto a hacer elecciones saludables.

Incluso los cambios pequeños en los hábitos alimenticios de la familia y actividad física pueden tener un gran impacto en la salud de su hijo.

REFERENCIAS

El sistema inmune del recién nacido y la importancia de la leche materna
Complicaciones de parto / Postparto, El bebé, Embarazo

El sistema inmune del recién nacido y la importancia de la leche materna

Introducción

El sistema inmune del recién nacido

Durante el embarazo, el sistema inmune de la madre debe ser regulado para que el bebé no sea rechazado y para que el bebé pueda crecer dentro de ella. Lo interesante es que el bebé también desarrolla, a lo largo del embarazo, su propio sistema inmune.

Entonces, tenemos dos sistemas de defensa, de dos individuos diferentes, cohabitando en el cuerpo de la madre. Para que esto pueda ser posible, y no haya rechazo entre el sistema inmune de la madre y el del bebé, el sistema inmune de la madre es regulado, y el sistema inmune del bebé tarda en madurar.  Por esto, cuando nace un bebé, su sistema inmune no está en las mejores condiciones. De hecho, el sistema inmune del bebé no alcanza todo su potencial  hasta los dos años de vida.

El sistema inmune del recién nacido

El sistema inmune del recién nacido podría considerarse como inmaduro porque sus órganos, como los ganglios y el bazo, no están aún bien organizados al nacimiento. Además, algunas de sus células no tienen todos los receptores que se necesitan para montar adecuadas respuestas contra los microorganismos patógenos.

La progesterona presente durante el embarazo contribuye a regular el sistema inmune de la madre para que no rechace al bebé pero también participa en promover una disminución en las respuestas inmunes del recién nacido (1).

Al nacimiento, los recién nacidos no tienen una adecuado funcionamiento de las células que conocemos como “natural killers” (células asesinas naturales), ni de los linfocitos que llamamos “cooperadores” (son las células coordinadoras de las respuestas inmunitarias), los cuales nos protegen contra infecciones virales y bacterianas.

Esto hace al recién nacido más susceptible de adquirir una infección durante los primeros meses de vida (2). Además, las células dendríticas (células especializadas del sistema inmunológico), que son las encargadas de presentar los microorganismos a los linfocitos, no funcionan adecuadamente en el primer mes de vida y las respuestas de los linfocitos tienden a ser menos agresivas (son respuestas que llamamos de tipo Th2) (3).

La capacidad de los macrófagos (unas de las células que forman parte de nuestra primera línea de defensa) para  eliminar bacterias a través de la fagocitosis (la ingestión de partículas) también está  disminuida  en los neonatos, porque los receptores que detectan a los microorganismos no funcionan adecuadamente (4).

Aunque el número de linfocitos totales del recién nacido está incrementado desde el nacimiento hasta el quinto mes de vida, la función de estos tampoco es perfecta. Los linfocitos B tienen dificultad para hacer diferentes tipos de anticuerpos.

Al nacimiento, el recién nacido tiene anticuerpos de tipo IgG provenientes de la madre (los anticuerpos son específicos para cada tipo de antígeno y se les conoce también como Inmunoglobulinas: Ig), que pasaron a través de la placenta desde la semana 20 de gestación y estos anticuerpos lo protegen durante el primer mes de vida. El bebé, después de su nacimiento, puede producir anticuerpos de tipo IgM (son el tipo de anticuerpos que se forma en la fase aguda de una infección), pero su sistema inmune no produce adecuadamente anticuerpos de otra clase hasta varios meses más tarde.

Por ejemplo, los niveles de anticuerpos de tipo IgM (los que se producen  durante la fase aguda de una infección)  alcanzan los niveles del adulto al año de edad; los anticuerpos IgG (los anticuerpos que consideramos como de memoria y se producen después de la fase aguda de una infección) alcanzan los niveles del adulto a los 5 años y los anticuerpos IgA (anticuerpos importantes para protegernos contra microorganismos en el intestino, las mucosas genital y respiratoria) no alcanzan los niveles del adulto hasta la adolescencia (5).

El sistema inmune del recién nacido tampoco responde de manera ideal contra bacterias que tienen cápsula de carbohidratos, hasta que el bebé cumple los dos años de vida. Por esto, es muy importante que los bebés menores de 2 años reciban todas las vacunas que protegen contra las bacterias que llamamos “encapsuladas” (que tienen cápsula de carbohidratos). Algunas bacterias encapsuladas son Haemophilus influenzae y Streptococcus pneumoniae.

¿Qué podemos hacer?

El bebé recién nacido debe ser protegido mientras su sistema inmune alcanza la madurez. Pero no debemos alarmarnos. Aunque el sistema inmune del bebé esta inmaduro, aún tiene muchos elementos funcionando para que el bebé pueda defenderse. Además, la naturaleza es muy sabia y para complementar la inmadurez del sistema de defensas del recién nacido, nos ha dado la leche materna. Esta leche es el complemento perfecto para el sistema inmune inmaduro del recién nacido.

¿Por qué la lecha materna es el complemento perfecto para el sistema inmune del recién nacido?

La leche materna provee una nutrición óptima al recién nacido, pero además de esto, contiene factores bioactivos que lo protegen de infecciones. Las tres proteínas que se encuentran en altas concentraciones en la leche materna y que tienen beneficios inmunológicos son: la inmunoglobulina A secretoria (anticuerpo IgA), la  lactoferrina y la lisozima. La IgA previene que se adhieran las bacterias a las paredes de las vías respiratorias del bebé o a las vías gastrointestinales, impidiendo así infecciones.

La lactoferrina previene el crecimiento de microorganismos porque compite por el hierro que necesitan. La lisozima inhibe el crecimiento bacteriano y actúa sinérgicamente con las propiedades antibacterianas de la IgA  y de la lactoferrina (6). Sin embargo, no solo hay proteínas en la leche materna. La leche materna, y en especial, el calostro, contiene grandes cantidades de células conocidas como neutrófilos y macrófagos que pueden fagocitar microorganismos e influencian la respuesta inmune del recién nacido (7).

Además, la alimentación con leche materna puede proteger al bebé de desarrollar alergias posteriormente, en especial la rinitis alérgica (7). También el riesgo a padecer de enfermedad celiaca se reduce cuando el niño es amamantado con leche materna. Por esto, se recomienda que la introducción de alimentos con gluten a la dieta del recién nacido tenga lugar mientras estos aún reciben leche materna (8).

La leche materna complementa perfectamente las alteraciones inmunológicas que presenta el recién nacido durante los primeros meses de vida. A través de la leche materna, el bebé recibe de su mamá células con adecuada capacidad fagocítica y anticuerpos de tipo IgA, productos de la experiencia inmunológica de la madre. Estos  permiten al bebé defenderse de los virus y las bacterias mientras que su propio sistema inmune adquiere la madurez necesaria para protegerlo adecuadamente.

“Con la colaboración de la Dra. Estibalitz Laresgoiti Servitje.
Médico especialista en Psiconeuroinmunologia e Inmunologia Reproductiva”

1.         Giannoni E, Guignard L, Knaup Reymond M, Perreau M, Roth-Kleiner M, Calandra T, et al. Estradiol and Progesterone Strongly Inhibit the Innate Immune Response of Mononuclear Cells in Newborns. Infect Immun. 2011;79(7):2690-8.
2.         Chilmonczyk BA, Levin MJ, McDuffy R, Hayward AR. Characterization of the human newborn response to herpesvirus antigen. J Immunol. 1985;134(6):4184-8. Epub 1985/06/01.
3.         De Wit D, Olislagers V, Goriely S, Vermeulen F, Wagner H, Goldman M, et al. Blood plasmacytoid dendritic cell responses to CpG oligodeoxynucleotides are impaired in human newborns. Blood. 2004;103(3):1030-2.
4.         Sadeghi K, Berger A, Langgartner M, Prusa A-R, Hayde M, Herkner K, et al. Immaturity of Infection Control in Preterm and Term Newborns Is Associated with Impaired Toll-Like Receptor Signaling. The Journal of Infectious Disease. 2007;195(2):296-302.
5.         Rich R, Fleisher T, Shearer W, Kotzin B, Jr HS. Clinical immunology. Principles and Practice. 2nd ed. London, England: Mosby International Limited; 2001.
6.         Lovelady CA, Hunter CP, Geigerman C. Effect of exercise on immunologic factors in breast milk. Pediatrics. 2003;111(2):E148-52. Epub 2003/02/04.
7.         Jackson KM, Nazar AM. Breastfeeding, the Immune Response, and Long-term Health. JAOA: Journal of the American Osteopathic Association. 2006;106(4):203-7.
8.         Sollid LM. Breast milk against coeliac disease. Gut. 2002;51(6):767-8.

Destete o Ablactación
Complicaciones de parto / Postparto, El bebé, Embarazo

Destete

Introducción

El destete o ablactación es el momento de la vida de tu bebé en el que se cambia de la leche materna a cualquier otra fuente de alimentación. El proceso de ablactación se inicia en el momento en el que tu bebé toma otra cosa que no sea la leche materna, puede ser fórmula o puede ser una cucharadita de plátano machacado. La ablactación es el reemplazo gradual de la leche materna con otros alimentos y medios de alimentación.

Cuándo se debe hacer es una decisión totalmente personal ya que puede estar influenciada por el momento en el que debes regresar a trabajar, tu salud o la de tu bebé, o simplemente el sentimiento de que ya llegó el momento de hacerlo.

 El destete o ablactación es el momento de la vida de tu bebé en el que se cambia de la leche materna a cualquier otra fuente de alimentación.

Sea cuando sea que lo hagas, es importante que entiendas que la ablactación es un proceso gradual en el que se va a necesitar paciencia y comprensión tanto de parte tuya como de la del bebé. La palabra en sí significa un “pasaje” de una relación a otra y no es, para nada, una pérdida o separación.

¿Qué quiere decir tener un bebé “ablactado” o “destetado”?

Cuando el bebé deja de tomar leche y se alimenta de otras fuentes diferentes a la leche materna, se considera que está ablactado. Aunque algunos bebés pueden “ablactarse” de la alimentación con biberón, este término se usa generalmente para los bebés que son alimentados con leche materna.

La importancia de la alimentación en el primer año de vida del bebé

El primer año de vida constituye una de las etapas de crecimiento intenso en la vida del ser humano, de hecho, se estima que a los cuatro meses de vida un bebé sano duplica su peso con el que nació y lo triplica al cumplir un año de edad, es decir, un bebé que nace con un peso de 3 Kg. al cuarto mes pesará 6 kg y al año 9 kg. Esta velocidad de crecimiento, no será superada en ninguna otra etapa en la vida del menor.

Debido a este crecimiento acelerado, la alimentación durante el primer año de vida juega un papel muy importante. En general, se sabe que si durante los primeros 4 a 6 meses de vida el bebé es alimentado con leche materna de forma exclusiva y a libre demanda, las necesidades de energía, proteínas y de nutrimentos inorgánicos del bebé estarán cubiertos sin ningún problema. Una vez transcurrido este período, las necesidades del bebé dejan de satisfacerse por lo cual es necesario que consuma otros alimentos además de la leche materna.

¿Cuáles son las ventajas de continuar amamantando al bebé?

Existen muchas razones importantes:

  1. En primer lugar,  porque la leche materna  continúa aportando nutrientes al bebé, por ejemplo, provee la mitad o más de los nutrientes que necesita el bebé durante su segundo semestre de vida, y una tercera parte durante el segundo año de vida.
  2. La lactancia materna no solamente es un alimento que lo nutre fisiológicamente, también  representa un vínculo afectivo muy fuerte  que hará de su hijo  una persona segura en si misma . La relación con sus padres,  será la base para crear sus vínculos afectivos en la adolescencia y adultez, por lo tanto los comentarios de que amamantarlo más allá de un año lo harás un pequeño dependiente son falsos.
  3. En muchos estudios científicos se ha demostrado que el incremento en  la  duración de lactancia materna se asoció a un incremento consistente y estadísticamente significativo en el cociente intelectual y el desarrollo cognoscitivo del bebé.
  4. La lactancia materna contribuye a la salud y bienestar de la madre, reduce el riesgo de cáncer de ovario.
  5. La lactancia materna, reduce  el riesgo de cáncer del seno, especialmente si el período de lactancia es de 1 1/2 a 2 años
  6. Las hormonas que se generan mientras se amamanta siguen relajando a la madre y por lo tanto haciéndolas unas mujeres mas dispuestas a atender a sus hijos.
  7. El amamantamiento es una forma fácil de dar consuelo, ya que el pecho da consuelo al niño cuando está cansado, enfermo, molesto o lastimado.

Fisiología del destete

El proceso fisiológico del destete es complejo e involucra ajustes tanto biológicos como bioquímicos, nutricionales y psicológicos tanto para la madre como para el bebé.
Cambios en la composición de la leche materna: Durante el proceso del destete, la composición de la leche materna se va ajustando para cubrir las necesidades del bebé en crecimiento de tal manera que, aunque el volumen disminuye, la cantidad de nutrientes necesarios y la protección inmunológica permanecen.
Los estudios acerca de la composición química de la leche materna muestran que cuando la demanda cae debajo de los 400 mililitros por día, se incrementa la concentración de sodio y otras sales inorgánicas. La grasa, el hierro y las proteínas también se incrementan mientras que los niveles de calcio permanecen iguales y los de zinc se disminuyen.

La concentración de los niveles inmunológicos se mantiene durante el destete gradual, sin embargo cuando hay un destete brusco estos niveles se incrementan rápidamente.

Tipos de destete

Primero que nada es conveniente recordar que la producción de leche básicamente depende de la frecuencia con que se vacíe la glándula mamaria, por lo tanto, entre más seguido se alimente un bebé, más leche se producirá. Cuando vamos a destetar trabajaremos en sentido inverso, espaciaremos la frecuencia con que se vacía la glándula y así poco a poco se disminuirá la producción de leche.

Existen varios tipos de destete, el planeado, el  abrupto  y  el natural.

Destete planeado o paulatino: En éste la pareja lactante decide que llegó su momento para destetar y lo lleva a cabo lentamente para permitirle al bebé que vaya asimilando el cambio poco a poco.  De esta forma paulatinamente la madre sustituirá la lactancia por otros alimentos y otros tipos de atención y cariño (comunicación).

Destete abrupto: La forma menos adecuada para destetar a un bebé es hacerlo abruptamente, es decir de un día para otro  y  tampoco  es aconsejable el uso de inyecciones para suprimir la producción láctea.  Este tipo de destete solamente se sugiere para casos en que es inevitable, por ejemplo, cuando una madre con cáncer debe iniciar un tratamiento de quimioterapia sin demora.

El destete abrupto es difícil para ambos, ella y su bebé, esto se debe a varias razones;  La  incomodidad física y las potenciales complicaciones para la salud de la madre, ya que a pesar de que la madre deja de dar el pecho, su cuerpo sigue produciendo la leche y al no  ser extraída sus pechos se congestionarán y esto puede desembocar en una mastitis (inflamación de la glándula mamaria) o en un absceso.

Para evitar este tipo de situaciones debemos extraer solamente un poco de leche, de forma que  no se sientan  los pechos adoloridos, pero teniendo cuidado de no vaciar completamente la glándula mamaria, ya que  esto hará que se produzca más leche.  Poco a poco se espaciará la extracción de leche hasta que, en un par de semanas, ya no se tenga que hacer más.

Debido a que la lactancia materna no solo es un método de alimentación, sino una fuente de intimidad y consuelo, cuando es eliminado de repente, el bebé puede sentir que su madre le ha quitado su amor y cariño,  aparte de haberle quitado el pecho.  En consecuencia, éste no es un buen momento para separarse del bebé, ya que él necesita saber que su madre aún le ama.

En este tipo de casos NO es recomendable vendarse los pechos,  debido a que cualquier presión constante en los pechos puede obstruir un conducto y generar una infección en la glándula. Para aliviar un poco la molestia por la congestión de los pechos,  se pueden  colocar  de compresas frías.
Cuando el destete se hace rápidamente, los pechos pueden estar demasiado llenos ya que el cuerpo de la mujer responde lentamente a las señales que se le envían al cerebro de que quieres que se reduzca la producción. Es muy común que continúes produciendo leche 45 días después de haber terminado totalmente con el proceso. Algunas mujeres siguen experimentando secreción de leche durante varios meses o más. Se cree que el estímulo psicológico es el que contribuye a que suceda esto ya que las madres continúan teniendo contacto cercano con sus bebés después del destete.
El cambio súbito hormonal puede causar a la madre una depresión, especialmente cuando ella no estaba muy convencida de iniciar el destete o si ella tiene tendencia a la depresión.
Destete natural: Por último en el destete natural será el bebé quien determine el momento en que ha superado su  necesidad de ser amamantado. Es importante recalcar que cada pequeño lo logrará en diferentes tiempos, así como a  cada pequeño le saldrán los dientes en diferentes meses.

Lo mejor es que el destete se dé en forma lenta y gradual, para que tanto la madre como el bebé aprendan otra forma de alimentación y de comunicación, ya que el amamantamiento no solamente significa alimento sino un lugar  donde sentirse seguro y confiado para continuar con su desarrollo.

Cuando se amamanta a un bebé que tiene más de un año, es común sentirse presionada por amigos y familiares a destetar, ya que nuestra sociedad no está acostumbrada a las lactancias prolongadas (amamantar  más allá del tiempo que la mayoría de las madres en nuestra sociedad lo hacen ) , por lo tanto es muy recomendable buscar un grupo de apoyo para compartir experiencias con otras madres que se encuentran en circunstancias similares.

Cambios de la madre durante el destete

La madre puede experimentar varios cambios físicos durante el destete:

  • Ajuste de la dieta: La mayoría de las mujeres encuentran que tienen que ajustar sus dietas y eliminar las calorías extras que necesitaban para producir leche porque si continúan comiendo igual, subirán de peso.
  • Cambio en el tamaño de los pechos: Sus pechos estarán un poco blandos al principio pero generalmente regresan al la talla que tenían antes del embarazo unos meses después de haber terminado con la lactancia.
  • Presencia de la menstruación: Si la madre no tenía menstruación (amenorrea) por la lactancia, la suspensión generalmente estimulará el regreso de la fertilidad y de la menstruación. El sistema hormonal de la madre regresa a sus niveles de antes del embarazo.

¿En qué momento es mejor iniciar la ablactación?

Es muy común que escuches comentarios diciendo que  a cierta edad la leche materna ya no nutre a tu bebé y esto es totalmente falso, la leche materna  sigue conteniendo vitaminas, minerales, proteínas, etc., mientras se siga produciendo.  Y lo más importante, le seguirá proveyendo de anticuerpos para mantenerlo sano  y, en caso de que se enferme, la enfermedad sea más benigna.
La Academia de Pediatría Americana recomienda que se alimente al bebé solamente con leche maternal hasta los seis meses y después de eso se le puede acompañar con una variedad de alimentos sólidoshasta que cumpla un año de edad. En ese momento hay menos problema de inflamación del pecho al suspender la lactancia porque al disminuir la demanda, automáticamente disminuye la producción. Es importante que recuerdes que la leche materna es el alimento más importante para tu bebé en el primer año de su vida.
Esta es solo una recomendación y cada pareja lactante deberá decidir cuándo es el momento adecuado para que ellos lleven a cabo el destete. Puede ser antes o después de lo indicado, lo importante es que la lactancia se viva feliz y contenta,  y que tomemos decisiones hasta después de habernos informado.

Si deseas revisar un poco más de esta información la puedes accesar en la página de Internet de la Organización Mundial de la salud en la siguiente liga:
http://www.who.int/child-adolescent-health/NUTRITION/infant_exclusive.htm
Desde los seis meses en adelante, la mayoría de los bebés muestran deseos de comer algo diferente a la leche materna. Esto es lo que inicia el destete pero el tiempo que se vaya a tardar varía mucho de bebé a bebé. El rechazo súbito a amamantarse no es un signo de que el bebé está listo para ser destetado sino más bien está indicando que hay algún problema. Ojo, muchas madres malinterpretan este mensaje y destetan completamente a su bebé sin buscar más cuál fue la causa.
La ablactación no tiene porqué ser una propuesta absoluta, algunas mujeres deciden hacerlo durante el día pero continúan amamantando durante la noche dependiendo de sus trabajos y horarios. Esto obedece a lo que más convenga tanto a la madre como al bebé, lo mejor de todo es ser flexible.

Fisiológicamente, el bebé a partir de los seis meses es capaz de masticar sólidos aún cuando no le hayan brotado todos los dientes y está aprendiendo a “masticar y tragar”. Esto es indispensable para la introducción de sólidos. Algunos creen que este reflejo se aprende después de que el bebé ha alcanzado un cierto nivel de desarrollo neurológico. Si le das de comer sólidos antes, el bebé empujará la comida para afuera con su lengua.

La ablactación o destete debe de ser gradual

La ablactación no es un evento, es un proceso y como tal, debe ser gradual tanto para que los senos tengan tiempo de ajustarse como para facilitarles, a ti y al bebé, el paso al nuevo tipo de alimentación. Como ya lo mencionamos anteriormente, dejar de amamantar o de extraerse la leche de manera repentina y sin preparación, puede tener repercusiones para ambos, y además puede causar una obstrucción en los conductos lácteos o una infección en la glándula mamaria (mastitis).
Por otro lado, se ha asociado a la ablactación temprana, es decir, antes de los 4 meses de edad con el desarrollo de sobrepeso y obesidad, así como con alergias alimentarias en etapas posteriores.
Aunque algunos bebés están muy contentos alimentándose de leche materna indefinidamente y esperarán a que su mamá sea la que tome la decisión de terminar con esto, otros empezarán a dar señales sutiles –y no tan sutiles- de que ya están listos para nutrirse de otra manera. Pueden expresar enojo o irritabilidad cuando los acercas al pecho o pueden disminuir notoriamente los periodos de alimentación.
Estos son otros signos de que el bebé ya está listo y puedes iniciar el destete:

  1. ¿Ya desapareció el reflejo de rechazo de la lengua? Este reflejo hace que el bebé instintivamente empuje hacia afuera de su boca cualquier objeto. Si aún está presente y tu bebé quiere vomitar cada vez que le das sólidos, entonces quizás no está listo para dejar el pecho.
  2. Si ya se puede sentar solo, entonces ya puedes tenerlo en esa posición para darle de comer.
  3. ¿Tu bebé mira con interés la comida o trata de agarrarla cuando la ve? Si tu bebé muestra interés en tu comida, puede ser que ya esté listo para que lo introduzcas a los sólidos.
  4. ¿Tu bebé está muy distraído cada vez que lo pones al pecho y tarda cada vez más para terminar? Esto quiere decir que quizás tu bebé ya está listo para la ablactación.

¿Cómo puedo facilitar este proceso?

Muchas madres toman la decisión de ablactar con sentimientos encontrados. Por un lado, saben que esto les dará libertad y flexibilidad para poder moverse y además se dan cuenta con orgullo de que su bebé ya ha terminado una etapa importante de su vida.
Pero por otro lado, amamantar es una actividad íntima que establece un lazo importante entre la madre y el bebé –y a algunas madres se les dificulta terminar con esto. Para muchas mamás, la ablactación es el momento en el que realizan que su bebé ya nunca más dependerá tanto de ellas como en estos primeros meses de su vida.
Si, es muy probable que vayas a tener una serie de sentimientos y es importante que entiendas que tu bebé puede estar en la misma situación. Siempre recuerda que existen muchas otras formas de mantener y nutrir el lazo que los une en la vida por venir.
La ablactación puede facilitarse si el bebé ha tomado alguna otra leche que no sea la maternal en algunas ocasiones. Así que puede ser una buena idea que, a partir de los 4 a 7 meses de edad, de vez en cuando le des un biberón de fórmula de leche comercial (recomendada por tu pediatra).

Esto te permitirá mayor flexibilidad al permitir que otros miembros de tu familia te ayuden a alimentar al bebé cuando tú estés ocupada o te encuentres ausente a la hora de la comida. Si el bebé está cerca del año de edad, sería mejor ponerle la leche en vaso en vez de biberón.

¿Por dónde empiezo?

No hay una regla general, pero si tú eres la que tomaste la decisión de suspender la leche materna y pasar a fórmula, es importante recordar que el proceso debe ser gradual para que tanto tú como tu bebé se vayan ajustando emocionalmente al cambio.

  1. Puedes empezar con suspender una toma a la semana hasta que el bebé en ese momento ya esté comiendo o sólidos o fórmula. La comida del medio día sería la más conveniente para iniciar porque es la más pequeña y la que te causa más inconvenientes en cuanto al horario, sobre todo para las madres que trabajan.
  2. Todos los días, a la hora de esa comida, ofrécele un biberón o leche en vaso en vez del pecho. Continúa amamantando en los horarios acostumbrados el resto del día.
  3. A la semana, sustituye otra sesión de amamantamiento por el biberón o el vaso.
  4. Una por una, dejando siempre pasar suficiente tiempo para que tanto tú como el bebé se acostumbren al cambio, sustituye todas las sesiones de amamantamiento por el biberón o el vaso.
  5. Si tienes los pechos llenos debido al nuevo horario de lactancia, extrae solamente la cantidad de leche que sea necesaria para aliviar la presión y las molestias que sientas.

Terminarías en mes y medio más o menos o podrías extenderte más tiempo, fíjate en el bebé, NO en el calendario. Muchas madres dejan la toma de la noche hasta el último porque permanece como un momento especial de acercamiento mutuo y es quizás el momento en el que tu bebé te necesita más.

Este método tiene la ventaja de que permite a tu bebé ajustarse a los cambios y también permitirá que la producción de leche se vaya disminuyendo poco a poco evitando la inflamación y la infección de las glándulas mamarias (mastitis) que es tan dolorosa.
Otro enfoque es dejar la decisión a tu bebé de terminar totalmente con ese tipo de alimentación. Una vez que ya está comiendo tres comidas de sólidos al día, permite que se acerque al pecho únicamente cuando lo pida. En este caso te encontrarás con que dejas de producir leche porque ya no hay demanda y es probable que necesites sacarte la leche con un tira leche para mantener la producción hasta que el bebé ya no quiera.
Para facilitar el proceso te sugerimos:

  1. Pon a tu bebé a realizar alguna actividad en el momento en el que generalmente lo pones al pecho.
  2. Acorta el tiempo de alimentación. Si generalmente se quedaba cinco minutos (o lo que sea), trata de dejarlo dos minutos menos. Dependiendo de su edad, continúa con algún alimento sólido o con un poco de biberón con fórmula.
  3. Evita sentarte en el sitio donde generalmente le das de mamar o usar la ropa que generalmente usas para esto (en caso de que tengas algo especial).
  4. Retrasa el momento de la ablactación si tu bebé se está adaptando a alguna otra circunstancia importante de su vida. Hacerlo cuando acaba de entrar a la guardería, ha estado enfermo o cuando le están saliendo los dientes, no es una buena idea.
  5. Trata también de cambiar tu rutina para que te encuentres ocupada en el momento en el que usualmente lo alimentabas.
  6. Pídele a tu pareja que participe en este proceso y que trate de distraer al bebé en un momento típico de alimentación
  7. Si el bebé se acostumbra a hacer algo, como chuparse el dedo o aferrarse a una cobija o muñeco de peluche,  déjalo, lo necesita para ajustarse al cambio emocional de la ablactación.

¿Y cómo puedo saber si no lo estoy haciendo demasiado rápido?

Los siguientes síntomas indican que estás destetando al bebé con demasiada rapidez:

Por parte del bebé:

  1. vómitos o diarrea (debido al cambio repentino en la dieta)
  2. irritabilidad
  3. ansiedad

Por parte de la madre:

  1. se sienten demasiado llenos los pechos
  2. los pechos están hinchados
  3. tienes fiebre
  4. no te sientes bien
  5. te duelen los pechos o están sensibles al tacto
  6. los pechos se sienten calientes
  7. te sientes triste debido al cambio hormonal

¿Cómo se deja de extraer la leche?

Emplea los mismos principios del destete para ajustarte gradualmente al cambio; por ejemplo, si sueles extraerte la leche 6 veces en un lapso de 24 horas, reduce este número a 5 por un par de días, luego a 4, etc., hasta que ya no tengas que hacerlo más.

¿Cómo se puede disminuir el dolor?

Debido a la presión en los pechos por la producción de leche que ya no va a mamar el bebé, te sentirás incómoda durante unos días. Si los sientes llenos y sensibles al tacto, extrae, ya sea con la bomba o con las manos, sólo la cantidad de leche que sea necesaria para aliviar las molestias. Así se reduce la probabilidad de que se obstruyan los conductos lácteos o se congestionen los pechos.

Utiliza un buen sujetador, cómodo y que no restrinja la circulación. NO te vendes los pechos; esta práctica es obsoleta y puede resultar muy incómoda y causar una obstrucción en los conductos lácteos o una infección mamaria

Consejos prácticos para el destete inesperado o repentino:

Para reducir la hinchazón y las molestias en los pechos mientras disminuye la producción de leche, puedes aplicarte una bolsa de hielo por períodos de 15 a 20 minutos, al menos 4 veces al día, o según sea necesario. Coloca un paño entre el hielo y la piel, nunca lo apliques directamente y evita aplicarlo en los pezones.

Otra alternativa consiste en utilizar hojas de col verde cruda, frías y lavadas, como “compresas” dentro del sujetador (aplasta las venas de las hojas para ablandarlas). Cámbialas aproximadamente cada 2 horas o cuando se marchiten. Utilízalas hasta que disminuya la producción de leche, Muchas mujeres sienten alivio en apenas 2 horas.

Pídele a tu médico que te recete algún medicamento para el dolor como ibuprofeno o acetaminofeno. Los medicamentos que se usaban anteriormente para interrumpir la producción de leche están en desuso debido a que producen graves efectos secundarios.

¿Cuándo debo llamar al médico?

Llama a tu médico si tienes síntomas de infección mamaria:

  • fiebre, dolores en el cuerpo o malestar general
  • dolor, sensibilidad al tacto o calor en los pechos.

Consejos adicionales

Los bebés que tienen alrededor de un año y ya comen una variedad de alimentos, por lo general pueden pasar directamente a tomar leche en vaso, mientras que los bebés más pequeños generalmente necesitan tomar biberón. Consulta a tu médico acerca del tipo de nutrición que debe recibir el bebé después de destetarlo.

Las últimas sesiones que se eliminan en el proceso del destete generalmente son a primera hora de la mañana, a la hora de la siesta y al acostarse. No te apures con el proceso, sobre todo si te gusta acurrucarte con el bebé antes de dormir, tanto como a él. Ten en cuenta que puede ser necesario reducir el ritmo del destete si el bebé se pone irritable, si se vuelve más dependiente, si se enferma o si le están saliendo los dientes.

Es importante tener expectativas realistas en cuanto al destete. Cuando se les permite seguir su propio ritmo, los bebés generalmente siguen amamantando hasta después de cumplir el primer año de edad. A medida que van aprendiendo a comer cosas nuevas y a tomar en vaso, amamantar se convierte en una fuente de consuelo más que de alimentación. De ser así, el bebé se destetará gradualmente cuando esté preparado.

Para las madres que se entristecen cuando llega el momento de destetar al bebé, sobre todo si deben hacerlo de forma repentina, es importante tener quien la apoye y anime durante este período, pues aunque se sienta preparada, podría experimentar una sensación de pérdida. La falta de la cercanía física que tenía con el bebé mientras lo amamantaba se puede compensar con cariño y contacto físico adicional.